Aug. 6, 2023

¿Cómo está el consumo de drogas ilegales en Colombia?

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Las drogas ilegales han mutado y en el mercado cada vez aparecen nuevas mezclas ¿estamos en riesgo de una pandemia de opioides? ¿Qué drogas consumen los colombianos? ¿Qué es el Tusibí y por qué debería preocuparnos?

Para este capítulo hablamos con Julián Quintero, director de la corporación Acción Técnica Social; con Jorge Baquero, investigador sobre conflicto armado y miembro del grupo de investigaciones REDES de la ESAP. También hablamos con Candice Welsch, Representante Regional de UNODC para la Región Andina y el Cono Sur y con el representante a la cámara, Juan Carlos Losada.

Soy Roberto Pombo, y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. Las drogas ilegales han mutado y en el mercado cada vez aparecen nuevas mezclas y nuevos medicamentos que se usan con fines recreativos. Ha disminuido la producción y el consumo de cocaína. Estamos en riesgo de una pandemia de opioides, como en Estados Unidos. Qué drogas consumen los colombianos, qué es el TUSIVI y por qué debería preocuparnos. Para este capítulo, hablamos con Julián Quintero, director de la Corporación Acción Técnica Social, con Jorge Vaquero, investigador sobre conflicto armado y miembro del grupo de investigadores redes de la DESAPP. También hablamos con Candis Welch, presentante regional de la Oficina de las Naciones Unidas, para las drogas y el delito para la región andina y el cono Sur y con el Representante a la Cámara, Juan Carlos Dosada, soy Roberto Pombo, bienvenidos a mis preguntas. Ha intentado dejar de tomar café solo por un día. Yo lo hice y fue cuando tuve una revelación escalofriante. Soy un adicto, lo digo en el sentido más literal y menos hiperbólico. Soy un adicto al café y quizás usted también lo sea. La modorra que se siente poco después de despertarse a lo largo de la mañana, justo hasta antes del primer sorbo de café no es más que la abstinencia de cafeína que acumuló durante la noche. Es el primer pocillo de café. El primer sorbo es tan especial no porque nos esté llenando de energía, sino porque está suprimiendo los efectos de la abstinencia. Uno va generando la adicción sin darse cuenta o, como en mi caso, con la excusa perfecta. Soy periodista. Entonces han sido años en los que mi ritmo de trabajo me ha dado la excusa perfecta para tomarme dos o tres casfs en ras la mañana y otros dos en la tarde. Después de varios años tomándome varias tazas al día, por fin comenzaron a pasarme factura, comencé a sentir ansiedad y quedarme dormido. Se había comenzado a convertir en un problema. Después de leer el libro, tu mente bajo los efectos de las plantas del periodista científico Michael Poland, decidí darme una pausa con el café Polan hacia el mismo ejercicio. Decide dejar de consumir cafeína para experimentar los efectos. Han notado la neblina mental que se va con los primeros sorbos de café. Bueno, pues sin el café esa neblina, rara vez se va. Es triste darse cuenta de que el café, ese fruto con el que hemos construido una identidad como país, no da energía. El efecto de la cafeína es, en realidad, bloquear la adenosina, una sustancia química que produce el organismo y que, al acumularse a lo largo del día, le indica el cuerpo que es hora de dormir. Y es gracias a que la cafeína bloquea la adenosina que vivimos. En el mundo en el que vivimos es gracias al café que existe. El capitalismo no cambie de emisora déjeme le cuento cómo esa pepita roja, a la que el naturalista alemán Alexander von Humboldt llamaba sol concentrado, cambió el mundo para siempre antes del siglo XVIII, antes de que en Occidente conociéramos el café. Europa tenía en el alcohol la bebida más popular y más segura incluso que el agua. Pero con la llegada de esta bebida que los obligaba a hervir el agua, que los hacía pensar con claridad y los sacaba de la borrachera y del amodorramiento del alcohol. En Inglaterra, los cafés reemplazaron las tabernas y pops como lugares de encuentro. Solo por traer un ejemplo, Las primeras transacciones de la Bolsa de Valores de Londres tuvieron raíces en la Jonathan scoffy House, un café en el que se reunían comerciantes y eruditos. La cafeína intensificó nuestra conciencia, nuestra capacidad de concentración y foco nos permitió trabajar más allá del atardecer e incluso en la madrugada, como dice Paul annabro Comillas este hecho, más que cualquier otro, fue lo que hizo de la cafeína, la droga perfecta, no solo para la era de la razón y la ilustración, sino también para el surgimiento del capitalismo. Cierro comillas sonará fuerte lo que voy a decir. Viendo todo el efecto que causa la cafeína en nuestra mente y todo lo que ha hecho en el mundo, no hay duda de que es una droga la mía. Voy a usar una fuente que rara vez uso el diccionario de la Real Academia Española para definir lo que es una droga auro comillas, sustancia o preparado medicamentoso, de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno. Cierro comillas nos metemos en camisa de once varas cuando le agregamos el adjetivo que lleva décadas. Junto a esa palabra y que nos ha metido literalmente en una guerra ilegal. Antes de que aparecieran Nixon regan o la guerra contra las drogas llevábamos milenios tomando estimulantes de proceres y narcóticos que todavía lo hacemos. Los griegos acuñaron un término que se ajusta a la perfección farmacón, que hace referencia al mismo tiempo a una medicina o a un veneno. Todo depende del uso y de su dosis. Pienso, por ejemplo, en otras drogas que cambiaron el mundo, la marihuana y el LSD. También influyeron en el pensamiento y en los movimientos antibericistas durante la Guerra de Vietnam y básicamente dieron origen a la prohibición y a la guerra contra las drogas americas. Huppleck Annamy Number One en the United Stage es brow The Bews en otterhue fightent repeater, annam eres Nassar to wage a, no ist, to get of try and of funs the feu les CANBN ofensade tho beo World of Wire Ofensay. Han pasado cincuenta y dos años desde este anuncio del expresidente estadounidense Richard Niction, en el que declaró las drogas como el enemigo público número uno, Y desde entonces, Estados Unidos ha gastado algo así como un billón de dólares en esta guerra y solo en dos mil veintidós se gastaron treinta y nueve mil millones, según datos de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos. GAU por sus siglas en inglés. Hoy en día, la droga que tiene hundida de Estados Unidos en una nueva pandemia son los opiáceos. De acuerdo con el Centro Nacional de estadísticas de salud desde mil novecientos noventa y nueve. Las sobredosis propioides han pasado de matar a dos nueve personas por cada cien cero a más de veintiuno por cada cien cero, y los opioides sintéticos han pasado de causar cero coma tres muertes por sobredosis por cada cien cero personas a más de diecisiete por cada cien cero. El incremento es dramático. Una de estas drogas es la oxicodona, a la que se le conoce como la droga zombie, porque sus víctimas luego se comportan como los zombis de las películas. Muchas veces caminan dando tumbos, se encorvan en plena calle o se quedan inmóviles como hipnotizados. En parte, esta crisis comenzó con ese medicamento legal y aprobado por la Oficina de Administración de alimentos y medicamentos FDA por sus islas en inglés. La oxicodona es un analgésico que se ven de los Estados Unidos solo por prescripción. Es un opioide que rápidamente se convirtió en una droga de abuso popular por sus efectos de euforia muy similares a los de la heroína, gracias a una campaña de mercadeo bastante agresiva de la farmacéutica turdu Farma, la empresa creadora y distribuidora de este medicamento, que consistió en sobornar a médicos con premios y viajes para que recetaran este analgésico, diciendo que no generaba adicción, a pesar de que sabían que era altamente adictiva. Datos de la encuesta nacional de hogares acerca del abuso de drogas en Estados Unidos indican que cerca de un millón de residentes de los Estados Unidos de doce años de edad o más usaron oxicodona con fines no médicos, al menos una vez en la vida. Es una droga altamente adictiva. Uno de los estudios más creíbles sobre esta droga citado por el Instituto Nacional sobre el uso de drogas en su páina web Crisis de sobredosis de Opioides es el artículo Tasas de uso indebido, abuso y adicción opioides en el dolor crónico. Este estudio analizó las tasas de prevalencia promedio entre los pacientes en treinta y ocho estudios y encontró que el rango de uso problemático informado fue enorme, desde menos del uno por ciento hasta más del ochenta por ciento. Sin embargo, el estudio calculó tazas promedio de uso indebiduo entre veintiuno y veintinueve por ciento y tasas de adicción entre ocho y doce por ciento en este grupo de drogas legales que están causando una epidemia de adicción y consumo problemático. También está el fntanillo, la droga que mató a Michael Jackson, Whitney, Houston o Prince. Las nuevas drogas sintéticas químicas les parecen estar ganando el mercado. En el caso de los Estados Unidos, el ventanillo, que es prácticamente mortal, quizá la peor droga que se ha encontrado, está tomando niveles de pandemia. Les mata más de cien mil personas al año. Voy a darle la razón a estas declaraciones del Presidente Petro al día y el país. El fentanilo es una droga mortal. Es un problema que parece haberse les salido de las manos A Estados Unidos. Según el Instituto Nacional de Abuso de Drogas Aurocomillas, en la actualidad los opioides sintéticos, incluido el ventanillo, son las drogas más comúnmente asociadas con las muertes por sobredosis en Estados Unidos en dos mil diecisiete, el pentanillo fue parte del cincuenta y nueve punto ocho por ciento de las muertes relacionadas con opioides, comparado con el catorce coma tres por ciento en dos mil diez. Cierro comillas para dimensionar mejor. El efecto de esta droga es cincuenta veces más fuerte que la heroína y cien veces más fuerte que la morfina. Por suerte, en Colombia parece poco probable que este epidemia llegue, a pesar de que varias noticias han alertado algunas con más ansias de crick que con información cierta de la llegada de este fármaco al mercado de drogas ilegales del país. No están así. En abril, en el marco del festival de Música Estereopícnica, el proyecto Heche de cabeza, que se encarga de hacer análisis de calidad a sustancias en festivales y otros eventos, encontró por primera vez trazas de ventanillo en drogas como tu cbi o Tushi. Más adelante les contaré de esas dos sustancias. Pero para el sociólogo y director de Acción técnica social, Julián Quintero, no hay motivos para entrar en pánico. Así que le pregunto hay riesgo de que en Colombia vivamos una epidemia de opiáceos como en Estados Unidos. Esto me dice yo creo que no es riesgo. Yo creo que ya por lo menos en Oxicona no hubo riesgo. Por qué razón. Colombia tiene una tradición de consumo de plays muy baja. En Colombia digamos los hay una restricción fuerte sobre los medicamentos opiates en Colombia no son fáciles de conseguir aquí en colometo no consellas tan fácil tramado él, digamos, por ejemplo, o morfina no es tan fácil. Colombia tiene una tradición de consumo heroína de más o menos unos veinte años, ya porque Colombia ha sido un productor de heroína hace unos treinta años de exportación hasta hace unos quince años, que México le quitó ese negocio al Cartel de Cali, que era quien lo controlaba en Colombia, y frente a ese negocio, pues se redujo mucho la exportación y se quedó en mercado local. En Colombia digamos, por ejemplo, no sucedió lo que sucedió en Estados Unidos, que fue todo el tema de la psicodona, que claramente digamos la epidemia que está viviendo a Estados Unidos solo se reducen en echarle la culpa al ventanillo y en hablar de las muertes, pero se les olvida decir que es una epidemia totalmente creada. Digamos como por diseñada y por la cual están respondiendo o han respondido ya las farmas céuticas y los médicos corruptos y la falta de control de las agencias norteamericanas. Pero ante todo también esta cultura del consumo de la píldora mágica que tienen los norteamericanos. En Colombia no se produce ventanillo ni hay evidencia de que se consuma de manera directa, como en Estados Unidos. La forma en la que se encuentra es de uso hospitalario y este es de baja concentración. Según datos de la policía nacional, Entre el dos mil veinte y el dos mil veintitrés en Colombia se han incautado mil novecientos cincuenta y seis dosis de este medicamento, casi todas en presentaciones farmacéuticas como ampolletas inyectables, aunque en estas cuentas no se incluyen las trescientas dosis que se incautaron que fueron enviadas desde Soledad a Medellín el fin de semana pasado. Habrá que empezar a prestar más atención a este tema. El Ministro de néstor osuna señaló que no hay que preocuparse, pero de todas formas están atentos a este fenómeno, incluso de la mano del Gobierno de Estados Unidos. El tráfico internacional de Ventaniello no tiene una referencia específica en Colombia. Si en Colombia y consumo de fentanillopees en alguna parte, lo tendrán que estar haciendo y de alguna forma se tendrá que estar comerciando. Pero digamos en la cadena internacional de tráfico de estupefacientes en materia fentanino, Colombia no aparece, sin embargo, a lo que sí deberíamos prestar la atención, especialmente el Gobierno, es a una droga sintética que está tomándose los mercados ilegales. El tuchi tu cbi, también conocida como cocaína rosada. El tus es un suplantador del dos c tú sí. Por su pronunciación en inglés. El tu sí es una sustancia con efectos psicodélicos que se usaba como tratamiento terapéutico para cuadros de depresión y estrés, pero con el tiempo los traficantes empezaron a piratearla y mezclarla con otros componentes. Se volvió un cóctel de sustancias psicoactivas. Esta droga en polvo de color casi siempre rosado y que es altamente peligrosa por varios motivos. No es una molécula estable como el MDMA o éxtasis, el THC de la marihuana o el LSD, sino que es un cóctel de sustancias legales e ilegales como la que tamina, que es un sedante muchas veces de uso veterinario, la cafeína y otros ingredientes como edulcorantes. Es decir, nunca una dosis es tan estable y homogénea como otra. En esta droga se han estado encontrando también trazas de medicamentos de alta dependencia con contenido de opioides y medicamentos como benzodiazepinas que mezcladas con alcohol pueden ser mortales. Pero especialmente debería prestarse atención al crecimiento de esta droga, porque es de fabricación artesanal y casera. Según Julián Quintero, esto se está convirtiendo en un problema creciente, pues han aumentado los casos que llegan a las salas de urgencia de los hospitales y a los centros de atención, de rehabilitación o de consumo problemático en el país. Pero, lamentablemente, si por algo reconocen a Colombia en el mundo es por ser los mayores productores de cocaína. Los datos de consumo interno son más bien escasos y, en muchos casos, poco confiables, porque las encuestas no han logrado tener una periodicidad que permita medir en el tiempo. Las mediciones más recientes son de hace cuatro años. Una de ellas es la encuesta Nacional de consumo de sustancias psicoactivas hecha por el Dane en dos mil diecinueve, que revela que el dos uno por ciento de personas nas de doce a sesenta y cinco años informaron haber consumido alguna vez en su vida cocaína. La Otra medición es el estudio Nacional de consumo de sustancias psicoactivas hecho por el Ministerio de Justicia, en el que se encontró que cuarenta y ocho coma uno por ciento de quienes consumieron cocaína en el último año muestran signos de abuso a dependencia, es decir, más de sesenta y cinco mil personas en el país y el treinta y tres por ciento de la población estudiada considera que le sería fácil conseguir esta droga y le da promedio de inicio del consumo de cocaína es aproximadamente a los diecinueve años. A pesar de no ser considerada una droga que genera una alta dependencia. Este estudio también reveló que más de sesenta y cinco mil personas están en condición de abuso o dependencia, es decir, algo así como un cero, como veintiocho por ciento de la población total del país y un cuarenta y ocho coma uno por ciento de los usuarios de cocaína en el último año. Si en la lista de sustancias más consumidas en Colombia incluimos las legales como el alcohol, que es la primera, la cocaína ocupa el séptimo lugar por debajo del tabaco, los cigarrillos electrónicos, la marihuana e incluso estimulantes y tranquilizantes sin prescripción. Sin embargo, otra cosa es la producción de cocaína, en donde los números son muy diferentes. Vamos a los datos. Según cifras de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca. En dos mil veintiuno, Colombia tenía unas doscientos treinta y cuatro mil hectáreas cultivadas y novecientos setenta y dos toneladas métricas de cocaína producida una reducción con respecto al año anterior, en el que se registraron doscientos cuarenta y cinco mil hectáreas y novecientos noventa y cuatro respectivamente. Pero, según esta oficina del Gobierno estadounidense, sigue siendo una cifra bastante alta. Los números de hectáreas erradicadas y de producto incautado, en cambio, no parecen mejorar comparados con años anteriores. Según los datos del Ministerio de Justicia, en dos mil veintidós erradicaron sesenta y ocho mil ochocientos noventa y tres hectáreas de cultivo de hoja de coca en Colombia. En dos mil veintiuno el número fue de ciento tres mil doscientos cincuenta y siete, mientras que en dos mil veinte fueron ciento treinta ciento cuarenta y siete, hectáreas hasta el treinta y uno de mayo de este año tan sólo iban cuatro quinientas diez hectáreas de cocas radicadas de acuerdo con esta misma fuente. Desde el uno de enero hasta el treinta y uno de mayo de dos mil veintitrés se han desmantelado dos mil doscientos cuarenta y nueve laboratorios o infraestructura para producción de cocaína, mientras que en todo dos mil veintidós se desmantelaron cuatro mil seiscientos sesenta y nueve y el año anterior cinco mil quinientos veintiocho. Las incautaciones de clorihidrato de cocaína este año hasta el treinta y uno de mayo han sido de ciento cuatro seiscientos cuarenta y siete kilos ciento cuatro toneladas, mientras que en dos mil veintidós fueron trescientos cincuenta y dos mil setecientos cuarenta kilos de clorhidrato de cocaína incautados, sin duda un retroceso. El cambio en la política de drogas es una de las banderas del actual Gobierno y en esto ha tenido sombras y luces el Presidente Petro se ha empoderado de este discurso que ya el ex Presidente Santos había puesto sobre la mesa el de acabar con la guerra contra las drogas y, por fortuna, coincidió con un Gobierno de demócrata en Estados Unidos que hasta ahora parece apoyarlo en algunos aspectos. Por ejemplo, hace poco más de un mes el Gobierno de Joe Biyden suspendió el monitoreo satelital de los cultivos de coca en Colombia, pero, como decía, también tiene sus sombras. En marzo, Brian Niccols, Subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado puso en duda la estrategia de radicación voluntaria y dijo a Urocomillas. Creemos que es muy difícil tener éxito si no hay presión frente a los cultivos, especialmente antes de que un programa de radicación voluntaria esté funcionando. Cierro Comillas, sin embargo, a pesar de su discurso, ya vimos que las cifras en la lucha contra la droga no le están ayudando en el exterior la política de rucha contra las drogas que propone el Presidente Petro tiene varios amigos, pero en casa tiene varios enemigos, uno de ellos el Fiscal General Francisco Barbosa, que r recientemente declaró que la Fiscalía no va a apoyar la política nacional de drogas del Presidente. El Gobierno dijo que este mes de agosto se conocería su política de drogas y para el momento en el que grabó este programa, sólo se conocen unos adelantos. Según conoció el diario El Espectador en un borrador de ese documento. El eje central del documento mismo es el medio ambiente y plantea acciones de prevención, mitigación y remediación de áreas de especial importancia ambiental, como promover la biboeconomía, restaurar los daños causados por los cultivos de coca y por los laboratorios de pasta base y la participación de la Comunidad. Con este panorama, cuáles son los retos del Gobierno nacional en su política de drogas. Le pregunto al investigador Jorge Andrés Vaquero. Son tres retos los que implica esta nueva política anti drogas. Uno dejar de perseguir a cultivadores de hoja de coca y consumidores de cocaína. Esto implica cambios grandísimos en términos jurídicos, legislativos, decretos, normas, Y el problema y es que va a demorar varios meses o hasta años. Entonces, con la estructura que actualmente hay, hay que trabajar y eso no va a ser nada fácil dos transformar los territorios cultivados con hoja de época y productores de cocaína. Esto implica construir vías, acueductos, sustitución de cultivos coordinados de la SAEL de NEPE los Ministerios de Justicia, Defensa, Agricultura y a juzgar por el discurso del veinte de julio del Presidente de la República en este primer año de gobierno, no hay que mucho que mostrar en este tema. No hay indicadores de éxito, no hay logros. No sabemos qué pasó con los fenice que, más allá de cumplir con el indicador, debe sintetizarse si el territorio cambió su vocación agrícola de coca hacia otro producto y cuál es el desarrollo local de sus territorios. Y el tercer reto es que se deben combatir las organizaciones multiclimen relacionadas con la cocaína y el narcotráfico. Pero la paz total tiene empantanado hasta ahora este tema. Pero como si todo este panorama no fuera suficientemente enredado, desde hace aproximadamente un año está pasando algo que parece insólito. El sector cocalero está en crisis. Sí, me oyó bien. Hay cuatrocientas mil familias que dependen de esta economía en departamentos como Nariño, Putumayo y Norte de Santander, entre otros, y la están pasando muy mal. De acuerdo con la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos WOLLA, por sus siglas en inglés, el precio del kilo de hoja de coca en Colombia era de uno coma tres dólares en mayo de dos mil veintidós y en mayo de este año se cotizaba en poco más de medio dólar, una reducción del sesenta por ciento. Según una investigación del diario El Espectador. En el Cauca, hace un año, el kilo de pasta base costaba tres millones cuatrocientos mil pesos y ahora cayó un treinta por ciento y se paga en dos millones cuatrocientos mil pesos el kilo. Adams Action, director de Seguridad y Defensa de Ubola, le dijo a France veinticuatro que este descenso del precio tiene varios motivos, aunque casi todos tienen que ver, como casi todo en el mundo, con un tema de mercado oferta y demanda y siguiendo con las reglas del mercado de las que pocas cosas se escapan, la competencia es parte primordial en esta crisis. Según Saxon, se han detectado y destruido laboratorios de cocaína en países como Guatemala, Honduras y en el sur de México, y estos lugares pueden enviar su mercancía más fácil a Estados Unidos, y Perú y Bolivia han ganado terreno en el mercado del sur del continente. Según Isaction, la cocaína dejó de ser la principal droga consumida en Estados Unidos y le dijo al medio francés que aurocomillas cuando se piensa realmente en la crisis del uso de drogas o el abuso de estas, no se piensa en cocaína. Hay una cifra récords de sobredosis por fentanilo, heroína, opioides y metanfetaminas. La cocaína no entra casi en esta historia cierro comillas. Algo similar aseguró el Presidente petru en su discurso de instalación del Congreso el veinte de julio. La geografía del mercado de las drogas varió porque el consul en los Estados Unidos cambió de estructura de mal empeor de la cocaína pasó al ventanino. La cocaína mataba tres mil norteamericanos por sobredosis. Anualmente el ventanillo está matando cien cero. Esta crisis tiene muchos motivos. Según la publicación economías de los conflictos armados en Colombia de indepaz. Uno de los causantes es aurocomillas, la dinámica de los grupos armados ilegales, puntualmente por la agudización de disputas, por el control territorial y los ajustes en las regulaciones del mercado, que han generado inseguridad para los compradores de pasta, base y cocaína. Cierro comillas. Según Felipe Tascón, director de Sustitución de cultivos de un solícito en el gobierno nacional. Después de la desmovilización de las FARC, llegaron al país grupos armados mexicanos que se instalaron cerca de los enclaves de producción cocalera y promovieron la producción, pagando altos precios hasta cuatro millones de pesos por lo de pasta base. Y esto causa sobre oferta por el incremento de cultivos de hoja de coca entre dos mil dieciocho y dos mil veintiuno y como bien lo dicta la regla a mayor oferta, menor demanda. La inflación también afecta a la economía legal. El incremento del precio de la gasolina y de otros insumos como pesticidas para los cultivos y para elaborar la pasta de coca han hecho que salga más caro fabricarla economía básica. Le pido a Candis Wentch, representante regional de la Oficina de las Naciones Unidas para la droga y el delito para la región Andina y el Cono Sur, que me explique mejor cómo afecta o influye la crisis de los cocaleros en el país a la lucha contra las drogas. Esto me dice desde uno des Podemos ver que durante el año pasado hubo cambios en los mercados de cocaína en diferentes zonas del país, pero en la actualidad no hay evidencia que indique una desis de la reacción en la producción y tráfico de cocaína en Colombia. El segundo punto que es muy importante es que el modelo de negocio de Narcotraraphia está cambiando de modelo que protegía el cultivador y garantizaba su participación sin tener en cuenta su volumen de producción a un modelo que prioriza la cantidad y la calidad del producto para maximizar las ganancias de los narcotraficantes. Además, estos grupos no están solamente involucrados en el tráfico de cocaína. Ahora están listos a hacer todo actividad ilegal que tienen ganancias, como la minería ilícita, la deforestación o la trata de personas. Debido a todo esto, es aún más importante que nunca que buscamos soluciones sostenibles con programas de desarrollo alternativo para dar un futuro más seguro y próspero a las comunidades vulnerables afectados por los cultivos. Mientras tanto, parece que la regulación de otras drogas, como la marihuana, está cada vez más imbolatada, a pesar de ser la tercera sustancia más consumida después del alcohol y el tabaco. Parece que no estamos listos para dar ese paso. Mientras el mundo mira hacia el futuro en el que la producción de so esta droga se legalice y se puedan evitar daños de salud pública regulándola Hace sólo unos meses, en el último debate del Senado, se hundió por falta de votos el más reciente intento por hacerlo en Colombia. Otra vez se quemó el pan en la puerta del horno o, mejor dicho el proceso, quedó de un cacho. Qué se requiere para que el Congreso apruebe el uso adulto de la marihuana en el país. Le pregunto al Representante a la Cámara, Juan Carlos Lozada. Esto me dice bueno, como primera medida para que se logre sacar del Congreso de la República el actor legislativo de regulación del cannabis. Vamos a necesitar que las mesas directivas no le hagan conejo al proyecto. Hoy, tanto en la Comisión primera del Senado como en la propia plenaria del Senado. Hay dos congresistas que votaron en contra del proyecto. Nosotros lo único que les pedimos a ellos son las garantías democráticas para que éste se pueda discutir en los tiempos que corresponde. Luego, después de eso, creemos que tenemos un texto que puede ser concertado con algunas de las fuerzas que se opusieron la legislatura pasada y que podrían estar con nosotros, como, por ejemplo, los seis senadores de cambio radical. Y, por otra parte, necesitamos la permanencia de las bancadas de gobierno y de la bancada del Partido Liberal durante las sesiones, justamente para alcanzar las mayorías que se requieren, en especial en la segunda vuelta. Algo de suerte también vamos a necesitar en ese sentido el panorama aún no es claro. Ojalá algún día la cocaína pase de moda y ya no valga nada. A ver si se llevan el problema de drogas para otro lado. Ojalá regule en el mercado de marihuana, a ver si nos montamos por primera vez en un boom económico en el que podamos ser fuertes. Ojalá que nuestra guerra se vaya quedando sin ese combustible perverso de las drogas. Y ojalá que campesinos obligados a vivir de esos mercados ilegales tengan el apoyo suficiente para migrar a otra clase de sustentos. Lo sé pienso con el deseo. Por ahora yo sigo aferrado al café mi droga legal a mis cinco dosis diarias. Es una fortuna que también seamos uno de los mayores exportadores de esta sustancia que cambió el mundo para siempre soy Roberto Pombo, y este fue el capítulo cuarenta y siete de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capítulo a partir de este momento. Este capítulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo. Asesor editorial, Daniel Sampero Espina, investigación y entrevistas. Johnny Rodríguez, Producción de campo, Marcela Sarrazar, Dirección de sonido y postproducción. Daniel Murcia. Edición de sonido, Carlos Bernal