Historias de Terror de Vigilantes Y Taxistas Vol.8 / La Bodega del Diablo
0:12 Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Rodrigo Bazares, y esta experiencia me sucedió hace aproximadamente algunos 20 años. En aquella época, yo trabajaba en una maquiladora, y como es costumbre en todas las maquiladoras, nos dan vacaciones ya sea de Semana Santa, de verano y también en invierno. pues los pedidos bajan y no es tan necesaria la mano de obra. En aquel tiempo yo tenÃa un amigo, el cual me pidió un favor pues apenas estaba comenzando con su negocio. Este negocio era de una bloquera y también de artÃculos de materiales, palas, cucharas, carretillas, cemento y en su mayorÃa bloc. te digo esto que pasó hace muchos años entonces el pueblo en el cual nos encontrábamos que ahora ya está mucho más urbanizado apenas estaba creciendo y estas tiendas estos negocios apenas también estaban surgiendo mi amigo fue uno de los primeros debido a que habÃa gastado mucho dinero ya sea con el material con las máquinas construyendo el almacén y también la pequeña oficina a un lado No le quedó dinero suficiente para rodear todo el terreno.
1:29 Ãl creyó que no era necesario, pues habÃa visto algunas otras bloqueras que no estaban rodeadas, no estaban delimitadas con bardas o con muros. Algunas ni siquiera tenÃan nada. Mi amigo optó por ponerle un alambre de púas y también palos de madera, solamente para limitar el terreno. Pensó que con eso bastaba y unas cámaras de seguridad. Que en aquel tiempo eran muy rudimentarias El caso es que una noche Al revisar las cámaras Y también porque algunos vecinos Que iban pasando por ahà De noche en la madrugada le dijeron Que alguien se metÃa Ahà en el negocio Mi amigo checó las cámaras Y en las cámaras se podÃa ver a una persona que caminaba entre el bloc.
2:16 Entre todo el bloc apilado, a veces dejaban algunos pasillos, obviamente para que los trabajadores entraran y bajaran el bloc. Ya saben, infinidad de materiales. El caso es que mi amigo se preocupó por esto. y al tenerme a mi tanta confianza y al saber que yo estaba de vacaciones me pidió solamente un favor que si durante una semana del mes de diciembre podÃa irme a cuidar ya que él vivÃa muy lejos y también tenÃa que arreglar otros asuntos de los impuestos y demás a veces a uno le come mucho tiempo y simplemente uno no puede estar en la noche Yo con mucho gusto le dije que sÃ. Además el negocio me quedaba a unos 15 minutos a pie de mi casa, asà que no le vi tanto problema.
3:00 Lo apoyé en ese momento y esa noche me fui. Quedamos en encontrarnos ahà en los materiales. Ãl me dejó una silla, un televisor y también me explicó cómo habÃa comprado el terreno. y con lo que me dijo, no me empezó a gustar la idea, él me explicó que ese terreno, se lo habÃa comprado a una familia, la cual ya no se encontraba ahà en el pueblo, ya se habÃa ido, el caso es que se lo habÃan dejado muy barato, porque nunca habÃan construido ahÃ, y porque anteriormente, Generaciones y generaciones atrás, ese terreno habÃa sido usado como un pequeño cementerio. Anteriormente en aquel pueblo no habÃa cementerios, no habÃa ningún sistema que el gobierno les pudiese dar a los pobladores de ahà para que enterrara a sus familiares.
3:49 Muchos pobladores se iban a las sierras, a los cerros, y enterraban ahà a sus familiares, o por consecuente, los enterraban en las tierras que ellos tenÃan. Y aquella familia tenÃan esas tierras, asà que ahà habÃan enterrado a algunos familiares. Con el tiempo dejaron de hacerlo, pero las tumbas y los cadáveres se quedaron ahÃ. Poco tiempo después retiraron las cruces, pero solamente las cruces. las lápidas ahà seguÃan y ahà las dejaron mi amigo tuvo que desplazarlas tuvo que mover los ataúdes y según me explica él jamás en toda su vida habÃa sentido tanto miedo él es muy creyente El creenfantasma se embrujerÃa, entonces agarró el terreno con algo de miedo. Yo traté de tranquilizarlo, le dije, no te preocupes, nada malo va a pasar. La verdad,¿ quién lo dirÃa?
4:43 Me tragarÃa mis propias palabras esa misma noche. La noche estaba silenciosa, no habÃa encendido la televisión, no habÃa encendido ni siquiera la radio, ya estaba acostumbrado a trabajar de noche y me gustaba el silencio. Y fue por este mismo silencio que empecé a escuchar unas pisadas que se movÃan en la parte de los bloc. Yo giré mi cabeza y empecé a buscar con la mirada, a lo mejor los ladrones habÃan vuelto. TenÃa el pendiente de que se llevaran algo, y también tenÃa el pendiente que a lo mejor en esta ocasión no viniera uno solo, tal vez vinieran más. Nunca le he sacado los problemas, asà que me levanté, agarré mi lámpara y empecé a caminar por los pasillos. Justamente fui a donde la cámara habÃa captado una silueta moviéndose entre los blocks y pude ver rayo también. HabÃa un hombre ahÃ, un hombre parado en medio del pasillo. Ãl no me vio, simplemente comenzó a caminar y se metió entre el pasillo de los blocks.
5:45 Inmediatamente corrà atrás de él. SabÃa que él era el ladrón, de seguro venÃa a llevarse algo, pero cuando fui, vi que aquel hombre se habÃa recargado en los bloques y se encontraba casi sentado. Sus manos estaban puestas en sus rodillas y comenzó a llorar. Sus lágrimas caÃan como si éste estuviera llorando a cántaros y su llanto se escuchaba con mucha desesperación, como si éste estuviera lamentando la pérdida de algo o algo le doliera. yo no me llevé la lámpara se me habÃa olvidado y ese fue mi error me fui acercando hacia él y le dije detente¿ quién eres? aquel hombre levantó su cabeza que para ese momento solamente la tenÃa reposada hacia abajo y me vio directamente Alex aquel hombre tenÃa la cara pálida tenÃa unos ojos blancos y de adentro de estos escurrÃa una especie de lÃquido negro no eran lágrimas normales parecÃa algún tipo de hebrea parecÃa algún tipo de lÃquido negro su aspecto era muy repugnante y también espeluznante estaba demasiado delgado yo al momento que lo vi me detuve estaba muy asombrado y también aterrado cuando ese hombre me ve fijamente y me dice no encuentro mi casa ayúdame yo comencé a temblar Y como si esto no fuera suficiente, aquel hombre desapareció en mi vista. Simplemente se disipó con el aire.
7:20 No dejó rastro de nada, ni siquiera de sus huellas. Yo entré en pánico. Tuve que salir corriendo inmediatamente y fui dirección a mi casa. Por el camino solamente iba rezando y persinándome. Cuando llegué a mi casa, le dije a mi mujer que me barriera. O al menos eso me pudo entender. Que sÃ, en efecto, lo habÃa acertado. Porque yo temblaba. Temblaba y temblaba. Y también mi boca. Mi boca no paraba de temblar como si tuviera mucho frÃo. Tartamudeaba. Le decÃa y le repetÃa que lo habÃa visto, que me barriera, que lo habÃa visto. Recuerdo muy bien que ni siquiera podÃa mover mis articulaciones. Mis brazos estaban engarrotados pero a la vez también temblando. Se me dificultaba moverlos, taparme el rostro, tocarme el cuerpo como para asesorarme de que estaba bien. se me dificultaba todo mi cuerpo estaba en caos total al dÃa siguiente cuando mi amigo fue le tuve que explicar lo que habÃa visto y que con la pena y que tal vez no me creyera pero yo no iba a volver a aquel negocio suyo jamás me volverÃa a parar ahà él lo entendió ya no me pidió nada más y al menos de momento no me dijo nada acerca de aquel negocio tuvieron que pasar meses para que él se animara a platicarme algo algo que me dejó sumamente aterrado y que claro era la respuesta a aquello que me habÃa ocurrido él me dijo que cuando compró el terreno se lo habÃan dado
8:50 muy rápido como si se quisieran deshacer de él pero cuando fue escarbando cuando tuvo que sacar las tumbas para obviamente empezar a poner el piso de cemento se encontró con que los ataúdes no eran los únicos que estaban ahà HabÃan más cuerpos de personas Personas que no tenÃan tumbas Personas que las habÃan enterrado ahà Para que nadie las hallara Jamás dieron con quienes eran Algunos solamente eran huesos Pero no eran pocos Mi amigo tuvo mucho miedo Y simplemente no dijo nada al respecto Movió todo Esparció agua bendita Y pensó que con eso bastarÃa Pero tal parece que no Mi amigo siguió con su negocio por algunos nueve años, pero en cuanto pudo y en cuanto tuvo el dinero, se fue de ahÃ. Creo que hasta hoy es fecha que aquel terreno aún está vacÃo. Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Gerardo Valles. Mi experiencia es la siguiente. Cuando estaba trabajando de velador, a
10:20 mà me mandaban a cubrir turnos. Me traÃan de un lugar para el otro. Para mÃ, esto era de lo más normal. ConocÃa diferentes sitios, centros comerciales, bodegas, etcétera. y conocÃa a todos los elementos que conformaban la empresa. Por lo tanto hice muchos amigos, y también sabÃa muy bien, que en el turno de noche, se contaban muchas historias. En todos los lugares, no habÃa ni un solo lugar, en el cual no se contara una leyenda, o de la aparición de algo. Niñas fantasmas en los baños, pasillos embrujados, etc., En los dos años que trabajé en aquella empresa, jamás me habÃa pasado nada paranormal. HabÃa escuchado las historias, pero particularmente a mÃ, no me habÃa pasado nada. Pero claro, no habÃa llegado el dÃa en el que me mandarÃan a cuidar una bodega que tenÃa como apodo La bodega del diablo. El sitio al cual me mandaron a vigilar no era solamente una bodega, eran varias. Era un patio enorme que se extendÃa por varios y varios metros. En este patio habÃan cerca de siete bodegas. Cada bodega pertenecÃa a un diferente dueño y estas eran rentadas a otros comercios mucho más pequeños. Nosotros como veladores, que éramos tres
11:53 todas las noches, tenÃamos que entrar a cada una de estas bodegas a checar que todo estuviera bien a pasar con un sensor y listo adentro de estas bodegas solamente se encontraban contenedores contenedores que se encontraban cerrados a cal y canto no podÃamos registrar nada por lo tanto solamente tenÃamos que entrar para caminar por un pasillo levemente iluminado Pasar el sensor y salir, checar que todo estuviera en orden, pero entre todas estas bodegas habÃa una, con este preciso apodo, la bodega del diablo. En mi primera noche ahà le pregunté a mis compañeros,¿ por qué le ponen asÃ?¿ Por qué le dicen la bodega del diablo? Ellos me respondieron que eran por muchas cosas. Algunos veladores que habÃan vivido cosas ahà habÃan dicho que se aparecÃan espÃritus, que se aparecÃan mujeres llorando, niños demonÃacos e incluso el mismo diablo.
12:55 Además tenÃa una mala fama, algunos veladores que habÃan entrado ahà habÃan sido llevados al hospital. pero no por cosas paranormales sino porque esa bodega habÃa sido contratada como almacén por una empresa de quÃmicos entonces cada que uno entraba tenÃa que ponerse un traje especial tenÃa que ponerse una mascarilla etcétera ya que por eso mismo porque los veladores habÃan entrado sin este equipo, habÃan respirado algo, y tenÃan que haber sido llevados de urgencia al hospital, no por cosas paranormales. Entonces, en nuestra bitácora, que tenÃamos ahà anotado todos los rondines y los lugares a los que tenÃamos que entrar, esta bodega estaba tachada, y con pluma negra sobrepuesto, que se notaba que tenÃa mucho de ser escrito, decÃa lo siguiente, no entrar a la bodega del diablo. Todos acatábamos esto, más que nada pensábamos que era porque tenÃamos que entrar con equipo especial. Entonces nunca entrábamos. Yo acaté esto, y aquella leyenda quedó solamente como eso, como una leyenda nada más. En mi primer rondÃn cuando pasé cerca de esta bodega, escuché ruidos. Nosotros tenemos que rodear la bodega y obviamente estamos caminando muy cerca de esta. Son muros de lámina. Cualquier eco o cualquier golpe lo podemos escuchar con suma facilidad. El caso es que yo empecé a
14:27 escuchar golpes. que provenÃan desde adentro hacia afuera golpes que iban precisamente a mi altura a la altura de mi cara y como que me iban siguiendo empecé a escuchar los golpes entonces me detuve y empecé a golpear la lámina y los golpes me lo regresaban cuando fui a llamar a mis compañeros no los encontré por ningún lado era lógico se habÃan ido a comer comÃan en el comedor pero a pesar de ir hacia allá tampoco los encontré Y es ahà donde yo empecé a imaginarme tal vez que me querÃan espantar, que me querÃan hacer alguna broma, metiéndose adentro de la bodega y espantarme, como es muy popular en algunos trabajos, hacerle la novatada al nuevo. Eran muy llevados, asà que pensé que esto podÃa ser viable.
15:18 Caminé hasta aquella bodega. Rápidamente me puse un equipo especial, ya que no iba a permitir que ellos me espantaran. Iba a entrar a la bodega, me puse el equipo especial, me puse la mascarilla, fui directamente hacia ella y la abrà con mis llaves. Yo pensaba encontrarme con una bodega diferente a las otras, pero no. Todas se parecÃan, pero habÃa algo dentro de esta que las demás no tenÃan. HabÃa un cierto olor, un cierto olor como azufre, como algo quemado. Yo pensé en ese momento que tal vez era el olor de todos los quÃmicos que se guardaban ahÃ. Continué caminando, y al fondo del pasillo, con esa tenue luz que emanaban las luces, vi una silueta que se encontraba hasta el fondo de toda esta bodega. Aquella silueta se encontraba parada ahÃ, observándome. Empecé a caminar. Empecé a echar gritos, diciéndoles que si creÃan que esto era gracioso, que los habÃa ido a buscar y que no los encontraba por ningún lado, que era más que obvio que eran ellos los que estaban haciendo los ruidos. y que claro, no me iban a conseguir espantar, que ya salieran, que se les habÃa acabado su teatrito, pero la silueta no se movÃa, la silueta seguÃa parada ahà al fondo, comencé a caminar cada vez más rápido y cada vez más rápido, y conforme me iba adentrando, aquel olor a azufre se volvÃa más intenso, Tanto asà que algo comenzó a calarme
16:51 en los ojos. Comencé a llorar, y es que mis ojos me empezaron a arder, como si tuviera alguna especie de fuego muy cerca o el humo de alguna brasa me estuviera dando de frente a la cara. Ese olor seguÃa, y en ese momento pude ver que la silueta se movió, y en aquel momento me di cuenta... que aquella silueta no pertenecÃa a ninguno de mis compañeros la silueta comenzó a caminar y al momento que estuvo abajo de la luz de un bombillo pude ver que era una persona horrenda de cara tenÃa una nariz muy grande una boca muy grande Toda su piel era oscura y brillante, como si estuviera rodeada de alguna especie de baba, y tenÃa dos cuernos saliéndole de su cabeza. En ese momento me empezaron a temblar las piernas. Me caà al suelo. No me explico cómo, pero me caÃ. Rápidamente, y gateando como pude, me levanté y salà corriendo de la bodega, echando gritos para todos lados. Llamando a mis compañeros que vinieran lo antes posible mis compañeros salieron corriendo pero del área de administración tal parecÃa ser que habÃan comido y habÃan aprovechado la hora de la comida que ellos tenÃan para irse a dormir un poco en los asientos reclinados de la oficina salieron y me preguntaron que sucede pero que te pasa¿ Qué pasó?¿ Se metió alguien? Yo tartamudeaba. Yo estaba
18:23 muy espantado, Alex. Y les dije, el diablo está en aquella bodega. Me lo encontré. Mis compañeros fueron inmediatamente, pues pensaron que a lo mejor alguien se habÃa metido y yo estaba confundiendo las cosas. Vinieron minutos después y me dijeron, allá no hay nada.¿ Qué fue lo que viste? tardaron varios minutos me atrevo a decir que tal vez una hora para convencerme de ir nuevamente al entrar a aquella bodega no te miento aquel olor a azufre se habÃa disipado ya no olÃa nada ese olor que me atrevo a decir provenÃa desde el mismo infierno se habÃa ido y la silueta aquel extraño hombre con cuernos tampoco lo vimos Aquella noche fue la última noche que fui a vigilar a aquel lugar, pues hablé con mi coordinador y también con mi jefe inmediato. Si me volvÃan a mandar a aquel lugar, yo iba a renunciar. Y asà me lo cumplieron. Jamás volvà a ir. Y mi historia se sumó a otras tantas historias de veladores que tuvieron la mala suerte de entrar en aquel lugar y encontrarse con algo paranormal. Gracias por ver el video. Hola cripta, y
20:07 hola audiencia, mi nombre es BenjamÃn Gutiérrez, la experiencia que les quiero contar me sucedió durante el turno nocturno, mientras trabajaba como guardia de seguridad, el punto al cual me habÃan movido, era un edificio grande, de 5 pisos aproximadamente, tenÃa varias oficinas, Y según por lo que me dijeron, mi único trabajo era vigilar que nadie se metiera, y obviamente vigilar que todo estuviera en orden, hacer recepción de las personas, qué tanto salÃan y quiénes entraban. Pero eso solamente se hacÃa durante la mañana, antes de irme. Durante todo el turno, básicamente era dar rondines en los pasillos oscuros de aquel edificio.
20:54 En cuanto llegué y me dijeron esto, pensé que el trabajo serÃa de lo más sencillo. Pero me empezaron a decir algunas cosas que no tenÃan mucho sentido, al menos para mÃ. Me empezaron a decir que mi lugar, por ejemplo, si yo querÃa sentarme, o comer, o estar simplemente relajado, era estar sentado en el pasillo central, en una silla con un abanico de frente. Se me hizo muy raro que no tuviéramos cuarto. Por lo regular los vigilantes siempre tenemos por lo menos un escritorio, por lo menos un área designada, pero resulta que sÃ, sà la tenÃamos. El coordinador me dijo que tenÃamos una área cerca del sótano, pero que en esa área no me recomendaba que me quedara, que si querÃa descansar, es más, que si querÃa echar una pestañita podÃa hacerlo ahÃ, en el pasillo, pero que eso sÃ, que ni se me ocurriera bajar al sótano, que esa zona no. Yo le empecé a preguntar por qué, que si habÃa algo mal ahà abajo, que si habÃa algo mal con nuestra oficina, pero el coordinador me explicó que no habÃa nada malo con nuestra oficina, era simplemente que me estaba ahorrando pasar por algunas cosas. Algunos vigilantes decÃan haber visto cosas raras en el sótano. Si te soy sincero Alex, yo no soy una persona creyente, me gustan mucho los fantasmas, me gusta todo esto de lo paranormal, pero hay una gran diferencia en que me guste a que lo crea. Asà que yo le dije a mi coordinador, explÃqueme,
22:27 yo no creo en esas cosas, a mà no me va a espantar. Entonces ya entrando un poco más en confianza me empezó a explicar que ese edificio al cual iba a cuidar aquella noche, No siempre fue un edificio de oficinas o administrativo, que de hecho, hace 7 años atrás, habÃa funcionado como una especie de morgue y también como un crematorio. Y en el sótano, habÃa quedado el último crematorio del edificio. Todo por completo se habÃa remodelado, y obviamente lo habÃan convertido en oficinas. Pero que ahÃ, en el sótano, precisamente a un lado de nuestro cuarto designado para guardias de seguridad se encontraba el crematorio y pues algunos veladores les daba un cierto miedo estar a un lado del crematorio yo le dije que no se preocupara que yo no era creyente de esas cosas que yo no iba a decir nada porque seguramente los otros guardias estaban susceptibles su mismo miedo y su mismo cerebro Les hacen imaginar cosas El coordinador me advirtió aún asà Que por favor me quedara en el primer piso Que si querÃa bajar al sótano por alguna que otra cosa en el cuarto de seguridad Por ejemplo, ahà tenÃamos el horno y demás cosas PodÃa hacerlo, pero que subiera Que no me quedara ahà abajo Yo le dije que sà simplemente para yo no preocuparlo Pero yo tenÃa en mi mente algo pensado Yo no planeaba quedarme en el pasillo, si te soy sincero Yo lo que querÃa era ir y
23:59 quedarme en mi cuarto de seguridad. Además, ahà tenÃamos el mini split. No me iba a quedar a pasar calor con un abanico en el pasillo. Fui hacia allá, comà ahÃ, prendà el mini split y durante algunas tres o cuatro horas todo estuvo normal. SalÃ, hice mis rondines, pero por eso de las dos y media de la mañana empecé a escuchar ruidos. Ruidos que provenÃan de un lado de la oficina, o sea, del crematorio. Yo me salÃ, obviamente, abrà la puerta del crematorio y empecé a escuchar ruidos que provenÃan precisamente de este crematorio, de adentro, donde se meten los cuerpos para incinerarlos. Los cadáveres Hay ruido Escuchaba como desde adentro Algo lanzaba golpes hacia afuera De manera muy pero muy desesperada Lo que pensé en primera instancia Es que a lo mejor era algún animal Tal vez algún animal pequeño Que se habÃa metido Una rata, un mapache Tal vez se habÃa metido y habÃa quedado atrapado ahà Pero al voltear por todo el cuarto Vi que no habÃa ventilación HabÃa solamente unas pequeñas rendijas, pero ventanas no habÃa. No sabÃa qué era lo que estaba golpeando desde adentro. Y como te expliqué, yo no soy creyente de fantasmas ni nada de eso, entonces yo no creà que fuera algo paranormal. Pensé que algo realmente se encontraba ahà adentro. Agarré una palanca. Y también un pequeño machete
25:30 que tenÃamos... Fui caminando poco a poco... Acercándome hasta aquel crematorio... Agarré la palanca de este... La cual baja la puerta... La bajé rápido... Para lo que sea que se encontrara ahà adentro saliera... Te vuelvo y repito... Yo pensé que era un animal... Pero al momento de bajar la puerta... Veo que ahà adentro... Se encuentra un cuerpo... El cuerpo de una persona... que se encontraba calcinada parece un carbón enorme lo pude ver con mucha pero mucha claridad lo iluminé con mi lámpara y obviamente esto me dio mucho miedo habÃan dejado el cuerpo de una persona ahà quién sabe por cuánto tiempo el edificio tenÃa años de haberse cambiado Tal vez el fuego ayudó a presurizarlo, qué sé yo.
26:19 En ese momento yo no pensaba bien. Lo único que pensaba es que, tal vez aquella persona se habÃa dado por perdida. Fui inmediatamente, llamé al coordinador para que viniera lo más rápido posible, pues le expliqué que habÃa encontrado un cuerpo ahà en el crematorio. Ãl me contestó del otro lado diciéndome,¿ por qué te metiste?, Te dije que no te metieras a este, pero yo le contesté, no te estoy inventando nada, es en serio, ven lo más pronto posible, encontré un cuerpo, por favor ven. Mi coordinador llegó en cuestión de 10 minutos. Lo habÃa agarrado muy cerca de ahÃ. Ãl se la pasaba toda la noche y madrugada verificando varios puntos de la seguridad privada. Cuando llegó, le abrà la puerta y juntos bajamos para ver que dentro de aquel crematorio ya no habÃa nada. se encontraba limpio y por limpio me refiero Alex a que relucÃa de limpio no habÃa cenizas no habÃa absolutamente nada el crematorio parecÃa diferente cuando yo me metà por primera vez pude verlo de una manera muy diferente como si todavÃa se siguiera usando, habÃa polvo, habÃa suciedad, incluso recuerdo que cuando abrà la puerta, vi varias cenizas, óxido, etc., como si se estuviera usando todavÃa, pero cuando entré con mi coordinador, el crematorio lucÃa muy diferente, lucÃa bastante limpio, Como si
27:50 lo limpiaran todos los dÃas, precisamente el coordinador me dijo que lo limpiaban todos los dÃas, pues a pesar de no ser un cuarto que ellos ocuparan, la limpieza era en general, yo no sabÃa qué decirle en ese momento, yo le habÃa jurado que habÃa un cuerpo ahÃ, a lo que él me respondió Por eso te dije que no bajaras, algunos ven un cuerpo ahà adentro, otros escuchan gritos, gritos que provienen de ahÃ, exclamando por auxilio, exclamando ayuda. Mira por favor, no me renuncies, tú eres el quinto. Solamente no bajes al sótano, no bajes ahÃ, mantente en el pasillo, yo me mantuve en aquel pasillo durante algunos meses, yo estuve aquà porque nadie más querÃa estar ahÃ, por favor mantente en el pasillo y nada extraño te pasará.
28:45 Por la forma en que me lo pidió, yo accedà a quedarme ahÃ, pero no duré mucho. Tres semanas fue lo máximo. Le pedà perdón, pero simplemente no podÃa trabajar en ese tipo de lugares. Y desde que vivà aquella experiencia, mi mentalidad encuestió a lo paranormal. Créeme que cambió mucho. Hola, saludos comunidad. Mi nombre es Pedro Manriquez. Mi experiencia me sucedió en un pueblo. Yo trabajo para una seguridad privada.
29:38 Esta seguridad privada trabaja en muchos estados de la república. Tiene diferentes servicios. Y mientras más lejos el servicio, al menos de tu punto de partida, siempre es mejor pagado. Hay unos servicios que son seguridad armada. Y podrÃamos decir que otro semiarmada. En esta semiarmada me encontraba yo. Nos daban un arma pequeña, ya que no necesitábamos una muy grande. El trabajo de vigilancia era para un ganadero, una familia más bien. TenÃa varias propiedades y tenÃamos que vigilar el área donde esta familia tenÃa sus reces, sus borregos, sus gallinas, etcétera.
30:23 el punto que tenÃamos que vigilar a veces estaba muy lejos uno del otro éramos cuatro guardias y necesitábamos rodear todo aquel terreno por lo tanto cada rondÃn que hacÃamos cada hora tenÃamos que irnos rolando el punto hacÃamos como una especie de cÃrculo yo llegaba a un punto de vigilancia y el guardia que estaba en ese punto caminaba hacia el otro HabÃa un punto al cual le decÃamos el punto C. Ese punto tenÃa enfrente un granero. Este granero era algo viejo. Ahà se almacenaba la comida y se almacenaban otros artefactos que ocupaban para la agricultura y también para el ganado. Por lo tanto, este granero siempre se encontraba cerrado. Y nuestros puntos no eran la gran cosa.
31:16 Era solamente una silla y una mesa. y una sombrilla más o menos grande. Llegábamos y nos sentábamos ahÃ, y precisamente en este punto se podÃa ver muy claramente el granero. Cuando llegaba a este, uno tiene que mantenerse alerta, pues básicamente estás en la interpedie, y a veces tus ojos y tus oÃdos te traicionan. El caso es que llegó una noche en donde vi que este granero se encontraba abierto. Curiosamente cuando llegué a este punto no se encontraba mi compañero. Por lo regular nosotros esperamos a que llegue nuestro compañero para comenzar la distribución del rondÃn. Cuando llegué al punto mi compañero no estaba. Comencé a buscarlo con la vista pues es todo lo que podemos hacer. Pero por más que miraba de un lado hacia el otro, solamente veÃa monte y las reces allá acostadas. Grité por su nombre, pero este no me respondió. Quise pensar que a lo mejor se habÃa ido antes de tiempo. Total, no iba a ser la primera vez que esto sucediera. pero habÃa algo extraño el granero estaba abierto y en ese granero yo veÃa una silueta que me miraba desde adentro era la silueta obviamente de una persona que se encontraba parada ahà solamente observando y como todo estaba oscuro solamente podÃa ver la silueta no podÃa ver el uniforme no podÃa verle el rostro solamente una sombra ahà parada pensé rápidamente
32:49 que era mi compañero entonces le grité Juan, oye Juan,¿ qué haces adentro del granero? No nos vayan a regañar, acuérdate que esa zona está prohibida. Pero Juan no me respondÃa. Juan seguÃa ahÃ, parado, en medio de la oscuridad. Comencé a caminar hacia allá. Yo iba confiado porque era mi amigo y también un compañero de vigilancia. Al momento que yo me iba acercando, yo escuché muy bien la voz de él. Juan me hablaba desde adentro del granero y me hacÃa una seña con su brazo para que me acercara. Tal vez me iba a decir algo, tal vez habÃa un problema con el granero. Entonces empecé a caminar de manera más rápida, pero ocurrió algo. En ese momento veo a Juan caminando atrás de un árbol saliendo. Lo veo porque trae la lámpara, y si no hubiera sido por esa luz, por esa iluminación, no me hubiera percatado. Juan venÃa del baño, un pequeño baño portátil que tenÃamos ahÃ.
33:56 Ãl me vio y me alusó. Me dijo,¿ a dónde vas? Al granero no nos podemos meter. Yo me quedé petrificado, parado ahà a mitad del camino. Cuando volteé de nuevo para ver al granero, pude ver que la puerta se estaba cerrando y pude ver la silueta todavÃa observándome. Pude ver unos ojos blancos cerrando la puerta. Yo regresé rápidamente al punto y le dije, Juan... El granero estaba abierto Y él me dijo, no El granero siempre lo cierran Le ponen un candado Mira, está puesto Y era cierto Al momento que volteé a ver Y empezamos a iluminar con la lámpara Ahà se encontraba el candado Ahà se encontraba la cadena No habÃa forma de que abrieran desde adentro.
34:45 En ese momento le pedà un favor a Juan. Le dije, por favor quédate aquÃ, no me dejes en este punto. Por favor, déjame ir al que sigue. Ãl no entendió lo que me pasaba, pero me vio tan aterrado y tan confundido que aceptó. Me fui al otro punto. Por los dÃas siguientes, yo les pedà un favor a mis compañeros, y es que yo me arriesgaba a dar el rondÃn incluso más largo, áreas que incluso a mà no me tocaban, pero que por favor no me volvieran a poner enfrente de aquel granero, pues habÃa visto algo que me habÃa dejado muy aterrado. Ellos al principio se burlaron de mÃ, pero después cumplieron con lo que yo pedÃa. Tal vez les di lástima, o tal vez ellos también saben que algo extraño ocurre en aquel granero. Han pasado muchos años de esto, y aún asÃ, yo no puedo olvidar esta experiencia, ni lo que me estaba observando desde adentro de aquel granero. Hola, buenas noches comunidad. Mi nombre es Pablo Santiago. Alex, quiero
36:19 contarte a ti y a todos tus oyentes una leyenda que me contaba mi padre cuando yo era muy pequeño. Mi padre nació y creció en un pueblito, ahà en Sonora. Esto te digo que sucedió en los años 70, ya te imaginarás que en aquel momento no habÃa carreteras, habÃa solamente caminos de tierra, caminos de grava, caminos de chapapote. Las personas se tenÃan que mover con ayuda de caballos, con ayuda de burros, con carretas jalando. La mayorÃa de ellos tenÃan que caminar a pie y entre toda aquella necesidad hubo un anciano el cual salió a ofrecer servicios, podrÃamos decir de taxista, para ayudar a estas personas. Como tal, él no era taxista, según explica mi padre. Ãl era un niño cuando pasó esto, él dice que aquel anciano era un hombre muy dadivoso en la comunidad, le gustaba ayudar y cada vez que iba a esas parcelas que tenÃa retiradas de su casa, aprovechaba para pasar por algunas personas que se encontraban esperando algún medio de transporte. para ayudarlas, ya sea a ir a la iglesia, a ir a la escuela o ir de vuelta al pueblo. Aquel anciano tenÃa sus parcelas, algo retiradas y siempre y cuando las personas fueran en aquella dirección, él las llevaba. Mi padre recuerda que incluso lo llevó un par de veces, completamente gratis,
37:52 a la escuela. El caso fue el siguiente. Aquel anciano a veces se tardaba, Le surgÃa tal vez alguna complicación y simplemente salÃa muy tarde de la parcela, tenÃa que lidiar con trabajadores, con obreros, con sus propios animales, entonces como no quieres a veces uno se tarda. El caso es que aquel anciano siempre decÃa que cuando se le hacÃa tarde y salÃa con su carreta por eso de la una de la mañana e iba transitando casi completamente solo en aquel camino de tierra, pasaba enfrente de un cementerio. En este cementerio se encontraba una banca de cemento, el cual siempre se encontraba sola durante la noche. Durante el dÃa habÃa una que otra persona, pero aquella noche no se encontraba sola aquella banca. Aquella noche cuando el anciano estaba pasando, vio a una mujer ahà sentada. Aquella mujer solamente estaba sentada ahÃ, sin pronunciar ni una sola palabra, y sin mirar hacia ningún otro lado, excepto hacia el suelo.
39:01 El anciano cuenta que aquella mujer se encontraba sentada con el cabiz bajo, mirando hacia el suelo, sus cabellos eran largos, tanto asà que tapaban casi por completo su rostro. Su ropa era blanca y transmitÃa una aura muy sombrÃa. Al momento que este anciano pasó a un lado de ella, sintió un escalofrÃo, como si algo emanara de aquella persona. En los ranchos Alex, las personas son muy creyentes, saben muy bien y tienen mucho en cuenta. que existen las cosas paranormales y que lo mejor que uno puede hacer cuando se encuentre con ellas es simplemente ignorarlas es simplemente rezar pues puede que éstas se le peguen a uno habÃa reglas no escritas todas las personas del rancho sabÃan que si veÃan a una persona caminando en un camino lejano lejos del pueblo a altas horas de la madrugada y si uno no conocÃa a aquella persona lo cual es muy común en un rancho ya que todos se conocen significa que esa persona no es una persona viva sobre todo si no te habla Sobre todo si solamente va caminando sin ninguna lámpara. Significa que es un espÃritu errante que va caminando en la sombrÃa oscuridad y que no tienes que hacer contacto con ella.¿ Aquel anciano sabÃa esto?
40:32 Uno se puede encontrar a veces estos espÃritus chocarreros. Asà que siguió adelante y no le prestó atención. Aquel anciano siguió, pero esto no solamente pasó una vez, pasaron más veces. El anciano contaba que cada vez que pasaba enfrente de aquel cementerio, veÃa a aquella mujer, sentada ahà en la banca, como esperando algo. El anciano siempre seguÃa de frente, lo menos que querÃa era detenerse. Este anciano le contó a los demás que, Y obviamente las personas ya no querÃan acercarse ahÃ. Pero a veces suceden los imprevistos. Aquel anciano tuvo un incidente. Su yegua, la cual siempre usaba para jalar la carreta, tuvo un accidente. Nada grave, pero necesitaba reposo.
41:24 asà que por lo tanto no podÃa traerla de vuelta, jalando la carreta para llegar a su casa, después de atenderla, después de dejarla ahà en el corral, segura, tomó a un par de sus burros, los puso en la carreta, Y esos fueron los que empleó para llegar a su casa, pero para este momento ya era muy tarde, eran pasadas de las dos de la mañana, habÃa un silencio sepulcral en todo el camino, y el anciano volvió a ver a aquella mujer. pero en esta ocasión no la vio sentada en frente del cementerio sino que la vio caminando a un lado del camino como si está apenas fuera el cementerio la vio a la distancia casi casi como unos seis o siete metros y aquel anciano atravesó por un dilema no sabÃa si apresurar el paso para simplemente rebasarla y no mirar hacia atrás o por lo contrario mantener una distancia prudente y a pesar de que se tardara mucho más a evitar que aquella mujer estuviera a un lado de la carreta aquel anciano optó por la primera opción apresuró el paso pasó a un lado de aquella mujer cada vez más rápido y cada vez más rápido pensó que la habÃa dejado atrás Cuando en ese momento sintió algo, sintió un bulto que iba apareciendo a un lado suyo, como si éste se materializara poco a poco.
42:57 Cuando el anciano volteó, giró inmediatamente de nuevo hacia enfrente. pudo verlo por el rabillo del ojo lo que venÃa a un lado de él era la misma mujer que habÃa dejado atrás se habÃa subido a la carreta de alguna manera lo habÃa hecho el anciano con toda la valentÃa que pudo reunir en ese momento sostuvo las riendas de sus animales y trató de mantenerse calmado él sentÃa la cara de aquella mujer que lo observaba la llevaba a centÃmetros aquella mujer lo estaba observando lo pudo ver por el rabillo del ojo el anciano estaba completamente aterrado temblaba por dentro un escalofrÃo le recorrÃa el cuerpo pero trataba de mantenerse templado trataba de mantenerse centrado y a pesar de que tuvo mucho miedo no aceleró pero tampoco bajó la velocidad Ãl sabÃa que no tenÃa que manifestar miedo, él sabÃa muy bien que en cualquier momento que le diera una señal a aquel espectro que se habÃa dado cuenta de su presencia, aquel aterrador fantasma lo iba a tomar.
44:10 Tal vez él iba a pegar, y el anciano no querÃa eso. Llegaron hasta enfrente del cementerio, y justamente, pasando enfrente de aquella banca, el peso extra, el bulto que sentÃa a un lado de él, como si alguien viniera sentado, desapareció. El anciano siguió con su camino y cuando pudo, volteó hacia atrás y vio a la mujer sentada en aquella banca de cemento, ahà donde siempre la habÃa visto. Una vez que pudo, el anciano apresuró la velocidad para llegar lo antes posible a su casa. Después de lo que vivió, él jamás volvió a ser el mismo. Siempre tuvo miedo de pasar enfrente de aquel cementerio cuando el sol se escondÃa.
44:58 Le advirtió de esto a todas las personas del pueblo y siempre sostuvo que era real. Era una persona que tenÃa mucho respeto, tenÃa fama de ser una persona honrada y por lo tanto no era mentiroso. Las personas le creyeron. De ahà en más, aquel anciano no volvió a ofrecer servicios de taxi una vez que el sol se escondÃa. pues jamás volvió a quedarse en su parcela después de las seis de la tarde, ya que lo que menos querÃa era encontrarse con el espectro de aquella chica una vez más. Hola Alex, te escribo esto con mucho miedo, pero creo que ya es momento de sacarlo. Mi nombre es Javier Durán y te quiero compartir una experiencia que si bien no es paranormal, créeme que es de terror absoluto.
46:20 Hace muchos años yo fui taxista, por ahà del año 2005-2006. En aquel tiempo, como ustedes sabrán, no habÃa Uber, no habÃa Didi. La forma en la que nos movÃamos como el transporte público era otra completamente diferente. Y yo como era novato en esto, apenas me iba incursionando en todo este ámbito, se me vino una idea brillante, o al menos lo que para mà en ese momento pensé que era una idea muy brillante. y era el de hacer folletos, entregar tarjetitas con mi nombre, mi número de celular y ofreciendo mis servicios. Se las ofrecÃa a cualquier persona que se subiera en el taxi o si veÃa a alguna persona en el supermercado o incluso en algunas fiestas. Estuve divulgando todas estas tarjetitas con diferentes personas, bastantes. Obviamente Me empezaron a llegar muchas llamadas. Yo me sentÃa muy bendecido.
47:27 Pero uno nunca sabe a qué tipo de persona entrega uno su tarjeta. Asà como tampoco uno sabe qué tipo de persona entra a su taxi. Es algo con lo que tenemos que lidiar todos los dÃas. El caso es que una tarde me llegó una llamada. Era un número que yo no conocÃa. Lo contesté inmediatamente y me preguntaron si es que todavÃa estaba disponible para hacer una carrera. Asà le decimos a un servicio. Yo le dije que sÃ, con mucho gusto. Lo que yo querÃa era clientes. La persona me dijo que tenÃa que transportar a una persona de un punto A a un punto B. Vamos a dejarlo asÃ. No quiero meter direcciones. Ya que a pesar de que sucedió hace muchos años, todavÃa tengo algo de miedo.
48:18 Yo fui hasta aquella dirección. Salieron dos hombres muy grandes y en medio de estos venÃa un anciano. Este anciano venÃa en una silla de ruedas, venÃa con unos lentes negros y bien trajeado. El hombre me dijo que solamente tenÃa que transportar al anciano, que era su abuelo y que por favor tuviera mucho cuidado con él, que no hiciera movimientos bruscos y que por favor lo dejara dormir, ya que iba algo cansado y para su edad, para él ya no era recomendable. que incluso sentándose se iba a dormir. Yo les pregunté obviamente por qué nadie lo acompañaba, que si era posible que uno de ellos lo hiciera, pero ellos me respondieron que no, que tenÃan unos asuntos pendientes ahà y que no podÃan acompañar a su abuelo.
49:14 Yo le dije que estaba bien, pero también le pregunté si es que al llegar a aquella dirección alguien iba a salir a recogerlo. Ellos me respondieron que sà Y que no me preocupara por eso Que solamente lo llevara Allá iban a haber personas Que iban a salir Y lo iban a recibir Yo inicié con mi camino Iba muy serio eso sà El anciano no se movÃa ni un milÃmetro tampoco lo vi haciendo ningún gesto iba completamente sentado pero sentado de una manera que no parecÃa cómoda verás Alex uno que es taxista empiezas a ver cuando algunas personas se duermen simplemente se reclinan empiezan a roncar llevan la boca levemente abierta otros simplemente hacen algunos gestos el caso es que están completamente recostados en el asiento aquel anciano no lo estaba Aquel anciano llevaba su cabeza en el aire, pero completamente recto. Era imposible que durmiera asÃ.
50:21 Además con los topes que habÃa, con las maniobras que por más que cuidara la velocidad y en cómo las hacÃa, simplemente eran inevitables. Se movÃa el taxi. Aquel hombre también se movÃa, pero de una manera muy rÃgida, como si estuviera haciendo fuerza. Es por eso que yo creà que tal vez aquel anciano no venÃa dormido, tal vez me venÃa viendo, asà que por lo tanto le pregunté, oiga Mike, no quiero un cigarro, viene despierto. Pero aquel hombre no me respondió. Quedó absolutamente callado como venÃa. Yo, algo confundido, no supe qué hacer en ese momento. VenÃa incómodo, si te soy sincero. Pero justo en ese instante en el que venÃa pensando todas estas cosas, una motocicleta se me atravesó.
51:15 Lo hizo de manera muy súbita, asà que tuve que frenar de manera muy violenta. Y sin creerlo, aquel anciano se fue de cabeza y topó en frente del asiento del copiloto. Inmediatamente le empecé a pedir disculpas. Ahora era más que obvio que sà se encontraba despierto, pero por alguna razón el anciano no se movÃa. parecÃa que venÃa con una estatua con un maniquà el anciano se quedó ahà con la cara reposando atrás del asiento del copiloto yo me tuve que orillar en ese momento me bajé del taxi me di la vuelta abrà la puerta del pasajero y lo tuve que acomodar al momento de tocarlo lo toqué muy rÃgido muy duro como si estuviera tocando alguna especie de tronco, alguna especie de barda. Estaba completamente inerte, petrificado en absoluto. Empecé a tocarlo y empecé a decirle,« May, May, May, está bien,¿ qué le pasa, don?». En ese momento se le cayeron los lentes. El anciano no estaba vivo. El anciano habÃa fallecido. yo tenÃa mucho miedo pues lo que yo habÃa pensado en ese momento era que tal vez habÃa perdido la vida ahà arriba del taxi pero conforme lo vi viendo me di cuenta que no que aquel hombre habÃa perdido la vida ya hace algo de tiempo pues cuando abrió la boca salieron unas moscas de esta
52:47 y todo el perfume que yo olÃa no era otra cosa sino algo para tapar aquel olor repugnante que este anciano emanaba producto obviamente de la descomposición en ese momento me di cuenta estaba transportando un cadáver¿ cómo podÃa seguir con mi camino? pensé en ese instante simplemente dar la media vuelta pero¿ qué podÃa hacer? no podÃa dejarlo ahà si no me iban a inculpar a mà no podÃa llevarlo al destino pues tal vez al llegar me harÃan algo a mà tal vez para no dejar cabos sueltos y si me llegara a agarrar la policÃa¿ qué les dirÃa? Me creerÃan si les dijera que soy un taxista, me habÃan contratado para transportar a un cadáver. TenÃa muchas dudas en ese momento. Toqué algo más. Era una especie de cubito, un cubito de metal. De este cubito de metal parpadeaba algo.
53:43 Algo rojo, como una lucecita. No lo toqué, solamente lo vi. Y ahà lo supe. Que en todo ese momento, las personas habÃan estado rastreando el cuerpo. Ahora no tenÃa forma de rajarme. Ellos sabÃan en dónde estaba. SabÃan que me habÃa detenido. SabÃan a dónde me dirigÃa. Para acabarla de rematar, recordé en ese momento que las tarjetas que habÃa entregado... Por un error, por una simple confusión que habÃa tenido con la imprenta, me habÃan preguntado la dirección y yo habÃa puesto la dirección de mi casa, pensé que era algo del formulario pero no, la dirección de mi casa aparecÃa en las tarjetas. A algunas se las habÃa tapado, a otras no. Entonces yo traÃa este pendiente que a lo mejor aquellas personas habÃan tenido una tarjeta que traÃa mi número de celular, mi nombre y donde vivo. No podÃa echarme para atrás, tenÃa que seguir. Créeme que aquella fue la peor noche que he tenido en toda mi vida.
54:43 Tuve que cerrar la puerta y actuar como si todo estaba bien, como si nada hubiera pasado. Seguà con mi camino. Por este me encontré con varios retenes de policÃas y militares. Afortunadamente, ninguno abrió la puerta, pero basta decirte Alex que yo estaba temblando y sudando frÃo cuando pasé entre ellos. Creo que por ser taxista en aquel momento no me detuvieron. Llegué al destino. Justamente unas personas me estaban esperando. Ellos bajaron al anciano. Lo bajaron inerte, pero yo noté que me estaban haciendo plática allá enfrente. Una persona se posó en la ventana del copiloto y me empezó a platicar de cosas muy mundanas, cosas básicamente del dÃa a dÃa, mientras me entregaba una propina. Yo sé lo que estaba haciendo, me estaba distrayendo para que no me diera cuenta cómo estaban bajando aquel anciano. Tal como lo habÃan hecho la primera vez cuando habÃa ido por él. Pero yo le seguà el juego. Tal parecÃa ser que ellos no sospechaban de mÃ. Y por lo tanto, no tenÃan ninguna razón para hacerme daño. Y yo querÃa que esto se quedara asÃ.
55:54 Me di la media vuelta con mi taxi y me fui de aquel lugar. Cambié mi celular. Ya no querÃa contestar llamadas. Y de ahà en más. Jamás volvà a entregarle tarjetas a cualquier persona. Uno nunca sabe con qué se va a encontrar. Hola, buenas noches. Mi nombre es Samuel Orizaba. Mi experiencia es la siguiente, me sucedió hace aproximadamente algunos 4 o 5 años, yo era taxista en aquel entonces, y como todo taxista tenÃa sus clientes, si bien me la pasaba de ruta en ruta, tratando de levantar a alguna persona que necesitara taxi, y atendiendo algunas llamadas los taxistas que tenemos más pero más tiempo en esto siempre tenemos servicios fijos ya sea en la noche o por la mañana Ya sea llevando niños al colegio o trayendo personas de sus empleos. Yo tenÃa una niña a la
57:25 cual tenÃa que llevar todos los dÃas de lunes a viernes. Esta niña era muy simpática, a veces hablábamos y ya me tenÃa incluso como su amigo. Era de todos los dÃas por la mañana que yo la llevaba a su escuela. Y ella se acostumbró a esto, pero una tarde me sucedió lo que a todo taxista le ha sucedido por lo menos una vez, y es cuando a uno lo chocan por detrás, ya sea por imprudencia, ya sea por un mero accidente, la cosa es que inmovilizaron mi auto por cerca de dos dÃas, y esos dos dÃas me tuvieron que dar uno nuevo. Por suerte la persona que me habÃa rentado el taxi tenÃa varios, pero me dio uno el cual solamente lo habÃa visto parado ahà en su taller. Esta persona, el dueño, me dijo que estaba en las mejores condiciones, que me lo podÃa llevar sin ninguna preocupación, que el carro iba a jalar, que no me preocupara por eso. Al momento que me senté en el Alex, sentà el carro extraño, pero no extraño por algo del motor, no extraño por algo que tuviera que ver con la mecánica. Lo sentÃa extraño porque sentÃa que iba acompañado. Lo sentÃa extraño porque sentÃa, a pesar de ir completamente solo, que alguien me venÃa observando, y siempre de la parte de atrás. Quiero recalcar que yo no soy una persona que sea susceptible a ese tipo de cosas.
58:50 De hecho, si te soy sincero, y le soy sincero a toda tu audiencia, yo soy muy poco creyente. Pero por alguna extraña razón, me sentà acompañado y observado. Y era una sensación que francamente, me hacÃa tener mucho miedo. Pero hablaba conmigo mismo, me decÃa una y otra vez... Que esto solamente era por mientras. Y que de seguro tenÃa todo esto. Todas estas sensaciones. Porque simplemente habÃa cambiado el auto. Algo que era ridÃculo pero... Me lo repetÃa una y otra y otra vez. El caso es que al dÃa siguiente. Cuando fui por esta niña para llevarla a su colegio. Pasó algo muy extraño. La niña comenzó a hablar sola. Comenzó a hablar como si estuviera hablando con una amiguita. Yo pensé en mi mente. Que a lo mejor estaba hablando por teléfono. ya ves que ahorita hay mucha tecnologÃa y en ese tiempo también era muy común ver personas con audÃfonos hablando con sus demás familiares o amigos yo pensé que la niña era una de esas personas pues la niña era una sabia en la tecnologÃa iba con laptop con celular a pesar de tener como 8 o 9 años yo no le sabÃa esas cosas Asà que opté por pensar eso, y es más, debido a que esta niña estaba hable y hable, opté por mejor quedarme callado, para no interrumpir, pero cuando la niña se bajó se despidió de alguien, ella siempre iba y se asomaba por la ventana que da en el asiento del copiloto, para decirme adiós y despedirse. Eso lo hizo, pero lo
1:00:22 que me sorprendió es que volteó hacia atrás a los asientos traseros y dijo, adiós Samantha, un gusto conocerte. En ese momento yo me quedé muy confundido, volteé hacia atrás y no habÃa nadie. Cuando volteé de nuevo para ver a la niña, esta ya se estaba metiendo en la escuela.¿ A quién le estaba hablando? Opté por pensar que tal vez alguna amiguita se habÃa parado justo atrás de mà cuando estaban todos los niños entrando. Tal vez yo inconscientemente me estaba negando a ver lo obvio. Me seguÃa sintiendo acompañado y esto no cesó. Cuando me detuve en un puesto de tacos... Con unos amigos con los cuales yo comÃa habitualmente... El taquero ya era amigo mÃo... Cuando fue y me sirvió mi orden... Me preguntó... Oye...¿ Traes carrera?¿ O vienes acompañado por un familiar? Yo le dije que no...
1:01:17 Ninguno de los dos... El taquero me contestó... Hay una niña allá en tu auto... Está sentada en los asientos traseros... Yo le contesté en ese momento... No la hagas... Como que una niña... Si yo vengo solo... Me levanté... Y también mis compañeros... Y el taquero también... Todos fuimos hacia mi taxi... Y no nos la podÃamos creer... No habÃa nadie... El taquero estaba muy confundido... Y si bien éramos amigos... No nos llevábamos tan asÃ... Fui y revisé las puertas... Tal vez alguien se habÃa subido... Pero no... Todas las puertas se encontraban cerradas, todas con llave. El taquero simplemente repetÃa una y otra vez que la habÃa visto, que la habÃa visto, incluso la habÃa saludado, al menos allá a la distancia. Por todo lo que resta del dÃa, seguà teniendo ese sentimiento de que alguien me estaba acompañando.
1:02:13 finalmente llegué a mi casa me recosté y a la mañana siguiente volvà a ir por esta niña la niña volvió a hablar y esta vez estaba más que seguro que no estaba hablando por teléfono estaba hablando con alguien yo la podÃa ver por el retrovisor hablaba con alguien que se encontraba sentada a un lado de ella yo no dije nada dejé que la niña se bajara me saludó a mà y volvió a despedirse de una tal samantha afortunadamente aquel era el último dÃa esa misma tarde fue al taller dejé este taxi y me traje el mÃo la sensación de sentirme acompañado se esfumó completamente aquel taxi tenÃa algo Y yo no me pude quedar con las dudas, le pregunté al dueño, disculpa,¿ qué pasó con ese taxi? Sucedió algo, él se me quedó mirando de una manera muy sospechosa y me preguntó,¿ por qué?¿ Viste algo?
1:03:07 A lo que yo le respondÃ, no, pero sà sentà algo. Y también otras personas miraron a una niña. Cuando el taxi venÃa vacÃo, fueron algunas personas y todas vieron lo mismo. El dueño de los taxis simplemente se me quedó mirando y como forzando todo me dijo, no te creas de nada de lo que te digan, son puras supersticiones. Al taxi no le pasó nada, ya vete, al cabo ya tienes el tuyo. Yo me tuve que ir, no quise hablar más sobre el tema, pero al dÃa siguiente cuando la niña se subió de nuevo a mi taxi, ella solita me preguntó, yo no tuve que preguntarle nada, que qué habÃa pasado con aquella niña que me habÃa acompañado esos dos dÃas. Yo le respondà que se habÃa ido, que solamente la habÃa trasladado durante dos dÃas, pero que ya nunca más lo harÃa. Ella lo entendió y se bajó.
1:03:59 No quise explicarle que jamás hubo una niña, pues no sabÃa cómo lo iba a tomar. Tal vez espantarÃa y le aterrorizarÃa la idea de agarrar otra vez un taxi. Yo no querÃa ser el culpable de perturbar a aquella criatura, asà que simplemente me lo guardé. Desde aquella experiencia, tiendo a pensar dos veces, cuando voy a rentar algún carro, uno nunca sabe la historia que se trae detrás, y me quedó más que claro que van a haber algunos dueños que la ocultan. Hola, mi nombre es Luis Fernando.
1:04:56 Mi experiencia es por parte de mi hermano. Esto le sucedió hace muchos años, cuando él era joven. TendrÃa como unos 21 o 22 años en aquel entonces. Estaba pretendiendo a una chica, y cada noche que podÃa, iba a visitarla a su casa. Obviamente esta chica era mucho menor que él, tendrÃa como unos 19, 18 años. Su familia era algo estricta, pero la dejaban tener novio. Mi hermano andaba ahÃ, tratando de ganarse a los suegros, asà que cada tanto iba a visitarla. Mi hermano en ese momento trabajaba como taxista, y tenÃa algunas chicas que eran sus clientas. Estas chicas trabajaban en un centro nocturno.
1:05:42 Y salÃan por eso de las tres y media o cuatro de la mañana. Cada vez que iba a visitar a su novia, mi hermano regresaba a casa a dormir, pero en una ocasión le pidió permiso a sus suegros y a su novia de ese entonces, que si podÃa estacionar al taxi afuera de su casa y ahà podrÃa dormir sin mayor problema. es que simplemente gastaba mucha gasolina en ir a la casa y luego de ahà volver al centro nocturno el cual se encontraba muy cerca de la casa de su novia después de estar platicando un momento los padres de su novia lo permitieron Le ofrecieron incluso quedarse en la sala, pero mi hermano, tratando de ganárselos, les dijo que no, que él respetaba la casa y que lo más apropiado en ese momento era dormir en el taxi. De todas maneras, la colonia en donde vivÃa su novia... No era la más segura de toda la ciudad, pero sà era una colonia con baja criminalidad. Casi no habÃa asaltos ni nada parecido. Entonces era seguro que él se quedara ahà dormido en el taxi. En la primera noche que se quedó dormido, solamente bajó el asiento, se recostó y como estaba muy cansado, en cuestión de minutos quedó rotundamente dormido. Pero de repente lo despertó un sonido.
1:07:03 Era el sonido de una motocicleta. la cual pasaba a un lado de él, pero a mucha velocidad. La escuchó y se despertó. Esta motocicleta pasó muy rápido. Mi hermano se levantó y vio para todos lados, pero no la alcanzó a ver. La calle estaba sola, iluminada solamente por los focos que se encontraban en las banquetas. Pero al final de cuentas sola, él se volvió a recostar y por esa noche nada extraño sucedió más. A la noche siguiente se volvió a repetir Los suegros le dieron permiso Mi hermano se quedó afuera de la casa recostado en el taxi. De nuevo se quedó rotundamente dormido, cuando por eso de las dos y media, tal y como la noche anterior, una motocicleta a toda velocidad pasó. Mi hermano nuevamente se levantó muy asustado, y esta vez lo hizo más rápido que la vez pasada. Volteó para todos lados, pero igual no vio a nadie. Mi hermano estaba sumamente confundido.
1:08:05 La calle en donde se encontraba era recta y medÃa bastante era muy larga no habÃa manera o forma en la que él no pudiera ver la motocicleta tendrÃa que verla como se iba alejando pero no solamente la escuchaba lo despertaba cuando pasaba a un lado de él pero ni siquiera veÃa polvo y lo que más le parecÃa extraño es que ninguno de los vecinos se quejara aquella motocicleta pasaba haciendo mucho ruido y parecÃa que a nadie le afectaba Esto sucedió una tercera vez, pero en esta ocasión mi hermano la pasó muy mal, pues no se encontraba dormido, simplemente esa noche no tenÃa sueño, se encontraba con los vidrios abajo fumándose un cigarrillo, con el asiento reclinado, cuando en eso escuchó la moto. Como si iba acercando la lejanÃa. Ãl se preparó, pero al momento que pasó el sonido a un lado de él, no vio nada.
1:09:01 El sonido solamente se movió. No habÃa ninguna motocicleta. No habÃa nada. Ãl dice que le recorrió un escalofrÃo por todo el cuerpo. En ese momento subió los vidrios, se quedó dentro del taxi y comenzó a rezar. Se fue del lugar inmediatamente. No se quedó todo el tiempo que iba a quedarse ahÃ. Simplemente se fue y trató de pasar el tiempo restante que no era mucho cerca de aquel centro nocturno, ya que aquellas mujeres, aquellas chicas eran sus últimas clientas del dÃa. A la noche siguiente, mi hermano le contó esto a su novia y también a sus padres. Primero lo disimuló. Les preguntó que si a ellas por las noches no les levantaba un sonido de una motocicleta, pero sus padres y su novia negaron con la cabeza. Ellos decÃan que no escuchaban ninguna motocicleta en ese momento, pero que anteriormente sà habÃan escuchado una. HabÃa una que escuchaban todas las noches y que hasta cierto punto a ellos y a los vecinos ya los tenÃa hartos.
1:10:09 Mi hermano les preguntó que si conocÃan a esa persona. Y los padres de su novia le contestaron que lo habÃan conocido, que era un chico, un hijo de un vecino, cerca de esa calle, que aprovechaba todas las madrugadas para ir y acelerar su motocicleta. Los vecinos ya se habÃan quejado, y el chico dejaba de hacerlo por un tiempo, pero después volvÃa a hacerlo. Una noche... Cuando estaba de imprudente acelerando, corriendo con todo lo que daba el motor de la motocicleta en aquella calle, tuvo un accidente. Se descarriló, tal vez por algo que habÃa en el camino. El caso es que terminó chocando con una camioneta. Y si bien la camioneta y la motocicleta tuvieron muchos destrozos, lo que hubo más que lamentar fue que aquel chico de apenas 17 años habÃa perdido la vida en aquel accidente. Todo eso habÃa pasado hace aproximadamente seis meses atrás, asà se lo contaron, y que desde ese dÃa no volvieron a escuchar ninguna motocicleta, obviamente porque el que la traÃa ya no estaba con los vivos. Mi hermano después de escuchar aquella historia... Decidió tomarle la palabra a sus suegros de quedarse a dormir en la sala, ya no lo hacÃa afuera en el taxi, pues sabÃa que aquello que escuchaba no era una motocicleta real, era algo de otro mundo, y aún durmiendo en la sala de aquella casa, él la continuaba escuchando. Hola Alex,
1:11:58 mi nombre es Fernando David. Te quiero compartir una experiencia que le sucedió a mi hijo. Mi hijo es taxista, al menos actualmente, pero anteriormente, pero anteriormente, se fue metiendo en estos trabajos del transporte público, poco a poco. Primero fue microbocero, después fue carro de ruta y finalmente ahora taxista. Y si bien le han pasado cosas inexplicables, Cosas que podrÃamos decir en el ámbito paranormal, la que más lo traumó, la que más lo perturbó, por semanas e incluso por meses, sucedió cuando estaba trabajando como carro de ruta. Los carros de ruta podrÃamos decir que son como autobuses. Estos autos tienen su trayectoria, tienen diferentes paradas, y las personas se van subiendo a estos autos y las van dejando en cada una de las paradas. El precio es fijo, pero cada persona paga su pasaje. Como el trayecto es largo, De poco en poco se genera la ganancia, pero ya a altas horas de la noche, el pasaje tiende a subir.
1:13:19 Y por suerte para mi hijo, su ruta quedaba cerca de un antro, de varios de hecho, billares, bares, etc. TenÃa que lidiar con borrachos, pero también esto lo beneficiaba ya que, en fin de semana, salÃan muchos jóvenes a divertirse. Y por lo regular, para no agarrar un taxi que les cobrarÃa mucho más dinero, agarraban carros de ruta. Tengo que aclarar que mi hijo no es una persona que dialogue mucho. Es una persona que es recta, que es estricta, que no es grosera. Pero eso sÃ, el don del habla simplemente no se le da. Te saluda y te despide, pero hasta ahÃ. No acostumbra a estar platicando con los pasajeros.
1:14:06 Es más, eso le incomoda. Asà que cuando este pasajero sube a su carro, lo tomó por sorpresa cuando le empezó a hacer plática. Mi hijo dice que cuando iba transitando por esta carretera, cuando se subió este joven, tal vez de aproximadamente unos 20-24 años, notó que no se subió solo. Este joven abrió la puerta, se sentó en el asiento del copiloto, y otra chica, una chica que iba vestida, pues de forma extraña, no traÃa la tÃpica vestimenta de una mujer que sale de antro o que sale a un bar para divertirse. aquella chica tenÃa un vestido blanco, y esta se vea sentado en los asientos traseros, casi de manera inmediata, este joven empezó a hacerle plática a mi hijo, de diferentes temas Alex, por supuesto mi hijo por no ser grosero, también le siguió la plática, pero cada tanto querÃa cortarla, A él le gustaba ir en silencio o tal vez ir escuchando música centrado en el camino. Por alguna razón, el joven que se habÃa subido a su auto seguÃa y seguÃa haciéndole plática. HabÃa esos incómodos silencios a veces cuando la plática se acababa pero casi de manera inmediata. Aquel chico comenzaba otra plática nueva.
1:15:33 A mi hijo esto no le habÃa pasado casi nunca. Pensó que tal vez era una persona muy parlanchina. Siguió conduciendo hasta que llegaron a la parada. Mi hijo sabÃa que tenÃa que cobrar dos pasajes, ya que los chicos se habÃan subido en la misma distancia. Pero cuando él volteó hacia atrás, no vio a la mujer. Los asientos traseros venÃan solos. Ãl sabÃa que nos habÃa detenido. No habÃa visto a ninguna otra persona en el camino. Ninguna persona le habÃa hecho la parada. Nadie se habÃa subido aparte de ellos dos. Mi hijo le preguntó. Oye,¿ y tu amiga? Te subiste con alguien, ¿no? Aquel chico simplemente se le quedó viendo y le dijo. Ay, discúlpame. Pensé que no la habÃas visto. Por eso te venÃa haciendo plática.
1:16:28 Mi hijo se le quedó viendo y le preguntó,¿ cómo que me estabas haciendo plática por ella? Lo que le dijo fue que desde que tiene memoria, siempre lo ha perseguido una especie de espÃritu, una especie de mujer, algunas personas la ven, otros tantos no. Pero cuando mi hijo volteó y se le quedó mirando a aquella chica, al mismo tiempo que este joven se iba subiendo al auto, él estaba seguro que mi hijo la habÃa visto, y por esto mismo empezó a hacerle plática. Este chico le dijo que no querÃa que vieran a aquella mujer, aquella mujer que lo acompañaba siempre, ya que por el retrovisor, o si es que mi hijo se volteaba para verla fijamente, Se iba a llevar una imagen muy perturbadora, ya que según este chico las personas que la ven, al momento de que la miran fijamente, pueden ver un rostro deforme, con dos cuencas absolutamente oscuras donde deberÃan de ir sus ojos.
1:17:28 y una boca con una dentadura pútrida y muy horripilante, con unos dientes enormes y deformes saliéndoles entre los labios. Por eso mismo aquel joven se enfocaba tanto en hacerle plática a mi hijo, ya que no querÃa que volteara, se esforzaba por distraerlo. Mi hijo simplemente se le quedó viendo, creo que como todos, como si estuviera hablando con un loquito. El chico solamente se bajó, le pagó la carrera a mi hijo y le dijo, mira, te voy a pagar los dos. No te estoy mintiendo, pero en serio, qué bueno que no la pudiste ver. Mi hijo solamente se quedó en silencio y recibió el pago. De hecho, empezó a buscar a aquella muchacha. VeÃa que ambas puertas de los asientos traseros se encontraban con seguro, asà que ella no se pudo haber bajado. Ãl quitaba los seguros manualmente desde su lado. Mi hijo al ver que no venÃa nadie más con él, simplemente se extrañó de esto. El joven ya se iba retirando. Tal vez habÃa avanzado como unos tres pasos, de manera muy lenta. Mi hijo arrancó de nuevo y miró por el retrovisor que tiene a un lado y Alex. Ãl dice que pudo ver claramente como aquel chico era acompañado por una mujer de vestido blanco que iba atrás de él. Aquella chica hace segundos no se encontraba con él y ahora de la nada
1:18:59 habÃa aparecido. Esto le bastó a mi hijo para creer en toda la historia que aquel muchacho le habÃa contado. Recuerdo que llegó esa noche a la casa temblando, y simplemente nos contó lo que habÃa sucedido minutos después, cuando dejó de estar mirando a la nada, como si estuviera en otro mundo, ya que él todavÃa no asimilaba lo que habÃa vivido. Creo que todos nos ponemos asà cuando vivimos nuestra primera experiencia paranormal, simplemente nos planteamos todo. Esa fue la historia de mi hijo Alex. Espero puedas compartirla. Saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada.
Spotify
RSS Feed