April 20, 2023

CAPSULA MIEDOSCOPE 265 LO QUE LA GENTE MANDA

CAPSULA MIEDOSCOPE 265 LO QUE LA GENTE MANDA

En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.

Apple Podcasts podcast player badge
Spotify podcast player badge
Castro podcast player badge
RSS Feed podcast player badge
Apple Podcasts podcast player iconSpotify podcast player iconCastro podcast player iconRSS Feed podcast player icon
En esta cápsula relatamos algunas de las historias que nos hacen favor de enviar por redes sociales o los fragmentos del programa Miedoscope.

La historia comienza alrededor de cinco años atrás, más o menos, porque mi hijo tiene siete. Cuando tuve que contratar a una señora para que cuidara a mis hijos para yo poder salir a trabajar, entonces esa señora tiene la capacidad de ver personas muertas. Yo hasta ese minuto nunca lo creí, porque nunca me tocó presenciar algo así. La cosa es que ella es amiga de mi mamá y ella le hace el comentario. Le dice que veo a una niñita porque estuvo trabajando dos semanas aquí en mi casa, que vio a una niñita el espíritu de una niñita que estaba aquí rondando en la casa, pero que no era un alma mala. Entonces mi mamá le dijo que no me dijera nada para que yo no me asustara. Después, alrededor de unos años, después nace mi tercera hija y en ese minuto yo vi a la niña del frente un día que iba con mis tres hijos en el auto. Los estoy poniendo en sus sillitas en el auto, en sus sillas de seguridad del auto y de repente miro hacia el umbral de la puerta porque yo vi que había una persona en el umbral de mi puerta, de la calle y veo a era, evidentemente, un fantasma. Yo jamás había visto un fantasma en mi vida. Nunca creía en esas cosas hasta ese minuto que me tocó verlo, presenciarlo en primera persona. Entonces yo la miro, Ella me mira, hacemos como contacto visual y ella entra a mi casa muy feliz. Estaba vestida con un vestido blanco, su pelo era negro, su piel era tez morena y con zapatitos, así como antiguo. De hecho, su vestidito era como ambientado a la antigüedad como con manga, globito con buelito, y la apariencia de la niña era como de una niña que estaba muy sucia, su pelo muy despeinado y su cara así era como de alegría. Entonces a mí me dio una crisis de pánico. En ese minutos yo iba saliendo a la casa de mi mamá. Me calmé un poco y me dio mucho miedo entrar a la casa, así que cerré la puerta y me fui hacia donde mi mamá. Llegó donde a mi mamá y le dijo Mamá, sabéis qué llegué tiritando. Llegué muy mal, porque uno nunca está como preparado para estas cosas. Llegó donde mi mamá y le dijo Mamá, sabes qué pasa vi esto y esto y esta me dijo Aya Camila, me dijo tienes que hablar con la silvana. Te acuerdas la otra vez cuando ella cuidó a los niños, me dijo ella vio la presencia de esa niña en esa vez, esa oportunidad, la silvana está clara. Ella habló con o sea, ella vio a la niña y ella se pudo percatar de que la niña no era mala y que no era una presencia mala. Por eso no te quiso decir nada. Llama la silvana y yo llamo a la silvana que es esta señora, que tiene esta capacidad de ver a personas muertas y le digo Silvana, qué pasó esto. Y esto me dijo ya, niña, no te preocupes. Me dijo la niña no es mala. Pero ella, en este minuto cree que tú eres su mamá y que los niños son sus hermanos. Puede que esté ahora un poco celosa con el nacimiento de Julieta, que es mi hija menor la guagua. Entonces por eso puede que ella se esté mostrando en este minuto. Ya yo estaba con ataque no quería volver a la casa porque, obviamente que me daba miedo esta presencia de esta niña como ella ya se había hecho notar. Yo estaba, pero muy, muy, muy aterrada. Bueno para resumir un poco la historia, porque es muy larga. Entre medio pasaron muchas cosas. Un día estábamos con mi pareja, con el papá de mi hija menor, estábamos los dos solos con la bebé y estaba la bebé estaba dormida. En ese momento, la bebé era súper pequeñita, tenía alrededor de un mes más o menos de nacida y en esa fecha los bebés nos giran en la cama. Ella estaba durmiendo, Se quedan estáticos los bebés. Prácticamente entonces, de repente escuchamos que la bebé estaba llorando muy feo, muy feo y la vamos a ver y la guagua estaba la bebé de mi hija estaba tendida sobre una almohada en el piso. Era imposible que se bajara sola imposible y yo dije ya está la niña se está poniendo celoso y mi pareja en ese minuto, bueno, él es venezolano, Yo soy chilena. Se contactó con una vidente que él en la que él confía mucho que es venezolana, y le hicieron una especie de como de hoy. No me acuerdo de chequeo. Eso se llama un chequeo. Y esta señora me dijo prácticamente lo mismo que me dijo la Silvana, que es la primera persona que reconoció a esta alma, de esta niña, Y me dijo que esta niña tenía una obsesión con mi hija menor, que ella creía que lo mismo que creía que yo era su mamá, que nosotros éramos su familia, que ella no había tenido o no había sido afortunada en su vida y que esta niña se había traído de las energías de mi hijo del medio y, por lo tanto, ella creía que nosotros éramos su familia. Entonces que había que hacer una especie de ritual para poder sacar a la niña de la casa, a lo que yo contacto un vidente y me dice que efectivamente, la niña está acá. Él vino para acá, hizo como una especie de ceremonia en la que yo no estaba en realidad la casa. Preferí salir y él hizo una ceremonia. Abrió un portal para poder sacar a la niña de acá y para poder también yo estar tranquila. La cosa es que yo ya con ese ritual, con este evidente, yo me quedé tranquila. Pero después la niña volvió a aparecer, empezó a molestar a mi hija, a la guagua y cuento corto, tuve que volver a ser otro ritual. Porque mi hija se estaba enfermando mucho. No había semana en que no se enfermara Y a medida que yo le conté al papá de mi hija esto que estaba pasando, él volvió a contactarse con la vidente de Venezuela y le dijo que lo mismo que la bebé que la niña. Esta presencia de esta niña tenía una obsesión que podría decirse que estaba como en una especie de enamoramiento con mi hija menor y que ella iba a liberarla, que teníamos que nosotros seguir un conducto, que teníamos que hacer algunos pasos para poder llegar a que, efectivamente, la niña se fuera de la casa. Y ella lo hizo desde allá, desde Venezuela y afortunadamente, al parecer, ya han pasado aproximadamente seis meses desde que ella, en Venezuela hizo esto y ya por lo menos yo no he sentido la presencia de la niña. Mi hija, gracias a Dios, no se enfermó. Más. Pasamos todo el invierno en la época de Frío. Aquí mi hija no se enfermó y se siente el ambiente más liviano. De hecho, se hacen las ecos en la casa cuando eso no sucedía. Así que esa es mi historia. Cualquier duda, me preguntan y yo acá les contesto. Saludos