CAPSULA MIEDOSCOPE 277 LO QUE LA GENTE MANDA

En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.
Pues él te habÃa comentado la última vez una historia antigua de que pasó en una rancherÃa donde vivÃa mi abuelita, de la señora, que le cortan la lengua porque resultó que era una bruja y se estaba tratando de chupar un niño. No sé si te acuerdas de eso. No me acuerdos. Está cañana y está cañada. La historia ya tiene un ratito de esa. Pero bueno, y bueno ese dÃa me preguntabas también si, pues aquà en la Ciudad de México, pues llegábamos a ver también a los naguales o a las brujas. No sÃ, me recordaste una historia muy igual de la familia, muy antigua disculpan de la Ciudad de México, pues es una de las ciudades más antiguas de todo a lo que es Latinoamérica. Y pues bueno, se compone de muchas zonas antiguas muchas colonias viejas al norte de la Ciudad de México. Para más o menos ubicarte. Está en la villa donde tenemos la BasÃlica de Guadalupe y tenemos varias colonias como Lindavista Zacatenco, a un ladito de Zacatenco. Hayuna que se llama Santa Isabel Tola. Yo creo que muchas personas an ubicar porque es prácticamente donde se encuentra el metro indios Verde. Es muy famoso. Yo creo que si lo has escuchado, sÃ, si he escuchado bueno, esta colonia es una de las más viejas de la Ciudad de México. Incluso pasa un antiguo acueducto que le decimos los ars en los arcos o el acueducto de Guadalupe lo hicieron durante la cuando estuvo por acá Este, por don Porfirio DÃaz. No estoy haciendo de las suyas, o sea ya y es bastante antiguo y pues más o menos te marca la vieja que es la colonia. Muchas personas, pues llegaron, se asentaron y pues, cuando estaban haciendo las inventaciones de esos hogares, llegaban a encontrar disculpa, llegaban a encontrar vestigios arqueológicos. Obviamente, pues no los reportaban verdad, se los quedaban. Y pues incluso si tú conoces a o llegas a conocer a alguna persona de esa zona y que, pues su familia, a lo mejor conserva mucho una casa de por ahà te van a mostrar con todo gusto los vestigios que ellos tienen. Y bueno, también no hubo la historias de que no nada más grandes llegaban a encontrar, pues metales preciosos, no de que pues llegaban a ocultar los cuatreros que asaltaban las antiguas haciendas. Entonces, bueno, una parte de mi familia y a mi antigua, pues llegó y se asentó. Entonces dentro de estas familias estaba doña Clorita, una tÃa muy lejana, pero pues que todos conocemos, conocÃamos que al parecer, ya falleció un tiempo, pues empezaron a hacer su casa, las inventaron, la levantaron y entonces ella se iba a dormir y siempre se le tenÃa esta parálisis del sueño. No sé si la parálisis del sueño, pero bueno, ella no le tomaba mayor importancia hasta que en una de esas noches se fue a dormir y de repente sintió que se le volvió a subir el muerto. Pero esta vez le empezó a hablar. Le dijo saca el dinero que está en esta habitación ahà junto a la pared rasca, y saca el oro. Y pues mi tÃa era bien, la tÃa era bien, miedosa. La verdad le decÃa no cómo que fue andar ahà sacando las cosas estos qué tal, sÃ, quiero otra cosa, el mortito, este no entonces no le contó a nadie, pero en primera instancia y se fue a dormir de nuevo a la siguiente noche. Pero entonces ni el mortito bien canijado que la vuelvo a agarrarla de este tipo hijo le empezó a gritar saca el oro que está allá abajo y le puso unos cachetadones a la pÃa, pero cachetado les bien dados. Eh o sea el muerto tor bien agresivo. También entonces, pues este al al otro dÃa, pues que la ve no y le dicen oye, pues qué te pasó. Mira, tienes bien amoratada la cara los brazos, Mira, cómo tienes estos moretones y les dijo no, pues es que arroche el moertito se me tretó y pues me empezó a reclamar y pues como que no la tomaron muy en serio. No, aunque tuviera los moretones, algo has de derecho antes de haber caÃdo y no nos quiere bla, bla, bla, Entonces esa misma noche no cuenta, o sea, le vuelve a subir al muerto y le vuelvo a poner otra madrina. Pero lindada te dije te, dije que saques el oro. Ahà está el oro, tienes que sacarlo tú, pero ya sácalo, por favor, y otra vez a la puedes. Se volvió a sonar a la tÃa, no entonces al otro, al otro dÃa que la ven y dicen no manches o sea ahora sà ya te empezamos a creer no. Como vienes toda llena de sà sà no. Se lo pudo haber hecho hia sola sà no no, o sea lleno de moretones los brazos un poco la cara y entonces hizo, pues este se fue a dormir con mis tÃos y se durmió en medio de ellos, no para que, pues no le pan renar el muertito. SÃ, no le pasaron nada. Pero pues al muertito bien listo, ella bien confiada, ya estaba bien dormidita y Chin que la jalaba por debajo de la cama, la sacó prácticamente y le volvió a poner su madrina y mi tÃa por más que gritaba. No despertaba ninguno de los tÃos y le decÃa el muertito saca el dinero. De ahà ya te dije que el dinero es para ti, pero sácalo ya, pues, bueno, mi tÃa duró otras dos. La tÃa siempre les hicimos piezas a todas. Duró otras dos noches. Ahà y asà y hasta aquà ya les dijo a los que soy ya no, pues es que el mosquito quiere que saquemos el dinero y que quién sabe qué. Pero, pues yo no puedo sola yo soy una mujer, estoy soy delgadita y no voy a poder rascarles con el pico la pala y sacarlo. No entonces al otro dÃa todos vienen valentonados, agarraron picos, palas cubetas y que empiezan a picar a rascar y llegó un a determinada profundidad, encontraron unas vasijas grandotas y las sacaron bien emocionados. No sÃ, y aquà está entonces al momento de abrirlos, pues nada más. Eran te tolcates, que son te palgaderas como los jarrones de barro pero rotos ah o o bueno, sÃ, todo lo que es de barro o el jarritos todo eso nada más que bueno. Es algo similar en este caso. Rotos no y los empezaron a ver. No pues el martito ahora sÃ, te piso chanchullo no le dejó aquà pura basura y las madrinas que te puso. Y pues nada más para esto y todos bien enojados de que, pues el mortito no realmente no habÃa dejado el oro. Sacaron como tres cuatro vasijas, asà llenas de de puro escombro de puros te palcanes. Entonces, pues, dice a mà que pues, pues al menos al muertito me va a dejar no y bien confiada, pues ya se fue a dormir a su habitación en la noche y que vuelva a llegar el mortito y dice que esta vez le puso una Santa madrigna. Pero peor que las demás. Le dijo te dije que el oro lo tenÃas que sacar tú nadie más tú tenÃas que haber sacado el oro. Ya entendà sÃ, sÃ, sÃ, no era de él, digo no eras de los otros. Más bien sÃ, sÃ, no la podÃan ayudar ella lo tenÃa que haber sacado. Entonces, de ahà fue en adelante, pues ya no se le volvÃa a subir al mortito. Ya no, pues ahora sà que si descanso en paso o no, pues nunca lo vamos a saber. Eso ya es una pues de otro plano en el que nosotros no estamos. Y pues la tÃa, pues, sÃ, bueno, yo digo que se arrepintió de no haberlo hecho ella, porque de haber sido asÃ, lo mejor y hubiéramos tenido una la noria. SÃ, hablando de me lo hubieras contado desde arriba de tus rols Royce. No, sÃ, no, sÃ, oye este, pues qué buena historia. Las historias de Tesoros siempre me han gustado y como dices tú, pues ahora sà que si si no es tuyo, ni lo es entierras porque no te vas a salir nada. Verdad,








