Nov. 25, 2025

Relatos de Terror en Carreteras Y Velorios / Carreteras Malditas en Mexico

Relatos de Terror en Carreteras Y Velorios / Carreteras Malditas en Mexico
Relatos de Terror en Carreteras Y Velorios / Carreteras Malditas en Mexico
La Cripta Embrujada
Relatos de Terror en Carreteras Y Velorios / Carreteras Malditas en Mexico
Relatos aterradores sobre encuentros paranormales en carreteras y fantasmas en velorios

0:04 jamás te rías de un difunto en su velorio Hola, buenas noches Alex. Mi nombre es Jaramillo Villanueva. Quiero compartirte una experiencia que sucedió en mi familia justamente en un velorio de una persona que no era tan querida. Esta experiencia nos dejó marcados a tíos, primos, sobrinos, sin excepción a todos, pues todos fuimos testigos de lo que pasó aquella noche y de que no hay ninguna otra respuesta que no sea paranormal. Verás, en mi familia, que creo como en todas, hay ciertas personas que a veces no encajan y no es por su humor, no es porque simplemente lo alejemos, sino es que él mismo se aleja Teníamos un tío. Este tío era muy extraño y muy problemático, no solamente con la familia, sino también con toda persona que él conocía. Él se la pasaba de un estado a otro, de una ciudad a otra, conociendo diferentes personas, pero también buscando problemas con diferentes personas. Ya había tenido problemas con la policía, debido a peleas con sus vecinos y también con animales callejeros. Era una de esas personas que les gustaba hacerles daño, así sin razón.

1:37 No sé si era una persona enojada con la vida, no sé si nos despreciaba. Con cada mirada que nos daba, créeme que lo creería. Jamás tuvo un abrazo de su parte, ni siquiera unas palabras de aliento. Muy rara vez cuando iba a fiestas familiares, también salía peleado con algunas personas de ahí, con su propia familia. Entonces, para cuando él ya estaba grande, por eso de unos 68 años cuando falleció, era raro verlo en algunas reuniones de navidad o año nuevo, en fin, a este tío le llegó la hora, falleció y nos notificaron a todos, gran cantidad de la familia no fue, pero mi padre se le hizo muy feo simplemente dejarlo, toda su vida había estado distante de la familia y tal parecía ser que en su funeral no iba a ser distinto, Mi padre quería tener la conciencia tranquila, así que fue a su velorio. Para su sorpresa, sí llegaron algunos familiares. Eso sí, no era ni la cuarta parte de la familia, pero al menos ahí tenían algunas personas que le rezaban. Llegaron a la casa de él, la cual era una casa muy humilde. Él jamás se estableció en ningún lugar, así que era rentada. El velorio se estaba llevando a cabo en el patio de enfrente.

2:57 Este solamente tenía una valla de madera. Y ahí todas las personas estaban platicando. Cuando pasaron las horas, la plática se fue intensificando. Empezaron a recordarlo y también a recordar todas las cosas malas que él hacía. Mi padre si bien habló, trató de medirse en sus palabras. Tenemos que ser conscientes de que estamos en su velorio. No tenemos por qué burlarnos del difunto. Pero por otro lado, mis tíos sí empezaron a hacerlo. Tres tíos solamente, pero uno en concreto. Incluso se estaba burlando, diciendo que jamás había florecido, que siempre había sido un fracasado, que jamás había tenido familia, ni hijos, ni nadie quien lo quisiera, que todos los que estábamos ahí estábamos por lástima. Unas palabras muy duras.

3:46 Además estaba bebiendo alcohol, así que, a pesar de que otros familiares le estaban diciendo que ya se contuviera, que ya estaba bueno, él seguía y seguía y seguía. también incluso fue y se lo dijo, ahí a un lado del ataúd, mi padre estaba diciendo que ya lo sacaran, que estuviera ahí en la calle, que era más que obvio que tenía riñas, que tenía pleitos con aquel tío que ya había fallecido, y que todavía no lo superaba, pero antes de que eso sucediera, de una manera imprevista, una cañoneta, atravesó aquella valla de madera, y pasó por todo el patio delantero, adentrándose de manera volátil al velorio, esta cañoneta, Simplemente se había salido del camino Y había atravesado todo eso Varios familiares salieron heridos Y este tío, el que se estaba burlando Fue el que más la sufrió Él se llevó todo el impacto La persona que venía conduciendo aquella camioneta No venía ebrio No venía con ninguna estupefaciente encima Pero eso sí, venía muy asustado Todos los familiares en el velorio Obviamente estaban aterrados también Una camioneta se había metido en medio del patio De puro milagro, no hubo ninguna persona que falleciera. Pero este tío que se estaba borlando del difunto, quedó con sus piernas aprisionadas entre el frente de la camioneta y la pared del vecino.

5:08 Retiraron la camioneta, vinieron las ambulancias, se lo llevaron. La policía llegó y empezaron a cuestionar a la persona que venía conduciendo la camioneta.¿ Por qué simplemente se había salido del camino?¿ Por qué se había estrellado en la casa donde se estaba llevando a cabo el funeral? Pero este hombre lo que dijo nos dejó con un escalofrío a todos. Aquel hombre dijo que él venía bien, que él venía conduciendo normalmente, pero de repente una persona se le atravesó en el camino. Esta persona era bajita, con anteojos y tenía un traje color vino y una corbata blanca. Aquella persona se le atravesó simplemente con una sonrisa muy marcada y corrió de frente a la camioneta. El conductor, tratando de librar un accidente sin querer, fue y se ensartó en otro. Como era de noche y aquella casa no tenía luz, apenas estábamos encendiendo algunas veladoras, no se podía ver que hubiera gente adentro. Entonces el hombre pensó que la casa estaba deshabitada, más porque la barda de madera era muy alta, por lo tanto tapaba a todas las personas.

6:17 La carretera era una carretera muy transitada, así que iba a una velocidad alta. Por más que él intentó frenar, no pudo hacerlo y el accidente sucedió. Aquel tío, el cual se vio aprisionado entre la camioneta y la pared del vecino, no volvió a caminar. Pasó toda su vida atado a una silla de ruedas.¿ Y sabes, Alex, cuál es el dato más perturbador de todo esto? Que el conductor, al ver al difunto al cual estábamos velando aquella noche, Salió gritando y se abrazaba de los policías, repitiendo una y otra vez que ese hombre que estaba dentro del ataúd era el mismo que se le había atravesado en el camino. Que ese hombre era, que no era posible que ese haya sido su velorio, que él lo había visto en la carretera. Ahí nos quedó más que claro que aquel tío que teníamos no era solamente una persona mala sino siniestra. al cual no le gustó para nada que se estuvieran riendo de él en su velorio. Después de este suceso, incluso en reuniones familiares, ya no mencionamos el nombre de aquel tío, ni siquiera para recordarlo, y a pesar de que ninguno de nosotros nos pusimos de acuerdo en esto, es como una regla de la que nadie habla. Esa es mi historia familiar, Alex. Espero que la puedas compartir con la comunidad. El funeral de los perros. Hola,

8:07 buenas noches. Mi nombre es Miguel Lascurain. Alex, lo que te quiero contar a ti y a toda tu comunidad es una experiencia que la mayoría de las personas, para serte sincero, no me creen. Es una experiencia muy asombrosa, pero también muy aterradora. Me sucedió cuando yo era niño, y por esto mismo algunas personas dicen que a lo mejor me lo imaginé. Dicen que a lo mejor fue una pesadilla, pero lo que yo tengo podría decirse para constatar de que sí la viví. Es que la viví en compañía de un amigo mío, y este amigo mío, junto conmigo, sostenemos en que lo que vimos aquella noche Fue real. Y que de puro milagro no quedamos locos. Mira, te empezaré a contar. Cuando yo tenía 7 años, acostumbraba bastante a ir a unas canchas a jugar durante la tarde.

9:05 Yo tenía un grupo de amigos. Y en este grupo estaba este amigo que te digo. Junto con este grupo de amigos nos la pasábamos toda la tarde. A veces regresábamos a nuestras casas de noche. y aquella tarde solamente fue una como tantas otras, lo único que cambió, es que yo y este amigo, nos quedamos más tarde, pues su mamá, le había encargado algo de un super que se encontraba cerca de aquel campo, mis otros grupos de amigos ya se tenían que ir, pues según tengo entendido tenían alguna fiesta familiar, etc, algunas cosas que la verdad, precisamente en este momento no me acuerdo, el caso es que fuimos a este super, nos tardamos como una hora, y después ya volvíamos. Ya eran pasadas de las ocho y media, y este campo se encontraba retirado en otra colonia.

9:56 Para llegar a aquel campo teníamos que caminar como unas dos horas por carretera, al lado de una banqueta, pero nosotros acortábamos camino por unas vías del tren. Estas vías se internaban entre el monte y los árboles, y si nos íbamos caminando por esta vía, hacíamos solamente 30 minutos a lo mucho. Así es, acortábamos mucha distancia. Estábamos acostumbrados a caminar por aquí, incluso durante la noche. Créeme, niños crecidos en rancho, es muy raro que le temamos a la oscuridad. El caso es que de camino a estas vías quedaba una casa abandonada. Esta casa abandonada la habíamos usado múltiples veces como punto de reunión. A veces nos internábamos en esta para jugar, para platicar o simplemente para pasar el rato.

10:44 Era una casa que llevaba décadas, yo creo, abandonada. E incluso hasta la habíamos limpiado. Habíamos metido algunas cosas para sentarnos, etc. El caso es que cuando yo iba caminando en compañía de mi amigo, pasamos a un lado de esta casa y pudimos ver ahí a lo lejos que había una luz adentro. Y habían varias figuras, como que varias personas. Nos quedamos parados. viendo fijamente aquella casa, pues pensamos que a lo mejor se había metido alguna pandilla, tal vez algunos maleantes. Y si era así, teníamos que tener mucho cuidado. Lo mejor sería dar la media vuelta y regresar por donde vinimos. Otra cosa sería empezar a correr y pasar lo más rápido posible y alejarnos de aquella casa. El caso es que empezamos a ver fijamente aquella casa, ocultándonos, poniéndonos de rodillas para no ser vistos. aprovechando toda la negrura que había en ese momento entre el monte y entre la vía. Y pudimos ver figuras que no eran muy altas, figuras como de un metro con cuarenta o un metro con cincuenta a lo mucho. Entonces lo que yo pensé es que eran nuestros amigos. Aquellas siluetas eran muy bajas para ser adultos. Y obviamente nosotros, al tener siete y ocho años, pues no éramos muy altos. Lo que pensamos es que eran nuestros amigos... Así que nos levantamos...

12:09 Y empezamos a caminar hacia la casa... Con total seguridad... Pensamos que a lo mejor nos estaban esperando... Que estaban jugando ahí como todas las otras noches... Como todas aquellas tardes... El caso es que cuando nos fuimos acercando... Empezamos a escuchar voces... Voces que no eran de niños... Voces que pertenecían a una persona adulta... Nos quedamos mirando entre nosotros... y esta vez con mucho cuidado pues ya estábamos cerca de ella, empezamos a pegarnos en las paredes, con mucho cuidado sin hacer ruido, y nos fijamos por la ventana, Alex, lo que vimos, es que había un ataúd en el centro de la casa, y este ataúd estaba siendo rodeado por muchos perros, parados en dos patas, como si fueran humanos, los perros tenían un mismo pelaje, un pelaje oscuro, y unos ojos brillantes muy blancos, todos los perros se encontraban ahí parados en dos patas, sin moverse, solamente mirando hacia el ataúd, y lo más alarmante, como si esta situación no fuera lo suficientemente tétrica, es que escuchábamos, escuchábamos a esos perros hablar, hablaban entre ellos, lamentando la pérdida de la persona que se encontraba ahí en el ataúd, nosotros simplemente nos levantamos y corrimos, Estoy bastante seguro que nos escucharon, pues íbamos gritando en el camino, gritando por ayuda, ya

13:39 que había un camino muy cerca de ahí donde pasaban algunos granjeros, algunas personas a caballo. Lo que queríamos era escapar. Si dábamos media vuelta y regresábamos, el camino era todavía más largo y no había ninguna localidad o persona que pasara por ahí para que nos ayudara. Nuestra única alternativa era seguir corriendo de frente. Corrimos y corrimos hasta que salimos en este camino y nos encontramos con una anciana que venía en una carreta vendiendo sandías. Nos subimos a su carreta completamente aterrados y la abrazábamos llorando. Le decíamos una y otra vez que habíamos visto perros ahí en las vías y que estos perros hablaban y que estaban en una casa abandonada. Esta anciana se comportó de manera muy excelente con nosotros. fue y nos dejó hasta nuestras casas, contamos lo que habíamos visto, mi hermano mayor, agarró su caballo y se dirigió a la casa, pero cuando volvió me dijo que no había visto nada, que ahí no había ningún ataúd, que no había perros, que la casa estaba desierta, está de más decir que nadie nos creyó, ni siquiera nuestros propios amigos, y esto era un problema en verdad para nosotros dos, recuerdo que nosotros dos agarrábamos el camino más largo para ir, por el que nos tardábamos dos horas, Mientras que nuestros amigos se iban por las vías, ellos siempre dijeron que no vieron nada. Pero al final de cuentas, decidieron acompañarnos y al pasar de algunas semanas, todos nos fuimos por el camino largo. Ya

15:11 no pasamos por aquellas vías. Esta historia nadie me la cree, tampoco a mi amigo, pero a pesar de que han pasado tantos años, la seguimos recordando y seguimos sosteniendo que es verdad. que vimos ahí entre el monte a un grupo de perros parados sobre dos patas y hablando, todos reunidos en un velorio. El difunto que no se quería ir.

16:02 Hola comunidad de la cripta embrujada, mi nombre es Enrique Mancero. Mi experiencia es la siguiente. Viene por parte de mi hermano, el cual trabajó en una funeraria durante mucho tiempo de su vida. Este trabajo funcionaba como una ayuda en sus estudios. Él estudiaba toda la mañana y trabajaba toda la tarde. Él se desempeñaba en un empleo algo peculiar, un empleo que de seguro muchos no quisieran. Él se dedicaba a vestir, a peinar y a maquillar los cadáveres para ponerlos en forma y muy bien presentables para las familias. Al principio esto le costó mucho tiempo, diario llegaba temblando, pues la sola idea de tener que estar moldeando el cadáver de alguien para estarlo vistiendo, Ya sea con un traje, con un vestido... Creo que no a todos les gustaría... Pero él necesitaba el trabajo... Y la paga era muy buena...

17:05 Al pasar los meses, él se acostumbró... Se acostumbró solamente... Pero la idea le seguía... Pareciendo de lo más aterradora... Pero él fue mentalizándose... A que estos cuerpos ya no tenían vida... Que tenía que tratarlos con respeto, pero... Que no tenían vida... Que no podían hacerle daño... que no podían moverse, que no podían hablar, ya que su mayor miedo era que un difunto le hablara en ese momento. Trataba de mentalizarse de que simplemente eran cuerpos sin vida, hasta que en una ocasión le tocó vivir algo sumamente extraño. Recuerda que era un hombre por eso de sus 32 años. Este hombre era alto, muy apenas cupo en su ataúd.

17:48 Era de tez blanca y unos ojos muy blancos también. como si se le hubiera ido la vida, obviamente por respeto, a todos los cadáveres se les cierran los ojos, se les pone el ataúd y se les muestra después a la familia, los ponen en el centro y después los empiezan a adornar, mi hermano recuerda que le cerró los ojos a este cadáver, ya estaba peinado, maquillado, bien vestido y lo sacó al funeral, pero al pasar algunos minutos lo llaman de nuevo y les dicen que tiene un problema, Mi hermano fue inmediatamente y les pregunta a los familiares cuál es el problema, qué es lo que tiene su difunto, su ser querido. Esto le responde en que tiene abiertos los ojos y eso no les parece muy bien, que no da una imagen buena y que algunos familiares incluso están molestos. Mi hermano fue y se fijó y efectivamente, el cadáver tenía los ojos abiertos. Mi hermano en ese momento agarra el ataúd y lo mete. Él dice que es algo muy sencillo cerrar los ojos, pero que no lo puede hacer ahí, por respeto a la familia. Lo mete a otro salón, abre el cristal y con dos de sus dedos baja de nuevo los párpados. Saca de nuevo al cuerpo, pero a los minutos lo vuelven a llamar.

19:06 Los ojos de aquel difunto están nuevamente abiertos. Mi hermano va, agarra el ataúd, lo vuelve a meter al cuarto y... Y vuelve a cerrar los párpados... Para que de nueva cuenta lo saque... Pero ocurre una tercera vez Alex... Los familiares para este punto... Están rodeando todo el ataúd... Preguntándose que es lo que está pasando... Porque aquel familiar... Está abriendo los ojos... Y algunos de los familiares se retiran de la funeraria... Salen al estacionamiento... Mujeres y algunos hombres... Sumamente nerviosos... Pues dicen que el cadáver... Había movido los ojos... Y se les había quedado viendo... El cadáver estaba moviendo los ojos. Algunos tantos estaban desesperados diciendo que su familiar seguía vivo. Esto es algo muy complicado, pues cuando se les hace la autopsia, básicamente no hay manera de que vuelvan a la vida. Mi hermano fue de nueva cuenta, agarró el ataúd y tuvo que pasar entre toda esa multitud sumamente confundida, preguntándose qué es lo que está pasando.

20:08 No es normal que un cadáver abra los ojos y mucho menos que los mueva. Mi hermano alzó el vidrio, volvió a cerrar los párpados, pero en esta ocasión no lo sacó inmediatamente. Solamente se le quedó mirando sobre qué es lo que está pasando en ese momento. Y en ese preciso instante, entra una mujer. Él dice que era la señora de la limpieza. Nunca conoció su verdadero nombre. Solamente sabe que le decían Lencha. Lencha entró y le preguntó que qué era lo que estaba pasando. Porque habían personas afuera en el estacionamiento, algunas llorando. Era normal ver personas llorar en una funeraria, pero... Aquellas personas, decía Lencha, no estaban llorando de desconsuelo. Estaban llorando de terror.¿ Algo habían visto? Mi hermano empieza a platicarle todo lo que está pasando. Lencha se pone enfrente del cadáver, lo toma de la cabeza y empieza a hablar con él. Le empieza a decir que él ya no está en este mundo.

21:06 Que tiene que partir. Que tiene que dejar su cuerpo ir. Que ella entiende que tal vez... a la joven edad que está partiendo, piensa que está dejando cosas sin resolver, pero que tiene que partir a la luz, que tiene que descansar, que su paso por aquí ya ha acabado y que todos van a estar bien. Esta plática se extendió por unos 20 minutos. Mi hermano tuvo que salir y calmar a toda la familia y decirles que el problema se estaba solucionando. Lencha salió con el ataúd y lo volvieron a poner en medio de todos. Toda la familia estaba expectante y en esta ocasión, El difunto ya no abrió los ojos. El difunto por fin se quedó quieto.

21:46 Mi hermano rápidamente le dice a sus familiares que esto sucede muy escasamente pero que sí llega a suceder. Que a veces el cuerpo reacciona de manera extraña al pasar algún tiempo después del fallecimiento. Que es muy extraño pero que sí llega a suceder. Obviamente esto era mentira, pero los familiares de este difunto se calmaron y eso era lo importante. Después de aquello, Mi hermano no volvió a vivir algo parecido y hasta este momento, él está muy seguro que la despedida que le dio Lencha fue algo crucial para que aquel cadáver no volviera a abrir los ojos, pues de algún modo le hizo entrar en razón. Él ya no formaba parte de este mundo. FUNERAL EN LA TORMENTA Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Tomás Hernández.

23:02 La historia que quiero contarles no me pertenece. Me la contó mi padre y es una experiencia de él. Mi padre no acostumbra a decir mentiras, mucho menos a inventar historias. Él es una persona muy escéptica, y a pesar que es católico, no le gusta tener ese tipo de creencias como la brujería, el nahualismo, y mucho menos los fantasmas. Esta es la única historia paranormal que tiene, y esta misma lo ha dejado pensando mucho en si cree o no cree en la vida después de que uno deja este mundo. Simplemente lo hace dudar. Verán, comenzaré por el principio.

23:46 Mi padre es operador de autobús. Lo ha sido toda su vida. Y en algunos momentos ha traído microbuses y otros autobuses. En aquel tiempo conducía un microbús. A pesar de que era un microbús tenía unas reglas muy pero muy estrictas. Debido a que las unidades no estaban en la mejor de las condiciones. Había un límite en el cual tenía que subir pasajeros. No podía subir más pasajeros a partir de ese límite. Y era muy estricto. Le ponían incluso multas si lo llegaban a ver con más pasaje. Entonces tenía que andar con mucho cuidado. Mi padre cuenta que fue un día de mucha tormenta. Había llovido mucho durante la noche y el día pasado. Esto repercutió en que había algunas zonas muy inundadas y algunas de ellas eran carreteras. La tormenta seguía y seguía y debido a que El transcurso habitual del micro no se podía efectuar...

24:47 Tuvo que optar por... Hacer una vía secundaria... No podía transitar por las mismas carreteras de siempre y avenidas... Se tuvo que ir por caminos secundarios... Transitando entre calles de colonias... Que se encontraban más o menos bien... Que no se encontraban inundadas... Esperando encontrar algún pasaje... Pues la mayoría de las personas... se encontraban atrapadas por el agua. Mi padre dice que iba solo, no había subido nadie al micro todavía, cuando en ese momento, pasa enfrente de una casa, que por cuestiones obvias, él jamás había visto. Era una casa que se veía muy humilde, en obra negra. Adentro de esta casa, se veía un ataúd y varias personas, en este mismo patio. Afuera de la casa también se veían varias personas, todas vestidas de negro. Obviamente al ver una multitud abajo de la lluvia, sin resguardarse en lo absoluto, le llamó mucho la atención a mi padre. Y más cuando esta persona le hizo la parada para que se detuviera.

25:55 Mi padre se detuvo afuera de esta casa. La lluvia seguía, los relámpagos, los truenos, las gotas caían arriba de las personas. Pero a estas no les parecía importar. Todas estas personas tenían un semblante muy pero muy raro. Según dice mi padre, no era un semblante triste o melancólico como podemos ver en algunos funerales. Estas personas tenían una cara extraña porque no parecía humana. Mi padre dice que era como si tuvieran máscaras y tuvieran unos ojos que no parecían humanos tampoco. Era como si fueran ojos falsos. Las personas fueron subiendo al camión. saliendo de este funeral se llenó por completo todos los asientos y todo el límite se había ocupado ya no podía subir más pasajeros y como si estas personas lo supieran dejaron de abordar el camión mi padre continuó manejando y sabía que no se tenía que detener él imaginó que todas estas personas iban al mismo lugar ninguna le había dicho nada hasta que en ese momento una voz sale a relucir A un lado suyo es la voz de una mujer la cual le dice, llévenos al cementerio por favor. Mi padre obedece. El cementerio está a una distancia considerable y por suerte no se encuentra con la calle inundada. Así que él sigue. Por el

27:26 camino ve que varias personas le hacen la parada e incluso unas desesperadamente. Pero mi padre le hace una seña de que va vacío y ve que las personas se molestan. Le empiezan a gritar e incluso le lanzan cosas para que se detenga. Mi padre nos explica por qué se ponen así si ven que va lleno. Tal vez estaban demasiado desesperados por llegar a su casa, tal vez por llegar a su trabajo con un familiar, pero veían que el autobús venía lleno. Lo más lógico era esperar al que sigue. Esto le pasó a mi padre en absolutamente todas las paradas. Finalmente llegó al cementerio, se detuvo y todas las personas bajaron. mi padre por alguna razón que él no sabe hasta ahora no les cobró el pasaje le recorrió un escalofrío enorme cuando aquellas personas iban pasando a un lado de él todas bajando y metiéndose en el cementerio mi padre simplemente cuando se bajó al último cerró la puerta se dio la vuelta y siguió con su día normal estaba confundido pues no sabía por qué no les había cobrado nada y aún más porque esas personas no le habían pagado, simplemente lo dejó, había mucho pasaje al cabo, dio otra vuelta, y al pasar por aquella misma casa, vio que esta se encontraba abandonada, no había nadie ahí, ya no se encontraba el ataúd, ya

28:56 no se encontraban las personas vestidas de negro, él pensó que tal vez se habían ido, al momento que va pasando por los pasajeros, se encuentra con un chico, el cual es monitor de todos los viajes, y le dice, oye,¿ qué fue lo que pasó hace rato? Te vi pasar y no levantaste a ninguna persona. Mi padre le empieza a explicar, pues,¿ cómo voy a levantar? No te fijaste que iba lleno. Pasé por un funeral y se subieron muchas personas, pero me distraje y ninguna me pagó el pasaje. El monitor se le quedó viendo y le preguntó,¿ cómo que no te pagaron?¿ Qué acaso no les cobraste? Mi padre no se sabe explicar, pero simplemente le dice que no pudo. El monitor le empieza a interrogar,¿ en dónde levantaste a aquellas personas del funeral? Porque cuando pasaste por aquí, venías vacío. Mi padre se le queda viendo en ese momento,¿ cómo que venía vacío? Por las personas pasé hace rato, precisamente en aquella casa donde no hay nadie. El chico solamente se le queda mirando Y le responde En aquella casa no hay nadie Porque en aquella casa no habita nadie Ha estado abandonada por décadas Y en lo que yo sé Recientemente Ni mucho menos hoy Se ha celebrado ningún funeral No sé de qué funeral me hablas Mi padre empieza a discutir con él Te juro que ahí

30:27 había un velorio Yo pasé por ahí Justamente cuando están hablando Varias personas en la unidad les empiezan a decir que hay un olor extraño adentro del microbús. Un olor muy, pero muy extraño. No era oloroso, sino como a ciertas flores que se usan en los cementerios. Olía hierbas también. Mi padre trata de seguir con su camino, pero al dar unas dos o tres vueltas decide detenerse en el cementerio. Se baja y va con el cuidador. Y le pregunta... disculpe, han venido algunas personas aquí cargando un ataúd, yo las traje hace rato, venían a un velorio, creo que se celebró hace unos minutos, el guardia le dijo, ahorita está prohibida la entrada al cementerio, por la tormenta, nadie ha venido, las puertas se han encontrado cerradas, desde el día anterior, solamente yo estoy en este cementerio, después de que le dijo esto, Mi padre estaba más que seguro que lo que había transportado no eran personas. De alguna manera, transportó algunos espíritus que estaban celebrando algún velorio. Por suerte, al día siguiente, la tormenta cesó. Pero él tenía clara una idea aparte de esto. Si de nuevo llovía, si de nuevo venía alguna tormenta, ya no pasaría por aquella calle.

31:58 Esta vez haría otra ruta. Aunque se molestaran los monitores, él ya no volvería a pasar por aquella casa. No vaya a ser que se encuentre de nuevo con aquel velorio. Hola comunidad, mi nombre es Hernán y quiero contarles una experiencia que le sucedió a mi hermano y a mí.

32:39 Nosotros dos somos fanáticos de las motocicletas, nos encantan en general cualquier tipo de estas, pero lo que son las deportivas, esas nos fascinan. Recuerdo que durante muchos años estuvimos ahorrando para comprarnos dos motocicletas deportivas. Y después de estar juntando algunos años, finalmente pudimos comprárnoslas. Cuando recién nos las compramos, decidimos hacer una especie de recorrido. Eran unas motocicletas muy bonitas y teníamos que lucirlas en cualquier lugar que pudiéramos. Debido a esto, planeamos recorrer algunas carreteras. Nos la pasamos muy bien, pero en el trayecto nos agarró la noche.

33:25 Para nosotros esto no era un impedimento. Ya habíamos transitado en carreteras durante la noche anteriormente Así que teníamos experiencia de sobra Pero durante el trayecto y el camino Decidimos comer y beber Y pues el cuerpo tuvo que hacer reacción Mi hermano me dijo que tenía que ir al baño Y estábamos a mitad de la nada Solamente carretera y monte a ambos lados Nos tuvimos que detener Mi hermano se bajó y se metió entre el monte No tan adentro Tal vez como a unos dos metros y medio. Yo lo esperé. Me bajé de la moto y estiré las piernas. Estaba entretenido viendo mi celular cuando en eso, un niño con una voz muy cálida me habló. Quiero que se hagan una idea de que esto ocurrió como a las doce de la noche. Casi la una de la mañana, un niño en plena carretera entre el monte me estaba hablando. Este niño se encontraba parado entre el monte al otro extremo de la carretera. En ese preciso instante, no estaban pasando autos. Tan solo tuve que alzar la mirada para verlo. El niño se encontraba ahí parado, tal vez como a algunos 6 o 7 metros adentro en el monte.

34:41 El niño me dijo, por favor,¿ me pueden ayudar? Perdí a mi mamá. Por favor,¿ se pueden acercar? Yo obviamente caminé. Me quité el casco para verlo mejor, pero no me metí entre el monte. Me quedé donde la carretera se terminaba. Una vez que mi hermano acabó, también me acompañó, y entre los dos le preguntamos al niño,¿ de dónde eres?¿ Qué haces ahí entre el monte? Les tengo que aclarar que yo no soy una persona susceptible, no soy creyente de fantasmas ni nada de eso, mucho menos mi hermano, así que lo único que pensamos es que probablemente el niño había tenido un accidente, o tal vez lo habían abandonado.¿ Se sorprenderían de la cantidad de familias que lo hacen?

35:25 Es algo muy triste». pero suele suceder y más por aquellos rombos el niño era chico como de algunos 7 u 8 años pero sin embargo a pesar de que le estábamos hablando a pesar de que le invitábamos que se subiera la motocicleta y lo llevaríamos hasta un pueblo o tal vez hasta una estación de policía el niño no quería el niño enfatizaba una y otra vez por favor ayúdenme pero quiero que ustedes se acerquen a mí yo no quiero moverme después de preguntarle varias veces por qué no quería acercarse a la carretera que si acaso tenía algún problema el niño no nos quiso decir solamente cuando empezamos a caminar hacia atrás pues para este momento la situación se nos hacía bastante extraña llegamos a pensar y a susurrarnos entre nosotros que tal vez este niño solamente era como una distracción y que lo que en verdad querían era robarnos El niño nos dijo, no me puedo mover porque estoy atado de mis piernas. Por favor vengan y ayúdenme.

36:34 Cuando nos dijo esto, ambos nos sorprendimos. Un niño atado de piernas en medio del monte. Por suerte mi hermano traía una lámpara. Fue por ella. La agarró e iluminó el niño. Queríamos ver por dónde menos se encontraba. Créeme Alex que nosotros teníamos toda la intención de De meternos entre el monte para ayudarlo El caso es que Cuando iluminamos su rostro Vimos algo extraño Y sumamente aterrador El niño tenía los ojos completamente negros Nos estaba observando con estos Rápidamente cuando captamos esto Supimos que no era un niño normal Aquel niño solamente nos gruñó Nos gruñó como si fuera un animal salvaje Después de esto se dio la vuelta y se internó entre el monte, como sabiendo que lo habíamos descubierto. Nosotros dimos la media vuelta, nos subimos en las motocicletas y aceleramos para dejar todo atrás.

37:39 Tal vez nos iba a perseguir. Nosotros nos aseguramos de que eso no ocurriera. Llegamos a nuestra casa por eso de las dos de la mañana y no pudimos dormir en toda la noche. Después de hablar de esto con nuestro padre, él nos contó que en ese kilómetro, muchas personas se han accidentado, precisamente por caer, en una especie de hoyo, que se encuentra en aquella carretera, justamente, a la altura donde habíamos visto aquel niño, regresamos durante el día, y si tenía razón, había un asanje enorme, en donde perfectamente, cabría un humano adulto, hasta hoy seguimos pensando, Que tal vez lo que quería ese niño era que cayéramos en su trampa. Encuentro con un ser extraño en la carretera.

38:56 Hola comunidad de la cripta embrujada, mi nombre es Matías y quiero contarles una experiencia que me dejó muy perturbado. Verán, para ponerlos en contexto, yo soy mecánico y también trabajo con una grúa. Esto me ha permitido conocer a varias personas y también probar casi de manera diaria un auto diferente. Me traen los autos con diferentes fallas y en una ocasión me tocó que me trajeran un auto el cual necesitaba algunos detalles. Ya era un auto más o menos viejo, pero el dueño me pidió con mucha exactitud que quería que funcionara todo al 100, ya que próximamente dentro de algunas semanas, él tendría que salir fueras, y lo que menos quería es que el auto se quedara a mitad del camino, obviamente como mecánico, uno tiene que calar el auto antes de llevárselo al cliente, pero esta prueba de fuego como le digo, se tiene que hacer en la carretera, en una carretera federal. afortunadamente como ya te dije anteriormente yo trabajaba con una grúa entonces este trabajo de grúa necesitaba que fuera a un depósito de chatarra ya sea para traer cosas de ahí o simplemente para ir a llenar algunas formas que me pedía tanto tránsito como policías cuando me llevaban a remolcar algunos autos casualmente me tocó ir en la noche pero aprovechando que el depósito quedaba a una hora de camino Aproveché para no sacar la grúa y sacar este auto. Así me servía para checar que soportaba la carretera, ir a alta velocidad luego bajarle y

40:29 así ir variando para ver que el auto no se ahogara ni mucho menos apagara. De ida hasta llegar al depósito, todo fue bien. El auto se manejó muy bien. El problema fue de venida. El auto comenzó a ahogarse. Poco a poco comenzó a perder potencia hasta que definitivamente se apagó por completo. Yo ya estaba algo emocionado pues ya había notado qué falla tenía. No los voy a bromar en este preciso momento con tecnicismos. El caso es que me bajé del auto, lo orillé lo máximo que pude, abrí el capó y empecé a trabajar ahí mismo. Fui al depósito por eso de las 11 de la noche. Aproximadamente era la medianoche para cuando me detuve. No era una hora tan tarde, pero tampoco era temprano. Así que por esa carretera no estaba pasando nadie. Yo estaba en lo mío.

41:20 asegurándome de trabajar lo más pronto posible para ponerlo a jalar de nuevo y ahora sí llegar al taller y saber en qué iba a trabajar mientras estaba ahí iluminándome con una linterna empecé a escuchar unos pasos que provenían detrás de mí siempre he tenido buen oído así que capté estos pasos cuando venían a una distancia algo alejada me di cuenta que había una persona ahí caminando Esta persona tenía una vestimenta muy extraña. Si yo te pudiera decir, sería como una pijama, que también tenía gorro. Su cara era una cara muy desagradable. Tenía ojos blancos y muy grandes. Ojos completamente blancos. Tenía muy arrugada toda su cara. Desde sus pómulos, las cuencas de sus ojos, su barbilla, todo por completo eran como arrugas. Su cara estaba excesivamente pálida.

42:13 Yo diría que hasta blanca. Y tenía una enorme boca, la cual la mantenía siempre abierta. Al momento de verlo, lo primero que pensé es que era tal vez algún ladrón. O tal vez algún tipo que solamente le gusta fastidiar a otros. A mí no necesariamente me han criado con ser cauteloso. He sufrido de algunos asaltos. He tenido que lidiar con personas muy molestas. Así que en cuanto lo vi, le planté cara. Me acerqué dos pasos hacia él con ayuda de mi llave y le dije... si quieres problemas los vas a tener, más vale que te vayas por cuenta propia, si no es que quieres que te mande yo, pero eso sí, te vas a ir con un par de huesos rotos, la persona no le importó esto, siguió caminando, y te voy a ser sincero, el terror poco a poco se fue apoderando de mí, pero no soy una persona que lo manifieste, pensé tal vez que era un ladrón, entonces me di la media vuelta, caminé muy rápido hasta la cajuela del auto, la cual ya la tenía abierta, saqué un tubo largo como de un metro y medio este tubo era de acero galvanizado lo usaba para hacer palanca y quitar las tuercas del rim para cuando se necesitara cambiar alguna llanta me acerqué con él listo y dispuesto por si aquella persona trataba de hacerme algo me fue acercando y acercando y cuando lo tuve lo suficientemente cerca solamente le dije te lo advertí y le solté el golpe a Alex no se lo di muy fuerte pero tampoco se lo di muy suave. Uno tiene que

43:45 medirse ya que no quieres problemas. Lo único que yo quería era que se recostara o que simplemente saliera huyendo. Yo pensé que era lo que haría, pero el caso es que cuando lo golpeé en el hombro, no sentí como si golpeara a una persona. El tubo rebotó y yo lo sentí también. Era como si lo hubiera pegado a un poste macizo de cemento o alguna especie de pared o piedra. Aquel hombre continuó avanzando hacia mí, Sin inmutarse. Sin moverse debido al golpe. Iba caminando con total naturalidad. Y pude ver que su rostro. Era 100% real. No tenía una máscara. El rostro. Era muy desagradable. Ahora lo podía ver muy bien tan cerca. Las arrugas. Los ojos blancos.

44:33 Aquella boca. La mantenía abierta. Y era muy grande. De repente me empezó a llegar un olor fétido. Que creo que emanaba de su boca. de su propio aliento. Me di la media vuelta y comencé a correr. Cerré el auto lo más rápido que pude y el condenado auto no encendía. Giraba y giraba la llave, pero no, y yo sabía que no iba a encender. Todavía no terminaba de repararlo y aquella persona continuaba acercándose. Subí los vidrios, metí seguro y le hablé a un amigo mío que tenía en el depósito de chatarra. Él me contestó inmediatamente. Yo le dije que me estaban robando que por favor viniera pronto, él colgó rápidamente y me dijo que iba para allá, aquella cosa se acercó, posó su rostro en mi vidrio, y fue uno de los momentos más aterradores que he vivido, aquella cosa solamente me veía, con esos ojos blancos posándose en aquel vidrio, mientras que yo solamente, como un niño asustado, trataba de mantenerme alejado, pasándome arriba de los asientos, e incluso llorando, Jamás había vivido algo así.

45:41 Sabía que no me convenía ni siquiera romper el vidrio para tratar de pegarle porque... Aquella cosa era muy dura. No era un humano. Era algo más. De pronto, sin ninguna explicación, aquella extraña cosa se fue. Se internó entre el monte, al cual se encontraba al lado izquierdo de la carretera, y me dejó completamente solo, como si solamente hubiese querido asustarme. Mi amigo llegó, me ayudó y me remolcó hasta mi taller. Yo no le platiqué lo que había vivido. Solamente le dije que habían sido varios chicos y que me habían tratado de robar. Para serte sincero, en aquel preciso instante no sabía qué creer. Si lo que había vivido era real o tal vez había sido otra cosa. Pero no, fue real. Y desde ese entonces, hasta que dejé el trabajo de grúa, procuré hacer todo el papeleo e ir por todos los pendientes antes que el sol se escondiera. Pues ahora me queda más que claro que en algunas carreteras, secretos muy oscuros y sombríos, se esconden. El Coyote con cara humana Hola, buenas noches.

47:13 Mi nombre es Brian Martínez. Les quiero contar una experiencia paranormal que me sucedió cuando transitaba por una carretera en compañía de mi esposa. Esta experiencia nos pasó hace aproximadamente cinco años. Veníamos de vuelta a nuestra casa después de haber tenido unas breves vacaciones. Yo y mi esposa tenemos un gusto muy peculiar. mientras que a otras personas les gusta viajar lo más rápido posible para llegar a su destino, ya sea en avión o en autobús. Nosotros somos un tanto diferentes. A nosotros nos gusta viajar en carretera, viajar en coche. De esa manera disfrutamos del camino, del paisaje.

48:02 Y si es que nos gusta una que otra cosa que vemos, nos bajamos, nos tomamos una foto y después seguimos. Esto lo acostumbramos a hacer ya sea en el día o durante la noche. En aquella ocasión estaba viajando de noche. También me gusta pues todo es mucho más tranquilo. Debido a que ya no estábamos platicando, ya no estábamos escuchando música y todas las actividades que habíamos hecho en las vacaciones nos habían dejado algo agotados. Mi esposa decidió dormirse mientras que yo seguía manejando. Había manejado cerca de algunas tres horas solo Sin su compañía Ella venía dormida solamente Sabía que me faltaban otras cuatro horas Y hacía lo que podía por mantenerme despierto La carretera iba sola Tenía tiempo que no veía ni un solo auto Ni de ida ni de venida Cuando en ese momento empiezo a escuchar algo Y empiezo a ver unas luces Que se van acercando a toda velocidad Desde atrás de mí Eran las luces grandes de un tráiler ponía las luces altas y después las bajaba, después las volvía a poner altas y después las bajaba de nuevo, tocaba el claxon frenéticamente y venía a toda velocidad, no sé si trataba de que me hiciera a un lado o trataba incluso de que le hiciera caso o tal vez me quería alertar de algo, a mí me dio miedo en ese momento, ver a ese trailer de grandes proporciones y acercarse de

49:34 una manera frenética tocando el claxon y aventándome las luces todo pintaba muy mal me orillé y dejé que se pasara entre todo este movimiento entre todo este escándalo mi esposa se despertó ella me preguntó qué pasa a la par que el trailer nos iba rebasando y nosotros pudimos escuchar algo algo que venía de la cabina del trailer el conductor nos estaba gritando Y nos decía una y otra vez, acelérenle, acelérenle, váyanse de aquí. El trailer siguió su camino y rápidamente lo perdimos. Se perdió ahí, en la negrura de la noche. Más allá donde la carretera se perdía. Mi esposa estaba muy confundida y yo también.

50:21 Y yo notaba que ella se ponía poco a poco más nerviosa. Traté de calmarla. Le dije tranquila, de seguro va borracho o tal vez se metió algo. no ha de ser nada, vuélvete a dormir, ella me hizo caso, y qué bueno que lo hizo, la salvé de vivir esta experiencia, justamente cuando ella se durmió, se recostó del otro lado, yo pude ver algo que se iba acercando ahora, pero esta cosa no tenía luces, ni rodaba, esta cosa iba corriendo, corriendo en medio del asfalto, y lo que más me sorprendía, es que era un bulto negro, No tenía la apariencia de un auto, ni tampoco de una motocicleta.

51:04 Tenía la forma de un animal. Revisé varias veces a qué velocidad iba, pues aquel animal se estaba acercando de manera muy rápida. Yo iba a 90 kilómetros por hora. Era una carretera federal. Aquel animal se iba acercando como si fuera mucho más arriba de esa velocidad. Simplemente me sorprendió. Aquella cosa siguió ocurriendo hasta que se puso a la par de mi auto. Yo volteé y pude verla. Era una criatura extraña, una criatura que nadie me cree que pude ver con mis ojos. Era como el cuerpo de un coyote, pero excesivamente grande. Y la cabeza de este no era la de un animal, sino la de una persona.

51:47 Era como si hubieran quitado la cabeza de un coyote y hubieran puesto la de una persona, una persona sin pelo, sin rasgos, sin cejas. Solamente el rostro de una persona inerte que no hacía ninguna expresión. Tenía los ojos abiertos como platos y también salteados. Aquella cosa me ignoró. Solamente me vio y siguió su camino. Yo entré en pánico. Me descontrolé. Y con ello también el auto. Me descarrilé del camino. Mi esposa se volvió a levantar porque sintió todo el movimiento. Cuando el auto se salió de la carretera, justamente en ese momento perdí de vista aquel animal aquel animal iba a todo lo que daba su velocidad posiblemente persiguiendo aquel trailer yo me tuve que detener me salí del auto necesitaba respirar y al momento que salió mi esposa también le dije vuélvete a meter de repente me pasó la idea por la cabeza de que a lo mejor no era solamente un animal sino que eran varios le dije que se volviera a meter Lo más rápido...

52:56 Y no pude contarle muy bien lo que vi... Ella sabía que había visto algo muy feo... Yo no soy de las personas que inventan nada... Ni mucho menos... Arriesga la propia vida... Ni tampoco la de mi pareja... Por algo absurdo... Aquella noche pudimos perder la vida... Cuando me descarrilé y salí de la carretera... Le dije a mi esposa que había visto algo horrible... Y ella me creyó... Ha sido la única persona que me ha creído desde entonces... Después de que nos pasó esto, dejamos de viajar en auto hacia las vacaciones o reuniones familiares. Simplemente ese hábito tuvo que desaparecer. Ahora sé que en carreteras solitarias y lejanas se ocultan algunos oscuros secretos. Algunas entidades o criaturas esperan la noche para salir de cacería. Después de haber vivido esto, me alegra mucho tener un trabajo gratuito. que no necesite de transportar nada de noche, y esto mismo me hace tenerle un respeto enorme a los traileros. Hola, saludos Alex. Mi nombre es Edson Martínez y quiero compartirte

54:31 a ti y a tu audiencia una experiencia que me sucedió a mí cuando me gradué de preparatoria. Era el año 2014. Estaba muy feliz, al igual que todos mis compañeros. Y como es de esperarse, todo el salón y también en compañía de otros salones, juntando algo de dinero, Empezamos a preparar lo que vendría a ser una fiesta, una enorme fiesta, para despedirnos, pues sabíamos que varios de nosotros íbamos a tomar carreras distintas e incluso universidades distintas. Y al menos por última vez, queríamos vernos los rostros y celebrar juntos.

55:18 El padre de una de estas chicas que estaba organizando esta fiesta, Era dueño de una finca. Esta finca quedaba algo retirado, pero en auto. Era un camino como de una hora. Todos nuestros padres estaban de acuerdo. Y decidimos hacer la reunión en aquel lugar. Casi todos nosotros teníamos 18 años, así que ya te esperarás. Que el alcohol no iba a faltar. Incluso nos pidieron a nosotros algunos paquetes de cerveza que lleváramos. Obviamente nosotros gustosos... Tardamos en arreglarnos... Recuerdo que éramos cinco en aquel momento... Todos nos subimos al auto...

56:03 Y a mí me tocó conducir... Eran cerca de las ocho de la noche... Yo ya había estado en aquella finca... Para ayudar a arreglar algunas cosas en la mañana... Y ahora me disponía a ir en la noche... Obviamente... Para regresarnos hasta otro día... Cuando íbamos en el camino... Íbamos muy relajados, Alex, tirando bromas e incluso bebiendo, que ya sé, no debimos de hacerlo, pero éramos jóvenes en aquel momento, no medíamos lo peligroso que era, pero eso sí, yo no iba borracho, iba bebiendo, pero no iba sucumbido ante la bebida. Íbamos con música, íbamos completamente alegres por lo que no estábamos pensando en en nada paranormal, en nada de miedo. Conforme nos íbamos alejando, la carretera se iba tornando un tanto más solitaria. Ya no veíamos tantos autos como antes, y fue en ese momento en que vimos una extraña silueta que se estaba manifestando enfrente de nosotros.

57:17 Esta silueta era de un hombre. Este hombre se encontraba enfrente de la carretera, En medio de esta En medio de los carriles Por cómo se movía Era fácil de pensar de que no venía en sus cinco sentidos Iba de un lado, iba hacia el otro Acaparando ambos carriles Así que yo tan pronto lo vi Empecé a bajar la velocidad Ya llevaba tiempo conduciendo Pero no quería accidentes Y no quería sobre mi cabeza Sobre mi conciencia La vida de una persona Traté de esquivarlo, Alex, pero no pude.

57:58 Este hombre se me ponía enfrente, como si fuera bailando, como... Incluso me atrevería a pensar, como si estuviera borracho. Llegué a tal punto de estar tan cerca de él con el auto, que simplemente tuve que detenerme. Y una vez que lo hice, aquel hombre también se detuvo. Bajamos la música, bajamos los vidrios... Y ya estábamos empezando a insultarlo cuando en eso escuchamos que aquel hombre no venía borracho. Venía llorando y gritando. Nos estaba dando la espalda. No podíamos ver su rostro. Pero él gritaba y gritaba. Por su esposa y por su hijo. Repetía una y otra y otra vez que los había perdido. Y que necesitaba encontrarlos.

58:49 Yo me bajé. yo fui el primero me la acerqué lentamente mientras mis amigos me estaban cuidando la espalda y en ese momento pude verlo era un hombre como de cincuenta y tantos años tenía los ojos hinchados de tanto llorar y me agarraba por los hombros y me decía que lo ayudara que por favor encontrara a su esposa que por favor encontrara a su hijo yo estaba muy confundido en ese momento Simplemente venía enfiestado hace unos minutos y ahora estaba parado enfrente de mi auto a plenas ocho y media nueve de la noche con un completo extraño que estaba llorando y pidiendo ver a su familia.

59:35 Mis amigos se acercaron, quisimos ayudarlo e incluso dos de mis amigos empezaron a buscar por las cercanías y es que tal vez había una especie de choque y este hombre había salido de aquel choque y se encontraba en ese momento en la calle. pues en shock, sorprendido, pero nada. A pesar de que buscamos y buscamos, no encontramos a nadie, ningún autovolcado, ni ninguna persona tampoco. Empezamos a sacar nuestros celulares para llamar a alguna ambulancia, a algún paramédico, pero como si no hubiera sido suficiente. La mala suerte parece que estaba de nuestro lado, pues los celulares no tenían señal.

1:00:19 Es en ese momento que tomamos una decisión.¿ Seguir hasta la finca o volver? Haciendo cálculos, ya estábamos cerca de esta. Tal vez como unos 15 minutos. Decidimos seguir, ya que más adelante, por obvias razones, y como habíamos estado viendo en nuestras redes sociales, nuestros amigos que ya se encontraban allá, nuestros compañeros de varios salones, estaban posteando fotografías, Estaban posteando mensajes, subiendo historias, entonces, por lógica, allá tenía que haber señal. Nos subimos al auto, subimos a este hombre en medio y arrancamos hacia la finca. Al menos llegando allá, nos comunicaríamos con alguna ambulancia, que en cuestión de minutos llegaría y se lo llevarían. Pero por el camino, Alex, mientras estábamos esforzándonos... Para que aquel hombre dijera algo más que...

1:01:20 Mi esposa, mi hijo, ayúdenme. Ocurrió algo. Algo que nos dejó paralizados a todos. Yo iba conduciendo. Otro amigo iba de copiloto. Tres amigos iban atrás. Y aquel hombre sentado en medio. Mientras que mi amigo que iba de copiloto... Iba preguntándole al señor... Si tenía algún domicilio, algún teléfono, algún familiar a quien le marcáramos... y también tratando de tranquilizarlo, mis amigos que venían atrás, inmediatamente comenzaron a gritar, mi amigo que venía de copiloto, volteó, y también comenzó a gritar, solamente gritaban, maldiciones, Alex, estaban sorprendidos, y también muy aterrados, yo no sabía que estaba pasando, pensé que tal vez el señor los estaba atacando, así que detuve el auto, casi de manera peligrosa, y consiguió orillarme. No era nada de lo que yo estaba pensando. Aquel hombre, sí había pasado algo con él. Aquel hombre había desaparecido. Ya no se encontraba en medio, el asiento venía vacío, y ninguno de mis amigos se dio cuenta exactamente cuándo fue. Simplemente, entre la negrura de la noche, entre la oscuridad del auto, había desaparecido como si se tratara de aire nos bajamos

1:02:51 del auto en ese momento nos frotamos las cabezas un amigo mío incluso empezó a llorar ya que era de las personas que no le gustaba vivir nada de lo paranormal de hecho no le gustaba ni siquiera escuchar los videos todos estábamos asustados pero como pudimos y agarrando nuestra valentía nos subimos de nuevo al auto y conducimos hasta llegar a la finca, no disfrutamos la fiesta Alex, estábamos pálidos, estábamos horrorizados, y teníamos el miedo de volver, y encontrarnos de nuevo con aquel hombre, hasta hoy es fecha, que no sé qué pasó con él, creo que tal vez es un alma en pena, pero por más que he investigado, no he encontrado ningún choque, O ninguna persona que haya perdido la vida en aquel kilómetro... O tal vez lo ocultaron...

1:03:50 Tal vez es una alma... De alguna persona que desapareció... Y que jamás encontraron... Y es por eso mismo... Que camina... Lamentándose... Y lo que más me resulta perturbador... Es que tal vez a su familia le pasó lo mismo... Tal vez por eso llora... Es una historia que hasta... Que la cuento en este momento... Me provoca un repelús profundo y en esta noche quise compartírtela. Gracias Alex y saludos criptomaniacos.