Maraton de Relatos de Terror de Taxistas / Historias de Horror
0:10 Hola, saludos comunidad. Mi nombre es Ulises González y les quiero platicar una experiencia que me sucedió a mà y a mi hijo. Aquella noche la recordamos cada tanto tiempo, como la vez que se nos atravesó un fantasma en media carretera. Sucede que en aquel tiempo mi hijo iba a la secundaria, yo era taxista. Y su madre me habÃa dicho que ese fin de semana, el dÃa viernes, para amanecer el sábado, se iba a quedar en la casa de un amigo. No solamente mi hijo, se iban a quedar más niños. Todo el grupito que tenÃa de amigos en la secundaria. Yo no le vi nada de malo.
0:59 Yo lo llevé por eso de las ocho de la noche. Y él iba a regresar por eso de las siete de la mañana o nueve. Los padres de este niño lo iban a llevar a casa. Yo llegué a mi casa, cené con mi mujer, hablamos y nos acostamos. Pero en eso sucede algo. De repente empieza a sonar muchas veces mi celular. Al responderlo, ya tenÃa tres llamadas perdidas, todas seguidas. E inmediatamente veo que es el número de la casa de su amigo. Llamo inmediatamente y la que me contesta es la madre del niño. Esta me dice que ocurrió un accidente. Cercano a su casa habÃa ocurrido un choque entre dos pipas. Cada una de estas llevaba ciertos quÃmicos, cierto material. Ahora no recuerdo muy bien, pero era muy volátil y muy flamable. Puede que incluso si no trataban bien las cosas, hubiera una explosión de grandes proporciones. Parte de las cuadras de esta colonia se encontraban sin luz.
2:09 casi por completo, asà que la madre de este niño me estaba llamando con su celular, me estaba diciendo que nada más querÃa informarme, pero que si querÃa venir por mi hijo, lo entendÃa perfectamente, ya que parte de las autoridades estaban pidiendo que desalojaran las casas, tan solo por mera precaución, yo le dije inmediatamente que iba a ir por él, y que gracias por avisarme, me levanté, le informé a mi esposa, ella se quedó y yo me vine. Me subà a mi taxi y arranqué. Eran como las 3 de la mañana. Transité por la carretera casi solo, asà que llegué de manera rápida. Antes de llegar al fraccionamiento donde habÃa dejado a mi hijo, tenÃa que cruzar por un puente, algo ancho y grande. Como eran las 3 de la mañana, no habÃa nadie. Lo crucé rápidamente y pude ver ahà enfrente todas las sirenas de los policÃas, de las ambulancias, y varios vehÃculos, ahà se veÃa todo el borlote que habÃa, las pipas grandes, los camiones, ahà se encontraban también, y habÃa fuego que intentaban apagar, yo no me acerqué, la prioridad era llegar con mi hijo, doblé, me metà en el fraccionamiento, que se encontraba completamente a oscuras, habÃa unas tantas personas que estaban saliendo caminando, y otras tantas que iban saliendo cada una en su auto, Llegué hasta la casa, mi hijo ya me esperaba ahÃ, en
3:39 el patio. Saludé de manera rápida y subà a mi hijo. Rápidamente todos nos fuimos. Cuando llegamos a donde podÃamos ver el accidente, yo me detuve como unos dos minutos. Tomé algunas fotografÃas y también grabé un video, tal vez de un minuto o poco más. Se los mandé a mi esposa y cuando estaba haciendo yo todo esto, Todas las personas que iban saliendo y pasando por el puente se habÃan ido. Asà que cuando arranqué nuevamente y estábamos pasando por aquel puente, lo estábamos haciendo de nueva cuenta, completamente solos. Y creo que por esto mismo nos pasó esto. Cuando estábamos llegando a la mitad, mi hijo y yo, vimos una silueta oscura que pasó enfrente de nosotros y se quedó ahà en medio del camino. No me dejó mucha distancia para reaccionar, asà que yo pensé que Ãbamos a impactar, pero no lo hicimos. Es decir, ambos vimos claramente cómo el vehÃculo la traspasó. Yo me frené. Pensé que tal vez debido a la velocidad no habÃamos sentido el impacto.
4:54 Salimos del taxi, obviamente con mucho cuidado para ver si no venÃa ningún auto, pero no habÃa nada. Empezamos a luzar con las lámparas de los celulares. Mi hijo estaba asustado y yo también, pero por más que buscábamos un cuerpo o algún rastro, no habÃa nada. Pasaron unos dos minutos y mi hijo halló algo. HabÃa un zapato ahà en el pavimento. Al levantarlo pudimos ver que era un zapato nuevo. Era un zapato que estaba siendo usado por alguna persona. Se notaba que habÃa estado recientemente dejado ahÃ. No tenÃa tiempo, no tenÃa polvo. Entonces pensamos lo peor.
5:37 Tal vez el impacto se habÃa sucedido. Fui hasta mi taxi, que era un Zuru, que para los que lo conocen son unos autos de una lámina muy liviana, muy ligera, muy débil. Si hubiera habido un impacto, tenÃa que haber pruebas en el auto. La defensa se hubiera abollado, la lámina se hubiera partido, los focos se hubieran roto. Pero no no habÃa ningún rastro, el taxi estaba en perfectas condiciones, yo estaba más confundido cada vez, pero después de checar por un lado y después por otro y otro, no vimos nada, al final de cuentas nos metimos de nuevo en el taxi y conduje directamente hasta la casa, tiempo después, tal vez como a los dos dÃas, me informé muy bien del accidente que habÃa sucedido, pues ya saben, en páginas de Facebook y también de los vecinos, uno se da cuenta. Dijeron que no solamente habÃa sido aquel accidente lo que habÃa pasado aquella noche. Una de las pipas no tenÃa frenos e iban en convoy. Por esto mismo, la que iba atrás impactó a la de enfrente. De hecho, la velocidad iba subiendo y habÃa habido una vÃctima más, una muchacha que iba saliendo de su trabajo, que estaba cruzando precisamente aquel puente que por donde nosotros habÃamos cruzado.
7:04 A esa misma altura, aquella chica se encontraba cruzando y debido a la velocidad con la que iba aquella pipa, no pudo orillarse, no pudo esquivarla. Aquella pipa la habÃa impactado y ella habÃa salido volando del puente. Fue encontrada abajo de este por las autoridades. Hasta hoy pienso y estoy seguro, Alex, que aquella silueta que vimos era su fantasma, que habÃa fallecido precisamente aquella noche, y el zapato, por obvias razones, pertenecÃa a ella, era lo único que habÃa dejado en aquel pavimento. Hasta hoy pienso en esto y me sigue provocando un escalofrÃo. Esa fue mi experiencia. Saludos a todos.
8:14 Hola comunidad de la cripta Mi nombre es Emiliano Y quiero contarles una experiencia No sin antes decirles algo Ustedes han escuchado eso de que No tienen que tomar cosas de extraños o tomar cosas que se encuentren en la calle, a mà en lo personal, jamás me habÃa pasado nada malo, siempre me ha gustado recibir regalos, sobre todo de personas a las cuales yo estimo, pero pasó que una noche, recibà un extraño regalo, proveniente de un cliente mÃo, yo soy taxista, empezar a contarles por el principio, Yo estaba conduciendo como todas otras noches, buscando pasaje. Y en eso me encontré con un joven. Era un joven, delgado. TraÃa una especie de uniforme. Tal vez pertenecÃa a alguna maquila.
9:15 Ya eran como las once de la noche. Y él me hizo la parada. Yo me detuve enfrente de él. Este joven subió y tenÃa una apariencia algo extraña. Sus movimientos eran como que torpes y... y también muy nerviosos como que iba nervioso por algo mirando de un lado para el otro mirándome a mà mirando los espejos de los retrovisores yo notaba esto pero no le decÃa nada solamente le pregunté a dónde querÃa que lo llevara aquel joven me contestó con una dirección más o menos alejada le di el presupuesto y seguà con el camino El chico por el comienzo del trayecto no quiso hablar, pero conforme iban pasando los minutos, aquel muchacho empezó a soltarse.
10:10 De hecho llegó a tal punto de hablar que ya parecÃa como que forzado, como si se forzara por ser alguien agradable conmigo. Pensé que solamente era un muchacho que trataba de encajar, asà que le seguÃa la conversación. cuando de pronto llegamos a su domicilio, antes de bajarse, me ofreció un regalo, era una pulsera, era algo bonita, de diferentes colores, me la regalaba, y claro, aparte me iba a dar lo de la carrera, yo le dije que no, pero él empezó a insistir bastante, y a final de cuentas, para que él ya se bajara y para que me pagara, terminé aceptándola, De hecho, él la puso. Ahà en el retrovisor la enganchó y después me dio el pago. Justamente cuando yo dije que sà y él se bajó del taxi, estaba muy alegre. Demasiado. Creo que podrÃa dar un salto de la alegrÃa. Me pareció algo extraño. Pero luego pensé que tal vez era un chico que no socializaba mucho.
11:21 Seguà con mi camino. Y a partir de ese momento, Alex, todo empezó a derrumbarse. Llegué a mi casa. En aquel momento yo vivÃa solo. TenÃa una novia solamente. Y cuando entré a mi cuarto de renta, noté que el cuarto se encontraba algo extraño. Yo siempre he sido muy ordenado. Dejo mi cama tendida, el escritorio completamente limpio. No dejo comida en la estufa ni en el lavaplatos. Y cuando entré de una manera extraña, todo estaba como que desordenado. No era que hubiera suciedad, sino que estaba desordenado. HabÃa unos platos limpios ahà en el lavaplatos. La alfombra se encontraba como que revuelta hacia un lado. La cama se encontraba algo destendida. No como si alguien la hubiera destendido, sino más bien como si alguien se hubiera acostado en ella.
12:22 y se hubiera levantado, vuelvo y repito, yo soy muy ordenado, y cada vez que salgo de mi cama, acostumbro a atenderla, y esa noche, aquella mañana, no habÃa sido diferente, no le tomé importancia, solamente me pareció extraño, volvà a atender todo, y me dirigà a acostarme, durante toda la noche no pude pegar ojo, y es que cada vez que yo me volteaba, porque estoy acostumbrado a dormir de lado, ya sea del lado derecho o del lado izquierdo. Siempre que yo le daba la espalda hacia uno de estos lados, sentÃa como que alguien se sentaba atrás de mÃ. Ya saben, esa sensación de cuando el colchón se hunde. Me volteaba rápidamente, pero no veÃa a nadie. Esto me pasó varias veces.
13:16 Tanto asà que como a las cuatro de la mañana me levanté de la cama y y me senté en una silla que tengo ahà en una barra, y me quedé mirando hacia la cama, jamás me habÃa pasado esto, asà que por lo tanto empecé a rezar, no sé, soy muy religioso, de alguna manera pensé que eso me harÃa dormir, pues bien, pero no, volvà a acostarme, y de nuevo sentÃa como el colchón se iba hundiendo, tal parecÃa ser que alguien, me estaba haciendo compañÃa, a final de cuentas me terminé durmiendo en la silla, aquella noche fue la peor que he pasado en toda mi vida, salà de nuevo al taxi y me costaba conseguir pasaje, iba vacÃo prácticamente, subà solamente como a tres personas en todo el dÃa y eso era bastante poco, hablé con uno de mis compañeros que los habÃa visto entre el dÃa, y ellos me contestaron que cuando me veÃan pasar por una tienda donde siempre nos colocamos a hablar, siempre me veÃan con pasaje, decÃan que veÃan unas personas sentadas atrás de mÃ, tres para ser exacto, a lo que yo les contesté no, yo solamente llevé a tres personas, pero en el transcurso de todo el dÃa, y todos ellos iban solos, todos se me quedaron viendo, Al parecer, las
14:50 personas veÃan que yo transportaba a tres personas en los asientos traseros, cuando yo iba completamente solo. Esto me empezó a dar una muy mala espina, pues en ese transcurso del dÃa yo también notaba ciertos murmullos que venÃan de la parte de atrás. Escuchaba como algunas personas hablaban y eso me ponÃa algo tenso. De hecho, subà el volumen del estéreo para no prestar atención a esto. Pensé que era mi subconsciente, pero estas eran demasiadas coincidencias. Mis amigos que veÃan a tres personas atrás de mà y yo escuchando los murmullos precisamente atrás. Terminé yendo con una amiga que le sabe a la brujerÃa, que le sabe a todo ese tipo de cosas. Y ella me dijo que muy probablemente a mà no me habÃan embrujado, sino es que Me habÃan pasado algo, ya que si yo no veÃa nada, si yo no sentÃa ningún malestar, probablemente no eran a mà a quien habÃan embrujado, pero que traÃa algo que tenÃa aquel embrujo. Empezamos a hacer memoria y ella me empezó a decir que le dijera todo lo que yo habÃa recibido en un corto tiempo. Entonces llegamos a aquella pulsera. La bajé del taxi. y ella tan solo al verla me dijo, es esto, reconozco su esencia,
16:22 te repito, ella le sabe mucho a esto, de hecho hace limpias, hace trabajos, me dijo que lo mejor era, que lo mantuviera guardada, que le iba a quitar el embrujo, pero que no la tirara, que era peligroso, tal vez porque alguien pudiera encontrarla, pero que a mà no me iba a pasar ya nada, Recuerdo que me barrió con diferentes hojas e hizo más trabajos conmigo. Nos llevamos toda la noche ahÃ. Afortunadamente, ya no volvió a pasar nada malo. Si bien llegué a mi cuarto de renta algo asustado, pensando que tal vez, de nuevo, alguien se iba a estar sentando atrás de mà cuando yo estaba dormido, esa noche no pasó. Me acosté, me di la vuelta. y no volvà a sentir a nadie, las cosas paranormales, dejaron de suceder, el pasaje continuó, ya nadie veÃa aquellas siluetas sentadas atrás de mÃ, y aquella pulsera aún la mantengo guardada, en una caja de madera, con un candado, es por eso que les digo, y también a ti Alex, tengan cuidado con lo que reciben, Por más mÃnimo que sea, uno no sabe qué es lo que aguarda en realidad aquellos regalos.
17:51 Hola Alex y hola comunidad de la cripta embrujada. Les quiero contar una experiencia curiosa y aterradora que me sucedió. No sé si se puede catalogar como paranormal, pero créanme, me aterró durante una semana completa. Verán, yo soy taxista, y como taxista, a veces uno tiene que conseguir clientes por donde sea. A veces las cosas están muy vacÃas, es decir...
18:40 A veces uno no encuentra pasaje Por más que ande la vuelta y vuelta Es imposible conseguir a alguien Sobre todo en dÃas entre la semana Ya pasadas de las 11 de la noche Asà que yo recuerdo que hice tarjetitas PonÃa mi nombre, mi número de celular Y les daba la certeza de que llegarÃan a su destino Sanos y salvos Esto me favoreció bastante era una época donde todavÃa no habÃa Uber ni Didi, entonces me empezaron a llamar diferentes personas, asà que por lo tanto cuando yo veÃa un número desconocido, pues inmediatamente contestaba, a lo mejor era un cliente nuevo, o era un cliente que yo no habÃa agregado, o era un cliente al que le habÃan pasado un número, otra persona, como sea habÃa muchas probabilidades, el caso es que una noche, Justamente cuando ya me dirigÃa a mi casa, entró una llamada a mi celular.
19:42 Chequé el número y no lo conocÃa. Al contestarlo, del otro lado de la llamada me atendÃa una señorita. Por su voz, puedo sospechar que tal vez era una chica de entre sus 20 a sus 30, 35 años máximo. Se escuchaba una voz joven, pero no de niña, sino de una mujer. Aquella mujer... me pidió que si la podÃa llevar a tal lado, no voy a dar muchas explicaciones respecto a eso, ya que es un tema algo delicado, y más adelante verán por qué, yo le contesté que sÃ, sin ningún problema, que me dijera dónde podÃa encontrarla, quedamos de acuerdo en una parada de buses, cerca de su empleo tenÃa entendido, justamente, cuando me faltaban como 15 o 20 minutos para llegar a donde habÃamos acordado de encontrarnos, recibà otra llamada, por el número de celular que recientemente me habÃa llamado, pude identificar rápidamente que era ella, tal vez me estaba llamando para ver si ya venÃa en camino, cabe destacar que eran las once y media, y obviamente las mujeres se ponen algo nerviosas cuando están esperando solas en una parada de camión, o de autobús, contesté rápidamente, para decirle que lleve en camino que ella estaba cerca, pero en eso del otro lado de la llamada, no encuentro aquella voz de aquella mujer, con lo que me encuentro, es como una serie de gritos,
21:15 gritos desgarradores, bastante gritos, gritos precisamente de alguna mujer, yo trato de calmar la situación, le pregunto si está todo bien, pero aquella mujer no deja de gritar, no deja de pedir ayuda, me aterré en ese momento, colgué el teléfono, y pisé el acelerador, para llegar lo más pronto posible a aquella parada, pero al llegar, ya no habÃa nadie, absolutamente nadie, la chica no me dio su nombre, no me dio nada, solamente quedamos de acuerdo en encontrarnos ahÃ, asà que no tenÃa un medio por el cual buscarla más que su número de celular, Yo la estuve esperando, pero nadie llegó. En ese momento pues, encendà el auto y me fui. Pasó ese dÃa Alex. A la mañana siguiente, comenzó mi dÃa normal. Obviamente estaba algo confundido por lo que habÃa vivido la noche anterior. Pero al caer las once y media, y en esta ocasión ya encontrarme en mi casa con mi familia, aquel número de celular volvió a entrar a mi teléfono. Lo reconocÃ. Contesté inmediatamente. Los mismos gritos se escucharon. Obviamente eran diferentes, no era como si fuera sido una grabación. No era una grabación. Los gritos se oÃan diferentes y decÃan diferentes palabras. Más allá de auxilio, más allá de por favor. No me quedó
22:46 de otra más que colgar. Y a la noche siguiente se volvió a presentar lo mismo. Me volvÃan a llamar y al contestar escuchaban los gritos. Tal vez porque creÃa que era una broma, empecé a contestarles que ya no me llamaran, que no iba a caer en sus juegos, en sus chantajes. Pero no habÃa ninguna otra voz más que la de la mujer. Y justamente cuando yo hablaba, esta se calmaba un poco para decirme otra vez que la ayudara, que no la dejara ahÃ. Yo estaba cada vez más nervioso. Cuando en eso me entero que precisamente más adelante de aquella parada, habÃa desaparecido una mujer, una chica, su familia la estaba buscando, y estaba poniendo fotografÃas, yo no sabÃa si era la misma mujer, te repito, aquella chica solamente me llamó, no me dio ni siquiera su nombre, ni siquiera sé cómo lucÃa, pero aquellas extrañas llamadas, con gritos de fondo, pidiendo ayuda, todas las noches se repetÃan en mi celular, tuve que cambiarlo, No solamente el chip Cambié el celular por completo Cambié el número Me compré otro Y aquel celular lo terminé desechando No sé por qué todas las noches RecibÃa aquella misma llamada Jamás me pidieron dinero Jamás me amenazaron Era solamente aquella chica pidiendo ayuda No sé si en realidad Aquella muchacha necesitaba ayuda
24:19 O tal vez era su espÃritu Que me llamaba todas las noches a la misma hora en la que ella habÃa perdido la vida. Es algo que me pongo a pensar de vez en cuando, justamente cuando estoy escuchando tus relatos. Esa fue mi experiencia. Gracias por compartirla. Trabajo de brujerÃa Hola Alex, y hola a toda la comunidad de la cripta embrujada. Les quiero contar la experiencia de mi padre.
25:04 Mi nombre es Rogelio Mata, y el nombre de mi padre es Antonio. Esto le sucedió a mi padre hace muchos, pero muchos años, en aquellos años de los 90, cuando todavÃa las aplicaciones de transporte ni siquiera se asomaban. tales como Uber, Didi, el trabajo de taxista era muy bien remunerado, tanto asà que incluso existÃan empresas que se dedicaban plenamente a ello. Estas empresas compraban diferentes autos, los cuales los ponÃan a trabajar, y para ellos contrataban a diferentes choferes, de preferencia que vinieran con buenas cartas de recomendación, Mi padre entró a trabajar a una de ellas... Ya tenÃa algo de experiencia...
25:59 Por lo que entró rápidamente... Mi padre me cuenta lo siguiente... Que él habrÃa estado trabajando ahÃ... Aproximadamente algunas... Dos semanas... Tres semanas cuando mucho... Cuando en eso... Recibió una llamada por radio... De la central de los taxis... Le dijeron que lo querÃan a él especÃficamente... para un servicio, que la persona, que querÃa que le llevaran al aeropuerto, lo querÃa a él precisamente, esto era algo extraño, y les voy a platicar por qué, y es que la persona que pedÃa el taxi, pedÃa precisamente eso, el taxi, daba el número de serie de aquel taxi, no dijo el nombre de mi padre, lo cual era muy raro, ya que si habÃa casos que algunos clientes, pues querÃan moverse con cierto personal, pero cuando pedÃan este, siempre lo decÃan por su nombre, ya sea Gerardo, Alejandro, Tomás, etc. Cada taxi que tenÃa la empresa, tenÃa un número correspondiente a este, que se encontraba ya sea al lado o atrás de ellos.
27:17 Por este número se identificaban los taxis, pero solo para la empresa. Era raro que un cliente pidiera algún taxi por este número. Como les dije, parecÃa raro, pero a final de cuentas, mi padre tenÃa que asistir. Fue hasta la casa. Esta estaba ubicada en un barrio de bajos recursos. Se notaba que muchas casas incluso estaban abandonadas. Y cuando llegó al domicilio de supuestamente quien habÃa pedido la carrera, salió una anciana, una viejicita Vestida completamente de negro Incluso caminaba algo encorvada Esta traÃa cargando una bolsa negra De esas como de basura Fue simplemente al taxi Abrió la puerta Y muy relajadamente Se sentó en los asientos traseros Le dijo buenas tardes a mi padre Y se le quedó viendo su rostro Mi padre le dijo la tarifa que iba a hacer De ese lugar al aeropuerto pero la viejecita no le hizo caso, solamente se le quedaba viendo.
28:25 A mi padre ciertamente, él platica que esto le incomodó, pero decidió seguir trabajando. La viejecita después de estarlo viendo fijamente algunos dos o tres minutos, sin decir ni una sola palabra, le dijo que comenzara el viaje, que no habÃa problema, que el dinero que fuese, ella lo traÃa. Mi padre comenzó el viaje y y por este, la viejita le preguntó lo siguiente, disculpa muchacho, tú en este taxi,¿ verdad que no trabajabas? A lo que mi padre le respondió que no, que él acababa de entrar a la empresa hace aproximadamente dos semanas y media, y que este taxi se lo habÃan dado, a lo que ella le respondió que si él conocÃa, un chofer algo relleno, con bigote y barba, que no tenÃa cabello, que curiosamente ella recordaba, conducà este taxi, con ese número de serie que este traÃa.
29:29 Mi padre no sabÃa qué responderle pues, hasta ese momento conocÃa a muy pocos choferes de la empresa, y pues no sabÃa si a aquel chofer al que se referÃa esta anciana, seguÃa trabajando ahÃ, o simplemente habÃa renunciado, se habÃan abierto vacantes. Mi padre le dijo que no lo sabÃa, que honestamente casi no conocÃa a nadie pero que probablemente si ella habÃa pedido un servicio con este taxi y ese chofer la habÃa atendido a lo mejor simplemente lo habÃan movido de unidad aunque era muy extraño lo más posible es que ya no se encontraba trabajando con ellos en ese momento la anciana esbozó una pequeña sonrisa y le dijo a mi padre deténgase aquà me bajo Cabe recalcar que todavÃa no llegaban al aeropuerto. La viejicita le dijo que no se preocupara, que le iba a pagar la carrera completa, lo cual hizo al instante. Mi padre siguió con su trabajo y en la segunda carrera que tuvo, el segundo servicio, subió a una joven que iba vestida de traje, posiblemente al trabajo. Esta le preguntó qué era lo que traÃa atrás. que habÃa una bolsa negra que a lo mejor a otro cliente se le habÃa quedado mi padre en ese momento hace memoria recuerda que la
31:01 ancianita habÃa subido con ella muy probablemente la habÃa dejado ahà esta joven le pasó la bolsa a mi padre la cual simplemente dejó en el asiento del copiloto él siguió con su camino y una vez dejando a aquella joven decidió tomar la bolsa Y abrirla levemente. Ya que esta tenÃa un nudo muy simple. Dentro de ella. VenÃan cuerpos de gallinas. Algunas fotografÃas. Y restos de lo que parecÃan. Ser huesos humanos. TenÃa toda la pinta. De que era un trabajo de brujerÃa. Mi padre en ese momento se puso muy nervioso. Tomó un palo. Y bajó con eso la bolsa del taxi. Aunque él creÃa que para este momento ya era inútil. Aquella bolsa habÃa viajado con él mucho tiempo. Y la habÃa tocado. Tal vez el embrujo.
32:02 Ya estaba prácticamente asegurado. Pasaron los dÃas. Pero a mi padre no le pasó nada. Al pasar algunas semanas. Una noticia se corrió por toda aquella empresa de taxis. Y es que uno de sus choferes. o más bien ex choferes, habÃa tenido un accidente, pero un accidente bestial, en el cual habÃa perdido la vida, de una horrible forma, según lo que le comentaron sus compañeros, es que aquel chofer, era el mismo que traÃa su taxi, antes de que mi padre entrara a trabajar con ellos, le dijeron también que, se habÃa salido de trabajar, por un accidente que él mismo habÃa provocado. Se decÃan entre los choferes algunos secretos, y este chofer les dijo que sin querer la habÃa pasado por encima a una viejecita en una columna de escasos recursos, que él alcanzó a ver por el retrovisor que ella todavÃa se movÃa en el piso, pero que simplemente por el miedo decidió seguir adelante. No se detuvo ni siquiera a recogerla... Mi padre explica que... Aquella viejecita...
33:23 Era la misma bruja que se la habÃa subido el dÃa anterior... Y que ella estaba buscando venganza... Que tal vez la brujerÃa... Que dejó en aquel taxi... Fue precisamente para aquel chofer... Que a pesar de no estarlo conduciendo... HabÃa pasado mucho tiempo arriba de él... Conduciendo este taxi... Por lo tanto... habÃa dejado energÃa o aura, como quieran llamarlo. Bastó simplemente con subir aquella brujerÃa al taxi para que ésta le afectara al otro. Por suerte la brujerÃa no iba enfocada a mi padre, a lo que no le pasó absolutamente nada. Desde ese momento en adelante, mi padre tuvo muchÃsimo cuidado con qué tipo de personas subÃan a su auto El CatrÃn del Cementerio Hola Alex Quiero que mi nombre Permanezca en anonimato Les quiero contar una experiencia que tuve Hace aproximadamente Unos 4 o 5 años Cuando en ese tiempo Era taxista En aquella noche yo me encontraba conduciendo HabÃa habido lluvias, no torrenciales, ni
34:57 siquiera habÃa tormenta, sino solamente dÃas lluviosos. Pero para mala suerte de algunas colonias y algunas calles, estas constantes lluvias habÃan desencadenado en que ciertas partes prácticamente se encontraran inundadas, a lo que los taxis y cualquier auto, incluso camionetas, no tuvieran acceso. Era prácticamente imposible. Debido a esto, habÃa muchas personas solicitando servicio. E incluso de madrugada. Ya que ciertas zonas de transportes ya no pasaban por sus paradas, por sus lÃneas, podrÃamos decirlo. Y habÃa mucha demanda. Era raro que yo me quedara a trabajar hasta tan tarde.
35:45 Pero debido a que tenÃa ciertos clientes, e incluso clientes que... no les habÃa dado servicio en años, me estaban llamando, debido a la situación actual, muchas personas ocupaban taxi, y es por eso que a la una de la mañana, ahà me encontraba yo, conduciendo, cerciorándome de qué carreteras, qué calles, por qué caminos podrÃa irme, debido a que era la una de la mañana, la carretera por la que yo venÃa, se encontraba casi totalmente solitaria, No habÃa nadie afuera. Me dirigÃa en ese momento a recoger un cliente que por motivos del agua se habÃa quedado varado. Yo iba por una carretera muy bien iluminada, Alex, y quiero recalcar esto.
36:35 Los faros iluminaban muy bien, casi casi en su totalidad, a excepción de algunas sombras que proporcionaban algunos árboles que se encontraban en medio de cada carretera Yo iba viendo el camino, Alex. Yo no iba distraÃdo. Yo no iba viendo el celular. No iba viendo hacia ningún lado. Iba mirando hacia enfrente. Y a pesar de esto, me tomó completamente desprevenido. De una de las sombras de los árboles salió caminando un hombre a una escasa distancia de mi taxi. Creo que te puedo decir que incluso estaba esperando precisamente el momento de en que yo estuviera cerca para pasar, vi a aquel hombre en cuestión de segundos, iba vestido con un traje, y con un sombrero muy alto, también tenÃa un bastón, iba vestido de forma elegante, yo lo vi, y a pesar de que actué rápido, no pude hacer nada, di el volantazo, debido a que habÃa llovido, la carretera se encontraba mojada, y a pesar de que no iba a una velocidad alta, simplemente resbalé vi como claramente el cuerpo de aquel hombre se acercó y esperaba el impacto pero te juro que este jamás sucedió yo atravesé el cuerpo de aquel hombre lo atravesé sin más debido a
38:06 cómo llevaba el taxi y debido al descontrol que tenÃa en ese momento terminé subiéndome al camellón y terminé impactándome con uno de los faros de las luces del centro Por suerte... Alcancé a frenar... Más o menos bien... Y el taxi no sufrió... Ninguna averÃa... Ningún golpe potente... PodrÃamos decirlo... Tan solo habÃa sido la bolladura... El motor se encontraba intacto... Al igual también que las luces... La pila... Todo estaba en orden... Por suerte yo también... Me bajé del taxi... Y varias personas se acercaron... Como te platiqué... HabÃa algunas que estaban varadas... Debido a que casi ningún auto o transporte pasaba HabÃa algunas personas que incluso en la nada total Estaban esperando algún taxi o algún familiar que fuera por ellos Cuando se acercaron conmigo Me preguntaron, oye, vienes ebrio¿ Qué te pasó? ¿Derrapaste? Yo les decÃa que no Que no y que estaba preocupado porque un hombre Se habÃa atravesado de la nada HabÃa salido de uno de los árboles Y habÃa atravesado la carretera... A muy pocos metros de distancia... Las personas simplemente se me quedaron mirando...
39:27 Voltearon a ver a todos los lugares... Y me dijeron... En repetidas ocasiones y diferentes personas... Que ahà no habÃa ningún hombre... Que ningún hombre habÃa pasado... Que si estaba seguro... Que yo no me habÃa metido nada... A final de cuentas... Y por más que busqué... Al igual que otras personas... No encontramos a nadie No pude sacar el taxi Por lo que tuve que llamar a una grúa Que debido al tiempo Obviamente iba a tardar Me fui y me senté enfrente No podÃa estar en media carretera Solamente bajé mis cosas personales Y me senté a ver a mi taxi Ahà a la lejanÃa En lo que llegaba la grúa Incluso policÃas tampoco habÃa Y cuando estaba sentado simplemente observando mi auto se acercó a mà el sepulturero resulta que habÃa chocado precisamente enfrente de un cementerio este se me acercó y se sentó a un lado mÃo me ofreció un cigarrillo el cual lo tomé casi de manera inmediata y me preguntó chocaste con el catrÃn verdad no eres el primero algunas personas lo ven y otras personas tienen la fortuna De que nunca se lo encuentra... Yo estaba muy confundido por lo que este hombre me habÃa dicho...
40:54 Asà que le pregunté...¿ De qué CatrÃn me habla? El hombre... Aquel que viste a media carretera...¿ No te lo imaginaste? Es un hombre vestido de negro... Con un sombrero y un bastón... Viste de manera muy elegante...¿ No es asÃ? Eso fue lo que viste, ¿verdad? Lo que aquel sepulturero... Me habÃa dicho... Eran las mismas caracterÃsticas... Que yo habÃa visto de aquel hombre... Ãl me platicó que... No se sabe si el CatrÃn... Está enterrado en aquel cementerio... Pero lo que sà se sabe... Es que en dÃas de lluvia... Enfrente de aquel cementerio... A veces... Se presenta al CatrÃn...
41:36 Y precisamente se le presenta a los autos... Para que estos derrapen... Y si tienen la mala suerte... Pues pierden la vida... Debido a estos accidentes, él me explicó que el CatrÃn es un ente, un fantasma, pero de intenciones oscuras, porque lo que quiere la mayorÃa de las veces es desencadenar accidentes, y me sugerió que si de nuevo pasaba por ahÃ, de noche y lloviendo, lo mejor serÃa reducir la velocidad lo máximo que yo pudiera, y que si veÃa a otro hombre, con ese mismo atuendo, que no lo pensara, que siguiera adelante, que a final de cuentas, lo único que sucede, es que lo traspaso, me sorprendió mucho esta historia Alex, y pese a que seguà trabajando de taxista, algunos dos años más, decidà no volver a pasar por ahÃ, en dÃas de lluvia, yo me declaro escéptico, no creo casi en fantasmas, Ni en ese tipo de historias...
42:46 Pero he de admitir que esto que me pasó... Fue una experiencia... Enteramente paranormal... Espero les haya gustado mi historia... Saludos a toda la comunidad... Mi nombre es Fernando David. Te quiero compartir una experiencia que le sucedió a mi hijo. Mi hijo es taxista, al menos actualmente, pero anteriormente, pero anteriormente, se fue metiendo en estos trabajos del transporte público, poco a poco. Primero fue microbocero, después fue carro de ruta y finalmente ahora taxista. Y si bien le han pasado cosas inexplicables... Cosas que podrÃamos decir... En el ámbito paranormal...
43:50 La que más lo traumó... La que más lo perturbó... Por semanas e incluso por meses... Sucedió cuando estaba trabajando... Como carro de ruta... Los carros de ruta... PodrÃamos decir que son como... Autobuses... Estos autos tienen su trayectoria... Tienen diferentes paradas... Y las personas se van subiendo a estos autos y las van dejando en cada una de las paradas. El precio es fijo, pero cada persona paga su pasaje. Como el trayecto es largo, de poco en poco se genera la ganancia. Pero ya a altas horas de la noche, el pasaje tiende a subir. Y por suerte para mi hijo, su ruta quedaba cerca de un antro, de varios de hecho. Villares, bares, etc TenÃa que lidiar con borrachos Pero también esto lo beneficiaba ya que En fin de semana salÃan muchos jóvenes a divertirse Y por lo regular para no agarrar un taxi que les cobrarÃa mucho más dinero Agarraban carros de ruta Tengo que aclarar que mi hijo no es una persona que dialogue mucho Es una persona que es recta Que es estricta Que no es grosera Pero eso sÃ, el don del habla simplemente no se le da. Te saluda y te despide, pero hasta ahÃ. No acostumbra a estar platicando con los pasajeros, es más, eso le incomoda.
45:24 Asà que cuando este pasajero subió a su carro, lo tomó por sorpresa cuando le empezó a hacer plática. Mi hijo dice que cuando iba transitando por esta carretera, cuando se subió este joven, tal vez de aproximadamente unos 20-24 años, notó que no se subió solo, este joven abrió la puerta, se sentó en el asiento del copiloto, y otra chica, una chica que iba vestida, pues de forma extraña, no traÃa la tÃpica vestimenta de una mujer que sale de antro, o que sale a un bar para divertirse, aquella chica tenÃa un vestido blanco, y esta se vea sentado en los asientos traseros, Casi de manera inmediata, este joven empezó a hacerle plática a mi hijo, de diferentes temas Alex.
46:15 Por supuesto mi hijo por no ser grosero, también le siguió la plática, pero cada tanto querÃa cortarla. A él le gustaba ir en silencio o tal vez ir escuchando música centrado en el camino. Por alguna razón, el joven que se habÃa subido a su auto, SeguÃa y seguÃa haciéndole plática. HabÃa esos incómodos silencios a veces cuando la plática se acababa, pero casi de manera inmediata. Aquel chico comenzaba otra plática nueva. A mi hijo esto no le habÃa pasado casi nunca. Pensó que tal vez era una persona muy parlanchina. Siguió conduciendo hasta que llegaron a la parada.
47:00 Mi hijo sabÃa que tenÃa que cobrar dos pasajes para ya que los chicos se habÃan subido en la misma distancia. Pero cuando él volteó hacia atrás, no vio a la mujer. Los asientos traseros venÃan solos. Ãl sabÃa que no se habÃa detenido. No habÃa visto a ninguna otra persona en el camino. Ninguna persona le habÃa hecho la parada. Nadie se habÃa subido aparte de ellos dos. Mi hijo le preguntó, Oye,¿ y tu amiga? Te subiste con alguien, ¿no? Aquel chico simplemente se le quedó viendo y le dijo, ay discúlpame, pensé que no la habÃas visto, por eso te venÃa haciendo plática. Mi hijo se le quedó viendo y le preguntó,¿ cómo que me estabas haciendo plática por ella? Lo que le dijo fue que desde que tiene memoria, siempre lo ha perseguido una especie de espÃritu, una especie de mujer, algunas personas la ven, otros tantos no. Pero cuando mi hijo volteó y se le quedó mirando a aquella chica, al mismo tiempo que este joven se iba subiendo al auto, él estaba seguro que mi hijo la habÃa visto, y por esto mismo empezó a hacerle plática. Este chico le dijo que no querÃa que vieran a aquella mujer, aquella mujer que lo acompañaba siempre, ya que por el retrovisor, o si es que mi hijo se volteaba para verla fijamente, se iba a llevar una imagen muy perturbadora. ya que
48:31 según este chico las personas que la ven al momento de que la miran fijamente pueden ver un rostro deforme con dos cuencas absolutamente oscuras donde deberÃan de ir sus ojos y una boca con una dentadura pútrida y muy horripilante con unos dientes enormes y deformes saliéndoles entre los labios por eso mismo aquel joven se enfocaba tanto en hacerle plática a mi hijo ya que no querÃa que volteara. Se esforzaba por distraerlo. Mi hijo simplemente se le quedó viendo, creo que como todos, como si estuviera hablando con un loquito.
49:11 El chico solamente se bajó, le pagó la carrera a mi hijo y le dijo, mira, te voy a pagar los dos. No te estoy mintiendo, pero en serio, qué bueno que no la pudiste ver. Mi hijo solamente se quedó en silencio y recibió el pago. De hecho, empezó a buscar a aquella muchacha VeÃa que ambas puertas de los asientos traseros se encontraban con seguro, asà que ella no se pudo haber bajado. Ãl quitaba los seguros manualmente, desde su lado. Mi hijo al ver que no venÃa nadie más con él, simplemente se extrañó de esto. El joven ya se iba retirando. Tal vez habÃa avanzado como unos tres pasos, de manera muy lenta. Mi hijo arrancó de nuevo, y miró por el retrovisor que tiene a un lado, y Alex... Ãl dice que pudo ver claramente como aquel chico era acompañado por una mujer de vestido blanco que iba atrás de él. Aquella chica hace segundos no se encontraba con él y ahora de la nada habÃa aparecido. Esto le bastó a mi hijo para creer en toda la historia que aquel muchacho le habÃa contado.
50:22 Recuerdo que llegó esa noche a la casa temblando y simplemente nos contó lo que habÃa sucedido minutos después. cuando dejó de estar mirando a la nada, como si estuviera en otro mundo, ya que él todavÃa no asimilaba lo que habÃa vivido, creo que todos nos ponemos asà cuando vivimos nuestra primera experiencia paranormal, simplemente nos planteamos todo, esa fue la historia de mi hijo Alex, espero puedas compartirla, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola Alex, mi nombre es MartÃn Ortiz, mi experiencia es la siguiente, verás yo trabajo como Uber y estoy trabajando en este sitio desde hace muchos años ya, ya me acople al trabajo y de hecho trabajo en los diferentes horarios y una de las facilidades que tiene esta aplicación es que es que volvió el trabajo de taxi un tanto más seguro, ya que los que piden Uber tienen su perfil, su cuenta bancaria, su nombre personal, etc., al igual que nosotros.
51:44 Entonces los asaltos o ciertas circunstancias en donde se ve implicada la delincuencia, pues a decir verdad bajaron mucho, pero tengo la mala suerte, que aún teniendo esta aplicación de mi lado, vivà algo de absoluto terror, involucrado con esta ahà me llegó un pasaje fui a recoger a aquella muchacha pues tenÃa el nombre de una chica y también la foto de esta cuando llegué a la dirección me sorprendió ver una casa que si bien no se notaba abandonada Alex se notaba bastante deteriorada además la zona en la que la iba a recoger era un tanto siniestra y no tenÃa muchas personas viviendo ahà ahà saltó mi primera alarma pensé que tal vez me iban a asaltar, pensé que tal vez era algún tipo de trampa, estaba mirando para todos lados, cuando en eso, escucho como la puerta de mi auto se abre, enseguida entra un hombre y se sienta en el asiento de copiloto, y en los asientos traseros se sube una mujer, y también otro hombre, yo estaba muy desconcertado para este momento, y yo les dije disculpen, estoy esperando un pasaje, ustedes no son, Cuando volteo a ver a la mujer, Alex, quedé helado completamente.
53:04 La chica parecÃa venir esposada de las manos. Las tenÃa hacia atrás y no podÃa moverlas. Su cara no la podÃa ver, ya que estaba cubierta por una especie de manta. No la tenÃa amarrada, solamente la tenÃa puesta arriba de su nuca y se notaba que su cabeza siempre iba mirando hacia el suelo. El hombre que se habÃa sentado a un lado mÃo Se alzó la chamarra que tenÃa y me mostró un arma de fuego. En ese momento él me dijo, no hagas más preguntas, sigue con tu camino y déjanos donde dice la publicación. Yo no podÃa hacer nada más, Alex. Estaba entre la espada y la pared.
53:46 Recuerdo que arranqué y aquellos minutos fueron los más largos de mi vida. El hombre que iba de copiloto me iba viendo con una expresión muy aterradora. como si estuviera esperando cada milisegundo que yo me moviera o hiciera un movimiento brusco para accionar su arma. Ya para este momento la habÃa sacado y la llevaba entre sus piernas. La chica iba atrás sin pronunciar ni una sola palabra, a lo que yo pensé en ese momento que tal vez venÃa amordazada. El otro hombre que venÃa con aquella chica llevaba un gorro puesto negro, el cual se habÃa bajado tapando sus orejas y parte de sus ojos. como queriendo esconderlos, pero con una mirada fácil. Era evidente que se habÃa consumido algo. Sus ojos parecÃan muy rojos. Cuando nos encontramos un retén de policÃas, créeme que empecé a temblar. Temà por mi vida en ese momento. El hombre me dijo, sigue adelante y no te pares. Yo tuve que seguir adelante.
54:50 Conseguà desviarme del retén. TenÃa miedo de que nos fueran a encontrar pues no sabÃa cómo podÃan actuar en contra mÃa. Y a pesar de que los policÃas nos pitaron, yo no me detuve. TenÃa el arma de fuego por un lado. Después de que hice ese movimiento, Alex, y de que conseguà perder a los policÃas, pues estos arrancaron y nos siguieron tal vez por unos tres minutos. El chico que venÃa a un lado de mà de copiloto me lo celebró como si fuera su amigo. Me dijo, Ese es mi gallo. Conductores como tú son los que nos hacen falta. Como si yo hubiera hecho algo bueno. Lo único que estaba haciendo era salvar mi vida en ese momento. Lo recuerdo ahora y empiezo a temblar. Llegué hasta el punto.
55:40 Las tres personas se bajaron. Y el hombre que iba de copiloto sacó su cartera y me dio mucho más dinero del que habÃa acordado la aplicación. Me dijo en tono sarcástico. Ahà tienes una buena propina. Te rifaste, ¿eh? Te rifaste. Después de eso, ellos entraron a una casa que, ahora sÃ, parecÃa completamente abandonada. El monte de esta casa que era muy grande. HabÃa rebasado tal vez el metro. En el centro estaba la casa. Los vidrios estaban rotos, las protecciones caÃdas y los muros desquebrajados. ParecÃa que nadie habitaba ahà desde hace años. Arranqué de nuevo y me fui.
56:27 Yo sabÃa muy bien que ellos tenÃan mis datos, pues ahà en la aplicación salen, eran muy listos. Los datos con los que habÃan abordado eran los datos de la chica, para evitar de alguna manera que dieran con su nombre verdadero. Pero si yo hablaba, si yo iba a la policÃa, ellos sabrÃan concretamente quién soy. Mi nombre, mi dirección, las placas de mi auto. En ese momento, Alex, yo me tuve que detener al lado de unas vÃas y replantearme todo.¿ Qué tendrÃa que hacer? Si iba, a lo mejor estas personas iban a cobrar venganza en contra mÃa. Pero si me quedaba callado y actuaba como que nada hubiera pasado, no sé si podrÃa con eso en mi conciencia. No te voy a mentir, Alex. Pasó un dÃa. un dÃa completo en el cual yo no dije nada, pero la noche siguiente, fui con la necesidad de sacar esto, y le dije a la policÃa, yo acompañé a la policÃa incluso hasta la casa, me sentà un poco aliviado llevar patrullas atrás de mÃ, lo que encontraron adentro, fueron a estos dos hombres, pero la chica ya no estaba, el dato que me perturbó más, y que me dejó muy pensativo, completamente confundido de lo que habÃa sucedido, Es que aquellos dos hombres estaban en la casa pero se encontraban sin vida.
57:52 ParecÃa ser que un objeto con filo les habÃa quitado la vida al pasar por cada uno de sus cuellos. De manera rápida, no tenÃan ni una sola marca más. De hecho, encontraron el arma. Era una navaja. Estaba en el centro de ellos, recostados en la sala de la casa, entre tierra, césped basura ahà se encontraban y por como examinaron todo parecÃa que ellos mismos habÃan hecho eso las huellas las tenÃan ahà en la navaja que extraño era todo Alex aquella mujer ya no apareció y hasta hoy vivo con la duda de por qué aquellos hombres habÃan hecho eso por qué la transportaron hasta ese lugar para simplemente ellos quitarse su propia vida Y dejarla a la deriva.
58:49 Aún si te soy sincero. A pesar de dar muchas vueltas a la cabeza respecto a este asunto. No consigo dar con una respuesta. Tal vez alguien en tu comunidad. Pueda decir algo. O levantar tan siquiera alguna idea. De lo que pudo suceder aquella noche. Gracias por compartir mi historia Alex. Te escucho todas las noches. Ahà en Spotify. Y espero que a la comunidad de criptomaniacos.¿ Les gusta esta historia? Un encargo siniestro Mi nombre es Jorge Meléndez y esta es mi experiencia. En años pasados, cuando era taxista, hubo una temporada en la que prácticamente no podÃa sacar dinero Era una temporada la cual estaba rodeada por ciertas organizaciones criminales. De esas épocas que se iban en México, casi ninguna persona querÃa salir. Las personas que se tenÃan que ver obligadas a ir a su empleo, a veces las empresas, les contrataban transportes. Era una época la cual ni siquiera las escuelas abrÃan. Los estudiantes se encontraban en sus casas, tal como sucede ahora. en ciertos estados del norte, esta época no duró mucho, pero en este transcurso, fue
1:00:25 algo que nos pegó a todos en la economÃa, debido a esto, yo tuve que verme obligado, y también en la necesidad, de tener que trabajar para estas organizaciones criminales, solamente como transportista, necesitaban taxis, algún carro, como el mÃo, que pasara desapercibido, que no llamara la atención y que fuera muy común de encontrarse en cualquier lado. Uno de estos criminales se subió a mi taxi y me ofreció el empleo. Este empleo era muy bien pagado y me garantizaban que nada malo me iba a pasar. Claro, creÃan que era yo tan ingenuo como para pensar eso, pero en las circunstancias en las cuales yo me encontraba, no tenÃa opciones. asà que decidà trabajar para ellos. Las reglas eran básicas, pero eran contundentes, y no se podÃan romper.
1:01:27 Las reglas eran las reglas. TenÃa que transportar ciertos paquetes o incluso personas, sin hacer preguntas, sin hacer ni un solo ruido, sin charlar, solamente lo que iba, y recibirÃa mi pago tal y como habÃa acordado. No tenÃa que ser nada más que conducir Y también esto era por mi bien. No tenÃa que saber más de la cuenta. Cada viaje que me encargaron fue de sumo terror, Alex. Siempre vivÃa con adrenalina de que alguien me fuera a cachar. Tanto los policÃas como los del bando contrario. Pero a final de cuentas, nada malo me pasó. Lo que les quiero platicar es una experiencia que tuve en uno de estos encargos. En una ocasión, Me llamaron y ya era de madrugada. Obviamente, no tenÃa la opción de decir que no.
1:02:22 Fui hasta el lugar donde me dijeron. Me dieron el pago, el cual era algo grande, y me dijeron que era lo mismo. TenÃa que llevarla de punto A a punto B, sin hacer preguntas, solamente transportarlo. Lo que me subieron a los asientos traseros era una caja, estilo como metálica y con plástico. Esta caja no tenÃa candados. De hecho la podÃas abrir de la manija. Una manija que se encontraba arriba. Solamente tenÃas que jalarla. Y esta se abrÃa. Me la pusieron ahÃ. Y comencé con el viaje. Por el camino. Igualmente iba nervioso. No me habÃa encontrado con nada fuera de lo común. La calle. Todo el camino. Se veÃa completamente despejado. Y también calmado. Hasta que de pronto... Empecé a escuchar unas voces... Voces de niños... Que venÃan desde adentro de la caja... Quiero que se pongan un poco en mi situación... Pónganse en mi lugar...¿ Qué es lo que hubieran hecho ustedes? La verdad es que yo tengo una conciencia... Que no me permite a veces dormir por la noche... Y a pesar de que habÃa... Trabajado para estas personas... Y también técnicamente los habÃa ayudado... Transportar niños...
1:03:45 A Dios sabe con qué fin. Eso era demasiado. Eso era algo que yo no me podÃa tolerar. En ese tiempo todavÃa no tenÃa niños. Pero no podÃa seguir con aquel viaje. Aquellos niños desde adentro. Me pedÃan ayuda. Me decÃan que lo sacara continuamente. Incluso lloraban. Yo traté de seguir conduciendo. Pensaba en las diferentes situaciones que... tendrÃan como consecuencia que abriera aquella caja si uno de los niños se iba o si los liberaba y me daba la fuga posiblemente aquella organización criminal me hallarÃa en cuestión de dÃas y me harÃan lo peor no tenÃa muy en claro qué hacer asà que me detuve cuando estos niños empezaron a llorar ya no pude contenerme me salà de mi taxi caminé de un lado hacia el otro mientras los escuchaba gritar por ayuda desde adentro, me tallaba la cabeza, me tallaba la cara, me ponÃa en cuclillas y otra vez me levantaba, hasta que finalmente fui a los asientos traseros, abrà la puerta y abrà la caja, no sabÃa en ese momento qué pensar, para cuando abrà la caja, me di con la sorpresa de que adentro de esta no habÃa niños, habÃa solamente bolsas envueltas, Las fui desenvolviendo y
1:05:16 me di cuenta que lo que transportaba eran huesos, huesos humanos. Rápidamente me empezó a entrar un escalofrÃo en todo el cuerpo. Las voces de los niños cesaron por completo. Aquellos restos simplemente eran como si me observaran desde adentro. Los diferentes huesos, los cráneos. Empecé a temblar del miedo... Y cerré de nuevo la caja... Ya me habÃa retrasado por este momento... Tomé la decisión de subirme de nuevo al taxi... Y simplemente continuar con el trabajo... No me podÃa echar para atrás...
1:05:57 Encendà la radio... Y le subà todo el volumen que pude... Subà los vidrios hasta arriba para no hacer mucho alboroto... Lo que querÃa con esto... Era que si de nuevo... Aquellos niños o aquellos supuestos niños... Empezaban a pedirme ayuda... Y yo no los pudiera escuchar... SabÃa que no eran niños vivos... SabÃa... Que eran fantasmas... Llegué hasta el punto de entrega... Las personas que me estaban esperando... Obviamente se encontraban... Armadas... Bajaron la caja... Y yo estaba nervioso... La inspeccionaron, la abrieron...
1:06:39 Algo lejos de mÃ, como algunos metros... y cuando la persona que la habÃa abierto, me preguntó, oye,¿ abriste la caja?, yo rápidamente le dije que no, que jamás la habÃa abierto, y que todo lo que le habÃan mandado, deberÃa venir ahÃ, conversaron un poco, y después echaron la carcajada, vinieron hacia mÃ, e incluso uno de ellos, me dio un poco más de propina, y me dijeron que me fuera, a lo que yo lo hice rápidamente, fui hasta mi casa esa noche y no pude dormir no pude pegar ojo hasta que salió el sol continué trabajando para esta organización pero cada vez menos y menos hasta que simplemente dejaron de llamarme tuve mucha suerte en aquel momento al pasar los meses Alex me di cuenta de algo muchas personas poderosas llámese en cualquier rama Tienen sus creencias... Sus rituales... Y créeme que en esas organizaciones... Esto también existe... Hay muchas personas que van y hacen trabajos... De brujerÃa, de santerÃa...
1:07:56 Y demás cosas... Para seguir manteniéndose en poder... O incluso para enriquecerse más... Y esto se sabe muy bien... Lo que me dijeron algunos amigos... y también personas que conocen a otras, que trabajan en organizaciones criminales, es que a veces usan estos huesos, para aquellos rituales, para según esto, seguir teniendo poder, e influencias, no son pocos los casos que se conoce de esto, y en aquella noche yo creo que lo que transporté, fue simplemente un ingrediente más, a algún ritual de alguien poderoso, porque quien más querrÃa huesos, algo que es claramente evidencia, y se puede enterrar, claro, si estos no tuvieran otro propósito, o un propósito mucho más importante, esa fue mi historia, gracias por escucharla, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola, buenas noches comunidad, mi nombre es Pablo Santiago, Alex quiero contarte
1:09:28 a ti y a todos tus oyentes una leyenda que me contaba mi padre cuando yo era muy pequeño, mi padre nació y creció en un pueblito ahà en Sonora, esto te digo que sucedió en los años setenta Ya te imaginarás que en aquel momento no habÃa carreteras. HabÃa solamente caminos de tierra, caminos de grava, caminos de chapapote. Las personas se tenÃan que mover con ayuda de caballos, con ayuda de burros, con carretas jalando. La mayorÃa de ellos tenÃan que caminar a pie. Y entre toda aquella necesidad, hubo un anciano el cual salió a ofrecer servicios locales.
1:10:13 podrÃamos decir de taxista para ayudar a estas personas como tal él no era taxista según explica mi padre él era un niño cuando pasó esto él dice que aquel anciano era un hombre muy dadivoso en la comunidad le gustaba ayudar y cada vez que iba a esas parcelas que tenÃa retiradas de su casa aprovechaba para pasar por algunas personas que se encontraban esperando algún medio de transporte para ayudarlas ya sea ir a la iglesia, ir a la escuela o ir de vuelta al pueblo. Aquel anciano tenÃa sus parcelas, algo retiradas, y siempre y cuando las personas fueran en aquella dirección, él las llevaba. Mi padre recuerda que incluso lo llevó un par de veces, completamente gratis, a la escuela. El caso fue el siguiente. Aquel anciano a veces se tardaba, le surgÃa tal vez alguna complicación y simplemente salÃa muy tarde de la parcela, TenÃa que lidiar con trabajadores, con obreros, con sus propios animales. Entonces, como no quieres, a veces uno se tarda. El caso es que aquel anciano siempre decÃa que cuando se le hacÃa tarde y salÃa con su carreta por eso de la una de la mañana e iba transitando casi completamente solo en aquel camino de tierra, pasaba enfrente de un cementerio.
1:11:39 En este cementerio, Se encontraba una banca de cemento, el cual siempre se encontraba sola durante la noche. Durante el dÃa habÃa una que otra persona, pero aquella noche no se encontraba sola aquella banca. Aquella noche cuando el anciano estaba pasando, vio a una mujer ahà sentada. Aquella mujer solamente estaba sentada ahÃ, sin pronunciar ni una sola palabra, y sin mirar hacia ningún otro lado, excepto hacia el suelo. El anciano cuenta que aquella mujer se encontraba sentada con el cabiz bajo, mirando hacia el suelo. Sus cabellos eran largos. Tanto asà que tapaban Casi por completo su rostro Su ropa era blanca Y transmitÃa una aura Muy sombrÃa Al momento que este anciano pasó a un lado de ella Sintió un escalofrÃo Como si algo emanara De aquella persona En los ranchos Alex Las personas son muy creyentes Saben muy bien Y tienen mucho en cuenta Que existen las cosas paranormales Y que lo mejor que uno puede hacer Cuando se encuentre con ellas, es simplemente ignorarlas, es simplemente rezar, pues puede que éstas se le peguen a uno. HabÃa reglas no escritas. Todas las personas del rancho sabÃan que si veÃan a una persona caminando en un camino lejano, lejos del pueblo, a altas horas de la madrugada, y
1:13:11 si uno no conocÃa a aquella persona, lo cual es muy común en un rancho, ya que todos se conocen, Significa que esa persona no es una persona viva, sobre todo si no te habla, sobre todo si solamente va caminando sin ninguna lámpara. Significa que es un espÃritu errante que va caminando en la sombrÃa oscuridad y que no tienes que hacer contacto con ella. Aquel anciano sabÃa esto. Uno se puede encontrar a veces estos espÃritus chocarreros, asà que siguió adelante y no le prestó atención. Aquel anciano siguió, pero esto no solamente pasó una vez, pasaron más veces.
1:13:55 El anciano contaba que cada vez que pasaba enfrente de aquel cementerio, veÃa a aquella mujer, sentada ahà en la banca, como esperando algo. El anciano siempre seguÃa de frente. lo menos que querÃa era detenerse este anciano le contó a los demás y obviamente las personas ya no querÃan acercarse ahà pero a veces suceden los imprevistos aquel anciano tuvo un incidente su yegua la cual siempre usaba para jalar la carreta tuvo un accidente nada grave pero necesitaba reposo asà que por lo tanto no podÃa traerla de vuelta jalando la carreta para llegar a su casa Después de atenderla, después de dejarla ahà en el corral, segura, tomó a un par de sus burros, los puso en la carreta y esos fueron los que empleó para llegar a su casa, pero para este momento ya era muy tarde, eran pasadas de las dos de la mañana. HabÃa un silencio sepulcral en todo el camino y el anciano volvió a ver a aquella mujer, pero en esta ocasión no la vio sentada.
1:15:08 Enfrente del cementerio... Sino que la vio... Caminando a un lado del camino... Como si está apenas fuera el cementerio... La vio a la distancia... Casi casi como unos 6 o 7 metros... Y aquel anciano... Atravesó por un dilema... No sabÃa si apresurar el paso... Para simplemente rebasarla... Y no mirar hacia atrás... O por lo contrario... Mantener una distancia prudente... Y a pesar de que se tardara mucho más... a evitar que aquella mujer, estuviera a un lado de la carreta, aquel anciano, optó por la primera opción, apresuró el paso, pasó a un lado de aquella mujer, cada vez más rápido, y cada vez más rápido, pensó que la habÃa dejado atrás, cuando en ese momento, sintió algo, sintió un bulto, que iba apareciendo a un lado suyo, como si éste se materializara poco a poco, cuando el anciano volteó, Giró inmediatamente de nuevo hacia enfrente. Pudo verlo por el rabillo del ojo.
1:16:13 Lo que venÃa a un lado de él era la misma mujer que habÃa dejado atrás. Se habÃa subido a la carreta. De alguna manera lo habÃa hecho. El anciano, con toda la valentÃa que pudo reunir en ese momento, sostuvo las riendas de sus animales y trató de mantenerse calmado. Ãl sentÃa la cara de aquella mujer que lo observaba. La llevaba a centÃmetros. Aquella mujer lo estaba observando. Lo pudo ver por el rabillo del ojo. El anciano estaba completamente aterrado. Temblaba por dentro. Un escalofrÃo le recorrÃa el cuerpo. Pero trataba de mantenerse templado. Trataba de mantenerse centrado. Y a pesar de que tuvo mucho miedo, no aceleró. Pero tampoco bajó la velocidad. Ãl sabÃa que no tenÃa que manifestar miedo. Ãl sabÃa muy bien que en cualquier momento que le diera una señal a aquel espectro que se habÃa dado cuenta de su presencia, aquel aterrador fantasma lo iba a tomar. Tal vez se le iba a pegar, y el anciano no querÃa eso. Llegaron hasta enfrente del cementerio, y justamente pasando enfrente de aquella banca, el peso extra, el bulto que sentÃa a un lado de él, como si alguien viniera sentado, desapareció. El anciano siguió con su camino y cuando pudo, volteó hacia atrás y vio a la mujer sentada en aquella banca de cemento, ahà donde
1:17:46 siempre la habÃa visto. Una vez que pudo, el anciano apresuró la velocidad para llegar lo antes posible a su casa. Después de lo que vivió, él jamás volvió a ser el mismo. Siempre tuvo miedo de pasar enfrente de aquel cementerio Cuando el sol se escondÃa, le advirtió de esto a todas las personas del pueblo y siempre sostuvo que era real. Era una persona que tenÃa mucho respeto, tenÃa fama de ser una persona honrada y por lo tanto no era mentiroso, las personas le creyeron. De ahà en más, aquel anciano no volvió a ofrecer servicios de taxi una vez que el sol se escondÃa, pues jamás volvió a quedarse en su parcela Después de las seis de la tarde, ya que lo que menos querÃa era encontrarse con el espectro de aquella chica una vez más. Hola Alex, te escribo esto con mucho miedo, pero creo que ya es momento de sacarlo. Mi nombre es Javier Duran y te
1:19:20 quiero compartir una experiencia que si bien no es paranormal, créeme que es de terror absoluto. Hace muchos años yo fui taxista, por ahà del año 2005-2006. En aquel tiempo, como ustedes sabrán, no habÃa Uber, no habÃa Didi. La forma en la que nos movÃamos como el transporte público era otra completamente diferente. Y yo como era novato en esto, apenas me iba incursionando en todo este ámbito, se me vino una idea brillante. O al menos lo que para mà en ese momento pensé que era una idea muy brillante.
1:20:04 Y era el de hacer folletos... Entregar tarjetitas con mi nombre, mi número de celular y ofreciendo mis servicios. Se las ofrecÃa a cualquier persona que se subiera en el taxi o si veÃa a alguna persona en el supermercado o incluso en algunas fiestas. Estuve divulgando todas estas tarjetitas con diferentes personas, bastantes. Obviamente me empezaron a llegar muchas llamadas. Yo me sentÃa muy bendecido. Pero uno nunca sabe a qué tipo de persona entrega a uno su tarjeta. Asà como tampoco uno sabe qué tipo de persona entra a su taxi. Es algo con lo que tenemos que lidiar todos los dÃas. El caso es que una tarde me llegó una llamada. Era un número que yo no conocÃa.
1:20:58 Lo contesté inmediatamente y me preguntaron si es que todavÃa estaba disponible para hacer una carrera. Asà le decimos a un servicio. Yo le dije que sÃ, con mucho gusto. Lo que yo querÃa era clientes. La persona me dijo que tenÃa que transportar a una persona de un punto A a un punto B. Vamos a dejarlo asÃ. No quiero meter direcciones. Ya que a pesar de que sucedió hace muchos años, todavÃa tengo algo de miedo. Yo fui hasta aquella dirección. Salieron dos hombres muy grandes y en medio de éstos venÃa un anciano este anciano venÃa en una silla de ruedas venÃa con unos lentes negros y bien trajeado el hombre me dijo que solamente tenÃa que transportar al anciano que era su abuelo y que por favor tuviera mucho cuidado con él que no hiciera movimientos bruscos y que por favor lo dejara dormir ya que iba algo cansado y para su edad para él ya no era recomendable que incluso sentándose se iba a dormir yo les pregunté obviamente por qué nadie lo acompañaba que si era posible que uno de ellos lo hiciera pero ellos me respondieron que no que tenÃan unos asuntos pendientes ahà y que no podÃan acompañar a su abuelo yo le dije que estaba bien pero también le pregunté si es que al llegar a aquella dirección alguien iba a
1:22:28 salir a recogerlo ellos me respondieron que sà y que no me preocupara por eso que solamente lo llevara. Allá iban a haber personas que iban a salir y lo iban a recibir. Yo inicié con mi camino. Iba muy serio, eso sÃ. El anciano no se movÃa ni un milÃmetro. Tampoco lo vi haciendo ningún gesto. Iba completamente sentado, pero sentado de una manera que no parecÃa cómoda. Verás, Alex, uno que es taxista empieza a saber cuando algunas personas se duermen simplemente se reclinan empiezan a roncar llevan la boca levemente abierta otros simplemente hacen algunos gestos el caso es que están completamente recostados en el asiento aquel anciano no lo estaba aquel anciano llevaba su cabeza en el aire pero completamente recto era imposible que durmiera asà además con los topes que habÃa con las maniobras que por más que cuidara La velocidad y en cómo las hacÃa simplemente eran inevitables. Se movÃa el taxi. Aquel hombre también se movÃa, pero de una manera muy rÃgida, como si estuviera haciendo fuerza. Es por eso que yo creà que tal vez aquel anciano no venÃa dormido. Tal vez me venÃa viendo. Asà que por lo tanto le pregunté. Oiga Mike,
1:23:59 no quiero un cigarro. Viene despierto. Pero aquel hombre no me respondió. Quedó absolutamente callado como venÃa. Yo, algo confundido, no supe qué hacer en ese momento. VenÃa incómodo, si te soy sincero. Pero justo en ese instante en el que venÃa pensando todas estas cosas, una motocicleta se me atravesó. Lo hizo de manera muy súbita, asà que tuve que frenar de manera muy violenta. Y sin creerlo, Aquel anciano se fue de cabeza y topó enfrente del asiento del copiloto. Inmediatamente le empecé a pedir disculpas. Ahora era más que obvio que sà se encontraba despierto. Pero por alguna razón, el anciano no se movÃa. ParecÃa que venÃa con una estatua, con un maniquÃ. El anciano se quedó ahÃ, con la cara reposando atrás del asiento del copiloto. Yo me tuve que orillar en ese momento. Me bajé del taxi. Me di la vuelta, abrà la puerta del pasajero y lo tuve que acomodar. Al momento de tocarlo, lo toqué muy rÃgido, muy duro, como si estuviera tocando alguna especie de tronco, alguna especie de barda. Estaba completamente inerte, petrificado en absoluto.
1:25:22 Empecé a tocarlo y empecé a decirle, May, May, May, está bien,¿ qué le pasa, don? En ese momento se le cayeron los lentes. El anciano no estaba vivo. El anciano habÃa fallecido. Yo tenÃa mucho miedo pues lo que yo habÃa pensado en ese momento era que tal vez habÃa perdido la vida ahà arriba del taxi. Pero conforme lo vi viendo, me di cuenta que no. Que aquel hombre habÃa perdido la vida ya hace algo de tiempo. Pues cuando abrió la boca... Salieron unas moscas de esta y todo el perfume que yo olÃa no era otra cosa sino algo para tapar aquel olor repugnante que este anciano emanaba, producto obviamente de la descomposición. En ese momento me di cuenta. Estaba transportando un cadáver.¿ Cómo podÃa seguir con mi camino? Pensé en ese instante simplemente dar la media vuelta.¿ Pero qué podÃa hacer? No podÃa dejarlo ahÃ.
1:26:23 Si no me iban a inculpar a mÃ, no podÃa llevarlo al destino, pues tal vez al llegar me harÃan algo a mÃ, tal vez para no dejar cabos sueltos. Y si me llegara a agarrar la policÃa,¿ qué les dirÃa?¿ Me creerÃan si les dijera que soy un taxista y me habÃan contratado para transportar a un cadáver? TenÃa muchas dudas en ese momento. Toqué algo más. Era una especie de cubito, un cubito de metal. De este cubito de metal, parpadeaba algo, algo rojo, como una lucecita, no lo toqué, solamente lo vi, y ahà lo supe, que en todo ese momento, las personas habÃan estado rastreando el cuerpo, ahora no tenÃa forma de rajarme, ellos sabÃan en dónde estaba, sabÃan que me habÃa detenido, sabÃan a dónde me dirigÃa, para acabarla de rematar, recordé en ese momento que las tarjetas que habÃa entregado, por un error, Por una simple confusión que habÃa tenido con la imprenta, me habÃan preguntado la dirección y yo habÃa puesto la dirección de mi casa.
1:27:27 Pensé que era algo del formulario, pero no. La dirección de mi casa aparecÃa en las tarjetas. A algunas se las habÃa tapado, a otras no. Entonces yo traÃa este pendiente que a lo mejor aquellas personas habÃan tenido una tarjeta que traÃa mi número de celular, mi nombre y dónde vivo. No podÃa echarme para atrás. TenÃa que seguir. Créeme que aquella fue la peor noche que he tenido en toda mi vida. Tuve que cerrar la puerta y actuar como si todo estaba bien, como si nada hubiera pasado. Seguà con mi camino. Por este me encontré con varios retenes de policÃas y militares. Afortunadamente, ninguno abrió la puerta. Pero basta decirte, Alex, que yo estaba temblando y sudando frÃo cuando pasé entre ellos. Creo que por ser taxista en aquel momento no me detuvieron. Llegué al destino. justamente unas personas me estaban esperando ellos bajaron al anciano lo bajaron inerte pero yo noté que me estaban haciendo plática ahà enfrente una persona se posó en la ventana del copiloto y me empezó a platicar de cosas muy mundanas cosas básicamente del dÃa a dÃa mientras me entregaba una propina yo sé lo que estaba haciendo me estaba distrayendo para que no me diera cuenta cómo estaban bajando aquel anciano Tal como lo habÃan hecho la primera vez cuando habÃa ido por él. Pero yo le seguà el juego.
1:28:54 Tal parecÃa ser que ellos no sospechaban de mÃ. Y por lo tanto. No tenÃan ninguna razón para hacerme daño. Y yo querÃa que esto se quedara asÃ. Me di la media vuelta con mi taxi. Y me fui de aquel lugar. Cambié mi celular. Ya no querÃa contestar llamadas. Y de ahà en más. Jamás volvà a entregarle tarjetas. A cualquier persona. Uno nunca sabe.¿ Con qué se va a encontrar? Hola, buenas noches Mi nombre es Samuel Orizaba.
1:29:52 Mi experiencia es la siguiente. Me sucedió hace aproximadamente algunos 4 o 5 años. Yo era taxista en aquel entonces. Y como todo taxista tenÃa sus clientes. Si bien me la pasaba de ruta en ruta, tratando de levantar a alguna persona que necesitara taxi y atendiendo algunas llamadas. Los taxistas que tenemos más pero más tiempo en esto. Siempre tenemos servicios fijos. Ya sea en la noche o por la mañana. Ya sea llevando niños al colegio o trayendo personas de sus empleos. Yo tenÃa una niña a la cual tenÃa que llevar todos los dÃas de lunes a viernes. Esta niña era muy simpática. A veces hablábamos. Y ya me tenÃa incluso como su amigo. Era de todos los dÃas por la mañana.
1:30:46 que yo la llevaba a su escuela, y ella se acostumbró a esto, pero una tarde, me sucedió lo que a todo taxista le ha sucedido por lo menos una vez, y es cuando a uno lo chocan por detrás, ya sea por imprudencia, ya sea por un mero accidente, la cosa es que inmovilizaron mi auto por cerca de dos dÃas, y esos dos dÃas, me tuvieron que dar uno nuevo, por suerte la persona que me habÃa rentado el taxi tenÃa varios, pero me dio uno el cual solamente lo habÃa visto parado, Ahà en su taller, esta persona, el dueño, me dijo que estaba en las mejores condiciones, que me lo podÃa llevar sin ninguna preocupación, que el carro iba a jalar, que no me preocupara por eso. Al momento que me senté en el Alex, sentà el carro extraño, pero no extraño por algo del motor, no extraño por algo que tuviera que ver con la mecánica, lo sentà extraño.
1:31:41 Porque sentÃa que iba acompañado. Lo sentÃa extraño porque sentÃa, a pesar de ir completamente solo, que alguien me venÃa observando. Y siempre de la parte de atrás. Quiero recalcar que yo no soy una persona que sea susceptible a ese tipo de cosas. De hecho, si te soy sincero, y le soy sincero a toda tu audiencia, yo soy muy poco creyente. Pero por alguna extraña razón, me sentÃa acompañado y observado. Y era una sensación que francamente Me hacÃa tener mucho miedo Pero hablaba conmigo mismo Me decÃa una y otra vez Que esto solamente era por mientras Y que de seguro tenÃa todo esto Todas estas sensaciones Porque simplemente habÃa cambiado el auto Algo que era ridÃculo pero Me lo repetÃa una y otra y otra vez El caso es que al dÃa siguiente Cuando fui por esta niña para llevarla a su colegio Pasó algo muy extraño La niña comenzó a hablar sola Comenzó a hablar como si estuviera hablando con una amiguita Yo pensé en mi mente Que a lo mejor estaba hablando por teléfono Ya ves que ahorita hay mucha tecnologÃa Y en ese tiempo también Era muy común ver personas con audÃfonos Hablando con sus demás familiares o amigos Yo pensé que la niña era una de esas personas pues La niña era una sabia en la tecnologÃa Iba con laptop, con celular A pesar de tener como 8 o 9 años Yo no le sabÃa esas cosas asà que opté por pensar eso, y es más,
1:33:12 debido a que esta niña estaba hable y hable, opté por mejor quedarme callado, para no interrumpir, pero cuando la niña se bajó se despidió de alguien, ella siempre iba y se asomaba por la ventana que da en el asiento del copiloto, para decirme adiós y despedirse, eso lo hizo, pero lo que me sorprendió es que volteó hacia atrás a los asientos traseros, y dijo, adiós Samantha, Un gusto conocerte. En ese momento yo me quedé muy confundido. Volté hacia atrás y no habÃa nadie. Cuando volteé de nuevo para ver a la niña, esta ya se estaba metiendo en la escuela.¿ A quién le estaba hablando? Opté por pensar que tal vez alguna amiguita se habÃa parado justo atrás de mà cuando estaban todos los niños entrando. Tal vez yo inconscientemente me estaba negando a ver lo obvio. Me seguÃa sintiendo acompañado. Y esto no cesó. Cuando me detuve en un puesto de tacos. Con unos amigos con los cuales yo comÃa habitualmente. El taquero ya era amigo mÃo.
1:34:17 Cuando fue y me sirvió mi orden. Me preguntó. Oye.¿ Traes carrera?¿ O vienes acompañado por un familiar? Yo le dije que no. Ninguno de los dos. El taquero me contestó. Hay una niña allá en tu auto. Está sentada en los asientos traseros. Yo le contesté en ese momento, no la hagas.¿ Cómo que una niña? Si yo vengo solo. Me levanté, y también mis compañeros, y el taquero también. Todos fuimos hacia mi taxi, y no nos la podÃamos creer. No habÃa nadie. El taquero estaba muy confundido, y si bien éramos amigos, no nos llevábamos tan asÃ. Fui y revisé las puertas. Tal vez alguien se habÃa subido, pero no.
1:35:00 Todas las puertas se encontraban cerradas, todas con llave. El taquero simplemente repetÃa una y otra vez que la habÃa visto, que la habÃa visto. Incluso la habÃa saludado, al menos ahà a la distancia. Por todo lo que resta del dÃa, seguà teniendo ese sentimiento de que alguien me estaba acompañando. Finalmente llegué a mi casa, me recosté y a la mañana siguiente volvà a ir por esta niña. La niña volvió a hablar y esta vez estaba más que seguro que no estaba hablando por teléfono. Estaba hablando con alguien, yo la podÃa ver por el retrovisor. Hablaba con alguien que se encontraba sentada a un lado de ella. Yo no dije nada. Dejé que la niña se bajara, me saludó a mà y volvió a despedirse de una tal Samantha.
1:35:49 Afortunadamente aquel era el último dÃa. Esa misma tarde fui al taller, dejé este taxi y me traje el mÃo. La sensación de sentirme acompañado se esfumó completamente. Aquel taxi tenÃa algo. Y yo no me pude quedar con las dudas. Le pregunté al dueño. Disculpa.¿ Qué pasó con ese taxi? Sucedió algo. Ãl se me quedó mirando. De una manera muy sospechosa y me preguntó.¿ Por qué?¿ Viste algo? A lo que yo le respondà no. Pero sà sentà algo. Y también otras personas miraron a una niña. Cuando el taxi venÃa vacÃo. Fueron algunas personas. Y todas vieron lo mismo. El dueño de los taxis. simplemente se me quedó mirando y como forzando todo me dijo no te creas de nada de lo que te digan son puras supersticiones al taxi no le pasó nada ya vete al cabo ya tienes el tuyo yo me tuve que ir no quise hablar más sobre el tema pero al dÃa siguiente cuando la niña se subió de nuevo a mi taxi ella solita me preguntó yo no tuve que preguntarle nada que qué habÃa pasado con aquella niña que me habÃa acompañado esos dos dÃas yo le respondà que se habÃa ido Que solamente la habÃa trasladado durante dos dÃas. Pero que ya nunca más lo harÃa. Ella lo entendió y se bajó.
1:37:07 No quise explicarle que... Jamás hubo una niña. Pues no sabÃa cómo lo iba a tomar. Tal vez espantarÃa. Y le aterrorizarÃa la idea de agarrar otra vez un taxi. Yo no querÃa ser el culpable de perturbar a aquella criatura. Asà que simplemente me lo guardé. Desde aquella experiencia. Tiendo a pensar dos veces. Cuando voy a rentar algún carro. Uno nunca sabe la historia que se trae detrás, y me quedó más que claro que van a haber algunos dueños que la ocultan. Hola, mi nombre es Luis Fernando.
1:38:05 Mi experiencia es por parte de mi hermano. Esto le sucedió hace muchos años, cuando él era joven. TendrÃa como unos 21 o 22 años en aquel entonces. Estaba pretendiendo a una chica, y cada noche que podÃa, iba a visitarla a su casa. Obviamente esta chica era mucho menor que él. TendrÃa como unos 19, 18 años. Su familia era algo estricta. pero la dejaban tener novio. Mi hermano andaba ahÃ, tratando de ganarse a los suegros, asà que cada tanto iba a visitarla. Mi hermano en ese momento trabajaba como taxista, y tenÃa algunas chicas que eran sus clientas. Estas chicas trabajaban en un centro nocturno, y salÃan por eso de las tres y media o cuatro de la mañana. Cada vez que iba a visitar a su novia, mi hermano regresaba a casa a dormir, pero en una ocasión, le pidió permiso a sus suegros y a su novia de ese entonces, que si podÃa estacionar el taxi afuera de su casa y ahà podrÃa dormir sin mayor problema. Es que simplemente gastaba mucha gasolina en ir a la casa y luego de ahà volver al centro nocturno, el cual se encontraba muy cerca de la casa de su novia. Después de estar platicando un momento, los padres de su novia lo permitieron, Le ofrecieron incluso quedarse en la sala, pero mi hermano, tratando de ganárselos, les dijo que no, que él respetaba la casa y
1:39:38 que lo más apropiado en ese momento era dormir en el taxi. De todas maneras, la colonia en donde vivÃa su novia no era la más segura de toda la ciudad, pero sà era una colonia con baja criminalidad. Casi no habÃa asaltos ni nada parecido. Entonces era seguro que él se quedara ahà dormido en el taxi. En la primera noche que se quedó dormido, solamente bajó el asiento, se recostó, y como estaba muy cansado, en cuestión de minutos, quedó rotundamente dormido. Pero de repente lo despertó un sonido. Era el sonido de una motocicleta, la cual pasaba a un lado de él, pero a mucha velocidad, la escuchó y se despertó. Esta motocicleta pasó muy rápido. Mi hermano se levantó y vio para todos lados, pero no lo alcanzó a ver. La calle estaba sola, iluminada solamente por los focos que se encontraban en las banquetas. Pero al final de cuentas sola, él se volvió a recostar, y por esa noche nada extraño sucedió más. A la noche siguiente se volvió a repetir. Los suegros le dieron permiso. Mi hermano se quedó afuera de la casa recostado en el taxi.
1:40:50 De nuevo se quedó rotundamente dormido. cuando por eso de las dos y media, tal y como la noche anterior, una motocicleta a toda velocidad pasó, mi hermano nuevamente se levantó muy asustado, y esta vez lo hizo más rápido que la vez pasada, volteó para todos lados, pero igual no vio a nadie, mi hermano estaba sumamente confundido, la calle en donde se encontraba, era recta, y medÃa bastante, era muy larga, no habÃa manera o forma, en la que él no pudiera ver la motocicleta, tendrÃa que verla como se iba alejando, pero no, solamente la escuchaba, lo despertaba cuando pasaba a un lado de él, pero ni siquiera veÃa polvo, y lo que más le parecÃa extraño es que ninguno de los vecinos se quejara, aquella motocicleta pasaba haciendo mucho ruido, y parecÃa que a nadie le afectaba, esto sucedió una tercera vez, pero en esta ocasión mi hermano la pasó muy mal, pues no se encontraba dormido, simplemente esa noche no tenÃa sueño se encontraba con los vidrios abajo fumándose un cigarrillo con el asiento reclinado cuando en eso escuchó la moto como si iba acercando a la lejanÃa él se preparó pero al momento que pasó el sonido a un lado de él no vio nada el sonido solamente se movió no habÃa ninguna motocicleta no habÃa nada él dice que le recorrió un escalofrÃo por todo el cuerpo en ese momento subió los vidrios Se
1:42:23 quedó adentro del taxi y comenzó a rezar. Se fue del lugar inmediatamente. No se quedó todo el tiempo que iba a quedarse ahÃ. Simplemente se fue y trató de pasar el tiempo restante que no era mucho cerca de aquel centro nocturno, ya que aquellas mujeres, aquellas chicas eran sus últimas clientas del dÃa. A la noche siguiente, mi hermano le contó esto a su novia y también a sus padres. Primero lo disimuló. Les preguntó que si a ellas por las noches no les levantaba un sonido de una motocicleta, pero sus padres y su novia negaron con la cabeza. Ellos decÃan que no escuchaban ninguna motocicleta en ese momento, pero que anteriormente sà habÃan escuchado una. HabÃa una que escuchaban todas las noches y que hasta cierto punto a ellos y a los vecinos ya los tenÃa hartos.
1:43:18 Mi hermano les preguntó que si conocÃan a esa persona. y los padres de su novia le contestaron que lo habÃan conocido, que era un chico, un hijo de un vecino, cerca de esa calle, que aprovechaba todas las madrugadas para ir y acelerar su motocicleta. Los vecinos ya se habÃan quejado, y el chico dejaba de hacerlo por un tiempo, pero después volvÃa a hacerlo. Una noche, cuando estaba de imprudente acelerando, corriendo con todo lo que daba el motor de la motocicleta en aquella calle, tuvo un accidente, se descarriló, tal vez por algo que habÃa en el camino, el caso es que terminó chocando con una camioneta, y si bien la camioneta y la motocicleta tuvieron muchos destrozos, lo que hubo más que lamentar, fue que aquel chico de apenas 17 años, habÃa perdido la vida en aquel accidente, todo eso habÃa pasado hace aproximadamente 6 meses atrás. Asà se lo contaron, y que desde ese dÃa no volvieron a escuchar ninguna motocicleta, obviamente porque el que la traÃa ya no estaba con los vivos. Mi hermano después de escuchar aquella historia, decidió tomarle la palabra a sus suegros de quedarse a dormir en la sala, ya no lo hacÃa afuera en el taxi, pues sabÃa que aquello que escuchaba no era una motocicleta real, era algo de otro mundo, y aún durmiendo en la sala de aquella casa, Ãl la continuaba escuchando. Mi nombre
1:44:58 es Edgar Zamora. te quiero contar una experiencia Alex, esta experiencia que me sucedió, ya la he cantado varias veces, a mis compañeros, a mis amigos, a mis familiares, y por increÃble que te suene, la gran mayorÃa de ellos, no me cree, pero al menos, tú, y tu comunidad, espero que me den el beneficio de la duda, mira sucedió lo siguiente, Cuando yo me encontraba conduciendo en mi taxi, eran aproximadamente la una de la mañana. Me encontré con una chica en una parada. A veces acostumbraba a conducir hasta las tres de la mañana. Dos de la mañana.
1:45:58 No me aventuraba más. Si de por sà hay bastante delincuencia a esas horas. Tristemente me sumo al gran número de taxistas los cuales han sido asaltados. Asà que siempre tomo mis precauciones. Al momento que vi a esta chica, vi que en la parada no habÃa nadie más. Y por lo regular en las madrugadas, yo solamente levanto mujeres, porque por lo regular van saliendo del trabajo, a familias o a parejas. Jamás levanto grupos de chicos de dos, tres o cuatro, porque son estos grupos con los que me ha tocado que luego me asaltan. Al checar que esta muchacha venÃa sola, me detuve. Ella me preguntó sobre el precio de la carrera a un tal punto. Luego me preguntó sobre si podÃa hacer dos paradas. Yo le dije que sÃ, aunque estaba algo confundido. Solamente la veÃa ella.
1:47:00 En ese momento le hice una señal con las manos a dos hombres que salieron por detrás de la parada. Se encontraban parados abajo de una sombra de una máquina de expendidoras de refrescos yo no los podÃa ver porque estaban ocultos en ese momento empecé a dudar alex en serio te lo digo pero ya habÃa dicho que sà y si te soy sincero soy de esas personas que son tÃmidas que jamás se ha peleado ni ha tenido problemas entonces se me complica en algunas ocasiones retractarme de ciertas cosas aquellos hombres fueron hasta mi taxi, abrieron la puerta y se metieron, la chica venÃa en el asiento delante, yo pensé que era un grupo de amigos tal vez, asà que comencé con mi marcha, lo que me parecÃa curioso, y lo que me daba cierta incomodidad, era que los tipos de atrás, no paraban de verme, no me veÃan de una mala manera, me veÃan de una manera muy perturbadora, Los chicos simplemente me miraban, de la cabeza hasta los pies, donde venÃa sentado. Yo podÃa sentirlo, y también de vez en cuando los veÃa por el retrovisor. TenÃan unas caras de depravados, Alex. Los ojos altones y unas sonrisas que revelaban malicia, que revelaban maldad. Simplemente con ese poco tiempo
1:48:35 en el que me estuvieron observando, me pusieron... Muy incómodo. Llegamos a la primera parada. La chica se bajó. Y de la misma manera me miró. Me pagó su carrera. Y esbozando una sonrisa, se fue. Los chicos me dijeron a dónde los tenÃa que llevar. Yo simplemente seguà con mi camino, Alex. Para este momento no tenÃa cómo defenderme. No portaba con nada. Y como ya te dije anteriormente, No soy una persona que ande en peleas. Soy una persona bastante pacÃfica. Asà que no porto con nada para defenderme.
1:49:16 Decidà que lo mejor era seguirles el juego. Al final de cuentas, ellos estaban en ventaja. VenÃan atrás de mÃ. Si ellos quisieran, me podrÃan agarrar por el cuello o por la cabeza. Asà que lo mejor serÃa seguirles el juego. Llegamos hasta el punto. O mejor dicho, casi llegamos a este. Lo que sucede es que habÃa un enorme tronco en aquella calle rumbo para el fraccionamiento donde me habÃan pedido la ruta. Este enorme tronco casi acaparaba por completo toda la carretera. Si te soy sincero, habÃa un pequeño espacio por el cual yo podrÃa haber entrado, pero utilicé este tronco como la excusa indicada para decirles que no podÃa ir más allá. La calle estaba sola, Alex. No habÃa luz.
1:50:10 Y las casas que se veÃan. Ahà a lo lejos. Se podÃa intuir que tampoco estaban habitadas. Yo les dije que no podÃa avanzar más. Les dije que ese tronco me estorbaba. Y que hasta ahà los iba a dejar. Que por favor se bajaran. Estos chicos me dijeron que no. Que más que nada querÃan llegar hasta su casa porque en aquella calle... No habÃa casi iluminación. Y tenÃan miedo de que los fueran a asaltar. Me lo dijeron en un tono burlón. Como si se estuvieran burlando de mi situación en aquel momento. Uno de los hombres se bajó. Y me dijo, ven, ayúdame. Vamos a mover el tronco.
1:50:54 Yo en ese momento le pregunté al de atrás.¿ Por qué no se baja usted y lo mueven los dos? Y en ese momento me lo dijo descaradamente Alex. No. No. No vaya a ser que te nos vayas a pelar. Bájate tú. Yo me bajé del auto. Lo dejé encendido. Pues fue una de las cosas que me dijo aquel hombre. No le quite las llaves al auto. Y bájate. Apenas di los tres primeros pasos. El otro hombre ya me esperaba de frente al tronco. Y fue ahà cuando pude verlo. El rostro de aquel hombre, Alex. HabÃa cambiado. Sus ojos... ya no eran los de un humano, sus ojos ahora eran diferentes, tenÃan una rendija, eran amarillos, como si fueran los ojos de un lagarto, o de un cocodrilo, a mà me dio mucho miedo Alex, no eran los ojos de un humano, y su piel, su piel era extraña, era como si cada minuto que pasara, esta cambiara de textura, de apariencia, Se veÃa con arrugas y con algunos puntos como si este tuviera un acné. Yo solamente me di la media vuelta. Empecé a rezar y corrÃ. Corrà con todas mis fuerzas. Soy alguien delgado. No soy atlético, pero al menos no peso. Corrà y corrÃ, Alex. Mi mayor
1:52:26 miedo en ese momento, corriendo en una calle sin nadie a los lados a horas de la madrugada, era que aquellas personas se subieran a mi taxi, y no es que se lo llevaran, sino que me persiguieran, pero por suerte no lo hicieron, escuchaba las pisadas, alguien me estaba correteando en ese momento, no tuve el valor para mirar atrás, el miedo me dio la suficiente energÃa y la agilidad, para correr como nunca en mi vida, mientras que aquellos hombres creo, me estaban persiguiendo, Conseguà llegar a la avenida y vi varios autos que pasaron. Empecé a manotear a pedir ayuda, pero por suerte los hombres ya no me estaban persiguiendo. Afortunadamente me habÃa bajado y en mi sudadera portaba con mi celular. Siempre tengo saldo, asà que le llamé a un amigo que también es taxista. Le dije lo que me habÃa pasado y le pedà que viniera por mÃ. Quedamos de vernos en un lugar no tan lejano.
1:53:33 pero que si se encontraba medio escondido, pero era seguro, más que nada por si aquellos hombres me estuvieran persiguiendo todavÃa, yo ya estaba haciendo de cuenta de que, el taxi se habÃa perdido, también junto con todo el dinero pues, para mi mala suerte siempre guardo la cartera en la guantera, y el dinero de las ferias, pues lo traigo ahà entre los cigarrillos, entre la palanca, un compartimento ahà bastante humilde, mi amigo tuvo la idea de ir de nuevo a aquel lugar más que nada para ver si no habÃa personas viviendo ahà cerca que hubieran visto la escena pasamos Alex y me sorprendà mucho cuando vi mi taxi ahà aún se encontraba encendido con las llaves puestas nos bajamos con mucho cuidado y no nos bajamos a la primera observamos alrededor a ver si aquellos condenados no estaban cerca y estaban usando el taxi como anzuelo pero no Al parecer no habÃa nadie. La puerta del taxi todavÃa estaba abierta.
1:54:39 Entré Alex. Todo estaba intacto. Mi cartera, mi dinero, mis tarjetas. Todo estaba ahÃ, Alex. No me habÃan robado nada. Entonces ahà lo entendà todo. Aquellos dos extraños hombres, que estoy más que seguro, no eran humanos. No me querÃan asaltar. No querÃan mi auto. Me querÃan a mÃ. Yo era su objetivo. Y una vez que me les escapé, simplemente ya no tenÃan motivo para seguir ahà aquella noche. Para nada me sorprendió cuando me dijeron que en aquel fraccionamiento no vivÃa nadie. Todas las casas estaban abandonadas. Esta experiencia aún la sigo recordando. Y cada vez que cae la noche y pienso en ella, Sigo sintiendo el mismo escalofrÃo como el que sentà aquella noche cuando vi a aquel hombre con esos ojos inhumanos, esos ojos de serpiente, mirándome fijamente en la oscuridad de la noche. Hola Alex, mi
1:56:13 nombre es Felipe Duarte. Anteriormente ya te he contado una experiencia, pero en esta ocasión quiero contarte una experiencia que le sucedió a mi padre por allá del año 98. Nosotros somos acá de Tijuana, Mi padre, por lo regular, siempre se ha dedicado al trabajo de taxista, y en aquel tiempo, al recién llegar aquÃ, pues con más razón. Ãl tiene una experiencia que lo dejó muy perturbado, y que de hecho, es debido a esta experiencia por la cual él dejó de conducir de noche. De noche es cuando se encuentran los mejores pasajes, puedes cobrar más, Y por lo regular las personas siempre van a una distancia larga. Resulta que mi padre estaba conduciendo por esas carreteras, por la avenida.
1:57:04 Calles muy concurridas, Alex. Pero en aquel momento, apenas tres de la mañana, en un dÃa martes, están completamente desérticas. No hay autobuses y de vez en cuando un auto. Mi padre iba por teléfono hablando con mi madre. ya que siempre se mantienen al tanto en uno del otro, cuando en eso, al momento que él cuelga, alcanza a escuchar un estruendo, un golpe, metálico, un estruendo muy grande, no lo escucha con propiedad ya que se escucha algo lejano, mi padre solamente baja el vidrio del auto, baja la velocidad y pone atención alrededor, pero no encuentra de donde vino, tal vez alguna cosa se habÃa caÃdo, Tal vez algún auto mal estacionado habÃa chocado. Ãl siguió conduciendo, sin pensar que aquel estruendo se encontraba más adelante de él. En efecto, algo habÃa chocado, pero no estaba preparado para ver aquella escena.
1:58:09 Eran dos autos, uno se habÃa salido del carril, y por tan mala suerte, habÃa chocado con otro que precisamente en ese momento iba cruzando por el otro extremo del carril. como son las coincidencias, prácticamente no habÃa ningún auto en minutos, y justamente cuando se estaban cruzando, chocaron, por el humo de los autos, por la escena en sÃ, mi padre pudo detectar fácilmente que el accidente acababa de ocurrir, tal vez algunos minutos, él se detuvo, inmediatamente llamó a la ambulancia, ya que no veÃa nada, no habÃa conos, No habÃa ningún otro auto cerca, ni siquiera policÃas. Entonces el accidente tenÃa apenas minutos. Mientras él estaba llamando por teléfono, le llamó la atención algo. Y es que en el camellón de en medio, que divide a ambos carriles, se encontraba una niña, sentada, llorando. Sus vestimentas estaban rasgadas y se podÃa ver también algo de sangre. inmediatamente mi padre se acercó a ella y le preguntó niña te encuentras bien qué te pasó venÃas en un auto dime estás herida pero la niña le contestó que no que estaba triste porque sus padres no se movÃan obviamente pensando tal vez que sus padres les habÃa tocado el choque de una
1:59:41 manera peor tal vez ya no se encontraban con vida pues ambos coches habÃan chocado de frente Tal vez la niña habÃa corrido con tanta buena suerte que iba en el asiento trasero. El caso es que mi padre se quedó con la niña, cuidándola, esperando a los paramédicos. HabÃa personas atrapadas en los autos, pero estos no se movÃan. Mi padre ya habÃa tenido algunas conversaciones con otros paramédicos. Los paramédicos le habÃan dicho que si los autos no iban a tener alguna explosión o alguna fuga, lo más recomendable es que no moviera a las personas atrapadas. si es que él era testigo de un accidente. Pues tal vez algunas personas, aunque estuvieran adentro con el auto, corren con el riesgo de fracturarse algo, y si uno los mueve muy brusco, puede que empeore las cosas. Entonces mi padre solamente se quedó ahÃ, en compañÃa de la niña, esperando los paramédicos, los cuales no tardaron en llegar. Llegaron rápidamente y le empezaron a preguntar a mi padre los hechos.
2:00:46 Mi padre no pudo contestar mucho, solamente que iba conduciendo habÃa escuchado el accidente habÃa seguido conduciendo y se los habÃa encontrado los paramédicos le preguntaron si es que habÃa algún sobreviviente y mi padre dijo que la niña cuando dijo la niña volteó para ver donde ella estaba sentada pero no vio a nadie la niña habÃa desaparecido no se podÃa ver ni por un lado ni por el otro empezaron a buscar dentro de los autos y encontraron a los padres de la niña los cuales venÃan en los asientos de adelante Ya no se encontraban con vida. Tristemente todos en el accidente habÃan fallecido. Cuando fueron a los asientos traseros, el corazón de mi padre se detuvo.
2:01:34 Ahà estaba la niña. Estaba atrapada entre los asientos y esta ya se encontraba sin vida. No habÃa forma de que ella hubiera salido por su misma cuenta del auto. Mi padre no podÃa creerlo. Tan solo cuando los paramédicos la sacaron, es que empezó a aceptarlo. La niña con la que habÃa platicado unos breves minutos antes. Ahà se encontraba. No habÃa salido del choque. No habÃa salido viva de aquel accidente. A mi padre lo dejó muy marcado esto. Tanto que cuando ve accidentes o que ocurre un pequeño choque en la carretera o en estacionamientos, siempre recuerda esto.
2:02:19 y siempre recuerda aquella niña, la cual, aún después de haber fallecido, se le manifestó, y le hizo compañÃa a su alma, en lo que llegaban los paramédicos, para sacar su cuerpo. Hola Alex, mi nombre es Marisol Gutiérrez. Te quiero contar una experiencia que me sucedió cuando era taxista.
2:03:06 Esta experiencia me sucedió hace poco y me dejó con muchas dudas en mi cabeza sobre si lo que vi aquella noche era real o tal vez solamente confundà las cosas. Tal vez tú y tu audiencia puedan aclararme esto. Yo trabajo como taxista. Voy a diferentes calles, diferentes rutas y he subido a diferentes pasajeros a mi auto. En todos aquellos viajes afortunadamente he conseguido buenos amigos, algunas personas, conocidos y entre tanto tiempo que pasan contratándome me tienen cierta confianza para llamarme y ofrecerme De vez en cuando algunas chambitas.
2:03:53 Me habÃa hecho amiga de una familia. Esta familia estaba dando un gran paso. Y es que el hijo mayor ya se iba a independizar. Asà que por lo tanto necesitaba a alguien que le hiciera de flete. Este chico no tenÃa muchas cosas. De hecho una camioneta ya habÃa ido para cargar las cosas más pesadas. Pero ya saben que quedan cositas de vez en cuando. Entonces me llamaron a mà para llevar ropa, para llevar cajones y algunas cajas de sus pertenencias. Yo fui y me presenté en punto de las doce de la noche. Cuando llegué ahÃ, estaba lloviendo, el cielo parecÃa que se caÃa, y el chico, de apenas algunos diecinueve años, estaba saliendo y corriendo, cargando sus cajas, llenándome la parte de atrás de éstas, procurando no mojar mi asiento. Cuando él se subió, muy apenas cabÃa, y entonces me pidió un favor, que si por favor podÃa pasar una de las cajas que traÃa al asiento del copiloto. Yo le dije que sÃ, y que incluso si él querÃa que se pasara. En ese momento lo intentó Alex, pero estaba muy atorado, asà que decidió pasármela solamente.
2:05:09 El chico ya habÃa dado varias vueltas, asà que considerablemente ya estaba cansado conforme pasó el viaje. pasaron tal vez como unos 10 minutos, aún no llegábamos a su departamento, él ya se habÃa dormido en la parte de atrás, y yo me encontraba conduciendo, mientras conduzco, no soy de las personas que pone música, me gusta ir centrada en la carretera, y fue por esto mismo, que logré escuchar unos ruidos, que provenÃan de aquella caja, era una caja de madera, como que era especial para algo, como que era la cubierta de algo. A mà me llamaba la atención que se escucharan ruidos. Pensé que tal vez venÃa un animal adentro, tal vez una mascota, pero los ruidos eran diferentes. No escuchaba rasguños, no escuchaba chillidos, tampoco escuchaba largos sonidos como los de una serpiente. Pensé tal vez que era un hámster, un ratón, una tarántula o tal vez una serpiente. Pero los golpes que yo escuchaba adentro de aquella cajita no eran propios de ningún animal de esa especie. Eran golpes rÃtmicos y que iban en concreto en un solo lado.
2:06:23 Era como si estuvieran tocando una puerta para que alguien la abriera. A mà me llamó mucho la atención. ParecÃan toques humanos. Yo seguà conduciendo hasta que llegamos al destino. El chico se bajó y empezó a bajar las cajas más grandes. Yo me bajé para acompañarlo. y para mantener la puerta abierta por lo menos sostenÃa también el paraguas para que cuando él se agachara y tomara una caja no se mojara del todo cada vez que el chico se iba y solamente quedaba con el ruido de la lluvia empezaba a escuchar otra vez los golpes que sonaban allá dentro de la caja para este momento ya tenÃa mucha curiosidad el chico terminó de subir todas las cajas y yo le pregunté oye disculpa¿ tienes alguna mascota? Ãl se me quedó solamente mirando y me dijo, claro que no, en el departamento no dejan entrar animales. Entonces yo le dije,¿ y por qué viajas con una? Allá adentro traes una mascota, ¿no?
2:07:24 En la caja de madera. Ãl se le quedó mirando y me dijo, no señorita, allá adentro no traigo ningún animal, es una caja con un viejo juguete. La sacó Alex, la abrió enfrente de mà y pude ver un pequeño muñeco de madera. con una cara muy fea, el chico me explicó lo siguiente, es un muñeco que nos regaló mi abuela, tiene décadas en la familia, y me lo traje porque, siempre lo he tenido, guardado ahà en el ropero, a mi hermano no le gusta, le causaba pesadillas, incluso algunas veces dijo que el muñeco se movÃa, estaba muy pequeño para ese entonces, asà que por lo tanto mi madre, lo encerró en mi closet, y como es herencia de la abuela, pues no podemos deshacernos de él, asà que me lo traje, tan siquiera para recordarla. Yo no le dije nada a Alex, yo no le dije nada sobre los golpes, no le dije nada sobre los extraños ruidos que escuchaba, que provenÃan desde adentro de aquella caja. No querÃa ofenderlo, y sé que de nada servirÃa, pero de algo sà estaba seguro aquella noche, ese muñeco no tenÃa nada de normal. Tal vez su hermano pequeño no estaba equivocado.
2:08:43 Pudo escuchar cómo se movÃa, cómo me tocaba desde adentro de la caja. Aquel muñeco, no sé si estaba poseÃdo. No sé si tal vez, con el movimiento del taxi, éste iba pegando en la caja. Pero no, Alex, los toques que se escuchaban desde adentro. Eran como para que yo volteara. Eran como para que yo abriera la caja. Esta experiencia me dejó muy perturbada. Y si te soy sincera, desde aquel momento cada vez que veo muñecos que se parecen a este, me pongo nerviosa y me alejo de ellos. Saludos a toda la comunidad y gracias por contar mi historia.
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