¿Cómo es ser una lideresa social trans en el sur de Caquetá? La historia de Aurora

Junio es el mes de la diversidad, en el que la comunidad LGBTIQ+ celebra su orgullo. En este capítulo les cuento la historia de Aurora, una lideresa trans del Caquetá. ¿Ha mejorado el acceso a derechos de esta comunidad?, ¿Cuáles son los retos y obstáculos a los que se enfrentan las personas trans?
Para este episodio hablamos con Eduardo Ramos, vicepresidente de Relaciones Corporativas de la Cámara de la Diversidad; con Mauricio Toro, exrepresentante a la Cámara. También hablamos con la periodista y activista contra la violencia de género, Jineth Bedoya.
Soy Roberto Pombo y estas son mis preguntas. Un programa de prisa media hecho posible por KFAM inspirando sonrisas. Junio es el mes de la Diversidad, en el que la comunidad LGBT y QMS celebra su orgullo. Para este mes del año pasado, el Dani calculaba que hay unas quinientos o mil personas que pertenecen a esta comunidad y aunque han ganado derechos fundamentales, como el matrimonio entre personas del mismo sexo o la ley trans, que niños y niñas mayores de doce años puedan cambiar de sexo con la autorización de sus padres. Pero la discriminación y la violencia están al orden del dÃa, especialmente hacia las personas trans. Hoy les cuento la historia de Aurora y cómo es ser una mujer trans y lidereza social en el sur de Cacao. Para este episodio hablamos con Eduardo. Ramos Vicepresidente de Relaciones Corporativas de la Cámara de la Diversidad con Mauricio Toro, EXE, representante a la Cámara. También hablamos con la periodista y activista contra la violencia de género, Ginet Bedoya soy Roberto Pombo. Bienvenidos a mis preguntas. TenÃa solo cinco años cuando tuvo la certeza de quién era. En realidad. Era todavÃa muy pequeña y hacÃa lo que normalmente hace un niño de esa edad, jugar todo el dÃa, correr en la calle y dibujar. Pero ella, además de esas actividades, sentÃa un impulso de ser una persona diferente. Esta no soy yo. SentÃa el municipio de Curillo Caquetá, donde creció es pequeño a duras penas, tiene más de once cero habitantes y no hace mucho tiempo la carretera hasta Florencia, la capital del departamento. TodavÃa era una vida destapada que tomaba diez horas atravesar. Ahora son solo dos Kuri y yo se podrÃa decir decir que es una gran finca con un pequeño pueblo que marcan cuatrocientos cincuenta y nueve kilómetros de extensión. Aunque su cabecera municipal no supera las dos docenas de avenidas, por menos de la mitad de calles podrÃa ser la mitad de un barrio de Bogotá. Y como en muchos municipios pequeños, casi siempre todos se conoce su mamá a cabeza de familia, como en más del cuarenta por ciento de los hogares en Colombia. Era Carnicera un oficio que tradicionalmente ha sido más bien masculino y creaba cerdos para que le ayudar en el negocio, que mantenÃa a la familia, que fabricó una carretica aurora que salÃa a recoger por las calles los restos de comida para hacer el agua masa para alimentar los marramos. Entonces la comenzaron a conocer como la loca o amacera. También le decÃan la loca marranera, pero nunca lo tomó como un insulto y se apropió de él le dio la vuelta. Esos no son los únicos nombres que le han puesto, pero todos terminan usados a su favor. Cuando tenÃa unos catorce años para una obra de teatro que estaban preparando en el colegio para la clase de inglés, interpretó un papel el de una mujer. Esto no serÃa nada extraño si aurora en ese momento no fuese lo que se considera un niño o un varoncito, con lo que normalmente se supone que sea alguien que nace con un cromosoma X y otro. Y esa fue su primera trepada, es decir, la primera vez que se puso una peluca, un vestido de mujer yuso Makiyai se sintió como Gloria gaynor causó revuelo claro, pero ser una estudiante brillante aplicada evitó que se metiera en problemas, porque no es un secreto para nadie que el hecho de que un niño varón se vista de mujer puede meterlo en problemas disciplinarios en su colegio o comenzar una oleada de matonerÃa y maltrato. Desde entonces tuvo que esforzarse más, ser más inteligente, más aplicada, para que la discriminación fuera menor o para que parara. Se refugió entonces en la biblioteca del colegio, en los libros, a pesar de que habÃa una certeza en su interior recientemente confirmada por lo que habÃa sentido después de vestirse verse y sentirse como una mujer, como lo que de verdad era empezaba a sentir sus efectos de la discriminación, incluso sus profesores la obligaban a jugar fútbol y a seguir usando el uniforme masculino. Aunque ella no querÃa ni se sentÃa cómoda, no iba a ser fácil. El camino que seguÃa era una carretera destapada y con muchos obstáculos, como la que llevaba de CurÃo Florencio. Desde mi experiencia de vida, la decisión digamos de hacer el tránsito a todas y a todos nos cuesta mucho. Digamos tomar la decisión y hacer el proceso de transición. Creo que es una de las cargas digamos más difÃciles. Digamos de hacerse. Digamos esta pregunta, de descubrir quién es en realidad una o una y siento que yo tuve conciencia de ello como desde los cinco años, o sea, desde muy muy chica. Yo dije me siento una persona diferente. Esta persona no soy yo y creo que tengo conciencia de ello y, de hecho, como todo empezó el proceso, de todo el amanejamiento y todo lo que digamos, como al botar plumas y todo eso, entonces siento que ahà entendà muchas cosas. Es eso y a mis treinta y uno años siento que sigo transitando y aprendiendo todos los dÃas de mi vida. Con el tiempo encontró otro espacio seguro con sus amigas. Se reunÃa después de clase a hacer tareas, a escuchar música de Laura Pausini y a bailar con música de Shakira o de las Spice Girls. El baile fue otra forma de encontrarse a sà misma. Uno de los primeros sentimientos que tuvo cuando quiso transicionar fue miedo. Pero fue ese mismo miedo el que le ayudó a movilizarse, a preguntarse muchas cosas sobre ella misma también sintió temor y rabia por no entenderse su mente. Era una maraña de pensamientos y sentimientos cruzados, especialmente en un paÃs que vigila permanentemente el cuerpo. Lo diferente, lo raro, lo que no está en la norma. Ser una adolescente trans en un lugar en el que todo estaba determinado por lo binario, por lo masculino y femenino, sin matices no hacÃa la situación más fácil. Recuerda aurora que la primera persona no vi a nada o gay que vio fue una peluquera transa en el pueblo, una persona bastante androginizada. También le causó curiosidad y más adelante, de la manera más insospechada fue a través de una telenovela que se sintió fascinada e identificada. En ese momento, uno de los canales de televisión abierta del paÃs transmitÃa una novela en horario estelar llamada Los Reyes una adaptación de la original argentina llamada Los Roldán. Qué cuenta la clásica historia de una familia popular que pasa a ser millonaria. Pero lo que no es tan clásico es uno de sus personajes, la tÃa Laiza, una mujer trans interpretada por la actriz cucuteña Hendry Cardeña a Molde, SÃ, superdivi No recuerdo otro personaje Trancia en la televisión colombiana, pero Laiza marcó un antes y un después. Asà fue para Aurora, que al ver a Laisa se sintió identificada por primera vez. Por esa época, Aurora vendÃa chocolates en el colegio y fue entonces que llegó otro apodo a la larga lista de apodos que le han puesto en su vida Chocolaisa. Ese también lo llevó con orgullo. Lo hizo suyo, se lo apropió. Cuenta Aurora que ese fue un quiebre en su vida porque, a raÃz de esa historia, que en principio puede parecer una simple anécdota, no sólo vendió muchas chocolatinas, sino que comenzó a cuestionarse su identidad. Ella desde temprano sabÃa que era una persona distinta a las demás que conocÃa, pero se dio cuenta de que era una humana y que no tenÃa por qué sentirse mal por eso, por su realidad, por la que el mundo todavÃa hoy la juzga le dice que está mal por ser quien es. Pienso entonces en lo importante de lo que llaman representatividad o inclusión de comunidades como los afrocolombianos, las trans los indÃgenas que con frecuencia no son tenidos en cuenta en el cine. Recuerdo la discusión sobre la nueva Sirenita, que es negra verse representados en la cultura popular. También es importante algo que uno olvida, cuando siempre se ve representado por todos los superhéroes o protagonistas que casi siempre son hombres blancos. Para Aurora fue importante ver a una mujer trans como protagonista. Se sintió vista con un espacio en el mundo y como si todo lo vivido hasta entonces. Toda la discriminación y el maltrato no fuera suficiente y todavÃa faltaba uno de los momentos más importantes y tensionantes, el de decirle a su mamá quién era ya ella. Sospechaba su hijo en ese momento era un muchacho manejado, pero sus ideas todavÃa no habÃan sido confirmadas. Voy a dejar que sea ella misma quien cuente la historia. Fue muy chistosa la forma en que yo salà del closet. Digamos como persona disidente o persona gay. Digámoslo asÃ. TenÃa una amiga muy querida por mi en curillo. Entonces ella me dijo que me quedara en su casa esa noche, que le acompañara porque su compañero estaba de viaje por el tema de seguridad y eso ya me pidió ese favor. Entonces yo le pedà permiso, yo nomá siempre le pedà permiso para todo, porque era era menor. Entonces yo le dije ay, es que me voy a quedar donde una amiga ta Ta, Ta, Ta? Ta? Ta? Ta? Ya la conocÃa muy bien. Me dijo oye a usted no le da pena que le cuenten a Jaco que estuvo por allá, no sé qué. Yo dije ay pla Neta por favor, o sea nada más pendeja. Asà es que yo, antes de cerrar la puerta, yo le digo bueno, me voy Chao. Entonces me dijo se va a meter en problemas. Yo le dije no y le dije es que a mà no me gustan las mujeres y adiós Chao. Entonces, como que pa el asunto fue que digamos. Mi salida fue muy curiosa, muy chistosa, pero también desde el cuidado de mi mamá. Yo sé que ya sabÃa todas las mamá saben todas, pero ella necesitaba una confirmación y pasó asÃ. Fue como algo muy espontáneo y explosivo. Yo dije por fin me liberé y sentà una fuerza extraña en mà que por fin entendà el concepto de libertad. Fue mi primer práctica libertad y ya creo mi mamá este dÃa yo sà la noté rara cuando llegue, no sé qué, pero después ya me sirvió el almuerzo, pero yo sà la noté un poco extraña. Pero ya mamás, mamá, desde entonces y como tributo a su abuela materna se llama Aurora, el amor de su mamá, de sus hermanos y de la gente que la rodea la ha ayudado a blindarse emocionalmente a que su transición fuera menos difÃcil. Pero este es un privilegio en un paÃs transfóbico y machista, en el que decisiones como la de Aurora, en muchos casos, generan una reacción muy diferente en la familia. Terminó el colegio y las oportunidades en curillo no eran muchas menos. Para una mujer trans no sabÃa qué hacer con su vida. Como cualquier adolescente, luego de estudiar en escena su mamá hayo la forma como pudo de ayudarla para que se fuera a estudiar licenciatura en ciencias sociales en la Universidad de la Amazonia, pero la vida le tenÃa preparados otros caminos y fue cuando conoció los movimientos sociales otro quiera en su vida. El departamento de Caquetá es quizá uno de los más golpeados por la violencia en el paÃs y donde hay problemas, siempre habrá un movimiento social para ayudar. Fue entonces cuando comenzó su formación polÃtica de la mano de movimientos de izquierda y, como dice ella misma, tuvo su formación entre comillas mariquista y marxista, una combinación no muy sencilla en un paÃs donde pensar y ser diferente puede ser duramente castigado. Esos años de militar le hicieron el sujeto polÃtico que es ahora en busca de soluciones para los problemas de las comunidades más vulnerables, como las vÃctimas de violencia, como los pobres o como la comunidad atrás. Llegó entonces una nueva etapa. Ya habÃa sido la loca de los marranos, la loca oamacera chocó la isa. Ahora era el turno de Zunga, la perra roja. Yo nacà en una marcha anti taurina. Incluso hay una foto muy curiosa por ahà en mis redes hubo una protesta estudiantil por un tema digamos en la Universidad y en ese entonces también habÃa como paro campesino. Creo en el dos mil doce, dos mil trece, pero era el Gobierno Santos. Hubo una marcha antitaurina en Florencia por temporada de ferias, y eso entonces yo dije yo quiero teatralizar la vaina y quiero performarme. Yo tenÃa miedo, yo dije no quiero irme esta ida de perra. Entonces cogió en chino y lo transformé con pinturas. Incluso el traje aún lo guardo. Yo me vestà como una perra de almata, pero esa perra tenÃa era más pinta de vaca que de perra. Entonces, de ahà un amigo me dijo, o sea, hacÃas mocha zunga. Yo dije ta click y este clic Con eso y yo dije ando buscándole nombre a un personaje, yo Zunga, yo deje la perra roja, porque en este entonces militabas la juventud comunista. Ahà mis ideas de izquierda, digamos me identificaban mucho. Entonces ciento que de ahà nació el nombre a primer bautizaron, pero yo me apropied de ese insulto para pedagogizar la marica y para transformarlo. Pero el machismo tan arraigado en todos los espectros polÃticos la terminó alejando de estos movimientos. Salió corriendo porque no habÃa protocolos de género y hubo mucha violencia y transfobia. Le quedaron los aprendizajes. Eso sà quedó entonces una nueva aurora, ahora más curtida en temas de la defensa de derechos humanos, de gestión de liticio estratégico. Y fue entonces cuando tuvo una nueva transformación en esta ocasión, en la lidereza defensora de los derechos de la comunidad trans que conocemos hoy en dÃa. Los aprendizajes no habÃan sido fáciles, especialmente en Florencia, una tierra literalmente en las periferias del paÃs selvática, tan voluptuosa como extensa en pleno epidemonte andino, porque no es lo mismo ser un activista en Chapinero Bogotá que en una región apartada de Colombia, un paÃs donde el centralismo es la regla para muchos. Hasta este punto, el único problema de ser una mujer trans es la discriminación, pero ese es quizás el más visible de los obstáculos. Según Naciones Unidas, el promedio de vida de una mujer trans en Latinoamérica está entre los treinta y cinco cinco y los cuarenta y uno, dos años, mientras que la esperanza de vida general es de setenta y cinco años. Es decir, una mujer trans en promedio vivirá la mitad que una persona si es genera, pero es parte de la cotidianidad de las personas trans. El rechazo la exclusión por ser como sono, pero no es lo único que le ha pasado Aurora. Ha sido vÃctima de atentados, ha tenido que mudarse con frecuencia y no comparte nunca su ubicación. Se siente vigilada constantemente, y no sólo para juzgarla por su apariencia o por ser mujer trans, sino por ser una lÃder social que casi siempre es un oficio de alto riesgo. En Colombia ahora hay visibilidad, pero yo creo que la presencia fuerte de grupos armados ilegales este el cartel de Sinalo al clan del Golfo. En los grupos armados t son las fa las disidencias. O sea. Siento que aquÃ, pasada de todo es fregado porque todavÃa se ejerce un control y vigilancia sobre el cuerpo. TodavÃa digamos en cartajera del Chirán San Vicente, incluso en el sur de Curillo, Solita, Solano Caquetán, están apareciendo vallas de grupos armados que están volviendo a pedir vacunas. Están, digamos pasando una serie de cosas, que digamos que van en contra digamos de la seguridad y la vida de todos los ciudadanos y ciudadanas y que, por supuesto, esos grupos también les itiman prácticas de violencia y abuso en contra de nuestras identidades. Y siento que eso es peligroso. Si bien es cierto el avance legal, no es avance social. Yo siento que aquà tenemos muchos derechos, muchas sentencias de la Corte y que no ha sido un favor. Yo creo que el tema legal ha sido un territorio en disputa por parte de las personas que le jemete en este paÃs y siento que acabado, que es infinito. Y siento que este avance legal que se ha tenido en Bogotá, en las grandes ciudades, no es el avance social que uno esperarÃan a prepar para aurora. Las personas trans son las más visibles de la comunidad LGBT y QMS, pero las que a menos derechos pueden acceder. A pesar de sentirse orgullosa, de ser del caquetán, se describe orgullosamente como transa amazónica. Sabe que ser una mujer transi lÃder social en un departamento en las periferias es un esfuerzo doble, porque las identidades como la suya, están atravesadas por la guerra, por los múltiples actores del conflicto que tienen presencia en el sur del paÃs. En febrero de dos mil veintidós, la HEB anunció que abrirÃa una lÃnea de investigación sobre las discriminaciones y violencias a personas de la comunidad LGBT y sobre discriminaciones y violencias en contra de niños con orientaciones sexuales, identidades de género y expresiones de género diversas. En el marco del reclutamiento, esta comunidad no ha sido UAs ajena al casi eterno conflicto armado del paÃs. Por el contrario, ha sido, junto con las mujeres, un grupo especialmente afectado según la Unidad para la atención y reparación integral de las vÃctimas. El conflicto armado colombiano ha dejado más de veintisiete cero mujeres y personas LGBT vÃctimas de violencia sexual que han sido violentadas por parte de todos los actores del conflicto armado legales e ilegales de acuerdo con el reporte Derecho LGBT y el conflicto armado en Colombia, hecho por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, trans e, intersex y LGA. Mundo y Colombia diversa abrocomillas. Además de desapariciones y crÃmenes por prejuicio, la violencia sexual es uno de los repertorios principales de violencia ejercidos contra las personas LGBT en el conflicto armado colombiano cierro comillas. Según este mismo reporte, hay evidencias de que la guerrilla de las farke p usó la violencia sexual como una forma de entre comillas, corregir aquellas sexualidades consideradas inapropiadas o incongruentes con las normas morales de ese grupo para las comunidades o territorios que pretendÃan gobernar. Por qué esta comunidad se convirtió en un blanco para los crÃmenes sexuales de los actores de la violencia en Colombia de trasladó la pregunta a la periodista y activista contra la violencia de género, Ginet Bedoya. Uno de los capÃtulos que falta por documentar aún más en el marco del conflicto armado fue la violencia sexual que se ejerció contra la comunidad del LGTB HICU más desde los grupos armados ilegales, especÃficamente las fart y varios bloques paramilitares que usaban el abuso y la tortura sexual para supuestamente castigar las conductas del lesbianismo o de homosexualismo al interior de sus filas. Los testimonios que se han podido recoger de hombres homosexuales dentro de las FARS son dramáticos. Los porque s los huns de guerra que se les hacÃan estaban encaminados precisamente a vulnerar sus cuerpos y, de esa manera hacerles entender supuestamente que estaba mal tener estas prácticas supuestamente incorrectas desde la identidad sexual de cada una de estas personas. Si bien el número de personas de la comunidad LGBT y QMSH que han sido asesinadas en dos mil veintidós se redujeron respecto a las de dos mil veintiuno, sigue siendo un problema estructural, una práctica que sigue vigente no sólo por parte de grupos armados, sino en el dÃa a dÃa, en las principales ciudades del paÃs. En dos mil veintidós ciento, cuarenta y cinco personas LGTB fueron asesinadas, según un informe de la Corporación Caribe afirmativo, pero siento digamos que las identidades a cabo se ven atravesadas por la guerra horriblemente. Entonces tenemos siempre actores armados, incluso actores legales, fuerzas militares, instituciones que ven el tema de una manera extraña. O sea, yo siento que digamos que hacerán polÃticas, oficinas de género, programas LGBT, y eso digamos por muchas zonas del paÃs. Siento que la guerra determina mucho y las relaciones entre instituciones, sociedad civil, activistas y actores armados tiene unas dinámicas totalmente distintas Frente a lo que serÃa Bogotá, Calina de Chin. Siento que se ejerce una mayor vigilancia del cuerpo, una vigilancia sobre el espacio público todavÃa porque hay violencia verbal, violencia fÃsica hacia personas abiertamente trans o LGBT o no binarias. Pero siento que estén has toda esta construcción como si fuera poco. La inclusión laboral es otro problema que enfrentan las personas trans Según el Centro Nacional de ConsultorÃa, únicamente cuatro de cada cien personas TRANS en el paÃs cuentan con un contrato laboral y, de acuerdo a esta misma organización, Más del cincuenta por ciento del personal que elaboren las áreas de talento humano no saben cómo abordar la empleabilidad en las personas diversas. En muchos casos, la exclusión del mercado laboral y la discriminación en general son obstáculos que llevan a que las personas trans terminen en trabajos como peluqueras o como trabajadoras sexuales. Como se leen el artÃculo académico, discriminación laboral en la comunidad trans de las autoras Jessica Morela Maya Campilay, Julieta Gómez, Constanza Verón Maldonado y Estera Zarazar a horo comillas. En el imaginario social, la persona trans no figura ocupando empleos estables y con sagrarios dignos o teniendo acceso a estudios universitarios. Al contrario, las mujeres trans por ejemplo, se las piensa como destinadas al trabajo sexual, a hacer bailarinas o dedicarse al estilismo. Y si bien es verdad que gran parte de las mujeres trans se ganan la vida realizando estas actividades, en gran medida se debe a la discriminación laboral. Cierro comillas. Busco a Eduardo Ramos, Vicepresidente de Relaciones Corporativas de la Cámara de la Diversidad, y le pregunto cómo hacer para que esta población pueda acceder al mercado laboral. En la Cámara de la Diversidad una agremiación que reúne más de doscientos cincuenta empresas de las más grandes del paÃs que trabajan por la inclusión de personas diversas. Tenemos claro que hay dos grandes retos. El primero tiene que ver con el cambio cultural. Como empresas, debemos formar y sensibilizar a todos nuestros colaboradores, proveedores e incluso opnientes sobre los conceptos más básicos de diversidad, de equidad, de inclusión y cómo la diferencia del ser humano es un valor que nos fortalece a todos como sociedad, que las empresas más diversas son más competitivas, al igual que las sociedades más diversas son más innovadoras. Y un segundo reto que debemos vencer tiene que ver con nuestros procesos internos. Todos nuestros equipos, desde la preselección, selección contratación, deben saber cómo atender a la población diversa de acuerdo a un enfoque diferencial y tener en cuenta las necesidades particulares de este segmento de la población en los procesos de selección, contratación y beneficios de las organizaciones incluso si una persona transtiene empleo y no ha sido vÃctima de la violencia, es decir, tiene derechos humanos básicos. Como cualquiera. Hay un estigma del que es raro salvarse el de personas pervertidas, malas o incluso peligrosas. Esto es una carga terrible para la salud mental. Es una violencia silenciosa que deteriora la salud mental de millones de personas. La encuesta nacional estrés salud y bienestar de las personas LGBT en Colombia, realizada en dos mil veinte por el Instituto Williams de la Facultad de Derecho de la Universidad de California y el Proyecto Colaborativo de Colombia, dejó unos datos alarmantes en términos de salud. Un setenta y dos por ciento de los encuestados reportaron al menos angustia psicológica moderada. El cincuenta y cinco por ciento de los encuestados reportó haber tenido pensamientos suicidas en su vida y uno de cada cuatro, el veinticinco por ciento habÃa intentado suicidarse al menos una vez y uno de cada cinco encuestados lgbt veintiuno por ciento ha recibido tratamiento de alguien que intentó cambiar su orientación sexual o hacer que se identificara con su sexo asignado al nacer entre comillas terapia de conversión narrar de lo que se trata. La terapia de conversión bien podrÃa ser un relato de terror. Los testimonios de las vÃctimas y sobrevivientes a esta tortura son desgarradores. Esta es una práctica barbárica. Es una intervención a la que someten a personas de la comunidad lgbt Q más para hacerlos cambiar su orientación sexual o su identidad de género. En julio de dos mil veinti el experto independiente de las Naciones Unidas sobre orientación sexual e identidad de género, VÃctor madridgar Borloch presentó un informe ante el Consejo de Derechos Humanos e hizo un llamado a los Estados con miras a comillas colaborar para instaurar la prohibición mundial de las terapias de conversión cierro comillas. Según palabras de madrigal abro comillas. De nuevo, los métodos de las terapias de conversión se basan en la creencia de que las personas orientación sexual e identidad de género diversa o diferente son de alguna manera inferiores, moral, espiritual o fÃsicamente debido a su orientación o de identidad, y que se ha de modificar esa orientación o identidad para solucionar esa inferioridad cierro comillas. No deberÃamos necesitar las declaraciones de un experto para que estemos de acuerdo en que las terapias de conversión son inhumanas. En noviembre del año pasado se radicó por segunda vez en la historia un proyecto de ley para acabar con estas prácticas en la legislatura anterior. El entonces representante Mauricio Toro lo intentó, pero el proyecto se archivó por temas de tiempo. Busco al ex representante e impulsor de este proyecto de ley. Quiero preguntarle por qué ha resultado tan difÃcil prohibir algo que a todas luces viola los derechos básicos fundamentales de una minorÃa. El problema es que en Colombia todavÃa hay muchÃsima homofobia, oya que se esconde y ser traza de religiosidad o de falsa psicologÃa. Entonces hay personas que siguen creyendo que ser el neio Bete y que ser una persona diversa es algo malo, algo equivocado y que por lo tanto, puede o debe ser corregido Adicionalmente hay toda una cadena de personas y entidades dedicadas a cobrar por estas mal llamadas terapias de conversión donde se aprovechan de familias, pues que su ignorancia, creen que están ayudando a su familiar para que se cure, para que deje de ser diverso. Pero lo que están es cayendo en una estafa que lleva a que sus familiares sean violentados y maltratados y asà lo someten sin querer o queriendo, pues a tratos crueles e inhumanos. Asà que no hay nada que curar. Y lo que todos necesitamos como seres humanos, es amor y empatÃa. Ser diverso, ser LGBT no es una patologÃa, no es una enfermedad. Somos asÃ, nos identificamos asà y, por lo tanto, tenemos que poder vivir todos en nuestra diferencia con amor y con aceptación. En todas las experiencias de victimización que video esta encuesta, las personas trans son las más afectadas de toda la comunidad LGBT qu más. Por ejemplo, el cuarenta y siete por ciento de las personas trans encuestadas afirmó haber sido amenazada con violencia, el treinta y seis por ciento fue golpeado o atacado fÃsicamente y el veintisiete por ciento fue agredida sexualmente. Y si una persona trans es vÃctima de uno de estos hechos, recurrÃa a las autoridades. Muchas veces no es la solución. Según la encuesta citada Comillas, el veinte por ciento de los encuestados LGBT reportaron que la policÃa o los funcionarios estatales habÃan sido verbalmente abusivos y al once por ciento reportó a un sofÃcico. Las experiencias de uso verbal y fÃsico por parte de la policÃa fueron especialmente altas para las personas trans género, veintinueve por ciento y veinticuatro por ciento, respectivamente cierro comillas. A pesar de estas preocupantes cifras, parece que no le importaba más que a las personas de la comunidad lgbt Q más, aunque como lidereza social ha ayudado para que muchas personas trans cambien su sexo y nombre en sus documentos, todavÃa aparece su nombre de nacimiento en su cédula, porque decidió hacerlo a su ritmo. Su transición no ha terminado su lucha para garantizarle los derechos y promover el respeto de su comunidad. Tampoco encontré en esta historia de una atrás de un pueblo apartado la manera de celebrar el mes del Orgullo. Por supuesto, existen estas discriminaciones y violencias en las grandes ciudades, pero al menos el control social hace que algunos agresores se lo piensen dos veces En las grandes ciudades. La agenda de orgullo es robusta, es visible y tiene grandes defensores. De alguna manera está normalizada la celebración. Espero con esta historia que no nos olvidemos de estas comunidades en la periferia en la que todo es el doble de difÃcil y el maltrato es el doble de normal. Respetemos y promovamos el respeto y aceptación de las personas gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, transexuales travestis queir intersexuales o a género y asexuales o a románticos. Hagámoslo por un paÃs en el que nadie tenga que convertir en el odio, en amor ni un apodo ofensivo, en orgullo como método para sobrevivir? Hagámoslo por un paÃs en el que todos tengan la posibilidad de ser sencillamente lo que quieren ser. Soy Roberto Pombo, y este fue el capÃtulo número cuarenta de mis preguntas. Nos vemos en un próximo capÃtulo a partir de este momento. Este capÃtulo de mis preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a Kafam, inspirando sonrisas en la dirección Roberto Pombo, Producción General Iones, Juan Abel Gutiérrez, asesor editorial, Daniel Sanpero Espina, investigación y entrevistas, Johnny RodrÃguez, Producción de campo, Marcela Salazar, dirección de sonido y postproducción. Daniel Murcia, Edición de sonido, Juan David Sarmiento y Diego Canastero