Oct. 27, 2025

Los Mejores Relatos del TRANSPORTE PUBLICO Vol.7 / Maraton de Horror

Los Mejores Relatos del TRANSPORTE PUBLICO Vol.7 / Maraton de Horror
Los Mejores Relatos del TRANSPORTE PUBLICO Vol.7 / Maraton de Horror
La Cripta Embrujada
Los Mejores Relatos del TRANSPORTE PUBLICO Vol.7 / Maraton de Horror
En este episodio de Maraton, te Contare las Historias mas Aterradoras que me han llegado sucedidas en el Transporte Publico

0:11 Hola, buenas noches, criptomaniacos. El transporte público es un medio al cual yo creo todos, absolutamente todos, hemos tomado por lo menos una vez. Ya sean combis, autobuses, taxis... o más recientemente Uber y Didi, todos los que somos estudiantes o trabajadores, o simplemente las personas que no tienen un auto, toman estos medios para llegar a un destino en concreto. Obviamente uno nunca espera vivir alguna experiencia paranormal a bordo de este transporte, pero a veces los imprevistos pasan y a veces lo que tendría que ser un viaje simplemente rutinario como todos los demás resulta en una experiencia de absoluto horror experiencias que son difíciles de olvidar incluso al paso de los años esta primera historia viene de parte de Catrina Olvera es una historia que le sucedió a su hija cuando se encontraba en una celebración al parecer se metió en una zona la cual se encuentra maldita una zona la cual es acechada por un ente paranormal escuchemos su experiencia hola Alex quiero contarte una historia Esta

1:47 experiencia le sucedió a mi hija, y no tiene mucho de qué pasó. Creo que Máximo tiene como un año y medio. En aquel tiempo, mi hija se encontraba en tercero de secundaria, y creo que muchos saben lo que pasa en aquel año. Es decir, todas las niñas empiezan a cumplir sus 15 años y obviamente se les hacen sus quinceañeras. La mía también tuvo y también tuvo que ir a todas las quinceañeras de sus compañeras. Lo que pasa es que una de sus amigas iba a hacer su celebración en su casa. pero ella vivía en una zona algo retirada, una zona en la cual casi no hay urbanización. Están vendiendo apenas los terrenos y algunas casas ya se encuentran levantadas, otras en construcción y el alumbrado público. Todavía no llegaba.

2:40 Ya había postes de luz, pero estos no se encendían. También huelga decir que, en absoluto, no había ningún camino pavimentado. Todos eran caminos de terracería. Y la mayoría era monte. Monte a ambos lados. Así que, al menos durante el día, no había problema. Pero durante la noche, ahí estaba el detalle. Obviamente mi hija iba a ir a la celebración y se iba a regresar de noche, junto con otros compañeros. Pero el caso era que aquel camino tenía una mala fama. Ojo, no mala fama de delincuencia, mala fama de otra cosa.

3:25 Por aquí cerca de donde vivo hay una maquiladora y resulta muy curioso que las personas que viven en aquella zona alejada, la mayoría de ellas trabajan en aquella maquiladora grande. Sabrán que las maquiladoras trabajan por tres turnos y uno de esos turnos sale a las 11 de la noche. Los chicos que trabajaban ahí llegaban a la parada de autobús, se bajaban de este y Y caminaban cerca de 50 minutos en aquellos caminos de terracería, en absoluta oscuridad, para que cada uno llegara a su respectiva casa. Estos muchachos siempre decían que de vez en cuando, cuando iban caminando, se les presentaba una mujer que iba vestida completamente de blanco.

4:13 con la cara pálida, creo que con la facha típica de un fantasma, aunque ellos decían que era real, decían que esta mujer los perseguía, no los correteaba, Simplemente iba caminando atrás de ellos, por decirlo de alguna manera, porque nunca le pudieron ver los pies. Era como si esta estuviera levitando, pero siempre manteniéndose tal vez como unos 3 o 4 metros de distancia. Aquellos chicos decían que entraban en terror absoluto y corrían a sus casas. Esa era la única manera de deshacerse de ella. Solamente aparecía en un parpadear de ojos. Estas experiencias no eran aisladas. No solamente le pasó a una o dos personas. Le pasaban seguido. Incluso a chicos que no tenían nada que ver uno con el otro, así que... Muchos creían que aquel cuento, que aquella leyenda, era cierta. Que en aquellos caminos se presentaba una mujer de blanco. Y te perseguía por este. Mi hija sabía sobre aquella historia. Yo también. Pero no somos muy creyentes en eso, Alex. Nos gusta escuchar los relatos de terror y todo eso, pero para que creamos en fantasmas, para que creamos en cosas que tienen algún tipo de maldición.

5:37 La verdad es que no. Así que yo dejé ir a mi hija. pero obviamente no quería que le pasara nada así que le dije que después cuando ella quisiera volverse que pidiera un Uber que no se viniera caminando Nosotros no somos una familia tan ostentosa, así que le di el poco dinero que tenía. Pero al ser la una de la mañana, a veces las tarifas pues aumentan, más por ser fin de semana. Entonces mi hija encontró un viaje que les haría muy barato. Era un Uber, pero en motocicleta. Ella lo agarró, me mandó mensaje y salió de aquella fiesta. La motocicleta ya la estaba esperando.

6:21 Era otro chico, de aproximadamente unos 25 o 26 años. Ella se despidió de sus amigos y la motocicleta empezó a andar en aquel camino. Eran como la una y media y ya iban a medio camino ya para salir de aquella zona. cuando en eso, mi hija dice, que ella iba viendo el camino fijamente, al igual que el muchacho, no iban hablando, no iban diciendo nada, ella iba con su casco, y el chico con el suyo, y en eso de la nada, una mujer, apareció enfrente de ellos, se materializó como si fuera humo, pero en cuestión de uno o dos segundos, enfrente de ellos, Obviamente la motocicleta iba iluminando con su foco.

7:12 Pudieron verla perfectamente. Aquella mujer simplemente se posó enfrente de ellos. El chico trató de esquivarla, pero por ser camino de terracería y tener algunas piedras, perdió el control. Y fueron y cayeron entre unos arbustos. Ella da muchas gracias a que estos arbustos pues estaban ahí. De otra manera, la caída hubiera sido sumamente dolorosa. La motocicleta no tuvo ningún fallo, no se le rompió nada. Y mi hija y el muchacho, afortunadamente tampoco. Solamente algunos golpes, que sanarían en cuestión de uno o dos días. Pero el susto, el susto lo tenían a flor de piel. Mi hija iba con el corazón latiéndole, casi al borde de salirsele de su pecho.

8:04 Estaba sumamente asustada. Había visto a aquella mujer y era cierto, todo lo que decían era cierto, la cara pálida, la vestimenta blanca. los ojos de un cadáver observándolos. Cuando salieron de nuevo de los arbustos, el chico de nuevo paró la motocicleta. La buscaron por todo el sitio, mirando hacia todos los lugares alrededor. Aquella mujer había desaparecido. Solamente apareció para hacerlos chocar. El chico nuevamente encendió la motocicleta y le dijo a mi hija que se subiera, que se iban a ir rápido de ahí. El chico manejó más rápido esta vez Mi hija llegó a mi casa Y llegó temblando Alex Tuve que barrerla Tuve que darle alguna bebida dulce Para que se controlara un poco Después de aquello Mi hija jamás volvió a ir A aquella zona Somos de Saltillo Creo que le tenemos más respeto A los cuentos, a los relatos Que se dicen en ciertas zonas Uno nunca sabe cuando estos son reales. Gracias Alex por compartir mi historia. Saludos a toda la comunidad de los criptomaniacos. Hola Alex y hola a toda tu comunidad.

9:44 Te quiero compartir una historia que no es mía. Me la contó un amigo en aquel tiempo cuando estaba trabajando en una tienda departamental. Este amigo vivió una experiencia paranormal tan pero tan fuerte que quedó marcado de por vida y durante algunas tres semanas no coordinaba bien. Es decir, quedó tan asustado, que tartamudeaba, que se despertaba por las noches gritando y que, debido a esta experiencia, se salió de trabajar por lo menos algunos cinco meses. Les empezaré a contar desde el principio. Verán, en aquella tienda departamental, como todos sabrán, a veces hay ocasiones especiales. Cuando se está acabando el año, algunas tiendas tienden a abrir un horario más extenso. para las rebajas, para los ciertos días como el buen fin, y etc. Demasiados días, ¿no? Que algunas tiendas, en lugar de cerrar a las 8 o 9 de la noche, terminan cerrando a la 1 de la mañana o 2 de la mañana. sacando todas las ofertas. Resulta que a mí me tocó trabajar aquel día. Obviamente nos iban a recompensar con una paga mucho mejor, ayuda para los taxis y el traslado en general. Víctor, que era mi amigo en ese tiempo, se había quedado junto conmigo y obviamente

11:17 más empleados. Nos dieron el dinero, yo opté por irme en taxi, tal como lo había hecho las otras noches. Pero Víctor, al ser un chico de algunos 20 años, considerablemente más joven que yo, él estaba ahorrando para comprarse una pantalla, si no mal recuerdo. Y él siempre optaba por irse en autobús. Un autobús expreso que pasaba por ahí de cada hora. El autobús, en las horas de la madrugada, iba completamente vacío a excepción tal vez de algunos 4 o 5 pasajeros, según me explicaba él. Dice que llegaba rápido a su casa, pero que aún así era un trayecto aproximadamente de algunos 30 minutos o 40. Entonces se subía al autobús, ponía el despertador y se dormía algunos 20 o 25 minutos. Nos despedimos aquella noche.

12:15 Yo me subí en mi taxi y Víctor se quedó ahí en la parada del autobús. Al día siguiente, Alex, Víctor no se presentó al trabajo. Ni al día siguiente, ni al día siguiente. Cuando estuve conversando con mi jefe le pregunté, si es que habían llamado a Víctor, si es que la de recursos humanos se había comunicado con él. Y me dijo que sí, que Víctor estaba muy mal, que estaba como que paralizado, solamente tartamudeaba, estaba sumamente asustado. Yo me desconcerté y aquel día saliendo del trabajo fui a su casa, ya sabía dónde vivía y todo. Su madre me recibió, y ella me decía preocupada, que Víctor estaba mal, que había estado mejorando conforme pasaban los días, pero que seguía tartamudeando, y cada tanto tiempo temblaba. Las noches eran una tortura pues, se despertaba como cuatro o cinco veces durante la noche, gritando, gritando que la veía.

13:20 Tuvieron que pasar algunas semanas, para que por fin Víctor nos contara algo, y nos contó lo siguiente alex él dijo que se encontraba en la parada del autobús llegó el expreso como siempre él se subió Y sorprendentemente, en este caso no había nadie. Era un autobús. Solo. Solamente iba el operador. Víctor se fue. Caminó hasta quedar cerca de alguna puerta para salirse. Se recostó en uno de los asientos. Se puso sus audífonos. El despertador. Y escuchando música, se durmió. Pero resulta que tiempo después, él no sabe cuánto tiempo exactamente pasó. Se despertó, pero no fue por el despertador. Se despertó porque sentía algo en su hombro.

14:12 Al momento de despertarse, él pensó que alguien venía sentado al lado suyo. Y tenía razón, ahí venía alguien. Pero al momento de voltear la cabeza a Alex, él dice que ve a una mujer. Una mujer ya de la tercera edad, una abuelita. Aquella anciana tenía una apariencia siniestra. Vestía extrañamente, con esos vestidos de antaño, demasiado viejos. Tenía un bastón, iba sentada al lado suyo. Esta anciana no paraba de mirarlo, tenía la cabeza girada completamente hacia él. Y Víctor dice que aquella anciana tenía una sonrisa. muy mórbida que se le marcaba con sus arrugas esa sonrisa que iba de oreja a oreja excesivamente grande con una dentadura muy grande también que solamente lo miraba y le sonreía y lo más tétrico él dice que ella en ningún momento parpadeó la anciana solamente iba mirándolo sonriendo víctor empezó a ver para todos lados Pero no veía a nadie, tal parecía ser que solamente iba aquella anciana y él.

15:30 Obviamente trató de moverse del lugar, pues aquella señora lo estaba incomodando, trató de levantarse. Y le dijo a la señora, me da permiso, pero la señora no paraba de mirarlo. Lo miraba y lo miraba. Y Víctor, pues, saltándose las cortesías, no importándole que le dijeran grosero, solamente alzó su pierna y empezó a pasar por arriba de ella. En ese momento, la anciana lo tomó de uno de los brazos. Lo sostuvo fuertemente. Dice Víctor que era como si un alambre de púas lo estuviera apretando. Sentía como bastantes agujas lo prensaban.

16:10 Lo estaba lastimando. Víctor intentó jalonearse y fue donde aquella anciana empezó a gritar. Solamente a gritar. Sus ojos se tornaron oscuros. Víctor consiguió zafarse, pues en ese momento traía un abrigo. Como les dije, era fin de año, estábamos en diciembre, en invierno. Él se zafó como pudo y cayó en medio del pasillo del autobús. El chofer detuvo el autobús y giró. Y al momento de que Víctor se estaba levantando para irse corriendo lo más rápido posible, se encontró con que en su asiento no venía nadie.

16:52 La anciana había desaparecido. En ese momento Víctor comenzó a temblar, comenzó a llorar. Comenzó a ponerse histérico. El chofer como pudo trató de calmarlo, pero él tenía que seguir conduciendo. Víctor, con lo que le quedaba de cordura al menos en ese momento, trató de marcarle a su madre. Ella contestó el teléfono, pero Víctor no podía decir una palabra correcta. Tartamudeaba, confundía palabras, simplemente como que su cerebro no coordinaba bien. Esto fue suficiente para que su madre se levantara a esas horas y fuera hasta la parada del autobús junto con el papá de Víctor a esperarlo. Afortunadamente no vivían lejos de la parada. como a una cuadra, una cuadra y media. Cuando llegó Víctor lo bajaron, y su estado era el mismo. Víctor no podía conjugar palabras, simplemente tartamudeaba.

17:52 Pero al paso de las semanas, como te digo, fue mejorando. Después de aquella experiencia, cuando Víctor, al pasar los meses, volvió a trabajar en aquella tienda departamental, jamás volvió a quedarse esta tarde. Incluso el jefe del departamento se compadeció de él, dándole solamente turnos de mañana para que se fuera temprano. Sabían que lo que había dicho no eran inventos. Víctor no era de esas personas que buscara cualquier excusa o consumiera algo para alucinarse. Víctor era un buen muchacho y muy trabajador. Sabían que lo que le había pasado era cierto, al menos el jefe. Después de aquella experiencia, aunque no lo creas Alex, hasta a mí, me da cierto miedo tomar algún transporte a horas de la madrugada.

18:46 Tal vez en este, también están transportando, aunque no se quiera así. algunos espíritus malignos, con quien sabe que destino, esa fue mi historia Alex, espero que puedas compartirla.¿ Quién de nosotros no se ha venido por primera vez en transporte público y haya sentido esa timidez al tomarlo solo?

19:34 A no ser claro que lo hagas ya cuando eres un adulto, pero creo que a muchos de nosotros nos tocó tomarlo ya sea cuando estábamos en los últimos grados de primaria, en secundaria o preparatoria, ya absolutamente solos. Obviamente ya lo habíamos tomado veces anteriores, pero la vez que vamos solos, y aún más si vamos de noche, creo que le agrega algo de adrenalina a la cuestión. Benjamín, quien es la persona que nos cuenta esta historia, precisamente era su primera vez que tomaba un transporte solo sin que alguno de sus padres fuera con él. Pues en aquel tiempo él apenas tenía 13 años y acababa de tomar una combi de regreso a su casa. Sus padres iban por él, pero debido a que había tenido un proyecto y después de este proyecto se había ido a la casa de otro amigo a festejar su cumpleaños. pues obviamente él se regresó a altas horas de la noche, tenía mucho la ventaja de que la combi que pasaba para llevarlo a su casa, pasaba precisamente delante de la casa de su amigo, entonces a pesar de que eran las diez y media, Benjamín le dijo a su madre que por favor no fuera por él, que solamente lo esperara en la puerta de su casa, que él llegaría solo.

21:06 Obviamente quería demostrarle a sus amigos que ya era un hombre, hecho y derecho, que él podía tomar el transporte público solo. Y su madre lo dejó, también tenía que ver que el chico madurara. Lo que no sabía Benjamín era que viviría una experiencia paranormal que aún hasta hoy no puede olvidar. Su historia es la siguiente. Hola Alex y comunidad de la cripta. Mi nombre es Benjamín. Quiero platicarles una experiencia aterradora que me sucedió cuando tomé la combi de regreso a mi casa. En aquel tiempo yo iba a la secundaria y estaba en ese proceso de dejar, como quien dice, los pañales. Para todos lados yo iba con mi madre y pues por primera vez quería sentirme alguien mayor. Ya saben, uno que está pasando por ese tipo de transición de dejar de ser un niño para ser un adolescente. En aquel tiempo habíamos tenido un proyecto en la casa de un amigo y después de ahí me pasé a celebrar un cumpleaños. La fiesta se acabó tarde, diez y media o once. Mi madre me llamó, ella estaba dispuesta a irme a buscar ahí a la casa de mi amigo, pero al ver que estaba rodeado de mis amigos y al ver que algunos de ellos se habían ido solos,

22:38 yo también quería demostrar que me podía cuidar solo, sobre todo este juego que tenemos entre los varones, así que le dije a mi madre que no. que la combi pasaba precisamente enfrente de la casa de mi amigo, y solamente tendría que caminar una cuadra, desde que me bajo de esta, hasta llegar a mi casa, que por favor me esperara en la puerta, mi madre aceptó, a final de cuentas ella también estaba esperando esto, que me volviera independiente, poco a poco, pasó la combi y yo me subí, Y sorprendentemente no había pasaje, es decir, era temprano todavía.

23:24 El chofer me explicó ya que, hablamos un poquito, que el pasaje se llena, o sea que vienen muchas personas, por eso de las once de la noche. que es cuando algunos empleados salen de trabajar y ahí en ese momento la combi se llena. Pero que en esas horas, a decir verdad, va bastante vacía. Yo era la única persona que venía ahí. El chofer cerró la ventana y yo me quedé ahí sentado. Yo estaba mirando solamente hacia abajo, pensando en diferentes cosas, cuando en ese momento escucho llorar a una niña al fondo de la combi, yo di la vuelta, y me le quedé observando, había una niña sentada al final de la combi, solamente se ponía sus manos en los ojos, y sollozaba y lloraba, y yo me le quedaba viendo, yo no la había visto cuando había entrado, la combi no tenía iluminación por dentro, solamente con la iluminación que pasaba a través de las ventanas, del alumbrado público, Pero como esta combi llevaba algunas cortinas, casi todo, todo estaba en penumbra. Creí que tal vez aquella niña ya venía ahí, pero no la había visto porque estaba en lo oscuro. Pero ahora ya la pude ver.

24:52 Ahí con la iluminación de afuera, aquella chica lloraba y sollozaba. Me sentí incómodo, pues venía completamente sola y se veía que era una niña incluso menor que yo, como de algunos 7 u 8 años. Venía sola completamente en la combi. yo me sentí incómodo, solamente traté de no verla, desviar mi mirada para algún otro lugar, cuando en ese momento aquella niña empieza a gritar, diciéndome que me fuera, que no me quería ahí, que me fuera, obviamente yo no me iba a poner a pelear con una niña que yo no conocía, y mucho menos si era menor que yo, pensé que tal vez era la hija del de la combi, Y tal vez por algún ataque o tal vez simplemente porque era mala me estaba corriendo. Yo le toqué la ventana al chofer y le pregunté si es que me podía pasar para enfrente. Total y al cabo, ya faltaban solamente dos cuadras. El chofer me puso cara de desconcertado, pero dijo que sí. Yo me pasé para enfrente. Y casi al borde de llegar a mi casa, él me preguntó que por qué me quería venir acá enfrente, que si atrás me daba miedo o algo. Le dije que sí, que la niña que venía allá se la pasaba llorando y gritándome. En ese momento, el chofer se quedó sin hablar y me respondió,« Tú eres la única persona que

26:24 llevo en la combi. No hay ninguna persona todavía que me haya hecho la parada». No hay nadie que se haya subido después o antes que tú. De hecho, no me he detenido.¿ O tú has sentido que me detenga? Yo le respondí sinceramente que no. El chofer abrió la ventana y atrás no venía nadie. El chofer no se había detenido, Alex, solamente para cuando yo me bajé y me pasé hacia enfrente. Pero cerré las puertas inmediatamente. La chica no tuvo manera de bajarse. De hecho creo que la chica ni siquiera tuvo manera de subirse. El chofer empezó a rezar. Me dijo que no era la primera vez que le pasaba esto. Que ya otros pasajeros habían visto más o menos lo mismo. Cuando la combi venía más o menos vacía. Yo me bajé de esta combi y corrí hacia los brazos de mi madre. No podía creer lo que había vivido. Había visto cara a cara A un fantasma A un ente paranormal Después de esto La verdad es que se me complicó bastante Volver a subirme al transporte público No lo hacía si no iba acompañado Ya sea de mis padres O de mis compañeros Pero eso sí Jamás volví a quedarme hasta tarde Para agarrar una combi Ahí en mi colonia Criptomaniacos,¿ cuántos de

28:14 nosotros no ha cometido un simple error? Un error como el cual es desprevenirse. O ni siquiera un tan error que nosotros mismos hubiésemos querido. Algo que simplemente por el cansancio o tal vez porque nuestro cuerpo nos engaña y terminamos tal vez con mucho cansancio, terminamos distraídos y en el caso del transporte público nos pasamos de la parada. Creo que a todos nos ha pasado esto, ¿no? Tal vez cuando venimos de la universidad, de la escuela, del trabajo, uno viene demasiado cansado y simplemente se duerme y se le pasa.¿ A cuánto no nos ha pasado que nos tenemos que bajar y caminar de nuevo, de retorno, hasta nuestra casa? O si nos pasamos un largo trayecto, tenemos que pagar doble pasaje para volver a nuestra casa. Estos errores nos cobran caro, ¿no? Bueno, pues esto mismo le pasó a esta chica. Venía de una fiesta y cometió el error de dormirse. Se pasó de su parada habitual, quedó más lejos de casa que de costumbre y tuvo que caminar. Pero en aquella ocasión todo fue de una manera muy siniestra, pues algo tenebroso venía siguiéndola a plenas

29:45 horas de la madrugada. Su experiencia es la siguiente. Hola Alex, mi nombre es Jimena Fajardo y esta es mi experiencia. Verás, anteriormente, creo que como todos los jóvenes, yo tenía una vida de que cada fin de semana, o bueno, cada que se podía, iba a una discoteca, a un antro, como quieran ponerlo, restaurante, bar, etc. para divertirme junto con mis amigas. En aquel tiempo yo tendría como unos 22 o 23 años. Aún estaba cursando la universidad y trabajaba de medio tiempo, unos tres días, en una bodega. Cada fin de semana nos íbamos, nos enfiestábamos y después cada una volvía a su casa.

30:39 Pasa que en aquella noche tuve muy mala suerte en todos los aspectos. Verás, a mí no me gustaba salir sin dinero. A pesar de que trabajaba, a veces se me complicaba tener algo de dinero para mí. En aquella ocasión, como mis amigas me ofrecieron pagar casi todo ellas, yo acepté, a final de cuentas porque me estaban insistiendo demasiado. Fuimos al bar, nos divertimos ahí, y justo cuando cada quien se iba para su casa pues vivíamos en direcciones diferentes, yo empecé a contar mi dinero. Me sobraba incluso. Podría agarrar bien un taxi cualquiera. Les tengo que aclarar que este era el año 2005-2006, así que aquí Uber y Didi todavía no existían. Nos teníamos que mover por taxis.

31:36 En aquel bar, yo tenía a una conocida en la barra. Así que cuando mis amigas estaban yendo, yo me entretuve platicando con ella sobre algunas cosas personales de aquellos años. ella se terminó yendo con un chico, el cual era su pareja, y yo salí a agarrar el taxi, para este momento mis amigas ya se habían ido, y obviamente ellas me vieron que todavía seguía dentro del bar, se despidieron de mí allá adentro, y cada quien agarró para su casa, no sé en qué momento Alex, el dinero se me cayó, por andar distraída, y por qué no decirlo también, por andar algo borracha, No me di cuenta cuando el dinero se me cayó. El caso es que ahora tenía menos dinero que el de costumbre y ya no me alcanzaba para el taxi. Así que tuve que optar por agarrar un carro de ruta que para suerte mía todavía hay durante la madrugada. Me dejaban más retirado de mi casa, pero era eso mejor que nada. Además, es muy peligroso pedir ride a cualquier persona que conozcas del antro. No sabes para dónde te va a llevar.

32:48 Y para acabar la de todo, en ese preciso momento no tenía saldo. y un noxo o tienda de autoservicio cerca, no había, así que tuve que ver por mí misma, la única opción era agarrar un carro de ruta, fui y hice la parada, creo que solamente iba yo en todo el camino, el caso es que al subirme, traté de mantenerme despierta, pero ya sabrán que el carro va por una vuelta por otra y uno se va relajando y me quedé dormida eso si le sumamos el alcohol pues era predecible cuando me levanté ya me había pasado de mi parada pero por mucho y no tenía dinero para regresarme inmediatamente le dijo el señor que se detuviera y que bajara ahí Hice cálculos y me la tendría que pasar caminando algunos 40 minutos, y caminando a paso ligero, maldiciéndome a mí misma, empecé a caminar. No me quedaba de otra. Y en ese momento usaba tacones, así que ya te imaginarás. Caminé, caminé, al costado de la carretera.

34:01 Cuando precisamente en ese momento, siento que algo me está siguiendo, siento pasos atrás de mí, los escucho, volteo y lo veo. Alex era un hombre con sombrero, solamente podía ver su silueta, traía puesta como una gabardina negra y solamente me miraba. Al momento que yo me detuve, él se detuvo. y se me quedó observando solamente. Lo que más me aterraba en ese momento no era el hecho de que me estuviera siguiendo, sino es que vi dos ojos entre toda aquella silueta oscura. Sus ojos brillaban de manera rojiza. Brillaban como si estos fueran dos puntos de fuego. Aquellos ojos estaban rojos y solamente estaban directos hacia mí. Empecé a caminar más rápido y aquel señor me continuó siguiendo. Sentía sus pisadas como si éste tuviera botas puestas y que pesaban bastante, se sentían ahí en la banqueta. Empecé a caminar y a caminar, hasta el grado de que uno de los tacones se me rompió. Yo seguí, no me importó, pero al ver que mi velocidad disminuía, y al escuchar que aquellas pisadas estaban acercando cada vez más y cada vez más, esta vez tal vez como a un metro de mí, opté por meterme en una casa. De hecho,

35:35 ya había planteado esta posibilidad desde mucho antes, desde que vi a este hombre. pero no encontraba ninguna casa a la cual yo pudiera entrar y tocarle la puerta. Todas tenían patio enfrente y tenían reja, entonces para que me escucharan, la verdad iba a estar muy difícil, hasta que encontré una, que su puerta estaba algo salida, perfectamente podía ir y tocarle la puerta, y eso fue lo que hice, me metí a la casa, como una loca, y empecé a tocar la puerta con mucha fuerza y a gritar también. No pasó mucho tiempo, y vi que las luces adentro de esta se encendieron. El hombre que me venía persiguiendo no me alcanzó. Pensé que lo iba a hacer, pues ya venía muy cerca de mí. Cuando salió el hombre que vivía adentro, que para mi buena suerte era una familia, les dije que me venían persiguiendo. Obviamente este hombre pensó que tal vez era algún perturbado, algún hombre que se quería aprovechar de mí. Así que tomó una palanca y salió a buscarlo. Pero por más que lo buscó, en la calle ya no había nadie. La esposa del hombre me invitó un vaso de agua y me sentó en la sala. Venía con el tacón roto, sumamente alterada y solamente estaba temblando. Obviamente por esto me creyeron. Yo les

37:08 empecé a platicar todo, desde el momento en que me salí de la discoteca hasta el momento que me equivoqué de parada, que me quedé dormida y que me venía persiguiendo aquel hombre. Por suerte aquellas personas eran buenas. El esposo se ofreció a llevarme a casa y la mujer también lo acompañó. Creo que se tocaron el corazón porque tenían hijas, las cuales vi también aquella noche. Una de 18 años y la otra de 13. Creo que decidieron ayudarme, porque si esto le pasara a una de sus hijas, también hubiesen querido que la ayudaran. Lo que yo sé es que en aquella noche... Es que con lo que me encontré no era un hombre normal, no era una persona siquiera.

37:55 Estoy muy seguro que lo que me encontré era un ente paranormal, el cual me estaba acechando aquella noche, aquellos ojos rojos y aquella aura que emanaba. Me provocaba un escalofrío. De algún modo, mientras me perseguía, yo sentía el aire helado, como si cada vez que pasara más cerca de mí, éste me fuera arrastrando a quién sabe dónde. Por suerte, conseguí salir de aquella situación y vivir para contarlo. Hola Alex, mi nombre es Eric Mendoza y quiero compartirles a ti y a tu audiencia una experiencia de mi padre, aunque yo también la viví, pero de lejos. Yo recuerdo que cuando iba en secundaria, mi padre trabajaba como taxista. Él me llevaba todas las mañanas a mi escuela y después de eso pasaba por un muy buen amigo suyo. Este amigo suyo era muy mayor, tenía 76 años, y mi padre

39:30 en ese entonces, si no mal recuerdo, tendría como unos 42 o 43. pasaba por este amigo suyo al asilo y lo llevaba a las diferentes casas de sus hijos a veces lo llevaba a la casa de su hija otras veces a la casa de otro hijo en fin lo llevaba a cuatro casas diferentes donde vivía cada uno de sus hijos en diferentes días este hombre se encontraba habitando un asilo pero prácticamente por voluntad propia. Y es que hizo algo que era un gesto muy bueno, al menos entre amigos. Resulta que este hombre tenía tres buenos amigos a los que habían mandado este asilo. Por lo tanto, para estar tiempo con ellos, decidió enlistarse en este asilo también. Pero prácticamente pasaba medio día ahí y medio día en casa de sus hijos, ya que por eso de las 3 de la tarde mi padre pasaba por él y lo llevaba de vuelta al asilo. Por el camino siempre iban platicando de diferentes cosas, cosas sobre la familia, cosas que habían vivido a lo largo de su vida pues... Mi padre y este señor se conocían de años. Crecieron en el mismo pueblo, así que conocían casi a la misma gente.

40:48 Pero un día, el hombre se subió muy emocionado. Llevaba una cajita, una pequeña caja que cabía en la palma de su mano. Era una cadena y una medalla, la cual había mandado a pedir por internet. Este regalo era para su sobrina, se la enseñó mi padre y mi padre dice que esta medallita era muy hermosa y también tenía la pinta de que costaba muchísimo. Aquel hombre se iba ajustando el traje, se iba peinando, se iba alistando para estar presentable, así que como los movimientos de aquel hombre eran algo lentos, eran algo torpes, Le pidió un favor a mi padre, le dijo que si por favor podía meter la caja ahí en la guantera, ya que con el movimiento del taxi no quería que se le cayera y pues que se fuera a hacer daño. Mi padre accedió, abrió la guantera, la metió ahí y la cerró nuevamente. Pasaron los minutos. Y aquel hombre y mi padre comenzaron a hablar, como rutinariamente lo hacían, pero entre toda la plática que fluía, se les olvidó algo, y era el regalo precisamente, que era el regalo precisamente para la sobrina de este hombre. Aquel anciano se bajó, y se lo olvidó por completo, también a mi padre, hasta la tarde cuando ya iba por él. Y fue a dejarlo nuevamente al asilo. Este hombre se acordó y le dijo...

42:18 Oye Lencho, se me olvidó la medalla, la que le llevaba mi sobrina. Ahí te la encargo, no la bajes. De todas maneras, la voy a sacar al día siguiente, se la tengo que llevar. Mi padre le dijo que sí, que no había ningún problema, que él se la cuidaba. Pasó aquel día Alex. A la mañana siguiente, la misma rutina de siempre... Me llevó primero a mí a la escuela y después pasó por este anciano. Cuando este se subió, dijo que se sentía algo extraño, dijo que iba mareado y que también tenía un extraño dolor en el pecho. Mi padre le preguntó si quería que lo llevara al hospital, pero este hombre le dijo que no, que muy probablemente tendría que ir al hospital, pero primero quería avisarle a su hija. llegar a su casa y decirle esto, para que de esa manera lo acompañara al hospital, mi padre accedió, empezó a acelerar el taxi, para llegar lo más pronto posible a la casa de su hija, pero en el trayecto, aquel hombre dejó de responder, mi padre le empezó a gritar, que reaccionara, que qué le pasaba, por qué no hablaba, Aquel hombre simplemente había cerrado los ojos y no parecía tener señales de vida. Mi padre llegó a la casa de su hija. Le gritó inmediatamente por el portón para que saliera lo más pronto posible. La chica salió y juntos sacaron al anciano, el cual ya no respondía. Inmediatamente lo subieron otra vez para llevarlo al hospital. Mi padre hasta ahí supo, simplemente vio cuando lo metieron. No pasaron

43:51 muchas horas, tal vez unas dos o tres máximo, cuando a mi padre le llegó el aviso, por medio de un amigo, que aquel anciano había fallecido. Mi padre no se lo podía creer, y obviamente por ser un amigo de tantos años le dolió. Recuerdo que lo estuve consolando yo y mi madre mientras él lloraba mirando la ventana. Era un amigo de la infancia y a pesar de llevarse una gran cantidad de años, se llevaban muy bien. Mi padre asistió al velorio, yo también junto con mi madre y después de la despedida, tal vez los días iban a ser un poco más tristes. ya que mi padre estaba muy acostumbrado a llevarlo siempre a transportarlo pero empezó a ocurrir algo terrorífico algo sin explicación y es que mi padre durante las mañanas comenzó a ver una silueta que venía sentado atrás de él mi padre empezó a ver por el retrovisor más que nada lo hacía por reflejo tenía que ver el retrovisor para ver qué autos venían atrás para ver si podía pasarse otro carril o dar de reversa, y cuando lo hacía, veía a una persona que venía sentada atrás de él, veía la oreja y la nuca, cuando mi padre simplemente volteaba, se espantaba, se sobresaltaba a Alex, Estuvo muchas veces al borde de dar un volantazo. Lo bueno es que se calmaba. Decía que aquella extraña silueta solamente aparecía por unos breves segundos.

45:22 Cuando él ajustaba el retrovisor para ver todo hacia atrás y cuando ahorraba el valor suficiente para darse la vuelta y observar con sus propios ojos. Es en ese momento que no podía ver a nadie. Los asientos venían completamente vacíos. A mi padre esto le pasó una, dos, tres veces en el mismo día. Tanto así que tuvo que regresar a casa y no salir nuevamente en el taxi en todo el día. No quería ni siquiera agarrarlo para ir a la tienda o para atender alguna cosa sumamente sencilla. Mi padre, que había pasado años conduciendo aquel taxi, le tenía miedo al propio vehículo. Decía que veía a un hombre, una silueta, que lo acompañaba siempre cuando conducía. Fue en una ocasión, de noche, cuando estaba cerrando el portón de la casa. Miró hacia el taxi y vio nuevamente aquella silueta sentada en los asientos traseros. Pudo ver su nuca con mucha propiedad y también la ropa que vestía. Mi padre en ese momento se dio cuenta que aquella silueta no era de un extraño, sino que era de aquel amigo suyo. Era el mismo anciano, su amigo, el que había fallecido hace días, allí en su taxi. En ese momento mi padre se metió a la casa y se encerró en el baño. Gritaba una y otra y otra vez que no podía creer lo que estaba viendo. Yo y mi madre solamente le tocábamos la puerta por afuera y le preguntábamos que qué tenía. Cuando finalmente salió, él

46:54 nos dijo que había visto a su amigo, que la silueta que lo atormentaba todos los días sentado atrás de él, era de su amigo, que él no comprendía, y esto lo recuerdo muy bien Alex con sus ojos llorando, él no comprendía por qué su amigo se encontraba atormentándolo, por qué estaba ahí, por qué lo seguía, por qué lo asustaba, que él no le había hecho nada malo. que habían tenido discusiones algunas veces cuando eran más jóvenes, pero que cuando él partió, estaban bien, platicaban, se reían juntos, así que mi padre no podía creer porque su amigo lo atormentaba de esa manera, mi padre no siguió conduciendo aquel taxi durante algunos días, algunas ocasiones miraba por la ventana, Y cuenta que veía a su amigo ahí sentado. En una ocasión se tuvo que armar de valor. Tuvo que mover el taxi para sacar el bote de basura que se encontraba hasta el fondo del garage. Cuando hizo eso, abrió la guantera para sacar algo de dinero y darle así a los hombres de la basura. Y es en ese momento que él se da cuenta que el regalo para la sobrina aún lo traía ahí en la guantera, aún lo transportaba con él. Mi padre en ese momento creyó que de seguro esto tenía algo que ver, que tal vez su amigo aún no se iba. porque aquel regalo todavía no se lo había dado a su sobrina, una de las personas que más quiso en vida. Mi

48:26 padre se subió a su taxi, esta vez rezando, y fue directamente a la casa de esta sobrina y le entregó el regalo, el último regalo de su abuelo. La sobrina recibió este regalo con lágrimas escurriéndole entre los ojos. Y ambos en ese lapso se lamentaron y finalmente despidieron a el alma de su amigo. Después de eso, Alex, mi padre volvió a conducir el taxi. Jamás se le volvió a manifestar ninguna sombra. Su amigo finalmente lo había dejado en paz. Ya han pasado muchos años de esto, Alex. Mi padre ahora tiene la misma edad que su amigo en aquel momento. Tiene 75 años. Y ahora él piensa. Que tal vez su amigo no quería espantarlo Plemente recordarle Que todavía le faltaba algo que hacer Pues mi padre le había prometido Que cuidaría la medalla Hasta que llegara con su sobrina Y él había hecho una promesa Que tenía que cumplir Esa fue mi historia Mando saludos a toda la comunidad de la cripta Y también a ti Nuestro narrador Hola Alex, primero que nada te quiero felicitar por

50:05 tu canal y también por las historias que nos cuentas. También quiero agradecer a la comunidad que comparte estas experiencias tan tétricas para todos. En esta noche les quiero compartir una que me sucedió a mí. Quiero poner mi granito de arena. Mi nombre es Félix, y durante un tiempo que estuve de taxista, me sucedió esto. Recuerdo que aquella noche, yo tenía mucho sueño. Había tenido unos días muy pesados con anterioridad. Resulta que un familiar mío había enfermado, y por lo tanto... había estado en el hospital dos noches enteras cuidándolo también junto con otros familiares entonces tenía que trabajar el dinero se me estaba acabando por lo tanto un día miércoles por eso de las 10 de la noche salí de mi casa dispuesto a levantar a quien fuera lo que yo necesitaba era pasaje Pero para mi mala suerte, la noche no cooperó conmigo. Como era mitad de semana, casi no había pasaje, más durante la noche, que era cuando me encontraba conduciendo. Tanto así que había salido a las 10 y solamente había tenido un pasaje en toda la noche.

51:20 Ya por eso eran como las 12 y media, casi la una de la mañana. Y yo seguía conduciendo. A pesar de haber dormido todo el día, simplemente el sueño no se me había compensado. Seguía sintiéndome cansado, y a pesar de estarme tomando cafés a cada rato, tenía mucho sueño. Recuerdo ir en el volante, durmiéndome en plena carretera, hasta que en cierto punto... En una parada de autobús, vi a una mujer, una muchacha. Ella tenía un vestido blanco y un largo cabello castaño que caía hasta su espalda. Aquella chica parecía muy joven, tal vez de algunos 20 o 21 años.

52:03 Debido al cansancio que tenía, la vi, ahí de reojo, que me hizo la parada. Intenté detenerme, me detuve como a unos dos metros más adelante de ella. Para los que son taxistas o los que están acostumbrados a tomar este transporte, saben que el taxi se detiene enfrente de ellos para que se puedan subir. Bueno, en ese momento se me caía la cara de vergüenza pues se me había pasado. La chica se subió, me dijo buenas noches y yo también le respondí. Recuerdo que estuvimos platicando. Tal vez durante unos dos minutos, pero no recuerdo cuál fue la conversación. Lo que yo imagino es que tal vez me platicó de dónde se dirigía, a dónde tenía que llevarla.

52:47 Yo le dije que sí y comenzamos el camino. Mi siguiente recuerdo es estar manejando en la carretera y de igual manera estarme durmiendo en esta. Veía las luces de los autos, escuchaba los claxon, escuchaba los autos como me rebasaban. pero no me podía despertar, o sea, no podía estar centrado, hasta que en un momento, el auto empezó a bailar, estaba pasando por encima de algo, y el auto empezó a sentir una turbulencia inmensa, y inmediatamente me orillé, me estaba saliendo de la carretera, en ese momento, recordé lo que estaba haciendo, que estaba llevando a una pasajera, Muy probablemente aquella mujer ya se encontraba enojada o asustada de lo que estaba pasando, por lo que volteé para disculparme lo más pronto posible, y lo único que vi a Alex fue un asiento vacío. Volteé hacia los asientos traseros, tal vez me había confundido y la pasajera se había subido en los asientos de atrás, pero no. No se encontraba nadie, yo venía solo en el taxi. Empecé a cuestionarme, yo recordaba a Alex como te digo, que una mujer se me había subido en la parada, pero ahora venía solo.

54:00 Empecé a decirme a mí mismo que tal vez la había soñado, tal vez un sueño medio despierto, medio dormido. Algunas personas les pasa cuando están excesivamente cansados, así que simplemente ya no le di importancia y seguí conduciendo hasta llegar a una gasolinera. Tenía que llenar el tanque y iba a aprovechar para comprar un café mucho más potente que me ayudara a manejar tal vez durante otras cuatro horas. Cuando llegué, empecé a checar mis llantas y noté que a algunas dos les faltaba aire, así que en lo que el chico me ponía gasolina, el cual ya era amigo mío, Ya había pasado muchas veces por ahí, estaba platicando conmigo, en eso yo le pedí al favor que si podía ir al Oxxo de enfrente y comprarme un café, en lo que yo le echaba aire a las llantas, pues la gasolinera estaba prácticamente vacía y ya había hecho otros favores por mí y yo había hecho otros favores por él, así que sin problema fue. Mientras yo estaba aventándole el aire a las llantas Alex, el taxi estaba cerrado, pero cuando me levanté y jalé la manguera para echarle aire a la llanta del otro lado, me di cuenta que la puerta del taxi, la del asiento del copiloto, se encontraba abierta. A mí esto me sorprendió. Fui y la cerré, simplemente la empujé. Continué echando aire. Y de nuevo cuando me levanté, la puerta otra vez, la misma, se encontraba abierta. En ese momento me causó muchas preguntas en mi cabeza. Tal vez la puerta estaba fallando. Tal

55:32 vez ya no se metía el seguro. Así que fui, la cerré nuevamente y traté de abrirla. Pero para mi sorpresa la puerta no se abría. La puerta tenía seguro. Todas lo tenían. Era algo automático que yo accionaba desde el asiento del piloto, así que no me pude caber en la cabeza cómo es que se abrió dos veces enfrente de mí. Estaba muy confundido, cuando en ese momento veo que mi amigo, el despachador de gasolina, está saliendo del OXXO y ya viene con mi café, muy cargado como se lo pedí. al acercarme a él, y después de estar platicando un momento, salió en la plática, de que esta noche no me había ido muy bien, y pues no había recogido mucho pasaje, a lo que este chico me comentó, pues al menos, ya traigo un pasaje ahí en el taxi, vaya y deje a esa muchacha, ya de perdido para que saque su noche, yo me le quedé mirando y le dije, pero cual muchacha?, la única chica que transporté fue a las 10, ahorita vengo solo, a lo que él me contestó Alex, no don Félix, hay trae una muchacha o que, es familiar suyo, yo estaba muy confundido y le respondí, no, cual muchacha me hablas, yo llegué solo a la gasolinera, no me diga eso don Félix, lo vi llegar con una chica, Es más, mientras usted estaba echándole aire a las llantas, esta se bajó del taxi y se fue caminando a los baños.

57:02 Incluso le dejó la puerta abierta. En ese momento, Alex, te juro que me recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo. La puerta abierta. Aquella muchacha. Yo le pedí en ese momento a mi amigo que me dijera cómo era que lucía aquella chica. Y lo que me dijo solamente me aterró más. Me dijo que aquella chica vestía con un vestido blanco y que tenía el pelo castaño. Me dijo las mismas características de la chica que yo había subido kilómetros atrás, la que había desaparecido ahí en mi taxi. En ese momento le dije... No me digas eso porque siento que estoy transportando un fantasma. Aquella muchacha que tú me dices, me hizo la parada kilómetros atrás, pero cuando volteé a ver el asiento ya no venía nadie. Pensé que me lo había imaginado, pensé que la había soñado.

57:54 Pero ahora que me lo dices, estoy más que seguro que tú también pudiste verla. Ambos nos quedamos con los ojos abiertos como platos, Alex. Los dos nos encontrábamos muy asustados. Así que para cerciorarnos de que esto había sido algo paranormal, o tal vez que nos habíamos confundido, decidimos ir hacia los baños. Entramos en estos, y no había nadie. La chica que él había visto que había entrado a los baños simplemente ya no estaba. La gasolinera en ese momento se encontraba sola. No había ningún lugar a donde ella hubiera podido ir sin que él se hubiera dado cuenta. Después de aquella noche, Alex, acostumbré a siempre portar con un rosario y persinarme antes de salir y después de llegar.

58:40 Le pido a Dios que siempre me cuide en el camino y que sobre todo, No deje que ningún espíritu, como en aquella noche, se me suba al taxi. Gracias por contarnos estos relatos Alex y saludos a todos desde Chihuahua.

59:23 Hola Alex, quisiera que mi nombre permanezca anónimo, lo que te quiero platicar, es una experiencia que me tocó cuando estaba trabajando como taxista, pero no estaba en carreteras buscando pasaje, yo tenía varios clientes, estos me llamaban para cumplir diferentes carreras, recuerdo que en aquel tiempo... Daba tarjetas junto con mi número de celular. Y esto me atraía a muchos clientes. La clave es el boca a boca, que más personas te recomienden. Recuerdo que una tarde noche me llamó una familia. Pensé que como comúnmente sucedía los fines de semana, querían que los llevara a un centro comercial, al cine o algún restaurante. Pero en esta ocasión no. Sucede que el niño de esta familia había tenido una fiesta infantil, había cumplido años, y varios de sus amiguitos habían ido. Sucede que algunas familias de estos niños no podían ir por ellos, o simplemente se les facilitaba mucho que esta familia fuera a dejarlos, pero como era un número... Algo grande. Me pidieron que si a mí, como era un chofer de confianza que conocían de años, pudiera hacer el favor de llevar a cuatro niños a sus diferentes casas. Yo acepté. Total.

1:00:45 No eran direcciones con una larga distancia. Entonces fui inmediatamente a esta casa. Y para mi sorpresa, al menos de momento, lo único que vi fueron a tres niños. Ellos se subieron a mi taxi. Y la mamá, la madre de la familia, con la cual había tenido cientos de viajes a diferentes destinos, me dijo que por favor los llevara a estas dos direcciones. Los otros dos niños me comentó que ya se los habían llevado, que solamente faltaban esos dos. Obviamente yo me quedé mirando, hacia los asientos traseros y en el asiento del copiloto. Enfrente conmigo iba un niño, pero atrás iba un niño y una niña. Yo esto se lo iba a mencionar a aquella madre, pero ella ya se había dado la vuelta y ya se había metido.

1:01:32 Pensé que tal vez se le había pasado que venía un niño extra. Y por el camino me percaté de algo. Y es que a los dos niños que iban atrás de mí eran hermanos. Entonces fue fácil de suponer que en una misma dirección ellos dos iban a bajar. Yo puse música. Obviamente no iba platicando con ellos, iba con mi mirada fija y mi atención fija en la carretera, para que nada malo sucediera, pero yo noté algo Alex, el chico que venía a un lado de mí, iba sumamente callado, pero también como que iba... algo nervioso. En su mirada yo podía notar, ya ves que los niños no pueden disimular, que iba como que asustado, que iba como que perturbado. Esto no sucedió cuando abordó el taxi, sucedió en el camino, así que pensé que a lo mejor le incomodaba que un extraño como yo lo transportara en su taxi. Por otro lado, muy diferente, los dos niños que venían atrás venían jugando, Tanto la niña como el niño... Venían aplaudiendo... Platicando... Haciendo sus cosas... Por lo que al tratar de tranquilizar al chico que venía atrás de mí... Le pregunté... Oye niño...¿ Qué tienes? No te preocupes...

1:02:48 Te voy a llevar con tus papás...¿ Quieres hablar con ellos en lo que llegamos? Ahí está mi celular... Si te sabes el número, márcales...¿ Tienes saldo? Pero el niño me miró y me dijo que no... Solamente con su cabeza... Después me dijo... Que sus papás ya sabían que él iba en camino, que no estaba así porque viniera solo, que era otra cosa. Yo estaba muy confundido en ese momento. Seguí conduciendo, pero aquel niño empeoraba cada minuto. Después empezó a llorar. Yo lo noté. Se tallaba las lágrimas, Alex, como para intentar camuflajear esto, pero no era evidente. Ese niño iba llorando. No iba llanto tendido. Solamente se le escurrían las lágrimas. Y miraba para un lado y miraba para el otro. como que enfocando siempre su vista hacia afuera y cada tanto se tapaba los oídos pensé que tal vez padecía de alguna enfermedad o de alguna capacidad diferente así que yo le pregunté¿ te molesta la música?¿ o quieres que baje los vidrios? el niño me dijo que no que solamente quería llegar a su casa pero para su mala suerte o tal vez para mi buena suerte llegamos primero al domicilio de los dos hermanos Ya me habían pagado la carrera. Su madre ya se encontraba en la puerta esperándolos. Ellos dos recuerdo muy bien que me dijeron gracias. Yo solamente me quedé detenido. Se abrió la puerta y bajó un hermano. Y después de bajar este,

1:04:18 cerró la puerta. Pensé que tal vez la hermanita se iba a bajar del otro lado, o que tal vez estaban jugando, pero para mi sorpresa ya nadie bajó, solamente había bajado el niño. Yo volteé hacia atrás a Alex y en ese momento me di cuenta que los asientos venían completamente solos, yo estaba confundido y muy asombrado. Volteé a ver a la madre, la cual solamente se despedía de mí, agitando su mano, diciendo adiós, mientras que solamente un niño entraba a la casa. Yo me quedé pensando,¿ dónde quedó la niña? Se supone que venían dos hermanos ahí atrás. Arranqué de nuevo el taxi. Bajé las ventanas, miré hacia los lados por si tal vez la niña estuviera escondida ahí en el taxi, pero no, no había nadie.

1:05:02 Recuerdo muy bien que el niño que venía a mi lado en el asiento del copiloto se me quedó mirando y con lágrimas en sus ojos me dijo, tú también la viste, ¿verdad? Yo también la venía escuchando. En ese momento me le quedé viendo y le dije, ¿cómo? La niña.«¿ Hablas de la niña?» Alex, lo que me respondió ese niño, me dejó sin poder dormir tal vez por unos tres días. Resulta que, cuando se subieron al taxi, solamente se subieron dos niños, él y el otro niño que venía atrás. Sucede que la hermanita del otro niño había fallecido hace aproximadamente dos años, pero según padres del niño y algunos psicólogos, este niño no había tolerado, todavía no había superado, el fallecimiento de su hermanita. Incluso lo negaba, actuaba y jugaba, como si ésta, aún siguiera viva, como si ella, aún jugara con él. Este niño me respondió, que en el receso y en la fiesta, este niño actuaba como si, su hermanita estuviera viva, llevándole comida, incluyéndole en los juegos.

1:06:13 Durante los primeros días, los otros niños aceptaron esto, tal vez por un sentimiento de empatía, pero que las cosas fueron poniéndose tenebrosas cada vez más, pues empezaron a notar que la niña sí se manifestaba, que el espíritu de esta sí empezaba a jugar con ellos, y esto a este niño le daba mucho miedo, por eso venía enfrente conmigo, llorando, tapándose los oídos, para intentar no escuchar la voz de aquella niña. Alex, yo la escuchaba. Escuchaba la voz de la niña y cómo venía jugando atrás con este hermanito sin saberlo. Estaba transportando un alma, o tal vez algo más, según se dice. A veces algunas cosas toman la forma de niños, pues estos casi de manera inmediata se van al cielo o a donde quiera que se vayan. Se dice que las almas de los niños no se quedan, así que lo que creo es que tal vez aquel hermanito le dio forma a algo que no era el espíritu de su hermana. Tan solo pensar en esto me hace recordar el escalofrío que me recorrió en aquel momento.

1:07:26 Conduje hasta llegar a la casa de aquel niño, lo bajé y simplemente nos quedamos mirando. Y lo último que este niño me dijo fue algo que me dejó impactado. Él me dijo, qué bueno que la viste. Mis papás no me creen, pero al menos sé que no es algo que nosotros nos imaginamos. Tú eres un adulto y pudiste verla. Desde aquella situación, Alex, tuve mucha suerte de no tener que volver a transportar a ese niño que siempre venía acompañado de la supuesta alma de su hermana.

1:08:12 Hola Alex, mi nombre es Fernando David. Te quiero compartir una experiencia que le sucedió a mi hijo. Mi hijo es taxista, al menos actualmente, pero anteriormente, pero anteriormente, se fue metiendo en estos trabajos del transporte público, Poco a poco, primero fue microbocero, después fue carro de ruta y finalmente ahora taxista. Y si bien le han pasado cosas inexplicables, cosas que podríamos decir en el ámbito paranormal, la que más lo traumó, la que más lo perturbó, por semanas e incluso por meses, sucedió cuando estaba trabajando como carro de ruta. Los carros de ruta podríamos decir que son como autobuses. Estos autos tienen su trayectoria, tienen diferentes paradas y las personas se van subiendo a estos autos y las van dejando en cada una de las paradas. El precio es fijo, pero cada persona paga su pasaje. Como el trayecto es largo, de poco en poco se genera la ganancia, pero ya a altas horas de la noche, el pasaje tiende a subir. Y por suerte para mi hijo, su ruta quedaba cerca de un antro, de varios de hecho, villares, bares, etc.

1:09:45 Tenía que lidiar con borrachos, pero también esto lo beneficiaba ya que, en fin de semana, salían muchos jóvenes a divertirse. Y por lo regular, para no agarrar un taxi que les cobraría mucho más dinero, agarraban carros de ruta. Tengo que aclarar que mi hijo no es una persona que dialogue mucho. Es una persona que es recta, que es estricta, que no es grosera. Pero eso sí, el don del habla simplemente no se le da. Te saluda y te despide, pero hasta ahí. No acostumbra a estar platicando con los pasajeros. Es más, eso le incomoda. Así que cuando este pasajero subió a su carro, lo tomó por sorpresa cuando le empezó a hacer plática. Mi hijo dice que cuando iba transitando por esta carretera, cuando se subió este joven, tal vez de aproximadamente unos 20-24 años, notó que no se subió solo. Este joven abrió la puerta, se sentó en el asiento del copiloto, y otra chica, una chica que iba vestida, pues de forma extraña, no traía la típica vestimenta de una mujer que sale de antro o que sale a un bar para divertirse. aquella chica tenía un vestido blanco, y esta se vea sentado en los asientos traseros, casi de manera inmediata, este joven empezó a hacerle plática a mi hijo, de diferentes temas Alex, por supuesto mi

1:11:17 hijo por no ser grosero, también le siguió la plática, pero cada tanto quería cortarla, A él le gustaba ir en silencio o tal vez ir escuchando música centrado en el camino. Por alguna razón, el joven que se había subido a su auto seguía y seguía haciéndole plática. Había esos incómodos silencios a veces cuando la plática se acababa pero casi de manera inmediata. Aquel chico comenzaba otra plática nueva. A mi hijo esto no le había pasado casi nunca. Pensó que tal vez era una persona muy parlanchina. Siguió conduciendo hasta que llegaron a la parada. Mi hijo sabía que tenía que cobrar dos pasajes, ya que los chicos se habían subido en la misma distancia. Pero cuando él volteó hacia atrás, no vio a la mujer. Los asientos traseros venían solos. Él sabía que nos había detenido. No había visto a ninguna otra persona en el camino. Ninguna persona le había hecho la parada. Nadie se había subido aparte de ellos dos. Mi hijo le preguntó. Oye,¿ y tu amiga? Te subiste con alguien, ¿no? Aquel chico simplemente se le quedó viendo y le dijo. Ay, discúlpame. Pensé que no la habías visto. Por eso te venía haciendo plática.

1:12:44 Mi hijo se le quedó viendo y le preguntó,¿ cómo que me estabas haciendo plática por ella? Lo que le dijo fue que desde que tiene memoria, siempre lo ha perseguido una especie de espíritu, una especie de mujer, algunas personas la ven, otros tantos no. Pero cuando mi hijo volteó y se le quedó mirando a aquella chica, al mismo tiempo que este joven se iba subiendo al auto, él estaba seguro que mi hijo la había visto, y por esto mismo empezó a hacerle plática. Este chico le dijo que no quería que vieran a aquella mujer, aquella mujer que lo acompañaba siempre, ya que por el retrovisor, o si es que mi hijo se volteaba para verla fijamente, Se iba a llevar una imagen muy perturbadora, ya que según este chico las personas que la ven, al momento de que la miran fijamente, pueden ver un rostro deforme, con dos cuencas absolutamente oscuras donde deberían de ir sus ojos.

1:13:45 y una boca, con una dentadura pútrida y muy horripilante, con unos dientes enormes y deformes saliéndoles entre los labios. Por eso mismo aquel joven se enfocaba tanto en hacerle plática a mi hijo, ya que no quería que volteara, se esforzaba por distraerlo. Mi hijo simplemente se le quedó viendo, creo que como todos, como si estuviera hablando con un loquito. El chico solamente se bajó, le pagó la carrera a mi hijo y le dijo,« Mira, te voy a pagar los dos. No te estoy mintiendo, pero en serio, qué bueno que no la pudiste ver». Mi hijo solamente se quedó en silencio y recibió el pago. De hecho, empezó a buscar a aquella muchacha. Veía que ambas puertas de los asientos traseros se encontraban con seguro, así que ella no se pudo haber bajado. Él quitaba los seguros manualmente desde su lado. Mi hijo al ver que no venía nadie más con él, simplemente se extrañó de esto. El joven ya se iba retirando. Tal vez había avanzado como unos tres pasos, de manera muy lenta. Mi hijo arrancó de nuevo y miró por el retrovisor que tiene a un lado. Y Alex, él dice que pudo ver claramente como aquel chico era acompañado por una mujer de vestido blanco que iba atrás de él. Aquella chica hace segundos no se encontraba con él, y ahora de la nada

1:15:16 había aparecido. Esto le bastó a mi hijo para creer en toda la historia que aquel muchacho le había contado. Recuerdo que llegó esa noche a la casa temblando, y simplemente nos contó lo que había sucedido minutos después, cuando dejó de estar mirando a la nada, como si estuviera en otro mundo, ya que él todavía no asimilaba lo que había vivido. Creo que todos nos ponemos así cuando vivimos nuestra primera experiencia paranormal. Simplemente nos planteamos todo. Esa fue la historia de mi hijo Alex. Espero puedas compartirla. Saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola Alex, mi nombre es Martín Ortiz. Mi experiencia es la siguiente. Verás, yo trabajo como Uber y estoy trabajando en este sitio desde hace muchos años ya. Ya me acoplé al trabajo.

1:16:24 Y de hecho, trabajo en los diferentes horarios. Y una de las facilidades que tiene esta aplicación es que volvió el trabajo de taxi un tanto más seguro. Ya que los que piden Uber tienen su perfil, su cuenta bancaria, su nombre personal, etc. Al igual que nosotros. Entonces los asaltos o ciertas circunstancias en donde se ve implicada la delincuencia... pues a decir verdad bajaron mucho pero tengo la mala suerte que aún teniendo esta aplicación de mi lado viví algo de absoluto terror involucrado con esta ahí me llegó un pasaje fui a recoger aquella muchacha pues tenía el nombre de una chica y también la foto de esta cuando llegué a la dirección me sorprendió ver una casa que si bien no se notaba abandonada Alex se notaba bastante deteriorada Además, la zona en la que la iba a recoger era un tanto siniestra y no tenía muchas personas viviendo ahí. Ahí saltó mi primera alarma. Pensé que tal vez me iban a asaltar. Pensé que tal vez era algún tipo de trampa. estaba mirando para todos lados, cuando en eso, escucho como la puerta de mi auto se abre, enseguida entra un hombre y se sienta en el asiento de copiloto, y en los asientos traseros se sube una mujer, y también otro hombre, yo estaba muy desconcertado para este momento, y yo les dije disculpen, estoy

1:17:57 esperando un pasaje, ustedes no son, cuando volteo a ver a la mujer Alex, quedé helado completamente, La chica parecía venir esposada de las manos. Las tenía hacia atrás y no podía moverlas. Su cara no la podía ver, ya que estaba cubierta por una especie de manta. No la tenía amarrada, solamente la tenía puesta arriba de su nuca, y se notaba que su cabeza siempre iba mirando hacia el suelo. El hombre que se había sentado a un lado mío, se alzó la chamarra que tenía, y me mostró un arma de fuego. En ese momento él me dijo,« No hagas más preguntas». Sigue con tu camino y déjanos donde dice la publicación. Yo no podía hacer nada más, Alex.

1:18:45 Estaba entre la espada y la pared. Recuerdo que arranqué y aquellos minutos fueron los más largos de mi vida. El hombre que iba de copiloto me iba viendo con una expresión muy aterradora, como si estuviera esperando cada milisegundo que yo me moviera o hiciera un movimiento brusco. para accionar su arma, ya para este momento la había sacado y la llevaba entre sus piernas, la chica iba atrás sin pronunciar ni una sola palabra, a lo que yo pensé en ese momento que tal vez venía amordazada, el otro hombre que venía con aquella chica, llevaba un gorro puesto negro, el cual se había bajado tapando sus orejas y parte de sus ojos, como queriendo esconderlos, pero con una mirada fácil, Era evidente que se había consumido algo.

1:19:35 Sus ojos parecían muy rojos. Cuando nos encontramos un retén de policías, créeme que empecé a temblar. Temí por mi vida en ese momento. El hombre me dijo,« Sigue adelante y no te pares». Yo tuve que seguir adelante. Conseguí desviarme del retén. Tenía miedo de que nos fueran a encontrar, pues no sabía cómo podían actuar en contra mía. Y a pesar de que los policías nos pitaron, yo no me detuve. Tenía el arma de fuego por un lado. Después de que hice ese movimiento, Alex, y de que conseguí perder a los policías, pues estos arrancaron y nos siguieron tal vez por unos tres minutos. El chico que venía a un lado de mí de copiloto, me lo celebró como si fuera su amigo. Me dijo, ese es mi gallo. Conductores como tú son los que nos hacen falta.

1:20:29 Como si yo hubiera hecho algo bueno. Lo único que estaba haciendo era salvar mi vida en ese momento. Lo recuerdo ahora y empiezo a temblar. Llegué hasta el punto. Las tres personas se bajaron. Y el hombre que iba de copiloto sacó su cartera y me dio mucho más dinero del que había acordado la aplicación. Me dijo en tono sarcástico, ahí tienes una buena propina, te rifaste, te rifaste. Después de eso, ellos entraron a una casa que, ahora sí, parecía completamente abandonada. El monte de esta casa que era muy grande, había rebasado tal vez el metro, en el centro estaba la casa, los vidrios estaban rotos, las protecciones caídas y los muros desquebrajados. Parecía que nadie habitaba ahí desde hace años. Arranqué de nuevo y me fui. Yo sabía muy bien que ellos tenían mis datos, pues ahí en la aplicación salen, eran muy listos. Los datos con los que habían abordado eran los datos de la chica.

1:21:41 para evitar de alguna manera que dieran con su nombre verdadero. Pero si yo hablaba, si yo iba a la policía, ellos sabrían concretamente quién soy. Mi nombre, mi dirección, las placas de mi auto. En ese momento, Alex, yo me tuve que detener al lado de unas vías y replantearme todo.¿ Qué tendría que hacer? Si iba, a lo mejor estas personas iban a cobrar venganza en contra mía. Pero se me quedaba callado y actuaba como que nada hubiera pasado. No sé si podría con eso en mi conciencia. No te voy a mentir, Alex. Pasó un día, un día completo en el cual yo no dije nada. Pero la noche siguiente, fui con la necesidad de sacar esto y le dije a la policía. Yo acompañé a la policía incluso hasta la casa. Me sentí un poco aliviado a llevar patrullas atrás de mí. Lo que encontraron adentro fueron a estos dos hombres, pero la chica ya no estaba.

1:22:40 El dato que me perturbó más y que me dejó muy pensativo, completamente confundido de lo que había sucedido, es que aquellos dos hombres estaban en la casa pero se encontraban sin vida. Parecía ser que un objeto con filo les había quitado la vida al pasar por cada uno de sus cuellos. De manera rápida, no tenía ni una sola marca más. De hecho, encontraron el arma. Era una navaja. Estaba en el centro de ellos, recostados en la sala de la casa, entre tierra, césped, basura. Ahí se encontraban, y por como examinaron todo, parecía que ellos mismos habían hecho eso. Las huellas las tenían ahí, en la navaja.

1:23:31 Qué extraño era todo, Alex. Aquella mujer ya no apareció. Y hasta hoy vivo con la duda de por qué aquellos hombres habían hecho eso.¿ Por qué la transportaron hasta ese lugar, para, simplemente ellos, quitarse su propia vida y dejarla a la deriva? Aún si te soy sincero, a pesar de dar muchas vueltas a la cabeza respecto a este asunto, no consigo dar con una respuesta. Tal vez alguien en tu comunidad pueda decir algo o levantar tan siquiera alguna idea de lo que pudo suceder aquella noche. Gracias por compartir mi historia, Alex. Te escucho todas las noches ahí en Spotify y espero que a la comunidad de criptomaniacos les guste esta historia. Mi nombre es Andrés Valdés, soy taxista y esta es mi experiencia. Corría el mes de abril, yo soy de Tampico, y por regular en ese mes se hacen unas fiestas acá en la ciudad.

1:24:43 Se les denomina popularmente las fiestas de abril. Van muchas personas, va una feria, se hacen conciertos, hay diferentes actividades que uno puede hacer. Pero como cada año aumenta la afluencia de gente, a veces las personas, aunque tengan auto, deciden no llevarlo. Esto debido a que el estacionamiento, a una hora muy temprana, deja de estar disponible ya que se llena. Y también podríamos decir que suceden varios altercados en el estacionamiento. Uno de ellos es que por regular a veces algunas personas van en estado alcohólico y comienzan a manejar. No son pocos los casos en donde algunas personas rayan o chocan con otros autos en el estacionamiento. Entonces, para evitar esto, algunas personas optan por contratar un taxi o más recientemente un Uber, para que vayan y los traigan con total seguridad y sin tener ni un solo problema. A mí me llamaron, yo no soy Uber, pero doy mi tarjeta de taxi a todas aquellas personas que me contratan cotidianamente.

1:25:57 No me toma por sorpresa cuando me llaman de un número que no conozco. Por lo regular, mis clientes habituales me suelen recomendar con varias personas. Y aquella noche fue la ocasión. Me llamaron por teléfono unos jóvenes. Estos jóvenes se encontraban en las fiestas. Y me pidieron que si por favor pudiera llevarlos a tal dirección. Era un recorrido como de 40 minutos. Les dije la tarifa y ellos aceptaron inmediatamente. Pasé por ellos a las fiestas. Tenían un cierto olor a alcohol pero se notaba que no venían tomados. Lo que más me llamó la atención es que una chica que acompañaba a estos jóvenes que eran cuatro, venía llorando y venía como que enojada. Pensé que tal vez había sido alguna discusión, algún enfrentamiento, pero resulta que por el camino me voy dando cuenta. que aquella chica está enojada, porque su pareja, le había sido infiel, con otra chica ahí en la fiesta, y se habían dado cuenta, y de hecho, todos los jóvenes, se encontraban de camino a ver una bruja, o al menos así la denominaron, no quiero dar muchos detalles, sobre la colonia que los llevé, ya que sé muy bien Alex, que por esta zona también te escuchan, y la verdad, no quisiera de aventarme de enemigo a una bruja de esa categoría, al caso

1:27:29 es que es una bruja muy fuerte de esta ciudad y los jóvenes parecía que la conocían e iban con ella, esta señora vive enfrente de lo que podríamos decir como una especie de laguna o la entrada a una, tiene como un pequeño puerto donde hay varias planchas, donde varios pescadores van y se ponen. Cuando uno va entrando, que se tiene que transitar por un camino de terracería, uno va mirando para todos lados y solamente ve laguna y monte, monte a un lado, laguna del otro. Y lo que me llamó más la atención es que, a pesar de que eran las 2 de la mañana, Había hombres ahí en las lanchas, como si estuvieran amarrándolas, como si estuvieran dándoles mantenimiento, que tan pronto nos vieron, empezaron a observarnos, con unos ojos que se iluminaban, como que brillaban de manera rojiza.

1:28:29 Yo pensé que esto se debía a la iluminación de mi foco, pero de cierta manera me perturbaba Alex, me perturbaba mucho. Aquellos hombres solamente nos miraban, como si esperaran algún movimiento en falso. En ese momento noto que los jóvenes están repitiendo algo. Para no decir su nombre, optaré por un alias. Ellos decían, Doña Lencha, vamos a entrar, denos permiso. Esto lo repitieron por tres veces y una vez que terminaron, me dijeron que por favor, lo dijera yo. Yo estaba muy sorprendido y confundido, Alex. Yo soy una persona que no cree mucho en eso, pero para no llevar es la contraria. Y porque soy una persona que no recae en discusiones, lo dije rápido. Llegamos a la casa de aquella señora bruja. Los jóvenes se bajaron, tocaron la puerta y se metieron. Yo me di la vuelta, giré el taxi y cuando ya estaba a punto de irme, el joven se regresó rápidamente, me tocó la puerta y me dijo...« Oiga, señor, cuando se vaya, también pídale permiso, que luego pasan cosas extrañas». Después de esto ni siquiera se despidió. Era como algo que se le había olvidado decirme.

1:29:52 Tan solo rápidamente se dio la media vuelta, corrió y se metió a la casa. Obviamente yo no iba a caer en aquellos juegos. Decidí seguir conduciendo. Cuando ya Alex estaba a punto de salir del camino de terracería y olvidar aquella experiencia y dejar aquella laguna atrás, noté que los pescadores seguían en el mismo sitio y observaban mi taxi como iba transitando. De cierta manera esto me ponía muy nervioso y a pesar de que aceleraba mucho, Sentía que mi auto cada vez perdía más potencia, hasta que finalmente ya no quiso dar. Primero ocurrió algo raro, Alex.

1:30:35 Mi auto era como si estuviera atascado. Aceleraba y aceleraba, pero no se movía. Así que por lo tanto, con miedo y todo, me tuve que bajar y ver en dónde se había atascado. Pero por más que chequeé, Alex, el auto no estaba atascado, no estaba atorado. El auto estaba bien en una parte plana de la arena. A pesar de que aceleraba, el auto no se movía. Traté de encenderlo y apagarlo, pero al momento de apagarlo y otra vez girar la llave, el auto no encendía. Como no encendió, no encendí las luces. Y aún así sin luces, pude ver que los pescadores seguían observándome. ahí parados a un costado de la laguna, con los ojos brillantes, viéndome solamente.

1:31:28 Ahora estaba seguro que no había ningún tipo de iluminación que reflejara la luz de esa manera de sus ojos. Aquellos pescadores que me observaban en la negrura, entre la oscuridad, les brillaban los ojos con un color rojizo. En ese momento recordé lo que me había dicho el chico, y a pesar de que no quería creer en todo eso, Opté por decirlo.« Doña Lencha, le pido de favor que me dé permiso de irme». Lo repetí tres veces, con mucho terror a Alex, pero también pidiéndole en serio.« No me lo vas a creer». El auto encendió, y me fui rápidamente de aquel lugar. Cuando me iba yendo Alex, y estaba pasando por los últimos botes, las últimas lanchas, Miré de nuevo hacia aquellos pescadores para cerciorarme tal vez de que no me estuvieran persiguiendo y me encontré con que ya no había nadie. Los pescadores habían desaparecido. Desde aquella experiencia no he vuelto a tomar ni un solo trabajo que me encamine cerca de aquella colonia y mucho menos que sea la dirección de aquella bruja. No. No.

1:33:04 Mi nombre es Edgar Zamora. Te quiero contar una experiencia, Alex. Esta experiencia que me sucedió ya la he cantado varias veces. A mis compañeros, a mis amigos, a mis familiares, y por increíble que te suene, la gran mayoría de ellos no me cree. Pero al menos tú y tu comunidad espero que me den el beneficio de la duda. Mira, sucedió lo siguiente. Cuando yo me encontraba conduciendo en mi taxi, eran aproximadamente la una de la mañana. Me encontré con una chica en una parada. A veces acostumbraba a conducir hasta las tres de la mañana. Dos de la mañana.

1:33:52 No me aventuraba más. Si de por sí hay bastante delincuencia a esas horas. Tristemente me sumo al gran número de taxistas los cuales han sido asaltados. Así que siempre tomo mis precauciones. Al momento que vi a esta chica, vi que en la parada no había nadie más. Y por lo regular en las madrugadas, yo solamente levanto mujeres porque por regular van saliendo del trabajo, a familias o a parejas. Jamás levanto grupos de chicos de dos, tres o cuatro, porque son estos grupos con los que me ha tocado que luego me asaltan. Al checar que esta muchacha venía sola, me detuve. Ella me preguntó sobre el precio de la carrera a un tal punto. Luego me preguntó sobre si podía hacer dos paradas. Yo le dije que sí, aunque estaba algo confundido. Solamente la veía a ella.

1:34:54 En ese momento le hice una señal con las manos a dos hombres que salieron por detrás de la parada. Se encontraban parados abajo de una sombra de una máquina de expendidoras de refrescos. Yo no los podía ver porque estaban ocultos. En ese momento empecé a dudar, Alex. En serio te lo digo. Pero ya había dicho que sí. Y si te soy sincero, soy de esas personas que son tímidas, que jamás se ha peleado ni ha tenido problemas. Entonces se me complica, en algunas ocasiones, retractarme de ciertas cosas. Aquellos hombres fueron hasta mi taxi, abrieron la puerta y se metieron, la chica venía en el asiento delante, yo pensé que era un grupo de amigos tal vez, así que comencé con mi marcha, lo que me parecía curioso y lo que me daba cierta incomodidad era que los tipos de atrás no paraban de verme, no me veían de una mala manera. Me veían de una manera muy perturbadora, los chicos simplemente me miraban de la cabeza hasta los pies donde venía sentado, yo podía sentirlo y también de vez en cuando los veía por el retrovisor. Tenían unas caras de depravados Alex, los ojos altones y unas sonrisas que revelaban malicia, que revelaban maldad. Simplemente con ese poco

1:36:29 tiempo en el que me estuvieron observando, me pusieron muy incómodo. Llegamos a la primera parada, la chica se bajó y de la misma manera me miró. Me pagó su carrera y esbozando una sonrisa, se fue. Los chicos me dijeron a dónde los tenía que llevar. Yo simplemente seguí con mi camino, Alex. Para este momento no tenía cómo defenderme. No portaba con nada, y como ya te dije anteriormente, no soy una persona que ande en peleas, soy una persona bastante pacífica. Así que no porto con nada para defenderme.

1:37:10 Decidí que lo mejor era seguirles el juego. Al final de cuentas, ellos estaban en ventaja. Venían atrás de mí. Si ellos quisieran, me podrían agarrar por el cuello o por la cabeza. Así que lo mejor sería seguirles el juego. Llegamos hasta el punto. O mejor dicho, casi llegamos a este. Lo que sucede... es que había un enorme tronco en aquella calle rumbo para el fraccionamiento donde me habían pedido la ruta. Este enorme tronco casi acaparaba por completo toda la carretera. Si te soy sincero había un pequeño espacio por el cual yo podría haber entrado, pero utilicé este tronco como la excusa indicada para decirles que no podía ir más allá. La calle estaba sola, Alex. No había luz, y las casas que se veían, ahí a lo lejos, se podía intuir que tampoco estaban habitadas. Yo les dije que no podía avanzar más. Les dije que ese tronco me estorbaba, y que hasta ahí los iba a dejar, que por favor se bajaran. Estos chicos me dijeron que no.

1:38:25 Que más que nada querían llegar hasta su casa porque en aquella calle no había casi iluminación y tenían miedo de que los fueran a asaltar. Me lo dijeron en un tono burlón, como si se estuvieran burlando de mi situación en aquel momento. Uno de los hombres se bajó. y me dijo ven ayúdame vamos a mover el tronco yo en ese momento le pregunté al de atrás porque no se baja usted y lo mueven los dos y en ese momento me lo dijo descaradamente alex no no vaya a ser que te nos vayas a pelar bájate tú yo me bajé del auto lo dejé encendido pues fue una de las cosas que me dijo aquel hombre no le quite las llaves al auto y bájate Apenas di los tres primeros pasos, el otro hombre ya me esperaba de frente al tronco, y fue ahí cuando pude verlo.

1:39:23 El rostro de aquel hombre, Alex, había cambiado. Sus ojos ya no eran los de un humano, sus ojos ahora eran diferentes. Tenían una rendija, eran amarillos, como si fueran los ojos de un lagarto o de un cocodrilo. A mí me dio mucho miedo, Alex. No eran los ojos de un humano. Y su piel, su piel era extraña. Era como si cada minuto que pasara, ésta cambiara de textura, de apariencia. Se veía con arrugas y con algunos puntos como si este tuviera un acné. Yo solamente me di la media vuelta. Empecé a rezar, y corrí. Corrí con todas mis fuerzas. Soy alguien delgado. No soy atlético, pero al menos no peso. Corrí y corrí, Alex. Mi mayor miedo en ese momento, corriendo en una calle, sin nadie a los lados, a horas de la madrugada, era que aquellas personas se subieran a mi taxi, y no es que se lo llevaran, sino que me persiguieran. Pero por suerte no lo hicieron. Escuchaba las pisadas. Alguien me estaba correteando en ese momento. No tuve el valor para mirar atrás.

1:40:45 El miedo me dio la suficiente energía y la agilidad para correr como nunca en mi vida. Mientras que aquellos hombres, creo, me estaban persiguiendo. Conseguí llegar a la avenida y vi varios autos que pasaron. Empecé a manotear a pedir ayuda, pero por suerte los hombres ya no me estaban persiguiendo. Afortunadamente me había bajado y en mi sudadera portaba con mi celular. Siempre tengo saldo, así que le llamé a un amigo que también es taxista. Le dije lo que me había pasado y le pedí que viniera por mí. Quedamos de vernos en un lugar no tan lejano. pero que si se encontraba medio escondido, pero era seguro, más que nada por si aquellos hombres me estuvieran persiguiendo todavía, yo ya estaba haciendo de cuenta de que, el taxi se había perdido, también junto con todo el dinero pues, para mi mala suerte siempre guardo la cartera en la guantera, y el dinero de las ferias, pues lo traigo ahí entre los cigarrillos, entre la palanca, un compartimento ahí bastante humilde, Mi amigo tuvo la idea de ir de nuevo a aquel lugar, más que nada para ver si no había personas viviendo ahí cerca, que hubieran visto la escena. Pasamos Alex, y me sorprendí mucho cuando vi mi taxi ahí, aún se encontraba encendido, con las llaves puestas. Nos bajamos con mucho cuidado, y no nos bajamos a la primera. observamos

1:42:20 alrededor a ver si aquellos condenados no estaban cerca y estaban usando el taxi como anzuelo pero no al parecer no había nadie la puerta del taxi todavía estaba abierta entre álex todo estaba intacto mi cartera mi dinero mis tarjetas Todo estaba ahí, Alex. No me habían robado nada. Entonces ahí lo entendí todo. Aquellos dos extraños hombres, que estoy más que seguro, no eran humanos. No me querían asaltar. No querían mi auto. Me querían a mí. Yo era su objetivo. Y una vez que me les escapé, simplemente ya no tenían motivo para seguir ahí aquella noche. Para nada me sorprendió cuando me dijeron que en aquel fraccionamiento no vivía nadie. Todas las casas estaban abandonadas. Esta experiencia aún la sigo recordando. Y cada vez que cae la noche y pienso en ella, sigo sintiendo el mismo escalofrío como el que sentí aquella noche cuando vi a aquel hombre con esos ojos inhumanos, esos ojos de serpiente. mirándome fijamente en la oscuridad de la noche. Hola Alex, mi

1:44:07 nombre es Felipe Duarte, anteriormente ya te he contado una experiencia, pero en esta ocasión quiero contarte una experiencia que le sucedió a mi padre por allá del año 98. Nosotros somos acá de Tijuana, mi padre por lo regular siempre se ha dedicado al trabajo de taxista y en aquel tiempo al recién llegar aquí, pues con más razón, Él tiene una experiencia que lo dejó muy perturbado y que de hecho es debido a esta experiencia por la cual él dejó de conducir de noche. De noche es cuando se encuentran los mejores pasajes, puedes cobrar más y por lo regular las personas siempre van a una distancia larga. Resulta que mi padre estaba conduciendo por esas carreteras por la avenida, calles muy concurridas Alex, pero en aquel momento, a plenas 3 de la mañana, en un día martes, están completamente desérticas, no hay autobuses y de vez en cuando un auto.

1:45:14 Mi padre iba por teléfono, hablando con mi madre, ya que siempre se mantienen al tanto en uno del otro, cuando en eso, al momento que él cuelga, alcanza a escuchar un estruendo, un golpe, metálico, un estruendo muy grande, no lo escucha con propiedad ya que se escucha algo lejano. Mi padre solamente baja el vidrio del auto, baja la velocidad y pone atención alrededor, pero no encuentra de dónde vino. Tal vez alguna cosa se había caído, tal vez algún auto mal estacionado había chocado. Él siguió conduciendo, sin pensar que aquel estruendo se encontraba más adelante de él. En efecto, algo había chocado. Pero no estaba preparado para ver aquella escena.

1:46:03 Eran dos autos. Uno se había salido del carril, y por tan mala suerte, había chocado con otro que precisamente en ese momento iba cruzando por el otro extremo del carril.¿ Cómo son las coincidencias? Prácticamente no había ningún auto en minutos. Y justamente cuando se estaban cruzando, chocaron. Por el humo de los autos, por la escena en sí, mi padre pudo detectar fácilmente que el accidente acababa de ocurrir. Tal vez algunos minutos. Él se detuvo. Inmediatamente llamó a la ambulancia, ya que no veía nada. No había conos, no había ningún otro auto cerca. Ni siquiera policías. Entonces el accidente tenía apenas minutos. Mientras él estaba llamando por teléfono, le llamó la atención algo. Y es que en el camellón de en medio, que divide a ambos carriles, se encontraba una niña sentada llorando. Sus vestimentas estaban rasgadas y se podía ver también algo de sangre. Inmediatamente mi padre se acercó a ella y le preguntó, niña,¿ te encuentras bien?,¿ qué te pasó?,¿ venías en un auto?, dime,¿ estás herida?, pero la niña le contestó que no, que estaba triste porque sus padres no se movían. Obviamente pensando tal vez que sus padres les había tocado el choque de una

1:47:35 manera peor. Tal vez ya no se encontraban con vida, pues ambos coches habían chocado de frente. Tal vez la niña había corrido con tanta buena suerte que iba en el asiento trasero. El caso es que mi padre se quedó con la niña, cuidándola, esperando a los paramédicos. Había personas atrapadas en los autos, pero estos no se movían. Mi padre ya había tenido algunas conversaciones con otros paramédicos. Los paramédicos le habían dicho que si los autos no iban a tener alguna explosión o alguna fuga, lo más recomendable es que no moviera a las personas si es que él era testigo de un accidente. Pues tal vez algunas personas, aunque estuvieran adentro con el auto, corren con el riesgo de fracturarse algo y si uno los mueve muy brusco,¿ Puede que empeore las cosas? Entonces mi padre solamente se quedó ahí, en compañía de la niña, esperando los paramédicos, los cuales no tardaron en llegar. Llegaron rápidamente y le empezaron a preguntar a mi padre los hechos.

1:48:40 Mi padre no pudo contestar mucho, solamente que iba conduciendo, había escuchado el accidente. Había seguido conduciendo y se los había encontrado. Los paramédicos le preguntaron si es que había algún sobreviviente y mi padre dijo que la niña. Cuando dijo la niña, volteó para ver donde ella estaba sentada, pero no vio a nadie. La niña había desaparecido. No se podía ver ni por un lado ni por el otro. Empezaron a buscar dentro de los autos. y encontraron a los padres de la niña los cuales venían en los asientos de adelante ya no se encontraban con vida tristemente todos en el accidente habían fallecido Cuando fueron a los asientos traseros, el corazón de mi padre se detuvo. Ahí estaba la niña. Estaba atrapada entre los asientos y esta ya se encontraba sin vida. No había forma de que ella hubiera salido por su misma cuenta del auto. Mi padre no podía creerlo. Tan solo cuando los paramédicos la sacaron, es que empezó a aceptarlo, la niña con la que había platicado unos breves minutos antes. Ahí se encontraba, no había salido del choque, no había salido viva de aquel accidente.

1:50:00 A mi padre lo dejó muy marcado esto, tanto que cuando ve accidentes o que ocurre un pequeño choque, en la carretera o en estacionamientos, siempre recuerda esto, y siempre recuerda aquella niña, la cual, aún después de haber fallecido, se le manifestó y le hizo compañía a su alma en lo que llegaban los paramédicos para sacar su cuerpo.

1:50:50 Hola Alex, mi nombre es Marisol Gutiérrez. Te quiero contar una experiencia que me sucedió cuando era taxista. Esta experiencia me sucedió hace poco. Y me dejó con muchas dudas en mi cabeza... Sobre si lo que vi aquella noche... Era real... O tal vez solamente confundí las cosas... Tal vez tú y tu audiencia... Puedan aclararme esto... Yo trabajo como taxista... Voy a diferentes calles, diferentes rutas... y he subido diferentes pasajeros a mi auto. En todos aquellos viajes, afortunadamente he conseguido buenos amigos, algunas personas, conocidos, y entre tanto tiempo que pasan contratándome, me tienen cierta confianza para llamarme y ofrecerme de vez en cuando algunas chambitas. Me había hecho amiga de una familia, Esta familia estaba dando un gran paso, y es que el hijo mayor ya se iba a independizar, así que por lo tanto necesitaba a alguien que le hiciera de flete. Este chico no tenía muchas cosas, de hecho una camioneta ya había ido.

1:52:06 para cargar las cosas más pesadas, pero ya saben que quedan cositas de vez en cuando. Entonces me llamaron a mí para llevar ropa, para llevar cajones y algunas cajas de sus pertenencias. Yo fui y me presenté en punto de las 12 de la noche. Cuando llegué ahí, estaba lloviendo, el cielo parecía que se caía y el chico, de apenas algunos 19 años, Estaba saliendo y corriendo, cargando sus cajas, llenándome la parte de atrás de éstas, procurando no mojar mi asiento. Cuando él se subió, muy apenas cabía, y entonces me pidió un favor, que si por favor podía pasar una de las cajas que traía al asiento del copiloto.

1:52:52 Yo le dije que sí, y que incluso si él quería que se pasara. En ese momento lo intentó Alex, pero estaba muy atorado, así que decidió pasármela solamente. El chico ya había dado varias vueltas, así que considerablemente ya estaba cansado. Conforme pasó el viaje, pasaron tal vez como unos 10 minutos. Aún no llegábamos a su departamento. Él ya se había dormido en la parte de atrás y yo me encontraba conduciendo. Mientras conduzco, no soy de las personas que pone música. Me gusta ir centrada en la carretera y fue por esto mismo que logré escuchar unos ruidos que provenían de aquella caja. Era una caja de madera, como que era especial para algo, como que era la cubierta de algo. A mí me llamaba la atención que se escucharan ruidos. Pensé que tal vez venía un animal adentro, tal vez una mascota, pero los ruidos eran diferentes. No escuchaba rasguños, no escuchaba chillidos, tampoco escuchaba largos sonidos como los de una serpiente. Pensé tal vez que era un hámster, un ratón, una tarántula o tal vez una serpiente, pero los golpes que yo escuchaba adentro de aquella cajita no eran propios de ningún animal de esa especie, eran golpes rítmicos y que iban en concreto en un solo lado, era como si estuvieran tocando una puerta para que alguien la abriera. A mí me llamó mucho la atención, parecían

1:54:25 toques humanos. Yo seguí conduciendo hasta que llegamos al destino. El chico se bajó y empezó a bajar las cajas más grandes. Yo me bajé para acompañarlo y para mantener la puerta abierta por lo menos. Sostenía también el paraguas para que cuando él se agachara y tomara una caja. No se mojara del todo. Cada vez que el chico se iba y solamente quedaba con el ruido de la lluvia, empezaba a escuchar otra vez los golpes que sonaban ahí adentro de la caja. Para este momento ya tenía mucha curiosidad. El chico terminó de subir todas las cajas y yo le pregunté, oye disculpa,¿ tienes alguna mascota? Él se me quedó solamente mirando y me dijo...— Claro que no. En el departamento no dejan entrar animales. Entonces yo le dije,¿ y por qué viajas con una? Allá adentro traes una mascota, ¿no?

1:55:18 En la caja de madera. Él se le quedó mirando y me dijo,— No, señorita, allá adentro no traigo ningún animal. Es una caja con un viejo juguete. La sacó Alex. La abrió enfrente de mí. y pude ver un pequeño muñeco de madera con una cara muy fea el chico me explicó lo siguiente es un muñeco que nos regaló mi abuela tiene décadas en la familia y me lo traje porque siempre lo he tenido guardado ahí en el ropero a mi hermano no le gusta le causaba pesadillas incluso algunas veces dijo que el muñeco se movía estaba muy pequeño para ese entonces así que por lo tanto mi madre lo encerró en mi closet Y como es herencia de la abuela, pues no podemos deshacernos de él.

1:56:06 Así que me lo traje, tan siquiera para recordarla. Yo no le dije nada a Alex. Yo no le dije nada sobre los golpes. No le dije nada sobre los extraños ruidos que escuchaba, que provenían desde adentro de aquella caja. No quería ofenderlo. Y sé que de nada serviría. Pero de algo sí estaba segura aquella noche. Ese muñeco no tenía nada de normal. Tal vez su hermano pequeño no estaba equivocado. Pudo escuchar cómo se movía, cómo me tocaba desde adentro de la caja. Aquel muñeco... No sé si estaba poseído, no sé si tal vez con el movimiento del taxi, este iba pegando en la caja, pero no Alex, los toques que se escuchaban desde adentro, eran como para que yo volteara, eran como para que yo abriera la caja.

1:57:02 Esta experiencia me dejó muy perturbada, y si te soy sincera, desde aquel momento cada vez que veo muñecos que se parecen a este, me pongo nerviosa y me alejo de ellos. Saludos a toda la comunidad y gracias por contar mi historia. Buenas noches. Me llamo Gerardo Fernández. Quiero compartirles la historia de mi padre. Alex, primero que nada te aclaro que esta historia no es una historia paranormal. pero sí es de terror. Mi padre durante muchos años, tal vez durante algunos 7 u 8, se dedicó a ser taxista. Actualmente, él tiene aproximadamente unos 83 años, pero cuando le pasó esto, tenía 80. Como supondrán, mi padre ya es una persona mayor. En aquel momento, no se dedicaba al tiempo completo al taxi. Y a pesar de que ya no era taxista en la extensión de la palabra, le habían quedado algunos clientes que le seguían llamando. A pesar de ya no dedicarse a esto,

1:58:34 los clientes lo llamaban y le pedían ciertos trabajos, no de manera diaria, solamente esporádicamente, cuando ocupaban a alguien de mucha confianza para que los trasladaran. Mi padre siempre ha sido así, eficiente y responsable, entonces varias personas se quedaron con su número Y le pedían el favor... Que les hiciera algún servicio... Ya sea ir a traer a alguien... A sus hijos... A sus familiares... Y mi padre pues... Para tener algo que hacer entre el día... Les decía que sí... Mi padre tenía un autoatos en aquel momento...

1:59:14 Una carcachita como le decimos, pero lo quería mucho y siempre lo mantenía al cien. Una noche le marcaron, era una muchacha. Él conocía a esta chica desde que era adolescente. En aquel tiempo aquella chica tendría como unos 22 años, le marcaba a mi padre porque ocupaba un servicio a esa misma hora, eran aproximadamente la medianoche, mi padre le dijo que el lugar donde lo citaba era muy retirado, era un parque retirado, la muchacha se encontraba allá porque había salido de una fiesta. Había tenido algunos encontronazos y había terminado muy retirada. Mi padre le dijo que sí iría por ella sin ningún problema, pero que eso sí se iba a tardar, iba a llegar como a la una, y que si no había problema con eso, ya que se iba a quedar sola ella esperando al taxi por casi una hora completa, en aquel parque donde prácticamente no había nadie. La chica le dijo que sí y que no había ningún problema. Ya le había pasado otras veces.

2:00:22 Mi padre aceptó. Se levantó, se cambió, fue a su auto y salió lo más rápido posible. Cuando llegó a su destino, enfrente de aquel parque, fue directamente a la parada de autobús. Pero para su sorpresa, la chica ya no se encontraba ahí. Mi padre empezó a buscarla con la mirada, ahí dentro del auto, pero no la veía por ningún lugar. Pitó dos veces, pero nada. Se bajó del auto y empezó a caminar por el parque. Tal vez para lograr verla. Pero el parque se encontraba solo Alex.

2:01:02 No había nadie. E incluso las lámparas estaban hasta fallando. Él empezó a pensar que tal vez la chica se había ido en otro taxi o en otro autobús. Pero esto tampoco tenía mucha lógica ya que. Aquella muchacha respetaba mucho a mi padre. Y sabía que si ella. Hubiera hecho aquello. Le hubiera llamado y le hubiera mantenido al tanto. Aquella chica no lo había llamado. Revisó su celular y no tenía llamadas perdidas. Esto no tenía ninguna explicación. En ese momento, después de que caminó por todo el parque sin ver a ni una sola persona, fue hacia la parada de autobús y vio que abajo de los asientos de la banca se encontraba tirado un abrigo. Reconoció el abrigo de inmediato. Era el mismo abrigo de aquella chica.

2:01:55 Ya la había visto antes con este. Mi padre empezó a tener miedo. Pero también empezó a sentirse preocupado.¿ Qué le había pasado a aquella muchacha? Sacó su celular y decidió llamarle, pero para su sorpresa, el celular empezó a sonar desde más enfrente cruzando la calle. Enfrente de una casa abandonada, ahí tirado en la banqueta, se podía ver cómo se iluminaba su pantalla. Él fue, tomó el celular y sí, era el de la chica. Tenía una fotografía suya ahí en la portada. En ese momento, como se había acercado a la casa, empezó a escuchar unas voces y una música que se escuchaba atrás de esta. Mi padre guardó el celular de la chica y se dio toda la vuelta a la casa. para llegar atrás de ella, en ese momento lo vio, había una camioneta negra, a un lado de esta, habían tres hombres, y uno de ellos, tenía inmovilizada a la muchacha, mi padre estaba muy asombrado, los hombres se le voltearon y lo encararon, le dijeron que se fuera, que eso no era asunto suyo, para quedar claro, estos hombres eran jóvenes, Eran como de 30 a 40 años...

2:03:19 Y mi padre en ese momento con 80... No tenía nada que hacer contra ellos... Al menos en fuerza Alex... Pero a pesar de tener miedo... A pesar de tener todo en contra, mi padre tuvo que dar un pie hacia adelante y decirles que no se iba a ir, que aquella muchacha la conocía y que lo que estaban haciendo estaba mal, que iba a llamar a la policía. Los hombres empezaron a acercársele. En ese momento mi padre se dio la media vuelta y corrió. Mi padre no corría rápido, ya era una persona mayor. Aquellos hombres solamente lo persiguieron un poco y después se regresaron. Lo que recuerda a mi padre es que escuchó el grito de aquella muchacha pidiendo auxilio, que no la dejara. Mi padre regresó corriendo como pudo al taxi, abrió la puerta, pero no estaba dispuesto a irse. Enciendió el auto, apagó sus luces, se cruzó el camellón que dividía los carriles y y aceleró el taxi para estrellarse fuertemente en la parte de atrás de la camioneta. Había apagado las luces de enfrente para que aquellos hombres no se lo esperaran. Al momento del impacto, todos se sorprendieron. Mi padre, por suerte, todavía estaba consciente, pues él ya estaba preparado para el impacto.¿ Y cómo son las cosas, Alex? El Atos, a pesar de ser un auto ya viejito, no se apagó. En ese momento,

2:04:50 mi padre le hizo una seña con la mano a la chica para que viniera, para que corriera. Ya la habían zafado. Se habían sorprendido por el choque. La chica corrió rápidamente y se subió en la parte de atrás. Mi padre montó reversa y salió a todo lo que daba el auto por la carretera. Esto no se iba a acabar aquí, pues la camioneta los empezó a seguir. El Atos no es un auto muy rápido. Y para acabarla con el impacto que había tenido, si iba a 80 km por hora, el auto comenzaba a vibrar, a vibrar muy feo, como si este estuviera a punto de colapsar. La camioneta venía persiguiéndolos, y en ese momento la chica estaba aprovechando para llamar a la policía. que para colmo no contestaban, la chica comenzó a llamar y a llamar y en ningún momento los policías contestaron, fue entonces cuando tuvo que amarcar a los bomberos, los cuales a pesar de no ser algo en lo que se ocupan ellos, De inmediato dijeron que iban a ir. En ese instante mi padre se encontraba muy mal. Él dice que la vista empezó a nublársele, que sentía un dolor en el pecho y que las manos le temblaban bastante. Estaba teniendo un ataque Alex. Él no estaba soportando toda la situación.

2:06:11 La camioneta se acercaba y de vez en cuando trataba de sacar del carril al auto. Hasta que de un momento a otro simplemente se fue. Mi padre se detuvo. Enfrente de una tienda, un supermercado. Ahí llegaron los bomberos. Después los paramédicos. Y se hizo un espectáculo enorme. Llegaron más personas. La chica empezó a contar toda la historia. Aquellos hombres habían llegado y por suerte mi padre no tardó mucho en llegar. Platicó cómo es que la salvó. Y también le agradeció de no haberse ido sin ella.

2:06:51 Porque pudo haberlo hecho. Para evitarse toda aquella experiencia. Pudo simplemente haberse ido. Y tratar de llamar a la policía o a los bomberos para que fueran. Pero no. Él no lo hizo. Hasta hoy es fecha que la chica le sigue agradeciendo cada que puede. Y mi padre no ha sido el mismo desde aquella experiencia, Alex. Enfermó cada vez más y cada vez más. Antes se movía a su gusto por cualquier lado, pero ahora de vez en cuando ocupa un bastón o una silla de ruedas. Y todo desde aquella experiencia. De más está decir que ya no ha vuelto a ser taxista nunca más. A pesar de que ya no quiere, ya los doctores le prohibieron conducir.

2:07:40 Ya no están óptimas condiciones para hacerlo. Sé que no es una historia de terror, Alex, pero he escuchado algunos episodios que a veces compartes historias de este estilo, y aquí quise aportar la mía. Saludos a todos y gracias por los videos.