Mejores Relatos DE BOSQUES Aterradores 2025 y mas Relatos Nuevos
0:17 Historia de José Hernández La experiencia que les quiero compartir me la contó mi padre hace ya un tiempo. Ãl era albañil, Y cuando a veces le tocaba ir a construir en algunas ciertas zonas, a veces zonas boscosas, conocÃa una infinidad de personas. Personas que vivÃan en el bosque y también personas que trabajaban en el bosque. En aquella época cuando él se encontraba laburando en Estados Unidos, él dice que cuando salió de trabajar y fueron a una cantina cercana, Empezaron a hablar con algunos guardabosques. Le empezaron a contar algunas experiencias que habÃan vivido en el bosque.
0:59 Hasta cierto punto de la conversación, todo se habÃa centrado meramente en cuestiones laborales y en algunas construcciones que habÃan llevado a cabo algunos albañiles. Pero como es en toda conversación cuando cae la noche, empezaron a contar ciertas historias algo perturbadoras que sucedÃan adentro de estos bosques. Y en esta ocasión les quiero compartir... Dos de aquellas historias... Que le contaron a mi padre... Y también a sus amigos... Estos guardabosques decÃan... Y juraban también... Que estas experiencias... Si habÃan sucedido... Y que eran por asà decirlo... Una leyenda que solamente los guardabosques conocÃan... La primera... Es sobre un guardabosques...
1:45 Que se encontraba en su turno de noche... Las torres de vigilancia de aquellos guardabosques... Son muy grandes, hechas enteramente de madera, de troncos gruesos. Son tan altas que superan las copas de los árboles y también de los pinos. A la distancia, a veces se puede ver una que otra torre de vigilancia con cientos de metros de diferencia. Como son las únicas cosas que emanan algún tipo de luz en toda la oscuridad absoluta del bosque, se pueden identificar muy bien. Arriba de estas torres de vigilancia... Siempre hay grandes ventanas... Pues tienen que vigilar todo el bosque...
2:26 Y por esto mismo se pueden figurar las sombras... De las personas que están... Adentro de la torre de vigilancia... Acá el guardabosques... Se encontraba solo en aquella ocasión... Cuando vio... Ahà a lo lejos... En otra torre de vigilancia... Como se encendió una luz... Ãl pensó que su amigo... Un compañero que conocÃa de muchos años... HabÃa llegado a su punto... Pero no veÃa la sombra... Solamente veÃa la luz encendida... Se distrajo un momento... Y empezó a escuchar la radio... Del otro lado... AparecÃa una voz... Era la misma voz de su compañero... De la otra torre de vigilancia... El cual lo llamaba... Y le decÃa extrañas palabras... Palabras que en ese momento... Ãl no entendÃa para nada... Al voltear hacia la otra torre... VeÃa una sombra que se movÃa de un lado hacia el otro... Y por lógica simplemente pensó que era su amigo. Su amigo se comportaba de forma extraña. Le decÃa por radio que se sentÃa muy triste.
3:27 Y también que habÃa mucha oscuridad. Obviamente era de noche. HabÃa oscuridad por todos lados y más en un bosque. El otro guardabosques le preguntó que si se sentÃa bien. Que si habÃa sucedido algo. Pero su compañero solamente le respondÃa. Me siento triste. Está todo muy oscuro. Producto de esta extraña conversación, el guardabosqués comenzó a preocuparse. Tal vez su amigo estaba sufriendo de depresión o algo parecido. Tal vez no se sentÃa bien o habÃa tenido un mal dÃa con su familia. El caso es que llamó a otros guardabosques, los cuales podÃan acudir de manera más rápida, pues según cuentan, aquellas dos torres de vigilancia eran separadas por un rÃo que pasaba en medio de éstas. Asà que para llegar una con la otra, tenÃan que dar una vuelta enorme y obviamente esto se tardarÃa algunas horas. El caso es que este guardabosques llama a sus compañeros y ellos van inmediatamente.
4:32 Ãl ve como las luces van subiendo por la escalera hasta llegar a la torre de vigilancia. Algunos minutos después lo llaman por radio para darle una triste noticia. y es que aquel compañero se encontraba sin vida, ahà acostado en la torre de vigilancia, desplomado, obviamente este guardabosques al escuchar esto, se empezó a sentir muy mal, tal vez su amigo estaba sufriendo de algún tipo de ataque, y por eso lo llamaba, pero lo que le dijeron después, fue algo que, lejos de entristecerlo, empezó a aterrarlo, pues le dijeron una vez que un enfermero llegó ahÃ, que su compañero no tenÃa poco tiempo de haber fallecido, tenÃa cerca de algunas dos horas de haberlo hecho, y por lo tanto, no era posible que su amigo lo hubiera llamado en aquellos minutos que él decÃa, pues él ya no se encontraba con vida, aquel guardabosques empezó a pensar cosas lógicas y a la vez paranormales, tal vez el espÃritu de su amigo lo llamó, tal vez de alguna manera, tal vez trataba de llamar la atención para que alguien fuera a recoger su cuerpo, o a lo mejor, alguien más se subió a la torre de vigilancia, vio el cuerpo ahÃ, y sin importarle, comenzó a caminar, por toda la torre con la luz encendida, y esa fue la silueta que vio el guardabosques, esa fue la voz, con la cual él habló, pues según esto, a veces los radios,
6:06 sintetizan la voz, a tal punto, que es difÃcil de diferenciarla, puedes reconocer levemente quien te llama pero la señal a veces es tan mala a pesar de estar cerca que puedes confundir voces esta misma experiencia fue la detonante de que aquel guardabosque renunciara ya que no podÃa vivir con la duda si es que lidió con un espÃritu o tal vez con alguna persona que probó el fallecimiento de su amigo ya que la causa del fallecimiento no fue una causa natural Al parecer, aquel guardabosques lo habÃan ahogado con una especie de mecate, y jamás se dio con la respuesta que si él mismo habÃa sido o alguien más lo habÃa hecho. La historia que les quiero contar es una experiencia que me pasó a mà y a mi novia. A nosotros siempre nos ha gustado el bosque.
7:32 Siempre nos ha gustado la vegetación y tener bastantes planes al aire libre. Casi siempre es lo que procuramos cada fin de semana, desde que nos hicimos pareja. Cuando apenas habÃamos concretado ser novios, tenÃamos una actividad que disfrutábamos bastante y era el de hacer senderismo. Cada que podÃamos, nos organizábamos e Ãbamos a un bosque a pasar ahà todo un fin de semana. a veces acampando o a veces rentando alguna cabaña. Era una actividad muy agradable. El caso es que en una ocasión vivimos una experiencia sumamente extraña y aterradora que hizo que nos distanciáramos por un muy buen tiempo de toda actividad realizada en un bosque. HabÃamos asistido como otras ocasiones. Primero habÃamos hecho senderismo junto con otro grupo Hay lugares designados para que uno acampe. Son unos claros grandes y también otros aledaños a estos. Son zonas muy seguras en donde se supone no debe de haber depredadores. Además de que también los guardabosques están vigilando constantemente.
8:49 El caso es que fuimos, cayó la noche y el grupo se quedó a acampar en un mismo lugar. Como yo iba con mi novia, decidimos acampar en otro claro en el cual también estaba permitido, pero estaba algo distanciado, más que nada querÃamos pasar un rato juntos, tener nuestra propia fogata, y no tener tanta compañÃa, al final de cuentas pasaron las horas, nos metimos en nuestra tienda, y nos dormimos, pero por eso de las 3 de la mañana, empezamos a escuchar ruidos extraños, una vez que la fogata se apaga Alex, no podemos ver nada, hay solamente oscuridad rodeándonos, La oscuridad del bosque se traga cualquier luz que pueda haber.
9:34 Más en ese tipo de bosques muy frondosos y con abundante vegetación. Al salir no pude ver nada. Me asomé yo primero y escuchaba pasos. Más que pasos, era como si muchas personas estuvieran corriendo. También como si estuvieran aterrorizadas. No es que fueran gritando, pero se iban murmurando. Como si estuvieran muertas de miedo. como si algunos también estuvieran chillando, obviamente estos sonidos eran muy perturbadores, era como si el grupo, con el cual habÃamos hecho todas las actividades, se encontraran huyendo de algo, despavoridos, corriendo entre la oscuridad del cementerio, fue ahà donde pude ver algunas siluetas, siluetas de personas corriendo alrededor de la tienda, con cierta distancia, ninguna pegada a esta, pero podÃa ver las siluetas corriendo en el claro, corriendo entre los árboles, esto me llamó mucho la atención, ninguna de aquellas personas llevaba lámpara, todos se movÃan en la oscuridad, yo le dije a mi novia que al parecer, tal vez algún depredador se habÃa metido, un oso, o tal vez algo más, parecÃa que no querÃan hacer ruido, le avisé a mi novia, y ella sacó su celular para encender la lámpara, de una manera muy discreta, tenÃamos que saber para dónde correr, ya nos estábamos alistando pues, si todas las personas estaban huyendo, era porque la situación no estaba controlada, cuando iluminamos a una de las personas, más que nada para que se detuviera y nos dijera,
11:06 qué era lo que estaba pasando, nos llevamos una sorpresa enorme, cuando vimos que aquella persona, no tenÃa rostro, aquella persona solamente era una masa de carne moviéndose, entre los árboles y cuando iluminamos a otra vimos lo mismo aquellas cosas no eran personas eran otro tipo de seres moviéndose entre el bosque y nos habÃan visto en ese momento nos metimos de nuevo a la tienda y cerramos el cierre las siluetas dejaron de huir pero comenzamos a escuchar pasos esta vez rodeando la tienda yo traté de calmar a mi novia pero ella estaba notablemente aterrorizada al igual que yo yo ahà tenÃa un pico y un machete Más que nada lo que usamos para hacer excursiones, cuando te enredas una rama o necesitas escalar tal vez alguna piedra o una pequeña montaña. Los usé como un arma y amenazaba aquellas cosas con que si se atrevÃan a entrar, los iba a atacar. SentÃamos como estábamos siendo rodeados por ellas.
12:09 SabÃamos que estaban afuera de la tienda a pesar de no poderlos ver. Mi novia empezó a gritar por ayuda, a gritar despavorida. con tal vez la esperanza de que el grupo nos escuchara. Pedà auxilio para los dos. En ese momento escuchamos más pisadas que se iban acercando y le pegaron a la tienda. Reconocà algunas voces, por lo que identifiqué inmediatamente que eran personas con las cuales estábamos haciendo senderismo. Abrimos la tienda y les explicamos todo lo que habÃamos visto. Era más que obvio que la gran mayorÃa no nos creyó e incluso le llamaron a los guardabosques. para que nos inspeccionaran, a ver si no nos habÃamos metido algo, porque estábamos imaginando cosas, alucinando de plano, pero no encontraron nada, nosotros estábamos sanos, no habÃamos imaginado nada, a la mañana siguiente tuvimos que devolvernos, ya no seguimos con aquella actividad, y además, ya no querÃamos estar en aquel bosque, si es que la noche de nuevo, nos alcanzaba, hemos vuelto al bosque ya en algunas ocasiones, Pero por suerte, no hemos vuelto a ver aquellas extrañas criaturas. Experiencia mandada
13:47 de Arturo Contreras Mi historia es la siguiente Esto me sucedió cuando yo era muy niño TendrÃa como unos 7 años aproximadamente Fue mi primera experiencia paranormal por asà decirlo Y también la más fuerte que he tenido en toda mi vida Los fines de semana me encantaba pasarlo con mis abuelos Mis abuelos vivÃan en una casa de adobe con techo de paja la cual era muy grande y muy agradable. Incluso mis padres iban y solamente me dejaban allá, pues sabÃan que me encantaba dormir en la casa de mis abuelos. Me pasaba una noche entera allá, solo con ellos, hablando y jugando. Los extraño bastante. El caso es que su casa estaba algo retirada. Justo a espaldas de esta, habÃa un bosque. Un pequeño bosque a los pies de un cerro.
14:41 En este habitaban enorme cantidad de animales. VeÃa muchos pájaros, colibrÃs, etc. Pero con los que más lidiaban mis abuelos y los animales que más odiaban eran los coyotes. Esto porque mis abuelos tenÃan gallinas, tenÃan pollos, pequeños borregos, etc. Y pues los coyotes se la pasaban depredando a sus animales. Mis abuelos tenÃan un perro ya algo viejo, pero de la raza Canecorso. Son perros muy grandes y muy protectores. A pesar de que este canecorso ya era algo viejo, tendrÃa como unos 14 años, aún le podÃa hacer frente sin ningún problema a dos que tres coyotes. Pero el caso es que ya no era tan rápido como antes, asà que mis abuelos procuraban dejar fogatas encendidas a base de leña.
15:34 El fuego ahuyenta a los coyotes y también a otros depredadores. Mi abuelo apagaba este fuego tan pronto amanecÃa, el caso es que una noche, cuando mi abuelo habÃa dejado las fogatas encendidas, escuchó un ruido extraño, el cual yo también escuché, incluso durmiendo en otra habitación al lado de ellos, y era el chillido del perro, aquel perro que tenÃan mis abuelos, jamás lo habÃa escuchado chillar, no es propio de esa raza, por lo regular si hacen un ruido es gruñir o ladrar, Pero escuchamos al perro chillar. Solamente lo hizo por un momento muy, pero muy corto. Lo que yo pensé es que a lo mejor se habÃa apachurrado con algo o simplemente se habÃa pinchado con algo. Al parecer mi abuelo también, ya que inmediatamente se durmió. No hubo más ruidos extraños.
16:30 Pero a la mañana siguiente, mi abuelo se levantó por eso de las cinco y media. Aún no habÃa amanecido. Apenas estaban saliendo los rayos de luz cuando en eso... notó algo extraño afuera, él estaba acostumbrado, a siempre ver una tenue iluminación que venÃa de afuera, producto de las fogatas, el caso es que en aquella ocasión no lo veÃa, al asomarse por la ventana, vio que las fogatas que habÃa dejado encendidas, ahora se encontraban apagadas, y que el perro canecurso, se encontraba acostado, muy cerca de la puerta, casi casi como si éste se hubiera querido meter mi abuelo salió y empezó a ver por los alrededores e inmediatamente fue con los animales faltaban gallinas se las habÃan llevado y habÃa plumas tiradas en todo el corral habÃa un enorme hoyo en la valla asà que lo que pensó mi abuelo era que un coyote se habÃa metido a la noche siguiente procuró dejar las fogatas y procuró estar al pendiente, de nueva cuenta, escuchamos al perro chillar, eque, corta, aquella era mi última noche con ellos, yo me levanté, y como estaba al tanto de todo el problema, salà de mi habitación para avisarle a mis abuelos, pero ellos ya estaban afuera, mi abuela me agarró de la mano, y bajamos los tres juntos hacia la sala, mi abuela
18:02 estaba cargando con un machete, uno que siempre estaba enfondado ya que, tenÃa bastante filo, lo desenfondó saliendo, vio que otra vez las fogatas estaban apagadas y el perro se encontraba muy asustado, tanto asà que abrimos la puerta y este entró de inmediato adentro de la casa, el perro no entraba a la casa, asà lo tenÃan entrenado, él tenÃa su propia casa y el corral, aparte que la casa de mis abuelos no tenÃa barda, entonces tenÃa mucho terreno para explorar, Ãl jamás habÃa querido meterse, a excepción de aquella ocasión. Al entrar a la casa, se hizo del baño, pero del miedo. Mi abuelo salió y vio que las fogatas habÃan sido apagadas porque les habÃan echado tierra encima. Y de nueva cuenta faltaba ganado, pero ahora faltaba un becerro pequeño que habÃa nacido hace apenas algunas dos semanas. Mi abuelo estaba sumamente extrañado. Esto jamás lo habÃan vivido. Esa mañana me tuve que ir, asà que no supe nada más acerca de este tema. Pero al fin de semana siguiente, me encontré con que en la casa habÃa demasiadas cruces. Demasiadas. Y habÃa un cÃrculo de sal, y habÃa un cÃrculo de sal, rodeando toda esta. Yo no sabÃa en ese momento qué significaba. Mis abuelos solamente me dijeron que era para proteger la casa. Aquella noche ya no se escucharon ruidos. Mis abuelos, de hecho, estaban
19:36 más tranquilos. Ellos no me decidieron contar nada hasta que crecÃ. Cumplà 16 años y me acordé de aquella situación. Ellos ya estaban más grandes, obviamente. Ya casi se movÃan a puro bastón. Asà que en una reunión familiar cuando estaban sentados, me acerqué a ellos y les pregunté. Abuelitos,¿ se acuerdan de lo que vivimos aquella noche en el rancho? Oigan, siempre que habÃas ido, Algún animal Pero ellos solamente se miraron Y dijeron no A la noche siguiente cuando tú te fuiste Los dos nos quedamos despiertos toda la noche Decididos a acabar Con aquel animal que Estaba acechando nuestro ganado Y nuestra casa El caso es que lo que vimos no fue un animal Vimos que una mujer SalÃa del bosque Esta mujer Iba sin ropa Sus cabellos eran puras canas Su piel estaba excesivamente arrugada y se movÃa de forma muy rápida. Además, andaba a cuatro patas y se desplazaba como si fuera un animal. El perro tan pronto la vio. Le quiso ladrar y gruñirle, pero esta se la abalanzó. Y fue en ese momento que el perro chilló y fue directamente a la puerta de la casa.
20:55 Aquella vieja la aventó tierra. a las fogatas, y después fue a tratar de agarrar más ganado, pero en ese momento salimos, y tu abuelo sacó el revólver y lo detonó al aire, después le apuntó, pero no consiguió darle, aquella mujer corriendo a cuatro patas se fue y se metió de nuevo en el bosque, en ese momento supimos que no era un animal, fuimos juntos a la iglesia, el padre fue, echó agua bendita en toda la casa y en todo el terreno que la rodea, después hice un cÃrculo de sal y puse varias cruces rodeando la casa después de hacer esto aquella mujer ya no vuelve a salir del bosque yo me quedé muy sorprendido con lo que me dijeron mis abuelos no son de mentirme ellos siempre me dicen la verdad y que en aquel momento decidieron no decÃrmelo para no espantarme pero que habÃa sucedido hasta el dÃa de hoy pienso en aquella anécdota y me da mucho miedo Sé que mis abuelos no me mintieron. Hoy ya no se encuentran conmigo, y doy muchas gracias a esto, porque me causarÃa un terror horrible tener que ir de nuevo a aquella casa a visitarlos, sabiendo lo que alberga aquel tenebroso bosque. historia mandada por
22:42 Carla Gutiérrez esta experiencia no es solamente mÃa también la vivió mi madre y te puedo decir que a ella le afectó más que a mà yo era joven en ese tiempo Tal vez por esto mismo, no captaba lo que pasaba, aunque recuerdo muy bien esta experiencia y el terror que sentÃ. Empecé esta experiencia por contarles que mi madre es contadora. Esto quiere decir que tiene varios clientes. Y recuerdo que cada cierto tiempo, ella iba a una especie de rancho o granja. Era más o menos grande. Tal vez iba cada mes o cada mes y medio. No recuerdo muy bien, pero sà tomaban algunas semanas. Ella iba, hacÃa su trabajo y después se venÃa. El trayecto a este rancho era algo largo, tal vez algunas dos horas y media, pero era su trabajo. Ella era contadora de esta granja. TenÃa que ir, checar que todo estuviera bien y volvÃamos a la casa. Como te digo, esto nos hacÃa todos los dÃas. Se hacÃa cada mes y medio.
23:42 Siempre Ãbamos por eso de las siete y media u ocho de la noche y volvÃamos como a las diez o diez y media. En el transcurso del camino al rancho, nos Ãbamos por una carretera federal y agarrábamos una desviación que nos llevaba a un camino de terracerÃa en medio de una especie de bosque. No era un bosque tan grande, pero el camino de terracerÃa era rodeado por árboles. Cuando Ãbamos apenas de camino, todavÃa alcanzábamos los últimos rayos de sol. El camino se empezaba a ver oscuro, pero todavÃa tenÃamos claridad. Cuando volvÃamos en la camioneta de noche, jamás lo hacÃamos solas siempre volvÃamos cuando los empleados salÃan asà que podrÃamos decir que venÃamos en caravana era la camioneta de mi madre y otras dos camionetas el caso es que en una cierta ocasión mi madre terminó más temprano de lo habitual y eran por eso de las 10 apenas los trabajadores aún se iban a tardar ellos salÃan a las 10 y media pero tanto yo como mi madre ya querÃamos llegar a la casa Yo me entretenÃa con los animales, pero en aquella ocasión simplemente ya querÃa llegar. Asà que resolvimos en que nos Ãbamos a adelantar. No pensábamos que nada malo pasarÃa. Total, Ãbamos arriba de la camioneta. Ãbamos a pasar por ese camino rápidamente, o al menos eso era lo que pensábamos. Ãbamos platicando. Yo tendrÃa como algunos 12 años en aquel entonces. Ya era de noche, y en aquel camino se veÃa pura oscuridad. Hasta que en cierto punto del camino de terracerÃa, En medio del bosque vimos algo extraño.
25:14 HabÃa un hombre tirado en medio del camino. Este hombre vestÃa con una especie de traje blanco. Era como una bata. Su tez era blanca. Pálido, pálido completamente. Y casi no tenÃa cabello. TenÃa uno que otro pelo muy largo que le caÃa hasta la tierra. Pero eran muy pocos. TenÃa los ojos cerrados y sus facciones en la cara cerradas. eran algo extrañas, debido a que se encontraba recostado en medio del camino y el camino no era tan grande, apenas cabÃa un coche y medio, mi madre decidió detener la camioneta, yo pequé de ingenuidad en aquel momento, pensé que Ãbamos a ayudar a aquel hombre, pues por algo mi madre se habÃa detenido, también estaba el hecho de que no tenÃamos mucho espacio, yo abrà la puerta inmediatamente y le pregunté que qué Ãbamos a hacer, mi madre me regañó y cerró la puerta de jalón, me dijo no te bajes, metió seguros a todas las puertas, y mantuvo los vidrios hasta arriba, creo que nos le quedamos viendo a aquel hombre recostado, como algunos tres minutos, pero fueron los minutos más largos de mi vida, en ese momento mi madre empezó a captar algunas otras cosas, cosas que yo no captaba, hasta que ella misma me lo dijo, hay algo en los arbustos, me dijo como que susurrando, mira, hay ojos no, no los ves, me le quedé viendo los arbustos, y en efecto se veÃan ojos, no podÃa ver rostros, ni cuerpos, ni siluetas, solamente veÃa puntos brillantes,
26:45 como que reflejaban la luz de los faros del vehÃculo, como cuando le pones la luz de frente a un perro o un gato, o algún tipo de animal, yo me le quedé viendo a aquellos par de ojos, y rápidamente empecé a notar que no solamente eran un par, eran varios, de un lado y del otro, Varios pares de ojos. Eso quiere decir que nos estaban observando. Ya sean animales. O tal vez otra cosa. El hombre enfrente de nosotras. También estaba manifestando algunas extrañas caracterÃsticas. Y era como si este parpadeara. No sé cómo explicarlo. Pero me esforzaré. Es como cuando tú pones una señal muy débil en tu televisión. Cuando está parpadeando la señal. Bueno, eso era lo que veÃamos. Pero en el cuerpo de aquel hombre.
27:33 como si lo que estuviéramos viendo fuera alguna especie de ilusión, alguna imagen prefabricada y que ya se estaba acabando o estaba fallando en ese momento. Mi madre puso la reversa e inmediatamente vimos como los pares de ojos de ambos lados empezaron a acercarse, manteniéndose siempre en la oscuridad. Mi madre dio de reversa y lo dio a toda velocidad. Jamás la habÃa visto conducir asÃ, mucho menos estando yo en la camioneta. No le importó que en el camino hubiera hoyos o piedras. Estaba hecho completamente de terracerÃa. Y por pura suerte, no nos quedamos atascadas o no nos salimos del camino. Afortunadamente, el camino era recto. Y eso jugó a nuestro favor. Mi madre como pudo, dio la vuelta y se regresó al rancho. Cuando Ãbamos de camino a este, los empleados nos encontraron. Ellos ya venÃan de camino.
28:28 Mi madre les dijo que nos habÃan querido robar. Algunas personas que se encontraban ahà en el bosque Nos habÃan querido detener Con alguna especie de distracción A los trabajadores esto les extrañó Pero todos Ãbamos al pendiente Atravesamos aquel camino Esta vez en compañÃa como siempre lo habÃamos hecho Pero ya no vimos nada Aquel hombre habÃa desaparecido Y los ojos también Los trabajadores nos contaron Que siempre veÃan extrañas cosas en el bosque A veces siluetas Otras veces escuchaban voces, pero que jamás los habÃan querido robar, pero que ahora andarÃan más al pendiente. Mi madre no les quiso contar nada. Ella me explicó después que era porque tal vez iban a creer que estaba loca. Después de esto, mi madre ya no me llevó con ella cada vez que iba a hacer su trabajo a aquel rancho. Pasaba y me dejaba con una tÃa, pero ella también tomó sus precauciones y era que no volvió a pasar por aquel bosque. Nunca más, estando sola, siempre lo hacÃa en caravana con los otros trabajadores. La siguiente historia me la mandó Luis Grijaldo y José Luis EnrÃquez. Ellos no me
30:03 mandaron una historia tal cual. De hecho, ambos me han mandado links a casos reales que han sido documentados y que se han puesto en la red. Estas cosas pasaron en verdad dentro de bosques. Sus testimonios vienen de palabras mismas de los guardabosques. Les agradezco mucho por este apoyo, ya que son historias muy tétricas, historias que de seguro a más de uno lo harán pensar dos veces antes de entrar a estos bosques enormes, a estos bosques majestuosos que son durante el dÃa, pero también que inspiran un miedo, a veces irracional, o a veces como muchos otros, al enterarnos de estas historias. Un miedo que está muy bien fundamentado.
31:02 Estas dos historias siguientes suceden en Estados Unidos. Estados Unidos tiene unos bosques muy vastos y muy grandes, también a la par de una larga lista de guardabosques, que se la pasan dando rondines, ayudando a los campistas, tanto de dÃa, asà como también de noche, cuidando las reservas naturales. y cuidando también a las especies. Pero para desgracia de estas personas, los bosques no solamente son visitados por personas que son amantes de los animales o de la naturaleza, sino que los bosques también son los lugares indicados, lugares más que perfectos para ocultar cosas que a veces no quieres que sean encontradas, o a veces lugares que se prestan a ser Este tipo de juegos, diabólicos podremos decirlo, es el lugar designado para cometer crÃmenes y que muy difÃcilmente te agarren.
32:08 Pues cuántos no hemos sabido sobre desapariciones en bosques, sobre personas que no volvieron a aparecer nunca, como si éste los hubiera devorado, ni siquiera un rastro, nada. Esto se los platico porque va muy de la mano de la siguiente experiencia. Este guardabosques llegó a su turno de noche, como cualquier otro turno normal. Su caseta estaba en el centro del bosque. Era una de las que estaba más en lo profundo. Por esto mismo, es una de las casetas que están hasta arriba. Muchos de nosotros conocemos las cabañas que tienen los guardabosques. Están en medio del bosque, son cabañas normales, pero hay unas... que necesitan estar por encima de las copas de los árboles para ver muy bien, para ver las carreteras, para ver los señalamientos, para ver más los caminos.¿ Hacia dónde van aquellos caminos que están permitidos?¿ Y hacia dónde van los caminos que no están permitidos para los campistas? A pesar de que este guardabosques dice que no era fan de estar observando Todo el bosque durante la noche... Ãl más bien se la pasaba llenando reportes...
33:28 Se la pasaba dando rondines... Se la pasaba dando estatus por radio... Antes que estar viendo por la ventana... Pues en su mayorÃa él decÃa... Que no habÃa novedad... Es un bosque... Está todo muy bien cubierto... No se ve nada salvo los caminos... Pero aquella noche algo llamó su atención... Pues desde abajo... le estaban alusando con una especie de lámpara. Por la ventana, él dice que veÃa brillo entrar, como si alguien le estuviera dando señalamientos. Esto es muy efectivo. Tal vez era un grupo de jóvenes que se habÃan perdido.
34:09 HabÃan visto la caseta a lo lejos, habÃan visto que habÃa luz desde adentro, y pues le estaban dando señales. Ãl se paró de inmediato, y observó que la luz venÃa de un lugar especÃfico. No venÃa de ninguno de los caminos. Pero lo que le pareció extraño es que tan pronto él se acercó a la ventana, esta luz dejó de iluminarlo. Si hubieran sido unos campistas, unos campistas perdidos, ellos se hubieran seguido iluminando, tratando de llamar la atención, pero no. Si hubieran sido otros guardabosques,¿ qué sentido tiene estar usando la lámpara? Ellos se comunicarÃan por radio. lo que le causa aún más extrañeza, es que al menos él alcanza a ver, por medio de las sombras de los árboles, por medio de la luz de la luna, que al caso, deja entrar un poco de luz, hasta aquellos troncos, hasta aquellos matorrales, que están hasta abajo, logra divisar unas caras, unas caras que lo están viendo, directamente hacia él, son dos caras a pesar de la distancia a pesar de que tal vez esto se puede confundir como ya dije anteriormente con las sombras de los árboles con los troncos con las hojas con la luz de la luna que le puede dar forma a ciertas cosas
35:39 que para nada son lo que parecen el guardabosque se queda observando detenidamente revisa aquellas caras está a una distancia considerable por lo que sale al barandal y usa su lámpara. A pesar de que es una lámpara especial que tiene varios modos para ajustar la iluminación, la distancia es tal que no puede iluminar hasta allá, o al menos, no puede iluminarlo con propiedad. Este guardabosque se queda un momento pensando, se queda un momento observando, pero al ver que las caras siguen estando ahà como que fijas, como si estuvieran detenidas como si no se movieran para nada él atribuye esto a que tal vez son dibujos proporcionados por las sombras de aquellas ramas de los árboles porque una persona normal no se quedarÃa solamente observando por más que quisiera esta persona se moverÃa ladearÃa su cara se moverÃa del lugar Estas caras que él veÃa que eran dos No se movÃan para nada Por lo que lo atribuyó a esto Simplemente sombras que se hacen con la luz de la luna Asà que él volvió adentro Y siguió con su rutina normal Habló por radio Anotó en la bitácora Incluso bajó de la caseta Se fue en cuatrimoto Dio
37:12 su rondÃn Se encontró con otros guardabosques Habló con ellos Y de igual manera volvió a la caseta de nuevo Subió las escaleras... Cenó... A grandes rasgos... Pasó tal vez tres o cuatro horas... Y justo cuando se preparó su café... Para darle guerra... A aquel sueño de las cuatro... Tres y media de la mañana... Al que todos afecta... La hora más pesada de la noche... Salió afuera a tomar su café... Y es en ese momento... Que él sigue viendo aquellos rostros... Un guardabosques tiene la memoria muy buena. Memoriza todo su entorno, ya que tiene que detectar ciertas cosas que no están ahÃ. Por ejemplo, cuando tienen que detectar que un depredador se está saliendo de su área y está llegando al área donde los campistas van a disfrutar del bosque, ellos tienen que mantenerlos a raya. Por eso tienen que detectar huellas, mordiscos, troncos que aparecen de la nada. Significa que algún animal salvaje se está moviendo Ellos tienen buena memoria Y es aquà cuando este guardabosques Recuerda todas aquellas noches cuando él salÃa Y no recuerda jamás haber visto aquellas caras No recuerda jamás Haber visto aquellos extraños dibujos que se hacen con la luna Además también quedaba pendiente aquella luz de la lámpara Porque lo estaban iluminando Y fue en ese preciso momento En el
38:46 que tiene una idea Algo que no habÃa hecho... Fue por sus binoculares... Salió de nuevo... Y les ajustó la medida... Y empezó a observar directamente... Hacia aquellos rostros...¿ Y qué es lo que vio? En efecto... Eran dos caras... Una de un hombre... Y otra de una mujer... Que lo estaban observando entre los arbustos... Que la luz de la luna... los iluminaba perfectamente, que su mirada estaba directa hacia aquella cabaña, y que ambos estaban sonriendo con una sonrisa de más perturbadora, saben lo curioso de esto y lo extraño, lo que le provocó a este guardabosques un miedo indescriptible, No era el hecho de que estas personas estuvieran sonriendo observándolo, sino que era el hecho de que estas personas ya llevaban en ese lugar sin moverse aproximadamente algunas seis horas, como máximo o como mÃnimo unas cinco.¿ Cómo es posible que una persona durante seis horas consecutivas estuviera en la misma posición entre el bosque, entre los animales, entre el viento?
40:11 observándolo simplemente, el guardabosques da aviso por radio, baja de su cabaña, y obviamente no puede entrar con la cuatrimoto, por lo que toma su machete, y apunta de machete, y con su otra mano, sosteniendo un revólver, entra, entre estos arbustos, abriéndose paso con el machete, y justo cuando llega, con estas dos personas que ya las veÃa a cierta distancia, Nota algo extraño y es que... Ni siquiera su cuerpo parece vivo. Su cuerpo parece un maniquÃ. Cuando iba acercándose, él piensa que tal vez... Eran un par de maniquÃs.
40:54 Puestos ahà tal vez por algún bromista. Por algún joven campista que... Simplemente no tenÃa nada que hacer. O tenÃa un sentido del humor muy rebuscado. Que buscaba espantar a los guardabosques. Pero cuando se acercó más... Cuando estaba ya con ellos Se dio cuenta de que no eran maniquÃs Estas personas se encontraban paradas de tal manera Porque tenÃan a sus espaldas un instrumento Que se usaba en años pasados Anteriormente criptomaniacos En aquellos años lejanos Se tenÃa una tradición que tal vez suene algo espeluznante Y es que después de que una persona fallecÃa Esta persona se maquillaba, se vestÃa. Y si era una persona adulta, se le hacÃa una última sesión de fotos. Parada, a veces sola.
41:53 Y a veces más espeluznante porque lo hacÃa acompañada de personas vivas de su familia. Una última sesión fotográfica. El método para mantener a estos cuerpos, a estos cadáveres, parados. como si estuvieran vivos para la foto, era este mismo instrumento, que agarraba a ambos costados el cadáver, y con hierro, que estaba fijado al piso, lo mantenÃa de pie, y podÃan ponerlo en cualquier posición, algunos otros tenÃan otras extremidades, como brazos de metal, que podÃan ponérselos al cuerpo, para que este estuviera siendo, alguna posición diferente, como si este estuviera vivo, Ese tipo de instrumentos... Lo tenÃan estos cuerpos...
42:43 Y si... Ya no tenÃan vida... Esto causó mucho revuelo... Los demás guardabosques vinieron... Dieron... La información a los policÃas... Los cuales también... Hicieron acto de presencia... Y se pusieron a buscar... Tanto en el bosque como en las afueras... Pero esta búsqueda no llevó a nada... El criminal... no logró ser detenido ni siquiera pudieron dar con alguna pista porque quien sea que habÃa puesto los cuerpos ahà lo habÃa hecho de tal manera magistral que habÃa ocultado muy bien sus huellas los policÃas y guardabosques creen que estas no fueron sus únicas vÃctimas es una persona que se veÃa disfrutaba haciéndole mal a los demás quitándole la vida a los demás y que le gustaba también que otras personas se dieran cuenta, porque este, criminal, habÃa puesto los cuerpos de tal manera, que el guardabosque, los pudiera ver, de más está decir que la lámpara que alusó, la lámpara que llamó su atención a través de la ventana en un principio, era del mismo, querÃan que descubrieran, su obra maestra, Un caso muy perturbador de los Estados Unidos.
44:31 Esta siguiente historia no tiene mucha explicación. Es solamente una experiencia que engloba a varias personas. Sucedió en un bosque, pero un bosque muy transitado. El guardaboscas que cuenta esta experiencia dice que esto pasó cuando tenÃa alrededor de sus 20s. 24, 23 años más o menos. Actualmente, en su testimonio, él tiene 90 años. Por lo que ya tiene mucho tiempo que pasó esto. Ãl no da mucha información acerca del bosque por respeto a la profesión y porque este bosque en la actualidad es muy visitado. Lo extraño aquà es que también es el bosque o uno de ellos en los que más personas desaparecen. En aquella década se habÃan inaugurado unas cabañas que estaban dirigidas a la población económicamente alta. Eran unas cabañas Muy bien acondicionadas... Para las personas de muy alta sociedad...
45:40 Pudieran ir a acampar ahÃ... Con todas las comodidades que... Ellos querÃan... Estas cabañas si bien estaban internadas... Entre el bosque... Para estar en contacto con la naturaleza... No estaban muy alejadas... Unas de otras... Básicamente... También estas personas querÃan conocer gente... Y pues en este mismo entorno... Se hacen diferentes actividades... se conocÃan entre ellos, etc. Los guardabosques de ese tiempo también tenÃan como encomienda revisar los caminos y las áreas cercanas a estas cabañas alrededor de todo el bosque. Y si bien esta persona que cuenta esta historia decÃa que todo estaba tranquilo, hubo una cierta noche extraña en la que todo esto pasó de una forma muy volátil. Ãl dice que empezó con los niños... Tanto niñas como niños...
46:38 Que estaban en estas cabañas... Acompañados de su familia... Empezaron a decirles a sus padres... Y los padres... Obviamente... Les dijeron a los guardabosques... Que unos hombres extraños... Que se notaba... Que no eran parte de las cabañas... Estaban cerca de ahÃ... Merodeando... Los guardabosques fueron... Y entre ellos... este quien cuenta la historia lo que les dijeron fue algo muy extraño estos hombres portaban con un overol o al menos era lo que creÃan por las palabras de los niños lo que alcanzaban a describir de estos hombres era un overol negro sus manos no tenÃan guantes y sus pies tampoco tenÃan zapatos era decir que estas personas iban descalzas andando en el bosque Para las personas conocedoras, sabrán que eso es algo muy difÃcil. Al menos adaptarse. Hay ramas, hay espinas, hay piedras puntiagudas que te pueden dañar la planta del pie.
47:47 Pero según en palabras mismas de los niños, decÃan que estos hombres caminaban como si nada en todo el bosque. Se les preguntó también a los niños si estos hombres se les habÃan acercado O habÃan hablado con ellos. Pero esto nos dijeron que no. Que si bien si se habÃan acercado. No habÃan interactuado con ellos. Pero que eso sÃ. Los miraban muy atentamente. Y se movÃan. Sin quitarles la mirada de encima. Otra cosa es que estos hombres. No tenÃan cabello. Su tez era blanca. Pero muy blanca. Rayando en lo pálido. Su cara. Los niños no nos pudieron decir mucho, tan solo que era una cara como cualquier otra persona, pero que eso sÃ, entre todos se parecÃan.
48:41 Esto podrÃa sonar algo extraño, pero el guardabosques dice que, viniendo de las palabras de niños, que tal vez su imaginación estaba muy activa. Si bien tomaron en cuenta sus historias, la verdad es que no se pusieron a movilizarse, solamente anduvieron dos que tres guardabosques cerca. Pero no vieron nada extraño... Hasta las pocas horas de la noche... Cuando en esta vez... Algunas madres de familia... Les dijeron... Que habÃan visto hombres extraños... Rondando... Por aquellas cabañas... Cuando los guardabosques se acercaron... Y les pidieron que por favor... Les dieran señas concretas... De cómo eran estos hombres... De igual manera... Se los describieron igual que los niños... con un overall negro, sin zapatos, sin guantes, no tenÃan pelo, su piel rayaba en lo pálido, y sus caras, eran parecidas, por no decir copia una de otra, era como si fueran gemelos, los guardabosques en ese momento, se les preguntó cuántos hombres habÃan visto, tres madres de familia, tal vez derivando unos minutos, En total habÃan visto siete hombres.
50:04 Los puntos en los que los habÃan visto eran muy lejanos o al menos no lo suficiente como para que uno se moviera tan rápido y aparecer en otro extremo, por lo que los guardabosques al menos dijeron que cinco hombres estaban cerca de ahÃ. Una palabra es de los niños, pero otra palabra muy diferente es de los adultos, que ya con miedo les estaban pidiendo ayuda... este guardabosque recuerda... todos se movilizaron... y estuvieron entre las cabañas... algunos cerca... otros más de lejos... pero todos cubriendo... los caminos que llegaban a esta... durante ese momento... todo marchó normal... hasta que recibieron una llamada... un guardabosques... decÃa haber captado... a uno de estos extraños hombres... y que lo habÃa perseguido, solicitaba la compañÃa de más, los otros guardabosques que acudieron de inmediato, creyeron que tal vez lo tenÃa acorralado, pero no, o podrÃamos decir que no, sabÃa el lugar donde se encontraba, pero era algo difÃcil llegar allá, lo que este guardabosques dice, es que siguió a este extraño hombre, igual con todas las señas, overol negro sin pelo, al momento de verlo, Este hombre corrió. Una cosa que señala mucho es que al iluminarlo con la linterna, los ojos de este hombre resplandecieron,
51:39 pero no habÃa pupila negra en ellos. Eran blancos, absolutamente blancos. Dice que al momento que el guardabosques lo iluminó y le dijo que se detuviera, este extraño hombre empezó a correr, pero no de la manera que lo hiciera un humano. Corrió en cuatro patas El guardabosques que cuenta esta historia Reconoce muy bien Tal vez Que su compañero No logró capturarlo por el miedo Ya que al verlo correr en cuatro patas Durante la noche A cualquiera lo hubiera asustado Pero no fue solamente el hecho De que hubiera corrido en cuatro patas Sino que en el momento En el que lo estaba persiguiendo Digamos que a una distancia Algo apropiada, este extraño hombre subió un árbol y lo escaló como si de una ardilla se tratara, utilizando todas sus extremidades, manos y pies. En cuestión de segundos, aquel largo pino lo subió con una facilidad que ningún humano, ni siquiera los escaladores profesionales, tendrÃan. los llevó hasta aquel pino, que eran muchos en ese bosque, y les dijo con toda certeza que aquel hombre se encontraba en la copa. Por si no fuera poco esta historia, se sumó otras tantas,
53:14 pues varias personas dentro de las cabañas dijeron que estos extraños hombres se habÃan metido dentro y que habÃan querido jalar a otras personas, o sea, llevárselas, aprovechando, de que no habÃa guardabosque cerca, pues se habÃan dividido en dos grupos, por suerte no se llevaron a ninguna, pero los testimonios de estas familias, dijeron que estas personas tenÃan una piel, tan blanca, y tan transparente, que incluso las venas de su cráneo, de su cara, se veÃan con total facilidad, Lo más extraño es que estos no hacÃan ruido. Su boca no se movÃa. Eran como si trajeran máscaras. No hacÃan ningún ruido. Era por eso que se acercaban con tanta facilidad. Incluso al pisar, decÃan que no hacÃan ruido.
54:16 Su cara no manifestaba ninguna emoción. Eran inexpresivas. Muchas familias los golpearon. y a pesar de ir con bates, con palos, estos extraños hombres solamente se retiraron, pero no hicieron ningún gesto de dolor, ningún gesto, incluso con agua hirviente, que una familia le aventó a uno, este solamente se sacudió, y corrió del lugar, sin gritar, sin una mueca de dolor, sin nada, este suceso, Bastó para que las familias se fueran en ese momento. El guardabosque se cuenta esta historia.
54:59 Dicen que las cabañas, debido a esta experiencia, tuvo muy mala fama. Nadie querÃa ir a ellas. Debido a que en ese tiempo no habÃa internet y no habÃa tampoco ni siquiera televisión, al menos en aquella región. Los periódicos, las noticias. A veces llegaban, a veces no. Asà que todo era del boca a boca. Y se esparció ese rumor. Muy rápido. Debido a todo esto, las cabañas fueron demolidas. Con el tiempo se dejaron de usar e inevitablemente se demolieron. Extrañamente, este guardabosques dice que este asunto de ver esos seres cerca o al menos su aparición de nuevo jamás volvió en todos esos años que siguió trabajando como guardabosques. Jamás se encontró con algo parecido. Aquellos extraños seres solamente salieron aquella noche y se volvieron a ocultar en lo profundo del bosque para jamás ser vistos de nuevo. Una historia extraña que se une a otras tantas sobre extraños seres vistos en los bosques. 12 años han pasado desde aquella noche,
56:32 pero el recuerdo de esto sigue tan vivo como si me hubiera ocurrido ayer. Era universitaria, llena de vida y aventuras por vivir. El bosque, ese frondoso y misterioso lugar a las afueras de la ciudad, era mi escape. SolÃa ir allà en motocicleta, a buscar un poco de paz y tranquilidad. Aquella noche, el bosque parecÃa más oscuro y denso de lo habitual. No te puedo explicar muy bien qué fue lo que me hizo sentir tan inquieta, pero una sensación de peligro se adentraba en mi cabeza, como esa especie de sentimiento que todos tienen cuando algo malo va a pasar. Bueno, eso me pasaba a mà en ese momento. De repente... A lo lejos, vi algo moverse entre los árboles. Al principio, pensé que era un animal, pero a medida que se acercaba, me di cuenta de que era algo mucho más siniestro y mucho más grande de cualquier cosa que hubiera visto. Era una figura alta y delgada, con una cabeza desproporcionadamente grande. y ojos que brillaban como brasas en la oscuridad. Su piel era pálida y escamosa, y tenÃa garras afiladas que brillaban a la luz de la luna. El terror me paralizó. Intenté acelerar,
58:08 pero fue inútil. La criatura se abalanzó sobre mÃ, emitiendo un grito horrible que meló la sangre. Choqué contra un árbol y salà volando de la motocicleta. Afortunadamente, aunque esta criatura se habÃa abalanzado sobre mÃ, no me consiguió, más bien solamente me hizo chocar. Me levanté con dificultad, adolorida y asustada. La criatura se habÃa detenido a unos metros de mÃ, mirándome con ojos llenos de odio. Sin pensarlo dos veces, me puse en pie y corrà hacia el bosque, adentrándome cada vez más en la oscuridad de este muchos de ustedes podrÃan decir que esto fue una pésima idea pero creo que era mucho peor seguir en la carretera corriendo a plena vista de aquel animal quien sabe tal vez me podrÃa ganar y al menos dentro del bosque tenÃa árboles y arbustos que le dificultarÃan eso Corrà durante lo que me pareció una eternidad. Las ramas me arañaban la piel y las raÃces me hacÃan tropezar, pero no me atrevÃa a detenerme. Detrás de mà podÃa escuchar los pasos de la criatura, cada vez más cerca y más cerca.
59:34 El miedo me impulsaba a seguir adelante y finalmente, no sé en qué punto, pero creo que pasando lo que podrÃamos decir un pequeño rÃo, fue cuando logré perder a aquella criatura, no lo sé muy bien Alex, solamente sé que cerré los ojos y seguà corriendo, a pesar de los numerosos golpes y rasguños que recibÃa, por parte de los árboles y las hierbas con espinas, seguà corriendo y corriendo, esta vez en dirección a la carretera que por suerte, me encontré con ella, por suerte esta daba numerosas vueltas, y me habÃa encontrado con una después de lo que pareció una eternidad vi a lo lejos las luces de lo que parecÃa ser un coche patrulla grité con todas mis fuerzas y los policÃas se acercaron a toda velocidad me subieron a la patrulla y me llevaron al hospital más cercano estuve ingresada durante varias semanas recuperándome de las heridas los médicos me preguntaron que qué era lo que me habÃa pasado pero yo no pude darles una explicación.
1:00:47 No creÃan en mi historia. Ellos pensaban que habÃa sido un accidente. Durante años me atormentaron pesadillas con aquella criatura. VeÃa su rostro pálido y sus ojos brillantes en la oscuridad. Me costó mucho superar ese trauma, pero con el tiempo logré seguir adelante. A veces cuando conduzco por aquella carretera y paso cerca del bosque, siento un escalofrÃo recorrer todo mi cuerpo, y aunque han pasado doce años, todavÃa puedo sentir el miedo de aquella noche, el miedo a la criatura que habita, en las sombras del bosque, nunca supe que era aquella criatura, ni por qué me eligió a mÃ, pero una cosa es segura, aquella noche, el bosque para mÃ, Dejó de ser un lugar de paz y tranquilidad para convertirse en mi peor pesadilla. TodavÃa recuerdo aquel dÃa como si hubiera sido ayer. a pesar de que han pasado 20 largos años. TenÃa 15 años, la edad en la que el
1:02:22 mundo parece infinito, y las preocupaciones son tan pequeñas como las piedras que saltaban en el camino del bosque. Ese dÃa, como cualquier otro, habÃa decidido llevar a mi fiel compañero, Max, a dar una vuelta por aquel sendero que tanto nos gustaba, Max era un labrador de dos años, lleno de energÃa y lealtad. El bosque en esa época del año era un espectáculo. Los rayos del sol se filtraban entre las hojas de los árboles, creando un juego de luces y sombras que me hipnotizaban. Max corrÃa de un lado a otro, olfateando cada rincón, persiguiendo alguna que otra mariposa. Fue entonces cuando lo vimos. Un perro enorme, de una raza que nunca antes habÃa visto. Era más grande que un lobo, con un pelaje negro y unos ojos rojos que brillaban intensamente en la penumbra del bosque. Su cuerpo era musculoso y sus garras afiladas como cuchillos. Pero lo más inquietante era su mirada, llena de una maldad. quemeló la sangre casi al instante. Lo más sorprendente de esto, Alex, fue que el perro comenzó a hablar. Su voz era profunda
1:03:56 y horrible, como la de un hombre. Este perro nos dijo, este es mi territorio. Gruñó y no paraba de observarme. Ãl no miraba a Max. Su mirada Su problema era conmigo. El perro monstruoso se abalanzó sobre mÃ, pero Max, mi leal compañero, no se amedentró ni se intimidó. Ladró con todas sus fuerzas y se enfrentó a la bestia. Fue una lucha brutal, pero Max era pequeño y no tenÃa ninguna posibilidad. Vi como ese perro monstruoso lo mordÃa y lo arrastraba por el suelo hasta que finalmente lo lanzó por un lado y enseguida continuó acercándose hacia mà mientras habló de nuevo yo estaba paralizado completamente aterrado tenÃa 15 años en ese entonces edad suficiente para saber que un perro un animal a cuatro patas simplemente me ganarÃa si yo corrÃa de él no iba a tener oportunidad, pero de un segundo a otro, Max se habÃa levantado, y esta vez con la sorpresa de su lado, se abalanzó sobre aquel perro, y lo agarró del cuello, yo corrÃ, corrÃ
1:05:29 y corrà sin mirar atrás, el corazón me latÃa a mil por hora, finalmente, llegué a la caseta del guardabosques, el hombre, un anciano pero de aspecto rudo, Me escuchó atentamente y sin dudarlo me acompañó al bosque cuando llegamos al lugar donde habÃa ocurrido el ataque. Ya no habÃa rastro ni de Max ni del perro monstruoso. Solo quedaban unas manchas de sangre en el suelo, un triste testimonio de la lucha que habÃa tenido lugar. El guardabosques me miró con tristeza y me dijo que en ese bosque se habÃan visto cosas extrañas a lo largo de los años, criaturas que no pertenecÃan a este mundo, me aseguró que harÃa todo lo posible por encontrar a Max, pero en el fondo, ambos sabÃamos que era una esperanza vana, desde aquel dÃa Alex, nunca he vuelto a ser el mismo, la culpa me carcome por dentro, si hubiera sido más valiente, si no hubiera huido, quizás podrÃa haber ayudado a Max, Yo que sé haber tomado un palo, una roca, lo que sea. A veces por las noches, sueño con él, viéndolo correr hacia mà con su cola moviéndose alegremente, pero siempre despierto con un sobresalto, recordando la terrible realidad. Y
1:07:00 a pesar de que hemos tenido más perros, la verdad es que jamás olvidaré a aquel amigo perruno que tuve, Y asà he vivido esta carga durante 20 años. La pérdida de Max fue un golpe muy duro para mÃ. Una herida que nunca ha cicatrizado por completo. Y aunque he tratado de olvidarlo, la imagen de aquel perro monstruoso y la culpa que siento por haber abandonado a mi fiel compañero siempre estarán presentes en mi memoria. Aún recuerdo aquella noche como si hubiera ocurrido ayer, a pesar de que han pasado tantos años. Era un verano húmedo y el bosque que rodeaba nuestra pequeña ciudad parecÃa más oscuro y amenazante de lo habitual. Mi hermano menor, David y yo, decidimos adentrarnos en él. No porque quisiéramos, sino porque nuestra familia es de campo y habÃamos retardado un trabajo que tenÃamos que llevar con nuestro padre, asà que para que no se enojara, y antes de que se diera cuenta,
1:08:30 habÃamos decidido llevar un pedido, el cual tenÃamos que haber llevado desde horas atrás, ya Ãbamos de regreso a nuestra casa, llovÃa a cántaros, y el suelo fangoso se adherÃa a nuestras botas, el bosque, normalmente familiar, se habÃa transformado en un laberinto oscuro y hostil, Los árboles, con sus ramas retorcidas, daban un aspecto lúgubre y el viento azotaba fuerte entre las hojas. Fue mientras cruzábamos un pequeño claro cuando vimos algo que nos heló la sangre. En el centro del claro, alrededor de un fuego crepitante, que sorprendentemente se mantenÃa a pesar de la lluvia, habÃa un grupo de personas vestidas con túnicas negras. llevaban máscaras grotescas y realizaban gestos extraños que parecÃan sacados de una pelÃcula de terror en el centro del cÃrculo habÃa una figura encapuchada que sostenÃa un objeto brillante antes de que pudiéramos decir nada la figura encapuchada se levantó y se quitó la capucha lo que vimos nos dejó petrificados era un hombre alto y delgado con la piel pálida y los ojos inyectados en sangre.
1:09:59 Pero lo más aterrador eran sus cuernos, largos y curvados, que sobresalÃan de su cabeza como las astas de un animal. En su mano sostenÃa una hacha que brillaba a la luz del fuego. Con un grito horrible, el hombre se abalanzó sobre nosotros. David y yo salimos corriendo despavoridos y adentrándonos cada vez más en el bosque, la lluvia nos empapaba, y el barro nos hizo resbalar en repetidas ocasiones, podÃamos oÃr los pasos del hombre detrás de nosotros, cada vez más cerca, corrimos en rumbo fijo, y en determinado tiempo, pues nos perdimos, debido al miedo que tenÃamos, David agarró para un rumbo, y yo agarré para el otro, de repente delante de mÃ, se abrÃa una pequeña carretera sin dudarlo salà corriendo hacia ella por suerte en ese momento pasaba una camioneta los ocupantes un grupo de cazadores se detuvieron al verme les expliqué lo que habÃa ocurrido y sin dudarlo se ofrecieron a ayudarme también para ayudarme a buscar a mi hermano los cazadores se adentraron en el bosque armados con sus rifles Buscamos durante horas, pero no encontramos ni rastro del hombre con los cuernos, ni de los otros miembros de la Kelarre. Finalmente, cuando estábamos a
1:11:33 punto de rendirnos, escuchamos un grito. Era David, que corrÃa hacia nosotros, deshecho en lágrimas. Ãl repetÃa y repetÃa lo siguiente,« El diablo me estaba persiguiendo, el diablo me estaba persiguiendo». Balbuceando y jadeando... Yo también tenÃa miedo... Estaba que me morÃa del miedo... Pero no podÃa ocultar la felicidad que tenÃa... Al estar abrazando a mi hermano y saber que... Pues nada malo le habÃa pasado... Pasaron muchos años antes de que David y yo... Pudiéramos hablar de aquella noche sin sentir miedo... Nunca supimos quiénes eran aquellas personas... Ni qué ritual estaban llevando a cabo... Pero lo que sà sabemos...
1:12:22 Es que esa noche, en el corazón del bosque, nos enfrentamos al mal en su forma más pura. Desde entonces, siempre que veo un bosque, no puedo evitar sentir un escalofrÃo. Y cada vez que llueve, recuerdo aquella noche y el terror que sentimos al ser perseguidos por aquel hombre con aquellos horribles cuernos. Era un dÃa soleado, cuando decidà adentrarme, más en el bosque de lo habitual. El camino se volvÃa cada vez más estrecho y oscuro, y el sol empezaba a esconderse tras las copas de los árboles. De repente, escuché un sonido que meló la sangre, un llanto infantil, débil y desgarrador. Intrigado, aparqué la bicicleta, y me adentré en el bosque siguiendo el sonido el llanto se hacÃa más fuerte a medida que avanzaba finalmente llegué a un pequeño claro allà sentado en una roca estaba un niño
1:13:52 era pequeño con ropas desgastadas y el pelo revuelto pero lo que más me llamó la atención fueron sus ojos eran dos cuencas vacÃas sin un ápice de vida Este niño no tenÃa ojos. El niño se volvió hacia mà y me sonrió, una sonrisa que meló la sangre. No tenÃa labios, solo una lÃnea negra que se extendÃa de oreja a oreja. Su voz cuando habló era un susurro frÃo y escalofriante, que dijo lo siguiente,¿ Quieres jugar conmigo?
1:14:35 Sentà un escalofrÃo recorrer mi espalda. Quise salir corriendo, pero mis piernas no respondÃan. El niño se levantó y comenzó a acercarse a mà lentamente. Sus pasos eran silenciosos y sigilosos, como los de un gato. Intenté gritar, pero mi voz se ahogó en mi garganta. El niño estaba a centÃmetros de mÃ, mirándome fijamente con sus cuencas vacÃas. De repente... Sentà un frÃo intenso que me envolvió por completo. Desperté en el hospital, conectado a una máquina. Los médicos me dijeron que me habÃan encontrado desmayado en el bosque, con hipotermia y signos de shock. No recordaba nada de lo sucedido después de ver a aquel niño. Durante semanas, me atormentaron pesadillas con el niño de los ojos vacÃos. Los médicos me aseguraron que todo eso habÃa sido un sueño un producto de mi imaginación pero yo sabÃa la verdad habÃa visto al niño y él me habÃa marcado para siempre desde entonces evito el bosque como la peste cada vez que paso cerca siento un escalofrÃo recorrer mi espalda y por las noches cuando cierro los ojos puedo ver
1:16:06 al niño Sentado en aquella roca, mirándome con sus ojos vacÃos y sonriendo, siempre, de una forma tenebrosa. Siempre habÃamos sido una familia amante de la naturaleza. Los fines de semana, escapábamos de la ciudad para acampar en algún bosque cercano.
1:16:47 Esta vez, habÃamos elegido un lugar nuevo, un bosque antiguo y frondoso, que según los lugareños estaba lleno de leyendas y misterios. Mi hijo, Lucas, de 10 años, estaba muy emocionado Se habÃa pasado dÃas preparando su mochila, llenándola de juguetes y libros. Mi esposa y yo, aunque un poco cansados de la rutina, decidimos complacerlo. La primera noche en el bosque fue tranquila. Cocinamos salchichas a la parrilla, contamos historias y miramos las estrellas. Lucas se quedó dormido rápidamente, abrazando su oso de peluche. A la mañana siguiente... Lo despertamos para desayunar, pero Lucas no estaba en su tienda. Lo buscamos por todas partes, llamándolo a gritos, pero no habÃa rastro de él. El pánico empezó a apoderarse de mÃ.
1:17:50 Mi esposa y yo comenzamos a explorar el bosque, cada vez más lejos del campamento. Llamamos a la policÃa, pero nos dijeron que la zona era demasiado extensa y que las posibilidades de encontrarlo eran escasas, mientras buscaba a mi hijo, escuché una voz infantil que me llamó desde lo profundo del bosque, era la voz de Lucas, pero sonaba diferente, más aguda, y un tanto, distorsionada, seguà la voz, adentrándome cada vez más en el bosque, de repente me detuve, delante de mÃ, en un claro rodeado de árboles, Vi a Lucas sentado en una roca, rodeado por un grupo de criaturas, pequeñas y deformes. TenÃan grandes ojos negros y orejas puntiagudas, y vestÃan ropa hecha de hojas. Eran duendes, Alex.
1:18:52 Lucas estaba pálido y tenÃa una expresión de terror en su rostro. Los duendes lo miraban fijamente. Sus ojos brillaban con una luz maligna, Intenté acercarme a mi hijo Pero los duendes me rodearon Emitiendo chillidos agudos Justo cuando iba a intervenir Cuando estaba dispuesto Aunque me hubieran hecho daño A ir por mi hijo Lucas sacó un cohete O un juguete pirotécnico Uno de esos que Hacen explotar mucho en diciembre O en dÃas de la independencia Yo y su madre se los habÃamos prohibido bastante y por suerte él nos habÃa desobedecido él lo lanzó y cuando este fuego pirotécnico explotó los pequeños seres se dispersaron gritando de dolor aprovechando la distracción Lucas se levantó y corrió hacia mà juntos nos adentramos en el bosque siguiendo un camino que nos alejaba de los duendes corrimos hasta que nuestros pulmones ardieron y nuestras piernas dolieron, finalmente, llegamos al borde del bosque, y pudimos ver nuestro campamento a lo lejos, cuando llegamos al campamento, nos encontramos con los policÃas, les explicamos lo que habÃa pasado, pero obviamente no nos creyeron, pensaron que habÃamos imaginado todo, decidimos no insistir, lo importante,
1:20:28 era que habÃamos encontrado a Lucas, y estábamos a salvo, A partir de ese dÃa, evitamos los bosques y nunca volvimos a hablar de los duendes. Pero la experiencia nos marcó a todos. Lucas nunca olvidó lo que habÃa visto. Y yo siempre me pregunté,¿ qué hubiera pasado si no hubiera llegado a tiempo? Todo esto comenzó en un viaje por el bosque Alex. Mi camioneta se descompuso en medio de la nada. La última señal de celular la habÃa perdido hacia horas. Maldije mi suerte y comencé a caminar.
1:21:26 Buscando algún indicio de civilización, la oscuridad se adueñó del bosque. De niño, mi abuela me habÃa contado leyendas sobre los Nahuales, seres que podÃan transformarse en animales y Al principio, las habÃa descartado como simples cuentos para asustar a los niños. Pero ahora, solo y perdido en medio del bosque, no podÃa evitar sentir un escalofrÃo recorriendo mi espalda. Escuché un ruido detrás de mÃ, como el crujido de ramas secas. Me volvà lentamente, pero no vi nada. Seguà caminando, cada vez más rápido. con el corazón latiéndome como un tambor.
1:22:11 De repente, escuché un aullido desgarrador que sonó por todo el bosque. Era un aullido como ningún otro que hubiera escuchado antes, salvaje y lleno de odio. Empecé a correr, sin saber hacia dónde me dirigÃa. Tropecé con una raÃz y caà al suelo. Cuando levanté la vista, me encontré frente a una criatura, que no te podré describir con palabras. Era una mezcla de hombre y animal, con ojos que brillaban como brasas y garras afiladas como cuchillos. Para ese momento, estaba muy seguro que lo que estaba enfrente de mà era uno de ellos, un Nahual. Este se abalanzó sobre de mÃ. Cerré los ojos y esperé el golpe final.
1:23:04 Pero en lugar de sentir dolor, Sentà un calor intenso. Abrà los ojos y vi que el Nahual estaba en llamas. El bosque entero parecÃa estar en llamas. Desorientado, me levanté y comencé a correr hacia la luz, hacia la carretera. Cuando finalmente salà del bosque, vi una ambulancia y varios bomberos que se dirigÃan hacia las llamas. Me subà a la ambulancia y me desmayé inmediatamente. Cuando desperté, Estaba en un hospital. Los médicos me dijeron que habÃa sufrido quemaduras leves y que habÃa tenido mucha suerte de salir con vida.
1:23:44 Me preguntaron cómo habÃa terminado en medio del bosque en llamas, pero no pude darles una explicación. No volvà a ver a aquel Nahual, pero sé que está ahà afuera, en las sombras del bosque, esperando su próxima vÃctima. Y aunque he intentado olvidar esa noche, el recuerdo del Nahual siempre estará conmigo, como una pesadilla de la cual no puedo escapar.
1:24:34 Siempre he amado la naturaleza, el crujir de las ramas bajo mis botas, el canto de los pájaros al amanecer, el olor de la tierra mojada después de la lluvia. Pero desde que me asignaron a esta cabaña, en medio del bosque, mi amor por la naturaleza se ha transformado en un profundo temor. Todo comenzó con la aparición de un gato negro. No era un gato cualquiera, Sus ojos eran como brasas. Su pelaje, más negro que la noche, parecÃa absorber la luz. Y habÃa algo en su mirada, una inteligencia maligna que me helaba la sangre. Al principio, lo ignoré. Pensé que era un gato callejero que habÃa encontrado refugio en la cabaña. Pero pronto descubrà que no era asÃ. El gato me observaba constantemente. siguiéndome a todas partes incluso en mis sueños sentÃa su presencia en la oscuridad una sensación frÃa que se deslizaba por mi espalda las cosas se empeoraron cuando empezaron a ocurrir cosas extrañas objetos se movÃan solos las puertas se cerraban de golpe y escuchaba rasguños en las paredes durante la noche al principio Atribuà estos sucesos a mi imaginación, pero cuando encontré
1:26:08 a mi perro sin vida, con dos profundas marcas en el cuello, supe en ese momento que algo sobrenatural estaba sucediendo. Una noche, mientras dormÃa, sentà una presencia en la habitación. Abrà los ojos y allà estaba el gato negro, sentado en mi pecho. mirándome fijamente. Intenté gritar, pero mi voz se perdió en la oscuridad. El gato comenzó a ronronear, pero su ronroneo era más como un gruñido profundo y amenazador.
1:26:48 Con un esfuerzo sobrehumano, logré apartarlo de encima. El gato saltó al suelo y desapareció en la oscuridad. Me levanté de la cama temblando y salà corriendo de la cabaña. Corrà por el bosque sin rumbo fijo, sintiendo la mirada del gato clavada en mi espalda. Al amanecer, me encontré en un claro del bosque, exhausto y asustado. Me senté en el suelo y me pregunté qué iba a hacer, cómo podÃa librarme de esa criatura demonÃaca. En ese momento recordé algo, algo que es más movido por supersticiones o por dichos en pueblos lejanos. Y es que se dice que los gatos de color oscuro eran portadores de mala suerte y que podÃan ser demonios disfrazados, no porque los gatos necesariamente sean malos, sino porque estas entidades del bajo astral les gusta disfrazarse de ellos y que la única forma de librarse de ellos era ahuyentarlos con fuego. Regresé a la cabaña y armé una fugata en el centro de la sala El gato negro apareció en la puerta, mirándome con desafÃo. Me armé de valor y lancé un puñado de sal a la chimenea. El gato maulló con furia y se lanzó hacia mÃ, pero el fuego lo detuvo.
1:28:18 El gato se retorció en el suelo, emitiendo un aullido desgarrador. Luego, con un último resplandor, se convirtió en una nube de humo negra que se disipó en el aire. Desde entonces, el gato negro no ha vuelto a aparecer, pero a veces, cuando estoy solo en la cabaña, siento su presencia, una sensación frÃa que me recuerda que las fuerzas del mal pueden acechar incluso en los lugares más remotos. siempre me han fascinado los rÃos su caudal constante su misterio la vida que albergan pero desde que empecé a trabajar como guardabosques en este parque nacional mi percepción cambió radicalmente especialmente después de escuchar los relatos sobre la llorona al principio los tomaba como simples leyendas, historias para asustar a los niños.
1:29:44 Pero las noches en la torre de vigilancia, con el sonido del rÃo como único acompañante, me hacÃan dudar. A menudo creÃa escuchar un lamento agudo, como el llanto de una mujer desconsolada, que se elevaba desde las profundidades del agua. Una noche, mientras patrullaba la orilla del rÃo, la luna se ocultó tras una nube, sumiendo todo en una oscuridad casi total, fue entonces cuando la escuché claro, un lamento desgarrador quemeló la sangre, giré lentamente, buscando la fuente del sonido, y allà la vi, al otro lado del rÃo, una figura envuelta en una sábana blanca, con el rostro oculto entre sus manos, La llorona, pensé. No podÃa ser otra cosa.
1:30:40 Me quedé paralizado, incapaz de moverme. La figura comenzó a cruzar el rÃo, dejando un rastro de espuma a su paso. Cuando llegó a la orilla opuesta, desapareció en la espesura del bosque. A partir de ese momento, las noches se convirtieron en una verdadera pesadilla. El lamento de la llorona me perseguÃa a todas horas. me impedÃa dormir los lugareños me advirtieron que me mantuviera alejado del rÃo que no me acercara a la orilla después del anochecer pero la oscuridad mezclada con un extraño sentimiento de atracción me obligaba a volver una y otra vez una noche armado de valor decidà enfrentarla me acerqué al rÃo y la llamé llorona si estás ahà muéstrate Grité con todas mis fuerzas y el silencio fue mi única respuesta. Decepcionado, di media vuelta para regresar a la torre de vigilancia. Fue entonces cuando sentà un tirón en mi pierna. Me habÃa enredado en una raÃz. Antes de que pudiera reaccionar, sentà un frÃo intenso que me envolvió por completo. Miré hacia abajo y vi que mis pies estaban sumergidos en el agua.
1:32:07 Levanté la vista y allà estaba ella, flotando sobre el rÃo. Su rostro ahora era visible, sus ojos eran oscuros como el carbón, y su boca dejaba relucir una sonrisa siniestra. Con un último esfuerzo, logré liberarme y salir corriendo. La escuché reÃr detrás de mÃ, aquella risa que resonaba en la noche. como una campana fúnebre y demonÃaca. Nunca más volvà a ver a la llorona, pero el sonido de su lamento sigue resonando en mis oÃdos, recordándome aquella noche en la que casi pierdo la vida. Como guardabosques, estaba acostumbrado a las noches solitarias, pero aquella tenÃa algo diferente, una sensación de que no estaba solo. Miré por la ventana y vi mi reflejo en el cristal. El rostro que me devolvÃa la mirada era pálido y estaba marcado por las ojeras. Un escalofrÃo me recorrió la espalda. No era mi reflejo lo que me inquietó. sino la sombra
1:33:39 que se movÃa detrás de mÃ. Una sombra que parecÃa crecer y tomar forma humana. Traté de convencerme de que era solo una jugarreta de la luz, pero la sombra se movió de nuevo, más cerca esta vez. Sus ojos, dos puntos luminosos en la oscuridad, parecÃan clavarse en mÃ. Un grito ahogado se escapó de mis labios. Sin pensarlo dos veces, Agarré mi linterna y salà de la cabaña. La sombra me siguió, deslizándose por las paredes como una mancha de tinta. Corrà a través del bosque, con la oscuridad y el viento tratando de frenarme, pero de repente tropecé con una raÃz y caà al suelo. La sombra se abalanzó sobre mÃ, pero en ese instante recordé una vieja leyenda que habÃa oÃdo de niño. Se decÃa que las criaturas de la noche temÃan al fuego. Lo encendà y lo sostuve frente a mÃ. La sombra retrocedió, emitiendo un siseo, un extraño ruido, el cual también era muy horripilante.
1:34:51 Aproveché el momento para levantarme y correr más rápido que nunca. Llegué a la carretera principal e hice señas todo lo que podÃa para para llamar la atención de cualquier automovilista por suerte un camión se detuvo y me subió mientras me alejaba del bosque miré hacia atrás la cabaña estaba envuelta en la niebla y la sombra parecÃa desvanecerse lentamente al dÃa siguiente regresé a la cabaña con algunos compañeros registramos cada rincón pero no encontramos nada extraño la sombra habÃa desaparecido sin dejar rastro como si nunca hubiera existido, aunque escapé con vida, la experiencia me marcó profundamente, nunca volvà a sentirme tan solo como aquella noche en la cabaña, y aunque no pude explicar lo que vi, sé que algo oscuro y siniestro acecha en ese bosque, Buenas noches a todas las personas que nos están sintonizando. Bienvenidos a otro capÃtulo de Relatos de la Cripta. En este episodio, ustedes me hicieron llegar algunas historias muy incómodas sucedidas en
1:36:23 un lugar en el cual las personas sueñan mucho con ir sobre todo si eres una persona de esas que les gusta mucho el aire libre. Los bosques son esos lugares tan apreciados por su tranquilidad, por su belleza natural, y también por ser mÃsticos de cierta manera. Muchas leyendas y muchos relatos se tejen en ellos, y quién mejor para contar estos relatos y estas leyendas que los mismos guardabosques. Personas que se pasan adentro de estos sitios básicamente toda su vida, algunos incluso doce horas, todos los dÃas, metidos entre esos arbustos, estando entre árboles, vegetación, y entre esos caminos recónditos de tierra. En esta ocasión les contaré algunos relatos de guardabosques. Espero los disfruten. El primer relato viene de parte de Ramiro Irapuerte. Ramiro me hace llegar una experiencia que le sucedió a él mismo. Esta experiencia data de hace aproximadamente unos 5 años atrás. Ramiro, al igual que muchas otras personas que son perfeccionistas en sus trabajos, a él no le gusta tener un desorden. llegar y hacer
1:37:56 un desorden le gusta tener un protocolo y unas reglas que si bien no se las impone el trabajo él las tiene está el caso por ejemplo de que a él le gusta tener su uniforme bien las pilas donde van siempre todo su equipo bien acomodado y listo para cuando se requiera hacer un patrullaje o un rondÃn como nosotros los conocemos pero claro el rondÃn en estos bosques No se hacen a pie. Los bosques son muy grandes y en estos caminos no hay casi luz durante la noche. También se tiene que decir que los bosques cambian mucho su apariencia en comparación con el dÃa que con la noche.
1:38:45 Algunos le tienen un miedo rotundo a los bosques cuando el sol se oculta finalmente. A Ramiro le tocaba siempre hacer una ruta. y esta ruta siempre la hacÃa con ayuda de su cuatrimoto. Cada quien tenÃa la suya, pero a veces sus compañeros tenÃan ciertos deslices. A veces uno se apoyaba con otro, agarraba garrafas de gasolina, etc. Como ya expliqué anteriormente, a Ramiro le gusta tener todo en orden, y todas las noches a él le gustaba revisar que tanto la cuatrimoto como las garrafas de gasolina, fueran llenas al tope. Y si es que no tenÃan gasolina, él iba y la llenaba. Al cabo ahà tenÃa un compartimiento especial para gasolina, el cual siempre tenÃa. El caso es que llegó un dÃa en el cual Ramiro, asà como a nosotros nos puede pasar cualquier dÃa, pecó de tener mucha confianza. Pecó de no hacer aquello que siempre hacÃa todas las noches, revisar. Ãl hizo confianza al ver que las garrafas estaban donde las habÃa dejado, ahà trepadas arriba de la cuatrimoto en ese compartimiento, y él pensó que estaban llenas. Y entonces se fue. El tanque de gasolina de la cuatrimoto no estaba lleno, estaba como un cuarto por arriba de un cuarto. Ãl no tenÃa ningún apuro por esto. Ãl sabÃa muy bien que con esa gasolina bastaba y sobraba para ir a hacer todo el rondÃn.
1:40:19 pero no contaba con algo, y es que hace dÃas habÃa llovido, el camino por el cual él tenÃa que transitar, habÃa mucho lodo, tenÃa muchos charcos también, en donde uno puede caer, e incluso si iba una cuatrimoto, esta se puede atorar, y esto mismo le ocurrió a Ramiro, después de que la cuatrimoto se atoró, Ramiro tuvo que acelerar muchas veces hasta lograr sacarla, Y finalmente cuando lo hizo, en todos esos arrancones, gastó gasolina de más. Por lo que antes de llegar a la siguiente base, que ellos le denominan asÃ, a las casetas de vigilancia, decidió detenerse un poco y rellenar el tanque con las garrafas que tenÃa.
1:41:09 Se encontró con la sorpresa de que estaban vacÃas. Un compañero suyo las habÃa agarrado, habÃa puesto otras en su lugar. etcétera, él y yo sabÃan que Ramiro siempre verificaba, pero esa noche no lo hizo, Ramiro echando maldiciones al aire, maldiciendo incluso a sus amigos y a sus compañeros, no le quedó otra cosa que seguir caminando, y caminó y caminó hasta llegar a la siguiente caseta, pero por el camino se encontró con algo, el camino no iba a ser corto, iba a ser muy largo, él sabÃa que caminando iba a tardar como unos 40 minutos o 50 minutos, caminando solamente, no iba a empujar la cuatrimoto, solamente la empujó y la hizo a un lado, para no ocasionar ningún accidente con otra moto que viniera, ya sea de un extremo o de otro, pero tenÃa que seguir caminando, caminando en la absoluta oscuridad de aquel camino del bosque, y si bien él no tenÃa miedo, si estaba a la expectativa miraba para todos lados y fue en ese momento que vio algo él vio como entre los árboles estaba moviendo algo algo muy parecido a lo que vendrÃa a ser una sombra él pensó que tal vez serÃa algún animal un animal pequeño pero no Ramiro empezó a ver que era la sombra de una persona y esta sombra no venÃa
1:42:41 sola parecÃa estar acompañada porque Ramiro también veÃa, que atrás de aquella sombra, y entre otros árboles, y entre otros arbustos, que también se estaban moviendo, no por el aire, sino porque algo estaba caminando entre ellos, se estaban acercando a él, Ramiro, para su mala suerte, habÃa dejado la lámpara en la cuatremoto, que ironÃas de la vida, una persona que trata de hacer todo a la perfección el dÃa en que comete un error, como si el destino lo estuviera castigando, hace que esto sea una reacción en cadena, que haga que cometa más y más errores, pues no se habÃa llevado la lámpara, Ramiro voltea de un lado, voltea hacia el otro según me platica, y me dice Alex, empecé a ver sombras caminando entre los árboles de ambos extremos, y no eran una sombra, ni dos, ni tres, eran varias, personas caminando ahÃ, eso es prácticamente imposible, no hay sendero, no hay camino, no hay una manera en la que alguien camine por ahà libremente, aquellas personas parecÃan caminar, como si estuvieran caminando por una banqueta, sin topar con los árboles, sin topar con las ramas, y lo que era aún más preocupante, era que se iban acercando hacia él, Ramiro
1:44:15 en ese momento no aguanta más y se echa a correr, corre y corre, incluso se cae y se levanta y vuelve a correr, hasta llegar a la siguiente caseta, no encontró a nadie para su mala suerte, pero se encerró en esta, y en lo que estaba agarrando alguna radio, para comunicarse, él según nos explica que, debido a la magnitud del bosque, Y a lo grande que eran los árboles Los radios no servÃan O al menos no uno de sus radios que uno se puede llevar Necesitan radios especiales con una potencia muy pero muy precisa Entonces los guardabosques se comunicaban por radios Que se encontraban en las casetas Ramiro trató de sintonizar con alguien Pero no pudo hacerlo Ãl me explica lo siguiente Que mientras estaba asà tratando de sintonizar algo que alguien le contestara pues solamente se escuchaba ruido blanco del otro lado, empezó a escuchar como en la puerta de la caseta, empezaban a pegar, pero no a pegar como si fuera un puño, empezó a pegar como si fueran palmas, como si algo quisiera entrar en ese momento, Ramiro sabiendo que no era ninguno de sus compañeros decidió no abrir la puerta, tuvo suerte, se comunicó con un compañero suyo, su compañero vino, y finalmente pudo salir de la caseta, y esa noche jamás
1:45:46 se le va a olvidar, porque él dice que cuando salió, pudieron ver marcas, en la puerta de la caseta de vigilancia, marcas, de palmas de manos, de tierra y de lodo, no una ni dos, sino varias, como si muchas personas hubieran estado tocando la puerta. Ramiro desde ese momento supo que cuando caÃa la noche, uno no simplemente se podÃa trasladar por el bosque, uno tenÃa que ir con mucho cuidado, pues si no llevabas luz, probablemente aquellas sombras fueran atraÃdas hacia ti. Un relato mandado por Ramiro y Puerta. El siguiente relato, viene de parte de Sandra, Sandra no vivió esto, pero pudo conseguir esta historia, es una historia, que se dice fue verdadera, e incluso hay testigos, pero que debido a lo anticuada que es, se tiene sus ciertas dudas,
1:47:18 sucedió en los años 80, en Virginia del Este, en esos bosques extensos, en esas colinas llenas de vegetación, y también arbustos y pinos, ocurrió lo que sucede muchas veces al año, se perdieron personas, En este caso preciso se perdieron dos niños Estos dos niños se perdieron Obviamente los padres hacen un alboroto Empiezan a llamar al equipo de rescate Empiezan a llamar a la policÃa Y obviamente los guardabosques tienen que hacer su labor Son las personas que conocen todo el terreno Entonces se enfrascan en la búsqueda Empiezan a buscar a los niños Pero pasa un dÃa, pasan dos, pasan tres Y simplemente no hay respuesta los niños no aparecen, pero cada dÃa que pasaba, era inevitable pensar que los niños tal vez ya no tenÃan vida y que habÃan quedado de alguna manera muy extraña, pero que le pasa a muchas cantidades de personas, habÃan quedado en algún punto del bosque muy recóndito, tal vez en el centro, lo cual hace mucho más difÃcil localizarlos. Los padres a pesar de que están en llanto... A pesar de que están en negación... Como que poco a poco... Lo están asimilando de una manera... Obviamente terrible... Pero el caso es el siguiente...
1:48:46 Sucede la desaparición de estos niños... Y pasa el tiempo... Pasan aproximadamente seis meses... Medio año... El guardaboscas que cuenta esta historia... Estuvo presente en la búsqueda... HabÃa pasado todo este tiempo... Aquella búsqueda obviamente ya habÃa terminado, pero se habÃan quedado con algo, ahà en su caseta de vigilancia, en la cabaña mejor dicho. Se habÃan quedado con una hoja de cebusca, donde se ve en la foto de los niños, pegada a un lado de la puerta por donde entraban, siempre cuando entraban los veÃan. Esto los habÃan puesto precisamente cuando habÃa comenzado la búsqueda para reconocer los rostros.
1:49:35 pero por cosas de la vida se les habÃa olvidado quitarlo. El caso es que entre un chico nuevo y una noche cuando este guardabosques y este chico nuevo estaban ahà en la cabaña, precisamente este guardabosques con más experiencia le está explicando al chico las cosas que tiene que hacer, ocurre algo extraño, y es que en punto de las 3 de la mañana, cuando está todo absolutamente silencioso, cuando incluso los grillos ya no están cantando ni las aves volando, cuando hay un silencio sepulcral, escuchan cómo tocan la puerta. Y la tocan y la tocan. El guardaboscas que tiene más experiencia detiene al novato. Pues el novato inmediatamente se levanta de su silla para ir a atender. Ãl quiere que vea que tiene esa energÃa, ese potencial de seguir trabajando.
1:50:32 Pero el que tiene más experiencia le dice, no, espérate. Espérate. Estamos en un punto en donde no hay carreteras. Eso es puro sendero. No hay carreteras, no hay acceso a autos. No hay manera de que alguien se traslade con mucha facilidad al menos cinco lo escuchemos, esa es una, la segunda, no estamos cerca de ningún lugar de campistas, no estamos cerca ni siquiera de ningún otro lugar de vigilancia, por aquà es muy extraño que asà como asÃ, sin ninguna razón aparente toquen la puerta, ya eran toques, no eran simplemente golpes del viento de algún animal, eran toques de puertas, Alguien estaba ahà afuera Y estaba tocándola Pero con mucha impetud Con mucha energÃa QuerÃa que la abrieran En ese momento el guardabosques Que tiene más experiencia Se levanta y grita¿ Quién es? A ver si reconoce alguna voz Pero del otro lado Escucha una voz tenue Una voz muy aniñada Y le dice Estamos perdidos Por favor,¿ nos pueden abrir la puerta?¿ Nos pueden dejar pasar? Queremos entrar con ustedes.
1:51:58 Las voces son de niños, lo cual seguramente para aquel guardabosques que tiene más experiencia, lejos de tocarle el corazón para ir a abrir inmediatamente porque son niños, no le hace dudar todavÃa más.¿ Qué hacen dos niños? en este punto del bosque vuelvo y repito no es ningún lugar de campistas por lo tanto no hay ninguna familia que esté cerca no han pasado autos y aún asà si se hubieran perdido de verdad no hubieran llegado hasta acá es muy difÃcil llegar hasta ese punto del bosque es entonces cuando el guardabosques se adelanta y les pregunta me pueden decir sus nombres por favor quiero reconocerlos para ver si tenemos algún reporte de perdido obviamente sin abrir la puerta en ese momento ven dos sombras que se van acercando a la ventana que está a un lado de la puerta del lado izquierdo y ellos reconocen a aquellos niños porque aquellos niños son los mismos que tienen en la otra pared pegada con ese letrero de se busca eran los niños perdidos Los niños que se habÃan perdido hace seis meses HabÃan vuelto Ahà se encontraban Y mientras que el guardabosques novato Estaba muy feliz pues HabÃa tenido
1:53:30 pocos dÃas de haber entrado Y ya iba a salir tal vez como un héroe Por haber encontrado a aquellos niños Por regresarlos a sus familias El guardabosques con más experiencia Esto le hace dudar más y conforme pasan los minutos empieza a sentir un miedo, un miedo como pocos, porque él empieza a ver a los niños ahà por la ventana, y luego ve a los niños ahÃ, en el cartel de Se Busca, vuelve a ver a los niños ahà en la ventana, vuelve a ver el cartel, sà son ellos, pero todo es muy extraño, él empieza a ver la ropa de los niños, los niños visten muy pulcramente, la ropa está limpia, No tienen suciedad, no tienen rasguños, ni siquiera en la cara. Su pelo está intacto.
1:54:27 Era como si los hubiera sacado del cartel y los hubieran plasmado ahÃ, a un lado. Creo que si están escuchando todo esto con suma precisión, ya están entendiendo. No hay ninguna forma en que esos niños hubieran estado seis meses solos en el bosque, y hubieran aparecido simplemente de la nada, con su ropa intacta, manteniendo su peso, sin ningún rasguño, y sin ninguna expresión en su cara, sabrán que las personas que pasan tanto tiempo en soledad, e incluso en ese tipo de sitios, tienen una mirada muy diferente, e incluso con ojeras, las personas que se pierden, Bueno, aquellos niños no tenÃan nada de eso. Y es ahà cuando el guardabosque les dice... Ustedes no son niños. No les voy a abrir la puerta. Esos niños se perdieron.
1:55:27 Y de seguro ustedes... Que no sé qué es lo que son... Son los responsables. El guardabosque es novato, que era un chico joven. Obviamente está muy confundido. No sabe por qué este guardabosque, que tiene más experiencia... Está tratando hacia los niños, pero... Los niños en ese momento pasan de tener una cara melancólica, que les están poniendo a los guardabosques esa cara de tristeza como para convencerlos, para pasar a una cara que podÃamos decir era endemoniada. Los niños empiezan a sonreÃr, los niños empiezan a abrir incluso más los ojos, como si los párpados se fueran más y más hacia atrás. SeguÃan teniendo una cara humana, pero era muy diferente. Era como si su piel se estuviera restirando hacia atrás. Y manteniendo esa sonrisa, esa mueca, esa sonrisa monstruosa. Obviamente esos niños no eran humanos. Después de escuchar esto, los niños manteniendo aquella sonrisa, fueron retrocediendo y se metieron entre el bosque que se encontraba enfrente, pasando ese camino, ese sendero de tierra, para simplemente ya no aparecer.
1:57:01 Esta historia se tiene como un hecho real y como una de las leyendas más perturbadoras que han sucedido en los bosques de Virginia. La siguiente historia viene de parte de Pablo Zaragoza. Pablo no vivió esto, pero tiene una muy buena fuente la cual se lo contó. No es sin más ni menos que su padre. Su padre fue guardabosques y trabajó en un área muy concurrida por turistas aquà en México. Este bosque tenÃa un área designada para Para familias, para parejas, para extranjeros Que quisieran venir y explorar ese bosque mexicano lleno de fauna y muy hermoso Era un área destinada para personas, asà que todo estaba muy urbanizado Las cabañas tenÃan electricidad, tenÃan un parque en el centro Y todas las cabañas se encontraban haciendo un cÃrculo Obviamente con un terreno muy extendido y era rodeado por árboles. Para llegar a este sitio de cabañas, uno se tenÃa que adentrar en el bosque y caminar por
1:58:32 un sendero muy largo, tal vez durante unos 40 minutos. Durante el dÃa era hermoso, durante la noche predominaban las fogatas y las fiestas. Como guardabosques tienen como regla principal proteger la fauna y proteger también al cliente. Entonces ellos eran los intermediarios para evitar que las personas se pasaran de listas con la naturaleza y para que la naturaleza no entrara a ese pequeño espacio designado para las personas. Esto quiere decir fauna y demás animales, ¿no? Animales que tal vez no eran peligrosos pero podÃan espantar a las personas.
1:59:18 Una cosa muy importante y es que después de cada fiesta, de cada noche, de cada convivio, los guardabosques tenÃan que ir con una bolsa y un pico para recoger basura, que ya sea dejaran ahà los turistas o las familias, pues tenemos que recordar que hay personas que no tienen conocimiento, simplemente no tienen valores y dejan tirada basura, dejan tiradas colillas de cigarro, latas de cerveza, jugos, etcétera, bolsas, cosas que pueden perjudicar a la fauna, y es ahà donde entran los guardabosques a recoger todo eso, obviamente esto lo hacen durante la noche, cuando todos están dormidos en horas de la madrugada, esa es una de las tareas que se tienen que llevar, el caso es que cuando van recogiendo esta basura, pasan enfrente de cada cabaña, Obviamente todas las cabañas se encuentran con la luz apagada Y solamente algunas excepciones Este guardabosque se encontraba pasando enfrente de la cabaña recogiendo la basura Cuando en eso él se da cuenta que hay un pedazo de papel saliendo de la puerta Asà a pie de la puerta Tal vez habÃa caÃdo, tal vez el aire lo habÃa volado Pero el caso es que la nota parece ser arrancada de una especie de cuaderno Al tomarla y verla, nota que es una
2:00:49 hoja nueva No tiene rastros como si hubiera tenido algo de tiempo ahà Parece que recientemente habÃa sido arrancada Y vio el mensaje que habÃa en esta nota Un mensaje que lo dejó algo perturbado de primera instancia Solamente tenÃan las palabras grabadas Ayúdame escritas con un tipo de lápiz. El guardabosque se está acostumbrado a lidiar con algunas bromas que infantes, niños muy pequeños e inmaduros hacen de vez en cuando, asà que él pensó que era algo de eso.
2:01:30 Tomó simplemente la nota, la arrojó a la bolsa y siguió en lo suyo, no le prestó mayor atención a aquel percance. Pasa el dÃa, pasa la noche y él vuelve a ir a recoger la basura y él nota que aquella cabaña está ocupada, no porque hubiera visto personas entrando y saliendo de ella, sino que ve una campana, una campana con un listón rojo. Eso es una señal que los guardabosques y también el área de administración pone en cada cabaña que ya está ocupada, si no tiene esta campana en el pequeño techo que está saliendo, significa que es una cabaña deshabitada, pero aquella tiene aquella campana, o sea que alguien la estaba rentando, el guardabosque sigue yendo, recoge la basura y se encuentra con la misma nota, pero esta vez tiene un mensaje diferente grabado, el cual decÃa, por favor ayúdame, no me ignores. Al guardabosque se le hace extraño, de nuevo la nota está saliendo por debajo de la puerta, asà que perfectamente alguien desde adentro la pudo haber echado hacia afuera. El guardabosque es confundido y algo ya perturbado, toma la nota y se va, pero enseguida se regresa. como tratando de encontrarle algo de sentido, agarra la nota y la echa hacia adentro de la cabaña.
2:03:03 No pasaron ni dos segundos cuando la nota la aventara nuevamente desde adentro hacia afuera. El guardabosques esta vez toma la nota y se la lleva, y da aviso a sus demás compañeros. A pesar de que ellos son los guardabosques y que ellos son, por asà decirlo, la ley que hay que respetar en el bosque, tienen reglas y tienen ciertas limitaciones. Una de ellas es jamás entrar a una cabaña cuando está ocupada si no existe algún tipo de excusa para hacerlo, algún tipo de motivo. Pero un motivo bueno, ya que es invadir la privacidad de las personas.
2:03:43 Y ellos no son policÃas, no son ningún tipo de ley. judicial por asà decirlo para tener esa libertad y si querÃan entrar primero tenÃan que pedirle permiso también a las personas que eran dueñas de estas cabañas asà que no simplemente pueden abrir la puerta el padre de Pablo explica que este guardabosques le da aviso a sus demás compañeros contactan con las personas que son las dueñas de esta cabaña y por mensaje hasta el dÃa siguiente hay que tener en cuenta que todo esto sucede en plena madrugada las personas dueñas no van a estar despiertas. Pero hasta la mañana siguiente, les dicen que sÃ, tienen toda la autoridad para entrar. Por eso a las seis o siete, cuando las personas están dispersas, cuando no hay muchas personas ahà en las cabañas, pues están haciendo actividades al aire libre, paseando entre el bosque. Los guardabosques aprovechan y entran a la cabaña, porque ellos se dan cuenta de que nadie entra ni nadie sale de ahÃ, cuando entran se encuentran con una sorpresa, y es que adentro de aquella cabaña reposa el cuerpo de una joven, esta joven ya está sin vida, y lo que es aún más perturbador, el cuerpo de la joven no tiene poco tiempo, tiene mucho tiempo, el olor de aquel cuerpo habÃa sido almacenado, debido a
2:05:15 que lo cubrÃa una bolsa y también un tapete, ya que todas las ventanas se encontraban cerradas a cal y canto. De alguna extraña manera, todo se encontraba cerrado desde adentro, pero el único cuerpo que encontraron y la única persona que encontraron adentro fue aquella joven. Cuando revisaron quién habÃa rentado la casa, precisamente vieron que era el nombre de esta chica, pero solamente ella, nadie más. Aquella chica habÃa terminado con su propia vida Cuando llegaron los forenses les dijeron Que debido al proceso ya en descomposición que se encontraba el cuerpo Diagnosticaron que la chica habÃa acabado con su propia vida Desde hace aproximadamente 6 o 7 dÃas antes Ya el deterioro estaba muy pero muy avanzado Aunque aquà surge esta duda¿ Quién estuvo aventando las notas? Asà esta chica ya no tenÃa vida. Hasta el dÃa de hoy, no se encuentra explicación de esto. Chicos, yo les quiero hacer una pregunta. Ustedes que de seguro les gusta tanto este mundo de lo paranormal Los casos bizarros, las historias de
2:06:48 terror Casos sin explicación¿ Alguna vez han encontrado con el tema de las abducciones? Seguramente han escuchado que las personas que argumentan ser abducidos Siempre son personas que o tienen problemas en su mente O tienen problemas con el alcohol O tienen problemas ya sea con diversas cuestiones En las que la sociedad siempre va y les dice. No le hagas caso. Todo lo imagina. Este. Es una persona que. Inventa cuentos. Es una persona que inventa. Que delira. Etcétera. Siempre tratando de. Menospreciar la versión de la historia de aquella persona. Aunque si buscas muy bien. También te darás cuenta.
2:07:37 Que muchas personas con prestigio. han dicho ser abducidas, y que de eso casi no se habla. Sucede que en los Montes Apalaches, que de seguro ustedes también conocen muy bien si les gusta ese tema de lo paranormal, sucedió una historia que le pasó a un guardabosques. Este guardabosques iba por una carretera entre los Montes Apalaches. Estos montes son muy grandes y se extienden por un territorio muy grande de los Estados Unidos, al norte. De hecho, el mismo gobierno admite que si te pierdes aquÃ, es muy difÃcil que te puedan salvar. Debido a lo extenso que es todo el territorio, y debido a lo boscoso que es, es muy difÃcil encontrar a una persona que se pierda en los apalaches. Y no dan garantÃas de que puedan hacerlo.
2:08:36 Entonces las personas cuando entran y acampan en este tipo de lugares, lo hacen con mucha precaución y con guÃas a veces. Este guardabosques tenÃa mucha experiencia en aquellos montes. Este guardabosques habÃa trabajado años y años en ese sector. Jamás habÃa tenido problemas con nada, ni con la bebida, ni con el cigarro, ni tampoco tenÃa problemas mentales. El caso es que esto sorprende más, cuando este mismo guardabosques dice que cuando se encontraba transitando en una carretera con su cuatrimoto, una luz que venÃa desde el cielo lo encandiló.
2:09:21 Esta luz apareció súbitamente, el guardabosques dice que ni siquiera vio cuando se iba acercando, era como si simplemente hubiera aparecido de un segundo a otro. Lo encandiló de tal forma Que el guardabosque simplemente Perdió el control Y sin querer aceleró Sus nervios y sus reflejos Lo traicionaron Aceleró más la cuatrimoto La cuatrimoto lo que produjo Es que se fue alzando Se dio un giro y cayó Afortunadamente el guardabosques Cayó un lado, la cuatrimoto al otro No le cayó encima Ya que no sufrió ninguna fractura Pero el caso es el siguiente Aquella luz no desapareció ni lo siguió, aquella luz permaneció ahà encima de él, inerte.
2:10:12 Después este guardabosques vio cómo algo iba bajando de aquella luz y cómo algo se iba materializando en medio de la carretera. Ãl dice que era un ser humanoide, y cuando me refiero a un ser humanoide, que tenÃa el aspecto de un humano, dos brazos, dos piernas, un cuerpo y una cabeza. pero que no era una persona porque era muy diferente. TenÃa lo mismo que un humano, pero diferente, en diferentes proporciones. Las manos eran más largas de lo común, los pies eran un poco más pequeños, el cuerpo era muy delgado y su cabeza era anormalmente grande. Cuando el guardabosques da más especificaciones de esto, a todas luces lo que está describiendo es un marciano como lo que comúnmente...
2:11:04 Se les dice los grises, son los marcianos más populares que se han conocido incluso en la ficción. Y es debido a todo esto, a todos estos avistamientos. El guardabosque ya no recuerda nada. Lo peculiar de esta historia es que al guardabosques, después de vivir eso y ver aquella silueta ahà parada enfrente de él, todo se le borra. Y el siguiente recuerdo que tiene Es estar sentado en una cabaña de vigilancia Enfrente de un escritorio Como si por arte de magia hubiera llegado ahà Lo raro sucede a continuación pues Cuando él cae en cuenta De que está ahà Empieza a pensar tal vez que se habÃa dormido Pero no se habÃa despertado Simplemente Ahora se encontraba ahà sentado No tenÃa sueño, no se tallaba los ojos, nada Ãl sabÃa que habÃa vivido algo raro Y aún más cuando su compañero va entrando a la cabaña Y se sorprende y le pregunta Oye,¿ cómo llegaste aquÃ? No te vi llegar¿ Dónde está tu cuatrimoto? Llegaste más temprano Llegó incluso temprano al guardabosques De su hora habitual Para hacer el rondÃn y el cambio de guardia¿ Cómo lo hizo?
2:12:30 Si no traÃa una cuatremoto Lo extraño de esto Es que cuando van a buscar la cuatremoto de este hombre Se encuentra volcada Ahà puesta en la carretera O sea que el choque no lo habÃa soñado Y posiblemente lo demás tampoco La pesadilla del guardabosque se empieza aquà Pues este dice que empieza a tener sueños raros Sueños extraños y que de ninguna noche se salva, siempre son sueños extraños noche con noche, noche con noche, y no se empieza a sentir seguro en su casa, el siente, tiene el presentimiento de ser observado por ventanas e incluso atravesando paredes, llega a tal punto en que no puede con esto y empieza a decÃrselo a sus amigos, a su familia, Ãl quiere encontrar la manera de estar a salvo. Ãl dice que no se encuentra a salvo. Y fue asà como una persona perfectamente normal pasa a ser una persona que muchos describen como una desquiciada, como una persona loca. Muy, muy extraño. El guardabosques habÃa faltado a su trabajo cerca de dos semanas pues ya no habÃa salido de su casa.
2:13:53 porque tenÃa miedo a salir, sentÃa que lo observaban, sentÃan que lo seguÃan, pero un dÃa fue a su trabajo, se presentó, y obviamente sus compañeros asà como sus jefes estaban pensando en cómo se lo decimos, o sea, él no puede seguir trabajando en esas condiciones, lo iban a tener que despedir, pero este guardabosques la tenÃa clara, él no habÃa regresado para seguir trabajando, Ãl habÃa regresado por algo más. Tomó la cuatrimoto, lo dejaron trabajar al menos normalmente por esa noche. Y fue asà como acompañado de un compañero suyo otro guardabosques. Obviamente no lo iban a dejar solo. Empezaron a transitar por aquella carretera en medio de los montes Apalaches. En aquellas carreteras escasas y desoladas.
2:14:46 El guardabosques en cierto tramo. Se detuvo y le dijo a su compañero, adiós, yo ya no puedo seguir asÃ. Ellos me van a encontrar si sigo viviendo asÃ. Pero estoy seguro que si me meto en el bosque, ellos no me van a encontrar. Su compañero le pregunta, oye Katy,¿ qué te pasa?¿ Cómo que te vas a meter al bosque? Y ni siquiera le da tiempo. El guardabosques arranca su cuatrimoto y se mete en el bosque. argumentando que ahÃ, dentro de los apalaches, no lo iban a encontrar. Este guardabosque se empieza a buscarlo, obviamente no puede, va, da el aviso, se empieza la búsqueda, pero es completamente inútil.
2:15:39 Si de por sà ya es difÃcil buscar una persona inútil, que no piensa perderse pero al final de cuentas se pierde en contra de su voluntad y hace lo que puede para volver a salir a la civilización. Ahora imagÃnense una persona que se pierde por voluntad propia y aún asà peor, que es un guardabosques, que conoce por dónde lo van a buscar y lo que él quiere, su objetivo, es ir más y más profundo. Obviamente es una misión perdida. Y fue asà como esta historia, al pasar los años, solamente se convierte en otro relato tétrico sucedido en los apalaches, en aquel bosque, sin explicación alguna. Quisiera que me contaran,¿ ustedes alguna vez han ido a algún bosque?¿ Ustedes alguna vez han escuchado alguna leyenda tétrica de estos? Me encantarÃa que lo compartieran abajo en los comentarios y aún asà estarÃa un poco más interesado si por donde ustedes viven, ya sea en su paÃs, en su localidad, hay un bosque como atractivo turÃstico. Si alguna vez han ido o si les interesarÃa alguna vez acampar en un bosque. ya sea para tener un momento de naturaleza o tal vez
2:17:11 para saber si todas esas leyendas que se cuentan son ciertas mi nombre es Alex esto fue la cripta embrujada suscrÃbete para más contenido dale like y por favor hypea este video ya que de esa manera me ayudas bastante para que youtube siga perdón siga recomendando el contenido nos vemos en otro episodio que tengas buenas noches y unas aterradoras pesadillas.
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