Relatos Aterradores de Militares y Secretos Familiares / Historias de Horror
0:17 secretos familiares abundan en ciertas familias secretos tenebrosos son aún más interesantes recientemente criptomaniacos me han llegado algunas historias que representan esto muy bien secretos malévolos que se esconden entre familias ya sea para mantener el poder ya sea para mantener a ciertos familiares alejados etc. Es sorprendente como entre la misma familia incluso, existen ese tipo de cosas, trabajos de brujerÃa, o incluso pactos con entidades malévolas, tal como la siguiente historia. La siguiente historia me la mandó Osvaldo, él no quiere que relevelemos su apellido, él solamente comparte su nombre ya que la historia es algo delicada y No quiere que, si otros familiares escuchan esto, pues den rápidamente con él. El caso Escobaldo tenÃa una costumbre de ir a la casa de su abuelo en compañÃa de su hermano todas las tardes e incluso allá quedarse toda la noche completamente en fin de semana. La casa del abuelo era bastante grande. TenÃa diferentes cuartos ya que los abuelos habÃan tenido muchos hijos. Osvaldo dice que tenÃa siete tÃos, entonces habÃa siete habitaciones diferentes y algunas dos salas también,
1:48 aparte de la habitación de los abuelos. Para ese momento la abuela ya habÃa fallecido y el abuelo se encontraba solo viviendo en aquella enorme casa. El caso es que Osvaldo recuerda muy bien que hubo una temporada en donde el abuelo estaba a punto de perder la casa. Ãl no sabe explicarme si fue por una deuda, tal vez por una firma, Son tecnicismos que a veces tienen Los bancos con las propiedades El caso es que su abuelo estaba muy preocupado Pero sorprendentemente Aquella traba que tenÃa Se disipó Era como si de la noche a la mañana Todo se hubiera puesto de su lado Era algo maravilloso El abuelo iba a tener de nuevo su propiedad El caso es que él recuerda que Tanto le dieron los papeles, en el momento en que se resolvió todo, el abuelo empezó a construir una habitación. Una habitación extra en toda la casa. Esta habitación estaba puesta en frente del comedor.
2:57 Era una habitación sumamente pequeña. Allá adentro solamente cabÃa una cama individual, tal vez una pequeña mesa de madera, y tenÃa poco más espacio de algunos centÃmetros. Dentro de aquella habitación el abuelo puso un colchón en el piso y puso otras ciertas prendas como cobertores o sábanas arriba de él. Muchos no sabÃan que estaba haciendo el abuelo. Ãl simplemente decÃa que lo dejaran hacer lo que él quisiera. Algunos pensaron que tal vez era un cuarto para cuando se quisiera dormir abajo, pero también tenÃa habitaciones abajo. El caso es que nadie lo entendÃa. Osvaldo junto con su hermano siempre iban a esta casa. Y de cierta manera les llamaba la atención aquella habitación del abuelo La veÃan cuando estaban comiendo Y veÃan ahà aquel colchón postrado en el piso con sus sábanas arriba Por respeto, claro, de los años de antes, ¿no? A los niños se les enseñaba mucho respeto a los adultos Osvaldo jamás le preguntó a su abuelo para qué era eso Además, él sabÃa muy bien que a su abuelo no le gustaba que le preguntaran acerca de aquel cuarto Asà que simplemente lo dejó pasar El caso es que una noche cuando su hermano menor, recordemos que los dos se dormÃan ahà en la casa de su abuelo, decidió salir de su cuarto para ir a tomar un poco de leche, ahà enfrente del comedor donde se encontraba el refrigerador. Aquel cuarto que habÃa construido
4:29 el abuelo no tenÃa puerta, ni siquiera cortina, asà que se podÃa ver claramente hacia adentro de aquel cuarto. Su hermanito dice que en el momento que salió, y se estaba sirviendo la leche escuchó un ruido en aquel cuarto al voltear ve una sombra la sombra de un hombre recostada en el colchón y ve claramente como este hombre se va levantando los resortes del colchón que ya era un colchón viejo van sonando a la par de que este hombre se va levantando y se le queda viendo a su hermano el hombre de una manera amistosa podrÃamos decirlo empieza a saludarlo ahà entra la oscuridad, solamente se ve la mano moviéndose de un lado hacia otro, su hermanito en ingenuidad claro, piensa que tal vez es su abuelo, piensa que tal vez su abuelo fue a dormirse ahÃ, la razón quien sabe, asà que solamente termina de servirse el vaso de leche, se da la media vuelta y le dice adiós abuelito, el hermano de Osvaldo va hasta su cuarto, abre la puerta y se encuentra con Osvaldo que también se va levantando Ãl en este caso va al baño. Cuando le pregunta a su hermano de dónde viene, él le dice, vengo de la cocina, mi abuelito está acostado en el cuarto. Osvaldo va, baja, el baño también se encontraba en el primer piso, y pasa a saludar al abuelo. Pero él nota que tal vez en esta
6:01 ocasión el abuelo ya se durmió, porque ve la silueta ahà recostada. Ve la silueta ahà recostada con las piernas estiradas como si estuviera durmiendo boca arriba. Otra vez, por respeto, Osvaldo no lo decide molestar. Simplemente camina hacia el baño y ve que la luz del baño se encuentra encendida. Y también escucha cómo se jala la cadena.¿ Quién está dentro del baño? En la casa solamente habÃan tres personas. Su hermanito que está en su cuarto, el abuelo que se supone está acostado en aquel cuarto... Y él Osvaldo se queda pasmado Empieza a ver aquella puerta Que se va abriendo lentamente Y de ella sale su abuelo Y le pregunta¿ Vas al baño niño?¿ O qué haces despierto?
6:50 A Osvaldo hasta se le fueron las ganas de ir E incluso le pregunta a su abuelo¿ Cómo es que está aquÃ? Lo acabo de ver allá Recostado en el comedor En aquel cuarto Y el abuelo dice No niño Yo estaba en mi cuarto. Yo no duermo en otra habitación que no sea mi cuarto. Yo vine a hacer del baño solamente. Osvaldo, muy aterrado, comienza a temblar. Comienza incluso a tartamudear. El abuelo trata de controlarlo y le dice, explÃcame qué es lo que viste. Y le dice, mi hermano, y también yo, lo vimos recostado en aquel cuarto, abuelito. Lo vimos allá. Vimos su silueta. El abuelo fue y acompañó a Osvaldo Y en esa ocasión ya nadie se encontraba.
7:38 La silueta que estaba recostada ahà ya no existÃa. Simplemente se habÃa disipado. El abuelo tratando de calmar la situación le dice, mira niño, mira mi hijo, vete a dormir. SÃ, yo me voy a encargar de todo, vete a dormir. Osvaldo se va a dormir, pero no puede dormir. También su hermanito se levanta, ya que empiezan a escuchar golpes. Pero era más que claro que era el abuelo. Estos golpes eran de un martillo con un clavo. El abuelo estaba clavando algo, pero a plenas 3 de la mañana. De repente los golpes dejaron de escucharse y los niños finalmente se pudieron dormir. A la mañana siguiente los niños se despiertan.
8:22 Osvaldo y su hermanito van bajando y se dan cuenta con que el abuelo, en aquel cuarto precisamente que daba hacia el comedor, habÃa puesto una cortina, pero una cortina pesada de un cobertor. la habÃa clavado con grandes clavos a ambos extremos y ahora la visibilidad al cuarto habÃa sido completamente clausurada. Los niños siguieron yendo a la casa del abuelo, pero ahora tenÃan prohibido entrar a aquel cuarto y tenÃan también prohibido alzar la cortina, o mejor dicho el cobertor que habÃan puesto como cortina. Pasan los años y Osvaldo obviamente crece, deja de ir a la casa del abuelo Ahora va, cada semana se puede, tiene estudios, tiene amigos, obviamente ya las prioridades son otras, conforme uno va creciendo. El caso es que cuando Osvaldo tiene finalmente 16, casi 17 años, el abuelo cae en cama, va al hospital a verlo, y entre esas tantas conversaciones, como ellos siempre han sido muy pero muy unidos, le pregunta a abuelo, Recuerda la vez que vi aquella sombra, también la que vio mi hermano Y le dice, sÃ, de hecho de eso te querÃa hablar Ahorita que ya me voy, el abuelo ya daba por hecho que iba a fallecer Le dijo, aquella casa, no sé qué va a suceder Se la
9:52 dejé a tu tÃo, pero no sé si él va a poder habitar ahÿ Recuerdas cuando tuve problemas con el banco? Y Osvaldo dice, sÃ, sà lo recuerdo muy bien Bueno, estaba tan desesperado que hice un pacto con el diablo. El diablo me ordenó hacer un cuarto especialmente para él, para que ahà habitara. De hecho, la sombra que vistes cuando eras niño, creo que era él. Por eso les puse la cortina para que ya no lo vieran. Osvaldo en ese momento obviamente queda petrificado. Con todo lo que le está contando su abuelo Ãl no lo puede creer Pero también el abuelo le dice Tengo pendiente con la casa porque esa casa Me la dejó Mientras yo estuviera vivo No sé qué vaya a pasar ahora que yo fallezca Pues según tengo entendido Ahora esa casa Le va a pertenecer a él Osvaldo no sabe qué decir Osvaldo simplemente escucha a su abuelo y poco más trata de aliviar su pena, pero llega finalmente el dÃa en que el abuelo fallece, el tÃo obviamente va a la casa, empieza a sacar algunas cosas, empieza a ver qué es lo que se va a modificar, porque el tÃo no piensa habitar en ella, simplemente piensa ponerla en renta o hacer poco más con ella, el tÃo ya tiene su casa,
11:23 el caso es que a las pocas semanas la casa se derrumba, La casa simplemente se cae, sin que haya ningún terremoto, ningún temblor, sin que nadie haya ido a demolerla. La casa estaba en muy buenas condiciones, a pesar de estar viejita. TenÃa sus ciertos detalles, pero se derrumbó por completo. Los pisos se cayeron, las paredes también. Quedó inhabitable, y esto sucedió en una noche. ni siquiera dieron el tiempo suficiente para que alguien fuera y habitara ahÃ. Mientras que todos estaban pensando qué habÃa sucedido, o si es que alguien la habÃa tumbado, de alguna forma asombrosa, sin contratar maquinaria, sin contratar ni siquiera mazos, no habÃa rastros de que nadie, no habÃa rastros de pies, de huellas, que alguien hubiera estado adentro o cerca de ahÃ. Los vecinos tampoco dijeron nada, Ellos no habÃan visto a ninguna persona, simplemente habÃan visto como la casa se habÃa desplomado. Mientras que su familia se encontraba con las interrogantes, buscando respuestas. Osvaldo dice que la tenÃa, pero obviamente al ser un joven nunca la dijo.
12:41 Siempre pensó que no le iban a creer, pero él lo sabÃa. El diablo finalmente habÃa cobrado el trato de su abuelo. La siguiente historia es igual de fuerte que la anterior, pues todo sucede entre familia. Jocelyn, que al igual que la anterior historia, ha decidido no revelar su apellido, e incluso ni siquiera su verdadero nombre. Los nombres en esta historia se han cambiado, más que nada para respetar el anonimato que Jocelyn pide. Obviamente Jocelyn no es su nombre verdadero. Pero eso no es importante. Lo importante aquà es que esta historia te haga pensar muy bien en quién confÃas. Incluso si es tu propia familia. Jocelyn empieza explicándonos que en la familia siempre hubo ciertos dramas. Ciertas cosas que no encajaban del todo. Por ejemplo, Jocelyn cuenta que tenÃa una tÃa. Esta tÃa desde muy joven habÃa
14:13 estado enamorada Del novio de su hermana Esto todos lo sabÃan Pero pensaron que con el tiempo Y conforme ella fuera madurando Pues esto se les iba a pasar Y asà pensaron todos E incluso cuando esta tÃa y su esposo Tuvieron a su primera hija De nombre Yolanda Obviamente se casaron Empezaron a formar una familia Y pensaron que ese sentimiento Que habÃa tenido la otra tÃa Con el esposo de su hermana Pues iba a ir disipando ya que este esposo ya estaba formando familia precisamente con su hermana y fue asà como pasaron los años Yolanda creció, Jocelyn también Jocelyn era mayor que Yolanda por algunos 6 años según explica ella pero veÃa cosas que no eran del todo normales como por ejemplo esta tÃa siempre se ponÃa a la defensiva cuando miraba aquel matrimonio como que no le gustaba del todo Pero al pasar los años, una tragedia azotó a la familia. Su hermana falleció en un accidente automovilÃstico, asà que por lo tanto, este esposo quedó viudo.
15:30 Y fue asà como esta tÃa, vamos a ponerle de nombre Diana, empezó a coquetear al esposo recién viudo. Y empezaron a salir, y a pesar de que la familia no miraba esto con buenos ojos, las cosas terminaron sucediendo. Diana finalmente con aquel amor que le tenÃa, con aquel deseo que le tenÃa desde muy joven, logró su cometido. Se casó finalmente con aquel muchacho del que se habÃa enamorado, con el esposo de su hermana, que ahora ya se encontraba viudo. Yolanda pasó a ser su hijastra, ante su sobrina, ahora su hijastra. Las cosas eran un poco tensas, pero trataban de llevarse. Aquà lo curioso es que Diana trataba de embarazarse, pero no podÃa, a pesar de que trataba una y otra vez, incluso yendo con diferentes médicos y ginecólogos.
16:27 Simplemente no habÃa nada que hacer, ella no podÃa tener ningún hijo, y esto le llenaba de una rabia, ya que querÃa formar una familia. En eso Yolanda, cuando tenÃa aproximadamente unos 18 o 19 años, comienza a enfermarse, una enfermedad que muchos médicos no saben tratar. diagnosticarla simplemente un médico diferente le decÃa que tenÃa algo diferente algunos coincidÃan pero a pesar de llevar tratamiento Yolanda no se mejoraba Yolanda seguÃa decayendo y decayendo y decayendo algo extraño aquà es que Diana su madrastra no permitÃa que la llevaran a ningún hospital ella la querÃa curar en la casa y se armó para eso Compró diferentes cosas, diferentes cosas que servÃan para mantenerla bien. Incluso su cuarto de Yolanda empezó a transformarse poco a poco en lo que parecÃa ser una habitación de un paciente en un hospital. TenÃa diferentes máquinas que le ayudaban a sobrellevar toda su enfermedad. Jocelyn habÃa estudiado para enfermera. Y en ese momento ella tenÃa como unos 22, 23 años.
17:41 Ya estaba terminando la carrera. Obviamente como tenÃa una fuerte amistad, pues habÃan sido primas desde muy pequeñas. Le ofrece su apoyo a Yolanda sin cobrarle ni un solo centavo. Ella querÃa ayudarla. Yolanda se habÃa transformado por completo en algo horrible. Con esas palabras me lo explica Jocelyn. La jovencita, toda llena de vida y de belleza, habÃa cambiado por completo. Ahora parecÃa una anciana, toda seca, su piel ahora chupada, pegada a los huesos. Ya no quedaba nada de aquella joven. Jocelyn solamente iba y trataba de hacer lo máximo posible e incluso se llegaba a quedar allá más de 15 horas, todo un dÃa y casi parte de la noche. Pero obviamente ella tenÃa que volver a su casa de vez en cuando Su tÃa Diana, la tÃa de ambas, siempre le decÃa a Jocelyn que no era necesario que ella se fuera, pero Jocelyn se plantaba firmemente que ella no se iba a ir, que ella querÃa ayudar a Yolanda, que tenÃan que sacarla de ahÃ. Pero su tÃa decÃa que no, que ella no se iba a ir a ningún hospital, que ahà venÃa el médico, ahà venÃan todos y que ahà la iba a mantener. De hecho, ella personalmente le daba de comer y también le daba algunas medicinas.
19:05 A Yoselin esto no le cuadraba, e incluso empezó a sospechar un poco de la tÃa, y la tÃa también como que empezó a sentir esto. Y fue en ese momento que Yoselin empezó a ver extrañas cosas en la casa de aquella tÃa y de Yolanda. Yoselin primero empezó a escuchar como garras pasaban por las diferentes paredes de la habitación de Yolanda. como si hubiera algo adentro de las paredes, como si hubiera una bestia dentro de ellas. Las paredes estaban hechas de cemento, de bloc. Es muy difÃcil escuchar rasguños, a no ser que sean grandes garras.
19:48 Empezó a creer que tal vez habÃan roedores, tal vez unas enormes ratas que anduvieron entre las paredes, pero en la casa no habÃa nada de eso. Como si no fuera poco, Jocelyn en algunos momentos tenÃa que salir al baño. Y el baño no se encontraba en la habitación de Yolanda. TenÃa que salir de la habitación y recorrer un largo pasillo hasta llegar a este. En ese momento, dice ella, que veÃa a una mujer con pelo largo, muy largo, cayéndole incluso hasta las rodillas, que se movÃa por toda la casa, caminando entre ésta. En plena oscuridad, con las luces apagadas, solamente podÃa ver la silueta caminando. Obviamente, esto no le gustaba nada a Jocelyn. Iba al baño y regresaba lo más rápido posible ya que siempre veÃa a aquella mujer moverse entre la sala e incluso entre el pasillo que quedaba de frente a la puerta de Yolanda.
20:44 No solamente veÃa a aquella mujer sino también veÃa a un par de niños o ella creÃa que eran niños. Por la silueta que estos manifestaban no parecÃan serlo ya que sus cuerpos eran muy pequeños y sus cabezas eran muy grandes. Por su estatura parecÃan niños, pero Jocelyn dice que era lo más parecido como a unos duendes, moviéndose también entre la oscuridad en la casa. Obviamente esto no le contaba nada a Yolanda. No querÃa que se asustara. Ella muy apenas se podÃa hablar en algunos dÃas. Pero finalmente cuando tocó uno de los dÃas más buenos en los que ella tenÃa más energÃas, empezó a platicar. empezaron a platicar como antes lo hacÃan, y Yolanda le empieza a decir, una vez ya entrada en la plática, cuando estaban solas en la casa, que ella veÃa cosas, que ella veÃa cosas moviéndose en su cuarto, cuando nadie estaba con ella, que veÃa a una mujer de pelo largo, y también a algunas sombras, muy pequeñas, pero con una enorme cabeza, que se movÃan alrededor de su cama, que jalaban su sábana, que le picaban el cuerpo y que se reÃan, como si le estuvieran haciendo alguna especie de travesura.
22:07 Jocelyn en ese momento también le confiesa que ella no es la única que los ha estado viendo, que Jocelyn también los ha estado viendo cada vez que salÃa hacia el baño. Cada vez que salÃa y todas las luces se encontraban apagadas, también veÃa aquellas sombras. Entonces no era fruto de su imaginación. las dos la estaban viendo y con las mismas caracterÃsticas que era lo más sorprendente, entonces algo habÃa en la casa, Jocelyn empezó a mover sus influencias con su madre, con su padre y empezó a decirles también al padre de Yolanda que ella necesitaba un hospital y obviamente ella por ser enfermera pues tomaban un poco más en cuenta su palabra, Le decÃan que Yolanda necesitaba un hospital, que necesitaba un hospital más urgente posible, ya que si seguÃa ahÃ, ella iba a fallecer. Estuvo terqueando ahà durante dÃas y noches que se llevaran a Yolanda a un hospital, que se la llevaran, que se la llevaran, que ella lo ocupaba. Al final de cuentas, después de una discusión muy grande con su tÃa Diana, lograron llevársela. Sorprendentemente, en cuestión de unos cuantos meses, en el hospital, máximo como unos tres, se habÃa rehabilitado casi por completo, finalmente se veÃa mejor, estaba adquiriendo un poco más de peso, estaba adquiriendo otra vez el color de
23:40 su piel, y Diana se encontraba muy furiosa, demasiado, los problemas empezaron en la casa, y finalmente Diana y su esposo, se terminaron divorciando, Los motivos nunca quisieron decirlos. Jocelyn se enteró de estos motivos algunos años después. Yolanda se mejoró, volvió a la casa y vivió ahà sola con su padre. Según le dice Yolanda a Jocelyn, se habÃan separado porque mi padre habÃa encontrado brujerÃa abajo de la cama. Y no era brujerÃa De un tiempo reciente Sino brujerÃa desde hace mucho tiempo atrás Que le involucraban a él Lo involucraban a su difunta esposa Y también involucraban A Yolanda Fue ahà cuando todo se acabó De la tÃa Ya jamás se volvió a saber nada Ella se cambió a otra ciudad Y dejó de ir a las fiestas familiares Hasta ahora Jocelyn y Yolanda saben muy bien Que aquella tÃa Era la responsable de hacerle todo aquel mal, a Jocelyn, y que si no lo hubieran movido, si no lo hubieran llevado a un hospital, seguramente ella habÃa fallecido, seguramente la brujerÃa que le estaba haciendo, una brujerÃa muy potente, solamente era efectiva, adentro de la casa, y por eso no querÃa que la movieran, de hecho, me platica Jocelyn,
25:13 que se han atrevido a ir aún más allá, Y tal vez el accidente de la madre de Yolanda lo hizo también su tÃa. Es fascinante como es que la misma familia llega a tantos extremos, este tipo de cosas tan aberrantes. Y dime tú,¿ algún familiar te tiene envidia?¿ O algún familiar ha tratado de hacerte algo parecido? Espero tus comentarios abajo en la caja. Ustedes han tenido algunas tradiciones familiares que resultan ser algo extrañas, pero por ser tradiciones, pues uno simplemente no les pone un pero, ¿no? Tenemos a veces tradiciones entre familias, como ir a cierto lugar, hacer cierta cosa, ya sean festividades como cumpleaños, navidades, etc.
26:23 Tradiciones que no son de alguna iglesia, de alguna religión. de alguna celebridad en concreto, solamente tradiciones que nuestras familias hacen, ya sea porque se hizo en antaño y esa tradición se queda por los años y los años y se festeja todo de la misma manera. Bueno, Mari Carmen Fernández tiene una historia muy curiosa que contarnos respecto a esas tradiciones que esconden un turbio secreto. Mari Carmen dice que cada Navidad Iba a la casa de su abuelo. O bueno, a una de las propiedades de su abuelo. Su abuelo tenÃa diferentes terrenos extendidos ahà en el ejido. TenÃa tres casas.
27:07 Pero obviamente no eran casas ostentosas. TenÃa varias propiedades, sÃ. Pero sus casas eran como de rancho. No eran tan grandes. Eran espaciosas, pero nada más lo que le gustaba a las personas de aquella época. Era una casa hecha de adobe. con techo de paja y su propiedad se extendÃa por mucho terreno alrededor de la casa. A Mari Carmen le encantaba ir hacia allá, más que nada porque su abuelito siempre allá tenÃa diferentes animales y le enseñaba diferentes cosas, caminos del pueblo. Mari Carmen era la preferida, la favorita, siempre le tenÃa dulces y diferentes cohetes, pirotecnia para que ella reventara en Navidad. pero Mari Carmen también recuerda algo, algo que el abuelo siempre hacÃa, todos los fines de semana, y Mari Carmen por ser mes de diciembre, que se pasaba casi todas las vacaciones en el pueblo, en compañÃa de sus tÃos, de sus padres, de sus primos, recuerda que cuando iba con el abuelo, e iban a esa casa que tenÃa, en la casa donde tenÃa todos aquellos animales, siempre todos los fines de semana, iba a un campo a recoger rosas, ya sean rojas, rosas, o flores amarillas, etc., lo que estuviera en temporada. HacÃa un pequeño ramo e invitaba a MarÃa Carmen, ven mi niña, vamos a ir
28:41 a dejar rosas, y también, de paso, caminamos un poco, vamos al rÃo, etc. Resulta que atrás de la casa del abuelo, HabÃa un camino de tierra, un camino pequeñito, pequeñito, donde solamente cabÃa una persona o incluso dos, pero era un camino, un sendero hecho por el hombre. SÃ, no crean que era un camino de grandes proporciones con que uno se podrÃa pasar con carreta o por auto, nada de eso, se pasaba caminando. Mari Carmen y su abuelo iban platicando, iban en la mañana, por supuesto, con ese frÃo de diciembre acompañándolos y también el sol. Maricame recuerda que siempre llegaban a una lápida, por sorprendente que parezca, era una tumba, una tumba que se encontraba sola a mitad de la nada, una tumba ahà que solamente se le podÃa ver la parte superior ya que se encontraba enterrada, como si el mismo tiempo y la misma naturaleza se hubieran apropiado de ella, solamente se le podÃan ver muy superficialmente el nombre de la persona y también la inscripción que ya se estaba borrando, pero el nombre como estaba más grande se podÃa ver. El nombre Mari Carmen no lo quiere decir por respeto al difunto, claro, pero nos dice que era el nombre de una niña y ella sabe perfectamente bien que era una niña, porque ahà mismo
30:12 en la lápida se veÃa el año en que habÃa nacido y el año en que habÃa fallecido, como todas las otras lápidas, ¿no? Y sumando esos años daban con que la criatura solamente habÃa tenido siete años cuando habÃa partido de este mundo. Las razones por las cuales partió no se saben, desconocidas. Ella obviamente le preguntó a su abuelito. Abuelito, aquà no es un cementerio.¿ Por qué está una lápida ahÃ, atrás de tu casa, a mitad de la nada? El abuelo le dice, no sé mi niña. simplemente yo estaba caminando estaba recogiendo algunos frutos ya ves que tenemos muchos vegetales en la parte de atrás y empecé a escuchar un llanto ahà en la noche tu abuelita todavÃa estaba viva en ese momento yo fui y le hablé y tu abuela vino y juntos fuimos a ver quién estaba llorando porque nos llamó mucho la atención que era el llanto no de una persona adulta sino de una niña asà que fuimos caminando y nos encontramos con una niña, nos encontramos con esta niña, la niña estaba llorando, caminando por un camino muy pequeñito, y enfrente la lápida, cuando fuimos y le hablamos, la niña nos dijo que se sentÃa sola, que ella querÃa sentirse acompañada, que a ella le gustaban mucho las flores, y que también le gustaba olerlas,
31:45 Y también tenerlas entre sus brazos Obviamente también nos sorprendimos bastante Cuando vimos la lápida ahà Ella dijo que no sabÃa que era eso Tanto yo como tu abuela Agarramos a la niña Y nos las tratamos de llevar a la casa Pensamos que a lo mejor estaba perdida Y empiece a explicarle a su abuelito Claramente era una niña mitad de la nada Posiblemente sus padres HabÃan tenido un accidente O tal vez sus padres la estaban buscando Corta O tal vez sus padres la estaban buscando El caso es que los abuelos empiezan a caminar La niña comienza a caminar atrás de ellos Pero en cierto momento la niña desaparece La niña simplemente ya no está Los abuelos voltean hacia enfrente Vuelven a voltear hacia atrás Y la niña desapareció En un parpadeo desapareció Los abuelos comienzan a buscarla De un lado hacia otro Pero no encuentran nada Y por lo tanto regresan de nuevo a la tumba Y ven que el mismo nombre que les dijo la niña como se llamaba ella, es el mismo nombre inscrito en aquella lápida. Los abuelitos obviamente se asustaron, volvieron inmediatamente a la casa, se encerraron y durante algunos años quedó estrictamente prohibido ir a aquel lugar. Era un espÃritu, un espÃritu que simplemente no conseguÃa llegar a la luz o tal vez estaba en un purgatorio. El caso es que
33:17 pasaron los años, y el abuelo, como era costumbre, a veces se le olvidaban las cosas, ya era una persona mayor para este momento. Bayo otra vez empieza a recoger algunos frutos, pero en eso empieza a escuchar otra vez el llanto. Empieza a seguirlo, y en ese momento recuerda, la niña con la que me encontré hace algunos años, está llorando otra vez. Se le habÃa olvidado la regla. Ya no tenÃa que pasar más allá de cierta altura de su terreno para no escuchar el llanto. El abuelo se dio la media vuelta y se regresó. Pero tuvo una idea. El abuelo fue, cortó unas rosas, y una vez que el llanto ya no se escuchaba, fue y se las dejó a la tumba. Ese fue un santo remedio, según dice el abuelo, porque... de ahà en más el llanto ya no se escuchaba y pasaron algunos corta y pasaron muchos dÃas sin escucharse hasta que otra vez se empezó a escuchar el abuelo fue a la tumba obviamente cuando ya no se escuchaban los llantos pues él ya no se querÃa encontrar con la niña y se encontró con que las flores ya estaban secas las agarró las tiró fue nuevamente hizo un ramo con diferentes flores que tenÃa ahà con diferentes flores que salÃan de su terreno Y fue y se lo llevó Y él calculaba Cada siete dÃas, cada seis dÃas Ãl tenÃa que ir Antes
34:51 de que la niña empezara a llorar Iba, checaba Y las flores se marchitaban Se morÃan muy rápido Era como si la niña Agarrara toda aquella belleza de las flores Toda la vitalidad, todo lo hermoso de las flores Y se lo fuera chupando El abuelo otra vez agarraba las flores, las tiraba e iba y le llevaba otro ramo. Y asà pasó semanas, meses, años. El abuelo todas las semanas le llevaba flores a aquella niña hasta su tumba. Y de esa manera él dice que la niña dejó de llorar.
35:35 Obviamente todo esto lo hizo a escondidas de su mujer. Su mujer estaba muy aterrada. Y no le gustaba que anduviera metiéndose... En esas cosas con espÃritus... Y mucho menos le gustaba la idea... De que una tumba... Estuviera atrás de su casa... Asà que... Ella dejó de vivir ahÃ... Se fue a vivir a otra de sus propiedades... Otra de las casas de los abuelos... Pero el abuelo siempre... A pesar de no estar viviendo ahÃ... Pasaba por ahÃ... Y le llevó a las rosas... A aquella niña... Mari Carmen después de escuchar esta historia... se sorprendió mucho. Y ella recuerda que siempre su abuelito no faltaba. Siempre, todos los fines de semana, llevaba rosas y llevaba rosas. El caso es que su abuelito fallece. Obviamente a Mari Carmen esta historia le parece un tanto conmovedora, pero, pues, al final de cuentas tal vez es otra de las leyendas que se corren en los pueblos. Ella pensó que tal vez su abuelito simplemente llevaba rosas A una pequeña tumba Por lástima Debido a que a ella le gustaba mucho esa casa El abuelo dejó en el testamento Que se la dejaba a ella Mari Carmen fue, arregló la casa La convirtió en una casa Donde iban a vacacionar Ya sea en vacaciones de verano o en invierno El caso es Que uno de sus hijos Una tarde va y le dice Mamá, hay una niña llorando Allá atrás de
37:06 los árboles MarÃa Carmen se sorprende. Cercano a la propiedad no hay ninguna otra casa, excepto la carretera federal. Ella va y escucha el llanto. Y en ese momento, como si fuera un viento que venÃa a muchos kilómetros por hora, su cerebro empieza a recibir varias imágenes de su abuelo, de todo lo que le contaba, de lo que le contó de aquella niña, Mari Carmen jala a sus hijos y los mete a la casa. Pensando tal vez en irse, llega la resolución de algo más sencillo. Simplemente acatarse a lo que hacÃa el abuelo. El fallecimiento del abuelo ya tenÃa meses. Nadie habÃa habitado la casa en esos meses.
37:59 Se estaba remodelando. Y fue asà como Mari Carmen agarró un ramo de rosas y se las llevó a la tumba Después de llevárselas... El llanto de la niña... No volvió a escucharse... Mari Carmen sella esta historia diciéndonos... Que aquella casa sigue ahÃ... Que ella en cuanto llega... Lleva un ramo de rosas para que la niña no esté llorando... Pero que también no sabe... En qué momento la niña finalmente descansará en paz... No sabe si lo que está haciendo está bien o está mal... Tal vez llevarle rosas...
38:39 la mantiene atada a este mundo, tal vez es eso mismo lo que no la deja partir, o tal vez eso a lo que le lleva rosas no es una niña y trata de apaciguar su hambre consumiéndolas.¿ Ustedes qué opinan? Espero sus comentarios abajo en el vÃdeo. FÃjense criptomaniacos que historias de militares y brujas no son pocas las que me llegan. Creo que esto se presta bastante a que los militares los mandan a diferentes lugares, lugares muy recónditos, donde se encuentran con estos seres. Muchos creerÃan que los campesinos eran los que los mandaban a los militares. son los que tienen la mayor cantidad de historias relacionadas a brujas y brujerÃa, ahà en esos lugares recónditos en los ranchos.
39:48 Pero no nos olvidemos de los militares. Los militares son ese tipo, podrÃamos decir, de vigilantes nacionales, obviamente, servidores públicos, los cuales mandan a vigilar ciertos caminos recónditos o ciertos sitios en medio entre el monte o incluso en vÃas del tren. Me han tocado algunas historias que se desarrollan en vÃas del tren, pero no en vÃas muy transitadas, vÃas en medio de la nada, que obviamente al estar transportando bienes de mucha calidad, bienes que son costosos, tienen que ser vigilados muy bien. El caso es que estas historias desembocan a veces en ciertas historias paranormales, tal como la historia de Josué. Josué Bellasco, quien es el caemán de esta historia, nos comparte lo siguiente. Josué dice que corrÃa el año del 2010. Ãl y un grupo de militares habÃan sido enviados a San Luis PotosÃ, a esas regiones...
40:57 Algo escondidas, muchas veces olvidadas Incluso por algunos habitantes de ciudades cercanas Son ese tipo de pueblitos que todos se conocen Y que viven un número muy reducido de personas Al menos en aquellos años Todos se cuidan entre sà Y obviamente las leyendas y las apariciones Son algo que se ven dÃa con dÃa, noche con noche Ellos estaban cuidando una especie de camino Este camino tenÃa fama de ser algo peligroso durante la noche. Se decÃa que robaban, se decÃa incluso que desaparecÃan niños. Se decÃa incluso que si tú pasabas por ahÃ, corrÃas con el riesgo de no volver a salir. O de volver a salir incluso dÃas después. Obviamente, al tener todas estas historias, también llegaron al municipio, llegaron a ciertas áreas del gobierno. Por lo que creyeron que en ese sitio, pues de seguro habÃa una banda criminal. De seguro asaltaban, de seguro extorsionaban, etc.
42:04 El caso es que cuando llegan los militares y entre ellos Josué, empiezan a hablar con los diferentes pobladores. Y ellos les dicen que ahà no existe ninguna banda criminal. Entonces Josué y los demás militares empiezan a investigar. Bueno,¿ será que entonces nos equivocamos?¿ Será que entonces las órdenes... Se equivocaron, nos mandaron a un lugar que no era Pero no, casualmente sà era el lugar, era el lugar correcto Pero habÃa algo que no les habÃan mencionado Los pobladores dijeron que ahà no habÃa ninguna banda criminal Pero que todo lo que ellos decÃan que pasaba en ese camino En efecto sà sucedÃa Que a veces se perdÃan niños Que a veces incluso adultos se perdÃan Que también los robaban Y que también los perseguÃan pero los pobladores decÃan que quien hacÃa todo esto no era un ser humano, no era algo terrenal, ellos decÃan que era una bruja, que ellos veÃan a una bestia alada, lo más parecido a un pájaro, pero con forma humanoide, que se reÃa y que los perseguÃa, que los correteaba por todo aquel camino, que de hecho por eso muchos granjeros, muchos campesinos, PreferÃan traer a su ganado, porque obviamente el ganado se tiene que salir Tiene que recorrer cierta cantidad hasta llevarlo al área del monte, al área donde los alimentan Y al caer la noche, los tienen que regresar Bueno, los pobladores
43:37 que tenÃan ganado, se preocupaban mucho por pasar por aquel camino Cuando todavÃa era de dÃa Ellos no querÃan pasar por ahà cuando era de noche pues ellos decÃan que creÃan en este tipo de leyendas y en este tipo de relatos. Josué, al igual que sus compañeros, pensaron que esto pues eran cuentos de ranchos, estas populares leyendas que se cuentan en diferentes lugares, pero que a lo mejor ahà no iba a suceder nada. Marcharon con ambas camionetas y se posicionaron donde le dieron la orden, ahà tienen que vigilar. Era por un corto tiempo, simplemente para cerciorarse.
44:18 Recordemos que en aquel momento estaban muy fuertes las cosas con la criminalidad y otras cédulas criminales, que bueno, ya es el crimen organizado, etc. Asà que los militares los tenÃan moviéndose por todo el paÃs. Al menos asà nos platica Josué. El caso es que cuando llegan al lugar, ven que el lugar está como que amurallado por árboles de ambos extremos. Es decir, las ramas de los árboles van hacia arriba y luego hacen una curvatura, pareciendo lo más parecido a un túnel. Cuando cayó la noche, ahà no se podÃa ver nada. Era absoluta oscuridad. Asà que ellos tuvieron que encender lámparas, tuvieron que encender diferentes cosas e incluso hicieron una fogata a un lado del camino.
45:08 Era muy grande y muy amplio. cabÃan las dos camionetas y perfectamente cabÃan otros dos automóviles. Los militares se dividieron en dos grupos y se encontraban charlando tranquilamente durante la noche. El caso es que, al pasar de las 3 de la mañana, notaron algo extraño que se iba aproximando en el camino. Josué vio que era una silueta, una silueta de una mujer, y conforme se fue acercando, vieron que era una mujer muy linda, una mujer muy bella, de tez morena, de pelo rizado, y largo que le caÃa, e incluso un poco más elevado de la cadera, tenÃa un pelo largo, y era muy bonita, venÃa con un vestido floreado, venÃa vestida como si fuera a ir a un baile, se detuvo con los militares, obviamente los militares a ser un grupo de hombres, se embobaron con tal belleza, y Josué explica que aquella mujer, que por la apariencia que tenÃa tal vez tendrÃa como unos treinta y tantos años, les ofreció comida, aquella mujer traÃa una canasta, era una canasta de esas que usan en el rancho, dentro de ella transportaba algunos platos de comida, esta comida que era hogareña, algunos caldos, algunos pedazos de carne, los militares obviamente pues la tomaron, al fin y al cabo, Estaban pasando algo
46:41 de hambre. A algunos les da mucha hambre en la madrugada. Los militares tomanle la comida, se la empiezan a comer, empiezan a hablar con la mujer. Y acto seguido, pasado como unos cinco minutos, la mujer se va justamente por donde vino. Tal parecÃa ser que solamente habÃa ido a ofrecerle comida a los militares. Parte de esta explicación sucede porque la mujer les dice a los militares que su esposo también es militar. Entonces siente un poco de apego hacia ellos Siente empatÃa por los militares Pues sabe que su trabajo es muy arduo Y que sus horarios se extienden durante mucho tiempo El caso es que al pasar media hora como máximo A todos los militares, absolutamente todos Les empieza a caer un cansancio Como pocas veces en su vida Josué me explica que él se encontraba parado, y de repente empieza a cerrar los ojos y empieza a sentir un sueño absoluto, tanto asà que cabecea e incluso algunos militares empiezan a caerse, porque sienten mucho cansancio, empiezan a rolar los turnos, bueno, tú te vas a dormir, tú te vas a dormir, pero tú te quedas a vigilar, a Josué por suerte le toca dormirse, pero cuando lo despiertan, le dicen que todos estaban dormidos, Incluso los militares que se habÃan quedado vigilando se habÃan dormido. Ya estaba amaneciendo casi.
48:13 No lo podÃan creer. Esto jamás les habÃa pasado. Los militares que dejan vigilando, pues, tienen entrenamiento y están acostumbrados a no dormirse.¿ Qué habÃa pasado aquella noche? Bueno, una de las escasas veces tal vez que no pudieron con el cansancio. Continúa la siguiente noche. El dÃa pasa con total normalidad Pero se dan cuenta Que en ese camino HabÃan robado una vez más Resulta que una ancianita HabÃa salido del rancho Por una urgencia TenÃa que atravesar por aquel camino Y recordó que estaban los militares Entonces pensó que no habÃa ningún problema La ancianita fue por eso de las 5 de la mañana Y se encontró a todos los militares dormidos Esta viejita Hizo lo que pudo Obviamente no mucho Porque ella era una señora grande Trató de levantarlos, pero ninguno se levantó. La ancianita creyendo que tal vez eran de sueño ligero, ella siguió caminando. TenÃa la confianza de que los militares ahà se encontraban, dormidos, pero ahà se encontraban. La ancianita fue perseguida por esta bestia que tan popular estaba en el rancho. Por un animal alado de algún metro cincuenta, con cuerpo de humano y cabeza de pájaro. La viejita por más que gritó, los militares y entre ellos Josué, no se levantaron. A pesar de
49:44 que la viejita dio el testimonio, a pesar de que los pobladores dijeron que esto sà habÃa pasado, obviamente a Josué y a sus compañeros militares les costó trabajo aceptarlo.¿ Cómo era posible que precisamente cuando se habÃan dormido, precisamente esa noche, HabÃa sucedido todo esto Bueno, habÃan decidido, esto no se va a volver a repetir Tenemos que mantenernos despiertos Esto no se puede volver a repetir Cayó la noche nuevamente Los militares se encontraban muy bien Josué dice que ninguno tenÃa sueño Y eran por eso de las dos y media de la mañana Ninguno habÃa pedido dormir A pesar de que estaban tornándose ya Estaban jugando, estaban platicando cuando en eso de nueva cuenta ven a aquella mujer aproximándose, con su canasta y con su comida, llega con ellos, los emboba de nuevo con tanta belleza y les ofrece comida, asà que los militares por ser caballerosos, por retener tan siquiera a la mujer unos 5 minutos más, aceptan la comida y empiezan a hacerle plática, el caso es que la mujer le sigue la plática pero tan pronto puede se va, Se va por aquel mismo camino y con su canasta. La historia se repite. Los militares, después de haber consumido estos alimentos, empieza a caerles de nuevo ese sueño abrumador. Ese sueño que simplemente no pueden tolerar.
51:19 Y uno a uno se va quedando dormido. Como si las fuerzas en su cuerpo los hubieran abandonado. Otra vez todos se quedan dormidos y se van levantando por eso de las seis y media de la mañana, cuando el sol ya está saliendo y les empieza a calar. Esta vez a Josué lo agarró en la vigilancia. Josué se encontraba vigilando y nada más en un pestañeo, ya estaba de dÃa y él se encontraba sentado con la espalda reclinándose en la defensa de la camioneta. Uno a uno se fue levantando. Obviamente todos estaban consternados que habÃa sucedido Porque todos se habÃan quedado dormidos otra vez Pero en esta ocasión algo les llama mucho la atención Todos se van levantando Y tal parece ser que el sereno aquella noche habÃa estado muy fuerte Ya que en el camino donde estaban, que era un camino de tierra, un camino de terracerÃa Se habÃa humedecido bastante Tanto asà que se marcaban las huellas de las botas Y uno de los militares se percató de algo muy extraño. Este militar les dijo... Oigan...¿ Y esas huellas de quién son?¿ Qué es lo que son?
52:37 Josué dice que lo que vieron ahÃ... Fue algo que... Les causó escalofrÃos a todos los militares. Unos empezaron a tartamudear. Otros empezaron a sentir un miedo absoluto como pocas veces en su vida. Pues veÃan las marcas... de lo que parecÃa ser una huella de un pájaro o de una gallina marcas ahà que pasaron caminando pero con la diferencia de que estas marcas no tenÃan el tamaño de una huella normal de un pájaro o de una gallina estas marcas eran muy grandes estas huellas, la pata de aquel animal era considerablemente más grande que la de un humano Y sin embargo ahà estaban, en medio del camino Y se veÃa como se adentraban en el pueblo Iban en dirección hacia allá De nuevo, los militares no sabÃan qué hacer Todo aquel dÃa, disculpen Se la pasaron platicando Sobre qué era lo que iban a hacer Sobre qué podÃan hacer aquella noche Porque sabÃan que el sueño, ese cansancio AparecÃa de un momento a otro Cayó la noche otra vez Muchos de ellos se forzaron incluso a dormirse para estar lo más despiertos a esas horas de la madrugada.
54:00 Pero de nuevo a las 3 de la mañana, aquella mujer va caminando y les ofrece de nuevo comida. Pero en esta ocasión Josué y tres militares más le toman la comida, pero no se la comen. Ellos deciden guardarla simplemente. Sà tenÃan la intención de comerla, pero no tenÃan apetito en ese momento. La mujer se va nuevamente, y Josué y otros dos de sus compañeros se percatan como uno a uno de sus compañeros militares van cayendo, sucumbidos ante el cansancio y ante el sueño que traen en ese momento.
54:40 Josué hace lo que puede, trata de levantarlos, trata de hacer que reaccionen, pero simplemente es como si se hubieran desmayado. Y justamente en ese momento, cuando pasaban de las cuatro de la mañana, Josué y otro de sus compañeros, que no habÃan probado un bocado de la comida, se percatan de extraños ruidos que provienen del fondo del camino. Risas y cánticos que se escuchan al fondo. Josué se aproxima, con él también sus compañeros. Uno se queda algo próximo al convoy, Mientras que el otro lo acompaña hasta cierta distancia Y Josué sigue caminando Vigilando, obviamente No querÃan ir los tres porque Iban a ser presas fáciles si iban los tres juntos Hay que estar vigilando Lo que Josué dice que vio Fue perfectamente lo que decÃan los pobladores HabÃa una especie de animal En una de las ramas de los árboles cantando y riéndose con la voz de una mujer. En ese momento Josué dice que entró en shock.
55:56 Ãl no se podÃa mover. ParecÃa que todo su cuerpo se habÃa entumecido. Dice que le costó bastante agarrar su arma e irla levantando para poder apuntarle, pero no para disparar, sino que en la arma hay una lámpara. Ãl querÃa alusarla para ver si en efecto era verdad lo que estaba viendo. Ãl alcanzaba a verlo con la luz de la luna que traspasaba entre las ramas. Pero al momento de encender la lámpara, aquella cosa salió volando. Y José por pura reacción, más al miedo que por otra cosa, accionó el arma. Para intentar defenderse, él pensó que se le iba a balanzar, pero no, la cosa se fue volando.
56:46 Pero era una cosa muy grande Josué regresa corriendo No hace falta explicarle A sus compañeros que fue lo que vio Porque al alusarlo sus compañeros también pudieron verlo Ahà retirado pero pudieron verlo Pudieron ver aquel pajarraco Trataron de levantar A sus compañeros pero no pudieron Por eso de las Cinco y media Casi las seis de la mañana Sus compañeros se fueron levantando Más a fuerzas que nada Josué y sus otros dos compañeros militares estuvieron ahà moviéndolos y moviéndolos hasta que se levantaron una vez que se levantaron platicaron lo que habÃa sucedido y todos llegaron a la conclusión de que era la comida la comida era el detonante que les causaba ese sueño tan abrumador ese cansancio para dormirse muchos de ellos supieron inmediatamente cual era Y es que aquella mujer no era una mujer común y normal, común y corriente. Aquella mujer era aquella popular bruja que todos en el pueblo temÃan. Ellos siguieron en ese punto, los retiraron al pasar algunos dos meses. Pero aquella extraña mujer no volvió a caminar por aquel camino, ni mucho menos ofrecerles comida. Simplemente habÃa desaparecido, ya jamás fue con los militares. Pero Josué recuerda muy bien que
58:16 en los últimos dÃas antes de irse, ellos bajaban al pueblo y compraban ahà en las tiendas, en las misceláneas, pues alguna que otra bebida, alguna que otra comida y que vendÃan. Y él recuerda muy bien haber visto a aquella mujer caminando en la plaza del pueblo. Ãl no solo la vio, sino también su compañero. La reconocieron. La mujer al momento que los vio se dio la media vuelta y se fue enseguida, casi corriendo entre la multitud. Ãl me platica, Alex, desde aquella experiencia, sé que las brujas existen, pues sé que en aquel camino que llevaba al cerro de aquel pueblo nos encontramos con una y nos embrujaba con comida. Antes de empezar a contarles la siguiente historia, quisiera preguntarles a todos ustedes si no recuerdan un video bastante famoso que se hizo sobre un militar supuestamente atacado por una bruja. O bueno, no es atacado per se porque en el video no se ve ninguna bruja.
59:44 Yo creo que el tÃtulo serÃa un poco... Más apropiado Si dijeran militar Sufre el embrujo De una bruja Porque lo que vemos es a un militar recostado Y también vemos como algo Algo que no podemos ver Algo que sus compañeros no pueden ver Que él tampoco puede ver Y obviamente la cámara tampoco Ese algo Le está jalando las piernas Si puedo conseguir el video Se los voy a poner a continuación Pero se los estoy detallando más que nada para los Escucha antes de Spotify. Este soldado se encuentra recostado, se agarra fuertemente de los brazos, de los pies de sus compañeros y les dice, me está jalando, me va a llevar. Mientras que sus compañeros obviamente se ponen encima de él, tratan de aplacar un poco las piernas, pues se ve claramente en el video como las piernas se elevan en el aire, como si algo lo estuviera jalando.
1:00:42 Ese video perturbó a muchas personas. Explicaciones obviamente empezaron a salir de un lado y del otro Pero¿ por qué les menciono todo esto? Porque creo que la lucha entre militares y brujas No es una que se mencione tanto Pero que en efecto ocurre bastante Como ya vimos la anterior historia Fue el encuentro de un militar y una bruja Y este que viene también Los militares como ya conté anteriormente los envÃan a diferentes pueblitos, diferentes ciudades, y asà como los traileros aprovechan esto para empezar a ligar, empezar a enamorar a algunas jóvenes. La siguiente historia viene de parte de Ãngel Santiago. Ãngel estaba de militar justamente, y en esos años de militar conoció a un hombre, de nombre ValentÃn. ValentÃn era más joven que él, Ãngel, según cuenta, tenÃa 30 años cumplidos en ese entonces, mientras que ValentÃn apenas tenÃa 21 años. Era recientemente un militar, y como si el universo se hubiera puesto de su lado, ValentÃn cumplÃa con todos los requisitos para mantener a una mujer, a una jovencita, babeando. ValentÃn tenÃa mucho verbo, como les dicen.
1:02:04 Era un chico que tenÃa mucha labia y sabÃa coquetear con las chicas. Aparte de eso, sumémosle el uniforme de militar, que de por sà a muchas mujeres les gusta. Y como si no fuera poco, ValentÃn era un hombre muy bien parecido, o sea que tenÃa soporte. Asà que ValentÃn aprovechaba todo esto para ir rompiendo corazones tanto en ciudades como en pueblos. Todos conocÃan esto, pero ValentÃn tenÃa un cierto problema, y es que él no conocÃa, él no. Tanto asà que, a pesar de que se enamoró, y a pesar de que le propuso matrimonio a lo que vendrÃa a ser su novia, la que era la formal con la que se iba a casar, él no dejó su vida de rompecorazones. Sus compañeros, entre ellos Ãngel, platicaban con él y le decÃan Oye ValentÃn, pues ya cálmate, o sea, ya te vas a casar, vas a tener un hijo, porque la prometida de ValentÃn se encontraba embarazada, De él, se iba a casar próximamente, iba a tener un hijo Y ValentÃn seguÃa en las suyas Y Ãngel le decÃa, bueno ya compórtate, ya componte Ya está bien, vas a tener una familia, ya deja de andar ahà coqueteando con las chamacas Pero ValentÃn es de ese tipo de hombres que vulgarmente dice Yo quiero tener mi catedral y tener unas capillitas Y fue de esa manera que
1:03:37 ValentÃn continuó con su vida La fecha del casamiento se iba aproximando, pasaban los meses, y también la fecha del nacimiento de su hijo se iba aproximando, y ValentÃn seguÃa en las suyas, enamorando y conociendo chicas a los diferentes lugares a los que los mandaba. Obviamente él aprovechaba esto. Ãngel dice que en una ocasión, cuando se encontraban de servicio, dos chicas se le acercaron a ValentÃn. Entre ellas destacó una, Una chica con piel morena, pero que tiene unos ojos amielados muy hermosos. Era una chica tal vez de algunos 22 años.
1:04:19 Estaba en la edad de ValentÃn. La chica y ValentÃn comenzaron a hablar. Y obviamente, él no perdió ni un solo minuto. Ãl fue a donde era bueno. Empezó a invitar a la chica a salir, y la chica le dijo que sÃ. Obviamente, ValentÃn siempre omitió decir que estaba comprometido y que iba a ser padre. La chica le seguÃa el juego, comenzaron a verse. Debido a la belleza que ésta tenÃa, ValentÃn le empezó a dar prioridad, ya que la querÃa. Tal vez no como su esposa, pero como una novia que iba a tener por ahÃ. Al menos ese era el pensamiento de ValentÃn, tener como quien dice una novia después de la esposa. El caso es que la chica se va enterando, se va enterando de la verdad. Ãngel no sabe explicarme en la historia que me mandó, no sabe explicarme cómo es que se dio con esto. No sabe si tal vez un compañero de ValentÃn, otro militar lo echó de cabeza, no sabe si la chica lo investigó, no sabe si tal o mejor le dio un mensaje a ValentÃn. El caso es que la chica se entera y a ValentÃn le cae una que jamás le habÃa caÃdo. La chica va y lo busca y lo agrede. Obviamente la chica está muy furiosa. pero no pasa más, ValentÃn piensa al igual que otros militares, y también al igual que Ãngel, piensan que pues hasta
1:05:50 ahà quedó todo, pues que simplemente se le habÃa ido una hermosa mujer de entre los brazos, pero el caso es que no terminó ahÃ, no, aquella mujer tenÃa mucha rabia en contra de ValentÃn, y ella planeaba desquitarse de una manera, de una manera muy sádica, y de una manera que le iba a cambiar la vida a ValentÃn de forma muy abrupta y terrorÃficamente.¿ Qué fue lo que hizo esta mujer? De entrada se fue del pueblo, dio con la casa de la prometida de ValentÃn, y como si todo se hubiera acomodado, quien le abrió la puerta fue la prometida de ValentÃn, La cual ya tenÃa, obviamente, la panza del embarazo. Ya tendrÃa como unos 6 o 7 meses.
1:06:45 Aquella mujer de nombre Vanessa habÃa llevado con ella un revólver. Y el peor escenario que se están imaginando sucedió. La prometida de ValentÃn cayó al suelo sin vida. Y Vanessa corrió, se fue. Obviamente hubo muchos testigos. Obviamente vieron a Vanessa irse, pero Vanessa dejó algo más ahà en la puerta. Un trabajo de brujerÃa. Un trabajo que incluso tenÃa un mal olor. ValentÃn no se dio cuenta que con quien se habÃa metido era con una bruja. Con un aprendiz, de hecho.
1:07:26 Un aprendiz de brujerÃa, pero que era muy vengativa y se tomaba muy en serio todas las burlas que le hacÃan. ValentÃn no contaba con eso Obviamente se le da la noticia Ãngel, que es quien cuenta la historia También se da cuenta de esto ValentÃn va a su casa Y no hay forma de salvar Ni al niño Ni a su prometida Ambos quedaron sin vida En pleno hospital E incluso en la ambulancia Ya no habÃa signos de vida Llegaron al hospital para ver si podÃan hacer algo Para ver si podÃan resucitarlos Pero era inútil ValentÃn al saber Quienes eran sus amigos fue con ellos... Y a punta de rifle... Obviamente aprovechando que era militar... Los obligó a que le dijeran... Dónde estaba Vanessa... Dónde se ocultaba... Les prometió que no le iba a hacer nada... Pero obviamente era mentira... ValentÃn dio con el escondite de Vanessa... Ãngel cuenta que esto fue... Como un secreto a voces... A Vanessa jamás se le volvió a ver... En el pueblo...
1:08:35 Ni tampoco los militares volvieron a verla. Pero ValentÃn dejó de buscarla. Obviamente todos pensaron lo que habÃa sucedido. Que a ValentÃn habÃa dado con ella y que se habÃa vengado. El caso es que ahora ValentÃn cambió completamente como persona. Ya no era alguien que anduviera atrás de las mujeres. Digamos que de una manera muy pero muy fea. y que obviamente terminó de manera letal para algunas personas, habÃa aprendido de su lección, no hubo testigos, no hubo nada, asà que nadie sabÃa a ciencia cierta lo que habÃa pasado con Vanessa, y obviamente Ãngel, estaba con la boca cerrada, él no sabÃa si en realidad lo que estaba pensando, lo que les acabo de decir, habÃa sucedido, el caso es que ValentÃn, noches después, empieza a soñar, con Vanessa, pero empieza a soñar sueños muy feos, sueños perturbadores, donde a él lo rasguñan del uniforme, donde lo rasguñan de sus piernas, de sus brazos, de su torso, muchas garras, y ve a Vanessa en un cuarto oscuro, carcajeándose de él, diciendo que se las iba a pagar, ValentÃn le cuenta esto a Ãngel, Cada vez que se despertaba gritando, sudando frÃo, miraba a sus compañeros y le decÃan lo que habÃa soñado.
1:10:08 Obviamente a sus compañeros le dijeron que era una pesadilla, que tal vez él mismo se estaba haciendo daño, porque cuando se despertaba, despertaba con rasguños, tanto en brazos, torso, piernas, como ya expliqué. Pero esto era algo que no tenÃa sentido, porque ValentÃn... por sus uñas no podÃa hacerse daño, además no las tenÃa largas, no las tenÃa filosas, los militares tienen un estilo de vida muy pulcro, les enseñan a ser ordenados, y eso incluye incluso a afeitarse o cortarse las uñas, mantener su cama tendida, etc., esa es la vida de un militar, les enseñan a ser ordenados, entonces sin uñas largas,¿ cómo es posible que él solo entre sueños y Se haya rasguñado a tal punto... De romper parte de su uniforme... Y que esos mismos rasguños hayan atravesado tanto... Para llegar a su piel y todavÃa... Formarle...
1:11:09 Unos rasguños profundos en la piel... Eso solamente lo harÃa una garra... De algún animal... Algo muy filoso... El caso es que... La salud mental de ValentÃn... Se va deteriorando con los años... Tanto asà que pasa a ser irreconocible. Se le empieza a caer el pelo. Empieza a subir de peso. Las ojeras empiezan a marcársele. Y empieza a tener un tono de piel blancuzco. Como si estuviera enfermo. Sus ojos también empiezan a ponérsele como amarillentos y rojos. Como si tuviera alguna especie de infección. Aunque estuviera sano.
1:11:50 ValentÃn es en ese momento que... Junto con un grupo de amigos muy allegados a él Que está Ãngel entre ellos Les dice la verdad Ãl dice que habÃa conseguido dar con Vanessa Y que sà Ãl le habÃa quitado la vida Que él no lo habÃa planeado De hecho, él iba Iba a detenerla Iba a procurar Tomar las pruebas necesarias Para meterla a prisión Porque él sabÃa muy bien que si se La eliminaba pues iba a correr riesgo de que lo metieran al bote, a prisión, pero dice que al momento que llegó con ella, ella empezó a burlarse, empezó a burlarse de su prometida, empezó a burlarse de él, empezó a burlarse de su hijo, como si lo estuviera provocando, y ValentÃn no pudo más, y accionó su arma, obviamente se preocupó de esconder el cuerpo, que él sabÃa que Vanessa, Era un aprendiz de bruja, pero que nunca se lo tomó en serio. Al menos vio en aquel momento en su casa ciertos artefactos que usaba en la brujerÃa. Pero él no creÃa en eso.
1:13:05 Ãl dice que, desde esa vez, un embrujo se reposó en él. Ya no puede dormir sin soñar pesadillas, y esas pesadillas lo deterioran. Porque son muy reales, son muy vividas, y solamente lo dejan dormir... Por media hora y se levanta Y obviamente después ya no se quiere dormir Porque sabe que otra vez va a soñar pesadillas Y eso lo venÃa azotando Desde el fallecimiento de Vanessa Obviamente Ãngel no sabe Qué hacer, sus compañeros tampoco Y le empiezan a explicar Bueno, si tal vez es un embrujo Hay que hablar con una bruja Para ver qué se puede hacer Y ValentÃn les dice, no vas, no se puede hacer nada Porque Vanessa ya no está en este mundo Estoy maldito Desde el más allá ValentÃn también explica que fue al lugar donde habÃa enterrado el cuerpo de Vanessa y que de alguna asombrosa manera el cuerpo ya no estaba ahÃ. Era como si se hubiera disipado porque la ropa estaba ahÃ. La habÃa enterrado con todo y ropa, zapatos incluso. Y encontró el vestido, encontró las medias, encontró los zapatos. Pero no encontró el cuerpo, ni un solo hueso.
1:14:23 Y eso era lo que más terror le daba. El caso es que Ãngel nos cuenta que esta historia termina de manera algo tenebrosa. ValentÃn simplemente se da de baja y se desaparece. Un dÃa simplemente desapareció. Su madre, su hermana, su familia, al igual que amigos, ya no volvieron a verlo. un dÃa simplemente salió de su casa con rumbo incierto y se perdió. Nadie jamás volvió a verlo y según cuenta Ãngel, esto sucedió hace aproximadamente 13 años y a pesar de que pusieron su foto en postes, a pesar de que hicieron un llamado, nadie dio nunca con él e incluso hasta hoy. Lo que cree Ãngel es que Vanessa finalmente consiguió lo que querÃa, vengarse. Tal vez ValentÃn perdió la vida, o tal vez él mismo se la quitó.
1:15:33 Es incierto su final.¿ Y ustedes qué me dicen? Temen encontrarse con una bruja de frente.
Spotify
RSS Feed