El Cerdo que Habla con el Diablo / Relatos Animales Actuando como Humanos
0:11 A veces cosas extrañas llegan hasta nuestro hogar, a veces no las pedimos, a veces nos comportamos incluso tan bien con la vida que nos preguntamos por qué esta nos recompensa enviándonos cosas malas para que no sucedan. A veces simplemente las personas buenas tienen mala suerte, o a veces el mal no se rige por quien se comporta bien o quien obra mal. Simplemente es una cuestión de suerte O tal vez de territorio Esta siguiente historia nos la manda Javier Medina Javier tenÃa aproximadamente algunos 20 años cuando sucedió esto Javier y su abuelo eran muy cercanos Sobre todo cuando falleció la abuela Su abuelo era un hombre de campo Le gustaba estar solo Era un hombre de familia pero no le gustaba ir a donde vivÃan sus hijos, como quien dice como para que lo mantuvieran, eso jamás le gustaba, no le gustaba pedirles comida, no les gustaba pedirles apoyo, mucho menos les gustaba pedirles un lugar donde pasar la noche, él siempre decÃa que tenÃa su casa para eso, era un muy buen abuelo, pero bastante independiente, incluso a esas altas edades de los 80, 90 años, que el abuelo para ese entonces rondaba por ahÃ. El abuelo habÃa
1:42 crecido en rancho, y por lo tanto, habÃa tenido una muy buena alimentación, verduras, vegetales, carne, ejercicio diariamente, asà que era muy raro, muy extraño que el abuelo se enfermara. Javier recuerda muy bien a su abuelo, lo recuerda vigoroso, lo recuerda con mucha vida, pero un dÃa... A la granja de su abuelo llegó algo horrible. Su abuelo dice que se encontraba una tarde, por eso de las 7 u 8 de la noche, con sus puercos, con sus gallinas, cuando en eso él nota algo extraño. Ãl ve que entre sus cerdos se encuentra uno más. Los rancheros tienen muy buena memoria, conocen muy bien a sus animales, incluso por caracterÃsticas que los distinguen por eso los nombran a veces.
2:40 Y él sabÃa que aquel cerdo no era suyo, simplemente habÃa aparecido en su corral, como por arte de magia. Aquel cerdo tenÃa un volumen mucho más grande que los que él tenÃa, y tenÃa una expresión en su rostro que el abuelo decÃa que lo incomodaba. Si bien los cerdos tienen miradas que a veces incomodan a unas personas, aquel cerdo tenÃa una Muy humana... Exageradamente humana... Como si un hombre... Perturbado te estuviera viendo... El abuelo no le quiso prestar atención a esto... Pensó que tal vez el cerdo...
3:21 PertenecÃa a otra granja aledaña... Aunque eso sÃ... Para haberse escapado el animal... Tuvo que haber recorrido bastante terreno... Hasta llegar a aquella granja... El abuelo vivÃa muy aparte... TenÃa extensas hectáreas... donde se dedicaba a cultivar y también a pastorear y también a sacar a sus animales. No le prestó mayor atención a esto y pensó que más tarde que temprano algún vecino vendrÃa a reclamarlo. Asà que ahà lo tuvo. Curiosamente el cerdo pasó ahà toda la noche. Y al amanecer el cerdo se habÃa ido. Esto se repitió nuevamente. durante tres noches el cerdo iba aparecÃa simplemente a las 7 u 8 de la noche cuando el sol ya estaba bajando o incluso ya estaba oscuro aparecÃa en el corral no comÃa no bebÃa solamente se materializaba ahà y el abuelo lo veÃa a pesar de que el abuelo se acercaba a él o acariciaba para ver si no era algún cerdo brusco rudo bronco como le dicen el cerdo no hacÃa nada Simplemente se quedaba parado, como si fuera algún tipo de estatua. Solamente movÃa su estómago por la respiración que tenÃa, pero no le prestaba atención a los animales ni tampoco al abuelo. Javier dice que vio a este cerdo en algunas contadas veces. Lo vio cuando simplemente aparecÃa en el corral. Ãl le preguntaba a su
4:54 abuelo y su abuelo le decÃa que no sabÃa de quién era, pero que venÃa todas las noches. El caso es que el abuelo a partir de esas apariciones Comenzó a enfermar Pero enfermar de una manera muy horrible Empezó con una tos Una tos que poco a poco fue mermando sus pulmones Con un dolor de huesos, de cabeza E incluso con mareos Tanto asà que el abuelo llegó a caerse varias veces Y obviamente a pesar de ser un hombre muy sano fÃsicamente El abuelo resentÃa las caÃdas Y fue asà como poco a poco, la cama se fue apoderando de aquel hombre tan vigoroso y con tanta energÃa.
5:40 El abuelo llegó al punto que a veces no se movÃa de la cama, más que para levantarse, para ir a comer o para hacer otras actividades. Poco a poco fue vendiendo sus animales, pues si él ya no podÃa atenderlos, la energÃa le faltaba. Y él se sentÃa horrible, se sentÃa muy mal por esto. pero no era lo peor. El abuelo siempre en la noche tenÃa estos pensamientos malos, a veces no lo dejaban dormir, y fue en una noche por eso de las once, él ya se encontraba en la cama, pensando en todo esto, en cómo habÃa acabado ahÃ, cuando escucha que alguien está caminando alrededor de la casa, pero aquellos caminares, aquellos pasos, Son muy extraños, parecen ser pezuñas, pero él alcanza a escuchar que solamente son dos pezuñas. Ãl tiene muy bien entrenado el oÃdo y escucha una voz que viene desde afuera. El abuelo, según le cuenta Javier, cuando se levantó y miró por la ventana que tenÃa en su cuarto, vio al cerdo caminar alrededor de su casa. Completamente solo, como si estuviera hablando con alguien. El cerdo caminaba a dos patas, bostezando una sonrisa y hablando perfectamente, no le costaba, diciendo que
7:14 ese era territorio del diablo y que todos los que se encontraran ahà iban a fallecer. el abuelo a pesar de ser un hombre de rancho, a pesar de haberse criado, con todas estas leyendas, con todos estos relatos de brujas, de nahuales, esa impresión fue demasiada, el pobre anciano no pudo con eso, no pudo dormir en toda la noche, y aquella mañana se la pasó llamando a Javier, una y otra y otra y otra vez, que fuera por él, de forma milagrosa, Aquel abuelo tan independiente. Aquel abuelo que era tan autónomo. Que no le gustaba irse a vivir a otra casa que no fuera la suya. Finalmente estaba dispuesto a marcharse. Javier fue a la casa de su abuelo.
8:11 Y su abuelo no le dijo nada en ese momento. Solamente le dijo que él ya no podÃa atenderse. Y que por favor se lo llevara a vivir con él. Javier en ese momento tenÃa un pequeño departamento. pero él quiere mucho a su abuelo y lo recibe con los brazos abiertos y le dice, claro que sÃ, mi viejo, vámonos. Yo me hago cargo de usted, no se preocupe. Tristemente, aquella vida en familia de ellos dos no duró mucho. El abuelo falleció pasadas tres semanas de eso. Pero no falleció sin antes decirle lo que habÃa visto. El abuelo le dijo que habÃa visto aquel cerdo hablando y caminando como si fuera un humano. Y es más, culpaba a aquel cerdo de todos sus males, porque el abuelo habÃa unido todo y decÃa que desde que aquel condenado animal habÃa llegado, a él le empezó a ir muy mal en la vida y también en salud. Finalmente enterraron al abuelo, y el abuelo como querÃa bastante a Javier, le habÃa dejado el terreno y la granja. Ãl habÃa dicho, si quieres vive ahÃ, esa es tu casa, pero también si quieres véndela. Obviamente Javier optó por venderla a un primo lejano.
9:33 Ãl no sabÃa nada de granja, no sabÃa nada de animales y además para ese momento el abuelo ya habÃa vendido casi todos sus animales. Solamente quedaba un puñado de gallinas y uno que otro borrego. El caso es que Javier, antes de finalmente vender aquella casa, tomó la decisión de vivir ahà un fin de semana en compañÃa de su novia que hoy es su esposa asà que se fueron juntos él pensó que aquello que le habÃa contado el abuelo no era real el abuelo se encontraba tan mal que él pensó que lo que habÃa sucedido es que habÃa tenido alguna alucinación él entendÃa que tal vez en sus últimos momentos en sus últimas semanas habÃa sufrido de alucinaciones obviamente esto no se lo dijo pero era lo que pensaba. Todo el dÃa y toda la tarde se la pasaron fenomenal él y su novia en aquella granja.
10:31 Cayó la noche y se fueron a dormir. Se fueron a dormir en la alcoba donde él solÃa dormir cuando era niño y cuando visitaba siempre a sus abuelos. Y esa noche a Javier lo levantó su novia. Su novia se habÃa levantado para ir a tomar agua y en ese transcurso de salir de su habitación, caminar por la sala y finalmente llegar al botellón de agua, habÃa visto una silueta que se paseaba por afuera de la granja, caminando en cÃrculos como si la estuviera rodeando, como si estuviera rodeando toda la casa. Fue con Javier y la levantó, pues habÃa visto un cerdo caminando en dos patas cuando alzó la cortina para ver quién era. Javier se levantó, fue hacia la ventana y lo vio también. Ahà se dio cuenta que su abuelo no mentÃa. Aquel cerdo sÃ, sà existÃa y se encontraba ahÃ, parado enfrente de ellos, caminando como lo hacÃa un humano y hablando, condenándolos a los dos, diciendo que ese terreno le pertenecÃa al oscuro y que si se quedaban ahÃ, iban a perder la vida.
11:54 Javier después de vivir esto se fue, se encerró en su habitación junto con su novia y no salieron hasta la mañana siguiente. Javier trató de alejarse de aquella granja y no entendÃa el por qué. Aquella granja jamás habÃa sufrido de nada paranormal, nada parecido a eso. Ãl recuerda que toda su infancia solamente fueron alegrÃas y reuniones familiares y ahora de alguna extraña manera aquella granja se habÃa convertido en un sitio oscuro, y demasiado aterrador, la granja se terminó vendiendo, quien la compró, que era un primo lejano, curiosamente la vendió, poco tiempo después, hasta hoy es fecha, después de 25 años, según me dice Javier, que no ha vuelto a aquel lugar, que aquel sitio, que habÃa marcado su infancia, ahora habÃa sido reemplazado por el lugar más aterrador que habÃa visto en su vida. Uno se tiene que adaptar a los diferentes trabajos que uno agarra, ¿no?
13:25 A veces escogemos trabajos que pueden ser peligrosos, otras veces que suelen demandar mucho tiempo, pero cada quien escoge el empleo que más se le acomoda a sus posibilidades y también a lo económico. A veces, aunque este empleo demande mucho tiempo, ¿no? Creo que muchos de nosotros podemos identificarnos con esto. Este era el caso de Manuel. Manuel es un transportista. Si bien no es un camionero que va a diferentes estados de la república. Es un transportista de ganado. Solamente de su municipio y otros aledaños. Trabaja para diferentes ranchos.
14:06 Para diferentes granjas. Y siempre por lo regular. A veces le toca transportar durante la noche. Los viajes se tienen que hacer. Los pedidos tienen que llegar. Y obviamente... Toda entrega se tiene que hacer al pie de la letra, importando poco que lleguen a plenas 12 de la noche. Obviamente Manuel, como es un transportista de ganado, tiene que ser mucho más cuidadoso que cualquier otro transportista de otra mercancÃa. Los animales son seres vivos y son seres que pueden herirse en el camino. Y a pesar de que van a llegar a otro tipo de granjas para consumirse, estas granjas son muy baratas. pero muy estrictas en el manejo de los animales. Quieren que lleguen sin un rasguño y tampoco heridos, obviamente.
14:58 Asà que Manuel, a pesar de conducir un camión más o menos grande, lo conduce de manera muy lenta para que los animales no se tropiecen y se aplasten unos con otros. Debido a esto se le hace tarde a veces, y en aquella ocasión se le hizo tarde. Llegó a entregar una mercancÃa que era de chivos, cabrÃos y uno que otro cerdo. Era una granja familiar, no era la gran cosa, pero tenÃan sus clientes, ¿no? El caso es el siguiente. Manuel no se mete para nada en lo que viene siendo la descarga. Su trabajo es solamente transportar, asà que él solamente abrÃa las puertas y los muchachos se encargaban de bajar los animales. Asà estaba en el contrato.
15:43 Ãl solamente hacÃa tiempo, firmaba algunos documentos y con la misma se subÃa a su camión, cerraba la puerta, y vámonos, finalmente a dormir a su casa, el caso es el siguiente, cuando Manuel se encontraba, de nuevo en carretera, a plenas dos y media de la noche, no veÃa ni un solo auto, iba tranquilo, sin la radio, sin nada, con los vidrios hasta abajo, disfrutando de la brisa nocturna, sin ni un solo ruido más allá del motor del camión... y cree que por esto mismo escuchó lo que escuchó...
16:24 Manuel empieza a escuchar... cómo repiten su nombre... le gritan una y otra vez... Manuel Manuel déjame ir adelante... Manuel obviamente si lo escucha una vez... él piensa que es su subconsciente ¿no?... tratando como de... jugarle alguna mala broma... pero aquÃ... Empieza lo curioso porque lo empieza a escuchar varias veces Y es ahà donde él se da cuenta Oye, esto no lo estoy imaginando Esto en verdad está sucediendo, me están hablando, me están gritando¿ Pero quién me está gritando? Y Manuel empieza a tener preguntas en su cabeza Vengo en mitad de la nada Hay monte a ambos lados No hay casas por aquÿ Quién me está gritando? Y es entonces cuando Ella empieza a escuchar Empieza a captar De dónde viene aquel sonido Y empieza a captar Y empieza a captar Y logra deducir Que el sonido viene de atrás de él Pero no en la cabina del camión Sino en la caja Es en ese momento cuando Manuel se detiene Baja del camión Y empieza a luzar hacia adentro La caja donde transporta los animales No es como una caja cerrada es de madera y se puede ver hacia adentro muy bien, Manuel empieza a aluzar, y en ese momento ve como brilla algo adentro, son dos
17:56 puntos brillosos que de repente como que parpadean, y ve una sombra moviéndose, e inmediatamente capta que es un animal, Manuel camina, abre la puerta de madera, y empieza a aluzar, y ve que es una cabra, un cabrÃo, De pelaje oscuro Oscuro como la noche misma Y con dos ojos Que se iluminan en la noche Estos dos ojos Resplandecen Incluso sin necesidad De que Manuel los esté alusando Brillan en la oscuridad Como si tuvieran vida El cabrÃo solamente Se le queda viendo Y no hace ni un solo sonido Ãl empieza a ver al cabrÃo Y ve que bien en perfecto estado cosa extraña ya que Manuel al no venir cargado pues pisaba el acelerador y obviamente el cabrÃo no pudo haberse mantenido todo aquel tiempo sin resbalarse pero aquà viene otra duda¿ por qué se lo habÃan dejado en el camión? los muchachos nunca dejan ganado a veces es rechazado por algunas cosas pero se le notifica y se le dice que regresa con tal animal, regresa con tal, con X cantidad de animales, etc. Todo está muy bien administrado, y en aquella ocasión no le habÃan dado nada. Ãl pensó que tal vez habÃa sido un descuido,
19:28 algún error de los muchachos, dejarlo ahÃ. Pero bueno,¿ qué es lo que se le puede hacer? Ya el animal ya está ahÃ. Asà que Manuel cierra la puerta nuevamente y empieza a pensar. Bueno, a ver, lo llevaré a la granja, o me daré la media vuelta y lo llevaré a la otra, y es ahà cuando soluciona, me lo voy a llevar, voy a reportarlo, y ya después a ver qué me dicen, el caso es que aquel animal lo habÃa desorientado, tanto asà que en ese preciso momento no se habÃa acordado por qué se habÃa bajado, se habÃa bajado porque habÃa escuchado su nombre, Pero ver la presencia de aquel animal simplemente hizo que esto se le olvidara. Manuel se sube de nuevo a su camión y esta vez comienza el camino más tranquilo. Si bien no es un animalista, él tiene conciencia de que es un ser vivo. Y pues vamos a tratarlo como un ser vivo, ¿no? Vamos a irnos lento. El caso es que vuelvo a escuchar. Manuel, Manuel, déjame ir adelante. En ese momento Manuel se detiene más adelante. Como ya dije, es una carretera sola, sola, completamente. No habÃa visto ni un auto en ese entonces. Se baja con la linterna nuevamente.
20:57 Casi medio se orilla, ni siquiera se orilla tanto. Va y revisa la caja. Abre nuevamente la caja. Para encontrarse que aquel cabrÃo ahora se encuentra en dos patas caminando. las dos patas delanteras las extiende a ambos lados, como si fuera una persona, y sus ojos, que brillaban en la oscuridad, ahora brillan con más intensidad, pero con un color rojizo, emanando del centro de ellos, el cabrÃo al ver la puerta abierta, no lo dudó, empezó a caminar hacia la salida, justo a la dirección donde se encontraba Manuel, Manuel lo que hace es correr, gritar despavorido y subirse a su camión, su corazón está palpitando muy fuerte, está temblando de todos lados, pero más de sus brazos, no sabe muy bien cómo reaccionar ante todo esto, y en ese momento, toma la decisión de arrancar el camión, él está viendo por el retrovisor, rogando que aquel animal se baje, pero jamás lo ve bajar, y es más, Ãl escucha muy bien cómo están caminando de un lado hacia el otro en la caja. Aquel animal sigue ahÃ. Toma la decisión.
22:24 Que es arrancar el camión y pisar a fondo con la puerta abierta. Y hacer que la gravedad haga lo suyo. Que si mucha suerte tiene, aquel animal saldrÃa resbalando y se irÃa del camión. Y es lo que hace Manuel. Pisa a fondo y se va, importándole poco que sea imprudente, pues el camión se puede voltear. Pero él sigue su instinto. Y asà recorre algunos kilómetros hasta que finalmente se detiene. Y se detiene porque necesita detenerse. Porque él sabe que si sigue conduciendo asÃ, y sobre todo, en esta situación, que tiene bastante miedo, que sus brazos le tiemblan, puede chocar.
23:06 Y una vez que él se cerciora de que ya está fuera de peligro, simplemente se detiene. el caso es que Manuel, obviamente tiene que cerrar la puerta, se baja del camión rápidamente, va, cierra la puerta, el cabrÃo ya no está, y cuando se sube de nuevo al camión, según nos dice, él empieza a escuchar un par de pezuñas que se van acercando, se van acercando corriendo, cuando él ve por el retrovisor, alcanza a ver aquel cabrÃo entre la oscuridad, corriendo entre la carretera, a dos patas, corriendo hacia su dirección. Manuel arranca de nuevo y se va como alma que lleva el diablo lo más rápido que puede de aquella carretera. Llega a su trabajo, a la empresa transportista, y tuvieron que calmarlo como pudieron en ese momento, venÃa muy pero muy espantado, incluso lo atendieron médicamente, los enfermeros de ahÃ, él dice que si no lo hubieran atendido probablemente, hubiera fallecido, la sorpresa, el temor que sentÃa en ese momento, no lo ha vuelto a sentir en su vida, sentÃa que fallecÃa, sentÃa que de la impresión su corazón se iba a paralizar, pero por suerte
24:38 no sucedió asÃ, Manuel desde aquella experiencia... Tiene mucho más cuidado con lo que transporta... Y aunque escuche su nombre... Una y otra y otra vez... Jamás se ha vuelto a detener... Cuando va conduciendo... En carretera... Bueno chicos... Esos han sido los relatos que les he traÃdo en esta ocasión. Espero les haya gustado. No olviden que me apoyan mucho con un pulgar hacia arriba, suscribiéndose si todavÃa no lo han hecho, para más contenido de horror. Mi nombre es Alex.
25:23 Nos vemos en el próximo episodio.
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