Oct. 29, 2023

¿Cómo se mueve la economía durante la jornada electoral?

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Hoy Colombia vive una nueva jornada electoral. Ya sabemos todo lo que debíamos saber sobre los candidatos, pero hoy es el día de los transportadores, vendedores de tamales y otros negocios. ¿Qué dinámicas se suceden en un día como hoy?, ¿cuáles son los negocios a los que mejor les va en la campaña?

Para este capítulo hablamos con Lucy Araque, editora política del diario La Opinión; con Tulio Ángel, presidente de Asomedios; Isabel Salazar, directora de El Conserje; y Camilo Ospina, presidente de la junta directiva Asobares.

El día a día está lleno de noticias urgentes, ruido polémicas de afanas. Pero para la tranquilidad, el análisis y lo que nos gusta llamar periodismo de cocción lenta está mis preguntas, un programa de prisa media hecho por KFAM inspirando sonrisas. Hoy Colombia vive una nueva jornada electoral. Ya sabemos todo lo que debíamos saber sobre los candidatos, pero hoy es el día de los transportadores, vendedores de tamales y otros negocios. Qué dinámicas se suceden en un día como hoy, Cuáles son los negocios a los que mejor les va en campaña para este capítulo. Hablamos con Lucy araque editora política del diario La Opinión, con Tulio Ángel, Presidente de Asomedios, Isabel Salazar, directora del Conserje, y Camilo Ospina, presidente de la Junta Directiva de asobar soy Roberto Pombo. Bienvenidos a mis preguntas. Los domingos son mi vida favorito. Creo que tienen una personalidad muy marcada. Son días tranquilos que invitan a que la familia se reúna a estar más tiempo en pijama. Son días que no tienen un horario tan estricto en los que uno puede ser indulgente y fijar el celular a un lado y quitarle la atención exigente que requiere entre semana. Los domingos no va al parque se sentan una banca. Los domingos uno se come un helado a las doce o tres de la tarde y se puede sentar a leer con la tranquilidad de que afuera. Casi todo el mundo hace lo mismo. Me gusta el domingo porque es el día que verdaderamente nos saca de la dinámica de Afán y ajetreo que hay entre uniones y sábado. Me gustan los domingos, porque los almuerzos pueden durar dos o tres horas sin trabajo. Al final esperando para interrumpir ese sagrado derecho a la digestión pausada y serena. Es un día en que muchas tradiciones coinciden para ser celebradas en muchas ciudades del país. Es el día de las ciprovías. Entonces las calles se llenan de gente en ropa deportiva, ya sea que salgan a hacer deporte o simplemente a comerse un buñue de lo bones salada de frutas. Es quizás el acuerdo social implícito más importante al que hemos llegado como sociedad, que el domingo sea un día más silencioso, más lento, en el que nos tomamos todo con más calma o menos afán de lo normal. Y para muchas personas es un día especial porque simplemente es el día de no hacer nada, de dormir hasta tarde y ver el tiempo pasar en la tranquilidad de su casa. Pero hay domingos de domingos. Quiero decir unos domingos que son un poco diferentes a otros domingos. Si uno es una persona futbolera tiene más motivos para disfrutarlo, Entonces es el día de ponerse la camisa de su equipo o ir al estadio. Apoyar este ritual es especial. A quienes les gusta el fútbol. No me entenderán llegar con buen tiempo de anticipación al estadio, comer frentenga afuera o lechón adentro, prender el radio para escuchar los comentarios y si va a ver el partido por televisión, el ritual cambia, pero no mucho pasa algo similar. Si uno es religioso, se viste para la ocasión, se prepara para ese momento especial de la semana en el que uno se congrega con su Comunidad y con Dios también está el domingo más domingo de todos, el domingo de ramos, el más silencioso de todos los días, en el que el tiempo pasa más lento y parece que el mundo se detuviera. Pero hay algunos años en los que en Colombia hay un domingo especial, diametralmente diferente a los demás, uno que es más movido, ajetreado y lleno de noticias, como hoy, el domingo de la jornada electoral. A diferencia de Estados Unidos y de otros países, por suerte, en Colombia las elecciones siempre son un domingo. Este domingo lo sufrimos especialmente los periodistas metidos en las salas de redacción, operando los boletines de la registraduría, en los puntos de votación, reportando cualquier eventualidad, manda un saludo solidario a todos los colegas que hoy están comenzando esta jornada. Como decía, este es un domingo especial. El país se viste para un evento que nos recuerda que vivimos en democracia y las dinámicas de cualquier otro domingo cambian para casi todos en el país. Estos domingos, como el de hoy, comienzan más temprano. Hay más siente en la calle y los que salen a montar en bicicleta a trotar ya misa se encuentran con los que le va dulvan a votar Y a veces hay gente que primero va mise después a votar. Otros salen a votar, después a brotar. Hay familias que tienen su propia tradición y aprovechan para ir a votar y reunirse para almorzar, o primero se reúnen a desayunar tarde brunch que llaman y después a votar. Las variaciones son múltiples. La comida, por supuesto, es parte esencial de los domingos, pero en especial de esta jornada democrática. De una u otra forma, parece que hemos creado una relación entre comer y votar, una especie de experimento pauloviano en el que cada vez que ponemos un tarjetón marcado en una caja, recibimos una recompensa. Pienso, por ejemplo, en la relación tan directa que hay en Colombia entre las elecciones y el tamar o la lechona van de la mano, ya sea que uno escoja premiarse comiendo cualquiera de estos dos platos por haber salido a votar o porque muchos políticos buscan ganar votantes de última hora con cualquiera de estas dos comidas. Entonces, a medida que se acercan las fechas de elecciones, los productores de tamares y lechona comienzan a preparar más y a incrementar sus ventas. Algunos dirán que, como en toda fiesta, en la celebración de esta fiesta democrática también debe haber comida. El problema es que a cambio de este plato de lechona, de tamar o de cualquier alimento se espera algo. Como dicen, en Estados Unidos no existe tal cosa como un almuerzo gratis y tal parece que funciona, porque la fórmula sigue repitiéndose cada cuatro años. No hay censo de Dane ni de ninguna empresa de estadísticas que permita medir si de verdad las ventas de estos alimentos se incrementan en la época electoral. Por eso buscamos a algunas personas que se dedican a este rubro para preguntarles venden más tamales y lechona por estos días. Esto nos dijeron no, pues en mi caso particular o incrementó. Lo que pasa es que los políticos buscan muy barato, muy económicos y acá promedio para eventos grandes. He estado vendiendo el plato a cinco mil cinco mil quinientos pesos, eso dependiendo si lo necesitan, con reparto, con servicio, con la logística, pues, pero como aquí no o sea, no nos da el costo para donde más barato y ellos lo están buscando tres mil tres mil quinientos pesos. Entonces no no digamos que no cubrimos esa necesidad. Si hay políticos, pero no de bogotá digamos tenemos clientes en pacho con Dino Marcas y para quira, pues que si si los pagan, pero pues no son frecuentes. Esto me hizo recordar un caso de hace varios años que leí una noticia en el tiempo albanel Si Velázquez oriunda de la espinal tolima. Ella es la dueña y una lechonería en el sur de Bogotá y ya tenía experiencia preparando y vendiendo grandes cantidades por encargo para las jornadas electorales. Normalmente, las campañas políticas le pagaban el sesenta por ciento por adelantado para comprar los insumos y para pagar la mano de obra y el cuarenta por ciento restante el día de las elecciones. Pero se comenzó a convertir en costumbre que si el candidato a la candidata se quemaba o sea, no quedaba elegido, no le pagaban. Ya terminaba perdiendo la gota que rebozó la copa. Pasó en las elecciones del Congreso de dos mil catorce, cuando un candidato se quemó y nunca le pagó el excedente. El caso se registró en varios medios y por esta denuncia ningún otro candidato le volvió a comprar, a pesar de que ella está dispuesta a seguirles vendiendo. Según nos contó, en épocas electorales podía llegar a vender hasta quince millones en Lechona a cada semana. En la hornada electoral de primera vuelta presidencial que ocurrió el año pasado, el Tamar fue protagonista de una polémica política. El entonces candidato al Congreso de David Rasero comenzó una campaña con un vídeo en el que se veía una mujer en un meeting político del candidato presidencial, Federico Gutiérrez, en el que repartían Tamar a los asistentes tercera otro entretas to pimano. Tanto está visto el voto de este cretoski era el eslogan. El entonces candidato presidencial, Gustavo Petro, también le pide a sus seguidores que recibieran el tamal de otros candidatos pero que votaran por él, ya que el voto es secreto. En su cuenta de Twitter decía a bro Comillas por todas las redes que tengan disponibles. Piedale a la gente que se van a recibir dinero de los compradores de voto lo hagan, pero que voten por Petro y por el pato Cierro Comillas, aunque ya como Presidente, su opinión sobre este tema cambió. El pasado martes, el Presidente Petro anunció que Abro Comillas se pagará al informante hasta el diez por ciento del dinero destinado a la compra de votos, que pueda ser decomisado por la policía nacional. Cierro Comillas quizás el medio más noble de ganarse unos pesos estas elecciones denunciando a los corruptos Se compran votos, pero la comida no es el único negocio que vive su agosto en elecciones. Tristemente, la corrupción activa un negocio como el transporte. La transhumancia es un delito electoral al que no somos ajenos en el país. Si la expresión no se le hace familiar, se trata de inscribir la cédula y votar en un lugar en el que uno no reside a. Esto también se le conoce como fraude en inscripción de cédulas o más popularmente, como trasteo de votos, como le contó un líder regional de Puerto Gaitán en el meta a RCN Radio en mayo de este año. Este tipo de fraude comienza mucho antes de las elecciones. A Oro. Comillas inicialmente llegan hasta el pueblo en donde consiguen a los posibles vendedores del sufragio. Posteriormente les pagan cien mil pesos por inscribir su cédula en otro municipio los llevan, les pagan el transporte y lo regresan al final del día. Cierro Comillas relata en su texto. La segunda parte de esta técnica es el día de las elecciones, cuando van a buscar a los votantes en un bus, los llevan hasta sus mesas de votación y luego de de que hayan votado, les pagan otros cien mil pesos y los llevan de nuevo en bus hasta su municipio. Obereda un negocio del que, sin ser partícipes del delito, se benefician los transportadores. Quizás en Bogotá sea menos común, pero en departamentos como Sucre o Atlántico es normal que durante el fin de semana de elecciones no se encuentran buses de ciertas empresas de transporte porque digamonales políticos los usan para llevar gente a votar en sus puestos. En general, es también un domingo más movido de lo normal, y esto mueve a conductores de bus, de taxi o de plataformas de alquiler de vehículos. Algo similar pasa con los negocios que se distribuyen o venden materiales de ferretería, como cemento pintura texas, que se han convertido en moneda de cambio para la compra de votos en las regiones más pobres de Colombia. Según le contó camilo, mancera, vocero de la MOE, a caracol radio a brocomillas. En lugares con pobreza extrema, las campañas y candidatos están entregando cemento, tejas, mangueras, distintos elementos que pueden aportar para que estas personas construyeran su hogar cierro comillas. Pero estas estrategias también favorecen económicamente a otras actividades económicas, como músicos y servicios de tarimas, luces y sonidos que se usan en los maitines y en celebraciones. Qué actividades se benefician de las campañas políticas. Le trasladó la pregunta a Lucy araque editora política del Diario y la Opinión de Cúcuta. En las regiones, muchos se esperan que lleguen las elecciones porque detrás de ellas viene una suerte de reactivación económica o de unanza para algunos sectores que son altamente demandados por los candidatos y pues quienes lo respaldan. Las agencias de publicidad, por ejemplo, las empresas que manejan eventos, los que prestan sonidos, las minetecas, los que al filancilla, los destruidores de pasabocas de bebidas hasta los animadores. Como quien dice, se cotizan al arsa por estos días y aprovechan para hacer su agosto la demanda. En realidad, estos servicios es constantes a lo largo de los tres meses que oficialmente dura la campaña y finaliza, pues con broche de oro, un cierres de campaña en los que los candidatos terminan compitiendo por quién presenta como un artista la fiesta más grande, la que tenga más gente. Pero lo particular es que, detrás de toda esta pompa y de todo este espectáculo que encierra el prosteletismo electoral, circulan grandes cantidades de enero que poco o nada se terminan viendo reflejadas en los reportes que tienen que hacer los candidatos, en el aplicativo cuentas claras del Consejo Nacional Electoral y entonces ahí donde quedan muchas preguntas en el aire. Quizás uno de los sectores económicos que más se ve beneficiado en las elecciones ese es de la publicidad impresa. Todos esos pendones, vayas, stickers, volantes y pasacalles, programas de gobierno y piezas gráficas que terminan regados por las calles de Colombia. Son un negocio redondo. Si bien no hay mayores cifras de este gasto, a juzgar por la cantidad de basura que uno termina encontrándose llena de volantes y papeles con campañas, parece ser mucho. Según varios impresos sores que buscamos para preguntarles, el trabajo en épocas de campaña electoral puede llegar a multiplicarse un cincuenta por ciento, porque si bien los políticos buscan imprimir muchas piezas gráficas, también hay muchos proveedores y se divide la carga de trabajo entre todos los medios de comunicación. Hay que decirlo, también reciben un buen ingreso por estas épocas. Según la norma del Consejo Nacional Electoral, un candidato a un cargo de un municipio de categoría especial como Medellín puede emitir hasta seis cuñas televisivas diarias cada una de hasta treinta segundos? Y, en el caso de Bogotá, que es distrito capital, cada candidato a la Alcaldía o Consejo puede contratar o infundir hasta siete cuñas televisivas diarias cada una de hasta treinta segundos? Y, como dice el dicho, el tiempo en televisión es corto, pero también costoso. La emisión diaria de uno de estos anuncios puede llegar a costar hasta seis millones trescientos cincuenta mil cuatrocientos MASIVA. Este es quizás uno de los medios favoritos para hacer publicidad, porque se piensa que a mayor visibilidad tenga un candidato o candidata. Más posibilidades hay de que un elector bote por él, y esto cierra la brecha de candidatos que no tienen tanto reconocimiento. Por eso, las campañas que cuentan con un mayor flujo de caja o recursos prefieren pautar en este medio, incluso por encima de las redes, porque es mucho más masivo tratándose de avisos en medios impresos como periódicos o revistas. Cada campaña en un municipio de categoría especial tiene derecho a diez avisos hasta el tamaño de una página por cada edición y, en el caso de las campañas en Bogotá, a doce avisos hasta el tamaño de una página por cada edición. En el caso de la propaganda en radio, una campaña puede emitir en un municipio, como en Bogotá, hasta setenta cuñas radiales diarias cada una de hasta treinta segundos. Pero todo este boom en medios también deja ganancias a otros negocios necesarios para que esas piezas gráficas de audio y de vídeo se emitan, como es el caso de productoras de vídeo que a su vez contratan actores, alquila, lo ques, equipos móviles, plantas eléctricas, contratan servicios de catering y maquillaje, toda una línea económica que se activa. Qué tal efectiva es la publicidad política en medios como la radio o la televisión. Le pregunto a tuyo Ángel, Presidente de as o Medios hablar de la efectividad de los medios de comunicación de radio y televisión, no sólo para las campañas políticas, sino para la publicidad general, pues es todo o sea los medios tradicionales llamas de televisión, llámese radio, llámense publicidad exterior visual, pues es un alcance ilimitado. Es finalmente por eso siguen siendo el prototipo de los anunciantes en Colombia, las grandes marcas anuncian, las grandes transnacionales, anuncian en medios tradicionales. No desconozco que hoy día existe la publicidad digital, pero la penetración del digital, la cobertura digital, es menor, aunque obviamente es un fenómeno también que existe en el mundo que no se puedes conocer, pero el de la televisión y de la radio a nivel nacional es de un cubrimiento impresionantemente grande. Podremos hablar realmente de alcance y frecuencia, que es muy, muy significativo. Y por eso la clase política y los partidos políticos y los candidatos recurren a la misma, lo mismo que recurren a la misma las grandes marcas, llames intransnacionales o nacionales de un producto. Realmente, cuando usted está vendiendo candidatos, está vendiendo a la gente un producto Cómo cuando usted vende jabones o cuando vende pañales o cuando vende cualquier producto demasiado de consumo popular. El gremio de las vallas publicitarias también es uno de los grandes ganadores durante la campaña electoral. Según lo estipula el Consejo Nacional Electoral, las campañas del Distrito de Bogotá pueden pautar hasta en treinta vallas de una ciudad, como Cali, hasta veinte vallas. Contrario a lo que se piensa, es un medio de mucha vigencia y eso lo demuestra la cantidad de dinero que gastan los partidos y campañas políticas en este tipo de publicidad. Este es quizás uno de los medios que más causa polémica, porque es donde se publican mensajes que prenden el debate en plena vía pública. Cuando uno va en transporte público al trabajo o en el carro de vuelta a casa. Ahí están las vemos sin que hayan pedido. Permiso. Ricardo Echeverry, SiO y fundador de Ico Medios, una de las empresas más grandes de publicidad exterior, le dijo a formes que para el tema electoral es como el Gran Año de los balleros. Según le contó Echeverría ese medio en la campaña presidencial del año pasado tuvieron dos meses con todas las medias ocupadas y el alquiler de cada una puede costar entre seis y ocho millones de pesos, pero el precio puede llegar hasta veinticinco millones en sitios estratégicos. Según las cifras de Asomedius, en enero de dos mil veintidós, la publicidad electoral creció ciento veintiuno por ciento, mientras que en dos mil veintiuno se registraron ventas por seis mil ciento seis millones de pesos y en dos mil veintiuno, en dos el dato llegó a los casi trece quinientos millones, un negocio millonario, sin duda, aunque más bien recientemente, las tácticas para hacer campaña han cambiado con la aparición y la masificación de las redes sociales, que cambiaron el mundo para siempre, pero en especial el mundo de la política. Ya le hemos dedicado varios capítulos a las fake news, al rol de las redes sociales para hacer campaña, etcétera. Pero más allá de esto, también abrieron la puerta para una nueva rama de negocios las agencias agregadoras de contenido que se encargan de pautar la publicidad política en Internet y en redes sociales. Desde dos mil veinte, la Sala plena del Consejo Nacional Electoral decidió cambiar la doctrina electoral, en lo que se refiere a redes sociales y determinó que el uso de estas para la promoción de candidaturas sí será considerado como publicidad y propaganda política. Es decir, que, al igual que con la publicidad que se emite en televisión, radio, revistas y periódicos, la que se publica en plataformas como x de, Twitter, Facebook, Instagram, tiene unas pautas como, por ejemplo, que no se puede hacer proseguitismo a través de estas redes sesenta días antes del día de la votación. Esto se decidió teniendo en cuenta que abró comillas. Las redes sociales constituyen una de las principales estrategias del marketing político y digital, debido a su bajo costo comparado con los medios masivos tradicionales, el constante aumento de usuarios, su facilidad en la medición y respuesta que recibe de los ciudadanos, la posibilidad de segmentar y perfilar la población según los intereses de cada candidato y de su organización política, y llevar los mensajes más directos a los potenciales electores según sus características socioeconómicas, ideológicas o gustos cierro comillas. Así lo indicó la resolución. Sin embargo, parece haber un vacío legal para medir el gasto que hacen las diferentes campañas en este medio. Según cite la espectador Alejandra Barrius, directora de la Misión de observación electoral Aurocomillas, no hay posibles de saber cuánto gastan los candidatos en redes sociales. En nuestro tercer informe sobre la Comisión de Seguimiento Electoral expusimos, por ejemplo, que había candidatos que aparecían con cero pesos en gastos, pero aparecían con recursos gastados en la plataforma meta ciervo comillas. Esto pasa porque plataformas como tik tok o x no tienen datos abiertos para conocer esta información. Solo meta empresa dueña de Facebook e Instagram permite acceder a este tipo de datos. Qué tal efectivo es la relación costo beneficio de pautar para una campaña política en redes sociales. Le hago la pregunta a Isabel Salazar, directora del Conserje Claro que es muy efectiva esa relación costo o beneficio cuando haces una pauta en redes sociales para cualquier campaña, para cualquier producto, pero, por supuesto, para una campaña política, funciona muy bien. Y por qué la pauta digital tiene muchas ventajas sobre la pauta tradicional. Lo primero es que te permites segmentar muy ver a tu público objetivo un candidato con muchas propuestas de diferentes tipos. Tú puedes decir qué mensaje le quieres entregar, a qué tipo de audiencias, por ejemplo, vas a hablar de una propuesta enfocada a los jóvenes en educación o en transporte público. Seguridad son las que nos habitan y demás. Bueno, pues, tú puedes hacer que ese mensaje le llegue a ese público objetivo de manera muy clara y dirigida. Pero además, te permite constantemente estar viendo qué resultados tiene la pauta o el contenido. Eso te permite hacer cambios en caso de ser necesario, porque puede saber cuánto tiempo vio la gente ese contenido, qué nivel de compromiso tuvo con él mismo, es decir, si le gustó, si lo comentó, si lo compartió, si lo guardó? Eso te va dando mucha información cuando vemos que hay un público que está comprometido, que tiene afinidad por el candidato, pues también lo puedes seguir atrayendo y seguirle mandando más información. Eso nosotros lo llamamos una lista de remarketing, es decir, una persona que ya mostró que tiene interés. Vamos a seguir demostrando todas las propuestas que tiene el candidato, porque sabemos que seguramente es una persona que va a seguir compartiendo este contenido y ayudándonos a que se difunda mucho más Y como si fuera poco, el valor por impresión, es decir, lo que tú pagas cada vez que una personas impactada por el mensaje que ha pasado por la pauta es mucho menor que lo que puedes pagar por una pauta tradicional. Y aunque no es un negocio millonario. Los testigos electorales también han resultados en un buen ingreso para empresas y personas naturales. Según la registraduría, un testigo electoral es un veedor que puede ser designado por un partido político movimiento grupo significativo de ciudadanos que escribieron candidatos y quienes, durante los comicios, ejercerán una función pública transitoria. Estas personas se encargan de vigilar el proceso de votación y pueden formular reclamaciones y solicitar la intervención de las autoridades. En muchas ocasiones, estos testigos son voluntarios de las campañas, pero hay ocasiones en s que se pueden pagar desde treinta mil hasta doscientos cincuenta mil pesos por día de trabajo, y estos gastos también deben ser reportados en los gastos de la campaña con el tiempo, se ha vuelto costumbre que muchas campañas políticas usen la estrategia de presentarse como independientes, es decir, recogiendo firmas, incluso aunque puedan tener el aval de un partido político, algo que es cada vez más fácil en este país, que tiene más de treinta partidos políticos. Por qué, Porque durante la recolección de firmas tienen más tiempo para tener visibilidad que las campañas que se hacen a través de partidos políticos o movimientos con personería jurídica. Esta estrategia la han usado políticos de todo el espectro, desde Federico Gutiérrez, pasando por Germán Vargalleras, Enrique Peñalosa, Alejandro Gaviria y hasta el mismo Gustavo Petro. En estos procesos de recolección de firmas, Si bien, los voluntarios de la campaña son una base importante para el proceso, muchas veces no son suficientes para lograr el objetivo y se terminan contratando empresas que cobran por cada firma de recurso que puede costar entre ochocientos cincuenta a mil pesos. Esto sin contar gastos como la póliza de seriedad que requiere el Consejo Nacional Electoral para inscripción de la candidatura, que en el caso de Bogotá, es de ciento cincuenta salarios mínimos, es decir, algo así como ciento setenta y cuatro millones de pesos. Tampoco hemos contado el valor del transporte y material publicitario, como camisetas, papel, lapiceros y muchos otros. Pero en todas estas economías que se activan en la jornada electoral hay una que contraria a las demás, sale perdiendo. Ya es el caso de los bares y expendios de licor. Si bien en junio de este año se aprobó en el Congreso una reforma al código electoral dentro de la que se incluyó una reducción de tiempo a la ley seca. Si antes la venta de alcohol se prohibía durante todo el fin de semana de las elecciones, ahora es solo de seis de la mañana a seis de la tarde el día de las elecciones. Han sido treinta y siete años en los que Colombia sali a votar con esa restricción, y cada año se escucha el llaman o o chiste que dice que de pronto por salir a votar sobrios es que elegimos a los gobernantes, que elegimos. Aclaro que no estoy de acuerdo con este chiste, pero tampoco estoy de acuerdo con la ley seca. Es solo por divertirme. Esta ley se concibió en mil novecientos ochenta y seis para reducir las situaciones de perturbación del orden público. Mejor dicho, porque los colombianos no estábamos listos para mezclar las diferencias y el debate político con el alcohol, y muchas veces las discusiones terminaban en peleas. La restricción comenzó ayer a las seis de la tarde y terminará en la mañana de mañana lunes. Y si llega a haber segunda vuelta en el caso de la contienda por la Alcaldía de Bogotá, en la segunda vuelta, que sería el domingo diecinueve de noviembre, también habría ley seca desde las seis de la tarde el sábado dieciocho hasta las seis de la mañana del lunes veinte. No es poco lo que los bares y expenridores de alcohol dejan de ganar en esos fines de semana A mitad de año el gremio que congrega a empresarios del entretenimiento nocturno a obares aseguró que cerca de sesenta y cinco mil millones de pesos se pierde con cada jornada de ley seca. Busqué a Camilo Sfina, presidente de la Junta Directiva de Azobares, para preguntarle estamos listos para una jornada electoral sin ley seca. Esto me dijo, por supuesto, que Colombia está lista para iniciar jornadas electorales sin ley seca. No puede ser que seamos de los pocos países abiertamente democráticos que ejercemos nuestro derecho en libertad con ley seca. Y parte de eso de esos avances en esta materia es que el Congreso este año, el Congreso de la República en Pleno, con votaciones mayoritarias, redujeron en esa reforma al código electoral. Redujeron la ley seca por motivos electorales única y exclusivamente para el día de elecciones entre seis de la mañana y seis de la tarde. Recordemos que el artículo doscientos seis del antiguo código electoral la establecía inicia des des o las seis de la tarde del sábado hasta las seis de la mañana del lunes. Eso es un avance, pero tenemos que seguir avanzando y por eso decimos que en Colombia sí está lista para iniciar jornadas electorales sin leyes secas y que en temas puntuales por motivos de orden público, pues como es la potestad constitucional, los alcaldes gobernadores puedan ejercer algún tipo de prohibición siempre y cuando cumplan las tres condiciones para establecer una ley seca. Necesidad, proporcionalidad y razonabilidad de la medida, Y es que en general, financiar una campaña política es cada vez más costoso según el índice de costos electorales hecho por el DAN una medición que tiene como objetivo medir la variación anual de los costos de bienes y servicios que forman parte de la estructura de costos de las campañas electorales. La variación de dos mil veintidós fue de doce coma veintitrés por ciento comparado con la de dos mil veintiuno, y las dinámicas electorales se salvan de la inflación. Más allá de las costumbres los rituales a las dinámicas propias de esta jornada. Lo importante es que siga dándose de manera ininterrumpida y con garantías y que aprovechemos la oportunidad de salir a votar, ya sea con almuerzo, incluido después de salir a montar bicicleta o antes de ir a misa. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo cincuenta y nueve de mis preguntas. Nos vemos en el próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo. Asesor editorial Daniel Sampero Espina investigación y entrevistas. Johnny Rodríguez, Producción de campo, Marcela Salazar postproducción de audio, Carlos Bernalda