Mejores Relatos de Marineros y Oceano / Maraton de Relatos de Horror
0:13 Saludos y buenas noches a todos los oyentes. Mi nombre es Mauricio Zaragoza. Quiero compartirles en esta ocasión mi experiencia. Sucedió hace muchos años, cuando yo tenÃa veintiuno, En aquella época yo me buscaba desempeñar de cualquier manera... Y una de estas maneras sobre todo... La que económicamente más me convenÃa por la zona... Era ser pescador... El trabajo de pescador... Si es que te gusta el océano... Si es que te gusta todo eso... Puede ser incluso no tomado tanto como un trabajo... Conocà unas personas que realmente... Adoraban la profesión...
0:55 Y creo que también tiene que ver... con que me rodeé, con las personas indicadas, nuestro jefe, era un pescador, ya veterano, que habÃa vivido muchas cosas en el océano, de hecho muchas leyendas, nos las contó él, el caso es que cuando yo llevaba trabajando cerca de algunos dos meses, entró un chico nuevo, este chico yo ya lo conocÃa, desde hace años, y muchos pescadores también, era un chico joven, de algunos 16 años, que querÃa aprender, a hacer este trabajo, querÃa ser pescador, pero obviamente por la edad, nadie lo contrataba, hasta que finalmente mi jefe, lo invitó, a que fuera una pesca con nosotros, el chico muy emocionado se subió, y estuvo muy hacendoso, cada cosa que le pedÃamos, él lo hacÃa, incluso la primera, él ya tenÃa experiencia, Y a pesar de no haberse ido de pesca, él ponÃa mucha atención con la mirada todo lo que hacÃan los pescadores en la orilla. En fin, estábamos trabajando muy bien.
2:08 Hasta que en un momento determinado ocurre un accidente. Un accidente que es comprensible. A veces uno es descuidado. El chico se cayó. Afortunadamente sabÃa nadar. Asà que no hubo necesidad de que nadie se aventara a rescatarlo. Una vez que éste se agarró del barco para que después nosotros lo subiéramos. Echándole un poco de carrilla, nos empezó a apretar muy fuerte de los brazos. Su cara risueña cambió de manera inmediata en una cara de terror y de sorpresa que no entendÃa lo que estaba pasando. Yo lo capté en ese momento. El chico empezó a decirnos que por favor lo subiéramos rápido, que rápido, rápido lo sacáramos del agua Nosotros no sabÃamos por qué, pero él nos decÃa que algo lo estaba jalando al fondo del agua.
3:05 Empezamos a jalarlo y no pudo explicarlo de ninguna manera. Simplemente el chico no subÃa. Estábamos empleando en ese momento la fuerza de tres hombres.¿ Cómo es posible que no pudiéramos subir a un chico de máximo 65 kilos? Estaba muy delgado y lo único que faltaba que subiéramos. eran sus piernas. Ãl decÃa una y otra vez que sentÃa cómo lo jalaban, que sentÃa cómo lo mantienen aprisionado ahà abajo del agua. Yo metà mi mano, arriesgándome. Tal vez habÃa enganchado con algo. Tal vez algo que no habÃamos visto del barco se habÃa caÃdo y estaba enredado, pero no. Cuando yo metà la mano y toqué su talón, pude sentir una mano que lo tenÃa apresado, una mano que venÃa del fondo, en ese momento yo saqué el brazo, y me le quedé viendo a mis compañeros, los cuales me preguntaron,¿ qué ocurre?,¿ qué hay abajo?, yo simplemente no pude contestarles nada, no sé cuánto tiempo habrá pasado, tal vez algunos segundos, el caso es que sà conseguimos subir al chico, cuando revisamos los talones de este, tenÃa dos marcas, de manos, alrededor de sus tobillos, de sus piernas, como si estas manos lo hubieran estado apretando con mucha fuerza. PodÃamos ver claramente
4:35 ahà el dibujo rojizo de las manos en su piel. Rápidamente empezamos a mirar abajo del agua, pero no vimos nada. No sabÃamos cómo explicar lo que acababa de suceder. Todos, absolutamente todos, incluso nuestro jefe, era la primera vez que veÃamos algo asÃ. que lo vivÃamos en carne propia, ya no tanto en leyendas, el chico estaba muy asustado, esperamos, incredulamente, que esto se hubiera acabado ahÃ, pero el caso es que no, al dÃa siguiente, este chico estaba muy asustado, se le podÃa ver en su cara, le preguntamos que qué era lo que le estaba pasando, porque estaba asustado todo el tiempo, ya no podÃa ni siquiera trabajar bien, El chico temeroso me contó a mà y a otros dos, solamente primero a nosotros tres, que podÃa ver a alguien que no era parte de nuestro grupo, una persona muy diferente, que solamente estaba con nuestro jefe y que solamente lo seguÃa a él, a donde quiera que él fuera. Ãl nos explicó que esta cosa lucÃa como una persona pero no lo era, no tenÃa cabello, tenÃa orejas puntiagudas, Era alto, como de dos metros, y excesivamente delgado. No traÃa ropa puesta y toda su piel eran solamente arrugas, como si fuera el cuerpo de un anciano. Pero muy, muy deteriorado.
6:09 TenÃa una joroba y seguÃa de muy de cerca a nuestro jefe. Por eso cada vez que lo veÃa, él se ponÃa muy incómodo y salÃa de inmediato. Y en efecto... esto lo habÃamos notado, cada vez que el jefe entraba, a donde estábamos comiendo, a donde estábamos trabajando, el chico hacÃa lo posible para irse, creo que como ya pensarán, nosotros no creÃmos al 100% esto, pensamos que el chico estaba perdiendo la cabeza, que debido a lo que habÃa pasado, estaba imaginando cosas pues, él decÃa que era el único, que podÃa ver a aquel ser, pasó ese dÃa, y al dÃa siguiente ya todos sabÃan. Obviamente la voz empezó a correrse, y llegó hasta los oÃdos del jefe. Ãl fue y platicó con el chico, explicándole que atrás de él no habÃa nada, que lo que veÃa estaba en su cabeza. Recuerdo muy bien que Braulio, temblando de miedo, miraba a nuestro jefe, como si una especie de monstruo o criatura le estuviera hablando. Braulio nunca, pero nunca lo negó.
7:22 él siempre sostuvo que nuestro jefe tenÃa algo atrás de él y que lo seguÃa donde fuera el caso es que era definitivo Braulio no volverÃa a acompañarnos estaba entrando en una locura él se quedó recostado en su litera y le dijimos que ya no saliera que estuviera ahà al cabo por la tarde llegarÃamos otra vez al puerto nos habÃamos ido creo que dos dÃas o tres el caso es que esa misma noche Nuestro jefe Empezó a sentirse muy mal Le empezó a doler el pecho El brazo izquierdo Y cayó fulminantemente en el piso Nosotros tratamos de hacerlo reaccionar Pero era imposible HabÃa tenido un ataque Tuvimos que volver antes de lo planeado A pesar de que lo llevamos lo más rápido que pudimos Simplemente no sirvió para nada Ãl habÃa perdido la vida de camino al hospital Braulio por sà mismo ya no se volvió a acercar al puerto y tiempo después cuando lo vi él me dijo que jamás volvió a ver algo parecido como lo que vio en aquel viaje él dice que tal vez debido a su experiencia a que alguna cosa lo estaba jalando al agua le dio la posibilidad de ver aquel ente aquel espectro que acompañaba a nuestro jefe y que lo acompañaba por un motivo, tal vez era
8:55 que éste, ya iba a fallecer, desde aquel momento Alex, yo también le agarré un cierto miedo al agua, hoy más que nada estoy seguro, que ésta alberga muchos misterios, sin resolver. Hola Alex, quiero que mi nombre permanezca en Anonimato, lo que te voy a contar es una experiencia que tuve yo y un compañero mÃo mientras estaba trabajando en la marina, esto sucedió en el año 2014, Yo me encontraba desempeñándome como elemento de la marina, pero nos tenÃan en alta mar.
9:54 TenÃamos que vigilar la costa. Creo que es bien sabido que a veces algunos delincuentes transportan cosas por aquÃ. Estábamos en la zona sur del paÃs, pero no en la frontera. De hecho, la parte donde nos encontrábamos era bastante tranquila. No habÃa habido ningún altercado en mucho tiempo. Entonces las vigÃas eran normales. se me enseñó a conducir la lancha y se me enseñó todo lo que era requerido para que mi compañero y yo pudiéramos dar los rondines sin ningún problema. Obviamente todo esto nos lo estaba enseñando un militar con más rango. Ãl ponÃa mucho énfasis en que tenÃa que prestar atención hacia mi entorno y que no tenÃa que confundirme con nada, que tendrÃa que poner mucha atención tanto en la lancha como para donde Ãbamos como en donde estamos, en todo momento. Los errores podÃan costarte la vida. Me lo repitió tantas veces Alex que tal vez en un principio yo sà lo tomé muy en serio, pero al paso de los dÃas, si te soy sincero, me lo tomé como rutina. Ya sabÃa todo, entonces ya no le empecé a dar importancia. Hasta en la noche en la que me tocó ir solo, nada más nosotros dos, TenÃamos que seguir esta ruta hasta llegar a un faro.
11:23 Este faro es más o menos pequeño, por decirlo de algún modo. Medirá tal vez un metro ochenta, pero está flotando en el agua. Hay una luz roja resplandeciente que parpadea encima de este. Tenemos que ir hasta allá y después retornar. Ese era, podrÃamos decir, nuestro rondÃn. La lancha que traÃamos... No era una lancha especial de la marina. Sà estaba reforzada. Y sà tenÃa pintura. Pero no tenÃa armamento ni nada parecido. PodrÃamos decir que era una lancha para vigilar. Simple y llanamente. No estaba preparada para ningún enfrentamiento.
12:05 Yo era el que conducÃa. Y a lo lejos pude ver esa luz. La reconocà inmediatamente. Era la luz que veÃa todas las madrugadas. Pues siempre hacÃamos esto de noche Les quiero recalcar algo Y esto Lo supe El momento en el que me mandaron al océano El océano no se ve como en las pelÃculas El océano No se ve para nada Todo es oscuro Hay una negrura absoluta No creas que la luz de la luna Te da algo de iluminación Es más Si yo apagaba la lámpara Quedábamos a oscuras completamente Es una sensación que te da miedo, pero a la larga te acostumbras. PodÃa ver la luz de aquel faro. Yo la empecé a seguir, pero a la par que iba platicando con mi compañero noté algo extraño.
13:00 En la luz de aquel faro veÃa dos luces, dos luces resplandecientes, rojas, pero estas no parpadeaban. Estas estaban fijas, brillantes solamente. Se me hizo extraño, pero pensé tal vez que habÃa una averÃa en el faro. Yo seguà mi camino. Total. Tardo o temprano tenÃa que llegar ahÃ. Y hubiera seguido con mi camino. Pero mi compañero me detuvo. Ãl me dijo, camarada, creo que nos estamos alejando. Creo que nos salimos de la ruta. Yo le dije claro que no. Mira, ahà están los faros. Ãl se puso a ver metódicamente aquella luz.
13:42 Y me dijo no.¿ Esos no son faros? Los faros los dejamos atrás. Creo que nos fuimos por una ruta equivocada. Yo empecé a preguntarle y detuve la lancha. Ãl me dijo que solamente tenÃamos que medir tiempos. Ya tenÃamos que haber encontrado aquel faro. Y es más, ya tenÃamos que ir de vuelta. Sacamos un radar que tenÃamos. Este radar casi no lo empleamos. Más que nada porque técnicamente... tenÃamos que aprendernos toda la ruta y tenÃamos que aprender a orientarnos intuitivamente ya sea con las estrellas o con la brújula pero en aquel momento estábamos un poco atemorizados y los dos éramos inexpertos al checar el radar vimos claramente como nos habÃamos salido de la ruta y que ahora estábamos como 20 minutos más alejados de lo que técnicamente tendrÃamos que estar miramos aquellas dos luces y vimos como claramente estas se iban sumergiendo en el agua y se iban acercando más temprano que tarde nos dimos cuenta que esas no eran luces de ningún faro esos dos puntos brillantes rojos se iban acercando por debajo del agua nosotros nos quedamos paralizados tal vez no conducimos de inmediato pero sabes lo que si hicimos sacamos las armas Y nos pusimos
15:13 en defensiva. No sabÃamos si presionara el gatillo o no. No sabÃamos de qué se trataba. Aquellas dos luces se fueron moviendo. Y pese a que nuestra lámpara que tenÃamos en la lancha iluminaba muy bien, no pude iluminar del todo abajo del agua. Pero pudimos ver algo. Aquellos dos puntos rojos venÃan acompañados de un cuerpo. Este cuerpo era grande. Me atrevo a decirte que más grande que nuestra propia lancha Lo vimos por un milisegundo, pero pudimos ver algo. Rápidamente nos aterrorizamos, pues sabÃamos que tal vez tenÃa el poder suficiente para voltearla. Una vez que perdimos de vista aquellos dos puntos rojos que se perdieron abajo de la lancha, esperamos, y nuestro peor temor se hizo realidad. Un golpe muy fuerte vino desde abajo, no con la suficiente intensidad para voltear la lancha, pero... Sà con la suficiente fuerza para hacernos notar que tal vez con otros tres golpes podrÃa elevarla y ladearla. Inmediatamente me fui a los controles, activé el motor, di la media vuelta y me fui de regreso.
16:29 A pesar de que puse una velocidad máxima y podrÃamos decir imprudente, aquellos golpes se seguÃan escuchando, golpes abajo de la lancha. Como si aquella cosa mantuviera La velocidad de esta Algo que ningún pez puede hacer Al menos no que yo conozca Ãbamos a una muy alta velocidad Y ni aún asà Conseguimos perderlo Hasta cierto punto Los golpes cesaron Y en cuestión de algunos minutos Pudimos ver aquel puerto Llegamos aterrados Y tuvimos que contar nuestra historia En un principio pensé que nos iban a creer locos Pero me asombré... Al escuchar que no era el único con historias... Sobrenaturales...
17:14 Que contar en el agua... Gran parte de marinos... Tienen muchas historias parecidas que contar... Solamente me regañaron... Por no revisar bien el curso... Y por perderme... A la noche siguiente... Tuve que hacerlo de nuevo... Esta vez con dos oficiales acompañándome... No volvà a salirme del curso... Y paulatinamente al pasar los dÃas... Empecé a hacerlo solo. Aquella experiencia me sirvió para poner más atención y para no confiarme de nuevo en el océano. Hasta la fecha de hoy, no sé qué pudo haber sido con lo que me encontré abajo del agua.
18:03 Hola Alex, y comunidad de la cripta embrujada, para serles sincero, no sé cómo comenzar esto, solamente espero que crean mi historia, prefiero mantenerme en anonimato, asà que si no te importa Alex, omite mi nombre y también el de mis amigos. Si quieres ponles un alias, pero no digas nuestros nombres. Esta historia que nos pasó fue real y a pesar de que se las hemos contado a nuestros familiares, a nuestros amigos más cercanos, ninguno de ellos cree nuestras palabras. Espero que la comunidad de criptomaniacos por lo menos la escuche y me de el beneficio de la duda cuando yo tenÃa 17 años acostumbraba mucho salir con mis amigos Ãbamos a hacer diferentes actividades éramos chicos de campo a veces cuando eran vacaciones de verano nos gustaba ir a la playa nos quedaba relativamente cerca eran algunas horas básicamente nos quedábamos allá todo un dÃa y al dÃa siguiente volvÃamos Todo lo contrario a lo que ustedes piensan. No nos gustaba
19:35 meternos a la playa a divertirnos. Lo que nos gustaba es que cercano a ese lugar se encontraba una zona de pesca. Y en esta zona a veces se lograban encontrar algunos peces algo grandes y se hacÃa buena pesca. Lo que a nosotros nos gustaba era ir, pescar algunos peces, volver a la playa simplemente relajarnos, hacer una fogata y comerlos, solamente nosotros tres, en compañÃa de música y demás, eran gustos simples Alex, recuerdo que aquella mañana habÃamos llegado, todavÃa no habÃa amanecido, era el horario perfecto para comenzar a pescar, conseguimos la lancha, preparamos nuestras redes, nuestras cañas y nos fuimos a nuestro objetivo, nos adentramos en el mar, No mucho, pero considerablemente. Estábamos iluminándonos con algunas pequeñas lámparas que tenÃamos.
20:39 Ya lo habÃamos hecho anteriormente, asà que no tenÃamos miedo. Solamente Ãbamos con precaución. Nos posicionamos y empezamos a lanzar las redes. Nuestras redes no eran tan grandes. Además, no podÃamos llevar redes grandes, pues la lancha no tenÃa mucho volumen. Cada vez que sacábamos la red, apenas estirábamos un poco... y podÃamos ver a los diferentes peces ahà rebotando, queriendo salir, durante la primera media hora, habÃamos pescado algunos cuantos, todavÃa no llenábamos la cubeta, era normal para ese tiempo, habÃamos lanzado la red, tal vez algunas tres veces ya, habÃamos estado platicando, y en eso sentÃamos, algo raro abajo de la lancha, como unas ondulaciones, a ver, les tengo que explicar que, ondulaciones, En el agua es algo normal, pero hay ciertas ondulaciones que no las podemos confundir con olas, con pequeñas mareas. Esta ondulación levantaba la lancha y se sentÃa un pequeño golpe por abajo. PodrÃamos pensar tal vez que eran peces, pero los peces que se encontraban ahÃ, en esa zona, eran demasiado pequeños como para hacer un golpe de tales dimensiones. Sà se escuchaban algunos golpecitos. Esos seguramente eran de los peces, pero ese golpe grande no tenÃamos ni la más mÃnima idea de qué era. En
22:09 ese tiempo pensábamos tal vez que habÃa un pez grande por el área. No le prestamos atención. Seguimos tirando la red. Y hubo un momento en el que esta se tensó de más. Yo no podÃa subirla. Mis otros dos amigos empezaron a ayudarme. Primero uno y después el otro. Nos sorprendÃa que con la fuerza de tres, aquella red no saliera. ParecÃa ser que lo que estábamos jalando era muy pesado. Aparte no podÃamos hacer muy bien fuerza. La lancha se tambaleaba. TenÃamos miedo a caernos. Seguimos jalando, hasta que finalmente poco a poco la red fue saliendo a la superficie. Y ahà vimos algo raro. Como todavÃa no amanecÃa, apenas se veÃa poco a poco el sol. Sacamos nuestras lámparas e iluminamos.
23:01 Sea lo que fuese. Que nosotros estábamos esperando. Que hubiera sido un pescado grande. Para nuestra mala suerte no lo era. Cuando iluminamos la red, nos percatamos que traÃamos a un solo pescado. Y ni siquiera era pescado. Su cabeza era la de un anfibio. Como la de una salamandra. Como un ajolote. Por la cabeza pensamos que era un anfibio, pero... lo extraño era su cuerpo, tenÃa brazos y pies, como los de un humano, pero no eran parecidos, su piel era escamosa, resplandecÃa con la luz de la lámpara, y sus dedos parecÃan estar unidos, como si fueran aletas, inmediatamente al iluminarlo, nos sorprendimos y lo dejamos caer, esta cosa fácilmente nadó, y tomó su distancia, pero no se fue, conforme iba amaneciendo, que no tardó mucho, pudimos ver algunas ondulaciones que se hacÃan en el agua, ahà a nuestra distancia, aquella cosa no se habÃa ido, solamente nos observaba a la distancia, rápidamente pusimos la lancha en marcha, y nos fuimos de ahÃ, llegamos a tierra firme, bajamos los pescados, y no nos los comimos, fuimos de nuevo a la camioneta, los guardamos ahÃ, Y jamás volvimos a aquel lugar. A pesar de que era una tradición de ir dos veces cada año, tuvimos que reemplazarla por otra. Y todos estuvimos
24:35 de acuerdo. No sé qué especie, qué criatura, o qué fue lo que nos encontramos aquella noche. Lo único que sé desde aquel dÃa es que el océano efectivamente oculta demasiados secretos. Y es por esto mismo que ni siquiera conocemos el 80% de este. Mi nombre es Emilio Vargas.
25:22 Esta experiencia que les quiero compartir pertenece a mi padre. Espero les guste. Mi padre aproximadamente en el año 2006 servÃa en la marina. Ãl no era terrestre. Ãl se iba en esas grandes fragatas del ejército mexicano a vigilar parte del PacÃfico y también el Golfo. Se iba por meses. Recuerdo que en mi niñez él no estuvo muy presente. pero siempre nos llamaba a casa. Yo crecà con esa influencia a lo militar, Alex. Entonces desde muy pequeño yo le decÃa a mi padre que querÃa ser marino o que querÃa pertenecer al ejército mexicano. Ãl siempre me daba alas, me decÃa que sÃ, que de grande iba a ser un gran marino. Pero cuando era adolescente, tendrÃa como unos 16 años, fui por mi cartilla militar y recuerdo que de camino regreso a casa pasamos a comer algo y fue ese momento en el que tuvimos nuestra plática de padre a hijo él empezó a contarme algunas anécdotas algunas experiencias que él no me podÃa contar antes debido a la edad que tenÃa pero ahora ya estaba creciendo entonces lo entenderÃa una de ellas me sobresaltó mucho me aterró él me contó que en una ocasión le dieron la vigilancia de noche la vigilancia de noche en una fragata se tiene
26:52 que hacer recorriendo todo alrededor de esta, revisando que todo esté bien, y pese a que no son grandes barcos como los estadounidenses, sà tienen dimensiones considerables, él me cuenta que en aquella noche, se habÃan internado en lo profundo del Golfo de México, estaban muy lejos de tierra firme, pero esa era su posición, asà que por lo tanto se le hizo algo extraño, pero no del todo, Solamente curioso, ver que a lo lejos en el agua empezaba a chapotear algo, como que algo sobresalÃa del agua. Era de noche, asà que él no podÃa verlo con propiedad.
27:34 Después de verlo por un par de segundos, inmediatamente volteó y pensó que tal vez se trataba de algún pez, tal vez alguna especie de pez que saltaba por arriba del agua. Eso era muy casual verlo en aquellos lugares. Mi padre siguió con su rondÃn, llegó hasta su posición, y otra vez por pura curiosidad, volteó de nuevo hacia aquel lugar donde habÃa visto aquella cosa, que hasta ese momento creÃa era un pez. Vio que seguÃa chapoteando, vio que este no se movÃa, no nadaba en diferentes direcciones, parecÃa que se mantenÃa estático. Le llamó más la atención por cómo se movÃa, a pesar de no verlo con propiedad pues estaba en la oscuridad. y las luces no estaban posicionadas para iluminar hacia aquella dirección. Mi padre empezó a pensar que era una persona. Se le podÃan ver sus brazos, su cabeza, como si éste estuviera nadando de una forma extraña. Aunque claro, rápidamente pensó que no podrÃa ser una persona porque no habÃa nada cerca de ahÃ.
28:43 No habÃa playas, no habÃa costa, no habÃa ni siquiera viajes o lanchas. Si fuera una persona que estuviera atrapada en el agua. Inmediatamente estuviera gritando. Inmediatamente se acercarÃa a la fragata. El caso es que no. Esta cosa se mueve. Y se mantiene en el mismo sitio. Debido a esto mi padre le fue poniendo cada vez más y más atención. Hasta que en eso él se percata. Que no es solamente una cosa. Que está chapoteando ahÃ. Sino que hay más. Ãl nota que... A cierta distancia se encuentran otras dos cosas parecidas. Debido a esto, vuelve por el camino de la fragata, toma unos binoculares y llama a un compañero suyo.
29:31 Técnicamente ellos dos están haciendo el rondÃn. Su compañero va por curiosidad y ambos se fijan por los binoculares. Mi padre en ese momento sintió un miedo como pocos momentos en su vida ha sentido. Ãl me cuenta que al poner la mirada fija con los binoculares que tenÃan activada la visión nocturna, pudieron ver con claridad que aquellas que estaban flotando ahà eran personas, pero no eran personas vivas. Mi padre dice que pudo ver la mitad del cráneo de una de aquellas personas. Eran como cuerpos en estado de descomposición los que se encontraban flotando, pero no flotaban por la marea, flotaban porque ellos mismos se movÃan. Los cuerpos se movÃan. A algunos les faltaban piel, cabello, ojos e incluso dice que pudo ver hueso. Eran como ver zombies nadando. Inmediatamente mi padre fue con un contramaestre. Obviamente y a pesar de que mi padre era amigo del contramaestre, no se les puede hablar asà porque sÃ, sino por un tema algo delicado. Mi padre no sabÃa qué pensar.
30:42 No sabÃa si dar alerta o simplemente dejarlo pasar. Aquel contramaestre con el cual se llevaban muy bien, ya era un marino de muchos años, tenÃa mucha experiencia en el océano. Cuando el contramaestre vio con los binoculares, el completamente relajado le dijo a mi padre y a su compañero que siguieran con su trabajo, que ese tipo de cosas son normales de ver en el agua, que lo mejor serÃa que le restaran importancia. Que a veces se manifiestan. Y cada vez más y cada vez más. Porque uno. Les da importancia. Es como si tú los estuvieras atrayendo. Son cosas que andan vagando por este mundo. Y que es mejor que no se percaten. Que uno los puede ver.
31:33 Pues eso es como llamarlos. Mi padre estaba muy aterrado. Pero no podÃa... Manifestarlo. Tanto marinos como militares son entrenados para... no manifestar emociones tales como el pánico o el terror. Tienen que ser estoicos ante ese tipo de situaciones. Y pese a que mi padre se estaba muriendo de miedo por dentro, continuó con su trabajo, caminando con normalidad, desempeñándose como todas las noches, tratando de no ver hacia aquella parte del océano. Ãl me dijo que si me animaba a irme de marino, él me iba a apoyar, pues tenÃa conocidos todavÃa adentro. pero que tenÃa que irme preparado por si me encontraba en un futuro con una situación similar.
32:43 Mi nombre es Eric Fonseca. Mi experiencia comienza hace muchos años. De hecho, fue por esta misma caimantengo, muy alejado del océano y sobre todo de la playa. Anteriormente ahà me gustaba ir mucho a la playa, pues vivo cerca de ella. Me acostumbraba a juntar con amigos y pasábamos un muy buen rato divirtiéndonos ahÃ, sobre todo en las vacaciones de verano. Casi era de cada año. Ir a la playa y dormirnos ahà una noche entera. Entre la arena. Cada quien llevaba su toalla. A veces tienda de acampar. Y nos la pasábamos muy bien. Hasta que en un año. Alguien llegó a nuestras vidas. Alex, por favor. Quiero que su nombre permanezca anónimo. Asà que le vamos a poner un alias.
33:35 Vamos a decir que se llama Adrián. Adrián habÃa entrado a nuestro curso. Y era un chico sumamente serio. No hablaba con nadie y parecÃa que siempre estaba encerrado en su mundo. Debido a esto, algunos compañeros del grupo, e igual otros compañeros de otros salones de clase, empezaron a molestarlo. Adrián no se defendÃa, ni mucho menos contestaba. En cierto punto yo me harté, no me gusta ver ese tipo de actitudes, y empecé a defenderlo, Adrián como consecuencia. Empezó a juntarse conmigo y con mi grupo de amigos. Poco a poco empezamos a sacarlo. Y poco a poco Adrián fue abriéndose con nosotros. Nos dimos cuenta que tenÃa unas pésimas ideas. Pensaba constantemente en quitarse su propia vida. Era una persona que tenÃa una pésima autoestima y también depresión.
34:38 Tratamos de ayudarlo. Tanto mis amigos como mis amigas. Empezamos a hablar con él... Y te puedo decir que nos divertimos... Ãl era feliz... Pero... A veces esas personas... Necesitan mucha ayuda... Y me refiero a... Ayuda profesional... Para evitar que cometan locuras... Se acabó el año... Y como cada aniversario... TenÃamos esa rutina... De ir a la playa... Y quedarnos ahà toda una noche... Invitamos a Adrián... Adrián fue con nosotros... nos divertimos mucho, jugamos, nadamos, y hasta que cayó la noche, empezamos a platicar, uno a uno se fue durmiendo, creo que yo fui el penúltimo, ya eran horas de la madrugada, y a todo el grupo, lo despertó un grito, era el grito de una amiga mÃa, nos levantamos, y le preguntamos que qué era lo que habÃa pasado, por qué gritaba asÃ, mi amiga nos decÃa que Adrián faltaba, y que un bote, que llevábamos, uno de madera, muy humilde, que lo usábamos para adentrarnos un poco más en el agua, habÃa desaparecido, sacamos nuestras lámparas, y empezamos a mirar por todo el lugar, si bien esto era extraño, no era motivo para que ella estuviera tan alterada, después de algunos segundos de estarlo buscando y de preguntarle, que dónde lo habÃa visto por última vez,
36:08 y preguntarle por qué estaba asÃ, Tal vez habÃa una explicación lógica para todo esto. Ella me mostró una carta que habÃa dejado Adrián en la cajuela de la camioneta. La habÃa dejado a la vista y se notaba que era reciente. Escrita tal vez aquella misma noche. Era una carta donde se despedÃa de nosotros y nos decÃa que aquella noche era la última que iba a vivir en esta tierra, que iba a tomar el bote y que iba a acabar con todo. Ahora todo tenÃa explicación. SabÃamos por qué estaba asÃ. Nos adentramos en la playa, pero era inútil y también muy peligroso. La corriente de noche es muy engañosa y te puede jalar mar abierto. Nuestros esfuerzos no fueron suficientes. Tuvimos que salir, abordar la camioneta y pedir ayuda a los policÃas. A pesar de que la búsqueda empezó, no lograron dar con Adrián. ni tan siquiera con su cuerpo. Lo que sà consiguieron fue el bote, que se encontraba todavÃa más mar adentro, flotando sin nadie en arriba. Aquel evento nos marcó profundamente, tanto asà que al siguiente año no volvimos a la playa, ni en todo el año. Tuvieron que pasar dos años sin ir a este lugar, tan solo para pensar brevemente en tal vez volver para repetir nuestra tradición, y tal vez para,
37:43 dar unas palabras, en memoria de Adrián, fuimos a aquella playa, al mismo sitio de siempre, nada habÃa cambiado, solamente el número de nosotros, tratamos de pasarla bien, y por un tiempo asà fue, olvidamos lo que habÃa pasado, hasta que cayó la noche, juntos todos estábamos platicando, alrededor de una pequeña fogata, cuando en eso nos fuimos dando cuenta, de que no estábamos solos, habÃa otra persona, que nos estaba observando, ahà en la playa, adentro del agua, parada, solamente observando, uno a uno de nosotros se fue dando cuenta, yo volteé, vimos ahà la silueta parada, en medio del agua, a la orilla, pensamos que tal vez era algún playista, Alguna persona que andaba de fisgona. Pero lo extraño es que esta persona no se movÃa. El agua de noche. Y también durante el dÃa. Es muy frÃa. Las olas pegaban fuertemente.
38:50 Y aquella silueta no se inmutaba. Era como una roca en medio del agua. Le empezamos a gritar que se fuera. Pues tal vez era algún tipo de rarito. Tomamos nuestras lámparas y lo iluminamos. Adrián nos estaba observando. tenÃa los ojos completamente blancos y traÃa la misma ropa puesta con la que lo habÃamos visto la última vez, estaba ahà solamente viéndonos, todos gritamos al mismo tiempo, olvidamos algunas cosas y eso no nos importó, volvimos a la camioneta y nos subimos, a mà me tocó conducir pues yo traÃa las llaves, salimos de aquel sitio para nunca volver, desde aquella experiencia Alex No me he vuelto a acercar a la playa, ni mucho menos tengo contemplado adentrarme en el océano.
39:46 No sé si aquello que vimos fue el espÃritu de Adrián que no logra descansar en paz, o tal vez fue otra cosa, algo que tomó la forma de Adrián para acercarse a nosotros. este siguiente relato es anónimo es un relato que se puso en un foro de la web la persona que me dio el link hacia esta historia dice que le pareció una de las más mórbidas que habÃa escuchado en su vida y tiene razón Espero les guste, criptomaniacos. La historia comienza asÃ. Soy personal de mantenimiento en un faro. Pero hay algo respecto a estos que ya no está en común. Y ese es el personal que trabaja dentro de los faros. Conforme fue avanzando el tiempo, cada vez menos personas se ocupan para trabajar en un faro. Yo voy y doy mantenimientos a varios faros aquà en Europa. Me tengo que mover a De un extremo a otro Cuando llegué a este faro Donde ocurrió esta experiencia Me sorprendà en primera instancia Porque yo
41:16 tenÃa entendido Que nadie se encontraba en aquel faro Yo tenÃa que hacer limpieza Mantenimiento Y en general Tenerlo funcional De vez en cuando venÃa alguien Pero cuando llegué a este sitio Me encontré con que no estaba solo HabÃa tres personas trabajando dentro de este faro. Me sorprendà mucho. No por el hecho de encontrar a alguien trabajando, sino que eran tres personas. Eran demasiadas. Como esta cuestión la atiende el gobierno, pensé que habÃan tenido una equivocación. Pero al final de cuentas, eso no me importaba a mÃ.
41:57 Con tal de que me pagaran, lo demás sobraba. Me presenté con aquellas tres personas y después me puse a hacer mi trabajo. al tener a tres personas mi mantenimiento se hace más rápido, pues todos ellos me ayudan, todos estaban sumamente felices, pero recalco, muy felices, como si les gustara mucho su trabajo, no es por menospreciar, pero creo que atender un faro, no es el trabajo más divertido del mundo, pero al menos creo que ellos lo veÃan asÃ, yo seguà trabajando, y una vez terminado mi labor, Me despegué de los tres. A los cuatro meses volvÃ. Y ahora faltaba uno. Solamente habÃan dos empleados. El tercero. Me dijeron que se habÃa ido. Que habÃa cambiado de trabajo.
42:51 No le tomé importancia. Pensé que eran cosas que pasaban en la vida. Algunas personas no se quedan para siempre en un mismo trabajo. Subà hasta el faro. Hasta la luz. Y me encontré con que habÃa un saco. de esos que ocupan para transportar vegetales pesados. Se encontraba uno y tenÃa algo adentro. Se encontraba muy bien amarrado y estaba en una esquina de este. El saco se movÃa, pero también olÃa muy mal. Yo empecé con mi labor y cuando subió uno de los empleados le pregunté, oye,¿ qué hay dentro de aquel saco? Se mueve y apesta horrible.
43:35 Este empleado se le quedó viendo... Para después de unos dos minutos... Con la vista clavada en aquel saco... Volteó y me dijo... De una manera muy automatizada... Es un error que tuvimos... No le prestes atención... Después de esto se fue... Y bajó la escalera... Yo pensé que tal vez era algún animal... Tal vez algún animal peligroso... Lo mejor serÃa no abrirlo... Además... Yo era prácticamente un forastero en aquel lugar. No me convenÃa buscarme problemas. Terminé con mi labor, me bajé del faro y me fui. La cara de aquellos empleados habÃa cambiado. Estaban muy sonrientes, pero recuerdo que cuando le pregunté a aquel empleado sobre el saco, su cara cambió abruptamente. Puso una cara muy seria y como un robot. Me dijo aquellas palabras... Pasaron otros cuatro meses y volvà al faro. En esta ocasión ya nos encontraban los dos empleados. Ahora solamente habÃa uno. Me dio la misma respuesta. El otro empleado se habÃa ido. Subà de nuevo al faro. Y ahora en aquel sitio donde se encontraba aquel saco que se movÃa, habÃan dos. Del mismo tamaño. Y que expedÃan el mismo olor. Este segundo también se movÃa. El primero que habÃa visto continuaba moviéndose.
45:07 Asà que me empezó a dar curiosidad.¿ Qué era lo que habÃa dentro de aquellos sacos? Si era algo vivo,¿ cómo es posible que hubiera sobrevivido durante cuatro meses en los que no fui? ParecÃa que jamás lo habÃan abierto. El saco permanecÃa de igual manera sellado rotundamente. Yo me enfoqué en hacer mi trabajo. Y una vez que bajé del faro, cuando ya habÃa terminado todo, le pregunté al último empleado para que me dijera qué era aquello que albergaban adentro los sacos. Que se movÃan. Le pregunté si eran animales. Le pregunté si era algo peligroso. ExpedÃan un olor muy repugnante, pero no hacÃan ningún ruido. Solamente se movÃan.
45:59 El empleado Cambió su cara por completo Me puso una cara seria y me dijo Fue un error No le tomes importancia Después de decirme eso Casi casi como si fuera un robot Cambió su cara nuevamente A una cara alegre Y me dijo que si ya habÃa terminado Me podÃa retirar Yo confundido me fui de aquel faro Pasaron otros cuatro meses Y tenÃa que volver a aquel lugar Esta vez iba más con miedo que con incertidumbre. Las primeras veces me parecÃa curioso, pero ahora ya no. Cuando llegué a aquel faro, ya no me recibió nadie. Por más que busqué de un lado al otro, no habÃa nadie trabajando ahÃ. Abrà el faro, subà hasta arriba, y me encontré con que ahora habÃa tres sacos ahà puestos en la esquina. De igual manera, apestaban horrible. y se movÃan, traté de no pensar en aquello, me enfoqué en hacer mi trabajo, y fue bastante difÃcil hacerlo, pero una vez que terminé, la curiosidad pudo más conmigo, fui, y abrà los sacos, primero rompà uno, de este salió un olor, apodrido, un olor muy pestilente que, me vi en la necesidad, de retirarme unos cuantos pasos, pero no pude ver nada
47:31 hacia adentro. Fui y abrà el segundo, esperando que tal vez el olor no fuera tan grave, pero a todo lo contrario, también me tuve que hacer para atrás. El tercero no lo abrÃ, porque de los primeros dos salieron dos brazos. Eran personas las que se encontraban adentro de los sacos. Con una playera mÃa puesta en la nariz, abrà el primero. y ahà se encontraba uno de los empleados del faro, el primero que habÃa desaparecido, su cuerpo ya se encontraba en descomposición, y eso explicaba el hedor, me fui al segundo saco, y encontré a otro empleado, su cuerpo estaba en las mismas condiciones, el tercero todavÃa se movÃa, como esperando a que lo abriera, decidà no hacerlo, e irme de aquel faro. Renuncié a mi trabajo al dÃa siguiente. Era más que obvio que esto no era algo normal, algo que se pudiera explicar con palabras. No he podido encontrarle una razón, una explicación lógica. Algunos me dicen que tal vez uno de los empleados acabó con los otros dos, pero¿ y el que sobraba?¿ Cómo se quitó su propia vida y se enredó en aquel saco?
48:57 Y lo que más me causa escalofrÃos es que esos cuerpos ya estaban en descomposición. O sea que no tenÃan vida desde hace dÃas o incluso semanas.¿ Cómo es posible que yo los viera moviéndose adentro de los sacos? Esta fue una experiencia que jamás me atrevà a contarle a mis seres queridos. No les conté la verdadera razón por la cual renuncié. Pero al menos aquà en este foro, comparto mi verdad, y de cómo en aquel faro, cosas siniestras ocurren. Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Tiffany Michel, y quiero contarles la experiencia que le sucedió a mi hermano. Tanto yo como él, escuchamos estas historias de terror, nos encanta, pero también tenemos la mala suerte de haber vivido algunas cosas que nos dejan más que claro, que todos estos asuntos sobre las almas y Demonios, exorcismos, son reales. Solo las personas que han vivido esto de cerca,
50:30 estamos muy seguros que sÃ. Verán la historia de mi hermano, que fue la primera experiencia paranormal que tuvimos. Le sucedió cuando tenÃa 20 años. En aquel tiempo, él estaba cursando la universidad. TenÃa algunas vacaciones y sabÃa nadar muy bien. Aparte de que le gustaba mucho el trabajo de seguridad, tanto asà que terminó siendo policÃa. Debido a esto buscó trabajo como guardacosta y se desempañaba muy bien. Eran vacaciones y en la playa habÃa muchos extranjeros, asà como también universitarios. Ustedes sabrán que en aquellas épocas la playa simplemente se descompone hay mucha fiesta, mucho alcohol, y por lo tanto, muchos accidentes.
51:29 Cada tanto llamaban a los guardacostas. También habÃa salvavidas, pero son dos cosas diferentes. Los salvavidas solamente se encargan de salvar a las personas que se están ahogando, los guardacostas. Por otro lado, se ocupan de temas un poco más serios, ya sea algunas personas desaparecidas, ya sea altercados en la misma playa. Ellos funcionan como un tipo de policÃa, pero dedicado solamente a la costa, además también de mantener a raya ciertos animales, como peces peligrosos, a raya. A mi hermano se le dio la notificación, al igual que a sus compañeros, de que un grupo de jóvenes habÃa desaparecido.
52:17 Sus padres lo estaban buscando. y rápidamente por todo el asunto. Mi hermano y los demás pensaron que esto no era nada de calarmarse. La desaparición de estos jóvenes de entre 15 y 17 años eran dos chicos y dos chicas, que simplemente se habÃan perdido de la vista de los padres. Era más que obvio que se habÃan escondido por ahÃ, pero tenÃan que hacer la rutina de siempre, tenÃan que salir y checar por la costa. VeÃan a todas las personas ahà a lo lejos. Ya era de noche, asà que por lo tanto la búsqueda se dificultaba. Mientras que iban ahÃ, observando a diferentes sitios, mi hermano se encontró con algo que flotaba en el agua. Era como una cadena que en medio de esta tenÃa una imagen religiosa. ParecÃa una virgen o algo por el estilo. Inmediatamente cuando la sacó del agua, Sintió que era de muy buena calidad Es decir No se notaba que tuviera materiales baratos Pesaba ParecÃa de oro O tal vez bañado en este Por lo menos Asà que rápidamente se quedó con ella Ingenuamente pensó Que tal vez esta cadena PertenecÃa a alguna de las personas de la playa Que por coincidencia El océano se la habÃa sacado Y la habÃa traÃdo flotando Hasta aquel sitio Donde él la encontró, mi hermano y su compañero volvieron,
53:51 pues le dieron el anuncio de que aquellos chicos ya los habÃan encontrado. Rápidamente mi hermano fue a la caseta de los guardacostas, no precisamente donde guardan sus cosas, sino donde almacenan cinturones, radios, uniformes, etc. Dentro de aquel cuarto, ninguno de sus compañeros pasaba mucho tiempo, y él tenÃa miedo de que si iba y metÃa esto a su casillero, Tal vez se lo robaran. No eran pocas las veces que habÃa descubierto su casillero abierto. Entonces lo guardó en una bolsa, lo enredó en un calcetÃn y lo dejó en aquella bodega. Cuando ya habÃa pasado su turno, cuando ya estaba amaneciendo, volvió a aquel almacén y como todavÃa no aparecÃa el sol, el almacén no tenÃa luz. Ãl confiando en que sabÃa dónde se encontraba cada cosa dentro del almacén y dónde habÃa puesto aquella cadena, No se llevó ninguna lámpara Entró asà en la negrura Y el lugar donde él habÃa creÃdo HabÃa dejado aquella cadena HabÃa otra cosa muy diferente Como estaba todo oscuro No pudo verlo Pero sà pudo sentirlo Era la mano de una persona Que estaba agarrando algo En ese momento mi hermano Se sorprendió y se levantó de inmediato Ya que habÃa dejado esto en el piso Trató de abrir la puerta pero no pudo, él dice que sintió como algo se la balanzó sobre el cuerpo, y empezó a forcejear con él,
55:24 por la espalda, debido a lo que sentÃa, él estaba muy seguro que era una mujer, sentÃa sus arañazos, sus brazos eran muy delgados, y tenÃa una larga melena, que le caÃa por los hombros incluso a él, como si no fuera poco, empezó a sentir mordidas, en su hombro, en su cuello, Ãl trató de luchar, pero dice que la fuerza de aquella mujer era muy bestial. Finalmente logró abrir la puerta y como si esto fuera un sueño, aquella mujer desapareció. Mi hermano salió a gatas de aquel almacén, sumamente perturbado y aterrorizado por lo que acababa de vivir.
56:05 Ahà en el suelo reposaba aquella medalla, justamente en la entrada de la puerta. Mi hermano por otro lado tenÃa rasguños en sus hombros. y unas marcas profundas de dientes en su cuello y hombros. Puede que mi hermano no sea de las personas que asistan todos los domingos a la iglesia, pero sà somos creyentes en cosas sobrenaturales. En ese momento se puso a rezar, tomó la cadena y la lanzó lo más fuerte que pudo de nuevo al océano. Ãl supo en ese momento que haberla traÃdo del océano habÃa sido un enorme error. Tal vez aquella cadena no le pertenecÃa a ninguno de los turistas o universitarios. Tal vez le pertenecÃa a alguien más. A alguien a quien no le gustaba que lo hubieran sacado del agua. Muchas personas pierden la vida en el mar. Algunas nunca son encontradas.
57:03 Y por esto mismo se cree que las pertenencias de estos quedan embrujadas. Almacenando asà el alma de sus dueños. Pero con un odio profundo e irreversible. Por lo mismo se recomienda que jamás saques nada del océano si es que te lo encuentras flotando. La siguiente experiencia viene de parte de Gerardo Vázquez. Hola Alex y hola a toda tu comunidad. Esta experiencia que quiero contarles le sucedió a mi padre y a mÃ. Ambos somos pescadores y me enseñó este oficio desde muy pequeño Alex. Me enseñó a zarpar, me enseñó a pescar de diferentes formas como acá se hace en Veracruz y gracias a él pude obtener un empleo como pescador en una gran empresa. Pero esta historia se rememora a años pasados, muchos, muchos años atrás, cuando yo salà a pescar con él. Recuerdo muy bien que aquel dÃa salimos tan pronto al amanecer y Ãbamos a pescar atún, para pescar atún acá en Veracruz. Usamos la
58:36 mayorÃa de veces una especie de red muy grande. Esta red también se usa para atrapar Otra especie de pescados... Tales como la sardina... Etcétera... Nosotros lo usábamos para pescar atún... Y si bien todavÃa no tenÃamos... Esa luz plena... Que nos da el sol ya por el dÃa... Ya que como les dije... Apenas iba amaneciendo... PodÃamos ver perfectamente... Por aquel sol que estaba saliendo apenas... HabÃamos lanzado la red ya varias veces... Y todo habÃa salido... De la manera más normal posible... HabÃamos traÃdo bastante atún y estábamos platicando, estábamos echando relajo, como cualquier otro dÃa normal, Alex, lo vuelvo a decir. Cuando en eso, nos percatamos que cuando estamos jalando la red, cuando se supone ya tenÃamos que traer todo el pescado, notamos que hay un cierto peso extra en aquella red. Notamos que pesa más de lo normal, como si de alguna manera misteriosa hubiéramos agarrado un pez muy enorme. O hubiéramos agarrado un número mucho más grande de lo que estábamos acostumbrados con el atún. SolÃa pasar, sÃ, muy rara vez, pero solÃa pasar. Nos empleamos los dos.
59:53 Estábamos en un barco más o menos grande y empezamos a jalar y a jalar con todas nuestras fuerzas. Y justamente cuando va emergiendo el atún, que todos los pescados están saltando, podemos ver algo que sale a la vista. Algo sumamente extraño, una figura que no corresponde estar ahÃ. Era como un brazo, Alex. Era un brazo humano, lo que yacÃa recostado entre en medio de los pescados, saliendo entre la red. Obviamente nos detuvimos, y lo primero que pensamos era que tal vez esos eran los restos de algún cuerpo. que tal vez lo habÃan tirado por ahÃ, por la costa, y que conforme la marea y los dÃas fueron pasando, pues este se vio arrastrado, hasta aquella distancia en el cual estábamos, estábamos muy sorprendidos Alex, pero en eso, notamos que no es la única figura extraña que vemos ahà en la red, notamos que hay otro brazo en otro lugar, y luego otro, continuamos jalando la red, al punto de que ya casi la subÃamos al barco, Y no te miento, lo que pudimos ver en esa red, tal vez fueron algunos 5 o 6 brazos, solamente brazos, no podÃamos ver cuerpos, ni ninguna otra extremidad. Estábamos dudando en lo que tenÃamos que hacer, no sabÃamos cómo actuar en ese momento, cuando de pronto, aquellos brazos empiezan a moverse, empiezan a
1:01:25 abrir y cerrar el puño, empiezan a mover la muñeca, Otros empiezan a moverse completamente y ahà pudimos darnos cuenta de que solamente tenÃamos brazos. Estos se encontraban de alguna manera despegados y tenÃan como que vida propia. Rápidamente soltamos la red, dejamos ir a los pescados y también a los brazos. No volvimos por la red, la dejamos que se hundiera, cortamos el lazo y dejamos que cayera. TenÃamos tanto miedo que ni siquiera nos animábamos a subir la red vacÃa. inmediatamente volvimos a casa cuando llegamos prácticamente ya estaba de dÃa con lo poco que habÃamos capturado tuvimos que hacer la vendimia no sin antes ser barridos por mi madre con un huevo para que se nos bajara el susto y también para ver si no se nos habÃa pegado algo en alta mar era más que obvio que aquellos brazos tenÃan algo siniestro detrás solamente aparecieron álex y Y a pesar de que otros pescadores y personas no creen en nuestra historia, te aseguro que es real.
1:02:37 Esa experiencia se une a uno de mis tantos temores que tengo cada vez que salgo a trabajar. Ver nuevamente uno de aquellos brazos flotando en el agua, no sé qué significa, de lo único que estoy seguro es que no quiero volver a vivirlo. Muchas gracias por compartir mi historia. Saludos a toda tu comunidad. Hola, saludos a todos. Mi nombre es Irving Fonseca. Mi experiencia data de años y años atrás. Actualmente yo tengo 85 años y es obvio decir que ya no puedo hacer las cosas que antes hacÃa.
1:03:41 Anteriormente yo me dediqué a muchos empleos y de hecho disfruto mucho escuchar en tu canal las historias de militares, marineros y guardias de seguridad. Si se lo preguntan, es porque precisamente trabajé de estos empleos. Durante mi juventud fui militar, también marinero, y ya a partir de los 50 años fui guardia de seguridad. De esos empleos me quedaron muchas anécdotas y muchas experiencias que resultan tanto asombrosas como otras tantas terrorÃficas.
1:04:24 Y una anécdota terrorÃfica... Es la que les quiero contar a continuación... Yo era marinero en aquel tiempo... Era muy joven... TendrÃa como algunos... Veinticinco años... Y era de mis primeras veces... Que me llevaban al Tamar... El capitán del barco... Era amigo de mi padre... Por lo que me facilitó el adistramiento... En poco tiempo... supe todo lo que tenÃa que hacer y supe cómo tenÃa que actuar en determinada situación, pero a pesar de llevar un entrenamiento muy bueno, pero muy rápido, créeme que ningún hombre, ninguna persona mejor dicho, está preparado para vivir una tormenta sumamente volátil en el océano, si es tu primera tormenta, vas a tener miedo, vas a creer que estás En medio del fin del mundo. Son escenarios muy horrorosos. La madre naturaleza. Tiende a ser muy despiadada.
1:05:30 Y tiende a ser también. Muy aterradora. Dependiendo. Del momento que la mires. Para mi mala suerte. Yo llevaba de marinero. Aproximadamente algunos meses. Creo que ni siquiera llegaba a los seis meses. Cuando me tocó enfrentarme a mi primera tormenta. Y después de varios años, Alex, te puedo asegurar que aquella tormenta, la primera que vivÃ, ha sido la peor de todas. Asà de mala es mi suerte. Recuerdo que los vientos azotaban fuertemente. Si estabas a plena interpedie, tenÃas que amarrarte a uno de los postes con un cable largo.
1:06:15 Esto para evitar, claro, que ya sea por cualquier movimiento, salieras volando pero tenÃamos que colocar las velas, tenÃamos que hacer diferentes movimientos. A mà más concretamente me tenÃan adentro del barco. Estaba sacando agua. El barco era bueno, pero también era algo viejo. Y en una de esas tantas olas que pegaban con fuerza en el casco, consiguieron penetrarlo. Entonces, tenÃamos que lidiar con un agujero y también tenÃamos en ese momento que taparlo. Ahà me tenÃan sacando agua Mientras que otros... HacÃan su intento por taparlo... El capitán se encontraba maniobrando el barco... Llevándonos a un sitio más... Calmado...
1:07:02 TenÃamos que atravesar la tormenta... Y en ese momento... Pudimos ver... Nuestra salvación, podrÃamos decirlo... HabÃa un claro enfrente de nosotros... Esto nos podrÃa dar... Un poco de paz en aquel tormentoso viaje... Pero lo que el capitán querÃa... era ganar un poco más de tiempo, para tapar el agujero, una vez que estuviera listo el casco, o medianamente listo lo suficiente, para poder llegar a tierra, otra vez emprenderÃamos, a atravesar la tormenta, creo que muchas personas, ya se habrán dado una idea, de lo que ese claro significaba, estábamos en medio de una tormenta, y son como huracanes, obviamente a menor escala, Y nosotros estábamos yendo hacia el centro, hacia el ojo, donde todo pues está tranquilo. Nuestro capitán logró llevarnos hasta ese ojo. Y antes de contarles lo que vimos ahÃ, les tengo que decir que hay ciertas leyendas que se cuentan en las tormentas del océano. Y es que siempre dicen que en los ojos de las tormentas se ven cosas, ya sea monstruos marinos, criaturas marinas, o también barcos fantasmas. Los marineros tienen muchas historias respecto a los ojos en las tormentas, y no importa en qué océano te encuentres, a qué profundidad, eso no importa. Las
1:08:36 tormentas en los océanos tienen fama de ser mÃsticas, y ser uno de los momentos adecuados donde tal vez nuestro plano hace contacto con otro, pues muchas personas también dicen ver, fantasmas caminando en medio del agua, una vez ya contándoles esto, les contaré lo que vimos nosotros, habÃamos entrado al ojo, todo estaba calmado, cada uno estaba reparando el barco como podÃa, cuando en eso, escuchamos un canto, era el canto precioso, de una mujer, obviamente en medio del agua, esto no pasarÃa desapercibido, el canto de aquella mujer era tan hermoso, y a la par también, tan hipnotizante, que todos nosotros estábamos buscando de dónde provenÃa, cuando en eso la vi, y otros tantos también, en un principio pensé que era un tronco flotando en el agua, pero después al ponerle más atención, logré ver que era una mujer, Una mujer que se encontraba nadando Y que iba Directamente hacia nosotros El canto vuelvo a decir Era muy hermoso Pero cantaba por debajo del agua Era algo curioso y también extraño De pronto vimos como esta mujer Salió del agua Y
1:10:06 nos miró fijamente a todos Era una mujer con la tez clara Más bien pálida Era blanca por completo Sus ojos eran azul marino, pero no los tenÃa como una persona. Este azul fuerte cubrÃa por completo todos sus ojos. No habÃa parte blanca. No habÃa nada. Era como unos ojos diferentes a los que cualquier animal tendrÃa. Además de esto, su cara tenÃa una forma un tanto monstruosa. Era bella, pero también un tanto extraña. No sé cómo explicarlo. Era como si el rostro se pareciera a una mujer bella, pero tenÃa ciertas facciones que representaban como el hocico de un animal, y este se pudo ver más claramente, pues sus dientes no eran parecidos a los de una persona, sino eran parecidos a los de un animal como un coyote o un perro. TenÃa colmillos grandes, y atrás de esos colmillos, dientes parecidos a los de nosotros. por lo que me hacÃa pensar que ese ser que vimos comÃa tanto hierbas como también carne. Los oÃdos eran prácticamente inexistentes.
1:11:29 En su lugar tenÃa branquias como las que tendrÃan un pez. Yo pude ver todo esto y también mis compañeros. Aquella mujer se habÃa acercado tanto, casi al borde de tocar el barco, y esta seguÃa cantando, cuando en ese momento, nuestro capitán, empezó a disparar al aire, lo habÃa hecho a propósito, en ese momento, con la gran explosión de pólvora, a todos nosotros, nos sacó de un estado muy relajado, en el cual nos encontrábamos, era como si nos encontráramos dormidos, o simplemente embobados, con el canto y la presencia, de aquella sirena, Mi capitán fuertemente nos dijo que nos apartáramos de ahà y que de la manera más rápida tenÃamos que arreglar el barco, pues esa cosa, esa sirena, asà lo denominó él, esas criaturas no viajan solas, en poco tiempo vamos a tener más de ellas y créanme que nosotros no somos suficientes para lograr que hundan el barco.
1:12:42 Era más que obvio que nuestro capitán sabÃa mucho más que nosotros en aquellas cuestiones. Ninguno de nosotros se atrevió a llevarle la contraria y rápidamente nos pusimos a hacer nuestro trabajo. Salimos del ojo, nos adentramos de nuevo en aquella tormenta y de milagro pudimos salir de ella. Una vez llegando a tierra firme, le quise preguntar a mi capitán qué era lo que habÃa sucedido ahÃ. Me dijo que las sirenas son seres siniestros, son las culpables de perder barcos en medio del océano debido a su canto y son también las culpables de que muchos hombres simplemente desaparezcan, aquellos hombres que se van a pescar y solamente encuentran el bote flotando sin su tripulante o más aún sin su tripulación. A veces son más fácil verlas en las tormentas...
1:13:44 Pues estas viajan con ellas... Pues qué mejor para perder un barco... Qué mejor para... Obtener una presa... Que en medio de una tormenta... En medio de un mar volátil... Me dijo que eran criaturas cazadoras... Que no dudan ni un segundo... En ser los primeros en atacar... Lo que hizo él en aquel momento... Era despertarnos a nosotros... De un embrujo que tenÃamos... Debido a su canto... Ella se habÃa acercado... Exactamente como él habÃa dicho... Y Alexio te pudo asegurar que... Yo no lo noté... Ahora que hago memoria... Aquella mujer... O mejor dicho, aquella cosa... Esa sirena tuvo que haber nadado hacia nosotros... Y haber durado nadando aproximadamente unos 15 minutos... Y yo lo sentà en realidad como si hubieran sido dos minutos... En efecto, yo no estaba en mis cinco sentidos y ninguno de los otros igual, a pesar de que muchas personas dicen que los cuentos de los marineros son solamente leyendas o historias que uno hace por estar aburrido en el océano. Yo les puedo decir que eso no es verdad, que muchas de las historias que se cuentan son ciertas. Yo vivà una y muchas personas no me la creen. Espero que les haya gustado esta experiencia. Saludos a todos los criptomaniacos que al igual
1:15:15 que yo, gustan de estas historias. Alex Otra experiencia que me pasó, igual sucedió en Altamar. A mà me habÃan dejado en el puesto de vigÃa, a mà y a otro compañero. La vigilancia en la noche suele ser sumamente pesada, incluso en el océano. Al principio, las primeras noches, tienes miedo, porque no hay nada más que mar hacia enfrente de ti.
1:16:05 Todo está oscuro, salvo por la luz que te da las diferentes linternas del barco. Pero claro, si ves más allá, no ves nada, Alex, a excepción de las estrellas y una que otra nube. Pero el mar es absolutamente oscuro y también absolutamente tenebroso. Yo me encontraba vigilando, solamente parado. Era mi turno, mi compañero estaba dormido. Eran aproximadamente las 4 o 3 de la mañana. HabÃa otros marineros despiertos, pero ellos se encontraban en otra posición. Nosotros nos encontrábamos al frente.
1:16:47 Cuando en eso, yo empecé a ver algo que se iluminaba con las luces del barco. No era una ola. No era un pez. No era ninguna criatura marina que yo conociera. Les tengo que aclarar que esto me pasó ya cuando tenÃa... aproximadamente unos 5 o 6 años de estar trabajando como marinero asà que ya habÃa visto muchas cosas en el océano pero nada como esa noche una vez que le puse atención pude ver que se trataba de una persona era un hombre con una vestimenta muy particular era una vestimenta de marinero Alex pero marinero de esos antiguos la vestimenta estaba desgarrada Manchada y mojada Lo extraño aquà No era que me lo hubiera encontrado en medio del océano No era incluso que tuviera una vestimenta anticuada de marinero El dato más perturbador que les puedo decir de aquella experiencia Es que este marinero siniestro Se encontraba caminando Encima del agua Era como si para él El agua fuera una superficie sólida simplemente pasó caminando a un lado del barco yo me le quedé viendo con los ojos abiertos como platos de lo que era testigo en ese momento rápidamente traté de levantar a mi compañero pero para
1:18:19 cuando lo hice aquel extraño hombre desapareció simplemente se esfumó o tal vez se adentró en las profundidades del agua Yo le dije una y otra vez a mi compañero lo que habÃa visto, que habÃa una persona caminando en el agua, a lo que él me contestó muy serio, mira, no andes viendo esas cosas, si lo ves de nuevo, ya sea un hombre, una mujer o lo que sea, no les prestes atención, verlos fijamente es lo peor que puedes hacer. Yo le pregunté el por qué de esto, Y él me contó que hay almas, muchas pero muchas almas en los océanos, de diferentes personas, de diferentes nacionalidades.
1:19:11 El agua ha sido navegada por el hombre desde tiempos muy remotos y obviamente desde esos tiempos han sufrido accidentes, naufragios y miles de vidas han sido perdidas. en las profundidades del mar, es por esto mismo, que de cierta manera, el océano, podrÃamos decir que en una parte, se encuentra maldito, muchas de aquellas almas, fallecieron desesperadas por aferrarse a la vida, pero no pudieron, aquellas almas no fueron veladas, muchas incluso todavÃa se siguen buscando, incluso, en tierra firme, Se sabe muy bien que si quieres que desaparezca un cuerpo, tanto para organizaciones criminales, asà como para personas enfermas de la cabeza, lo ideal es simplemente aventarlo al océano, dejar que este cuerpo sea comido por él, ya no lo van a encontrar.
1:20:20 Todas aquellas personas que perdieron la vida, se encuentran todavÃa vagando en este extenso mar, que podrÃamos también decirlo, en este extenso cementerio cientos de barcos hundidos y muchos tesoros también abajo pero nuestra tecnologÃa asà como también la inmensidad de los océanos nos impiden investigar más abajo a la profundidad de las marianas e incluso más de los abismos marinos y si sus cuerpos están ahà nunca descansarán en paz sus almas tal como yo vi en aquella noche y como me lo explicó mi compañero, siguen penando, buscando de alguna manera, por fin descansar, después de que vivÃa esto Alex, me entró un miedo terrible, en perder la vida en medio del océano, ya sea por una tormenta, ya sea por otras circunstancias, pero era un miedo que yo tenÃa, siempre que comenzaba una tormenta, o cuando el océano, se comportaba volátilmente, a pesar de que sabÃa lo que tenÃa que hacer, siempre tenÃa ese miedo, tanto asà que empecé a tener pesadillas, con perder la vida en medio del océano, y que nadie pudiera ayudarme, creo que fue por esto mismo, que al pasar los 40 años, cuando supe
1:21:51 que mi cuerpo, ya no me darÃa la misma agilidad que antes, a pesar de que me sintiera muy bien, Decidà dejar de ser marinero, tenÃa miedo que mi peor pesadilla se cumpliera y terminara como aquella alma que habÃa visto en el océano. Hola a todos Mi nombre es Samuel Y quiero contarles una experiencia que me contó mi padre Ãl anteriormente PertenecÃa a la Marina Mexicana Y durante muchos meses Se iba de viaje Iba a diferentes puertos Y conoció en gran parte el Golfo de México Asà como también el Océano PacÃfico En uno de sus viajes a borde de una fragata, él y otros marinos, se encontraron con un suceso que, no tiene explicación, pero que sin duda, los dejó bastante aterrados, los marinos son tipos duros, y lo digo por mi padre, de carácter fuerte, difÃciles
1:23:22 de asustar, imagÃnense lo que tuvo que pasar, para que estos marinos, tuvieran miedo, porque si bien no es una experiencia, podrÃamos decir, con una presencia paranormal, es un tanto extraña, y un tanto perturbadora, ellos se encontraban, en una noche rutinaria, navegando, en el océano pacÃfico, para que se hagan una idea, cerca de Acapulco, cuando en eso, ven que en el océano, algo se está asomando, Mi padre es llamado por otro marino, el cual con curiosidad solamente le dice, oye,¿ y eso qué es? Mi padre pone atención, pero no logra hallarle una forma. Claro, en un principio él quiere creer que es un pez, por lo tanto memoriza todas las especies marinas que él conoce, pero ninguna se le parece. Más temprano que tarde, ambos se dan cuenta que lo que está flotando en el océano en plena oscuridad cerca de ellos, se trata de un brazo, un brazo humano, cuando este topó el casco de la fragata, y pudieron al usarlo bien, en efecto, se dieron cuenta que era un brazo, pero solamente este flotando, rápidamente se da la alerta, tal vez hubo algún accidente, tal vez algún barco, algún yate, alguna persona,
1:24:57 se habÃa hundido en las cercanÃas, Descienden en lanchas y empiezan a rodear el perÃmetro, pero conforme siguen rodeando el perÃmetro, se encuentran más cosas siniestras. Mi padre, en el grupo en el que iba, ya que se desplegaron tres lanchas, encontraron una cabeza, un torso y dos piernas, flotando simplemente en el agua. Por más de que rodearon el perÃmetro, hicieron más búsquedas, No encontraban señales... De que algún accidente hubiera pasado... Lo que empezaron a pensar... Es que a lo mejor el accidente ya tenÃa algunas horas... Y el navÃo... Ya se encontraba en las profundidades... Por lo que una vez teniendo... Pues esta hipótesis... Volvieron a la fragata... Subieron las lanchas... Y subieron los restos que se habÃan encontrado...
1:25:50 Para sorpresa de mi padre... Su grupo... No era el único que habÃa encontrado restos humanos... Todos habÃan encontrado, pero solamente pedazos. Un brazo, torsos, cabezas. Y si bien esto ya era terrorÃfico encontrártelo en medio del océano, habÃa algo más que resultaba aterrador. Los cortes que tenÃan estas partes humanas eran perfectos, Alex. Eran cortes que ya se encontraban cicatrizados y no por el tiempo. Se notaba Que con un aparato quirúrgico Se los habÃan cicatrizado Partes se encontraban quemadas Esto no tenÃa mucha explicación Porque si hubiera sido un accidente¿ Por qué las heridas estuvieran cicatrizadas? Y esto no solamente era de una parte Sino que todas las que encontraron Se encontraban en las mismas circunstancias Otra cosa que se les hizo extraño Es que las partes que encontraban Se encontraban en perfecto estado no tenÃan ninguna cicatriz, no tenÃan ninguna señal, pues ahora sà de hacer amedrentados, ninguna, solamente los cortes, esto los confundió más todavÃa, y dieron el aviso a tierra, se llevaron todas las partes que habÃan encontrado, y las pusieron en un cajón especial, un cajón que incluso, se mantenÃa en refrigeración, las pusieron ahÃ,
1:27:25 y continuaron con su viaje, llegaron a tierra por eso del dÃa siguiente, a las 11 o 12 del mediodÃa, médicos forenses ya los esperaban, lo que mi padre creÃa y también demás marinos, era que los restos no provenÃan de un accidente, tal vez provenÃan de un ajuste de cuentas, de seguro alguna banda criminal habÃa sido responsable de todo esto, y simplemente habÃan tirado los restos cerca de la costa, aunque tampoco se explicaba por qué tendrÃan el tacto, la empatÃa, podrÃamos decirlo, de curar las cicatrices, además por cómo se encontraron, no era para nada parecido como se encontraban los cuerpos de este ajuste de deudas, no habÃa señales y ni siquiera palabras, en fin, cuando llegaron a tierra y sacaron la hielera, al abrirla, se percatan de algo sorprendente. Mi padre dice que no podÃa creer lo que estaba viendo.
1:28:27 Aquellos restos ahora eran solamente huesos. Pero no eran huesos comunes. No era como si las partes se hubieran podrido en cuestión de minutos. Eran huesos como si los hubieran traÃdo de lo profundo del océano. TenÃan incluso algas. Algunos estaban podridos. TenÃan cosa verde a los lados. El cráneo, la quijada... Pensaron en ese momento que tal vez algún marino... Se habÃa llevado los restos... Y habÃa colocado esos huesos ahÃ... Es algo que no tiene mucho fundamento pero... TenÃan que librarse... De todos los supuestos sospechosos... Que eran todos los marinos de ahÃ... Pero por más que investigaron... Ninguno habÃa sido...
1:29:12 Una vez que se pusieron a indagar más en los huesos... Se dieron cuenta... Que eran las mismas partes... que habÃan sacado del océano eran como si de repente se hubieran convertido en eso los mismos brazos las dos cabezas los dos torsos ahà estaban pero ahora simplemente en huesos putrefactos mi padre me dice que esta historia le sirvió para darse cuenta que las personas que fallecen en el océano a veces de una u otra manera después de perder la vida Buscan la forma de llegar otra vez a tierra, tal vez eso fue lo que pasó aquella noche, los restos de alguna persona que no querÃa quedarse en el océano, aunque claro, esto solamente es una explicación que la ciencia no puede dar y es enteramente paranormal. Hola Alex Saludos a toda la cripta embrujada La siguiente experiencia que les quiero compartir Es una experiencia que le pasó a mi hermano Mi hermano TenÃa una afición junto con su primo Ellos dos tenÃan el hábito El mal hábito De agarrar
1:30:47 el bote de mi tÃo Sin su permiso En aquel tiempo Ellos apenas tenÃan... entre 20 a 22 años, estaban en la universidad, y el bote de mi tÃo, no era la gran cosa, pero tenÃa, por asà decirlo, la pinta de un yate, un pequeño yate, que más bien era como una lancha, en fin, mi hermano y su primo, se la pasaban en la universidad presumiendo este bote, obviamente con las mujeres, y siempre cuando podÃan, iban por este bote, invitaban a unas amigas, y se iban a tomar un poco más allá de la playa, obviamente mi tÃo los regañó muchas veces, pero a pesar de que escondÃa las llaves, de una u otra manera, ellos las encontraban, y como siempre decÃan, más vale pedir perdón que pedir permiso, pues siempre se llevaban aquella lancha, a mà invitaron muchas veces, pero a decir verdad, no les tenÃa la confianza, De que ellos fueran manejándola. Y a pesar de que la habÃan secado varias veces. Yo sabÃa que era cuestión de tiempo. Para que algo malo sucediera. Pues conducÃan aquella lancha. Muy rápidamente.
1:32:06 Y en estado de viriedad. Obviamente después de que les pasó esto. Que estoy a punto de contarles. Ellos dejaron de usar la lancha de mi tÃo. Y dejaron de ponerse ebrios. En medio del agua. Ellos eran marineros ya que. en diversas ocasiones habÃan ido con los pescadores y creo que por esto mismo tenÃan mucha confianza en acelerar la lancha y meterse a lugares muy profundos pecaron de tener mucha confianza porque en el momento que se fueron aquella noche habÃa una tormenta y ellos ya estaban con unas copas de más y decidieron sorprender a aquellas mujeres que habÃan invitado llevándolas a dar una vuelta como siempre cada fin de semana pero se les olvidó algo, se les pasó por alto algo, que de seguro estando sobrios, jamás les hubiera pasado, y es que no achicaron el combustible de aquella lancha, y salieron del puerto, y se introdujeron más y más en el océano, inevitablemente la lancha se quedó sin combustible, y se quedaron varados, tenÃan una táctica de volver a tierra, pero esta iba a tardar, o al menos acercarse lo suficiente para que sus teléfonos tuvieran señal, para llamar y que los vinieran a buscar, no habÃa de otra, quisieron lucirse y terminaron en una situación comprometedora,
1:33:38 cuando estaban ahÃ, con la lluvia y el viento fuerte azotándolos, obviamente las chicas se encontraban molestas con ellos, estaban adentro en un pequeño cuarto, en el que a lo mucho cabÃan dos personas, pero en ese momento habÃan cuatro, asà que se pueden imaginar lo apretados que estaban, se habÃan metido ahà los cuatro, para cubrirse de la lluvia, y para cubrirse de todos los vientos fuertes que estaban azotando la pequeña lancha, ellos estaban ahà discutiendo, tratando de agarrar señal a ver quién pudiera, cuando en eso, todos se quedan callados en un determinado tiempo, No por algo en especÃfico, sino simplemente porque... La discusión se terminó. De esas veces que uno se cansa de estar gritando o... Estar debatiendo con una persona. Y llega un momento de silencio. Y notaron que afuera de la lancha... Se escuchaba un ruido.
1:34:34 No era un ruido normal. Del agua o del viento. Era un ruido... Que era parecido a unas pisadas... Que se movÃan... En la lancha. Estas pisadas... No eran como las de un pie, como las de un zapato o una chancla. Estas pisadas eran muy pesadas y estaban mojadas. Se escuchaba cada vez que sonaba una, el sonido del agua y de cómo esta iba escurriendo. Mi hermano, que fue el primero en asomar la cabeza por fuera de aquella pequeña cortina de plástico, observó que habÃa una especie de hombre. Ãl dice que era... una especie de criatura con forma humanoide. Su piel era completamente oscura y escamosa, como la de un pez. No tenÃa pelo y no tenÃa ojos. Solamente tenÃa lo que podrÃa decir él una boca, pero una boca muy alargada, parecida a la de los peces pada. Obviamente no tan alargada, pero la forma de la boca era muy parecida. como si su nariz fuera algún tipo de cuchilla o algún tipo de arpón. Era una criatura muy extraña y muy aterradora también. En ese momento, mi hermano se mete enseguida y les dice simplemente que hay un monstruo allá afuera de la lancha. Está tartamudeando,
1:36:06 muriéndose de miedo. Las chicas le creyeron al instante, pero quien no le creyó fue nuestro primo. él pensó que solamente estaba jugando con ellas, que querÃa espantarlos, asà que, sin prestarle atención, y a pesar de que mi hermano, lo trató de detener jalándolo del brazo, él salió de la lancha, y enseguida gritó, después de esto, se escuchó como un par de cuerpos, cayeron al agua, mi hermano obviamente con el miedo, de que nuestro primo hubiera caÃdo, salió de aquel pequeño cuarto, y su miedo, se habÃa hecho realidad, nuestro primo ya no se encontraba en la lancha, ahora se encontraba en el agua, gritando que lo sacaran, gritando por ayuda, diciendo que lo estaban jalando, mi hermano fue rápidamente, y lo ayudó a subir a la lancha, por suerte, este primo se habÃa agarrado de la lancha, de uno de los barrotes metálicos, lo cual funcionó como palanca para subirse, inmediatamente mi hermano lo sacó, y en el resto de su pierna derecha, tenÃa marcas, no de garras, era como de chupetones Alex, chupetones grandes que tenÃa, en cada una de ellas, y con pequeños dientecillos, en el centro, como si fueran alfileres, de los cuales, estaban escurriendo gotitas de sangre, decididos, encendieron las luces que podÃan dentro de
1:37:38 la lancha, todas, absolutamente todas, se encerraron de nuevo en el cuarto, y esta vez, con bolsas de dormir, con almohadas, con ropa que tenÃan, hicieron una especie de muralla en la entrada, y esperaron a que la tormenta pasara, para su mala suerte, no conseguÃan señal, pero tuvieron una salvación, la policÃa, los encontró, esta policÃa que también se encontraba en el océano, era porque cerca de ahÃ, HabÃa un fraccionamiento y dos hoteles. Por lo tanto, tenÃan su seguridad privada, que también iban en lanchas. La seguridad privada de estos hoteles habÃan visto aquella embarcación a lo lejos y veÃan que no se movÃa, con el pendiente de que tal vez fueran algunos ladrones que querÃan entrar por esa parte de la playa. Llamaron a la policÃa para que investigara, ya que no se tenÃa permitido Estar ahà a esas horas de la noche Y sobre todo solamente estar ahà flotando Sin ningún permiso previo Pues era propiedad privada Afortunadamente la policÃa los ayudó Le puso combustible de nuevo a la lancha Y se fueron con ellos Después de esta experiencia Tanto mi hermano como mi primo Le dijeron adiós al océano Nunca más volvieron A adentrarse en lo profundo
1:39:09 Pues saben que si más profundo vas, es más factible que te encuentres con cosas que no son solo peces. Hace muchos años, yo fui marinero. y en esos años, que estaba de marinero mercantil, pasé por diferentes fases, primero fui pescador, yendo a pescar en esos, grandes barcos, asà como también, en un empleo muy bien remunerado, fui marinero, en esos grandes buques, transportando mercancÃas, muchas veces, de un continente hacia otro, pero a la edad de 42 años, tuve un accidente, Un tubo de acero me cayó en la rodilla y me dejó incapacitado por unos tres años. Afortunadamente, gracias a la rehabilitación, puedo moverme nuevamente. Pero pues, obviamente, ya no soy el que era antes. Y la empresa, quien asumió todos los gastos por ser un accidente laboral, me pensionó. Pero a esa edad, entre los 40 y 50 años, pues uno todavÃa tiene energÃa, y en ese momento sobre todo,
1:40:44 de haber pasado dos años, en la mayorÃa del tiempo sobre la cama, yo querÃa sentirme útil, y tomé un empleo, un empleo que obviamente, no necesitaba, ya que con la pensión que tenÃa, que fue mi salario al 100%, pues era más que suficiente, logré contactar con este barco, que necesitaba marineros, Y solamente trabajaba... Si es que... Dos... O cuando mucho... Tres veces al año... Como repito... No necesitaba el trabajo... Pero... No me gustaba quedarme en la casa... Sin hacer nada... TenÃa ciertos trabajitos... Que hacÃa de vez en cuando... Pero... Me gustaba mucho el océano... Me gustaba ser marinero... Y podrÃamos decir que estos viajes... Pues... Me ayudaban...
1:41:32 A compensar ese... Gusto que yo tenÃa... En todos estos viajes... Yo me hice amigo de otros marineros. Concretamente recuerdo el nombre de uno. Juan. Juan era un chico joven. De aproximadamente unos 20 o 24 años. Ãl jamás habÃa estudiado. Y podrÃamos decir que era un chico problema. HabÃa estado algunas veces con la policÃa, pero por nada grave. Es decir, los delitos eran por robar, pero no con mano armada. Muchas veces cuando lo hizo. Fue por desesperación o necesidad, asà que le tenÃa algo de empatÃa al chico. Muchas veces me tocaba ser la guardia nocturna en compañÃa de él.
1:42:17 Y se notaba que habÃa rectificado su camino, pero al ser joven, era el más relajiento de toda la tripulación. Yo estaba en la borda, fumándome un cigarrillo. Estaba muy bien abrigado ya que eran temporadas de fin de año. iba a regresar con mi familia para festejar la navidad y el año nuevo debido a la cirugÃa que habÃa tenido en mi rodilla cuando la temporada era de invierno a mi me dolÃa bastante ya que tenÃa cero y lo único que me calmaba era un cigarrillo estaba en ese momento mirando hacia el océano en la negrura absoluta lidiando con el dolor y fumándome el cigarro cuando en eso Juan me da un grito me dice que me acerque yo voy cojeando más de lo normal y me acerco con él y me dice mira ves eso de ahà él me señala dos puntos brillantes que están medianamente cerca de nosotros estos dos puntos brillantes parpadean pero parpadean a la par como si estuvieran sincronizados él me pregunta tú sabes que es eso tú llevas más tiempo en esto que yo A lo que yo le contesto... Posiblemente sea algún faro... Pero... Los faros tienen la luz roja asà que... No sé... Tal vez es algo brillante que estamos iluminando con las luces... Ãl se queda brillando y
1:43:49 me cuenta algo... Que un amigo suyo... Igual cerca de la costa... Se habÃa encontrado... Un collar de perlas... Y también ciertas joyas... Todo esto debido a que un yate cercano tenÃa una fiesta y estaba enfrente de una mansión que tenÃa acceso a la playa. Posiblemente a algún chico rico se les habÃa caÃdo al mar, o simplemente son millonarios que no tienen necesidad ni les preocupa lo que se pierde, pues tienen dinero a montones, que para presumir muchas veces tiran el licor caro o tiran cosas caras al agua. como para sentirse superiores a otros, como para sentirse superiores a otros, en ese momento, estábamos cerca de la costa, por lo que su historia, tendrÃa algo de sentido, algunas cosas simplemente flotan, y flotan y flotan, hasta llegar a otras embarcaciones, su amigo se habÃa encontrado con esa joyerÃa, y las habÃa empeñado, y habÃa sacado muy buen dinero, para ese momento, yo ya sabÃa cuál era su idea, me dijo mira, ayúdame para desembarcar una lancha, asà sin decirle a nadie, porque si nos cachan de seguro nos van a pedir una parte, y qué tal si son solamente dos perlas, o una cadena o un reloj, si lo agarramos, nos vamos mitad y mitad, qué dices, te animas,
1:45:21 en lo que estábamos discutiendo esto, al volver a mirar hacia el océano, Aquellos dos puntos brillantes... Se habÃan acercado más... Lo curioso Alex... Es que aquellos dos puntos... Que se mantenÃan... Por debajo del agua pero... A una distancia de la superficie... Que yo le calculo... Unos 10 centÃmetros... SeguÃan acercándose... Pero al mismo tiempo... Y parpadeaban al mismo tiempo... Era como si estuvieran pegados... La distancia uno del otro en medio Yo le calculaba como unos 15 o 20 centÃmetros Por lo que no sabÃa para nada ya que no se de joyerÃa Como de qué se trataba Era algo extraño Pero al ver las ganas de Juan de ganarse un dinero extra Accedà a lo que me decÃa Yo le ayudé a desembarcar una lancha Ya que se ocupan dos para esto Ãl solamente la abordó Yo me quedé arriba Para echarle aguas Ãl se acercó hacia esos dos puntos y justamente cuando introdujo su mano para sacarlo, dos manos oscuras que provenÃan del agua lo tomaron del brazo y una cabeza de pez, pero del pez más extraño que yo haya visto nunca, se alzó del agua y mordió su brazo, casi casi lo mordió hasta la altura del codo. casi todo su
1:46:54 antebrazo lo tenÃan sus mandÃbulas juan obviamente gritó y en ese momento me doy cuenta que aquellas dos luces que nosotros veÃamos creyendo que eran perlas o alguna joyerÃa que se iban acercando en realidad no eran eso en realidad eran los ojos de esta criatura yo alerte a todos llamando por una sirena, mientras que Juan luchaba por quedarse en el bote, esa cosa era acuática, y lo sé muy bien porque he conocido muchas especies marinas, y como te dije, casi toda mi vida la he dedicado al mar, su apariencia era monstruosa, tenÃa garras y dedos, pero entre cada garra y cada dedo, se encontraba una débil tela, que parecÃa una aleta, o al menos le daba la imagen de una, su cabeza era parecida a la de un pez prehistórico, y era mucho más grande que la de un humano, salieron más marineros, y debido a todo el alboroto, aquella cosa simplemente se fue, dejando a Juan con todo el antebrazo, sumamente herido, él como pudo escaló y volvió a la borda, estaba muy perturbado y asustado, Recuerdo que incluso no podÃa hablar. Lo atendieron y esa
1:48:26 misma noche nos contó todo. Yo pude ver todo desde arriba, claro, pero él estuvo frente a frente con aquella cosa. Me dijo que aparte de su apariencia monstruosa, aquel extraño animal podÃa hablar y que le decÃa una y otra vez que lo iba a sumergir en las profundidades. que se lo iba a llevar, después de esto, y que llegamos a tierra, yo ya no he visto a Juan, después de esta experiencia, se negó a volver al océano, tenÃa miedo, de volverse a encontrar con aquella criatura, y que en esta vez, si cumpliera su amenaza, a pesar de que han pasado tantos años Alex, cada vez que cuento esta historia la recuerdo, y la vivo como si estuviera ahÃ, algunos familiares no me creen, Pero todos los marineros que estuvimos aquella noche, sabemos muy bien lo que vimos, y sabemos muy bien que en las profundidades del agua habitan cosas tenebrosas. Hola, Alex. La siguiente experiencia pertenece a mi abuelo.
1:49:59 Mi abuelo era como los hombres de antes. Le gustaba ser temerario. Le gustaban los trabajos de alto riesgo. Por eso fue militar y fue condecorado. Pero al dejar la vida militar, un vacÃo surgió en su alma y también en su vida. Al tener prácticamente cerca de 60 años, pues... No se le facilitaba obtener un empleo. A pesar de estar pensionado por el ejército. Ãl querÃa seguir. Estando en la acción. PodrÃamos decirlo. Tanto asÃ. Que se fue de policÃa. Y no cualquier policÃa. Debido a su harta experiencia. En combate terrestre. Asà como también marÃtimo. Decidieron enviarlo. A esa sección que tiene la policÃa. Con lanchas. Para vigilar ciertos puertos.
1:50:52 y ciertos fraccionamientos, asà como también apoyar a la entonces policÃa federal y ejército, con los traficantes. Por esos años, habÃa surgido mucho el tráfico a través de lanchas y pequeños barcos, barcos que simulaban llevar otros cargamentos, pero que al detenerlos, desencadenaban encuentros, detonaciones de armas, en pleno mar y en plena playa. Con el tiempo se fue calmando, pero mi abuelo estuvo presente, en esos, podrÃamos decirlo, dÃas oscuros, él estaba muy al pendiente de esto, por lo que una noche, por eso de las nueve o diez, él y otros dos policÃas, que iban a bordo de aquella lancha, se encontraron con un navÃo, un tanto peculiar, este barco, era más grande que la lancha que tenÃan, pero en definitiva, tenÃa un peor aspecto. Era un barco de madera, según él dice, pero ciertas partes ya estaban podridas, ciertos palos ya se habÃan caÃdo, y tenÃa algas marinas colgando de la borda y de otros barrotes. Al irse acercando más, notaron que este era un navÃo sumamente viejo, por lo que las alertas se dispararon. Era bien sabido que algunos navÃos, incluso que algunas lanchas de policÃa, habÃan sido tomadas por
1:52:23 el crimen organizado, las habÃan compuesto y las habÃan puesto como utilidad para transportar ciertas mercancÃas, por lo que ese navÃo llamaba mucho la atención pues podrÃa ser un barco viejo que las organizaciones hubieran tomado para transportar pues sus estupefacientes. Lo extraño es que este barco se encontraba detenido parado solamente flotando en el agua no tenÃa marcha ni ninguna tripulación tan pronto mi abuelo y otro policÃa abordaron el barco desenfundaron sus armas pues si bien esto era extraño también se podÃa tomar como otra alerta pues si tú quieres pasar desapercibido durante la noche en el agua tienes que apagar todo y no hacer ni un solo ruido y movimiento ya que en el océano gobierna la penumbra Y es posible que no te vean si no es que te alusan. Iban al pendiente por esto. E incluso ya habÃan dado el llamado para que más patrullas se acercaran.
1:53:31 Mi abuelo iba con su escopeta cargada. Apuntando a las diferentes direcciones. Y entrando al interior del barco. Más temprano que tarde se dio cuenta. Que este barco era sumamente viejo. Más viejo de lo que él habÃa pensado. Y que la tripulación era simplemente inexistente. una vez que se aseguraron de que no hubiera tripulación empezaron a buscar ciertos compartimientos que eran muy populares donde guardaban la carga ilÃcita pero no se encontraron con nada este navÃo simplemente era un navÃo olvidado parecÃa incluso una cápsula del tiempo parecÃa un barco de esos que usarÃan en los años 1800 mi abuelo asà como el otro policÃa estaban muy confundidos Entró el tercero Amarró la lancha al barco Y trataron de ponerlo en marcha Pero el barco no avanzaba Era como si este no funcionara Llegaron las demás lanchas patrullas Y en cuestión de minutos El barco ya tenÃa encima Acerca de 15 o 20 policÃas Y aún asà seguÃa flotando Para su pésimo estado Esta era toda una hazaña Decidieron llevarse el barco Pero no podÃan con las lanchas asà que dieron el llamado, para traer a más personal, personal especializado, para poder mover ese navÃo, la lancha patrulla de mi abuelo, quedó al
1:55:01 cuidado de aquel barco, al igual que otra, y se sorprendieron mucho a Alex, cuando de la nada, sin necesidad de niebla, sin necesidad de tormenta, sin necesidad de nada, el barco desapareció, en un momento de descuido, Aquel barco en el cual los policÃas se habÃan subido. Mi abuelo, dice, lo habÃa tocado, habÃa estado a bordo de él. En cuestión de segundos, habÃa desaparecido. Alusaron con linternas, con lámparas especiales que se colocan en las patrullas, que iluminan a kilómetros. El barco ya no estaba. En un momento de descuido, cuando no lo estaban observando, aquel navÃo habÃa desaparecido. No era un barco grande, era considerablemente como del tamaño de un yate, de un yate pequeño como los de ahora.
1:55:55 Pero incluso de ese tamaño, es un tamaño suficientemente grande para que se pudiera ver a la distancia, pero no podÃan. Tanto mi abuelo como los otros policÃas no sabÃan cómo explicarse, no sabÃan cómo decir que habÃan perdido de vista al barco. Para cuando llegaron todos, se formó la discusión. Esto jamás habÃa pasado. Esta historia me recuerda mucho a una que te quiero contar brevemente, que es la historia del bachimo, un barco grande, industrial, que se negaba a navegar con su tripulación. Tan pronto la tripulación se bajaba, el bachimo comenzaba a navegar. Tan pronto su tripulación se subÃa, de nuevo se detenÃa y no podÃan hacerlo moverse. Se dice que hasta los dÃas de ahora, El bachimo sigue navegando, sin curso, totalmente solo, y es conocido por muchos como el barco fantasma más popular del mundo. Mi abuelo dice que en aquella noche a lo que se subió no era un barco normal, era un barco como el bachimo, un barco que llevaba cientos de años navegando en el mar, un barco fantasma que asà como apareció De la nada Volvió a desaparecer Espero les haya gustado Esa fue la historia de mi abuelo Esta siguiente experiencia Viene de parte
1:57:38 de Charlie Quesada Hola Alex Mi experiencia es la siguiente Más bien Es una historia de mi padre. Quisiera compartÃrtela a ti y a toda tu audiencia. Verán, mi padre anteriormente, antes de su jubilación, trabajó gran parte de su vida en el área de transportista. Pero no era un transportista cualquiera. Ãl transportaba por alta mar. Ãl se iba dÃas, si no es que meses, y los pasaba completamente en el océano. Ãl trabajó durante mucho tiempo ya sea de empleado general, pero gran parte también, como seguridad, como prevención, en estos enormes barcos que salen desde México a diferentes partes del mundo, transportando en grandes contenedores diferentes mercancÃas. Estos barcos son enormes y muy pesados, Alex. Casi nada puede voltearlos. excepto tormentas muy pero muy poderosas, pero claro, tienen un sistema para identificarlas, asà que, por lo regular, no suelen tomar los desaprevenidos, pero es el océano, y asà como de hermoso y mÃstico es, también es muy volátil, y las circunstancias pueden cambiar de un segundo a otro, puedes tener un dÃa soleado, y al minuto siguiente, una enorme nube, tapa todo rayo
1:59:11 de sol y comienza a llover comienzan los remolinos la lluvia y vivir una tormenta en el océano créeme que no cualquiera mi padre ya tenÃa años trabajando ahà y sabÃa que el océano podrÃa ser muy volátil asà que no le tomó por nada sorpresa cuando le dieron el aviso que iban a atravesar por una tormenta igual para él esto no era novedad solamente acató las instrucciones y y como en ese momento se desempeñaba como seguridad. Empezó a checar todos los contenedores, que todos estuvieran bien apilados, que todos estuvieran bien asegurados, y sobre todo que la tripulación, la mayorÃa, que no fuera necesaria, que estuvieran todos adentro.
1:59:57 Y mi padre tenÃa que cerciorarse de eso. Si bien la tormenta no era tan fuerte, tenÃan que tomar sus precauciones. A mi padre se le habÃa encomendado estar en un lugar, una caseta por asà decirlo, con demás compañeros, obviamente para que él tampoco tuviera un accidente, empezaron a adentrarse en la tormenta, empezó a llover, empezaron los truenos, empezaron las grandes olas, y fue precisamente por estas olas, que meten a todos los tripulantes, pues a pesar de que el barco es enorme y muy pesado, que puede romper fácilmente algunas cuantas, hay otras tantas olas que son, muy fuertes y pueden llegar incluso a la borda grandes cantidades de agua entrando por la borda de una manera muy fuerte que hasta te pueden tumbar eso era más que nada el pendiente que tenÃan con la tripulación en cierto punto de la tormenta tal vez cuando ya estaban algunas tres o cuatro horas adentro de la misma a mi padre le encomendaron ir a llevar unos cuantos documentos a la oficina del contramaestre... como la tormenta repito... no era tan volátil...
2:01:12 pero para nada era suavecita... mi padre les dijo que lo podrÃa llevar... sin ningún problema en ese mismo momento... dice que este fue su primer error... subestimar a la tormenta... salió de aquella caseta... se puso su impremiable... sus botas... habÃa otras personas en la borda... obviamente los necesarios solamente... pero todos se encontraban muy resguardados... y atados con arneses, mi padre por otro lado no, él continuó caminando, cuidándose muy bien de donde pisaba, pues todo estaba mojado, cuando en ese momento, él dice que empezó a escuchar como lo llamaban por su nombre, Juan, Juan,¿ dónde estás Juan?, a mi padre le entró mucha curiosidad esto, no solamente porque le estuvieran hablando por su nombre, sino porque aquella voz la reconocÃa, Aquella voz lo llevó a muchos años atrás.
2:02:09 Le dio mucha nostalgia escucharla, pues él dice y asegura que era la voz de su madre. Parece entonces la madre de mi padre. Ya habÃa fallecido. TenÃa años de haberlo hecho. Mi padre volteó para todos lados, buscándola. Cuando en ese preciso instante volteó hacia la borda, en uno de aquellos manerales, y vio recargada ahà una silueta, una silueta que podrÃa ser algo transparente, y esa silueta lo seguÃa llamando. Juan, Juan, ven, te necesito. Mi padre no sabe explicar qué le pasó por ese momento en la cabeza, pero era como si estuviera hipnotizado. A pesar de que él sabÃa que su madre habÃa fallecido hace unos cuantos años, él iba en dirección hacia aquella silueta. Ãl iba caminando directamente hacia ella, sin importarle nada más, sin importar la tormenta, sin importarle lo peligroso que fuera, arrimarse a la orilla.
2:03:15 En ese preciso momento, tenÃan rotundamente prohibido acercarse a la orilla, asomarse a esta, y aquella sombra transparente, él dice que se encontraba recargada en esta. Mi padre seguÃa... caminando hacia ella cuando de pronto escuchó como uno de sus compañeros lo llamaba por detrás y le gritó rápidamente juan juan a dónde vas hazte para acá te vas a caer en ese momento fue como si él despertara del trance mi padre nuevamente dice que tuvo conciencia de lo que estaba haciendo tuvo dominio nuevamente de su cuerpo y reaccionó para ese momento como si de un parpadeo se tratara.
2:04:00 Aquella sombra habÃa desaparecido. Y no fue suficiente con esto, Alex. Una enorme ola, o lo que él cree fue una ola, golpeó en ese momento el barco y una gran cantidad de agua. Lo tumbó, se lo llevó, lo arrastró. Por suerte estaba su compañero ahà que lo levantó, pues el agua se lo estaba llevando. Ãl se estaba resbalando con todo eso. Y obviamente, en ese tipo de tormentas, el barco no necesariamente está quieto. Se está moviendo de un lado hacia el otro. Tienes que ir caminando con mucho cuidado. A pesar de ser enorme, te puedes resbalar y si no te agarras, simplemente te vas. Y si corres con la mala suerte, caes al agua. Su compañero agarró a mi padre y lo levantó. Le preguntó si estaba bien y qué era lo que se le estaba ocurriendo.¿ Por qué se estaba acercando de esa manera a la orilla?
2:04:58 Mi padre no se lo supo explicar, simplemente le dijo que habÃa visto algo extraño, pero que ya habÃa pasado. A mi padre esta experiencia lo dejó muy bien marcado sobre que en el agua, en el mar, no solamente pasan cosas naturales como las grandes trombas, las grandes tormentas, los grandes remolinos, sino que también tiene una parte mÃstica. A veces el mar puede ser muy hermoso, pero también aterrador, de una forma paranormal, gracias por escuchar mi relato Alex, espero que lo puedas compartir con tu audiencia. La siguiente historia viene de parte de José Guijardo. Hola, Alex. Esta historia que te quiero compartir me pasó a mà y a mis dos hermanos. Somos trillizos. Por lo tanto, siempre hemos sido muy unidos desde nuestra infancia. Hacemos gran cantidad de actividades juntos. Ãbamos a la escuela juntos y casi nos sentábamos en los mismos lugares. Por lo tanto, No es extraño que varias de esas actividades, varios hobbies que tenÃamos,
2:06:31 también los hacÃamos juntos, tales como ir a pescar. Nosotros somos de Baja California, y recuerdo que para ir a pescar muy temprano, un fin de semana, que tendrÃamos 17 años los tres, nos encontrábamos caminando por un riachuelo. Este riachuelo, que lentamente se hacÃa cada vez más grande y cada vez más grande, Conectaba al océano y nos dejaba una playa hermosa y muy solitaria en la cual podÃamos pescar sin problemas. Lo hacÃamos como una actividad para pasar el rato. No habÃa personas por ahÃ. Y si tenÃamos algún problema, si tenÃamos alguna situación, podÃamos platicarla entre nosotros. Era un momento de paz y era un momento también para pasarla bien.
2:07:23 Pero aquella noche... aquella madrugada mejor dicho, nos pasó algo terrorÃfico. Cuando llegamos como de costumbre al mismo lugar y empezamos a armar las cañas de pescar, empezamos a prepararnos, a sentarnos, a poner la carnada, vimos a lo lejos, en ese panorama oscuro donde apenas el sol está saliendo, muy lentamente, que una figura se encontraba en medio del mar, como tal vez una A algunos 20 metros de distancia. Era una figura que sobresalÃa del mar. ParecÃa ser una estatua, pero con forma humana. Lentamente empezamos a poner cada vez más atención a esta extraña silueta. Y nos percatamos que era la silueta como de una mujer. Esta mujer no se movÃa.
2:08:16 Prácticamente era una estatua, Alex. Una estatua que habÃan puesto ahÃ. en medio del mar, a orillas de la playa. Nosotros empezamos a creer que tal vez nos habÃamos equivocado de sitio. Tal vez estábamos en otro lugar completamente diferente. Pero no. Empezamos a ver el camino. Empezamos a ver la playa. Era el mismo sitio donde siempre nos ponÃamos. Era muy extraño, pues. TenÃamos cerca de algunas dos semanas que no Ãbamos para allá. Y la última vez que habÃamos visitado aquel sitio... no habÃa ninguna estatua, cabÃa la posibilidad tal vez de que la habÃan puesto ahÃ, entre aquellas dos semanas, decidimos no prestarle atención a esto, solamente lo tomamos como algo curioso, algo novedoso, y seguimos con lo nuestro, le dejamos de prestar atención a aquella estatua, y ocurrió algo extraño, porque mientras estábamos hablando, mientras estábamos jugando, volteamos a ver de nuevo aquella estatua, y nos percatamos que ahora estaba en una posición diferente. La estatua en un principio, simplemente en una mujer parada, con ambos brazos caÃdos a sus costados.
2:09:33 Ahora aquella mujer se estaba agarrando las caderas y estaba volteando hacia otro sitio. Era como si en un parpadeo aquella mujer simplemente hubiera cambiado de pose. Empezamos a creer que tal vez era algo vivo, Tal vez era alguna persona que a lo mejor nos estaba jugando alguna broma, o quién sabe. El caso es que decidimos no prestarle atención nuevamente. Tal vez lo habÃamos imaginado. Tal vez la pose la habÃamos imaginado. Pero de nueva cuenta, al pasar algunos dos o tres minutos, nos percatamos de nuevo que aquella mujer habÃa cambiado de pose. Ahora se encontraba como que caminando. con un pie restirado enfrente del otro, y su cabeza, estaba posicionada, hacia nuestra dirección, nos estaba viendo, y en este momento pudimos verla claramente, ya porque el sol estaba saliendo, y aquellos rayos naranjas estaban pegando, era una estatua Alex, una estatua viviente, que se movÃa cada vez que podÃa, nos entró un miedo indescriptible, agarramos las cañas, Empezamos a desarmarlas y volvimos a nuestras casas, casi casi corriendo de vuelta por el riachuelo. Una vez llegamos a nuestras casas, le platicamos lo que habÃamos visto a nuestra madre, a mi padre también, pero como ellos no eran mucho de ir a pescar, nos dijeron que solamente nos quedáramos
2:11:05 en la casa y que ya no volviéramos a aquel lugar. Por otro lado tenÃamos un tÃo, Este tÃo nos habÃa enseñado a pescar. De hecho, habÃamos adoptado ese hobby y nos habÃa sacado un par de veces. Le contamos a este tÃo lo que habÃamos visto en aquella playa. Ãl se extrañó muchÃsimo y también le dio curiosidad. Nos dijo que lo acompañáramos. QuerÃa ver aquella estatua. Alex, solamente habÃan pasado dos dÃas. Cuando volvimos a aquel riachuelo, cuando lo seguimos... E incluso antes de salir a aquella playa, vimos que la estatua ya no se encontraba. HabÃa desaparecido. Era una estatua más o menos grande, Alex, como de algunos dos metros y medio o poco más. Además se veÃa que era muy pesada.¿ Cómo era posible que algo asà lo hubieran movido?¿ Y cómo es que nadie supiera al respecto?
2:12:07 Hablamos con demás pescadores que pasaban por ahà en lancha y dijeron que jamás vieron ninguna estatua. Aquella cosa solamente la pudimos ver mis hermanos y yo. Y hasta la fecha es una historia a la cual no le encuentro explicación. Una estatua viviente que emergió del océano. El siguiente relato viene de parte de Olivia Guzmán. Mi experiencia, Alex, comienza de la siguiente manera. Es dentro de un yate. Este yate es muy lujoso. Yo trabajaba para una agencia de turismo.
2:13:05 En mis años universitarios elegà la carrera de idiomas por lo que rápidamente pude conseguir trabajo en un lugar como Acapulco. Es un lugar... dedicado básicamente a los turistas. Trabajaba para esta agencia y esta agencia le prestaba servicios a ciertos eventos, a ciertos hoteles y demás fiestas que se organizaban. La mayorÃa de las personas que asistÃan a estas fiestas acá en Acapulco eran personas extranjeras, personas que mayoritariamente hablaban inglés, a excepción de algunas pocas personas que hablaban otro idioma. pero todos hablaban inglés para entenderse. Recuerdo que en aquella ocasión me subieron a aquel yate. Era un yate muy grande y me iba a desempeñar como mesera. PodÃas desempeñarte como mesera o como organizadora o como recepcionista. La verdad daba igual. El sueldo era el mismo. Pero resulta que aquella noche, cuando eran en punto de las 10 de la noche, el clima empezó a entornarse un poco extraño y muy raro.
2:14:15 De pronto, un aire helado empezó a pegar. Estábamos en temporadas de verano. Es más que nada la temporada en donde más turistas hay. Y este aire helado llegó asà de la nada. Todo el dÃa habÃa sido caluroso. Y de pronto, empezó a pegar el viento. Empezó a azotar. Tanto asà que muchos paraguas, muchos techos ahà que tenÃamos, empezaron a salir volando. Obviamente le dijimos a las personas que lo mejor serÃa que se metieran un poco, que no estuvieran tan expuestos al interpedie. Algunas personas no nos hicieron caso, más que nada porque les gustaba ese ambiente.
2:14:59 En fin, tuvimos que meter mesas, tuvimos que meter manteles, todas las cosas que pudieran salir volando, más que nada para no ocasionar algún accidente. Si dejamos algún cubierto, un cuchillo, un tenedor que saliera volando y le pegara a alguna persona, SerÃa un tema muy pero muy precario. Tal vez pude llegar al hospital. Eso era más que nada lo que estábamos cuidando. Y creo que yo al verme envuelta entre todo aquel trabajo, no presté atención a lo que estaba pasando afuera. Hasta que de pronto, aquellos vientos fuertes cesaron inexplicablemente. Si ustedes creen que los vientos pegan fuerte en tierra firme, créanme que... Aunque sea en la playa Estar en mar abierto Pegan mucho pero mucho peor Pero inexplicablemente Los vientos cesaron en un segundo Justamente cuando iba saliendo Veo que de un lado del barco Empieza a llegar una niebla Era una niebla muy densa Como pocas veces en mi vida he visto Una niebla tan densa Que incluso nublaba tu vista Pocos metros más adelante En cuestión de minutos, el barco fue absorbida por esta. A algunos turistas les encantaba.
2:16:23 Para ellos, esto era una experiencia nueva. Pero para mà era bastante molesto. Más que nada porque no veÃa por dónde iba. Y más temprano que tarde, empecé a golpearme con las paredes y los vidrios y las mesas y sillas que se encontraban por ahà del barco, pues no veÃa. Y a pesar de que esto en un principio... Fue bastante molesto. Al paso de algunos minutos, aquella niebla se fue tornando más y más aterradora. Pude ver siluetas Alex, siluetas de personas caminando por aquella niebla. Yo pensé en un principio que estos se trataban de pasajeros, de turistas.
2:17:06 Yo les hablaba, y obviamente... Estas personas, al ser turistas, siempre acatan las órdenes la mayorÃa de las veces. Extrañamente, por más que les hablaba a estas personas, estas no me hacÃan caso. VestÃan de una extraña manera y simplemente se encontraban caminando por la cubierta. Yo les hablaba en mi español y también en inglés, y de vez en cuando en alemán o en francés, porque tal vez no me entendÃan. Pero estas personas simplemente me ignoraban. seguÃan caminando y se perdÃan entre la niebla y yo empecé a diferenciar una cierta energÃa a Alex porque cuando veÃa a una persona que me obedecÃa y rápidamente nos entendÃamos sentÃa una calidez como si esa persona realmente fuera un pasajero es decir un turista que andaba por ahà yo le decÃa que se metiera pues era peligroso ya que al ser la niebla tan densa se podÃan caer por la borda Pero algo extraño pasaba cuando me encontraba con una silueta que simplemente no me hacÃa caso. Yo le hablaba a Alex y esta persona seguÃa caminando. Y me entraba un escalofrÃo enorme, como si acaso aquella persona tuviera alguna especie de aura, una energÃa muy pesada. Me daba miedo y dejaba de insistir. Pensé que esto era cosa mÃa.
2:18:32 Pero no, al platicar con mis compañeras Y algunos otros compañeros me decÃan lo mismo Que habÃan pasajeros ahà arriba del barco Que ellos no reconocÃan Sobre todo las empleadas, mis compañeras Que estaban de anfitrionas Ellas tenÃan listas Y recordaban cada en cuanto Los rostros de los pasajeros Una de ellas me dijo Vi un grupo de ancianos caminando en la borda A lo que yo le contesté¿ Y por qué estás preocupada?¿ Tienes miedo de que se caigan? Y ella me dijo, no, Olivia. Recuerdo muy bien los nombres y recuerdo los rostros de las personas que abordaron, tal vez no muy especÃficos, pero te puedo asegurar de que en la lista de todas las personas que se subieron no habÃa ninguna pareja de ancianos y yo ya me topé como con cinco o con cuatro. Ella me dijo que estos ancianos simplemente caminaban por la borda ignorando si les hablaran, cuando ella iba a buscarlos, estos parecÃa que se desaparecÃan entre en medio de la niebla, simplemente podÃa verlos a lo lejos, y como se internaban en esta y desaparecÃan, esa noche fue bastante extraña, y también fue la noche en la que más tuvimos miedo, como si esto no fuera bastante, dos pasajeros empezaron a gritar, Las dos ya eran señoras, como de algunos cuarenta años.
2:20:04 Ambas se llevaban las manos a sus cabezas y estaban gritando. Una de ellas dijo que habÃa visto a su madre entre la niebla, caminando a un lado de ella, y que de alguna manera algo que no pensó es que esa presencia le diera miedo. SentÃa que era una presencia siniestra. Otra, por otro lado, dijo que vio una calavera Caminando en la borda, cercana a varios pasajeros, era una calavera que traÃa una especie de gabardina completamente oscura y que se desplazaba como si fuera un humano, como si fuera otro pasajero.
2:20:47 Es por eso que también ella empezó a gritar. Este paseo, este evento, tuvo que terminar antes de lo esperado. Todos volvimos a tierra firme. Y esperamos a que aquella niebla pasara. Por suerte, en todos los años que llevo trabajando, no se ha vuelto a repetir algo asÃ. Jamás me ha tocado vivir otra niebla tan densa como aquella. Y estoy más que segura, y algunas compañeras también me dicen, que aquello no fue una niebla normal. Tal vez de alguna manera, aquella especie de niebla traÃa consigo... algunos entes sobrenaturales, y que al menos por unos minutos, aquellos entes y nosotros pudimos desplazarnos en el mismo espacio-tiempo. Esa fue mi experiencia.
2:21:44 Gracias por compartirla.
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