CAPSULA MIEDOSCOPE 269 LO QUE LA GENTE MANDA

En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.
Hola muy buenas noches Julio, cómo estás. Mi nombre es Vivianna Castillo. Yo vivo en Costa Rica. Bueno yo pues a veces he pasado situaciones y tengo varias historias, pero te voy a contar una que me dejo impactadas. En marzo del dos mil trece murió mi papá. Mi papá murió de cincuenta y cinco años. Era una persona muy joven, era una persona maravillosa. Ãl empezó enfermo, bueno ya él tiene nueve años. El trece de marzo de este año cumplió nueve años de fallecido. Resulta que mi papá yo tengo muy lindos recuerdos de mi padre. Ãl era una persona muy especial, muy dada a la gente. Mi papá murió perdón haciendo favores. Un dÃa antes de morir mi papá Resulta que él andaba haciendo un favor, trayendo unos medicamentos para unos amigos. Ãl siempre fue muy especial en ese sentido. Pero mi papá resulta que, para seguirte con la historia, mi papá empezó a adelgazar. Ãl vivÃa no conmigo, vivÃa como en otro lugar, y él llegaba a vernos a nosotros, a mis hermanas y a mÃ, que ya somos adultas. Verdad, la última vez que vino mi papá, digamos a mi casa quince dÃas, veintidós dÃas antes de morir. Yo veÃa que él se levantaba de sus pantalones y yo, papi, pero estás muy delgado y me dices y mi hija no no, como bien, no sé algo tengo. Ãl estuvo ahà unos dÃas conmigo porque estaba vacaciones y con mi hijo. Verdad que en ese tiempo mi hijo, pues ahora va para veinte años y en ese momento mi hijo tenÃa, creo que iba para nueve, nueve años. Bueno, resulta que yo estaba haciendo una segunda planta y mi papá este se fue donde unos amigos a la parte de mi apartamentito estaba el de él. Ãl habÃa dividido la casa en grande y me habÃa dejado de este lado y él no habÃa alquilado o arriendado, como ustedes lo conocen, del otro lado, y yo ese dÃa habÃa estado muy ocupada porque habÃan hecho estaban haciendo un trabajo en mi casa. Estaban haciéndome un cuarto arriba, una segunda planta. Entonces yo salà afuera una tÃa mÃa que hermana de él. Yo ya salà a la calle porque mi casa es una lamea como a refrescarme y es una tÃa mÃa. Me dijo bivi dile a tu papá que hizo una sopita que venga y le dije no esta banda donde su amigo Isidro y me dice cuando venga, le dice que llegue. Bueno, resulta que ya entré a mi casa con mi hijo. En eso escuchamos el portón de la entrada, escuchamos donde mi papá abrió la puerta y pero la puerta, el apartamentito de la parque todo se escuchaba y entonces yo llegué y le dije papi, y mi hijo abuelo y él decÃa oh y le digo dice tÃa que vaya a comerse una sopita que le hizo y entonces mi papá le dijo ok ok no sé qué. En eso no escuchamos más a mi papá, no escuchamos que salió. Solo escuchamos la voz de él, donde nos contestó. Una hora después estamos ahà sentados en mi cuarto y todo escuchamos al puerto, pero ya donde solo sentimos a mi papá donde entró a mi apartamento y le dijimos de Papi ya fue para comerse su sopita y me dice cuál sopa. Entonces mi hijo y yo nos quedamos viendo. Y mi hijo abuelo es que usted nos contestó hace un rato y le dije Papi, hace una hora nosotros escuchamos donde usted entró a su apartamentito y usted nos contestó y nosotros le dijimos que mi tÃa le habÃa echa una sopita que fuera. Me dice Hija, yo acabo de venir. Desde que yo me fui, yo no he llegado acá y mi papá me dijo con una voz temerosa y no se me olvida que él me dijo a hija. Yo creo que mi alma ya anda afuera y yo le dije ah Pa, no diga eso, pues asà fue hull porque dÃas después no te voy a decir cuánto, porque es veintidós dÃas, un mes, mucho menos, tal vez quince dÃas. Mi papá falleció y mi papá empezó con un dolor de estómago. Yo lo llevé al hospital y mi papá esa misma noche se me fue y yo a mi papá los sueños siempre es más. Hace dos dÃas lo soñé y ese sueño lo vi yo lo veo como él usaba chorcitos y sus tenicitos y por un vidrio yo lo llamaba y él puso las manos y yo puse en las manos, pero un vidrio nos dividÃa. Han sido sueños de sueños de sueños con él y lo he soñado mucho y siempre lo veo triste y no sé por qué, pero es increÃble saber que mi papá murió y después nosotros recordamos que mi papá nos contestó ese dÃa y él no habÃa llegado hasta ahÃ. Dos años después fallece mi hermana de cáncer, el mismo mes que mi papá, con dos años de diferencia. Y resulta que cuando ella murió de leucemia, resulta que cuando ella estaba en el hospital, ella empezó enfermita en diciembre del dos mil. Dos años después, en el dos mil dieciséis y ya le detectaron que tenÃa la eucemia y ella estuvo tres meses, dos meses, hospitalizaba un mes fuera con nosotros. Y en ese tiempo que estuvo hospitalizada, ella nos decÃa que mi papá llegaba que una vez ella empezó a llorar porque se sentÃa muy triste, se sentÃa muy sola en el hospital y ella querÃa sentirse mejor. Y mi papá le dijo ella perdón. Le dijo a mi papá no lo invocó, sino simplemente le dijo papi me siento mal, como cuando hablamos con Dios. Y resulta que en ese mismo momento, mi hermana sintió un frÃo en los pies y dice que fue como si lo hubieran abrieran un congelador en sus pies y ella se tapaba. Ella sentÃa el olor de mi papá el perfume de él. Una vez en esa ocasión, este llegó una prima a medio dÃa, porque, como ella era este enferma de cáncer, tenÃamos la opción de llegar a cualquier hora. HabÃa un permiso especial para ir a verla. Y llegó mi prima con mi primo y ella se puso muy contenta. Cómo qué bueno que vinieron y no sé qué. La cosa es que resulta que, en ese momento que ella estaba contenta, ella se volteó y tiró los brazos para atrás y dijo Papi váyase, Papi váyase. Entonces mi prima me contó que ella le dijo Liliana, porque asà eran Lilly. Qué pasa si Tyo murió hace dos años. No es que él viene y en este momento me abrazó y yo estoy segura, segura, segura que mi hermana el dÃa que cerró sus ojos fue un veintidós de marzo del dos mil dieciséis. Ahà está mi papá para abrazarla y para consolarla y para que ya no tuviera miedo. Igualmente eso deseara yo que el dÃa que me toque partir, que que sea mi papá y mi hermana que me reciban, que me guÃen, que no me dejen sola porque me darÃa como miedo esa parte, esa es mi historia. Es un poco larga. La he resumido porque han pasaron más cosas, pero esa es mi historia. Es una historia bastante. Lo que creo que es que nos enseña que los seres queridos nunca nos dejan. Ellos siempre están y no sé en momentos de mucha triste y después de contar otra historia. Ellos están muchÃsimas gracias a un placer








