Relatos de terror de Gasolineras y tiendas de Auto servicio / Maraton de 2025
0:00 Hola, buenas noches a todos, mi nombre es MarÃa Bustamante, quiero compartirles la experiencia de mi madre, esto le ocurrió a ella hace ya bastantes años, Ella era joven en aquel tiempo... TendrÃa aproximadamente como unos 24 o 25 años... Y tenÃa poco trabajando en una gasolinera... Esta gasolinera... Se encontraba algo retirada de la colonia... Estaba en una carretera federal... Entonces por lo tanto...
0:48 Pasaban muchos camiones... Autobuses... Y de vez en cuando transporte local... Ella ya se estaba acostumbrando a lidiar con camioneros... E incluso algunos ya los tenÃa como amigos. Los camioneros le contaban historias a veces muy perturbadoras y otras veces muy asombrosas. Ellos le decÃan que en las carreteras se pueden ver algunas cosas muy horrorosas. Y más concretamente, en los lugares donde se perdieron vidas humanas. Es muy común ver actividad paranormal en las cruces que se ven en las carreteras. Siluetas caminando a un lado. E incluso que se te manifiesten en medio de la carretera También escuchar voces O sentirte profundamente deprimido Mi madre en ese momento recordó Cuando estaba platicando con estos camioneros Una de aquellas tantas veces Que enfrente de la gasolinera Donde solamente habÃa monte Recordemos que Esta gasolinera no se encontraba en ninguna colonia o zona céntrica Era uno de esos negocios que se encontraban algo retirados Por lo tanto alrededor No habÃa muchos comercios.
1:58 Ella recordó que enfrente de esta se encontraba una cruz. Ella les empezó a decir a los camioneros que a pesar de haber trabajado ahà varios meses, jamás habÃa vivido nada paranormal, ni una sola noche. Diariamente sacaba la basura de noche, salÃa a los baños, etc. Cuando nadie se encontraba con ella pues en algunas ocasiones le tocaba el turno de noche. Los camioneros le empezaron a decir que no siempre en todas las cruces suceden este tipo de cosas, pero que de vez en cuando la familia de los difuntos van y le dejan regalos a la cruz, y que en algunas ocasiones las familias dejan algunas ciertas cosas que pueden tener valor. Se sabÃa mucho de algunos camioneros que, que iban a unos altares ya sea de santos, de ciertas entidades o de difuntos, para llevarse aquellos regalos, mi madre no pensó inmediatamente en ir a buscar, pero al pasar los dÃas, ella dice que le movió la curiosidad, fue hasta la cruz, por eso de las 11 de la noche, cuando no se encontraba ningún cliente adentro de la tienda, empezó a buscar alrededor de esta, que para el aspecto que tenÃa, era fácil de pensar que llevaba construida muchos años ahÃ, Ella encontró un medallón entre toda la tierra y el zacate. El medallón brillaba. A pesar de tener lodo, tuvo que escarbar. Y al momento de sacarlo, era fácilmente reconocible.
3:29 Era oro. Mi madre dice que era un medallón de oro. TenÃa de diámetro como lo de una moneda grande. Estaba pesado. Entonces tenÃa valor. Mi madre nunca ha creÃdo mucho en los fantasmas de nada eso. Entonces decidió llevárselo. Vaya error habÃa cometido... Ella fue y se metió a la gasolinera... Estuvo ahà en el mostrador... Alistando algunos precios de los abarrotes de las frituras... Cuando en eso ella notó algo... Afuera del establecimiento... Se encontraba alguien... Una persona estaba reposada en el vidrio... Viendo hacia adentro de la tienda... Aquella persona tiene un aspecto muy deplorable... Su ropa estaba desgarrada...
4:11 Estaba completamente manchada de polvo y arena... y la expresión que tenÃa en su cara, ponÃa muy incómoda a mi madre, aquel hombre solamente estaba sonriendo, una sonrisa loca, una sonrisa sumamente perturbadora, mi madre en ese momento, se acercó a la puerta, la cual era de cristal, y bajó la cortina, ya que le pareció que ese hombre no era normal, al cabo ya estaba próximo el cierre, por lo que quedaba del turno, ella solamente iba a atender por ventanilla, Aquel hombre se fue acercando y mi madre le preguntó,¿ se le ofrece algo o qué va a llevar? DÃgame de una vez. Mi madre empezó a buscar por el estacionamiento, ya que este hombre no le respondÃa. Ella pensaba que a lo mejor venÃa en un auto. No era fácil llegar a la gasolinera, no habÃa localidad de cerca y venir caminando a esas horas de la madrugada. No era factible, pero no vio en todo el estacionamiento ni en cercanÃas de la gasolinera que hubiera alguna motocicleta, alguna camioneta o carreta.
5:15 ParecÃa que el hombre simplemente habÃa llegado caminando. Cuando mi madre volteó a ver los pies de este hombre, se confundió todavÃa aún más y le fue entrando más miedo, pues vio que este no tenÃa botas, ni zapatos, ni nada. VenÃa descalzo. Sus pies también parecÃan demacrados. sumamente delgados el hombre simplemente le sonreÃa mientras reposaba su cara en el vidrio ella entró al almacén agarró el teléfono y le marcó a su jefe estuvo marcando a los diferentes encargados hasta que uno le contestó ya eran las tres y media de la mañana en este momento cuando mi madre le dijo que habÃa una persona que querÃa entrar a la gasolinera tal vez a robar o hacer algo mucho peor El encargado de inmediato llamó a la policÃa y llamó al grupo de vigilancia que tenÃan contratado. Checó las cámaras y le dijo algo a mi madre, que la dejó sumamente aterrada. Su encargado le dijo que por las cámaras no estaba viendo nada, que ella estaba sola en la gasolinera, que no habÃa nadie afuera. Mi madre salió y vio hacia la puerta y ahà se encontraba el hombre.
6:29 Viéndola fijamente, no se habÃa ido. Mi madre le dice Y le suplica a su jefe que por favor revise bien que lo está viendo. Pero el jefe está seguro. No hay nada. No hay nada. En las cámaras de seguridad no se ve nada. Y hay una que está puesta precisamente en frente de la puerta. Mi madre se encerró en el almacén. Y no salió hasta que llegó la policÃa. Una vez que llegaron y empezaron a tomar nota. También llegó su jefe. Empezaron a revisar todo pero... No habÃa grabaciones que hubieran captado a aquel hombre. Solamente se veÃa a mi madre moverse de un lado para el otro en la tienda, estando completamente aterrada. Su jefe se quedó con ella hasta que amaneció. Le cambiaron el turno a un turno de tarde, pero aquella misma mañana antes de irse a su casa, mi madre decidió dejar aquel medallón en la cruz de donde lo habÃa tomado. Ella supo en aquel momento... que no es bueno tomar cosas de los fallecidos, a veces estos vuelven, para recogerlos. Mi
8:02 nombre es Esmeralda Villanueva. La historia que les quiero compartir pertenece a mi hermano. Esto pasó hace aproximadamente algunos 15 años. Años más, años menos. En aquel tiempo mi hermano estaba empezando a emprender. TenÃa algunos puestos comerciales, tenÃa algunos carritos y en aquel momento un conocido, un señor ganadero que tenÃa mucho dinero, iba a poner una gasolinera. Mi hermano se le acercó Para decir si podÃa poner una tienda Enfrente de esta gasolinera De esa manera harÃan mancuerna Y pues ambos ganarÃan Llegaron a hacer el trato Y mi hermano empezó a contratar el personal En este personal contrató a dos chicos Estos dos chicos que tenÃan Entre 19 y 20 años en aquel tiempo Eran chicos cumplidores Eran chicos honestos Pero tenÃan un Detalle Y es que les encantaban las fiestas Pero eso sà Siempre le avisaban a mi hermano o le pedÃan permiso para faltar algún dÃa. Después de esto se lo reponÃan. Y no le intentaban esconder la verdad.
9:10 Ellos le decÃan a mi hermano que iba a haber un baile, que iban a ir a una fiesta. Y como eran buenos trabajadores, mi hermano accedÃa. Siempre y cuando no hubiera problemas con los otros. El caso es que los chicos fueron a una fiesta que habÃa sido un poco rara. Ellos cuentan que habÃan hecho una fogata. E incluso... HabÃan asistido señoras Que decÃan que practicaban la brujerÃa Estos chicos obviamente No creÃan en nada de eso E incluso se empezaron a burlar de ellas A final de cuentas los terminaron corriendo Pero prácticamente Eran las 5 de la mañana cuando los corrieron Sin saberlo Ellos habÃan estado en una celebración Con tintes satanistas Y también de brujerÃa El caso es que volvieron al dÃa siguiente Y tenÃan mucho sueño Jamás se le habÃan pasado tan bien en una fiesta, ni se habÃan desvelado tanto. No habÃan podido dormir entre el dÃa, pues habÃa habido mucha movilización por algunas cosas que tenÃan con el agua del pueblo, con algunos terrenos, etc.
10:13 Los chicos llegaron a la gasolinera por eso de las nueve de la noche. Los dos tenÃan unas grandes ojeras abajo de los ojos. Mi hermano inmediatamente les preguntó qué habÃa pasado, y ellos le empezaron a explicar todo esto que ya les conté. Pero le dijeron que no se preocupara, que ellos iban a trabajar normal, que lo único que necesitaban era un café bien cargado y ponerse a trabajar para que se les olvidara todo el sueño que tenÃan. Mi hermano confió en ellos, pero cuando ya eran horas altas de la noche, él tuvo una espinita en el pecho y empezó a checar las cámaras. Y veÃa como los chicos estaban trabajando, pero en cierto tiempo ya no podÃan.
10:53 Se recostaban en el mostrador y empezaban a dormitar. como que era demasiado el cansancio, mi hermano empezó a llamarles, a decirles que se despertaran, pues tenÃan la puerta abierta, y no tenÃan cortina de metal, la puerta no se podÃa cerrar, y tampoco tenÃan ventanilla, para poder atender desde adentro hacia afuera, por lo cual la puerta siempre se encontraba abierta, asà que un ladrón que entrara, iba a salir muy fácilmente, sin que ellos se percataran que se habÃa robado, Los chicos se despertaban durante un momento, pero al pasar los minutos, de nuevo, otra vez se dormÃan en el mostrador. Finalmente, empezaron a despertarse, empezaron a moverse más, y mi hermano confió en ellos. Ãl se recostó y se durmió, pero le duró muy poco el sueño, pues, por eso de las 3 de la mañana, los chicos le estaban marcando a Desde la gasolinera Le marcaban una y otra y otra vez Para cuando mi hermano checó su teléfono Ãl vio que tenÃa cerca de 6 llamadas perdidas Con tan solo pocos minutos de diferencia Mi hermano les contestó Pensó que tal vez habÃa pasado algo Un accidente O tal vez los habÃan robado Pero no Los chicos le estaban marcando a mi hermano Porque se sentÃan algo perturbados Y también con algo de miedo Mi hermano les preguntó que qué era lo que habÃa pasado, que todo habÃa estado bien hace algunas horas, y los chicos le dijeron que cuando se encontraban en el mostrador, dormitaron de nuevo.
12:20 Tal vez habÃan quedado dormidos por eso de 4 o 5 minutos, no fue más de aquel tiempo. Por lo tanto, resolvieron en que uno se fuera a bodega, tenÃan que llenar el refrigerador, y el que tuviera más sueño era el que iba a ir, pues ese frÃo, créeme que te mantiene muy despierto. El chico que tenÃa más sueño fue, pero al caminar por el pasillo, se encontró con una caja de zapatos en medio de este. Ellos estaban seguros que esa caja era de afuera de la tienda, pues por como venÃan empaquetadas las cosas que ponÃan ahà en la tienda, sabÃan que una caja de zapatos no encajaba en esto. SabÃan que alguien la habÃa metido, pero¿ en qué momento? Los chicos empezaron a pensar que tal vez cuando estaban dormidos alguien habÃa entrado. Agarraron la caja. y esta parecÃa húmeda, como que traÃa algo adentro, algo que estaba dejando un lÃquido rojizo, y se estaba derramando por todo el piso, rápidamente este chico llamó al otro, y entre los dos abrieron la caja, adentro habÃan dos muñecos, dos muñecos de tela, rudimentarios, los habÃan hecho, y como si esto no fuera lo suficientemente extraño, estos dos muñecos, vestÃan con ropas similares, o mejor dicho, con telas similares a como vestÃan aquellos chicos. Ambos muñecos estaban bañados en lo que ellos creen era sangre. Al ver todo esto, decidieron patear la caja y simplemente sacarla y ponerla a
13:51 un lado del bote de basura, a base de patadas. Incluso la pateaban con miedo, no querÃan derramar más lÃquido, ni tampoco querÃan que los muñecos se salieran. Mi hermano se levantó y fue hasta allá pues todo esto le pareció demasiado extraño. Al llegar pudo ver la caja y en efecto parecÃa alguna especie de embrujo de vudú. Los muñecos estaban bañados en todo este lÃquido y también tenÃan bastantes agujas. Los chicos se pusieron nerviosos y mi hermano como pudo los calmó. Les digo que a lo mejor alguna vieja que se habÃa molestado con ellos en aquella fiesta en donde ellos habÃan burlado. HabÃa venido hasta acá y...
14:32 HabÃa decidido jugarles alguna broma... Que no se creyeran de estas cosas... Que la brujerÃa... No existe... Los chicos le creyeron... Pero pasaron dos dÃas... Y sucedió algo que hasta el dÃa de hoy... A mi hermano lo tiene sumamente perturbado... No sé si esto fue una coincidencia... O tal vez fue el resultado... de lo que aquellos muñecos anunciaban aquella noche. Ambos chicos tuvieron un accidente automovilÃstico, quedaron muy mal y fallecieron al instante. Después de que sucedió esto, mi hermano cerró su tienda en aquella gasolinera. Mi nombre es Enrique Domingo.
15:39 La experiencia que les quiero contar a continuación me sucedió en el año 2018. En aquella época, yo atendÃa como cajero en un Oxxo. Este Oxxo se encontraba enfrente de una gasolinera. Básicamente pertenecÃamos casi al mismo dueño. A veces en estos tipos de tienda, al turno nocturno, solamente se le da un empleado. Asà que nosotros cuando nos toca este turno, tenemos que lidiar con todo, obviamente como somos gasolineras, que se encuentran retiradas, no es que tengamos mucha afluencia de gente, pero de vez en cuando, a veces la tienda se llena, tenemos que lidiar con otras cosas, cosas de contabilidad y etiquetas, cosas con las que no los voy a abrumar ahora, lo importante es esto, y es que de vez en cuando los policÃas llegaban a este Oxxo, tanto para echar gasolina asà como también para comprar algo para merendar. Compraban galletas, refrescos, lo que sea, más que nada para pasar su turno.
16:46 El caso es que rara vez venÃan acompañados. Las únicas veces que veÃan su camioneta, otras personas que no fueran policÃas, eran personas que estaban ayudando, personas que habÃan detenido o personas que habÃan sufrido algún tipo de delito. El caso es que una de estas noches, cuando estaba sacando la basura, haciendo confianza de que los únicos que se encontraban adentro de la tienda eran policÃas, y al menos para mÃ, no habÃa problema con dejarlos solos, ya que jamás me habÃan robado, y jamás habÃan portado groseros conmigo, yo les di la confianza, el caso es que mientras ellos estaban adentro, yo saqué la basura, retiré el bote, y vi su camioneta, en su camioneta se encuentran unos asientos de fierro, precisamente en la caja de atrás, asà como también otros tubos que los usan para agarrarse de ahà y moverse en varios grupos. El caso es que alguien venÃa sentado en aquellos asientos. Era una persona, un hombre. Este también vestÃa como policÃa, lo cual me llamó mucho la atención. Por lo regular todos se meten, y como si esto no fuera extraño, aquel hombre se me quedaba mirando fijamente, sin pronunciar ni una sola palabra. Y aparte de que esto era extraño, habÃa algo más. Aquel hombre se veÃa muy pero muy maltrecho. Como que algo le habÃa pasado, y no algo necesariamente leve. Se veÃa golpeado, con marcas en su cara y marcas a lo largo de todo su cuerpo.
18:19 Su uniforme se encontraba desgarrado, sus ojos también. A los lados de estos se le podÃan ver moretones y sangre seca que habÃa escurrido. El caso es que yo me perturbé mucho. ParecÃa que aquel hombre habÃa tenido la peor noche de su vida. Lo que me perturbaba mucho es que solamente se me quedaba viendo y no me decÃa ni una sola palabra. Me metà inmediatamente de nuevo a la tienda. Algo nervioso los atendà y después les pregunté por qué. Ya los habÃa visto varias veces. TenÃamos cierta confianza. Les dije que quién era el hombre que los venÃa acompañando.¿ Quién era aquel policÃa que se veÃa muy golpeado y que venÃa arriba de su camioneta? Aquellos policÃas simplemente me dijeron que no venÃan con nadie y que todos se habÃan metido a la tienda, que mucho menos a ninguno de ellos les habÃa pasado algo raro o algo violento para venir con esas marcas, con el uniforme arañado. y con rasguños en la cara, o cualquier otra cosa, yo les dije que sÃ, que me acompañaran hacia afuera, y todos salimos, en la camioneta arriba de esta ya no habÃa nadie, y yo no supe qué decir en ese momento, los policÃas me dijeron que tal vez me habÃa confundido, que tal vez habÃa visto una cosa que no era, o tal vez algún loquito, habÃa conseguido un uniforme de policÃa y se habÃa subido, o quizá lo mejor, habÃa sido una broma de mal gusto, traté de desviar mi
19:51 atención de esto, les dije que sÃ, y simplemente continué con mi trabajo, a la noche siguiente, cuando de nueva cuenta pasaron los policÃas, algo me decÃa que no me tenÃa que salir del oxo, por suerte, me habÃa adelantado, y habÃa sacado la basura antes de que ellos llegaran, justamente cuando todos pagaron y se estaban yendo, uno de aquellos policÃas, una señora muy simpática, me dijo lo siguiente, mira Kike, en aquella patrulla ocurrió un accidente un oficial perdió la vida ahà la cosa es que lo mantienen muy pero muy bien resguardado no quieren que los policÃas se enteren de esto de más está decir que si alguno de mis compañeros se enterara no van a querer subirse a la patrulla por lo que resta del turno guarda el secreto pero aquello que tuviste lo han visto varios no estás loco no lo imaginaste tal vez aquel espÃritu aún no se puede ir Yo le di muchas gracias a este policÃa y de ahà en adelante procuré no volver a salir al estacionamiento cada que aquella patrulla se encontraba estacionada afuera de la tienda. Hola, saludos a
21:36 todos los oyentes. Mi nombre es Ernesto Brambendille. Mi experiencia es una muy corta pero les aseguro que fue totalmente real. Cuando yo tenÃa 19 años, trabajé en una gasolinera. Esta gasolinera no era muy concurrida. Si de por sà en el dÃa casi no habÃa clientes, mucho menos en la noche. Tan solo a principios de semana tenÃamos más clientes. Durante el turno de noche, casi siempre se encontraba solo. Yo tenÃa que estar muy al pendiente de las bombas de gasolina. Cuando llegara un cliente, tenÃa que acercarme y llenarlo, ya si se requerÃa tenÃa que entrar a la tienda por feria, pero ese era mi trabajo principal, por lo tanto yo estaba muy al pendiente del estacionamiento y de la gasolinera, mientras que mi otro compañero simplemente estaba en caja y organizando una u otra cosa que estuviera pendiente, el caso es que como anteriormente les comenté, yo tenÃa que estar vigilando constantemente el estacionamiento y las bombas de gasolina donde los autos se paraban, asà que por lo tanto me tomo con mucha sorpresa cuando veo un auto parado en uno de los estacionamientos de la gasolinera, para cuando llegan estos autos uno se da cuenta, las luces le pegan de frente, sobre todo cuando es de noche, y cuando se van acercando a la gasolinera siempre se escucha el motor,
23:07 a pesar de que sea un auto muy silencioso, siempre lo escuchamos, sin ninguna excepción, el caso es que el auto, habÃa aparecido ahÃ, como si simplemente se hubiera materializado, yo no escuché ningún motor, ni mucho menos vi algunas luces, salà de la gasolinera, para ver si tal vez ocupaba algo, y como si esto no fuera lo suficientemente extraño, vi que el auto, se encontraba completamente solo, no habÃa ningún pasajero a bordo de él, yo sabÃa muy bien que aquel auto, habÃa llegado a lo mucho hace como un minuto, yo siempre habÃa estado vigilando, pero otra cosa que me llamaba la atención, por sobre encima de que el auto estuviera solo, es que la puerta del piloto, se encontraba abierta, casi casi completamente abierta, cualquier persona se podÃa subir, y por esto mismo pensé que tal vez, la persona que se habÃa bajado del carro, HabÃa tenido mucha urgencia. Los baños se encontraban precisamente de aquel lado. Tal vez habÃa entrado ahÃ. Tal vez la rapidez con la que se habÃa movido no le habÃa dejado percatarse de que dejaba la puerta abierta de su auto. En un primer instante, si te soy sincero, pensé en cerrar la puerta. Pero me contuve de esto. No voy a hacer que el hombre se enojara. Tal vez las llaves las habÃa dejado ahà adentro.¿ Quién sabe? No me quise meter en problemas.
24:32 Me metà de nuevo a la gasolinera y continué con mi trabajo, pasaron los minutos, tal vez 5 o 10, y me llamó la atención que aquel hombre no saliera del baño, dejé que pasaran más minutos, revisé el reloj, y me di cuenta que habÃan pasado cerca de 35 minutos, y el auto seguÃa ahà parado, con la puerta abierta, si bien te dije anteriormente que casi no habÃa clientes durante la noche, Era a veces normal que recibiéramos uno o dos, tal vez cada hora, pero para ese momento no habÃa entrado ninguno. Toda la noche parecÃa muy calmada. Salà de nuevo. Decidà caminar hacia los baños. Entré a los baños, tanto el de hombres como de mujeres. Total, a nosotros también nos encargaban la limpieza. El caso es que toqué en ambos baños.
25:23 Revisé todos los cubÃculos y no habÃa nadie en el baño. se mantenÃa intacto y sumamente limpio, como si nadie hubiera entrado a este, durante algún tiempo, salà de nuevo del baño, y vi el auto que se encontraba en las mismas circunstancias, ahà parado solo, con la puerta abierta, me dirigà con mi compañero y le pregunté sobre este, tal vez él sabÃa algo, pero me dijo que no, que era muy extraño que dejaran un auto ahÃ, con la puerta abierta, y sin que nadie lo estuviera vigilando, Tal vez con lo que nos habÃamos encontrado es que el auto habÃa sido robado y lo habÃan dejado ahà sin más. Ãl me dijo que llamara a la policÃa, en lo que él revisaba todo el auto. La gasolinera no se encontraba en un lugar muy óptimo para la señal. Siempre batallábamos con esto. Ãl fue hacia el auto, mientras que yo luchaba para conseguir alguna llamada. El caso es que escuché cómo arrancaban el motor. Me asomé de inmediato hacia la ventana para poder ver el auto. Pensé que tal vez mi compañero se habÃa encontrado con las llaves adentro y tal vez por jugar simplemente habÃa encendido el auto, pero no.
26:37 Mi compañero venÃa corriendo, abrió la puerta y se metió. Enseguida metió llave y temblando me miró de frente y sin que yo le dijera nada me dijo, el auto. El auto cerró la puerta y se encendió solo. Tan solo nos quedó mirar hacia adelante. y ver como las luces del auto se iban perdiendo a la lejanÃa, yo no me lo podÃa creer, pero mi compañero no es de jugar bromas de terror, mi compañero es muy serio, y más en el trabajo, él me juró, por lo más sagrado que tenÃa, que era verdad, que él se habÃa acercado al auto tan solo para cerrar la puerta, cuando la puerta del auto se cerró, él ni siquiera la habÃa tocado, después se encendió, se dio la media vuelta y se fue a toda velocidad, Lo que más le impactó es que no vio a nadie arriba de este auto. Yo sé que la historia algunas personas no me la creerán, pero yo vi aquel auto y mi compañero, aún hasta el dÃa de hoy, casi va para una década que vivimos esto. Cada vez que tocamos el tema, me sigue jurando que lo que vio fue real, que aquel auto se manejó solo aquella noche. El siguiente relato
28:19 viene de parte de Adolfo Suárez. Nunca pensé que renunciarÃa a este trabajo por miedo. No era el mejor empleo del mundo, pero me ayudaba a pagar la renta. TenÃa 26 años Alex en aquel tiempo. Trabajaba de noche en una tienda de autoservicio a la salida de la ciudad. El turno era tranquilo, monótono. A veces no entraba un solo cliente en horas. Esa noche, la del 17 de diciembre, todo empezó como cualquier otra. Eran poco más de las dos de la madrugada. HabÃa despachado a una pareja de traileros y a un hombre mayor que siempre venÃa por cigarrillos. Afuera, el frÃo calaba los huesos. y el viento golpeaba con fuerza las puertas automáticas, haciéndolas vibrar cada tanto. Estaba acomodando unas latas, cuando vi que la luz parpadeó, una, dos, tres veces. Pensé que era una falla común, de esas que ocurren en invierno por el clima húmedo y el viento.
29:31 Me acerqué al panel eléctrico, detrás del mostrador, pero todo parecÃa en orden. Volvió la luz y aunque algo más tenue, entonces, escuché unos golpecitos, alcé la vista, y vi a una niña del otro lado del cristal, estaba completamente sola, usaba un vestidito blanco, su cabello negro, caÃa hasta su espalda, pero lo más inquietante, era su sonrisa, una sonrisa amplia, antinatural, como dibujada a la fuerza, y no parpadeaba. Me miraba fijo, sin moverse, más que para tocar con su manita el cristal de nuevo. Me acerca la puerta.¿ Estás bien? Le pregunté a través del vidrio. La niña no respondió. Solo inclinó un poco la cabeza, como si me estudiara, y entonces habló. con una voz suave, pero completamente vacÃa.« Estoy perdida.¿ Puedes ayudarme a buscar a mi madre?» Me helé, no por el frÃo, sino por algo que no supe explicar.
30:48 Era como si mi mismo instinto gritara que no debÃa abrir esa puerta.« No puedo salir», le dije.« Pero si quieres, puedes entrar a esperarla aquû. Ella negó con la cabeza. Sin dejar de sonreÃr. No. Tienes que venir conmigo. Por favor. Me dio un escalofrÃo. Esa sonrisa no se deshacÃa. Como si estuviera pegada a su cara. Me disculpé. Retrocedà unos pasos. Y me coloqué detrás del mostrador. La niña repitió su pedido. Dos o tres veces más. Su voz seguÃa siendo tranquila.
31:30 Pero cada vez... Sonaba más desesperada, como si supiera qué botones presionar. Tengo frÃo, me duelen los pies.¿ No vas a ayudarme? Quise responder, pero no me salÃa la voz. Me escondà tras la pantalla del monitor, rogando que se fuera. Y lo hizo. Caminó lentamente hasta el otro lado de la carretera, pero no se perdió entre los árboles. ni siguió su camino, no, se quedó allÃ, parada, en el borde del pavimento, mirándome fijamente desde la oscuridad, la sonrisa todavÃa la tenÃa, inmóvil, media hora después, llegaron dos clientes, una pareja joven, me sentà tan aliviado, que casi corro a saludarlos, disculpen, les dije antes de que pidieran nada, Vieron a una niña ahà afuera. Ambos me miraron confundidos. Niña, repitió el hombre. No, solo está oscuro. No se ve nada. Seguros, estaba justo ahÃ, parada. La tuvieron que haber visto. Negaron con la cabeza. Yo salà del mostrador. Caminé hasta la entrada.
32:54 La niña seguÃa ahÃ. seguÃa mirándome, pero ellos no la veÃan. Cuando se fueron, la tienda quedó otra vez en silencio, las luces parpadearon una vez más y esta vez se apagaron por completo. Todo quedó en tinieblas, salvo por la luz roja, tenue de la nevera y el brillo del letrero abierto que aún parpadeaba. Entonces la vi moverse. La niña cruzaba la calle y caminando directamente hacia la tienda. Ya no sonreÃa. Su expresión se habÃa endurecido, como si supiera que no tenÃa que fingir más. Me escondÃ. No sé cómo no me caà del miedo, pero logré llegar al baño y encerrarme. La tienda estaba completamente a oscuras.
33:48 Me senté en el suelo, junto a la puerta, tratando de no hacer ruido. Y entonces... La escuché. Primero, golpeó la puerta. No era la puerta de la entrada. Era la del baño. Ãbreme, por favor. No respondÃ. Apenas y respiraba. Cerré los ojos, apreté los dientes y recé. No sé cuánto tiempo pasó. A lo lejos escuché un pitido eléctrico. Las luces volvieron poco a poco. Luego el timbre de la puerta se activó. supuse que era porque se abrÃa o cerraba sola con el sistema, pero no escuché pasos, nada, me quedé ahÃ, hasta que vi por el pequeño tragaluz del baño, que empezaba a amanecer, salà con las piernas temblorosas, recorrà la tienda, no habÃa nadie Alex, ni una huella, ni rastro de la niña, tomé mis cosas, dejé las llaves, Y no miré atrás. Ese mismo dÃa renuncié. Nunca le conté a nadie, al menos hasta ahora, de aquella experiencia que me sucedió. La siguiente historia viene de parte de
35:27 Jimena Fuengo. TenÃa apenas tres semanas trabajando como mesera en aquel restaurante. TenÃa 20 años en aquel tiempo, y aunque el trabajo era sencillo, las noches largas me pesaban. Esa noche, como muchas entre semana, el lugar estaba prácticamente vacÃo. Eran poco más de las 10 y ya no quedaba ningún cliente. Solo faltaba una hora para cerrar. Y, sinceramente, mi mente estaba en otro lado. Mi abuela, quien me habÃa criado desde niña, estaba muy enferma. Esa noche me costaba concentrarme.
36:10 Entre limpiar mesas y revisar las comandas, pensaba en ella. En su respiración débil. En cómo su mirada se habÃa ido apagando en los últimos dÃas. Entonces... La puerta del restaurante se abrió y entró un hombre. Era alto, muy delgado. VestÃa con un traje negro que parecÃa de otra época. Lo primero que me llamó la atención fue su rostro, pálido, con pómulos muy marcados y mejillas hundidas. Una expresión neutra, pero inquietante, como si supiera algo que yo no. Me enderecé, intentando sacudirme la melancolÃa y me dirigà hacia su mesa buenas noches bienvenido le dije con mi voz amable le gustarÃa algo de comer el hombre no me respondió de inmediato solo me miraba sus ojos eran oscuros no negros sino opacos sin brillo como si no reflejara nada y lo más extraño era que no habÃa parpadeado ni una sola vez desde que entró. No, respondió al fin, con una voz pausada, profunda, como si le costara hablar. No tengo hambre. Me quedé en silencio, esperando que dijera algo más.
37:38 Sentà una incomodidad extraña en el pecho. Y entonces empezó a hacerme preguntas.¿ Cómo estás?¿ Estás cansada? Me preguntó con un tono casi paternal. pero que no traÃa ningún consuelo. Estoy bien, respondÃ, con una sonrisa tensa.¿ Y tu familia? Está bien tu abuela. Mi estómago se encogió. ¿Cómo? Balbucé, pero me interrumpÃ. Tal vez lo habÃa dicho en voz alta en algún momento. Tal vez uno de mis compañeros le habÃa contado, aunque no tenÃa sentido.¿ Por qué pregunta eso?
38:19 Añadà intentando mantener la compostura. Solo creo que deberÃas despedirte Antes de que sea demasiado tarde La forma en la que me lo dijo No fue como una sugerencia Fue una sentencia FrÃa, definitiva Quise decir algo Preguntarle quién era Pero mi cuerpo se puso tenso Lo único que atiné a hacer Fue alejarme Mis manos temblaban Cuando fui a la cocina Y le conté a uno de mis compañeros Lo que acababa de pasar Y una vez que terminé de contarle, le dije,¿ Quién es ese tipo?¿ Lo viste? Le pregunté a VÃctor, el cocinero que me escuchaba con cara de asombro.¿ Pero qué tipo? Me contestó él. El hombre de traje está sentado allá en la mesa del fondo.
39:12 Le expliqué mientras estaba señalando la mesa. Le dije mientras estaba señalando la mesa. Salimos juntos al comedor. Pero Alex, para este momento ya no habÃa nadie. La silla donde habÃa estado sentado ahora estaba vacÃa. Ninguna puerta se abrió. Ninguna campana sonó. Nadie lo vio salir. Simplemente desapareció. VÃctor me miró confundido y yo apenas podÃa hablar. Recogà mis cosas temprano esa noche. Me sentÃa como si me hubieran drenado el alma. En el camino a casa, Las palabras de ese hombre resonaban en mi cabeza, como un eco oscuro.« DespÃdete, antes de que sea demasiado tarde». No dormÃ. Me quedé viendo al techo, con el corazón pesado. A las seis doce de la mañana, mi madre me llamó. Mi abuela habÃa fallecido. No lloré de inmediato. Solo me quedé allÃ, con el teléfono en la mano, recordando la mirada vacÃa de aquel hombre. Su voz, sus palabras. No habÃa forma de que supiera. Nadie lo sabÃa más que yo. No creo que aquel hombre haya sido un loco, ni mucho menos un vidente. Yo creo que esa noche hablé con la misma muerte y vino a avisarme lo que sucederÃa.
40:41 Creo yo, solamente por cortesÃa. Hola Alex Mi nombre es Carla Valentina Te quiero contar una experiencia Que me sucedió en mi segundo empleo Cuando tenÃa 20 años Conseguà empleo en un OXXO Durante la tarde me sentÃa muy bien, pero en determinado tiempo me ofrecieron el turno de noche. El Oxxo donde me encontraba era un Oxxo céntrico, por lo tanto habÃa demasiadas tiendas y demasiados puestos de comida durante la noche. Por lo tanto el Oxxo no cerraba, mantenÃa sus puertas abiertas las 24 horas no como otros tantos que cierran sus cortinas y y atienden por ventanilla, me dijeron algo curioso, y es que a pesar de estar en una zona céntrica, a pesar de atender a muchos clientes, jamás lo habÃan asaltado, esto de cierta manera me tranquilizó, pues soy una mujer, y básicamente me quedarÃa sola toda
42:13 la noche, no tendrÃa acompañante, yo acepté honestamente por la paga, El turno de noche en el Oxxo es mejor pagado. Cuando me dieron el turno y me dijeron que me presentara en punto de las 11, mis compañeras me dijeron, no te preocupes, no vas a estar sola. Ahà va a estar Doña Camila. Obviamente yo pensé que esto lo decÃan para espantarme. Te voy a poner más o menos al tanto. Doña Camila era la dueña del Oxxo. Ella habÃa adquirido esta tienda. pero doña Camila ya tenÃa aproximadamente unos seis años de haber fallecido, y algunos empleados, sobre todo en el turno de noche, decÃan que se manifestaba. Yo no creÃa en todo esto, pensé que solamente era alguna broma, algún tipo de novatada, ya sabes, por ser la nueva.
43:11 Pero el caso es que pasaron los turnos, y yo empecé a ver cosas extrañas que sucedÃan, cosas que me decÃan que pasaban pero que yo dudaba de esto la primera es que cuando yo me encontraba en la tienda ya sea atendiendo ya sea en el inventario cambiando etiquetas escuchaba cómo se azotaba la puerta del baño e incluso los clientes me dijeron oye disculpa se azota muy feo la puerta se azotaba de tal manera alex que parecÃa que la querÃan tumbar pero yo al entrar La puerta dejaba de moverse... Excepto en una ocasión... Cuando entré al almacén...
43:54 Y vi la puerta del baño... Que se abrÃa y se azotaba de forma muy volátil... Para ponerlos más al tanto... El baño de Loxo se encuentra en el almacén... Y éste se encuentra encerrado... A excepción por las tardes cuando dejan inventario o algo... Asà que no habÃa corriente de aire que existiera en ese momento... para que la puerta, hiciera aquello, yo traté de lidiar con esto, a final de cuentas, no era algo que, me dejara traumada, o muy aterrorizada, traté de seguir trabajando normalmente, otra cosa que empecé a notar, es que cada vez que venÃan los clientes, y yo tenÃa que atenderlos, ya saben que en el Oxxo hay dos cajas, Siempre notaba que la que estaba desocupada, la que se encontraba apagada, cuando yo la encendÃa, ya sea por error, ya sea para ver algo rápidamente, el perfil, el usuario, como lo conozcan, siempre era el de Doña Camila.
45:07 Como si ella estuviera ahà trabajando conmigo. Todos los perfiles que utilizamos en el Oxxo son solamente de nosotros. Nosotros tenemos la contraseña, etc. Hacemos esto para que no haya malentendidos. Más que nada por ferias o por depósitos que salen mal. Asà uno puede saber quién lo atendió. Lo extraño aquà es que siempre que se iban mis compañeras, yo veÃa ambas cajas, ambas pantallas, y se encontraban en blanco, o sea, sin ningún perfil. Cuando yo entraba y ponÃa el mÃo, solamente una caja tenÃa perfil en ese momento. Sorpresivamente, no importaba si estuviera en la caja 1 o en la caja 2, siempre en la caja que se mantenÃa vacÃa y abrÃa la pantalla, siempre aparecÃa el perfil de Doña Camila, como si ella estuviera compartiendo conmigo el turno. Esto era algo muy extraño. Traté de pensar que tal vez mis compañeras, por hacerme la broma, calibraban la computadora para que se accionara el perfil de Doña Camila y Entre la noche, pero claro, esto es ridÃculo. Esto no puede pasar. Pero yo preferÃa pensarlo. Delante del Oxxo, más o menos como a media cuadra de distancia, siempre se ponÃan puestos de comida.
46:32 Tacos de cecina, tortas, etc. Y siempre que salÃa se me antojaban Alex. En una ocasión salà y vi que, pues... Era un horario en el cual no venÃan clientes, por eso de las dos y media a tres de la mañana. Los tacos se quitaban por eso de las cuatro, asà que todavÃa tenÃa tiempo. Corrà y mantuve la mirada fija al Oxxo, más que nada para checar si no llegaba algún cliente. Yo le pedà a un chico, el cual se encontraba ahà con el taquero, que lo ayudaba de vez en cuando, era un niño, que si por favor me podÃa echar un ojo. y que de recompensa le iba a dar un dulcecillo ahà de los del Oxxo.
47:20 Ãl dijo que sÃ, se fue corriendo y se paró enfrente del Oxxo, y yo lo estaba viendo desde allá. Ya algo más tranquila, ordené, esperé, empecé a platicar, y una vez que pagué y me dirigà de nuevo a la tienda, el niño me dijo que no sabÃa por qué le habÃa pedido que vigilara el Oxxo, que yo no me encontraba sola. que ahà habÃa otra compañera mÃa, te quiero recalcar algo, el niño, si bien vivÃa por ahÃ, casi no tenÃa plática con nosotras, de vez en cuando lo veÃamos, pero él no sabÃa nada, sobre doña Camila, cuando yo le pregunté a qué se referÃa, este me dijo, que habÃa visto una señora, caminando con el uniforme de luxo, allà adentro de la tienda, Esta señora tenÃa el pelo blanco, como si tuviera muchas canas. TenÃa unos lentes y cojeaba de un pie. Alex, yo nunca conocÃa a doña Camila.
48:21 Solamente la vi en fotos y me decÃan cómo actuaba. Era una mujer, algo dulce pero también muy estricta. Y todo lo que me dijo aquel niño eran las mismas caracterÃsticas que tenÃa doña Camila. Cojeaba de un pie A ella no le gustaba pintarse el cabello, por lo tanto, a través de los años, su cabello era pura cana y siempre portaba con lentes. En ese momento supe que todo lo que habÃa vivido, que todo lo que habÃa ignorado, no eran coincidencias. Alguien me estaba acompañando en aquel turno.
49:06 Esa fue la mayor revelación que tuve. A pesar de seguir trabajando en ese turno de noche, no vivà otras cosas más allá de escuchar pasos en el cuarto frÃo o escuchar que la puerta del baño se cerraba de golpe. Solamente aquella vez que este niño me dijo que era acompañada por esta persona cuando yo sabÃa perfectamente que estaba sola, fue la única noche en donde tuve más miedo. Incluso recé y le dije a doña Camila que por favor no se me apareciera, que anduviera con aquà cuidándome y ayudándome, pero que no se me apareciera, que yo era muy asustadiza y que de seguro, si se me apareciera, iba a quedar ahÃ, que se me iba a paralizar el corazón.
49:55 Afortunadamente creo que me huyó, ya que nunca se manifestó ni siquiera de sombra. Esa fue mi historia, Alex, una experiencia que vivà a mis 19 años. y que afortunadamente en otros trabajos que he tenido, no se han repetido. Te mando muchos saludos, y gracias por compartir mi historia. Mi nombre es Montserrat Orozco. Mi experiencia es la siguiente. Alex, cuando yo entré a trabajar en un Oxxo, vivà una experiencia tan perturbadora que me alejó por completo de todas las tiendas de autoservicio. Después de trabajar en aquella tienda, solamente me dediqué a trabajar en tiendas departamentales, en áreas ejecutivas, Todo lo que no tuviera turno de noche o estar atendiendo clientes durante la noche. Después de escucharla creo que me entenderán un poco. HabÃa entrado a trabajar en un OXXO y ya llevaba trabajando en este cerca de dos meses. Pero,
51:25 en este tipo de tiendas a veces te rolan turnos. A veces estás de mañana, otras veces estás de tarde, otras veces te toca de noche. A mà jamás me habÃa tocado de noche. De hecho, habÃa un chico que se llamaba Mauricio y este chico se mantenÃa siempre en el turno de noche. A veces cambiaba turnos, ya sea por su descanso, por una incapacidad, etc. El caso es que él siempre estaba de noche. Pero hay ciertas temporadas donde necesitan a dos empleados trabajando en todos los turnos. Esta temporada llegó, que era temporada de verano, Y como estoy en una ciudad turÃstica, pues llegan muchas personas. Si bien en la noche llegan muchas personas también, en horas de la madrugada, hay cierto horario que simplemente no hay ni un alma. Y ese cierto horario, Mauricio lo ocupaba para hacer inventario o para cenar. Me enviaron con él un par de dÃas. La primera noche él me dijo algo, algo que se me quedarÃa grabado para toda mi vida.
52:39 Y es que él me dijo, cuando iba para el baño, que me iba a quedar yo sola, que tuviera cuidado de ciertas personas. Yo le pregunté que a qué se referÃa, y él ya me iba a decir algo. Recuerdo perfectamente que abrió su boca y en ese momento se frenó, como si me estuviera ocultando algo, como si en ese momento se hubiera arrepentido de lo que estaba a punto de decirme. Ãl simplemente me dijo, mira, hay vagabundos por la zona. Cuida de que si uno de ellos viene y te pide comida, no se la des. Te voy a hablar más claro. Hay una niña por aquÃ. Viene a veces, te toca la puerta y te pide un dulce.
53:25 No se lo des. No importa que se te quede viendo. No importa que tú digas, es solamente un dulce. No se lo des. Porque si se lo das, van a venir más vagabundos y van a querer pedirte lo mismo, entonces pues la verdad, para no tener tantos problemas, abstente de eso, yo le dije que sÃ, que no se preocupara, aunque también salÃa mi duda,¿ por qué una niña estarÃa pidiendo dulces a plenas 3 de la mañana? Ãl me explicó que pues esta chica también era una chica en situación de calle, por lo tanto no iba a la escuela, no tenÃa deberes, entonces era común ver ese tipo de niños a cualquier horario. Ãl se fue al baño, y yo me quedé pensando en esto. Aquella primera noche, no vi nada extraño, Alex. No me encontré con nada. Pero a la noche siguiente, vaya que sà vi algo. Cuando Mauricio se encontraba en el cuarto frÃo, rellenándolo, pues tenÃa que cargar cosas pesadas, y yo me mantendrÃa en la caja, por si algún cliente llegaba, me tocaron la puerta. Aquel Oxo Alex, a partir de las 12 de la noche, se bajan cortinas, se cierran puertas con llave y solamente atendemos por ventanilla. Entonces me tuve que acercar a la puerta, deslicé la ventanilla y vi enfrente de mà a una niña.
54:53 Esta niña vestÃa con harapos, tenÃa muchas manchas en la cara como de suciedad y tenÃa unos ojos pálidos. con un color café muy pálido, Alex. Sus labios también estaban como que moraditos. ParecÃa enferma y también se veÃa en unas pésimas condiciones. La niña me preguntó si no tenÃa un chocolate que le regalara. Inmediatamente por la pinta, supe que era una chica de la calle, una niña, de aproximadamente unos nueve años. Yo en ese momento recordé lo que me habÃa dicho Mauricio. y con todo el dolor de mi corazón le dije, lo siento pero no puedo dar dulces, va contra las reglas, en ese momento la chica se me quedó mirando, y me suplicó dos veces más, por favor señorita, tengo mucha hambre, tengo mucho frÃo, no me puede regalar ni siquiera un dulce, yo soy muy empática Alex, y ver a un niño en esas condiciones, la verdad es que me parte el corazón, Y a pesar de que dentro de mà querÃa darle ese dulce, incluso pagárselo no habÃa ningún problema. Tal vez ocasionarÃa más problemas.
56:10 Tal vez esta niña, como dice Mauricio, le dirÃa a los demás vagabundos y se armarÃa un completo desastre. No podemos andar regalando comida. Y mi salario no me da para comprarle a todos los vagabundos. Entonces se lo volvà a negar. La chica se fue. Y cuando Mauricio salió del cuarto frÃo le dije, oye ya vino la niña, me pidió un dulce. En ese momento Mauricio se puso tenso. Y yo vi en su cara una expresión de horror y terror a Alex, como si no se lo esperara. Ãl simplemente me dijo,¿ qué te dijo la niña? Yo le respondÃ, solamente me pidió un dulce.¿ Por qué?¿ Qué tiene de malo? Ãl me dijo nada. Nada, nada. Rápidamente cambió el tema, Alex. Empezó a hablar de otras cosas, de inventario, de demás compañeros. Y yo lo noté. Noté que este tema, como que a él lo ponÃa un poco nervioso. En mi inocencia pensé que tal vez este chico les habÃa dado algún tipo de dulce y habÃa tenido algún problema con los indigentes. Pero no. Pasaron otros dos dÃas, Alex, y los otros dos dÃas, sin excepción, se me habÃa presentado la niña pidiéndome un dulce, con las mismas manchas en la cara, con la misma ropa
57:41 vieja y con el mismo semblante. En la tercera noche, cuando me encontraba poniendo algún producto, a nosotros nos llegan productos en cajas azules y tenemos que ir pasillo por pasillo cambiándolo y rellenándolo, En ese momento, creo que Mauricio no recuerdo bien. El caso es que no se encontraba en tienda. Se encontraba en el almacén, en el cuarto frÃo o en el baño. Yo estaba sola. En ese momento, escucho cómo tocan la puerta. Rápidamente alzo la cabeza. Y como habÃan bajado toda la cortina, no puedo ver con propiedad quién es el que está tocando la puerta. Tengo que ir hacia la ventanilla, deslizarla y por ahà puedo ver.
58:25 Y veo que es otra vez la niña. En ese momento... A mà me dio mucha lástima, asà que deslicé la ventanilla y le pregunté,¿ Cada cuánto comes?¿ O qué comes? La niña me respondió que nada. En ese instante tomé la decisión de por lo menos aquella noche darle algún dulce, pero eso sÃ, le dejé bien en claro que yo podÃa darle dulces a ella, pero solamente a ella, que no fuera con otros vagabundos ni les dijera nada, porque no querÃa tener problemas. Ella me dijo que no harÃa nada, que me harÃa caso. Yo me di la media vuelta.
59:07 Empecé a escoger uno de los dulces que se encontraban allà en las cajas, que tenemos ahà por debajo. Y cuando le pregunté cuál dulce querÃa, ella me respondió. Pero me respondió muy cerca, Alex. Tan cerca que pude sentirla atrás de mÃ, a centÃmetros. Cuando volteé súbitamente, la vi, se encontraba a mis espaldas, adentro de la tienda, con el mismo semblante. En cuestión de segundos habÃa entrado, la puerta no estaba abierta, la reja seguÃa abajo, simplemente habÃa aparecido atrás de mÃ, y inmediatamente comencé a gritar y a correr, y por las cajas que tenÃa en el suelo terminé cayéndome. Mauricio salió rápidamente del lugar donde estaba, y me preguntó qué era lo que habÃa pasado.¿ Por qué habÃa gritado y por qué me encontraba ahà en el suelo? Yo solamente le dije que la niña se habÃa metido al oxo y que me habÃa espantado. Mauricio rápidamente me levantó. Y después de calmarme que pasaron algunas dos horas y no te miento, dos horas en las que el oxo permaneció cerrado, algo que no tenÃamos que hacer, pero lo hicimos. Ãl me dijo lo siguiente. Mira, por aquà cerca no hay vagabundos. lo que pasa es que, hay una niña que viene, que no está viva, pero que si le das la importancia, si es que la atiendes, corres con el riesgo, de que ella se meta a
1:00:39 la tienda, yo lo que hago es ignorarla, cada vez que lo veo, enfrente de la puerta la ignoro, porque ya me ha pasado, es un espÃritu que viene a veces, no sabÃa cómo explicártelo, porque pensé que no me ibas a creer o me tacharÃas de loco. Por eso lo único que tenÃa decirte es que era una vagabunda y que no le hicieras caso. No pensé que se fuera a meter. Alex, aquella noche fue la última trabajando en aquel oxo. Yo renuncié y le dije al jefe lo que vivÃ. Este se me quedó viendo como creyéndome, asà como que no. Y lo invité, Lo invité a que pasara una noche en su tienda. Después de aquella experiencia, jamás volvà a postularme para una tienda de autoservicio. Mi nombre es Olivia MartÃnez Buenas noches Alex Quiero compartirte a ti Y a toda tu audiencia Mi historia de horror Yo trabajé en un Oxxo hace tiempo En este Oxxo
1:02:12 Me desempeñé casi 5 años Y en el último año vivà esto Creo que fue por esto mismo que tomé la decisión de salirme Verás Yo habÃa estado en todos los turnos Mañana, tarde y noche Y jamás me habÃa pasado nada paranormal Solamente fue un descuido Solamente fue flojera de mi parte Lo que repercutió en que yo viviera esto Verán, les explicaré Tenemos un horario cuando estamos en el turno de noche Nosotros llegamos a las 11 Y por eso de 11 y media, máximo 12 de la noche Tenemos que estar cerrando las cortinas bajar las cortinas metálicas que están tanto de un lado del oxo como del otro y enfrente. Estas cortinas casi por completo cubren la vista, a excepción de unas rendijas que están en medio de esta, a la mitad.
1:03:12 Por ahà si uno se acerca puede ver lo suficiente para ver qué hay del otro lado. Más que nada lo hacen por precaución, porque hay muchos asaltos durante la noche. Sucede que yo habÃa llegado, habÃa abierto mi caja, y como habÃa muchas personas, simplemente me demoré. Después de esto, llegaron unas amigas mÃas, y después se fueron por eso de las doce y media. Yo estaba hablando con ellas, mientras que mi compañera estaba haciendo otras cosas, aunque también estaba en la plática. En fin, se me habÃa pasado el horario. Iban a dar la una de la mañana. y yo apenas estaba cerrando las cortinas desde adentro. Cuando llegué al lado izquierdo de la tienda, me encontré con algo que jamás habÃa visto. HabÃa un hombre con un traje negro y un sombrero que estaba del otro lado de la banqueta pasando la calle, observando, como si estuviera esperando algo. Yo pensé en ese momento que tal vez era un hombre que... Estaba esperando a una persona. A veces agarran el oxo como punto de encuentro. Adolescentes, parejas, familias, etc.
1:04:32 Yo bajé la cortina y lo que me llamó la atención es que en cuanto me vio esta persona empezó a remedarme como si fuera algún tipo de espejo. Mis movimientos los hacÃa también él. Inmediatamente pensé que era solamente un chiflado que andaba por ahÃ. Solamente bajé la cortina y me fui. Pasaron unos minutos hasta que nuevamente pasé por aquel pasillo. No vi nada porque, como te expliqué anteriormente, uno necesita acercarse y empezar a mirar para todos lados para ver qué hay del otro lado. La cortina casi cubre por completo la vista. Cuando salà del almacén y pasé nuevamente por la cortina, simplemente por curiosidad Alex ya habÃan pasado como una hora y media pensé que aquel hombre ya se habÃa ido pero cuando me asomé lo vi ahà estaba aquel hombre parado del otro lado de la calle con el mismo aspecto y me estaba arremedando ponÃa sus manos alrededor de sus ojos y hacÃa como si estuviera viendo a través de una ventana Justamente lo que yo estaba haciendo en ese momento. Me retiré. Y empecé a sentir miedo.¿ Qué hacÃa un hombre ahà completamente solo?
1:06:00 Observando hacia la tienda. Arremedando mis movimientos.¿ Y cómo sabÃa mis movimientos, Alex? Te repito, la cortina cubre casi todo. Y él parecÃa arremedarme con mucha facilidad. Como si me estuviera viendo claramente. Yo me fui, traté de olvidar todo, simplemente empecé a hacer mis cosas en la tienda. Aunque pasaron los minutos y le tuve que decir a mi compañera, oye,¿ a ti no te ha tocado ver a un hombre? Asà que se pone afuera del oxo. Ella muy extrañada me dijo que no. Yo le empecé a decir que habÃa un hombre en ese momento, del otro lado de la banqueta, que no sabÃa si era un loquito o tal vez una persona peligrosa. pero que se encontraba ahà observando la tienda. Mi compañera y yo fuimos hasta aquella cortina y nos asomamos. Ahà estaba Alex arremedándome. Yo quise hacer una prueba. Alcé mi brazo, lo extendà por completo y este hombre hizo lo mismo. Era imposible que lo viera.
1:07:13 La cortina me estaba cubriendo, pero aquel hombre me veÃa. En ese momento mi compañera tomó la decisión de salir de la tienda y empezar a gritarle. Yo me quedé. Obviamente la vi desde la puerta. Mi compañera que tenÃa más años que yo, yo en aquel tiempo cumplirÃa apenas 21. Mi compañera ya tenÃa 40. Era una señora. Y pensó que tal vez era un hombre que me estaba siguiendo o que me estaba casando. Mi compañera salió y empezó a gritarle. pero este hombre no respondÃa. Este hombre solamente se quedaba parado viéndola. Y justamente cuando se empezó a acercar, de manera muy rápida caminando, mi compañera decidió meterse y cerrar la puerta con llave. Me dijo que tenÃamos que tener preparados los celulares para llamar a la policÃa si es que aquel loco venÃa. Cuando nos volvimos a fijar hacia la cortina, ahà se encontraba nuevamente, como si fuera una estatua.
1:08:17 Justo en ese instante llegó una camioneta. Era una camioneta con varios chicos. Y mi compañera me dijo que les iba a pedir ayuda a ellos. Inmediatamente después de atenderlos. Con mucha amabilidad, eso sÃ. Les contamos a los chicos lo que estaba pasando. Que habÃa un hombre allá al lado del Oxxo. Y que habÃa estado toda la noche ahÃ. Que parecÃa que querÃa entrar. Los chicos de manera inmediata. fueron hacia aquel sujeto, pero a los segundos volvieron y nos dijeron que no habÃa nadie, que ahà no se encontraba ningún sujeto, pensamos en nuestra ingenuidad que tal vez se habÃa ido, que tal vez por fin lo habÃamos espantado, los chicos fueron en su camioneta, y volvimos a fijarnos por la cortina, ahà estaba Alex, no se habÃa movido, en ese momento mi compañera tuvo una idea, la cámara que tenÃamos de seguridad, Estaba apuntando... Hacia ese último pasillo...
1:09:19 Esta cámara... TenÃa una muy buena calidad... Y si se acercaba... PodÃa ver rasgos... Era una cámara de seguridad... Muy sofisticada... Y con esa imagen... Tal vez podÃamos dársela a la policÃa... Tal vez de esa manera... Aquel hombre ya no vendrÃa... Tomamos la decisión... Una arriesgada decisión... De alzar la cortina... Solamente por unos segundos... y dejamos que la cámara enfocara, la imagen de la cámara abarcaba hasta aquella banqueta, asà que con mucha facilidad tuvo que haberlo grabado, dejamos la cortina levantada como un minuto, y después la cerramos, decidimos ya no prestarle atención, total, la puerta tenÃa llave, todas las ventanas tenÃan las cortinas, no habÃa manera de que aquel hombre entrara, hasta que dieron las siete de la mañana.
1:10:18 Al checar la cámara, Alex, no me lo vas a creer, pero no habÃa nadie. La cámara no habÃa enfocado a nadie del otro lado de la banqueta. Y no es como si no lo pudiera alcanzar, claro que sÃ. Allà estaba todo, las macetas, la banqueta, la pared que estaba atrás de él. Lo único que faltaba era aquel sujeto, Algo prácticamente imposible, pues estábamos presentes también nosotras en la grabación alzando la cortina. Y nosotras recordamos muy bien que ahà estaba el sujeto. Pero la cámara no lo captó. Después lo que hicimos, Alex, fue cerrar la cortina exactamente antes de medianoche. Y tapar los orificios por donde veÃamos a aquel hombre. Les pusimos cinta negra. SabÃamos que no era una persona, Alex. SabÃamos que era otra cosa, que durante toda la noche se quedaba observando hacia la tienda.
1:11:20 Por alguna extraña razón, solamente nosotras podÃamos verlo. Asà continué trabajando ahà por otros meses, y acatamos siempre esta regla, cerrar antes de las doce y tapar todos los orificios, pues tal parecÃa ser que aquella entidad Se manifestaba... Solamente después de medianoche... Gracias por contar mi historia Alex... Saludos a todos los criptomaniacos... Hola Alex... Mi nombre es Julieta Vargas.
1:12:13 Te quiero contar una experiencia que me sucedió hace aproximadamente tres años. En aquel tiempo yo trabajaba en un oxo. No te puedo decir cómo es que esta entidad, este fantasma, apareció ahà en el trabajo. Porque para serte sincero, ni yo ni mis compañeros saben el porqué. Simplemente una noche se empezaron a manifestar cosas sin explicación alguna. Aquel oxo era un oxo normal como cualquier otro. Nadie habÃa hecho nada malo, al menos que yo supiera o mis compañeros supieran.
1:12:58 El caso es que de la noche a la mañana empezaron a suceder cosas y por esto mismo me vi obligada a dejar de laborar ahÃ. te empezaré por contar algo, a este oxo llegó un pequeño chihuahua, era un perrito muy adorable, parecÃa que lo habÃan tirado, ya sabes ese tipo de personas que abren la puerta cuando van en una carretera y echan al perro, el perrito habÃa llegado solo, como nos dio mucha ternura ahà en el oxo empezamos a alimentarlo, le empezamos a dar croquetas, leche, agua, Obviamente cada uno le compraba su respectivo alimento y nos Ãbamos turnando.
1:13:45 Tanto asà que decidimos adoptarlo. Pero el perrito se habÃa engrido tanto en la tienda, que a pesar de llevarlo a la casa de alguno de nosotros, no se sentÃa a gusto. Ãl querÃa estar en su tienda, por lo que lo trajimos nuevamente y ahà se quedó con nosotros. Todo el dÃa y toda la noche, El perrito estaba en la tienda o en las afueras de esta. Este perro fue el primero en notar algo extraño. Y es que él siempre era muy amigable con todos, solamente que una tarde, una tarde noche. Por eso de las nueve, el perrito empezó a gruñir y empezó a ladrar hacia el cuarto frÃo. Para entrar al cuarto frÃo, primero se tiene que entrar en el almacén, Casi siempre este almacén tenÃa la luz apagada durante las tardes o durante las mañanas.
1:14:42 Ya cuando estaba atardeciendo, cuando caÃa la noche, tenÃamos que encender la luz. Antes de que la encendiéramos, el perrito siempre estaba ladrando, algo que no era normal en él. Tanto asà que fuimos a ver a qué era lo que le ladraba y vimos que era al almacén. El almacén en ese momento se encontraba con la luz apagada y no se podÃa ver nada. al menos de primera instancia, porque yo pude ver asà como mi compañero, una vez que nuestros ojos se fueron acoplando a la luz, a la poca iluminación, pudimos ver entre toda la oscuridad a un hombre, o más bien la silueta de uno que se encontraba parado ahà en medio del almacén, parecÃa un hombre, tenÃa su silueta, sus piernas, sus brazos, todo, En ese momento mi compañero solamente atina a preguntar si es Marcos, otro compañero que tenÃamos de tarde, tal vez habÃa quedado, y le grita Marcos, Marcos eres tú, pero nadie nos contesta.
1:15:50 Mi compañero enciende la luz, y cuando el almacén se ilumina, pudimos ver que no habÃa nadie, aquella silueta se habÃa ido, al apagarla de nuevo, vimos que esta se mantenÃa, Asà que lo primero que pensamos era que tal vez las cajas, algunos artefactos de limpieza estaban haciendo que se vean sombras, pues algo aterradoras. Al menos esa explicación me dio mi compañero, aunque yo veÃa muy claro que ahà se encontraba un hombre parado. Decidimos dejar la luz encendida, pues para que esto no se repitiera, pero por alguna extraña razón el perrito ladraba y ladraba siempre. Y era como si nos tratara de advertir algo. Porque siempre se ponÃa en medio cuando Ãbamos al almacén. Como si este no quisiera que entráramos ahÃ. Una noche mi compañero entró. Se fue al cuarto frÃo. A pesar de que el perrito lo jalaba y le ladraba. Hubo un accidente aquella noche. Mi compañero sufrió algunas lesiones. Ya que nosotros almacenamos agua, refresco... jugos, etc., apilados, de alguna extraña manera una de aquellas torres que habÃamos apilado en el cuarto frÃo, se habÃa caÃdo y le habÃa caÃdo encima a él. Ãl recuerda que en ningún momento sacó bebida de aquella torre, asà que no tenÃa motivos por la cual se hubiera caÃdo. Como si no
1:17:22 fuera poco, una de mis compañeras también habÃa dicho que cuando se encontraba en el almacén quitándose el uniforme, y alistándose para salir pues iba a cenar con su marido la luz se encontraba apagada esta no encendÃa como si el foco estuviera fundido justamente en ese momento sintió como unas manos empezaron a pasar por todo su cuerpo ella pensó que era un hombre porque la sentÃa la sentÃa con firmeza eran unas manos heladas que la pasaban por los hombros los brazos por las caderas hasta llegar abajo Recuerdo que mi compañera salió gritando y llorando, diciendo que habÃa un hombre adentro. En ese momento mi compañero y otros dos chicos que estaban ahà en la tienda, entraron al almacén y encendió la luz. Aquel foco que no habÃa querido encender antes, hace minutos, ahora encendió. Y ya no habÃa nadie. También Alex cuando yo entraba, que siempre mantenÃa tener la luz encendida, cuando entraba para el baño, VeÃa la misma sombra... Parada en aquel almacén... La gota que derramó el vaso... Fue precisamente... La mascota que tenÃamos...
1:18:41 Que nos avisaba cuando aquella presencia estaba ahÃ... Una noche simplemente... No la vimos... Y cuando fuimos al almacén... Ahà se encontraba... Ya no estaba viva... Yo tomé la decisión de salirme a trabajar de ahÃ... El Oxxo que antes era una tienda normal... ahora se encontraba poseÃda por algo, no era la única que yo pensaba esto, sino más también, más de mis compañeros, total yo me salÃ, y otros dos amigos también, misteriosamente, el Oxxo cerró, dos meses después, no sé qué es lo que habrá pasado, no sé si es que, habrÃan invocado algo, el caso es que el Oxxo se quitó, y ahora, Simplemente es un terreno El cual jamás ha sido ocupado Esta siguiente experiencia Pertenece a Claudia Revilla Claudia es una cajera de Oxxo Y en esta ocasión nos quiere contar una experiencia que le sucedió, que realmente es triste. Claudia se arrepiente hasta el dÃa de hoy de no haber actuado a tiempo, porque puede
1:20:13 que tal vez una vida se hubiera salvado. Comienza de la siguiente manera su experiencia. Ella iba elaborando aquà cerca de algunos 3 o 4 años, asà que al trabajar en un Oxxo, Puesto en una colonia pues... Más o menos urbanizada... ConocÃa muy bien a los clientes... Que iban a comprar con frecuencia... Eran los vecinos de ahÃ... En una ocasión... Claudia ve que entra una niña y su padre... Ella para este tiempo... TenÃa el horario nocturno... Y ve que la niña y el padre empiezan a... Caminar por los pasillos... a ver los diferentes productos, los diferentes precios, y después de agarrar un par de cosas, van con ella y le pagan, la niña parece estar en un pésimo estado, no tan solo por la forma en la que la ve, asà vestida, con harapos, sino también en su complexión, es alguien de complexión muy delgada, y se notaba también por su higiene, que no se habÃa duchado en algunos dÃas, Ella asumió que tal vez era una familia de escasos recursos y...
1:21:32 Tal vez el acceso al agua. Pues no la tenÃan como tantos otros. Pero lo siguiente es que esta familia... Tanto el padre como la madre... Empiezan a ir todas las noches. Y obviamente Claudia empieza a ver... Que el hombre compra mucha cerveza. Y algunas cosas que digamos pueden ser sospechosas. Hasta que llega el momento... En que ya no va el padre ni la madre Sino que solamente va la niña Esta niña va por todo Compra todos los vÃveres Va con Claudia y le paga Claudia asumió que tal vez esto solamente pasarÃa una o dos veces cuando mucho Se notaba que la familia acababa de llegar a los suburbios Algunas vecinas los conocÃan de vista pero DecÃan que solamente se la pasaban encerrados en su casa y Casi no salÃan. Después cada noche la niña iba.
1:22:32 En absoluta soledad. Por eso de las doce de la noche. Incluso Claudia ya habÃa cerrado para cuando llegaba la niña y solamente por ella abrÃa de nuevo la tienda. Hasta que llegó el dÃa en el que Claudia no se pudo contener y le preguntó, oye,¿ y tus papás por qué no vienen? Empezó a platicar con esta niña. Y esta niña a grandes rasgos le explicó que, al menos con sus palabras, le dio a entender que sus padres pues no se preocupaban por ella, ni mucho menos por sus hermanos. Ella no iba a la escuela, y el único método que tenÃa para generar dinero era vender algunos dulces entre los autos cuando se ponÃa el semáforo en rojo.
1:23:25 A Claudia por supuesto esto le disgustó, pero no podÃa meterse, no querÃa problemas. Siguieron pasando las semanas, hasta que esta niña llega con marcas de agresión en su cara y en su cuerpo. Claudia obviamente y de la mano de otras vecinas se dan cuenta de esto y hacen un alboroto, llaman a las autoridades y todo se va hacia la casa de esta familia. Obviamente los responsables eran los padres Tanto la madre como el padre Pero al final de cuentas Y a pesar de que se hizo una investigación Y a pesar de que se habÃan llevado a los niños Simplemente pasaron algunas dos semanas Y los niños volvieron a la casa Los niños habÃan vuelto Y todo siguió perfectamente normal como antes Aquellos padres no se preocupaban por ellos Y simplemente los hacÃan trabajar Aunque las visitas a Loxo fueron disminuyendo, la niña cada vez iba menos, hasta que inevitablemente dejó de ir. Claudia pensó que era tal vez porque el padre sabÃa que ella habÃa sido parte de toda esa multitud que lo habÃan acusado a él y a su esposa de las agresiones de su hija.
1:24:48 Y dijo tal vez por eso no la deja venir, tal vez porque ya no quiere que Nosotros lo acusemos Y siguieron pasando las semanas Y esta niña ya no se presentó Hasta que una noche Cuando Claudia se encontraba completamente sola Cuando estaba esperando a su compañero Vio a la niña Que andaba ahà Entre los pasillos de la tienda Claudia obviamente le llama la atención Y la llama Para que venga otra vez con ella pero la niña no va, a diferencia de dÃas anteriores, la niña en este momento, se presenta como alguien muy sonriente, la niña está a carcajadas riéndose como si estuviera jugando, corre entre los pasillos, y Claudia a pesar de que va por ella a buscarla, no la encuentra, solamente ve su cuerpecito correr de un lado para el otro, mientras está riendo, Esto le pasó dos noches seguidas y extrañamente Claudia asegura que en ningún momento la vio entrar a la tienda y tampoco la vio salir de esta, ni siquiera escuchó la puerta sonar. Pero cuando fueron las vecinas con las que Claudia platicaba habitualmente, esta les preguntó sobre qué habÃa pasado con aquella familia y la niña sobre todo, qué
1:26:21 habÃa pasado con ella. que la habÃa visto algunas noches, pero que se comportaba de una manera extraña, a pesar de andar risa y risa. Las vecinas no supieron qué responderle, solamente le dijeron que aquella casa simplemente se habÃa cerrado a calicanto, y que nadie habÃa salido de ella, ni mucho menos entrado. ParecÃa como si estuvieran resguardados todos en la familia. Pasaron de más semanas, y finalmente el horror. Se disparó en aquella colonia. Empezó a emanar un hedor. Muy nauseabundo. Desde aquella casa. Al llamar a las autoridades. Y.
1:27:07 También al vecino centrar a esta. Se dieron cuenta. De que dentro de la casa. HabÃa un cuerpo. El cual se encontraba en estado de. Descomposición. No era más ni nada menos. Que el cuerpo de aquella niña. el cual ya llevaba mucho tiempo ya sin vida, y por si se lo preguntan, exactamente los dÃas en que esta nena perdió la vida, fueron los mismos dÃas en los que Claudia pudo verla en el Oxxo, Claudia cree que cuando esta niña perdió la vida, fue al Oxxo a despedirse de ella, de alguna extraña manera, pues fue la única amiga que tuvo, Tanto la madre como el padre, asà como también los otros dos hermanos menores, simplemente desaparecieron. Y a pesar de que se puso una búsqueda contra estos, jamás pudieron encontrarlos. Lo siguiente, criptomaniacos, es un relato de absoluto terror y muy real, porque creo que esto le puede pasar a cualquier persona, no vamos a indagar en temas paranormales, este es un terror muy terrenal, para desgracia
1:28:39 Verónica Gómez, atravesó por una experiencia, que creo que ninguno de nosotros quisiéramos, pero que lastimosamente, estamos muy susceptibles, a que algún dÃa pase, Verónica nos explica que es cajera de Oxxo Y en una cierta noche cuando le tocaba el turno nocturno Para su mala suerte su compañero con el que TenÃa que hacer ese turno Se reportó enfermo Por esto mismo no pudo estar con ella Pero Verónica es una persona que lleva en este negocio años Sabe perfectamente que el turno de noche Y sobre todo entre semana Prácticamente no hay nada Asà que le dijo que no tenÃa problema. Que no se preocuparan por ella. E incluso el gerente. De ahà mismo de Loxo. Le preguntó si querÃa que le mandaran a alguien más. Aunque llegara un poco tarde. Pero Verónica le dijo que no. Que estaba de más. Que el turno iba a estar tranquilo.
1:29:46 Y aún mejor pues al estar sola. No tiene que hacer inventario. No tiene que hacer otras cosas que... Por ejemplo, le ponen a hacer cuando hay un compañero, asà que decidió pasar aquella noche sola. Este Oxxo donde estaba ella, se ubicaba en un lugar céntrico, por lo tanto, a este no se cierra. No se bajan cortinas, y absolutamente las 24 horas los 7 dÃas de la semana, uno puede entrar a la tienda, con completa libertad. Pero a las tres y media de la noche, a las cuatro, por más céntrico que sea algún lugar, simplemente hay un horario en donde no hay nadie. Y esas horas eran precisamente donde ninguna alma se veÃa caminando por las calles. Verónica se concentraba en su celular y estaba viendo algunos videos. Cuando en eso, ella ve que una camioneta va y se estaciona.
1:30:51 Ahà mismo en el estacionamiento de Luxo Ella espera que tal vez sea un cliente Tal vez algún trabajador que acababa de salir O tal vez algún trabajador que iba a entrar muy temprano Asà que simplemente se alista Guarda las chucherÃas que estaba comiendo Y sigue viendo el celular Esperando que aquel cliente entre a la tienda Pero extrañamente Ninguna persona entra Es entonces cuando Verónica se le queda viendo la camioneta y ve que esta no se mueve. La camioneta simplemente se queda ahà parada. Bueno, razones para esto hay muchas. Hay algunos vehÃculos que simplemente se estacionan ahà para llamar por teléfono, para contestar un mensaje y simplemente luego se arrancan y se van. Es muy común.
1:31:49 Pero lo extraño es que ella nota A pesar de que haya mucha oscuridad Que la persona que está dentro de aquella camioneta No está haciendo ningún movimiento Parece que solamente está sentado ahà Observándola A Verónica esto le empieza a incomodar un poco Y tal vez creyendo que son ideas que ella se está armando en la cabeza Empieza a hacer otras cosas ahà mismo en el mostrador Empieza como que a restarle importancia al asunto Tal vez es una persona que simplemente se estacionó ahà y está dormitando Razones habÃa muchas Pero pasan 10 minutos, 20 minutos, 30 minutos, 40 minutos Y la camioneta no se va La camioneta sigue ahà Y para este momento No habÃa entrado ni un solo cliente a la tienda Y Verónica sabÃa Que ella Era la única persona que se podÃa ver adentro de esta... Justamente cuando...
1:33:00 Ella tenÃa la sensación de que tal vez... Lo mejor serÃa cerrar la cortina... Escucha como la puerta se abre... Y ve como un hombre entra... Es un hombre alto... De 1.85... De cuerpo robusto... Verónica es una persona de complexión muy delgada y muy bajita... Ella dice que mide 1.57... Asà que prácticamente para ella Ãl era enorme Verónica como siempre va Y se pone atrás del escritorio De la caja Y ve como este hombre camina por los pasillos Una y otra y otra vez Como que buscando algo Y al mismo tiempo nada Agarra una cosa Va y la pone de nuevo en su lugar Luego agarra otra Y de nuevo la pone en su lugar... Y ella nota que de reojo... Aquel hombre la está observando... Como si... De vez en cuando volteara y la mirara... Ella siente... Aquella mirada clavada... Verónica a cada momento que pasa... Se está poniendo más nerviosa... Y más nerviosa... Finalmente este hombre se acerca a la caja... Le lleva un par de cosas...
1:34:21 Y le pregunta que cuánto es Verónica empieza a cobrarle Y de una manera muy forzada Aquel hombre empieza como que a hacer plática Una plática muy forzada Y entre plática y plática Este le pregunta Que si está sola O si está con otro compañero suyo Verónica le contesta obviamente que no está sola Y que su compañero está en el almacén Pero que muy pronto iba a salir aquà El hombre toma todas sus cosas, sale del oxo y sube a su camioneta, pero no se va. El hombre se queda ahÃ, no enciende la camioneta, solamente está ahÃ.
1:35:09 Para este momento Verónica tiene todavÃa aún más miedo, porque sabÃa perfectamente que cualquier cosa que el hombre estuviera planeando la involucraba a ella. Si hubiera sido un asalto, él ya lo hubiera asaltado. Pero no, parecÃa cerciorarse de que ella efectivamente estuviera sola. ParecÃa como si se estuviera cerciorando de que Verónica no tuviera quien pedirle ayuda o defenderse. La cosa era con ella, no con dinero. Después el hombre se vuelve a salir de la camioneta. Entra a loxo.
1:35:50 Mirando nuevamente a Verónica. Va hacia la parte de las bolsas de hielo. Y le grita. Que va a ocupar cerca de algunas 6-7 bolsas. Y que si por favor. Puede mandar a su compañero a que le ayude. Verónica para este momento entra a la bodega. Y empieza a gritar el nombre de Carlos. Que era su compañero. Y empieza como que a actuar. Carlos ocupó que vengas con un cliente. Carlos te ocupo acá. Pero al final de las cosas. Ella tiene que salir sola. Y le dice. Que no puede mandar a su compañero. Ya que él se encuentra muy pero muy ocupado. Cargando mercancÃas dentro de la bodega. Y que se encuentra rodeado por estas mercancÃas.
1:36:38 Que se encuentra encerrado. Que él está haciendo su trabajo. Pero que tristemente no lo puede apoyar en este momento. El hombre en ese momento le dice. Ok. Ok. Entonces nada más ocupó una. Mientras sonrÃe y mientras la mira, esta vez más descaradamente. Esta vez con los ojos clavándoselos. Como sabiendo que eso es una mentira. Como sabiendo que Verónica se encuentra completamente sola. El hombre va a la camioneta y nuevamente se queda ahà parado. No se va Después de esto Se sale de nuevo de la camioneta Entra a Loxo Y le pide a Verónica que se dé favor Puede darle un botellón de agua Por polÃtica de la tienda Los empleados son los que tienen que salir Quitar el candado a los botellones de agua Y dárselos al cliente Y para mala suerte de Verónica Los botellones Se encuentran afuera Y es en ese momento que ella se da cuenta... Que precisamente los botellones... Se encuentran a un lado de aquella camioneta... Muy cerca de ella...
1:38:00 Ella nota también... Que el hombre empieza a ver de reojo... Las cámaras de vigilancia... Sea como sea... Ella está más que segura... Y más que dispuesta... A no salir de la tienda... Asà que solamente le da la llave... Y le explica a este hombre que... Por polÃticas de la empresa... Ella no puede salir en el turno nocturno... Asà que le va a tocar a él... Quitar el candado... Y llevarse el garrafón... Que después le traiga la llave... Pero aquel hombre... Hace... Notar un disgusto... Su cara como que se enoja... Y le empieza a decir que por favor... Ella se lo dé... Que él no le entiende a ese...
1:38:44 A esos paquetes en los que... Vienen los botellones... Son como unas puertas raras, que él no sabe sacar un botellón de ahÃ, que por favor, ella saliera y se lo entregara. El escritorio de Loxo, el mostrador en el cual está Verónica, tiene una puerta pequeña de madera, por la cual solamente pueden acceder los empleados. Asà que el hombre no puede atrapar a Verónica con mucha facilidad si se encuentra detrás del mostrador. y ella sabÃa muy bien, tampoco podÃa disgustarlo a tal grado, porque para él serÃa muy sencillo romperla, forzarla y entrar, asà que le hace creer que se iba a salir, Verónica hace un movimiento, para que el hombre primero salga, y ella va enseguida, justamente cuando el hombre habÃa salido, Verónica simplemente cierra la puerta, y baja rápidamente la cortina, Por suerte, la cortina de la puerta se encuentra por dentro y no por fuera.
1:39:52 Justamente cuando va bajando la cortina, que lo hizo todo en fracción de segundos, aquel hombre volvió con un bat de aluminio y empezó a pegarle a la puerta. Empezó a agredir a Verónica. Empezó a gritarle de diferentes cosas que iba a entrar y que iba a ser suya. Verónica en este momento no titubea y marca automáticamente a las autoridades, algo que debió de hacer hace mucho tiempo ya, pero el hombre al ver que era inútil y que no podÃa entrar, simplemente se metió a su camioneta y se fue por donde vino. Verónica nos explica que esa fue la última ocasión en la que pasó sola un turno de noche. Criptomaniacos,¿ ustedes han escuchado alguna vez oÃr sobre fallas en la realidad, sobre escuchar, de que hay varios universos, o de que vez en cuando, muy de vez en cuando, entre todos esos universos, a veces se entrelazan, o a veces simplemente algunas personas tienen la mala suerte de ser arrastradas sin saberlo, a lo que pareciera ser otra dimensión, una muy diferente. Tal vez esta historia pueda
1:41:29 hacerlos pensar un poco sobre esto. La siguiente historia viene de parte de TobÃas GarcÃa. TobÃas es un cajero de Oxxo, y en este momento cuando les pasó esto, se encontraba con su compañero y un muy buen amigo, de nombre Francisco. Francisco y TobÃas llevaban años de conocerse, y llevaban años también trabajando en aquel Oxxo. A los dos siempre les gustaba el turno de noche, era más tranquilo, y eran personas a las cuales les gustaba la vida nocturna, sobre todo los fines de semana, eran chicos jóvenes, tenÃan entre 22 y 21 años, asà que ya se podrÃan hacer una idea.
1:42:19 TobÃas y Francisco se encontraban trabajando dentro del Oxxo, y todo el turno habÃa pasado con absoluta normalidad. Su Oxxo estaba situado en una colonia, y por estar en una colonia, no estar en una carretera o en un lugar céntrico, pues los clientes a partir de la una de la mañana hasta cerca de las cinco y media seis, a lo máximo son como 6 clientes, 5 clientes, ya que por lo regular pues, nadie va a esa hora, todos están dormidos, y solamente son rodeados por casas, asà que TobÃas y Francisco estaban preparándose para cenar, para hacer uno que otro trabajo que tuvieran pendiente, cuando en eso ellos notan, que afuera, hay demasiada oscuridad, Ellos se van acercando y empiezan a notar ciertas cosas Los postes no tienen luz Las casas que comúnmente dejan algún foco prendido A lo mejor de la cochera del patio Están completamente apagados Y allá a lo lejos se ve que tampoco hay luz Entonces ellos piensan Bueno,¿ será que hubo un apagón?¿ Será que se fue la luz en toda la colonia? Bueno, es fácil creer que ellos no hubieran sentido esto porque Loxo tiene
1:43:50 su propia planta, precisamente para esos casos. Entonces salieron a la calle y notaron algo raro. Los dos llegan a concordar en que si bien las calles en las que ellos estaban eran familiares, las notaban un poco distorsionadas. como que habÃa ciertos rasgos diferentes. ConocÃan perfectamente la calle. Ellos llevaban años transitando por ahÃ, años viéndola de noche y viéndola de dÃa, y notaba ciertas cosas que eran diferentes.
1:44:31 Tal vez un poste más cercano, otro poste más lejano, o un bote de basura, donde no deberÃa de haber nada. Eran muy similares, pero al mismo tiempo distintas. Cuando ellos se metieron al Oxxo... Creyendo que tal vez... Se habÃan confundido y todo esto... Solamente... Era un efecto de ilusión... Tal vez debido a que no habÃa luz... Pues veÃan las calles un poco más... Distintas... Ellos querÃan agarrarle algo lógico a esto... Ellos querÃan dar con una respuesta lógica a esto... Pero las cosas no se detuvieron ahÃ... Enfrente de ellos... Empezaron a pasar muchas personas, muchas, una multitud, caminando solamente por la calle. Ellos pensaron, bueno, serán los vecinos.
1:45:25 Tal vez fueron a ver por qué se les fue la luz, tal vez hubo un choque, tal vez se cayó una torre o algo. Asà que ellos después de ver por un tiempo, por aquella ventana, por aquella puerta del Oxxo, Empezaron a notar que empezaron a pasar muchas personas, pero todas esas personas no las conocÃan. Vuelvo y repito, Francisco y TobÃas trabajaban ahà desde hace años y conocÃan a todas las personas de sus alrededores. Y aquellos que estaban caminando parecÃan prácticamente desconocidos, personas que jamás habÃan visto cerca de ahÃ. Ellos abrieron la puerta y salieron. No se acercaron a ellos, solamente los vieron desde el espacio del estacionamiento. Y fue ahà cuando ellos se dieron cuenta de que todos y cada uno de aquellas personas tenÃan los ojos grises. Absolutamente todos. Todos caminaban y ninguno tenÃa pupila.
1:46:39 Solamente era un color gris que por completo cubrÃa el ojo, TobÃas y Francisco, inmediatamente volvieron, cerraron el oxo, y se encerraron en la bodega, y estuvieron ahÃ, prácticamente, hasta que tocaron la puerta, reconocieron la voz, era de un chico que siempre pasaba a ida a la escuela, por eso de las cinco y media a seis, incluso les gritó por sus nombres, Este chico siempre pasaba y compraba algo. Era como su desayuno. Ellos salieron del Oxxo. Y vieron que ahora todo se encontraba completamente normal. Las calles ya no parecÃan raras. Las calles parecÃan normales como siempre. HabÃa luz.
1:47:31 Y sobre todo la presencia de aquellas personas extrañas caminando por la calle. Se habÃan ido. Ya no estaban ahÃ. Francisco y TobÃas atendieron a este chico y se esperaron a que personas adultas llegaran, tal vez para preguntarles qué era lo que habÃa pasado, si tan solo aquello que habÃan visto la noche anterior tenÃa algo de explicación. Pero ellos salieron mucho más perturbados que como empezaron. Le preguntaron a dos personas que vivÃan cerca de ahÃ, a unas casas simplemente. que se habÃan visto la noche anterior una multitud de personas caminando por la calle, y que se habÃan sentido que se habÃa ido la luz pues, parecÃa ser que la luz se habÃa ido en toda la colonia, pero estas personas le dijeron que no, que la luz no se habÃa ido, que ellos lo hubieran notado porque tienen mini split, tienen ventiladores, tienen diferentes artefactos que están conectados a la luz 24-7, además de también algunos de ellos, se paran entre la madrugada, y obviamente lo notan, pero todos ellos les dicen que no, bueno que habrá pasado anoche, nosotros vimos como se fue la luz, y como si esto no fuera suficiente, una chica, que se encontraba en una reunión con unos amigos, precisamente aquella noche, se acostaron
1:49:05 hasta tarde, ella en compañÃa de dos amigas, como vivÃan cerca de ahÃ, Fueron al Oxxo A plenas 3.40 de la mañana Y ellas dicen Que cuando llegaron al Oxxo Vieron que este se encontraba cerrado Pero no cerrado como los chicos lo habÃan puesto No, el Oxxo se encontraba con las cortinas hacia abajo Con la luz apagada Como si este estuviera fuera de servicio Incluso el anuncio también se encontraba apagado Era como si de la nada Aquel Oxxo Hubiera estado fuera de servicio hace meses Se veÃa sucio Y bastante manchado Ellas pensaron incluso que tal vez Lo habÃan asaltado Y se sorprendieron mucho cuando A la mañana siguiente fueron Y lo vieron completamente impecable Francisco y TobÃas No saben muy bien Qué fue lo que pasó aquella noche pero que por suerte solamente ha pasado una vez.
1:50:15 Esta experiencia de ellos no es más que otra cosa. Una de las tantas que ahora se apilan todos los años y todos los años sobre personas que dicen haber vivido alguna falla en la realidad, haber vivido eventos extraños, haberse intercambiado incluso Aunque sea por algunos segundos... Con otros universos... Tú dime criptomaniaco...¿ Qué piensas acerca de estos casos? Criptomaniacos...¿ Cuántos de nosotros... Hemos escuchado alguna leyenda... Que se encuentran en algunos lugares... Tal vez en nuestro trabajo... tal vez en alguna casa abandonada, o incluso en lugares a los cuales asistimos concurrentemente. Esto es muy común, de hecho en varios lugares de trabajo, en almacenes, en maquiladoras, incluso en grandes centros comerciales, se cuentan ciertas leyendas, como cuando se aparece una niña, un niño, o tal vez una mujer de blanco, Estas leyendas son muy populares... Y pese que en algunos lugares... Son solamente eso... Leyendas... Relatos que... De
1:51:47 vez en cuando... Tienen cierta popularidad... Entre los trabajadores... Alba dice que en su caso... Es todo lo contrario... Lo que habita en aquel Oxxo... Es una entidad... Que ninguno de los trabajadores... quiere toparse en ninguna ocasión. Sobre todo ella explica que es una entidad algo traviesa, o una entidad que te puede incluso asustar si te agarra desprevenido. Alba Fernández nos platica que ella trabaja en un oxo, y que en este oxo los mismos empleados compañeros de ella recomiendan no meterse solo en el cuarto frÃo. o siempre poner una caja pesada, pero muy pesada, que resguarde esta puerta, jamás te debes de encerrar.¿ Por qué? Porque se dice que si tú te encierras en el cuarto frÃo, empiezas a escuchar pisadas, empiezas a escuchar risas, empiezas a escuchar cómo te empiezan a mover las botellas, ya sean de vidrio, de plástico, o también algunas que otras mercancÃas, Alba a pesar de que no le habÃa pasado nada de esto, pues no querÃa atentar al destino, pero en una cierta ocasión, Alba se fue, y puso algo de
1:53:21 muy pero muy poco peso, resguardando la puerta, y aquà viene otro factor muy pero muy extraño, la puerta del cuarto frÃo es pesada, La puerta del cuarto frÃo Cuando no hay nadie adentro Y simplemente la abres Y la puedes abrir completa O incluso entreabierta Esta no se mueve La puerta es muy pesada Requiere fuerza Para que la empuje Y se cierre Asà como también para abrirla Los empleados no se explicaban Por qué si la puerta se quedaba ahà En ese mismo lugar Cuando alguien entraba al cuarto frÃo, esta puerta parecÃa que se cerrara sola, como si alguien la estuviera empujando. Es más que obvio que esta puerta no se puede cerrar con el aire, ni siquiera con una brisa. Es muy pesada, vuelvo a repetirlo.
1:54:24 Necesita la fuerza humana. Pero pasaba en ese tipo de casos. Alba en una ocasión entró, puso una caja medianamente vacÃa, y se le cerró la puerta. Ella como no creÃa en estas leyendas, en estos relatos, creyó que tal vez era obra de su compañero, un chico con el cual se llevaba muy bien, y bromeaban de vez en cuando, sobre todo con ese tipo de experiencias. Pero Alba nota, empieza a escuchar, pasos, carcajadas, adentro del cuarto, como si alguien estuviera con ella, entonces le empieza a decir que se vaya, ay ya, aléjate, ella piensa que es su compañero, que la quiere asustar, pero no, como grita constantemente su nombre, y no recibe respuesta, empieza a buscarlo, de un lado hacia otro, rápidamente, esto fue cuestión de algunos, un minuto como máximo, y ve que él no está ahà con ella, entonces se acerca, A la puerta de los refrigeradores. Justamente de un refrigerador. El cual ella puede ver hacia adelante.
1:55:39 Hacia el mostrador. Y ve que su compañero. La única persona que está con ella. Se encuentra ahÃ. Atendiendo a los dos únicos clientes. Que se encuentra en el OXXO. Justamente en ese momento. Alba escucha. Como alguien corre por atrás de ella. y simplemente escucho una risita que se esconde entre los refrescos entre las cajas ella se llena de miedo y va inmediatamente a la puerta y trata de abrirla pero la puerta no se abre por más que la empuje esta no se abre y del otro lado ella alcanza a escuchar la risa de alguien no sabe explicar si es la risa de un hombre o de una mujer Simplemente una risa Del otro extremo Y esta Es como si disfrutara Que ella no pudiera salir Toma su teléfono Y le marca a su amigo A su compañero El cual ya habÃa terminado de atender a los clientes Y se encontraba haciendo otras cosas Por suerte traÃa su teléfono Ãl le contesta Y Alba desesperada Casi en el llanto le dice que por favor venga por ella, que se encuentra en el cuarto frÃo. Inmediatamente va. Alba
1:57:10 continúa empujando la puerta. Cuando su compañero finalmente llega, Alba todavÃa puede escuchar aquellas risitas que provenÃan del otro extremo de la puerta. Su compañero abre. Alba sale despavorida y le pregunta,¿ no lo viste?¿ No viste a la persona que me tenÃa encerrada ahÃ? Su compañero muy confundido le dice que no. Ahà no habÃa nadie. La puerta se encontraba cerrada, pero desde adentro podÃa abrirla. Solamente se tiene que empujar un pasador y se abre, pero parecÃa ser que alguien estaba empujando hacia adentro. Alba quedó profundamente aterrada.
1:57:54 Ella escuchaba muy bien las risitas que provenÃan del otro extremo. Justos segundos antes de que su compañero abriera la puerta. Y que es algo con lo que incluso está hoy. Tiene pesadillas. Después de esta experiencia. Alba se dio cuenta que aquellos cuentos que ella escuchaba. Sobre que a otros empleados los habÃan encerrado en el cuarto frÃo. Con que habÃan visto sombras en el cuarto frÃo. Y unos ojos rojos. Observándolos... Desde algunas cajas... Desde atrás... De algunas torres de refresco...
1:58:37 Eran reales... Muchos empleados habÃan renunciado por esto... Y Alba... Fue uno de ellos... Esta siguiente experiencia... pertenece a Joel Chihuahua Joel nos explica que anteriormente cuando él era un adolescente tenÃa ciertas dificultades para comunicarse con sus padres era un chico problema él iba a su escuela y regresaba cuando pues se le diera la gana además sumémosle a esto que todas sus amistades pues no eran muy buenas que digamos también como él Eran chicos problema... Que no le hacÃan caso a sus padres... Debido a toda esta influencia...
1:59:34 Y pese a que Joel no habÃa crecido en ninguna familia de escasos recursos... O sea que... Su familia estaba muy bien posicionada... TenÃa una buena educación... Y digamos que sus padres tenÃan dinero... Pues Joel tenÃa libre acceso a este dinero... Lo cual terminó en que se gastaba mucho dinero cuando salÃa con sus amigos... Llegaba a altas horas de la noche, y debido a esto, habÃa peleas cada vez más prolongadas con sus padres. También era hijo único, asà que digamos que él dice que todo se le dio. Hasta que llegó una noche, en la que él habÃa llegado aproximadamente a las 11 de la noche. Se habÃa ido desde temprano, eran mediados de semana. Nuevamente se peleó con sus padres. y esto les dijeron que iba a estar castigado durante cerca de algunos tres meses, ya habÃa hecho varias, y tenÃa que recibir un castigo, por lo que Joel tomó la decisión de irse a su cuarto, alistar toda su ropa, y salirse por la ventana, huyó de su casa, obviamente esto no iba a durar mucho, Joel ahora como adulto, dice que solamente esos serán berrinches de la etapa, berrinches de adolescente, Por lo que cuando se halló solo caminando entre aquellas calles oscuras y cada vez se iba alejando más y más de su casa, se sentó en una banqueta, sacó su celular y empezó a marcarle a todos sus
2:01:06 amigos a ver quién estaba despierto y quién estaba en la posibilidad de darle hospedaje. Ãl no querÃa volver a su casa, aunque sencillamente no sabÃa cómo le iba a hacer para mantenerse, pero... pero eran pensamientos de adolescente. Mientras estaba con su celular, llamando a los diferentes números, que por cierto, nadie le contestaba, Joel se dio cuenta de que estaba siendo observado por una persona. HabÃa una sombra ahÃ, a la lejanÃa, en medio de la calle, en una calle absolutamente vacÃa, consumida por la penumbra de la noche.
2:01:48 Ahà reposaba una silueta que tenÃa la apariencia de una mujer, esta mujer simplemente lo veÃa, lo veÃa ahà a la lejanÃa, todo el pelo de esta mujer estaba enmarañado, su vestimenta eran solamente trapos, parecÃa ser una mujer de la calle, o podrÃa decirse una mujer que estaba en pésimas condiciones, tal vez era un vestido lo que tenÃa puesto, Tal vez simplemente una bata. Debido a los arápulos rasguños, las descocidas de esta prenda, era difÃcil de decirlo. Joel simplemente se le quedó viendo. Y después de cruzar miradas, aquella mujer que tenÃa unos ojos profundos, que parecÃan que estaban sumidos hacia dentro de su cráneo, empezó a acercarse hacia él, de una manera un poco errática. de una manera un poco extraña. Los pasos eran lentos, pero Joel tenÃa ese cierto sentimiento de inseguridad, como que se encontraba en peligro.
2:03:03 Aquella señora, a la par de que se iba acercando, Joel decidió levantarse de donde estaba sentado e ir retrocediendo solamente, y esto solamente empeoró la situación.¿ Por qué esa señora? De una manera que Joel simplemente nos explica. Se puso en cuatro patas y empezó a perseguirlo, no como si fuera un perro. Joel dice que aquella extraña señora tenÃa extremidades muy largas, tan largas que parecÃan ser como los de una araña. Esta señora se movÃa como una araña, TenÃa extremidades largas, tanto de pies y manos, que solamente saltaban, no uniformemente. TenÃa una expresión en su cara, que a Joel lo aterró profundamente. ParecÃa como si su piel se estuviera retirando hacia arriba. Sea lo que fuere, Joel estaba seguro de que eso no era un humano. Joel corrió.
2:04:18 Y corrió solamente a donde habÃa una luz Ahà en una esquina HabÃa una luz resplandeciente Y cuando corrió lo suficiente Y pudo llegar hasta ella Se dio cuenta de que era un oxo Era un oxo que él muy bien conocÃa A ese oxo iba habitualmente A comprar ciertas cosas Y sabÃa que ahà durante la noche Trabajaba una muchacha Que para suerte dejó él TodavÃa no cerraba la cortina Joel entró corriendo y debido a todo esto la muchacha se sobresaltó. Ella corrió de vuelta y le preguntó, oye,¿ por qué estás entrando asÃ?¿ Qué pasó? Cuando ella da la media vuelta y ve que allá afuera hay una mujer que solamente está parada en el estacionamiento, esta chica de nombre Leticia reprende a Joel. Si bien era un muchacho que habÃa visto en unas contadas situaciones... ConocÃa muy bien a aquel muchacho... Lo conocÃa muy bien... Y sabÃa que andaba en malos pasos... SabÃa que él estaba envuelto en algunas peleas... En algunas discusiones... Por lo que simplemente pensando un poco... Ella llegó a la... Idea de que tal vez Joel... Le habÃa robado algo a aquella señora...
2:05:35 Y tal vez por eso lo estaba persiguiendo... Asà que después de gritarle... Unas cuantas cosas a Joel... Y Joel no salÃa, estaba solamente sentado en posición fetal al final de uno de los pasillos del Oxxo. Decidió salir con la señora para preguntarle qué le habÃa hecho al chico. Pero le dice al momento de salir, al momento de encarar a aquella mujer. Esta mujer se la abalanzó de la misma manera en que lo habÃa hecho con Joel. de esa manera arácnida, como si se tratara de una bestia, Leticia se dio la media vuelta, fue hasta el oxo y cerró la puerta, mientras que solamente afuera se escuchaban los gritos, gritos de aquella extraña señora, ambos se quedaron encerrados en aquel oxo, y para no ver a aquella señora, se encerraron en el almacén, mientras Leticia llamaba a la policÃa, Joel estaba llamando a sus padres y pasaron algunos breves minutos tal vez 10 o 15 a lo mucho y fue cuando las autoridades y también los padres de Joel se presentaron en el Oxxo la mujer no se hallaba por ningún lugar si Joel solo hubiera sido el que hubiera contado
2:07:06 esta historia posiblemente los padres no lo hubieran creÃdo Posiblemente hubieran creÃdo que estaba bajo los efectos de alguna... De alguna estupefaciente De algo que hubiera consumido O tal vez que lo hubiera imaginado Pero como Letizia también estaba involucrada en esto Y prácticamente ellos dos solamente se conocÃan de vista No tenÃan amistad entre ellos La historia Tuvo un poco más de credibilidad Pues ambos se encontraban sobrios no habÃan consumido nada, y decÃan las mismas caracterÃsticas que tenÃa aquella anciana, aquella extraña mujer, han pasado años de esto, Joel todavÃa recuerda aquella experiencia, y también nos dice que después de esta, digamos que enderezó un poco su camino, no volvió a huir de la casa, y poco a poco fue dejando aquella vida, para meterse más en sus estudios y tomar un poco más de rienda sobre lo que querÃa hacer a futuro, pero hasta el dÃa de hoy, él no sabe qué fue lo que vio aquella noche, no sabe si fue una wall, un skinwalker, una bruja, o simplemente algo recóndito, algo monstruoso, que se esconde entre la oscuridad de la noche.
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