Historias de Miedo Octubre 13 de 2023 FANTASMITAS Y BRUJAS

No te pierdas los directos de lunes a viernes 10 pm Transmitiendo desde Cd Mante Si quieres hacer tu Donación https://www.buymeacoffee.com/miedoscop ⭐️ Únete a nuestras Redes Sociales ⭐️ 🔥https://instagram.com/miedoscope...
No te pierdas los directos de lunes a viernes 10 pm Transmitiendo desde Cd Mante Si quieres hacer tu Donación https://www.buymeacoffee.com/miedoscop ⭐️ Únete a nuestras Redes Sociales ⭐️ 🔥https://instagram.com/miedoscope 🟣https://twitter.com/MiedoScopeMx 🟪https://www.facebook.com/miedoscopemx/ 🔵https://www.twitch.tv/miedoscope #Paranormal #MiedoScope #podcast
Misteria pagana, escuela y tienda mágica que ofrece cursos y talleres, asà como productos y herramientas para practicantes de brujerÃa, amuletos, oráculos y más. Entre sus servicios puedes encontrar lecturas de tarota, limpias energéticas, velas preparadas y más visitalos en sus diferentes redes sociales como Misteria pagana. Buenas noches. Buenas noches saludos a todos bienvenidos, sean todos ustedes a una edición más de mi dos. Como mi nombre es Julio Flores, yo los saludos les doy la más corleta de la bienvenidas esta noche. Hoy es noche de trece de octubre del año dos mil die trés. Estamos totalmente en vivo diez de la noche con dos minutos. Hoy, lamentablemente, nada más. Vamos a tener una hora de programa y es que tuve una salida de emergencia hoy en la tarde y acabo de regresar. Hace no mucho y la verdad es que estoy no sé cómo que de esas veces que se te drena toda la energÃa. Asà estoy ahorita, estoy demasiado cansado. Entonces no creo poder ahà esa media hora. La verdad es que, pues sà pega bastantito, entonces podemos tratar de recortar el programa. Y este y la cuestión es básicamente que una tÃa mÃa, pues lamentablemente perdió, perdió la vida este y tuve que ir ahà al al velorio, aquà a tamine también en Sandwis putosà le mandó ahà saludos a mi familia y este y pues qué les digo. SÃ, asà son las cosas. No hay que continuar ahÃ. Y pues, sÃ, estoy ahorita, pues si hay algo cansado, porque me menté la manejada, yo yo solo ir y venir y pues, estar allá ahà todo el rollo. Entonces, pues, si, en resumen, una una hora de programa hoy este y pues mañana también me va a haber programas, no se preocupes. Mañana hay programa también una hora para que disfruten también el domingo. De hecho, y este y pues ahà todos podamos disfrutar de mi doscop No, pues les doy la bienvenida oficialmente ahora sà iniciando el programa y recuerden que si ustedes se quieren comunicar aquà al programa en vivo, la mi dolÃnea en la siguiente. El número es el ochociento treinta y uno, veinte mil trescientos ochenta y seis, seis, seis, ochocientos treinta y uno, veintitres, ochenta y seis, seis, seis? Si vas a comunicarte este a través del WATS, es el más cincuenta y dos ochocientos, treinta y uno, veintitrés, ochenta y seis, seis, seis? Más cincuenta y dos, ochocientos, treinta y uno, veintitres, ochenta y seis, seis, seis? Es la misdo lÃnea para que se puedan ustedes comunicar, contar su historia. Y pues ahora sà que compartir los relatos que que tengan. No dice por acá buenas noches. Julio. Soy anónima catorce. No me he reportado debido muchas cosas que han pasado en mi vida. Pero si te escucho, hace poco escuché una historia acerca de las Canicas en el techo mira a nosotros. Hace como un año Escuchábamos lo mismo en una casa nueva donde empezamos a vivir. Mi pareja, mis pequeños y yo ellos siempre lloraban a las dos treinta y tres de la mañana y exactamente a las tres de la mañana. Se escuchaba cómo arrastraban un blog en la parte de arriba de la casa. Permiteme anto, no me vaya a cr por favor, como si rebotaran caniques. Mi pareja me aconsejó que le pusiera dulces y juguetes para que no hicieran travesuras a nuestros hijos. Un dÃa se levantó a tomar agua, pero atrás de él me levanté yo. En eso grité y me dijo cállate y casi llorando, le contesté. Hay un segnor sentado en el sofá y cuando él se voltea hacia la sala no habÃa nadie. Me dijo te lo imaginaste y él olvidó una bota, pues al siguiente dÃa vimos como una bota tirada y la cual aún conserva y la tiene con un crucifijo. Desocupamos esa casa casi al dÃa siguiente nos dicen y dicen. No sé si decirte. Dicen que el señor sigue dando vueltas afuera de la casa. Pusimos cámaras, pero el mismo dÃa que las pusimos se la robaron. Sin embargo, lo más extraño es que no se registró. Nadie solo se ve cómo se pagan. En contexto, las cámaras terán cuatro conectadas a WiFi con detector de movimiento. Están en casa, una esquina de la casa y ninguna registró que alguna persona estuviera ahÃ. Solo se pagaron y al siguiente dÃa ya no estaban. Nosotros no hemos ido esa casa, pero está desolado y nadie se ha metido a robar Dice te envio el vÃdeo que tomamos ese dÃa y que precisamente hoy fuimos a limpiar, pero esa cajita siempre está abierta. Nunca sacan la bota, miren vamos a compartirles el vÃdeo ustedes para que lo puedan ver. Ahà va es el vÃdeo. Básicamente es como una cajita de madera con un vidrio y un rosario ya dentro de esta cajita. SÃ, efectivamente hay como una como una especie de bota. No ahà está listo. Tenemos llamada Buenas noches, Hola Julio, Buenas noches, Buenas noches con quito, tengo el gusto. Soy clau Moreno, cómo estás, claudioenvenida. Bien, Gracias, qué bueno, qué bueno que ustedes que estés bien. SÃ, SÃ, pues lamento muy mucho lo de tu tÃa. Ah Gracias, sÃ, Dios. Les dé mucha fortaleza. Y pues este que brille para ella la luz perpetua y el señor le perdona esos pecados y la reciba en su reino. Gracias a todo corazón. Gracias un abrazo para ti, para tu familia, Gracias, Claus. SÃ, sea, es difÃcil, verdad este proceso y sÃ, este mi tÃa a la vez es un ciclo. No sÃ, mi tÃa estaba enferma. Y es complicado porque cuando uno tiene una enfermedad este, pues a veces la enfermedad es tan dura que uno ya a veces ya no quiere ni pelear, por también el dolor que uno tiene no encima cargar con una enfermedad. Me imagino que debe de ser muy complicado. No sÃ, pues sà la verdad. SÃ, este sà es bien difÃcil. FÃjate que mi mamá ha librado dos veces el cáncer. Qué bueno, y esta última vez apenas un año la operaron de sus baris. Su fra de las barises y pues ahà anda mi madre luchando. Pero qué bueno, Bendito sea Dios, aún la tenemos y pues a veces la vemos, pues que llora del dolor. Yo vivo lejos de ella. Entonces, pues estamos como a cinco horas de distancia. HÃjole comple pero pues cuando puedo la voy a visitar. Pero eso sÃ, todos los dÃas la llamo. Para eso es importante saber cómo estás. Eso es importante. S ella está mal. Haz de cuenta que en ese o sea espero a mi esposo y en la noche o el siguiente dÃa viajo me voy a verla. SÃ, sÃ, es es complicado. Es complicado porque en el caso de mi papá, mi papá ya estaba sufriendo mucho. Entonces uno la verdad es que se resigna y dice hÃjole, pues lo mejor para él es que, pues ya es que realmente y fÃjate que sufren ellos y uno sea sufre la familia. Pues sÃ, es difÃcil, porque, por una parte, tú quisieras seguirlos teniendo y verlos y abrazarlos. Y pues, por otra parte, dices, no, lo mejor será que ya se vaya a descansar para ya no estar pasando los dolores que exactamente qué están sintiendo. Pero, pues ay solamente Dios sabe por qué pasan las cosas. No sÃ, sÃ, sÃ, A final de cuentas, todos vamos para allá. No sÃ, asà es, pero exactamente, pues primero Dios que les dé mucha fortaleza, no sobre todo a la familia. SÃ, mis primos, sÃ, porque, pues es un dolor muy grande, no perderá a su madre. Entonces este eso es bien difÃcil. Pero pues ahà hay que pedir este por ellos y, como dices, todos vamos para allá. Todo este es un ciclo que tenemos. Este qué pasar. No asà es asÃ, es que tienes toda razón. SÃ, este, sÃ, gracias. SÃ, pues este y pues te quiero platicar este una historia adelante. Bueno, no es una anécdota. Más que nada. Le pasó a mi hijo y también este le pasó a mi hijo junto con sus primos. Ok, bueno, este te voy a contar. Primero vivÃamos en Tapachula, SÃ, y mi cuñado dejaba su camioneta de esas que tienen góndola. La dejaba afuera en la calle. Entonces, este ese dÃa habÃa muchas estrellas y mi hijo y sus primos estaban ahà afuera. Entonces subieron a la góndola de la camioneta y estaban acostaditos, mirando el cielo y platicando. No ellos eran como o sea, junto con mi hijo, eran como cuatro que estaban ahÃ. Mi hijo, este es el más chico. Entonces este de repente dice mi hijo que empezaron a escuchar que arrastraban como cadenas, pero ya eran este pasadito casi las dos de la mañana. Y pues ellos allá afuera y pues como la verdad era una donde vivÃan. Era un lugar este, pues tranquilo aparte, seguÃamos despierto también los adultos y en unas grandes pláticas ahÃ, pero este, nosotros estábamos adentro de la casa. Y entonces dice mi hijo que al escuchar este que sonaban unas cadenas, mi sobrino más grande se sentó, les dice oye qué cosés. Entonces sé que cuando él se siente, ve que este que es un perro, que es un perro negro ok y que conforme caminaba, dice que llevaba alrededor de su cuerpo unas cadenas que iba arrastrando. Pero conforme caminaba, ese perro se iba haciendo más grande y más grande. Entonces este bien él y se vuelve a acostar y les dice chamacos ta MacOS. Dice miren, ese perro trae unas cadenas y es lo que se oye y que no sé qué vienen a aquellos y se levantan asà también a ver no y de repente dice mi hijo que sienten este, pues este como como él escalofrÃo no horrible y dice que pues ya a mi sobrino el más grande le dijo a cuestense a cuesta enseguida, no hagan ruido y dice que ya se acostaron, pero que vieron o sea bien, o sea que ese perro cómo pasó, no es o sea, fue las cadenas y aparte este perro que estaba ahà el perro, el perro iba caminando, pero el perro o le avanzaban las cadenas al cuerpo asÃ, pero dice que qué miedos y las iba arrastrándose y el perro, conforme caminaba, se hacÃa más grande. Pero cuando mi sobrino lo vio y luego se pararon, todos a ver dicen que ellos vieron que el perro volteó casi a verlos y que traÃa los ojos bien, pero bien rojos y les dio miedo. Entonces se volvieron a acostar y se abrazaron los cuatro. SÃ, y pues ya, o sea nada más, se escucharon que ese animal siguió caminando, pues gracias a Dios, pues no les pasó nada ya al ratito se metieron y ya fueron a platicarlo. No este lo que les habÃa pasado. Ya los regañamos porque, pues obviamente, no era nada. Bueno, no lo que habÃan pesado. Esto que haya sido claro lo que vieron, pues yo creo que es el que le llaman el cadejo aquà en Chiapas, en cadejo. SÃ, creo que es ese animal, porque fÃjate que igual te digo cuando venimos a vivir a tuxtla en una ocasión este bueno nos venimos y haz de cuenta. Bueno, yo no traje nada de mi antigua casa, o sea más que cuatro platos, cuatro, cucharas, cuatro vasos, un sartén, o sea lo más sÃ, lo más básico, o sea ni siquiera mesa, pues nada eso y fue en nuestra ropa. Entonces dice mi esposo no, aquà vamos a empezar de cero. Y bueno, entonces asà lo decidimos. Entonces fuimos, vamos a comprar este primero compramos un colchón, no y quince hay. Entonces yo tengo dos hijos, mi hijo y de diecisiete y mi hija que tiene quince. Pero pues en ese tiempo ellos estaban ya tenemos de ocho años viviendo aquÃ. Entonces, pues, obviamente, estaban más más pequeños. Y pues un dÃa mi esposo por el trabajo, viaja muy seguido. Entonces este, pues nos quedamos solos, Me quedo sola con mis hijos y esa noche este tenÃamos la compró mi esposa una televisión y estábamos viendo él, Este no estaba estaba de viaje, estaba sola con mis hijos y era temporada de vacaciones y estábamos viendo pelÃculas y todo, Y ya pues eran ya pasados de las doce en la noche. Ya de repente se nos fue el tiempo viendo pelÃculas. No entonces, cuando vengo a ver vi el reloj y vi que tenÃa dos y media y le digo a mi hijo este ya duerme te papito, porque ya es muy tarde. Este y ya le digo ya estuvo bueno de estar viendo pelÃculas. Hay que descansar y pues apagamos la tele y todo mi hija ya se habÃa quedado dormida y yo, pues también ya ya estaba rendo. Y bueno, la cuestión que de repente yo vivÃa frente a un parquecito, pero es una privada, es un fraccionamiento privado y de repente escuché casi todos los vecinos tenÃan perros. En ese tiempo. Yo aún no tenÃa la perrita que ahora tengo, pero pues nosotros no tenÃamos perro entonces, pero todos los vecinos sÃ, entonces escuchamos que empiezan a ladrar y a ladrar todos los perros. Y viene mi hijo y se levanta y se va a ver a la ventana cuando de repente mira al mismo que te comenté al cadejo el perro. Es sÃ, el perro, pero dice mi hijo que primero llevaba los ojos amarillos y que en eso lo volteó a ver a, o sea, volteo a ver cómo hacia la casa. SÃ, y dice mi hijo que que se crecÃa el perro, o sea, se crece y creces un perro negro. Dice él asà no este y trae atadas las las cadenas. SÃ, y este entonces viene mi hijo y regresa corriendo a donde estaba yo acostada y me dice Mamá, Mamá, levántate ven a ver a ese perro cómo va creciendo. Y pues obviamente, cuando me dice asÃ, le dije no. No estés viendo nada vente a dormir y ya lo jalé y lo acosté y dice Mamá, ahora ahora sÃ, ya me dio este miedo porque este sentÃa algo feo en el cuerpo, como gosquilleo no. Yo creo que lo que sintió fue el escalofrÃo, o sea, hasta yo lo sentà que solo donde me dijo no que el perro este como el puro miedo. No, el puro miedo es lo que te hace hijo. SÃ, sÃ, este pues suelta la adrenalina, no el momento de ver Y luego dice él que sintió que lo quedó viendo, pero le cambió el color de los ojos igual asà dice Mamá. ParecÃa que echaba fuego por los ojos Entonces, pues ya lo regañé y le dije que nunca hiciera eso que escuchara lo que escuchara, nunca tenÃa que levantarse a ver nada. Hijo. No. Entonces sÃ, y en esa casa que vivÃamos, este la verdad pasaban cosas bien raras. Qué parte de Chiapas fue esto. Clau en tuxtla tu AquÃ, en tuxtla tuxla Gutiérrez, la capital sola está dudoso, algo trabejo. Eh, sÃ, aquà este mencionan mucho. Ese animal es el cadejo. Pero te digo en la casa donde yo vivÃa si siempre pasaban cosas bien raras. De repente bueno, no sé si te puedo platicar algo asà rapidito. Talla. SÃ, sÃ, sÃ, bueno, mi hijo tenÃa su recámara. Este arriba donde vivÃamos eran dos plantas. Entonces arriba habÃan dos recámaras y un baño que se compartÃa y pues mis hijos dormÃan en una recámara y mi esposo yo en la otra, y bueno la cuestión que es mi hijo me dice que se despertaba entre las dos y tres de la mañana y allà en el patio habÃa al frente habÃa un arbolito de limón. Entonces me decÃa él que siempre a esa hora lo despertaba como que lo despertaban, y él se asomaba en la ventana y dice él que veÃa a un hombre pero de sombrero, de sombrero grande y que usaba asà como una capa negra, que era una gabardina, algo asÃ, sÃ, como gabardina, y dice que es él que veÃa asà como que miraba hacia arriba, pues hacia donde él estaba. Ese ya ya lo han reportado varias veces. Ese parece cero lo que sea que sà fÃjate que de hecho, ese yo igual lo vi de niña. Entonces este y habÃa bueno. Dicen que eso son se apoderan de las ceibas o aquà en Tuxtla lo conocen como pochotas. Nosotros, en Tapachula, le decimos saivas. En otros lugares, pues no sé, no sé cómo los conozcan. Pero pues son árboles enormes. No son árboles grandes, sÃ, se van muy grandes. Entonces este pues sÃ. Asà me decÃa a mi hijo, incluso en alguna ocasión que llegaron a trabajar y que iban a remodelar esa casa. Unos albañiles me dijeron que sentÃan olor azufre el chamuco. No sÃ, me dio miedo. SÃ, me decÃan ellos ya tenÃan una semana y no avanzaban trabajando. Y pues a mà sà me dio temor cuando me dijeron no este yo soy licenciado en comercio internacional. Entonces un dÃa me dice este, uno de los señores licenciada le queremos comentar algo y que digo asà dÃgame dice ya ve que tenemos varios dÃas aquà trabajando y no le querÃamos decir porque, pues no sabemos si usted lo siente o nos ue a creer y a mà dices que fÃjese que apuesta mucho azufre acá arriba donde estamos trabajando y la verdad yo no lo sentÃa. Entonces le dije cómo sà y mire dice estos dÃas no se nos ha quitado el dolor de cabeza. No para qué quieres agarré este. En cuanto a ellos se fueron y llegó mi esposo a comer este, le comenté y casi por lo regular yo siempre trato de conservar agua bendita. Entonces me subà a regar agua bendita y tenÃa un aceite consagrado y le fui a un tar en todas las columnas que estaban ahà donde pude osar regue y esa oración. Ya después me dijeron que ya no sentÃan nada. Y de hecho, también con eso fÃjate que alejé a la cosa esa del hombre. No sé qué eso que le llegaba siempre a ver a mi hijo qué bueno que acá bien esto y cada uno que funcionó esa situación del la uo sà en esa, pero yo, como la verdad, yo después me salà de esa casa ahà y me fui a vivir a otra, pero este resultó que tan vieja. Ahà después espantaban ok pero ya te contaré. SÃ, o que ya nos llevamos como media vara. SÃ, ya lo llevamos como ver. Bueno, pues te agradezco mucho el espacio. Y sÃ, pues que ojalá que entren más llamadas, no para mà vamos a ver nos compartan más historias, más anécdotas. Gracias, claro, qué pasa buena noche mucho igualmente bendiciones Julio y un abrazo para le bye bye a estar la llamada claro. Gracias por comunicarse esta noche. Razo. Vamos a estar nada más una hora para que si quieren ustedes comunicarse, pues lo hagan en este momento. Por qué, pues ahora sà que va a haber poquito tiempo. También recordarle raza que mañana vamos a tener programa. Mañana vamos a estar con programa igual de diez a once para que lo chequen una hora y no se lo vayan a perder. Quiero mandar un saludo, para mandar saludos. Adrian atentamente el judicial porque nos mandan un relato Julio, saludos de Phonix adiciona. Soy rené de eguas, calientes, saludos rené hasta los calientes y saludos para luzco de Alabama con la voz de la momia. Son buenas noches. Bueno, Bueno, Bueno, SÃ, buenas noches con aqui tengo el gusto con el mundo. Qué onda el mundo, de dónde eres de aquà ya Monterrey, nuevo León ya ha yas me la acabado el mundo. O es tu primera vez. No es la primera vez que marco bienvenido al mundo. Yo no vas a platicar esta noche desde Monterrey, pues tengo ahà varias historias que me han sucedido. Ãchate la mejor, la mejor que tengas empezar Ora sigue con el pie derecho. Voy a contar una chille. Yo antes vivÃa en otra, en otra casa y les tocamos en tempora la forma de media hora, perdón edmundo se te escucha medio lejos. Tienes el altavoz o el blue tos de encendido para que lo quites y te lo pongas en el oÃdo porfa si eres tan amable para que se escuche bien. Ok permÃteme, per hay problema. No hay problema a ver bueno, perfecto. Ahà está ahÃ, ya me escucha mejor, te escucho perfecto adelante. Ok. Este, Oh, sÃ, como te decÃa, pues nos cambiamos acá por otra casa, verdad. Ok. Y este caso, pues estaba asà como que en remodelación este y pues no no tenÃa nada, de verdad estaba la construcción, sÃ, y yo venÃa aquÃ, pues a checar la verdad que no se metÃan a robar que nos llevaban las cosas. Y asà este y pues ya en ese entonces vinieron unos trabajadores a colocar unas ventanas y uno de ellos traÃa a su niño, pequeño este y pues nos quedamos aquÃ, instalamos las ventanas, yo estuve aquà con ellos platicando y todo. Y pues el niño yendo jugando, habÃa un balón aquÃ, pues yo creo que a lo mejor, alguien aventó la construcción y el niño andó jugando. Entonces, pues ya empezó anochecer y y pues ya no ya como era muy noche, estaba muy oscuro, pues todavÃa no tenÃa luz, verdad, la casa trabajábamos en el dÃa, porque pues apenas estaba como que en la construcción. Entonces ya colocaron las ventanas y el niño este pues ya nos Ãbamos a retirar y el niño no me pidió que sà se podÃa llevar el balón le dije no sÃ, pues sà adelante ya y otro lo puto. Estaba ahà el balón abandonado, verdad, este dijo, pero es que sÃ, me lo quiero llevar. Pero este, el niño que anda ahÃ, no quiere que me lo lleve. Ah caray y pues nosotros nos sacamos de onda verdad, porque pues la casa no estaba, estaba sola, no habÃa estado habitada. SÃ, de hecho era de un pariente de nosotros, pero pues tenÃa yo creo como unos veinte años que no este que no estaba, que no lo habitaba nadie y se nos hizo súper raro porque ya estaba. Ya era muy noche, ya estaba oscureciendo y pues no mejor. Ya no quisimos entrar a sacar el balón a le, no, pues ahà deja a lo mejor. Ya ya no te lo llevas otra dÃa. No lo quisimos arriesgar. Eso fue una en esa misma casa. Verdad, esa fue la primera vez cuando estuvieron trabajando aquà y luego ya más, ya después, ya que ya tenÃa, ya vivÃamos aquà y ya tenÃa todo, ya estaba habitable en la casa. Me acuerdo que faltaban unas cortinas y yo le estaba colocando ahà a mis hermanas, pues el cortinero y todo eso yo, al momento de colocarlo, algo se me habÃa olvidado y mi hermana estaba ahà conmigo, pues era su una Cámara y yo veo que sale del cuarto y que baja las escaleras. Yo la sigo y le digo oye me puedes pasar. No recuerdo qué era. Creo que un vaso de agua o algo asà le encargué. Le dije oye, pues me puedes traer un vaso de agua y bajé hacia atrás de ella persiguiéndola. Y en ese eso por donde salgo está el baño al lado, verdad y doy la vuelta hacia las escaleras y veo que sale mi hermana por atrás de mà me dice no. Yo no voy abajo y pues yo vi pedà al vir cabello que iba bajando. Vi la persona que iba bajando literal asà y pues me quedé ahà para ver en la escalera y dije luego quién bajó y me asomé y todo no no habÃa nadie este Y esas son mis varias storias que me han pasado. SÃ, no la verdad a la fecha todavÃa hasta le platico a mi hermana y también se queda sorprendido, asà de que, pues era lo que lo que vimos verdad, sÃ, es raro qué serÃa. Y aquà he tenido ya varias experiencias desde que nos cambiamos, pues yo me quedaba a cuidarla asà la casa y me sucedieron asà varias cosillas. También yo he trabajaba antes, asà como que en un cine y ya llegaba tarde aquà a la casa. Te digo cuando apenas se estaban construyendo y pues no tenÃa prácticamente me quedaba yo develadora cuidar que no se metieran a robar y pues tenÃamos una telesita y de repente le decÃa a un primove pues vamos a car para no quedarme yo ahà solo, y pues para que me hiciera compañÃa. Entonces él se quedaba en otro cuarto y yo en uno de enfrente. Pero dice que cuando yo estaba dormido, pues me mandaba mensaje de qué, pues apaga la tele por qué estás haciendo tanto ruido. Pues sÃ, pues no, yo estaba dormido hasta mañana. VeÃa que habÃa sido mucho ruido hasta la mañana, ya que me enteraba que según habÃa ruido en mi cuarto, pero pues no, no, pues no, no habÃa nada, Estaba abandonada a la casa, estaba sola. Entonces una de esas dice que escuchó ruido. Asà que en lo que yo estaba dormido, escuchó ruido en la otra habitación este y pues se despertó. Pero que se le hizo raro porque vio que alguien pasó y cuando se quiso parar que a un niño que estaba asà apostadocho asÃ, siempredito al lado de la cama en la que estaba ahà el te miedo y ya después allà me cayó el veinte de que, a lo mejor el niño que habÃa visto el otro niño, verdad el niño verdadero, a lo mejor era el mismo que vio también mi primo que andaba rondando. Yo creo no el espÃritu. So SÃ, pues, no activo de repente. SÃ, sÃ, pasan cosas que se escuchan, las puertas y todo eso. Pero pues ya, a lo mejor ya estamos un poquito acostumbrados a los ruidos. O asà sÃ. Oye, pues, buenas historias. Muchas gracias por platicarnos el mundo. Quieres mandar algún saludo a la raza que te está escuchando. Ahorita, SÃ, claro este que bueno miren mi baterÃa para que me contestaran. Apenas era la primera vez que volcada siempre. Bueno lo escucho y lo escucho con mi mamá y mis mis hijos. Gracias, Saludos a todos. SÃ, de hecho, quiero mandarles saludos a Renata estar ahÃ, pero con vos de qué vos tienes la momia, la momi a ver te, la pongo de mà te, la pongo a ti tú se los mandas. Ok, ok, sÃ, claro, ponla a va, una, dos, tres, un saludo para realmente estar ahÃ, por estar máximo y mi bebita emma perfecto, pues ahà está el saludo. Ya. Eh oye dime no. Muchas gracias, eh gracias, asà como quiera. Ahà tengo más historias y después ahà voy te voy a marcar cuando gustes lo que tengo también una ahà que me hicieron que también en esta misma casa me sucedió, ok, para que no me cortes tan rápido, claro, claro, cuando gustes, ok, ahora le está bien. Muchas gracias y que la pasen bien, que paso buenas noches ole a wey pues ahà está la llamada ojalá que nos marquen mañana este mañana te debemos a estar. El domingo te debemos a estar para que no se lo pierdan. No hay prisa razón. No se quieren aventar catorce historias en un programa. Hay tiempo, nada más este, pues ahora sà que hay que hay que administrar bien las historias para que poco a poco vayan saliendo, sino que me venden, como decÃa el maestro, sino que les vendo. Julio, mandan saludos a Claudio apreciado y Adriana con la voz de la momia. Saludos Claudio prosiado. Yo les están haciendo. Me mandaron la foto, pero no lo voy a pasar. Le están haciendo ahà un pedi Cuur, un pediqur Anden. Con todo eso, luz buenas noches, Julio, saludos a TI y la audiencia, en especial a mi esposa, Nereida RodrÃguez. Saludos RodrÃguez tenemos llamada. Vamos a contestarla. Buenas noches Julio, SÃ, buenas noches, o estás, Julio soy nico, cómo andas Nico. Bienvenido de aquà ando o que estás escuchando las historias excelente de dónde nos marcan Nico, qué soy un viejera cruz clio, de dónde perdón a nig de lacta te la th me hubieras dicho que era ang de la cruz. Me dices nico. Lo más que claro. Utilisé el otro nombre. No hey que no más a platicar esta noche me estoy mado nic ah ya ves que te iba a quiero platicarlo todavÃa a la otra que de Veracruz, pero primera vez que te voy a contar otra cosa, porque pues paquete cuál fue esas cosas de rituales. No asà está bien. Mejor? Ãchala? Ãchala? Mejor? Te va a contar de las brujas? Julio Andale me parece bien te va a contar unas historias de las Brujas. Este fÃjate que esto el tÃo Hostia, siempre grande, nos contaba que cuando estaba joven, encontraba trabajos de velador en las milpas cuidando chiques. SÃ, entonces, pues él tiene que cuidar los pipas y en aquel tiempo, pues allá hacÃan su casita entre las milpas y se tenÃa que quedar porque la raza luego le sanaba con los chiles. A entonces que a veces iba a la gente temprano y se pedÃan y él les vamos. Puede ser que un dÃa y ya noche estaba ahÃ, él ahà cuidando y comenzó a mediar, que comenzaba a mediar una lu bajaba ahà entre chilada y pues en ese tiempo escuchaba yo eso que era muy era muy escuchas algo esto de la jura entonces una mirabola. Yo como al bajar a esos seres, dice que agarró un pedazo de hilo y comenzó a regresar la magnÃfica de Julio ok y cada vez que terminaba la oración de la magnÃfica y le echaba un ñudo al de carte y dice que fue llegando a Julio. Fue llegando, fue llegando hasta donde estaba, que era una musi se te está cortando ahà la llamada ni Te. Digo Julio decÃa mi tÃo que era una muchacha lunes coba. Era una muchacha de arriba de unas cobas, arriba de unas comia sa creo que ya dijiste, es que eso de las brujas, que como algo fantasioso de los libros de las escobas. Dije yo que yo no sabÃa por qué habÃan inventado eso de la escoba, porque lo mandan diciendo he Julio no no dije eso de fantasÃa como es, que es como más europeo. Esto es Julio de las coba. La verdad. No sé, no sé de dónde salió eso de las escobas. Digo que yo les comenté que nunca habÃa visto, pues yo nunca habÃa escuchado de alguien que me dijera que habÃa una una mujer arriba de una escoba volando. Eso fue lo que les dije, pero hice iba sentada sobre iba a estar asÃ, de lado sobre la cobajo, el palo y lo de lado, ok. Pero que los tres lo que son las cómo se dicen las barbillas de coba. SÃ, y dicen que llegó hasta ahÃ. Julio dice que era una muchacha muy bonita y que la muchacha venÃa del duro de Julio ah caray peña desnuda y viste que tenÃa un pelo pelondÃsimo, poco pelo y que tÃo dice no me vas a hacer nada. No vamos a ser no puso me da sÃ, dijo no es que no agarranchles los necesito yo para venderlos porque el te dinero y dijo todos onde robando no no nos dejan venir. Déjame ir. Le dijo Mi tÃo mira este ir algo como como ahorita rin se te está volviendo a cortarle ahora la llamada. No sé por qué no se rió. No me entiende. Si me escuchas, ya te escucho un poquito mejor dice que mi tÃo era pues mi tiera bien catarrin y se le dijo sabes qué mi hija, pues la única manera que te deje ir es que vayas y me traigas una botella. Ah ok o sea, la logró bajar rezando la manifa que y él estaba pidiendo que lo dejara ir. Verdad, la muchacha la estaba pidiendo que la dejara ir. Pero pues el tÃo ahà bien, corrupto. Le dijo que la única monera que la dejara ir que le fue y le traje una botella de alcohol. OK. Entonces dice que Muchacha le dijo si te traigo lo que tú quieras. Entonces el tÃo no tonto le dijo sabes qué. Pues te va a cortar tu pelo. Empezó va a ser mi garantÃa para que regreses. Ok, pues dices que la muñecha se hizo su trenza y le cortó el tÃo el pelo y pues dice que desamarró los nudos y la muchacha se peló en la escoba. Julio como a los veinte minutos regresó con regresó con la botella a Julio. Ajá, pues ya el tÃo la dejó ir, pero le dio su trenza qué ganda a ella y le dijo que y le dijo no el dÃa que quieras chiles ver y aquà este los dueños. No dices que andar robando Ajá, pero fÃjate que sÃ, Julio, es de las brujas y esa no el rabito. Esto asà tengo. Yo no sé, porque ahà tengo otras dos más. TÃo, ok, pues cuando tengo atar échala, échala de una vez sÃ, yo yo tenÃa bueno. Eso eso. Este maestro fue el maestro de nosotros, de la generación de mi papá en los años esa era el año cincuenta. Fue su maestro de matemáticas de mi papá ok ese maestro llegó, llegó a ser dente de las escuelas del distrito de ahà de nosotros. Entonces él doctor, él era de MASTROI matéticas las universidades. Se te está cortando otra vez bastante nic no sé te digo, Julio, qué espérame, espérame si me escuchas, ya te escucho mejor mira ese maestro, el doctor que estaba doctorado en matemáticas, que fue a terminar su us ado rado a la Universidad de Tlaxcala, ok. Entonces dice que pues en el tiempo que estuvo en la Universidad, eso me lo contó a mà y a mi papá Estaba chiquillo cuando se lo estaba contando, porque mi papá le estaba preguntando por quél no tenÃa religión Julio. Ãl él lo creÃa, no era muy, no era muy religioso. Entonces le estaba preguntando mi papá que si él creÃa en las brujas y le dijo que sÃ, que sÃ. LeÃa. Era un bueno, no era un nombre de ciencia. Entonces dice que cuando estuvo en Tlaxcala, sus compañeros le decÃan vámonos a ver las brujas que le decÃan a él verdad cuando estaba ahà en la universidad, y que nadie de que les decÃa nada. Tan locos ustedes bien, en brujas. Va a ver, pues dice que un viernes lo animaron, que fuera. Entonces dice que ahà salieron de la Universidad y se fue a una empresa que estaba ahà cerquitas. Entonces dice que ya estaba cayendo la tarde cuando le dijeron Mira, nos vamos a acostar el lado contrario de la represa y va a saber lo que va a pasar, Ahorita, pues si ya está piando, ya ya salió hasta todo bastante eres Holly oas sÃ, esta vaca de madera ajá y va volando y que fueran las fuera de las tres. En estos son las cosas eres que se hacen que pueden volar. O sea estaban en este lugar y empezaron a pasar unas mujeres volando con escobas. También sÃ, y en Escoba asà en Bank al julio te pregunto otra vez porque se te está volviendo a cortar y no se entiende muy bien, Nick, lo que me dices. Ya se le volvió a cortar y se te está yendo bastante a la señal qué mover me, dejan moverme. SÃ, te digo que es el de este doctor. No estaba diciendo de que cuando fue y que ya se sentó allá en las que se acostaron sobre la represa, comenzaron a pasar a esas mujeres y comenzaron a pasar a las mujeres en banca o de madera y en escoba cobas volando en dice que llevaban una linterna julio. Cada una llevaba una linterna, pero que iban volando. Y esto donde fue de nuevo Nick, eso fue en Tlaxcala a julio. En la escala. La primera que te conté fue en Guanajuato, como en los años, años, años, veinte años y como después de la Revolución esa y esta otra pasó como en los cincuenta ok en Tlaxcala. Pues interesante las historias de Brujas misti Onic. Gracias por compartir y sÃ, Julio, No luego te cuento otra igual más o menos. Te agradezco bastante. Te agradezco bastante. LÃcula. Ahà cuÃdate, como quiera, Julio, que parece excelente noche. Igualmente Julio a Dios. Gracias a ir por la llamada una disculpa razonado. No ando muy bien que digamos este dice Mr Bigman, se relacionan esas cosas con las brujas, ya que las usaban para poder trasladarse volando desde su casa a la que larre y que era fácil disfrazar por ser un objeto doméstico. Gracias, Mr Bigman. No hay por comentarnos esto. Saludos a Conni cero cuatro. Bienvenida, bienvenida aquà a la transmisión hola Poley. Buenas noches. Me encanta tu programa. Quisiera mandar un saludo a mi esposo Gerardo Cuñada Araceli ElÃas y renacito de parte de Manuela hasta torrenco y las saludos a todos ustedes hasta torreón. Buenas noches. Se está conectando ahà el audio de Whatsapper. Si se conecta bien para que pueda funcionar. Ahà la llamada a ver si no se cae, no, no, no entró bien la llamada déjame ver también por acá habÃa una no saludos al doctor Patarum hasta ya esta son golica también el máster Juan Carlos Varela saludotes Hola Julio. Buenas noches. Este es mi relato. Me pasó más o menos hace tres meses. Tengo un bebé. De nueve meses le cobramos una camita chiquita que del piso al colchón mide como cincuenta centÃmetros. No tenÃa mucho que nos caiamos de casi pues al principio todo bien, hasta que empecé a notar que mi bebé se movÃa mucho para dormir amanecÃa volteado y pues no le tomé mucha importancia hasta que una noche me desperté asà como angustiada voltea a ver a mi bebé y no estaba. Cuando me paré, estaba sentado en el piso, no lloraba ni nada, pero él no se sabÃa bajar de la cama ni nada. En otras ocasiones trataba de ponerlo cerquita para ver si él solo se bajaba y nada. Me dio mucho miedo y nos cambiamos de casa. Mi mamá me dijo que como no está bautizado, que tal vez se lo querÃa llevar alguna bruja. No sé, pero ese es mi relato. Saludos excelente noche. Gracias ahà por compartirlo. Déjame temando el link donde se contó. Ahà está Hola Julio y buenas noches saludos en mi papá con la voz de la momia se llama Celso Vázquez bos Está el saludo para él. Vamos a ver si ahora si se conecta la llamada de de Whatsapp, a ver si quiere entrar, nos está conectando, no, no se conecta a la persona que me está intentando marcar este igual y si se puede cambiar algún lugar donde se tenga buena señal adelante, porque pues, mi señora, si está funcionando bien, a ver no vamos a ver si entras asÃ. Buenas noches, buenas noches, bueno por Dios, cómo estás bien bien aquà tengo el gusto o gis GarcÃa his garcÃa sÃ, de dónde eres his Guadalajara, guadala jaa bien marcado antes, verdad o no. Ya es excelente. Bienvenida de vuelta his qué nos vas a platicar esta noche desde la perla tapatÃa le dice no, sÃ, pues estaban hablando de las brujas. No estaban hablando de las brujas. Asà es yo tengo una Andale Andale es es bueno. Mira. Cuando yo estaba jovencita, solterita y hermosa, todavÃa todavÃa no sÃ. Y este, pues qué crees que me iba de parranda yo sola entonces ese dÃa, pues me fui con los amigos. SÃ, entonces, pues tú sabes que a veces a los taxistas no quieren llevarte hasta tu casa. Les da miedo, pues llegar a ciertas áreas talles y asÃ. Entonces, pues me dejaron hasta como que te dieron, unas diez cuadras de mi casa. SerÃan como a las tres de la mañana. Entonces este, pues yo iba tomada y pues siempre me hacÃa asà de tacón y media y ropa pegadita. El caso que bueno, me tuve que ir caminando donde me dejó el taxi en la avenida. Me tuve que ir caminando a mi casa y este como a tres cuadras donde me dejo el taxi medio. Se me torció el tobillo un poquito y pues no supe si, pues se habÃa dañado mitad. Cuando no sé más de que se haya dañado mi tobil yo me preocupaba más el tacón. Entonces yo me recargué en una pared, en esa casa arrelampianos en la parte de arriba no construyeron, pero dejaron a medio uao construir ahà una ventana, pero no está terminando arriba. Entonces yo llegué y me recargué en la pared para checar mi tacón. Entonces, en eso estaba yo chacándome el tacón y este cuando de repente escuché asà como risas arriba de mi cabeza, y sÃ, este estaba, o sea, en el segundo piso, en la ventana que no estaba determinado el segundo piso, yo me recargué te digo ahà y en la pared entonces este está checando a mi tacón. Cuando de repente escuchó risas y que sabe qué murmullos, no sé entonces este qué agarro yo y qué volteo para arriba Estaban dos brujas, eran dos y estaban bien feas de la cara y tenÃan el pelo largo como estropajo, como asà como salen las pelÃculas y qué comoda SÃ, como trapeador, tenÃan el pelo largo blanco, pero como trapeador bien feo y de la cara horrible de las mujeres. Eran dos y se estaban riendo. No pues, yo volteo para arriba y las vi ahà estaban las dos este con las manos en el ladrillo, viendo para abajo viéndome a mà y este y yo, pues te digo yo escuché y salgo me lo de mi tacón y que escucho qué risa. Asà que volteo para arriba y las veo asomándose viéndome a mÃ, no hombre patitas para que las quiero. Ole ortó la borracheras. Ahà me quitó y ay no en dónde pasó esto crees en qué parte si se puede decir si no hay problen en qué parte pasó esto, si se puede decir si no no hay problema. Eh, en la colonia Loma Bonita de Guadalajara. Ok y hace más o menos como cuanto his Tú no se está cortando. Escuchas, Gis, me escuchas, bueno, sÃ, me escuchas, me escuchas, sÃ, este más o menos hace cuánto fuiste tú uy ya tiene rato unos cinco, diez años, te digo, ok, te digo que tengo muchas historias de lo que me ha pasado. Qué fuerte este sà en esa calle de el de eso tendrá que ya tiene rato unos treinta años, yo creo, y este en esa calle asusta, pues ya con el tiempo ahà habÃa una hilera de diez árboles muy muy grandes, ok, este muy gruesos y ahorita con el tiempo. Ya le has salido tomando. Creo queda en tres o cuatro. Pero ese pedazo digo todas esas, esas cuadras asustan y tú crees que todo eso se deba a las brujas que están por ahà viviendo o que por ahà están haciendo como sus cosas, o crees que sean algunas otras cosas diferentes a las brujas. HÃjole se cortó me escuchas his te sÃ, como que se interrumpe te preguntaban que si tú crees que sean las brujas o sea alguna otra cosa que ande por ahÃ, no ha de ser algo algo más fuerte, porque te digo que que también vÃa el katrina. AhÃ, ok, entonces algo algo raro Y ahà verdad. SÃ, sÃ, que te digo porque cuando yo sabÃa aquà de Guadalajara, pero mucho tiempo estuve bueno. Yo me creà en pura costa, en Acapulco, en las islas marÃas, en muchos lugares vallarta es de Veracruz, porque mi papá era teniente de la Armada. Entonces este viajamos mucho. Y cuando ya mi papá era aquà de Guadalajara y cuando ya estuve grande, pues ya mi papá dijo bueno, ya venganse para Guadalajara, Allá, vámonos para allá. Pero él siguió en su trabajo. Ãl siguió en su trabajo y ya nos venimos para Guadalajara. Entonces este yo empecé a trabajar en un restaurante. Y pues a veces llegaba el amigo de los señores y a veces nos Ãbamos bien tarde. Y ese dÃa también, pues llegó el señor y nos nos fuimos bien tarde. Me llevaron a mentar en mi casa, porque los señores me llevaban a mi casa, entonces este la señora y el señor como si el patrón no me llevaron a mi casa y Ãbamos por esa calle, por esa misma calle, más adelante, donde están los árboles grandes, cuando de repente, ah pues en ese tiempo no te mientes el escarbadero y que andaba metiendo el drenaje y no sé qué el escarbadero que habÃa todo en la colonia, entonces iba y me llevaron a mi casa en la camioneta y este Ãbamos pasando por la lÃnea de los árboles. Cuando, de repente, entre los árboles sale un hombre vestido de azul celeste con un traje, un traje de azul celeste, la camisa blanca, su saco azul o pangal azul, sus zapatos impecables, brillosos limpiecitos. TraÃa un sombrerito y traÃa asà como que algo un pañuelo en la bolsita. Asà asà o sea un catrin La cosa es que, como pasó por un lado de nosotros por la banqueta y pues con las luces no se le veÃa la cara. No la señora se puso a rezar y se puso a llorar y le dijo a su marido que ya jamás iba a ruar ver para allá. Y sÃ, después ya me mandaban con el novio de la hija, pero ya no iban ni el señor ni la señora llevarme ándale te dirte y asustan qué fuerte eso, eh, este y luego te llamo otra vez y te cuento lo demás, porque te armas. Claro cuando gustes te agradezco mucho. Quieres mandar algún saludo, pues a todos tus radioescuchas perfecto, pues muchas gracias. Esperamos ahà tu próxima llamada. SÃ, gracias, te paso buenas noches y asà te vean. TodavÃa. No está el desenlace de querétaroe cuál, pues no me dijiste que te dijera cuando fuera Querétaro. Ver a Gabriel, ah lo de la persona, sÃ, es cierto, lo de tu amigo, verdad de Chiapas. Ya te acuerdas. SÃ, ya me acordé. No es que me la basta asà en frÃo, eh, sÃ, tuve que escarbar en mi mente. Ya sà es cierto. Oye a ver a ver si nos platicas qué onda dice Gabriel, ay qué chismosos todos. SÃ, no, pues pasa a ver que hay que saber qué pasa. SÃ, sÃ, sÃ, bueno, todavÃa no nos vemos, pero güey a ver más adelante ya está. Luego te vuelvo a marcar para platicarte las cosas. Me parece excelente y es que pasó buena noche, buenas noches. CuÃdate Bye Bye es una persona que creo que era ex novio de ella y hace mucho tiempo que no la veÃa y se juntaron otra vez. No sé cómo estuvo bien, No recuerdo bien, pero por ahà va la cosa. Diez cincuenta y cinco de la noche. Vamos a ver si si entre alguna otra lla nada más. Creo que aquà hay una buenas noches Hola, buenas noches, buen buenas noches con qué tengo el gusto. Me llamo Karina. Es la primera vez que llamo bienvenida Karina, dónde eres Soy del Estado de Hidalgo, de de wich Japan, Ui Chapan, porque me suena Wichapan, Qué a Wi Chiapan, si mes carnitas, si me sueltes chucharon el de res. Es un pueblo mágico. Ãndale pues, saludos a toda la gente de Huichapan y bienvenida tu primera llamada. Este que lo vas a platicar. Ah Mira, yo te voy a platicar a mi historia. Nosotros tenÃamos bueno, somos de una comunidad del Estado de Ido, algo de aquà de Wichapa Ok, pero por cuestiones de trabajo, nos tuvimos que ir a vivir a San Juan del RÃo. Allá nos entregaron unas una casa. Prácticamente la casa estaba Nueva Ok y cuando llegamos a ella a vivir, nuestro mi niño tenÃa como dos años. TodavÃa dormÃa conmigo y yo todavÃa no hablaba muy bien que digamos, no podÃa expresarse muy bien. Pero un dÃa yo estaba lavando y de momento salió corriendo y me hizo que entrara. Me llevó de la mano y en uno de los cuartos me preguntaba asà insistentemente qué qué era. Ãl todavÃa no podÃa dar asà decir las frases completas, pero me insistÃa preguntándome qué es. Qué es. Pero, pues yo no veÃa nada. Entonces este pues ya le cambió la conversación y estuvimos jugando un ratito y ya después a los tres años, nosotros ya lo enseñamos a dormir a su recámara, pero este pero se despertaba llorando siempre. Entonces decidimos ya meterlo de nuevo a nuestra cama, porque nosotros creÃamos que era que no querÃa estar solito. Pero cuando ya pudo hablar mejor que fue cuando iba a entrar al kinder, él siempre decÃa que habÃa alguien que no lo dejaba dormir y nosotros entonces le sà fuimos a preguntar en dónde venden santitos y nos vendieron una medalla de San Benito y nos dieron la oración. Nos dijieron que se la pusiéramos en la cabecera de su de su cama. Y de hecho, él se sabe la oración porque todas las noches antes de dormir me decÃa, él la rezaba. Entonces este como que pararon las cosas, porque él ya no nos decÃa nada y dormÃa bien en ese cuarto. Pero un dÃa este una amiguita llegó a la casa y tocó la puerta. Yo primero habÃa visto que estaban que andaban por ahà los testigos de Jehová. Sà y dije no, pues no voy a abrir. Entonces este tocaron la puerta y después, como a los diez minutos, ya tocaron el timbre y ya fui y abrà la puerta y estuvimos platicando con mi amiga y después le dije este dejame a mece y el niño le digo están la escuela. Digo de hecho, ya casi es la hora de ir a traerlo y me dice no cómo que está en la escuela y le digo sÃ. Ella dice que cuando ella tocó la puerta, es una ventana más grande que da hacia la calle donde este que era la recámara del niño, y dice que ella claramente vio cómo el niño se asomó en la ventana. Eso era como las diez de la mañana que se asomó y la abrió la cortina, dice y cuando yo volteé clarito vi su espalda de cómo se dio la vuelta. Entonces yo, por eso me tardé en volver a marcar, en volver a tocarte, dice porque yo dije no, pues ya le va a avisar a su mamá. Entonces este pero no, pues el niño no estaba en la casa. Entonces, como nosotros siempre viajábamos para siempre que mi marido salÃa del trabajo y que ya era su descanso, nos venÃamos para acá para hucha panela a la casa. Se quedaba asÃ. Entonces mi suegro nos llevaba ya el domingo en la tarde por la escuela del niño y ese dÃa estábamos en el Lo metà a bañar que estábamos en el baño y yo me salà del baño para ir a traer sus cosas al cuarto su ropa y en eso sentà claramente detrás de mà cómo pasó corriendo. SÃ, pero de estas veces que o sea, sentà cómo mi cabello se movió. Sà de las el aire ajá la esto entonces le dijo ay, no me vas a decir que ya terminaste de bañarte, y el niño me contestó en el baño. Entonces ya de ahÃ, como que yo nunca logré ver nada, pero una vez mi papá es albañà y se fue a trabajar con nosotros. Entonces se durmió en ese cuarto y el niño, pues no llevamos a nuestra cama y no pudo dormir porque dice que él sentÃa que lo estaban rasguñando y de hecho, amaneció marcado del pecho con unos rasguños y dice que en el techo también escuchaba como si estuvieran como si alguien estuviera tallando con algo y están marcados en el techo como si con una varilla hubieran grabado algo ahÃ. SÃ, sÃ. Después, pues ya nos dijeron que ya era como muy seguido o que estábamos dormidos y escuchábamos ruidos en el baño. Después, una vez que me iban a poner ahà una bueno la electricidad, un señor nos platicó que en ese lugar donde estaba la casa antes habÃa un bordo y que los niños salÃan de la escuela y se iban a bañar ahà y que sà hubo varios niños que se ahogaron en esa zona porque, pues es grande el espacio. O eso pues de la razón. Entonces, pues es lo que nosotros pensamos que lo mejor, esa podÃa ser la razón. Después, pues ya nos vino la casa se quedó sola y ya nos vinimos a vivir, a hi de algo de nuevo, pero este pero de ahà pues ya la gente que le ha rentado, pues no nunca he dicho nada de que hayan visto algo en la casa. Imagino que no duran o sÃ, cómo no, no nunca. Yo creo que lo el tiempo que está máximo. Yo creo que ocho meses ya no aguanten y se van sÃ, sÃ, pero le digo, o sea, yo nunca pude ver nada, o sea, nunca nada más la vez que sentà de que el aire que pasaron corriendo tras de mà desde mà y lo que mi amiga dijo de que claramente se dio cuenta cuando recorrieron la cortina, se asomó y se dio la vuelta. El niño dice, pero o sea, yo, claramente le vi la espalda. Pero pues no, el niño no estaba en la casa. Qué loco eso, eh, qué loco qué miedo que haya pasado eso, pero también qué bueno que no te tocó nada fuerte. Eso es lo bueno también sÃ, pues es lo que es lo que pienso, porque, pues el niño ya habÃa dormido ahà mi papá el dÃa que fue de visita y se quedó pues no lo dejaron dormir. Entonces, más bien este ya el niño estaba cuidando al otro niño y por eso no dejó que se quedara ahà otra persona más. Oye, pues, muchas gracias por platicar unas historias y bienvenido oficialmente al programa. Quieres mandar algún saludo este no no ninguno. Gracias, pero cuando gustes volver a marcar bienvenida, eh ya sabes aquà tienes tu espacio. Muchas gracias, hombre. Contrario, gracias a TI que pasó una excelente noche, pues ahà está la ahora sÃ, que la última llamada de la noche. Razón. De nuevo le ofrezco una disculpa por por nues, tros a la hora y media mañana nos vemos en punto de las diez de la noche horario del centro de México. Mi nombre es Julio Flores. Yo les recuerdo a todo lo siguiente. Le recuerdo que el miedo, el miedo no tiene horario que descansen








