5 Relatos de Terror en el Turno de Noche Nunca antes Contadas que te Haran Temblar
0:11 A veces el turno de noche puede ser algo misterioso. Muchas personas no toleran este turno. Diferentes empleos los tienen. Y a veces uno opta por escogerlos ya que en algunos empleos son los mejores pagados. Tal como le pasó a nuestro amigo Jaime Mendoza. Jaime nos cuenta lo siguiente. Ãl es una persona que ha tenido un acercamiento con lo paranormal. Para él el tema... la verdad es que no le es indiferente, él ha estado trabajando durante mucho tiempo en diferentes turnos de noche, en diferentes empleos, y siempre ha visto él, alguna sombra, ha escuchado algunas voces, asà que para él no es extraño, para cuando le sucedió esto, él se encontraba trabajando como guarda nocturno, en un parque de diversiones, un parque acuático mejor dicho, cuando él entró a trabajar a este empleo, tenÃan solamente un único rondÃn, en el cual tenÃan que dar cÃrculos y cÃrculos cada hora, era él y otro vigilante, el rondÃn consistÃa en algo muy sencillo, simplemente rodear el parque, ni siquiera era adentrarse a él, sino simplemente rodearlo, el parque ya se encontraba desalojado, ya no estaba en funcionamiento. Era un parque que anteriormente durante muchos años habÃa estado en
1:44 funcionamiento con diferentes atracciones y diferentes animales, pero por cuestiones de administración o por X cosas simplemente se habÃa venido abajo. Asà que lo cerraron. MantenÃan vigilancia porque habÃa algunas cosas que tenÃan su valor. Además también todavÃa habÃa una que otra especie animal que no sabÃan dónde poner. Los parques de diversiones, anteriormente, contaban con muchas despedidas animales, pero ahora tenÃan que situarlas en zoológicos, en reservas naturales, y al menos para ese tiempo, todavÃa no lograban ver dónde iban a ser llevados estos animales. Y pues era labor de los vigilantes, estar al pendiente de todo esto. Ya habÃan ocurrido anteriormente otros robos. Personas se habÃan metido al parque a robar ciertas cosas, y tenÃan miedo de que se fueron a llevar algunos de los animales, eran relativamente grandes, como linces, y una que otra ave, el caso es que nuestro amigo, tenÃa un problema, tenÃa problemas económicos, necesitaba ganar más dinero, al menos por un periodo de un mes, y fue asà como su otro compañero vigilante, le dijo, oye, está solicitando en esta misma empresa, de hecho en este lugar, Te pagan un poco más, pero si estás de vigilante adentro del parque acuático. Tal parecÃa ser que habÃa dos puestos.
3:18 Tal parecÃa ser que habÃa un puesto designado a un vigilante que se encontrara adentro del parque. Ãl no sabÃa por qué no se lo habÃan ofrecido anteriormente, pero que la vacante estaba abierta y que cualquier guardia podÃa postularse para irse a aquel sitio, a aquel puesto. él lo hizo y a la noche siguiente lo mandaron adentro del parque acuático la diferencia vaya era era demasiada tenÃa que dar unos muy buenos rondines obviamente más pequeños pero tenÃa que darlos entre las instalaciones le habÃan dado un sensor para que pasara por los diferentes pasillos y fuera puesto este sensor en los demás para asà chequear que habÃa dado el rondÃn Esto era algo que ya él ya sabÃa.
4:12 Entonces empezó. Su primer rondÃn fue de lo más normal. O bueno, normal, entre comillas. Según él dice, empezó a ver sombras. Sombras que pasaban por el rabillo del ojo. Empezó también a escuchar algunos llantos. También a escuchar risitas. Y también, por qué no, carcajadas, pero todas de niños. las escuchaba ahà a la distancia, entre los juegos, entre los toboganes y las piscinas, esto era algo que él ya iba mentalizado y preparado para asumirlo, como les dije, no era la primera vez que trabajaba de turno nocturno, y él sabÃa que sà o sà se iba a enfrentar a ese tipo de situaciones, el caso es que siguió con su rondÃn, hasta que finalmente llegó a lo que parecÃa ser un salón de eventos. Este salón se encontraba en medio del parque. Obviamente se encontraba cerrado a calecanto.
5:15 Le habÃan dado las llaves por si él querÃa entrar, o si por la situación que fuera, él tuviera que entrar. La cadena estaba oxidada, y el candado también. Se notaba que esa puerta no habÃa sido abierta durante mucho tiempo. Años es más, el óxido en la cerradura parecÃa ser que ni siquiera iba a permitir que una llave entrara por ahÃ. Pero él por curiosidad y porque querÃa conocer todo el parque, estuvo fisgoneando, estuvo mirando aquà y mirando allá. Y justamente cuando se encontraba enfrente de la puerta, mirando el candado y las cadenas, escuchó algo que provenÃa desde adentro.
6:02 Ãl empezó a escuchar lo que parecÃan ser llantos. Pero no llantos como a la lejanÃa. Escuchaba llantos y una voz quebrada como si éste estuviera sollozando. Como si éste estuviera llorando pero a la vez hablando. Era la voz de un hombre. De un hombre joven. Ãl puso su oÃdo, lo pegó a la puerta para escuchar mejor y efectivamente venÃa desde adentro. Como ya les expliqué anteriormente, él ya habÃa vivido ciertas experiencias paranormales. Y al menos él me explica que sabÃa diferenciar. SabÃa diferenciar cuando veÃa alguna sombra, cuando escuchaba el lamento de algo a la distancia. Pero en esa ocasión, él escuchaba todo muy claro. Como si en realidad fuera una persona la que estuviera allá adentro.
6:55 Entonces se preparó. Quiso abrir el candado, pero como supuso... Este no se abrió. Estaba demasiado oxidado. Fue en ese momento que vio unas ventanas, ahà a un lado, perfectamente. Las ventanas se encontraban quebradas. Unas muy a fuerza estaban levantadas. PodÃa ver sin ningún problema si adentro se escalaba hacia arriba. Es más, las ventanas eran tan grandes que incluso una persona adulta podÃa caber sin problemas. Lo que él pensaba es que tal vez algún ratero habÃa venido, se habÃa adentrado y tal vez por X o Y ocasión no se podÃa salir. De todas maneras, lo tenÃa ahÃ, bien capturado.
7:47 Ãl fue, trajo una escalera de aluminio, la puso en la ventana y escaló con precaución, haciendo el menor ruido posible. Y escaló y escaló. Y él vio entre la negrura del salón que algo se estaba moviendo desde adentro. Iba de un lado hacia el otro, haciendo como cÃrculos. Y él le grita,¿ qué está pasando?¿ Quién anda ahÃ? La sombra se abalanza sobre la puerta y comienza a golpear, a golpear y a golpear repetidamente, como si estuviera desesperado, como si quisiera escapar de aquel lugar. Nuestro amigo se baja de la escalera corriendo, casi cayéndose, y escucha los golpes una y otra y otra y otra vez, y escucha cómo gritan desde adentro. El hombre que estaba adentro de aquel salón está desesperado. Está rompiendo a llanto, pidiendo ayuda, pidiendo que lo saquen. Ãl toma su radio, llama a su compañero para que venga lo más rápido posible porque necesita apoyo. no sabe qué hacer en ese momento, no le abre la puerta, simplemente agarra distancia y espera a su compañero, con los nervios a punta, con todo el cuerpo temblándole, jamás habÃa estado en esa situación, mientras que adentro se siguen escuchando los golpes, se siguen escuchando los
9:19 gritos de aquella persona desesperada, su compañero afortunadamente llega a los pocos minutos y le dice qué pasó, qué sucede, Ãl le empieza a explicar que habÃa alguien ahà adentro y su compañero escucha los golpes y los gritos, pero a pesar de que ambos vigilantes se acercan a la puerta y empiezan a hablar con esta persona para que se identifique, para que le diga sus nombres, para que les diga si es que quedó atrapado o qué es lo que hay adentro, por qué está pidiendo ayuda, que acaso no se podÃa salir, cómo se habÃa metido en primer lugar. pero la otra persona que está adentro no responde, simplemente pide ayuda y pide ayuda una y otra vez, golpeando la puerta, ambos vigilantes resuelven el abrir, pero se preparan obviamente, con tonfas y con un gas pimienta que traÃan, el caso es que nuestro amigo agarra un martillo y con un cincel, Apuntando muy bien al candado, le da un golpe contundente y se rompe el candado. La cadena cae.
10:32 Y finalmente pueden abrir la puerta. Cuando ambos vigilantes abren la puerta, notan que adentro del salón está todo vacÃo. Tan solo hace segundos, aquella puerta tronaba, como si alguien tratara de derribarla, y ahora que estaba abierta de par en par, simplemente adentro no habÃa nada. Empezaron a aluzar con las linternas, ni siquiera se metieron por miedo, pero ahà desde afuera empezaron a aluzar. El salón estaba completamente vacÃo, no habÃa ni una sola persona y los llantos habÃan cesado.
11:16 Ambos vigilantes vuelven a su zona, a la caseta de vigilancia que se encuentra por fuera del parque acuático. Nuestro amigo llama a las oficinas diciendo que no va a terminar el turno y que ya no quiere ese puesto adentro del parque acuático. A veces cuando uno tiene un emprendimiento, se esmera demasiado para que a este negocio le vaya bien.¿ A poco no? Estoy seguro que muchas de las personas que me están escuchando y tienen su negocio, su pequeño emprendimiento, se esmeran para que todo salga bien. No importa que se queden hasta altas horas de la noche. Hay muchos emprendedores que solamente duermen 5 horas, 4 horas a veces. Pero buscan la manera de que las ganancias se multipliquen y que el negocio sea próspero, esta mentalidad es muy común de ver en estos pequeños emprendedores, bueno Miriam quien comparte esta historia, Miriam Bustamante, tenÃa esta mentalidad, acababa de abrir su negocio de novedades y regalos, estoy seguro que si son de
12:48 México sabrán muy bien que son este tipo de tiendas, Venden osos, venden detalles, bolsas, etc. Variedad de cosas Miriam tenÃa una socia Que era una amiga suya Ambas ellas dos atendÃan este puesto Que era un local establecido en una avenida más o menos concurrida TenÃan apenas como un año con este negocio Y apenas conocÃan los alrededores El caso es que se acercaba a 14 de febrero Y obviamente este tipo de tiendas es su momento principal, una muy buena temporada para vender. Muchas de las tiendas piden regalos por mayoreo a diferentes distribuidores, pero hay otro tipo de tiendas, como la de Miriam, que decide ahorrarse eso, y de la mercancÃa ya existente, empiezan a agarrar que una taza, que un oso de peluche, que una rosa, y empiezan a hacer sus arreglos para el 14 de febrero y asà poder venderlos, tanto Miriam como su amiga, habÃan quedado, en que después del horario laboral, pues habÃan sido dÃas muy movidos, iban a quedarse, para empezar a hacer los arreglos del 14 de febrero, un 12-13 de febrero, casi casi ya estaban a punto de uno o dos dÃas, de que fuera el mero dÃa, Miriam aceptó, pues obviamente, era un muy
14:19 buen dinero que iba a entrar, El caso es que ellas cerraban por eso de las 8 de la noche y haciendo cálculos y todos los arreglos que tenÃan que entregar pues se encontraban cerca de una planta y al otro lado tenÃan una escuela sabÃan que tenÃan que ser varios. Y es asà como las dos amigas empiezan a hacer sus arreglos. Quedaron con el padre de Miriam para que él pasara por eso de la 1 de la mañana y las pudiera llevar a cada una a su casa. El caso es que cierran Miriam y su amiga empiezan a hacer lo suyo, entre música, entre carcajadas, el tiempo pasa volando, el caso es que por eso de las 10 a 11 de la noche, la calle se vacÃa por completo, las personas ya casi no salen, y como si esto no fuera poco, en esa calle precisamente hay un detalle, asà como otras tantas del paÃs, y es que a pesar de tener luz pública, Las lámparas no funcionan, simplemente están de adorno, no encienden los focos, asà que por lo tanto la calle se sumerge en una penumbra absoluta, solamente iluminada de vez en cuando por un auto que pasa con los faros encendidos. Miriam en un principio querÃa ir a una tienda de autoservicio que se encontraba exactamente a dos cuadras.
15:46 Ya sea para comprar algo para pasar el tiempo Un poco de comida Y sobre todo meterle saldo al celular Ya que en ese momento no tenÃan nada Ellas se acostumbraban a que al lado de ellas HabÃan unas oficinas Y estas personas le daban chance de que se conectaran por wifi Pero ya habÃan cerrado la oficina Y ya se habÃan ido Y por consecuente habÃan apagado el wifi El caso es que Miriam sale Por esta encomienda y nota que la calle está completamente oscura, y si bien esto es tenebroso, algo se le suma, y es que Miriam ve, una silueta, parada enfrente del negocio, al otro lado de la calle en la banqueta, que la está observando fijamente, esta silueta, es muy aterradora, y por la altura, ella calcula que es un hombre, lleva una túnica negra, Y tiene una máscara. Que es lo más parecida. A un cráneo humano. Ella se asustó al verlo. Pero quiso pensar que era tal vez. Algún chico. Que simplemente querÃa asustarla.
16:58 Asà que se relajó. Y empezó a decirle de frente. No me estés molestando. Déjame en paz. Se lo dijo con una actitud muy mala. Más que nada para que el chico se fuera. Pero esa extraña silueta. con esa túnica, no se mueve, está ahà parada, viéndola fijamente con aquella extraña máscara de cráneo y todo el ambiente, empieza a ponerse cada vez más y más incómodo, hasta el punto de sentir terror, Miriam empieza a caminar, pero conforme va caminando, va notando que aquel hombre la va siguiendo, Y él piensa que es un hombre porque es muy alto. Y ella no es una persona necesariamente alta, asà que va nerviosa.
17:49 Ella sabe que si aquel hombre la empieza a perseguir, la va a alcanzar. Y simplemente por altura, por peso, por el cuerpo, no le va a ganar. Entonces ella decide darse la media vuelta, regresarse a su tienda, abrir la puerta y cerrarla con candado. Y ahora están en un... Predicamento Obviamente Miriam le dice a su amiga Hay un tipo raro allá afuera No sé si nos quiere robar No sé si solamente nos quiere espantar Porque viene vestido de una manera muy tétrica Pero el caso es que está fuera de la tienda Ahorita me empezó a perseguir No sé qué es lo que quiere Su amiga empieza a ver Abre un poco la puerta Esa puerta de lámina de cortina metálica Y si Ahà ve la silueta...
18:42 La cierra nuevamente... Y las chicas no tienen como comunicarse... Como ya les dije... Antes estaban acostumbradas... A conectarse del wifi de las oficinas... Asà que por lo tanto... Hicieron confianza... Y ninguna de las dos tenÃa saldo... Asà que por lo tanto... No tenÃan como... Llamar a demás gente... O mandar mensajes... Simplemente tenÃan que esperar... A la una de la mañana... que llegara el padre de Miriam, como habÃan quedado, el caso es que las chicas nerviosas, pero esperanzadas, a que una cortina de metal muy pesada, la separaba de aquel tétrico hombre, decidieron seguir en su trabajo, le echaron llave muy bien a la puerta y a la cortina, y siguieron trabajando, pusieron música, y trataron de no pensar en el tema, pero para Miriam esto no fue muy fácil, Ella habÃa vivido todo lo peor. Entonces, a pesar de seguir trabajando, a pesar de estar platicando con su amiga de otros temas, no podÃa dejar de pensar en que estaban siendo acechadas por alguien en ese momento. Llegó la una de la mañana, su padre pitó afuera, las dos chicas salieron y en ese momento voltearon para diferentes lados, pero no vieron a ninguna silueta. El hombre finalmente se habÃa ido. Tanto Miriam como su amiga... Empiezan a salir rápido...
20:12 Se suben rápido al coche... Y su padre hace una parada... En la tienda de autoservicio... Y después cuando sale... Sale en contraruta... Para seguir derecho... Después dar una vuelta a la manzana... Y agarrar su carril... El caso es que tanto Miriam como su amiga... No habÃan ido... Hacia el lado izquierdo de la calle... O sea, era una calle desconocida para ellas... Y cuando iban dando la vuelta. Se encontraron con algo. Que no pensaran que estuviera ahÃ. HabÃa un altar. Con una enorme santa. De dos metros aproximadamente.
20:53 Puesta en la esquina. Seguramente porque la familia. Le habÃa sido devota. Esta santa. Se encontraba ahÃ. Y las vio directamente. Miriam no tuvo que recordar mucho. ahora siendo iluminada por los postes de la luz de la otra calle que sà funcionaban, y pudo discernir que era la misma silueta que habÃa visto caminando aquella noche. A pesar de que estaba viendo en ese momento que era una estatua, ella sabÃa muy bien que la habÃa visto caminar, la habÃa visto acecharlas desde afuera de la tienda. Miriam y su amiga más nunca se volvieron a quedar, A altas horas de la noche, en aquel local, más bien nos dice, que tan pronto hubo la oportunidad, se movieron del local.
22:11 La siguiente experiencia nos la manda Emanuel Figueroa. A él no le sucedió esto, pero le sucedió a una persona muy cercana de su cÃrculo. Le sucedió a su abuelo. Su abuelo siempre ha sido una persona muy trabajadora. A pesar de tener ya sus 82 años, él siempre le ha gustado sentirse útil. A pesar de poder hacer algunas chambitas debido a su edad, su abuelo HabÃa conseguido algunos empleos, y algunos de estos durante el turno de noche. Ãl recuerda concretamente uno. Y este empleo lo recuerda porque aquel dÃa por la mañana su abuelo llegó con una cara de espanto como nunca lo habÃa visto en toda su vida.
23:01 Para explicar este relato primero les tengo que decir que el abuelo de Emanuel trabaja como intendente en una empresa de autobuses. Estos autobuses son más o menos privados, están al servicio de algunas empresas, y lógicamente los transportes empiezan desde la mañana, a muy tempranas horas de la mañana, por eso de las 5 y media a 6 empiezan a salir los autos, y el último autobús en llegar llega por eso de las 12, entonces de 12 de la noche a aproximadamente 5 o 5 y media de la mañana, todos los intendentes se enfocan en limpiar todas las unidades. Ya sea botellas de refresco, polvo acumulado, tierra y uno que otro equipaje a lo mejor que dejan. Este era el labor de su abuelo.
23:48 Debido al tiempo que el abuelo se encontraba trabajando en aquella empresa transportista, tenÃa muy buenos amigos tanto de intendentes como de choferes. Asà que siempre los saludaba de mano ya sea en la mañana, en la tarde o en la noche. Y el abuelo cuenta que una noche estaba esperando una unidad. una unidad que tenÃa que ser limpiada y que se habÃa retrasado. Es decir, tanto el chofer como la unidad ni siquiera estaban dentro de las instalaciones. Y fue en ese momento que lo vio llegar. Vio llegar la unidad, un poco más rápida que de costumbre.
24:29 El chofer se detuvo, bajó, lo saludó rápidamente y se fue. Ãl pensó que estaba pasando algo extraño, pues este comportamiento de aquel chofer no era propio de él, él era un chofer muy platicador, muy llevado, de hecho lo saludó como todas las noches, pero le sorprendió que pasara muy rápido y se fuera, incluso lo dejó con la palabra en la boca, el chofer solamente le dejó las llaves, y esto era algo que se tenÃa que hacer, ya que los intendentes metÃan la llave y no encendÃan el motor, solamente encendÃan el auto, para que se encendieran las luces, pero no daban toda la vuelta, para que el motor no se accionara y empezara a gastar gasolina, el caso es que mientras todas las luces se encendÃan, ellos podÃan limpiar libremente, cuando el abuelo de Manuel se subió al autobús, metió la llave y la giró, las luces del autobús no se encendieron, por alguna extraña razón, él habÃa visto el autobús entrar, Y lo habÃa visto con las luces encendidas¿ Por qué precisamente en ese momento no querÃan encender?
25:46 Trató incluso de encender el autobús completamente Pero las luces seguÃan sin encender Se prendÃa el motor Pero las luces no Obviamente tenÃa que reportar esto Pero el técnico no iba a llegar hasta la mañana siguiente Entonces no habÃa mucho que él pudiera hacer Al menos en el momento Asà que empleó una lámpara, estaba muy bien preparado, y se la puso en la cabeza. Y fue asà como el abuelo de Manuel empezó a hacer su labor de limpiar toda la unidad, asiento por asiento y todo el pasillo.
26:27 Hasta llegar a la parte más profunda del autobús, él empezó a notar algo. Dentro del autobús no se podÃa ver muy bien. Estaba todo encerrado y con cortinas, asà que ni siquiera se traspasaba una luz de afuera para adentro. Ãl solamente alcanzaba a ver lo que podÃa con su lámpara, y fue que entre las sombras empezó a ver una silueta que venÃa sentada en el asiento derecho del autobús, como si fuera un pasajero, y él notó que cuando iluminó aquel asiento, la silueta desaparecÃa. como si de alguna extraña manera ésta solamente se pudiera ver en la oscuridad.
27:08 Cuando quitaba la luz de la lámpara, la silueta ahà se veÃa, pero cuando ponÃa la luz, el asiento estaba vacÃo. El abuelo empezó a pensar algo lógico, creo que algo que todos empezarÃamos a pensar en ese momento, al menos para contrarrestar el terror que sentimos, y es que de seguro nuestra vista le está dando la forma a algo que posiblemente Sea una forma que no se encuentre ahÃ.¿ No les ha pasado que ven a veces caras en cortinas?¿ No les ha pasado que ven siluetas entre la oscuridad de la noche en su casa? Después encienden la luz y ven que simplemente es un montón de ropa pilada.
27:49 Tal vez un perchero. Bueno, él pensó en eso. Seguramente le estoy dando forma a algo. Porque lo veo en la oscuridad. Asà que él trató de seguir y seguir limpiando. Sin prestarle atención a esto. Ãl dice que tal vez fue el peor error que ha cometido, porque cuando se encontraba pasando a un lado de donde se supone estaba la silueta, su lámpara se apagó. La lámpara era a pilas y se encontraban muy bien cargadas. De pronto se sumergió en una penumbra total y fue en ese momento entre la oscuridad y el silencio. Que empezó a escuchar un llanto Que venÃa de un lado de él Era el llanto de un niño El cual sollozaba lentamente El abuelo temblando Hizo como pudo Golpeó la lámpara Hasta que ésta encendió Y no apuntó fijamente aquella silueta Con la poca luz Que iluminaba el techo Y hacÃa que rebotara a los asientos Giró su cabeza Y pudo ver que entre los asientos venÃa sentada una persona. VenÃa sentado un niño, pero no era un niño normal. Era un niño que en su cara tenÃa muchas manchas de sangre y que
29:20 también tenÃa unos ojos completamente negros, como dos abismos oscuros, más negros que la noche. El abuelo inmediatamente supo que lo que estaba viendo no era un niño normal, No era un niño humano, sino un espectro, que seguramente se le habÃa subido al autobús. El abuelo salió despavorido de ahÃ, y debido a que ya tenÃa una edad, pues alta, se empezó a poner muy mal. Llamaron a Emanuel y a la madre de Emanuel, pues habÃan trasladado a su abuelo de su trabajo al hospital. TenÃan que controlarlo. al hombre se le habÃa subido la presión, se le habÃa subido todo, estaban a punto de perderlo, si es que no lo llevaban, la impresión fue demasiada, que terminó en cama por una semana, el abuelo no es de inventar historias, asà que tanto él como su madre le creyeron, pero aún le creyeron más, cuando en el periódico salió, que la misma unidad que el abuelo estaba limpiando aquella noche, HabÃa sido la misma unidad que aquella misma noche le habÃa quitado la vida a un niño en la carretera.
30:42 Al parecer el alma de este lo habÃa seguido hasta la central. Esta siguiente experiencia me la manda alguien. Alguien que no quiere que su nombre verdadero sea dicho. Asà que vamos a decirle a Vanessa. Vamos a respetar ese punto.
31:24 La historia de Vanessa no es una historia paranormal. De una vez les aviso. Pero si es de terror absoluto. Y las personas que han pasado por algo similar no me van a dejar mentir. Esto que le ocurrió a esta chica es de absoluto terror si te pones en su lugar, y en lo que hubiera derivado las consecuencias que hubieran traÃdo a su vida, son para que una persona simplemente no quede bien de la cabeza, no confÃe en nadie, y más en la noche.¿ Qué le pasó a Vanessa? Vanessa según me cuenta era el año 2000 cuando le sucedió esto, ella tenÃa por ese entonces cerca de 21 años, cursaba la universidad, y para su mala suerte no se encontraba en una ciudad la cual ella conociera, a ver, tenÃa cerca de tres años viviendo ahÃ, conocÃa ciertas calles, se podÃa mover, pero ella era foránea, ella vivÃa en otra ciudad, en otro estado es más, se habÃa trasladado a esa ciudad para poder estudiar la universidad, y obviamente como sus padres eran no gozaban de una muy buena situación económica, le mandaban para su colegiatura, le mandaban para que se ayudara, pero ella sabÃa muy bien que sus padres incluso se quedaban sin dinero para mandarle a ella, y ella no podÃa con esa carga, no podÃa tener
32:56 eso en su conciencia, asà que ella decidió agarrar un trabajo de fin de semana y dejar que sus padres se quedaran con tanto dinero, Ella también querÃa apoyarlos. Debido a que la universidad es muy demandante, no tan solo en la mañana tienes que estar libre, sino también a veces en la tarde para hacer proyectos, para hacer servicios. A Vanessa se le complicó bastante para obtener un trabajo que le diera ciertas libertades. Y es asà como, divagando de aquà para allá, buscando algunas ofertas, se encontró con su trabajo ideal. Ella tenÃa una muy buena apariencia fÃsica, entonces el trabajo que le ofrecieron era de decana en eventos y también animadora. Para ella le caÃa como anillo al dedo, los eventos, las activaciones por lo regular son en fin de semana y esos dÃas ella los tenÃa mayoritariamente libre. El trabajo de ella desempeñaba en hacer una que otra cosa, simplemente alentar al público, bailar, dar presencia, etc.
34:08 También hablar al micrófono, facilidad de palabra. Ya llevaban este trabajo cerca de un año, y ella se habÃa acostumbrado, ya sabÃa moverse durante la madrugada, ya que los eventos terminaban por eso de las 3 de la mañana, y se las arreglaba para llegar hasta su departamento sola. El caso es que en un evento, una posada según ella me dice, que era para una empresa que tenÃa diferentes áreas de producción, por lo tanto habÃa mucha gente, fue a hacer su trabajo. Era bailarina y animadora, y como bailarina y animadora, tenÃa que estar entre el público animándolo, animando a las chicas que se pararan y bailaran, animando a los chicos también, y en eso ella nota que está siendo observada. Bueno, durante todos los eventos es normal que la observen, Ella va vestida de una manera para resaltar, vestido de lentejuelas, etc.
35:08 Pero ella siente una mirada un poco incómoda, una mirada como muy penetrante, como de que no le quitan el ojo encima. Y ella nota que esta mirada, porque es una mirada muy pesada, viene de una esquina de todo el evento. Y es un hombre que se encuentra sentado, completamente solo, pero que tiene una apariencia un tanto extraña. A ver, es una posada. Por regular todos los empleados, independientemente que sea el intendente, independientemente de qué puesto tenga el empleado, todos van muy bien presentables. Algunos van de traje, otros de ropa de vestir, otros con ropa casual, pero, dentro de lo que cabe, todos muy bien vestidos. El caso es que ese hombre no iba bien vestido. ParecÃa incluso que llevaba la ropa de un mendigo. Su mirada era muy extraña. Estaba como que perdida. Sus ojos estaban rojos.
36:13 Pero no rojos paranormales como nos dicen en algunas historias, no. Estaban rojos porque se le alcanzaban a ver las venas en este. Estaba muy delgado y era alto como de 1.90. Solamente se le quedaba viendo a Vanessa. Y obviamente ella al verlo Lo alentó a que fuera a la pista de baile. Esto no era algo extraño. Esto era algo que ella y sus compañeras tenÃan que hacer con todos los invitados, siempre y cuando éste quisiera levantarse e ir a bailar. No solamente le dijo a él, le dijo a todos los empleados, hombres y mujeres, por igual. El caso es que cuando este hombre se acerca, quiere bailar con ella. Y ella está acostumbrada a lidiar con borrachos, está incluso acostumbrada a lidiar con hombres que no tienen ni idea de lo que significa el espacio personal de una persona. Sabe cómo lidiar con ellos sin necesidad de hacer una escena. El caso es que este hombre sobrepasa todo lo que ha vivido, ya que empieza a hacerle tocamientos indebidos, en plena pista de baile, algo que jamás le habÃa tocado a ella. En ese momento ella entra en pánico, empieza a gritar y lo empuja. Varios chicos que están ahà ven la escena y obviamente van. Lo intentan agarrar, pero el hombre sale corriendo. Y se va del evento. La puerta estaba abierta. Era una reja enorme, asà que se pudo salir con facilidad. Vanessa empieza a
37:46 preguntar y también los otros empleados de ahÃ.¿ De dónde era?¿ Qué puesto tenÃa en la empresa? Y es asà como van preguntando recursos humanos... Van preguntando a distribución, van preguntando a almacén, a tienda, etc. Nadie conoce a aquel hombre. Posiblemente haya sido un hombre extraño que habÃa visto la puerta abierta y habÃa aprovechado para meterse. Qué mal momento habÃa vivido Vanessa. Pero a pesar de que para ese momento habÃa sido la peor experiencia que habÃa tenido en el entorno, en ese empleo, pensó que al menos ya habÃa terminado. y que para la otra iba a tener muy bien ojo para adelantarse a esas situaciones, el caso es que dan las 2 de la mañana, Vanessa se tiene que regresar, ya habÃa cumplido con su jornada y sale del evento, el grupo y sus compañeras no salen con ella, ella decide salir antes, para ella esto no es nuevo, a veces ella tiene que salir antes, no las espera y se va, Ella sabe moverse durante la noche en qué calles sà puede pasar y en qué calles no.
38:59 También tenemos que recordar que es el año 2000, no existe Uber, no existe Didi. Las únicas maneras de moverse en el transporte público es por medio de taxi y autobús. Ella, como ya mencioné anteriormente, tenÃa que medirse muy bien en lo económico. Para su suerte pasaba un expreso durante toda la madrugada y es asà como decidió. ahorrarse unos pesos del taxi e ir caminando a la parada del autobús a esperarlo, al cabo se encontraba a unas 4 cuadras, y si apretaba el paso llegarÃan a unos 15 o 20 minutos, y decidió caminar, caminar entre aquellas calles que se encontraban completamente solitarias, ella fue caminando, se quitó los tacones, no llevaba sus tenis, se le habÃan olvidado, Y asÃ, descalza y con los tacones en la mano, empieza a caminar en la noche en la banqueta. Las casas se ven que están apagadas todas, todos están durmiendo, no hay ni un solo ruido. Y ella nota que en un monte baldÃo, posiblemente un terreno que todavÃa no se vendÃa, que todavÃa no habÃa nada, ninguna construcción, ninguna casa, nota que algo se está moviendo, abajo de un árbol, y ese bulto que se está moviendo está saliendo del monte, y se está acercando a ella,
40:30 y una vez que sale lo suficiente, para ser iluminado, por el bombillo de la calle, por la lámpara, nota que es el mismo tipo, que habÃa entrado al evento, incluso calculó, porque salió del monte, precisamente cuando Vanessa se encontraba adelante de este, La estaba esperando. Estaba esperando que se acercara lo suficiente. Obviamente Vanessa no lo piensa dos veces. Y su instinto es correr hacia adelante y no hacia atrás. No volver al evento. Ya se habÃa alejado lo suficiente. Y ella sabÃa que si llegaba a la avenida, que por más tarde que sea siempre están pasando coches, ahÃ, ahà la pueden ayudar. Además siempre hay personas en las paradas de autobús. El caso es que ella corre y de repente siente algo que le punza en la planta del pie. Algo la raja. Posiblemente un vidrio quebrado. El dolor es inmenso y el dolor también la alenta. Se tropieza con la banqueta y cae. El tipo se abalanza sobre ella y consigue agarrarla de los pies y la va jalando arrastrando al mismo tiempo, y ella nota que la quiere jalar y meterla en aquel monte baldÃo de donde él habÃa salido, posiblemente para hacerle lo peor imaginable,
42:05 el caso es que ella agarra fuerzas y empieza a patear con todas estas, patea y patea hasta que consigue liberarse, y ella siente húmedo su planta del pie, y al momento de verla, su peor miedo se materializó, estaba sangrando, posiblemente se habÃa cortado profundo, con una pierna herida, no podÃa correr, asà que empezó a ver a su alrededor, y vio un portón que tenÃa una ranura más o menos grande, y ella siempre ha sido una persona delgada, y en su juventud todavÃa aún más, asà que ella pensó que ahà cabÃa, fue corriendo hacia allá, y como pudo se metió en la ranura, pero quedó atorada, al parecer no cabÃa del todo, importándole poco, se forzó a entrar dentro de aquella casa, ella por más que gritaba al parecer nadie salÃa, se raspó sus brazos, su pecho, su espalda, sus piernas, el caso es que ella querÃa entrar ahÃ, el hombre la alcanzó, cuando se encontraba atorada, ella según dice la agarró del pelo y trató de sacarla, y a pesar de que sentÃa un dolor inmenso en la nuca, porque este hombre le estaba jalando, su desesperación fue más fuerte, y jalando fuertemente hacia adentro, con su cuello, logró entrar a la casa, a pesar de que aquel hombre, se llevó unos cuantos cabellos, la cabeza le punza, siente
43:40 que le va a reventar, obviamente el dolor es inmenso, ella pensó que todo habÃa acabado, se encontraba dentro de una casa, y obviamente por donde ella se habÃa metido, el tipo no cabÃa, pero es ahà cuando ella escucha, como este loco, va brincando la barda, hace el intento y hace el intento, hasta que finalmente lo ve ahÃ, ve sus manos que se agarran de la barda, y ve su cabeza como se asoma, y otra vez comienza la histeria, ella comienza a gritar, y justo cuando el hombre está a punto, de caer en el patio de la casa, de aterrizar de la barda, de entre el patio, salen dos sombras, dos perros, que ella dice eran de la raza Doberman, por si no lo conocen, les voy a poner una imagen ahorita aquà en el video, seguramente, tan solo con la imagen, lo van a reconocer, es una raza de perro que es muy popular en las pelÃculas, bueno, dos perros de esa raza salieron, y sin pensarlo se abalanzaron, Sobre aquel hombre El hombre con miedo Se subió de nuevo a la barda Y salió de la casa Obviamente no se fue limpio Según dice Vanessa Los perros le mordieron el pie Y arrancaron varias partes de los pantalones Ella pensó que los perros La atacarÃan a ella Pero sorprendentemente no Los perros solamente lo olfateaban Como que tenÃan
45:15 curiosidad O mejor dicho No la veÃan como una amenaza Ella se encontraba... En posición fetal... Haciéndose bolita... En una esquina de unas macetas... Cuando en eso ve la ventana de adentro de la casa... Que se abre... Se enciende una luz... Y ve dos niños... Uno de 15 años... Y el otro de 7... Al parecer los padres de la casa... HabÃan salido esa noche... Y no tardaron en llegar... Los niños le hablaron a los perros... y como dos caballeros, la invitaron a entrar adentro, ella llamó a sus amigas, sus amigas vinieron en taxi, y se hizo un borlote, vino la policÃa, pero nunca encontraron a aquel tipo, se les habÃa escapado, aquella experiencia la dejó muy perturbada, dicen que incluso hasta hoy, hoy en dÃa, sigue teniendo mucha desconfianza, cuando ve una silueta a altas horas de la noche, Caminando en la calle. Simplemente después de esa experiencia. Ella no quedó bien. Y comparte esta historia pues. Anteriormente he compartido algunas historias. Similares. Una historia que no tiene fantasmas ni demonios. Pero. Que nos demuestra. Que a veces las personas.
46:43 Podemos ser. Más terrorÃficos. Que un espectro. La siguiente historia viene de parte de Enrique. Enrique quiere mantener su apellido anónimo. Asà que vamos a respetarlo. Enrique... TenÃa 56 años cuando le pasó esta experiencia y trabajaba en un hospital. Ãl no era médico, no era paramédico, ni enfermero. Ãl era un intendente.
47:34 A pesar de no desempeñarse técnicamente en el ramo de la salud, le pedÃan ayuda de vez en cuando, ya sea para transportar una camilla, para transportar a un paciente que se encontraba en silla de ruedas, y Enrique con mucho gusto ayudaba, le gustaba ayudar a las personas que se encontraban pasando por un momento malo en su vida, y en el hospital obviamente eso abonda, seguramente no son pocas las experiencias que han escuchado en hospitales, por parte de enfermeras, de médicos, pero que hay de guardias de seguridad e intendentes, ellos recorren todo el hospital, todo el edificio, y ven ciertas cosas que se guardan, Viven ciertas experiencias...
48:20 Que muy pocos creerÃan... Y en esta ocasión... Enrique quiere compartir la suya... Ãl como todas otras noches... Se le habÃa encomendado... Limpiar un pasillo... Este pasillo... A diferencia de los tantos otros... Que habÃa limpiado... TenÃa la singularidad... De que era un pasillo... Simplemente para pacientes... Ãl ya habÃa limpiado pasillos... Que era de pura habitación... Para pacientes... En otras ocasiones... Pero... En esta ocasión era la primera vez que le decÃan, Enrique, cuando vayas a limpiar aquÃ, vete tranquilo, incluso llévate algo para escuchar, música, llévate tu teléfono, pon un video o algo, ya que el pasillo está muy silencioso, en esa área no tenemos a ningún paciente. HabÃa ciertas sillas que se ponÃan en el pasillo, ciertas salitas, en donde a veces Enrique se encontraba con personas, con familiares, que habÃan venido a ver a sus otros familiares que estaban internados, pero en esta ocasión cuando llega al pasillo nota que es cierto, no hay nadie, está completamente vacÃo, y cuando está completamente vacÃo, una área, el hospital quiere ahorrar algo de energÃa, entonces no mantiene las luces encendidas en su totalidad, mantiene una luz sÃ, una luz no, una sà y una no, según me explica Enrique, Y esto hace que el pasillo tome una imagen un tanto tenebrosa.
49:52 Que si uno no está acostumbrado a estar en un hospital de noche, puede que incluso le dé miedo. Si bien a Enrique de entrada no le gusta mucho el aspecto, rápidamente se le pasa. Pone su celular para escuchar la radio y empieza a hacer su trabajo. A los botes de basura, saca la basura, empieza a trapear. Empieza a lustrar el piso Y él está muy entrado en su trabajo Cuando en ese momento Siente la presencia de alguien más Ãl siente que alguien viene atrás de él Y no solamente lo siente Sino también lo va escuchando Como pasos se van aproximando Ãl lo que piensa en un momento Es que seguramente era algún tipo de Enfermera, enfermero, paramédico Algún doctor Que de seguro iba de paso Ya sea para el ascensor o para otro piso. Y como él era conocido con todo el personal, se va dando la vuelta para saludar cortesmente. Y cuando se termina de dar la vuelta, él nota que no conoce a la persona que viene caminando. Ãl nota que es una mujer, como de algunos 40 años. La mujer viene con un ramo de rosas. Y viene llorando. No llorando... desesperadamente pero viene sollozando viene triste viene desconsolada Enrique al ver esto no
51:24 se le hace algo extraño tristemente en los hospitales pues no es extraño ver personas llorar ver personas con cara de tristeza muchos de ellos le están dando el último adiós a sus familiares o amigos en el hospital cuando lentamente alguna enfermedad los está consumiendo asà que por respeto, Enrique se hace a un lado para que la mujer pase libremente, y es en ese momento en el que Enrique siente algo, al momento que la mujer pasa, él siente un frÃo, en el hombro y en todo su brazo, un frÃo que le recorre, como un escalofrÃo, y siente mucho miedo en ese momento, él no sabe explicarlo, es algo como que simplemente llegó, de un segundo a otro, él sigue mirando a aquella mujer, y nota que se mete en una sala, en una habitación que diga, una habitación de un paciente, B-130, la mujer entra con mucha facilidad, la puerta se encontraba abierta, y una vez que entra, la cierra, a Enrique se le hace extraño, sus compañeros le dijeron que no habÃa ningún paciente ahÃ, que toda el área se encontraba deshabitada. Bueno, tal vez habÃan tenido un error. Tal vez alguien se encontraba internado en ese momento.
52:56 Ãl sigue con su trabajo. Ya estaba a punto de terminar cuando en eso ve a un doctor y a un enfermero ir a ese pasillo, saludarlo a la distancia y ve que se mete a una de estas habitaciones. Y él podrÃa jurar que los vio metiéndose a la habitación B-130, en donde habÃa visto a aquella mujer meterse. Entonces él piensa inmediatamente, mira, seguramente tienen a una persona ahÃ, tal vez la acaban de poner, y pues vienen a verla, a hacer un chequeo nocturno. Pero las preguntas otra vez saltan en su cabeza cuando ve salir a ese médico y a ese enfermero con la camilla de la habitación.
53:44 La camilla viene vacÃa y apagan la luz cuando salen. Y como si esto no fuera poco, él recuerda muy bien que al entrar a la habitación, el médico le quita la llave y entra. Y cuando salen, le vuelve a poner llave y se van. Esto no se hace cuando una habitación está ocupada. Esto solamente se hace cuando una habitación no está ocupada. Entonces Enrique está muy confundido pero él empieza a pensar, bueno tal vez me confundÃ, tal vez por la oscuridad y la distancia no pude ver bien, Enrique no es una persona de la tercera edad, ni mucho menos es una persona vieja, 56 años, no es una persona vieja, pero él dice que debido a ciertas cosas genéticas e incluso de su vida, pues ya se le olvida una que otra cosa, a veces su vista no es la mejor, Entonces él dice, seguramente me confundÃ, entraron a otra sala o yo me confundà de número.
54:50 El caso es que él termina su trabajo, baja la recepción y una vez que habÃa terminado toda su labor y que tenÃa como una hora despejada, un enfermero se acerca a él y le dice, Enrique, me mandó tal doctor y te quiere pedir un favor,¿ nos puedes hacer el favor de ir a la habitación B-130 para limpiarla. Sacamos la camilla de ahà y se le tiene que hacer una limpiada, porque hace cinco dÃas tenÃamos un paciente ahÃ. A Enrique se le hace extraño, pero acata las órdenes. Al momento que iba para limpiar, ve nuevamente a la señora que entra a la habitación B-130 con un ramo de flores. Y cierra la puerta. A Enrique le habÃan dado las llaves para que pudiera abrir la habitación. Y para este momento ya le estaba entrando mucho escalofrÃo. Pero él continuó caminando. Y llegó hasta la habitación B-130. Y no habÃa duda. Ahà habÃa entrado la mujer. Trató de entrar primero sin usar la llave. Pero no podÃa. La habitación tenÃa seguro. Usó la llave y entró. Y él ya estaba esperándose encontrarse con aquella mujer, pero... La habitación tiene la luz apagada. La enciende inmediatamente y ve que
56:20 se encuentra sola. Solamente está un sillón, una mesa, la televisión y un pequeño guardarropa que tenÃan para los pacientes que se quedaban mucho tiempo. Pero no habÃa ninguno. La mujer habÃa desaparecido. y no habÃa ningún paciente ahÃ, como puede ir temblando, Enrique termina con su trabajo, limpiando cada cosa de la habitación, de forma rápida, él se querÃa ir lo más rápido de aquella habitación posible, y una vez que llega con las enfermeras de recepción, este le pregunta a una de ellas, disculpa, hubo un paciente en el B130, porque yo acabo de ver cosas acabo de ver a una mujer que entraba en el B-130 con un ramo de flores es en ese momento que las enfermeras también se ponen pálidas no porque ellas también hubieran visto algo sino por las palabras que Enrique les da y las enfermeras le contestan si don Enrique bueno hace cinco dÃas falleció ahà un chico de aproximadamente 17 años. Este chico habÃa tenido un accidente y la única que venÃa era su madre a verlo. VenÃa por eso de las 6 de la tarde, 7, y siempre traÃa flores. Tristemente el chico
57:53 falleció y la madre, pues, ya no la hemos vuelto a ver, pero siempre le traÃa flores y siempre entraba al B-130. Enrique hace su labor una vez llegando a su casa e investiga. Y sÃ, habÃa un artÃculo en un periódico y en una página de Facebook hablando sobre el accidente. Y como si no fuera poco, se encontró en esos mismos comentarios de Facebook que las personas decÃan que la madre del chico se habÃa quitado la vida Ãl investigó más y se dio cuenta que era cierto.
58:38 Al parecer era una familia muy reducida, solamente era ella y su hijo, no habÃa nadie más. Y la madre en su desesperación y en ya no verle motivo a su vida, se la habÃa quitado allà en su casa. Enrique después de saber esto, nos cuenta que volvió al hospital y les pidió que no lo volvieran a enviar a aquel pasillo, al menos durante el turno de noche.
59:35 Mi nombre es Fausto Morales. Hola Alex y hola comunidad. Les quiero contar una experiencia que viene de palabras mismas de mi abuelo. Esta experiencia ha sido tan tétrica para él que incluso no me la ha querido contar. Me la tuvo que contar mi padre y mis tÃos una vez que él falleció. Durante la vida de mi abuelo de los años que lo conocà él siempre habÃa tenido un cierto temor un cierto pavor a los cementerios a él no le gustaban no les gustaba pasar cerca de ellos no le gustaba ni siquiera que lo mencionaran los cementerios era un tema prohibido para él yo pensé que tal vez era porque le daban miedo y sà en una gran parte sà pero esto tenÃa un motivo más mórbido aún. El temor de mi abuelo por los cementerios llegó a tal punto que le pidió tanto a mi padre como a mis tÃos que no lo sepultaran en uno.
1:00:50 Pidió que lo incineraran, que tan solo guardaran sus cenizas, o que les persigan en el mar o en alguna colina, pero que él no querÃa ser sepultado. Algo que me causaba cierta... inquietud, ciertas preguntas, porque mi abuelo siempre ha sido una persona muy devota, a él le gusta ir mucho a la iglesia, y pues popularmente se cree en la religión, que para que un cuerpo descanse, tiene que ser enterrado en el campo santo, por más que me extrañara, mi abuelo no querÃa esto, hasta que después supe por qué, mi padre me empezó a contar, que cuando mi abuelo llegó, y compró su terreno, a un pueblo el cual apenas se estaba encontrando de pie, o sea, casi no habÃa tiendas, más bien eran inexistentes, apenas habÃa casas, algunas parcelas que ya tenÃan dueño, mi abuelo iba, empezaba pues a hacer su trabajo, puso su casa como pudo, de palmas, de lámina, de madera, y asà otros tantos también ahà vecinos, enfrente de la casa de mi abuelo, A unos metros más adelante se puso un matrimonio. Este matrimonio era un matrimonio joven, igual que el de mis abuelos. Tanto un hombre como una mujer que ya se encontraban esperando a un bebé.
1:02:19 La mujer ya venÃa embarazada y se podÃa notar que esperaban este bebé con mucha felicidad. Ya lo ansiaban. Empezaron a hablar y empezaron a decirle, a comentarse. pues que tenÃan que echarse la mano, en diferentes problemas, ya sea tal vez con algunos delincuentes, o ya sea también por algunas cuestiones de seguridad, el otro hombre, el esposo de esta señora, se tenÃa que ir a trabajar, y por lo tanto, le decÃa a mi abuela, que le echara un ojo, pues se encontraba embarazada, pasaron los meses, y mis abuelos y esta pareja, empezaron a hacerse muy amigos, pues eran vecinos, hasta que llegó un punto, en que cuando esta mujer llevaba cerca de 7 meses de embarazo, se le rompió la fuente, el niño se le habÃa adelantado, mi abuela corrió, y en ese preciso momento mi abuelo también se encontraba ahÃ, asà que ambos corrieron, recibieron el bebé, el cual, tristemente, tan pronto salió del vientre de la madre, falleció, la madre estaba devastada, también el esposo de esta, Mi abuelo, como ya expliqué, es un hombre de mucha fe, pero también se toca el corazón con temas asÃ. Entonces le dijo al esposo, oye mira, si quieres entierro a tu hijo, aquà atrás en el patio trasero, posiblemente tú ahorita no
1:03:49 estés de ánimos, pero esa criaturita se le tiene que dar santa sepultura. El hombre dijo que sÃ. Mi abuelo tomó aquel bebé Y fue y lo sepultó. Le puso encima una cruz blanca. Obviamente con el tiempo la iba a quitar. Ahà no se podÃa quedar. Les tengo que recordar que esto pasó hace muchos años. Entonces no habÃa cementerios, no habÃa hospitales, no habÃa nada cerca. Asà que las que ayudaban a las mujeres embarazadas en aquel tiempo eran las parteras. O en tal caso, las mujeres daban a luz...
1:04:30 asà como podÃan. Pasaron los meses, y este matrimonio encargó otro niño. La mujer salió embarazada de nuevo, pero en esta ocasión ocurrió algo más desastroso, pues a los cinco meses el niño salió, se le adelantó nuevamente, y la mujer quedó dañada, pues el niño no querÃa salir, aunado también a otras dificultades. Mi abuela nuevamente fue a ayudarlos, pero de nada sirvió. Esta vez el padre ahà se encontraba. Tanto mi abuelo como mi abuela tuvieron que otra vez enterrar al otro hijo ahà al lado del que habÃa fallecido anteriormente. Pasaron los meses y este matrimonio nuevamente encargó otro bebé. Ya iban a ser tres. Mi abuelo pedÃa mucho por este matrimonio en la iglesia. Le decÃa a Dios que por favor le otorgara un hijo que eran buenas personas. A pesar de que aquella mujer se embarazó de nuevo, esta tercera vez ocurrió algo peor. Otra vez se la adelantó y esta vez quedó más dañada la mujer.
1:05:54 Mi abuelo, con el dolor de su corazón, Otra vez fue y sepultó a aquel niño, ahà en el patio trasero. Ahora habÃa tres crucecitas. A pesar de que mi abuelo le habÃa dicho a aquel hombre que ya quitaran las cruces, al menos de los otros dos, este hombre se negaba. DecÃa que las iba a permanecer ahÃ, que eran sus hijos. A pesar de que se le dijo a la mujer que ya no se volviera a embarazar, que ya correrÃa peligro, mucho peligro si es que lo hacÃa, A esta no le importó. Ella querÃa tener un bebé. Ella querÃa tener una familia. Ese era su sueño. Y también el del marido.
1:06:40 A pesar de que mi abuelo y mi abuela hablaron con ellos, obviamente no se podÃa hacer nada. Aquella mujer otra vez salió embarazada a los meses. Pero ocurrió lo peor. Este embarazo era de alto riesgo. y la mujer no lo contó, durante el parto ella perdió la vida, e igual el niño, el cual, para sorpresa de nadie, se le adelantó, el hombre estaba devastado, mi abuelo le dijo, mira, tú quédate aquà en tu casa, yo me organizo todo, voy a hacer un funeral para tu esposa, y si quieres, la enterramos en algún sitio de tu preferencia, Aquel hombre le dijo que no, que querÃa que su esposa fuera enterrada al lado de sus hijos. Mi abuelo le dijo que eso no estaba bien, que cada vez que saliera los iba a ver, y obviamente eso lo destruirÃa por dentro.
1:07:44 Ver a tus hijos y a tu esposa ahà en la tierra, sepultados en tu patio trasero, créeme que no te va a hacer bien. Esas fueron las últimas palabras de mi abuelo. pero aquel hombre le dijo que no, que era lo que querÃa, al final de cuentas mi abuelo lo hizo, pasaron los dÃas de aquel funeral, aquel humilde funeral, y no veÃan al vecino, no veÃan que saliera, no veÃan que llegara, entonces tanto mi abuelo y mi abuela fueron a aquella casa de enfrente, se fijaron por la ventana, la abrieron, y lo encontraron ahÃ, en el piso, Ãl mismo habÃa acabado con su vida. Y creo que esto no era sorpresa para nadie. Aquel hombre estaba derrumbado.
1:08:35 Básicamente toda su familia, o lo que hubiera sido una, ya no la tenÃa con él. Ya no tenÃa motivos para seguir viviendo. Mi abuelo tuvo que hacer lo que venÃa haciendo desde hace años. Y tuvo que enterrar el cuerpo, ahà mismo con su familia. Ãl pensó que era lo que hubiera querido. Puede que hasta este momento la historia serÃa de una familia muy triste, pero esto no termina aquÃ. Mi abuelo dice que cada vez que pasaba por enfrente de aquella casa, podÃa escuchar los llantos de niños provenir de esta. Ãl escuchaba casi como una guarderÃa, como cuatro niños llorando y balbuceando durante la noche. a pesar de que mi abuelo se asomaba a la casa. Obviamente ahà no habÃa nadie, los sonidos provenÃan de atrás de ella.
1:09:36 Ãl sabÃa muy bien que tampoco en el patio habÃa nadie, tan solo las tumbas de aquella familia. Tanto mi abuelo como mi abuela todas las noches rezaban, pues todas las noches escuchaban aquellos llantos y también algunos lamentos. esta vez de personas adultas. Mi abuelo jura que pudo escuchar los lamentos de voces que él conocÃa, las voces del vecino y de la vecina, que lloraban amargamente desde su patio trasero. Tal vez sus almas no conseguÃan descansar en paz, o al menos es lo que mi abuelo creÃa. Después de vivir ahà algunos meses, ellos tomaron la decisión simplemente de irse.
1:10:30 Mi abuelo tuvo que tomar la decisión de irse a otro pueblo, a otro ejido, y comenzar una nueva vida allá, lejos de aquella maldición, lejos de aquella casa, aquella casa que muy probablemente, aún hasta el dÃa de hoy, se escuchen los lamentos de aquella familia y de cómo éstos Aún no han podido descansar en paz. Mis tÃos me cuentan que mi abuelo trató de ir a rociar agua bendita, de ir a hacer rosarios, de ir a encender veladoras, pero esto no servÃa. De alguna extraña manera las veladoras se apagaban. Mi abuelo jamás conseguÃa terminar los rosarios porque de alguna extraña manera a él se le olvidaban. Se le olvidaban los rezos. Algo que no tenÃa sentido, pues él se lo sabÃa al derecho y al revés. Era una persona muy religiosa. Simplemente comenzaba a tartamudear y se le olvidaba lo que seguÃa. Era como si alguna fuerza le impidiera que rezara por aquellas almas. Ãl simplemente se fue de ahÃ. Porque sabe, debido a todo el dolor, debido a toda la desesperación de aquella familia, tal vez llamaron a algo. Algo que ahora Habita en aquella casa.
1:11:57 Mi abuelo durante lo que le quedó de vida jamás quiso volver a ese lugar. Aún incluso teniendo una propiedad privada enfrente. Decidió venderla. Decidió olvidar el caso de aquella familia que aún no descansa en paz.
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