RELATOS ATERRADORES DE CEMENTERIOS Y TAXISTAS NUNCA ANTES CONTADOS QUE TE DARAN PESADILLAS ESTA NOCHE VOL.7
0:04 Hola Alex, mi nombre es Ramiro Salamanca, en esta ocasión quiero compartirte una historia que viene de parte de mi hermano, esto le ocurrió a él en su niñez, tenÃa 13 años, yo en aquel entonces incluso era menor que él, tendrÃa como unos 8 o 9 años, En aquel tiempo, mis padres habÃan comprado recientemente su terreno. Eran varios terrenos los que estaban ofertando. Cuando las personas compran estos terrenos de oportunidad, usualmente son en lugares deshabitados y alejados. Y esto no era la excepción.
0:49 Mis padres habrÃan comprado su terreno y en las cercanÃas y rodeándolo habÃa más terrenos, o sea, era puro monte. Muchas familias llegaron ahà y empezaron a construir, pero no creas que empezaron a construir casas de material, la mayorÃa era de madera, lámina, e incluso algunas empezaron en obra negra. TenÃa sentido pues, todavÃa no llegaban los servicios como el agua, la electricidad, tenÃamos que ir a sacar agua de un pozo cercano. Asà que ya entenderán que el lugar estaba muy lejano. Y digamos que si bien habÃa personas, ni siquiera habÃa luz pública. Y por las noches, todo era obscuridad.
1:37 Recuerdo que en aquel tiempo, habÃan puesto como una bodega. Un lugar donde nosotros podÃamos abastecernos ya sea de comida y algunas chucherÃas. Mi padre siempre nos llevaba por la noche, cuando él llegaba del trabajo. y de camino hacia esta bodega nos percatamos de algo curioso e incluso a nosotros en nuestra niñez se nos hizo extraño y es que habÃa un lugar como un claro entre tanto monte resaltaba mucho y eran cruces, cruces pequeñas como un cementerio pequeño tal vez de algunos 12 metros por 10. Nosotros le preguntamos a nuestro padre que si tenÃamos ese cementerio, es decir, que tenÃamos muy cerca a uno. Mi padre nos dijo que no, que ese cementerio se iba a quitar, y que no era cementerio de personas, sino que el dueño, el que estaba vendiendo todo aquel terreno, decÃan que eran tumbas por decirlo de algún modo de animales de mascotas era un cementerio popular en una localidad muy cercana por venir a enterrar mascotas ahà y algunos animales simplemente los pobladores habÃan decidido agarrar aquel lugar y como nadie les habÃa dicho nada pues ahà se fueron aconglomerando varios cadáveres de diferentes animales de diferentes especies Según tengo entendido, habÃa desde hámsters, cuyos, perros, gatos, puercos,
3:15 gallinas e incluso un caballo. Hay unas zonas muy rurales por aquel lugar. A nosotros nos pareció fascinante aquella historia e incluso empezamos a inventar historias de terror que rodeaban aquel cementerio. Empezamos a decir entre yo y mi hermano y otros niños de ahÃ, que se veÃan sombras, caminando entre las tumbas, entre las cruces. Aunque ya entre nos Alex, eso era mentira. Ahora que lo recuerdo, me parece una gran ironÃa.¿ Cómo jugábamos con aquello? sin percatarnos lo más mÃnimo que Ãbamos a vivir una experiencia como la que contábamos pasaron los años Alex nuestra casa era de madera y de lámina pero ya era más grande y ya tenÃamos cercado algunas casas ya estaban en obra negra ya tenÃamos drenaje y electricidad pero luz pública esa todavÃa no ni siquiera habÃan pavimentado las calles asà que era puro camino de terracerÃa y grava Mi padre habÃa cambiado algunos turnos, por lo tanto, llegaba hasta la medianoche ahà con nosotros.
4:27 Asà que mi hermano, al tener ahora ya 13 años, iba por los vÃveres a la bodega, por eso de las 10 o 12 de la noche. Todos ahà nos conocÃamos, entonces no habÃa pandillas, no habÃa maleantes, éramos puras familias, aunque ya de noche, los caminos estaban desérticos. Aunque por obvias razones nadie tenÃa que robar. Mi hermano se acostumbró tanto a caminar de noche que él no le vio nada de malo en una noche salir de madrugada. Recuerdo que era como la una, nuestros padres habÃan salido y nos habÃan dejado solos. HabÃan salido a un encargo, ya que estaban poniendo un local en la zona centro. Mi hermano simplemente por antojo y yo también secundándolo. Decidimos juntar nuestro dinero para ir por unas golosinas. Mi hermano era el que iba a ir, yo me iba a quedar. Asà que lo esperé, pero pasaron 30 minutos, pasaron 40 minutos, y se me hacÃa extraño que mi hermano no llegara, hasta que en eso lo voy viendo. Ãl venÃa corriendo, corriendo entre la negrura absoluta. Te vuelvo a remarcar, estábamos solos, asà que yo no sabÃa qué hacer. Ãl llegó a la casa y llegó temblando, e inmediatamente no me pudo decir ni una sola palabra, cuando se desplomó en el suelo. Yo
5:58 estaba muy alterado. Tardé como 15 minutos en llamarle a mis padres ya que yo no daba con el número. Era muy chiquillo en aquel tiempo. Mis padres llegaron muy alterados ya que les habÃa dicho que mi hermano se habÃa desmayado. Cuando llegaron, incluso mi hermano todavÃa no despertaba. Empezaron a tratar de hacerlo reaccionar. Y al paso de algunos breves minutos, él pudo hacerlo. Mi hermano cuando se despertó... Empezó a llorar... Empezó a temblar... E incluso no podÃa articular ninguna palabra... Solamente decÃa... Vi un perro... Vi un perro... Pero nosotros estábamos confundidos...¿ Pero de qué perro está hablando? HabÃa perros callejeros ahà en la calle... pero todos nos conocÃan. Es más, si te veÃan en lo oscuro, puede que te ladraran, pero si tú les empezabas a hablar, los perros empezaban a mover la cola y se te acercaban. Ya eran perros ahà de la colonia. No entendÃa cómo era posible que algún perro tal vez le hubiera hecho eso. Fue hasta más tarde, cuando ya estaba sentado en la sala.
7:05 Continuaba llorando, continuaba hiperventilando, pero esta vez de una manera un poco más calmada. Y lo que nos contó Alex, a mà me dio mucho miedo y a mi padre lo sorprendió. Ãl dijo que iba caminando, habÃa pasado por aquel cementerio, aquel famoso cementerio de mascotas. HabÃa ido hasta la bodega, habÃa tardado un poco más ya que habÃa una fila enorme por ser fin de semana y también habÃa borrachos. Cuando él ya venÃa de regreso, en la absoluta oscuridad y soledad, iba pasando enfrente de aquel cementerio cuando vio un perro que iba caminando enfrente de él.
7:47 Este perro tenÃa una apariencia muy demacrada. Estaba exageradamente delgado. Mi hermano dice que le podÃa ver el lomo, los huesos, las costillas, los huesos de los pies, de la parte trasera. ParecÃa un perro que no hubiera comido tal vez en meses. Estaba casi con la piel pegada a los huesos. También parecÃa no tener pelo. tenÃa un tono gris y no pude ver ni un solo pelo en su lomo, ni en su cabeza, ni en su cola, como si lo hubieran rapado, a mi hermano esto le pareció algo muy curioso y tal vez por lo mismo, no decidió adelantarlo, siguió caminando atrás de él, cuando en eso él se percató que el perro Se levantó, se hirguió completamente, parándose en sus dos patas, y fue volteando lentamente hasta quedar de frente con mi hermano. En ese momento el perro le dijo,«¿ Qué me ves?¿ Ya no vuelvas a pasar enfrente de mi casa?». Mi hermano simplemente se quedó ahÃ.
8:57 Se quedó petrificado. El perro le habÃa hablado. Después de eso, el perro continuó caminando sobre sus dos patas y se metió en el cementerio. Mi hermano dice que no sabe por qué, pero simplemente se quedó ahÃ. Ya no siguió caminando. Sintió como todos sus huesos se entumieron. Sintió como estos ardÃan, un calor desde adentro, tal vez la adrenalina que estaba sintiendo, pero aún asà no podÃa moverse. El perro fue y se internó en el cementerio. Simplemente desapareció entre lo oscuro. Mi hermano no sabe cuánto tiempo pasó ahÃ, pero él sabe que fue mucho. Y yo pudo dar fe de esto porque se tardó minutos de más. Una vez que pudo estar otra vez en sÃ, empezó a correr y no paró hasta que llegó a la casa. Al llegar ahà simplemente ya no pudo más y se desmayó. Mi padre algo enfurecido, y como era muy creyente de esto, Agarró su machete y se fue al cementerio, pero no encontró nada. Sorprendentemente, la historia de mi hermano no fue solamente una. Hubo varias historias que se empezaron a contar.
10:10 Algunos trabajadores que llegaban tarde y que pasaban enfrente de aquel cementerio, pues era el único camino que daba hacia los terrenos, empezaron a ver a un perro caminando en dos patas. moviéndose, entre las cruces, llegó a tal punto, que tuvieron que, tumbar aquel cementerio, derribaron las cruces, Y por si no fuera poco, también sacaron los cuerpos. La mayorÃa de estos ya no se encontraban. Solamente encontraban restos de bolsas. Pero hubo otras tantas tumbas de los que sà sacaron huesos. Y efectivamente, eran huesos de perros, de gatos, de animales. Nadie sabe si aquel cementerio, cuando estaba levantado, HabÃa sufrido tal vez algún embrujo o se encontraba maldito.
11:05 Mi hermano en más nunca volvió a pasar por ahà durante la noche. Y a mà también se me tuvo prohibido, al menos hasta que levantaron arriba de este cementerio unos locales que eran destinados para vender. Recuerdo que se puso una fruterÃa y demás cosas. Por suerte, las apariciones de aquel extraño perro cesaron al momento de que el cementerio desapareció. Esa fue mi historia, Alex. Saludos a ti y a toda la comunidad de los criptomaniacos. Les mando un abrazo fuerte.
11:46 Mi nombre es Orlando Castellanos. Mi experiencia es la siguiente. Es una experiencia que es difÃcil de creer. De hecho, a las personas que se los he contado, te podré decir que un 50% me creen, Alex. Pero en esta noche te la quiero compartir a ti. Y estoy seguro que los miembros de la comunidad de la cripta embrujada tomarán mis palabras un poco más en serio. Que las personas que me dijeron que lo más probable que haya vivido haya sido una pesadilla. Yo sé que esto que vivà fue real y sucedió cuando trabajé en un cementerio.
12:27 En aquellos años yo era alguien joven, alguien que buscaba un empleo. Y un conocido me contactó con este señor que estaba buscando a alguien de vigilancia para un cementerio municipal. La paga era buena, y casi por lo regular no habÃa nada que hacer más que vigilar. HabÃa algunas tareas, claro que sÃ, como limpiar las tumbas, y hablo de limpiar a profundidad. Si bien el cementerio no era tan grande, pues suponÃa alguna molestia, un dÃa que otro. Además me dijeron que tenÃa que estar muy al pendiente, que no se me tenÃa permitido dormir, más que nada porque habÃa muchas personas que entraban al cementerio, que se saltaban la barda, algunas personas que tenÃan conductas extrañas y otros que simplemente iban a robar o hacer maldades, pues algunas personas eran enterradas con pertenencias. Después de que me dijeron todo esto, me dieron un recorrido. Recorrà todo el cementerio, Alex. Me dijeron que tenÃa que hacerlo cada hora, todas las noches, sin falta. Me dijeron que pusiera todos los candados y que me mantuviera despierto. Te sorprenderÃa mucho lo insistentes que eran con este punto. Mantente siempre despierto. Me dieron una hoja con tareas. Digamos que eran algo de tareas. No muchas,
13:59 pero lo suficiente para entretenerme tal vez como unas tres horas. Yo acabé todas las tareas. Y vi que al final de aquella lista tenÃa una flecha que decÃa dame vuelta. En un principio yo no leà la parte de atrás, pensé que eran más tareas, asà que me preocupé por hacer las que venÃan en la parte de enfrente. Una vez que terminé, por eso de la una y media de la mañana casi pegándola a las dos, cené un poco, Tomé la hoja y vi por detrás. Ahà tenÃa un escrito, en mayúsculas, remarcado, remarcado de manera casi obsesiva, y con letras muy grandes que acaparaban toda la hoja de la parte trasera, diciéndome,« No te duermas, no te duermas». HabÃa un leve texto remarcado abajo. Me dijeron, hay una radio en el cajón, hay diferentes cargadores por si tu celular se llega a quedar sin carga y también hay historietas y libros. Por favor, mantente despierto. Estaba pensando que tal vez les habÃan robado mucho, que tal vez habÃan sucedido algunas cosas que no tenÃan que dejar pasar. Entonces, acaté la regla. Y me mantuve despierto. A la mañana siguiente me preguntaron si todo habÃa estado normal, a lo que yo le dije que sÃ, que no habÃa habido problema, que el cementerio habÃa estado intacto y que habÃa hecho
15:32 la limpieza, que habÃa hecho los rondines, ah, y que no me habÃa dormido. Los cuidadores me felicitaron. Y asà continuaron durante algunas semanas. Pero a veces la vida te da imprevistos. En una tarde, unos compañeros me invitaron a realizar un trabajo de albañilerÃa. Ustedes sabrán que el trabajo de los albañiles es muy pesado. Entonces me eché esa chambita durante la tarde. Para en la noche cuando llegué al cementerio, llegué cansado de los brazos y con mucho agotamiento, pero aún asÃ, realicé todas mis actividades y cené finalmente. Cuando cené, Alex, me cayó un cansancio como pocos en mi vida. TenÃa el abanico directo, acababa de cenar y se me hizo fácil recostarme. TenÃa muy en cuenta que me iba a dormir. Entonces me levanté y traté de ponerme despierto. Hice los rondines, puse música, puse podcast, pero nada parecÃa solucionar esto. Además no contaba con algún café o alguna bebida que me mantuviera despierto, entonces era más difÃcil.
16:43 Cuando dieron las 4 de la mañana, me dije a mà mismo no, no aguanto, me tengo que dormir tan siquiera una hora. HabÃan pasado ya unas semanas y sabÃa que el cementerio estaba tranquilo. Entonces puse el despertador. A las 5 de la mañana me recosté y me quedé casi de manera inmediata dormido absolutamente. No me despertó el despertador. Me despertó otra cosa. Una sensación muy extraña. Como cuando uno se va a caer. pero con mucho miedo sentÃa peligro me levanté dando un salto y para mi sorpresa dentro de la caseta de vigilancia ya no habÃa iluminación el foco se encontraba apagado también una lámpara de mesa que tenÃa estaba en penumbra total y en las ventanas de la caseta yo podÃa ver personas, podÃa ver algunas siluetas de personas extrañas, que me estaban mirando de afuera hacia adentro, tenÃan sus palmas de las manos, puestas encima del vidrio de la ventana Alex, también su cara, pero debido a la oscuridad, yo no podÃa ver nada, pero tal parecÃa, que ellos si me podÃan ver a mÃ, yo me quedé aterrado observándolos, Aquellas personas tenÃan unas caras muy deformes, eran caras como si se estuvieran pudriendo, como si fueran
18:16 las caras de unos cadáveres. Yo pude ver esto cuando mis ojos finalmente se acoplaron a la negrura de la oscuridad. Inmediatamente el terror me ganó. no querÃa salir de la caseta aquellas cosas extrañas y monstruosas se encontraban afuera asà que por lo tanto lo único que hice fue gatear arrodillarme y meterme abajo de una mesa de madera que tenÃamos en la caseta ahà duré todo el tiempo hasta que amaneció solamente en ese momento tuve el valor suficiente para salir mirar por la ventana y ver que ya no habÃa nadie Aquel dÃa, cuando el sepulturero y el cuidador estaba llegando, me vieron la cara e inmediatamente me preguntaron,¿ te dormiste verdad? Yo les dije que no, pero que ya no iba a trabajar, que ese era mi último dÃa.
19:13 Como ya sabiendo lo que habÃa pasado, simplemente me hicieron una expresión con la cara y me dijeron, está bien, pero conste que te lo habÃamos advertido. si uno no se duerme no pasa nada fue entonces cuando les dije entonces cómo pueden trabajar asà todos pasaron por ese susto como el que yo pasé ayer vi como personas extrañas con caras deformes me observaban de afuera para adentro hacia la caseta uno de ellos me dijo alex algo que se me quedó muy grabado Mira niño, durante las noches si uno se duerme, los cadáveres empiezan a notar que no están siendo custodiados. Por lo tanto, se salen de las tumbas y comienzan a vigilar ellos. y a veces son curiosos, y se te quedan viendo a ti, cuando estás solo en la caseta, los que te observaron anoche, no eran personas vivas, eran ellos, Alex aquel dÃa fue el último, y esa experiencia, creo que nunca la olvidaré, asà que en esta ocasión se las comparto, Espero que la tomen en serio, no como otras personas que creen que estoy loco. Esto de verdad me pasó, y desde aquel momento le tengo un miedo absoluto a los cementerios, pues sé que de noche los cadáveres caminan en esas tierras.
20:56 Mi nombre es Samuel Hernández. Quiero compartirte mi experiencia, Alex. Esto me sucedió hace algunos años. En aquel tiempo, aún era soltero y vivÃa solo. Y uno al vivir solo y ser soltero tiene ciertas ventajas. Recuerdo que estaba trabajando de taxista, pero me llegó otra oferta de trabajo la verdad muy buena. Yo tengo experiencia siendo obrero general, siendo albañil, siendo soldador. Entonces me llegaban ciertas oportunidades para ir a trabajar a otros estados. En aquella ocasión me llegó una, la cual agarré inmediatamente. Decidà dejar mi carro ahà en la casa que estaba rentando en la cochera. Al fin y al cabo, yo iba a seguir pagando la renta, y la señora me dijo que la casa iba a ser custodiada y vigilada. Me fui, Alex, cerca de cinco meses, y volvÃ. Yo siempre he tratado de llevarme bien con los vecinos. Siempre los saludo, me despido de ellos, y entablamos una conversación muy amena. Asà que me llevaba bien con todos. Cuando llegué, me sorprendió no ver, al menos en la cercanÃa, a ningún vecino afuera. Llegué por eso de las 7 de la mañana, revisé mi carro y todo estaba en orden. Decidà tomarme aquel dÃa para descansar. HabÃa
22:26 tenido tres dÃas sin hacer nada ya. Firmar papeles, el transporte, etc. Pero me pasó algo que creo le pasa a muchas personas. Y es que a pesar de que destinamos un dÃa para estar en la casa, no nos sentimos bien. Es decir, yo tenÃa ganas de hacer algo productivo. No querÃa tener ese dÃa de descanso, entonces me fui con mi taxi, lo saqué y me dije a mà mismo que iba a tomar algún par de carreras antes de que anocheciera, salà Alex, tomé dos carreras y justamente cuando lleva de vuelta a mi casa... me encontré con una conocida era una chica del vecindario la cual yo conocÃa desde hace años desde que ella era una niña ya era una adolescente para ese momento tendrÃa como 15 años ella simplemente estaba parada ahà y como habÃa empezado a llover Vi que estaba bajo la lluvia, e incluso ni siquiera se estaba cubriendo de esta. Cada vez estaba lloviendo más fuerte, por lo tanto me la acerqué y le llamé por su nombre.
23:32 Esta chica inmediatamente alzó la mirada y me vio. Le pregunté,¿ a dónde vas?¿ Te puedo llevar a tu casa?¿ O estás esperando a alguien? Ella me contestó que no, y que sÃ, que si por favor podÃa llevarla, pero a su casa no, ella tenÃa que ir a otro lugar. Yo le dije que se subiera, y que no importaba si me mojaba los asientos. Al fin y al cabo, como te expliqué, era una chica que yo conocÃa de años, y le tenÃa cierto cariño, la habÃa conocido desde niña. y me llevaba bien con sus padres. Eran unos vecinos que tenÃa a dos casas de distancia. Aquella chica era muy alegre, según recuerdo yo. Siempre andaba con una sonrisa, y siempre bromeaba con todos, también conmigo. Pero resulta que aquella tarde, aquella tarde noche, como que iba triste. No pronunciaba ni una sola palabra, no me hacÃa chistes, solamente iba sentada callada, mirando hacia abajo. Yo le dije de manera muy sutil, pues pensé que tal vez estaba pasando por un mal momento. Disculpa,¿ a dónde quieres que te lleve?
24:42 Me mencionó que querÃa que la llevara al cementerio, Alex. En ese momento, algo se quebró dentro de mÃ. QuerÃa preguntarle si tal vez su padre o su madre habÃan sufrido algo o tal vez algún familiar, pero por el semblante en que veÃa a la chica, la verdad era que no querÃa preguntarle. Se me iban las ganas, se veÃa que estaba muy triste. Ella me preguntó que cuánto iba a ser y yo le dije la tarifa. Aunque para serte sincero, no planeaba cobrarle. Llegamos al cementerio, Alex, sin pronunciar ni una sola palabra. Ella se bajó del taxi y me dijo gracias, que ahorita me traÃa el dinero.
25:25 Cuando llegué al cementerio, me di cuenta que este estaba abierto y que habÃa muchas personas. Entre estas personas, yo reconocà a varios vecinos y también a los padres de la chica. asà como también otros familiares de aquella familia. Estaba más que claro que algún familiar habÃa perdido la vida. Yo esperé ahÃ, pero pasaron los minutos, las personas se fueron metiendo, y decidà que a lo mejor lo más recomendable era irme, porque soy muy empático. Aquel momento no era el apropiado para entrar al cementerio y pedirles dinero. A pesar de haber prestado mis servicios, yo creo que lo dejarÃa pasar para otro dÃa. Decidà volver a mi casa y aquella noche no pude dormir. No sé por qué, simplemente el sueño se me habÃa ido. Escuché en la madrugada cómo llegaban mis vecinos. Y más personas ahà en la casa... Cuando amaneció... Y yo me levanté... Que para serte sincero... No habÃa dormido nada... Me preparé un café...
26:28 Salà de mi casa... Y vi que en aquella casa... En aquella casa de la chica... HabÃan puesto un moño negro... Muchas personas saben lo que significa esto... Que un integrante dentro de la familia... Ha fallecido... Yo me fui acercando... Entré a la casa... Ya que habÃa varias personas allá afuera... Para dar el pésame... Y también para saber qué persona de la familia habÃa fallecido. Me quedé helado, Alex, cuando me dijeron que la persona que habÃa fallecido habÃa sido su hija. La misma jovencita que yo habÃa llevado el dÃa de ayer al cementerio. Era la misma que habÃa fallecido.
27:09 Afortunadamente esto me lo dijeron antes de que yo contara mi historia. Yo sabÃa muy bien lo que habÃa visto. SabÃa muy bien lo que habÃa experimentado. Y por respeto a sus padres, por respeto a toda la familia, me quedé en absoluto silencio. No dije nada. Más que nada para no afligirlos o para tal vez que creyeran que me estaba burlando de ellos o faltarles el respeto, quién sabe. Simplemente me abstuve. Yo salà de la casa sintiéndome muy mal. Fui hasta aquel cementerio. Dejé pasar tal vez una hora, salà de mi taxi y recorrà todo este para buscar la tumba de aquella jovencita. Era fácil de encontrar, era la que tenÃa muchos arreglos, muchas flores. muchos regalos, pues su funeral habÃa sido prácticamente hace algunas pocas horas y pude verla a Alex, pude ver su foto ahà en la lápida, su nombre completo, el año de nacida y el año en el que habÃa perdido la vida, un dÃa antes de que yo hubiera llegado. Me despedà de ella y caminé fuera del cementerio, cuando me di la media vuelta a Alex Te juro que la vi, estaba ahà sentada encima de su lápida observándome, con la misma vestimenta que yo la habÃa llevado. Tal vez era la misma vestimenta con la que la habÃan enterrado. Aquella chiquilla solamente se me quedaba observando, tal vez despidiéndose, tal vez
28:41 agradeciéndome que la habÃa llevado a su propio funeral, hasta su lugar de descanso en aquel cementerio. Hola Alex, mi nombre es Fernando David. Te quiero compartir una experiencia que le sucedió a mi hijo. Mi hijo es taxista, al menos actualmente, pero anteriormente, pero anteriormente, se fue metiendo en estos trabajos del transporte público, poco a poco. Primero fue microbocero, después fue carro de ruta y finalmente ahora taxista. Y si bien le han pasado cosas inexplicables, cosas que podrÃamos decir en el ámbito paranormal, la que más lo traumó, la que más lo perturbó, por semanas e incluso por meses, sucedió cuando estaba trabajando como carro de ruta. Los carros de ruta, podrÃamos decir que son como autobuses. Estos autos tienen su trayectoria, tienen diferentes paradas, y las personas se van subiendo a estos autos y las van dejando en cada una de las paradas. El precio es fijo, pero cada persona paga su pasaje. Como el trayecto es largo,
30:16 de poco en poco se genera la ganancia, pero ya a altas horas de la noche, el pasaje tiende a subir. Y por suerte para mi hijo, su ruta quedaba cerca de un antro, de varios de hecho, villares, bares, etc. TenÃa que lidiar con borrachos, pero también esto lo beneficiaba ya que, en fin de semana, salÃan muchos jóvenes a divertirse. Y por lo regular, para no agarrar un taxi que les cobrarÃa mucho más dinero, agarraban carros de ruta. Tengo que aclarar que mi hijo no es una persona que dialogue mucho. Es una persona que es recta, que es estricta, que no es grosera. Pero eso sÃ, el don del habla simplemente no se le da. Te saluda y te despide, pero hasta ahÃ. No acostumbra a estar platicando con los pasajeros.
31:11 Es más, eso le incomoda. Asà que cuando este pasajero subió a su carro, lo tomó por sorpresa cuando le empezó a hacer plática. Mi hijo dice que cuando iba transitando por esta carretera, cuando se subió este joven, tal vez de aproximadamente unos 20-24 años, notó que no se subió solo. Este joven abrió la puerta, se sentó en el asiento del copiloto, y otra chica, una chica que iba vestida, pues de forma extraña, no traÃa la tÃpica vestimenta de una mujer que sale de antro o que sale a un bar para divertirse. Aquella chica tenÃa un vestido blanco, y esta se habÃa sentado en los asientos traseros, casi de manera inmediata, este joven empezó a hacerle plática a mi hijo, de diferentes temas Alex, por supuesto mi hijo por no ser grosero, también le siguió la plática, pero cada tanto querÃa cortarla. A él le gustaba ir en silencio o tal vez ir escuchando música centrado en el camino. Por alguna razón, el joven que se habÃa subido a su auto seguÃa y seguÃa haciéndole plática. HabÃa esos incómodos silencios a veces cuando la plática se acababa pero casi de manera inmediata. Aquel chico comenzaba otra plática nueva.
32:38 A mi hijo esto no le habÃa pasado casi nunca. Pensó que tal vez era una persona muy parlanchina. Siguió conduciendo hasta que llegaron a la parada. Mi hijo sabÃa que tenÃa que cobrar dos pasajes, ya que los chicos se habÃan subido en la misma distancia. Pero cuando él volteó hacia atrás, no vio a la mujer. Los asientos traseros venÃan solos. Ãl sabÃa que nos habÃa detenido. No habÃa visto a ninguna otra persona en el camino. Ninguna persona le habÃa hecho la parada. Nadie se habÃa subido aparte de ellos dos. Mi hijo le preguntó. Oye,¿ y tu amiga? Te subiste con alguien, ¿no? Aquel chico simplemente se le quedó viendo y le dijo. Ay, discúlpame. Pensé que no la habÃas visto. Por eso te venÃa haciendo plática.
33:33 Mi hijo se le quedó viendo y le preguntó,«¿ Cómo que me estabas haciendo plática por ella?». Lo que le dijo fue que desde que tiene memoria, siempre lo ha perseguido una especie de espÃritu. Una especie de... mujer. Algunas personas la ven, otros tantos no. Pero cuando mi hijo volteó y se le quedó mirando a aquella chica, al mismo tiempo que este joven se iba subiendo al auto, él estaba seguro que mi hijo la habÃa visto. Y por esto mismo empezó a hacerle plática. Este chico le dijo... que no querÃa que vieran a aquella mujer, aquella mujer que lo acompañaba siempre, ya que por el retrovisor, o si es que mi hijo se volteaba para verla fijamente, se iba a llevar una imagen muy perturbadora, ya que según este chico, las personas que la ven, al momento de que la miran fijamente, pueden ver un rostro deforme, con dos cuencas absolutamente oscuras donde deberÃan de ir sus ojos, y una boca, con una dentadura pútrida y muy horripilante, con unos dientes enormes y deformes saliéndoles entre los labios.
34:44 Por eso mismo aquel joven se enfocaba tanto en hacerle plática a mi hijo, ya que no querÃa que volteara, se esforzaba por distraerlo. Mi hijo simplemente se le quedó viendo, creo que como todos, como si estuviera hablando con un loquito. El chico solamente se bajó, le pagó la carrera a mi hijo y le dijo, mira, te voy a pagar los dos. No te estoy mintiendo, pero en serio, qué bueno que no la pudiste ver. Mi hijo solamente se quedó en silencio y recibió el pago. De hecho, empezó a buscar a aquella muchacha. VeÃa que ambas puertas de los asientos traseros se encontraban con seguro, asà que ella no se pudo haber bajado. Ãl quitaba los seguros manualmente desde su lado. Mi hijo al ver que no venÃa nadie más con él, simplemente se extrañó de esto. El joven ya se iba retirando. Tal vez habÃa avanzado como unos tres pasos, de manera muy lenta. Mi hijo arrancó de nuevo y miró por el retrovisor que tiene a un lado y Alex. Ãl dice que pudo ver claramente cómo aquel chico era acompañado por una mujer de vestido blanco que iba atrás de él. Aquella chica hace segundos no se encontraba con él y ahora de la nada habÃa aparecido. Esto le bastó a mi hijo para creer en toda la historia que aquel muchacho le habÃa contado.
36:12 Recuerdo que llegó esa noche a la casa temblando, y simplemente nos contó lo que habÃa sucedido minutos después, cuando dejó de estar mirando a la nada, como si estuviera en otro mundo, ya que él todavÃa no asimilaba lo que habÃa vivido. Creo que todos nos ponemos asà cuando vivimos nuestra primera experiencia paranormal, simplemente nos planteamos todo. Esa fue la historia de mi hijo Alex. Espero puedas compartirla. Saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola Alex, mi nombre es MartÃn Ortiz. Mi experiencia es la siguiente. Verás, yo trabajo como Uber. Y estoy trabajando en este sitio desde hace muchos años ya. Ya me acoplé al trabajo, y de hecho, trabajo en los diferentes horarios, y una de las facilidades que tiene esta aplicación es que volvió el trabajo de taxi un tanto más seguro, ya que los que piden Uber tienen su perfil, su cuenta bancaria, su nombre personal, etc., al igual que nosotros. Entonces los asaltos o ciertas circunstancias en donde se ve implicada la delincuencia, Pues a decir verdad bajaron mucho Pero tengo la mala
37:43 suerte Que aún teniendo esta aplicación de mi lado Vivà algo de absoluto terror Involucrado con esta Ahà me llegó un pasaje Fui a recoger a aquella muchacha pues TenÃa el nombre de una chica y también la foto de esta Cuando llegué a la dirección me sorprendió ver Una casa que si bien no se notaba abandonada Alex Se notaba bastante deteriorada Además, la zona en la que la iba a recoger era un tanto siniestra y no tenÃa muchas personas viviendo ahÃ. Ahà saltó mi primera alarma. Pensé que tal vez me iban a asaltar. Pensé que tal vez era algún tipo de trampa. estaba mirando para todos lados cuando en eso escucho como la puerta de mi auto se abre enseguida entra un hombre y se sienta en el asiento de copiloto y en los asientos traseros se sube una mujer y también otro hombre yo estaba muy desconcertado para este momento y yo les dije disculpen estoy esperando un pasaje ustedes no son cuando volteo a ver a la mujer Alex quedé helado completamente La chica parecÃa venir esposada de las manos. Las tenÃa hacia atrás y no podÃa moverlas. Su cara no la podÃa ver, ya que estaba cubierta por una especie de manta. no la tenÃa amarrada, solamente la tenÃa puesta arriba de su nuca, y se notaba que su cabeza siempre iba mirando hacia
39:13 el suelo, el hombre que se habÃa sentado a un lado mÃo, se alzó la chamarra que tenÃa, y me mostró un arma de fuego, en ese momento él me dijo, no hagas más preguntas, Sigue con tu camino y déjanos donde dice la publicación. Yo no podÃa hacer nada más, Alex. Estaba entre la espada y la pared. Recuerdo que arranqué y aquellos minutos fueron los más largos de mi vida. El hombre que iba de copiloto me iba viendo con una expresión muy aterradora, como si estuviera esperando cada milisegundo que yo me moviera o hiciera un movimiento brusco. para accionar su arma. Ya para este momento la habÃa sacado y la llevaba entre sus piernas. La chica iba atrás sin pronunciar ni una sola palabra, a lo que yo pensé en ese momento que tal vez venÃa amordazada. El otro hombre que venÃa con aquella chica llevaba un gorro puesto negro, el cual se habÃa bajado tapando sus orejas y parte de sus ojos, como queriendo esconderlos, pero con una mirada fácil. Era evidente que se habÃa consumido algo.
40:24 Sus ojos parecÃan muy rojos. Cuando nos encontramos un retén de policÃas, créeme que empecé a temblar. Temà por mi vida en ese momento. El hombre me dijo, sigue adelante y no te pares. Yo tuve que seguir adelante. Conseguà desviarme del retén. TenÃa miedo de que nos fueran a encontrar, pues no sabÃa cómo podÃan actuar en contra mÃa, y a pesar de que los policÃas nos pitaron, yo no me detuve. TenÃa el arma de fuego por un lado. Después de que hice ese movimiento, Alex, y de que conseguà perder a los policÃas, pues estos arrancaron y nos siguieron tal vez por unos tres minutos. El chico que venÃa a un lado de mà de copiloto, me lo celebró como si fuera su amigo. Me dijo, ese es mi gallo. Conductores como tú son los que nos hacen falta.
41:18 Como si yo hubiera hecho algo bueno. Lo único que estaba haciendo era salvar mi vida en ese momento. Lo recuerdo ahora y empiezo a temblar. Llegué hasta el punto. Las tres personas se bajaron. Y el hombre que iba de copiloto, sacó su cartera y me dio mucho más dinero del que habÃa acordado la aplicación. Me dijo en tono sarcástico, ahà tienes una buena propina, te rifaste, te rifaste. Después de eso, ellos entraron a una casa que, ahora sÃ, parecÃa completamente abandonada. El monte de esta casa que era muy grande. HabÃa rebasado tal vez el metro. En el centro estaba la casa. Los vidrios estaban rotos, las protecciones caÃdas y los muros desquebrajados. ParecÃa que nadie habitaba ahà desde hace años. Arranqué de nuevo y me fui. Yo sabÃa muy bien que ellos tenÃan mis datos, pues ahà en la aplicación salen, eran muy listos. Los datos con los que habÃan abordado eran los datos de la chica, para evitar de alguna manera que dieran con su nombre verdadero.
42:33 Pero si yo hablaba, si yo iba a la policÃa, ellos sabrÃan concretamente quién soy. Mi nombre, mi dirección, las placas de mi auto. En ese momento, Alex, yo me tuve que detener al lado de unas vÃas y replantearme todo.¿ Qué tendrÃa que hacer? Si iba, a lo mejor estas personas iban a cobrar venganza en contra mÃa. pero se me quedaba callado, y actuaba como que nada hubiera pasado, no sé si podrÃa con eso en mi conciencia, no te voy a mentir Alex, pasó un dÃa, un dÃa completo en el cual yo no dije nada, pero la noche siguiente, fui con la necesidad de sacar esto, y le dije a la policÃa, yo acompañé a la policÃa incluso hasta la casa, Me sentà un poco aliviado a llevar patrullas atrás de mÃ. Lo que encontraron adentro fueron a estos dos hombres, pero la chica ya no estaba.
43:28 El dato que me perturbó más y que me dejó muy pensativo, completamente confundido de lo que habÃa sucedido, es que aquellos dos hombres estaban en la casa pero se encontraban sin vida. ParecÃa ser que un objeto con filo les habÃa quitado la vida al pasar por cada uno de sus cuellos. De manera rápida, no tenÃa ni una sola marca más. De hecho, encontraron el arma. Era una navaja. Estaba en el centro de ellos, recostados en la sala de la casa, entre tierra, césped, basura. Ahà se encontraban, y por como examinaron todo, parecÃa que ellos mismos habÃan hecho eso. Las huellas las tenÃan ahÃ, en la navaja.
44:20 Qué extraño era todo, Alex. Aquella mujer ya no apareció. y hasta hoy vivo con la duda de por qué aquellos hombres habÃan hecho eso, por qué la transportaron hasta ese lugar, para simplemente ellos quitarse su propia vida y dejarla a la deriva. Aún si te soy sincero, a pesar de dar muchas vueltas a la cabeza respecto a este asunto, no consigo dar con una respuesta. Tal vez alguien en tu comunidad pueda decir algo o levantar tan siquiera alguna idea de lo que pudo suceder aquella noche. Gracias por compartir mi historia, Alex. Te escucho todas las noches ahà en Spotify y espero que a la comunidad de criptomaniacos les guste esta historia. Mi nombre es Andrés Valdés, soy taxista y esta es mi experiencia. CorrÃa el mes de abril, yo soy de Tampico, y por regular en ese mes se hacen unas fiestas acá en la ciudad.
45:32 Se les denomina popularmente las fiestas de abril. Van muchas personas, va una feria, se hacen conciertos, hay diferentes actividades que uno puede hacer. Pero como cada año aumenta la afluencia de gente, a veces las personas, aunque tengan auto, deciden no llevarlo. Esto debido a que el estacionamiento a una hora muy temprana deja de estar disponible ya que se llena. Y también podrÃamos decir que suceden varios altercados en el estacionamiento. Uno de ellos es que por regular a veces algunas personas van en estado alcohólico y comienzan a manejar. No son pocos los casos en donde algunas personas rayan o chocan con otros autos en el estacionamiento. Entonces, para evitar esto, algunas personas optan por contratar un taxi o más recientemente, un Uber, para que vayan y los traigan, con total seguridad y sin tener ni un solo problema. A mà me llamaron, yo no soy Uber, pero doy mi tarjeta de taxi a todas aquellas personas que me contratan cotidianamente.¿ No me toma por sorpresa? Cuando me llaman de un número que no conozco Por lo regular Mis clientes habituales Me suelen recomendar con varias personas Y aquella noche Fue la ocasión Me llamaron por teléfono unos jóvenes Estos jóvenes
47:03 se encontraban en las fiestas Y me pidieron que si por favor Pudiera llevarlos a tal dirección Era un recorrido como de 40 minutos Les dije la tarifa Y ellos aceptaron inmediatamente Pasé por ellos a las fiestas. TenÃan un cierto olor a alcohol, pero se notaba que no venÃan tomados. Lo que más me llamó la atención es que una chica que acompañaba a estos jóvenes, que eran cuatro, venÃa llorando y venÃa como que enojada. Pensé que tal vez habÃa sido alguna discusión, algún enfrentamiento, pero resulta que por el camino me voy dando cuenta. que aquella chica está enojada, porque su pareja, le habÃa sido infiel, con otra chica ahà en la fiesta, y se habÃan dado cuenta, y de hecho, todos los jóvenes, se encontraban de camino a ver una bruja, o al menos asà la denominaron, no quiero dar muchos detalles, sobre la colonia que los llevé, ya que sé muy bien Alex, que por esta zona también te escuchan, y la verdad, no quisiera de aventarme de enemigo a una bruja de esa categorÃa, al caso es que es una bruja muy fuerte de esta ciudad y los jóvenes parecÃa que la conocÃan e iban con ella, esta señora vive enfrente de lo que podrÃamos decir como una especie de laguna o la entrada a una, tiene como un pequeño puerto donde hay varias lanchas, donde varios
48:37 pescadores van y se ponen. Cuando uno va entrando, que se tiene que transitar por un camino de terracerÃa, uno va mirando para todos lados y solamente ve laguna y monte. Monte a un lado, laguna del otro. Y lo que me llamó más la atención es que, a pesar de que eran las 2 de la mañana, habÃa hombres ahà en las lanchas. como si estuvieran amarrándolas, como si estuvieran dándoles mantenimiento, que tan pronto nos vieron, empezaron a observarnos, con unos ojos que se iluminaban, como que brillaban de manera rojiza.
49:18 Yo pensé que esto se debÃa a la iluminación de mi foco, pero de cierta manera me perturbaba Alex, me perturbaba mucho. Aquellos hombres solamente nos miraban, como si esperaran algún movimiento en falso. En ese momento noto que los jóvenes están repitiendo algo. Para no decir su nombre, optaré por un alias. Ellos decÃan, Doña Lencha, vamos a entrar, denos permiso. Esto lo repitieron por tres veces y una vez que terminaron, me dijeron que por favor, lo dijera yo. Yo estaba muy sorprendido y confundido, Alex. Yo soy una persona que no cree mucho en eso, pero para no llevar es la contraria. Y porque soy una persona que no recae en discusiones, lo dije rápido. Llegamos a la casa de aquella señora bruja. Los jóvenes se bajaron, tocaron la puerta y se metieron. Yo me di la vuelta, giré el taxi y cuando ya estaba a punto de irme, el joven se regresó rápidamente, me tocó la puerta y me dijo... Oiga señor, cuando se vaya, también pÃdale permiso, que luego pasan cosas extrañas. Después de esto ni siquiera se despidió, era como algo que se le habÃa olvidado decirme.
50:41 Tan solo rápidamente se dio la media vuelta, corrió y se metió a la casa. Obviamente yo no iba a caer en aquellos juegos. decidà seguir conduciendo. Cuando ya Alex estaba a punto de salir del camino de terracerÃa y olvidar aquella experiencia y dejar aquella laguna atrás, noté que los pescadores seguÃan en el mismo sitio y observaban mi taxi como iba transitando. De cierta manera esto me ponÃa muy nervioso y a pesar de que aceleraba SentÃa que mi auto cada vez perdÃa más potencia, hasta que finalmente ya no quiso dar. Primero ocurrió algo raro, Alex. Mi auto era como si estuviera atascado. Aceleraba y aceleraba, pero no se movÃa. Asà que por lo tanto, con miedo y todo, me tuve que bajar y ver en dónde se habÃa atascado. Pero por más que chequeé, Alex, el auto no estaba atascado, no estaba atorado. El auto estaba bien en una parte plana de la arena. A pesar de que aceleraba, el auto no se movÃa. Traté de encenderlo y apagarlo, pero al momento de apagarlo y otra vez girar la llave, el auto no encendÃa. Como no encendió, no encendà las luces. Y aún asà sin luces, pude ver que los pescadores seguÃan observándome. Ahà parados a un costado de la laguna... Con los ojos brillantes... Viéndome solamente...
52:17 Ahora estaba seguro que no habÃa ningún tipo de iluminación... Que reflejara la luz de esa manera de sus ojos... Aquellos pescadores que me observaban en la negrura... Entre la oscuridad... Les brillaban los ojos... Con un color rojizo... En ese momento recordé lo que me habÃa dicho el chico... Y a pesar de que no querÃa creer en todo eso... Opté por decirlo.« Doña Lencha, le pido de favor que me dé permiso de irme». Lo repetà tres veces, con mucho terror a Alex, pero también pidiéndole en serio.« No me lo vas a creer». El auto encendió, y me fui rápidamente de aquel lugar. Cuando me iba yendo Alex, y estaba pasando por los últimos botes, las últimas lanchas, Miré de nuevo hacia aquellos pescadores para cerciorarme tal vez de que no me estuvieran persiguiendo y me encontré con que ya no habÃa nadie. Los pescadores habÃan desaparecido. Desde aquella experiencia no he vuelto a tomar ni un solo trabajo que me encamine cerca de aquella colonia y mucho menos que sea la dirección de aquella bruja. Gracias por ver el video.
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