Relatos de terror de Cementerios y el Turno de Noche / no camines en el cementerio de noche
0:02 el listón del difunto. Mi nombre es Enrique Mata y quiero compartir la siguiente experiencia. Primero que nada les tengo que decir que yo soy cuidador de cementerio y en este trabajo uno ve muchas cosas. Diariamente uno tiene que lidiar con ciertas sombras y Y ciertas voces que se oyen en los cementerios. Muchas veces es el eco. Muchas veces es el mismo miedo o la superstición que uno tiene para imaginar estas cosas. Pero hay ciertas ocasiones en las que uno se encuentra con unas experiencias que no tienen otra explicación. Que no sea algo paranormal. Les voy a contar una. Cuando me encontraba haciendo el rondÃn. Un rondÃn nocturno... Con una lámpara especial que tenemos... Esta lámpara...
1:03 Tiene varios modos de iluminación... No solamente hacia adelante... Sino que también tiene un modo... En el que todo el cuerpo de la lámpara se ilumina... Y forma por asà decirlo... Un cÃrculo iluminado alrededor de ti... Asà tú puedes ir viendo mucho... Ves por donde pisas... Qué es lo que hay alrededor de ti... Y esto más que nada lo usamos... para no tener sorpresas en el camino como serpientes o demás animales. Además también, nos facilita encontrar algunas cosas. Resulta que lleva caminando, iluminando por completo mi camino, cuando en eso me encuentro con un listón. Era un listón rojo.
1:45 Este listón parecÃa tener mucho tiempo, pero habÃa algo que me llamaba la atención. Y es que este listón, Se encontraba por arriba de la tierra... Completamente... Esto significa... Que no habÃa sido enterrado ahà por los años... Sino que tal vez... HabÃa sido llevado por alguien... Precisamente a este rincón del cementerio... Yo casi no iba... Más que nada porque no estaba estipulado en el rondÃn... Pero habÃa habido algunas noches... En las que yo habÃa escuchado un ruido... En este sitio del cementerio... HabÃa escuchado como alguien corrÃa... como también murmuraba entonces lo que yo pensé al recordar todos aquellos extraños ruidos que habÃa escuchado noches anteriores y ver este listón ahà tirado se notaba que habÃa sido usado se notaba que ya tenÃa tiempo lo primero que pensé es que habÃan sido algunas brujas esas señoras que se meten a los cementerios a dejar trabajos trabajos muy peligrosos y obviamente lo último que quieres hacer es tocarlos Es por esto mismo que fui por un palo, y con ayuda de mi pala, empecé a enrollar este listón alrededor del palo. Conforme fui enrollándolo, cada vez se hacÃa más preciso el agarre, y entonces ya no tuvo que ocupar mi pala. Me sorprendió también lo grande que era el listón, era como de algunos 15 metros. Continué enrollándolo en
3:17 mi palo solamente girándolo, y este poco a poco... Me fue guiando hacia una tumba. A los pies de esta tumba se notaba que el listón se introducÃa entre la tierra y la lápida, hacia abajo de esta. Pensé entre mÃ. Ya sé dónde se encuentra el trabajo de brujerÃa. Será mejor que vaya por un pico. Tengo que escarbar. Aquellas mendigas brujas no pueden hacer sus trabajos aquÃ. Tienen que respetar a los defuntos. Fui por mi pico. Emplié mi pala. Comencé a escarbar. Pero por más que escarbaba y escarbaba, de alguna manera extraña no llegaba al fondo. Era imposible que una bruja se hubiera tomado tanto trabajo para enterrar y enterrar aquel listón.¿ Dónde habÃa quedado aquel trabajo? SeguÃa y seguÃa escarbando con mucho cuidado ya que la placa de cemento ya tenÃa algo de tiempo, toda la lápida, y no querÃa hacer algo que provocara su hundimiento. porque por más que escarbaba y escarbaba, no encontraba el final del listón, ni tampoco el trabajo de brujerÃa. Seguà escarbando y escarbando, hasta que en cierto punto toqué algo muy pero muy duro. Después de pegarle un par de veces, noté que estaba dando con el ataúd. HabÃa escarbado tan profundo durante algunas horas, que habÃa llegado el ataúd. En ese momento, me entró un escalofrÃo horrible. porque supe que
4:49 esto no se trataba de una bruja, no se trataba de un trabajo de brujerÃa, sino que era otra cosa. Los que somos católicos o cristianos sabemos que después de la vida viene otra etapa. Aquella tumba le pertenecÃa a una niña que habÃa fallecido a los cinco años. Nosotros sabemos que las almas de aquellos niños no se quedan atados aquÃ. Ellos pasan a otra vida, otra etapa, de plano van al cielo o de plano descansan como quieran verlo es muy difÃcil que un niño se quede en el cementerio o en la casa que habitó más que nada porque ellos no tienen mal su alma ya está pura entonces descansan rápidamente las veces que uno se encuentra con niños fantasmas o con ruidos de niños comúnmente no es que se traten de almas de niños sino de algo sumamente oscuro y muchas veces demonÃaco, que adopta esta forma, para pasar desapercibido, yo supe en ese momento, que esto era algo asÃ, algo habÃa sacado el listón de aquella niña, y lo habÃa puesto enfrente de mÃ, tal vez para guiarme a aquella tumba, tal vez para que algo malo me pasara, inmediatamente salà del hoyo, y empecé a echar de nuevo tierra, eché el listón ahÃ, lo sepulté, y procuré retirarme lo más rápido posible, Dentro de dos noches
6:20 pasé por aquel mismo lugar y encontré el listón nuevamente tirado en la misma posición donde yo me lo habÃa encontrado noches atrás. El cuidador de cementerios del dÃa me habÃa dicho que no habÃa visto nada extraño y que tampoco habÃa visto ningún listón. Yo recuerdo haber tirado el palo hacia aquel hoyo con todo el listón enredado y haberle echado tierra arriba. Pero cuando me lo encontré ahà en el cementerio de Nueva Cuenta, en la noche, vi que el listón se encontraba otra vez desenrollado, con la punta entre mis pies, en el camino del cementerio, agarré otro palo, lo fui enrollando, hice un pequeño hueco, y ahà lo aventé, la aventé tierra encima, y fui rápidamente a la caseta, y agarré agua bendita, y mientras iba rezando, le iba hablando a aquel ser, que de seguro me estaba escuchando por ahÃ. Le decÃa, deja la tumba de la niña, deja de estar jugando con ella. Tenle respeto, yo no voy a caer en tus juegos. Rezaba y rezaba a la par que iba aventando agua bendita. Esto funcionó, porque las noches siguientes, cuando pasaba por aquel lugar del cementerio, jamás me volvà a encontrar ningún listón rojo en el camino.
7:59 Huellas en el cementerio Mi nombre es VÃctor Y quiero contarles una experiencia paranormal Que me sucedió en un trabajo que tenÃa antes Anteriormente yo me dedicaba a cuidar el cementerio Este trabajo solamente lo hacÃa de dÃa Este cementerio se quedaba completamente solo durante la noche. Yo tenÃa la obligación de cerrar muy bien la puerta y también otros accesos que daban al cementerio.
8:43 No tenÃamos cuidador durante la noche. Además, los muros del cementerio eran muy altos y como estábamos puestos en una zona céntrica, habÃa veladores que se la pasaban rodeando este y otras calles aledañas. Entonces no habÃa motivo por el cual dejarle algún velador allà adentro. El caso es que hubo una tormenta una noche. El cementerio, al ser solamente tierra y lápidas, se inundó en algunos ciertos sitios. Debido a que la tormenta habÃa venido con un fuerte viento, algunas cruces que tenÃan muchos años y también ramas de árboles se cayeron. Recuerdo que yo y otro compañero que tenÃa, Nos la pasamos todo el dÃa recogiendo todo el desorden.
9:34 El caso es que una de las puertas que llevaba a una cripta en el cual se alojaban los miembros de una familia habÃa quedado completamente abierta. La puerta de fierro ya tenÃa bastantes años y el candado también. A lo mejor miembros de la familia no habÃan venido ya o ya se les habÃan olvidado. El caso es que con los fuertes vientos combinado con la lluvia y el óxido que ya tenÃa esta la puerta se terminó abriendo y asà rompiendo el candado. Como nosotros no Ãbamos a reparar el candado ni a plantar otro simplemente decidimos cerrar la puerta y asà quedó durante todo aquel dÃa. Cayó la noche y yo me retiré. El caso es que a la mañana siguiente cuando llegué al cementerio Me di cuenta de algo extraño. HabÃa huellas de lodo y tierra puestas en el pasillo principal que iba por todo el camino de cemento y luego se pasaba arriba de algunas lápidas.
10:38 Era como si alguien hubiera caminado encima de ellas dejando tierra y lodo. Yo pensé que a lo mejor era algo que habÃa pasado por desapercibido el dÃa anterior. Tal vez alguna persona que no tiene valores. Tal vez algún adolescente o tal vez algún niño, habÃa pasado por arriba de aquellas tumbas, sin prestarles atención. Comencé a barrer, comencé a hacer limpieza, y como pude ver las huellas un poco más de cerca debido a esto que estaba haciendo, me fui percatando de algo extraño. Las huellas no tenÃan marcas de suelas de zapatos, ni de tenis, ni de botas.
11:20 Eran como la planta de un pie de una persona. como si alguien hubiera estado caminando descalzo y hubiera dejado las huellas ahà marcadas. Esto era muy extraño. Nadie anda descalzo por el cementerio, pero,¿ quién sabe? Tal vez se me habÃa pasado. Tal vez alguna persona loca se habÃa metido al cementerio y habÃa salido. No quise darle más vueltas al asunto. Solamente limpié hasta la última lápida y seguà con mi trabajo. El caso es que esto se repitió De nuevo al dÃa siguiente, cuando abrà la puerta vi que las mismas huellas se encontraban ahÃ, pero esta vez puestas de una forma diferente. Yo habÃa limpiado, y eso era más que obvio, y al irme sabÃa que habÃa limpiado todo, no quedaban huellas ahÃ, pero a pesar de esto ahà estaban al dÃa siguiente. Era como si de nuevo aquella persona se hubiera metido durante la noche y hubiera caminado por todo el lodo, Y hubiera pasado encima de algunas tumbas Porque no eran las mismas Y hubiera caminado Hacia la salida del cementerio Para solamente pararse en la puerta Y de nuevo regresarse Por aquel camino Era algo muy extraño Y esto se repitió al dÃa siguiente Yo limpié todo, limpié cada huella Limpié cada lápida En donde habÃan dejado estas huellas Y al dÃa siguiente ahà estaban Limpié de nuevo Y esta vez antes de irme Hablé con los veladores. Ellos me dijeron que ninguna
12:51 persona extraña se habÃa metido al cementerio, que ellos habÃan pasado vigilando como todas las noches y no habÃan visto a nadie. Yo me quedé con la duda. Al cuarto dÃa pasó lo mismo. Vi aquellas huellas puestas en el camino y arriba de algunas otras lápidas. Empecé a limpiarlas, pero en esta ocasión hice algo que no habÃa hecho las noches anteriores. Fui siguiendo el camino y pude percatarme que en la tierra habÃa HabÃa más huellas. Las fui siguiendo y las fui siguiendo. Y estas huellas me llevaron a la cripta, que en un principio les mencioné. La cripta no tenÃa las puertas cerradas. Las tenÃa abiertas de par en par. Las huellas provenÃan desde adentro de esta.
13:35 Yo bajé por las escaleras, iluminando mi camino con la lámpara. A pesar de que era de dÃa, la cripta está bajo el suelo y ahà todo está muy oscuro. Cuando bajé, Pude ver que una de las tumbas se encontraba sin tapadera. En ese momento decidà subir, cerrar las puertas y poner de nuevo un candado. Ese mismo dÃa fui y lo compré. Desde que lo puse, las huellas dejaron de aparecer. Los gatos en el cementerio. Hola a todos. Mi nombre es Luis Rosas. Mi experiencia es la siguiente. Verán esta experiencia en mi canal. No es algo que me sucedió a mÃ.
14:47 O bueno, sÃ, pero no fui yo el afectado. Es algo que me dejó muy sorprendido. Es algo muy extraño y perturbador que me pasó cuando trabajaba como cuidador del cementerio. Resulta que a veces estaba de dÃa y otras veces de noche. HabÃa un horario muy extraño. A veces tenÃa que estar ahà a las 8 de la noche y salÃa por eso de las 3 y media o 4 de la mañana. Yo era el último que salÃa. este horario a veces se necesitaba el caso es que en uno de estos dÃas mientras él terminaba todo estuve presente en un funeral este funeral estaba muy vacÃo por lo regular los funerales tienen bastante gente o medianamente gente a no ser que sean cuerpos de algunos foráneos el caso es que este funeral mientras estaba transitando el ataúd mientras lo estaban bajando yo también estaba ahà ayudando En este funeral solamente habÃan tres personas. Tan pronto acabó la ceremonia, el sacerdote se fue y también las otras personas. Mi compañero, antes de irse, me pidió un favor, y es que si le podÃa ayudar a sepultar lo que quedaba. La lápida iba a llegar dentro de algunos dos dÃas para ser puesta encima de la tumba. Yo le dije que sÃ. Además, ya estaba entrando en mi horario, ahà me tocaba la noche.
16:11 Terminamos de hacer esto, encaminé a mi compañero hasta la salida, y justamente cuando estaba cerrando la puerta, entre los barrotes de esta, entró un gato, este gato tenÃa un color ategrado, gris con negro, y yo soy muy animalista, me gustan mucho los animales, entonces inmediatamente cuando llegó, lo empecé a acariciar, el gato se dejó, le di algo de comer, Y estuvo conmigo en la caseta... Después en cierto punto... No me di cuenta... El gato simplemente desapareció de mi vista... Pensé que tal vez habÃa salido... Que tal vez era de una de las familias cercanas... Pasó el tiempo y pasaron las horas... Tuve que empezar con el rondÃn por eso de la una de la mañana... Y mientras iba caminando por el cementerio... Me encontré con que el gato seguÃa ahÃ... Lo pude ver entre la oscuridad... Ya saben que a los gatos les brillan los ojos cuando le pones la luz... inmediatamente cuando lo vi le hablé, el gato vino hacia mÃ, me empezó a ronronear y me acompañó durante un trayecto, pasamos enfrente de esta tumba, del cuerpo que acababa de llegar, y en cierto punto al pasar de esta tumba el gato se me perdió, simplemente desapareció, lo busqué, le hablé, pero era inútil, pensé que seguirÃa curioseando por el cementerio, pasaron las 2, después las 3 de la mañana, 3 y media de la mañana, Me tocó dar otro rondÃn.
17:36 En esta ocasión no pude encontrar al gato. No lo encontré hasta llegar a aquella tumba. El gato se encontraba encima de esta, pero se encontraba acostado, con el cuerpo completamente restirado. Sus ojos estaban abiertos, pero abiertos como platos, exageradamente. Su boca también estaba abierta, como si estuviera gritando o como si estuviera asustado. Al momento de querer agarrarlo, Me di cuenta que el gato se encontraba completamente duro, como petrificado. Inmediatamente lo agarré, me lo llevé a la caseta y traté de reanimarlo, pero era inútil. El gato habÃa perdido la vida, tan solo en cuestión de horas. Por más que revisé de un lado o del otro, examiné todo su cuerpo, no habÃa nada que me dijera cómo es que éste habÃa fallecido. No tenÃa rastros de ataque, no tenÃa rastros tal vez de haber comido algo, más bien parecÃa Debido a como le encontré con su rostro Que algo lo habÃa asustado Y falleció con esa misma expresión en su rostro De sorprendido, de asustado Lo tuve que echar a una bolsa de basura Y tuve que deshacerme de él Al dÃa siguiente Cuando otra vez estaba llegando a mi empleo Estaba despidiéndome de mi compañero Cuando en eso entró un gato naranja Era un gato muy grande De inmediato le hablé Empecé a jugar con él y el gato me seguÃa, parecÃa que le agradaba, le di de comer de mi lonche que traÃa, y en cierto punto nuevamente, el gato se perdió de mi vista, empecé
19:09 a dar rondÃn, y me lo encontré en el cementerio, esta vez en un punto lejano, pasando aquella tumba, estaba arriba de un árbol, me maullaba, y me movÃa la cola, yo le dije gato, no te vayas a quedar aquÃ, no quiero que acabes como el otro, vete a tu casa, obviamente se lo dije jugando, Tal vez aquello que habÃa pasado era algo extraño, pero que solamente sucederÃa una vez. Qué equivocado estaba. Al momento de pasar a las tres y media, de nuevo haciéndome rondÃn, volvà a encontrar al gato, pero esta vez en las mismas circunstancias en las que encontré al otro. Estaba a los pies de aquella tumba, completamente inerte. Todo su cuerpo estaba petrificado, sus ojos abiertos muy grandes y su boca también, enseñando los colmillos parecÃa que algo lo habÃa asustado sorprendido igual que el otro gato lo tuve que tomar lo revisé nuevamente y nada el gato no tenÃa nada parecÃa que habÃa fallecido de la sorpresa nuevamente lo tuve que meter una bolsa y deshacerme de él ahà en el camino esto pasó una tercera vez pero esta vez con un gato blanco nuevamente entró al cementerio esta vez no le di de comer Le dije que se fuera, lo espanté, pero a los pocos minutos volvà a entrar. Yo me levanté y traté de corretearlo, pero el gato se metió en el cementerio.
20:36 Fue en ese momento que hice memoria. Ningún gato anteriormente entraba al cementerio asà porque sÃ. Recé para que el gato no terminara igual, pero esto de nada sirvió. Hice el rondÃn, pero no encontré al gato por ningún sitio. Pero cuando lo hice a las tres y media de la mañana... encontré al gato blanco ahà de la misma forma que habÃa encontrado a los otros dos con los ojos abiertos y la boca también enseñando los colmillos lo volvà a tomar y esta vez ni lo revisé lo eché a la bolsa y tuve que deshacerme de él desde que sucedió esto por tercera vez tuve que adoptar una cierta postura con los animales no dejaba entrar a ningún gato tan pronto entraba los espantaba les aventaba palos Les aventaba piedras Obviamente se las aventaba Con el motivo de asustarlos Ninguna vez les pegué Solamente los querÃa asustar No querÃa que estuvieran en el cementerio Empecé a poner vidrios En toda la barda alrededor del cementerio Incluso algunas personas Cuando ya estaba cerrando el cementerio Me empezaron a tachar de ser Cascarrabias o gruñón Ya que corrÃa los gatos Pero ellos no sabÃan nada Ellos no sabÃan que lo hacÃa por su bien pues aquella lápida no sé qué es lo que tiene, pero atrae a estos animalitos para que terminen su vida ahÃ. Y yo sé que de una manera muy fea. Afortunadamente, esto dejó de pasar.
22:09 Tan pronto fue llevada la lápida de concreto, la cual se demoró cerca de un mes. Solamente cuando fue puesta, los gatos dejaron de ir al cementerio. El difunto que se levantó Hola, buenas noches a todos Mi nombre es MarÃa RodrÃguez Quiero compartirles la experiencia de mi hermano Esto le sucedió en el año 2015 Ãl se desempeñaba en aquel momento como paramédico estaba en un hospital regional. Este hospital se encuentra algo alejado de la ciudad y precisamente en este hospital se atienden diferentes personas que son de pueblos mucho más alejados. PodrÃamos decir que mi hermano se especializaba en salir a ayudar a personas de esas comunidades y también uno que otro choque que se hacÃa en la carretera federal que tristemente eran muy comunes. En una ocasión recibieron una llamada Esta llamada era sumamente extraña. Quien llamaba era un sacerdote. Y como siempre, como le estipula el protocolo,
23:40 empezaron a preguntarle cuál era la emergencia. El sacerdote simplemente les dijo que él estaba oficiando una misa para sepultar a un hombre que técnicamente ya habÃa fallecido. El problema era que cuando estaban bajando el ataúd, aquel hombre se habÃa levantado y de la nada comenzó a hablar. como si estuviera vivo, y que es más, en ese momento, estaba hablando. Mi hermano pensó, al igual que su compañero, que tal vez las personas del pueblo habÃan cometido algún error. Es bastante común que como fallecÃan en el pueblo, estos no los llevaran a morgues, ni mucho menos a hacer una necropsia. Estos pobladores simplemente esperaban para ver si su familiar ya no se levantaba, y después lo enterraban, declarándolo fallecido.
24:32 Lo que habÃa ocurrido de seguro habÃa sido una confusión. HabÃan declarado a aquel hombre ya sin vida y de seguro por puro milagro y por pura suerte se habÃa levantado antes que lo enterraran. Mi hermana y su compañero abordaron inmediatamente la ambulancia y salieron a toda velocidad hacia aquel pueblo. Encendieron la sirena y a pesar de que iban a mucha velocidad, tardaron cerca de una hora y media en llegar al cementerio. Al llegar, se encontraron con todo el escenario. HabÃa personas desbalagadas en cada centÃmetro del cementerio. Algunas estaban llorando. Otras personas estaban sentadas como si estuvieran en shock. Algunas hiperventilando como si la sorpresa hubiera sido mucha.
25:21 El sacerdote solamente estaba cerca de la tumba rezando una y otra y otra vez. Y los que él cree que eran los familiares se encontraban cerca del ataúd pero todos sentados con una cara profundamente perturbada mi hermano se acercó y le preguntó al sacerdote que habÃa sucedido para cuando vieron el ataúd vieron que adentro de este con la puerta medio abierta se encontraba aquel hombre sentado con los ojos abiertos pero estos ojos estaban completamente blancos y con la boca también abierta tenÃa la quijada algo salida hacia un lado El sacerdote empezó a explicarles que él simplemente habÃa ido a rezar, que incluso habÃa estado un dÃa antes, por la noche, en el rezo de esta persona que se estaba realizando en su casa. Aquel dÃa por la mañana, se tenÃa pensado enterrarlo, pero que de la nada se habÃa levantado y ahà se habÃa quedado sentado.
26:24 HabÃa comenzado a hablar algunas cosas que aterró a todos. El hombre tenÃa los ojos en blanco. Empezó a gesticular de forma muy, pero muy grotesca, diciendo que necesitaba luz, diciendo que en aquel camino solamente habÃa oscuridad y serpientes, que por favor lo sacaran, que por favor lo ayudaran. Pero los familiares decÃan que esa voz no era de aquel señor, que tenÃa una voz diferente, una voz muy profunda y también muy bestial. El sacerdote le dijo a mi hermano, que era la voz como de un demonio. Después de esto, aquel hombre dejó de gesticular palabra, simplemente se quedó ahà sentado en el ataúd, con los ojos completamente blancos y con la boca abierta. Los familiares, asà como también amigos, no habÃan querido tocarlo, tampoco el sacerdote.
27:18 Mi hermano y su compañero se acercaron para checar todo, llevaron material, estuvieron ahà cerca de algunos 25 minutos, pero no importaba qué prueba hicieran, el diagnóstico era el mismo, aquel hombre no estaba vivo, y debido a las circunstancias en las cuales lo habÃan encontrado, que incluso el cuerpo ya se habÃa puesto en estado de descomposición en algunas partes, ellos le preguntaron a los familiares, hace cuánto tiempo habÃa fallecido, los familiares le dijeron que lo habÃan encontrado en su casa, que él era muy solitario, que su familia se habÃa ido del pueblo, y que vivÃa solo, debido a que no lo habÃan visto salir Decidieron entrar a su casa y lo encontraron ahà acostado, sin signos vitales y sin respirar tampoco. Según mi hermano, aquel hombre tenÃa de fallecido posiblemente incluso más de cuatro dÃas. Pero lo que no se explica es cómo se levantó y empezó a hablar, pues todas las personas juran haber visto esto. Ellos tuvieron que acostarlo, les dijeron que siguiera la misa y no pudieron dar alguna explicación. Del por qué habÃa sucedido esto, las personas de aquel cementerio salieron muy perturbadas aquella tarde.
28:49 Los niños ven cosas en los cementerios. Mi nombre es BenjamÃn Barrera. Mi experiencia es la siguiente. Recuerdo que cuando yo tenÃa siete años, de esos recuerdos que uno los tiene algo borrosos, visité un cementerio. Estaba llevándose a cabo el funeral de una tÃa, y curiosamente yo era el único niño. Mi madre me explica que, por algunos problemas, no me pudo dejar con una tÃa o con una conocida. Además, Estábamos muy pero muy lejos de casa. HabÃamos viajado a este funeral y particularmente a este entierro. Debido a esto tuvo que llevarme y por esto mismo me dejó muy bien sentenciado. SabÃa que el funeral era un sitio donde los niños no tendrÃan por qué estar. Más que nada por no hacer ruido y mostrar respeto a aquel lugar.
29:57 Yo siempre he sido una persona muy reservada, incluso de niño. Yo recuerdo muy bien que mi madre me dijo, no hables, no corras y no grites. Mantente en silencio. Este es un lugar santo y este momento se tiene que respetar. Yo entré y no hablé, a menos que mis familiares me hablaran. Estuve presente durante todo el sepelio. En el centro de este cementerio habÃa una capilla. Esta capilla se usaba para hacer algunas ceremonias. Mi tÃa iba a ser llevada dentro de esta capilla. Para que ahà se le hiciera su última misa Todos los familiares entramos a esta capilla Y a pesar de que yo no sea ruido A pesar de que era un chico serio Uno no puede evitar ser niño Y a pesar de que no me estuviera moviendo mucho ni corriendo Estaba mirando de un sitio para otro Era mi primera vez en un cementerio Estaba viendo para todos lugares E incluso dentro de la iglesia Esa iglesia que tenÃa una esencia algo lúgubre Me parecÃa muy interesante El caso es que en cierto punto yo recuerdo que volteé hacia arriba y vi a una persona.
31:07 Esta persona llevaba una vestimenta bastante parecida al sacerdote, pero se encontraba colgado en medio de la iglesia, colgado del techo, como si éste se hubiera quitado la vida. A mà me sorprendió bastante y ella volteó a verme para preguntarme qué me pasaba. Yo no supe qué contestarle. Estaba muy asombrado, también con miedo. Asà que solamente estiré mis brazos para que ella me cargara. Me cargó inmediatamente y dejé de mirar hacia el cielo. Solamente miraba hacia el suelo ahora, abrazando a mi madre y esperando que todo terminara pronto. A pesar de tener miedo, yo respeté la regla que me pusieron mis padres. No hagas alboroto, no hables, no grites.
31:53 Entonces pensé que decirle respecto a ese cuerpo que habÃa visto... no iba a ser del agrado de ella, en mi ingenuidad, pensé que tal vez, era algún tipo de decoración, lo sé, es bastante absurdo, pero yo lo pensé, salimos de la iglesia, mi madre me seguÃa cargando, finalmente sepultamos a mi tÃa, y salimos del cementerio, yo recuerdo todavÃa voltear a ver, por uno de los ventanales de la iglesia, se podÃa ver aquella sombra, meneándose de un lado hacia el otro, como si se acabara de colgar aquel hombre, Pasaron los años. Yo no le dije nada respecto a esto a mis familiares. Se lo conté a mi padre y a mi hermano, pero ellos guardaron muy bien el secreto. Ni mi madre sabÃa tampoco. El caso es que crecà y pensé que esto, más allá de un recuerdo, podrÃa ser como una especie de pesadilla o tal vez me habÃa confundido con algo.
32:48 El caso es que cuando tenÃa 18 años, volvà a aquel lugar a visitar a algunos parientes. Y pasamos precisamente enfrente de aquel cementerio. Esta vez ya no vi nada. Solamente nos le quedamos viendo. Mi primo, mi tÃo y yo. Ãramos tres. Estábamos hablando sobre los parientes que habÃan sido sepultados en aquel cementerio. Y mi tÃo me empezó a platicar que en esa capilla habÃa sucedido algo. Me dijo que un sacerdote, por eso del año 73-74, se habÃa quitado la vida adentro de esta. Yo estaba muy sorprendido Vuelvo y repito Yo no le habÃa dicho nada a mis familiares Y le pregunté en ese momento a mi tÃo Disculpe tÃo¿ Y cómo es que hallaron el cuerpo del sacerdote? Y él me dijo Colgando del techo Eso ya tiene mucho Algunas personas dicen Que lo continúan viendo de vez en cuando Aquel cuerpo Meneándose adentro de la iglesia Para este momento yo sabÃa Que lo que habÃa visto de niño No era una pesadilla ni era un mal recuerdo, algo que habÃa imaginado. Ahora más que nunca me queda más que claro que cuando somos niños podemos ver cosas, cosas que de adulto ya no podemos ver.
34:08 Esa fue mi historia, gracias por compartirla en tu canal. Una casa abandonada Hola a todos, mi nombre es Eugenio Valles, y esta experiencia paranormal que les quiero compartir, me la dijo mi padre hace muchos años, cuando yo recién nacÃ, que era el año 78, mi padre estaba buscando trabajo de lo que fuera, él dice que en su natal pueblo, cuando se habÃa casado recientemente con mi madre, estaba apenas urbanizándose, pero eso sÃ, habÃa mucho trabajo con los ganaderos, consiguió trabajo con un ganadero, Este ganadero tenÃa una enorme bodega de muchos metros, en donde tenÃa un aproximado de mil cerdos.
35:11 Estos cerdos, obviamente, necesitaban cuidados y limpieza, asà como también estarlos vigilando, pues tenÃa de diferentes tamaños, algunos con crÃas, otros sin crÃas, y los más problemáticos los machos, ya que se peleaban entre ellos a veces. Mi padre no sabÃa nada respecto a esto, pero lo fueron introduciendo poco a poco. Esta bodega se encontraba al lado de una casa. Esta casa, según él sabÃa hasta ese momento, habÃa pertenecido al padre del dueño. Era una familia que se habÃa dedicado a la ganaderÃa desde generaciones atrás, y ahora el hijo del dueño se encontraba viviendo en otro lugar. Pero cada que venÃa, abrÃa aquella casa y se pasaba dentro de esta durante algunas cuatro o cinco horas. Según adentro, esta casa solamente contaba con una sala, un cuarto con cama y una cocina. Los demás cuartos estaban vacÃos o se usaban como una bodega para almacenar alimento y uno que otro utensilio. El caso es que mi padre llevaba trabajando aquà cerca de algunos 6 o 7 meses, cuando en eso una noche empezó a llover. Se presentó a trabajar esa misma mañana. Pero durante todo el dÃa, aquella lluvia y aquella tormenta no cesó. Tanto asà que los caminos de tierra, los cuales rodeaban todo este almacén y esta casa, se encontraban completamente inundados. No habÃa transporte. Y en algunos puntos
36:46 se empezaron a hacer algunos tipos de hoyos, asà que ni a caballos uno podÃa salir. El caso es que dieron las 6 de la tarde. Los empleados se tenÃan que retirar y no podÃan en ese momento. Todo estaba inundado. Mi padre dice que le llamaron al dueño y le contaron la situación y el dueño les dijo que él no tenÃa ningún problema con que se quedaran en la casa. En aquel momento eran cinco empleados los que habÃan asistido debido al tiempo. El dueño les dio permiso, les dijo que fueran por la llave y abrieran. Se podÃan quedar en la sala, podÃan hacerse algo de cenar ya que habÃa comida en la cocina y por lo demás podÃan descansar plácidamente. Mi padre y los cuatro hombres fueron hacia aquella casa en medio de la lluvia y vieron por la ventana que habÃa una silueta ahà adentro. Esta silueta, conforme se fueron acercando, pudieron verla mejor. Se trataba de un anciano. Este anciano tenÃa unos ojos altones según explica mi padre, pero no aterradores, sino que simplemente eran ojos que ya se veÃan acabados. Su piel estaba tan arrugada y tan caÃda. que hacÃa que sus ojos resaltaran. Unos ojos verdes se le podÃan ver. El anciano parecÃa muy acabado pero a la vez con mucha energÃa. Los cinco hombres vieron a este anciano que se asomaba por la ventana de la casa. Se sorprendieron y entre ellos empezaron a preguntarse. Pero el patrón nos dijo que estaba sola.¿ Qué hace ese anciano ahÃ? Mi padre recuerda que el
38:19 anciano le sonrió, lo saludó por la ventana y se retiró de ésta. Si bien tenÃa una imagen muy demacrada, se notaba que el abuelito era muy buena onda. O al menos asà dijeron ellos. Asà que esperando tener la compañÃa de aquel anciano, entraron a la casa. Obviamente como sabÃan que aquel anciano se encontraba ahÃ, empezaron a gritar. Buenas, Don. Don. El patrón nos dijo que no habÃa ningún problema en que nos quedáramos aquÃ. ¿Don?¿ Dónde está Don? Por más que le hablaron, Este anciano nunca contestó, pero a pesar de no contestarles, tanto mi padre como sus compañeros sabÃan muy bien que el anciano se encontraba ahÃ, y es que lo escuchaban Alex. Mi padre dice que escuchaban pasos en el piso de arriba, concretamente en un cuarto y en el pasillo. Ellos por respeto claro jamás subieron, solamente se encontraban en la sala y en la cocina y en el baño, todo en el piso de abajo. Se sentaron, cenaron, tomaron café Y en todo momento Escuchaban como arriba Caminaban de un lado hacia el otro Esta casa era completamente de madera Entonces se podÃa escuchar Con mayor precisión pues La madera rechinaba Cayó la noche y todos se durmieron en la sala Durante la noche mi padre dice Que se levantó dos veces para ir al baño Y una vez para tomar agua Y según él dice Que en
39:50 todo momento Escuchó pasos arriba incluso como si lo siguieran, pero escuchaba también una voz, una voz rasposa, como de un anciano provenir desde arriba, y esta se escuchaba más claramente si uno se acercaba a la escalera. Mi padre estaba muy confundido, el anciano se veÃa muy viejito, y para él estar despierto a las 3 o 4 de la mañana no lo veÃa factible, tal vez le estaba haciendo daño, pero al final de cuentas mi padre no se quiso intrometer en asuntos que no le corresponden. Se volvió a dormir y por la mañana de aquel dÃa el cielo se habÃa despejado. Salieron los trabajadores, todos listos para irse.
40:33 El dueño llegó con un transporte que era un camión que sin problemas podrÃa atravesar toda aquella laguna que se habÃa formado en los caminos. Y justamente cuando todos estaban abordando, le dijeron al dueño que habÃa estado un anciano ahÃ, un viejito, les habÃa hecho compañÃa, pero que nunca se bajó. Siempre se encontró en el segundo piso El dueño los miró fijamente y les dijo En aquella casa no hay nadie muchachos Aquella casa siempre está sola, está abandonada Yo soy el único que va ahà Ustedes me han visto Solamente me meto cuando hay mucho trabajo Me preparo algo y estoy en la laptop ahà en la sala Aquella casa perteneció a mi padre Y él ya no está con nosotros La casa está completamente sola ahora A pesar de que todos sabÃan lo que habÃan visto, mi padre y sus compañeros se miraron entre sà y decidieron ya no tocar el tema, más que nada por respeto y también por no querer ofender a su jefe, tal vez lo tomarÃa mal. Pero según mi padre dice, investigando un poco con los trabajadores que llevaban décadas ahÃ, dijeron que todo lo que habÃan visto, aquel anciano con los ojos verdes, con la cara arrugada, y que solamente se la pasaba en el segundo piso, era el padre del dueño, el cual habÃa fallecido hace aproximadamente cinco años. Precisamente en aquella casa, acabó sus dÃas en esta vida. Después de eso, el hijo se mudó, ya que le dolÃa mucho habitar aquella
42:04 casa todos los dÃas. Mi padre hasta hoy cuenta esta historia como la del espÃritu de aquel anciano que nunca se fue de su casa. Golpes desde adentro. Hola a todos y buenas noches. Mi nombre es VÃctor Fernández. Esta siguiente historia me pasó a mà hace bastante poco. Creo que máximo tendrÃa como algunos dos meses. Yo trabajo en una verdulerÃa. en esta verdulerÃa se llevan a cabo varios procesos hay varias personas que trabajan aquà es medianamente grande y ocupan personal tanto para vender asà como también para descargar yo actualmente tengo 18 años y estoy estudiando asà que de lo único que me ofrecen es para vender por las tardes y también para descargar mercancÃa la mercancÃa al menos la más pesada siempre llega por eso de fin de semana el dÃa sábado o el dÃa viernes y comúnmente cuando llega esa mercancÃa el dueño me dice a mà y a los demás chicos que qué es lo que preferimos si quedarnos hasta horas de la madrugada e
43:37 ir a descargar el camión o ir muy temprano por la mañana por eso de las seis de la mañana seis y media para descargar todo el camión y que todo esté acomodado para cuando él abra obviamente nosotros siempre escogemos ir hasta tarde De esa manera no tenemos que levantarnos temprano y disfrutamos todo nuestro sábado de una manera más conveniente para nosotros. El caso es que el camión nos llama y siempre llega por eso de la una de la mañana, en lo que nosotros descargamos todo. Nos dan como las tres de la mañana y cuando finalmente acabamos, cada quien se va para su casa. Cerramos bien la verdulerÃa y hasta ahà queda nuestro trabajo. Una de estas noches cuando nos llamaron Nos dijeron que el camión se habÃa retrasado. Iba a llegar por eso de las 2 de la mañana. Nosotros no le vimos inconveniente. Ãnicamente Ãbamos a procurar descargar todo de una manera más rápida. Más que nada para que no se viera afectado nuestros tiempos. El camión llegó y asà lo hicimos. Solamente nosotros trabajamos. Ni el dueño ni la dueña se encontraban ahÃ. Como ya les dije, la verdulerÃa es medianamente grande. Una vez que terminamos todo por eso de las tres y media de la mañana, mis compañeros se fueron y yo me quedé con otro más. Ãramos dos solamente. El camión también se fue y nosotros nos agarramos a platicar. Nos fumamos un
45:10 cigarro y estábamos acomodando todo con suma lentitud. Nos dieron como las tres cuarenta de la mañana y finalmente nos salimos. Vimos que todo estaba bien. Cerramos la cortina de hierro pusimos los pasadores, pusimos el candado, nos despedimos y justamente cuando estábamos como unos 5 metros del negocio, escuchamos golpes, pero golpes muy fuertes provenir del negocio. Eran golpes como si una persona se encontrara atrapada adentro y pidiera desesperadamente salir. Nos regresamos inmediatamente, pensando tal vez que en un despiste o no lo habÃamos visto, un compañero de nosotros habÃa quedado encerrado. Puede pasar. Estábamos platicando nosotros en nuestros asuntos.
46:04 Tal vez sin querer habÃamos dejado a uno encerrado. Fuimos inmediatamente, quitamos los candados los pasadores, abrimos la cortina, mientras que ésta seguÃa sonando de manera desesperada. Desde adentro le estaban dando golpes, como para llamar la atención. Al momento que abrimos la cortina, los golpes cesaron, pero no vimos a nadie. Adentro del negocio, todo estaba acalmado y estaba completamente solo. Rápidamente activamos las lámparas de nuestros celulares y empezamos a ver de un lugar para el otro. Encendimos la luz, fuimos al baño que se encontraba hasta el fondo y también a una pequeña bodega para ver si alguien se habÃa escondido ahÃ, pero nada. La única salida Era por enfrente. Entonces,¿ quién se habÃa quedado encerrado ahÃ? Después de estarlo pensando durante algún tiempo, pensamos que tal vez habÃa sido algún animal.
47:01 Pero tampoco era factible. La señora que era dueña era muy estricta con la limpieza, más que nada porque venÃan a checarla todos los meses. No habÃa ratas, ni mucho menos otros animales. Lo que pensamos es que tal vez habÃa quedado un gato ahà encerrado, uno de esos gatos callejeros. No nos habÃamos dado cuenta Y cuando abrimos la cortina Esta habÃa salido corriendo Y no lo habÃamos visto Todo estaba oscuro Intentamos pensar en esto Al final de cuentas ParecÃa una respuesta probable Cerramos de nueva cuenta el negocio Pusimos los pasadores Pusimos el candado Y justamente cuando nos Ãbamos retirando otra vez Los golpes De nuevo sonaron Los golpes no eran como de un animal pequeño ParecÃa que alguien estaba adentro y que estaba golpeando repetidamente para que lo sacaran, con mucha fuerza, tanto asà que me sorprendió que nadie lo escuchara. Estábamos en una calle de puro negocio y aún asà los golpes se escuchaban hasta la esquina y más allá. Fuimos otra vez, retiramos el candado, los pasadores y echamos arriba la cortina. Adentro del negocio no habÃa nadie, todo estaba solo. Para este instante nos empezó a dar miedo. Decidimos cerrar otra vez la cortina, poner los candados, y esta vez no nos fuimos caminando.
48:30 Tan pronto pusimos el último candado, nos fuimos corriendo. Cada quien agarró para su casa. Al dÃa siguiente por la tarde, los dos fuimos a aquel local, por eso de las siete de la noche, ya que a esa hora nos pagaba la señora, y el sábado era nuestro dÃa libre. Le preguntamos si no habÃa sucedido nada raro aquel dÃa y ella me dijo que no. Nos felicitó porque toda la verdura y la fruta estaba muy bien acomodada y que todo estaba limpio. Al parecer nada extraño habÃa sucedido, pero después de que nos pasó esto, decidimos ya no quedarnos hasta tarde en aquel negocio. Ya hemos ido otras veces a descargar este producto, a descargar todas las frutas y las verduras en compañÃa de otros, pero ya no nos quedamos. Sabemos que a las 3 de la mañana nadie tiene que quedarse en aquel local. Hasta hoy es fecha que ni siquiera tengo una idea de lo que vivimos aquella noche. Nunca revises la basura. Hola, buenas noches, Alex.
49:59 Mi nombre es Christian y quiero compartirte a ti y a tu comunidad una experiencia de terror. Les tengo que aclarar que a mà no me pasó esto. Esto me lo contaron, pero me lo contaron unos buenos amigos. Verán, anteriormente yo vivÃa en una zona céntrica, Vivir en este tipo de zonas tiene sus pros y tiene sus contras. Por la noche todavÃa hay ruidos, ya que en las cercanÃas hay discotecas y algunos bares. Asà que si sales por la noche, eres más propenso a encontrarte con gente borracha. El caso es que la basura pasaba por eso de las 12 de la noche o incluso a las 11. Yo tenÃa un horario en que a veces llegaba tarde y me encontraba con estos chicos de la basura. TenÃan que pasar por ese horario ya que, si pasaban antes, se encontraban con mucha multitud de gente, personas saliendo de su trabajo, una gran cantidad de afluencia de autos, y por regular todos los comercios, restaurantes y tiendas, sacaban la basura una vez que cerraban. Como pasaban casi todos los dÃas, cada vez que yo iba y sacaba la basura, empezaba a hablar con ellos, y poco a poco... se me fueron haciendo unos buenos amigos. El caso es que llegó una noche en que les pregunté qué era lo más extraño que se habÃan encontrado en la basura. En ese momento ellos se pusieron serios y me dijeron algo. No hombre, fÃjate que aquà uno se encuentra cosas a veces muy bonitas,
51:31 pero también otras veces muy macabras. Nos hemos encontrado cosas de mucho valor como anillos, también joyas, otras cosas que la verdad son ilegales. pero otras tantas cosas que en verdad hasta el más valiente le darÃa repelús. Te voy a contar lo que nos encontramos en una ocasión. Yo y mis compañeros estábamos recogiendo basura como siempre. Cuando en eso nos encontramos con un bulto en una esquina. Estaba enrollado fuertemente y también estaba muy pesado. Lo agarramos y notamos que el bulto pues era pequeño. Lo echamos al bote de basura inmediatamente. Activamos el camión. y este la jaló con la pinza y se la llevó hacia arriba.
52:14 El empaque era muy caracterÃstico. Estaba muy atado, con bastantes cordones y mecates, asà que nos llamó la atención. Una vez llegando al depósito de basura, empezamos a bajar todo, y como es costumbre, empezamos a buscar qué era lo que habÃa de valor. Pues por ser zona céntrica, a veces las personas dejan cosas de mucho valor, como ya te platiqué. Empezamos a abrir las bolsas Ãnicamente las que no tienen mal olor Cuando nos encontramos con aquella Al tocarla Vimos que algo suave Estaba dentro de esta Desamarramos todo Sacamos los ladrillos Ya que también habÃan sido amarrados Haciendo una especie de sándwich Finalmente sacamos lo que habÃa dentro de la bolsa Y vimos que era una muñeca Una muñeca de trapo Muy antigua Pero estaba muy acabada Se notaba que habÃa estado al interpedie, y también tal vez lo más perturbador, y es que tenÃa partes de su cuerpo quemados. El trapo se encontraba quemado, también parte de su cara. La muñeca tenÃa un pésimo aspecto, pero también muy perturbador. Nosotros simplemente la vimos y la dejamos a un lado de la caseta. La Ãbamos a tener ahà simplemente como recuerdo. A veces nos quedábamos con cosas.
53:38 El caso es que, mientras nosotros seguÃamos en lo nuestro, antes de irnos a nuestras casas, escuchamos ruidos que provenÃan como de una pequeña bocina, una vocecita que repetÃa nuestros nombres. Entonces, al voltear, vimos que ese sonido provenÃa de la muñeca. Era como si la muñeca nos estuviera hablando. Nos acercamos a esta y primero pensamos escépticamente. pensamos que todo tenÃa una respuesta lógica tal vez tenÃa una pequeña bocina incluida tal vez lo que ella oÃa lo repetÃa y como estábamos repitiendo nuestros nombres cabÃa tal vez la posibilidad de que Paul esto mismo nos estuviera llamando pero la tomamos para este momento la muñeca ya no decÃa nada una vez que nos acercamos esta mantuvo silencio absoluto buscamos y buscamos por cada parte de la muñeca no tenÃa ninguna bocina la apretábamos para sentirla pero no todo era trapo todo era tela la muñeca no tenÃa nada dentro su boca se encontraba cosida no habÃa forma de que ésta nos estuviera hablando justo en ese momento nos habló nuevamente pronunció mi nombre en ese momento yo la agarré y la tiré a una montaña de basura que tenÃamos Todos quedamos muy aterrados, y nos fuimos esa misma noche del depósito, sin acabar con nuestra inspección que hacÃamos todas las noches.
55:12 Una vez que el recolector de basura me terminó de contar esto, por curiosidad yo le pregunté, oiga,¿ y qué le pasó a la muñeca? La dejó ahà en el depósito, ¿no? De nueva cuenta los chicos se me quedaron viendo, y uno de ellos respondió, sÃ, la dejamos ahÃ, y eso es lo peor del asunto. Nosotros no tenemos perros, no tenemos gatos en el depósito. Hay uno que otro animal, pero esos animales solamente se llevan comida. Asà que nada de esto pudo haber movido a la muñeca. Y ese es el problema. DÃas después pasaron. Nosotros continuamos haciendo nuestro trabajo. Fuimos hasta aquella montaña de basura a acomodar y también para separar la basura que se iba a destinar a depósitos de chatarra para ser fundida. y otras cosas, el caso es que fuimos a aquella montaña de basura, y no encontramos a la muñeca, pasaron años de esto, aquella basura que se encontraba en aquel tiempo, ya no se encuentra hoy, nunca la volvimos a ver, era como si la muñeca se hubiera levantado, y se hubiera ido por cuenta propia, después de que me dijo esto, un escalofrÃo me recorrió por todo el cuerpo, tan solo pensar que ese tipo de cosas son reales, Le causa un temor muy extraño a cualquiera. La cosa es que me dejó pensando.¿ Por qué venÃa en aquella bolsa?¿ Y por qué se encontraba atada junto con ladrillos para hacer peso? Tal vez
56:43 por algo. Tal vez alguien se deshizo de ella. Y tal vez lo que hicieron aquellos recolectores de basura al liberarla es solamente dejar libre a algo siniestro. La marioneta Mi nombre es Eduardo Salgado Mi experiencia me pasó cuando estaba trabajando en un estacionamiento Este estacionamiento se encontraba situado en una área muy concurrida. HabÃa muchos restaurantes, al igual que bares, centros turÃsticos, etc. Entonces era un sitio en el cual la vida nocturna era muy activa. Debido a esto, el estacionamiento se encontraba abierto las 24 horas los 7 dÃas de la semana. HabÃa varios turnos, a veces me tocaba en el dÃa y otras veces en la noche. Lo que me pasó fue en la noche. Debido a que el estacionamiento cobraba una cuota por entrar en él y mantener el auto en él, nosotros nos tenÃamos que hacer responsables para que el auto fuera devuelto en las mejores condiciones.
58:14 Esto quiere decir que no tuviera rayones, ni mucho menos que lo hubieran robado. A pesar de solamente tener una entrada y estar muy bien vigilada, tenÃamos que hacer también rondines. Debido a que el estacionamiento se encontraba muy bien iluminado No era necesario llevar lámparas Estaba iluminado todo el camino central Pero en el área donde se encontraban los autos Ahà sà estaba más o menos oscuro Solamente tenÃamos que caminar por el pasillo central Para ver que todo se encontraba bien Y que nadie se encontrara adentro Sin el debido permiso A mà me tocó desempeñar un rondÃn Por eso de las 2 de la mañana Estaba caminando Viendo los diferentes autos Cerciorándome de que nadie se nos hubiera colado Y en ese preciso momento Veo una silueta Arriba de un auto muy humilde Este auto tenÃa un color verde muy brillante Y los vidrios No tenÃan polarizado Entonces se podÃa ver muy claramente Hacia adentro Debido a que estaba oscuro Solamente veÃa una silueta No me acerqué Solamente lo vi a lo lejos Aquella silueta se movÃa de un lado hacia el otro y después se volteó. Para el tamaño de la silueta, porque era muy pequeña, supuse que se trataba de un niño. Este niño, que permanecÃa en la oscuridad absoluta, solamente me saludaba desde adentro del auto.
59:41 Se me hizo muy extraño. Si bien habÃa algunas personas que traÃan mascotas como perros o gatos, y los dejaban en el estacionamiento mientras se iban, Estas personas no tardaban tanto debido a esto mismo, pero era la primera vez que me tocaba que alguien dejaba un niño o un bebé adentro del auto. Esto no era seguro ni siquiera apropiado. Además, no habÃa ninguna persona que hubiera entrado recientemente. Eso querÃa decir que el auto llevaba estacionado ahà por lo menos alguna hora. Y el niño se encontraba solo ahà adentro. Esto me dejó muy confundido. Y regresé con mi compañero que se encontraba en la caseta. Le pregunté que si alguna persona nos habÃa dicho que... Iba a dejar un niño ahà adentro. Y él me respondió que no. Yo le conté a mi compañero que habÃa un niño adentro de un auto. Y estábamos apenas platicando de esto. Cuando en eso llega un señor. PodrÃamos decir de una edad más o menos avanzada. No se veÃa tan viejo. Pero creo que la vida... No habÃa sido buena con él Se veÃa de unos cincuenta y tantos Pero estaba todo canoso Y necesitaba un bastón para poder caminar Además de también utilizar lentes Le dimos el permiso de entrar Pues traÃa el boleto Pero nos pidió un favor extra Nos dijo que como no veÃa muy bien Nos agradecerÃa profundamente Que lo encamináramos hasta su auto Al menos que lo ilumináramos Ya que su máxima preocupación En ese momento era caerse Yo lo acompañé Por el camino fuimos platicando y
1:01:12 llegamos a su auto a la brevedad. Para mi sorpresa, era el mismo auto donde habÃa visto aquel niño. Lo pude identificar rápidamente debido a ese color verde brillante que tenÃa una vez que entró. Ãl me dijo que iba a volverse, que no iba a arrancar, que no se iba a ir todavÃa, que tenÃa una presentación. Yo estaba muy confundido. Fue a los asientos traseros, abrió la puerta y de esta sacó una marioneta. La marioneta tenÃa la estatura de un niño y adentro del auto no habÃa nada más solamente aquella marioneta la cual como si tuviera vida propia se me quedó viendo yo sentà un miedo como pocos Alex porque en ese momento supe lo que habÃa visto el hombre estaba de lo más normal simplemente la agarró y siguió caminando me notó algo extraño pues me preguntó pasa algo muchacho yo le dije que nada pero ya no hable más y durante todo el camino mi mano fue temblando y esto era fácilmente de ver por cómo iluminaba el camino temblaba la luz tan pronto llegó aquel hombre a la salida me despedà de él y le pedà a mi compañero que por favor él hiciera los rondines todo lo que restaba de la noche yo ya no querÃa ir hacia allá mi compañero fue y me dijo que vio aquel automóvil el cual le habÃa descrito pero que adentro no habÃa visto a ningún niño Yo le dije solamente que a lo mejor me
1:02:42 habÃa confundido, que tal vez las sombras que se dibujaban en la noche y mi mente me habÃan jugado una mala pasada, pero no, estoy muy seguro de lo que vi. Aquella condenada marioneta se movió y me saludó cuando pasé enfrente de aquel auto. No vengas al Oxxo a las 3 de la mañana. Buenas noches a todas las personas que me escuchan. Mi nombre es Héctor Salgado y quiero compartir una experiencia que me sucedió cuando me encontraba trabajando en un Oxxo. En este Oxxo ya llevaba tiempo trabajando todas las veces en el turno de noche. De cierta manera incluso ya me habÃa acostumbrado. La calma de la noche y la poca afluencia de gente es una de las cosas por las cuales me gustaba mucho el turno. No me gustaba lidiar con mucha multitud, tampoco a mi compañero de nombre Pedro. La afluencia de gente solamente era cuando Ãbamos llegando, pero por eso de la una de la mañana todo se calmaba. TenÃamos reglas muy estipuladas, reglas que para cualquiera no sonarÃan mal. ni siquiera descabelladas, barrer el estacionamiento,
1:04:14 limpiar algunas cosas, cambiar etiquetas. Pero habÃa una regla extraña que tenÃamos, una regla que parecÃa algo lógica, pero estipulada solamente en un horario. Me dijeron que todas las noches, sin excepción, cerrara el Oxxo por eso de las 2.50 como máximo y volviera a abrirlo a las 3.30 de la mañana. Que aprovecháramos todo este tiempo Para cambiar etiquetas Y para hacer una que otra cosa Más que nada para evitar asaltos Y también porque no habÃa gente En ese momento de la noche Todo estaba muy calmado Yo pensé que estaba bien Y no le vi nada de malo El caso es que duré trabajando Y haciendo esta regla todas las noches Durante mucho tiempo Y ustedes saben que conforme va pasando el tiempo Uno le va agarrando la manera a su trabajo Vi que habÃa trabajo, por ejemplo, el de las etiquetas Que podÃa adelantarlo a la una de la mañana Más que nada para tener toda la madrugada despejada Yo lo hice Mientras que mi compañero Pedro Iba y se dormÃa un poco A eso de las dos y media Yo comencé a hacer mi trabajo Y terminé antes de tiempo Abrà otra vez el Oxxo Y eran las dos cuarenta cuando lo hice Pensé que no habÃa necesidad de mantenerlo cerrado Al final de cuentas No habÃa nadie que viniera Me fui atrás del mostrador y comencé a jugar con mi celular. Mantuve el oxo abierto hasta que dieron las 3 de la mañana. Y justamente en ese
1:05:47 preciso instante, tocaron a la puerta. Una vez calcé la mirada, reconocà la cara que vi afuera de la tienda. Era la de mi compañero. Mi compañero Pedro, que ya les habÃa dicho, se encontraba dormido en el almacén. Se encontraba ahora afuera. Yo estaba muy pero muy confundido. Le dije, ¿Pedro? Pedro,¿ qué haces afuera?¿ No estabas en almacén? Pedro solamente se me quedó viendo Y me dijo que si por favor le podÃa abrir Yo dejé mi celular Me di toda la vuelta para salir del mostrador Y me acerqué a la puerta y le pregunté nuevamente Pedro,¿ qué estás haciendo ahÃ?¿ Cómo te saliste?¿ Te saliste por la bodega o qué?¿ Qué andas haciendo? Pero él no me contestaba Ãl tenÃa una cara rÃgida y frÃa No daba ninguna expresión y sus ojos eran inquietantemente anormales, no tenÃan ningún color en concreto, eran unos ojos normales, pero estaban como que diferentes, como que eran más grandes, como que no parecÃan los de un humano, y conforme yo le prestaba más atención a su rostro, cosas más extrañas veÃa, Pedro empezó a tocar el vidrio, y me dijo que me apurara, que la abriera, ya que no querÃa estar mucho tiempo afuera, yo metà las manos en mi pantalón para abrirle, yo tenÃa toda la intención de abrirle pero por mi suerte por alguna buena obra del destino yo no traÃa las llaves las llaves las habÃa dejado en almacén cuando habÃa ido al
1:07:18 baño le dije que me esperara corrà por toda la tienda me metà en el almacén y me encontré con Pedro él se encontraba y recostado no estaba dormido estaba con su celular él me miró y me preguntó¿ qué tienes?¿ por qué entras asà corriendo? yo le dije¿ cómo es que estás aquÃ?¿ Por qué tú no estás afuera? Pedro se me quedó mirando y me dijo Pues que no me ves Yo no ando afuera¿ Por qué me voy a salir? No hay nada que hacer allá Yo sin titubear Se lo dije de frente Te acabo de ver allá afuera Tú me hablaste ahorita Estabas allá en la puerta Me dijiste que te abriera la puerta para poder entrar Vine al almacén por las llaves Pedro se levantó en ese momento Yo me di la media vuelta Y ambos salimos a la tienda Ya no habÃa nadie La puerta se encontraba sola. Miramos para todos lados, pero no vimos nada. Cerramos el Oxxo en ese momento y ya no abrimos como pasadas de las cuatro de la mañana, cuando varios clientes habÃan venido y habÃan tocado la cortina.
1:08:21 Checamos las cámaras de vigilancia, pero solamente me veÃa a mÃ, hablando solo. Afuera del Oxxo no habÃa nadie. Ni siquiera la cámara que tenÃamos por fuera captó algo. Solamente me veÃa yo, hablándole al aire. como si yo estuviera loco. Después de esto, no volvimos a abrir el Oxxo a las 3 de la mañana. Ahora ya sé por qué está esa regla, y durante el tiempo que trabajé ahÃ, procuré no volverla a romper. Hola Alex, mi nombre es Carla Valentina.
1:09:17 Te quiero contar una experiencia que me sucedió en mi segundo empleo. Cuando tenÃa 20 años conseguà empleo en un oxo. Durante la tarde me sentÃa muy bien, pero en determinado tiempo me ofrecieron el turno de noche. El oxo donde me encontraba era un oxo céntrico. Por lo tanto, habÃa demasiadas tiendas y demasiados puestos de comida durante la noche. Por lo tanto, el Oxxo no cerraba. MantenÃa sus puertas abiertas las 24 horas, no como otros tantos que cierran sus cortinas y atienden por ventanilla. Me dijeron algo curioso. Y es que a pesar de estar en una zona céntrica, a pesar de atender a muchos clientes, jamás lo habÃan asaltado.
1:10:14 Esto de cierta manera me tranquilizó, pues soy una mujer y básicamente me quedarÃa sola toda la noche, no tendrÃa acompañante. Yo acepté honestamente por la paga, el turno de noche en el Oxxo es mejor pagado. Cuando me dieron el turno y me dijeron que me presentara en punto de las once, Mis compañeras me dijeron, no te preocupes, no vas a estar sola. Ahà va a estar Doña Camila. Obviamente yo pensé que esto lo decÃan para espantarme. Te voy a poner más o menos al tanto. Doña Camila era la dueña del Oxxo. Ella habÃa adquirido esta tienda.
1:10:57 Pero Doña Camila ya tenÃa aproximadamente unos seis años de haber fallecido. Y algunos empleados, sobre todo en el turno de noche. DecÃan que se manifestaba... Yo no creÃa en todo esto... Pensé que solamente era alguna broma... Algún tipo de novatada... Ya sabes por ser la nueva... Pero el caso es que pasaron los turnos... Y yo empecé a ver cosas extrañas que sucedÃan... Cosas que me decÃan que pasaban pero que yo dudaba de esto... La primera... Es que cuando yo me encontraba en la tienda... Ya sea atendiendo... ya sea en el inventario, cambiando etiquetas, escuchaba como se azotaba la puerta del baño, e incluso los clientes me dijeron, oye disculpa, se azota muy feo la puerta, se azotaba de tal manera Alex, que parecÃa que la querÃan tumbar, pero yo al entrar, la puerta dejaba de moverse, excepto en una ocasión, cuando entré al almacén, y vi la puerta del baño, que se abrÃa y se azotaba de forma muy volátil, para ponerlos más al tanto, el baño de Loxo se encuentra en el almacén, y este se encuentra encerrado, a excepción por las tardes cuando dejan inventario o algo, asà que no habÃa corriente de aire que existiera en ese momento, para que la puerta hiciera aquello,
1:12:29 yo traté de lidiar con esto, a final de cuentas, no era algo que me dejara traumada, o muy aterrorizada, traté de seguir trabajando normalmente, otra cosa que empecé a notar, es que cada vez que venÃan los clientes, y yo tenÃa que atenderlos, ya saben que en el Oxxo hay dos cajas, siempre notaba que la que estaba desocupada, la que se encontraba apagada, cuando yo la encendÃa, ya sea por error, Ya sea para ver algo rápidamente... El perfil... El usuario... Como lo conozcan... Siempre... Era... El de Doña Camila...
1:13:15 Como si ella estuviera ahà trabajando conmigo... Todos los perfiles que utilizamos en el Oxxo... Son solamente de nosotros... Nosotros tenemos la contraseña... Etcétera... Hacemos esto para que no haya malentendidos... Más que nada por ferias... o por depósitos que salen mal, asà uno puede saber quién lo atendió, lo extraño aquÃ, es que siempre que se iban mis compañeras, yo veÃa ambas cajas, ambas pantallas, y se encontraban en blanco, o sea sin ningún perfil, cuando yo entraba y ponÃa el mÃo, solamente una caja, tenÃa perfil en ese momento, sorpresivamente no importaba si estuviera en la caja 1 o en la caja 2, siempre la caja que se mantenÃa vacÃa y abrÃa la pantalla siempre aparecÃa el perfil de doña Camila como si ella estuviera compartiendo conmigo el turno esto era algo muy extraño traté de pensar que tal vez mis compañeras por hacerme la broma calibraban la computadora para que se accionara el perfil de doña Camila entre la noche pero claro esto es ridÃculo esto no puede pasar pero yo preferÃa pensarlo Delante del Oxxo, más o menos como a media cuadra de distancia, siempre se ponÃan puestos de comida, tacos de cecina, tortas, etc. Y siempre que salÃa se me
1:14:45 antojaban Alex. En una ocasión salà y vi que, pues, era un horario en el cual no venÃan clientes, por eso de las doce y media a tres de la mañana. Los tacos se quitaban por eso de las cuatro. asà que todavÃa tenÃa tiempo. Corrà y mantuve la mirada fija al Oxxo, más que nada para checar si no llegaba algún cliente. Yo le pedà a un chico, el cual se encontraba ahà con el taquero, que lo ayudaba de vez en cuando, era un niño, que si por favor me podÃa echar un ojo y que de recompensa le iba a dar un dulcecillo ahà de los del Oxxo.
1:15:28 él dijo que sÃ, se fue corriendo y se paró enfrente del oxo, y yo lo estaba viendo desde allá, ya algo más tranquila, ordené, esperé, empecé a platicar, y una vez que pagué y me dirigà de nuevo a la tienda, el niño me dijo que, no sabÃa por qué le habÃa pedido que vigilara el oxo, que yo no me encontraba sola, que ahà habÃa otra compañera mÃa, te quiero recalcar algo, el niño, si bien vivÃa por ahÃ, casi no tenÃa plática con nosotras. De vez en cuando lo veÃamos, pero él no sabÃa nada sobre doña Camila. Cuando yo le pregunté a qué se referÃa, éste me dijo que habÃa visto una señora caminando con el uniforme de luxo, allà adentro de la tienda. Esta señora tenÃa el pelo blanco, como si tuviera muchas canas, tenÃa unos lentes y cojeaba de un pie. Alex, yo nunca conocà a doña Camila. Solamente la vi en fotos y me decÃan cómo actuaba. Era una mujer algo dulce, pero también muy estricta. Y todo lo que me dijo aquel niño eran las mismas caracterÃsticas que tenÃa doña Camila. Cojeaba de un pie. A ella no le gustaba pintarse el cabello, por lo tanto, a través de los años, su cabello era pura cana. y siempre portaba con lentes, en ese
1:16:59 momento supe, que todo lo que habÃa vivido, que todo lo que habÃa ignorado, no eran coincidencias, alguien me estaba acompañando en aquel turno, esa fue la mayor revelación que tuve, a pesar de seguir trabajando en ese turno de noche, no vivà otras cosas más allá de, escuchar pasos, en el cuarto frÃo, o escuchar que la puerta del baño se cerraba de golpe. Solamente aquella vez que este niño me dijo que era acompañada por esta persona cuando yo sabÃa perfectamente que estaba sola, fue la única noche en donde tuve más miedo. Incluso recé y le dije a doña Camila que por favor no se me apareciera, que anduviera con aquà cuidándome y ayudándome, pero que no se me apareciera. que yo era muy asustadiza y que de seguro, si se me apareciera, iba a quedar ahÃ, que se me iba a paralizar el corazón. Afortunadamente creo que me huyó, ya que nunca se manifestó ni siquiera de sombra. Esa fue mi historia, Alex, una experiencia que vivà a mis 19 años y que afortunadamente en otros trabajos que he tenido no se han repetido. Te mando muchos saludos, Y gracias por compartir mi historia.
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