Sept. 10, 2025

Canasta de Historias Nuevas del TURNO DE NOCHE Y PUEBLOS MALDITOS / Relatos de terror para una noche de lluvia

Canasta de Historias Nuevas del TURNO DE NOCHE Y PUEBLOS MALDITOS / Relatos de terror para una noche de lluvia
Canasta de Historias Nuevas del TURNO DE NOCHE Y PUEBLOS MALDITOS / Relatos de terror para una noche de lluvia
La Cripta Embrujada
Canasta de Historias Nuevas del TURNO DE NOCHE Y PUEBLOS MALDITOS / Relatos de terror para una noche de lluvia
Una canasta de mas de dos horas de historias de terror para una noche lluviosa en donde tendras miedo a la oscuridad.

0:14 Hola, buenas noches, criptomaniacos. Mi nombre es Alan Mora, y esta es mi historia. Cuando era el año 99, yo me encontraba trabajando como velador. no era velador para ninguna empresa de seguridad era un trabajo que yo tenía pues en ese entonces había tenido un accidente y debido a este accidente no me puede desempeñar como yo quería en la construcción que es mi trabajo fijo soy el bañil entonces tuve que encontrar algún otro trabajo para apoyarme me ofrecieron el turno de velador ahí en mi colonia tenía que andar en bicicleta pasando por las diferentes calles de la colonia Vigilando claro algunas casas que se encontraban abandonadas y otras tantas que tenían familias, la principal encomienda era detener a los rateros y vigilar a las personas que llegaban muy de tarde a sus casas, cosa que yo hacía siempre, de hecho recuerdo que algunas familias me encargaban mucho a sus hijas, a sus hijos, etc. cuando llegaban por eso de las once y media, doce de la noche, y tenían que caminar hasta sus casas. Recuerdo mucho que acompañé a varias muchachas hasta llegar a su hogar. En fin, de vez en cuando cambiábamos ruta, y en una de estas ocasiones me tocó ir a vigilar una zona que tenía una guardería. Esta guardería Era un edificio alto con

1:45 un patio al lado. En esta guardería iban casi todos los niños de ahí cerca y también otros tantos que venían de afuera. Era un lugar como cualquier otro. Lo único que tenía que vigilar es que nadie entrara y tenía que hacer tres rondines, pero yo decidí hacer cinco o cuatro. Pasaba con mi silbato, checando las áreas, cuando en eso, en un rondín, cuando eran más o menos como las tres de la mañana, pasé enfrente de aquella guardería y escuché un sonido muy extraño provenir de ésta. Era un sonido muy alarmante. Un sonido que cualquiera que lo escuche por esas horas de la madrugada le despierta mucha incógnita e incluso miedo. Escuché el llanto de un niño seguido de los gritos de una mujer. Los gritos de esta mujer no eran gritos de horror, eran más bien gritos como si estuviera regañando a este niño. Y lo más perturbador que escuché seguido de esto, escuché golpes, estruendosos golpes, como si lo estuvieran amedrentando. Rápidamente me detuve, pensé que a lo mejor era un conflicto familiar, una mujer que se estaba pasando con su hijo, pero no.

3:07 Los gritos y todos aquellos perturbadores sonidos, que se escuchaban más claro por ser de noche, por estar todo apagado y todo calmado, venían de la guardería. Venían del segundo piso. Empecé a luzar hacia las ventanas de esta. Pero todo se encontraba apagado. No había ni una sola luz encendida. Chequé la puerta y esta tenía candado. Chequé el patio de al lado y también, cadena con candado. La señora de enfrente se estaba asomando por la ventana. Yo me la acerqué, me presenté, que era el velador, y la señora me dijo que esos extraños ruidos siempre se escuchaban, pero no todos los días. Solamente de vez en cuando Que ella siempre veía E incluso varias noches se quedó en vela Justamente cuando escuchaba estos sonidos Para ver quién salía o quién entraba Lo que le causaba mucho terror Es que no veía quién entraba y quién salía Obviamente ya con este dato Alex en ir al día siguiente y preguntarle a las personas que trabajan ahí, se portaron muy bien conmigo Alex y me dijeron que no era la primera persona que iba, que otros vecinos habían ido y que les habían dado la misma explicación, que no sabían que era, que a lo mejor era el eco.

4:28 Pero que en definitiva, ellas no le hacían daño a los niños y que nadie se quedaba a esas horas altas de la madrugada adentro de la guardería. Tenían un velador, un velador entre comillas. Este velador se iba por eso de las 12 o 1 de la mañana. ya que llegaba como a las 2 de la tarde o 3 de la tarde. Este señor simplemente se iba cuando todo estaba en orden, ya que también funcionaba como conserje. Me invitaron a pasar al segundo piso. Alex, todo estaba en orden. Los niños jugaban, las maestras los educaban. No había ningún niño que estuviera llorando tan siquiera. Me bajé y simplemente pensé que era algo que sucedía cada tantos días, que tal vez tenía una explicación lógica pero que yo todavía no la encontraba.

5:18 Esa misma tarde, justamente antes de que cerraran la guardería, llamaron a los veladores. Nosotros damos siempre un folleto con nuestro número. A todas las casas de la colonia... Para que cualquier cosa nos marquen... Me marcaron precisamente a mí... Yo llegué a la guardería... Y me dijeron que esa noche... Antes de que el velador se fuera... Podían subir... Y dar un rondín... Más que nada para cerciorarse de que nadie se quedara... No vaya a ser que... Pues cualquier cosa... Quedé de acuerdo con este velador. Él me dijo que pasara la una y media, que incluso se iba a quedar más tiempo. Llegué por eso de la una y media, Alex, como quedamos. Nos subimos al segundo piso. Estuvimos por todos los lados e incluso bajamos al patio. Estaba completamente vacía la guardería. Justo ya nos íbamos, Alex, cuando escuchamos aquellos gritos de enojo, aquel niño llorando y nos quedamos pasmados.

6:15 Podía ver la cara de aquel hombre. También estaba desconcertado. Entramos de nuevo a la guardería. Se escuchaban por los pasillos, como si vinieran de adentro. Subimos inmediatamente al segundo piso, que era de donde venían los gritos. Podíamos escucharlo con suma precisión. Cuando llegamos al pasillo principal, escuchábamos los gritos como si estos sonaran en frente de nosotros pero no veíamos nada, Alex. Era un sonido que solamente se paseaba por el pasillo. También los golpes. Y también los gritos de furia de alguna mujer que se encontraba enojada, pero que nosotros no podíamos ver. Quedamos sumamente perturbados por esto.

6:57 Estos sonidos... perturbadores... no sonaron por mucho tal vez por algunos segundos y luego se calmaron yo bajé al patio el otro velador estaba saliendo de la guardería poniendo la cadena y el candado en la puerta principal para luego ponérsela a la puerta del patio que tenía una salida hacia la calle yo estaba en aquel patio y tomé la decisión de iluminar las ventanas de la derecha las que tienen vista hacia el patio Con mi linterna, lo que vi a Alex es una imagen que hasta hoy no me puedo sacar de mi cabeza. Había una mujer con el pelo todo enmarañado, con sus ojos altones y unas venas bien marcadas en su rostro. Tenía una cara muy perturbadora. Pero lo que más llamaba la atención era su lengua, era muy larga Alex, caía por sus labios, por su barbilla y llegaba casi hasta su pecho, su ombligo, la movía de un lado para el otro y lamía la ventana con esta. Era la lengua como la de una serpiente. Inmediatamente salí del patio. Aterrorizado. No podía hablar, solamente temblaba. No podía ni siquiera sujetar bien la lámpara.

8:16 El velador me preguntó qué era lo que pasaba.¿ Qué había visto? Él entró, pero no logró ver nada. Yo solamente me tallaba la cabeza y lloraba. Quedé muy perturbado, Alex, tanto así que decidí no trabajar por unas semanas. Tenía miedo a salir a la oscuridad. Con el tiempo se me fue pasando, pero... Cuando una vez volví a trabajar de velador, les pedí a mis compañeros que nunca me volvieran a mandar a aquella zona, e incluso de día. Evitaba pasar por aquella guardería. Los años pasaron, y aquella guardería dejó de funcionar. El edificio se demolió, y pararon ahí, con el tiempo, un nuevo fraccionamiento. Parte de las casas se vendieron. No sé si la casa que edificaron arriba de aquella guardería tenga el mismo problema, pero ni siquiera quiero averiguarlo. Esa fue mi historia, Alex. Saludos a todos los criptomaniacos.

9:28 Gracias por ver el video. Buenas noches comunidad de la cripta, mi nombre es Magaly Gómez. Alex, quiero compartir mi experiencia. Hace aproximadamente algunos 15 años, cuando apenas cumplía los 18 años, trabajé en un depósito de cerveza. Este depósito estaba abierto las 24 horas, los 7 días de la semana, absolutamente todo el año. Como depósito de cerveza, creo que algunos de ustedes ya supondrán que tenemos que estar lidiando con cierto tipo de personas, a veces borrachos, a veces gente irrespetuosa. Este depósito comenzó como una tienda, normal, como cualquier otra, pero conforme pasaron los años... El dueño empezó a ver que tenía que invertir en seguridad. Entonces, el depósito se creó, se cerró por completo, solamente atendíamos por ventanilla, y al caer la noche, atendíamos con más seguridad todavía.

10:46 El dueño puso barrotes grandes, puso también un vidrio que no se podía romper con facilidad, Y puso también una pequeña puerta donde nosotros podíamos deslizar el dinero y hablar con el cliente. Algunas veces los clientes piden muchas cosas, varios sics de cerveza, refrescos, etc. Para ese tipo de casos, el dueño creó, podríamos decir como un cajón metálico. el cual se encontraba puesto de mi lado yo ponía todo lo que el cliente pedía después lo empujaba y este cajón salía del otro extremo de la pared para que el cliente tomara todo lo que había pedido de esa manera asegurábamos nuestra integridad y los clientes más sensatos lo comprendían más que nada esto lo empleábamos al caer la noche durante muchas semanas Alex yo estuve en el turno nocturno y ya sabía más o menos la movida, ya sabía que tendría que lidiar con uno o dos borrachos, que a veces se ponían impertinentes, pero me sentía segura Alex, porque el depósito era muy seguro, estaba completamente encerrado, pero llegó una noche, una noche de fin de semana, había una tormenta, estaba lloviendo muy fuerte y los vientos soplaban, De entrada sabía que no iba a haber mucha clientela.

12:14 La gran mayoría de los clientes que venían por la noche ya habían ido por la tarde. Y esto es que varias personas se preven y compran con anticipación toda la cerveza que ellos quieren. La noche había transcurrido como cualquier otra. Muy tranquila, lloviendo a cántaros. Y escuchando como el viento solamente soplaba y tumbaba una que otra rama de un árbol. sabía que nadie iba a venir pero siempre mantenía esa pequeña escotilla abierta por si alguien venía y hablaba yo pudiera atenderlo lo más rápido posible mientras estaba jugando con mi celular puse la mirada por aquella escotilla esa pequeña escotilla daba la vista hacia la otra calle y ahí pude ver el cuerpo de una persona que se encontraba viendo hacia el depósito Abrí toda la escotilla por completo para ver. Y lo que vi del otro lado, Alex, me dejó muy perturbada y también muy incómoda.

13:18 Había un hombre. Este no traía playera. Solamente tenía un pantalón de mezclilla puesto. No traía zapatos. Estaba descalzo. El hombre estaba excesivamente flaco, casi en los huesos. tenía el cabello largo pero también tenía poco se le podía ver su cráneo con uno que otro mechón de pelo largo tenía una barba desaliñada y tenía unos ojos que no parpadeaban incluso estando bajo la lluvia este hombre se estaba mordiendo las uñas mirando hacia el depósito juntaba sus dos manos y se las mordía como si estuviera ansioso por algo y al momento que me vio me sonrió Yo inmediatamente cerré la escotilla y traté de calmarme. Por aquella área, Alex, también era muy conocido que algunas personas que consumen muchos estupefacientes se vuelven viciosos de éstos. Y pues al no tener dinero para pagarlos, empiezan a robar, y lo que es aún peor, empiezan a quitar vidas a las personas que vienen trabajando, o incluso se han metido a negocios para robar, incluso se habían metido a casas. Simplemente eran personas que estaban sometidas a sus vicios, y que estos mismos los estaban consumiendo. supe en ese momento que ese hombre se trataba de uno de ellos, más que nada por su cuerpo se notaba que no había comido, pero

14:49 en definitiva se había metido algo, traté de calmarme Alex, me repetí una y otra vez que ahí no podía entrar, la puerta es de fierro y está muy bien asegurada, las paredes son de concreto de cemento, La ventana tiene enormes barrotes. El vidrio es a prueba de golpes. No había manera de que aquel hombre entrara. Así me mantuve durante algunos minutos, esperando tal vez que aquel hombre golpeara los barrotes o la ventana, pero nada pasaba. Empecé a ver el vidrio, que era algo empañoso de algunos lados. Y empecé a ver su sombra que se paseaba por enfrente.

15:31 Rápidamente cerré todo. Yo no podía ver hacia afuera, ni él podía ver hacia adentro, pero sí podía ver su sombra. Su sombra sí la podía ver. Aquella ventana tenía un plástico que se ponía. Era blanco y transparente. Con la luz del bombillo de afuera podía ver su sombra. Estaba rondando enfrente. Decidí que no iba a abrir. al menos no hasta que aquel hombre se fuera me fui al baño traté de despejarme y apenas iba a llamar a un chico que siempre está al pendiente del teléfono es el chico que está durante el día pero si algo malo pasaba siempre me decía que lo llamara a él ya que él vendría lo más rápido posible pues es el que vive más cerca del depósito en ese momento cuando estaba atrapiando lavándome las manos escuché un golpe Y más allá de un golpe, escuché un sonido muy característico de la lámina. El cajón con el cual yo sacaba los productos. Escuché cómo se restiró, y en ese momento me entró mucho miedo Alex porque recordé que al cajón no le había puesto el candado, había un candado que evitaban que lo jalaran desde afuera. Yo volví lo más rápido que pude para tratar de jalar el cajón, no vaya a ser que intente meterse por ahí, aunque no cabía.

16:57 Cuando llegué, vi una escena espantosa. El hombre sí estaba tratando de meterse por ahí. Lo pude ver con más cercanía a Alex. Aquel hombre parecía un zombi. Su piel estaba pegada a los huesos. Sus cuencas estaban sumidas. se veía muy demacrado, sus uñas mordidas se veían fatal porque también las traía una que otra larga, aquel hombre al verme empezó a maldecirme y a decirme que también le diera el dinero, sacó una pequeña navaja, trató de hacerme daño pero no me dejé, Simplemente quise acercarme lo suficiente para tomar las llaves de la puerta trasera e irme corriendo.

17:44 Lo logré. Cuando lo vi más de cerca, Alex pudo ver que este hombre se encontraba atorado. Intentaba pasarse del otro lado, pero... A la altura de su estómago y la cintura, había quedado aprisionado, y podía ver cómo se restiraba su piel, cómo se raspaba, cómo salía sangre. Aquel hombre seguía maldiciéndome, amenazándome, diciéndome que le diera todo el dinero. yo me fui corriendo abrí la puerta y salí grité por todos lados con la lluvia arriba todas las personas tenían las puertas y ventanas cerradas corrí y grité hasta que milagrosamente una de estas familias de los vecinos me escuchó el vecino salió por suerte ya me conocían era la chica que trabajaba en el depósito les platiqué que un hombre había tratado de meterse y que ahí se encontraba dentro del depósito hablaron rápidamente a la patrulla la patrulla llegó muy rápido Alex también salieron varios vecinos y ahí se encontraba todavía el hombre se encontraba atorado aún con los policías y todas las personas ahí este hombre seguía defendiéndose tratar de rasguñar a los oficiales nos dijeron algo que ya intuíamos aquel hombre estaba bajo los efectos de un estupefaciente Era un vicioso... Después de llevárselo... Al pasar algunos días... Se enteraron que ese hombre... Ya le

19:17 había quitado la vida a una persona... A un chico... Hace aproximadamente un mes... Lo había sorprendido por la espalda... Cuando este venía del trabajo... Solamente para quitarle el dinero... Y seguir consumiendo... Lo que era su vicio... Aquellos estupefacientes... Que lo consumían también por dentro... Aquel hombre no comía, no bebía, solamente cuando podía. Su prioridad era consumir aquel producto. Ese tipo de personas no les interesa nada más. Desde que me pasó esto, le pedí al dueño que nunca me dejara solo y obviamente le agarré un terror enorme a todas aquellas personas que consumen esto. A veces lo ciega.

20:06 A veces están buscando con desesperación comprar más, seguir consumiéndolo, y cuando su economía no es suficiente, no les importa robar al que está al lado para seguir consumiendo su espantoso vicio. Gracias por ver el video. Hola Alex, buenas noches. Mi nombre es Octavio Saldaña. Te quiero contar una experiencia que pasé cuando estaba trabajando como paramédico.

20:57 En aquel trabajo siempre vivimos cosas extrañas, a veces cosas que no son fáciles de explicar. Pero esto sucede más en concreto cuando están estas vacaciones. A veces hay que atender accidentes, a veces hay que atender peleas. Ya sabes, la temporada de vacaciones es una muy movida, tanto para comercios, turismo y tristemente también para nosotros. Si bien todas las noches hay movimiento, en aquella temporada lo hay aún más. Entonces, por lo tanto, no me sorprendió para nada, cuando recién había llegado, que entrara una llamada urgente. Nos requerían lo más pronto posible, en una fiesta que se había llevado a cabo en una piscina privada. Nos dijeron que una chica se encontraba muy mal, que incluso no estaba respirando.

21:52 Todo esto era por... un altercado que había sucedido ahí. Entre algunos jóvenes habían empezado a pelear y esta chica había caído a la piscina y se había golpeado la cabeza. Por lo tanto, algunos de estos jóvenes la sacó. Intentaron resucitarla, pero no respondía. Fuimos lo más pronto posible, Alex. Afortunadamente, eran como las dos y media a una de la mañana. Entonces no había mucho tráfico. Al entrar a la piscina, vimos la primera señal mal. Todos estaban rodeando a la chica, no le estaban dando suficiente espacio para que respirara mínimamente, y esta chica se encontraba solamente tendida en el suelo, sin reaccionar en lo absoluto. intentamos resucitarla pero de nada servía tuvimos que meter a la ambulancia sin recibir ninguna respuesta y les preguntamos a todas las personas que estaban ahí todos los jóvenes que quién se iría con ella es recomendable que algún acompañante vaya más que nada para que avisa a los familiares y también para que nos diga los datos de la chica sorprendentemente álex nadie quiso ir Ninguno se atrevió a subirse a la ambulancia y eso que se decían sus amigos. Nos tuvimos que ir lo más pronto posible. Solamente nos dieron la cartera de esta chica. Ahí venía su celular desbloqueado y las credenciales que ella tenía. Me subí a la ambulancia y yo

23:26 fui a acompañarla mientras que mi compañero iba manejando. Yo iba tratando de estabilizarla. Mi compañero manejaba lo mejor que podía, mientras que yo me esforzaba por tener alguna señal. Lograr que aquella chica no se fuera, pero de una manera sorprendente. Esta reaccionó. la chica no abrió los ojos no empezó a hiperventilar ninguna de las cosas a los que nosotros estamos acostumbrados aquella muchacha solamente empezó a hablar y me dijo por favor avisa a mi familia pero que no te responda mi abuela ella está muy mala no va a poder con la noticia por favor si ya responde cuélgale y vuelva a llamar Que ella no se entere, me pasó su número, yo estuve anotándolo, y el momento en que empezó a llamar, aquella chica se quedó conmigo, repitiendo una y otra vez, por favor si es mi abuela, no le digas. aquella chica hablaba muy normal parecía no importarle el dolor parecía no importarle nada iba con mucha calma a Alex cuando me respondieron que lo tenía en altavoz escuché la voz de una anciana inmediatamente la chica me hizo una seña y me dijo que colgara que por favor no le dijera que esperara tres minutos y volviera a intentar llamarla si hubiera sido alguien más probablemente

24:58 no me hubiera importado o hubiera buscado que alguien más atendiera la llamada le hubiera dicho a la anciana que me pasara alguien más pero simplemente en ese momento no pude corté la llamada y la chica me dijo que me esperara unos 3 minutos y volví a marcar en ese momento yo me di cuenta de algo Alex el aparato con el que medimos el pulso no registraba nada Simplemente estaba estático. Pensé que tal vez no estaba bien puesto. Pensé que no estaba bien conectado. Entonces fui, lo chequé una, dos, tres veces y nada. El aparato seguía sin darme lectura.

25:42 Como si no estuviera conectado o, peor aún, como si la persona en cuestión no estuviera viva. Yo chequeé una, otra y otra vez, hasta que la chica me dijo nuevamente,« Llama de nuevo, pero por favor, si responde mi abuela, no le digas nada». Llamé de nuevo a Alex y otra vez contestó la abuelita. De nueva cuenta le colgué, le dije que era número equivocado y colgué. Me esperé otros tres minutos. Intenté hacer reaccionar a la chica, pero esto parece inútil. Tomé un estetoscopio y empecé a checar sus latidos, su pulso, en el cuello, en el corazón.

26:27 Estaba bastante confundido Alex, porque no captaba pulso en ninguno de los dos. eran como si estos no se encontraran eran como si estos no latieran ni bombearán sangre pero la mujer estaba ahí estaba hablando conmigo con los ojos cerrados pero su boca se movía pasaron los tres minutos y ahí vamos a llegar al hospital cuando otra vez marqué y en esta ocasión afortunadamente me contestó su madre Le expliqué todo lo que había pasado y en qué hospital iba a estar internada su hija. Inmediatamente ella colgó y se puso en marcha. Yo llegué al hospital. Bajamos a la chica, la cual hasta ahora se encontraba en completo silencio. Le empecé a hablar, pero ella ya no me respondía. Le dije a mi compañero que la muchacha sí había respondido y que venía hablando, que la lleváramos lo más antes posible con algún doctor a urgencias. Pasaron algunos diez minutos cuando nos dieron la respuesta de esto.

27:37 Los doctores nos dijeron que la chica había llegado sin vida, pero no solo eso, sino que la chica se encontraba sin vida desde hace aproximadamente 40 minutos, si no es que más, eso quería decir que no existía ningún modo coherente. ninguna manera lógica en la que esta muchacha pudo haberme hablado mientras iba en la ambulancia los padres llegaron y solamente pude verlos a la distancia como lloraban lo que no sabían es que su hija pudo cumplir su último deseo antes de irse y creo que lo hizo cuando ya no se encontraba con vida el espíritu de ella era el que me hablaba y estoy seguro de esto cuidando hasta el último momento, la salud de su abuela, tratando de que esta no se enterara de una manera tan volátil en la noche, no sé qué pasó con la abuelita, pero en serio espero de todo corazón Alex, que haya sabido llevar este duelo, esa fue mi experiencia, gracias por compartirla Alex. Hola Alex, mi nombre es Emiliano Buenavista. Te

29:14 quiero compartir una experiencia paranormal que me sucedió en mi trabajo. Yo soy intendente. Me contratan para hacer limpiezas en unas oficinas en el centro de Guadalajara. Mi trabajo comienza por eso de las 9 y media, 8 de la noche, cuando todos se están retirando, y termina por eso de las 4 y media, 5 de la mañana, a veces 3 y media. Cuando yo termino, soy libre de irme. En estos edificios, a veces hay diferentes empresas. Yo solamente iba a hacer limpieza en tres pisos. que eran administrativos. En estos tres pisos yo me tardaba un aproximado de cinco horas. El vigilante se encuentra hasta abajo, en el primer piso, y los que iban vigilando las diferentes oficinas no se metían a estas, solamente vigilaban externamente.

30:08 Así que yo estaba solo, y precisamente porque estaba solo, al paso del tiempo, decidí trabajar escuchando música. Me ponía mis dos grandes audífonos y ponía la radio o ponía música para distraerme. Y así desempeñaba todo mi trabajo. Creo que fue esto mismo lo que siempre me salvó de escuchar estos ruidos y de vivir esta experiencia. La mala suerte estuvo de mi lado. Cuando decidí al menos por unos minutos apagar mi música, yo me encontraba limpiando. No todas las luces se encuentran encendidas, obviamente, para ahorrar energía, pero sí algunas de ellas se encuentran encendidas para que yo me pueda mover a mis anchas. En determinado momento, apagué la música. y me fui a hacer un quehacer, el cual era tardado. Tenía que lustrar el piso, pulirlo, que brillara lo suficiente. Para eso tengo una máquina la cual también hace ruido, pero había estado fallando últimamente. Cuando me encontraba checándola, empecé a escuchar unos ruidos, muy extraños que venían de la parte de arriba. Estos ruidos no eran movimiento, no eran pisadas, era un canto, un canto de niñas. Eran como si estas niñas estuvieran cantando una especie de estrofa infantil, como cuando cantan y están saltando la cuerda. Ese tipo de cánticos. O cuando juegan a matatena.

31:39 Yo lo primero que pensé, Alex, es que tal vez una persona de administración se había quedado, no me había encontrado con ella, y seguramente tenía puesta alguna bocina, algún televisor, algún monitor... Y estaba viendo algún tipo de película Esto ya me había pasado antes A veces personas tienen tanto trabajo O son líderes Y necesitan sacar la chamba del día Y se quedan toda la madrugada A veces me había sucedido Decidí ya no prestarle atención Poner mis audífonos otra vez Y seguir haciendo mi trabajo Pero la curiosidad pudo conmigo Me quité los audífonos Y seguí escuchando aquel canto Las niñas seguían cantando, como si estuvieran jugando. El sonido salía tan limpio que para mí resultaba difícil creer que era una bocina o un monitor. Así que tomé una decisión. Subiría al tercer piso, el cual ya había limpiado, y vería quién era el que estaba ahí. Lo extraño es que no me había encontrado con ningún trabajador para ese momento. Justamente cuando subí al tercer piso me di cuenta que ya había apagado todas las luces. Solamente se mantenían tres encendidas y con muy bajo voltaje, o sea que daban muy poca iluminación. Yo siempre estaba con una lámpara que tenía puesta en mi cadera. Esta lámpara ilumina bastante, es especial. La iluminé tan solo para iluminarme el camino y en eso vi que algo se encontraba en medio

33:12 del pasillo de los cubículos. de los escritorios, había una sombra, una especie de bulto que se movía, al irme acercando y la lámpara ir iluminando cada vez más y más, me di cuenta que no era un bulto cualquiera, era una niña con un vestido rosa y blanco, que se encontraba dándome la espalda, estaba jugando en el piso, como si tuviera una muñeca. La niña tarareaba e inmediatamente me di cuenta que los ruidos que yo había escuchado provenían de ella. Aquellos cantos, aquellas melodías extrañas. Yo no le dije nada. Para este momento, creo que estamos de acuerdo que yo tenía miedo. Sabía que ninguna niña se tendría que encontrar en aquel piso a horas de la madrugada.

34:03 De hecho, ni siquiera durante el día. Estaban prohibidos los niños. Di tres pasos hacia atrás y en ese momento la niña se volteó y me miró. Sus ojos eran profundamente negros y tenía una cara que era inexpresiva. Parecía una carita de porcelana. En ese momento me di la vuelta y empecé a caminar. Caminé hasta bajar al segundo piso. No entiendo, Alex, qué fue lo que sucedió. No podía correr simplemente. Era como si mi cuerpo estuviera atado a caminar y de una manera muy lenta. Créeme que esos fueron los segundos más largos de mi vida. Mientras caminaba y bajaba la escalera, creo que fui yo mismo el que intentó no hacer tanto escándalo. No sé, no te sé explicar muy bien. El caso es que no pude terminar con mi trabajo. Me quedé ahí hasta que amaneció.

35:00 Seguí escuchando los cantos de aquella niña y ya no me los podía sacar en la cabeza, si te soy sincero tal vez incluso hasta me los imaginaba. A la noche siguiente no pude ir e inevitablemente tenía que seguir trabajando, necesitaba el dinero, pero todo el tiempo que duré en aquel trabajo... Me puse a mí mismo una condición.¿ Sabía que aquella niña tarareaba de vez en cuando entre las noches? Entonces yo usaría audífonos y no me los quitaría para nada. Y si lo hacía, procuraría siempre que una aspiradora, la máquina pulidora o algo estuviera haciendo ruido para evitar escuchar los cantos de aquella niña. No sé cómo es que aquel espíritu empezó a manifestarse. No sé por qué precisamente aquella noche. El caso es que anteriormente yo podía caminar libremente por aquellos tres pisos a la hora que sea, pero a partir de aquella experiencia ya no. sabía que por eso de las dos y media o tres de la mañana ya no debía de subir al tercer piso pues la niña empezaba a cantar y no se detenía a veces unas noches a veces no pero cuando empezaba a cantar sabía que no se iría hasta el amanecer gracias por contar mi experiencia Alex saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada Mi nombre es Benedicto Saucedo.

36:56 Quiero compartir mi experiencia paranormal. Yo trabajé durante muchos años, Alex, en una empresa que embotellaba refresco, agua y diferentes líquidos. Es una empresa muy famosa aquí en México. Mi horario, decir verdad, variaba bastante. Podrían ponerme de 3 a 11, de 7 a 3, o el turno nocturno, que es el más largo, pero... podremos decir el mejor remunerado era de 11 a 7 por lo regular siempre pedía el trabajo de 11 a 7 yo era montacargas y nuestra principal responsabilidad es tener todas las tarimas puestas en orden para cuando llega el camión por la mañana cuando llegaba a las 11 yo me ponía como aquí dice entendido y empezaba a llenar tarimas y empezaba a sacarlas Para las 3, 4 de la mañana, casi podría decir que tenía el trabajo completado. Nosotros como montacargas, tenemos un horario de comida que en verdad no se respeta mucho. Y cada quien sale a comer cuando se le da la gana.

38:03 Pero eso sí, uno tiene que cumplir con el trabajo al final de su turno. No tienen que faltar tarimas. Recuerdo que yo cenaba en compañía de otros dos amigos, los cuales aquella precisa noche no habían asistido, así que pensé que lo mejor sería enfocarme en terminar casi todo el trabajo para después irme a cenar, por eso de las 4 de la mañana. Todos los trabajadores, como los obreros, los especialistas, los encargados, los de mantenimiento, siempre están caminando por un pasillo que es rodeado por una reja. Esto impide que los trailers o los camiones crucen esa reja y puedan ocasionar accidentes. El patio es muy grande. El lugar donde yo estaba era parecido a un domo y teníamos que caminar hasta el área de comedor. Teníamos que salir afuera. De cierta manera me gustaba, pues, así tomas un poco de aire fresco. Salí a las 4 de la mañana.

39:04 En ese horario, nadie está caminando por aquella banqueta. A nuestra espalda de la fábrica quedaba un cerro. Nosotros podíamos verlo claramente cuando salíamos al patio. Lo veíamos ahí a la distancia. Daba cierto miedo a veces, pues aquella enorme sombra a veces nunca se encontraba sola. Numerosas fueron las ocasiones en las que veíamos bolas de fuego, Alex, saltando en el cerro, rodeando este, como si estuvieran haciendo algunas figuras en el aire. Muchos decían que eran brujas. Cada vez que los obreros salían a cenar, uno que otro podía verlas, y las señalaba, y empezaban a grabar. Pero pasaba algo curioso con las grabaciones, porque... A pesar de que el ojo humano podía ver la lumbre, podía ver aquellas bolas de fuego desplazándose en el cerro, parece que la cámara no podía. Cada vez que grababan, no lograban captar las bolas de fuego, solamente grababan el cerro, así en la oscuridad, sin nada más. Por esto mismo empezó a ocurrir el rumor de que ese cerro era habitado por brujas. Y fue una creencia que creo que dura hasta hoy. Actualmente ya no estoy en aquella fábrica, pero durante los años que estuve trabajando ahí, créeme que esto se decía mucho. De hecho, por esto mismo algunos obreros

40:34 no querían salir solos, pues el pasillo que te cuento por el que teníamos que caminar, quedaba de frente a la valla, que era la trasera, que estaba del lado del cerro. Así que podíamos verlo con mucha claridad. Yo ya soy un hombre viejo, Alex. Creo en esas cosas, pero la verdad no necesariamente les tengo miedo. Recuerdo que aquella noche estaba caminando por aquel pasillo. Listo con mi comida, cuando en eso, en la valla, veo que se encuentra una mujer. Esta mujer tiene un aspecto muy terrible. Vestía de negro, con harapos, tenía el cabello completamente desalineado. y tenía una cara excesivamente arrugada parecía ser una mujer de la tercera edad pero muy muy demacrada ella solamente estaba en la valla agarrándose de esta mirando hacia adentro sosteniéndose con sus manos y aplanando su cara en la valla como si estuviera esperando a alguien Yo la vi desde lo lejos, pero obviamente no me detuve, seguí caminando hasta que pasé enfrente de ella. Justamente cuando estaba pasando, aquella mujer me habló. Me dijo disculpe, disculpe por favor,¿ me puede ayudar? Yo me la acerqué y le pregunté que qué se le ofrecía. No me acerqué todo, mantuve mi distancia tal vez con unos tres metros. Aquella mujer me dijo que no había comido nada, que quería un poco

42:05 de comida, que si por favor, no había ningún inconveniente en que le diera de la mía. A pesar de que soy alguien religioso y que sé que tengo que alimentar al hambriento, aquella persona me daba una muy mala espina, Alex. Como que lo que decía no era verdad. A pesar de ver ese extraño semblante, esa apariencia toda demacrada, yo no me la creía. Yo me la acerqué solamente un poco más y le pregunté como qué era lo que quería. Al cabo, hay unas máquinas expendidoras ahí adentro. Yo podría traerle cualquier cosa, pero ella me dijo que no, que ella quería de lo que yo traía en la bolsa, que si no era mucha molestia. Yo le expliqué que no podía dárselo, que esta era mi comida y que me gustaba mucho, que por favor me esperara ahí, que en breve iba a volver. ya sea con alguna golosina o con alguna comida rápida, pero aquella mujer parecía que no quería que me fuera, al contrario, quería que me acercara más, ella me dijo ven, ven solamente dame un poco de agua, es todo lo que te pido, acércate.

43:18 Yo estiré mi mano, pero no me acerqué. Créeme, Alex, que por la distancia, yo sabía que la mujer podía alcanzar perfectamente la botella de agua, pero no lo hacía. La mujer me decía, acércate más, acércate más. No te voy a hacer nada.¿ O qué, le tienes miedo a una anciana? Yo no respondía a esto. Solamente estiraba un poco más el agua. No me quería acercar lo suficiente. Al momento de que estuve más cerca de ella, acercándome mínimamente un paso y medio, pude ver que aquella mujer tenía unos ojos completamente negros, los cuales se encontraban sumidos en sus cuencas. Esto no lo había notado, pues obviamente estábamos en la noche. Gran parte de la sombra que proyectaba su pelo cubría sus ojos. y no fue hasta que estuve lo suficientemente cerca de ella que pude verlos empecé a temblar y sin querer se me cayó el agua la mujer sonrió y yo solamente dipados hacia atrás yo estaba muy sorprendido impactado no podía decir nada Aquella extraña mujer solamente se rió y corrió hacia el monte, internándose en este. En ese momento supe que no era una mujer de escasos recursos. No era una mujer que se encontrara divagando. En aquel sector donde había fábrica solamente,

44:49 no había viviendas. Aquella mujer habitaba el cerro. Aquella mujer seguramente era una bruja. Cuando platiqué esto con mis compañeros algunos no me creyeron, pero otros tantos me dijeron que sí, que me creían, pero que también era mi culpa.¿ A quién se le ocurre creer que una viejita va a andar por aquí pidiendo comida? Si como ya te dije anteriormente Alex, es una zona industrial, solamente hay fábricas, no hay ninguna vivienda cerca. Es prácticamente imposible que te encuentres personas de escasos recursos aquí, y también que cómo se me ocurría acercarme tan siquiera por detrás de la valla a aquel cerro. Aquel cerro era conocido como el cerro de las brujas, y mientras más lejos estuvieras de él, mejor para ti. desde aquella experiencia y por los años que me quedaron decidí ya no voltear hacia aquel cerro me parecía a los compañeros que le tenían miedo pero a diferencia de ellos yo se había tenido un contacto a mí si se me había presentado una bruja corrí con suerte aquella noche no quiero saber qué hubiera pasado si le hubiera seguido el juego y me hubiera acercado a ella Hola, buenas noches Alex. Mi nombre es Venancio Constantino.

46:34 Te quiero platicar una experiencia que me sucedió cuando era joven. Hace años ya, me dediqué durante un tiempo al transporte de hielo. Trabajaba para una fábrica que era también purificadora, y a pesar de que mi horario normal era durante la mañana y la tarde, en algunas fechas concretas, en las fechas de verano, de fiesta, Nos pedían que nos quedáramos más tiempo, obviamente no requerían al todo el personal, solamente requerían a un chofer y un ayudante del chofer, en aquel tiempo yo era el ayudante, se nos iba a pagar las horas extra y además no íbamos a trabajar mucho. En toda la noche tan solo saldríamos como unas dos veces y a reabastecer algunas discotecas y antros que en esas épocas están desbordando de gente. Hay mucha, mucha afluencia tanto de turistas así como también de personas que viven cerca de ahí. Yo acepté por las horas extra. Además, tampoco es como que tuviera algo que hacer. Me llevaba bien con el chofer de ese tiempo y empezamos a platicar durante la noche. Ya teníamos todo acomodado, solamente esperábamos las llamadas y en eso cayó una. Nos alistamos, llenamos la camioneta de hielo y nos dirigimos hacia aquella discoteca.

48:02 Llegamos muy rápido pues prácticamente no había tráfico. Al llegar a esta discoteca nos fuimos por la parte trasera, que era por donde entraba hacia la cocina y era la que estaba más próxima a la barra, estacionamos la camioneta justamente en la rampa, todavía no nos abrían y nos llamó la atención algo... Algo que se veía a un costado. Esta discoteca en la parte trasera tiene tres ventanas grandes, ventanales, con un vidrio muy grueso. Por estos ventanales se puede ver hacia adentro, no con propiedad, pero si se puede ver tal vez un 60%. Da la casualidad que precisamente lo que se puede ver hacia adentro es un vidrio.

48:44 Es el refrigerador, así que se pueden ver las bebidas, los refrescos y demás cosas que guardan ahí. Hay tres ventanas grandes, como de un metro cada una. Como el chofer ya llevaba tiempo dejando este hielo ahí, ya era amigo del dueño. pues él sabía con propiedad que esas ventanas daban hacia el refrigerador. Comúnmente nadie se ve ahí, así que por esto mismo se le hizo sumamente extraño ver a personas observándonos a través de estas. Las podíamos ver por la luz que tenía el estacionamiento en la parte de atrás, no por otra cosa. No había luz adentro del refrigerador, pero habían tres personas. Había una mujer en una ventana, un hombre en el centro, en la otra ventana, y otra mujer en la última ventana de la derecha. Nosotros nos le quedamos viendo. Pensamos que tal vez eran trabajadores, pero no traían uniforme. Y el chofer no los conocía. Siempre iba y repartía hielo ahí. También yo.

49:51 Entonces conocíamos a la mayoría de los meseros, bartenders, etc. Aquellas personas tenían una vestidura extraña, parecía que tenían ropas rasgadas y tenían unos rostros que perturbaban a Alex. Eran rostros que solamente se te quedaban viendo, eran rostros como los de un maniquí, pero muy humanizados. Les quiero decir algo, antes de continuar, ustedes han escuchado sobre el estado del valle inquietante, cuando un humano, o sea nosotros, nos sentimos inquietados, incómodos, con cosas que parecen humanos pero no lo son, esto lo podemos experimentar con algunas imágenes, con los robots que le ponen rostros humanos, o incluso con animales que están en cierta postura que no es normal, algo en nuestro cerebro se activa, y empezamos a sentir miedo, bueno, eso fue precisamente lo que sentimos en aquel momento, eran como personas pero con la cara un poco extraña, sentíamos esa incomodidad, como de que no estábamos viendo humanos, sus ojos tenían una forma extraña, además, no pude ver en ningún momento que parpadearan, Mi compañero, el chofer, abrió la puerta y empezó a descargar. Me dijo que no les prestara atención.

51:16 Empezamos a descargar bolsa por bolsa y yo cada vez que iba a la camioneta por más bolsas, era inevitable voltear hacia las ventanas y las veía ahí. Veía a aquellas personas ahí todavía observándome. Hasta que en determinado tiempo le dije a mi compañero, oye, sabes que yo aquí te espero, déjame nada más empujo las bolsas hacia la puerta del refrigerador, para que ya las empiecen a meter. Él se me quedó viendo y me preguntó por qué.¿ Por qué actuaba extraño? Yo se lo dije. Es que esas personas de ahí solamente se nos quedan viendo. Y no sé, me dan mala espina. Terminamos casi a los dos minutos de esta conversación, Alex. No nos faltaba mucho.

52:00 Pero eso sí, mi compañero, el chofer, fue y platicó con el dueño. Y también con otro chico que era como el segundo. Una vez que se saludaron, una vez que todo estaba en orden, el chofer les platicó que había unas personas ahí que se nos quedaban viendo, que no sabían si eran trabajadores nuevos, pero que con todo respeto eso no se hacía, que me incomodaban. Y también, como no diciendo, también lo incomodaban a él. En ese momento el dueño y el chico se quedaron viendo uno a otro. Y le dijeron al chofer que ellos no tenían ningún personal adentro del refrigerador. Solamente la luz activaba cuando metían algo y cuando salían, la luz por sí sola se apagaba. Además, adentro del refri, una vez que la puerta se cerraba, empezaba a refrigerar todo. En cuestión de unos minutos, una persona ya se quería salir. Nadie soportaba ese frío, y que ni se diga al transcurso de horas, una persona ahí encerrada pierde la vida debido a la temperatura baja. Mi compañero no estaba tan seguro de esto. Él les repitió que había unas personas ahí y que nos estaban observando. tanto el dueño como el otro chico fueron y abrieron la puerta yo también me sumé pues quería reclamar Alex no me gusta que me estén asustando además quería encararlos aquellas extrañas personas que se las habían pasado solamente observándome pero cuando el dueño abrió

53:33 el refrigerador no había nadie adentro checamos por un lado, checamos por el otro entre las torres de bebidas no había nadie estaba todo desértico Solamente había una puerta, por la misma por la que habíamos entrado. Así que nadie se pudo haber salido en esa fracción de minutos. La puerta solamente se podía abrir desde afuera. Cada que uno entraba la dejaba asegurada con un gancho. No había manera de que ellos hubieran salido. No había manera de que ellos hubieran salido. de que tampoco estuvieran adentro, tan solo abrir y entrar al refrigerador era un frío, como el de la fábrica, nadie lo soportaba sin una buena chaqueta, y aquellos muchachos que vivimos por las ventanas, vestían con camisas con blusas, no con ropa de frío, salimos de la discoteca, fuimos hacia las ventanas, y ya nos encontraban por ahí observándonos, Nosotros no queríamos quedar como mentirosos, así que le dijimos que nos creyera, que revisara las cámaras, pero en ningún momento las cámaras captan a nadie metiéndose al refrigerador. Pero por suerte, nuestra historia no fue tomada del todo como una mentira. Sino que al checar adentro del refrigerador se dieron cuenta de que había marcas, de que había huellas, precisamente de algunas suelas, sandalias, que se

55:06 encontraban desde adentro, como si estuvieran en una posición observando hacia las ventanas. Desde aquella vez jamás volví a ofrecerme para trabajar en el turno de noche, ni mucho menos para ir a esa discoteca cuando cayera el sol. Buenas noches, mi nombre es Guillermo Isra. Les quiero contar una experiencia que me sucedió en el turno de noche, cuando me encontraba trabajando como tránsito. Esto ya hace algunos años. Me desempeñé como tránsito por eso del año 2002 al 2006. Me movían de diferentes áreas, y casi todas las noches cuando te tocaba el turno de noche. Tenías que hacer algunos retenes en algunos sitios populares, más que nada en los sitios donde era muy común que robaran motocicletas, autos, etc., Los mandaron a ponernos en un puente, un puente entre una colonia y otra. Eran colonias populares Alex, así que creo que uno ya se imaginará. Estuvimos lidiando con algunas personas

56:40 algo violentas y que ocasionaban problemas. Esto no era algo raro del trabajo. Eran solamente cosas que sucedían el día a día. Durante la noche cuando llegábamos, por eso de las 9, esto era consecutivamente, estar checando los papeles, estar checando a las personas, para ver si ningún auto era robado o motocicleta. Pero por eso de las 2 de la mañana a las 5 de la mañana a 4, todo se calmaba. Ya casi no pasaban personas, ni autos, ni motos por aquel puente. Así que podremos decir que nos podíamos relajar un poco. Recuerdo que estábamos platicando, pues éramos cuatro. Dos en un carril y dos en el otro. cuando en eso uno de nuestros compañeros, un tránsito que se encontraba tomando un café, nos señaló y nos gritó, que había una persona en el puente, que nos estaba observando, como estaba todo oscuro, y en aquel tipo de colonias casi no hay luz eléctrica, al menos en algunas carreteras, no podíamos ver con propiedad que era lo que estaba allá, solamente podíamos ver una silueta, Era una silueta de un hombre que se encontraba parado en un extremo del puente. pensamos que solamente era un vago, una persona que a lo mejor estaba en estado alcohólico y que estaba por ahí caminando, que no se nos acercaba porque nos tenía miedo, esto era algo común, nos

58:11 confunden con policías, así que tratamos de no prestarle atención, la verdad es que no queríamos lidiar con borrachos aquella noche, pero después de verlo unos minutos, de reojo de vez en cuando, Vimos que esta persona no estaba borracha, se movía muy bien, no parecía que tambaleara, solamente caminaba unos tres pasos a un lado, luego otros tres pasos al otro lado, mirando hacia el río, por debajo de este puente pasaba un río. de una profundidad tal vez de un metro no era tan grande abajo de este puente había rocas muy filosas el terreno estaba muy escabroso y había monte también a los lados de la nada de un minuto a otro este hombre subió a la barda del puente aquel camión que se para Al carril del vacío, después se sentó sobre este, así que pensamos que se iba a tirar, tenía todas las señas de que este hombre pensaba tirarse, te repito estábamos en lo oscuro así que solamente veíamos la silueta. veíamos como este hombre estaba mirando hacia abajo del puente y con cada segundo que pasaba éste se iba reclinando un poco más enfrente un poco más enfrente para después soltarse sacamos las lámparas y le gritamos hey qué estás haciendo no te tires pero en cuanto lo alusamos álex nos quedamos boquiabiertos los cuatro

59:47 era un hombre en efecto vestía con traje Un traje muy pulido, nada manchado, era un traje muy elegante. Pero lo que más llamaba la atención de este era su cabeza. Era una cabeza humana, o al menos eso es lo que creo. Pero esta se encontraba envuelta en una especie de bolsa negra. o tal vez alguna especie de cuero negro, este estaba cosido, de algunos lados se podían ver las costuras, a lo mejor estaba cosido sobre su piel, no lo sé, el caso es que tenía muy aprisionada la cabeza, nos detuvimos casi al momento que lo vimos, este hombre volteó, Y vimos que tenía un número, un 2, como si se lo hubieran pintado con una brocha de pintura blanca, arriba de aquel cuero negro. No pudimos verle el rostro, pues todo el número 2 acaparaba a este, además la bolsa, no dejaba ver nada, no sabíamos qué hacer. No sabíamos si era una especie de broma, un hombre trajeado con una máscara con un 2 en toda la cara.¿ Qué significaba? No nos acercamos Alex y finalmente este hombre se aventó. Cuando se aventó y lo perdimos de vista, finalmente reaccionamos. Yo y otro compañero fuimos y nos asomamos abajo del puente, mientras que los otros dos iban al otro extremo, donde

1:01:18 estaba la corriente del río. Por si este lo había arrastrado, pero había pasado algo todavía más curioso, más extraño. Y es que cuando se había aventado, no había originado ningún ruido. No escuchamos ese sonido del agua, ese sonido de las piedras, al estrellarse con un cuerpo. No había sonado nada. a pesar de que buscamos en el lugar donde se había aventado a pesar de que mis compañeros estaban buscando por la corriente del río no vimos nada es como si aquella persona hubiera desaparecido en el aire después de estar buscando por unos breves minutos subimos de nuevo al puente y nos movimos del lugar nos pusimos más adelante del puente estábamos en el centro de este en aquella noche y cuando nos mandaban a esa área a pesar de que las instrucciones era ponerse en medio del puente nosotros no la seguíamos no sé qué fue lo que vimos aquella noche no sé si fue un espíritu o tal vez alguna cosa alguna especie de experimento porque aunque suene demasiado loco algunas personas dicen que hay experimentos de los cuales no hablan Aquella cosa no era un espíritu, aquel hombre era otra cosa. Nunca se me va a olvidar ese cuerpo con ese traje y esa bolsa en su cabeza con un número 2, como si este fuera alguna especie

1:02:49 de producto fallido. No importa que me digan conspiranoico. Desde que esto me pasó, creo más en todas esas teorías que dicen sobre los gobiernos. Creo que aquella noche vimos algo que no debemos de ver. Y por suerte, nadie se enteró de esto. Gracias Alex por compartir mi historia. Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Artep Espinosa. Quiero compartirles una experiencia que le pasó a toda mi familia, pero más concretamente esto le sucedió a mi hermano cuando él era muy pequeño. Nos tenemos que remontar para contarles esta historia muchos años hacia atrás, por la década de los setenta, casi los ochenta. En aquella época yo era una niña, tal vez tendría como unos 10 años, y mi hermano era mucho más chico, tendría como unos 6 o 7. El caso es que vivíamos en un pueblo, un ranchito allá de Zacatecas, si bien es conocido que la educación de antes era muy distinta. Tendríamos que decir también que los niños no eran tan protegidos. Y esto lo tengo muy

1:04:24 bien marcado en mi memoria debido a la historia de Oscarsito. Oscarsito era un vecino. Vivía enfrente de nosotros junto con su familia. Tanto el padre como la madre no eran modelos a seguir. Esta señora era terrible con sus hijos. Tenía dos. Oscar y su hermano. Su hermano era mayor. Oscar tenía más o menos la misma edad que mi hermano menor en ese momento. Ambos padres trataban muy mal a sus hijos. No los enviaban a la escuela. Preferían mejor que aprendieran a trabajar que otra cosa. Y a Oscarsito, pese a que tendría como 6 o 7 años, no le gustaba que estuviera jugando. Cada vez que lo veían jugando, lo regañaban.

1:05:12 Lo ponían a recoger verdura, lo mandaban a la simbra. A grandes rasgos lo pueden hacer trabajos para gente más adulta, ¿no? Al menos para un adolescente. Pero Oscarsito siempre veía a mi hermano con los juguetes de madera, con las pelotas que mi madre y mi padre le compraban. Y siempre se preguntó por qué sus padres no lo trataban igual que como mis padres trataban a mi hermano. obviamente siempre que lo veíamos nos causaba mucha ternura lo invitábamos a pasar a nuestra casa mi madre lo alimentaba pues él siempre estaba muy delgado a veces no le daban de comer porque según su padre tenía que ganarse el pan era un padre también terrible Alex esa era una excusa de que todos se tenían que ganar el pan la verdad era que el señor se gastaba todo en la bebida y cuando ya no tenía dinero Le decía tanto a su mujer como a sus hijos que esa semana no se habían ganado el pan. Si le llegaba a sobrar algo, era lo que les daba. En fin, esto creo que sucede hasta los tiempos de ahora. El caso es que en esos años no había tantos programas para apoyar a estos niños. El DIF creo que no existía. Entonces, cada que ponían alguna denuncia, o cada que informaban a las autoridades, estos no hacían mucho, y es más, esto le pasaba factura a los niños, pues los padres se enojaban, y se enojaban con ellos, mi madre y la madre

1:06:43 de Oscarcito se pelearon muchas veces, pues cada vez que Oscarcito llegaba a la casa y jugaba con mi hermano, este traía un nuevo moretón o un pellizco. Entonces mi madre se enojaba y hablaba con aquella mujer, cosa que obviamente recaía en el niño. Pasaron los años y de una manera sorprendente El hijo mayor de este matrimonio falleció. Según sus padres dijeron, había ocurrido un accidente, se había caído de las escaleras, aunque las marcas que este tenía no eran de escaleras. Posiblemente se les pasó la mano y habían terminado con la vida de este niño. El caso es que, desde aquel fallecimiento, la familia se vino abajo, el padre se fue, la mamá también cayó en una depresión que era evidente, y Oscarcito también empezó a no salir de la casa, a quedarse encerrado en su habitación, y cada vez se le veía más delgado. A pesar de que mi madre trataba de ayudarlo, Pasó lo inevitable.

1:07:50 Oscarcito amaneció un día sin vida en la casa. Su madre terminó yéndose también, abandonado por completo aquella casa que se encontraba enfrente de nosotros. Yo en ese tiempo sabía lo que había pasado. También mis padres, pero mi hermano menor, el que era muy amigo de Oscarcito, no lo sabía. Mi madre siempre se lo ocultó. ya que no sabía cómo decirle que su amiguito había partido. Entonces ella pensó en ocultárselo y decírselo una vez que este yo hubiera cumplido de perdido unos 10 o 11 años, la edad que yo tenía por aquel entonces. Mientras tanto le iba a decir que su amigo había ido de vacaciones, que se había ido a otra ciudad, pero que inevitablemente no iba a volver.

1:08:36 El caso de esto, Alex, es que pasan algunos meses y mi hermano es sorprendido en muchas veces dentro de la casa de Oscarcito. Mi madre se la pasaba buscándolo y cuando mi hermano le devolvió el grito, se escuchaba adentro de la casa. Obviamente mi madre se alteraba y le gritaba,¿ por qué estás adentro? Era una casa deshabitada, Alex. Nadie había venido a reclamarla. Mi hermanito salía con una sonrisa y con juguetes y le decía a mi madre que había estado jugando con Oscarcito. Mi madre miraba para dentro de la casa y no veía a nadie. Veía incluso telarañas en la puerta, de los meses en los cuales esta no se había movido. Sabía que adentro no había nadie. Mi hermano entraba a esta casa escalando la barda.

1:09:29 En aquellos años la barda era hecha de piedra. Mi hermano siempre había podido escalarla, entonces la brincaba con facilidad. Mi madre regañó muchas veces a mi hermano, que no era correcto lo que estaba haciendo, que no podía entrar a esa casa, que no había nadie ahí. Mi hermano siempre le respondía lo mismo, le decía no, no hay nadie, solamente está Oscar, es con él con el que juego, no está su mamá, no está su papá, ni tampoco su hermano, pero él está ahí, me pide juguetes y jugamos juntos, pero me dice que no puede salir. Mi madre en ese momento, Alex, dice que le entró un escalofrío al escuchar esto. Barrió a mi hermano todas las veces que lo sacó de aquella casa, hasta que finalmente le dijo,« Ya no puedes entrar a esa casa. Entiéndeme, si las otras personas te ven te pueden regañar o incluso te pueden llevar». No sabía de quién ahora era el propietario. Tal vez la persona que llegara no le gustara que un niño vecino de las cercanías entrara como Pedro por su casa a ese lugar. Después de esta regañada, mi hermano entendió y ya no entró a aquella casa.

1:10:42 De hecho, le pidió permiso a mi madre. Parirse a despedir de Oscarcito, que ya no iba a poder ir a jugar con él. Mi madre y yo lo vimos todo. Mi hermano se acercó a la puerta de aquella casa, una puerta de madera ya gastada, y habló como si estuviera hablando con una persona. Se disculpó y se fue de ésta. Nosotros no sabíamos qué pensar en ese momento. Estábamos muy confundidas. Yo sí llegué a pensar Alex que tal vez mi hermano veía algo que nosotros no podíamos ver. Pero esto me quedó más que claro al pasar unos pocos días. Los juguetes de mi hermano empezaron a desaparecer.

1:11:25 Algo muy curioso, mi madre empezó a buscarlos, ya que eso era lo que ella hacía cuando mi hermano se iba con mi padre, y al notar que estos juguetes ya no estaban, empezó a preguntarle a mi hermano,¿ dónde estaban el resto de sus juguetes?, faltaban pelotas, faltaban caballos, faltaban luchadores de esos de madera. Y él siempre respondía, creo que se los llevó Oscarcito, cuando me despedí de él, que le dije que ya no iba a entrar a jugar, me pidió un favor, y era que si no era mucha molestia que le prestara mis juguetes, yo le contesté que sí, acuérdate mamá, que él no tiene juguetes. Mi madre se quedó sorprendida. En un principio pensó que tal vez mi hermano iba y aventaba los juguetes adentro de aquella casa, pues cuando ella fue y puso una escalera para poder asomarse hacia adentro, pudo ver los juguetes ahí en el patio. Sabía que mi hermano ya no se había metido e incluso ya ni siquiera había salido de la casa. Tal vez solamente corría y los aventaba y se regresaba rápido, pero esto tampoco podría ser porque mi madre explica que los juguetes estaban posicionados como si alguien estuviera jugando con ellos. Los carritos estaban posicionados como si fueran por una autopista. Los luchadores estaban como si estuvieran peleando entre ellos. El caballo también estaba posicionado enfrente de los autos, como si este los estuviera encabezando. Ella empezó

1:12:57 a vigilar a mi hermano y notó que este no salía de la casa. salía a acompañar a mi padre salía a otras cosas pero ya no se acercaba a la casa de oscarcito y sin razón aparente los juguetes de mi hermano desaparecían y lo que era todavía más asombroso algunos juguetes volvían a aparecer ella no se metió por los juguetes ella solamente se asomó y los vio a los dos o tres días la pelota que había visto en el patio de aquella casa aparecía en nuestro patio y como si lo hubieran devuelto, mi madre empezó a hablar con mi hermano, y este le contó, que Oscarcito le pedía juguetes, pero solamente prestados, que él venía y se los ponía ahí, y agarraba otro y se lo llevaba, mi madre para este momento, tenía mucho miedo Alex.

1:13:47 Tanto así que le pidió consejo al sacerdote del pueblo. Este le dijo que solamente podía hacer alguna especie de rezo. Tal vez la almita de aquel niño. No sabía que ya no estaba en este mundo. Tal vez ahora simplemente quería jugar con los juguetes. Quería ser un niño, algo que nunca pudo en vida. Mi madre pasó del terror a la tristeza. pues fue recordando los momentos escasos que Oscarcito estuvo en nuestra casa y de cómo su corta vida fue prácticamente un infierno. Mi madre decidió rezarle, pero ella no lo corría a Alex. Ella le dijo que podía llevarse todos los juguetes que él quisiera, que viniera y los dejara, que se divirtiera, pero que inevitablemente le deseaba que encontrara la luz y que finalmente descansara. Pasaron algunos meses Cuando poco a poco los juguetes ya no se movieron hasta que finalmente se quedaron todos adentro de nuestra casa, mi hermano le dijo a mi madre en una ocasión en la noche que Oscarcito había ido a su habitación y se había despedido. Estaba triste porque su amigo se había ido y que ya no iba a volver.

1:15:02 Desde aquella experiencia, Alex, mi madre se ha vuelto mucho más religiosa, creyente de que todas las almas, a veces cuando tienen algo pendiente, se quedan en esta tierra hasta que logran cumplirlo. Esa fue mi historia. Saludos a todos desde Zacatecas. hola buenas noches alex y buenas noches comunidad mi nombre es maría guadalupe y quiero compartirles mi relato de terror esto me sucedió cuando era niña y me pasó en la casa de mi abuela cuando ésta todavía vivía recuerdo que todos los fines de semana todos los primos nos juntábamos en aquella casa íbamos desde temprano nuestros padres llegaban por la tarde Pero todos iban y nos dejaban por eso de las 9 o 7 de la mañana a veces.

1:16:16 Todos nos poníamos a jugar, mi abuela y mi abuelo, ellos gustosos. Mis abuelos tenían una granja enorme, tenían hectáreas y hectáreas y diversos animales. Entonces, como ya sabrás, nosotros estábamos en la gloria. Jugábamos con los perros, con los becerros y también hacíamos algunos juguitos como las escondidas, los encantados, etc. Mis abuelos tenían un granero. Este granero era enorme también. Creo que fue de las primeras cosas que hicieron en su terreno. Se notaba que le habían invertido mucho. Madera, piedra y demás materiales. Lo curioso de esto, Alex, es que ese granero no era usado. No era usado para lo que se había edificado en un principio. Que era el resguardo de los animales. Caballos, becerros, gallinas, etc. Incluso tenía un segundo piso de madera. Como te dije, era un granero enorme. Y dentro de este solamente ibas a encontrar herramienta, pacas de heno, alimento para los pollos, etc.

1:17:30 Todo lo que ocupaban. A pesar de que lo tenían lleno de todas las cosas que ocupaban día con día, había un enorme terreno del granero que se encontraba vacío. Yo siempre le preguntaba a mi abuela por qué no usaba aquel granero. Y ella solamente se burlaba de mi abuelo diciendo que lo había hecho para las gallinas y que terminó siendo un almacén de herramientas. Después me enteré por qué jamás me dijeron nada. El caso es que aquel granero permanecía abierto la mayoría del tiempo. Una vez que oscurecía, se cerraba rotundamente. Recuerdo que aquel día eran aproximadamente las doce o una de la tarde. Teníamos el sol encima, pero como éramos niños pequeños, poco nos importaba.

1:18:21 Estábamos jugando a las escondidas. A él me tocaba contar y me tocaba buscar a todos mis primos. El granero Alex era un lugar en donde sí o sí al menos uno de mis primos lo utilizaba para esconderse. Y es que debido a la herramienta, a los sacos, era un lugar perfecto. Tenía muchos lugares en donde uno se podía esconder sin ser visto. Entonces era de los primeros sitios que uno buscaba. para aserciorarse de que no estuviera ahí nadie curiosamente teníamos una regla una regla que incluso nuestros abuelos también nos habían dicho podíamos meternos al granero pero no podíamos irnos más adentro de cierta altura Podíamos andar por las pacas de heno, por el alimento de los pollos, por la madera pilada, pero eso sí, no podíamos pasarnos hasta el fondo, donde mi abuelo tenía las herramientas y demás cosas pesadas que utilizaba día con día en la granja. Incluso algunas de estas herramientas, de plano no las utilizaba. Nosotros acatábamos esto, por lo que se me hizo muy raro que cuando entré al granero y empecé a buscar por los lugares donde comúnmente nos escondíamos, vi una sombra, una sombra la cual yo reconocí como la de mi prima Fernanda, ocultándose en el fondo del granero.

1:19:55 Era la misma, solamente que se veía ahí en la oscuridad. A mí se me hizo extraño. Nosotras sabíamos que no teníamos que ponernos más al fondo, pero pensé que como todos los lugares ya eran predecibles, tal vez Fernanda se había ido más al fondo para no ser descubierta. Podía regresar y avisarles a todos que Fernanda estaba haciendo trampa, o incluso decirles a mis abuelos Para que así la regañaran y le advirtieran que eso no se tenía que hacer, pero... Como era una niña pequeña y quería ganar a toda costa, pensé que sería más sencillo seguirla y encontrarla. A final de cuentas, no había muchos lugares al fondo donde ella pudiera esconderse. La seguí, Alex, y di con ella. Estaba hasta el fondo del granero. A esta profundidad del granero no atravesaba ni una pizca de luz. Solamente había oscuridad y la podía ver ahí en la negrura. Estaba parada enfrente, solamente parada mirándome. Le dije, Fernanda, ya te encontré, ya perdiste.

1:21:08 Y también estabas haciendo trampa. Recuerda que no podemos pasar hasta estos lugares. Mis abuelos nos van a regañar. Alex Fernanda. No me respondía. Solamente me miraba. Sin mover un labio. Sin mover ni un solo dedo. A mí se me hizo bastante extraño esto. Y le dije que dejara de jugar. Que ya teníamos que irnos. Que si nos encontraban ahí, nos iban a castigar. Y una vez que terminé de decir esto, Fernanda se me abalanzó, me sujetó fuertemente del cuello y me tiró. Yo empecé a gritar y a llorar, y le decía,« Fernanda, Fernanda, suéltame». A pesar de la oscuridad, Alex, cuando la tuve lo suficientemente cerca pude ver que los ojos de Fernanda eran completamente blancos y que tenía unas facciones en su rostro que daban miedo. Eran unas facciones muy espeluznantes, como entre odio y rabia. Yo empecé a gritar y como pude me logré parar. La tumbé hacia un lado y empecé a correr hacia afuera del granero, entre llantos y gritos. Cuando ya estaba saliendo, mi abuela ya estaba entrando al granero y también enseguida mi abuelo.

1:22:24 Todos mis primos los estaban siguiendo detrás. Cuando mi abuela me recogió y me abrazó, me dijo,¿ qué te pasa, mi niña?¿ Qué sucedió? Yo entre lágrimas le dije que Fernanda me había atacado. Cuando en eso la voy viendo, Fernanda se veía allá a lo lejos, saliendo de la parte de atrás de la casa de mis abuelos. Estaba a muchos metros de distancia, Alex. Fernanda no pudo haber sido... A pesar de haber sido una niña pequeña en aquel momento lo noté. Fernanda venía muy retirada y venía corriendo en compañía de otras dos primas. También se veía asustada y angustiada porque me había escuchado gritar y ahora me estaba viendo llorar. En ese momento no supe qué decir.

1:23:10 Mi abuela me preguntó, Fernanda,¿ Fernanda está allá?¿ Quién te atacó? En ese momento no supe explicarle qué. Le dije que había visto a Fernanda pero que no estaba segura. Fernanda para este momento ya estaba llegando y mis dos primas me dijeron que ella había estado en todo momento con ellas y que no habían entrado al granero que ellas se encontraban entre los botes de basura escondidas que no habían ido hacia ese lado tanto mi abuela como mi abuelo y para este momento un tío que había llegado se metieron a buscar entre el granero para ver si había otra persona o tal vez algún animal pero no encontraron a nadie, simplemente el granero estaba solo, después de esto el granero se cerró y se cerró definitivamente, mi abuelo y mi abuela eran las únicas personas que tenían llaves y que lo abrían de vez en cuando, solamente lo abrían para meter herramientas, para meter alguna que otra cosa, pero enseguida cuando terminaban el trabajo, lo cerraban, de más está decir que a nosotros se nos quedó rotundamente prohibido volver a entrar a ese lugar, cuando crecí Alex y era un adolescente de algunos 14 años, mi abuela me empezó a contar algunas historias de aquel granero, ya no era niña y ya podía saberlas, resulta que cuando mi abuelo hizo aquel granero, lo terminó y empezó ahí a meter

1:24:41 a los animales que habían comprado, entre algunos becerros, gallinas y dos caballos. Lo extraño es que cada vez que anochecía, se escuchaban ruidos dentro de aquel granero. Las gallinas no estaban en paz, cacaraqueaban, aleteaban, el caballo se escuchaba como si lo estuvieran atacando, los puercos que a veces metían también, los becerros... Todo animal que se metía acá al granero no dormía. Mi abuelo empezó a poner trampas. Empezó incluso a vigilar el granero, por si tal vez algún coyote se metía entre la noche, pero nada. Solamente los animales actuaban extraño. la cosa empeoró cuando una mañana abrieron el granero y se dieron cuenta de que una gallina y un puerco se encontraban sin vida a la noche siguiente se repitió por lo tanto sacaron los animales e hicieron por así decirlo algunos experimentos metieron algunos cerdos y la historia se repitió luego lo sacaron y metieron borregos y otra vez lo mismo Un borrego amanecía sin vida, pero sin marcas, sin rasguños, sin mordidas. Solamente había fallecido. A pesar de que mis abuelos hablaron con el sacerdote y vino y bendijo el granero, estos extraños casos no se detuvieron. Continuaron.

1:26:13 hasta que inevitablemente mis abuelos decidieron no guardar ningún animal ahí solamente lo usaban como almacén para guardar algunas herramientas creo que dentro de aquel granero habitaba algo creo que hicieron el granero arriba tal vez de alguna tumba o tal vez de algo que mantiene embrujado aquel lugar por suerte mis abuelos durante el tiempo que estuvieron con vida no les pasó nada malo Pero en definitiva, comprendí completamente a mi madre cuando heredó parte de las tierras de mis abuelos y le tocó aquel granero. Ella mandó a destruirlo por completo. Esa fue mi historia, Alex. Gracias por permitirme contarla. Y saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada.

1:27:14 Gracias por ver el video! Hola comunidad de la cripta, mi nombre es Sariel y Castro. La experiencia que les quiero compartir esta noche viene de mi padre. Aprovecho para decirte Alex que tanto mi padre como yo escuchamos tus videos y nos gustan mucho. Mi padre tuvo una experiencia que quiere compartirles, que de hecho, gracias a esta experiencia, él, podríamos decir, recompuso su camino.

1:27:56 Cuando mi padre era niño, y también parte de su adolescencia, era un chico problema. Pero era un chico problema que ocasionaba muchos conflictos. No le gustaba la escuela, no le gustaban las reglas. Y es más, a pesar de que mis abuelos lo mandaban a la escuela, mi padre me dice... Que la mayoría de los días él se hacía la pinta, se iba con sus amigos a otros lugares, desperdiciaba el tiempo y siempre traía en su mente una idea loca para la edad que él tenía. Es una idea que creo que todos los muchachos... que están en contra de las reglas que son muchachos que solamente les gusta andar en la calle tienen y es algún día irse de su casa mi padre siempre pensaba esto mi padre pensaba que la escuela no era para él pero ojo tampoco le gustaba trabajar mi padre me explica que mi abuelo lo llevaba a las parcelas con el ganado y tampoco le gustaba Él solamente le gustaba perder el tiempo, y fue así como casi todos los días. Se iba de pinta con sus amigos, y a veces llegaba hasta en la tarde noche. Obviamente mis abuelos se los hurtían, podríamos decirlo.

1:29:20 Trataban de enderezarlo, pero mi padre era muy necio. Él ya sabía que siempre lo esperarían con un cinturón en la mano cuando él se retrasaba. Entonces una mañana, como cotidianamente lo hacía, no entró a la escuela. Se quedó de ver con sus amigos en la plaza, y de ahí se fueron a un mirador que queda enfrente de una laguna. A veces se metían a esa laguna, otras veces no lo hacían. En aquel mirador había un barandal de madera. Esta madera estaba muy podrida, pero a pesar de esto... Mi padre tenía la suficiente confianza como para colgarse de este barandal y hacerlo bailar. Se subía a este y se movía de adelante hacia atrás, haciendo que este se moviera. Y no solamente él, sino otros amigos también.

1:30:12 Lo habían hecho tantas veces que ellos pensaban que jamás se iba a caer. Incluso lo hacían durante minutos. Y el barandal ahí aguantaba. Pero al pasar el tiempo, el deterioro de la madera, las lluvias, el calor, todo empieza a debilitarse. Entonces pasó lo que era inevitable. El barandal se destruyó. Justamente cuando mi padre y dos de sus amigos se encontraban arriba de este, mi padre cayó y se fue rodando por todo el terreno empinado. Cuando finalmente cayó, podríamos decir en terreno estable, de frente a la laguna, se pegó muy fuerte en la cabeza, tanto así que se desmayó. Afortunadamente el golpe no fue contra una piedra o contra un tronco duro. Fue contra el pasto, ahí mismo del terreno. Afortunadamente el impacto no pasó a mayores, no hubo hemorragia ni nada. Pero eso sí, cuando se levantó, le dolía mucho la cabeza. Cuando mi padre se fue levantando...

1:31:21 Se dio cuenta que se había desmayado... Y se había desmayado por un largo tiempo... Porque... La caída... Había ocurrido... Por eso de las 10 de la mañana... 11 cuando mucho... Y cuando abrió los ojos... Y una vez que el dolor le dio espacio para pensar y empezar a ver su entorno, se dio cuenta de que ya estaba oscureciendo. El sol ya casi por completo se había ido. Solamente se podían ver ahí a lo lejos, ligeras rayas de este en las nubes. En donde se encuentran es un rancho, Alex. Una laguna, sin alumbrado público, sin nada. se ve muy oscuro y créeme cuando te digo muy oscuro estaba entre el monte entre los árboles y fue en ese momento que empezó a pensar que mis abuelos nuevamente lo estarían esperando con cinturón en mano para justiciárselo y es ahí cuando mi padre dice que se hartó simplemente se dijo a sí mismo que no volvería a aquella casa para que de nueva cuenta lo recibieran con cinturonazos. Entonces, él decidió ponerse en marcha e irse del pueblo, simplemente seguir la laguna y después el río que se soltaba más adelante.

1:32:42 Él en ese momento tendría como 14 años, entonces él pensó que la vida era fácil. Iba pensando que al irse solamente pasaría unos años y ya tendría una casa, tendría empleo, etc. Cosas que uno piensa cuando está enojado. Cuando iba caminando a un costado de la laguna, Mi padre dice que vio a una mujer. Esta mujer parecía que se estaba bañando en la laguna, a pesar de que tenía ropa puesta. Agarraba agua con su mano y se le echaba arriba en su cabellera. Esta mujer ya era alguien grande. Mi padre dice que fácil era una mujer que andaba entre los 70 años. pero era una mujer muy descuidada. Su pelo por completo eran canas. El vestido que traía puesto, lo traía mojado y también muy descolorido. La mujer tenía un extraño aspecto. Su piel se encontraba manchada. Mi padre trató de no prestarle atención, pero esto no se logró una vez que pasó enfrente de ella. Debido a la oscuridad, Alex...

1:33:51 Mi padre vio que en su mano derecha esta mujer estaba portando con lo que podría ser una vara o una rama de un árbol. Al menos él lo vio de esa manera en ese momento. Él pensó que aquella mujer tal vez estaba loca o tal vez estaba limpiando la rama, quién sabe. El caso es que cuando ella se percata de que mi padre se encuentra ahí, caminando a un lado, se detiene y empieza a observarlo. Mi padre trata de apresurar el paso. Para este momento, él todavía no logra pasar y dejarla atrás. Él apenas estaba pasando enfrente de ella. En ese momento la mujer empieza a caminar como para alcanzarlo. Mi padre se detiene y solamente se le queda viendo. En ese momento la mujer se acerca más, como corriendo, o más bien lo que puede correr, porque ella se encuentra dentro de la laguna.

1:34:47 En el agua uno corre más despacio. Cuando mi padre se percata de esto... se agacha y toma una piedra grande, obviamente para amenazarla, y es en ese momento cuando la tiene más cerca que nota, que lo que creyó, era una rama de un árbol. En la mano derecha de aquella mujer,¿ no se trata de tal cosa? La mujer no traía una rama, no traía una vara. Mi padre dice que eso que veía en la oscuridad se trataba de su misma mano. La mujer tenía unos largos dedos extendidos que llegaban hasta la planta de sus pies. Sus dedos estaban muy alargados, casi casi se arrastraban hasta el piso.

1:35:29 En ese momento a mi padre le entró mucho miedo, tiró la piedra y se echó a correr. La mujer, una vez que salió de la laguna, empezó a perseguirlo por la orilla de esta. Mi padre empezó a gritar por ayuda. Empezó a gritar por mi abuelo y mi abuela. En ese momento los quería. Quería que estuvieran con él. De repente dice mi padre que empezó a sentir como una serie de látigos impactaban en su espalda. Aquella anciana, aquella mujer horripilante, lo estaba persiguiendo. Y lo estaba arañando con sus largos dedos, que los utilizaba precisamente como un látigo. levantándolos en el aire y dejándolos caer con fuerza en su espalda, al menos en donde alcanzaba a llegarle. Mi padre siguió corriendo, brincando, tratando de superar la velocidad de aquella mujer, pero parecía que no podía. Mi padre recuerda que en esa edad tenía mucha energía y era muy ágil y a pesar de todo esto no lograba dejarla atrás hasta que en eso escuchó la voz de mi abuela y también de mi abuelo. Lo estaban buscando, mi padre inmediatamente corrió hacia adelante y subió un poco el terreno hasta que se encontró con mi abuela. Mi abuela estaba muy enojada, pero mi padre venía llorando y de inmediato la abrazó. Mi abuelo también venía muy enojado, pero todo ese enojo que senté en mis abuelos rápidamente se disipó.

1:36:58 Y fue entonces cuando entró la preocupación porque miraron la espalda de mi padre y este tenía rasguños. Su playera se encontraba toda rasguñada y su espalda se le podían ver los rasguños e incluso se le podía ver sangre. Mi abuelo de inmediato empezó a buscar qué animal o qué persona lo había perseguido. Mi padre les empezó a contar que era una mujer con unos dedos muy largos que lo había correteado por toda la laguna. En ese momento ellos se fueron. A mi padre no lo reprendieron esa noche. Platicaron con él y después de aquello que le sucedió, rectificó su camino poco a poco. Ya no se hizo la pinta. Empezó a ir al trabajo junto con mi abuelo de buena manera y empezó a valorar todo aquello que le daban mis abuelos. Mi padre que aún me cuenta esta historia hasta estos años dice que lo que lo persiguió aquella noche tal vez fue una bruja.

1:37:59 o tal vez fue alguna especie de demonio, algo con lo que se cruzó aquella noche, y que hasta hoy no ha podido olvidar, al menos le sirvió para enderezar su camino, te mando saludos Alex, y un saludo enorme a todos tus oyentes, gracias por compartir mi historia, un abrazo fuerte a todos, desde Saltillo. Hola Alex, mi nombre es Magdalena Baiberra. Quiero compartirles una experiencia que me sucedió cuando era niña. Yo acostumbraba a visitar mucho el rancho de mi abuelo, allá en el rancho me enseñaba a montar caballos también ponis y me enseñaba los diferentes animales que tenía él tenía trabajadores y cada tanto tiempo recibía ganado nuevo recuerdo que en aquel preciso día estaba esperando un toro tenía que montar las demás vacas entonces todos los hombres se encontraban ahí yo estaba muy feliz arriba de mi poni Un pony el cual ya tenía con nosotros más de tres años, entonces le había agarrado bastante cariño.

1:39:30 Este pony a pesar de ser pequeño era muy listo, me reconocía y también reconocía a mi abuelo. Cada vez que lo veía corría hacia él, mi abuelo le chiflaba. Empezaba a celebrar, este pony y mi abuelo se querían bastante. El caso es que llegó el toro, pero tuvieron un error al pasarlo, la puerta estuvo más o menos abierta ahí, como el animal venía estresado y también venía confundido, intentó salirse por ahí, lo cual resultó, el toro salió y empezó a patalear, yo estaba muy cerca de ahí, por suerte estaba montando mi pony, mi caballo reaccionó de la mejor forma, se alejó inmediatamente, Pero debido a que el toro nos persiguió tal vez por unos dos metros, obviamente mi abuelo iba tras él. Mi poni se asustó bastante, tanto así que empezó a correr sin rombo. Se fue primero por el camino de terracería. Después de esto, se pasó al monte y empezó a correr sin dirección alguna.

1:40:37 Yo en ese momento tendría como 7 años, Alex. Según mi abuelo me había dicho, en algunas situaciones donde pasaba esto, lo más recomendable es que no jalaran a riendas. Puede que el animal aún se estrese más y al final se deje caer en su espalda, como algunos habrán visto en videos. Al final de cuentas son animales, reaccionan por instinto. Así que yo solamente me agarré bien del asiento y esperé a que mi pony se calmara. Paulatinamente esto fue sucediendo. Cada vez mi pony corría menos, corría menos. Hasta que dejó de hacerlo, yo volteé para todos lados y no reconocía nada. Estaba en medio del monte, Alex. No podía ver nada más allá de árboles y uno que otro chivo que andaba suelto. Sabía que seguía cerca, pero no sabía en qué dirección irme y me había confundido. En ese momento yo empecé a llorar. No sabía qué hacer.

1:41:39 Me reconfortaba la idea de que mi pony supiera el camino de regreso. Mi abuelo me había dicho muchas veces que los animales son muy listos, los caballos, los ponis, e incluso las vacas, los toros, los becerros. A pesar de que a veces se iban, a pesar de que a veces se quedaban en el camino, ellos conseguían llegar al rancho, sabían siempre el camino a casa. El caso es que mi pony no se movía, yo lo tiraba de las riendas, y él se movía para donde yo lo ordenaba. Parecía que él estaba esperando mis órdenes, pero yo no sabía para dónde irme. Me quedé montada ahí arriba de él, sin darle ninguna orden, solamente llorando. Después mi pony empezó a moverse. él se dio la media vuelta y comenzó a caminar mientras que yo seguía a lágrima tendida pensé que tal vez el animal no sabía para dónde ir cuando en eso Alex vi que alguien me estaba observando a lo lejos había una silueta de un hombre este hombre vestía completamente de negro y también tenía un sombrero negro Cuando fuimos pasando más cerca de él, pude verlo claramente. Era mi abuelo. Mi abuelo estaba parado ahí entre el monte, solamente mirándome. Inmediatamente le grité, abuelito, abuelito, aquí estoy, pero por alguna razón. Él en ese momento

1:43:09 no hizo nada, solamente se me quedaba viendo. No me chiflaba, no me decía mi apodo. no me llamaba ni siquiera por mi nombre, ni tampoco le chiflaba al caballo, era extraño Alex, él siempre era muy bonachón, él siempre, me procuraba cuidar bastante, traté de tirar las riendas, para que el pony cambiara su dirección y fuera con mi abuelo, pero al momento que nos íbamos acercando, el animal, ya no quiso seguir, de alguna extraña manera mi pony no se quería acercar a mi abuelo, Parecía que le tenía miedo. Simplemente el animal se resistía, giraba de nueva cuenta y se alejaba. Yo me bajé de él. Quería ir con mi abuelo, pero... algo no estaba bien, sentía que aquello tal vez no era mi abuelo, no se comportaba como él se comportaba cotidianamente, aún así me bajé del poni, no caminé hasta donde él se veía, solamente me acerqué, mi abuelo comenzó a acercarse lentamente, caminando de manera errática, no caminaba de una manera normal, caminaba como si le acostara, como si estuviera a punto de desmayarse, inmediatamente me subí de nuevo al poni, Y como si mi pony estuviera esperando, aquella señal de subirme comenzó a correr. Corrió y corrió hasta que llegamos al rancho. Efectivamente, él sabía el camino

1:44:42 de regreso. Justamente cuando estábamos llegando al rancho, vimos a varios trabajadores. Ellos inmediatamente se pusieron en contacto con mi abuelo, el cual ya había salido a buscarme. Mi abuelo no tardó mucho en llegar. Y en ese momento supe que lo que había visto en el campo, entre el monte, no era mi abuelo, era otra cosa. Mi abuelo vestía con una camisa cuadro roja y traía un sombrero color crema. Además, inmediatamente cuando me vio, me llamó. Y también al pony. Mi pony se acercó a él sin dudarlo. Lo acarició. Y también a mí me cargó. Yo no dije lo que me había pasado ese día. Me lo guardé. Solamente se los conté. Años después. Mi abuelo me dijo que tuviera mucho cuidado cuando entrara entre el monte, pues a veces ocurren cosas, cosas extrañas se ven, la mayoría de veces estamos corriendo peligro y ni siquiera lo sabemos. Desde aquella experiencia Alex, y conforme fui creciendo... Le agarré mucho respeto a los pueblos, al campo, porque sé que a veces esas personas viven experiencias que dejarían marcado a cualquiera. Hola,

1:46:23 buenas noches, Alex. Mi nombre es Fabiola. Quiero contarte a ti y a tu comunidad una experiencia que me sucedió, al menos no concretamente a mí, pero sí a parte de mi familia. Mi esposo era propietario de una vivienda que su familia le había pasado por herencia. Esta vivienda era un rancho. Un rancho más o menos grande. Tenían ganado, tenían algunas hectáreas. Era un lugar muy bonito para pasar algunas vacaciones. Y como a mí en algunas ocasiones me llevó, quedé tan fascinada que le pedí que al menos alguna celebración que fuera en torno a nuestra boda. la lleváramos a cabo allá él me sorprendió pues la boda se llevó a cabo en el rancho yo estaba muy feliz Alex aunque me sorprendí de cierta manera Porque mi marido nunca quería ir... A aquel rancho cada vez que podía...

1:47:26 Como te comenté anteriormente... Era un lugar hermoso... Con los animales... Con el aire libre... Pero claro a veces algunos... No saben ciertas historias... Que se tejen... En algún lugar... El caso es que cuando estaba llevándose a cabo la boda... Como ustedes sabrán... A veces quedan uno o dos días... en los cuales los familiares, algunos no se van, y siguen festejando, siguen comiendo. Ya tal vez no como el día de la boda, pero siguen algunos bailes, algunos platillos, etc. El caso es que cuando estábamos haciendo un círculo platicando alrededor de una mesa, mi esposo compartió una experiencia conmigo, una experiencia que nunca me había dicho. Y una vez que contó esta experiencia me explicó el por qué no le gustaba ir a este rancho. Él dice que cuando era niño pasó cerca de 14 años viviendo en aquel rancho.

1:48:26 A él le encantaba. De hecho, era amante de los animales. Sus padres le tenían ciertas prohibiciones, cosas que eran lógicas. Una de ellas... era que no podía salir más allá de los corrales, pues más allá, tal vez podría perderse, o tal vez podría ser atacado con algún animal, solamente le tenían permitido jugar adentro de la casa, y en el patio trasero, más allá, estaba rotundamente prohibido, él cuenta que en una ocasión, se encontraba jugando con, algunos carritos que tenía, se encontraba mirando las vacas, los caballos, los chivos, Cuando en eso se percata de que a un lado de los corrales se encuentran dos niños. Estos dos niños tienen una altura como de algunos 70 centímetros. Es decir, son muy bajitos, pero sus cuerpos no están proporcionados. Esto quiere decir que mi esposo cuenta que su cabeza era muy grande.

1:49:36 Sus cuerpos muy delgados... Y también tenían unos profundos... Ojos negros... A pesar de su... Notable diferencia... Y tal vez algunas personas dirían... Que tenían una apariencia aterradora... Mi esposo explica... Que no sabe por qué... Pero aquellos niños... Le generaron confianza... Cabe destacar que esto le pasó... Cuando él tenía por eso de 5 o 6 años... Acaba de entrar incluso a la primaria Él solamente se les quedaba viendo Y estos niños de igual manera Hasta que en cierto punto Estos niños comenzaron a llamarlo A hacerle una seña con la mano para que fuera Como te repito A mi esposo le dieron mucha confianza Así que se levantó Agarró un par de juguetes y se los llevó Los niños empezaron a conversar con él Le dijeron que tenía una casa muy bonita y que... Si los acompañaba... Podían llevarlo... A un lugar donde había muchos juguetes y muchos dulces... Que los acompañara...

1:50:44 Mi esposo a pesar de que le gustaba la idea... Él siempre ha sido muy obediente con sus padres... Y les dijo... Lo siento pero yo no puedo salir más allá de los corrales... De hecho ahorita... Me estoy arriesgando a que me regañen... A mi mamá no le gusta... Una vez que mi esposo dijo eso, aquellos niños lo tomaron por los brazos y lo jalaron con una fuerza extrema. Para su tamaño, tenían demasiada fuerza. Lo jalaron, tanto así que lo terminaron tumbando. Sus piernas las llevaba arrastrando. Estos niños lo introducían cada vez más y más en el monte, perdiéndolo.

1:51:26 Para este momento mi esposo ya estaba gritando, estaba llorando. Y por suerte, la abuela de él se encontraba cerca. Rápidamente cuando la abuela gritó su nombre, aquellos niños desaparecieron. Simplemente se esfumaron. La abuela corrió, lo alzó. Y mi esposo dice que miró para todos lados, pero ya no vio a aquellos niños. Su abuela le explicó que los que lo habían jalado eran duendes. que ellos acostumbraban a llevarse niños y que también los perdían, que ella jamás fuera más allá de los corrales, pues a veces los duendes están cazando niños. Después de aquella experiencia dice mi marido que no le gustaba ir a aquel rancho, siempre recordaba todo aquello. Yo lo comprendí, pero también pensé, Alex, si te soy sincera, que todo esto era tal vez alguna pesadilla, tal vez algo que había imaginado, a pesar de que explica que su abuela y su madre le curaron las heridas que aquellos niños le habían hecho al rasparlo con la tierra, y las marcas de las garritas que le habían dejado en la muñeca. Pensé que tal vez tenía alguna explicación lógica. No soy una persona que crea en lo sobrenatural. Total, fuimos a aquel rancho varias ocasiones.

1:52:48 Fuimos en la boda. Fuimos un año después como celebración de aniversario. Fuimos después el año siguiente cuando yo ya me encontraba embarazada. Y nos esperamos dos años. Y luego fuimos nuevamente cuando ya teníamos una hija. Después lo transformamos en una tradición. Vacaciones de enero, vacaciones de verano, siempre íbamos y pasábamos cerca de algunos cuatro o cinco días ahí en el rancho. Habíamos contratado una pareja de abuelitos. Eran unas personas mayores, pero que conocían muy bien cómo se movía el rancho. Mantenían la casa limpia y mantenían a otros trabajadores, desempeñándose bien. Cuando llegábamos siempre nos saludaban, y así no estábamos solos. El caso es que, cuando mi hija tendría algunos seis, siete años... Se encontraba jugando.

1:53:45 Después de eso se metió a la casa y me abrazó. Noté que estaba temblando. Yo le pregunté qué pasaba, pero ella no me quiso decir. Traté de sacarle la información, pero ella no quería decirme. Pensé que tal vez algunos trabajadores, no sé, la habían corrido de algún lado para protegerla más que nada. Era una niña muy fisgona, le encantaba acercarse con los chivos, con las vacas. Y a veces los animales no reaccionan de la mejor manera. Luego noté que mi hija me acompañaba a todos lados y también a su padre. Es decir, no nos dejaba ni un segundo solos. Si estábamos afuera, ahí estaba con nosotros. Si estábamos adentro, de igual manera. ya no se perdía como antes, que luego andaba con los conejos, con las chivas. Ahora no, ahora nos pedía que la acompañáramos y siempre estaba a nuestro lado. Cuando habíamos vuelto a la casa, ya no estábamos en el rancho, me platicó que había visto a unos niños ahí afuera de la casa, parados entre el monte, en la noche. los había visto por su ventana y después los había visto por el día. Aquellos niños le hablaban para que fuera con ellos y estos le daban mucho miedo a ella. Me explicó que esos niños lucían de manera diferente. Tenían una cabeza enorme, un cuerpo pequeño

1:55:17 y unos profundos ojos negros con una piel verdosa. A mi marido después de escuchar esto le dio como un ataque y Obviamente trató de tranquilizarse, y lo logró. Él sabía muy bien que esas cosas que lo habían arrastrado aún seguían ahí, y de alguna manera extraña, solamente los niños podían verlos. Después de esto que nos contó nuestra hija Alex, ya no hemos vuelto tanto al rancho, y cuando vamos, solamente vamos nosotros dos, después otra vez fue mi hija, pero esta vez ya no era una niña, ya era un adolescente, de algunos 17 años, le preguntamos por curiosidad, si había visto algo parecido a lo que había visto cuando era niña, y ella nos dijo que no, que tal vez eran cosas que se imaginaba, Pero tanto mi marido como yo sabíamos que eso no era imaginación, que eso solamente está al acecho de los niños, y por eso son los únicos que los pueden ver. Hola Alex, mi nombre es Víctor Rodríguez. Quiero contarte una experiencia que

1:56:51 nos sucedió a mí y a mis amigos. Actualmente ya soy alguien mayor, para lo que me pasó de joven. Ya tengo 58 años y desde muy joven nos pasó algo extraño. Verás, cuando yo estaba por eso de los veintitantos, aún me encontraba viviendo en casa de mis padres. Ellos vivían en un pueblo y y obviamente tenía mis amistades dentro de ese pueblo, teníamos la costumbre de siempre andar en caballos, irnos a pasear por las tardes, los fines de semana, y siempre íbamos a un mirador, y después de ahí, a unas localidades donde había unos salones, ya sea cuando había bailes, había grupos, O también a una plaza de toros...

1:57:39 Para ver los diferentes eventos que se hacían... Teníamos la costumbre de irnos por un camino secundario... Y esto es porque en este camino secundario... Que era de pura terracería, pura piedra... Casi nadie iba... Por no decir que nadie lo usaba... Y era muy relajante Alex... Solamente íbamos nosotros tres... Cabalgando cada uno en su caballo... Platicando de diferentes cosas... Cuando siempre nos encontrábamos en este camino a un hombre, le decíamos Donjera. Cuando lo conocimos, yo tenía 20 y mis demás amigos también, y para este momento él ya era un hombre, pues mayor. Nunca le preguntamos su edad, pero se notaba que ya tenía varios años. Donjera siempre se encontraba a la misma altura del camino, sentado siempre en la misma roca. Siempre se encontraba pelando una naranja, pelando una manzana y siempre que nos veía nos saludaba. Como este camino siempre lo tomábamos al pasar de los días, pues nos lo fuimos haciendo amigo. Así que ya no solamente pasábamos y lo saludábamos, sino que nos quedábamos ahí con él y platicábamos de corrido. me sorprendía todo lo que él sabía, toda la sabiduría Alex, nos contaba cosas de diferentes ejidos, cosas que habían pasado, a veces encuentros armados,

1:59:09 otras veces cosas extrañas, leyendas, y como si esto no fuera poco, Don Jera sabía muchas cosas sobre la revolución. Nos decía dónde había zanjas, nos decía en dónde habían sucedido ciertas batallas, y te lo contaba de una forma que simplemente tenías que creerle, con tanto detalle. En fin, nos encantaba platicar con él. Pasaron los años y siempre nos encontrábamos a Don Jera. Pero algo curioso es que nunca nos lo encontrábamos en el pueblo, solamente en aquel camino. Cuando le preguntamos por qué no iba para el pueblo, él nos dijo que había unas ciertas personas a las que no les gustaba su presencia. Entonces, prefería estar por ahí.

1:59:58 A decir verdad, se la pasaba mejor solo. Que tenía su casa cerca Cultivaba sus cosechas Y esta misma se las comía Además de hacer comercios Con otras personas externas Nosotros supimos en ese momento Que él simplemente no quería relacionarse Con personas del pueblo Y lo respetamos Entonces por esto mismo Jamás le contamos a nadie Sobre Don Jera no queríamos ocasionarle problemas pasaron los años álex y cada uno de nosotros fue abandonando el pueblo cosa que tenía que pasar por ejemplo yo me fui a los 24 a monterrey uno de mis amigos se fue al año siguiente a ciudad de méxico y otro de mis amigos se fue a acapulco pero este ya con 27 años En todo ese tiempo, desde los 25 que me fui, hasta mis 54 años que me sucedió esto, Había ido al pueblo tal vez como unas tres veces, y mis amigos igual. Nos manteníamos en contacto mediante llamadas telefónicas y Facebook, pero un día nos llegó una noticia. Una mujer muy querida en el pueblo había fallecido, nos había notificado, y antes de que fuéramos nos pusimos en contacto. y acordamos de vernos y vamos a aprovechar esto más que nada para reencontrarnos obviamente no íbamos a estar presente en el funeral pero podríamos

2:01:29 llevarle flores a su tumba llegamos semanas después cuando llegamos alex recordamos todo a dónde íbamos cómo nos la pasábamos agarramos unos caballos de unos amigos que teníamos por ahí siempre hemos sabido cómo cabalgar Siempre hemos sabido cómo domar a los caballos, así que esto no era problema. Conforme íbamos recordando cosas, recordamos a este don, don Jera. Nos preguntábamos,¿ Alex seguirá vivo? Pues cuando lo veíamos que estábamos en nuestros veintes... Ya se notaba viejo, pero quién sabe, a lo mejor y sí, a lo mejor aquel anciano era corrioso.

2:02:12 Así que fuimos por ese camino, esperando tal vez encontrarlo sentado en aquella roca como siempre, pero no lo vimos. La roca ahora ya estaba por completo bañada en una especie de tierra de lama. También había césped. Creo que era lógico. Don Ger había fallecido. Pero por lo mismo que nadie lo conocía en el pueblo, pues no nos habían avisado. Así que como último detalle a este amigo que habíamos tenido en nuestra adolescencia y joven adultez, decidimos limpiar la piedra donde siempre se sentaba. Y entonces fuimos quitando la tierra, la lama, trajimos palas y picos y fuimos escarbando. Incluso escarbamos más profundo de donde la tierra comúnmente estaba. Tanto así que llegamos a algo, algo duro, algo pesado, algo que parecía de piedra. Rápidamente nos dimos cuenta que era concreto. Empezamos a limpiar y ahí había una tumba, Alex, una lápida enterrada. Nos extrañó demasiado esto y empezamos a limpiar y vimos al nombre, Gerardo. También vimos su apellido y su segundo nombre, pero los quiero mantener anónimos. Más que nada por respeto a... al difunto.

2:03:39 Lo extraño no era encontrar su lápida en aquel lugar. Lo extraño, Alex, es que al momento de verla, empezamos a limpiar más y más. Pensamos en nuestra mente que a lo mejor alguien había venido y la había puesto ahí, tal vez como señal simbólica. Tal vez no éramos los únicos amigos que había tenido aquel anciano. Y es que era muy resueño, muy platicador. Pero conforme fuimos limpiando, aquí sucedió lo extraño. Y es que, en el número grabado, la fecha de su fallecimiento no fue en los 80, no fue en los 90, ni tampoco en los 2000, cuando nosotros ya no nos encontrábamos en el pueblo. La lápida estaba tallada.

2:04:29 En el número 1932. Era un año en el que ni siquiera nosotros habíamos nacido. Pero ahí estaba. Don Jera. Había fallecido hace muchos años. Muchos años más atrás que cuando lo vimos la primera vez. En ese momento entendimos que, con lo que estuvimos platicando todos aquellos años, no era una persona viva, sino el alma de este hombre que estaba sentado justamente enfrente de su tumba. Y entonces por eso supimos que sabía tantas cosas, de la revolución, de los ejidos de antaño, De todo eso, y más allá de causarnos miedo a Alex, solamente nos sorprendió. Le llevamos una veladora y le dimos un último adiós a ese amigo que tuvimos en el pueblo. A pesar de que cuando fue nuestro amigo, este ya no se encontraba con vida.

2:05:46 Saludos a toda la comunidad, mi nombre es Verónica Correa, mi experiencia es la siguiente, cuando yo tenía aproximadamente algunos 7 años, que te digo, ya fue hace mucho tiempo Alex, acostumbraba todas las noches cuando me encontraba en mi pueblo, a salir en compañía de mi abuelo, Mi abuelo todas las noches iba por sus vacas y sus borregos. Él los llevaba durante el día allá a pastar por los montes lejanos al pueblo, y ahí los dejaba. Las vacas y los borregos son animales muy inteligentes, al menos los de él.

2:06:31 No se dejaba que demás personas los agarraran. ni tampoco que se los llevaran. Y también está decir que tampoco eran animales que fueran brusco con las personas. Es decir, no eran bravos, no perseguían a la gente, ni nada de eso. Y es más, las tenía marcadas. Los habitantes del pueblo conocían muy bien su ganado y sabían que no tenía nada de qué preocuparse. Yo siempre lo acompañaba cuando iba por este, por eso de las ocho de la noche, cuando los animales ya estaban llenos de comer tanto pasto. Yo y mi abuelo nos arreglábamos, él iba en su caballo y yo iba en un potrillo. un caballo que estaba en proceso de crecimiento obviamente... yo lo había atendido desde que era pequeña... así que el caballito...

2:07:18 me hacía mucho caso... y me cargaba con mucha facilidad... ya que yo tenía siete años... prácticamente no pesaba nada... y comenzamos ese viaje como todas las noches... por aquel camino muy solitario... era un camino de terracería... para las ocho de la noche... ya había penumbra total... no había ni un solo faro de luz... La única luz que teníamos era la luz de la luna, pero no nos importaba. Éramos personas de rancho y habíamos crecido con ese ambiente. No nos incomodaba la negrura de la noche. Para nosotros era muy común. Pero una vez que llegamos a donde estaban las vacas y los becerros, que algunos cuantos ya se encontraban pues recostados en el pasto, Haciendo digestión, yo me percaté de algo que era muy inusual. Vi que entre las sombras de las vacas había una sombra que se la pasaba bailando. Era la sombra de un humano, un humano como pequeño. Si te pudiera dar algún tipo de orientación te diría que era una sombra como de una persona que no mediría más de 1.40, pero tampoco menos de 1.20.

2:08:32 pero era la sombra de un humano, para darte más características, era simplemente como una sombra, no podía haber ropa, no podía haber pelo, solamente una sombra, bailando entre las vacas, entre los becerros, entre el monte, yo obviamente se la señale rápidamente a mi abuelo, y se la señale con curiosidad, no con miedo, le dije, mire abuelo, Allá adelante,¿ qué es?¿ Un niño o una persona? Anda entre las vacas.¿ Qué querrá? Mi abuelo simplemente forzó su mirada y empezó a ver por todo el alrededor, pero él no veía a nadie.

2:09:16 Nos quedamos ahí parados como unos 15 minutos y él me preguntaba una y otra vez,¿ a quién ves?¿ Por dónde lo ves? Y yo le respondía, ay abuelito, mire ahí. Pero al parecer él no lo podía ver. Yo no era una chica que dijera mentiras, así que mi abuelo sabía que no le estaba mintiendo. Él simplemente me dijo, voy a chiflarle a las vacas para que ya se vengan, y tú te vienes conmigo atrás. No te vayas adelante. Ellas seguían. Yo tenía la costumbre, Alex, de siempre irme adelante mientras que mi abuelo se iba hasta atrás. Me gustaba dirigir a los animales, a pesar de que estos no lo ocuparan. Ahí me gustaba ir adelante siempre. Así que noté algo rara la actitud de mi abuelo, pero, a final de cuentas, le hice caso. No quería desobedecerlo.

2:10:09 Separaron todos los animales y comenzaron a caminar por aquel camino. Yo me fui con mi abuelo, y cuando estábamos cabalgando, él me preguntó nuevamente,¿ ves aquella sombra? Yo le dije que sí. Aquella sombra que había visto entre el monte, no se había quedado allá. Veía que la persona venía con los animales, igualmente, corriendo de un lado para el otro, incluso dando saltos como si estuviera haciendo algún tipo de baile. Mi abuelo en ese momento me dijo, mi niña, vamos a ponernos a rezar, tú te sabes rezos, ¿verdad? Yo le dije que sí, pero¿ por qué íbamos a ponernos a rezar en ese momento? Él simplemente me dijo con una sonrisa, que era para que no nos pasara nada en el camino, y para darle gracias a Dios de que este día había salido muy bueno en cosas de venta.

2:11:08 Yo le hice caso, pues era muy inocente. Ahora me doy cuenta que mi abuelito me decía esto para que no me alertara, ni mucho menos tuviera miedo. Empezamos a rezar los dos juntos. Y después de un par de rezos, nos quedamos callados y después comenzamos a platicar entre nosotros. Cuando él de nuevo me dijo,« Mi niña, sigues viendo aquella sombra». Yo le dije que en ese momento no, pero cuando pasaron unos minutos, la pude ver nuevamente. Le dije otra vez a mi abuelo, mire, ahí está, ahora está hasta adelante, entre los primeros bueyes que van allá.

2:11:50 Mi abuelo me dijo de nuevo, vamos a ponernos a rezar otra vez, hija, ándale, para darle gracias a Dios. Nos pusimos a rezar nuevamente, Alex, y así llegamos a la casa. Yo sabía que algo extraño había pasado aquel día, pues... Mi abuelo no me dejó ir con él las noches siguientes. Él me decía que simplemente era muy tarde y no quería que me pasara algo allá por la noche. Yo obviamente me sentí muy triste, pero al paso de una semana volví a ir con él. Y esta vez pasó como una noche normal. Yo encabecé a los animales y aquella sombra jamás la volví a ver. Esto quedó simplemente como una experiencia curiosa, pero al pasar los años y preguntarle a mi abuelo sobre esta experiencia que habíamos tenido ambos, en aquel camino, en aquel monte... Me dijo que no me había llevado por mi propia seguridad. Él sabía muy bien que demás ganaderos y también habitantes del rancho decían que por esos montes se veían cosas extrañas. Extrañas apariciones de entes, sumamente oscuros. Algunos otros habitantes iban más allá diciendo que en aquellos caminos y en aquel monte se aparecía el mismísimo diablo. que aquella sombra que vi, probablemente

2:13:21 no era una persona, él simplemente no me quiso alertar aquella noche, y que por los días siguientes, se trajo todo su ganado más para acá, ya no fue ni lo llevó a aquellos montes tan lejanos, en los cuales crecía un pasto muy verde y también algunos secos, que le sirvió al ganado para alimentarse, pero... no importaba, porque cuando tú metías a tu ganado en aquella zona, aquel monte se cobraba una parte de tu ganado. Y bien se lo habían dicho a mi abuelo, pero él no creía en esto. Bastó con la experiencia que viví yo con él, y también que al pasar dos días, dos de sus vacas fallecieron. Que tomó en cuenta que aquellas cosas que se decían de aquel monte... No eran leyendas.

2:14:10 Aquel sitio, verdaderamente, estaba embrujado.