7 Relatos de Terror de Guardabosques para tener pesadillas
0:13 Esta siguiente experiencia viene de parte de Mario Salañez. Mario comienza contándonos lo siguiente, que él en su trabajo, el cual ya llevaba varios años desempeñándose como guardia de seguridad, se escuchan y se ven muchas cosas. Al final de cuentas, estás en la naturaleza. Y pueden pasar varias noches, podrÃamos decirlo, curiosas. Curiosas hasta tal punto que uno se pregunta si lo que vio fue real. O tal vez estaba sugestionado. Tal vez tenÃa miedo. O tal vez tiene alguna explicación lógica que al menos en ese momento, el cerebro y el miedo no te hacen razonar. En una ocasión él se encontraba transitando por un sendero en compañÃa de otro compañero suyo.
1:04 Ambos iban en cuatrimotos. Estas cuatrimotos están diseñadas precisamente para pasar por estos senderos sin ningún problema. Pero cada sendero es diferente. Los senderos son caminos de tierra. Algunos más anchos, otros más cortos, unos más estrechos. El caso es que si bien todos los senderos que se encontraban ahà se encontraban con vigilancia y también con mapas, siempre ocurrÃa uno que otro accidente. Ãl nos cuenta que siempre tenÃan que estar a la expectativa, sobre todo en las noches cuando se metÃan jóvenes, para que estos no se perdieran. Ãl y su compañero tenÃan que hacer estos rondines, ir por aquellos senderos que se encontraban desolados, los cuales ya ni siquiera se utilizaban, pero era preciso ir, Porque no faltaba uno que otro graciosito. Que se metÃa en este tipo de senderos. Para hacer sus retos. Retos tontos. Y muchas veces inapropiados. Ya que varios campistas. Senderistas. Se habÃan perdido.
2:11 Y a veces uno desconoce por. No ir a un bosque. O simplemente por no tener este contacto con la naturaleza. Y es que. Si uno se pierde en un bosque. No hay garantÃa de que lo rescaten. A veces cuando uno se pierde. Es más que un hecho, que ya no estarás vivo para cuando te encuentre. Los caminos en los bosques, aunado a los depredadores y la escasa comida que hay, es la tumba para cualquier ser humano, si no estás bien preparado. Ãl y su compañero iban pensando esto, es más, lo iban platicando. TenÃan que checar muy bien que no hubiera mochilas a la orilla, que no hubiera fogatas donde no debe de haber fogatas y que los senderos se encontraran completamente tranquilos. El caso es que cuando iban en este camino, empezaron a notar algo extraño. Emiliano nos empieza a contar que empieza a sentir miradas y empieza a escuchar ruidos que provienen de diferentes partes del bosque.
3:13 Algo sorprendente, ya que si los ruidos se encontraban en el bosque, significaba que habÃa algo cerca, tal vez algún animal, tal vez algún depredador. Pero como le expliqué anteriormente, estaban moviendo por cuatrimotos y los movimientos se movÃan con ellos. Esto quiere decir que estos ruidos, esta extraña sensación que Emiliano me alcanza a describir, como una mirada, como una especie de mirada de depredador, él la sentÃa. También escuchaba ciertos ruidos que venÃan de los matorrales, de los troncos.
3:55 Hasta que inevitablemente se detuvo Fue deteniendo su cuatrimoto poco a poco Su compañero obviamente notó que Emiliano estaba descendiendo la velocidad Y él también la fue bajando Y le preguntó a Emiliano¿ Qué pasa?¿ Por qué te detienes? Si bien iban muy rápido TenÃan que ir a una velocidad óptima para completar el rondÃn Y Emiliano le dice Creo que alguien nos está siguiendo Se lo dice asà seco incluso arriesgándose a que su compañero le diga que está loco pero su compañero lo toma de la forma más seria posible bastó una mirada solamente esas miradas sinceras que un amigo te da para finalmente su compañero decirle yo también siento la mirada y también estoy escuchando ruidos y esto era algo sorprendente Emiliano no le tuvo que decir nada Ãl solo le dijo lo que él estaba pensando. Entonces, Emiliano no era el único que habÃa escuchado esos extraños ruidos y haber sentido aquella mirada. Empezaron a poner atención en el bosque en ese momento. Con las luces que se encontraban en su cuatrimoto, las desmontaron y empezaron a iluminar.
5:14 Y poco a poco empezaron a ver que habÃa una especie de persona que se encontraba observándolos. Desde lo profundo del bosque, ellos podÃan verlo en la negrura de la noche, pero cuando ponÃan su luz encima de aquella persona, ésta desaparecÃa. Emiliano estaba espantado, sabÃa que esto no era normal, no le habÃa pasado anteriormente, y como si las cosas no fueran suficientemente aterradoras en ese momento, empezaron a ver más sombras, empezaron a ver que se encontraban rodeados. rodeados por el bosque. Entre el bosque habÃa más siluetas, de forma muy rápida se estaban multiplicando según me explica él, y se estaban moviendo, moviendo hacia ellos. Algo que no se explicaba es que cada vez que les ponÃa la luz encima no se podÃa ver nada, como si esta especie de entidad, estas criaturas que habitaban en el bosque, solamente pudieran materializarse en la oscuridad. Y no con la luz... En ese momento...
6:23 Emiliano y su amigo... Su compañero... Guardabosques también... Deciden otra vez montarse en las cuatrimotos... E irse lo más rápido posible de ahÃ... Esta vez ignorando... El kilometraje que tenÃan que seguir... Pero de nada les sirvió... Ellos seguÃan viendo las siluetas... Y a pesar de que éstas no lo estaban persiguiendo... A la misma velocidad de la cuatrimoto... Las veÃan... VeÃan que iban saliendo de entre los troncos... entre las ramas y los arbustos el bosque se encontraba plagado de siluetas oscuras que estaban caminando entre el bosque y que se aproximaban a ellos afortunadamente llegaron a una cabaña y ahà se sentaron empezaron a hablar según me explica Emiliano y se les vino a la memoria algunas historias que algunos campistas habÃan contado campistas que habÃan rentado cabañas cerca de ahà ya que su deber también era custodiar este tipo de cabañas, ya que eran de turistas. Resulta que varias personas les habÃan dicho a los guardabosques que durante la noche, cuando todo estaba oscuro, ellos podÃan ver unas siluetas que aparecÃan entre los troncos de los árboles, entre los arbustos, y ahà estaban, observando desde afuera, De hecho, muchos de estos campistas les preguntaron si ellos los vigilaban
7:53 o mandaban unidades. O tal vez habÃa uno que otro graciosito que iba a hacer bromas, bromas terrorÃficas. De ese tipo cuando se ponen máscaras o quieren espantar a personas, pero no. No habÃa nadie en el bosque, o al menos eso creÃan. Muchos campistas aseguraban ver siluetas oscuras, observándolos, rodeando la cabaña. Solamente por las noches, pero que nunca podÃan ver quién era, ya que cuando les ponÃan la luz, éstos o se iban, o peor aún, desaparecÃan. En ese momento Emiliano se dio cuenta, unió cabos rápidamente. Ãl me explica que hay entidades que toman la fuerza de nuestra atención.
8:40 Hay entidades que no son lo suficientemente fuertes como para manifestarse. pero que nosotros, se las damos, aquellas energÃas, aquellos vampiros energéticos, como son denominados en algunas historias, o con algunos expertos, son estas entidades, que se nutren y se fortalecen, conforme tú les prestas atención, mientras más les des atención, estas toman forma, se hacen cada vez más pesadas, se hacen cada vez más fuertes, y con cada mirada, se vuelven todavÃa más problema para que se vayan Emiliano me cuenta también que él recuerda que aquellas siluetas comenzaron en un principio como leves sombras pero conforme se iban despavoridos completamente aterrados mirando hacia los dos lados pudieron ver como estas siluetas se solidificaban hasta el grado de parecer personas todo concuerda su miedo les daba energÃas Afortunadamente siguieron en su trabajo y supieron que si sentÃan que alguien los estaba observando en algún camino, sabÃan que no tenÃan que prestarle atención, sabÃan que tenÃan que ignorarlo, pues los bosques albergan muchos secretos oscuros, entidades que están más allá de nuestro entendimiento.
10:23 Esta siguiente historia que les voy a compartir proviene de Vanessa Bustamante. A Vanessa esto no le sucedió a ella, pero le sucedió a una persona muy cercana y que quiere mucho, que es su esposo. Su esposo se desempeña como guardabosques. Ãl tiene un horario, a veces de dÃa, a veces de noche. Y algunos turnos resultan más largos que otros. En todo aquel tiempo desempeñándose como guardabosques, él sabe algunas cosas que tiene que vigilar muy bien. Cuando van familias por senderos no muy conocidos. Y claro, cuando va un grupo de jóvenes bastante grande como para hacer problemas.
11:07 Los jóvenes tienen cierta actitud cuando van de camping. Creen que al estar en la naturaleza uno puede hacer lo que sea. llevan cerveza a pesar de que se le dice que no debe de tomar, y llevan otras sustancias como cigarro y otras tantas que creo que, bueno, ustedes más o menos ya se están dando una idea. El esposo de Vanessa sabe perfectamente que cuando hay un grupo muy grande de adolescentes o de jóvenes adultos, tiene que estar vigilando constantemente durante toda la madrugada, ya que estos pueden ser muy desastrosos, E incluso, en el peor de los casos, se pueden perder o hacer un incendio de grandes proporciones. El caso es que cuando él estaba entrando en su turno, le dijeron que precisamente aquel miedo que tenÃa tan constante de aquel grupo de adolescentes, se habÃa hecho realidad nuevamente. HabÃan entrado un grupo de jóvenes y que se veÃa, por las actitudes que tenÃan, que iban a enfiestarse. Se encontraban haciendo camping, Y obviamente se les dijo que mantuvieran vigilado aquel grupo. No podÃan estar ahà con ellos obviamente. Pero de vez en cuando dar un rondÃn.
12:22 Cada hora ir a donde se encontraban ellos. Para ver que no causaran problemas. En el primer rondÃn le tocó ir a él. Ãl fue y vio que los jóvenes. En efecto se encontraban haciendo una fiesta grande. TenÃan botes de cerveza. TenÃan cigarros. TenÃan comida. Obviamente el esposo de Vanessa se bajó y fue a confrontarlos en compañÃa de su amigo y les dijo que no podÃan hacer esto. Los jóvenes se disculparon, les dieron toda la cerveza a los guardabosques o al menos lo que ellos creÃan que era toda, ya que al ser sinceros, ellos pudieron haber ocultado más. Pero el caso es que llevárselos en la camioneta, hacer todo el transporte, de ahà a la policÃa, el papeleo, etc., Era un movimiento muy pero muy grande que llevarÃa varias horas.
13:16 Entonces le dieron otra oportunidad. Si pasaban de nuevo y veÃan que estaban haciendo cosas inapropiadas o que estaban consumiendo cosas inapropiadas que incluso para su edad no estaban permitidas, se los iban a llevar inmediatamente con la policÃa. Los jóvenes entendieron o al menos eso les hicieron ver. El esposo de Vanessa y su amigo se subieron de nuevo a la camioneta y se fueron a seguir dando... el recorrido en esta ocasión habÃan pasado como una hora y media y el esposo de vanessa decidió subirse de nuevo a la camioneta con su compañero para ir de nuevo a ver estos jóvenes a la lejanÃa se podÃa ver que ya no habÃa mucha luz y no se podÃan ver siluetas de ellos bailando o saltando entre la fogata asà que pensaron sorpresivamente bueno tal vez ya se fueron a dormir fue lo primero que pensaron pero al llegar al campamento notaron que varias cosas no tenÃan sentido. Para empezar, las mochilas se encontraban desbalagadas, todas alrededor de la fogata, comida tirada, ropa tirada, pertenencias también. Además, el auto en el que habÃan llegado ahà se encontraba estacionado con una puerta abierta. Ellos fueron, y a pesar de que las señales eran extrañas, se arriesgaron, decidieron no irse con la duda, Y empezaron a husmear un poco. Llegaron hasta las tiendas, las cuales se encontraban abiertas. Y empezaron a gritar. Muchachos. Muchachos,¿
14:52 están ahÃ?¿ Están ahÃ, chicos? Pero nadie le responde. Nadie le responde. Parece ser que las tiendas se encuentran vacÃas. Entonces empiezan a revisar tienda por tienda. Y en efecto, no hay ni un solo joven por ahÃ. Ellos empiezan a ver todo el panorama. Y empiezan a preguntarse, bueno,¿ qué sucedió? Desaparecieron asà como asÃ, de la nada. Y empezaron a checar el piso, que para su buena suerte se encontraba húmedo. Y vieron varias huellas de suelas de zapato, asà como también de pies descalzos, que se metÃan en lo profundo del bosque. Entonces ahà supieron. Los jóvenes se habÃan metido entre el bosque, más allá de lo permitido.
15:36 Rápidamente se comunican por radio y dan la alerta. El esposo de Vanessa junto con su compañero se internan lo más pronto al bosque. Ellos conocen muy bien este. Saben que se tienen que mover con cuidado. Y recuerdan muy bien el camino. Asà que saben cómo volver. Por el camino se encuentran con una chica que está desplomada en el suelo. La levantan y la hacen entrar de nuevo en sÃ. Como que se habÃa desmayado. Esta chica al despertar les dice de manera desesperada a los guardabosques. Algo nos atacó. Algo vino con nosotros y nos atacó. Por favor, por favor, sáquenme de aquÃ, sálvenme. Los guardabosques obviamente se encuentran muy confundidos. No saben qué es lo que esta chica trata de decir. En ese momento ellos solamente atinan a suponer que tal vez los jóvenes habÃan consumido una especie de estupefaciente que los habÃan puesto en ese estado tan deplorable. Estaban imaginando cosas absurdas seguramente, pero la chica decÃa una vez y otra vez que no, que ella no estaba imaginando nada, que algo los habÃa atacado, en serio.
16:50 Y mientras la estaban llevando al claro, donde se encontraba la camioneta, les empezó a contar que ellos se encontraban ahà en la fogata, con música, bebiendo, y en eso apareció un extraño hombre que salió de entre las profundidades del bosque. TenÃa ropa humilde, pero no desgarrada, asà que podrÃa parecer algún campista que se encontraba cercano a donde ellos estaban. Se acercó y se sentó con ellos, con una actitud muy agradable. El tipo emanaba cierta picardÃa y también era muy agradable. En un principio estaba conversando con ellos, pero en cierto punto aquel hombre se transformó en algo...
17:37 Muy aterrador. La chica dice que este hombre solamente en un parpadeo de ojos su cara se transformó. Ya no tenÃa rostro. Ahora solamente era un cráneo cubierto de piel. Su nariz, su boca, sus labios habÃan desaparecido. En ese momento empezaron los gritos. Aquella cosa se levantó y justamente cuando lo hizo mostró una estatura inhumana como de dos metros y medio y también muy alargado de hecho el esposo de Vanessa atina a decir que por como se lo contaba aquella cosa se parecÃa mucho a Slenderman a aquel monstruo de creepypastas que habÃan inventado en internet hace muchos años la chica les dijo que aquella cosa se hirguió y comenzó a perseguirlos haciendo una especie de chiflido que los aturdÃa Cada joven corrió despavorido a una dirección diferente.
18:40 Obviamente después de esta historia. Ambos guardabosques. Me empezaron a pensar. Que estos chicos habÃan consumido algo. Que por las caracterÃsticas era obvio que era Slenderman. Seguramente se lo habÃa imaginado. Que probablemente otro chico se habÃa imaginado a otro monstruo. Otro chico se habÃa imaginado a otro. Etcétera. Los hacen tener alucinaciones. Pero la sorpresa fue que cuando iban llegando. Cada uno iba contando lo mismo. Todos habÃan visto lo mismo. Todos decÃan detalles especÃficos, incluso unos decÃan más que otros. Algunos decÃan que el rostro fue cambiando en cuestión de segundos que pudieron verlo. Uno de ellos incluso dice que lo persiguió y que solamente lo tumbó y que se internó en el bosque. Después de esto, los chicos se subieron a su camioneta y se fueron. Obviamente, llamaron a la policÃa. La policÃa vino para médicos y les hicieron exámenes a los muchachos. Y si bien se podÃa ver por pruebas de aliento, tenÃan alcohol en el cuerpo. Pero este no era suficiente como para producir una alucinación. Se encontraban solamente alegres, levemente borrachos. Además, no tenÃan ningún signo, ninguna señal de que se hubieran metido algún estupefaciente. Todos los chicos decÃan que era verdad lo que habÃan vivido.
20:07 Y hasta hoy, el esposo de Vanessa, quien ha decidido permanecer en anonimato, nos cuenta que han pasado algunos cinco años de eso, pero que jamás ha vuelto a escuchar alguna historia igual de extraña que esta. Aquella criatura que habita en los bosques y que no tiene rostro. Esta siguiente historia proviene de Ãlvaro de la Garza. Ãlvaro nos cuenta una experiencia muy perturbadora que le sucedió hace no mucho, hace aproximadamente dos años. Ãl se encontraba en su turno, era nocturno, TenÃa que ir a vigilar las cabañas. Las cabañas permanecÃan sin vigilancia cada tres horas. Las cabañas que se encontraban puestas precisamente en un claro del bosque. Estas eran especiales para que los turistas las rentaran, las personas que les gusta hacer camping o senderismo. O tan siquiera que quieren tener un fin de semana al aire libre.
21:23 En aquella ocasión, de fin de semana, solamente una cabaña estaba rentada. y esto era debido al pésimo tiempo que se encontraba. HabÃan fuertes vientos, y pese a que no llovÃa, habÃan muchos truenos y relámpagos. Era una tormenta eléctrica. Este tipo de tormentas dificultan a veces tener luces encendidas, tener electricidad básicamente, y esto debido a que como las cabañas se encuentran en un lugar tan alejado, y no están propiamente equipadas para ese tipo de tormentas, a veces les puede ir la luz, al menos por algunas horas. Y teniendo una cabaña rentada, era más que obvio que los guardabosques tenÃan que estar al pendiente de esto. Algunas personas suelen entrar en pánico al escuchar los truenos y no tener electricidad, además de estar en medio del bosque, sin nada alrededor. Ãlvaro recibió la instrucción de solamente ir a checar que todo estuviera bien. Ãl tomó las llaves de su camioneta y condució durante cinco minutos en donde nos cuenta que los vientos eran implacables. Incluso habÃa tumbado algunos árboles que se encontraban a orillas de la carretera. Los truenos no cesaban y se veÃan rayos en todo el cielo de vez en cuando. Al llegar a las cabañas, él vio de inmediato que la que se encontraba rentada,
22:55 tenÃa luz abajo y arriba, solamente en algunos cuartos, posiblemente en el pasillo y en la sala, todas las demás se encontraban apagadas, era algo lógico, ya eran las 3 de la mañana, la familia, aunque no estuviera dormida, ya se encontraban acostados, pero lo que le llamó la atención a él, no fue esa cabaña en sÃ, sino que al lado de esta, se encontraba otra cabaña, ahà a unos cuantos metros, y en esta pudo ver algo, algo que no tenÃa que estar ahÃ, él pudo ver una cara, una cara se asomaba desde la ventana, ahà en la oscuridad desde aquella cabaña, era la cara de una persona, se podÃa ver muy pálida, muy blanca, e inmediatamente, cuando Ãlvaro la vio, le sostuvo la mirada, y aquella cara también, incluso recuerda que parpadeó aquella cara parpadeó e inmediatamente se sumió de nuevo en la oscuridad y bajó la cortina de la ventana habÃa alguien alguien se encontraba dentro de aquella cabaña esto estaba prohibido las personas que rentaran cabañas no podÃan meterse a otras aunque claro meterse a una de ellas era no imposible pero si era algo difÃcil Las llaves las tenÃan los guardabosques. Las ventanas se encontraban con protecciones.
24:28 Y las puertas eran muy duras y gruesas, difÃciles de tumbar. Ãlvaro no se podÃa quedar asÃ. Entonces caminó, agarró las llaves y entró a aquella cabaña. Al entrar no vio ninguna sola luz. Todo estaba oscuro, como si la cabaña estuviera deshabitada. Ãl pensó que tal vez un niño de la familia de al lado... Se habÃa metido por algún pequeño hueco... Pero no... No habÃa nadie... La cabaña se encontraba completamente deshabitada y con las luces apagadas... Ãl habÃa entrado tan siquiera algunos... Cinco metros... Cuando de pronto empezó a escuchar... Unos pasos que venÃan... Desde arriba... En la planta alta... Eran pasos como de alguien... como si se encontrara corriendo de un lado hacia otro. Ãlvaro de inmediato encendió la luz, una más potente que llevaba de mano, y empezó a subir las escaleras. Justamente cuando llegó al segundo piso, empezó a examinar habitación por habitación muy minuciosamente.
25:39 El closet, debajo de la cama, en cada una de las sábanas, en cada uno de los muebles. Le llevó tiempo, pero no pudo ver nada. No habÃa forma de que alguien saliera... Todas las ventanas se encontraban cerradas... Y tenÃan que haber bajado por las escaleras que él habÃa subido... Estaba pensando que era lo que habÃa ocurrido aquella noche... Y simplemente se animó... A alzar la cortina y ver su camioneta... En ese momento pudo ver... Que aquella cara pálida... Ahora se encontraba adentro de su camioneta... Y le guiñó el ojo... Como si fueran amigos... como si se conocieran.
26:22 Inmediatamente Ãlvaro bajó hasta el primer piso, cerró la puerta de la cabaña y fuese su camioneta, pero ya no se encontraba nadie. Algo más extraño es que su camioneta tenÃa seguro. Siempre se les habÃa dicho a todos los guardabosques que cuando se bajaran o se subieran, pusieran el seguro, esto más que nada para precaución, pero esto más allá de causarle confusión, le causó miedo. Ãl sabÃa lo que habÃa visto y sabÃa que aquella misma cara la habÃa visto en aquella ventana y minutos después arriba de su auto. Una vez que desercioró de que la cabaña se encontraba muy bien cerrada, subió a su auto, arrancó y se fue de ahÃ. Después de esto, le contó esta historia a cada uno de sus compañeros y muchos le dijeron, que a veces en las cabañas que se encuentran deshabitadas pueden ver personas, pueden ver siluetas o caras que se ven a través de las ventanas. Esto no saben a qué se deba, ya que nada malo ha pasado en aquellas cabañas, nada que las haga tener una energÃa o fantasmas o entidades. Simplemente es un fenómeno que nadie puede explicar.
28:02 La siguiente historia viene de parte de Salomón Buenrostro Salomón es un guardabosques El cual aquella noche se encontraba en compañÃa de más de sus compañeros Ellos estaban charlando Diciendo chistes, echando carrilla Se encontraban en una hora muy común... Una hora de cena... Les habÃa tocado el turno de noche... Todos se encontraban en la misma cabaña... Estaban degustando su café... Su comida... Y afuera estaba el viento... Se encontraba chispeando también... HabÃa una fuerte tormenta... Que estaba azotando el bosque... En aquella ocasión... Obviamente todos estaban adentro... Y se la estaban pasando muy bien... Y pese a que la conversación... Variaba de diferentes temas... lentamente se fue yendo hacia el ámbito paranormal.
28:59 De pronto muchos de sus compañeros cuenta que empezaron a contar experiencias que les habÃan sucedido allà en el bosque, algunos más en la ciudad, pero lo importante es que muchos habÃan vivido experiencias paranormales en el bosque, pero lo que resaltaba entre todas aquellas experiencias era una que tenÃa cada uno de ellos en donde decÃan haber visto. A un hombre... Con alas... Rápidamente salió la leyenda del hombre polilla... Esta leyenda es muy popular... Trata sobre un hombre con alas... Que se lleva a las personas... Que a veces... Habita sobre bosques... Pero también que se le puede ver en ciudades...
29:40 O pequeñas comunidades... Prácticamente encontrártelo... Es una sentencia... Si bien muchos habÃan dicho... Que se habÃan encontrado... ciertas aves muy grandes con alas otros decÃan que habÃan visto a un hombre con alas la experiencia de Carmelo uno de sus compañeros le llamó mucho la atención a Salomón Carmelo dice que él se encontraba transitando por uno de estos senderos él con su caballo cuando de pronto escuchó ruidos eran gritos uno de un hombre y otro de una mujer En ese momento Carmelo acudió, empezó a cabalgar con su caballo y llegó finalmente al lugar donde se encontraban aquellos gritos.
30:32 Se encontró con dos jóvenes que estaban desplomados en el suelo, con caras de terror absoluto, como si hubieran visto al mismo demonio. Carmelo se bajó de su caballo e intentó levantarlos, pero los chicos como que estaban algo oÃdos, como que no reaccionaban. Incluso decÃa que no parpadeaban. TenÃan la mirada fija hacia arriba. Los chicos no podÃan dejar de ver hacia arriba. Por alguna razón tenÃan la boca abierta y seguÃan temblando. En ese momento Carmelo pensó que les estaba dando alguna especie de ataque. Pero de pronto los chicos le dijeron. Arriba, arriba está él. Carmelo en ese momento volteó.
31:21 y vio que entre las ramas de los árboles, se manifestaba algo, algo abrÃa sus alas, y se posaba encima de uno de aquellos troncos, él tomó su luz, y lo apuntó, Carmelo dice que lo vio, lo vio claramente, era un hombre, o bueno, era algo con la forma de un hombre, todo lo demás, parecÃa animal, era humanoide, Su cara parecÃa la de un pájaro, pero todo su cuerpo parecÃa el de un hombre con dos grandes alas de polilla encima de su espalda. Aquella cosa alzó vuelo y se fue. Carmelo rápidamente agarró a los dos chicos y se los llevó. Llegaron como pudieron a la estación y le contaron a los que estaban ahà a su superior lo que habÃa sucedido e incluso Carmelo Reforzó la historia que los chicos le dijeron a los guardabosques... Que ellos iban caminando cuando de pronto... Algo los habÃa atacado...
32:31 Un hombre... Que era mitad pájaro... En un principio los guardabosques no le creyeron... Pero... Con el testimonio de Carmelo... Les tuvieron que creer... Salomón dice que él estaba escuchando esta historia... Con mucha atención... Y le prestó también atención a sus demás compañeros... Nadie decÃa nada... E incluso algunos... TenÃan la mirada hacia abajo... Ãl preguntó...¿ Hay pruebas de aquella historia? Carmelo dijo que no... Que solamente su palabra... Pero otros dos guardabosques... Les dijeron... SÃ... Al menos de palabra...
33:11 Porque nosotros sà supimos de aquella noche... Tenemos el mismo tiempo que Carmelo trabajando aquÃ... Y sà supimos... Sobre los chicos que habÃa encontrado... Y si supimos sobre aquella historia, el ambiente dentro de la cabaña se puso todo tenso. Y después de platicar, tuvieron que seguir con los turnos. Salomón salió de la cabaña, dispuesto a hacer su rondÃn como todas las otras noches, junto a su compañero. En eso de pronto, cuando iban caminando, platicando de otra cosa completamente diferente... Ambos empezaron a sentir como algo con alas estaba aleteando encima de ellos, algo que los iba siguiendo.
34:02 En ese momento Salomón alzó la mirada y no pudo ver nada, pero cuando su compañero alzó la lámpara e iluminó las ramas, ambos llegaron a la conclusión que lo que vieron fue una especie de hombre con alas. que salÃa volando de entre las ramas, ellos solamente lo vieron, por unas fracciones de segundo, les causó el suficiente miedo, como para irse corriendo en ese instante, hasta hoy es fecha que dice Salomón, que no sabe si lo que vio fue real, o tal vez estaba sugestionado, por la historia de Carmelo, pero que lo pudo ver muy claro, aquella cosa, como se postraba y salÃa volando, Ãl cree que su mente no le pudo haber jugado una broma, al menos de manera tan clara. Ãl sabe muy bien que lo que vio aquella noche fue una cosa extraña, que tal vez en aquellos vientos se encontraba transitando por aquellos senderos, buscando alguna vÃctima. Por suerte, ellos no la fueron.
35:14 Hay muchos relatos criptomaniacos sobre los encuentros con el hombre polilla. De hecho, a lo largo de la historia de este canal, fácilmente podrÃa encontrar un maratón de estos relatos. Si bien para algunos es una simple leyenda, para otros es una historia a la cual le debes de temer. Los digo con esta reflexión. Todas aquellas historias que escuchamos sobre estas criaturas...¿ Creen que son inventadas?¿ O creen que al menos tienen una base? Es decir, para dar especificaciones de algo como el hombre polille y demás criaturas, primero se tienen que observar.¿ Y cómo es posible que personas de diferentes puntos del mundo hayan dicho verlo? Algo muy extraño. Espero sus comentarios abajo en la caja. Seguimos. La siguiente experiencia viene de parte de Osvaldo MartÃnez Osvaldo nos cuenta una historia que a él le dejó pensando bastante sobre ciertas cosas que suceden en el bosque a veces sin ninguna razón aparente
36:47 él se dedica a ser guardabosques él tiene que recorrer todos los senderos por más estrechos que estos sean y también tiene que dar solución a ciertos problemas que ocurren ciertas cosas que los campistas y senderistas ven a lo largo de su camino en una ocasión él nos dice que un sendero que era muy poco concurrido pero al final de cuentas si tenÃan ciertas personas que pasaban por ahà se tuvo que cerrar Era un sendero que llevaba tiempo abierto. Jamás habÃan tenido problemas. Asà que los guardabosques se sorprendieron cuando una familia completa, el marido, la mujer y dos niños, salieron despavoridos de este. Y querÃan una explicación, además también ocupaban ayuda. Salieron muy alarmados, gritando de un lado para el otro, como si hubieran visto algo. El padre era el que estaba un poco más centrado. pero su cara daba a entender que habÃan visto algo horroroso, el padre explicó que él y su familia se encontraban caminando por aquel sendero, eran cerca de las 3 de la tarde, cuando de pronto ocurrió algo extraño, esta familia llevaban dos perros de la raza Doberman, estos perros se encontraban muy bien entrenados, no atacaban a las personas, eran muy cariñosos,
38:18 pero eso sÃ, Cuando veÃan algún otro animal, un animal salvaje, pues alertaban a la familia. Empezaban a gruñir o también a ladrar. Esto les servÃa cuando veÃan algún depredador. La familia y los perros se encontraban paseando por aquel sendero, cuando de pronto los perros se detuvieron. Pero se detuvieron en seco, casi casi jalando la cadena del padre. Los perros estaban completamente tiesos, en posición de combate. con las orejas levantadas y mirando hacia un lugar en concreto. Cuando los perros detectan algún tipo de animal, obviamente por la maleza y por las ramas de los árboles, pues ellos no la pueden ver con propiedad, asà que ven para un lado, ven hacia el otro, pero en aquella ocasión los perros se encontraban viendo fijamente un punto en concreto, como si pudieran ver algo que la familia no podÃa ver en esa ocasión. El padre de la familia, Comenzó a hablarles, más que nada para tranquilizarlos, pero los perros seguÃan gruñendo. Solamente gruñÃan, no ladraban y se hacÃan para atrás.
39:28 Los perros empezaron a ponerse tÃmidos, como que algo estaban viendo que los ponÃa temerosos. Incluso se empezaron a hacer del baño mientras gruñÃan. De pronto, entre la maleza, toda la familia empieza a ver que algo está saliendo. algo de una estatura pequeña, y conforme va saliendo, van entendiendo de qué se trata. La familia alcanza a ver que está saliendo una niña con un vestido blanco de entre los arbustos de aquel bosque. Aquella niña, si bien su apariencia es normal, la familia dice que tenÃa una vibra extraña. ParecÃa una niña normal, pero daba miedo mirarla. TenÃa una cara inexpresiva, tenÃa unos ojos profundos, y una piel muy blanca como el marfil los ojos estaban ennegrecidos las venas se le podÃan ver en su rostro algo verdosas aquella niña no pronunció ni una sola palabra solamente se les quedó viendo la madre al tener digamos más técnica con los niños trató de apaciguar la situación diciéndole nena¿ dónde está tu familia?¿ te perdiste? pero la niña no le contestaba Solamente los estaba viendo. En ese momento, la niña sonrió y mostró una sonrisa muy perturbadora. Aquella niña no tenÃa dientes, pero no era la boca como de una
40:59 anciana sin dientes. Era algo peor. Era como un hueco negro su boca. No alcanzaban a ver la garganta, ni siquiera algo de piel o músculo adentro de esta, ni siquiera una lengua. Cuando sonrió solamente mostró un abismo negro que era su boca. Los perros se intimidaron tanto que salieron corriendo. El padre en este momento no los estaba agarrando con la suficiente fuerza para detenerlos. Los perros se fueron, se les afaron de las manos. Aquella niña solamente se rió mientras los perros se iban y se metÃan en lo profundo del bosque. Toda la familia dijo que aquella niña simplemente se evaporó en el aire. Ellos vieron como poco a poco y en fracciones de segundos, su cuerpo iba desapareciendo y se iba uniendo a las ramas a los arbustos. Con esto bastó para que los niños empezaran a llorar. La madre los tomó y se fueron corriendo de vuelta. El padre iba atrás, checando que aquella cosa no se acercara. Ya no vieron nada malo, pero con eso bastó. para ya no querer entrar a aquel sendero...
42:14 la familia solamente querÃa sus perros de vuelta... eran parte de la familia... los querÃan mucho... y aparte cada uno de aquellos perros... ya llevaba más de ocho años con ellos... entonces eran unas mascotas muy queridas... según cuentos Baldo les contaron esto... y algunos guardabosques no les creyeron... si bien hay ciertos caminos que están... podrÃamos decir... embrujados un sendero que ya lleva abierto años... Es muy poco común que ocurran cosas extrañas ahÃ... Más allá del encuentro con algún animal salvaje... Pero... Una entidad paranormal... Eso no habÃa ocurrido...
42:55 En fin, se dio la alerta... Osvaldo y sus compañeros... Se pusieron en marcha... Pasaron tres dÃas completos... No volvieron a encontrar a aquellos perros... Les dieron muchas señas... El color de su pelaje... Sus orejas... sus correas pero no pudieron encontrar nada ni siquiera las cadenas de estos era como si a los perros se los hubiera tragado la tierra habÃa pasado más de una semana tal vez como unos 13 dÃas Osvaldo se encontraba caminando por aquel mismo sendero ya que habÃan recibido instrucciones que si bien el sendero iba a estar cerrado para todo el público los guardabosques tenÃan que seguir caminando por este y por qué Bueno, porque algunos jóvenes, siendo pues jóvenes, queriendo sentir adrenalina, se meten en estos caminos prohibidos. Y también por si los perros salÃan por este sendero, poder entregárselos a la familia.
43:57 Pero ya habÃan pasado muchos dÃas. Y en aquella noche Osvaldo se encontraba caminando por aquel sendero, cuando de pronto, entre la oscuridad de la noche, empezó a ver algo que salÃa. Dentro del monte. Ãl detuvo su cuatrimoto. Y apuntó para iluminar aquello. TenÃa su linterna muy bien sostenida. Cuando empezó a ver. Que era un perro. Un perro era el que estaba saliendo por un lado. TenÃa todas las caracterÃsticas que la familia le habÃa dicho. Las orejas. El pelaje. La raza que era Doberman. Pero algo no concordaba. Aquel perro no se veÃa normal. TenÃa los ojos rojos.
44:40 y unos colmillos muy grandes, los cuales sobresalÃan de su hocico, por este hocico caÃa mucha saliva, como si este tuviera algún tipo de rabia, el perro solamente lo miraba, y le gruñÃa, Osvaldo lo pensó detenidamente algunos minutos, sabÃa que no habÃa manera, que pudiera subir aquel perro a la cuatrimoto, se notaba que era agresivo, se notaba, que era un perro del demonio, decidió dar la media vuelta con mucha cautela, y una vez que le dio la espalda a aquel perro, apretó el acelerador, y salió, dando la velocidad máxima de aquel sendero, dejando aquel perro atrás, Osvaldo para terminar esta historia, me dice que, él nos explica, como es que un sendero, una parte del bosque que era muy segura, simplemente de un tiempo para otro se volvió la parte más tenebrosa, la parte más lúgubre y la parte en la que muchos guardabosques no querÃan meterse, sabÃan que habÃa algo malo ahÃ, sabÃan que habÃa una entidad paranormal acechando en aquel camino, simplemente apareció de un dÃa para el otro, aquel espectro ahora gobierna aquel sendero y cualquier persona que entra ahà puede convertirse en su próxima vÃctima. Esta siguiente experiencia viene
46:31 de parte de Carlos Ignacio. Carlos es una persona a la que le gusta mucho vivir haciendo ejercicio. Le gusta el gimnasio, le gustan las caminatas, le gusta la escalada. Y también,¿ por qué no? Le gusta la naturaleza. Subir cerros, subir sierras, montañas e incluso. Es una persona a la que le gusta mucho la actividad fÃsica. Y obviamente, al tener este hobby, pues conoces a muchas personas de las cuales también gustan de esto. igual también cuidadores de ciertos lugares. Es por esto mismo que Carlos conoció a varios guardabosques, los cuales sabÃan sobre ciertos caminos los cuales nadie transitaba, caminos muy bellos con grandes panoramas, pero también le contaban historias que a más de uno le pondrÃan los pelos de punta. En una ocasión cuando Carlos se decidÃa a hacer senderismo por la mañana, Y en compañÃa de un guardabosques.
47:37 Los dos iban caminando. TenÃan buena condición. El guardabosques tenÃa que llegar a una cabaña. La cual se encontraba en un puesto de vigilancia. Mientras caminaban por aquel sendero. La plática se fue tornando. De una forma a otra. Hasta que lentamente. Se tornó en las leyendas. Que se contaban adentro del bosque. Este guardabosques le dijo. Si vas caminando. ya sea de dÃa o de noche, y te encuentras con tiendas de acampar, pero que no hay nada alrededor, o sea, no hay comida, no hay mochilas, no hay un auto, no hay señales de que alguien esté por ahÃ, jamás te acerques. Esas tiendas, por regular, siempre albergan espÃritus.
48:28 Carlos en ese momento se le quedó mirando y le preguntó, a ver,¿ pero cómo crees¿ Cómo está eso que de espÃritus? Me podrÃa explicar mejor. El guardabosques le dijo, mira muchacho, hace algunos años, cuando yo me encontraba en este mismo bosque, estaba dándome rondÃn por eso de las dos de la mañana. Iba en mi camioneta, cuando de pronto vi unas tiendas que se encontraban a un lado de la carretera. No era un lugar propio para tener tiendas, no estaba prohibido, pero creo que quedaba más que claro. Me tuve que detener e inmediatamente vi algo que no era normal. Las tiendas se encontraban puestas, pero no habÃa nada de pertenencias.
49:14 Solamente eran puras tiendas. Pensé que tal vez las personas que las habÃan puesto, las habÃan puesto ahà y se habÃan regresado, que no tardaban en llegar. Tal vez se habÃan regresado por más cosas, por algo de comer, etcétera. pero se me hacÃa raro que las hubieran dejado sin vigilancia. Además, eran tres tiendas, asà que por lo mero eran tres personas las que se encontraban ahÃ. Me detuve. Estuve en mi camioneta, recargado, varios minutos, pero nadie llegaba. Simplemente estaba la luz de la luna, dándome la suficiente iluminación para poder seguir viendo aquellas tiendas, y al pasar máximo una hora, me tuve que decidir. TenÃa que ir a aquellas tiendas y abrirlas Para asesorarme que al menos estaba alguien ahà Poco a poco como me iba acercando Pude ver que estas tiendas se estaban moviendo HabÃa alguien ahà Además también habÃa como un tipo de iluminación pequeña PodÃa ver sombras que se movÃan Como que se encontraban jugando Me acerqué a la primera tienda y pregunté Disculpen, no pueden estar aquà Están muy cerca de la carretera Por favor PodrÃan mover su campamento un par de metros... Si quieren yo les ayudo... Soy el guardabosques... Esto lo dijo obviamente sin abrir la tienda... Lo dijo por fuera... No podÃa ver a las personas adentro... En ese momento... El guardabosques empezó a escuchar un canto... Un canto de niño... Como si
50:48 este estuviera rollando... ProvenÃa de aquella tienda... Por las sombras que él podÃa ver... Imaginó que tal vez... Se trataban de un par de niños... que se encontraban ahÃ, empezó a gritar en ese momento el guardabosques, disculpe,¿ quién es el adulto aquÃ?, necesito que me respondan, gritó con la esperanza de que tal vez, se tratara de alguna familia, pero nadie salÃa, al ver que nadie salÃa, tomó la decisión de abrir la tienda, de correr el cierre, solamente para darse cuenta, que la tienda se encontraba vacÃa, Segundos antes habÃa visto las sombras y habÃa escuchado el canto de un niño provenir de ella. Ahora se encontraba vacÃa y con algo de basura adentro. Se notaba que aquella tienda tenÃa mucho tiempo de no usarse. Inmediatamente se subió a su camioneta y se fue de ahÃ. Esta historia se la contó a Carlos. Y Carlos se agarró a pensar sobre esta, sobre los caminos que se encuentran. pero no echó el consejo ni la historia en saco roto, lo siguió al pie de la letra, él sabÃa perfectamente de un adelante, que si volvÃa a ver, alguna especie de tienda, o alguna especie de campamento, y que si este no tenÃa ningún tipo de pertenencia, serÃa mejor que no se acercara, porque en algunas ocasiones, los espÃritus habitan lugares,
52:21 que anteriormente, habitaron los vivos, Esto dicen que es por un tema de energÃas. Hay algunos espÃritus que simplemente no se van al cielo en el infierno, sino que solamente están aquÃ, penando, en ciertos lugares, que dejamos nosotros, los que tenemos vida, todavÃa. El primer relato viene de parte de Ramiro Irapuerte. Ramiro me hace llegar una experiencia que le sucedió a él mismo. Esta experiencia data de hace aproximadamente unos 5 años atrás. Ramiro, al igual que muchas otras personas que son perfeccionistas en sus trabajos, a él no le gusta tener un desorden, llegar y hacer un desorden.
53:22 Le gusta tener un protocolo y unas reglas que si bien no se las impone el trabajo, él las tiene. Está el caso, por ejemplo, de que a él le gusta tener su uniforme bien, las pilas donde van, siempre todo su equipo bien acomodado y listo para cuando se requiera hacer un patrullaje o un rondÃn como nosotros los conocemos. Pero claro, el rondÃn en estos bosques no se hacen a pie. Los bosques son muy grandes y en estos caminos no hay casi luz durante la noche. También se tiene que decir que los bosques cambian mucho su apariencia en comparación con el dÃa que con la noche. Algunos le tienen un miedo rotundo a los bosques cuando el sol se oculta finalmente. A Ramiro le tocaba siempre hacer una ruta. y esta ruta siempre la hacÃa con ayuda de su cuatrimoto. Cada quien tenÃa la suya, pero a veces sus compañeros tenÃan ciertos deslices. A veces uno se apoyaba con otro, agarraba garrafas de gasolina, etc. Como ya expliqué anteriormente, a Ramiro le gusta tener todo en orden, y todas las noches a él le gustaba revisar que tanto la cuatrimoto como las garrafas de gasolina, fueran llenas al tope. Y si es que no tenÃan gasolina, él
54:53 iba y la llenaba. Al cabo, él tenÃa un compartimiento especial para gasolina, el cual siempre tenÃa. El caso es que llegó un dÃa en el cual Ramiro, asà como a nosotros nos puede pasar cualquier dÃa, pecó de tener mucha confianza. Pecó de no hacer aquello que siempre hacÃa todas las noches, revisar. Ãl hizo confianza al ver que las garrafas estaban donde las habÃa dejado, ahà trepadas arriba de la cuatrimoto en ese compartimiento, y él pensó que estaban llenas. Y entonces se fue. El tanque de gasolina de la cuatrimoto no estaba lleno. Estaba como un cuarto por arriba de un cuarto. Ãl no tenÃa ningún apuro por esto. Ãl sabÃa muy bien que con esa gasolina bastaba y sobraba para ir a hacer todo el rondÃn.
55:44 pero no contaba con algo, y es que hace dÃas habÃa llovido, el camino por el cual él tenÃa que transitar, habÃa mucho lodo, tenÃa muchos charcos también, en donde uno puede caer, e incluso si iba una cuatrimoto, esta se puede atorar, y esto mismo le ocurrió a Ramiro, después de que la cuatrimoto se atoró, Ramiro tuvo que acelerar muchas veces hasta lograr sacarla, Y finalmente cuando lo hizo, en todos esos arrancones, gastó gasolina de más. Por lo que antes de llegar a la siguiente base, que ellos le denominan asÃ, a las casetas de vigilancia, decidió detenerse un poco y rellenar el tanque con las garrafas que tenÃa.
56:34 Se encontró con la sorpresa de que estaban vacÃas. Un compañero suyo las habÃa agarrado, habÃa puesto otras en su lugar. etcétera, ellos sabÃan que Ramiro siempre verificaba, pero esa noche no lo hizo, Ramiro echando maldiciones al aire, maldiciendo incluso a sus amigos y a sus compañeros, no le quedó otra cosa que seguir caminando, y caminó y caminó hasta llegar a la siguiente caseta, pero por el camino se encontró con algo, el camino no iba a ser corto, iba a ser muy largo, él sabÃa que caminando iba a tardar como unos 40 minutos o 50 minutos, caminando solamente, no iba a empujar la cuatrimoto, solamente la empujó y la hizo a un lado, para no ocasionar ningún accidente con otra moto que viniera, ya sea de un extremo o de otro, pero tenÃa que seguir caminando, caminando en la absoluta oscuridad de aquel camino del bosque, y si bien él no tenÃa miedo, sà estaba a la expectativa miraba para todos lados y fue en ese momento que vio algo él vio como entre los árboles estaba moviendo algo algo muy parecido a lo que vendrÃa a ser una sombra él pensó que tal vez serÃa algún animal un animal pequeño pero no Ramiro empezó a ver que era la sombra de una persona y esta sombra no venÃa sola parecÃa
58:07 estar acompañada porque Ramiro también veÃa, que atrás de aquella sombra, y entre otros árboles, y entre otros arbustos, que también se estaban moviendo, no por el aire, sino porque algo estaba caminando entre ellos, se estaban acercando a él, Ramiro, para su mala suerte, habÃa dejado la lámpara en la cuatremoto, que ironÃas de la vida, una persona que trata de hacer todo a la perfección el dÃa en que comete un error, como si el destino lo estuviera castigando, hace que esto sea una reacción en cadena, que haga que cometa más y más errores, pues no se ve llevado la lámpara, Ramiro voltea de un lado, voltea hacia el otro según me platica, y me dice Alex, empecé a ver sombras caminando entre los árboles de ambos extremos, y no era una sombra, ni dos, ni tres, eran varias, personas caminando ahÃ, eso es prácticamente imposible, no hay sendero, no hay camino, no hay una manera en la que alguien camine por ahà libremente, aquellas personas parecÃan caminar, como si estuvieran caminando por una banqueta, sin topar con los árboles, sin topar con las ramas, y lo que era aún más preocupante, era que se iban acercando hacia él, Ramiro
59:39 en ese momento no aguanta más y se echa a correr, corre y corre, incluso se cae y se levanta y vuelve a correr, hasta llegar a la siguiente caseta, no encontró a nadie para su mala suerte, pero se encerró en esta, y en lo que estaba agarrando alguna radio, para comunicarse, él según nos explica que, debido a la magnitud del bosque, Y a lo grande que eran los árboles Los radios no servÃan O al menos no uno de esos radios que uno se puede llevar Necesitan radios especiales con una potencia muy pero muy precisa Entonces los guardabosques se comunicaban por radios Que se encontraban en las casetas Ramiro trató de sintonizar con alguien Pero no pudo hacerlo Ãl me explica lo siguiente Que mientras estaba asà tratando de sintonizar algo que alguien le contestara pues solamente se escuchaba ruido blanco del otro lado, empezó a escuchar como en la puerta de la caseta, empezaban a pegar, pero no a pegar como si fuera un puño, empezó a pegar como si fueran palmas, como si algo quisiera entrar en ese momento, Ramiro sabiendo que no eran ninguno de sus compañeros decidió no abrir la puerta, Tuvo suerte, se comunicó con un compañero suyo, su compañero vino y finalmente pudo salir de la caseta. Y esa noche jamás
1:01:10 se le va a olvidar, porque él dice que cuando salió pudieron ver marcas en la puerta de la caseta de vigilancia. Marcas de palmas de manos, de tierra y de lodo, no una ni dos, sino varias. como si muchas personas hubieran estado tocando la puerta. Ramiro desde ese momento supo que cuando caÃa la noche, uno no simplemente se podÃa trasladar por el bosque, uno tenÃa que ir con mucho cuidado, pues si no llevabas luz, probablemente aquellas sombras fueran atraÃdas hacia ti. Un relato mandado por Ramiro y Puerta. El siguiente relato viene de parte de Sandra.
1:02:26 Sandra no vivió esto, pero pudo conseguir esta historia. Es una historia que se dice fue verdadera, e incluso hay testigos, pero que debido a lo anticuada que es, se tiene sus ciertas dudas, sucedió en los años 80, en Virginia del Este, en esos bosques extensos, en esas colinas llenas de vegetación, y también arbustos y pinos, ocurrió lo que sucede muchas veces al año, se perdieron personas, En este caso preciso se perdieron dos niños Estos dos niños se perdieron Obviamente los padres hacen un alboroto Empiezan a llamar al equipo de rescate Empiezan a llamar a la policÃa Y obviamente los guardabosques tienen que hacer su labor Son las personas que conocen todo el terreno Entonces se enfrascan en la búsqueda Empiezan a buscar a los niños Pero pasa un dÃa, pasan dos, pasan tres Y simplemente no hay respuestas los niños no aparecen, pero cada dÃa que pasaba, era inevitable pensar que los niños tal vez ya no tenÃan vida y que habÃan quedado de alguna manera muy extraña, pero que le pasa a muchas cantidades de personas, habÃan quedado en algún punto del bosque muy recóndito, tal vez en el centro, lo cual hace mucho más difÃcil localizarlos. Los
1:04:00 padres a pesar de que están en llanto... A pesar de que están en negación... Como que poco a poco... Lo están asimilando de una manera... Obviamente terrible... Pero el caso es el siguiente... Sucede la desaparición de estos niños... Y pasa el tiempo... Pasan aproximadamente seis meses... Medio año... El guardaboscas que cuenta esta historia... Estuvo presente en la búsqueda... HabÃa pasado todo este tiempo... Aquella búsqueda obviamente ya habÃa terminado, pero se habÃan quedado con algo, ahà en su caseta de vigilancia, en la cabaña mejor dicho. Se habÃan quedado con una hoja de cebusca, donde se ve en la foto de los niños, pegada a un lado de la puerta por donde entraban, siempre cuando entraban los veÃan. Esto los habÃan puesto precisamente cuando habÃa comenzado la búsqueda para reconocer los rostros. pero por cosas de la vida se les habÃa olvidado quitarlo. El caso es que entre un chico nuevo y una noche cuando este guardabosques y este chico nuevo estaban ahà en la cabaña, precisamente este guardabosques con más experiencia le está explicando al chico las cosas que tiene que hacer, ocurre algo extraño, y es que en punto de las 3 de la mañana, cuando está todo absolutamente silencioso, cuando incluso los grillos ya no están cantando
1:05:31 ni las aves volando, cuando hay un silencio sepulcral, escuchan cómo tocan la puerta. Y la tocan y la tocan. El guardabosca es que tiene más experiencia, detiene al novato. Pues el novato inmediatamente se levanta de su silla para ir a atender. Ãl quiere que vea que tiene esa energÃa, ese potencial de seguir trabajando. pero el que tiene más experiencia le dice, no, espérate, espérate, estamos en un punto en donde no hay carreteras, eso es puro sendero, no hay carreteras, no hay acceso a autos, no hay manera de que alguien se traslade con mucha facilidad, al menos sin que lo escuchemos, esa es una, la segunda, no estamos cerca de ningún lugar de campistas, no estamos cerca Ni siquiera de ningún otro lugar de vigilancia Por aquà es muy extraño que asà como asà Sin ninguna razón aparente toquen la puerta Y eran toques, no eran simplemente golpes del viento de algún animal Eran toques de puerta Alguien estaba ahà afuera y estaba tocándola Pero con mucha impetud Con mucha energÃa, querÃa que la abrieran En ese momento el guardabosques que tiene más experiencia Se levanta y grita.¿ Quién es? A ver si reconoce alguna voz. Pero del
1:07:05 otro lado escucha una voz tenue, una voz muy aniñada. Y le dice, estamos perdidos. Por favor, nos pueden abrir la puerta. Nos pueden dejar pasar. Queremos entrar con ustedes. Las voces son de niños. lo cual seguramente para aquel guardabosques que tiene más experiencia lejos de tocarle el corazón para ir a abrir inmediatamente porque son niños no le hace dudar todavÃa más¿ qué hacen dos niños en este punto del bosque? vuelvo y repito no es ningún lugar de campistas por lo tanto no hay ninguna familia que esté cerca no han pasado autos Y aún asà se hubieran perdido de verdad... No hubieran llegado hasta acá... Es muy difÃcil llegar... Hasta ese punto del bosque... Es entonces cuando el guardabosques... Se adelanta y les pregunta...¿ Me pueden decir sus nombres por favor? Quiero reconocerlos... Para ver si tenemos algún reporte de perdido... Obviamente sin abrir la puerta...
1:08:21 En ese momento ven dos sombras... Que se van acercando a la ventana... Que está a un lado de la puerta... Del lado izquierdo Y ellos reconocen aquellos niños Porque aquellos niños son los mismos Que tienen en la otra pared Pegada con ese letrero De Se Busca Eran los niños perdidos Los niños que se habÃan Perdido hace seis meses HabÃan vuelto Ahà se encontraban Y mientras que el guardabosques novato Estaba muy feliz pues HabÃa tenido Pocos dÃas de haber entrado y ya iba a salir tal vez como un héroe, por haber encontrado a aquellos niños, por regresarlos a sus familias, el guardabosques con más experiencia, esto le hace dudar más, y conforme pasan los minutos empieza a sentir un miedo, un miedo como pocos, porque él empieza a ver a los niños ahà por la ventana, y luego ve a los niños ahÃ, en el cartel de se busca, vuelve a ver a los niños ahà en la ventana, vuelve a ver el cartel si son ellos pero todo es muy extraño él empieza a ver la ropa de los niños los niños visten muy pulcramente la ropa está limpia no tienen suciedad no tienen rasguños ni siquiera en la cara su pelo está intacto era como
1:09:52 si los hubiera sacado del cartel y los hubieran plasmado ahà a un lado Creo que si están escuchando todo esto con suma precisión, ya están entendiendo. No hay ninguna forma en que esos niños hubieran estado seis meses solos en el bosque y hubieran aparecido simplemente de la nada, con su ropa intacta, manteniendo su peso, sin ningún rasguño y sin ninguna expresión en su cara. Sabrán que las personas que pasan tanto tiempo en soledad E incluso en ese tipo de... De sitios Tienen una mirada muy diferente E incluso con ojeras Las personas que se pierden Bueno, aquellos niños no tenÃan nada de eso Y es ahà cuando el guardabosque les dice Ustedes no son niños No les voy a abrir la puerta Esos niños se perdieron Y de seguro ustedes Que no sé qué es lo que son. Son los responsables. El guardabosques novato que era un chico joven. Obviamente está muy confundido. No sabe por qué este guardabosques que tiene más experiencia. Está tratando hacia los niños. Pero. Los niños en ese momento. Pasan de tener una cara melancólica. Que les están poniendo los guardabosques.
1:11:18 Esa cara de tristeza como para convencerlos. Para pasar a una cara. que podÃamos decir era endemoniada los niños empiezan a sonreÃr los niños empiezan a abrir incluso más los ojos como si los párpados se fueran más y más hacia atrás seguÃan teniendo una cara humana pero era muy diferente era como si su piel se estuviera retirando hacia atrás y manteniendo esa sonrisa esa mueca Esa sonrisa monstruosa.
1:12:00 Obviamente esos niños no eran humanos. Después de escuchar esto, los niños manteniendo aquella sonrisa, fueron retrocediendo y se metieron entre el bosque que se encontraba enfrente, pasando ese camino, ese sendero de tierra, para simplemente ya no aparecer. Esta historia se tiene como un hecho real y como una de las leyendas más perturbadoras que han sucedido en los bosques de Virginia.
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