Historias de Miedo Octubre 25 de 2023 EXORCISMO Y LO QUE PASO EN LA RUMOROSA

No te pierdas los directos de lunes a viernes 10 pm Transmitiendo desde Cd Mante Si quieres hacer tu Donación https://www.buymeacoffee.com/miedoscop ⭐️ Únete a nuestras Redes Sociales ⭐️ 🔥https://instagram.com/miedoscope...
No te pierdas los directos de lunes a viernes 10 pm Transmitiendo desde Cd Mante Si quieres hacer tu Donación https://www.buymeacoffee.com/miedoscop ⭐️ Únete a nuestras Redes Sociales ⭐️ 🔥https://instagram.com/miedoscope 🟣https://twitter.com/MiedoScopeMx 🟪https://www.facebook.com/miedoscopemx/ 🔵https://www.twitch.tv/miedoscope #Paranormal #MiedoScope #podcast
Misteria pagana, escuela y tienda mágica que ofrece cursos y talleres, asà como productos y herramientas para practicantes de brujerÃa, amuletos, oráculos y más. Entre sus servicios puedes encontrar lecturas de tarot limpias energéticas, velas preparadas y más visÃtalos en sus diferentes redes sociales como Misteria pagana. Buenas noches. Buenas noches saludos a todos. Bienvenidos en todo ustedes a una edición más de miedos. Mi nombre es Julio Flores. Yo los saludos les doy la más cordial de las Bienvenida esta noche noche de veinticinco de octubre del año dos mil veintitrés. Estamos totalmente en vivo para toda la gente que ya se encuentra en este momento conectada. Saludos Julieta, Dueña, destas cuatzacualcos Veracruz. Saludos de Ecuador. Andrés Torres acá en YouTube, Lupe León soy la Jacques Anna López Lusi está Saludos a la raza de Facebook que todavÃa han entrado el chat de Facebook, Ahorita. Voy a entrar para saludar a la raza y de Facebook, Ahorita, Vamos a entrar a saludarlos. Y es el penúltimo programa de la semana. Mañana, este el último programa de la semana. Acuérdense que no va a haber programa ni viernes, ni sábado ni domingo. Ya horas expliqué el por qué. Asà que espero que disfruten estos últimos dos programas de de la semana. Saludos Rosi GarcÃa en luna roja Luis GarcÃa, Saludos hasta Perú no hay cubas. Déjame configurar aquà el chat para que la gente que esté ahà conectada siga la página. Dele seguir a la página para que puedan ustedes chatear. Si no siguen la página, no van a poder estar en el chat o no van a poder ahà platicar con las demás personas. Moniz Hernández también saludos y pues empezando el programa de esta noche queremos tocar un poquito el tema que por ahà hizo un rilly en la tarde. Me ha llamado mucho la atención ese tema desde que lo hablamos, o siempre que lo hablamos, siempre se me quedo como con la duda de qué serán. Y es que muchos bebés amanecen abajo de la cama, abajo de la cuna, lugares donde no deberÃan de estar, siendo que obviamente son bebés que no se pueden, no se pueden mover, no pueden moverse en un lugar a otro tan fácilmente. Y mucha gente dice que son brujas, otros dicen que son fantasmas. Oye no le encuentran como una explicación lógica y el rial este que hicimos tiene más de noventa y nueve comentarios. O sea que hay mucha gente que ha visto esto. Déjenme abrirlo para leer algunos de los comentarios que están aquà en en el ritly Dice yo fui mamá a los catorce años y me dijo ahora tiene diez años. Cuando él nació, casi todos los dÃas aparecÃa debajo de la cama y nunca supe por qué si yo lo ponÃa a dormir en el rincón otra persona por acá. Dice me pasó con mi tercer hijo, quité la base de la cama y dejé el colchón en el suelo por temor a que se cayera. Cuando tenÃa siete meses, lo recosté sobre mi bar mi brazo. Yo casi me quedaba dormida cuando me lo jalaron y en ese momento me paré detrás de él y lo recojo como a cinco pasos del colchón. Afortunadamente rentaba y me fui de la casa. Y qué bueno que te fuiste de la casa o o o o otra persona por acá nos dice. Nos pasó con mi sobrina, ella dormÃa en el porta eb y su papá la mesÃa. De vez en cuando, desde su amac vivimos en la PenÃnsula de Yucatán. Ya sabemos que toda la raza y Yucatán y bueno en la mayorÃa no hace a Yucatán. No duerme en Cama, eh duerme en Hamaca. Y quiero que me tengo la duda de esto en la raza de Yucatán es por los animales ahà en el piso. O por qué duermen en Hamaca, porque es más cómodo una combinación de amas para que en los animales no los piquen? Cuál es la respuesta correcta, Porque si tengo la duda de esto. Eh dice que vivÃa en la PenÃnsula de Yucatán y que duerme en la vaca. Entonces, como que se durmió tantito y cuando bajó a la mano para meter la bebe ya no estaba, le encontró como a diez pasos. Y a ver den ustedes una explicación lógica de por qué un bebé en una cuna se moverÃa diez pasos si no estaba nadie ahÃ. A ver digan ustedes por el calor. Dice la raza es por el calor. Realmente buenas noches. Soy Luis GarcÃa, el cumpleaños. Pueden mandarmes los saludos con la voz del Duende. Muchas felicidades. Mi estimado Luis GarcÃa. Felicitades, Saludos de Bolivia a toda la banda Magufayeta. Gracias por tu programa. Saludos Silvia, Silvana Torrico, gracias por estar ahà conectada. José Roberto Velázquez, Saludos también buen programa. Dicen Gracias, Gracias. Hacemos si hace lo que se puede con lo que se tiene. Tenemos una historia que nos mandan a través de Whatsapp. Vamos a darle inicio el programa con esta historia y les pregunto a ustedes por qué razón los bebés amanecen debajo de la cama. Vamos con esta historia Hola buenas noches un solo hablo para descontarte otra historia que también le ocurrió a mi sobrina. Ya habÃa contado una de cuando se acercaba el dÃa de muertos, que me habló por teléfono que estaba chiquita. Ahora me habló por teléfono y me dijo ay, qué, Cristia, te tengo una historia y le digo yo qué. Ah porque le dije que la habÃa mandado a Medascop se le enseñé y le gustó y dijo tengo otra historia y que él le diste qué le dije yo que qué hija que tienes dice qué crees que yo tenÃa otra mamá, mi hermana, es pues, gordita y dice este tengo una mamá, tenÃa una mamá más delgadita y tenÃa su vestidito. Pero esa mamá me golpeaba mucho y no me querÃa. Entonces esa mi hermana que le estaba platicando a un unicornio que tiene de peluche que se duerme con el que se llama suavecito y le dice no estás de mentirosa renata, no digas mentiras, dice no, mamá, es de verdad tú no. Pero mi otra mamá que yo tenÃa, me golpeaba, dice yo me portaba siempre bien, dice y estaba flaquita mamá, y tenÃa un vestido, un vestido y estaba estaba yo haciendo mi tarea. TenÃan la cama cuando ella me decÃa y iba, me la destendÃa y me pegaba y me golpeaba mucho y no me querÃa dice, pero no tú, no ni otra mamá de mis antepasados. Asà lo dijo ella y pues solamente te querÃa contar eso. Gracias, Y esto probablemente se trata de un caso de reencarnación. También digo todo parece indicar que pudiera hacer eso no. También me gustarÃa preguntarse a toda la gente si creen en el tema este de la reencarnación. Saludos, Como dices tú, no te pases de lanza para no tener un programa tantos dÃas. Está bien nada más, porque eres el compleañero. Saludos de Adrian y José Manuel de Metepex. Saludos SÃ, o sea este, pues qué les digo. Y, por cierto, hoy me mandaron un regalo. Gracias a la persona que me mandó el regalo. Por ahà lo puse en redes sociales. Lo que me mandaron me mandaron un perfumillo, ya saben que me gustan ahà los perfumes. Se agradece bastante y pues ahà subà la la imagen uno para la colección. No gracias, cumpleaños hasta el veintinueve. Digo porque luego me dicen ah felicidad espérate. TodavÃa no cumpleaños hasta el veintinueve. También saludos a Maira DomÃnguez, hasta ya está California. Buenas noches julio. Un saludo para Luis MarÃa Magallón con la voz de la nada, claro que sà son y también por acá jans tobar me encanta la historias. Gracias, Raza Comuniquens. Estamos totalmente en vivo. El número de teléfono es el siguiente. Es el ochocientos treinta y uno veintitrés ochenta y seis, seis, seis, ochocientos treinta y uno, veintitrés ochenta y seis, seis, seis? Si te quieres comunicar por el Watts, también se vale es gratis. La llamada. El número es el más cincuenta y dos ochocientos, treinta y uno, veintitrés, ochenta y seis, seis, seis? Lo voy a repetir más cincuenta y dos, ochocientos, treinta y uno, veintitrés, ochenta y seis, seis, seis? Hola Julio, el año pasado te conté una experiencia que vivimos en la finca de mi fa en Colombia, relacionado con una bruja. Resulta que ayer estaba hablando con mi papá La finca queda en Colombia cerca de un pueblo llamado Segovia, conocido por tener muchas brujas. Está hablando con mi padre, que vive en la finca. Ãl mantiene solo, ya que él no le da miedo y cuando estábamos hablando, él siempre pone el celular en alta voz, ya que la finca tiene poca señal. No hay casa cerca, Es como estar en la mitad del monte. En eso escuchamos unas risas muy tenebrosas. Es lo que mi papá me dice que volvió a venir la bruja. PermÃteme de no voy a hacerlar. Por favor, hace mucho tiempo no lo escuchaba. Ella se rÃe y luego se lamenta mi papá solo le grita cosas y le dice que se vaya. En fin que dé un poco en shock porque escuché todo, pero también quedé tranquila al saber que mi papá está bien. Saludos. Me gusta tu página. Qué miedo, eh, qué miedo vivir en este lugar, este asà solo y de repente escuchar una bruja. Eso sÃ, da mucho miedo, eh, eso sÃ, dos mucho miedo. Tenemos una llamada. Vamos a contestarle. Buenas noches Hola, Buenas noches, Buenas noches, SorÃa, Julio Gomas. Estás bien bien. Aquà tengo el gusto con Alejandra Guzmán de Guatemala. Alejandra Guzmán de Guatemala, yo habÃa marcado antes. Alejandra habÃa intentado antes, pero no entrar a la llama. Entonces es tu primera vez correcto. Es mi primera vez bienvenida, bienvenida. Muchas gracias. Cuánto iba a escuchando el programa como un año, no hay bastantito ya correctos. Realmente me gusta o lo está escuchando en Spotify. Sea nos está trabajando, pero mejor decÃa hacerlo en la noche, donde ya estoy descansando. Dejo el teléfono a la par y comienzo a escuchar qué bueno. Te agradezco mucho por escuchar el programa. Eh ah, muchas gracias. Quiero comenzar. Sigue adelante. Quiero comenzar a contarte algo curioso. Hace dos dÃas intenté llamarte, pero sà ntro me rechazaba como la llamada. Entonces yo me quedé dormida escuchando el programa. SÃ, pero antes es esto, pues yo estaba hablando con mi novio y entonces en eso me quedé bien dormido y cuando me desperté mi propio sueño estaba como como contándote a ti la historia que yo quiero contarte realmente. Pero después, como reaccioné en mi sueño y estaba hablando con mi novia con el teléfono a la par y no era ni contigo ni con él, entonces fue como bien curioso. Entonces, ayer en la noche me pasó lo mismo porque me quedé dormida. Intenté llamarte otra vez, pero no entró la amada y no sé por qué me pasó lo mismo. Ya me dio miedo. Qué raro digo mucha gente aquà nos echa la culpa de que les pasa cosas paranormales, pero no es cierto. Eh, yo no sé. Posiblemente eso. SÃ. Quiero comenzar con mi historia adelante. Hace aproximadamente cinco años yo servà como misionera. No sé si muchos de ustedes conocen la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos dÃas llamaba a los mormones. Sà va entonces yo a los diecinueve años yo servà una misión y entonces, al momento que vino mi llamamiento, me tocó servir en República dominicana. O entonces yo servÃa ahà y entonces en mi primera área. No voy a decir nombre. Sà tiene problema y yo tenÃa una compañera dominicana también, y entonces ella me tenÃa que entrenar por tres meses. Y entonces, en esos tres meses nos pasaron de todo, porque estaban diciendo en el apartamento donde nosotros vivÃamos, vivÃa gente haitiana y en ese paÃs, los haitianos hacen mucha brujerÃa, mucha brujerÃa. Entonces, una noche en la puerta, en nuestra habitación era muy grande y tenÃamos un closet lleno de ventanas, de ventaron de espejos perdón y entonces los tenÃamos que tapar porque nos daba mucho miedo. Y entonces una noche y a la hora de dormir y todo pues estábamos haciendo nuestros planes para el dÃa siguiente, entonces estábamos orando normal y ese dÃa pegamos en nuestra puerta unas imágenes de jesucristo y asà verdad, para poder tener la puerta decorada para que ya no nos siguieran pasando cosas. Y entonces esa noche ya habÃamos apagado todo y todo está desconectado. No tenÃamos como un microondas y entonces, a la hora de dormir toda la casa, se llenó de uno y entonces pareció muy raro, porque ese humo olÃa como a carne muerta a carne o sea o des mal, pobre, SÃ, sÃ, perdón podÃa. SÃ, entonces comenzamos a ver y nos estaban tirando las imágenes y los recortes que tenÃamos en nuestra puerta. AsÃ, súper mal. Entonces comenzamos a gritar del miedo, verdad y entonces habÃa un vaso que habÃamos dejado en una mesa y se comenzó a mover y nosotros gritábamos del miedo. Entonces llamábamos a las personas lÃderes, también eran mujeres, verdad, y entonces las llamamos y estábamos gritando el veo porque estábamos con mucho miedo. Entonces se sonó como un ruido de microondas. Pero entonces no tenÃamos microomas. Solo tenÃamos esa como cosa de humo y se activó y uno ya no habÃa porque ya se habÃa quitado. Entonces nos dijeron que estuviéramos tranquilas, que a nos iban a ir a traer, pero que nos mantenemos en un lugar seguro. Entonces comenzamos a hablar otra vez a carne podrÃa, y entonces se comenzaban a mover las cosas prácticamente en donde en la habitación. Entonces nos dijeron que oráramos. Y entonces en eso llegaron personas que también eran miembros de la iglesia a visitarnos, pero ahà no pueden entrar hombres verdad. Entonces una de las iglesias dijo como miren, pues mi esposo también es lÃder. Entonces él también va a entrar, pero con el permiso al presidente de su misión. Está bien. Entonces él entró y le tiraron la puerta en la cara de nuestra habitación. Entonces nosotros tenÃamos mucho miedo y nos fuimos a abrazar a esta la Iglesia. La fuimos a abrazar porque tenÃamos mucho miedo. Y entonces él dijo como no, no, no, no vamos ahora vénganse para acá Y como era tan fuerte y fueron a llamar en la Iglesia, se les dice a Obispos, a los a los representantes de la Iglesia. Entonces este Obispo nos acompañó y nos dijo hermanas tranquilas, porque aquà no está pasando nada. Entonces todos dijeron bueno, vamos a hacer una oración, pero nos vamos a poner de rodillas. Entonces nos pusimos de rodillas todas, o sea, todos. Y entonces él, principalmente este que se llama Obispo, le estaban abriendo los ojos. Nos dijeron para nada. El mundo van a abrir los ojos ustedes, por favor, hermanos, y entonces les suplico que en este momento sus pensamientos sean adiós. Y entonces él está diciendo como padre, que estás en los cielos. Por favor, te suplico que todas estas malas vibras o malas personas o man los espÃritus se puedan ir en este momento. Entonces se azotaron las puertas, la de metal que da para la puerta de salida y la de nuestra habitación. Se comenzaron a azotar y estarán haciendo cosas. Pero que para que nosotros saléramos los ojos y no podÃamos ese humo y ese color a carne podrÃa y todo, entonces tuvimos que salir corriendo de ese apartamento. Entonces, esa noche nos fuimos a dormir con las hermanas lÃderes de esa área. Entonces, al otro dÃa nos dijeron, pues miren hermanas ya en tres dÃas, pues les toca tener otras compañeras. Entonces ya me tocó con otra compañera igual, pues a mà ya me tocaba entrenar. Y entonces nos quedamos ahà viviendo otro mes más Y entonces ya no aguantábamos porque nos pasaban cosas raras. Y entonces descubrimos que debajo de una cama habÃa una piedra envuelta, que era una piedra que tenÃa brujerÃa realmente y estaba envuelta en unos calcetines. Y cuando la sacamos, la piedra comenzó a bailar Y entonces tenÃamos mucho miedo. Entonces nos sacaron de esa casa. Y entonces la casa estuve desocupada por varios meses. Y entonces a los élderes ya se fueron a vivir hombres ahà decÃan que cómo espantaban, que les calaban las puertas. Ellos ya nos volvieron en esa habitación, se fueron a dormir a otra habitación porque tenÃan mucho miedo. Entonces, tú Ves tu creestilo ha sido por parte de la brujerÃa, pues no sé porque nos decÃan nuestros Presidentes que posiblemente sà podÃa ser brujerÃa, ok, pero ahà habÃa mucha gente haitiana, a mucha gente que hacÃa daño y mucha gente que no querÃa a misioneros, ni él ni hermanas ni a él eres en esa misión, porque habÃa mucha gente que hacÃa mucha brujerÃa. No supone que querÃa sactar que el budú viene de idatig de AitÃ. SÃ, no, el budúo viene de tà originalmente correcto. Entonces, como República dominicana y te quedan casi cerca, entonces muchos haitianos migran la República Dominicana. SÃ, entonces hace mucha brujerÃa y entonces por eso nosotros tenÃamos mucho miedo porque ya no querÃamos vivir cerca de una persona haitiana. Qué loco eso, pues interesante historia lo que puede llegar a pasar en estos lugares, que se supone que deberÃan de estar protegidos de una forma energética de manera positiva y a veces no verdad correcto. SÃ, porque muchas veces en las casas, como dicen, verdad hay que bendecirlas o siempre hay que hacer limpias, verdad o limpiarlas de una manera correcta para que pueda entrar al espÃritu o que puedan morar ahà Y muchas veces, pues en los apartamentos, pues siempre puede vivir gente mala. SÃ, SÃ, sÃ, entonces las vibras quedan en los apartamentos. Entonces nos pasó eso con mis compañeras de misión Y entonces eso es hora lo que te querÃa contar, pues muchas gracias, por platicarlo. Quieres compartir algo más, Quieres mandar algún tipo de salud. SÃ, voy a contarte otra historia, pero var supercordio, claro van particular claro es en la misma. Son dos historias que me pasaron muy profundas. Esta y la otra que te voy a contar. Ya vivÃamos en otro lado con otras compañeras. Ãramos cuatro en una casa, pero una casa a la para habÃa una habitación. Ahà dormÃamos porque, por lo tanto, que nos conseguÃamos otra casa. Entonces, en los pueblos de ahÃ, de República Dominicana, no hay mucha luz, porque realmente dicen que República Dominicana es un lugar muy con gente rica. Pero no es asÃ. Hay lugares muy bonitos, las playas y todos son muy hermosas realmente, pero el pueblo es que no. Entonces a mà me tocó un pueblo de la ciudad. Ahà me tocó servir en Santo Domingo. Entonces yo estaba en un pueblo de Santo Domingo. Entonces en esa casa, pues era de pueblo verdad, y entonces no habÃa luz. Los demájoros nos servÃan. Los árboles que tenÃamos alrededor eran de mangos limones. Entonces tenÃamos dos ventanas empiezas que tienen como paleta, se puede decir ok. Y entonces nosotros la electricidad ya no la tenÃamos. Entonces tenÃamos calor. Dejamos las puertas abiertas por el calor. Siempre nos dormÃamos destapadas por el calor, o nos dormÃamos como la ropa mojada por el calor. Entonces, una noche dejamos las ventanas abiertas porque dijimos ya no aguantamos el calor y pues no dormimos y entonces comenzamos a escuchar unos gritos. Esa fue la primera vez que yo escuché a la llorona y gritaba y gritaba. Estaba en una esquina de nuestra casa y como en un poste, porque todo eso era como tenÃa muchas plantas, muchas mucho bosque, se puede decir, y comenzaba a gritar y comenzaba a gritar y en nuestra puerta no tenÃa seguro. Entonces y la puerta se comenzaba a mover y la tapábamos con un ladrillo verdad, y se comenzaba a mover y comenzaba a decir ay ay. Entonces yo ya me puse mal y mi compañera también. Entonces nos fuimos a enterrar en el baño. Pero en el baño no habÃa luz y ese baño no daba miedo. Entonces la gente de afuera comenzó a gritarle como andaste aquà y andaste aquà que aquà no te queremos ver, pero unas como unos cinco metros habÃa un cementerio que estaba abierto y era para pul que no tenÃa mucho inder entonces estaba abierto, entonces todas la corrieron, verdad y entonces, como en el bosquecito, se perdió, pero quedó un niño. Pero este niño nos estaba contando que esta mujer se lo estaba llevando y que, gracias a las personas que corrieron a esta mujer, ese niño no se lo pudo ganar. Qué miedo que se lo haya querido llevar. No sÃ, nosotros estábamos viendo por las ventanas y amamos a compañeros de la misma misión y los pusimos a escuchar a la llorona y no nos creÃan se estaban riendo a nosotros y nos decÃan como ya tranquilos, porque no está pasando nada. Comiencen a orar y entonces, en el momento donde ellos escucharon, les comenzaron a mover cosas en su casa, se puede decir. Pero entonces estaban diciendo que esta esta persona la llorona como que se parecÃa. Se aparecÃa acá cierto cada cierto dÃa de la semana ok ok y entonces comenzaba a gritar y por el miedo, pues nosotros nos fueron a poner una chapa para que no nos pasara nada malo. Igual mis otras compañeras se encerraron y cuando ya dejaron de escucharlo, pues las cuatro nos quedamos en una en una misma habitación. Pero ellos, a final de cuentas, que creyeron en la historia porque lo escucharon, también no vieron o sintieron todo ese tipo de cosas. No sÃ, nos creyeron porque ya las otras compañeras y nosotros, pues estábamos mal, estábamos llorando, estábamos mal, porque ya nos fueron a ver personas que vivÃan de la iglesia y cerca y pues les explicamos y nos dijeron que ya no tenÃamos que tener miedo porque esta persona, pues esta mujer se aparecÃa una vez a la semana. HÃjole, pues la gente que ha dicho que ha escuchado la llorona siempre la describe de una forma, pues ahora sà que fea no o sea no es algo que quieras escuchar o que que sea placentero. De cierta forma, no para nada, pero bueno, pues ahà está la historia. Muchas gracias por compartirte. Muchas gracias, Julio. Quieren mandar saludos solo a todos los oyentes y a TI por tener un buenos videos y buenos podcasts que realmente hacen que la gente se pueda unir. Gracias. Te agradezco bastante que paso. Es muy bonita noche. Buenas noches, Julio, Bye Bye, tenÃa como algo en su teléfono que hacÃa como que se repitiera mi voz y eso y no me gustó mucho, como que tenÃa el bluetooot. Por favor, cuando marquen raza con el teléfono en el oÃdo, porque a veces el blue Tooth hace eso. Los audÃfonos hacen eso que como que rebote el sonido, no sé si se escucha raro. Saludos Ciudad de México en envÃeles saludos a mis hermanos Jackelin ni Betsabe, Saludos, ya que el ni Betzabeth dice por aquà ahora, Julio, te estoy escuchando, Estoy viéndolo el tema de los bebés, lo de los bebés abajo de la cuna dice Mira. Cuando mi hijo tenÃa como dos años, hubo como tres ocasiones que me despertaba, pero ya abajo de la cama y con sus manitas golpeaba el colchón y me decÃa mamá, Mamá, yo me despertaba y no entendÃa por quél estaba abajo. Ãl me decÃa que se iba a jugar con su amigo. Asà pasó en varias ocasiones y una noche decidà poner en la puerta de la Recámara los mismos botes de la leche que ahà tenÃa almacenados, para cuando pasara por la puerta, los tumbara y yo despertarme porque yo no escuchaba nada. Cada que él se bajaba esa noche pasó lo mismo solo que los botes estaban intactos. Yo me desperté y lo encontré en la sala hablando solito. Me dio mucho miedo y hasta la fecha nunca supe qué pasó. Después de seguÃa jugando con un niño y peleaba también por los juguetes, o sea, que lo que le pusiste no funcionó. Qué loco. Buenas noches, Julio podrés saludar a mi hija Alexa y te venÃamos del trabajo y te vinimos escuchando desde la noventa y siete punto te Saludos a toda la gente de la noventa siete siete de la Jefa en Nuevo Laredo y Laredo Tejas. Saludos a todas las gracias por allá. Saludos a MatÃas, ElÃas Piso. Ahà está el saludo para tu hijo. Saludos, Mayela Roda Jenis, el gres Abraham Lucas a la raza de acá de Tiktok. Piquele a la pantalla a raza de Tiktok, Jeretse Herrera, Gracias a por el regalillo. PÃquele la pantalla para que más gente pueda entrar. Les agradecerÃa muchÃsimo si lo pudieran hacer. Buenas noches Hola, Buenas noches Julio, el famosÃsimo Fernando de la Ciudad de México. Cómo estás. Muy bien ahora no te salvé, te iba a llamar y te salvó la miedos coopera, sÃ, verdad, sÃ, muy bien, muy bien que hice la CDMX, bien frÃa y lloviendo hÃjole fÃjate que acaba de ver va a ser frÃo que me imagino que para ti formando no es nada, pero en la próxima semana creo que vamos a estar como a doce grados y para nosotros acá es como congelarse. SÃ, de hecho, aquà han han llegado a amanecer, a dos grados, a cero grados, pero ustedes ya están acostumbrados. No en Ciudad de México, pues no te creas. Se supone que aquà era templadito, pero este ya cambió la estación y en cuando es otoño invierno se esperan ese tipo de este cómo se llaman de temperaturas y toda la gente anda enferma. Qué crees. Yo me compré unas gomitas. Las compré en soriana, pero las puedes comprar. Creo que en genes ze tambiéngenes se llama la tienda donde venden, asà como suplementos y esas cosas son unas gomitas de osito que son para gomitas vitaminas. Creo que sÃ, sÃ, sÃ. Les he escuchado. Creo que es vitamina, c o algo asÃ. O te ayuda bueno esas gomitas. Yo yo, yo, las como me como como nada más. Me como dos al dÃa porque la neta no me quiero comer más. Pero cuando me enfermo, me enfermo bien. Leve bien, leve, o sea, no me da tan duro como como me daba antes. Ahà están en la pantalla para que las chequen las que compro cuestan como doscientos ochenta barros, una cosa asà y si me duran bastante la neta, entonces este con esas. Si te vas a enfermar, no, te voy a decir que no, pero te vas a enfermar más. Leve ok como quiera, consulten a su médico y consulten todos. Digo no me haga caso o sea que la recomiendas mira. Yo cuando he ido al doctor me recomienda tomar tabletas de vitamina C. SÃ, yo he tomado el tablet pero no digo estas vitaminas. Estas son más prácticas. Digo te comes dos gomitas y se acabó, pues qué te crees que a veces recetan ahora ya no la clásica pastilla, sino la cerveza entre lechas. Se hace como algo andale. Yo tomaba eso. Yo tomaba eso y esa está rica porque tiene buen sabor, porque todas las demás saben bien feas. Sabe a quo de naranja, SÃ, exactamente, sabe como a un tank, exactamente este, pues eso es lo que te recomiendo. Fue igual. Si lo quieres comprar ahà y ya le saqué capturas de pantalla o Muchas gracias. Yo oye fern qué onda que no vas a platicar esta noche. Saludos a Sasha allá hasta España. SÃ, pues es el sentido ya ves que cuando cuando anda abajo de llamadas, pues aquà te ha echo una de las madres que tengo Andale Mira, esto es una amiga. Este dice ella que todo ocurrió cuando su tÃa norma se cambió a su nueva casa. Dice que ahà comenzaron a suceder cosas extrañas. Dice que ella describÃa que la casa, en la planta baja está la cocina, la sala y el comedor. Bueno, como cualquier casa, no y es un pequeño estudio, dice, pero bueno la caracterÃstica de esta casa, a diferencia de otra. En la parte de atrás hay un taller de costura. Puede se dedica a esta cuestión de la costura y al ladito hay un patiecito. Y en la planta alta hay tres habitaciones y una bodega de ropa que también le sirve para lo de lo mismo dice Los sucesos extraños sólo pasaban en el taller en el que estaba ahà atrás. Ahà habÃa mesas para cortar tela, o sea, si te metÃas encontrabas mesas para cortar y mesas para cortar tela, máquinas de coser y lo demás de costura. No dice que es cierto dÃa una de esas costureras que se quedó hasta tarde porque empleaba gente para terminar un pedido lo que sucedió y le narraron posterior que fue que ella relataba escuchar que lloraba un bebé y puesto que ahà en la casa no habÃa bebés, lloraba. Pero cuando se paró de su máquina de coser para ver quién era, se asomó al patiocito, se fue la luz y el llanto del niño se convirtió en una risa burlona. Entonces ya te imaginarás qué te pasarÃa si te sucediera lo mismo. No hombre, pues sà es como la historia. Eso de que no hay nada más? No hay nada más bonito que la risa de un bebé y nada más tenebroso que la risa de un bebé? Cuando sabes que no hay ningún beven en tu casa. Pues con decirte que esta señora jamás volvió a trabajar en el chat de la tÃa. Ya con eso te lo regos y se fue hasta mucho tiempo después que ella contó lo que habÃa vivido a otras personas. Primero se lo cortó acá a la dueña, no sÃ, pero pero esto fue. Esto no fue lo único que pasó, ya que una noche mis tÃos tuvieron que salir y dejaron solos a sus hijos y ellos estaban en la dictación en su habitación. Cuando llegó y se astó, uno de ellos estaba pálido y a punto de desmayarse. Todos le preguntaban qué le pasaba y no contestaba solo lloraba para que se calmaras decidieron que dejarlo descansar y platicar con él al dÃa siguiente, ya que se le bajara lo blanco que estaba. El susto que le llaman dice al otro dÃa, mi primo, ya más tranquilo, les platicó lo que habÃa pasado. Les dijo ellos estaban en su cuarto cuando su hermano que querÃa un vaso de leche, pues bajó a la cocina porque estaban ahà arriba los cuartos, y cuando se estaba sirviendo a la leche, escuchó la voz otra vez de un niño desde el taller, o sea, en la parte de atrás afuera de la casa y como se llamaba Luis. Le decÃa a Luis ven a ven y ábreme es lo que le decÃa la voz del niño y pues asustó mucho porque sabÃa que no habÃa nadie llena todo apagado y menos un niño no está gacho eso fue dando todo nada, sà contando por historia bien gacha para que la gente no duerma la noche. No y lo peor de todo que sà fue real, O sea, me lo está cantando. Te comparto a alguien que me lo contó y si la casa existe y todo, entonces te con o. Continuó diciendo, pues el chico, estando en la cocina, lo único que regresaba, lo único que querÃa regresar a su recámara no subise y ya no saber de esto, pero qué te crees. Dice que no se podÃa mover a paralizar y ya empezó sà como como completo. SÃ, aparte de que se manifestó esa voz, pues medio lo paralizo a este chico. Dice que se sintió como dormido, que algo lo impulsaba a caminar hacia donde no querÃa, o sea como que lo estaba como dominando o no, y lo hacÃa caminar hacia la puerta del taller. SÃ, pero llegó a la puerta, intentó abrirla, pero estaba cerrada con llave. Aún asà querÃa abrirla. La jaloneaba, pero no se abrió. Cuando su otro hermano oyó todo el ruido que hacÃa este, Luis se asomó para ver qué pasaba. Bajó y vio a su hermano y le dijo qué haces. En ese momento, Luis reaccionó y salió corriendo y fue cuando encontrar bueno. Es cuando él reacciona, pero lo encuentran todo frÃo, todo blanco. No sÃ, entonces, pues parecÃa que era como un trance, pero el mismo hermano lo ayudó, lo que me dice que qué hubiera pasado asÃ. Luis hubiera no hubieras tenido la llave del cuarto del taller y hubiera entrado lo más seguro que ellos dicen que le hubiera pasado algo malo, que posiblemente dicen que era un alma. Bueno, son conjeturas. No te digo fue lo que me platica, no o sea lo que dicen ellos pudo ser cualquier cosa, un alma o algo, porque en el estado que lo dejaron a este chico, el hijo de Bueno, este luis Este, pues hay muchas objetivas hasta inclusive que pueda ser un alma que querÃa llevarse a este chico o querer su cuerpo para manifestarse o algo asÃ. No ya ves que se les meten y todo eso y puede ser una posesión desde esas cuestiones. Pero esa casa ya después de un tiempo se cambiaron. Pero ese es el anécdota que me cuenta a mi amiga de su tÃo que les pasó y esto fue en Querétaro, como ves, Julio gacho, está gacho, la cosa, eh, sÃ. De hecho, ni siquiera me quiso decir la colonia. No, porque yo soy muy morboso. Le iba a buscar de Google Maps o ya después le siempre no va a estar buscando la casa y todo eso a ver qué. SÃ, pero oye ellos yo creo que no querÃan poner o que se hiciera mala fama o que se corriera la voz y afectar a la dueña porque ellos estaban rentando. SÃ. SÃ, sÃ, pero pues bueno, pues ahà está la historia. Gracias, Fernando, pues sà marquen ahora, sà que la gente si tienen algo que compartir, como yo lo hice, pues ahà está que no y que marque no. Julio ya está, Fernando. Muchas gracias, que pasó una excelente noche. Igual Julio orale bye bye bye. Razas, si marcan cuando hay una llamada, no voy a entrar porque no tengo. No tengo una una consola de teléfono, No tengo multilineas. PermÃteme a trovar la guardas? Permite PermÃteme entonces espérense que se termine la llamada. Quiero agradecer a Claudio Orosco porque se aventó una donación. Digo que para mi pastel de cumpleaños. Gracias, Claudia. No sé, no sé si lo voy a utilizar para mi pastel la neta este o o me vaya a comprar unos calzones. La verdad digo tampoco te voy a echar mentiras. Me hacen falta unos calzones. Ya está en medio medio, medio rotos. No. Saludos al Doctor Pateiro. Hasta ahà está son Golica Hola. Juegos bueno, tengo buenas historias. Te cuentan una rapideta ok. Saludos, saludos al judicial y déjame ver ok y también también déjeme tomar la llamada que sÃ. Buenas noches, Hola, Buenas noches, buenas noches. Con aquà tengo el gusto conciumara. Vega, si umara, vega, de dónde eres. Estoy secrétaro, querétaro qué creà Yo tengo una prima que se llama Somara. Vega ay no en serio. SÃ, señor sÃ, tiene dos hermanas, Marielaciomara y Elina se llaman mis primas. Ah no, no más, tengo una hermana. SÃ, son tres saludos y no digo no creo que me vean mis primes, pero saludos. Hasta ahà está San Luis PotosÃ. Oye primera vez que marcas primerita ves. De hecho, soy tu fan desde hace como tres dÃas, todo porque encontraste un relok nada. Lo que pasa es que estaba navegando en Facebook y me encontré de repente una historia que contaste este sobre un gato que bailaba en la sala. No sé asà que dijiste que es este bato chismoso. Qué anda ahà cantando esto y que me meto tu perfil, pues entonces empecé a checar un montón de historias. No hombre y pues, pues me enamoré de las tres historias de verchando dije ay no manches es que es que me dan en la noche de escucharlas. Me da mucho coraje en esa historia, en particular que es un gato que baila y hay raza que es muy exagerada. Esa es la palabra. Son muy exagerados. Entonces dicen ay por tú andar, haciendo sus videos, andan lastimando los gatitos. Cuando dije yo a ver un chico y pleito los gatos, no es cierto. A mà me encantan los gatos la neta. Tengo un gatito, una gatita negra, no es mÃa, pero yo la cuido este. Pero la gente que lastima los animales las lastima porque están locos, porque están mal de la cabeza. SÃ, ya es un psicópatas. SÃ, no va a ser porque ay vi un vÃdeo de un vato que dijo que los gatos bailaban y ahora me voy a poner a lastimar los gatos. No es cierto. No es cierto, race pájenle cierto. Le sorprende. Ya yo tengo dos gatos igual Bájenle cuarenta y siete rayitas, por favor, y no se pasan de lanzas la neta, porque sà casi creo que si me ven en la calle me andan aventando un mango en la cara. Eh Ay, no se pasan the lanzas. Pero bueno, bienvenidas, yo bienvenida. Gracias. Qué no vamos a platicar esta noche. Ah bueno, tengo una historia que hasta la fecha siempre la cuento cuando tengo oportunidad de contar algo asà de terror es algo que me pasó hace tiempo que tengo como los cuatro años. Hace como cinco años ya llegó mis suegras de visita Ben de Tijuana. Bueno dijo ya que me iba a pasar un tiempo para atrás. Cuando ella llegó a mi casa, ella traÃa, pues, muchas maletas, pero entre ellas habÃa una caja, una urna, una urna que eran las cenizas de su papá ah caray. Entonces ella decÃa no, pues necesito una mesita, porque la quiero poner aquà y ponerle flores, ponerles santos sin tener como os faltar. Entonces lo hizo y asà pues, decÃa que ahà estaban a cenizas y que venÃa a ver si las podÃa tirar en un lugar aquÃ, cercano o algo asÃ. Entonces este bueno. Continuaron los dÃas con ella de visita. Entonces un dÃa me dijo ella me voy a ir a cuatro a morelos porque soy de ahà necesito mi acto de nacimiento y voy a sacarla. Ya ves lo que digo ese dÃa me dijo mira, quiero que cuides la urna y que le des una flor a mi papá porque en dos dÃas de su cumpleaños a cargue todo para encarguitos. Eh de verdó menos y ya se iba a tardar como tres cuatro dÃas. Ayer andaba asà también paseando. Entonces pasaron los dÃas. Pasó ese dÃa al dÃa siguiente, yo tuve una discusión con mi esposo. SÃ, lo dejamos asà normal. Pasó otra vez ya ese dÃa discutimos al otro dÃa me imagino que era el cumpleaños de un señor. De hecho, porque se me olvidó que era su cumpleaños. Sà esa misma noche al otro dÃa del dÃa siguiente, que fue su cumpleaños del señor. Esa noche igual, mis pos y yo discutimos y nos fuimos a dormir en cuartos separados. En ese entonces yo tenÃa a mis hijas chiquitas de cuatro años y dos años y dormÃan en la misma cama que yo. Entonces yo tenÃa a una hija de cada lado de mà y yo dormà abajo mis esposos dormÃan la plantear. Entonces ya fue cuando ya yo me dormÃ, agarré sueño y de repente sentà cuando se te suben muerto. No, ok, entonces me subÃan muerto. Pero en eso, pues yo ya ves con tanta fuerza y que tanto quieres despertar de repente pum como que te despiertas. SÃ, entonces yo me despierto y empiezo a sentir un escalofrÃo. Ya despierta, despierta, empecé a sentir un escalofrÃo muy fuerte. En el cuarto o algo muy feo pesado con miedo, pero a la misma vez algo me hacÃa dormirme otra vez como que me agarraban, como que me querÃan cerrar a nosotros. Ok, y total otra vez me dormà y entre el sueño, sÃ, sentà que alguien se me subió literal arriba de mi cuerpo. Entonces yo empecé como a rezar y te juro que hacÃan que se me olvidaba el padre nuestro, o sea, no se me olvidaba, pero del miedo o porque te sentÃs sÃ, pero te juro que lo decÃa como al revés. Es muy raro. Cómo estaba diciendo el padre nuestro y yo sà es cuando pude despertar asà otra vez, entonces yo grité a mi esposo, o sea que vi pero no me escuchaba porque estaba dormido y yo no me podÃa levantar de la cama del pánico que estaba. Lo que sà pude hacer es que fui prendà la luz, asà la aprendÃ. Me volvà a acostar. En eso el sueño me llegó. Pero entre estar despierta y dormida, sÃ, empecé a escuchar una voz en mi oreja. DecÃa que me balbuceaba como que sea asà y que se empieza a salir algo de mi oreja, o sea, yo sentà como que algo se pesado salÃa de mi cabeza. Entonces, más bien, no perdón, que entraba algo más en mi oÃdo, que entraba algo muy pesado. Entraba y entonces se salÃa otro lado de mi oreja y yo como que voltà los ojos como un reflejo y vi que era una sombra negra de humo que se estaba saliendo asà y al momento de salirse de mi cuerpo, sentÃa cómo se volvÃa a incorporar en frente de mà como una sirueta comúnmente era como yo, la sirueta era de humo, pero era como esas que, como como una capuche todo eso, asà como ajá como si fuera la muerte. Yo nunca me vi que era tenÃa la muerte vez que tienen esa cho, no sé qué tienen. Nunca lo vi asÃ, lo vi más como un ente como esa con ropas y aguajada. AsÃ, sÃ, todo de negro. Entonces, al momento se paró ahà y y me volvió a hacer cuando pasaba por mi cabeza, sentà el ruido. Cuando se incorpora enfrente de mÃ, simplemente se da la vuelta y da vuelta al cuarto hacia la cocina. En ese en ese volvà a despertar. Salté para arriba y me fui con mi esposo, mi esposo pues me creyó. Nos bajamos. Agarré la Biblia y empecé a leer salmos, a leer muchos salmos. Desde entonces esa vez ya pude dormir con luz prendida y al otro dÃa que me despierto, llega mi suegra después ya de ratos de la tarde y me dice si le pusiste la flora a mi papá verdad y yo le dije y de momento en la torre se me habÃa dije la flor y no se la habÃa dado. Ajá. Entonces dije no, pues es qué pasó ahÃ. Yo no entendà hasta ahorita si fue él, porque discutà con su nieto VI no me espantó o por qué no le puse la flor o no sé quiera. Es la verdad, pues suena lógico y que fuera él. No digo si nunca te habÃa pasado algo similar. Me imagino y yo que es la primera vez que te pasa algo asÃ. SÃ, era primera vez, sà de eso, sà qué imagino que tampoco, pero no lo quieres volver a repetir nunca jamás, verdad. No. De hecho, no, De hecho, tenemos este mito de decir mis esposas y discutimos en la noche te van a espantar güey es que te gusta en la noche el enojarse no es buen negocio, eh, el enojarse un es buen negocio y mejor contentarse rapidito y este y hijole está cañón. Eso que te pasó, eh, muy muy fuerte. SÃ, la verdad, sÃ, estuvo muy feo y, de hecho, al último tuve me quedé. Estuvimos mal y mis obras salimos mal y sabes qué. Me dijo qué? Te dijo Me dijo sabes qué. Yo nunca tiré las cenizas de mi papá te las enterré ahà en una pared no manches ya doy le yo en esta casa. Haz de cuenta que en esa casa es de mi mamá ahorita. Actualmente vive mi hermano. De hecho, yo me acuerdo. Me acuerdo ella habÃa comprado yeso que para tapar unos hoyos en la pared. Entonces yo me recuerdo. Le digo mi esposo oye es que yo quedé muy mal con su mamá. Era una ay no esas suegras tengo las que nos. Entonces yo dije qué tal si tu mamá de veras enterró para que cuidara a su hijo. Entonces ella me dijo. Yo no me enteré de eso hasta que ella se fue a Tijuana y me enteré por su hija de ella por mi cuñada que me dijo. Oye, mi mamá está diciendo que te enterró las cenizas de mi abuelo ahà en tu casa, en una pared y que ahà se van a quedar para que cuide a su hijo, o sea, de mÃ. No llega la te verdad y yo no lo encontré. Yo hasta nombre. Ese mismo dÃa empecé a checar toda la pared y no encontraba Dónde, Dónde las puedo enterrar? Dónde las puedo enterrar. Hasta Ahorita, no las encuentro. Pero sà fue neta entonces, sà fue neta si te puso, sà te lo juro. SÃ, esa Señorita, esa señora merce en Tijuana y no he dicho la verdad. No yo no sé qué sÃ, pero es que porque o sea, cómo en tierra las cenizas de su marido en una casa, o sea, de su abuelo e o quién sé de quién sea. Eso no está bien, no, no, justamente las traÃa para dejarlas en otro lugar. Pero después de que yo me enojé con ella tuvimos discusiones después de eso un tiempo. Ella no sé si hizo la maldad o por hacerme creer. Pero pues ella habÃa traÃdo yeso que pata pa hoyo se andaba en el cuarto. No sé qué. Haciendo la verdad, sÃ, me quedo como una duda cincuenta y cincuenta de duda en ah no está muy pasado de lanza. Eso muy pasado de lance. Te agradezco mucho por compartir esta historia tan tóxica de una persona planeta. Ojalá que no vuelva a pasarte algo similar. Y ojalá y te agradezco mucho, y también ojalá que pueda volver a marcar después. SÃ, claro, porque tengo cuatro más muy feas también, pero ya en esta casa actualmente donde iba cuando gustes, cuando gustes marcar el otro en vivo ya está. Me parece muy bien. Vale como quieras igual. ChÃcate los podcasts. Checate los podcasts. No sé si eres fan de podcast. Estamos en podcast. Tenemos más de siete años transmitiendo y hay muchos programas ahà para escucharlos. Eh, vale que pasa es Buenas noches, Gracias. Igualmente, hasta luego tenemos una llamada Buenas noches. Buenas noches, Buenas noches con quien tengo sÃ, claro que sà estará Claudia. Cómo estás, Sara, Bien, bien, muchas gracias. Primeros gracias. SÃ, cómo que si quiere comprar calzón, si quiere comprar pues lo que se le ofrezcan por unos calzones porque ya es también rot no se los enseña porque los enamoran, pero sà ya los trago bien rotas. De hecho, mañana no el viernes voy a macalen. Entonces voy a comprar unos buenos calzones o ella aquÃ, padre, qué pan hablo, porque tengo dos relatos pequeños. Ok y querÃa compartir adelante. Ok. La primera es cuenta cuénta. Mis abuelos eran de riel de catorce sÃ, y mi abuelo dicen mi abuela, mi abuelo todo vieneron doce hijos y crecieron bien pobres. Dicen que viene un cajaca acá por dallas, pero siempre pobres. Hasta dicen que los niños dormÃan afuera, a veces en afuera de la casa porque mandé en la intemperie. Fuera tal cual correcto, porque estaba muy caliente adentro. DecÃan que cuando nació mi mamá, que era la primera hija, la dormÃan en una cajita de zapatos porque no tenÃa nada. Cuando llegó mi abuelo de real de catorce para Estados Unidos se trajo con él un tronco. No sé si lo estoy diciendo. Bien, en español, un tronco es como un cajón cerrado con llave, o que como una caja, una carne de estas grandes que siempre usan la gente para poner ropa, para poner ah. Sà es un puede ser un baúl o puede ser un ropero sà como una caja grande que se cierra con llave, que se mueve. DecÃan los niños, o sea mi tÃo, si mi tÃa, si mi mamá, que cuando veÃan por el ojito de donde se pone la llave, podÃan ver duendes chiquitos pequeños en ese cajón y que mi abuela los tenÃa preparados con juguetes y siempre iba a ir al garraje que sabe, en un garaje, en un jackal que tenÃa afuera y les ponÃa de comer les daba dulces, pero ahà los tenÃan cerrados. Y siempre les mandaba a los niños que nunca tocaran, que nunca lo abrieran, ahà los tenÃan cerrados, que se los trajo de México. DecÃa mi mamá que ella veÃa por ese hoyito de donde se pone la llave y que parecÃa que bailaban y como que tenÃa. TenÃan como un tipo circo chiquito, como bueno, una fiesta correcto, y ellos veÃan y se entretenÃan con eso, pero nunca sabÃan que era cuando fallecieron mis abuelos. Ese tronco o sea, esa caja llegó al primer hijo de mis abuelos. Mi mamá era la primera hija, pero se lo ridieron al primer hijo, a que era mi tÃo Micaelo. Ãl se lo llevó a la casa y siempre lo tenÃa escondido. Hora la historia viene que una vez estábamos celebrando el quince de su hija Nancy, y estábamos todos en la casa para ese tiempo. Los niños, como yo era, eran los más chiquitos, no daron al segundo piso a dormir y ellos siguieron la fiesta. Dicen todos que entre ese tiempo entró un hombre completamente desnudo americano, con puros sÃmbolos negros a satánicos pintados en su cuerpo y cuando él caminó por atrás de la casa para la puerta de enfrente, o sea, él no más caminó y entró y salió que salieron varios de esos duendes y lo persiguó, lo persiguieron, o sea salieron con él y allà salieron todos con él y salieron de la casa y nunca se vieron de nuevo entre ese tiempo que él tenÃa ese tronco, esa caja. DecÃan que se movÃan las cosas, que se veÃan, que se reÃan como niños, y él no tenÃa niños. Al tiempo él tuvo puras lÃneas menos al último tuvo niño, pero que se oÃan risas, se oÃan, que se movÃan las copas en la cocina. Se oye todo eso, pero esa caja siempre estuvo con llave, que él ni tenÃa llave. No fue hasta que pasó ese hombre americano completamente desnudo con esos sÃmbolos negros satánicos. Dice que se entró por de atrás que no saben cómo, y salió por la puerta de enfrente en medio de la fiesta total y lo persiguieron y salieron de la casa. Y desde ese tiempo todavÃa se oÃan cosas. Pero ya nunca se vieron, pues nunca, nunca, nadie se encargó de esa caja. No sabe qué pasó con él. Pero ese es mi cuento de los duendes. Qué raro esto de los duendes y cómo se lo llevaron. También cómo se los llevaron. Más bien, no sÃ, no sabemos. Yo estaba en el segundo episodia con las primitas, ya toda dormida, pero cuentan todos los adultos, incluso la quinceniera, que entró el hombre por de atrás, como le digo completamente desde con sÃmbolos satánicos pintados de negro en todo el cuerpo, y que lo persiguieron para afuera y salieron y cuando salieron la familia a buscarlo ya no estaba nada. Ay caray qué raro, qué raro y qué lucoso de los duendes dentro de una caja, o sea, que tenÃan todo, básicamente todo su ecosistema en la caja. No ahà vivÃan, ahà tenÃan su casa y todo sÃ, que él se los trajo de México y los tenÃa en su casa ahà en Dallas por muchos años hasta que falleció, que le dieron la caja a mi tÃo y él lo tuvo con él a escondidas y nunca le dijo a nadie, pero siempre se oÃan cosas en la casa hasta ese dÃa. Siempre quedó espantados a casa hasta que la tumbaron. Y pues sabe Dios ahora que qué pasan en lo que ponieron otra casa. No sé si está espantado, no, pero esa casa pasaban muchas cosas. Si me me me gustarÃa saber dónde quedó ese ese cofro. A final de cuentas, no yo también yo también, pero ya falleció a mi tÃo, no no sé ni cómo comunicarme para ver si si lo tiene, si alguien lo tiene o qué pasó con él. Pero mi segundo relato, también pequeño adelante, era que cuando cuando todos mis tÃos y mis tÃas eran chicos, como te digo, jugaban mucho afuera de la casa, estaba muy chiquita y eran muy pobres. HabÃa mucho murciélago entre ese tiempo. Era nos estabamos en vivÃan nos en la mera área de Balas, pero no habÃa mucha luz entre ese tiempo. Estamos hablando los los los sesentas, bien temprano en los sesenta s habÃa mucho tipo campo, habÃa mucho las casitas habÃan estaban muy separadas y eran como jacales en esa área donde vivÃan mis abuelos, los niños, los muchachos se entretenaban, entretenÃan con encontrar murciélagos de los árboles en la noche y los captaban y usaban clavitos y los clavaban a los árboles y ahà los dejaban hasta que se murieran y un dÃa se dio cuenta mi abuela y les dijo y ya no hagan eso porque les va a pasar algo mal. Van a ver, van a ver y ellos seguÃan que no sé por qué les gustaba maltratar a los animales, menos los murciélagos, pero los enclavaban a los árboles. Dicen que una noche, como le digo, dormÃan afuera porque a veces estaba muy caliente, que dormÃan en el porche y no estaba cubierto de nada. Al más. Era un coche de cemento y ahà se acostaban todos y se dormÃan. Como les digo, no eran doce y una noche que estaban dos dos todos. Dice mi mamá que se despertó porque de repente se paró de oÃr bueno. SÃ, sÃ, que fue ok Dice que de repente se paró de oÃr ruido del aigre, de los murciélagos, de los insectos, o sea, completamente habÃa silencio. En eso se cubrió la casa totalmente oscura, como que si algo habÃa volado arriba de ellos en la casa. Dicen que todos los despertó y salieron del porche a ver hacia arriba de la casa y que lo que vieron fue por lo que dicen que vieron, fue como un murciélago grandÃsimo que cubrÃa la casa entera dÃa, grande, tan grande que no podÃan ver ni o sea totalmente oscuro, pero se podÃan ver las alas y que se podÃa ver que era como un tipo mucho que habÃa cubrido la casa total que venÃa para llevarse a uno de los niños. Entonces, en eso mi mamá, que era la más grande, los metió a todos dentro de la casa rápido y en eso cerraron la puerta y comenzaron a rezar. En eso dice que comenzaron a tocar la puerta y ella y mi tÃo más grande, el más grande, los dos, porque mis abuelos trabajaban mucho y en ese tiempo estaban dormidos y no los podÃan levantar que trataban y terraban y no podÃan tocaron la puerta y abrieron la puerta y dicen que cuando aberon la puerta habÃan dos. No sé cómo se dicen monjes, los sacerdotes, esto son las capas, con las capas que le cubrieron la cara como huts. No sé cómo mucho más y que no tenÃan caras, que nomás se le veÃan los ojos rojos y que no se les podÃa ver las manos ni nada, que no podÃan verse los pies, no más o sea estaban cubiertos totalmente de los heats que tenÃan y que no tenÃan cara, no más tenÃan los ojos rojos. Y de ese tiempo, pues ya no volvieron a maltratar a los animales y aprendieron, aprendieron muy bien, que estaba bien y ya no volvieron a dormir afuera. Aunque estuviera caliente, ya no volvieron a salir. Se toparon con el rey de los murciélagos. Hay un ser allá en Texas que me lo han reportado, que la gente lo ha visto que es el Motman. No sé si lo habÃais escuchado el hombre polilla. SÃ, sÃ, sà lo ha ido y a una vez de platicaron una historia de que se les apareció en una carretera. Creo que iban rumbo a Austin. No recuerdo muy bien y se les aventó el Motman al carro, que era una cosa enorme, un hombre con alas enorme correcto. Me acordé mucho ahorita que me platicaste eso de esa historia. SÃ, no sé si fue tipo mofmen o no. No, no sé lo que cuenta lo que contaba mi mamá, que ya falleció. SÃ, que parecÃa un murciélago, pero que tenÃa las alas tan grandes que cubrÃa la casa total que todo todo, todo, todo, o sea, estaba en silencio y estaba todo oscuro que no podÃan ver ni la luna. HÃjole, pues está tremenda la historia. Gracias por platicarla. Quiero mandar su luz, ah no no más, querÃa felicitarte y hacer que duran tu cumpleaños y que te da pastes muy bien. Gracias y al rato. Hablo de nuevo con mis otros cuentos chiquitos, claro cuando gustes. Muchas gracias a gracias que pasó bonita noche. Igualmente by bye, pues está la llamada de Sarah. Gracias por platicar estas historias. HÃjole, tan buenas las llamadas hoy eh, permÃteme dadito, no vayas a rogar. Por favor, PermÃteme ok y déjenme mandar saludos. Qué tal Julia por favor. Anda Saludos a mi hijo, Caleb de Ciudad Juárez. Saludo dos. Ahà está listo. Aquà me mandan una historia. Aquà me mandan un audio. Ahorita los checo y vámonos con la siguiente llamada Buenas noches, Hola, Buenas noches, Julian, Buenas noches, con qué tengo el gusto Hola. Felisa Pava, ya es la segunda vez que habla. Cómo estás sangra acá de Méxica. Levanta el informe cómo estás. Muy bien gens a ella que bueno me da mucha. SÃ, bien bien hijito, todo bien, todo tranquilo acá este andamos con salud. Qué es lo que importa. No asà es oye. Eso escucha más importante. Escucho demasiado ruido. No sé si le puedas ahà bajar a lo mejor a la tele o. OK. SÃ, eres tan amable. SÃ, sÃ, sÃ, AhÃ, ahà está bien. Ahà está bien, que no me vas a platicar esta noche. Ah Ok, Mira mira la historia de hoy este pues también pasé un susto y un miedo. Lo que pasa es que la esposa de un sobrino de mi esposo me pidió un favor que si la podÃa llevar al en que estal subir la rumorosa. Ok cumpleaños su esposo y ya tenÃa más de un mes por allá. Y pues él le pidió, pues, que lo fuera a ver y que le llevara comida. Y eso no que festejara ya con él. SÃ, y me dice TÃa me puede llevar, por favor, y digo sÃ, claro que sà vamos, digo, dice, pero, pero para ir vamos a quedar allá, dice a dormir allá y nos venemos en la mañana y le digo, pero, pues, dónde me voy a quedar yola y digo dice no, pues vamos a acampar allá. Dice ah bueno, le digo está bien. Entonces, pues ya nos fuimos como eso de las seis de la tarde. Por ahà y pues ya le llevo el pastele lleo su comida y todo le dieron a él su desde que llegó ella, pues le dieron su dÃa porque pues era su cumpleaños, sÃ, le dieron toda la tarde. Entonces, ahÃ, enfrente del retén hay hay unos restaurancitos abandonados y para el desierto, para medio, hay unas casillas abandonadas. Entonces a él se le hizo muy fácil a este muchacho militar se le hizo muy fácil. Llevamos a acampar para adentro del desierto en unas casas abandonadas. Y sÃ, pues ya pues cejaron su pastelso mi vida y todo ya llegó la noche y hicieron su adentro de unas casas abandonadas que no tenÃan techo, pero si tenÃan piso, hicieron supuso en su casa de campaña y todo para su esposa y la niña y él y me dijo tie le ponemos acá un pornadito a la casa de ustedes. Ahà traigo dos. No le dije yo me quedo en el carro. Y dije de verdad sÃ, yo me quedo en el carro. Entonces yo, pues me quedé en el carro. Y pues ya este pues estuvimos practicado, es una fogada y todo el hizo una fogata Y se llegó la hora de después de dormir. Y pues ya me fui yo al carro, ellos a a su campaña. Y pues ya estaba haciendo mucha calor, mucha calor y yo y yo bajé los bidrios del carro Y estaba, pues asà como de que me estaba venciendo el sueño y yo empecé a decir que el carro se movÃa. El carro pues se movÃa entonces yo me asusté Y entonces, pues ya abrà los ojos y sÃ, al carro sea muy bien como si lo estuvieran a ser, como que moviendo de atrás para adelante. Y pues me empezó a botar el corazón porque, pues volvÃa y no habÃa nadie y pues no hacÃa viento, no habÃa nada. Entonces lo que hice subir rápido los vÃdeos del carro y le hice todo el asiento para atrás y me recosté todo todo. Y pues cerré los ojos Y ya empecé a escuchar como voces, empecé a escuchar como muchas voces, Y pues ya me me abrà los ojos Y pues seguà escuchando las voces, pues ya después se escuchaba como que si cuando uno hay mucha mucha madera las manos y la deja caer de golpe al suelo. AsÃ, pero yo escuchaba el ruido pegadito al carro y pues escuchaba asà como que tiraban maderas. Luego se me movÃa el carro y escuchaba muchas voces y yo ya empecé asà como que temblar y tenÃa una botella de un litro y medio de agua en el carro y estuve el tomitome agua y en los ojos. TenÃa mucho calor y el miedo que tenÃa y pues me acabé la botella de agua y pues no me animaba a hablarle a ellos. Entonces este asà pasó, asà ya como a las tres de la mañana. Y ya pues el plano no aguanté, ya no aguanté porque el carro se movÃa. Pero bien, recio ayl cuenta como que si dos tres personas estuvieran moviendo de atrás hacia adelante y lo movÃan asà como que decÃa un valle bé en el carro, pero para enfrente y para atrás y las voces y luego escuchaba pasos y escuchaba, seguà escuchando como que tiraban madera entonces, asà como que se puso, como que clara, como que se empezó a poner, como que clara la noche que yo miraba, asà como que para el desierto y yo, pues miraba, miraba las ramas y miraba a todos los arbozos y en una de esas mi idea, asà como que para enfrente del carro mire y como que venÃan dos soldados, pero del desierto hacia el carro. Entonces este, pues ya querÃa gritar, no podÃa querÃa marcar el celular a ellos y no la decÃa llamada finalizada, llamada finalizada y ya sentÃa asà como que la boca se me empezó a resecar y como que no podÃa tragar saliendo por el miedo. Me imagino también ajá sà entonces este, ya que casi a punto de ya de llorar, me armé de valor, porque, pues y quise aprender el carro y no no. El carro no funcionó, no, no daba como si se hubiera descargado la pila y dije ay, no me voy a bajar y querÃa rezar y se me olvidaba que daba padre nuestro que se hace en el cielo y ya no me acordaba de más y ya querÃa tragar salido y no podÃa. Y entre más más. Asà el caso es que ya me armé de valor y me bajé, me bajé a la carrera de del carro y en cuanto puse un piedra a la casi entonces sentà como que me como que si se me hubieran inflado los cachetes y los que hablos me hubieran parado. AsÃ, sentà asà como que mucho miedo, mucho asÃ, entonces siempre le diste ángela, grité asà recio y este y ya me contestó. Rápido mande sÃ, ahà salió el rápido salió un muchacho rápido y me dice qué pasó. Sà es y digo no manches, le digo no, no puedo estar aquÃ. Le digo ya no puedo estar aquÃ. Digo aquà asustan a digo qué espantan y dice t me dice el tÃo se calme y se quiere agüey, pues estaba asà como que temblando. Y asà y entonces este ya me dice TÃa acá se dice y ya salió ella y agarró la niña con año al brazo y dice sÃ, nos vamos a ir, Ahorita, dice nos vamos a ir, Y y le digo yo sÃ, vámosnos. Y entonces él empezó a quitar su casita de campaña Y todo ahà se armó. Y voy ya que nos subimos al carro. Ajá eran las tres de la mañana como las tres con quince de la mañana. Y pues ya ya no decÃa él, no hablaba él ni yo ni ella nada que también ha asustados todo esto ajá y cuando ya salimos, hace rumbo al retén. Ya que agarramos la carretera, subimos la cartera allá para que él se iba a bajar. Ahà dijo TÃa váyasemos con mucho cuidado. Nos dice no sé qué cosas Ãbamos agarrado y ahà dice porque está bien feo dice las energÃas. Dice no lo no pudimos dormir. TÃa dijo nos jalaban la cobija. Nos sacaron dos veces la cobija para afuera de la de la casa de campaña. Dice mi lámpara no funcionaba. La quise sacar de deshojar mi navaja para salir a ver quién era. Y no se abrió. Nunca pude abrir ni navaja, dicen, ni mi lámpara aprendió. Y pues ahà estaban ellos adentro muriéndose de miedo Y yo, en el carro igual en las mismas. Entonces este ya pues lo dejamos ahà y nos fuimos y pues ya llegamos acá a Méxical y llegamos pasadito de las cuatro porque yo venÃa bien nerviosa, sà tenÃa asà como que traÃa mucho miedo, no está tan lejos y llegamos asà como casi las cuatro por ahà yo pasadita, no recuerdo muy bien. Y ya llegamos y ya que llegamos aquà a la casa, ella empezó a llorar y me dijo sà a perdón. Me dice nunca le vuelvo a pedir eso. Dice que nos vayamos a quedar allá. Ni yo dice ni aunque me paguen, me voy a quedar allá y dice tÃa, dices que estábamos, dice ahÃ, dice me tenÃa abrazada. Bélice y este y dice él que sintió que le tas quedaron muy fuertes. Las uñas como que en el brazo y dijo a él se me estás clavando la Unión muy fuerte. En el brazo dice no sé yo acá tengo la le estoy dando la, le tengo sostenida la teta a la bebé dice yo no te tengo abrazado hasta allá, dice. Y luego ya fue la primera. Y pues ya dice que ya empezaba asÃ, que oÃan quejidos, que oÃan voces y ya les jalaron, les abrieron el cierre de la carpa, les jalaron la cobija muchas cosas asà vivieron en ese rato, pues, pero ella me lo platicó llorando y ya le dije yo mira en el carro. AsÃ, asÃ, asÃ, asÃ, Desde que yo, pues disperté, me movà en el carro. Ya le empecé y pues ya dices perdón me metÃan. Nunca le vuelvo a pedir eso, ni me vuelvo yo a ir a quedar allá Y asà como que duré varios dÃas, asà como de que como que el su gusto o el miedo, como que no se me iba porque no podÃa ni tragar saliva ese dÃa, esa noche del susto Y eso y le digo a él, a su esposo y a mi esposo le digo se los juro que no estaba yo soñando, yo miré que venÃan. Fue lo que más miedo me dijo que yo miré que del desierto venÃan esos dos soldados y venÃan hacia el carro. Y como que la noche se puso clara, les digo en un ratito y pues yo ya fue, asà como que empecé de que ya no podÃa tragar saliva. La garganta se me resecaba. Y asà y ya me dijo mi esposo es que ahà espantan dice y hemos visto muchas cosas nosotros, porque mi esposo, pues también es militar. Entonces hemos visto muchas cosas y si practicar todo lo que hemos visto, no oà en el desierto, en las puertas de control. Y pues ya este yo que de bida asustada esa noche y a después yo le dije a su esposo de a mi sobrino, a la esposa de ella digo ni aunque me pague diez mil pesos, voy y te me quedo la noche con tu esposa. Ya voy y te la dejo y ahà me regreso. Le des a ver si de pura casualidad estarÃa interesante que lo buscaras en Google Maps el lugar exacto y nos pasaras a ir la ubicación a pues mira el lugar de exacto, pues está. Es un reté en que está antes de subir a la rumorosa de mexicana. Esa rara hacia la rumorosa. Es el único retén que hay. Y ahà están enfrente del ratero. Están todas, están todas las casitas abandonadas. Un restaurante y unas dos o tres casillas ahÃ. SÃ, pues, a ver si sin lo mandas ahà para checardo de perdido si eres tan amable. Ah sÃ, claro que sà y lo y le dimos una checada ajá sÃ, Creo que sÃ. Y pues dicen esposo que sÃ, que ellos siempre han mirado muchas cosas ahà eso sÃ. Tengo entendido que la rumorosa es un lugar que hay muchos, muchas apariciones y muchos avistamientos hombres también sÃ. De hecho, a mà me pasó. No sé si haya tiempo, está muy cortita, pero sà me yo llegué bien asustada a Tijuana, pero ya de la rumorosa. Para allá ese yo iba manejando y le digo a mi hija que pues sÃ, sÃ, ven exceso a velocidad, porque yo, cuando voy sola le dije dijera mi esposo tengo la patita muy pesada. Me voy a ciento cuarenta ciento sesenta y yo iba, pues, sÃ, pues se o yo exceso de velocidad. La verdad yo lo reconozco y entonces, o sea, yo me asusté mucho porque me andaba casi yo yo volteando porque le digo a mi hija que de la nada se me atravesó una persona. Entonces yo asà como de que quise frenar más. Pedà eso y pues siempre me salà de la carretera, pero sà frené y casi me volteaba. Pero cuando yo, pues yo habÃa asustada, dije yo lo atropellé y pues no habÃa nadie, o sea, no era nadie, no habÃa dónde se hubiera escondido, dónde yo lo hubiera aventado nada y quedé asà como se me subió. Yo soy diabética y se me subió el azúcar y empecé asà a temblar y asà lloré. Sabes sÃ, yo eré porque me carro casi se volteaba y yo este yo podÃa jurar que yo habÃa atropellado a esa persona. Pero ya después le digo a mi hija, pero ya vi en otra corona de vida este haciendo bien memoria y digo yo sÃ, si lo vuelvo a ver a esa persona que según yo sà recuerdo, pero tenÃa como que la mitad de la cara quemada ah caray Y luego, si lo vuelvo a ver, si lo sÃ, me recuerdo, yo no, si lo de vuelvo a verle voy a saber quién es porque tenÃa asà como que la cara quemada digo si tengo bien presente su cara cuando según oras, tropellén porque me iba viendo a mà cuando cruzó que, según yo, lo iba a atropellar, pues me iba viendo asà como que de frente. Ok y dice me hija, ay, no dices que usted maneja muy a lo mejor. Fue un aviso o algo entonces, pues no sé, le digo, pero pero yo podÃa haber jurado que yo habÃa atropellado a alguien, pues, pero pues ya, cuando me pare, pues no habÃa, pues nada y ajá, Y pues sÃ, sÃ, también sentà mucho miedo, pues gracias por compartirlo. También te agradezco bastante. Quieres mandar algún saludo. SÃ, claro que sÃ, o s Luis, mi esposo, un saludo con la momias para familia Chavez RodrÃguez. Saludos, Jay RodrÃguez. Viera ahà está listo el saludo con la voz de la momia. Muchas gracias, Salvasles voy a contarla de cuando mi hermano estaba Chiquita, se lo llevó el nahual en una isla ok que nos contaba mi mamá. Muy seguido perfecto. Te agradezco bastante a darle. Muchas gracias por el espacio. Qué pasó buena noche. Gracias, igualmente, bye, tenemos otra llamada. PermÃtetenadito, no voy a eso colga. Por favor, déjame mandar saludos rapidito para Antonella que cumple, cumpleaños ayer. Saludos Antonio, muchas felicidades. También saludos a ping Pón, Saludos Alexis, Hernán y Daniel con la voz de la momia y da saludos. Ahà está el saludo para ellos. También un saludo Cinties Don Volaredo, Saludos Cintia y quién más falta por acá. Creo que ya están todos los que estaban bueno. Vamos con la siguiente llamada. Si les parece, buenas noches, Buenas noches, Julia, me escuchas bien, claro que sÃ. Conquà tengo el gusto perfecto con Elisa RamÃrez. Elisa RamÃrez de dónde eres Julia, soy de MedellÃn, de Colombia, MedellÃn, Colombia, exacto, excelente, saludos a todas las razas de elá de Colombia. K Bien bien, bueno, saludos a todos los oyentes. Julio yo te llamo porque bueno tengo una historia cortita que justo fue como la continuación de una que me pasó, pues hace varios años. Yo la conté el año pasado en una de tus historias y la publicaste. Ok y es que bueno. Yo te cuento acá esas chiquita y después les cuento una larga. La primera es que bueno, yo les conté. Mi papá tiene una finca en un municipio que es muy cerca a Segovia. Segovia es un pueblo que es reconocido a nivel de Colombia por la cantidad de brujas. Entonces esto los pasó. Ayer, él vivÃa allá y me estaba llamando y en ese momento mi papá vive solo y haste cuenta que la finca es en un lugar que es demasiado apartada, o sea, las fincas cercanas están muy lejos y él tiene que poner el celular en alta voz porque ah sà le conmperto el rato. Eso cuántas techase la risa de una bruja, verdad completamente. Eso nos ha pasado varias veces que cuando hemos estado en la finca suena muchÃsimo, las brujas se rÃen, las brujadas van allá caena. Es como si a veces una vez se cayó impresionante y se lamentaba como que se pegó durÃsimo y les cuento que son los gritos más aterradores que no puedas, que puedas escuchar. Oye cuando dices escribiando Medio Burlando y pues yo cómo, cómo las ven ustedes, porque aquÃ, en México, las brujas son bolas de fuego. Se les conoce como borlina. No sé. No sé, es que no tienen como una forma determinada. Es igual. No tiene como una forma determinada, pero uno sabe que está por la risa y por qué se siente cuando cuando están, o sea como no caen entonces es igual y estás como te conté. Ayer se estaba riendo impresionante y fue como que a mi papá no le tiene miedo. Mi papá lo que hace es como una oración y como que la acecha. Pero bueno, ahà que cuenta ahà un poco y ya bueno. Y les quiero contar otra historia. Yo, en el dos mil dieciocho trabajaba en un lugar. Les va a contar yo vivà un exorcismo. Entonces les voy a contar un poco cómo ha sido mi experiencia. Yo siempre he sido súper escéptica hasta ese momento, hasta cuando lo tuve que vivir personalmente, porque fue bastante complicado. Les va a contar yo trabajaba en una casa. Yo te mandé la foto Julio al Whatsapp es una casa en el centro de MedellÃn, una parte muy vieja. En ese lugar tenÃa un segundo piso y esta lugar tiene dos entradas. Entonces, en la mitad de las de las dos entradas tiene como un garaje, que es se lo convirtió en el local, en la parte de abajo Y bueno, entonces la casa tenÃa dos entradas. Te cuento la mitad de la bodega estaba clausurada, porque hace mucho tiempo esa bodega habÃa sido un burdel tú entrabas arriba, ibas arriba y ellos ella tenÃa de marcada como unos cubÃculos donde las chicas como que trabajaban y bueno y pasaron muchas cosas en esa bodega una vez antes de yo trabajar allá. Esto fue antes de que nosotros tuviéramos esa bodega. Ahà habÃa un policÃa, pues que porque un dÃa fue y lo mataron con un destornillador con una herramienta de destornillador. SÃ, es lo mismo y la mitad de la casa quedó clausurada cuando eso pasó. Entonces siempre hubo como un poquito, como de sus tico, porque, pues uno digamos que trabajaba en un trabajaba como en una bodega que habÃa sido un burdel. Nuestra bodega era de accesores y juguetes para mascotas y tenÃamos un gato o de mascota dentro de la bodeca. Bueno, entonces va a contar en diciembre. Siempre es como la temporada alta, y en ese diciembre se contrató un chico que movÃa las cajas. Cierto, entonces este chico tenÃa como una aura medio oscura. Era bastante. Digamos que retraÃdo solamente como que se dedicaba a hacer el trabajo. Nosotros lo veÃamos un poco raro y nosotros el dueño de la bodega acostumbrado a llevar un padre, los diciembres aquà si era, pues como una misa y bueno y un montón, y eso como esa parte. Resulta que cuando el padre conoció a esta personal nos dijo esta persona es rara. O sea, no es normal, no tiene contenida como esa vibra diferente y justo bueno nos nos dijo en ese momento. Bueno, yo voy a tener que herir acá, voy a hacer un exorcista si quieren, pues me acompaña como los hombres, las mujeres que trabajaban en la bodega, todas se fueron y yo dije bueno, yo me quedo, porque yo no creÃa en eso la verdad. Yo no creÃa. Entonces yo fui como eran seis hombres y yo en el momento cuando empieza el exorcismo, les va a contar. Esto fue muy temprano. Empezó como tipo siete, como ocho y media de la mañana aproximadamente este chico. Les voy a contar algo que me quedó súper impresionada, y es que en el momento, pues que empezó, le dije él era muy flaco y muy alto, pero muy muy flaco, muy delgadito. Entonces, bueno, empezó el exorcismo y les puedo contar que la fuerza que este hombre tenÃa no podÃamos con él las seis personas que estábamos y eran cinco hombres muy fuerte y y yo también me tocó también ayudar. También les querÃa contar que, cuando estábamos en el exorcismo como él, él hablaba en lenguas muy diferente. En un momento me impactó muchÃsimo una cuando empezó a hablar como una niña, le salÃa a voz de niña chiquita y empezaba a cantar y a burlarse del padre. Eso a mà me pareció me impactó demasiado julio. No te imaginas yo ese dÃa dije yo creo de verdad y eso que fue en el dÃa. Entoncespués les va a contar. Este exorcismo duró aproximadamente a unas siete horas. Fue muy largo, porque este chico tenÃa siete demonios que no querÃan decir los nombres para poder expulsarlos. Las personas tienen que decir los nombres de los demonios. O sea yo, me sentÃa viviendo como la pelÃcula te lo juro un el exorcismo, pero en versión, en una versión terrible, o sea yo yo después dije yo me arrepiento haber estado acá, porque para mà fue súper fuerte y les voy a contar algo. El arma con el que mataron al policÃa en su momento nunca la encontraron y el chico que estaba ese dÃa, pues que le estaba ardiendo el exorcismo, él nos dijo dónde estaba. Nos subimos encontramos el destornillador, SÃ, dónde estaba. El arma en todo, sÃ, dónde estaba. Dónde estaba. Claro el árbol con el que habÃan matado al policÃa. Y les voy a contar otra cosa. En este lugar, como fue mucho tiempo un burdel ahà practicaron abortos a las chicas que trabajaban. En ese lugar también encontramos unos huesos, huesos de niños y tierra de cementerio caray. Fue algo loquÃsimo. O sea, ese dÃa créeme que yo dije. Bueno, me arrepentÃ, obviamente, porque fue algo que yo dije. No no tuve que haber vivido, pero bueno me pasó para creer, porque yo de verdad no creÃa nada y fue bastante fuerte. Les cuenta algo. Después de que terminamos todo el exo, el padre nos dice que, como fue algo muy pesado, nos podÃamos llevar un poco esa energÃa para la casa. Ese dÃa yo me fui, yo tenÃa como un susto, Me fui a dormir a la casa de mi novio, donde mi novio les va a contar. Es un cuarto piso. No tiene digamos ventanales tontos la güeltas. Uno tenÃa como unos ventanales donde entrara como mucho aire y ese dÃa les va a contar. Entré al baño en lo normal organizada. Nos organizamos ya como para dormir, y él siempre deja las llaves pegadas como de las puertas, las puertas del baño, la puerta de los clousets. Siempre acostumbrado a hacer eso. O ese dÃa las llaves del baño estaban ahà pegadas. Julio no habÃa cero corriente de aire y las llaves, de un momento a otro empezaron a moverse de un lado para otro como si alguien las hubiera tirado cierto. Esa fue la primera cosa. Yo me paré junto a la puerta y las llaves guÃan moviéndose asà impresionante como si alguien les estuviera viendo. Pero pues no habÃa nadie. También ese dÃa, en la noche ya estaba muy tarde. Mi novia empezó a subir impresionante y nos despertaron unos ruidos en el techo y era como si te lo juro julio, como si hubieran personas arriba. Pero pues nosotros estábamos en el último piso. No habÃa nada. Era súper tarde y yo decÃa fue pucha que dije me traje algo. SÃ, o sea es algo. Se vino conmigo ese dÃa porque fue una noche atÃpica, o sea, como nunca él se asustó miño que no se asustacó nada, o sea susto horrible y duramos como bueno como unos dÃas asÃ, muy pesado en la mente de la Oficina, porque eso quedó ahÃ. Me acuerdo que a la semana después del exorcismo en el lugar yo, la casa era súper gigante. Hacia atrás, yo pasé y escucho algo bramando como si fuera como un toro bramando. Julio fue horrible y yo ay entonces me devolvÃ. Ya después de eso, como al tiempito, renuncié porque la verdad no me gustó más, No era capaz de estar ur Estaba súper cargadÃsimo. Te lo juro y les cuento. El gatico que tenÃamos en la bodega también sufrÃa muchÃsimo, como con lo mismo de este espÃritu me lo traje y bueno, ahora vive conmigo que ya se quedó conmigo para siempre. Bueno, SÃ, bueno, esa fue como la historia. Oye, pues vamos a preguntar a la gente, porque me imagino que hay mucha gente que nos escuché en Colombia que sà estuvimos en más historias de esdrugar, porque se ve que está fuertÃsimo. Todo lo que pasa ahà es bastante bastante complicado. Julián, el ambiente pesado, pero también era por todo lo que pasó antes. SÃ, entonces te imagino, me imagino que sà qué fuerte. SÃ, bastante oye la verdad. Si estarÃa súper interesante, sabes qué que algún dÃa nos marcara a tu papá también para platicarnos alguna historia. Oa claro de papá tiene muchas historias. Mi papá tiene muchÃsimas historias y la pasabe todo igual que te mando un audio de Whatsapp, ya no lo comparte a nosotros. EstarÃa bueno escuchar las historias. También me digo, me imagino que lo que no habÃa ver él allá en el rancho. No claro, claro que sÃ. Asà es por muchas gracias por platicar la historia. Quieres mandar saludos, quieres comentar algo más. No. Muchas gracias a todas las personas, pues que nos escucharon. Y bueno y ya solamente como eso. Gracias, Julie Feliz, cumpleaños, gracias que pases buena noche. Lo mismo para ustedes hasta el libro HÃjole qué fuerte eso del exorcismo, de cómo el muchacho sabÃa dónde estaban las cosas, Todo eso, eh de la fuerza sobrehumana, también que ya lo hemos escuchado en otras historias. Está está gacho, eh ra se cumple ch hasta el veintinueve. Gracias, Gracias,








