Jan. 25, 2026

Maraton de Relatos de Terror de Taxistas / Historias de Horror

Maraton de Relatos de Terror de Taxistas / Historias de Horror
Maraton de Relatos de Terror de Taxistas / Historias de Horror
La Cripta Embrujada
Maraton de Relatos de Terror de Taxistas / Historias de Horror
Un Maraton de Horror en donde te adentrare en las escalofriantes experiencias de taxistas, recopiladas en un maraton sobrenatural.

0:10 Hola, saludos comunidad. Mi nombre es Ulises González y les quiero platicar una experiencia que me sucedió a mí y a mi hijo. Aquella noche la recordamos cada tanto tiempo, como la vez que se nos atravesó un fantasma en media carretera. Sucede que en aquel tiempo mi hijo iba a la secundaria, yo era taxista. Y su madre me había dicho que ese fin de semana, el día viernes, para amanecer el sábado, se iba a quedar en la casa de un amigo. No solamente mi hijo, se iban a quedar más niños. Todo el grupito que tenía de amigos en la secundaria. Yo no le vi nada de malo.

0:59 Yo lo llevé por eso de las ocho de la noche. Y él iba a regresar por eso de las siete de la mañana o nueve. Los padres de este niño lo iban a llevar a casa. Yo llegué a mi casa, cené con mi mujer, hablamos y nos acostamos. Pero en eso sucede algo. De repente empieza a sonar muchas veces mi celular. Al responderlo, ya tenía tres llamadas perdidas, todas seguidas. E inmediatamente veo que es el número de la casa de su amigo. Llamo inmediatamente y la que me contesta es la madre del niño. Esta me dice que ocurrió un accidente. Cercano a su casa había ocurrido un choque entre dos pipas. Cada una de estas llevaba ciertos químicos, cierto material. Ahora no recuerdo muy bien, pero era muy volátil y muy flamable. Puede que incluso si no trataban bien las cosas, hubiera una explosión de grandes proporciones. Parte de las cuadras de esta colonia se encontraban sin luz.

2:09 casi por completo, así que la madre de este niño me estaba llamando con su celular, me estaba diciendo que nada más quería informarme, pero que si quería venir por mi hijo, lo entendía perfectamente, ya que parte de las autoridades estaban pidiendo que desalojaran las casas, tan solo por mera precaución, yo le dije inmediatamente que iba a ir por él, y que gracias por avisarme, me levanté, le informé a mi esposa, ella se quedó y yo me vine. Me subí a mi taxi y arranqué. Eran como las 3 de la mañana. Transité por la carretera casi solo, así que llegué de manera rápida. Antes de llegar al fraccionamiento donde había dejado a mi hijo, tenía que cruzar por un puente, algo ancho y grande. Como eran las 3 de la mañana, no había nadie. Lo crucé rápidamente y pude ver ahí enfrente todas las sirenas de los policías, de las ambulancias, y varios vehículos, ahí se veía todo el borlote que había, las pipas grandes, los camiones, ahí se encontraban también, y había fuego que intentaban apagar, yo no me acerqué, la prioridad era llegar con mi hijo, doblé, me metí en el fraccionamiento, que se encontraba completamente a oscuras, había unas tantas personas que estaban saliendo caminando, y otras tantas que iban saliendo cada una en su auto, Llegué hasta la casa, mi hijo ya me esperaba ahí, en

3:39 el patio. Saludé de manera rápida y subí a mi hijo. Rápidamente todos nos fuimos. Cuando llegamos a donde podíamos ver el accidente, yo me detuve como unos dos minutos. Tomé algunas fotografías y también grabé un video, tal vez de un minuto o poco más. Se los mandé a mi esposa y cuando estaba haciendo yo todo esto, Todas las personas que iban saliendo y pasando por el puente se habían ido. Así que cuando arranqué nuevamente y estábamos pasando por aquel puente, lo estábamos haciendo de nueva cuenta, completamente solos. Y creo que por esto mismo nos pasó esto. Cuando estábamos llegando a la mitad, mi hijo y yo, vimos una silueta oscura que pasó enfrente de nosotros y se quedó ahí en medio del camino. No me dejó mucha distancia para reaccionar, así que yo pensé que íbamos a impactar, pero no lo hicimos. Es decir, ambos vimos claramente cómo el vehículo la traspasó. Yo me frené. Pensé que tal vez debido a la velocidad no habíamos sentido el impacto.

4:54 Salimos del taxi, obviamente con mucho cuidado para ver si no venía ningún auto, pero no había nada. Empezamos a luzar con las lámparas de los celulares. Mi hijo estaba asustado y yo también, pero por más que buscábamos un cuerpo o algún rastro, no había nada. Pasaron unos dos minutos y mi hijo halló algo. Había un zapato ahí en el pavimento. Al levantarlo pudimos ver que era un zapato nuevo. Era un zapato que estaba siendo usado por alguna persona. Se notaba que había estado recientemente dejado ahí. No tenía tiempo, no tenía polvo. Entonces pensamos lo peor.

5:37 Tal vez el impacto se había sucedido. Fui hasta mi taxi, que era un Zuru, que para los que lo conocen son unos autos de una lámina muy liviana, muy ligera, muy débil. Si hubiera habido un impacto, tenía que haber pruebas en el auto. La defensa se hubiera abollado, la lámina se hubiera partido, los focos se hubieran roto. Pero no no había ningún rastro, el taxi estaba en perfectas condiciones, yo estaba más confundido cada vez, pero después de checar por un lado y después por otro y otro, no vimos nada, al final de cuentas nos metimos de nuevo en el taxi y conduje directamente hasta la casa, tiempo después, tal vez como a los dos días, me informé muy bien del accidente que había sucedido, pues ya saben, en páginas de Facebook y también de los vecinos, uno se da cuenta. Dijeron que no solamente había sido aquel accidente lo que había pasado aquella noche. Una de las pipas no tenía frenos e iban en convoy. Por esto mismo, la que iba atrás impactó a la de enfrente. De hecho, la velocidad iba subiendo y había habido una víctima más, una muchacha que iba saliendo de su trabajo, que estaba cruzando precisamente aquel puente que por donde nosotros habíamos cruzado.

7:04 A esa misma altura, aquella chica se encontraba cruzando y debido a la velocidad con la que iba aquella pipa, no pudo orillarse, no pudo esquivarla. Aquella pipa la había impactado y ella había salido volando del puente. Fue encontrada abajo de este por las autoridades. Hasta hoy pienso y estoy seguro, Alex, que aquella silueta que vimos era su fantasma, que había fallecido precisamente aquella noche, y el zapato, por obvias razones, pertenecía a ella, era lo único que había dejado en aquel pavimento. Hasta hoy pienso en esto y me sigue provocando un escalofrío. Esa fue mi experiencia. Saludos a todos.

8:14 Hola comunidad de la cripta Mi nombre es Emiliano Y quiero contarles una experiencia No sin antes decirles algo Ustedes han escuchado eso de que No tienen que tomar cosas de extraños o tomar cosas que se encuentren en la calle, a mí en lo personal, jamás me había pasado nada malo, siempre me ha gustado recibir regalos, sobre todo de personas a las cuales yo estimo, pero pasó que una noche, recibí un extraño regalo, proveniente de un cliente mío, yo soy taxista, empezar a contarles por el principio, Yo estaba conduciendo como todas otras noches, buscando pasaje. Y en eso me encontré con un joven. Era un joven, delgado. Traía una especie de uniforme. Tal vez pertenecía a alguna maquila.

9:15 Ya eran como las once de la noche. Y él me hizo la parada. Yo me detuve enfrente de él. Este joven subió y tenía una apariencia algo extraña. Sus movimientos eran como que torpes y... y también muy nerviosos como que iba nervioso por algo mirando de un lado para el otro mirándome a mí mirando los espejos de los retrovisores yo notaba esto pero no le decía nada solamente le pregunté a dónde quería que lo llevara aquel joven me contestó con una dirección más o menos alejada le di el presupuesto y seguí con el camino El chico por el comienzo del trayecto no quiso hablar, pero conforme iban pasando los minutos, aquel muchacho empezó a soltarse.

10:10 De hecho llegó a tal punto de hablar que ya parecía como que forzado, como si se forzara por ser alguien agradable conmigo. Pensé que solamente era un muchacho que trataba de encajar, así que le seguía la conversación. cuando de pronto llegamos a su domicilio, antes de bajarse, me ofreció un regalo, era una pulsera, era algo bonita, de diferentes colores, me la regalaba, y claro, aparte me iba a dar lo de la carrera, yo le dije que no, pero él empezó a insistir bastante, y a final de cuentas, para que él ya se bajara y para que me pagara, terminé aceptándola, De hecho, él la puso. Ahí en el retrovisor la enganchó y después me dio el pago. Justamente cuando yo dije que sí y él se bajó del taxi, estaba muy alegre. Demasiado. Creo que podría dar un salto de la alegría. Me pareció algo extraño. Pero luego pensé que tal vez era un chico que no socializaba mucho.

11:21 Seguí con mi camino. Y a partir de ese momento, Alex, todo empezó a derrumbarse. Llegué a mi casa. En aquel momento yo vivía solo. Tenía una novia solamente. Y cuando entré a mi cuarto de renta, noté que el cuarto se encontraba algo extraño. Yo siempre he sido muy ordenado. Dejo mi cama tendida, el escritorio completamente limpio. No dejo comida en la estufa ni en el lavaplatos. Y cuando entré de una manera extraña, todo estaba como que desordenado. No era que hubiera suciedad, sino que estaba desordenado. Había unos platos limpios ahí en el lavaplatos. La alfombra se encontraba como que revuelta hacia un lado. La cama se encontraba algo destendida. No como si alguien la hubiera destendido, sino más bien como si alguien se hubiera acostado en ella.

12:22 y se hubiera levantado, vuelvo y repito, yo soy muy ordenado, y cada vez que salgo de mi cama, acostumbro a atenderla, y esa noche, aquella mañana, no había sido diferente, no le tomé importancia, solamente me pareció extraño, volví a atender todo, y me dirigí a acostarme, durante toda la noche no pude pegar ojo, y es que cada vez que yo me volteaba, porque estoy acostumbrado a dormir de lado, ya sea del lado derecho o del lado izquierdo. Siempre que yo le daba la espalda hacia uno de estos lados, sentía como que alguien se sentaba atrás de mí. Ya saben, esa sensación de cuando el colchón se hunde. Me volteaba rápidamente, pero no veía a nadie. Esto me pasó varias veces.

13:16 Tanto así que como a las cuatro de la mañana me levanté de la cama y y me senté en una silla que tengo ahí en una barra, y me quedé mirando hacia la cama, jamás me había pasado esto, así que por lo tanto empecé a rezar, no sé, soy muy religioso, de alguna manera pensé que eso me haría dormir, pues bien, pero no, volví a acostarme, y de nuevo sentía como el colchón se iba hundiendo, tal parecía ser que alguien, me estaba haciendo compañía, a final de cuentas me terminé durmiendo en la silla, aquella noche fue la peor que he pasado en toda mi vida, salí de nuevo al taxi y me costaba conseguir pasaje, iba vacío prácticamente, subí solamente como a tres personas en todo el día y eso era bastante poco, hablé con uno de mis compañeros que los había visto entre el día, y ellos me contestaron que cuando me veían pasar por una tienda donde siempre nos colocamos a hablar, siempre me veían con pasaje, decían que veían unas personas sentadas atrás de mí, tres para ser exacto, a lo que yo les contesté no, yo solamente llevé a tres personas, pero en el transcurso de todo el día, y todos ellos iban solos, todos se me quedaron viendo, Al parecer, las

14:50 personas veían que yo transportaba a tres personas en los asientos traseros, cuando yo iba completamente solo. Esto me empezó a dar una muy mala espina, pues en ese transcurso del día yo también notaba ciertos murmullos que venían de la parte de atrás. Escuchaba como algunas personas hablaban y eso me ponía algo tenso. De hecho, subí el volumen del estéreo para no prestar atención a esto. Pensé que era mi subconsciente, pero estas eran demasiadas coincidencias. Mis amigos que veían a tres personas atrás de mí y yo escuchando los murmullos precisamente atrás. Terminé yendo con una amiga que le sabe a la brujería, que le sabe a todo ese tipo de cosas. Y ella me dijo que muy probablemente a mí no me habían embrujado, sino es que Me habían pasado algo, ya que si yo no veía nada, si yo no sentía ningún malestar, probablemente no eran a mí a quien habían embrujado, pero que traía algo que tenía aquel embrujo. Empezamos a hacer memoria y ella me empezó a decir que le dijera todo lo que yo había recibido en un corto tiempo. Entonces llegamos a aquella pulsera. La bajé del taxi. y ella tan solo al verla me dijo, es esto, reconozco su esencia,

16:22 te repito, ella le sabe mucho a esto, de hecho hace limpias, hace trabajos, me dijo que lo mejor era, que lo mantuviera guardada, que le iba a quitar el embrujo, pero que no la tirara, que era peligroso, tal vez porque alguien pudiera encontrarla, pero que a mí no me iba a pasar ya nada, Recuerdo que me barrió con diferentes hojas e hizo más trabajos conmigo. Nos llevamos toda la noche ahí. Afortunadamente, ya no volvió a pasar nada malo. Si bien llegué a mi cuarto de renta algo asustado, pensando que tal vez, de nuevo, alguien se iba a estar sentando atrás de mí cuando yo estaba dormido, esa noche no pasó. Me acosté, me di la vuelta. y no volví a sentir a nadie, las cosas paranormales, dejaron de suceder, el pasaje continuó, ya nadie veía aquellas siluetas sentadas atrás de mí, y aquella pulsera aún la mantengo guardada, en una caja de madera, con un candado, es por eso que les digo, y también a ti Alex, tengan cuidado con lo que reciben, Por más mínimo que sea, uno no sabe qué es lo que aguarda en realidad aquellos regalos.

17:51 Hola Alex y hola comunidad de la cripta embrujada. Les quiero contar una experiencia curiosa y aterradora que me sucedió. No sé si se puede catalogar como paranormal, pero créanme, me aterró durante una semana completa. Verán, yo soy taxista, y como taxista, a veces uno tiene que conseguir clientes por donde sea. A veces las cosas están muy vacías, es decir...

18:40 A veces uno no encuentra pasaje Por más que ande la vuelta y vuelta Es imposible conseguir a alguien Sobre todo en días entre la semana Ya pasadas de las 11 de la noche Así que yo recuerdo que hice tarjetitas Ponía mi nombre, mi número de celular Y les daba la certeza de que llegarían a su destino Sanos y salvos Esto me favoreció bastante era una época donde todavía no había Uber ni Didi, entonces me empezaron a llamar diferentes personas, así que por lo tanto cuando yo veía un número desconocido, pues inmediatamente contestaba, a lo mejor era un cliente nuevo, o era un cliente que yo no había agregado, o era un cliente al que le habían pasado un número, otra persona, como sea había muchas probabilidades, el caso es que una noche, Justamente cuando ya me dirigía a mi casa, entró una llamada a mi celular.

19:42 Chequé el número y no lo conocía. Al contestarlo, del otro lado de la llamada me atendía una señorita. Por su voz, puedo sospechar que tal vez era una chica de entre sus 20 a sus 30, 35 años máximo. Se escuchaba una voz joven, pero no de niña, sino de una mujer. Aquella mujer... me pidió que si la podía llevar a tal lado, no voy a dar muchas explicaciones respecto a eso, ya que es un tema algo delicado, y más adelante verán por qué, yo le contesté que sí, sin ningún problema, que me dijera dónde podía encontrarla, quedamos de acuerdo en una parada de buses, cerca de su empleo tenía entendido, justamente, cuando me faltaban como 15 o 20 minutos para llegar a donde habíamos acordado de encontrarnos, recibí otra llamada, por el número de celular que recientemente me había llamado, pude identificar rápidamente que era ella, tal vez me estaba llamando para ver si ya venía en camino, cabe destacar que eran las once y media, y obviamente las mujeres se ponen algo nerviosas cuando están esperando solas en una parada de camión, o de autobús, contesté rápidamente, para decirle que lleve en camino que ella estaba cerca, pero en eso del otro lado de la llamada, no encuentro aquella voz de aquella mujer, con lo que me encuentro, es como una serie de gritos,

21:15 gritos desgarradores, bastante gritos, gritos precisamente de alguna mujer, yo trato de calmar la situación, le pregunto si está todo bien, pero aquella mujer no deja de gritar, no deja de pedir ayuda, me aterré en ese momento, colgué el teléfono, y pisé el acelerador, para llegar lo más pronto posible a aquella parada, pero al llegar, ya no había nadie, absolutamente nadie, la chica no me dio su nombre, no me dio nada, solamente quedamos de acuerdo en encontrarnos ahí, así que no tenía un medio por el cual buscarla más que su número de celular, Yo la estuve esperando, pero nadie llegó. En ese momento pues, encendí el auto y me fui. Pasó ese día Alex. A la mañana siguiente, comenzó mi día normal. Obviamente estaba algo confundido por lo que había vivido la noche anterior. Pero al caer las once y media, y en esta ocasión ya encontrarme en mi casa con mi familia, aquel número de celular volvió a entrar a mi teléfono. Lo reconocí. Contesté inmediatamente. Los mismos gritos se escucharon. Obviamente eran diferentes, no era como si fuera sido una grabación. No era una grabación. Los gritos se oían diferentes y decían diferentes palabras. Más allá de auxilio, más allá de por favor. No me quedó

22:46 de otra más que colgar. Y a la noche siguiente se volvió a presentar lo mismo. Me volvían a llamar y al contestar escuchaban los gritos. Tal vez porque creía que era una broma, empecé a contestarles que ya no me llamaran, que no iba a caer en sus juegos, en sus chantajes. Pero no había ninguna otra voz más que la de la mujer. Y justamente cuando yo hablaba, esta se calmaba un poco para decirme otra vez que la ayudara, que no la dejara ahí. Yo estaba cada vez más nervioso. Cuando en eso me entero que precisamente más adelante de aquella parada, había desaparecido una mujer, una chica, su familia la estaba buscando, y estaba poniendo fotografías, yo no sabía si era la misma mujer, te repito, aquella chica solamente me llamó, no me dio ni siquiera su nombre, ni siquiera sé cómo lucía, pero aquellas extrañas llamadas, con gritos de fondo, pidiendo ayuda, todas las noches se repetían en mi celular, tuve que cambiarlo, No solamente el chip Cambié el celular por completo Cambié el número Me compré otro Y aquel celular lo terminé desechando No sé por qué todas las noches Recibía aquella misma llamada Jamás me pidieron dinero Jamás me amenazaron Era solamente aquella chica pidiendo ayuda No sé si en realidad Aquella muchacha necesitaba ayuda

24:19 O tal vez era su espíritu Que me llamaba todas las noches a la misma hora en la que ella había perdido la vida. Es algo que me pongo a pensar de vez en cuando, justamente cuando estoy escuchando tus relatos. Esa fue mi experiencia. Gracias por compartirla. Trabajo de brujería Hola Alex, y hola a toda la comunidad de la cripta embrujada. Les quiero contar la experiencia de mi padre.

25:04 Mi nombre es Rogelio Mata, y el nombre de mi padre es Antonio. Esto le sucedió a mi padre hace muchos, pero muchos años, en aquellos años de los 90, cuando todavía las aplicaciones de transporte ni siquiera se asomaban. tales como Uber, Didi, el trabajo de taxista era muy bien remunerado, tanto así que incluso existían empresas que se dedicaban plenamente a ello. Estas empresas compraban diferentes autos, los cuales los ponían a trabajar, y para ellos contrataban a diferentes choferes, de preferencia que vinieran con buenas cartas de recomendación, Mi padre entró a trabajar a una de ellas... Ya tenía algo de experiencia...

25:59 Por lo que entró rápidamente... Mi padre me cuenta lo siguiente... Que él habría estado trabajando ahí... Aproximadamente algunas... Dos semanas... Tres semanas cuando mucho... Cuando en eso... Recibió una llamada por radio... De la central de los taxis... Le dijeron que lo querían a él específicamente... para un servicio, que la persona, que quería que le llevaran al aeropuerto, lo quería a él precisamente, esto era algo extraño, y les voy a platicar por qué, y es que la persona que pedía el taxi, pedía precisamente eso, el taxi, daba el número de serie de aquel taxi, no dijo el nombre de mi padre, lo cual era muy raro, ya que si había casos que algunos clientes, pues querían moverse con cierto personal, pero cuando pedían este, siempre lo decían por su nombre, ya sea Gerardo, Alejandro, Tomás, etc. Cada taxi que tenía la empresa, tenía un número correspondiente a este, que se encontraba ya sea al lado o atrás de ellos.

27:17 Por este número se identificaban los taxis, pero solo para la empresa. Era raro que un cliente pidiera algún taxi por este número. Como les dije, parecía raro, pero a final de cuentas, mi padre tenía que asistir. Fue hasta la casa. Esta estaba ubicada en un barrio de bajos recursos. Se notaba que muchas casas incluso estaban abandonadas. Y cuando llegó al domicilio de supuestamente quien había pedido la carrera, salió una anciana, una viejicita Vestida completamente de negro Incluso caminaba algo encorvada Esta traía cargando una bolsa negra De esas como de basura Fue simplemente al taxi Abrió la puerta Y muy relajadamente Se sentó en los asientos traseros Le dijo buenas tardes a mi padre Y se le quedó viendo su rostro Mi padre le dijo la tarifa que iba a hacer De ese lugar al aeropuerto pero la viejecita no le hizo caso, solamente se le quedaba viendo.

28:25 A mi padre ciertamente, él platica que esto le incomodó, pero decidió seguir trabajando. La viejecita después de estarlo viendo fijamente algunos dos o tres minutos, sin decir ni una sola palabra, le dijo que comenzara el viaje, que no había problema, que el dinero que fuese, ella lo traía. Mi padre comenzó el viaje y y por este, la viejita le preguntó lo siguiente, disculpa muchacho, tú en este taxi,¿ verdad que no trabajabas? A lo que mi padre le respondió que no, que él acababa de entrar a la empresa hace aproximadamente dos semanas y media, y que este taxi se lo habían dado, a lo que ella le respondió que si él conocía, un chofer algo relleno, con bigote y barba, que no tenía cabello, que curiosamente ella recordaba, conducí este taxi, con ese número de serie que este traía.

29:29 Mi padre no sabía qué responderle pues, hasta ese momento conocía a muy pocos choferes de la empresa, y pues no sabía si a aquel chofer al que se refería esta anciana, seguía trabajando ahí, o simplemente había renunciado, se habían abierto vacantes. Mi padre le dijo que no lo sabía, que honestamente casi no conocía a nadie pero que probablemente si ella había pedido un servicio con este taxi y ese chofer la había atendido a lo mejor simplemente lo habían movido de unidad aunque era muy extraño lo más posible es que ya no se encontraba trabajando con ellos en ese momento la anciana esbozó una pequeña sonrisa y le dijo a mi padre deténgase aquí me bajo Cabe recalcar que todavía no llegaban al aeropuerto. La viejicita le dijo que no se preocupara, que le iba a pagar la carrera completa, lo cual hizo al instante. Mi padre siguió con su trabajo y en la segunda carrera que tuvo, el segundo servicio, subió a una joven que iba vestida de traje, posiblemente al trabajo. Esta le preguntó qué era lo que traía atrás. que había una bolsa negra que a lo mejor a otro cliente se le había quedado mi padre en ese momento hace memoria recuerda que la

31:01 ancianita había subido con ella muy probablemente la había dejado ahí esta joven le pasó la bolsa a mi padre la cual simplemente dejó en el asiento del copiloto él siguió con su camino y una vez dejando a aquella joven decidió tomar la bolsa Y abrirla levemente. Ya que esta tenía un nudo muy simple. Dentro de ella. Venían cuerpos de gallinas. Algunas fotografías. Y restos de lo que parecían. Ser huesos humanos. Tenía toda la pinta. De que era un trabajo de brujería. Mi padre en ese momento se puso muy nervioso. Tomó un palo. Y bajó con eso la bolsa del taxi. Aunque él creía que para este momento ya era inútil. Aquella bolsa había viajado con él mucho tiempo. Y la había tocado. Tal vez el embrujo.

32:02 Ya estaba prácticamente asegurado. Pasaron los días. Pero a mi padre no le pasó nada. Al pasar algunas semanas. Una noticia se corrió por toda aquella empresa de taxis. Y es que uno de sus choferes. o más bien ex choferes, había tenido un accidente, pero un accidente bestial, en el cual había perdido la vida, de una horrible forma, según lo que le comentaron sus compañeros, es que aquel chofer, era el mismo que traía su taxi, antes de que mi padre entrara a trabajar con ellos, le dijeron también que, se había salido de trabajar, por un accidente que él mismo había provocado. Se decían entre los choferes algunos secretos, y este chofer les dijo que sin querer la había pasado por encima a una viejecita en una columna de escasos recursos, que él alcanzó a ver por el retrovisor que ella todavía se movía en el piso, pero que simplemente por el miedo decidió seguir adelante. No se detuvo ni siquiera a recogerla... Mi padre explica que... Aquella viejecita...

33:23 Era la misma bruja que se la había subido el día anterior... Y que ella estaba buscando venganza... Que tal vez la brujería... Que dejó en aquel taxi... Fue precisamente para aquel chofer... Que a pesar de no estarlo conduciendo... Había pasado mucho tiempo arriba de él... Conduciendo este taxi... Por lo tanto... había dejado energía o aura, como quieran llamarlo. Bastó simplemente con subir aquella brujería al taxi para que ésta le afectara al otro. Por suerte la brujería no iba enfocada a mi padre, a lo que no le pasó absolutamente nada. Desde ese momento en adelante, mi padre tuvo muchísimo cuidado con qué tipo de personas subían a su auto El Catrín del Cementerio Hola Alex Quiero que mi nombre Permanezca en anonimato Les quiero contar una experiencia que tuve Hace aproximadamente Unos 4 o 5 años Cuando en ese tiempo Era taxista En aquella noche yo me encontraba conduciendo Había habido lluvias, no torrenciales, ni

34:57 siquiera había tormenta, sino solamente días lluviosos. Pero para mala suerte de algunas colonias y algunas calles, estas constantes lluvias habían desencadenado en que ciertas partes prácticamente se encontraran inundadas, a lo que los taxis y cualquier auto, incluso camionetas, no tuvieran acceso. Era prácticamente imposible. Debido a esto, había muchas personas solicitando servicio. E incluso de madrugada. Ya que ciertas zonas de transportes ya no pasaban por sus paradas, por sus líneas, podríamos decirlo. Y había mucha demanda. Era raro que yo me quedara a trabajar hasta tan tarde.

35:45 Pero debido a que tenía ciertos clientes, e incluso clientes que... no les había dado servicio en años, me estaban llamando, debido a la situación actual, muchas personas ocupaban taxi, y es por eso que a la una de la mañana, ahí me encontraba yo, conduciendo, cerciorándome de qué carreteras, qué calles, por qué caminos podría irme, debido a que era la una de la mañana, la carretera por la que yo venía, se encontraba casi totalmente solitaria, No había nadie afuera. Me dirigía en ese momento a recoger un cliente que por motivos del agua se había quedado varado. Yo iba por una carretera muy bien iluminada, Alex, y quiero recalcar esto.

36:35 Los faros iluminaban muy bien, casi casi en su totalidad, a excepción de algunas sombras que proporcionaban algunos árboles que se encontraban en medio de cada carretera Yo iba viendo el camino, Alex. Yo no iba distraído. Yo no iba viendo el celular. No iba viendo hacia ningún lado. Iba mirando hacia enfrente. Y a pesar de esto, me tomó completamente desprevenido. De una de las sombras de los árboles salió caminando un hombre a una escasa distancia de mi taxi. Creo que te puedo decir que incluso estaba esperando precisamente el momento de en que yo estuviera cerca para pasar, vi a aquel hombre en cuestión de segundos, iba vestido con un traje, y con un sombrero muy alto, también tenía un bastón, iba vestido de forma elegante, yo lo vi, y a pesar de que actué rápido, no pude hacer nada, di el volantazo, debido a que había llovido, la carretera se encontraba mojada, y a pesar de que no iba a una velocidad alta, simplemente resbalé vi como claramente el cuerpo de aquel hombre se acercó y esperaba el impacto pero te juro que este jamás sucedió yo atravesé el cuerpo de aquel hombre lo atravesé sin más debido a

38:06 cómo llevaba el taxi y debido al descontrol que tenía en ese momento terminé subiéndome al camellón y terminé impactándome con uno de los faros de las luces del centro Por suerte... Alcancé a frenar... Más o menos bien... Y el taxi no sufrió... Ninguna avería... Ningún golpe potente... Podríamos decirlo... Tan solo había sido la bolladura... El motor se encontraba intacto... Al igual también que las luces... La pila... Todo estaba en orden... Por suerte yo también... Me bajé del taxi... Y varias personas se acercaron... Como te platiqué... Había algunas que estaban varadas... Debido a que casi ningún auto o transporte pasaba Había algunas personas que incluso en la nada total Estaban esperando algún taxi o algún familiar que fuera por ellos Cuando se acercaron conmigo Me preguntaron, oye, vienes ebrio¿ Qué te pasó? ¿Derrapaste? Yo les decía que no Que no y que estaba preocupado porque un hombre Se había atravesado de la nada Había salido de uno de los árboles Y había atravesado la carretera... A muy pocos metros de distancia... Las personas simplemente se me quedaron mirando...

39:27 Voltearon a ver a todos los lugares... Y me dijeron... En repetidas ocasiones y diferentes personas... Que ahí no había ningún hombre... Que ningún hombre había pasado... Que si estaba seguro... Que yo no me había metido nada... A final de cuentas... Y por más que busqué... Al igual que otras personas... No encontramos a nadie No pude sacar el taxi Por lo que tuve que llamar a una grúa Que debido al tiempo Obviamente iba a tardar Me fui y me senté enfrente No podía estar en media carretera Solamente bajé mis cosas personales Y me senté a ver a mi taxi Ahí a la lejanía En lo que llegaba la grúa Incluso policías tampoco había Y cuando estaba sentado simplemente observando mi auto se acercó a mí el sepulturero resulta que había chocado precisamente enfrente de un cementerio este se me acercó y se sentó a un lado mío me ofreció un cigarrillo el cual lo tomé casi de manera inmediata y me preguntó chocaste con el catrín verdad no eres el primero algunas personas lo ven y otras personas tienen la fortuna De que nunca se lo encuentra... Yo estaba muy confundido por lo que este hombre me había dicho...

40:54 Así que le pregunté...¿ De qué Catrín me habla? El hombre... Aquel que viste a media carretera...¿ No te lo imaginaste? Es un hombre vestido de negro... Con un sombrero y un bastón... Viste de manera muy elegante...¿ No es así? Eso fue lo que viste, ¿verdad? Lo que aquel sepulturero... Me había dicho... Eran las mismas características... Que yo había visto de aquel hombre... Él me platicó que... No se sabe si el Catrín... Está enterrado en aquel cementerio... Pero lo que sí se sabe... Es que en días de lluvia... Enfrente de aquel cementerio... A veces... Se presenta al Catrín...

41:36 Y precisamente se le presenta a los autos... Para que estos derrapen... Y si tienen la mala suerte... Pues pierden la vida... Debido a estos accidentes, él me explicó que el Catrín es un ente, un fantasma, pero de intenciones oscuras, porque lo que quiere la mayoría de las veces es desencadenar accidentes, y me sugerió que si de nuevo pasaba por ahí, de noche y lloviendo, lo mejor sería reducir la velocidad lo máximo que yo pudiera, y que si veía a otro hombre, con ese mismo atuendo, que no lo pensara, que siguiera adelante, que a final de cuentas, lo único que sucede, es que lo traspaso, me sorprendió mucho esta historia Alex, y pese a que seguí trabajando de taxista, algunos dos años más, decidí no volver a pasar por ahí, en días de lluvia, yo me declaro escéptico, no creo casi en fantasmas, Ni en ese tipo de historias...

42:46 Pero he de admitir que esto que me pasó... Fue una experiencia... Enteramente paranormal... Espero les haya gustado mi historia... Saludos a toda la comunidad... Mi nombre es Fernando David. Te quiero compartir una experiencia que le sucedió a mi hijo. Mi hijo es taxista, al menos actualmente, pero anteriormente, pero anteriormente, se fue metiendo en estos trabajos del transporte público, poco a poco. Primero fue microbocero, después fue carro de ruta y finalmente ahora taxista. Y si bien le han pasado cosas inexplicables... Cosas que podríamos decir... En el ámbito paranormal...

43:50 La que más lo traumó... La que más lo perturbó... Por semanas e incluso por meses... Sucedió cuando estaba trabajando... Como carro de ruta... Los carros de ruta... Podríamos decir que son como... Autobuses... Estos autos tienen su trayectoria... Tienen diferentes paradas... Y las personas se van subiendo a estos autos y las van dejando en cada una de las paradas. El precio es fijo, pero cada persona paga su pasaje. Como el trayecto es largo, de poco en poco se genera la ganancia. Pero ya a altas horas de la noche, el pasaje tiende a subir. Y por suerte para mi hijo, su ruta quedaba cerca de un antro, de varios de hecho. Villares, bares, etc Tenía que lidiar con borrachos Pero también esto lo beneficiaba ya que En fin de semana salían muchos jóvenes a divertirse Y por lo regular para no agarrar un taxi que les cobraría mucho más dinero Agarraban carros de ruta Tengo que aclarar que mi hijo no es una persona que dialogue mucho Es una persona que es recta Que es estricta Que no es grosera Pero eso sí, el don del habla simplemente no se le da. Te saluda y te despide, pero hasta ahí. No acostumbra a estar platicando con los pasajeros, es más, eso le incomoda.

45:24 Así que cuando este pasajero subió a su carro, lo tomó por sorpresa cuando le empezó a hacer plática. Mi hijo dice que cuando iba transitando por esta carretera, cuando se subió este joven, tal vez de aproximadamente unos 20-24 años, notó que no se subió solo, este joven abrió la puerta, se sentó en el asiento del copiloto, y otra chica, una chica que iba vestida, pues de forma extraña, no traía la típica vestimenta de una mujer que sale de antro, o que sale a un bar para divertirse, aquella chica tenía un vestido blanco, y esta se vea sentado en los asientos traseros, Casi de manera inmediata, este joven empezó a hacerle plática a mi hijo, de diferentes temas Alex.

46:15 Por supuesto mi hijo por no ser grosero, también le siguió la plática, pero cada tanto quería cortarla. A él le gustaba ir en silencio o tal vez ir escuchando música centrado en el camino. Por alguna razón, el joven que se había subido a su auto, Seguía y seguía haciéndole plática. Había esos incómodos silencios a veces cuando la plática se acababa, pero casi de manera inmediata. Aquel chico comenzaba otra plática nueva. A mi hijo esto no le había pasado casi nunca. Pensó que tal vez era una persona muy parlanchina. Siguió conduciendo hasta que llegaron a la parada.

47:00 Mi hijo sabía que tenía que cobrar dos pasajes para ya que los chicos se habían subido en la misma distancia. Pero cuando él volteó hacia atrás, no vio a la mujer. Los asientos traseros venían solos. Él sabía que no se había detenido. No había visto a ninguna otra persona en el camino. Ninguna persona le había hecho la parada. Nadie se había subido aparte de ellos dos. Mi hijo le preguntó, Oye,¿ y tu amiga? Te subiste con alguien, ¿no? Aquel chico simplemente se le quedó viendo y le dijo, ay discúlpame, pensé que no la habías visto, por eso te venía haciendo plática. Mi hijo se le quedó viendo y le preguntó,¿ cómo que me estabas haciendo plática por ella? Lo que le dijo fue que desde que tiene memoria, siempre lo ha perseguido una especie de espíritu, una especie de mujer, algunas personas la ven, otros tantos no. Pero cuando mi hijo volteó y se le quedó mirando a aquella chica, al mismo tiempo que este joven se iba subiendo al auto, él estaba seguro que mi hijo la había visto, y por esto mismo empezó a hacerle plática. Este chico le dijo que no quería que vieran a aquella mujer, aquella mujer que lo acompañaba siempre, ya que por el retrovisor, o si es que mi hijo se volteaba para verla fijamente, se iba a llevar una imagen muy perturbadora. ya que

48:31 según este chico las personas que la ven al momento de que la miran fijamente pueden ver un rostro deforme con dos cuencas absolutamente oscuras donde deberían de ir sus ojos y una boca con una dentadura pútrida y muy horripilante con unos dientes enormes y deformes saliéndoles entre los labios por eso mismo aquel joven se enfocaba tanto en hacerle plática a mi hijo ya que no quería que volteara. Se esforzaba por distraerlo. Mi hijo simplemente se le quedó viendo, creo que como todos, como si estuviera hablando con un loquito.

49:11 El chico solamente se bajó, le pagó la carrera a mi hijo y le dijo, mira, te voy a pagar los dos. No te estoy mintiendo, pero en serio, qué bueno que no la pudiste ver. Mi hijo solamente se quedó en silencio y recibió el pago. De hecho, empezó a buscar a aquella muchacha Veía que ambas puertas de los asientos traseros se encontraban con seguro, así que ella no se pudo haber bajado. Él quitaba los seguros manualmente, desde su lado. Mi hijo al ver que no venía nadie más con él, simplemente se extrañó de esto. El joven ya se iba retirando. Tal vez había avanzado como unos tres pasos, de manera muy lenta. Mi hijo arrancó de nuevo, y miró por el retrovisor que tiene a un lado, y Alex... Él dice que pudo ver claramente como aquel chico era acompañado por una mujer de vestido blanco que iba atrás de él. Aquella chica hace segundos no se encontraba con él y ahora de la nada había aparecido. Esto le bastó a mi hijo para creer en toda la historia que aquel muchacho le había contado.

50:22 Recuerdo que llegó esa noche a la casa temblando y simplemente nos contó lo que había sucedido minutos después. cuando dejó de estar mirando a la nada, como si estuviera en otro mundo, ya que él todavía no asimilaba lo que había vivido, creo que todos nos ponemos así cuando vivimos nuestra primera experiencia paranormal, simplemente nos planteamos todo, esa fue la historia de mi hijo Alex, espero puedas compartirla, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola Alex, mi nombre es Martín Ortiz, mi experiencia es la siguiente, verás yo trabajo como Uber y estoy trabajando en este sitio desde hace muchos años ya, ya me acople al trabajo y de hecho trabajo en los diferentes horarios y una de las facilidades que tiene esta aplicación es que es que volvió el trabajo de taxi un tanto más seguro, ya que los que piden Uber tienen su perfil, su cuenta bancaria, su nombre personal, etc., al igual que nosotros.

51:44 Entonces los asaltos o ciertas circunstancias en donde se ve implicada la delincuencia, pues a decir verdad bajaron mucho, pero tengo la mala suerte, que aún teniendo esta aplicación de mi lado, viví algo de absoluto terror, involucrado con esta ahí me llegó un pasaje fui a recoger a aquella muchacha pues tenía el nombre de una chica y también la foto de esta cuando llegué a la dirección me sorprendió ver una casa que si bien no se notaba abandonada Alex se notaba bastante deteriorada además la zona en la que la iba a recoger era un tanto siniestra y no tenía muchas personas viviendo ahí ahí saltó mi primera alarma pensé que tal vez me iban a asaltar, pensé que tal vez era algún tipo de trampa, estaba mirando para todos lados, cuando en eso, escucho como la puerta de mi auto se abre, enseguida entra un hombre y se sienta en el asiento de copiloto, y en los asientos traseros se sube una mujer, y también otro hombre, yo estaba muy desconcertado para este momento, y yo les dije disculpen, estoy esperando un pasaje, ustedes no son, Cuando volteo a ver a la mujer, Alex, quedé helado completamente.

53:04 La chica parecía venir esposada de las manos. Las tenía hacia atrás y no podía moverlas. Su cara no la podía ver, ya que estaba cubierta por una especie de manta. No la tenía amarrada, solamente la tenía puesta arriba de su nuca y se notaba que su cabeza siempre iba mirando hacia el suelo. El hombre que se había sentado a un lado mío Se alzó la chamarra que tenía y me mostró un arma de fuego. En ese momento él me dijo, no hagas más preguntas, sigue con tu camino y déjanos donde dice la publicación. Yo no podía hacer nada más, Alex. Estaba entre la espada y la pared.

53:46 Recuerdo que arranqué y aquellos minutos fueron los más largos de mi vida. El hombre que iba de copiloto me iba viendo con una expresión muy aterradora. como si estuviera esperando cada milisegundo que yo me moviera o hiciera un movimiento brusco para accionar su arma. Ya para este momento la había sacado y la llevaba entre sus piernas. La chica iba atrás sin pronunciar ni una sola palabra, a lo que yo pensé en ese momento que tal vez venía amordazada. El otro hombre que venía con aquella chica llevaba un gorro puesto negro, el cual se había bajado tapando sus orejas y parte de sus ojos. como queriendo esconderlos, pero con una mirada fácil. Era evidente que se había consumido algo. Sus ojos parecían muy rojos. Cuando nos encontramos un retén de policías, créeme que empecé a temblar. Temí por mi vida en ese momento. El hombre me dijo, sigue adelante y no te pares. Yo tuve que seguir adelante.

54:50 Conseguí desviarme del retén. Tenía miedo de que nos fueran a encontrar pues no sabía cómo podían actuar en contra mía. Y a pesar de que los policías nos pitaron, yo no me detuve. Tenía el arma de fuego por un lado. Después de que hice ese movimiento, Alex, y de que conseguí perder a los policías, pues estos arrancaron y nos siguieron tal vez por unos tres minutos. El chico que venía a un lado de mí de copiloto me lo celebró como si fuera su amigo. Me dijo, Ese es mi gallo. Conductores como tú son los que nos hacen falta. Como si yo hubiera hecho algo bueno. Lo único que estaba haciendo era salvar mi vida en ese momento. Lo recuerdo ahora y empiezo a temblar. Llegué hasta el punto.

55:40 Las tres personas se bajaron. Y el hombre que iba de copiloto sacó su cartera y me dio mucho más dinero del que había acordado la aplicación. Me dijo en tono sarcástico. Ahí tienes una buena propina. Te rifaste, ¿eh? Te rifaste. Después de eso, ellos entraron a una casa que, ahora sí, parecía completamente abandonada. El monte de esta casa que era muy grande. Había rebasado tal vez el metro. En el centro estaba la casa. Los vidrios estaban rotos, las protecciones caídas y los muros desquebrajados. Parecía que nadie habitaba ahí desde hace años. Arranqué de nuevo y me fui.

56:27 Yo sabía muy bien que ellos tenían mis datos, pues ahí en la aplicación salen, eran muy listos. Los datos con los que habían abordado eran los datos de la chica, para evitar de alguna manera que dieran con su nombre verdadero. Pero si yo hablaba, si yo iba a la policía, ellos sabrían concretamente quién soy. Mi nombre, mi dirección, las placas de mi auto. En ese momento, Alex, yo me tuve que detener al lado de unas vías y replantearme todo.¿ Qué tendría que hacer? Si iba, a lo mejor estas personas iban a cobrar venganza en contra mía. Pero si me quedaba callado y actuaba como que nada hubiera pasado, no sé si podría con eso en mi conciencia. No te voy a mentir, Alex. Pasó un día. un día completo en el cual yo no dije nada, pero la noche siguiente, fui con la necesidad de sacar esto, y le dije a la policía, yo acompañé a la policía incluso hasta la casa, me sentí un poco aliviado llevar patrullas atrás de mí, lo que encontraron adentro, fueron a estos dos hombres, pero la chica ya no estaba, el dato que me perturbó más, y que me dejó muy pensativo, completamente confundido de lo que había sucedido, Es que aquellos dos hombres estaban en la casa pero se encontraban sin vida.

57:52 Parecía ser que un objeto con filo les había quitado la vida al pasar por cada uno de sus cuellos. De manera rápida, no tenían ni una sola marca más. De hecho, encontraron el arma. Era una navaja. Estaba en el centro de ellos, recostados en la sala de la casa, entre tierra, césped basura ahí se encontraban y por como examinaron todo parecía que ellos mismos habían hecho eso las huellas las tenían ahí en la navaja que extraño era todo Alex aquella mujer ya no apareció y hasta hoy vivo con la duda de por qué aquellos hombres habían hecho eso por qué la transportaron hasta ese lugar para simplemente ellos quitarse su propia vida Y dejarla a la deriva.

58:49 Aún si te soy sincero. A pesar de dar muchas vueltas a la cabeza respecto a este asunto. No consigo dar con una respuesta. Tal vez alguien en tu comunidad. Pueda decir algo. O levantar tan siquiera alguna idea. De lo que pudo suceder aquella noche. Gracias por compartir mi historia Alex. Te escucho todas las noches. Ahí en Spotify. Y espero que a la comunidad de criptomaniacos.¿ Les gusta esta historia? Un encargo siniestro Mi nombre es Jorge Meléndez y esta es mi experiencia. En años pasados, cuando era taxista, hubo una temporada en la que prácticamente no podía sacar dinero Era una temporada la cual estaba rodeada por ciertas organizaciones criminales. De esas épocas que se iban en México, casi ninguna persona quería salir. Las personas que se tenían que ver obligadas a ir a su empleo, a veces las empresas, les contrataban transportes. Era una época la cual ni siquiera las escuelas abrían. Los estudiantes se encontraban en sus casas, tal como sucede ahora. en ciertos estados del norte, esta época no duró mucho, pero en este transcurso, fue

1:00:25 algo que nos pegó a todos en la economía, debido a esto, yo tuve que verme obligado, y también en la necesidad, de tener que trabajar para estas organizaciones criminales, solamente como transportista, necesitaban taxis, algún carro, como el mío, que pasara desapercibido, que no llamara la atención y que fuera muy común de encontrarse en cualquier lado. Uno de estos criminales se subió a mi taxi y me ofreció el empleo. Este empleo era muy bien pagado y me garantizaban que nada malo me iba a pasar. Claro, creían que era yo tan ingenuo como para pensar eso, pero en las circunstancias en las cuales yo me encontraba, no tenía opciones. así que decidí trabajar para ellos. Las reglas eran básicas, pero eran contundentes, y no se podían romper.

1:01:27 Las reglas eran las reglas. Tenía que transportar ciertos paquetes o incluso personas, sin hacer preguntas, sin hacer ni un solo ruido, sin charlar, solamente lo que iba, y recibiría mi pago tal y como había acordado. No tenía que ser nada más que conducir Y también esto era por mi bien. No tenía que saber más de la cuenta. Cada viaje que me encargaron fue de sumo terror, Alex. Siempre vivía con adrenalina de que alguien me fuera a cachar. Tanto los policías como los del bando contrario. Pero a final de cuentas, nada malo me pasó. Lo que les quiero platicar es una experiencia que tuve en uno de estos encargos. En una ocasión, Me llamaron y ya era de madrugada. Obviamente, no tenía la opción de decir que no.

1:02:22 Fui hasta el lugar donde me dijeron. Me dieron el pago, el cual era algo grande, y me dijeron que era lo mismo. Tenía que llevarla de punto A a punto B, sin hacer preguntas, solamente transportarlo. Lo que me subieron a los asientos traseros era una caja, estilo como metálica y con plástico. Esta caja no tenía candados. De hecho la podías abrir de la manija. Una manija que se encontraba arriba. Solamente tenías que jalarla. Y esta se abría. Me la pusieron ahí. Y comencé con el viaje. Por el camino. Igualmente iba nervioso. No me había encontrado con nada fuera de lo común. La calle. Todo el camino. Se veía completamente despejado. Y también calmado. Hasta que de pronto... Empecé a escuchar unas voces... Voces de niños... Que venían desde adentro de la caja... Quiero que se pongan un poco en mi situación... Pónganse en mi lugar...¿ Qué es lo que hubieran hecho ustedes? La verdad es que yo tengo una conciencia... Que no me permite a veces dormir por la noche... Y a pesar de que había... Trabajado para estas personas... Y también técnicamente los había ayudado... Transportar niños...

1:03:45 A Dios sabe con qué fin. Eso era demasiado. Eso era algo que yo no me podía tolerar. En ese tiempo todavía no tenía niños. Pero no podía seguir con aquel viaje. Aquellos niños desde adentro. Me pedían ayuda. Me decían que lo sacara continuamente. Incluso lloraban. Yo traté de seguir conduciendo. Pensaba en las diferentes situaciones que... tendrían como consecuencia que abriera aquella caja si uno de los niños se iba o si los liberaba y me daba la fuga posiblemente aquella organización criminal me hallaría en cuestión de días y me harían lo peor no tenía muy en claro qué hacer así que me detuve cuando estos niños empezaron a llorar ya no pude contenerme me salí de mi taxi caminé de un lado hacia el otro mientras los escuchaba gritar por ayuda desde adentro, me tallaba la cabeza, me tallaba la cara, me ponía en cuclillas y otra vez me levantaba, hasta que finalmente fui a los asientos traseros, abrí la puerta y abrí la caja, no sabía en ese momento qué pensar, para cuando abrí la caja, me di con la sorpresa de que adentro de esta no había niños, había solamente bolsas envueltas, Las fui desenvolviendo y

1:05:16 me di cuenta que lo que transportaba eran huesos, huesos humanos. Rápidamente me empezó a entrar un escalofrío en todo el cuerpo. Las voces de los niños cesaron por completo. Aquellos restos simplemente eran como si me observaran desde adentro. Los diferentes huesos, los cráneos. Empecé a temblar del miedo... Y cerré de nuevo la caja... Ya me había retrasado por este momento... Tomé la decisión de subirme de nuevo al taxi... Y simplemente continuar con el trabajo... No me podía echar para atrás...

1:05:57 Encendí la radio... Y le subí todo el volumen que pude... Subí los vidrios hasta arriba para no hacer mucho alboroto... Lo que quería con esto... Era que si de nuevo... Aquellos niños o aquellos supuestos niños... Empezaban a pedirme ayuda... Y yo no los pudiera escuchar... Sabía que no eran niños vivos... Sabía... Que eran fantasmas... Llegué hasta el punto de entrega... Las personas que me estaban esperando... Obviamente se encontraban... Armadas... Bajaron la caja... Y yo estaba nervioso... La inspeccionaron, la abrieron...

1:06:39 Algo lejos de mí, como algunos metros... y cuando la persona que la había abierto, me preguntó, oye,¿ abriste la caja?, yo rápidamente le dije que no, que jamás la había abierto, y que todo lo que le habían mandado, debería venir ahí, conversaron un poco, y después echaron la carcajada, vinieron hacia mí, e incluso uno de ellos, me dio un poco más de propina, y me dijeron que me fuera, a lo que yo lo hice rápidamente, fui hasta mi casa esa noche y no pude dormir no pude pegar ojo hasta que salió el sol continué trabajando para esta organización pero cada vez menos y menos hasta que simplemente dejaron de llamarme tuve mucha suerte en aquel momento al pasar los meses Alex me di cuenta de algo muchas personas poderosas llámese en cualquier rama Tienen sus creencias... Sus rituales... Y créeme que en esas organizaciones... Esto también existe... Hay muchas personas que van y hacen trabajos... De brujería, de santería...

1:07:56 Y demás cosas... Para seguir manteniéndose en poder... O incluso para enriquecerse más... Y esto se sabe muy bien... Lo que me dijeron algunos amigos... y también personas que conocen a otras, que trabajan en organizaciones criminales, es que a veces usan estos huesos, para aquellos rituales, para según esto, seguir teniendo poder, e influencias, no son pocos los casos que se conoce de esto, y en aquella noche yo creo que lo que transporté, fue simplemente un ingrediente más, a algún ritual de alguien poderoso, porque quien más querría huesos, algo que es claramente evidencia, y se puede enterrar, claro, si estos no tuvieran otro propósito, o un propósito mucho más importante, esa fue mi historia, gracias por escucharla, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola, buenas noches comunidad, mi nombre es Pablo Santiago, Alex quiero contarte

1:09:28 a ti y a todos tus oyentes una leyenda que me contaba mi padre cuando yo era muy pequeño, mi padre nació y creció en un pueblito ahí en Sonora, esto te digo que sucedió en los años setenta Ya te imaginarás que en aquel momento no había carreteras. Había solamente caminos de tierra, caminos de grava, caminos de chapapote. Las personas se tenían que mover con ayuda de caballos, con ayuda de burros, con carretas jalando. La mayoría de ellos tenían que caminar a pie. Y entre toda aquella necesidad, hubo un anciano el cual salió a ofrecer servicios locales.

1:10:13 podríamos decir de taxista para ayudar a estas personas como tal él no era taxista según explica mi padre él era un niño cuando pasó esto él dice que aquel anciano era un hombre muy dadivoso en la comunidad le gustaba ayudar y cada vez que iba a esas parcelas que tenía retiradas de su casa aprovechaba para pasar por algunas personas que se encontraban esperando algún medio de transporte para ayudarlas ya sea ir a la iglesia, ir a la escuela o ir de vuelta al pueblo. Aquel anciano tenía sus parcelas, algo retiradas, y siempre y cuando las personas fueran en aquella dirección, él las llevaba. Mi padre recuerda que incluso lo llevó un par de veces, completamente gratis, a la escuela. El caso fue el siguiente. Aquel anciano a veces se tardaba, le surgía tal vez alguna complicación y simplemente salía muy tarde de la parcela, Tenía que lidiar con trabajadores, con obreros, con sus propios animales. Entonces, como no quieres, a veces uno se tarda. El caso es que aquel anciano siempre decía que cuando se le hacía tarde y salía con su carreta por eso de la una de la mañana e iba transitando casi completamente solo en aquel camino de tierra, pasaba enfrente de un cementerio.

1:11:39 En este cementerio, Se encontraba una banca de cemento, el cual siempre se encontraba sola durante la noche. Durante el día había una que otra persona, pero aquella noche no se encontraba sola aquella banca. Aquella noche cuando el anciano estaba pasando, vio a una mujer ahí sentada. Aquella mujer solamente estaba sentada ahí, sin pronunciar ni una sola palabra, y sin mirar hacia ningún otro lado, excepto hacia el suelo. El anciano cuenta que aquella mujer se encontraba sentada con el cabiz bajo, mirando hacia el suelo. Sus cabellos eran largos. Tanto así que tapaban Casi por completo su rostro Su ropa era blanca Y transmitía una aura Muy sombría Al momento que este anciano pasó a un lado de ella Sintió un escalofrío Como si algo emanara De aquella persona En los ranchos Alex Las personas son muy creyentes Saben muy bien Y tienen mucho en cuenta Que existen las cosas paranormales Y que lo mejor que uno puede hacer Cuando se encuentre con ellas, es simplemente ignorarlas, es simplemente rezar, pues puede que éstas se le peguen a uno. Había reglas no escritas. Todas las personas del rancho sabían que si veían a una persona caminando en un camino lejano, lejos del pueblo, a altas horas de la madrugada, y

1:13:11 si uno no conocía a aquella persona, lo cual es muy común en un rancho, ya que todos se conocen, Significa que esa persona no es una persona viva, sobre todo si no te habla, sobre todo si solamente va caminando sin ninguna lámpara. Significa que es un espíritu errante que va caminando en la sombría oscuridad y que no tienes que hacer contacto con ella. Aquel anciano sabía esto. Uno se puede encontrar a veces estos espíritus chocarreros, así que siguió adelante y no le prestó atención. Aquel anciano siguió, pero esto no solamente pasó una vez, pasaron más veces.

1:13:55 El anciano contaba que cada vez que pasaba enfrente de aquel cementerio, veía a aquella mujer, sentada ahí en la banca, como esperando algo. El anciano siempre seguía de frente. lo menos que quería era detenerse este anciano le contó a los demás y obviamente las personas ya no querían acercarse ahí pero a veces suceden los imprevistos aquel anciano tuvo un incidente su yegua la cual siempre usaba para jalar la carreta tuvo un accidente nada grave pero necesitaba reposo así que por lo tanto no podía traerla de vuelta jalando la carreta para llegar a su casa Después de atenderla, después de dejarla ahí en el corral, segura, tomó a un par de sus burros, los puso en la carreta y esos fueron los que empleó para llegar a su casa, pero para este momento ya era muy tarde, eran pasadas de las dos de la mañana. Había un silencio sepulcral en todo el camino y el anciano volvió a ver a aquella mujer, pero en esta ocasión no la vio sentada.

1:15:08 Enfrente del cementerio... Sino que la vio... Caminando a un lado del camino... Como si está apenas fuera el cementerio... La vio a la distancia... Casi casi como unos 6 o 7 metros... Y aquel anciano... Atravesó por un dilema... No sabía si apresurar el paso... Para simplemente rebasarla... Y no mirar hacia atrás... O por lo contrario... Mantener una distancia prudente... Y a pesar de que se tardara mucho más... a evitar que aquella mujer, estuviera a un lado de la carreta, aquel anciano, optó por la primera opción, apresuró el paso, pasó a un lado de aquella mujer, cada vez más rápido, y cada vez más rápido, pensó que la había dejado atrás, cuando en ese momento, sintió algo, sintió un bulto, que iba apareciendo a un lado suyo, como si éste se materializara poco a poco, cuando el anciano volteó, Giró inmediatamente de nuevo hacia enfrente. Pudo verlo por el rabillo del ojo.

1:16:13 Lo que venía a un lado de él era la misma mujer que había dejado atrás. Se había subido a la carreta. De alguna manera lo había hecho. El anciano, con toda la valentía que pudo reunir en ese momento, sostuvo las riendas de sus animales y trató de mantenerse calmado. Él sentía la cara de aquella mujer que lo observaba. La llevaba a centímetros. Aquella mujer lo estaba observando. Lo pudo ver por el rabillo del ojo. El anciano estaba completamente aterrado. Temblaba por dentro. Un escalofrío le recorría el cuerpo. Pero trataba de mantenerse templado. Trataba de mantenerse centrado. Y a pesar de que tuvo mucho miedo, no aceleró. Pero tampoco bajó la velocidad. Él sabía que no tenía que manifestar miedo. Él sabía muy bien que en cualquier momento que le diera una señal a aquel espectro que se había dado cuenta de su presencia, aquel aterrador fantasma lo iba a tomar. Tal vez se le iba a pegar, y el anciano no quería eso. Llegaron hasta enfrente del cementerio, y justamente pasando enfrente de aquella banca, el peso extra, el bulto que sentía a un lado de él, como si alguien viniera sentado, desapareció. El anciano siguió con su camino y cuando pudo, volteó hacia atrás y vio a la mujer sentada en aquella banca de cemento, ahí donde

1:17:46 siempre la había visto. Una vez que pudo, el anciano apresuró la velocidad para llegar lo antes posible a su casa. Después de lo que vivió, él jamás volvió a ser el mismo. Siempre tuvo miedo de pasar enfrente de aquel cementerio Cuando el sol se escondía, le advirtió de esto a todas las personas del pueblo y siempre sostuvo que era real. Era una persona que tenía mucho respeto, tenía fama de ser una persona honrada y por lo tanto no era mentiroso, las personas le creyeron. De ahí en más, aquel anciano no volvió a ofrecer servicios de taxi una vez que el sol se escondía, pues jamás volvió a quedarse en su parcela Después de las seis de la tarde, ya que lo que menos quería era encontrarse con el espectro de aquella chica una vez más. Hola Alex, te escribo esto con mucho miedo, pero creo que ya es momento de sacarlo. Mi nombre es Javier Duran y te

1:19:20 quiero compartir una experiencia que si bien no es paranormal, créeme que es de terror absoluto. Hace muchos años yo fui taxista, por ahí del año 2005-2006. En aquel tiempo, como ustedes sabrán, no había Uber, no había Didi. La forma en la que nos movíamos como el transporte público era otra completamente diferente. Y yo como era novato en esto, apenas me iba incursionando en todo este ámbito, se me vino una idea brillante. O al menos lo que para mí en ese momento pensé que era una idea muy brillante.

1:20:04 Y era el de hacer folletos... Entregar tarjetitas con mi nombre, mi número de celular y ofreciendo mis servicios. Se las ofrecía a cualquier persona que se subiera en el taxi o si veía a alguna persona en el supermercado o incluso en algunas fiestas. Estuve divulgando todas estas tarjetitas con diferentes personas, bastantes. Obviamente me empezaron a llegar muchas llamadas. Yo me sentía muy bendecido. Pero uno nunca sabe a qué tipo de persona entrega a uno su tarjeta. Así como tampoco uno sabe qué tipo de persona entra a su taxi. Es algo con lo que tenemos que lidiar todos los días. El caso es que una tarde me llegó una llamada. Era un número que yo no conocía.

1:20:58 Lo contesté inmediatamente y me preguntaron si es que todavía estaba disponible para hacer una carrera. Así le decimos a un servicio. Yo le dije que sí, con mucho gusto. Lo que yo quería era clientes. La persona me dijo que tenía que transportar a una persona de un punto A a un punto B. Vamos a dejarlo así. No quiero meter direcciones. Ya que a pesar de que sucedió hace muchos años, todavía tengo algo de miedo. Yo fui hasta aquella dirección. Salieron dos hombres muy grandes y en medio de éstos venía un anciano este anciano venía en una silla de ruedas venía con unos lentes negros y bien trajeado el hombre me dijo que solamente tenía que transportar al anciano que era su abuelo y que por favor tuviera mucho cuidado con él que no hiciera movimientos bruscos y que por favor lo dejara dormir ya que iba algo cansado y para su edad para él ya no era recomendable que incluso sentándose se iba a dormir yo les pregunté obviamente por qué nadie lo acompañaba que si era posible que uno de ellos lo hiciera pero ellos me respondieron que no que tenían unos asuntos pendientes ahí y que no podían acompañar a su abuelo yo le dije que estaba bien pero también le pregunté si es que al llegar a aquella dirección alguien iba a

1:22:28 salir a recogerlo ellos me respondieron que sí y que no me preocupara por eso que solamente lo llevara. Allá iban a haber personas que iban a salir y lo iban a recibir. Yo inicié con mi camino. Iba muy serio, eso sí. El anciano no se movía ni un milímetro. Tampoco lo vi haciendo ningún gesto. Iba completamente sentado, pero sentado de una manera que no parecía cómoda. Verás, Alex, uno que es taxista empieza a saber cuando algunas personas se duermen simplemente se reclinan empiezan a roncar llevan la boca levemente abierta otros simplemente hacen algunos gestos el caso es que están completamente recostados en el asiento aquel anciano no lo estaba aquel anciano llevaba su cabeza en el aire pero completamente recto era imposible que durmiera así además con los topes que había con las maniobras que por más que cuidara La velocidad y en cómo las hacía simplemente eran inevitables. Se movía el taxi. Aquel hombre también se movía, pero de una manera muy rígida, como si estuviera haciendo fuerza. Es por eso que yo creí que tal vez aquel anciano no venía dormido. Tal vez me venía viendo. Así que por lo tanto le pregunté. Oiga Mike,

1:23:59 no quiero un cigarro. Viene despierto. Pero aquel hombre no me respondió. Quedó absolutamente callado como venía. Yo, algo confundido, no supe qué hacer en ese momento. Venía incómodo, si te soy sincero. Pero justo en ese instante en el que venía pensando todas estas cosas, una motocicleta se me atravesó. Lo hizo de manera muy súbita, así que tuve que frenar de manera muy violenta. Y sin creerlo, Aquel anciano se fue de cabeza y topó enfrente del asiento del copiloto. Inmediatamente le empecé a pedir disculpas. Ahora era más que obvio que sí se encontraba despierto. Pero por alguna razón, el anciano no se movía. Parecía que venía con una estatua, con un maniquí. El anciano se quedó ahí, con la cara reposando atrás del asiento del copiloto. Yo me tuve que orillar en ese momento. Me bajé del taxi. Me di la vuelta, abrí la puerta del pasajero y lo tuve que acomodar. Al momento de tocarlo, lo toqué muy rígido, muy duro, como si estuviera tocando alguna especie de tronco, alguna especie de barda. Estaba completamente inerte, petrificado en absoluto.

1:25:22 Empecé a tocarlo y empecé a decirle, May, May, May, está bien,¿ qué le pasa, don? En ese momento se le cayeron los lentes. El anciano no estaba vivo. El anciano había fallecido. Yo tenía mucho miedo pues lo que yo había pensado en ese momento era que tal vez había perdido la vida ahí arriba del taxi. Pero conforme lo vi viendo, me di cuenta que no. Que aquel hombre había perdido la vida ya hace algo de tiempo. Pues cuando abrió la boca... Salieron unas moscas de esta y todo el perfume que yo olía no era otra cosa sino algo para tapar aquel olor repugnante que este anciano emanaba, producto obviamente de la descomposición. En ese momento me di cuenta. Estaba transportando un cadáver.¿ Cómo podía seguir con mi camino? Pensé en ese instante simplemente dar la media vuelta.¿ Pero qué podía hacer? No podía dejarlo ahí.

1:26:23 Si no me iban a inculpar a mí, no podía llevarlo al destino, pues tal vez al llegar me harían algo a mí, tal vez para no dejar cabos sueltos. Y si me llegara a agarrar la policía,¿ qué les diría?¿ Me creerían si les dijera que soy un taxista y me habían contratado para transportar a un cadáver? Tenía muchas dudas en ese momento. Toqué algo más. Era una especie de cubito, un cubito de metal. De este cubito de metal, parpadeaba algo, algo rojo, como una lucecita, no lo toqué, solamente lo vi, y ahí lo supe, que en todo ese momento, las personas habían estado rastreando el cuerpo, ahora no tenía forma de rajarme, ellos sabían en dónde estaba, sabían que me había detenido, sabían a dónde me dirigía, para acabarla de rematar, recordé en ese momento que las tarjetas que había entregado, por un error, Por una simple confusión que había tenido con la imprenta, me habían preguntado la dirección y yo había puesto la dirección de mi casa.

1:27:27 Pensé que era algo del formulario, pero no. La dirección de mi casa aparecía en las tarjetas. A algunas se las había tapado, a otras no. Entonces yo traía este pendiente que a lo mejor aquellas personas habían tenido una tarjeta que traía mi número de celular, mi nombre y dónde vivo. No podía echarme para atrás. Tenía que seguir. Créeme que aquella fue la peor noche que he tenido en toda mi vida. Tuve que cerrar la puerta y actuar como si todo estaba bien, como si nada hubiera pasado. Seguí con mi camino. Por este me encontré con varios retenes de policías y militares. Afortunadamente, ninguno abrió la puerta. Pero basta decirte, Alex, que yo estaba temblando y sudando frío cuando pasé entre ellos. Creo que por ser taxista en aquel momento no me detuvieron. Llegué al destino. justamente unas personas me estaban esperando ellos bajaron al anciano lo bajaron inerte pero yo noté que me estaban haciendo plática ahí enfrente una persona se posó en la ventana del copiloto y me empezó a platicar de cosas muy mundanas cosas básicamente del día a día mientras me entregaba una propina yo sé lo que estaba haciendo me estaba distrayendo para que no me diera cuenta cómo estaban bajando aquel anciano Tal como lo habían hecho la primera vez cuando había ido por él. Pero yo le seguí el juego.

1:28:54 Tal parecía ser que ellos no sospechaban de mí. Y por lo tanto. No tenían ninguna razón para hacerme daño. Y yo quería que esto se quedara así. Me di la media vuelta con mi taxi. Y me fui de aquel lugar. Cambié mi celular. Ya no quería contestar llamadas. Y de ahí en más. Jamás volví a entregarle tarjetas. A cualquier persona. Uno nunca sabe.¿ Con qué se va a encontrar? Hola, buenas noches Mi nombre es Samuel Orizaba.

1:29:52 Mi experiencia es la siguiente. Me sucedió hace aproximadamente algunos 4 o 5 años. Yo era taxista en aquel entonces. Y como todo taxista tenía sus clientes. Si bien me la pasaba de ruta en ruta, tratando de levantar a alguna persona que necesitara taxi y atendiendo algunas llamadas. Los taxistas que tenemos más pero más tiempo en esto. Siempre tenemos servicios fijos. Ya sea en la noche o por la mañana. Ya sea llevando niños al colegio o trayendo personas de sus empleos. Yo tenía una niña a la cual tenía que llevar todos los días de lunes a viernes. Esta niña era muy simpática. A veces hablábamos. Y ya me tenía incluso como su amigo. Era de todos los días por la mañana.

1:30:46 que yo la llevaba a su escuela, y ella se acostumbró a esto, pero una tarde, me sucedió lo que a todo taxista le ha sucedido por lo menos una vez, y es cuando a uno lo chocan por detrás, ya sea por imprudencia, ya sea por un mero accidente, la cosa es que inmovilizaron mi auto por cerca de dos días, y esos dos días, me tuvieron que dar uno nuevo, por suerte la persona que me había rentado el taxi tenía varios, pero me dio uno el cual solamente lo había visto parado, Ahí en su taller, esta persona, el dueño, me dijo que estaba en las mejores condiciones, que me lo podía llevar sin ninguna preocupación, que el carro iba a jalar, que no me preocupara por eso. Al momento que me senté en el Alex, sentí el carro extraño, pero no extraño por algo del motor, no extraño por algo que tuviera que ver con la mecánica, lo sentí extraño.

1:31:41 Porque sentía que iba acompañado. Lo sentía extraño porque sentía, a pesar de ir completamente solo, que alguien me venía observando. Y siempre de la parte de atrás. Quiero recalcar que yo no soy una persona que sea susceptible a ese tipo de cosas. De hecho, si te soy sincero, y le soy sincero a toda tu audiencia, yo soy muy poco creyente. Pero por alguna extraña razón, me sentía acompañado y observado. Y era una sensación que francamente Me hacía tener mucho miedo Pero hablaba conmigo mismo Me decía una y otra vez Que esto solamente era por mientras Y que de seguro tenía todo esto Todas estas sensaciones Porque simplemente había cambiado el auto Algo que era ridículo pero Me lo repetía una y otra y otra vez El caso es que al día siguiente Cuando fui por esta niña para llevarla a su colegio Pasó algo muy extraño La niña comenzó a hablar sola Comenzó a hablar como si estuviera hablando con una amiguita Yo pensé en mi mente Que a lo mejor estaba hablando por teléfono Ya ves que ahorita hay mucha tecnología Y en ese tiempo también Era muy común ver personas con audífonos Hablando con sus demás familiares o amigos Yo pensé que la niña era una de esas personas pues La niña era una sabia en la tecnología Iba con laptop, con celular A pesar de tener como 8 o 9 años Yo no le sabía esas cosas así que opté por pensar eso, y es más,

1:33:12 debido a que esta niña estaba hable y hable, opté por mejor quedarme callado, para no interrumpir, pero cuando la niña se bajó se despidió de alguien, ella siempre iba y se asomaba por la ventana que da en el asiento del copiloto, para decirme adiós y despedirse, eso lo hizo, pero lo que me sorprendió es que volteó hacia atrás a los asientos traseros, y dijo, adiós Samantha, Un gusto conocerte. En ese momento yo me quedé muy confundido. Volté hacia atrás y no había nadie. Cuando volteé de nuevo para ver a la niña, esta ya se estaba metiendo en la escuela.¿ A quién le estaba hablando? Opté por pensar que tal vez alguna amiguita se había parado justo atrás de mí cuando estaban todos los niños entrando. Tal vez yo inconscientemente me estaba negando a ver lo obvio. Me seguía sintiendo acompañado. Y esto no cesó. Cuando me detuve en un puesto de tacos. Con unos amigos con los cuales yo comía habitualmente. El taquero ya era amigo mío.

1:34:17 Cuando fue y me sirvió mi orden. Me preguntó. Oye.¿ Traes carrera?¿ O vienes acompañado por un familiar? Yo le dije que no. Ninguno de los dos. El taquero me contestó. Hay una niña allá en tu auto. Está sentada en los asientos traseros. Yo le contesté en ese momento, no la hagas.¿ Cómo que una niña? Si yo vengo solo. Me levanté, y también mis compañeros, y el taquero también. Todos fuimos hacia mi taxi, y no nos la podíamos creer. No había nadie. El taquero estaba muy confundido, y si bien éramos amigos, no nos llevábamos tan así. Fui y revisé las puertas. Tal vez alguien se había subido, pero no.

1:35:00 Todas las puertas se encontraban cerradas, todas con llave. El taquero simplemente repetía una y otra vez que la había visto, que la había visto. Incluso la había saludado, al menos ahí a la distancia. Por todo lo que resta del día, seguí teniendo ese sentimiento de que alguien me estaba acompañando. Finalmente llegué a mi casa, me recosté y a la mañana siguiente volví a ir por esta niña. La niña volvió a hablar y esta vez estaba más que seguro que no estaba hablando por teléfono. Estaba hablando con alguien, yo la podía ver por el retrovisor. Hablaba con alguien que se encontraba sentada a un lado de ella. Yo no dije nada. Dejé que la niña se bajara, me saludó a mí y volvió a despedirse de una tal Samantha.

1:35:49 Afortunadamente aquel era el último día. Esa misma tarde fui al taller, dejé este taxi y me traje el mío. La sensación de sentirme acompañado se esfumó completamente. Aquel taxi tenía algo. Y yo no me pude quedar con las dudas. Le pregunté al dueño. Disculpa.¿ Qué pasó con ese taxi? Sucedió algo. Él se me quedó mirando. De una manera muy sospechosa y me preguntó.¿ Por qué?¿ Viste algo? A lo que yo le respondí no. Pero sí sentí algo. Y también otras personas miraron a una niña. Cuando el taxi venía vacío. Fueron algunas personas. Y todas vieron lo mismo. El dueño de los taxis. simplemente se me quedó mirando y como forzando todo me dijo no te creas de nada de lo que te digan son puras supersticiones al taxi no le pasó nada ya vete al cabo ya tienes el tuyo yo me tuve que ir no quise hablar más sobre el tema pero al día siguiente cuando la niña se subió de nuevo a mi taxi ella solita me preguntó yo no tuve que preguntarle nada que qué había pasado con aquella niña que me había acompañado esos dos días yo le respondí que se había ido Que solamente la había trasladado durante dos días. Pero que ya nunca más lo haría. Ella lo entendió y se bajó.

1:37:07 No quise explicarle que... Jamás hubo una niña. Pues no sabía cómo lo iba a tomar. Tal vez espantaría. Y le aterrorizaría la idea de agarrar otra vez un taxi. Yo no quería ser el culpable de perturbar a aquella criatura. Así que simplemente me lo guardé. Desde aquella experiencia. Tiendo a pensar dos veces. Cuando voy a rentar algún carro. Uno nunca sabe la historia que se trae detrás, y me quedó más que claro que van a haber algunos dueños que la ocultan. Hola, mi nombre es Luis Fernando.

1:38:05 Mi experiencia es por parte de mi hermano. Esto le sucedió hace muchos años, cuando él era joven. Tendría como unos 21 o 22 años en aquel entonces. Estaba pretendiendo a una chica, y cada noche que podía, iba a visitarla a su casa. Obviamente esta chica era mucho menor que él. Tendría como unos 19, 18 años. Su familia era algo estricta. pero la dejaban tener novio. Mi hermano andaba ahí, tratando de ganarse a los suegros, así que cada tanto iba a visitarla. Mi hermano en ese momento trabajaba como taxista, y tenía algunas chicas que eran sus clientas. Estas chicas trabajaban en un centro nocturno, y salían por eso de las tres y media o cuatro de la mañana. Cada vez que iba a visitar a su novia, mi hermano regresaba a casa a dormir, pero en una ocasión, le pidió permiso a sus suegros y a su novia de ese entonces, que si podía estacionar el taxi afuera de su casa y ahí podría dormir sin mayor problema. Es que simplemente gastaba mucha gasolina en ir a la casa y luego de ahí volver al centro nocturno, el cual se encontraba muy cerca de la casa de su novia. Después de estar platicando un momento, los padres de su novia lo permitieron, Le ofrecieron incluso quedarse en la sala, pero mi hermano, tratando de ganárselos, les dijo que no, que él respetaba la casa y

1:39:38 que lo más apropiado en ese momento era dormir en el taxi. De todas maneras, la colonia en donde vivía su novia no era la más segura de toda la ciudad, pero sí era una colonia con baja criminalidad. Casi no había asaltos ni nada parecido. Entonces era seguro que él se quedara ahí dormido en el taxi. En la primera noche que se quedó dormido, solamente bajó el asiento, se recostó, y como estaba muy cansado, en cuestión de minutos, quedó rotundamente dormido. Pero de repente lo despertó un sonido. Era el sonido de una motocicleta, la cual pasaba a un lado de él, pero a mucha velocidad, la escuchó y se despertó. Esta motocicleta pasó muy rápido. Mi hermano se levantó y vio para todos lados, pero no lo alcanzó a ver. La calle estaba sola, iluminada solamente por los focos que se encontraban en las banquetas. Pero al final de cuentas sola, él se volvió a recostar, y por esa noche nada extraño sucedió más. A la noche siguiente se volvió a repetir. Los suegros le dieron permiso. Mi hermano se quedó afuera de la casa recostado en el taxi.

1:40:50 De nuevo se quedó rotundamente dormido. cuando por eso de las dos y media, tal y como la noche anterior, una motocicleta a toda velocidad pasó, mi hermano nuevamente se levantó muy asustado, y esta vez lo hizo más rápido que la vez pasada, volteó para todos lados, pero igual no vio a nadie, mi hermano estaba sumamente confundido, la calle en donde se encontraba, era recta, y medía bastante, era muy larga, no había manera o forma, en la que él no pudiera ver la motocicleta, tendría que verla como se iba alejando, pero no, solamente la escuchaba, lo despertaba cuando pasaba a un lado de él, pero ni siquiera veía polvo, y lo que más le parecía extraño es que ninguno de los vecinos se quejara, aquella motocicleta pasaba haciendo mucho ruido, y parecía que a nadie le afectaba, esto sucedió una tercera vez, pero en esta ocasión mi hermano la pasó muy mal, pues no se encontraba dormido, simplemente esa noche no tenía sueño se encontraba con los vidrios abajo fumándose un cigarrillo con el asiento reclinado cuando en eso escuchó la moto como si iba acercando a la lejanía él se preparó pero al momento que pasó el sonido a un lado de él no vio nada el sonido solamente se movió no había ninguna motocicleta no había nada él dice que le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo en ese momento subió los vidrios Se

1:42:23 quedó adentro del taxi y comenzó a rezar. Se fue del lugar inmediatamente. No se quedó todo el tiempo que iba a quedarse ahí. Simplemente se fue y trató de pasar el tiempo restante que no era mucho cerca de aquel centro nocturno, ya que aquellas mujeres, aquellas chicas eran sus últimas clientas del día. A la noche siguiente, mi hermano le contó esto a su novia y también a sus padres. Primero lo disimuló. Les preguntó que si a ellas por las noches no les levantaba un sonido de una motocicleta, pero sus padres y su novia negaron con la cabeza. Ellos decían que no escuchaban ninguna motocicleta en ese momento, pero que anteriormente sí habían escuchado una. Había una que escuchaban todas las noches y que hasta cierto punto a ellos y a los vecinos ya los tenía hartos.

1:43:18 Mi hermano les preguntó que si conocían a esa persona. y los padres de su novia le contestaron que lo habían conocido, que era un chico, un hijo de un vecino, cerca de esa calle, que aprovechaba todas las madrugadas para ir y acelerar su motocicleta. Los vecinos ya se habían quejado, y el chico dejaba de hacerlo por un tiempo, pero después volvía a hacerlo. Una noche, cuando estaba de imprudente acelerando, corriendo con todo lo que daba el motor de la motocicleta en aquella calle, tuvo un accidente, se descarriló, tal vez por algo que había en el camino, el caso es que terminó chocando con una camioneta, y si bien la camioneta y la motocicleta tuvieron muchos destrozos, lo que hubo más que lamentar, fue que aquel chico de apenas 17 años, había perdido la vida en aquel accidente, todo eso había pasado hace aproximadamente 6 meses atrás. Así se lo contaron, y que desde ese día no volvieron a escuchar ninguna motocicleta, obviamente porque el que la traía ya no estaba con los vivos. Mi hermano después de escuchar aquella historia, decidió tomarle la palabra a sus suegros de quedarse a dormir en la sala, ya no lo hacía afuera en el taxi, pues sabía que aquello que escuchaba no era una motocicleta real, era algo de otro mundo, y aún durmiendo en la sala de aquella casa, Él la continuaba escuchando. Mi nombre

1:44:58 es Edgar Zamora. te quiero contar una experiencia Alex, esta experiencia que me sucedió, ya la he cantado varias veces, a mis compañeros, a mis amigos, a mis familiares, y por increíble que te suene, la gran mayoría de ellos, no me cree, pero al menos, tú, y tu comunidad, espero que me den el beneficio de la duda, mira sucedió lo siguiente, Cuando yo me encontraba conduciendo en mi taxi, eran aproximadamente la una de la mañana. Me encontré con una chica en una parada. A veces acostumbraba a conducir hasta las tres de la mañana. Dos de la mañana.

1:45:58 No me aventuraba más. Si de por sí hay bastante delincuencia a esas horas. Tristemente me sumo al gran número de taxistas los cuales han sido asaltados. Así que siempre tomo mis precauciones. Al momento que vi a esta chica, vi que en la parada no había nadie más. Y por lo regular en las madrugadas, yo solamente levanto mujeres, porque por lo regular van saliendo del trabajo, a familias o a parejas. Jamás levanto grupos de chicos de dos, tres o cuatro, porque son estos grupos con los que me ha tocado que luego me asaltan. Al checar que esta muchacha venía sola, me detuve. Ella me preguntó sobre el precio de la carrera a un tal punto. Luego me preguntó sobre si podía hacer dos paradas. Yo le dije que sí, aunque estaba algo confundido. Solamente la veía ella.

1:47:00 En ese momento le hice una señal con las manos a dos hombres que salieron por detrás de la parada. Se encontraban parados abajo de una sombra de una máquina de expendidoras de refrescos yo no los podía ver porque estaban ocultos en ese momento empecé a dudar alex en serio te lo digo pero ya había dicho que sí y si te soy sincero soy de esas personas que son tímidas que jamás se ha peleado ni ha tenido problemas entonces se me complica en algunas ocasiones retractarme de ciertas cosas aquellos hombres fueron hasta mi taxi, abrieron la puerta y se metieron, la chica venía en el asiento delante, yo pensé que era un grupo de amigos tal vez, así que comencé con mi marcha, lo que me parecía curioso, y lo que me daba cierta incomodidad, era que los tipos de atrás, no paraban de verme, no me veían de una mala manera, me veían de una manera muy perturbadora, Los chicos simplemente me miraban, de la cabeza hasta los pies, donde venía sentado. Yo podía sentirlo, y también de vez en cuando los veía por el retrovisor. Tenían unas caras de depravados, Alex. Los ojos altones y unas sonrisas que revelaban malicia, que revelaban maldad. Simplemente con ese poco tiempo

1:48:35 en el que me estuvieron observando, me pusieron... Muy incómodo. Llegamos a la primera parada. La chica se bajó. Y de la misma manera me miró. Me pagó su carrera. Y esbozando una sonrisa, se fue. Los chicos me dijeron a dónde los tenía que llevar. Yo simplemente seguí con mi camino, Alex. Para este momento no tenía cómo defenderme. No portaba con nada. Y como ya te dije anteriormente, No soy una persona que ande en peleas. Soy una persona bastante pacífica. Así que no porto con nada para defenderme.

1:49:16 Decidí que lo mejor era seguirles el juego. Al final de cuentas, ellos estaban en ventaja. Venían atrás de mí. Si ellos quisieran, me podrían agarrar por el cuello o por la cabeza. Así que lo mejor sería seguirles el juego. Llegamos hasta el punto. O mejor dicho, casi llegamos a este. Lo que sucede es que había un enorme tronco en aquella calle rumbo para el fraccionamiento donde me habían pedido la ruta. Este enorme tronco casi acaparaba por completo toda la carretera. Si te soy sincero, había un pequeño espacio por el cual yo podría haber entrado, pero utilicé este tronco como la excusa indicada para decirles que no podía ir más allá. La calle estaba sola, Alex. No había luz.

1:50:10 Y las casas que se veían. Ahí a lo lejos. Se podía intuir que tampoco estaban habitadas. Yo les dije que no podía avanzar más. Les dije que ese tronco me estorbaba. Y que hasta ahí los iba a dejar. Que por favor se bajaran. Estos chicos me dijeron que no. Que más que nada querían llegar hasta su casa porque en aquella calle... No había casi iluminación. Y tenían miedo de que los fueran a asaltar. Me lo dijeron en un tono burlón. Como si se estuvieran burlando de mi situación en aquel momento. Uno de los hombres se bajó. Y me dijo, ven, ayúdame. Vamos a mover el tronco.

1:50:54 Yo en ese momento le pregunté al de atrás.¿ Por qué no se baja usted y lo mueven los dos? Y en ese momento me lo dijo descaradamente Alex. No. No. No vaya a ser que te nos vayas a pelar. Bájate tú. Yo me bajé del auto. Lo dejé encendido. Pues fue una de las cosas que me dijo aquel hombre. No le quite las llaves al auto. Y bájate. Apenas di los tres primeros pasos. El otro hombre ya me esperaba de frente al tronco. Y fue ahí cuando pude verlo. El rostro de aquel hombre, Alex. Había cambiado. Sus ojos... ya no eran los de un humano, sus ojos ahora eran diferentes, tenían una rendija, eran amarillos, como si fueran los ojos de un lagarto, o de un cocodrilo, a mí me dio mucho miedo Alex, no eran los ojos de un humano, y su piel, su piel era extraña, era como si cada minuto que pasara, esta cambiara de textura, de apariencia, Se veía con arrugas y con algunos puntos como si este tuviera un acné. Yo solamente me di la media vuelta. Empecé a rezar y corrí. Corrí con todas mis fuerzas. Soy alguien delgado. No soy atlético, pero al menos no peso. Corrí y corrí, Alex. Mi mayor

1:52:26 miedo en ese momento, corriendo en una calle sin nadie a los lados a horas de la madrugada, era que aquellas personas se subieran a mi taxi, y no es que se lo llevaran, sino que me persiguieran, pero por suerte no lo hicieron, escuchaba las pisadas, alguien me estaba correteando en ese momento, no tuve el valor para mirar atrás, el miedo me dio la suficiente energía y la agilidad, para correr como nunca en mi vida, mientras que aquellos hombres creo, me estaban persiguiendo, Conseguí llegar a la avenida y vi varios autos que pasaron. Empecé a manotear a pedir ayuda, pero por suerte los hombres ya no me estaban persiguiendo. Afortunadamente me había bajado y en mi sudadera portaba con mi celular. Siempre tengo saldo, así que le llamé a un amigo que también es taxista. Le dije lo que me había pasado y le pedí que viniera por mí. Quedamos de vernos en un lugar no tan lejano.

1:53:33 pero que si se encontraba medio escondido, pero era seguro, más que nada por si aquellos hombres me estuvieran persiguiendo todavía, yo ya estaba haciendo de cuenta de que, el taxi se había perdido, también junto con todo el dinero pues, para mi mala suerte siempre guardo la cartera en la guantera, y el dinero de las ferias, pues lo traigo ahí entre los cigarrillos, entre la palanca, un compartimento ahí bastante humilde, mi amigo tuvo la idea de ir de nuevo a aquel lugar más que nada para ver si no había personas viviendo ahí cerca que hubieran visto la escena pasamos Alex y me sorprendí mucho cuando vi mi taxi ahí aún se encontraba encendido con las llaves puestas nos bajamos con mucho cuidado y no nos bajamos a la primera observamos alrededor a ver si aquellos condenados no estaban cerca y estaban usando el taxi como anzuelo pero no Al parecer no había nadie. La puerta del taxi todavía estaba abierta.

1:54:39 Entré Alex. Todo estaba intacto. Mi cartera, mi dinero, mis tarjetas. Todo estaba ahí, Alex. No me habían robado nada. Entonces ahí lo entendí todo. Aquellos dos extraños hombres, que estoy más que seguro, no eran humanos. No me querían asaltar. No querían mi auto. Me querían a mí. Yo era su objetivo. Y una vez que me les escapé, simplemente ya no tenían motivo para seguir ahí aquella noche. Para nada me sorprendió cuando me dijeron que en aquel fraccionamiento no vivía nadie. Todas las casas estaban abandonadas. Esta experiencia aún la sigo recordando. Y cada vez que cae la noche y pienso en ella, Sigo sintiendo el mismo escalofrío como el que sentí aquella noche cuando vi a aquel hombre con esos ojos inhumanos, esos ojos de serpiente, mirándome fijamente en la oscuridad de la noche. Hola Alex, mi

1:56:13 nombre es Felipe Duarte. Anteriormente ya te he contado una experiencia, pero en esta ocasión quiero contarte una experiencia que le sucedió a mi padre por allá del año 98. Nosotros somos acá de Tijuana, Mi padre, por lo regular, siempre se ha dedicado al trabajo de taxista, y en aquel tiempo, al recién llegar aquí, pues con más razón. Él tiene una experiencia que lo dejó muy perturbado, y que de hecho, es debido a esta experiencia por la cual él dejó de conducir de noche. De noche es cuando se encuentran los mejores pasajes, puedes cobrar más, Y por lo regular las personas siempre van a una distancia larga. Resulta que mi padre estaba conduciendo por esas carreteras, por la avenida.

1:57:04 Calles muy concurridas, Alex. Pero en aquel momento, apenas tres de la mañana, en un día martes, están completamente desérticas. No hay autobuses y de vez en cuando un auto. Mi padre iba por teléfono hablando con mi madre. ya que siempre se mantienen al tanto en uno del otro, cuando en eso, al momento que él cuelga, alcanza a escuchar un estruendo, un golpe, metálico, un estruendo muy grande, no lo escucha con propiedad ya que se escucha algo lejano, mi padre solamente baja el vidrio del auto, baja la velocidad y pone atención alrededor, pero no encuentra de donde vino, tal vez alguna cosa se había caído, Tal vez algún auto mal estacionado había chocado. Él siguió conduciendo, sin pensar que aquel estruendo se encontraba más adelante de él. En efecto, algo había chocado, pero no estaba preparado para ver aquella escena.

1:58:09 Eran dos autos, uno se había salido del carril, y por tan mala suerte, había chocado con otro que precisamente en ese momento iba cruzando por el otro extremo del carril. como son las coincidencias, prácticamente no había ningún auto en minutos, y justamente cuando se estaban cruzando, chocaron, por el humo de los autos, por la escena en sí, mi padre pudo detectar fácilmente que el accidente acababa de ocurrir, tal vez algunos minutos, él se detuvo, inmediatamente llamó a la ambulancia, ya que no veía nada, no había conos, No había ningún otro auto cerca, ni siquiera policías. Entonces el accidente tenía apenas minutos. Mientras él estaba llamando por teléfono, le llamó la atención algo. Y es que en el camellón de en medio, que divide a ambos carriles, se encontraba una niña, sentada, llorando. Sus vestimentas estaban rasgadas y se podía ver también algo de sangre. inmediatamente mi padre se acercó a ella y le preguntó niña te encuentras bien qué te pasó venías en un auto dime estás herida pero la niña le contestó que no que estaba triste porque sus padres no se movían obviamente pensando tal vez que sus padres les había tocado el choque de una

1:59:41 manera peor tal vez ya no se encontraban con vida pues ambos coches habían chocado de frente Tal vez la niña había corrido con tanta buena suerte que iba en el asiento trasero. El caso es que mi padre se quedó con la niña, cuidándola, esperando a los paramédicos. Había personas atrapadas en los autos, pero estos no se movían. Mi padre ya había tenido algunas conversaciones con otros paramédicos. Los paramédicos le habían dicho que si los autos no iban a tener alguna explosión o alguna fuga, lo más recomendable es que no moviera a las personas atrapadas. si es que él era testigo de un accidente. Pues tal vez algunas personas, aunque estuvieran adentro con el auto, corren con el riesgo de fracturarse algo, y si uno los mueve muy brusco, puede que empeore las cosas. Entonces mi padre solamente se quedó ahí, en compañía de la niña, esperando los paramédicos, los cuales no tardaron en llegar. Llegaron rápidamente y le empezaron a preguntar a mi padre los hechos.

2:00:46 Mi padre no pudo contestar mucho, solamente que iba conduciendo había escuchado el accidente había seguido conduciendo y se los había encontrado los paramédicos le preguntaron si es que había algún sobreviviente y mi padre dijo que la niña cuando dijo la niña volteó para ver donde ella estaba sentada pero no vio a nadie la niña había desaparecido no se podía ver ni por un lado ni por el otro empezaron a buscar dentro de los autos y encontraron a los padres de la niña los cuales venían en los asientos de adelante Ya no se encontraban con vida. Tristemente todos en el accidente habían fallecido. Cuando fueron a los asientos traseros, el corazón de mi padre se detuvo.

2:01:34 Ahí estaba la niña. Estaba atrapada entre los asientos y esta ya se encontraba sin vida. No había forma de que ella hubiera salido por su misma cuenta del auto. Mi padre no podía creerlo. Tan solo cuando los paramédicos la sacaron, es que empezó a aceptarlo. La niña con la que había platicado unos breves minutos antes. Ahí se encontraba. No había salido del choque. No había salido viva de aquel accidente. A mi padre lo dejó muy marcado esto. Tanto que cuando ve accidentes o que ocurre un pequeño choque en la carretera o en estacionamientos, siempre recuerda esto.

2:02:19 y siempre recuerda aquella niña, la cual, aún después de haber fallecido, se le manifestó, y le hizo compañía a su alma, en lo que llegaban los paramédicos, para sacar su cuerpo. Hola Alex, mi nombre es Marisol Gutiérrez. Te quiero contar una experiencia que me sucedió cuando era taxista.

2:03:06 Esta experiencia me sucedió hace poco y me dejó con muchas dudas en mi cabeza sobre si lo que vi aquella noche era real o tal vez solamente confundí las cosas. Tal vez tú y tu audiencia puedan aclararme esto. Yo trabajo como taxista. Voy a diferentes calles, diferentes rutas y he subido a diferentes pasajeros a mi auto. En todos aquellos viajes afortunadamente he conseguido buenos amigos, algunas personas, conocidos y entre tanto tiempo que pasan contratándome me tienen cierta confianza para llamarme y ofrecerme De vez en cuando algunas chambitas.

2:03:53 Me había hecho amiga de una familia. Esta familia estaba dando un gran paso. Y es que el hijo mayor ya se iba a independizar. Así que por lo tanto necesitaba a alguien que le hiciera de flete. Este chico no tenía muchas cosas. De hecho una camioneta ya había ido para cargar las cosas más pesadas. Pero ya saben que quedan cositas de vez en cuando. Entonces me llamaron a mí para llevar ropa, para llevar cajones y algunas cajas de sus pertenencias. Yo fui y me presenté en punto de las doce de la noche. Cuando llegué ahí, estaba lloviendo, el cielo parecía que se caía, y el chico, de apenas algunos diecinueve años, estaba saliendo y corriendo, cargando sus cajas, llenándome la parte de atrás de éstas, procurando no mojar mi asiento. Cuando él se subió, muy apenas cabía, y entonces me pidió un favor, que si por favor podía pasar una de las cajas que traía al asiento del copiloto. Yo le dije que sí, y que incluso si él quería que se pasara. En ese momento lo intentó Alex, pero estaba muy atorado, así que decidió pasármela solamente.

2:05:09 El chico ya había dado varias vueltas, así que considerablemente ya estaba cansado conforme pasó el viaje. pasaron tal vez como unos 10 minutos, aún no llegábamos a su departamento, él ya se había dormido en la parte de atrás, y yo me encontraba conduciendo, mientras conduzco, no soy de las personas que pone música, me gusta ir centrada en la carretera, y fue por esto mismo, que logré escuchar unos ruidos, que provenían de aquella caja, era una caja de madera, como que era especial para algo, como que era la cubierta de algo. A mí me llamaba la atención que se escucharan ruidos. Pensé que tal vez venía un animal adentro, tal vez una mascota, pero los ruidos eran diferentes. No escuchaba rasguños, no escuchaba chillidos, tampoco escuchaba largos sonidos como los de una serpiente. Pensé tal vez que era un hámster, un ratón, una tarántula o tal vez una serpiente. Pero los golpes que yo escuchaba adentro de aquella cajita no eran propios de ningún animal de esa especie. Eran golpes rítmicos y que iban en concreto en un solo lado.

2:06:23 Era como si estuvieran tocando una puerta para que alguien la abriera. A mí me llamó mucho la atención. Parecían toques humanos. Yo seguí conduciendo hasta que llegamos al destino. El chico se bajó y empezó a bajar las cajas más grandes. Yo me bajé para acompañarlo. y para mantener la puerta abierta por lo menos sostenía también el paraguas para que cuando él se agachara y tomara una caja no se mojara del todo cada vez que el chico se iba y solamente quedaba con el ruido de la lluvia empezaba a escuchar otra vez los golpes que sonaban allá dentro de la caja para este momento ya tenía mucha curiosidad el chico terminó de subir todas las cajas y yo le pregunté oye disculpa¿ tienes alguna mascota? Él se me quedó solamente mirando y me dijo, claro que no, en el departamento no dejan entrar animales. Entonces yo le dije,¿ y por qué viajas con una? Allá adentro traes una mascota, ¿no?

2:07:24 En la caja de madera. Él se le quedó mirando y me dijo, no señorita, allá adentro no traigo ningún animal, es una caja con un viejo juguete. La sacó Alex, la abrió enfrente de mí y pude ver un pequeño muñeco de madera. con una cara muy fea, el chico me explicó lo siguiente, es un muñeco que nos regaló mi abuela, tiene décadas en la familia, y me lo traje porque, siempre lo he tenido, guardado ahí en el ropero, a mi hermano no le gusta, le causaba pesadillas, incluso algunas veces dijo que el muñeco se movía, estaba muy pequeño para ese entonces, así que por lo tanto mi madre, lo encerró en mi closet, y como es herencia de la abuela, pues no podemos deshacernos de él, así que me lo traje, tan siquiera para recordarla. Yo no le dije nada a Alex, yo no le dije nada sobre los golpes, no le dije nada sobre los extraños ruidos que escuchaba, que provenían desde adentro de aquella caja. No quería ofenderlo, y sé que de nada serviría, pero de algo sí estaba seguro aquella noche, ese muñeco no tenía nada de normal. Tal vez su hermano pequeño no estaba equivocado.

2:08:43 Pudo escuchar cómo se movía, cómo me tocaba desde adentro de la caja. Aquel muñeco, no sé si estaba poseído. No sé si tal vez, con el movimiento del taxi, éste iba pegando en la caja. Pero no, Alex, los toques que se escuchaban desde adentro. Eran como para que yo volteara. Eran como para que yo abriera la caja. Esta experiencia me dejó muy perturbada. Y si te soy sincera, desde aquel momento cada vez que veo muñecos que se parecen a este, me pongo nerviosa y me alejo de ellos. Saludos a toda la comunidad y gracias por contar mi historia.