Nov. 25, 2025

La Cátedra Gaona: La mecánica del odio de la narrativa marginal a la exclusión constitucional

La Cátedra Gaona: La mecánica del odio de la narrativa marginal a la exclusión constitucional
La Cátedra Gaona: La mecánica del odio de la narrativa marginal a la exclusión constitucional
La W Radio con Julio Sánchez Cristo
La Cátedra Gaona: La mecánica del odio de la narrativa marginal a la exclusión constitucional

0:01 La Cátedra Gaona. La voz y el análisis del doctor Mauricio Gaona en W Radio. La Cátedra Gaona. Hoy un tema apasionante. Profesor, bienvenido. 7.30. Buenos días, Julio. A usted y a todos sus oyentes y a la mesa de trabajo. Vamos a hablar hoy solamente de lo que llamamos la mecánica del odio, que va de la narrativa marginal. hasta la exclusión constitucional. Este es un fenómeno, Julio, que se alimenta un poco del populismo, pero que se tiene que aprender a distinguir. Y ya es un fenómeno global. Y se hace global porque está en todos los continentes y se ha venido acelerando en los últimos cinco años de manera dramática. Consiste en lo siguiente. La gente ya no está tomando posiciones. La gente ya no está tomando bandos cuando se trata de elecciones, sea para congreso, parlamentarias o presidenciales.

0:58 la gente está yendo a los extremos. Es decir, que el gobierno anterior marca el hito para dónde va el siguiente gobierno. Si era de izquierda extrema, va a pasar a derecha extrema. El centro se está fragmentizando alrededor del planeta. Y como para darle un ejemplo nada más cercano a la región, pues mire usted lo que pasó con el peronismo, el centro izquierda y la izquierda argentina, con Fernández hasta que llegó Javier Milei en Chile en 2022 ya más concreto yéndose a la extrema derecha o mire usted lo que pasó con Jair Bolsonaro en Brasil que ahora está incluso preso de extrema derecha yéndose a la izquierda con Lula da Silva retornando al poder Y la misma historia ocurre en otras partes. Y esa parte tiene que establecerse, tiene que verse desde un punto de vista internacional. El caso de Francia también es muy disciente. Ya la izquierda y la derecha tradicionales que existían en esas regiones, desde la época de Gauls, fuera François Mitterrand en el 81 o Chirac en el 95, pues fue sustituida por la última coalición de centro que logró sostener Francia, que fue con Macron. Pero hoy día realmente las fuerzas más fuertes en ese país son el Frente Nacional de Extrema Derecha y el Partido Popular ahora de Extrema Izquierda. Están obteniendo mayores escaños. El caso de Alemania es muy disidente, con el Partido Popular Alemán,

2:30 alternativa por Alemania, ya con el 20% del electorado, una de las fuerzas más grandes que hay en Alemania y a punto de controlar el gobierno. con narrativas de nuevo extremas que excluyen las minorías que excluyen los migrantes o que excluyen un sector muy importante de la democracia y terminan convirtiéndose en ley de la república la reforma a los sistemas judiciales en Polonia y Hungría es otro gran ejemplo el caso de Duterte a Ferdinando Junior Marcos en Filipinas también es muy disciente el caso de los progresistas y conservadores en Corea del Sur es muy disciente es decir, el fenómeno está por todas partes Y ese fenómeno lo que nos está diciendo es que el centro, los partidos de centro se fragmentaron y se fragmentaron porque no pudieron responder durante varios años a las soluciones y los grandes conflictos pero también entró la tecnología y la tecnología está comprando una labor muy importante que es la fragmentación de absolutamente todo, entre las posiciones más tradicionales y conservadoras a las más radicales eso hace que la gente prefiera una discusión apasionante una discusión de extremos, una discusión de odios y esa narrativa del odio que empieza por identificar el establecimiento, sea cierto o no, o un grupo a cargo del poder al que se le puede denominar la culpa es de la élite o la culpa es de los migrantes, depende del país donde estemos, pues terminan exteriorizando eso a través de los resultados electorales. Y valdría decir, valdría la

4:03 pena decir que esas narrativas vienen acompañadas con unos sellos, unas marcas. Se pueden decir, eso se llama en inglés de political brands. Y ese political brand básicamente lo que le dice es que hablamos de la derecha extremadamente corrupta, del castrochavismo para identificar o la izquierda. Y aunque no sea necesariamente una reflexión exacta de eso, porque hay corrupción en los dos lados, hay ideologías en los dos lados, el que existan extremos hace que los países evolucionen de manera volátil y dramática y se pierdan los derechos de las minorías dependiendo de quién esté en el poder. Valdría la pena para el caso colombiano y otros casos similares es que, y quiero terminarle con ese análisis, es muy probable y entiendo que puede causar resquemor un poco lo que voy a decir, pero es un análisis objetivo que lo podemos compartir en un año. Es muy probable que Colombia vaya hacia la derecha. y un poco más extrema porque viene de la izquierda hay una insatisfacción enorme si miramos los patrones de comportamiento de los electorados en Asia, Europa, África Latinoamérica en los últimos 10 años es lo que tendría que pasar pero valdría la pena entender un poco lo que ocurrió en Suecia donde digamos los demócratas están tratando de capitalizar en las fallas que tuvo el otro gobierno Y es que quien gane debería tener en cuenta no solamente el extremo para llegar al poder, sino cuáles fueron

5:33 las razones para perderlo en primer lugar. Si había un descontento con la corrupción, si había un descontento con el nivel de pobreza en Colombia, es algo que debería la fuerza en gobierno escuchar muy especialmente. Porque de lo contrario lo único que va a pasar es que regresan hacia el otro extremo. De nuevo, los partidos de centro, esto no es solo en Colombia, ustedes lo pueden ver, están fragmentizados, ya no representan la gran parte de la población y la gran parte ideológica de la población, aunque muchas personas comparten esas ideas, porque el extremo está de moda y naturalmente la discusión apasionada es lo que está llevando a que la gente vote, no con la razón, sino con las emociones alrededor del mundo.