Relatos Reales de Horror CAMIONEROS Y NARCOS / Historias para No Dormir Vol.8
0:13 Hola buenas noches comunidad, mi nombre es Oscar Iván y esta es mi experiencia, todo comenzó cuando mi suegra falleció, precisamente cuando se hizo el velorio, a cada familiar le habÃa tocado algo, Mi suegra era muy caritativa, pero las cosas que tenÃa honestamente a ningún familiar nos gustaba, eran cosas muy tenebrosas, cosas de brujerÃa, y de hecho ella tenÃa fama de bruja. Y ojo, esto no era un apodo que algunos familiares le ponÃan, todo lo contrario, la familia siempre quiso tener su reputación intacta, pero la abuela por todos los trabajos que tenÃa, que hacÃa constantemente, pues en el pueblo se decÃa que era una bruja, recuerdo que a cada uno nos tocó alguna reliquia que tenÃa.
1:07 Obviamente todo esto lo habÃa dejado precisamente estipulado en un testamento que habÃa hecho. A mà me habÃa dejado un muñeco, o más que nada a mà y a su hija. Nos habÃa dejado un muñeco de madera, el cual habÃa estado en su posesión desde hace más de 30 años. El muñeco era viejo, pero eso sÃ, estaba muy bien atendido, estaba muy bien preservado, era como si lo limpiara todos los dÃas. Su madera relucÃa. e incluso sus ojos, yo podÃa apostar que se movÃan, no estaban fijos, pero era como si se movieran a voluntad propia, aunque unos familiares me dijeron que eran solamente algunos resortes que ya eran viejos y hacÃan que los ojos se movieran solos, yo siempre lo dudé, el caso es que fuimos a su entierro, a su funeral, y después de eso, mi esposa se adelantó, Yo me quedé por algunas circunstancias familiares, para ese momento yo tenÃa mi trailer, decidà llevarme el muñeco ya que este era de unas grandes proporciones, yo asumo que medirÃa como un metro cincuenta y era muy pesado, teniendo en cuenta que todo esto era madera, lo puse en el asiento del copiloto. Me subà a mi trailer y comencé el largo camino de vuelta a casa. Como ya te dije, mi esposa ya se habÃa adelantado, asà que todo el camino me la iba a pasar solo, solamente yo en compañÃa de música. Pero por el camino ocurrió algo extraño.
2:40 Cuando iba conduciendo de noche, empecé a escuchar unos sonidos. Unos sonidos que eran como de niño, unos sonidos como de balbuceo, que venÃan precisamente de un lado mÃo. Eran unos sonidos que provenÃan de aquel muñeco. Yo empecé a voltear hacia él, cada cuanto podÃa pues, la carretera tenÃa muchas curvas. y no me pude distraer del todo, pero aquellos sonidos, estaba muy seguro que provenÃan de aquel muñeco, y no cesaban, los escuchaba y los escuchaba, hasta tal punto que tuve que detenerme y agarrarlo, tenÃa mis dudas de lo que estaba viendo, para cuando detuve el camión, ya no se escuchaba nada, solamente era silencio, lo tomé, lo verifiqué, Este muñeco no tenÃa pilas. Este muñeco solamente era de madera. Cualquier sonido que hubiera proporcionado era más que obvio que no estaba diseñado para hacerlo. Opté por pensar tal vez que era un sonido que venÃa de afuera y que se habÃa colado. y yo habÃa malinterpretado aquel sonido, como que provenÃa del muñeco, esto no era algo que fuera de lo más lógico, pues llevaba todas las ventanas arriba, y estábamos manejando a la mitad de la nada, por ahà no habÃa casas, y mucho menos niños, seguà conduciendo con aquel muñeco sentado en el asiento del copiloto, pero mientras más tiempo pasaba con él, más miedo le tenÃa,
4:15 de alguna manera que no sé cómo explicarlo, Aquel muñeco parecÃa ponerse en diferentes posiciones. Yo recuerdo que lo habÃa puesto sentado con la mirada hacia el frente, pero cuando volteaba a verlo, el muñeco ahora tenÃa la cara puesta encima de mÃ, mirándome. Después cuando volteaba de nuevo para ver el camino... y volteaba de nuevo para ver el muñeco, veÃa que ahora estaba mirando hacia afuera, también veÃa que sus manos cambiaban de posición, algunas veces las tenÃa recostadas sobre el asiento, y otras veces las tenÃa cruzadas, lo veÃa en tales posiciones, que eran prácticamente imposibles de hacer, si no es que alguien lo manipulara, todo esto me hizo tener mucho miedo, y en múltiples ocasiones me detuve para verificar aquel muñeco, Pero aquel muñeco era total de madera, no tenÃa ninguna forma de moverse. Pero a pesar de esto lo hacÃa. Decidà agarrar al muñeco y aventarlo hacia atrás.
5:16 Lo enredé en una bolsa negra y lo dejé abajo de mi cama, donde dormÃa en mis viajes largos. Seguà manejando, pero aquel sonido de balbuceo ya no lo escuchaba a un lado de mÃ. Ahora lo escuchaba que provenÃa atrás, de donde habÃa puesto al muñeco, como un niño pequeño balbuceaba. Traté de no pensar en eso. Prendà la radio y le subà todo el volumen. finalmente cuando ya no pude escuchar aquel balbuceo me centré en el camino hasta llegar a mi casa una vez que llegué a mi casa le dije a mi esposa que traÃa el muñeco lo saqué de la bolsa y ella me preguntó que por qué lo habÃa metido ahà Yo honestamente no me sentÃa lo suficientemente cómodo para platicarle todo lo que habÃa vivido en el camino, asà que simplemente le dije que era para cuidarlo. Mi esposa lo subió al ático y ahà lo dejó durante un muy buen tiempo. Yo soy el único que se levanta por las noches y les juro que cada vez que me levantaba, ya sea al baño, por un vaso de agua o que simplemente me levantaba temprano, Escuchaba pasos en el ático que iban de un lado hacia otro como si alguien estuviera encerrado ahà arriba. Afortunadamente aquel muñeco no duró mucho en mi familia. Una tÃa lejana se lo llevó para ya nunca volver con este.
6:40 Se lo pidió mucho a mi esposa. Y de cierta manera, yo también le dije que se lo diera. Después de años, supe que aquella tÃa suya también se dedicaba a la brujerÃa, y que precisamente aquel muñeco, la madre de mi esposa, lo usaba bastante en cada trabajo que hacÃa. Yo lo que opto por pensar es que tal vez, después de cada trabajo... Aquel muñeco se impregnaba de una energÃa oscura, y tal vez a lo largo de muchos años, aquella energÃa finalmente se apropió de él. Gracias Alex por permitirme contar mi historia, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola, mi nombre es Jorge GarcÃa y esta es mi experiencia. Alex, mi padre me contó una historia cuando yo era niño. Esta historia me ha dejado sumamente marcado a lo largo de mi vida y de cierta manera fue la decisiva en que yo optara por mejor no entrar a trabajar de trailero, pues mi padre me dijo...
8:05 que este tipo de situaciones pueden ser muy comunes en el negocio. Y solamente fue una experiencia la que me contó de todas las que habÃa vivido. Tiene otras cinco para contar, pero en esta ocasión quiero compartirte solamente una. Y más adelante, te compartiré las demás. Le sucedió en un viaje en Baja California. Ãl se encontraba transitando solo en la carretera. Es uno de esos momentos que a veces un conductor como un camionero o un transportista vive, cuando se queda solo en la carretera, sin ningún auto cercano, ya sea transitando en su carril o el que va del otro lado, simplemente él solo, en un camino lejano, muy abandonado, con los faros de sus luces encendidas. Mi padre iba cargado, e iba a una buena velocidad. Y eso dice mucho, pues gracias a su experiencia pudo hacer una maniobra, básicamente que no muchos hacen. Y es que en una curva, de forma muy súbita, en frente del camino, acaparando toda la carretera, se encontró con una fila de niños.
9:16 Asà es, niños, jugando a la pelota, brincando la cuerda, como si estuvieran en un parque y como si fuera de dÃa. Mi padre estaba conduciendo durante la madrugada. Ãl dice que eran aproximadamente las 3 de la mañana cuando se encontró con estos niños. Los niños parecÃan quitados de la pena. No les importaba estar en la oscuridad. No les importaba ni siquiera estar jugando en medio de una carretera federal, como si los autos no pasaran por ahÃ. Mi padre, milagrosamente, él dice que detuvo el trailer, algo muy difÃcil para la velocidad que llevaba y el cargamento que traÃa, pero lo pudo hacer a unos cuantos metros. Los niños ni se inmutaron. Siguieron en lo suyo, jugando, brincando, riendo, en plena oscuridad. Mi padre en ese momento no sabe muy bien lo que pensó. El hecho es que se alivió, pues, no pasó por encima de aquellos niños. Los habÃa librado, o al menos eso pensaba él. Inmediatamente empezó a tocar el claxon. Ãl pensó que tal vez eran de alguna familia, que habÃa algún pueblo o algunas casas cerca de ahÃ.
10:32 Pero al ver la vestimenta de los niños... le provocaban más dudas que respuestas mi padre dice que la vestimenta de estos niños parecÃa victoriana como si esos niños vinieran de una época diferente era ropa antigua en ese momento él se bajó y les empezó a gritar pues ya les habÃa tocado el claxon y los niños no se movÃan y además estaba con el pendiente de que tal vez otro camión o un auto que no viniera muy centrado en la carretera podrÃa pasar en ese momento y podrÃa ocurrir un accidente. Inmediatamente mi padre les dice, niños, muévanse, muévanse, que no saben dónde están. Los niños en ese momento se detuvieron, y comenzaron a mirarlo, y es en ese momento que mi padre notó que aquellos niños no eran normales, los ojos los tenÃan completamente negros, la sonrisa también estaba un poco mal, sus labios eran también negros, tenÃan una piel pálida, Y la boca la tenÃan anormalmente grande, no estaban sonriendo, no estaban haciendo ninguna mueca, solamente por su forma y su tamaño, mi padre dice que la tenÃan muy grande, sus labios casi acaparaban toda su cara. Ãl no habÃa visto esto hasta que estuvo cerca de ellos.
11:53 Mi padre se dio la media vuelta y subió al camión inmediatamente. Los niños continuaron ahÃ, simplemente parados mirando hacia el camión. En ese momento él supo que no eran niños. que algo siniestro se le habÃa aparecido ahà en la carretera. Encendió el camión, aceleró, y al momento de pasar en esos niños, estos desaparecieron, como si fuera aire, como si nunca hubieran existido. Los niños ya no se encontraban en la carretera una vez que él vio por el retrovisor. La carretera ahora se encontraba despejada, pero sumamente solitaria y absorbida por la noche. Desde aquella experiencia él me dijo que no volvió a bajarse jamás de su camión cuando veÃa alguna cosa extraña. Saludos a toda la comunidad y gracias por permitirme contar mi historia. Hola, buenas noches. La segunda historia que quiero compartirte, Alex, de igual manera proviene de mi padre. Como ya te mencioné, él fue camionero.
13:17 Esta segunda historia también me perturbó mucho, ya que es algo que no le pasó a él, pero estuvo en medio de todo y se llevó la peor parte. Más adelante lo entenderán. Mi padre en esa empresa le pasó lo que creo que a muchos les pasa. Desarrolla amistades Convive con más Empleados de la misma empresa Otros operadores Otros traileros Y a veces cuando tienen el camino parecido, van a transitar por las mismas carreteras. Siempre quedan en verse. Obviamente una vez ya cumpliendo con el trabajo. Ya sea para detenerse en un bar, para platicar simplemente, o para comer o desayunar. De esa manera nacen muchas amistades. El caso es que mi padre habÃa hecho una amistad con un hombre. el cual ya llevaba también muchos años siendo trailero ambos hablaban sobre diferentes historias que les habÃan pasado en el camino obviamente las paranormales también hacÃan aparición aquà el caso es que mi padre no estaba preparado para lo que vivirÃa ni mucho menos para escuchar a su amigo agonizando del otro lado de una llamada mi padre iba conduciendo eran altas horas de la noche pero no de madrugada Tal vez como las once y media o cuando mucho la medianoche. Cuando en eso la radio de mi padre suena. Ãl al ver que era el canal de un operador, lo contesta inmediatamente. Ellos tienen canales que
14:48 son privados, solamente para ellos. Y la empresa no puede escucharlos. Al contestar del otro lado, él escucha una voz familiar. Y es precisamente de este amigo suyo, el cual vamos a ponerle Fernando. Fernando era muy bromista. de vez en cuando llamaba simplemente para echar relajo o hacerle alguna broma a mi padre el caso es que aquella noche era diferente del otro lado a Fernando se le escuchaba muy pero muy alterado completamente aterrado le decÃa a mi padre ayúdame ayúdame por favor algo me viene persiguiendo y si bien mi padre en primer momento se preocupó después recordó que era Fernando y le dijo« Ya déjate de payasadas, Fernando.¿ Qué quieres ahora?». Cabe destacar que esa no era la primera llamada que le hacÃa para querer jugarle una broma, pero Fernando no se reÃa. Fernando seguÃa aterrado.« Por favor, por favor, ayúdame. No te esté jugando ninguna broma». Créeme, te estoy llamando por desesperación, algo me está siguiendo, tú y yo quedamos en encontrarnos, pero algo me viene siguiendo y no veo autos en la carretera, por favor ayúdame.
16:07 En ese momento mi padre se pone serio y le dice,« Fernando, me estés jugando. Si es en serio,¿ qué pasa? Dime». Fernando del otro lado, con una voz que casi se le quiebra, le decÃa y le repetÃa,« Algo me está persiguiendo». Mi padre en ese momento pensó que tal vez lo querÃan asaltar Tal vez un auto venÃa siguiéndolo Asà que le dice acelera y en cuanto veas una patrulla detente Pero Fernando del otro lado le dice que no Que no, nada de eso lo está persiguiendo Lo que lo está persiguiendo viene por aire Y es en ese momento que mi padre se le hace extraño Toda la situación no tiene ningún sentido¿ Cómo que algo lo viene persiguiendo por el aire? Mi padre le contesta, explÃcate Fernando, no te entiendo,¿ qué te está persiguiendo por aire? Fernando, como puede, le explica que estaba transitando por la carretera cuando en un momento determinado empezó a escuchar golpes encima del camión. Ãl redujo la velocidad y por más que mirara por el retrovisor, el cual lo habÃa puesto en una posición para ver hacia arriba, no veÃa nada. No le quedó otra manera que ir asomando poco a poco la cabeza hacia afuera para ver de dónde provenÃan aquellos extraños ruidos. Y lo que vio Fernando fue algo que no se esperaba. Vio a un hombre sentado. Este hombre tenÃa la piel oscura completamente como si fuera una sombra. No tenÃa ropa. TenÃa
17:41 unas alas muy pronunciadas como si fuera un ángel o más bien un demonio. Lo que resplandecÃa del rostro de aquel hombre siniestro que venÃa sentado arriba del trailer cuando este venÃa conduciendo, eran un par de ojos rojos que resplandecÃan en la oscuridad. Fernando metió la cabeza de nuevo, subió el vidrio hasta arriba y empezó a acelerar. En ese momento él sintió el peso, como que algo se liberó. Aquel hombre se habÃa ido, pero solamente se habÃa ido del techo del camión, porque Fernando podÃa verlo por los espejos, los dejó apuntando hacia arriba. PodÃa ver cómo ese hombre venÃa volando y lo venÃa siguiendo ahà en el aire.
18:27 ParecÃa que aquel hombre siniestro con alas no tenÃa ninguna intención de dejarlo escapar. En ese momento Fernando comenzó y comenzó a acelerar, y por alguna razón que no entiende, decÃa que no habÃa visto ningún auto, algo completamente extraño en una carretera que es transitada, si bien no mucho, ya era demasiado raro que para este momento no se encontrara con ningún otro auto. Fernando siguió y siguió conduciendo, ya que el hombre mantenÃa la velocidad que él iba en el camión. Fue en ese momento que llamó a mi padre para pedirle ayuda. Mi padre estaba sorprendido y también aterrado. Ãl le creÃa todo a Fernando, más que nada por cómo le escuchaba, y sabÃa muy bien que a él le gustaba jugar bromas, pero... jamás habÃa escuchado esa voz desesperada de él si es que le estaba haciendo una broma esta era muy realista mi padre se apresuró y en un momento determinado la llamada se terminó iba llegando un kilómetro cercano a donde habÃa recibido la llamada por donde venÃa fernando ya iba a amanecer para este momento eran aproximadamente las cinco y media de la mañana Ya se podÃa ver el sol ahà asomándose, a pesar de que todo seguÃa oscuro. Lo que vio mi padre fue que habÃa muchas patrullas. El camión de Fernando se habÃa volcado y tristemente él habÃa perdido la vida.
19:57 Lo que más lo dejó perturbado a mi padre no es el hecho de que tal vez escuchó las últimas palabras de Fernando, sino que le dijeron que el accidente habÃa ocurrido hace 10 horas atrás, más que nada por las circunstancias en las que habÃan encontrado todo y también el cuerpo de Fernando. Eso significa que Fernando se habÃa accidentado. algunas horas antes de que él se pudiera comunicar con mi padre, o sea que si Fernando se comunicó, este no lo hizo mientras estaba vivo, de alguna manera lo hizo cuando ya habÃa fallecido. Hola Alex y hola comunidad, mi nombre es Danis EstefanÃa y les quiero compartir una cosa que me contó mi padre. Mi padre es camionero, y a mà desde pequeña siempre me ha encantado escuchar las historias que éste tiene para contarme. Recuerdo que diariamente, al menos cuando estaba en casa, siempre iba a su cama y antes de acostarnos me platicaba cosas, pero yo siempre querÃa que me contara las paranormales. Obviamente él siempre
21:31 me contaba las más livianas, pero cuando tuve 16 años... que precisamente estaba saliendo con un chico que querÃa ser trailero también, al igual que mi padre. Mi padre aprovechó y nos contó unas ciertas reglas que los camioneros tienen que seguir. Estábamos nosotros tres solos en la sala, habÃa una tormenta afuera, y creo que todo se puso en lugar para que él nos lo contara, y esas mismas reglas se las contaré a continuación. La primera regla y creo que es la más conocida, jamás lleves el asiento del copiloto sin nada encima, no lo lleves despejado, pues eso es una invitación a que algo se siente en el camino y te acompañe en todo el trayecto. Muchas veces ocasionando algún accidente, pues a veces los espÃritus que se suben no buscan nada bueno para el que va manejando. Segunda regla, si vas conduciendo de noche y ves caminar a orillas de la carretera a alguien, en una zona completamente despoblada no te detengas no ofrezcas ayuda lo más común es que tal vez veas a niños mujeres embarazadas o ancianos a veces ciertas cosas toman forma de un ser inocente o tal vez que tú asumas que ocupan ayuda para que te detengas y bajes no lo hagas tienes que tener
23:03 la congruencia de no hacerlo mirar a tu alrededor Y ver que estás tú solo en la carretera, en un punto desolado, donde no hay comunidades, y por lo tanto eso que tú viste, no es ni una mujer embarazada, ni un niño, ni un anciano, son otras cosas. Tercera regla. Si vas conduciendo y en cierto punto todo se queda en silencio, enciende tu celular, enciende el radio, ponte a escuchar algo con mucho volumen, pues si no lo haces, puede que empieces a escuchar ciertas cosas que no tienen sentido, ya sea voces o golpes, que provienen de afuera pero que también se escuchan muy cerca, a pesar de que vayas conduciendo vas a escuchar voces, Como si te estuvieran hablando por afuera del vidrio de la puerta de tu camión.
23:54 Eso significa que alguien te viene acechando, que algo más bien te viene siguiendo. Y obviamente lo que menos quieres es que esa cosa se percate de que ya te diste cuenta de su existencia. Asà que lo mejor que puedes hacer es encender la radio y seguir conduciendo de la manera más normal posible. Cuarta regla, si ves bolas de fuego, aunque sea a una distancia muy pero muy lejana, si es que llevas algún rosario contigo, tómalo y envuélvetelo en la muñeca. De esa manera estarás preparado si es que aquellas bolas de fuego se acercan. Si es que se acercan, empieza a rezar y pon la cruz en el centro de tu palma. Si llegas a tener la mala suerte de que no cargas ningún rosario, agarra un mecate.
24:47 del que tengas puede ser una cuerda de tu zapato de tu tenis o de tu bota puede ser cualquier hilo solamente algo con lo que puedas hacer un nudo y mientras va rezando empieza a hacer un nudo y cierra lo de esa manera o las bolas de fuego se caen o se alejan después de escuchar estas reglas les contaré algo que vivió mi padre él dice que iba conduciendo cuando en eso se encuentra con un auto que va a muy baja velocidad este auto no lleva luces encendidas de hecho se ve bastante golpeado era como un auto chatarra estaba conduciendo en medio de la oscuridad mi padre afortunadamente como llevaba las luces altas puestas pudo verlo a la distancia y asà fue bajando poco a poco la velocidad mi padre en ese momento no se querÃa cambiar de carril Pero aquel auto iba muy lento.
25:44 El auto tenÃa unas pésimas condiciones. Incluso el vidrio de atrás iba roto. ParecÃa un auto que estaba dando las últimas. Mi padre se lo pensó. Y después de estarlo analizando por algunos minutos, resultó que lo mejor era rebasarlo. Solamente iban ellos dos en la carretera. No pasaba ningún otro auto. Mi padre empezó a rebasarlo por la derecha. ya que no le quedaba de otra, aprovechó que no venÃa ningún auto, cuando estaba rebasando aquel auto abollado, aprovechó para mirarlo, lo que vio, lo dejó simplemente perturbado, dentro del auto viajaban dos personas, pero estas dos personas, no eran humanas. No tenÃan ojos, ni tenÃan la quijada, era como si su boca estuviera abierta. Aquellas personas que parecÃan esqueletos, cubiertos con una capa fina de piel, empezaron a voltear para ver a mi padre. No tenÃan ojos, tenÃan un par de cuencas vacÃas y estaban muy pero muy delgados. en ese momento mi padre empezó a acelerar aceleró y aceleró hasta que aquel auto quedó atrás lo que él dice es que se encontró con un auto fantasma posiblemente de una pareja que habÃa chocado en aquel kilómetro y que aún todavÃa no descansan en paz gracias por compartir mi relato Alex saludos a toda la cripta embrujada Las siguientes historias
27:35 que vamos a tocar no son historias que mucha gente vaya a poder tolerar, e incluso si me permiten serles sincero, comunidad. Recibà estas historias hace mucho, algunas de ellas fácilmente tienen un año y medio, pero debido a que no he sabido si sacarlas o no, He seleccionado en este video las historias, aunque parezca sorprendente, las más livianas, las más ligeras, para traérselas. Ustedes entenderán que este tema es muy delicado, asà que voy a tener que medir en mis palabras. Asà que también tendré que hacerle algunas modificaciones. Les traje las historias de Ãndole paranormal más aterradoras que encontré, pero también las más livianas que me hicieron llegar. Háganmelo saber en comentarios si les gusta esta temática de esta manera.
28:28 Yo acomodaré las otras historias que me llegaron para poder traérselas en un futuro video. Ahora sÃ, sin más por decir, vamos a empezar. Comenzaremos con la historia de Alonso. Alonso tiene una historia muy interesante que tristemente tiene que ver con estas cédulas criminales. Por su parte no, pero por la parte de un gran conocido sÃ. Antes de comenzar les haré una pregunta. Ustedes han tenido a lo largo de su vida alguna amistad que haya sido tan clave, pero tan clave en su vida, que simplemente ahora de adultos la atesoran bastante, una amistad en la niñez, un amigo incondicional, un compañero de travesuras y también muy leal, si lo han tenido, al menos los que hemos tenido la gracia de tener uno asÃ. Alonso tuvo un amigo asÃ, un amigo de 7, 8 años que lo acompañó durante toda su niñez, su adolescencia y también parte de su vida adulta.¿ Cuál es el detalle? El detalle es que el amigo de Alonso, el cual vamos a permanecer con su nombre en anónimo y vamos a ponerle otro nombre como Héctor. Héctor tenÃa
30:00 mucha ambición. Héctor siempre querÃa tener una vida mejor, ganar un salario mejor. Debido a esto comenzó a trabajar desde muy pequeño, pero asà como entraba a trabajar algunos trabajos, al pasar algunos meses renunciaba a estos. Y después de algunos años, Héctor empezó a ver la vida como integrante de una de estas cédulas criminales, como la más viable al menos para su situación. Alonso, por otra parte, tenÃa una mentalidad completamente diferente, él no querÃa nada que ver con eso. Héctor le dijo muchas veces, oye vente vamos a trabajar juntos en esto, a lo que Alonso siempre se negó, pero ojo, se negó, no dejó de ser su amigo, eran muy amigos ya que toda su vida lo habÃan hecho, solamente que ahora tenÃan pensamientos diferentes, e inevitablemente Héctor en un punto se fue de su pueblo.
31:03 Jalado por la ambición y por trabajar en ciudades Obviamente dentro de esta cédula criminal En donde él habÃa sido introducido Pasaron los años Alonso dice que tal vez pasaron unos 15, 20 años Y el tiempo hizo lo que tenÃa que hacer Alonso se pone un poco más viejo La madre de Alonso también siente el peso de la edad Y de esa manera llegan las enfermedades La madre de Alonso, que habÃa sido como una madre para estos dos niños, estos dos grandes amigos, empeora de salud. Y si bien Alonso tiene un trabajo estable, este dinero no es suficiente para mantener el tratamiento, para salvarla. Tristemente Alonso ya está desesperado, ya no sabe qué hacer. Y una de esas llamadas llega a su celular, una llamada de parte de Héctor.
32:04 Héctor y Alonso se hablaban, cada cuanto, ¿no? No se hablaban de manera diaria, mucho menos de manera mensual, pero tal vez una llamada en lo que va del año, o tal vez dos llamadas en un año y medio, sà se hacÃan. Se mantenÃan en contacto, pero muy, muy poco. Obviamente Alonso no le preguntaba nada acerca de su trabajo, solamente cómo estaba. Y ya si Héctor le querÃa contar algo, bueno, pues ya era cosa de él. El caso es que Alonso se puso vulnerable y le empezó a decir todo, todo por lo que estaba pasando, que su madre necesitaba este tratamiento, que se encontraba desesperado, que no hallaba qué hacer.
32:47 Y es asà como Héctor le dice, mira, voy a llegar a nuestro pueblo, vamos a vernos en tal plaza, yo te voy a ayudar. Vamos a sacar a tu madre de ahà Porque también es una madre para mà Y dicho y hecho Héctor llega Alonso se encuentra de ver ahà con él Le da el dinero Y su madre finalmente Puede sustentar Todo el medicamento Y los procesos Si bien Alonso no ha cambiado nada Acerca de la mentalidad que tiene De que ese dinero La verdad es un dinero mal habido Pero se siente desesperado Lo necesitaba Su amigo le dijo muchas veces que él no pretendÃa cobrarle el dinero, que él no le pretendÃa cobrar nada, que era su amigo,¿ cómo le iba a cobrar? El caso es que pasan dos semanas, Alonso obviamente ya se siente un poco mejor, el peso de la enfermedad de su madre ya bajo de su espalda, ya se está atendiendo, ya está en tratamiento, y es ahà cuando Héctor le habla.
33:55 Y le dice, oye, te necesito,¿ puedes hacer un favor por mÃ? Alonso va, va directamente al lugar donde se está hospedando, y en el momento en el que entra... él ve algo muy pero muy tenebroso y muy raro Héctor al parecer tenÃa demasiadas figuras de demonios tenÃa demasiadas figuras de entes sobrenaturales con cuernos con cabezas de bestias todos regados en la habitación al momento que Héctor sale del baño le dice necesito que hagas algo por mà necesito que como eres mi amigo, me ayudes a hacer esto, Héctor le empieza a decir que en aquel trabajo, uno se tiene que encomendar a ciertas cosas, algunos se encomiendan a Dios, otros a santos, otros a deidades, él se encomienda a una entidad que conoció, precisamente en este trabajo, trabajo bajo, Y Héctor estaba seguro que aquella deidad lo mantenÃa vivo, pues habÃa tenido algunos altercados donde balas habÃan impactado en su cuerpo y milagrosamente habÃa salido vivo. Entonces él creÃa que todo eso era por parte de aquella deidad.
35:31 Alonso obviamente es su amigo, no trata de llevar a la contraria si es lo que él quiere creer adelante, pero el problema es el siguiente. Héctor le dice que esta entidad puede mantenerlo vivo solo si la alimenta, y la única manera de alimentarla es es también alimentándose él, pero sustrayendo la sangre, sorbiéndola y devorándola de sus enemigos, en una especie de ritual chamánico, a Alonso esto ya le está pintando muy feo, y le dice, oye exactamente qué es lo que quieres que haga, a lo que Héctor le dice, no quiero que hagas algo malo, fantástico, no te preocupes, no es nada del otro mundo, solamente te pido que sujetes bien a una persona, en lo que yo llevo a cabo este ritual, necesito consumir un corazón, Alonso se queda pensando, como que un corazón, que estás tratando de decirme, es en ese momento que Héctor saca de una de esas habitaciones a un hombre, un hombre de mediana edad, como de algunos 40 años, amarrado, obviamente no estaba muy bien, posiblemente lo habÃan hecho consumir algunas cosas, pero todavÃa se resistÃa, y le dijo sujetalo, En lo
37:05 que yo llevo a cabo el ritual... Alonso... Obviamente... Se niega... Yo no voy a hacer eso... No me metas en tus cosas... Yo no quiero saber nada de esto... Yo te lo dije... Pero Héctor, saca esa maldita frase que Alonso pensó que jamás la iba a decir. Te ayudé con tu mamá. Somos amigos. Me tienes que ayudar con esto. Me dice, Alex, no sé muy bien por qué lo hice. HabÃa muchas razones en mi cabeza. Una, era porque era mi amigo. Y aún en ese momento, en ese punto, tenÃa algo de lealtad hacia él. Pero... También tenÃa miedo.
37:50 Vi armas en la mesa. Pensé tal vez que si me negaba, posiblemente me iban a detonar una arma ahÃ, enfrente de mÃ. Y tal vez jamás volverÃa. Asà que por miedo y por otros sentimientos encontrados, no pudo hacer nada. Hizo lo que Héctor querÃa. Alonso sujetó las piernas mientras que todo aquello pasaba. La descripción que me dio obviamente no se las puedo decir. Nos vamos a ahorrar todo eso. Pero créanme que Alonso no escatimó en... Darme muchos... Muchas especificaciones para que me entiendan. El caso es que se termina el ritual. Alonso se va, notablemente furioso. Llega a su casa. Y si bien está todo bien, con el tratamiento tienen el dinero. Le dice a su madre que se tienen que ir. sin mencionárselo a nadie, nos tenemos que ir ya, en cuestión de un dÃa ya que solamente ellos dos vivÃan juntos, Alonso y su madre se van, y me dice que hasta hoy es fecha, que no ha vuelto a ver a Héctor, obviamente porque se cambiaron de casa, obviamente porque no le dijeron a ninguno de los vecinos para donde iban, También porque se fueron a un estado muy alejado de otro. Y a pesar de que han pasado tantos años para este momento en que
39:20 me contó esta historia. Ãl cada vez que sale de su trabajo, ahora que ya tiene una familia, siempre va pensando cuando va caminando en aquel trayecto de donde se baja del autobús a su casa. Reza y ruega a que no se encuentre a Héctor de nuevo. Aquel amigo tan leal que tenÃa cuando eran niños, lo hizo vivir la peor experiencia que ha tenido en toda su vida.
40:05 La siguiente experiencia me la hizo llegar un miembro de la comunidad, llamado Leonardo GarcÃa. Muchas gracias Leonardo por proporcionarme esta historia. Esta historia no es propia de Leonardo. Esta historia se podrÃa decir que es una leyenda urbana. Algo que se dice sucedió, pero que hasta hoy no han encontrado testigos. Pero muchos militares dicen que existió esto. El caso es que era el año lejano del 2009. Un grupo de militares habÃa dado con la casa de seguridad de una de estas cédulas criminales. Dentro de esta casa encontraron mucha mercancÃa, si es que me entienden, y también encontraron algunos miembros, los cuales al verse rebasados por el número de militares, y también que se encontraban ya prácticamente situados, se rindieron. No pusieron resistencia y los militares entraron. Dentro confiscaron muchas cosas y arrestaron. Pero al momento de llegar a una habitación, al momento de que la abrieron, vieron a un hombre atado de manos y piernas, amarrado también con la boca y de los ojos, de forma que él no pudiera ver ni tampoco hablar. Este hombre se movÃa y parecÃa desesperado. Inmediatamente cuando le quitaron las vendas del rostro y de la boca, este empezó a hablar y empezó a balbucear. Que alguien venÃa por él, que
41:36 lo apoyaran, que lo ayudaran, porque alguien venÃa por él. DecÃa que aquellas personas venÃan, que se lo iban a llevar, que lo iban a jalar con ellas. Inmediatamente cuando vieron el rostro, cuando lo pusieron a la luz, pues todo esto se habÃa llevado durante la madrugada, eran 3, 4 de la mañana cuando estaban haciendo todo esto, reconocieron el rostro del hombre, era también miembro de uno de estos grupos, más concretamente de este grupo que estaba ahà situado en la casa, lo tuvieron que sacar, obviamente lo desamarraron, pero el hombre parecÃa desesperado, muy desesperado, levantaba los brazos, parecÃa aterrado profundamente, al momento de que lo van sacando, sus compañeros lo ven, y empiezan a decir cuidado con ese wey, asà les dicen, anda medio entrado, esto más que nada para que los militares lo tuvieran a consideración, El hombre parece aterrado y a pesar de que se suman más militares para controlarlo, cuando están a punto de someterlo, el hombre como puede se escabulle, se libera de los militares y empieza a correr entre el monte. Esta casa de seguridad se encontraba entre el monte. No hay nada más allá que la casa.
43:04 Era como un rancho abandonado. Corre y corre y corre. Y este hombre corre con tal pavor... Que deja a los militares atrás algo sorprendente... Los militares tienen una buena condición... Diariamente entrenan esto... Pero aquel hombre les ganó... CorrÃa despavorido... Saltaba, se caÃa, se volvió a levantar y corrÃa... CorrÃa entre la oscuridad... No se explicaron por qué... Una persona cuerda... No corrÃa hacia aquella dirección... Solo hay monte... No hay nada más... Se va a perder... a los militares no les importa, después de llevar a estas personas, después de que se las llevan a un lugar especial para interrogarlas, para sacarles la información, ellos revelaron más sitios que se encontraban ahÃ, y les revelaron un sitio en concreto, en el que esta historia gira, era un pozo rodeado de metal, un pozo que se encontraba al ras de la tierra, este se encontraba muy pero muy bien guardado, dentro de este pozo, que estaba para abajo de la tierra, habÃa ácido, Y también, ahà habÃa cuerpos. Creo que muchos de nosotros ya sabemos lo que estaban haciendo ahÃ. Al enterarse los militares van a este pozo, y ven que sÃ, en efecto.
44:30 El ácido tal vez no es de la mejor calidad, pues todavÃa hay muchas partes que se resguardan ahÃ. Empezaron a sacarlas, y lo que les llamó la atención fue que lo primero que sacaron fue un cuerpo que reconocieron de manera inmediata. Era el cuerpo de esa persona que habÃa huido, de aquel integrante, de aquella cédula criminal, el cual habÃa huido entre el monte, ahora de una manera sorprendente ahà habÃa aparecido, ahÃ, entre aquel ácido, junto con todos los demás cuerpos. Tenemos que recordar que cuando los militares llegan a un lugar, se sitúan allÃ, no hay manera de entrar sin que ellos se den cuenta. Y este pozo se encontraba precisamente en los lÃmites de la custodia de la vigilancia. HabÃan muchos militares y nadie habÃa visto nada, de hecho por el polvo... Se creÃa que este pozo no habÃa sido abierto, tal vez por algunos dÃas. Entonces,¿ cómo el hombre habÃa entrado ahÃ? Platicando un poco más con aquellas personas de la cédula criminal, les explicaron que aquel hombre que habÃan amarrado y lo habÃan puesto en aquel cuarto, lo habÃan apartado. les dijeron que ese hombre precisamente era el encargado de aquel pozo, él se encargaba
46:02 de desaparecer, todo eso, pero que de repente de la noche a la mañana, este hombre empezó a decir que aquellas personas lo estaban persiguiendo, que lo iban a jalar, que se lo iban a llevar al pozo, y ahà junto con ellos se quedarÃa toda la eternidad, Estos miembros obviamente pensaron que este hombre habÃa consumido algo, ¿no? Pero el caso es que pasaron dos dÃas y este hombre no comÃa, solamente bebÃa, pero no comÃa. Porque decÃa siempre lo mismo, que esas personas venÃan por él, que venÃan por él, que lo ayudaran. Los hartó, los hartó, hasta que simplemente lo amarraron y lo echaron al cuarto. Pensaron que se habÃa vuelto loco. Aquellos miembros se pusieron pálidos.
46:52 cuando los militares les dijeron donde habÃan encontrado a su compañero, tal parecÃa que aquel hombre no estaba mintiendo, aquel hombre desesperado, aquellas personas a las que él se encargaba de que no quedara en rastro alguno de ellas, fueron las mismas personas que lo jalaron, Y lo llevaron hasta su último destino, justamente en aquel mismo pozo. Muchos militares dicen que esto es cierto y que las vÃctimas, más allá de esta vida, siempre juran venganza contra este tipo de personas. La siguiente historia, al igual que la segunda, es una historia anónima, una historia que se dice sucedió. Esta historia está contada a manera de anécdota en un foro recóndito de la web.
48:05 La persona en cuestión es quien la relata y esta persona perteneció a una cédula criminal. Después de vivir esta experiencia, podrÃamos decir que compuso su camino, aunque dejaremos a juicio de cada uno que es componer el camino. El caso es que quien cuenta la historia dice que trabajaba para una cédula criminal. Esta cédula se dedicaba a muchas cosas, obviamente cosas horrorosas, y también al comercio de material ilÃcito. Estaba trabajando en una casa de seguridad, al menos ahà lo tenÃan, junto con otros elementos de aquella cédula. TenÃan que estar cuidando, ya que era un lugar donde se almacenaban muchas cosas y también personas. Quien cuenta la historia, dice que en una ocasión, antes de vivir lo hórrido, cuando estaba con sus demás compañeros vigilando aquella casa, sintieron la presencia de algo extraño. Estaban en el desierto. La casa se ubicaba en el desierto. Esta casa no era lujosa.
49:20 No era una casa como un palacio como muchos creen que viven estas personas. No, nada de eso. Era solamente bloc. El olor a cemento era muy pronunciado. Solamente la necesitaban para custodiar algunas cosas. No habÃa mayores pretensiones, asà que no tenÃan comodidades. El caso es que estar en el desierto conlleva algunas medidas. Durante la noche hace mucho frÃo y durante el dÃa mucho calor. Estaban ubicados en un desierto al norte de México y se podÃa ver mucho alrededor de aquella casa. TenÃan mucho terreno para ver. Y fue asà como este hombre vio una silueta que se marcaba a lo lejos del desierto. Obviamente a estas personas se les paga por custodiar. No pueden permitir que haya curiosos o también policÃas o militares. Vieron aquella silueta a la lejanÃa en el desierto, asà que por lo tanto, este miembro de esta cédula criminal y en compañÃa de otro miembro fueron hasta el lugar donde se veÃa aquella silueta, caminaron y caminaron y de repente se frenaron. porque pudieron ver que no era una silueta normal no era una silueta de una persona tenÃa la forma de una pero no lo era estos integrantes dicen que lo que vieron
50:53 fue a una silueta que la cubrÃa una especie de gabardina con un gorro y quien se escondÃa abajo de la gabardina era el esqueleto de un humano prácticamente lo que ellos dicen es que vieron a la muerte ahà rondando en el desierto, estaba parada, con lo que ellos pudieron divisar en ese momento, serÃa una túnica negra, estaba solamente parada viendo hacia la casa, como esperando algo, la calavera, el esqueleto, Estaba muy bien marcado, se podÃa ver con mucha precisión. Aquellos integrantes quedaron tan aterrados que decidieron dar media vuelta y regresar por donde habÃan venido. Pensaron que lo que habÃan visto tan solo se tratarÃa de una manifestación.
51:45 Tal vez de algún fantasma. Pero aquella silueta no se fue. Aquella silueta aparecÃa en un extremo, luego aparecÃa en otro extremo. Era como si estuviera rodeando la casa. Pero ellos sabÃan, sabÃan que era la huesuda que andaba rondando en el desierto. Hubo tres noches de este calvario. Era como si estuviera premonizando algo. Y ese algo sucedió. En la cuarta noche, ellos se vieron emboscados por miembros de una cédula criminal contraria. Y al verse superados en número, algunos decidieron simplemente rendirse y otros correr. Pero correr a su suerte en el desierto.
52:31 Los enemigos eran demasiados, y las armas también. La persona que cuenta esta historia fue uno de los integrantes que decidió irse. Simplemente correr en el desierto. Mientras iba corriendo, iba replanteándose todo. pues según explica en su testimonio, él ya habÃa pensado varias veces en desertar, en simplemente irse, esa vida no era como se la decÃan, no era como lo que cantaban, aquella vida era mucho peor a lo que todos creÃan. Pero tristemente no le dieron la oportunidad. Ãl sabÃa que entregarse era lo peor que podÃa hacer.
53:15 Porque para ellos no hay prisioneros. SabÃa que su destino era mucho pero mucho peor. Asà que prefirió mil veces... aventurarse en el desierto corriendo, adentrándose en este, que caer prisionero. Este hombre cuenta que durante cinco dÃas, de una forma milagrosa, logró sobrevivir. Y durante esos cinco dÃas caminando en el desierto, en todo momento fue perseguido, por aquella figura de la túnica negra, por aquella calavera que lo seguÃa por todo el desierto. Como esperando a que este cayera Una vez que llegó al pueblo Y pidió ayuda ahà Un anciano muy pero muy Bonachón Una persona que Ayuda sin pensar Le ofreció agua, le ofreció comida Y después de vivir esto Dice que desertó O bueno, ni siquiera hubo La necesidad de desertar Cuando uno deserta en ese tipo De trabajos Uno simplemente no puede hacerlo asà De hecho, muchos dicen que lo mejor es escaparse simplemente, ya que no pueden dejar cabos sueltos. Este hombre ya la tenÃa fácil. Asumió, asà como otras bandas, que él habÃa fallecido en aquel altercado.
54:45 Nos iban en contra los cuerpos, pues a veces no se encuentran. Asà que era la ocasión perfecta para irse simplemente y comenzar una nueva vida, como se lo habÃa planteado varias veces. La silueta, aquella calavera con aquella túnica negra, no volvió a aparecerse en su vida jamás, pero también jamás volvidar.¿ Cómo lo persiguió en el desierto?¿ Cómo lo seguÃa como un buitre? Sigue a un animal herido, esperando a que este cayera. Tal vez todavÃa no era su hora. O tal vez... ¿SÃ? Asà como también no. Desde que vivió esto, él comparte algo. que tal vez el destino no esté sellado del todo, tal vez simplemente son cosas que pasan, pues la huesuda lo estuvo siguiendo en el desierto, esperando que él cayera asà como lo hicieron sus compañeros, pero él pudo salir con vida y retirarse de este oficio, una historia muy perturbadora de cómo la muerte se presentó en el desierto, Gracias por ver el video. Buenas noches
56:17 a todos, mi nombre es Erasmo Saltillo, quiero contarles una experiencia que me sucedió cuando me encontraba transitando al sur de México, yo soy trailero y a lo largo de mi vida como trailero, Me he desempeñado en varios estados... Y en la empresa en la que estaba en aquel momento... La cual era la mejor pagada... A veces surgÃan ciertos trabajitos... Ciertas cosas extras que me pedÃan... Obviamente yo no estaba obligado a hacerlas... Pero por la paga... Siempre aceptaba... En una ocasión cuando me encontraba al sur del paÃs... Con la frontera con Guatemala... Me ofrecieron un trabajo... Yo me iba a quedar unos dos dÃas por allá. Y para serte sincero, Alex, a mà no me estorbaba ni interferÃa con algunos asuntos que tenÃa. Entonces acepté el trabajo. Total, no tenÃa nada que hacer allá. El trabajo era sumamente sencillo, al menos para mÃ. Era conducir un camión Thornton. Para los que no sepan, un camión Thornton es lo más parecido a lo que vendrÃa a ser un camión de basura.
57:29 Yo estaba acostumbrado a manejar trailers de hasta dos remolques, o sea, dos cajas. Asà que para manejar un camión torto iba a ser sumamente sencillo. Lo único que tenÃa que hacer era llevar metales, fierro viejo a una fundidora. Lo único que era un inconveniente, podrÃamos decirlo, era el camino. Yo sabÃa las carreteras, pero la fundidora se encontraba en un entorno más o menos selvático. La única manera de llegar era por un camino de terracerÃa. Este camino muy apenas era transitado. Lo único que pasaban por ahà eran motocicletas, burros, caballos y también alguno que otro auto. Asà que ya te imaginarás que el camino no era necesariamente ancho. Y si yo iba a ir, tenÃa que ir a horas de la madrugada, por eso de la medianoche en adelante.¿ Por qué? Como ya te expliqué, el camino no es ancho, y yo al ir en aquel torto, pues acaparaba los dos carriles, y no dejaba espacio para que ningún auto o motocicleta pasara por un lado. Le habÃan tenido problemas las personas que vivÃan en aquella localidad, asà que por lo tanto llegaron al acuerdo que cada vez que iba el camión que por favor fuera durante la noche. Aquellas personas si bien son de pueblo, pueden ser algo peligrosas, no te tienes que meter con ellos, entonces al saber esto,
59:01 tome mis precauciones, me espere hasta las 12 y media, y un compañero que ya habÃa ido antes por allá, Se me sumó, simplemente para ir platicando. Ãl, al igual que yo, no tenÃa más trabajo, y le resultaba algo grato conducir por aquel camino. Los dos nos fuimos. Más bien él me iba guiando en qué secciones el terreno era más escabroso, o en qué secciones del camino tenÃa riesgo a voltearme, porque sÃ, habÃa piedras muy grandes y filosas. Pasamos conduciendo por eso de algunas dos horas... Y él, como no habÃa tomado café, como no venÃa preparado, esto salió algo de imprevisto, se empezó a dormir ahà en el asiento del copiloto. Yo lo dejé. Total, él no durmÃa mucho.
59:50 Tal vez como unas dos o tres horas. posiblemente se iba a despertar cuando ya llegáramos a la fundidora yo seguà conduciendo Alex en aquellos caminos no se puede ver absolutamente nada solamente lo que iluminan tus luces al frente en el camino de terracerÃa a ambos lados solamente hay árboles y vegetación hay pura oscuridad es como irse metiendo en la boca de un lobo yo seguà conduciendo no tenÃa sueño no tenÃa nada Justamente en ese momento veo algo que brilla adelante del camino. Yo seguà conduciendo hasta que eso que brillaba pude notar que era un fierro amarillo, y después fue tomando forma. En realidad era un triciclo.
1:00:37 Este triciclo es como el que usan los vendedores ambulantes, los que venden caramelos, etc., Alguien lo venÃa empujando a un costado. Se trataba de un niño. Este niño vestÃa con una chaqueta color marrón, unos pantaloncillos muy gastados y un cabello que parecÃa cenizo. Se notaba que este niño tenÃa mucha suciedad. Se le podÃa ver en sus huaraches llenos de lodo y tierra por caminar en aquel camino de terracerÃa. Yo empecé a bajar la velocidad, empecé a ver al niño y por un momento pensé en tocar el claxon, pero rápidamente sentà mucha empatÃa por aquel niño porque, para hacerte una idea, el camión abarcaba tanto en el camino Alex que no importaba si el niño se brillaba, simplemente no podÃa pasar. No se veÃa cerca que hubiera ningún claro o algo para que el niño se orillara.
1:01:37 Asà que simplemente empecé a bajar la velocidad y empecé a esperar que tal vez surgiera algún camino, algo para que el niño se hiciera a un lado. Yo iba muy lento y en ese preciso instante mi compañero se despertó. Yo nomás iba cuidando al niño para que éste no bajara la velocidad o se quedara parado. En ese momento detendré al camión inmediatamente. Como ya te dije, en aquel lugar selvático no hay nada de luz, incluso si vienes por el camino no puedes ver nada. Lo que más me llamaba la atención en ese momento es como aquel niño iba caminando solito.¿ Cómo es posible que él pudiera ver el camino? No se puede ver, Alex. Cuando mi compañero se despertó y me vio, me preguntó,¿ qué estás haciendo?¿ Por qué vas tan lento? Yo le señalé adelante y le dije, ahà va un niño, no puedo darle y él no tiene para dónde orillarse. Oye,¿ y si lo subimos al camión? Creo que hay un pequeño espacio que tengo ahà en la caja. subimos el triciclo y lo subimos a él mi compañero se empezó a tallar los ojos y vio de frente inmediatamente alex se le quitó el sueño y se puso pálido se le quedó viendo al niño de una forma horrorosa como si estuviera viendo alguna clase de monstruo algo espantoso en frente suyo y
1:03:09 me dijo erasmo condúcele acelera yo en ese momento me le quedé viendo y le dije como que quieres que le acelere no estás viendo en ese momento mi compañero solamente me dijo ese niño de ahà no está vivo acelera el erasmo acelera le pasa lo yo no sabÃa qué hacer en ese momento alex yo veÃa muy real el niño Y yo le dije que no. No, amigo, no le voy a acelerar. Rápidamente me gritó, acelera el Erasmo o vamos a chocar. Ese niño hace que las personas choquen, que se salgan del camino. ¡Acelera! Yo estaba muy confundido, pero decidà no hacerlo, Alex. Era un niño, a mis ojos era un niño que solamente venÃa caminando.
1:04:02 En ese momento mi compañero fue a mi tablero y me apagó las luces. Yo al momento de encenderlas de nuevo, obviamente después de insultarlo, diciéndole que qué le pasaba, que por qué estaba actuando de esa manera tan absurda, vi de frente de nuevo mi camino. El niño Alex ya no se encontraba. HabÃa desaparecido. Yo estaba boquiabierto en ese momento. Incluso detuve el camión, pero rápidamente mi compañero me bofeteó y me dijo sÃguele, sÃguele, no te detengas, yo tuve que seguir, arranqué de nuevo el camión y lo puse en marcha, llegamos a la fundidora más rápido de lo que esperaba Ãl me explicó que aquel niño habÃa fallecido en aquel camino, que no sabÃa ni cómo ni por qué, pero que simplemente habÃa amanecido un dÃa. Mientras él transitaba de noche, algo le habÃa quitado la vida. Y que desde esa noche, a veces se les aparecÃa a los motociclistas, a veces se les aparecÃa a los automovilistas. y que si tú no lo pasabas y te quedabas atrás de él siguiéndolo el niño te hacÃa creer que ibas por un camino cuando en verdad te salÃas de este como que te estaba conduciendo para que tuvieras un accidente esperando el momento indicado un momento donde aquel camino tiene algunas salientes donde si te sales del camino te vas de
1:05:33 bajada y chocas con un rÃo o con unas piedras Desde que me dijo eso Alex, cuando Ãbamos de vuelta, ninguno de los dos se durmió. Los dos Ãbamos con la mirada bien abierta, mirando para un lado y para el otro. TenÃamos miedo de volvernos a encontrar aquel niño en la oscuridad.
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