May 3, 2023

CAPSULA MIEDOSCOPE 278 LO QUE LA GENTE MANDA

CAPSULA MIEDOSCOPE 278 LO QUE LA GENTE MANDA

En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.

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En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.

Desde que tengo uso de razón. Yo siempre he tenido sueños muy locos, ok, siempre el sueño que ayudo, personas que rescató niños. Muchas cosas. Mi abuela dice que son misiones que yo tengo. Entonces, pues, bueno, no lo sé, pero tengo bastantes historias, pero una que está muy marcada y muy presente y que la tengo. Así clarita última vez que yo, que fui a dormir a casi mi novio, soy por lo regular mío, yo lo finesa semana y así pues, lo se puede. Ok, entonces, pues él vive solo normal, tiene poquitas cosas en su habitación. Es una persona muy ordenada. Bueno, para no saltar cuentos tan largos. Nos vamos a dormir y normal la puesto y el siempre como es de muy como de abarazarme. Ok, entonces yo así lo pues, normal, entonces empiezo a soñar y recuerdo él tiene una hija. Recuerdo que estaba. Yo me paraba de la habitación. Salía hacia lo que es la sala, una casa pequeña y yo les decía el qué haces aquí y el molesto me contestaba por qué. Yo les ganó pues, o sea, que estábamos durmiendo y le dijo no, pues es normal, no, y la niña estaba ahí. Yo te la saludé y todo lo legresé a la cama y me acuesta otra vez. Entonces, de repente lo veo sentado en un sillón junto, pero ese sí, yo no está en su habitación, o sea, es sí, sí, Yo no sé dónde salió, pero lo veo sentado vestido con un pantalón de mezclilla, una camisa polo y yo estaba acostada. Cuando de repente siento que alguien me está abrazando, entonces yo dije qué onda, porque si él está sentado en ese sillón, me está abrazando. No, esto no es normal. Hago a quererme levantar y siento que me aprietan, o sea, pero una fuerza y decía no, y como ya me han pasado, te digo cosas así, no lo sueño y dije no. Esto no es tan. No está bien. Entonces me quise parar otra vez y me apretó y dije suéltame. No fue lo primero que pensó, porque siempre que me pasan esas cosas en lo seño y me enojo demasiado. Mi reacción es enojarme no me da miedo, no me da miedo. Pero cuando yo estoy despierta, entonces este lo primero que fue que dije suéltame y me dijo no. Pero es que era una voz que te lo juro que yo dije, pues una voz tan ave tan no sé de Boniaca como la de Fabiana, no, pero sí me dijo no, dije no, no manches estoy a hacer no. Entonces dije no, o sea, no me vas a ganar y no se reía, pero que eran unas risas horribles, horrible. Yo me acuerdo que yo seguía viendo donde no había pensado en el sofá, en él sofofá que nunca ha estado ahí. O volteo hacia él y le veo la cara y era él o sea, no hubiera sido un plón de mi novio, pero con los ojos rojos, rojos rojos y una sonrisa horriblemente matarda ajá entonces dije no sé qué se fuelsa suéltame y no y no me decía que no y se reía, pero horrible, o sea, sí, entonces no sé cómo ni de qué manera. Le o como que me impone encima de él. Linhezó en el feo. Sí, ok, entonces, madre y lo agarré la cara y dije vuéltame y me apresté, pero muy fuerte y se empezaba a reír. Pero sí, una chizas horribles y él con los ojos rojos. Así feo entonces yo le ya cultame perasilla cuando le dije ya no me quiero soltar y dije yo dime quién eres. Dime quién eres. Pues así porque yo me desesperé porque yo decía bueno, mi novio, estoy sentado este quién es entonces suéltame y suéltame y no me quería a soltar. Entonces lo agarré de la cara así muy fuerte y le dije time quién eres. Dime qué le era esa britándole. O entonces, cuando me empezó a reír y me dijo yo soy te lo de jiro, que es como lo filístela dijo yo soy y en ese momento suelto mi brazo y pues quedó como que a la orilla del colchón. Pero lo solté Y pues, obviamente, pues cayó, no miraba a sí, sí niña desperté. Ahí, cuando me desperté, me dio muchísimo, muchísimo, muchísimo miedo. Yo qué, mi novio me y me dijo qué tienen. Le dije no, es que acabo de soñar muy feo y yo no quería ni voltear a ver lo que yo dije no qué tal son y tiene los ojos otra vez roja, sí, sí, o sea, me daba mucho miedo. Entonces me dijo el lobo tranquila y ya no la verdad. Nos estás bien segura, No pues hizo bien bueno. Me volví a dormir y él se levantaba por lo regular a las ocho siete para pues irá a trabajar. Se levanta. Siento que se levanta. Me quedo yo todavía en la cama dormida y me despierto con esto que se dice parálisis del sueño holla de muerto. Ajá entonces ni un dedo ni un pelito. Pedía nada, o sea, ni un dedito podía mover y clarito, clarito vi como un hombre se paraba en la o sea así que en el marco de la puerta, que la puerta estaba abierta, pero lo raro era que yo escuchaba la regadera, o sea yo escuchaba que no. Yo se estaba bañando, escuchaba todo el movimiento que le estaba haciendo. Pero yo veía a este hombre parado en el marco de la puerta, entonces ya no sabía qué hacer, que no podía obviamente politar, no me podía mover y yo lo veía con un como short, pero era un hombre muy alto. Para mí, mi novio es chiquito, me no sé, me vine como unos sesenta y cinco y este hombre, que era altísimo como de unos ochenta, o sea muy alto, entonces yo decía, yo lo veía y yo, es verdad dije no si es él, por qué no se acerca. No me quedaba en la puerta así entonces, como pues, empecé a arriesgar y dije no, pero qué está pasando. Y empecé otra vez y dije no. No. No, me tengo que calmar ya cuando, como me relajé, no sé qué pasó. Me paré y ya hasta que él ya iba saliendo del baño y le dije dime que estabas en la puerta. Me dijo no. Yo no estaba en la puerta, que me acabo de salir de doña manchas y yo así no. Es que ya y o sea, sí yo o sea y he seguido yendo. Aparece este como un año. Pero pues siempre es, pues es como que no me hice per reza antes de le acuestar muy a dormir y luego él me hace bromas y me dice no. Es que aquí me colgó una señora en el árbol, pero es de juego, no, pero sí no. La verdad está gacho. Está gacho cuando el sueño ya traspasa y pues se vuelve en realidad no y pues ahora sí que sí. O sea, estuvo bien fuertes espantada. Me pare con mucho miedo y así una de tantas que ya después espero que te pueda yo contar, pero claro, claro, es exacto. Te agradezco muchísimo la llamada Vuelvo a repetir un saludo toda la raza allá de Veracruz. Ay muchas gracias y gracias por comunicarte. Espero que no sea la última. No estaré contando otras historias que también están algo extrañas, Pero que tengas una excelente noche y bienvenida. Eh