Mejores Relatos de terror Iglesias, Sacerdotes y Monjas / Relatos de terror
0:14 Hola Alex, mi nombre es Pedro Casanova. Te quiero platicar una experiencia que me sucedió cuando era niño. Cuando yo era niño, mi madre y mi padre no era que me obligaran, pero sà me metÃan mucho la idea de que tenÃa que ser monaguillo. El monaguillo es el niño que ayuda al sacerdote, ya sea en las ceremonias o Como las diferentes misas... Asà como también otras celebraciones como... Cuando una pareja se casa... O como cuando le dan una celebración a una quinceañera... El monaguillo... Tiene que estar ahÃ...
0:59 Debido a que tanto mis padres como los padres de otros amigos mÃos... Decidieron meter a sus hijos como monaguillos... Al final de cuentas yo también lo hice... De hecho con el tiempo... le agarré el gusto a ir a la iglesia, más que nada porque ahà estaban mis amigos. Recuerdo que siempre por las noches, después de que se celebraban todas las misas, en el dÃa sábado, se nos pedÃa que fuéramos a echar una mano en cuanto a la limpieza y el orden. Obviamente, esto no era obligatorio, pero nuestros padres, obviamente estaban más que gustosos, en que sirviéramos más a la iglesia, por mi parte como te digo, estaba más que perfecto, cuando estaba con mis amigos adentro de la iglesia, que solamente éramos nosotros, pues nos la pasábamos jugando, echando bromas, a la par que barrÃamos, y acomodábamos las cosas, tenÃamos por asà decirlo, un cierto indinerario, y cada cuanto a la iglesia, entraban las señoras que también nos ayudaban, o por consecuencia una monja o un sacerdote, aquella noche recuerdo que todos estábamos platicando, cuando en eso, ahà afuera de la iglesia, pasando la calle, vimos un lindo auto, era un auto deportivo, todos nosotros tenÃamos entre 8
2:32 y 13 años, por lo que nos quedamos maravillados, cada uno estaba desde su lugar mirando a través de la ventana, Viendo aquel... Majestuoso auto... Cuando en eso... Escuchamos la puerta abrir... Y a alguien entrar... Ninguno de nosotros Alex... Aunque te parezca curioso... Volteó la mirada... Todos estábamos viendo aquel auto... Pero tanto yo como otros de mis amigos... Pudimos ver a aquella persona entrar... Esta persona... Llevaba algo de morado pues... Yo estoy seguro que vi el color morado por el rabillo del ojo. Lo que yo pensé es que era el padre. El sacerdote tiene diferentes vestimentas, y una de estas es una completamente morada. Se habÃa llevado a cabo una misa hace poco, asà que pensé que aún se encontraba vestido. Debido a que nos llevábamos muy bien con el sacerdote, pues simplemente seguimos embobados. viendo aquel auto, cuando en eso escuchamos otra vez que la puerta se cerró, y esto fue como que nos sacó de un trance, cuando se cerró de nuevo la puerta, todos volteamos y nos vimos entre nosotros mismos, simplemente atinamos a decir que aquel carro era majestuoso, y que muchos de nosotros soñábamos
4:02 con tenerlo al menos alguna vez, al menos conducirlo, Estábamos maravillados completamente. No habÃa pasado mucho Alex. Tal vez como un minuto o dos minutos. Cuando en eso entró una de las señoras que lleva el catecismo. Y también planea las diferentes celebraciones en la iglesia. Aquella señora entró. Y estaba completamente en llanto. Sus ojos estaban hinchados. Y nos estaba diciendo a nosotros. niños, niños, el sacerdote, el sacerdote. Nosotros le dijimos,¿ qué es lo que pasa? Y casi al mismo tiempo todos nosotros, que éramos como siete, le dijimos, el sacerdote acaba de salir. Por lo que eso querÃa decir que yo no era el único que creÃa haber visto a aquel sacerdote entrar. La señora nos dijo que no con su cabeza, que nuestro sacerdote le habÃa sucedido un ataque cardÃaco, que lo habÃan encontrado, hace cerca de media hora, en su casa, que se encontraba a media cuadra de la iglesia, que no se habÃa dado la noticia, ya que la ambulancia, trató de resucitarlo, pero que todo fue en vano, de hecho a nosotros se nos hacÃa raro Alex, no haber visto a ninguna persona, la iglesia estaba completamente callada, Todos los integrantes que conformaban los diferentes
5:39 lugares de esta. Tales como las catequistas. Las personas que cantan las alabanzas. Que siempre veÃamos todas las noches al menos entrar y salir. En aquella noche no los habÃamos visto. Y por supuesto todas estas personas se encontraban allá. Con el Padre. En ese momento. Solamente... Nos quedamos mirando mutuamente.¿ Quién era el que habÃamos visto? Tal vez habÃamos confundido a alguien. Pero nadie más habÃa entrado más que aquella señora tenÃa entendido. Nos habÃamos confundido, todos al mismo tiempo.
6:20 Aunque suene algo espectacular, tal vez podrÃa pasar. Pero lo siguiente que vimos, simplemente nos dejó con la boca abierta. La Biblia. Ahora se encontraba en el centro de la iglesia, donde siempre el padre iba y la ponÃa antes de celebrar alguna misa. Según varias personas, vieron a ese sacerdote salir de aquella iglesia con la Biblia en la mano, como siempre, para llevarla a su casa y al dÃa siguiente traerla de nuevo. Alguien la habÃa traÃdo, pero nadie sabÃa quién. El único que tenÃa el poder para moverla era aquel sacerdote, el cual se encontraba camino a la iglesia, precisamente a dejarla aquà cuando le sucedió el ataque cardÃaco.
7:15 No pudo llegar, o al menos su cuerpo no lo hizo, que al menos su espÃritu sÃ. Su espÃritu caminó hasta la iglesia y dejó la Biblia donde siempre la dejaba, antes de partir de este mundo. Hola a toda la comunidad de la cripta embrujada, mi nombre es Jesús Guadalupe, Y lo que te quiero contar, Alex, es una experiencia que me sucedió hace aproximadamente unos cinco años, en una noche en la cual me encontraba en una misa. Yo habÃa ido a esta iglesia durante años y años, desde mi adolescencia. Es más, te puedo decir que incluso en mi niñez, ahora que para ese momento ya era padre, llevaba a mis hijos a que escucharan la palabra de Dios.
8:28 Aquella iglesia tenÃa años en nuestra colonia, y se podrÃa decir que entre todos nos conocÃamos. Aquella iglesia tenÃa una particularidad, y es que en ella, el sacerdote que nos daba la misa, era un sacerdote exorcista. Esto era un rumor que ciertos vecinos decÃan. Algunas personas habÃan platicado con aquel sacerdote, y pues según el rumor, él les habÃa dicho esto. Era un secreto a voces como quien dice. Aunque nadie se animaba a preguntarle directamente al sacerdote. No sé si por miedo o simplemente por respeto. Pero todos tenÃamos aquella lÃnea.
9:13 No la pasábamos. Hasta que en una noche, durante una misa en la cual yo me encontraba, sucedió algo. La misa ya estaba por acabar cuando en eso, Entró una mujer a la iglesia, abrió las puertas de madera de par en par y ésta empezó a actuar de manera muy extraña, además de también desesperada. Empezó a hablar diferentes lenguas y empezó a gritar. Sus gritos eran desgarradores. Algunos de nosotros incluso casi nos daña el oÃdo. Algunos tuvimos que taparnoslos debido a lo agudo y a lo estruendoso que este sonaba, los niños más pequeños simplemente se soltaron a llorar, debido a la actitud de aquella mujer, que entre gritos, que entre blasfemias, y retorciéndose, se dirigÃa lentamente hacia el padre, esto parecÃa una escena de pelÃcula, en verdad te lo digo Alex, al llegar a la mitad del pasillo, Aquella mujer simplemente se desplomó. Y ahà en el piso empezó a retorcerse. A retorcerse de una manera inhumana.
10:37 Su espinazo creo que empezó casi a hacer un cÃrculo. Sus rodillas o al menos su pantorrilla. Se podÃa ver que la volteaba. Es decir, daba una vuelta de 360 grados. Incluso con sus huesos tronando en todo este proceso, rápidamente las personas empezaron a salirse de la iglesia y el sacerdote se aproximó a aquella mujer a la brevedad. El sacerdote mismo nos dijo que saliéramos, que llamáramos a una ambulancia y le pidió a otras personas que lo ayudaban cotidianamente en la iglesia que se quedaran con él, que le ayudaran a controlar a aquella mujer. Yo soy muy devoto de la iglesia. También mi mujer y mis niños.
11:29 Pero tanto mi mujer como mis hijos se quedaron adentro de la camioneta. Yo decidà quedarme afuera. Cerca de las puertas de la iglesia por si llegara a pasar. Necesitaban ayuda. Yo no era el único. Llegó la ambulancia rápidamente. Sacaron a aquella mujer en camilla. Amarrada. A pesar de que iba tranquila. Cuando iba saliendo, escuché como claramente aquella joven mujer de aproximadamente unos 30 años le pedÃa una y otra y otra vez a aquel sacerdote que la ayudara, que por favor le sacara aquel demonio que tenÃa adentro, que por ahora simplemente se habÃa escondido, pero que en cualquier momento éste surgirÃa, que esta cosa le hacÃa daño. Que este demonio... HacÃa que ella misma... Se propiciara... Lesiones... Y que si no la ayudaba pronto... Ella perderÃa la vida...
12:32 El sacerdote se fue junto con la ambulancia... Y algunas de esas personas que lo habÃan ayudado... Simplemente estaban impactadas de lo que acababan de ver... Algunas de ellas... DecÃan que aquella mujer estaba poseÃda... Y que esperaban con todo su corazón... que el sacerdote la ayudara en el menor tiempo posible. Otros tantos decÃan que esa mujer simplemente tenÃa problemas en la cabeza y que tenÃa que atenderse cuanto antes en un hospital psiquiátrico. La cosa quedó asà y durante algunas dos semanas, si bien se celebraba la misa, no se celebraba todos los dÃas. El padre en cuestión en una misa viendo todas nuestras caras, viendo claramente que tenÃamos muchas preguntas, este simplemente nos contestó que no iba a decir nada acerca de la mujer que habÃa entrado y que por favor no le preguntaran, que eso ya le concernÃa solamente a su familia y que esta familia no querÃa andar ventilando problemas personales, no querÃa andar ventilando problemas personales, Problemas que en ese momento ya estaban siendo tratados...
13:54 Aunque ya era más que evidente... No nos iba a decir si... Se estaba llevando a cabo un exorcismo... O tal vez evaluaciones mentales... Eso simplemente se lo ahorró... Cuando las misas... Comenzaron nuevamente... A hacerse en la noche como antes... Yo como otras tantas noches me quedé platicando con el padre... Asà como otras personas... cuando este cerró la iglesia, porque ya era tarde, y la limpieza la harÃan en la mañana, como cada sábado, con el padre ahà presente Alex, y más personas también, empezamos a escuchar como, algunas cosas dentro de la iglesia, empezaban a moverse, es decir las bancas, empezaban a rechinar como si alguien las estuviera empujando, Los candelabros empezaban a caerse. Los muebles, las sillas, empezaron también a caerse. Y algunos cuadros en donde se ve, pues, la crucifixión de Cristo, también empezaron a moverse y a caerse.
15:08 Rápidamente entramos a la iglesia. Se notaba en la cara del padre que él tampoco sabÃa qué estaba pasando. Cuando entramos, vimos todo aquello... prácticamente en desorden, como si alguien se hubiera metido, y en cuestión de segundos, hubiera hecho todo aquello, lo raro aquÃ, es que la iglesia tenÃa tres salidas, dos de estas, que se encontraban a ambos lados, se encontraban cerradas y con candado, habÃa ventanas claro, pero estas ventanas contaban con protecciones, y las protecciones eran de tal manera, que evitaban que cualquier persona entrara de afuera hacia adentro, y también que saliera. La única puerta abierta en ese momento era la que habÃa abierto el Padre. Para que me entiendas, sea quien sea que habÃa hecho eso, simplemente habÃa desaparecido. Esto no solamente fue un caso, fueron varios.
16:13 Cada noche se repetÃa esto, hasta que inevitablemente el Padre nos dio el aviso a nosotros, las personas que Ãbamos a la misa de la noche, nos dijo que al menos por un momento, por un cierto tiempo el cual él no sabÃa, las misas se iban a detener, que ya no habrÃa más, los que sabÃan de estos movimientos, de estas extrañas apariciones Alex, eran el padre, la gente que se quedaba con él, que entre ellos yo iba, y el demás personal de la iglesia, como los intendentes, y los monaguillos. O sea que, gran parte de las personas, no sabÃan a qué se debÃa esta medida, este supuesto aviso.
17:03 Creyeron simplemente que era porque el padre iba a estar ocupado. Y sucede que una noche Alex, cuando venÃa de un convivio, por mera curiosidad, quise pasar enfrente de aquella iglesia y me encontré con que estaba abierta y adentro de ella el padre se encontraba rociando agua bendita en compañÃa de otros sacerdotes y monjas esto era algo extraño habÃa visto monjas y sacerdotes pero solamente cada cierto tiempo en aquella iglesia rara vez aparecÃan pero ahora tal vez por un llamado habÃan acudido Todas aquellas personas se encontraban rezando, como si estuvieran expulsando algo. Tiempo después me enteré que aquellas extrañas apariciones, que finalmente cesaron al pasar algunas noches y creo que debido a los diferentes rezos, a los diferentes exorcismos que se le hicieron a esta iglesia, porque sÃ, según tengo entendido, algunos lugares los pueden poseer demonios. Y tienen que hacer exorcismos para purgarlos. Tal parece ser que esto le habÃa pasado a aquella iglesia. Debido a que aquella mujer que habÃa entrado. Que argumentaba estar poseÃda. HabÃa fallecido.
18:27 Y según dicen. Las extrañas apariciones que comenzaron en aquella iglesia. Comenzaron al mismo tiempo. Del fallecimiento de aquella mujer. Tal vez algo. Se querÃa apoderar de aquel lugar. Este es un asunto que hasta el dÃa de hoy, simplemente yo no tengo respuesta. Y ahora solo es una anécdota, una experiencia, de las más aterradoras que he pasado en mi vida. Y en esta ocasión querÃa compartÃrtela a ti, y a toda tu comunidad. Saludos a todos. Hola Alex, mi nombre es Jimena y quiero que mi apellido permanezca anónimo. Lo que te quiero contar a continuación no es una historia mÃa, es una historia que me contó una monja, la cual actualmente ya no tengo relación con ella. Simplemente se fue como otras tantas monjas lo hacen. Debido a que tiene años y años que ya no platico con ella, Este relato.
19:54 Tiene aproximadamente. Más de una década. De que me lo contó. He decidido compartÃrselos. Tal vez. Le llegue. Y sepa que su historia. Ya la saben otras personas. Ya que siempre lo quiso. Quiso que las personas. PodrÃamos decir normales. O las que no creen en estos. Hechos sobrenaturales. Sepan que allá afuera. Hay extrañas criaturas, criaturas que en un principio incluso se pueden hacer pasar por humanos o como en esta ocasión, por un bebé. Esta monja me contó que se encontraba en un orfanato. Este orfanato era llevado por monjas.
20:43 Aquà en algunas ocasiones algunas madres que no podÃan alimentar a sus hijos o incluso vecinos de la localidad. Algunos granjeros llevaban a algunos niños, niños que simplemente se encontraban, aunque suene duro, tirados a un lado de la calle, o niños pequeñitos de tres años caminando solos a un costado de la carretera o por la plaza del pueblo. Las monjas se hacÃan cargo de ellos y su principal misión era encontrarles un hogar. por lo que al llegar a este orfanato también tenÃan la posibilidad de ser adoptados, aquà siempre recibÃan a cualquier niño, y en una noche, en la que habÃa tormenta, en la que estaba lloviendo a cántaros, tocaron la puerta de este orfanato, una monja fue a revisar, y como en otras tantas ocasiones, se encontraba ahà enfrente de la puerta, incluso como escena de pelÃcula, una canasta, y dentro de ella, iban varias toallas y sabanas, envueltas en todas estas, se encontraba un bebé, o al menos, lo que las monjas en un principio pensaron, se trataba de un bebé, rápidamente lo metió la monja, la monja que me cuenta esta historia, fue rápidamente notificada, y ella junto con otras, fueron a ver a aquel bebé que
22:13 habÃan abandonado, enfrente del orfanato, una vez descubriéndolo, Se llevaron una gran sorpresa. Aquel bebé tenÃa una extraña apariencia. E incluso la monja nos cuenta que este no tenÃa ojos. Su piel era muy suave. Y su cuerpo a grandes rasgos. Estaba como que mal formado. Lo que muchas monjas pensaron en aquel momento. Y lo que también esta monja pensó es que tal vez al niño. Le faltaban semanas para que finalmente saliera bien desarrollado Tal vez era un niño que se les habÃa adelantado Tal vez la madre habÃa fallecido Y uno de aquellos doctores que trabajan ilegalmente Simplemente habÃa traÃdo al niño con vida a aquel orfanato Algo que resultaba sumamente asombroso porque Al menos de apariencia como me platica la monja Aquel niño no tenÃa ningún sentido que siguiera con vida. Debido a cómo se veÃa, no era prácticamente un niño. Todas las monjas estaban asombradas, por lo que decidieron empezar a platicar entre ellas qué era lo que iban a hacer. Era más que obvio que aquel bebé necesitaba ir a un hospital, si es que
23:43 querÃan que su vida fuera salvada. Pero el único hospital cercano al pueblo se encontraba como algunas dos horas. Era sumamente complicado, sobre todo por la tormenta que habÃa llegado. Los caminos, algunos de estos principales, se encontraban inundados y otros tantos más adelante se encontraban deslavados. Mientras que las monjas estaban platicando sobre qué hacer con aquel bebé, la monja que se habÃa quedado al cuidado de él, en otra habitación simplemente observándolo, prestando la atención y orando por él, salió despavorida, salió gritando, eran gritos de horror absoluto, la monja, decÃa que eso, no era un bebé, que eso, era otra cosa, que aquel niño, se habÃa levantado, y que le habÃa dicho su nombre, habÃa nombrado, el nombre de la monja, y obviamente, esta no lo habÃa dicho en ningún momento, aparte de esto, Ãl la habÃa maldecido y que en ese momento estaba hablando con una fluidez como si el bebé se pudiera comunicar fácilmente como si fuera un adulto. Obviamente, todas las monjas creyeron que esta pues simplemente se lo habÃa imaginado. Tal vez estaba estresada, tal vez estaba imaginando cosas debido a la situación que estaba viviendo cuando todas fueron a aquella habitación y abrieron la puerta.
25:18 vieron aquel bebé parado en sus dos piernas y su imagen habÃa cambiado notablemente la monja que cuenta esta historia explica que su piel ya no parecÃa sensible ya no parecÃa la piel de un bebé recién nacido parecÃa ser que sus huesos habÃan crecido de un segundo para otro y que su piel se habÃa retirado su apariencia era más monstruosa Sus ojos ahora eran un par de cuencas en las cuales resplandecÃa un punto rojo en su interior.
25:58 Esta extraña criatura no solamente se les quedó observando. Aquella monja dice que ella junto con todas las otras quedó simplemente estupefacta. viendo como aquella criatura, simplemente al parecer como que bailaba, y a la par de esto, mencionaba los nombres de cada monja, aquellas mujeres, entraron también en pánico, algunas empezaron a rezar, otras simplemente pegaron el grito, pero eso sÃ, todas al mismo tiempo, salieron de aquella habitación, encerrando al niño en esta, y poniéndole llave, Llamaron al señor obispo que se encontraba dormido, pues todo esto pasó a las 2 de la mañana. Ãl se levantó junto con otro grupo de monjas. Todos fueron testigos de lo que estaba habitando aquella habitación, aquel extraño ser que ahora habÃa dejado por completo de lado toda su apariencia humana. La apariencia de un bebé que vieron en un principio ahora ya no existÃa. era un monstruo, algunas de estas dicen, que era un demonio, por la forma en la que se expresaba, y por la forma en la que maldecÃa, el señor obispo, junto con otros sacerdotes, y algunas monjas,
27:28 entre ellas, la que cuenta la historia, se llevaron aquella criatura, en medio de toda la tormenta, y la enterraron, aquella criatura, no estaba desesperada, Se veÃa, se escuchaba, desde adentro de donde lo tenÃan, que era un bote parecido a los que se utilizan en la basura. Como este simplemente se estaba riendo, y como continuamente lo seguÃa maldiciendo. La monja que cuenta esta historia, dice que por las noches siguientes, no pudo dormir. Repetidamente tenÃa pesadillas con aquella criatura, atacándola cuando esta se encontraba dormida. Ella me platicó y me aseguró que todo lo que me habÃa contado era 100% real.
28:21 Yo conocà a aquella monja Alex hace muchos años en una iglesia. Esta era familiar de unos vecinos mÃos. Era muy devota a la iglesia. y era una persona que te inspiraba confianza, cuando me contó esto, estábamos absolutamente solas, y me dijo que la habÃan prohibido, divulgar aquella historia, pues tanto el orfanato como las iglesias, tienen una cierta imagen, de ser lugares santos, de ser lugares a donde la oscuridad, no puede entrar, y obviamente esta historia, hace que aquel pensamiento se caiga, en un orfanato donde continuamente se reza, donde se tienen cuadros, altares, imágenes, estatuas de nuestros santos, en donde hay personas que prácticamente entregan su vida a Dios, como era posible que el diablo lograra entrar, esta historia cuando me la contó me dio un profundo miedo, y no es para menos, Aquella monja me sostuvo y creo que hasta ahora lo sigue sosteniendo, que allá afuera hay entes malvados, hay criaturas que solamente están esperando a que uno baje la guardia para entrar en su hogar. Mi
30:09 nombre es Jonathan RodrÃguez y esta es mi experiencia Alex te quiero platicar de cuando fui al rancho de mi abuelo en aquel rancho pasé unas experiencias muy gratas todas las personas que viven ahà son muy pero muy gentiles y rápidamente debido a esta gentileza conseguà amigos Unos amigos que cada vacaciones de verano, cada vacaciones de invierno, iba y visitaba. Por lo menos tres semanas, al pasar los años, fuimos creciendo igualmente y nos convertimos en amigos entrañables. Cada vez que iba aprovechaba para salir con ellos y nos la pasábamos paseando entre los puentes de piedra, entre las calles piedrosas, entre el monte. Entre los diferentes rÃos y lagos que habÃa, tenÃamos como 15 años o incluso 14, cuando una tarde le pedà permiso a mis padres para salir con ellos como cotidianamente lo hacÃa cuando estaba en el rancho.
31:20 Y ellos me dijeron que no me tardara mucho, que ya iba a cenar y que tenÃa que volver antes de las 9 de la noche. Si no cumplÃa mi palabra, obviamente me iban a suspender el permiso. Durante unos dos o tres dÃas. Y claro que yo no querÃa eso. Mis amigos incluso se quedaban a cenar conmigo. Por lo que pasábamos más tiempo juntos. Asà que tampoco tenÃa que ver que los iba a dejar de ver inmediatamente. Cuando entraba a la casa de mis abuelos. Pues ellos incluso también entraban. En aquella ocasión eran cerca de las cinco de la tarde. Cuando todos juntos decidimos entrar a explorar.
32:03 A donde se encontraba una sierra Esta sierra tenÃa un parque En un claro Un parque el cual tenÃa columpios TenÃa bastantes pero bastantes actividades Pasábamos ahà un buen tiempo Después de estar ahà Estar jugando Decidimos volver Ah para esto Alex Algo que se me habÃa estado olvidando Es que traÃamos a un burro Aquel burro Era nuestro acompañante también Uno de nosotros subÃa arriba de él Y empezábamos a jugar El burro no era tosco E incluso también jugaba con nosotros Pero al pasar un camión muy cerca Y al llevar este camión arriba de él Algunos hombres que empezaron a gritarnos Tal vez simplemente jugando con nosotros El burro se espantó Y se fue corriendo Nosotros obviamente lo perseguimos No podÃamos dejarlo ahà cuando hubiera su suerte.
33:03 PodÃan dañarlo, ya que ese animalito no sabÃa andar en carretera, ni mucho menos entre la sierra. Empezamos a perseguirlo, y en un punto determinado lo perdimos. Nos empezamos a separar, no mucho claro. Y uno de mis amigos dijo en ese momento que lo habÃa visto subir a la sierra, por lo que rápidamente subimos en búsqueda de nuestro compañero. Cuando en eso vimos... Ahà a lo lejos Alex... La silueta de una iglesia... Y enfrente de esta iglesia... Vimos a lo que parecÃan ser unas monjas... Pues traÃan vestimentas de una... La iglesia se veÃa hecha de madera... Y se veÃa muy deteriorada... La pintura se estaba cayendo... Las ventanas habÃan sido tapadas con madera... Por lo único que sabÃamos...
33:58 Que se trataba de una iglesia. Era porque habÃa una cruz de madera. Encima en su techo. Vimos como aquellas monjas. Entraban a la iglesia en compañÃa de nuestro burro. Era un animal muy dócil. Asà que se dejaba acariciar por cualquier persona. Y también se dejaba manejar por esta. Rápidamente fuimos con él. Y justo antes de entrar a la iglesia. Vimos más monjas. Que entraban por los lados. Las puertas de la iglesia. Ya se encontraban cerradas. Y antes de tocar. Nos empezamos a fijar por las ventanas. Y vimos que aquellas monjas. Actuaban extraño. Estas se reÃan. Y hacÃan algunas señas con sus manos. TenÃan unas uñas muy largas Alex.
34:53 Y en el centro de la iglesia. HabÃa una pequeña fogata, no una fogata que se extendiera por toda la iglesia. No era un fuego abrasador, pero sà era un pequeño fuego. Dentro de la iglesia no habÃa muebles que fueran de una. De hecho se encontraba muy sucia. No habÃa bancas, sino como que sillones. Algunos sillones que probablemente fueran de alguna casa. pero igualmente estos se encontraban muy deteriorados, por alguna razón que no me explico. Las monjas tenÃan una cara extraña, que conforme pasaba el tiempo, se hacÃa cada vez más y más aterradora. En ese momento, una de las monjas se nos quedó mirando fijamente, por lo que era fácil de pensar que nos habÃan descubierto, nos habÃan visto. En lugar de correr solamente nos quedamos parados, pues no estábamos confundidos.
35:57 A final de cuentas, nosotros tres éramos religiosos y sabÃamos que, técnicamente, no tenÃamos que temer a las monjas, pues servÃan a Dios y eran personas amables. Se suponÃa que éstas deberÃan de ser asÃ. Rápidamente salieron de la iglesia. Sus ropas... Estaban sucias y también desgarradas, algo que no nos percatamos debido a la distancia. Estas monjas nos preguntaron que qué estábamos haciendo, cómo habÃamos llegado hasta ese lugar. Nosotros les dijimos que solamente estábamos persiguiendo a nuestro burrito, aquel que tenÃan en el centro. Nuestro burro solamente estaba parado en el centro de la iglesia, poco más adelante de aquella fogata.
36:49 Las monjas... Recuerdo que empezaron a reÃrse y nos metieron también a la iglesia. Nos ofrecieron comida a Alex. Esta comida sabÃa muy pero muy rica. Empezamos a comerla y al paso de algunos minutos, creo que nosotros tres concordamos en que tenÃamos que salir de ahÃ. Aquellas señoras cada vez estaban más y más extrañas. Era como si su cuerpo estuviera cambiando lentamente. Decidimos salir corriendo a una puerta que se encontraba de lado. La tacleamos y simplemente salimos.
37:33 Aquellas extrañas mujeres simplemente se quedaron riendo. Dejamos a nuestro burrito, pues todas las señoras eran como diez. Nos superaban en número y de alguna extraña manera nos infundÃan miedo. nos daba escalofrÃos cada vez que una se acercaba llegamos al pueblo ya pasadas de las nueve y media sumamente asustados cada quien fue para su casa mi casa quedaba más retirada incluso por lo que me tocó seguir corriendo al llegar ahà mi madre me regañó pero mi abuela rápidamente me metió me observó detenidamente y me dijo ay hijito Te encontraste con las brujas, ¿verdad? Yo no sabÃa qué responderle, a lo que rápidamente fue por una de sus matas.
38:26 Encendà una veladora y empezó a barrerme. Me quitó la camisa y en mi camisa vi algo que me sorprendió. Alex, yo tenÃa como moretones, cÃrculos morados que estaban puestos por el resto de mi cuerpo. No sabÃa cómo me los habÃa hecho. No me dolÃan. Solamente estaban ahÃ. Estaba más que seguro que no los tenÃa cuando habÃa salido de la casa. Mi abuela me dijo que esas cosas me los habÃan hecho las brujas. Rápidamente sentà muchas náuseas y comencé a vomitar. Era como si de alguna extraña manera estuviera expulsando algo porque yo veÃa a Alex que la comida que vomitaba tenÃa lombrices. TenÃa como que gusanos, era como si esta hubiera sido comida echada a perder. Mi abuela me dijo que me habÃan embrujado a través de la comida y que tenÃamos que ir con alguien rápidamente para que no pasara mayores. Recuerdo que tanto mis padres como mis abuelos estuvieron muy asustados aquella noche. Me llevaron con una señora que barrÃa, que era muy conocida en el pueblo. Esta me barrió, y mientras me estaba barriendo, me preguntó que qué era lo que habÃa vivido, que le contara con sumo detalle las cosas que habÃa visto, y yo le platiqué todo, y esta me dijo que
39:59 aquellas monjas no eran monjas, eran brujas, que a veces se vestÃan asà para pasar desapercibidas, o también para de alguna manera hacer blasfemia. pues ellas son todo lo contrario a lo que vendrÃan siendo las monjas. Es como si este fuera un acto de rebeldÃa contra Dios. Yo estaba muy asustado. Durante los dos siguientes dÃas no me pude sentir bien, pero después, y gradualmente, empecé a recobrar las fuerzas. Tanto mis amigos como yo fuimos con aquella señora. También sus padres los llevaron. Algunos de los vecinos fueron hacia aquella iglesia y la terminaron de derrumbar, pues era más que seguro que en esa espantosa iglesia se reunÃan aquellas brujas.
40:57 Lo más triste de este caso, y algo que no me puedo sacar desde que me pasó esto, es que aquel burrito, al que tanto le tenÃa precio, simplemente desapareció. No volvà a verlo, ni mis amigos. Ni nadie del pueblo. No sé qué le habrá pasado a nuestro acompañante. Aquel burrito. Tal vez fue vÃctima de aquellas brujas. Porque se sabe muy bien. Que a veces ellas hacen rituales. En donde meten a estos. Introducen. A estos animalitos. Inocentes. Como ofrendas.
41:37 Después de este caso. Jamás volvà a subir a la sierra. En todas las veces que fui. al rancho de mis abuelos. Esa fue mi historia. Gracias por compartirla. Hola Alex, mi nombre es Francisco y vamos a dejarlo hasta ahÃ. No quiero compartir mucho de lo que viene siendo mi vida personal y es que he visto en otros videos que ha subido que compartes también experiencias de sacerdotes y monjes. Bueno, yo soy sacerdote, y he escuchado tus relatos de vez en cuando, cuando me encuentro haciendo algo de Ãndole personal, planchando ropa, acomodando cosas, etc. Me llamó mucho la curiosidad de que tocas el tema de sectas. En esta ocasión te quiero compartir una experiencia que tuve, Una experiencia que, a decir verdad, me hizo creer más en mi religión y también me dio lo que necesitaba para tener en mi mente clara que aquÃ, en el mundo, en el mundo terrenal, donde nosotros vivimos y coexistimos, existen siervos de Dios, pero también existen siervos del diablo. Comenzaré esta experiencia contándote
43:09 que yo conocà muchas personas en la iglesia, Muchos matrimonios, muchas parejas de novios y muchas familias. Estuve trabajando en una parroquia, creo que aproximadamente unos 15 o 20 años. A nosotros los sacerdotes nos mueven de parroquias. Jamás nos quedamos en la misma, a excepción de algunas ocasiones contadas. A mà me movÃan mucho, pero para mi buena suerte me mantuvieron en aquella parroquia durante muchos años. Entonces vi parejas de novios que crecÃan, se casaban y después tenÃan hijos. Conocà a una pareja asÃ. Esta chica y este chico habÃan ido juntos a aquella misa. Se habÃan enamorado. Yo los habÃa casado. Y después les hice la primera comunión a cada uno de sus hijos. Asà que como ya te imaginarás, los conocÃa muy bien. Pero la vida, asà como el universo, o Dios, como quieran llamarlo, siempre tiene planes para nosotros.
44:11 Muchas veces los planes no resultan como nosotros esperamos. A veces resultan dolorosos. Este matrimonio al cual tenÃa dos hijos, uno de tres años y el otro de siete, tuvieron una pérdida, una pérdida muy dolorosa. Sucede que el padre, asà como el hijo, venÃan de una práctica de fútbol cuando un camionero les habÃa quitado la vida. La madre fue la cual como te digo conocÃa de años, estaba destrozada, y recuerdo que mientras estábamos velando a su esposo, me preguntaba una y otra vez, que por qué habÃa sucedido, si es que ella, su marido y toda su familia, siempre se habÃan encomendado a Dios,¿ por qué este les habÃa mandado eso? Yo no sabÃa qué responder Alex, más que lo que siempre decimos, que él siempre tiene planes y que sus tiempos son perfectos. Obviamente creo que esto no le bastó a ella. Aquella chica, la cual era una católica devota, empezó a faltar dÃa con dÃa a la misa, hasta que definitivamente su existencia ya era nula.
45:25 A mà me llamó mucho la atención esto, pues era una chica que siempre participaba en todo, en cada celebración, a lo largo de los años. Tanto asÃ, que fui a su casa en compañÃa de otras catequistas y una monja. Fuimos, ella nos recibió muy amablemente, a pesar de que se notaba con su mirada y con su actitud, de que no disfrutaba que estuviéramos ahÃ. Al final de la conversación, pude saber por qué. Y es que ella se habÃa cambiado de religión, o más bien no de religión, sino de creencia. Ella me dijo que tenÃa otro dios, El libre albedrÃo es algo que se marca mucho en nuestra iglesia.
46:09 Asà que si otra persona quiere cambiar su camino, nosotros solamente le hacemos notar que es libre de hacerlo. Asà que yo ya no la interrumpà más. Perdà el contacto con ella y con su hijo. Y asà pasaron años. HabrÃan pasado tal vez como dos años, o a lo mejor un año y medio, poco menos. Cuando en eso esta chica viene a mi dormitorio, toca mi puerta, y desesperada me pide ayuda yo salà de inmediato y le pregunté en qué puede ayudarla si necesitaba algo y ella me pidió que fuera a ver a su hijo inmediatamente que se encontraba muy mal a lo que yo le respondà que yo no era doctor pero que iba a hacer lo que pudiera lo que me dejó pensando Alex en ese momento es que ella me dijo que no necesitaba de ningún doctor que necesitaba a un hombre de Dios fuimos a su casa Al momento de abrir la puerta de la habitación del hijo, de inmediato noté algo extraño, Alex.
47:11 Era una sensación como si no estuviéramos solos. Era una sensación como si hubiera muchas personas dentro del cuarto. Me sentÃa aprisionado, como que asfixiado y continuamente observado, a pesar de que el cuarto se encontraba completamente vacÃo. El hijo de la señora se encontraba sentado Abajo de la cama, solamente observándonos. Era un chico al cual yo conocÃa desde nacimiento. TodavÃa estaba muy pequeño, asà que yo pensé que todavÃa me recordaba. Pero el niño no me dirigÃa la palabra. Ãl solamente estaba sentado ahÃ, viendo hacia la nada con una mirada perdida. Le empecé a preguntar a la madre que qué habÃa sucedido. Que por qué no habÃa llamado a un médico. Que qué era lo que le pasaba a ciencia cierta. La madre me empezó a explicar que se habÃan cambiado a otra creencia y que desde entonces habÃan estado ocurriendo cosas extrañas en su casa. VeÃan sombras en las esquinas, escuchaban ruidos que iban de un lado hacia el otro como pisadas y voces, y a veces se veÃan a sà mismos caminando entre la casa. A lo que me refiero es que la madre me explicó que era como si vieran dobles de ellos mismos. Cuando ella se despertaba e iba camino a la cocina, tenÃa que atravesar por un pasillo. Y al final de este
48:41 pasillo se encontraba la cocina. Y justamente en ese pasillo, en esos dos segundos de visibilidad, podÃa verse a sà misma, caminando y entrando a la cocina. Con mucho miedo, ella se dirigÃa y abrió la puerta. Y en la cocina ya no habÃa nadie. Era como si... dobles estuvieran coexistiendo con ellos porque el niño también los veÃa resulta que el niño habÃa estado teniendo pesadillas y le habÃa estado diciendo a su madre que algo un hombre muy frÃo con una silueta completamente oscura iba y se dormÃa con él abrazándolo la madre optó claro porque el niño se durmiera con ella la madre también sintió como alguien se recostaba en la cama y la iba abrazando poco a poco con unos brazos largos, delgados y completamente frÃos. Después de aquella noche, el chico simplemente entró como en un trance.
49:46 No hablaba, no comÃa, no bebÃa y solamente querÃa estar en su cuarto, diciendo que ahà se encontraba seguro. A pesar de que fueron médicos, Alex, no podÃan darle solución a la madre. yo empecé a orar por el niño pero cada vez que lo hacÃa todo se ponÃa de una manera muy extraña las oraciones se me olvidaban empezaba a tartamudear y en una ocasión llegué a morderme la lengua no solamente una sino varias veces como si algo se opusiera a lo que yo estaba haciendo en aquella casa le pregunté después de algunos dos dÃas de estar lidiando con esto a la madre que a qué religión se habÃan cambiado Que qué tipo de religión, porque yo no conocÃa ninguna que ocasionara eso. Es decir, hay muchas religiones aquà en México. Católicos, cristianos, testigos de Jehová, etc.
50:44 Todos profesan a su manera el amor hacia un Dios. Ella me dijo que habÃa perdido la fe en Dios. Que la fe se la habÃa cambiado alguien más. Desde que me dijo eso, Alex, yo ya tanteaba por dónde iban las cosas. Se habÃa pasado a una secta. Que glorificaba el satanismo Pero es decir Le rezaba prácticamente al diablo Esto era muy delicado Alex Le pregunté que donde se encontraba Aquella secta Y me dijo que ya no se encontraba en la ciudad Que se habÃan cambiado Estas sectas trabajan de una forma Muy siniestra Alex Llegan a una localidad o una ciudad Y tienen tanta labia Para convencer a la gente Sobre todo a la gente que está dolida La gente que ha pasado por una pérdida La convencen para que se una a ellos... Y una vez que les saca todo el dinero... O una vez que logran trastornarlos de tal manera... Que se vuelven devotos absolutos y ciegos... Se van de ahÃ... Tal vez con más integrantes... Estas sectas les habÃa ofrecido a ella y a su hijo acompañarlos... Obviamente tenÃan prácticas muy... Perturbadoras con los seguidores... Y por perturbadoras me refiero... A que las chicas más jóvenes... por regular se les entregaban a los dirigentes de aquella secta esto y más tratos que por respeto a tu audiencia y creo que más bien por la plataforma en la que te estoy compartiendo esto creo
52:16 que no podrás compartir asà que no vale la pena ni siquiera decÃrtelo pero el caso es que hacÃan cosas muy abominables esta chica de nombre marÃa vamos a ponerle no cayó en sus redes debido a lo que estaba pasando su hijo Y a pesar de que rezamos Alex, a pesar de que mandé cartas para ver si habÃa la posibilidad de que algún padre exorcista viniera, porque yo estaba muy seguro que esto se trataba de alguna fuerza demonÃaca, tristemente no recibimos respuesta hasta después de un par de meses, cuando ya era demasiado tarde. El niño, con una edad de aproximadamente 5 años, apenas entrando al kinder, simplemente perdió la vida.
53:02 algunos creen que fue por falta de comida o aunque decir verdad esto no era posible ya que lo alimentaban contra su fuerza pero lo alimentaban era como si simplemente su cuerpecito habÃa perdido las ganas de vivir aquella casa Alex la mujer la vendió y se fue de ahà jamás ha vuelto a pesar de tener familia no sé qué fue de ella ni en dónde esté ahora aquella casa fue demolida Se trató de rentar en varias ocasiones, pero ninguna persona aguantaba ahà más de una semana. Simplemente cuando recuerdo esto, me hace pensar en cómo terminan algunas personas y en cómo algunos siervos del mal se aprovechan del sufrimiento para condenar a personas buenas a vivir un infierno aquà en la tierra. Esa fue mi experiencia, Alex.
54:04 Gracias por compartirla. Hola Alex, mi nombre es Daniel Zarate. Quiero contarte una experiencia que me sucedió alrededor de mi adolescencia. Mis padres son católicos, toda mi familia también es católica, pero son católicos devotos Alex, son de ese tipo de familias que no se pierden ni un domingo en la iglesia. Siempre participan en todas las actividades que se realicen en la iglesia.¿ Y cómo se podrÃa esperar? A mà me hicieron que participara de igual manera. Primero fui moneguillo, acólito, ayudaba en diferentes ceremonias que se hacÃan. Por ejemplo, el viacrucis, las celebraciones de Navidad. Ahà andaba en todo eso. Entonces era de esperarse que con el tiempo yo desarrollé un cierto cariño a la religión católica. Y en determinado tiempo incluso pensé en hacerme sacerdote. Esto se lo conté a mi madre cuando tendrÃa como algunos 15 o 14 años. Ya estaba en mis últimos años de secundaria, estaba a punto de pasar a prepa. Asà que mi madre me dijo que si tenÃa dudas, que si querÃa ver cómo era esta carrera, que si querÃa ser sacerdote, lo más prudente es que fuera a un retiro. y que ahà hablara con diferentes sacerdotes, monjas,
55:36 y que me decidiera, que al cabo tenÃa tiempo. Yo le hice caso a Alex, fui acá al retiro, en el cual conocÃa solamente a tres personas, todas las demás no las conocÃa ya que eran de diferentes capillas, ahà de la localidad, de la zona. Nos enviaron a un edificio que se encontraba algo retirado, a ambos lados de este edificio que se veÃa que ya era muy viejo, más que nada por la construcción en piedra que tenÃa. Lo que más resaltaba a sus lados eran dos campanas, dos campanas con un largo pasillo atrás, que cada vez que habÃa una ceremonia se tocaban. Adentro de aquel edificio habÃa una iglesia, la cual estaba muy extendida ahÃ, en el pueblo, en el más cercano. Era el lugar preferido para realizar bodas, celebraciones, etc. Durante el tiempo del retiro Todo fue de una manera normal Llegué, nos presentamos Empezamos a hacer nuestras actividades Cantamos, hicimos algunos rezos Porque no solamente iba yo Iban niños como de 8 o 9 años Y el más grande tenÃa 15 Por eso te digo que éramos muy jóvenes en aquel retiro Recuerdo que platiqué con monjas Con algunos sacerdotes Para mi sorpresa muchos de los chicos que iban a aquel retiro TenÃan también pensado estudiar para sacerdote.
57:07 Asà que pude encontrarme muy bien con ellos. Cuando cayó la noche, Alex, sucedió algo. Algo que al parecer solamente yo notaba. Ãramos muchos, asà que compartÃamos habitación. Por eso de las 3 de la mañana, algo me despertó. Un sonido. No era un sonido sutil, Alex. Era un sonido muy... muy fuerte. Un sonido que, según mi lógica, tuvo que haber despertado a todos. Era el sonido de una campana que venÃa afuera de mi ventana, de aquel campanario que se encontraba a un lado del edificio. La campana sonaba una y otra y otra vez, y era una campana grande.
57:53 Era una campana diseñada para que se escuchara a mucha distancia. Lo más sorprendente es que solamente yo me desperté. Volté vi a mis demás compañeros y todos dormÃan profundamente traté de recostarme pensé que tenÃa un sueño ligero pero el ruido de la campana era muy estruendoso no me dejaba dormir e incluso podÃa ver como la ventana vibraba como el sonido era demasiado tomé la decisión de levantarme abrir la ventana y pude ver que abajo de la campana habÃa una silueta con la luz de la luna pude verlo muy bien, la iluminaba, parecÃa ser un sacerdote, tenÃa su atuendo, como si este fuera a impartir misa, y tocaba y tocaba la campana, al que el sacerdote tenÃa una barba larga, no tenÃa pelo, y no pude ver muy bien su rostro, pero se podÃa decir que era un sacerdote, como todos los demás, fui y me recosté, Aún con el sonido de la campana Alex me esforcé por quedarme dormido hasta que finalmente lo conseguÃ. Al dÃa siguiente empecé a buscar entre los sacerdotes, entre los jóvenes y los señores que ayudaban también ahà en el retiro, pero jamás encontré a ningún sacerdote que tuviera las caracterÃsticas que habÃa visto aquella noche. ParecÃa ser que no estaba ahÃ.
59:26 Con esta curiosidad Fui y le pregunté a una monja que era muy joven y era muy linda con nosotros. Era muy buena gente. Le pregunté si no conocÃa un sacerdote con estas caracterÃsticas. Algo gordito, con barba, sin cabello. Y ella se puso pálida, Alex. Solamente me miró y me dijo que ningún sacerdote que estaba ahà en el convento tenÃa aquellas caracterÃsticas. Ninguno se veÃa asÃ. Pero yo noté en su cara. Noté en su cara. que se puso algo tensa, como si aquel tema no le gustara tocarlo. Llegó la noche y de nueva cuenta me dormà para a las tres de la mañana ser despertado nuevamente por aquel sonido de la campana. La campana tocaba una y otra y otra vez incesantemente hasta que me despertó. Yo me levanté, abrà la ventana y empecé a ver el sacerdote nuevamente. Ahà se encontraba otra vez tocando la campana con fuerza una y otra y otra vez. Pero en ese momento tuve el pendiente de que tal vez iba a despertar a mis compañeros, algo que no tenÃa lógica porque si no los despertaba el sonido de la campana,¿ cómo los iba a despertar mis gritos? Decidà recostarme nuevamente, y de una forma u otra, con ayuda del cansancio, terminé durmiéndome. A la mañana siguiente me desperté, y esta vez fui con un sacerdote, y le pregunté que quién
1:00:57 era el padre, que no tenÃa pelo, tenÃa una larga barba, y que siempre todas las mañanas, a las tres de la mañana, en plena madrugada, iba y tocaba la campana, que me apenaba mucho decirlo, pero que la tocaba casi enfrente de mi ventana y no me permitÃa dormir. ParecÃa que yo era el único afectado porque a los demás parecÃa no importarles. Los demás chicos que dormÃan conmigo no se despertaban, Es más, seguÃan roncando algunos El sacerdote me agarró Me tomó del hombro Y me alejó de los demás Y me preguntó¿ Desde cuándo ves a ese padre?
1:01:39 Yo le dije que lo vi desde la primera noche Que siempre lo veÃa ahà en la campana Que siempre me despertaba en punto de las 3 de la mañana Y que simplemente ya no lo aguantaba Que si por favor Le podÃan decir que ya no lo hiciera Este sacerdote me dijo que no podÃa hacerlo, porque aquel padre que yo veÃa, ya no se encontraba con vida, cuando me dijo esto yo me sorprendà mucho, porque no sabÃa a qué se referÃa, yo lo veÃa cada mañana, no podÃa ser un espÃritu, a lo que el sacerdote me dijo que sÃ, al parecer solamente algunas contadas personas pueden verlo, no todos, y es ahà cuando me vino a la cabeza, que yo solamente podÃa escuchar, la campana tocar. Los demás chicos no la escuchaban en la madrugada. Yo les pregunté a Alex aquella misma tarde cuando el sacerdote me dijo esto.
1:02:37 Todos dormÃan absolutamente porque nadie escuchaba la campana. Incluso otra chica que tenÃa esta rutina de levantarse por eso de las 3, 3 y media para ir al baño, me contó que no escuchaba ninguna campana y ella se encontraba a una habitación de distancia de la mÃa. Por obvias razones tuvo que haberla escuchado, pero no. Solamente yo escuchaba el ruido de aquella campana y veÃa que el sacerdote, el sacerdote que según me cuentan, ya no estaba vivo. Este padre me ofreció que podÃa cambiarme de cuarto, irme al otro lado, pero que esto no servirÃa de nada porque seguirÃa escuchando las campanas. pero al menos ya no lo tendrÃa a la vista. Y tuvo razón, a pesar de cambiarme. Por las tres de la mañana siempre me despertaba escuchando el ruido de la campana. Yo le pregunté a este sacerdote por qué solamente yo podÃa escucharlo y por qué solamente yo podÃa verlo. Era algo personal. Tal vez a mà me despertaba porque habÃa pecado demasiado. Algo que él me dijo que no, sino que era todo lo contrario. que existen algunas personas en este mundo, con un cierto don, que pueden sentir y ver cosas, que la mayorÃa de las personas no, y que con el tiempo, empiezan a acostumbrarse a esto, dentro de mÃ, se originó un cierto
1:04:10 temor a la iglesia, más que nada por lo que habÃa vivido en aquel retiro, pero al pasar los años Alex, empecé a notar, que el sacerdote tenÃa razón, yo veÃa cosas que los demás no, por las noches e incluso en los funerales, escuchaba la voz del difunto, o escuchaba algunas oraciones que decÃa éste, oraciones que tenÃan mucho sentido, era como si yo pudiera ver levemente las almas de los difuntos, con el tiempo si te soy sincero, he intentado ignorarlo, la verdad es que no quiero lidiar con eso, y fue por esto mismo que me decidà a no seguir con mi carrera de sacerdote, porque si lo hubiera hecho, quién sabe qué más cosas hubiera visto. Sigo escuchando voces de vez en cuando, veo a veces siluetas de personas que ya han fallecido, a veces en los espejos, a veces siguiendo a otras personas, pero al pasar de los años, esto afortunadamente ha ido reduciéndose. Gracias por contar mi experiencia.
1:05:22 Saludos a todos. Hola Alex, quiero compartirte mi experiencia. Mi nombre es MarÃa Ludesma y esta experiencia viene de parte de mi tÃa. Mi tÃa se dedicó toda su vida a esparcir la palabra de Dios. Era una monja. Recuerdo que, según mi madre dice, su hermana habÃa optado por el camino de la religión y de ser devota desde muy joven habÃa estado en varios conventos se habÃa desempeñado en varias áreas y cuando le pasó esto que era el año 91-92 estaba precisamente sirviendo en un orfanato que también funcionaba como una escuela era una escuela pública y también daban clases pues a los niños que no tenÃan familia los niños que eran huérfanos se quedaban a dormir en aquel edificio Y mi tÃa, además de ser monja y enseñar algunas materias, también funcionaba como prefecta. Es decir que en algunas noches, ella tenÃa que dar rondines vigilando los pasillos de aquel edificio, que como sabrán por ser un orfanato, no era que contara con muchos apoyos por parte del gobierno más que nada. Asà que en algunos dÃas no habÃa luz y en algunas noches tampoco. Como si no
1:06:56 fuera poco... Estaban situadas en un pueblo... En el cual no habÃa mucha urbanización... Al menos en aquellos años... Mi tÃa habÃa llegado para desempeñarse como monja... Recientemente a aquella escuela... Ella decÃa que era un ambiente... Completamente diferente... Ella habÃa estado en retiros... Y en otras cosas... Pero un orfanato... Era algo nuevo para ella... Empezó de manera inmediata a socializar con los niños... a empezar a hablar con ellos, más que nada a servirles como una especie de terapeuta, escucharlos, llorar junto con ellos, etc. Pero por eso de la tercera o cuarta noche, le llamó la atención algo. En este edificio, que era un edificio largo y muy viejo, se encontraba una capilla, una capilla, algo grande hecha de madera y piedra. se encontraba en el patio trasero. Esta capilla le llamó la atención que nunca se usara a pesar de que se encontraba en excelentes condiciones. Según tenÃa entendido por palabras mismas de otros sacerdotes, al igual de otras monjas, que aquella capilla no se usaba porque tenÃa un problema de plaga, es decir que habÃa ratas, cucarachas y que estaban viendo lo de exterminarlas, ya que no se podÃa entrar asÃ. Pues aparte de que eran animales que podrÃan ser violentos, también existÃa la posibilidad de que
1:08:28 éstas portaran con una especie de enfermedad. A mi tÃa le sonaba lógico, pero habÃa algo que no le sonaba tan lógico, al menos en la noche, por parte de esta capilla. Y es que cada vez que estaba dando el rondÃn, por eso de la medianoche, cuando ella se asomaba al patio trasero, veÃa que desde adentro de la capilla habÃa luz. es decir, que alguien habÃa adentro. Ella siempre que pasaba y se asomaba veÃa luz saliendo de las ventanas de la capilla, una luz tenue, no como de un bombillo, tal vez como de unas veladoras. Mi tÃa vio constantemente esto al pasar de los dÃas, por lo que en una ocasión bajó y caminó cerca de aquella capilla y escuchó rezos. como si una multitud de al menos algunas 10 personas se encontraran adentro, rezando muy metódicamente ya que parecÃa ser al unÃsono. Era muy extraño eso.
1:09:35 Las personas cuando rezaban siempre llevaban algún segundo, milisegundo, de no estar rezando al mismo tiempo. Extrañamente aquellas personas se escuchaban como una misma voz. Estaban rezando de una manera perfecta. Mi tÃa se acercó todavÃa más, y pudo ver que habÃa monjas, pudo ver que habÃa sacerdotes, que se encontraban hincados, persinándose y rezando. Ella pensó que tal vez la capilla se estaba abriendo porque ya habÃan solucionado el problema, aunque no habÃa visto ningún equipo de exterminadores pasar aquella capilla para acabar con las ratas. Pero quien sabe, puede que sÃ.
1:10:19 Pasaron como otros cuatro dÃas según explica ella. En ese lapso de tiempo recibió una mala noticia. Le dieron una fatÃdica noticia y es que mi abuela habÃa fallecido. Mi tÃa estaba muy joven todavÃa para ese momento. Estaba llorando, estaba desesperada. TendrÃa como algunos 22 años. Entonces cuando ese dÃa le dieron la noticia que fue por eso de las 11 de la noche, a ella le tocaba la vigilancia. Le dijeron que no la hiciera, pero ella no podÃa dormir, asà que de igual manera aceptó hacerla. Iba a dedicar esa caminata a estar rezando por el alma de la abuela, de su madre. En ese momento cuando estaba pasando por el pasillo del primer piso, volteó hacia la izquierda y por la ventana de la puerta alcanzó a ver que nuevamente adentro de la capilla habÃan personas. Mi tÃa se salió del edificio. y caminó directamente hacia aquella capilla, abrió la puerta, y observó que habÃa monjas, y un sacerdote al centro, todos arrodillados, rezando insaciablemente, ella estaba muy dolida, y en ese momento necesitaba pedir, necesitaba dar plegarias, asà que fue, se arrodilló, y empezó a rezar, más que nada por el alma de la abuela, ella rezó tal vez, por alguna hora, Rezó hasta que las rodillas le dolieron.
1:11:49 Ella tenÃa sus ojos cerrados, juntando ambas manos, agarrando un rosario y rezando. Llegó a tal punto que se centró tanto en lo suyo que ignoró a todos. Estaba tan centrada rezando cuando en ese momento le tocan la puerta. La mayorÃa de la capilla, asà como la puerta, eran de madera. Asà que se sobresaltó. Al voltear para todos lados, Alex, dice mi tÃa que ya no habÃa nadie. Ella dice que no era como si se hubieran ido. Dice que era algo diferente, como si, de alguna manera, hubiera sido transportada a otra área, a otro tipo de capilla. La capilla ahora se veÃa fea, en ruinas desde adentro. Las sillas, las bancas se veÃan viejas. con polvo, algunas podridas, las paredes también, vidrios desquebrajados en medio del pasillo, y todo, absolutamente todo, estaba en completa oscuridad. Mi tÃa en ese momento se levantó. Ella recuerda que cuando entró la capilla se encontraba muy viva, tenÃan veladoras por todos lados, habÃa monjas, habÃa un sacerdote, el piso se encontraba limpio y con un tapete rojo en el centro. como si se estuviera llevando a cabo alguna celebración. Las paredes se encontraban limpias, arregladas.
1:13:20 De un momento a otro la capilla ahora se veÃa como si tuviera décadas de no usarse. Salió de aquella capilla y en las afueras de esta la estaba esperando un sacerdote. Le preguntó, hermana,¿ qué está haciendo ahà adentro? Escuché sus rezos.¿ Por qué estaba ahÃ? Nadie debe de entrar a esta capilla. Mi tÃa simplemente le dijo que pensó que habÃa más gente, que habÃa visto a más gente. Y debido a su pérdida, ella pensaba rezar un poco para pedir por el alma de su madre. El sacerdote la comprendió, pero le dijo que si querÃa rezar que lo hiciera en otro lado. HabÃa otros lugares ahà adentro del orfanato. Mi tÃa se disculpó. Simplemente hizo lo que su corazón le dictó. El sacerdote le dijo, Rece todo lo que quiera Pero no vuelva a entrar a esta capilla Antes de irse, mi tÃa le preguntó¿ Por qué le tenÃan prohibido a las personas entrar en esta? Que no habÃa plagas Que ella sabÃa que habÃa algo más Pues cuando habÃa entrado HabÃa visto la capilla de una forma diferente Con personas, con veladoras E incluso con un sacerdote rezando adentro Mi tÃa nunca va a olvidar las palabras que aquel sacerdote le dijo Hay cosas que son mejor no enterarse. Aquella capilla tiene historia. Yo la conozco.
1:14:52 Pero créame, si estuviera en su posición de no saber nada, preferirÃa eso. Hay atrocidades que pasan aún estando en un lugar como este, donde servimos a Dios. A veces ocurren cosas tan mórbidas que es mejor no enterarse. Mi tÃa me platicó esta experiencia recientemente. Hace aproximadamente una década Ahora ya no se encuentra con nosotros Ella falleció Y falleció a una edad muy joven Y siempre que escucho relatos Que vienen siendo de sacerdotes, monjas, iglesias Siempre esta experiencia se me viene a la mente Y siempre es la misma pregunta¿ Quiénes eran las personas Que rezaban adentro De aquella siniestra capilla? Gracias Alex por compartir mi relato Saludos a todos los criptomaniacos Hola criptembrujada Saludos a toda la comunidad de la cripta Quisiera contarles mi experiencia Es una de las experiencias Más aterradoras y traumáticas Que me han pasado a lo largo de los años Yo soy una monja y prácticamente Toda mi vida he estado en la iglesia He estado en varios conventos en varias iglesias alrededor de toda Latinoamérica. Y les puedo decir que, dentro de estos lugares, pasan algunas cosas extrañas. Si bien la iglesia
1:16:25 es la casa de Dios, y procuramos siempre que sea un lugar abierto para todas las personas, eso no quita que a pesar de tener rosarios, a pesar de tener figuras, oraciones y agua bendita, a veces ocurren cosas extrañas. que uno no puede explicar. Esto me sucedió durante las vacaciones de Semana Santa. Obviamente, como supondrán, estaba en puerta lo que vendrÃa a ser el evento del Viacrucis. Necesitábamos a varios niños, a varias personas. Esta iglesia se situaba en una sierra. Cercana a esta habÃa unos cuantos pueblos y también con sus respectivas capillas. en la iglesia donde yo me encontraba era la más grande y la que estaba en remodelación por asà decirlo era una iglesia y también un convento por lo que por lo regular todas las festividades ya sea de un santo el viacrucis, la navidad las mañanitas a la virgen todo se desarrollaba en aquella iglesia más que nada por el espacio recuerdo que ya era de noche los niños a los que me encontraba dando el escatecismo y también a otros tantos que me encontraba ayudándolos a poner ese papel dorado que lleva la armadura de los soldados, a practicar con los guiones de
1:17:57 todo lo que debÃan de decir en el viacrucis. Nos cayó la noche. Cada padre fue llegando a la iglesia y fue recogiendo a su hijo. Estoy más que segura que al último niño pasaron por él por eso de las 9 30 o 9 40 de la noche ya casi a las 10 como les expliqué anteriormente estábamos en semana santa y la iglesia estaba siendo reconstruida se estaban mandando a poner unos vitrales estos vitrales ya se encontraban en la parte delantera de la iglesia donde el padre y los demás ayudantes como los monaguillos se sientan para dar la palabra de dios por algunas cuestiones técnicas y también de los eléctricos, nos habÃan dicho que parte de la iglesia no podÃa tener energÃa.
1:18:50 Por ende, esta parte se encontraba sumergida en la absoluta oscuridad de la noche. Yo entré a la iglesia, más que nada por unos cuadernos y unos libros que más que nada tenÃa que tenerlos alistados. Para los chicos del catecismo que venÃan a presentarse al dÃa siguiente Yo entré a la iglesia Y vi que todo estaba oscura A excepción del pasillo En este pasillo el sacerdote y también los monaguillos HabÃan puesto veladoras Por todo el pasillo Más que nada porque siempre tenÃamos que entrar por algo y No podÃamos permitirnos caernos y lastimarnos más que nada era para seguridad durante la noche, yo caminé por este pasillo, y de un momento a otro, empezó a hacer un frÃo muy sepulcral, en aquel lugar en esta época, tiende a ser bastante calor, las temperaturas suben, y el problema en aquel verano, son las temperaturas altas, no me explico como tan repentinamente, En aquel dÃa que habÃa un exceso de calor, ahora habÃa frÃo dentro de la iglesia. HacÃa bastante frÃo. Les puedo decir que hasta incluso cuando iba caminando en el pasillo, logré sacar un poco de vapor de mi boca. Esto se me hizo extraño, pero solamente
1:20:23 querÃa pasar por los libros, asà que mantuve mi mirada fija hasta llegar a aquel lugar. Cuando me di la media vuelta, Una de las ventanas... En donde se suponÃa... TenÃan que poner los vitrales... Ya tenÃa una imagen... A ver les explico... Los vitrales se ponÃan... Desde enfrente hacia atrás... Desde donde estaba el sacerdote... Hasta la entrada principal... Yo me encontraba en ese momento... En la entrada principal... Por lo tanto... Esos vitrales eran los últimos en ponerse. Lo que me sorprendió bastante es ver que en una de estas ventanas ya se habÃa colocado uno. O al menos es lo que yo creÃa. Por la luz de las velas y por la luz de la luna del exterior pude ver la sombra de una figura que estaba en aquella ventana Yo creà que era una de las figuras que se ponÃan en los vitrales. Estas figuras por lo regular hacen sombras. Por lo que a final de cuentas no le tienes que prestar mucha atención. Uno se puede confundir, claro.
1:21:45 Pero cuando volteas, simplemente se trata de una figura. Ya sea de un santo. O de alguna imagen que quieren representar en algún capÃtulo de la Biblia. Pero... En aquella ocasión esta imagen... No se parecÃa a ningún santo. No parecÃa ninguna imagen sacada de la Biblia. Lo que yo vi fue la sombra de un hombre, la mitad del cuerpo de un hombre. Las manos las tenÃa levantadas. Sus dedos eran demasiado largos. Y en su cabeza salÃan a relucir un par de cuernos. que se divisaban fácilmente gracias a la luz de la veladora. Yo en un principio creà que solamente estaba con la percepción algo alterada. Seguramente era una imagen que tenÃa sentido, pero en ese momento, con la oscuridad y gracias a que no la veÃa bien, tal vez estaba confundiendo la imagen. Y a pesar de que me dispuse a irme, lo que sentÃa dentro de mà no me dejó hacerlo. TenÃa curiosidad, querÃa saber qué tipo de dibujo habÃan puesto en esa ventana. Tomé una de las veladoras del pasillo y me fui acercando poco a poco hasta aquella ventana y vi finalmente aquel dibujo.
1:23:19 En efecto, no era ningún santo, no era ninguna imagen. Lo que yo vi fue el dibujo de un diablo. de un demonio. Este tenÃa los ojos altones, reposaba sus manos sobre la ventana, tenÃa la boca abierta, mostrando los colmillos y también la lengua, la cual caÃa hasta su pecho. Era una lengua extremadamente larga. Sus ojos eran fijos hacia mÃ, como si me estuviera siguiendo. En ese momento me espanté, pero claro, De inmediato lo que se me vino a la mente es que los trabajadores habÃan puesto eso. Tal vez se trataba de alguna broma de mal gusto. Pero el vitral del demonio tenÃa la particularidad que se veÃa muy real a comparación de los otros. Yo me fui retirando y mientras lo iba haciendo sentÃa la temperatura que aún más caÃa. Caminé por el pasillo, dejando aquel vitral sumamente perturbador y horrendo detrás de mÃ. Afortunadamente llegué a la parte frontal del convento y vi que los trabajadores aún no se iban. Me acerqué hacia ellos y antes de que me pudieran saludar empecé a regañarlos. Obviamente no
1:24:51 me habÃa gustado para nada lo que habÃan hecho en la iglesia y les empecé a decir que los vitrales, no eran para eso, que esas figuras de demonios, esas figuras de diablos, no eran acorde a lo que iba con la iglesia, ellos estaban muy confundidos mientras yo me encontraba reclamando y reclamando esto, hasta que uno de ellos me dijo, a ver madrecita, cálmese,¿ de qué vitrales está hablando?, nosotros hemos puesto solamente los vitrales, que el sacerdote especÃficamente nos ha dicho que pongamos en cada una de las ventanas yo le dije que sà que tal vez él sà pero que sus trabajadores habÃan hecho todo lo contrario y que si no me creÃa que me acompañara para mostrarle lo que habÃan hecho aquella noche me acompañó el jefe y no solamente él sino también todos los trabajadores juntos caminamos entramos a la iglesia y caminamos los 10 por aquel pasillo, una vez que llegamos, a donde se encontraban los vitrales de aquel diablo, me di cuenta, que no tenÃan vitrales, aquel marco se trataba simplemente de una ventana, una ventana común y corriente, que daba hacia el exterior, yo en ese momento no supe que decir, por más
1:26:23 que les explicaba la verdad es que, Incluso para mà era difÃcil de creer. A final de cuentas me disculpé con ellos y todos salimos de la iglesia. Después de esto empecé a orar mucho, sobre todo adentro de la iglesia y en compañÃa con más monjas. Era más que obvio que lo que habÃa visto aquella noche no era el dibujo de un diablo, sino algo verdadero. que se manifestó aquella noche, antes de acabar la historia, quisiera mencionar algo más, y esto, se me pasó desapercibido, y es que a la mañana siguiente, revisé esta ventana por el otro lado, y por ese lado pude ver claramente, como las manos, y la lengua, habÃan sido marcadas, y habÃan sido dejadas puestas, en la ventana, no habÃa sido mi imaginación, ni mi superstición, algo se habÃa puesto en aquella ventana, y me habÃa estado observando, durante toda la noche. Hola a todos, quisiera que mi nombre se mantuviera anónimo, Actualmente
1:27:54 soy sacerdote Y la experiencia que les quiero contar Sucede En mis años de estudio Como sabrán, ser sacerdote Es como otra cualquier carrera Ya sea abogado, arquitecto, doctor Tienes que pasar por escuela Tienes que pasar por estudios Y te mandan a varios lugares Muchos de ellos Dentro de la República Mexicana A ciertos retiros. Les quiero contar una historia que se contaba. A los retiros a los cuales yo me iba. Como ustedes se pueden esperar, esta historia tiene décadas. Yo ya soy un hombre mayor y esto me pasó cuando yo tenÃa apenas 20 años. Llegamos a este retiro.
1:28:46 Donde nos Ãbamos a quedar. Se trataba de una casa grande. Era una casa si no mal recuerdo de algunos tres pisos. Y con numerosas habitaciones Al lado de esta casa HabÃa una iglesia Y después de esta iglesia Una capilla Hacia el SantÃsimo En esta pequeña capilla Estaba una figura de Cristo Reposada Acostada Y cubierta por lo que viene siendo un vidrio Dentro de esta capilla También se encontraban Aunque a algo más de distancia las cabinas de confesionarios... estas cabinas de seguro ya las conocen... estas cabinas de seguro ya las conocen... son cabinas de madera... de un extremo se puede sentar el padre... y en el otro extremo...
1:29:38 la persona, ya sea joven, mujer... hombre, niño, anciano... que quiera purgar todos aquellos pecados... que quiera confesarse... si bien les digo que esto ya tiene décadas... Todo comenzó con un sacerdote incluso años antes de que yo llegara a esa iglesia. Esta era una leyenda que se contaba y que tantos sacerdotes como monjas decÃan que era verdadera. Todo comenzó cuando un sacerdote se encontraba de noche. Estaba caminando por el SantÃsimo. Las razones pueden variar. Muchos sacerdotes van al SantÃsimo ya sea porque quieren pedir algo, porque quieren orar, o porque simplemente les transmite mucha paz, estar en esa capilla, lo que le llamó la atención a este sacerdote, es que mientras estaba rezando, escuchó el llanto, de una persona, provenir de una de las cabinas del confesionario, el sacerdote terminó las oraciones, se levantó, y caminó hacia esta cabina, Efectivamente cuando llegó, pude escuchar el llanto de la persona HabÃa una persona adentro de ahÃ, que estaba llorando El tiempo de las confesiones por lo regular se hacen en la mañana y durante la tarde En dos dÃas especÃficos
1:31:10 a lo largo de la semana Pero claro, a veces hay asuntos, a veces hay personas que se sienten muy mal Y lo único que quieren es platicar con alguien Sacar todo eso que traen adentro Y muchas veces las personas Van a la iglesia Simplemente a eso El sacerdote entró Y como es su costumbre Se sentó en el otro extremo Y le preguntó si tenÃa algo que decir Si se querÃa confesar El joven no tardó mucho en decir que sà Y dijo las palabras BendÃgame Padre Porque he pecado Después de esto, el joven empezó a decir toda su vida, desde que era niño hasta esos años.
1:32:03 El sacerdote se da cuenta de que este joven se refiere a sà mismo como en periodo pasado y muchas veces este joven le dice al sacerdote que todo esto que ha cometido no lo va a poder solucionar y que se arrepiente de ello. El sacerdote, obviamente, trata de calmarlo, trata de decirle que todo esto tiene solución, que él puede cambiar, que todavÃa tiene mucha vida por delante. En fin, siguen con la confesión y al final, el sacerdote sale de la cabina y espera que el chico también salga.
1:32:44 Se dice que eran horas altas de la noche. El sacerdote tenÃa que cerrar la capilla, por ende, TenÃa que esperar a que el chico saliera y encaminarlo hacia la salida. Pero pasó un minuto, pasaron dos minutos, pasaron tres, cuatro, cinco, diez minutos, y el chico no salÃa. El sacerdote con pena le toca la puerta y le dice que ya es hora, que tiene que cerrar la capilla. Escucha la voz del joven provenir dentro de ésta. Ãl le contesta que sÃ, que está listo. El sacerdote abre la puerta y resulta que no hay nadie en su interior. El joven ya no se encontraba a pesar de haberlo escuchado segundos antes. Se dice en la historia que el sacerdote continúa con su noche normal. Claro, antes de irse, da unas plegarias por aquella alma. Se sale de la capilla la cierra con llave, y transcurre la noche normal, al dÃa siguiente, este mismo sacerdote, se encuentra otra vez en el santÃsimo, de nuevo está orando, de nuevo está dando plegarias, cuando en eso, se levanta, y antes de irse, antes de cerrar otra vez esa capilla con llave, se acerca
1:34:18 a una de las cabinas, y tenuemente le toca la puerta, como esperando, que alguien le contestara desde adentro, esta vez ya no es un joven, sino una mujer, la cual le dice, bendiga a mi padre, porque he pecado, el sacerdote de nueva cuenta, abre la puerta, y entra, estando adentro, escucha, todos los pecados, que esta mujer tenÃa, Y una vez cuando termina... Sale de nueva cuenta de la cabina... Espera que salga aquella mujer pero... Jamás lo hace... El sacerdote otra vez repitiendo... Lo que hizo la noche anterior... Toma la manija... Abre la puerta... Y se entera de que no hay nadie... Ya no se encontraba nadie dentro de la cabina... Desde ese momento y los dÃas siguientes... el sacerdote repite todo, todas las noches lo mismo, todas las noches lo mismo, hasta llegar el caso en que este sacerdote, prácticamente todas las noches, en las seis cabinas que habÃa, escuchaba los pecados, de las seis personas de cada noche, o mejor dicho, las seis almas en pena, que iban hacia esa capilla, no se podrÃa decir que las almas volvÃan,
1:35:52 el sacerdote cuenta que, cada noche, en cada cabina diferente, la vida que le contaban, los pecados que le contaban, era diferente, siempre era diferente, y también la voz, muy diferente a todas las noches anteriores, muy diferente, a todas las cabinas, y variaban, A veces escuchaba la voz de un hombre, de un anciano, de una mujer, de una anciana, de un niño o de una niña. Siempre escuchaba. Siempre variaban las historias. Siempre variaban los pecados. Y siempre variaban las personas. Sin embargo y a pesar de que el sacerdote creÃa que estaba haciendo el bien, que estaba escuchando, a aquellas almas que iban en pena aquellas almas que no podÃan descansar se dice que cuando hablas con alguien que ya falleció ellos tienen una extraña energÃa una energÃa que si tienes y mantienes contacto con él por un tiempo prolongado básicamente ellos también te están quitando vida De alguna manera tú les estás dando vida y ellos te la están robando, pues técnicamente se cree que tanto los
1:37:24 vivos como los fallecidos pertenecen a planos totalmente diferentes. Esto es lo que se cree de esta historia. El sacerdote empezó a enfermar, empezó a decaerse, empezó a no poder sostenerse de pie y finalmente acabó en cama. en esa misma casa... y después de pasar unos breves dÃas... el sacerdote terminó perdiendo la vida... y desde aquel momento... la capilla del SantÃsimo... permaneció cerrada después de las nueve de la noche... ni a estudiantes... ni a monjas... ni a sacerdotes...
1:38:09 se le permitÃa entrar después de las nueve de la noche... a aquella capilla... pues se decÃa que si entrabas a esta, y si por error tocabas, una de las cabinas del confesionario, alguien desde adentro, te iba a contestar, pues aún hay almas, que no pueden descansar en paz debido a los pecados que tienen, y van constantemente a iglesias, a lugares santos, para que de alguna manera, logren conseguir la luz, y fue tal el caso, de este padre, espero que les haya gustado mi experiencia, gracias a todos, y buenas noches.
1:39:18 Cuando tenÃa 20 años, yo era muy cercano a la iglesia. Aún lo soy, pero como he crecido, he buscado diferentes empleos, me he casado, tengo hijos, y por lo tanto, ya no puedo estar todos los dÃas en la iglesia, a pesar de que era algo que me gustaba mucho. Pero procuro ir cada domingo. Como anteriormente me gustaba mucho la iglesia, tanto impartir clases como de catequesis, asà como también participar en los diferentes eventos, me hice muy amigo de los sacerdotes. Y hay un sacerdote en especial, el cual lo recuerdo absolutamente todos los dÃas. No era un sacerdote como tantos otros, él tenÃa algo, algo que lo hacÃa especial de entre todos los servidores a Dios. Recuerdo que en una ocasión cuando me encontraba limpiando la entrada, lo vi sentado en las bancas, sin pronunciar ni una sola palabra. Eran aproximadamente las seis de la tarde. Ãl no deberÃa de estar ahÃ.
1:40:27 Me sorprendió encontrarlo ahÃ. Estaba vestido con su ropa de civil, con su cabeza hacia abajo. No se encontraba rezando. Eso de inmediato lo intuÃ, pero en definitiva algo le estaba pasando. Yo me le acerqué y le pregunté, pues ya éramos muy amigos.¿ Y él me contó un secreto? Un secreto que no se lo contaba casi a cualquiera. Me dijo que cuando era niño, veÃa cosas, cosas que las demás personas no podÃan ver. Escuchaba voces, veÃa sombras, a veces en cualquier lado. Algunas otras sombras perseguÃan a las personas, y de vez en cuando también veÃa a las almas.
1:41:10 de algunas personas que se encontraban en un purgatorio eterno. Hay algunas personas que debido a sus acciones, a las elecciones que ellos toman en vida, se tardan más o se tardan menos en conseguir el descanso. Y son ese tipo de almas que van caminando sin rumbo por este mundo. Ãl me dijo que al paso de que iba creciendo, esto se le fue quitando. De hecho, por esto mismo, se fue apegando cada vez más y más a la iglesia, y tomó el camino de ser padre, más que nada por esto. En un principio se lo contó a sus padres cuando era niño, y obviamente creyeron que él estaba loco, que veÃa cosas que no estaban ahÃ, pero él entendió que lo que veÃa sà era real. Y a pesar de estar en este mundo, rodeado de monjas, sacerdotes, que creen en demonios, que creen en el infierno, que creen en todo eso, no lo compartÃa abiertamente. Y a pesar de que esta actividad habÃa cesado, de vez en cuando, otra vez la tenÃa. Ãl me contó que muy a menudo soñaba. Soñaba cuando iba a tener algo asÃ. Lo sentÃa.
1:42:27 Ese presentimiento de que viene algo sobrenatural. Y lo habÃa tenido aquella noche. Ãl me contó que habÃa soñado con un hombre. Este hombre se encontraba sentado en la absoluta oscuridad, no habÃa nada más que negrura, se encontraba sentado, arriba de una montaña de piedras, piedras blancas, negras y grises, este hombre lloraba, y lloraba de una manera desconsolada, y con sus brazos, intentaba tocar algo, pero no tocaba nada, era como si este estuviera abandonado, en un punto donde no existirá nada, Solamente oscuridad Y él obviamente no podÃa ver nada tampoco DecÃa que toda esa tristeza Esa melancolÃa Se la habÃa pegado también a él Se habÃa despertado de este sueño Y se sintió deprimido Muy triste Este hombre le habÃa dicho en sueños Como se llamaba Vamos a ponerle otro nombre Más que nada para Respetar al fallecido Vamos a decirle que se llamaba Pedro RodrÃguez le dio este nombre al padre en sus sueños y le pidió por favor que le diera luz el padre se despertó y durante todo aquel dÃa estuvo pensando en este sueño y cuando estábamos platicando me dijo ese hombre falleció acaba de fallecer y a mà me va a tocar darle sus últimos rezos antes de que parta de este
1:44:00 mundo espero encuentre la luz él me explicó que su funeral se iba a llevar a cabo en aquella iglesia que lo iban a traer a las seis de la tarde y que todos los familiares lo iban a acompañar. Lo que me sorprendÃa, Alex, es que yo, asà como otras personas, llevábamos el control de lo que se hacÃa en aquella iglesia. Y hasta ese momento, ni yo ni nadie tenÃamos contemplado que iba a haber un funeral. De hecho, el padre no nos habÃa dicho los nombres. La agenda estaba limpia, abierta. Pero precisamente a las nueve de la noche, yo de testigo llamaron a la oficina iban a realizar un funeral y les pidieron el dÃa siguiente a las 6 de la tarde esto más que nada para darle tiempo a los familiares que vivÃan lejos el nombre era el mismo que me habÃa dado el padre pedro rodrÃguez esta familia no tenÃa ninguna conexión con la iglesia pero esta iglesia era la más grande ahà me sorprendà y supe que lo que me decÃa el padre no era algo inventado él no tenÃa modo de haber sabido todo y cada detalle, como lo que pasarÃa, y aún asÃ, me lo dijo con suma precisión, yo estuve en aquel funeral, y observaba que mientras rezaba, juntaba sus manos, y estas le temblaban, como si él tuviera miedo, después de esto, acompañó a toda la familia al cementerio, para dar unas
1:45:31 últimas palabras, yo me quedé en la iglesia, empecé a limpiar, Y no sé si es porque estaba sugestionado o era porque realmente se sentÃa. HabÃa un ambiente de pesadez, un ambiente triste. Obviamente acabó de pasar un funeral, pero no era como los de antes. Se sentÃa como diez veces más. Incluso te podÃan dar ganas de llorar. El padre llegó después de algunas dos horas. Yo le pregunté cómo le habÃa ido. Yo estaba sorprendido y sabÃa que él no mentÃa. Lo que me respondió fue que durante todo el funeral escuchó los llantos, las súplicas de aquel hombre venir desde el ataúd, desde que estaba en la iglesia hasta que finalmente lo enterraron en el cementerio. PedÃa luz, pedÃa visibilidad.
1:46:23 DecÃa que estaba muy oscuro, que por favor alguien lo ayudara. Ãl prendió unas cuantas veladoras y le dedicó unos rezos. De hecho, les dejó dicho a sus familiares que cada uno le prendiera por lo menos una veladora, que su familiar se los agradecerÃa mucho, él me dijo que esa persona seguramente estaba pagando algo, algo que habÃa hecho en vida, y que habÃa sido muy fuerte, y que por eso estaba en aquel lugar, que por eso tenÃamos que cuidarnos de los actos que cometemos en vida, porque de una u otra manera, Pagamos por estos, ya sea en esta vida o en la otra.
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