2 Horas de Relatos CAMIONEROS Y CARRETERAS / Experiencias de Horror
0:15 Esta es la primera vez que cuento esta historia y probablemente sea la única vez que lo haga. Alex, soy seguidor de tu canal y me gusta escuchar las experiencias que cuenta la gente, meramente como entretenimiento. pero jamás pensé que algo similar me pasarÃa en mi trabajo. Todo comienza en una madrugada de diciembre del año 2024. Me encontraba transitando en el estado de Coahuila con rumbo a Nuevo León. Eran pasadas de las 3 de la mañana y lo único que tenÃa para entretenerme en ese momento era una taza de café y escuchar un podcast en mi estéreo. Recuerdo precisamente que en ese momento me encontraba escuchando un podcast de comedia, o sea que no iba sugestionado a ni mucho menos pensando en cosas como fantasmas, brujas y demás, de hecho por eso no escucho ese tipo de relatos de madrugada, a veces el cerebro puede hacerte pasar malos ratos, el caso es que en una vuelta continua, bastante cerrada, se me apareció una niña enfrente del camión, yo iba a una velocidad alta, pero cuando la vi, ya se encontraba muy cerca de mÃ, y no habÃa manera de esquivarla, solamente pude ver cuando mi cofre la tapó por completo yo ya estaba esperando lo peor terminé de dar la vuelta pues quedarme en ese lugar era muy peligroso ya que venÃa un auto atrás de mà finalmente me detuve y el auto también como la vuelta que dimos estaba
1:47 subiendo hacia un puente pensamos que el cuerpo habÃa caÃdo cuesta abajo y para que quede claro el conductor del auto también habÃa visto lo mismo Checamos abajo con lámparas, pero nada. Después checamos la parte de enfrente del trailer, y tampoco habÃa nada. Ya eran casi las tres y media de la mañana, y no habÃa ni una sola alma en la carretera, cuando de pronto empezó a llegar un viento helado. A ambos nos caló hasta los huesos, como si fuera alguna especie de premonición de que algo malo estaba a punto de pasar. En ese momento el chico del auto me señaló hacia abajo y y me gritó fuertemente, mire don, ahà está, nos está viendo, abajo entre el monte, vimos a aquella mujer, pero su semblante era muy extraño, completamente diferente a lo que habÃa visto anteriormente, cuando habÃa pasado con mi camión, yo recuerdo haber visto una mujer con vestido blanco, no con vestido negro, como ahora la veÃa, Lo siguiente que no te extraño y que me hizo tener bastante miedo fue que esta mujer no se encontraba parada en dos piernas como una persona normal, sino que se encontraba en una posición como de araña, inclinada, con sus seis extremidades, tres a cada lado, y no, no fue mi imaginación, pues también el chico la pudo ver.
3:19 Tan pronto aquella mujer empezó a dirigirse hacia nosotros a gran velocidad, El chico se dio la media vuelta y comenzó a correr. Ãl me gritó tan bien que me fuera mientras se subÃa a su auto y arrancaba. Aquella cosa se movÃa como una araña e incluso creo que con cada movimiento que hacÃa otra extremidad le salÃa. Yo me subà a mi camión y aunque tardé conseguà salir de aquel lugar. Miraba por el retrovisor constantemente con el corazón casi saliéndose de mi pecho y lo único que podÃa ver ahà a la lejanÃa, eran dos puntos rojos quedándose atrás, hasta la fecha sigo creyendo, que aquellos dos puntos rojos que vi, eran los ojos de aquella mujer, por suerte se quedaron atrás, por suerte ya nunca más he vivido una experiencia como aquella, jamás he vuelto a ver a aquella mujer, con aspecto de araña, y doy muchas gracias a eso, Mi nombre es Gibran y soy trailero de toda la vida. El único empleo que he tenido aparte de este ha sido de lavador de coches.
4:50 Cuando estaba morro de algunos 15 años, mi padre y mis tÃos del lado de mi familia paterna siempre han sido traileros. y como yo me juntaba mucho con ellos, me terminé fascinando de la profesión, y me hice trailero. De adolescente escuchaba algunas experiencias que me contaban, y hoy te quiero contar algunas de ellas, además de contarte también mi propia experiencia. Mi tÃo Francisco, que de cariño le decÃamos Pancho, nos contó una vez que se encontraba descansando en frente de una empresa textil, una fábrica mejor dicho. él estaba ahà para llevar cargamento, cuando en eso vio algo, que lo dejó sin poder dormir en casi una semana, resulta ser que algunos traileros, por eso de las 12 de la noche, salÃan de la fábrica textil, por algo de cenar, enfrente habÃa solo monte, y enfrente de ese monte, justamente donde acababa la carretera, habÃa una camioneta, que vendÃa antojitos mexicanos, llegaba y se ponÃa, Algunos camioneros tenÃan que esperar afuera estacionados enfrente de aquel monte. En aquel momento mi tÃo nos contó que habÃa cerca de algunos tres camiones estacionados enfrente de aquel monte. Y uno de los camioneros habÃa decidido dormir mientras que otros habÃan decidido cenar y conversar hasta que les dieran la entrada. Y si te preguntas por qué ellos no querÃan dormir adentro de sus camiones...
6:23 es porque existÃa un cierto rumor que se contaba de aquel lugar en donde se estacionaban los camiones. Muchos camioneros decÃan haber tenido unas horribles pesadillas con una niña de ojos negros, y otros tantos decÃan haber visto a esta niña de ojos negros caminando por las cercanÃas de su camión, como si de alguna manera los estuviera acechando. El caso es que la mayorÃa de los camioneros DecÃan haber tenido alguna experiencia extraña con aquella niña. Es más. Muchos decÃan que aquella niña. HabÃa perdido la vida en aquel monte. Y por eso mismo su alma. Penaba en las cercanÃas de este. A mi tÃo no le habÃa pasado nada de esto. Asà que no se lo tomaba en serio.
7:12 Ãl simplemente le seguÃa la plática. Hasta que esa noche. El camionero que se habÃa quedado dormido. Empezó a hacer. ruidos extraños eran aproximadamente la una de la mañana cuando se acercaron al camión y empezaron a escucharlo uno de los camioneros se acercó pues según explica mi tÃo el camionero que estaba adentro estaba haciendo sonidos como si este se estuviera ahogando este camionero fue a ver entre risas pues estaban platicando de algunas cosas y a los pocos segundos volvió con la cara pálida y completamente aterrado diciendo que habÃa una mujer adentro del camión, y que estaba encima del camionero, mi tÃo entre risas fue a ver, pero no era lo que pensaba, pudo ver por la ventana del copiloto, a una mujer encima del camionero, con el cabello largo cayéndole sobre la cara, y vio como con su mano, le estaba tapando la cara y también la nariz, como si tratara de taparle la respiración, mi tÃo se quedó petrificado mientras la veÃa, La mujer alzó la mirada y fue en ese momento que mi tÃo se dio cuenta que era la misma niña de la leyenda.
8:27 TenÃa los ojos completamente negros y lo miraba de una manera en la cual era perceptible el odio y el rencor en sus ojos. Mi tÃo simplemente gritó y en ese momento la figura desapareció. El camionero se despertó respirando fuertemente y completamente alterado. Todos se acercaron y mi abuelo les tuvo que contar lo que habÃa visto. Ninguno de ellos dudó de la palabra de mi tÃo, y más el camionero dormido el cual asegura que de no haberse despertado por el grito de mi tÃo, muy seguramente hubiera perdido la vida. Mi experiencia Alex, por otra parte, me sucedió cuando estaba adentro del camión. Me encontraba hablando por radio con otros compañeros acerca de un tema que no es relevante para la historia. El caso es que en un preciso instante estaba pasando por una gasolinera y decidà echar diésel. Dejé el radio colgando sin cerrar la conversación.
9:58 Al caso me retiré de manera breve, como algunos cinco minutos, y después cuando volvà a entrar a mi camión, me di cuenta que mi compañero estaba hablando por radio, a lo que yo subà el volumen y le pregunté si es que me estaba preguntando algo. Ãl me contestó demasiado consternado, y me preguntó si estaba bien, le contesté que sÃ, y también le pregunté que por qué me contestaba eso, él me respondió algo, que me heló la sangre, me dijo que era, porque en cuanto me habÃa bajado, empezó a escuchar la voz de una mujer llorando, pidiendo ayuda desesperadamente, como si algo horrible le estuviera pasando, él me dijo perfectamente que se escuchaba, como si este estuviera adentro del camión conmigo, no a una distancia lejana, y la verdad por la forma en que me lo dijo, le creÃ, ya iba con miedo, pero en eso Don Chilo, un ancianito que siempre vendÃa cacahuates y semillas en aquella gasolinera, me dijo lo siguiente, eh mijo, ponga algo en el asiento del copiloto, usted anda en carretera, acuérdese, y ahà pasan muchas cosas, se le pueden subir, los que no están vivos, como le acaba de pasar ahorita, Yo le pregunté a Don Chilo,¿ por qué me dice eso, Don?
11:19 Y él me contestó que cuando yo me encontraba llenando diésel, pudo ver a una mujer sentada en el asiento del copiloto, acompañándome. Ãl sabÃa perfectamente que yo andaba solo, y por eso me lo dijo. Una vez que subà al camión, la extraña mujer desapareció desde aquella vez. Ya no he vuelto a viajar sin poner algo en el asiento del copiloto, lo que sea. Lo que importa es que nadie pueda sentarse ahà otra vez. Criptomaniacos, la siguiente historia nos hará pensar un poco en si creemos tal vez en maldiciones o tal vez que hay ciertos espÃritus que se nos pegan por decirlo de alguna manera muy burda. Tal vez hay espÃritus que se pegan a nosotros y que nos están acompañando. Quizás durante toda nuestra vida hay muchas personas que les piden a sus familiares difuntos que los protejan desde el cielo. Hay otras personas que les piden a su santo, a su entidad divina, a la que le son devotos, que los cuiden igualmente, sobre todo en trabajos tan riesgosos, como lo pueden ser camioneros, obreros, sin embargo
12:56 la siguiente historia, es algo peculiar porque, la persona que nos la cuenta, él jamás pide ser protegido, tal parece ser que esta entidad, simplemente lo persigue, por mero gusto y es algo que ha traÃdo años con él tanto asà que ya prácticamente forma parte de su vida su historia es la siguiente hola buenas noches mi nombre quiero que se mantenga anónimo más que nada porque sigo desempeñándome como trailero y hay algunas personas que siguen el canal Lo que les quiero contar no es exactamente una experiencia, sino algo que me ha venido pasando desde hace muchos años, algo que ya forma parte de mi rutina y que cada vez que aparece o cada vez que se manifiesta ya no me causa terror ni miedo, simplemente pienso que es algo que tenÃa que pasar. Empezaré por el principio Hace ya unos años atrás Por eso del 2013-2014 Empecé a sentirme acompañado En mis viajes de trabajo Yo soy
14:29 camionero Y lo he sido durante un buen tiempo de mi vida Es más, creo que me moriré siéndolo El caso es que cuando vas en carreteras Cuando toda tu vida, todo tu trabajo Se están en estas. Ves varios accidentes. Ves varias cosas extrañas que no puedes explicar la mayorÃa de las veces. Como les dije, yo me senté acompañado cada vez que salÃa, pero a esto no le prestaba atención. Pensé que simplemente mi mente se estaba encargando de ayudarme con todo el camino solitario que me deparaba he conducido por toda la república mexicana y no hubo ni una sola vez después de cierto tiempo que me sintiera solo mientras conducÃa esto se salió de control cuando de pronto llegué a una de estas fábricas aquà en Veracruz este almacén era muy conocido por mis amigos por mis camioneros más que nada por el disgusto que esta compañÃa nos hacÃa pasar Y es que siempre cuando llegábamos nos dejaban esperando cerca de algunas 4 o 5 horas como mÃnimo para entrar a esta. Eso hay que sumarle. Una cola de camiones que siempre tenÃa. Cada vez que llegaba siempre habÃa unos 4
16:01 o 5 trailers con cargamento adelante de mÃ. Ya sea para llegar a descargar o cargar mercancÃa. El caso es que cuando uno llega... tiene que formarse, tiene que bajar de su camión, llevar todos los papeles, llevar su licencia, sus documentos, y dárselos al vigilante, después el vigilante se los pasa al encargado, y hay que esperar unos minutos, y después te dan tu pase, luego tienes que volver al camión, y ahora sÃ, a esperar tu turno, bueno, mientras yo regresaba, y recuerdo perfectamente que eran horas de la madrugada, iba con algo de sueño, Iba cansado todo el viaje y ahora tenÃa que esperar por lo que iba a aprovechar para dormirme un poco. Cuando llego a mi camión abro la puerta y al momento de subirme veo que está sentada en el asiento del copiloto una mujer. No le pude ver el rostro. Su cabello lacio caÃa por ambos lados.
17:11 lo cual casi por completo cubrÃa su rostro por la poca luz que entraba. Yo al momento de subir y sentarme, me sobresalté de inmediato y un escalofrÃo recorrió todo mi cuerpo. Esta mujer iba vestida de blanco, con unos trapos, unos harapos. No sabrÃa decirle si era un vestido, una pijama o una camisa. El caso fue que lo primero que pensé es que me habÃa subido al camión incorrecto. Pensé que me habÃa subido a un camión de uno de mis compañeros que llevaba compañÃa y por lo tanto bajé del camión de inmediato. Pedà disculpas, me bajé del camión y di apenas unos cinco pasos cuando enseguida reconocà la caja, reconocà las llantas y en un todo Reconocà mi camión.
18:12 Ese era mi camión. No me habÃa equivocado. En ese momento fui de inmediato. Abrà la puerta nuevamente. Iba con la idea de preguntarle a esta mujer qué era lo que hacÃa dentro de mi camión.¿ Por qué se habÃa subido? Pero al momento de abrir la puerta y entrar, vi que no habÃa nadie. Encendà la luz de adentro. Encendà la luz de mi celular. Empecé a buscar por todos los sitios del camión En el camarote Abajo de los asientos Abajo de la cama Las ventanas del camarote Estaban cerradas Igualmente La puerta del pasajero del copiloto Se encontraba cerrada La única puerta Que se encontraba abierta Y por la única Por la que pudo salir Era la puerta del piloto Y por esa misma yo venÃa... Y en ningún momento... HabÃa escuchado o habÃa visto... A una persona que hubiera bajado del camión... Simplemente... Aquella mujer... HabÃa desaparecido...
19:26 Dentro del mismo camarote... La aparición de esta extraña mujer... En mi vida... Empezó desde ese momento... Cada vez que salÃa... E iba conduciendo... VeÃa como esta mujer de vez en cuando... AparecÃa... En un extremo de la carretera... Mirándome... Y otras veces caminando... Obviamente siendo rebasada por mi trailer... De alguna manera cada vez que esto pasaba... Iba disminuyendo la velocidad... Como si supiera algo... Por mi instinto, por mà mismo... Que tenÃa que bajar la velocidad como si... Esa mujer... me advirtiera de algo otra cosa extraña es que tanto familiares como también compañeros de mi empresa camioneros también me han visto que de vez en cuando cuando llego con mi camión y esto viene de parte de tanto camioneros como familiares se los vuelvo a repetir ya que no hay forma de que ellos se pusieran de acuerdo para decirme lo mismo y es que ellos han visto, que cuando llego, no llego solo, a veces ven a una mujer vestida de blanco, con su pelo largo, cubriéndole la cara, llegará en compañÃa de mÃ, ella siempre va sentada en el
20:57 asiento del copiloto, a un lado de mà prácticamente, y cuando yo bajo, ella simplemente desaparece como en un parpadeo, Como les dije, esto ya va para una década que me está pasando. Y en todos esos años, siempre la he visto. Incluso he llegado al punto en el que empiezo a platicar con ella. Le empiezo a decir, a platicar cosas. Y lentamente, siento como si esa mujer en concreto se manifestara. sentada atrás de mà en el camarote y me escuchara todo lo que le tengo que decir.
21:42 Múltiples veces le he preguntado si es acaso que me va protegiendo, es acaso algún ángel o tal vez otra cosa. El caso es que algunas personas me dicen que esto es muy mala idea, que yo no tengo que asumir ni platicar mucho menos con algo que me está persiguiendo. O con algo... Que me está acompañando para todos lados... Ellos dicen que esto... Les da más fuerza... Yo lo único que sé es que... Si esa mujer me hubiese querido hacer daño... Ya habÃan pasado muchas veces... Muchas ocasiones...
22:24 En las que ella... Pudo haberlo hecho... Un dato interesante... Que quiero compartir con ustedes... Antes de terminar... Mi experiencia, por asà decirlo. Y es que antes de que esta mujer se manifestara en mi vida, habÃa tenido algunos accidentes. Lo normal, nada grave. Bueno, algunos sÃ, bastante graves, pero eran una minorÃa. Sobre todo en carreteras. Pero a partir de que esta mujer apareció, no he vuelto a tener ningún accidente. Por más minúsculo que este sea... Lo que sà he visto... Es que han ocurrido varios... Y muy cerca de mÃ... Pero a mà y al camión jamás nos pasa nada... Como si algo... Nos estuviera protegiendo... Gracias por su tiempo... Y espero hayan disfrutado mi experiencia... Se han confirmado numerosas veces... Que existen cierto tipo de animales...
23:35 Que tal vez... El humano todavÃa no conoce... No es algo difÃcil de buscar... En ciertos videos de YouTube... Y verás que hay... Animales extraordinarios... Que no tenÃas ni siquiera... La conciencia de que existÃan... Pero a pesar de todo eso... Y teniendo esto en cuenta...¿ Qué es lo que pensarÃas? Si un animal... Si una bestia mejor por asà decirlo... De grandes proporciones... se te atraviesa en plena madrugada pero en una carretera tal vez muchas personas no te crean pero para suerte de esta persona no iba solo es curioso y esto se los voy a compartir antes de comenzar a relatar y es que esta historia me suena muy familiar a otras diferentes que tanto automovilistas choferes de autobús y camioneros comparten y es que cuando van en esas carreteras lejanas a veces se encuentran con extrañas criaturas que los corretean mientras van conduciendo y curiosamente esto pasa siempre cuando van solos conduciendo tal vez la próxima vez que tú vayas solo en una carretera lejana a cualquier localidad tomes esto en cuenta Tal vez tú seas la próxima persona... En contar una historia... Parecida a esta... Mi
25:12 nombre es Ernesto Quijano... Mi experiencia... Se desarrolla en épocas decembrinas... En aquel momento... Por suerte... Me habÃan dado vacaciones... Y esas vacaciones... caÃan como anillo al dedo, en la Navidad y en el Año Nuevo, iba a pasar Navidad y Año Nuevo, en compañÃa de mi familia, no hay otra cosa que podÃa pedir en ese momento, comenzaron a llegar diferentes familiares al paso de los dÃas, y como lo es en toda familia numerosa, empezamos a juntarnos, nos dispusimos a ir en marcha por aquellos regalos, yo iba en mi camión, por suerte me lo habÃan dejado, no iba yo solo, iba en compañÃa de mi ahijado, un chico en ese entonces de 17 años, ambos Ãbamos comiendo, Ãbamos con la música alta, no era tan noche, esta experiencia pasó muy rápido, Y es precisamente por eso, por lo rápido y sutil que pasó, que me llena de dudas y que me llena también de una cierta incertidumbre cuando yo
26:43 voy solo conduciendo en la carretera. Sucede que iba conduciendo y vamos platicando cuando en eso mi ahijado me dice que ve algo que ve algo por el monte, y ese algo, iba corriendo, manteniendo, la misma velocidad, que llevaba el camión en ese momento, que llevaba el camión en ese momento, puede que de primera mano cuando escuche esto, no le preste mayor importancia, pero cuando vi, el kilometraje, cuando vi que mantenÃa, una velocidad de 80 a 90 kilómetros por hora.
27:30 Esto me llamó mucho la atención. Yo le pregunté algo crédulo, en serio,¿ mantiene la velocidad del camión? Pero no recibà respuesta. Mi ahijado estaba mirando hacia la ventana. Se habÃa callado por completo. Estaba sorprendido y aterrado al mismo tiempo. yo le pregunté¿ qué es lo que ves? y él me dijo padrino véalo por usted mismo mire ahà viene como que se está acercando yo bajé un poco la velocidad para que no me agarrara por sorpresa algún bache o algún vehÃculo y en ese momento lo vi iba entre el monte corriendo Pensé que era un zorro, pensé que era un coyote o algo por el estilo, que habÃa muchos en ese monte. Pero no por su similitud, por su cola más que nada. Esto no era posible,¿ por qué?
28:45 Porque su cola parecÃa la de una rata, muy larga, y la movÃa de un lado hacia otro, sin pelo alguno, donde sà tenÃa pelo. era en el resto del cuerpo, sus extremidades, eran algo largas para ser un coyote, e incluso si un coyote estuviera corriendo entre ese monte, no lo hubiéramos podido ver, tan solo hubiéramos podido ver como se mueve la maleza, pero, esta cosa, esta criatura, si sobresalÃa de todo el pastizal, de todo el zacate, era algo grande, y su cabeza, no era como la cabeza de algún coyote o de un lobo, su cabeza era extraña, es decir su cuerpo era grande pero su cabeza, era algo pequeña, para el cuerpo que este tenÃa, era la cabeza, como la de un hombre, con el hocico alargado, pero mantenÃa similitudes como, por ejemplo, su nariz. Su nariz la mantenÃa cerca de sus ojos. Su hocico era el que estaba anormalmente grande y estirado hacia enfrente. Yo estaba poniendo
30:16 demasiada atención cuando en eso, de repente, siento que el pavimento se acaba. Y no era precisamente que el pavimento se hubiera acabado, sino que por distraerme, me estaba saliendo del camino. En ese momento, tomo de nuevo el volante y lo subo de nuevo al pavimento. Mi hijado me ve y me pide que acelere, pues en efecto, si bien esa cosa estaba corriendo entre el monte, con cada paso que daba, cada vez que se acercaba, se iba acercando al camión Y si podÃa mantener esa velocidad. La verdad es que no sé. Y también con la apariencia.
31:03 No sé qué animal. Pudo haber sido. Obviamente yo empecé a subir la velocidad. Y de alguna extraña manera mi hijado me decÃa. Padre no súbale más. Aquella cosa se sigue acercando y todavÃa. No se está manteniendo el paso. Empecé a subir y empecé a subir Por suerte no traÃa caja en ese momento Por lo que el trailer SubÃa de velocidad muy rápido Hasta que por fin Y para nuestra buena suerte Aquella cosa se quedó atrás Por fin La habÃamos dejado Llegamos a la casa de mi tÃa Y lo único que pudimos decir Es que habÃamos visto una extraña criatura En la carretera... Recuerdo muy bien...
32:01 Revisar por el retrovisor... Y ver que esa cosa... Efectivamente llegó hasta la carretera... Y después se pasó... A la otra parte del monte... Quiero pensar que nosotros... No éramos su blanco... Simplemente estaba pasando... De un extremo hacia otro... Y que para nuestra mala suerte... Nos encontramos en el momento... y lugar equivocados, los primos de mi tÃa, nos acompañaron en aquella ocasión de vuelta, todos estaban muy al pendientes, de ver aquella criatura de nuevo, pero por más incluso de que hicieron ruido, nada vino, esa criatura, no se manifestó de nuevo, los únicos que la vimos, fue mi ahijado y yo, y doy fe hasta ahora, de que esto es real, simplemente en los lugares recónditos, en las carreteras lejanas donde casi no pasan autos, a veces puedes ver cosas, cosas inexplicables, y que te dejarán mucho en que pensar, por suerte esta experiencia fue corta, pero estoy más que seguro, que no lo quiero volver a vivir,
33:33 los camioneros también tienen sus dÃas malos a veces a pesar de que el trabajo por asà decirlo a los ojos de personas que son ajenos a esta a este empleo a esta vocación dirán que simplemente el trabajo de camionero es conducir no hay mayor dificultad en eso claro si a eso le sumas a que tienen que conducir un camión de grandes proporciones y de grandes dimensiones sobre todo del peso a veces la naturaleza el clima se interpone en su trabajo no todos los dÃas pueden conducir y este relato es el vivo ejemplo de ello este camionero se habÃa detenido por cuestiones climáticas pero para su mala suerte lo hizo en la carretera equivocada y creo que tan solo con nombrarla muchos de ustedes sabrán de cual carretera se trata Después de esta experiencia, después de haber vivido lo que viene siendo una aproximación, no con uno sino con varios seres paranormales que en ese momento lo arrinconaron, no vuelve a detenerse jamás en ninguna carretera que tuviera la fama de estar embrujada. Mi nombre es
35:06 Claudio Aguirre Y la experiencia que les quiero contar a continuación Me sucedió en una carretera muy particular aquà de México Antes que nada Quisiera hacerle una pregunta al Chico de la Cripta Y también a toda la comunidad Si es que creen en los lugares malditos En los lugares embrujados en los lugares que debido a que han pasado numerosas cosas, eventos trágicos, accidentes, estos lugares se quedan con ciertas energÃas que tal vez nunca se van, como la carretera que les quiero contar a continuación, se trata de la rumorosa, Muchos accidentes, apariciones, fantasmales, que según se dice, se manifiestan ahÃ. En mi particular caso, todos estos años que habÃa sido camionero, a mà jamás me habÃa pasado nada.
36:25 Jamás habÃa sido protagonista de una de estas historias, pero como todos dicen, siempre hay una primera vez. y me sucedió precisamente, en esta carretera, era de noche, aproximadamente la medianoche, poco más, poco menos, tal vez 12.15, 12.30, cuando de pronto, y de manera muy volátil, se vino una tormenta, es decir, estaba lloviendo, después pringando como se dice, El viento azotaba fuerte Y de la nada Se vino una lluvia Pero que cegaba por completo La vista en la cartera Era una lluvia muy fuerte Los parabrisas, la luz que tenÃa Incluso las luces altas No daban abasto Para todas las gotas de agua que estaban cayendo Junto con el viento El escenario era muy volátil Yo sabÃa cómo actuar en este tipo de ocasiones, asà que simplemente orillé el camión y me detuve. No fui el único. Varios autos hicieron lo mismo. Otros tantos, otros valientes, continuaban con el camino,
37:58 aunque a una muy baja velocidad. Y fue en este punto que comienza mi historia. Yo saqué un cigarrillo, empecé a fumarlo dentro del camión. Después me llega la llamada de que, en efecto, me recomendaban que me detuviera por unos minutos, que no continuara con el camino ya que era muy peligroso. Yo ya me les habÃa adelantado, claro. HabÃan pasado cerca de media hora y la lluvia no cesaba. yo mantenÃa las luces encendidas, cuando de pronto veo una silueta, varias siluetas, tres para ser exacto, que van caminando por la carretera, y que no solamente van caminando por la carretera, sino que van en dirección hacia mÃ, por la lluvia que hay, Y por la escasa luz que mi camión alcanza a proyectar hacia ese lado de la cartera.¿ Quiénes son estas personas? Porque son tres personas. Conforme se van acercando.
39:17 Voy viendo que estas se tratan de personas trajeadas. Y que son tres hombres. Los que se están acercando. En ese momento. Yo querÃa ver sus caras. Sus rostros Pero no podÃa El vidrio, la lluvia HacÃan que parecieran como si sus rostros No existieran Solamente veÃa carne En ese momento pensé que era debido a la lluvia pero Conforme se iban acercando cada vez más y cada vez más No veÃa ningún rasgo No veÃa boca No veÃa ojos...
40:04 No veÃa cejas... Al grado de que estas personas... Se acercaron lo suficientemente al camión... A la par de que se encontraban casi a centÃmetros de él... Yo no podÃa verlos... Obviamente el campo de visión del vidrio del camión... Está bastante limitado... Y si alguien está cerca... Te tienes que agachar para verlo... En ese momento esas tres personas... se habÃan acercado, por el lado del copiloto, yo fui bajando la mirada, viendo por el vidrio que tenemos abajo, y veÃa, el cuerpo de una persona, como dije, iban trajeados, y parece que no les importaba, estar abajo de toda la lluvia, e ir trajeados con ese traje negro caracterÃstico, pero lo que más me aterró en ese momento, lo que me hizo tener escalofrÃo, tener terror, tener las ganas inmediatas de salir de ese lugar corriendo, fue que por mi puerta empezaron a tocarla una y otra y otra vez como para que les abriera. Yo volteé Y en ese rango de vista, sà podÃa ver a la persona que se
41:38 encontraba afuera. Mis sospechas eran correctas. Aquellas personas no tenÃan rostro. Era solamente un bulto de carne. Sin caracterÃsticas. Solamente carne. Era como si su cráneo estuviera cubierto por piel. No habÃan cuencas. No habÃa nariz y ni siquiera orejas. Eran personas sin rostro. En ese momento lo que hice por terror, por temor, fue arrancar el camión, acelerar y salir de aquella carretera. Pensé que aquellas personas se quedarÃan ahÃ. Pero mi experiencia no termina. Aún todavÃa, cometiendo la imprudencia de moverme en esa lluvia En ese resbaladizo pavimento. TodavÃa aún.
42:39 Escuchaba como golpeaban mi puerta. Una y otra y otra vez. Ambas puertas. Tanto del lado derecho como del lado izquierdo. No cesaban. Tocaban y tocaban la puerta insistentemente. Esto obviamente me hizo aterrar todavÃa aún más. Pero por suerte logré mantener el equilibrio. no choqué lo cual lo considero un milagro y precisamente cuando dejé a la rumorosa atrás o más que nada el tramo por donde se dice ocurren los accidentes y ocurren las apariciones fantasmales todo esto el sonido los toques a mi puerta se detuvieron al fin yo le conté esta experiencia también a mis compañeros A los camioneros... Muchos de ellos... Me dijeron que... Era muy poco recomendable... Detenerse en aquella carretera... Y no eran la única...
43:47 Hay otras tantas alrededor de México... Por las cuales se cree que están embrujadas... Tales como el kilómetro 31... O el camino de las brujas... Son carreteras, caminos... En las cuales... No se recomienda detenerse, pues te puedes encontrar con algo parecido. Otros de mis compañeros trataron de tranquilizarme, y es que me explicaron que en aquella tormenta también habÃa caÃdo granizo, y tal vez eso explicarÃa los golpes que yo sentÃa en la puerta. Tal vez yo los confundà con la caÃda del granizo. Esto fue algo que yo quise creer durante algún tiempo, pero analizando bien la situación, no creo en eso. Los golpes que me daban en la puerta eran como los que una persona hubiera dado. Y si bien, tal vez los golpes tuvieran esta explicación, no hay una explicación, al menos ninguna lógica, Para explicarme cómo es que aquellos hombres...
45:03 No tenÃan rostro... Esa fue mi experiencia... Gracias por escucharla... Criptomaniacos... Hay algunas personas que dicen que... Que en ciertas... Carreteras... Que en ciertos lugares... no solamente carreteras, sino lugares en general, se anidan ciertos espÃritus que lo único que quieren es causar el mal a los vivos. Poniendo el ejemplo de este camionero, tal vez querÃan hacerlo chocar, querÃan hacerlo descender, querÃan hacerle un mal en el camino, en su trayecto, estos espÃritus que muchos de las personas van a afirmar que se tratan de demonios. O de al menos seres malignos y oscuros De alguna extraña forma Saben cuáles son tus puntos débiles Y te atacan por ese medio Esta persona nos lo comparte Que mientras vivÃa una de sus Ãpocas más oscuras de su vida Fue abordado por este tipo de entes Lo cual desencadenó En una experiencia que casi lo hace Renunciar a su trabajo Y que en buena parte También se sienta aliviado cuando dejó esta labor, su historia, nos la comparte, pero viene de parte de
46:35 su hija, la cual es fan del canal, y se las voy a contar a continuación, mi nombre es Kimberly Blas, y en esta ocasión, les quiero compartir, un relato de mi padre, mi padre es camionero, Toda su vida lo ha sido. Recuerdo que cuando era niña nos contaba algunas historias que nos producÃan pesadillas. Pero a nosotros nos encantaba, a mà y a mi hermana, la experiencia más terrorÃfica. La experiencia que en verdad lo hizo dudar en si seguir trabajando como camionero es la que les voy a contar.
47:29 Sucedió cuando nosotras dos éramos niñas. Por aquel tiempo, yo tenÃa nueve años y mi hermana tendrÃa algunos cinco o seis años como máximo. Mi hermana en ese momento estaba atravesando por una enfermedad muy grave que se le habÃan detectado. La tensión en mi familia aumentaba cada dÃa más y cada dÃa más. Mi padre, a pesar de que se iba por largos tiempos, esto no hacÃa sin otra cosa empeorar toda la situación, ya que mi padre querÃa estar más tiempo con mi hermana. QuerÃa estar más al pendiente de ella, pero su trabajo no lo dejaba. Esto se los explico más que nada porque tienen que tener esto en cuenta para que sepan el por qué actuó de esa manera. Se dice que los espÃritus, más en concreto, los espÃritus malos, los espÃritus que te quieren hacer mal, te atacan precisamente por tu lado más flaco, por tu lado débil. Mi padre en ese momento, el lado más débil que tenÃa en lo que pensaba, 24-7, era en la salud de mi hermana, él nos dice que, mientras
49:01 estaba conduciendo, en un largo camino ya oscureciendo, solamente los focos de su camión, era la única luz que habÃa en kilómetros, en ese preciso momento, en el que tenÃa su mirada, fija en la carretera, pensando en mi hermana, pensando en todos esos problemas, De un momento para otro, algo se le atravesó en medio del camión. Les quiero explicar algo y es que mi padre dice que precisamente en esa carretera esto no se presta mucho. Hay parcelas a ambos lados. Por lo tanto, han cortado todo el monte, toda la tierra ha sido rascada y antes de llegar a la carretera, Hay tierra, solamente bultos de tierra A ambos lados de la carretera No hay ni siquiera una pared No hay ni siquiera ningún anuncio Por lo que se le hizo extraño Que aquella silueta Que para variar Era la silueta de una niña Hubiera aparecido de pronto Mi padre la tuvo que haber visto A mucha distancia Pero esto no fue asà Era como si la silueta de la niña o la niña hubieran aparecido en un abrir y cerrar de ojos. Esta niña, la cual lleva
50:35 puesta un vestido, un vestido que él reconoce muy bien, se pone enfrente del camión y mi padre no logra frenar. Es imposible frenar uno de esos camiones tan pesados de forma muy rápida asà que, inevitablemente, Pasa lo que tiene que pasar... Mi padre frena... De una forma muy brusca aún asÃ... E incluso la caja que llevaba... Se sale un poco del camino... El demasiado alterado... Toma su teléfono... Que en ese tiempo... Era un alcatel que tenÃa... Una función de lámpara... Les estoy hablando del año 2010... Baja del camión...
51:19 Y empieza a enfocar... La luz de su celular... hacia aquel bulto que se ve, a lo lejos, se ve una persona, que se encuentra tirada en el pavimento, mi padre ahora piensa un poco y es que, no hay ninguna localidad cerca, no hay ninguna granja cerca, no hay nada, nada con lo que podrÃa ser un ambiente familiar, para que una niña, vestida de esa manera saliera de la nada, Pero en ese momento él creyó que a lo mejor... HabÃa sido una familia. La que estaba cerca del lugar. Ãl se fue acercando y conforme se fue acercando... Más le aterró lo que veÃa. Y es que veÃa... Que la que estaba en el suelo... Era mi hermana. Ãl reconoció perfectamente su rostro. Reconoció perfectamente también su vestido que él se lo habÃa regalado. Sus zapatos... Su tamaño era ella.
52:28 En ese momento mi padre dice que suena su teléfono y al contestarlo se trata de mi madre o al menos la voz de mi madre. Dice que mi madre le llama llorando y le llama reclamándole el por qué le habÃa quitado la vida a su propia hija. Mi padre suelta las lágrimas y dice que no era su intención. Dice que todo estaba pasando de manera tan rápida que no veÃa una forma lógica de ver todo lo que estaba pasando. Ãl corta la llamada de manera muy súbita ya que dice que mi madre estaba gritando y es en ese preciso momento cuando hay silencio que él empieza a pensar. Ãl empieza a poner sus pies sobre la tierra.
53:20 Y cae en cuenta que él vive muy lejos de ahà Mi padre precisamente venÃa de nuestra casa No hay una forma No hay un método Para que mi hermana hubiera llegado hasta ese lugar Precisamente en aquella carretera Mi padre da dos pasos hacia atrás Y empieza a volver hacia su camión Quiere poner las cosas en claro pero Al momento de que da su media vuelta Y comienza a caminar Escucha pasos, unos pasos que se mueven muy rápidamente, como si estuvieran corriendo pero de una manera muy rápida.
54:01 Inmediatamente mi padre voltea y ve que el cuerpo de la niña, o de lo que pareciera ser mi hermana, ya no se encontraba. Se habÃa movido, en fracciones de segundo, se habÃa ido. Para este momento mi padre sabe que esto no es normal y Más allá de un accidente, él cree fervientemente que esto es de otro mundo. Ãl da la media vuelta y aparece a su camión cuando de pronto ve que, abajo del camión, abajo de la caja que él portaba, entre las llantas, hay una silueta. Una silueta que se esconde en la oscuridad del camión.
54:44 Una silueta con cabello largo y que va vestida precisamente con el mismo vestido de mi hermana, mi padre la alcanzó a divisar, no porque él lo hubiera visto, sino porque los ojos de esta silueta, brillaban, brillaban como los de un cazador cuando está viendo a su presa, brillaban en la oscuridad, y cada vez que parpadeaban, se apagaban y después brillaban de nuevo, Esta silueta se movÃa de forma raquÃtica, de forma muy extraña, esperando que mi padre pasara cerca de ella. Mi padre lo único que opta hacer en ese momento es comenzar a rezar una y otra vez, encomendarse a Dios y pedir mucho por mi hermana y también pedir por él que lo protegiera en ese momento. mientras agarraba fuertemente una figura que traÃa de San Judas Tadeo colgada en su cuello. Comenzó a caminar hacia el camión. Con los ojos cerrados, mi padre sentÃa como aquella silueta de igual manera caminaba a una distancia sobre él, pero aún asà se mantenÃa abajo del camión, observándolo, siguiéndolo.
56:17 Mi padre estiró su mano, rogándole a Dios que no tocara aquella cosa. Y como si fuera un milagro, aún con los ojos cerrados, tocó la puerta del camión y se subió de nuevo a él. Una vez ahà arrancó y no se volvió a detener en todo el trayecto. La primera en enterarse de esta historia es mi madre. Y es porque mi padre le llama. con lágrimas en los ojos, totalmente desesperado, preguntándole si es que acaso ella lo habÃa llamado horas antes, mi madre le contesta que ella no le habÃa llamado desde que él habÃa salido de la casa, preguntó por mi hermana, mi hermana estaba bien, recostada en su cama todavÃa, Desde aquella experiencia mi padre procura no detenerse en ninguna carretera. Presta más atención a todo lo que sale de esta. Y tiene más que claro, y esto nos lo ha dicho mucho, incontables veces, que los espÃritus malvados esperan a que tú estés susceptible, estés débil, para jugar con lo que más te hace daño. para jugar con lo que más te hace daño, para jugar
57:47 con tu debilidad, que en ese momento era su hija para mi padre. Por lo demás de esta experiencia, mi padre dice que lo que lo salvó aquella noche precisamente fue la fe que tenÃa y los rezos que sirvieron como protección al encuentro de este ser maquiavélico, que usó a su hija en aquella carretera, para detenerlo, esa fue la experiencia de mi padre, saludos a todos, desde Mérida.
58:34 Mi nombre es Susana Puente, la experiencia que les quiero compartir, a ti y a toda la comunidad, Me sucedió hace aproximadamente unos 15 años Más o menos la misma edad que tiene mi hijo En aquel tiempo Recuerdo que habÃamos ido de viaje Mi esposo Yo Y mi hijo que en ese entonces tendrÃa Algunos nueve meses El festejo se llevaba a cabo En las tierras de mi familia Ellos eran campesinos desde hace mucho tiempo tenÃan tierras, las trabajaban, y al tener una de las propiedades más grandes, con una de las casas más grandes que tenÃan en toda la familia, pues lo que podrÃa ser vacaciones de verano, navidades, toda la familia se juntaba en esas casas, a veces salÃan a caminar, otras veces iban a unas cabañas que se encontraban cerca, más que nada por asador, por el contacto al aire libre, Tal como sucedió en aquella ocasión, ya habÃa caÃdo la noche. Mi esposo todavÃa se encontraba hablando con mis familiares, con mis tÃos, con mis hermanos. La fiesta todavÃa seguÃa. Yo, por otro lado, me encontraba sumamente cansada.
1:00:00 QuerÃa regresar a la casa, querÃa dormirme un poco. Y también por el bebé querÃa resguardarlo. En aquel entonces yo tenÃa dos tiendas de lo que podrÃa ser autoservicio. No le estaban yendo muy bien, asà que también tenÃa ese estrés acumulado que no me permitÃa del todo disfrutar de aquella convivencia. Yo le dije a mi esposo en ese momento que me querÃa ir, querÃa descansar un poco. Ãl se ofreció a llevarme y con la misma se iba a regresar. ya que mis padres todavÃa lo querÃan ahà por un momento más y se estaban llevando muy bien.
1:00:41 Yo no querÃa arruinar la fiesta ni querÃa apartarlo mucho, tan solo me iba a ir a recostar, asà que le dije que yo me podrÃa ir sola sin ningún problema. SabÃa conducir, tenÃamos la camioneta ahÃ. El camino tal vez constaba de algunos 15 a 20 minutos máximo. No estaba retirado. Al final de hablar y quedar en acuerdo... Yo subà a nuestro hijo a la parte de atrás. Junto con su asiento para auto. Y después yo me subà al asiento del piloto. Mi esposo iba a llegar aproximadamente una hora después que yo. Al menos asà habÃamos quedado. Eran aproximadamente las diez y media de la noche. Y yo me encontraba conduciendo por esa carretera que... Se encontraba muy solitaria.
1:01:31 En todo el camino... no me encontré con ningún coche, y tenÃa sentido en cierta parte ya que, esa carretera, conectaba con las cabañas, y el hotel, y la casa en la que nos estábamos quedando, en ese entonces habÃan comenzado apenas las vacaciones y, todavÃa los niños aún no salÃan de la escuela, por lo que era comprensible, que no hubiera muchas personas, se estaban esperando apenas el gran número de personas que iban a llegar, Como dije anteriormente, no estaba pasando por uno de los mejores momentos en lo que vendrÃan siendo para mis tiendas, asà que iba muy distraÃda. Iba pensando en todo esto. Y me sucedió lo que comúnmente le pasa a la mayorÃa de personas.
1:02:21 Me olvidé de lo que le habÃa dicho a mi esposo y, más que nada, por la costumbre yo pensé que él venÃa conmigo en la camioneta. Yo simplemente iba con la música, iba pensando E iba escuchando Como mi hijo se iba riendo y se iba riendo Como iba hablando Mi hijo siempre desde pequeño habÃa sido muy platicador Y cuando habÃa una persona cerca Le balbuceaba, se reÃa Mucho más si se encontraba mi esposo ahà con él Y las actitudes que tenÃa mi hijo aquella noche Eran como si mi esposo viniera atrás con él Era por esto mismo que yo hacÃa de cuenta de que venÃa acompañada por mi esposo. Yo iba pensando en estas cosas cuando de pronto siento una mano que me toca el hombro.
1:03:18 En ese momento, como les dije, no le presté atención, pero la sentÃa muy helada. Y eso aparte de que traÃa mi blusa y arriba de esta blusa traÃa un chaleco. SentÃa la mano helada, era como si ese frÃo hubiera penetrado. Todas y cada una de las telas que traÃa. Para ese momento yo pensaba que era mi esposo y le dije, ¿qué, qué quieres?¿ Qué pasó? En ese momento no me contestó, pero a los dos minutos, más o menos, me dijo, da vuelta aquÃ. A la izquierda del camino habÃa una desviación, un camino de tierra que se introducÃa a lo profundo del bosque. Les vuelvo a decir que yo venÃa como un piloto automático asà que simplemente le hice caso. Fui dando la vuelta y me metà en este camino. El camino no era tan largo. Estuve conduciendo aproximadamente unos 4 minutos cuando en eso el camino se acaba abruptamente y frente a él simplemente hay una cruz una cruz blanca grande Y no hay nada más que bosque... Y árboles... Atrás de esta... Al ver la cruz... Y al ver que el camino... Se habÃa acabado y sobre todo... Ver en donde me encontraba... Es decir... Jamás habÃa ido por ahÃ...
1:04:50 En ese momento se me viene a la cabeza... Un recuerdo de manera muy rápida... Que mi esposo... Se encuentra con mis familiares... Ãl se encuentra todavÃa en la fiesta... Ãl no va conmigo. Me quedé simplemente paralizada ante el volante. TodavÃa la camioneta se encontraba en marcha, pero no querÃa voltear. En ese momento siento como alguien se baja de esta. Para explicarme mejor, no era como si hubiera escuchado la puerta sonar. No era como si esta se hubiera abierto y cerrado. Simplemente sentà por el movimiento que alguien se bajó.
1:05:31 Sin necesidad de abrir la puerta. Sentà como el peso habÃa dejado la camioneta. Era alguien pesado. En ese momento agarré el suficiente valor para voltear. Más que nada porque mi hijo iba en el asiento trasero. Al voltear lo vi. Mi hijo se encontraba dormido. Profundamente dormido. No tenÃa sentido ya que hace apenas unos segundos iba balbuceando, iba riéndose. Lo tomé. Lo pasé enfrente junto conmigo. Y cuando lo tomé de la mano, cuando lo agarré de su carita, cuando lo empecé a abrazar, me di cuenta que mi hijo estaba totalmente helado. Su piel estaba helada. El airecito que salÃa de sus fosas nasales lo exhalaba totalmente frÃo.
1:06:29 sus ojos sus pies recuerdo que eran vacaciones de verano el calor a veces era insoportable y en la noche si bien bajaban algunos grados se seguÃa sintiendo caluroso se seguÃa sintiendo todo ese calor del dÃa por lo tanto no habÃa explicación alguna porque mi hijo venÃa totalmente frÃo lo acorroqué lo abracé y por más que intenté calentarlo no podÃa hacerlo Lo puse al lado mÃo en el asiento del copiloto y conduje a toda velocidad hacia el hotel. En ese hotel habÃa el único servicio médico que se encontraba a kilómetros de distancia. Por suerte las enfermeras y el doctor que estaba ahà me lo atendieron. El niño estaba sufriendo de hipotermia. Desde aquella experiencia que tuve y hasta la fecha, siempre cuando vamos a aquella casa Asà sea mi hijo que ya esté grande, o yo, o mi otra hija que tiene nueve años. A pesar de que vamos los tres, siempre quiero que alguien me acompañe.
1:07:45 Asà sea mi esposo, mi hermano. Jamás he vuelto a cruzar sola con mis hijos aquella carretera. No vaya a ser que el pasajero que subà en aquella ocasión vuelva a serlo. Gracias por escuchar mi historia. A continuación tenemos otra historia que viene en relación a las reuniones familiares. Como ya dije antes, muchas personas vuelven a sus pueblos natales, ignorando por completo ciertas leyendas o ciertos dichos que se tienen en estas localidades lejanas. A veces algunas carreteras... No son nada transitadas... Y no es porque... Las personas del pueblo...
1:08:38 Sean supersticiosas... Sino porque genuinamente... Han ocurrido algunas cosas que no tienen explicación... Tal como les pasó a este trÃo de jóvenes... Que simplemente estaban en una de esas noches que... Buscaban diversión... Buscaban fiesta... Estos tres eran primos... Para su mala suerte... Y entre todas las copas que traÃan encima, tomaron un camino, el cual no debÃan de tomar. Sobre todo, a horas altas de la noche. Su historia es la siguiente. Mi nombre es Claudia Zárate. Mi historia se remonta a algunas dos décadas atrás, cuando era un adolescente. y llegaban las épocas de vacaciones. Mi familia, tanto mi padre como mi madre, vienen de rancho, por lo que ir a visitar a los familiares del rancho era una de las experiencias más disfrutables que tenÃamos. También a nosotros nos encantaba el rancho, montar a caballo, ver las parcelas, ver los animales.
1:10:00 Y sobre todo, las fiestas que se hacÃan ahÃ. HabÃa muchos bailes, jaripeos y diferentes cosas. Recuerdo que una vez estábamos en un baile. O no recuerdo si eran los 15 años de una persona. El caso es que solamente fuimos mi hermano y yo y un primo mÃo. Un primo que era precisamente del rancho. Ãl sabÃa las calles, las carreteras En general se sabÃa todo al dedillo No habÃa mejor persona Que nos guiara en toda la familia Fuimos a la fiesta Nos la pasamos muy bien Pero a final de cuentas Mi primo tuvo un problema ahà con algunas personas Y para no hacer más extensa la historia Decidimos regresar al pueblo Ya era tarde ya era muy tarde, mi hermano es mayor que yo y en ese entonces, él tenÃa 17 años y yo 15, mi primo igual tenÃa 17 años, mi hermano fue terco en conducir él, pero por suerte y al paso del tiempo, sobre todo por la carretera en la que Ãbamos, logré convencerlo en que condujera yo, ellos dos se habÃan puesto hasta las chanclas de borrachos, y para llegar al pueblo, tenÃamos que pasar por una carretera,
1:11:32 o más bien no era carretera, era lo que quedaba de una carretera, una carretera en muy mal aspecto, tenÃa baches, tenÃa hoyos, estaba deslavada de una cierta parte, se acababa esta carretera, y después comenzaba un camino de chapapote, es decir piedra negra, Grava y también arena. Al final de cuentas. Mi hermano no querÃa dañar el auto. Era un Volkswagen. Ni dañar las llantas. Ni la suspensión. Asà que. Terminé conduciendo yo. No podÃamos ir a una velocidad muy rápida.
1:12:18 E Ãbamos a tardar algo. Para llegar al pueblo. Y no era que el camino fuese largo. Sino es que. no podÃamos ir rápido, lo más rápido eran 15 kilómetros, 20 kilómetros por hora, porque como repito, la carretera estaba en muy mal estado, para perjudicar aún más nuestra situación, estaba lloviendo, asà que el campo de visibilidad todavÃa era menor, lloviendo y de noche, tanto mi hermano como mi primo, habÃan tomado demasiado, y ustedes saben lo que le pasa a las personas que toman demasiado, van al baño muy seguido, por lo que cada cierto tiempo tenÃa que detenerme, e importándoles poco que se mojaran, bajaban del auto, iban hasta un árbol, o donde pudieran cubrirse, y hacÃan del baño, después se subÃan, y yo continuaba conduciendo, Nos habÃamos detenido tres veces en esa ocasión, hasta que llegamos a un tramo. Ellos, nuevamente, tenÃan ganas de ir al baño, porque aún asà llevaban algunas latas y continuaban tomando en el auto. Decidieron que querÃan detenerse, en una parada, una parada que era de esas del rancho, que están hechas de piedra, ladrillo y concreto.
1:13:54 Era una parada que estaba algo deteriorada, pero a final de cuentas les daban lo que podrÃa ser un techo para hacer sus necesidades. Yo me detuve, ellos dos se bajaron, fueron hasta la parada y otra vez nuevamente empezaron a hacer sus necesidades. Yo me quedé en el auto, empecé a pasar canciones en la radio y con los faros, que iluminaban el camino, me fui percatando de algo, que estaba saliendo entre el monte, al principio solamente era una figura, pero conforme se iba acercando, pude ver que se trataba de una señora, una señora con muy extraña apariencia, era pequeña, Como de 1.40 o 1.45 máximo. Esta señora caminaba encorvada. Muy encorvada.
1:15:03 Se le podÃa ver una joroba en la espalda. TenÃa también una enorme barriga. Como que no era proporcional con todas sus medidas porque también sus brazos. Sus brazos eran largos. los mantenÃa de una extraña forma como que curviados, pero si los estiraba, serÃa fácil creer que tan solo los brazos medirÃa lo que ella mide en su estatura. No podÃa verle el rostro, más que nada por la lluvia y también porque su pelo cubrÃa parte de este mismo.
1:15:44 Se movÃa lento y con ayuda de un bastón O mejor dicho, era una vara de árbol. Se movÃa con ayuda de este. Un paso, otro paso. Pero se iba acercando hacia nosotros. Empecé a tener miedo. No habÃa explicación alguna para que una señora de esas condiciones y sobre todo con esa apariencia tan aterradora. Yo no podÃa hablarle a mi hermano y a mi primo porque estaban ciertamente algo lejos. No me escucharÃan con todo el ruido de la lluvia. Lo que podÃa hacer en ese momento era hacer sonar el claxon. Una y otra vez lo hice sonar.
1:16:31 Una y otra vez y otra y otra y otra. Al principio no lograba llamar su atención porque ellos pensaron que los estaba molestando, que solamente los estaba apresurando. Fue hasta que toqué el claxon sin cesar y de manera muy alarmada. Que llamé su atención. Ellos voltearon. Me vieron. Y yo con el dedo se lo señalaba. Hacia adelante. Que vieran hacia adelante. Ellos vieron lo mismo que yo. Vieron a aquella mujer acercándose. Yo estaba pensando. En cómo actuaban ellos. ActuarÃa yo. Si a ellos no les importaba.
1:17:12 Significa que la mujer no era ningún peligro. Pero. Tal como yo lo presentÃa. A ellos también les dio miedo. Rápidamente se subieron al auto y dijeron que condujera lo más rápido que pudiera, pero que saliera de ahÃ, que nos tenÃamos que ir de ahà pero ya. Yo arranqué el motor, traté de sacarle la vuelta a aquella mujer que para este entonces ya estaba demasiado cerca, pero cuando por fin logramos superarla, El auto se detuvo. Sentimos un tirón. Como si algo nos estuviera reteniendo. Yo aceleraba y aceleraba, pero el carro estaba atascado. Y debido a la carretera en la que venÃamos, no era difÃcil de creer esto.
1:18:05 Traté de arrancarlo una y otra vez, una y otra vez. Pero de nada servÃa. El carro simplemente no se movÃa. Decidà detenerme. Ya no arrancar más Y pese a que mi primo y mi hermano Que venÃan en la parte de atrás Se fijaban para todos lados Buscando a aquella mujer No la podÃan ver Ellos simplemente decÃan que HabÃa desaparecido Que a lo mejor se habÃa internado Otra vez en el monte Que a lo mejor era una mujer que Estaba mal de su cabeza o algo por el estilo Pero ahora tenÃamos Otro problema Y era que el auto no lo podÃamos dejar ahÃ, o al menos era lo que pensábamos en ese momento porque mi hermano empezó a ver que rostros, cabezas de varias personas se estaban asomando entre el monte. Como si estas personas se estuvieran acercando poco a poco... A donde estábamos nosotros... Intenté arrancar el carro otras veces pero nada... No podÃa... Mi primo nos dio una idea y... Fue la idea más sensata en ese momento... Hay que salir del carro... Y correr,
1:19:37 simplemente correr... TenÃamos el pueblo a nuestra derecha... Si corrÃamos entre el monte... Era peligroso, pero llegarÃamos en cuestión de minutos. Esa carretera daba muchas vueltas y muchas curvas, por lo que rodeaba al pueblo casi en su totalidad. Al ver aquellas personas que se iban acercando, y cada vez más, y cada vez más, y cada vez más, nos bajamos de inmediato, y nos fuimos de ahà dejando el bocho, casi con las puertas abiertas. Corrimos entre el monte. Mi hermano me iba sujetando del brazo y me iba guiando Para ese momento ya se le habÃa bajado todo lo borracho que iba Llegamos al pueblo Le dijimos a nuestros familiares que era lo que habÃa pasado No tardaba mucho para amanecer asà que En punto de las 7 Fuimos en compañÃa de otros tÃos A recoger el auto Cuando llegamos hasta donde estaba el auto Vimos que no tenÃa señales de vandalismo No lo habÃan saqueado Ni siquiera alguien se habÃa metido dentro Revisamos todo Y lo único que vimos O más bien un tÃo nuestro lo vio Y nos dijo sobre esto Nos preguntó Que qué era lo que habÃa pasado realmente Porque el carro No se encontraba atascado Un tÃo mÃo se subió a este Lo arrancó Y
1:21:08 este dio para adelante O sea que Realmente el carro se encontraba nivelado bien, no se encontraba ningún agujero ni nada por el estilo, lo que encontramos, es que en la defensa, y en la parte de atrás del bocho, se encontraban unas enormes manos, agarradas, las marcas de unas manos, pero muy grandes, se podÃa ver que habÃan sostenido al auto, Con mucha fuerza. Ya que la lámina. HabÃa sufrido daño.
1:21:48 TenÃa marcas. Esa noche algo. Estaba impidiendo que nos fuéramos. Pero nos estaba reteniendo. Como que agachado. Porque no lo podÃamos ver. A mÃ, a mi hermano y a mi primo. No nos queda dudas de que. HabÃa sido aquella mujer pequeña. Que seguramente. No se trataba precisamente... De una mujer común... Después de esta experiencia... Más nunca... Volvimos a pasar... Por aquella carretera... Nos vamos a alejar de reuniones familiares y...
1:22:34 De caminos... PodrÃamos decir... Embrujados... Y ahora... Le daremos la palabra a estos trabajadores... que creo que al lado de los camioneros, viven también muchas experiencias paranormales, ya que transitan de estado a estado, ya sea en horas del dÃa o en horas de la noche, pero no transportando mercancÃas, sino transportando personas, estoy hablando de los operadores de autobuses, ellos han escuchado muchas historias alrededor de las carreteras, y por obvias razones, Tienen estrictamente prohibido. Detenerse. Hasta llegar a su destino. A veces no están sus manos. A veces.
1:23:20 No es que ellos quieran detenerse. Si no es que algo. Los detiene. A continuación tendremos una experiencia que. Aborda a dos operadores. Los cuales se encontraron. Con los mismos espÃritus. Aquella noche. Su historia. Es la siguiente. Mi nombre es Marco Silva. Mi experiencia sucedió en mi trabajo. Yo soy operador de autobús. De autobuses foráneos. Me encargo de llevar pasajeros de una ciudad a otra. De un estado a otro.
1:24:05 A veces los viajes son largos. y otras veces los viajes son cortos, he transportado diferentes personas, he recorrido diferentes carreteras, y les puedo asegurar que en cada una de ellas, siempre hay una leyenda, una historia, o un evento trágico, que sucedió hace años, ya sea un accidente, o la aparición de un fantasma, o diferentes cosas, les quiero decir que en mi trabajo, he visto diferentes personas, caminando, ya sea en la carretera, o a un lado de esta, en lugares totalmente desolados, para uno es difÃcil pensar que, personas en esos sitios puedan vivir, la gran mayorÃa de las veces, querÃa optar por, creer en algo lógico, Aunque claro, muchos compañeros y yo creÃamos lo mismo y es que a veces las almas se te aparecen en la carretera.
1:25:19 Yo ya estaba consciente de esto. Para cuando me sucedió esta historia yo llevaba 7 años trabajando ahà y habÃa tenido mis experiencias. Aunque claro, no tan aterradoras como esta. Sucede que yo ya me retiraba. Cuando de pronto... Reciben una llamada de emergencia... VenÃa de parte de otro compañero... Un compañero al cual yo conocÃa muy bien... De hecho... Seguimos siendo amigos... Su nombre era Kenneth... Y habÃa tenido un percance ahà en la carretera... DecÃa que el autobús simplemente habÃa dejado de funcionar y... RequerÃa que alguien fuera... Subiera a todas las personas... que estaban en ese autobús descompuesto y terminar el trabajo que era llevarlas hasta su destino yo estaba en una de las estaciones aledañas no tardaba en llegar era un viaje que si no mal recuerdo de Guadalajara al Estado de México y yo era una de las personas que se encontraba más cerca asà que me dieron mi unidad y salà en busca de estas personas llegué al punto con ubicación y todo Y efectivamente, ahà se encontraba el autobús. Estaba parado. Pero parado en una forma muy peligrosa, ya que se encontraba arriba en la carretera. No estaba orillado. Era muy peligroso, solamente tenÃa
1:26:53 las luces pues encendidas. Las intermitentes. Por eso lo pude ver a la distancia. Cuando llegué, Kenneth bajó del autobús. y le dio la señal a las otras personas para que se subieran al mÃo, en lo que esto pasaba, yo obviamente hablé con él, que era lo que habÃa pasado, porque todos al salir revisamos, que el autobús venga en buenas condiciones, de hecho hay un grupo técnico, que se enfoca precisamente en eso,¿ cómo es que el autobús tuvo una falla?, eso no era normal, Kenneth simplemente evadÃa la pregunta, No fue hasta que todos los pasajeros se encontraban a bordo que me dijo algo. Mira Marcos, yo iba conduciendo. Tranquilo, todo iba normal. Pero de repente, vi pasar una persona. AsÃ, de extremo a extremo de la carretera. Pasó caminando. A una distancia considerable, no estaba muy pegada al autobús, pero...
1:28:07 la pude ver con los faros, y de repente otra, se me hacÃa muy extraño porque, ambos conocemos, que por aquà no hay nada, vi una persona, después otra persona, después otra persona, todas estas personas iban caminando, y se pasaban la carretera, y son las 3 de la mañana, no hay explicación para esto, Al ver yo que estaba pasando tanta gente... Empecé a reducir la velocidad a la que iba... Empezaron a pasar muchas... E inevitablemente... Aunque iba y estoy seguro que iba como a 35 o 40 kilómetros por hora... Pegué con una... Escuché, sentà y vi... Como es que esta persona rebotó en el parabrisas... Por la esquina de la puerta...
1:29:01 Pero al ver a las demás personas... a las últimas personas que estaban pasando por la carretera, me di cuenta que no eran personas, y aunque me veas como loco, los que estaban caminando, eran cadáveres, eran esqueletos, esqueletos con ropa y con peluca, si lo quieres ver asÃ, pero no eran personas, al tenerlos tan cerca, vi como eran esqueletos, vi como salÃan sus huesos, Yo no me bajé del autobús. Me detuve, pero no me bajé. Algunos de los pasajeros me preguntaron que,¿ por qué iba tan despacio? Y más ahora que estaba detenido por completo, en medio de la autopista.
1:29:47 Arranqué de nuevo el autobús y traté de sacarle vuelta. No me quise bajar, como te repito. Sea lo que sea con lo que habÃa topado. Le querÃa sacar la vuelta. RetrocedÃ. Después giré la llanta para sacarle vuelta a aquel cuerpo o aquella cosa, pero no me sirvió de nada. El autobús se detuvo. Se apagó, se congeló. No me quiso responder más. Ahora al bajarme, busqué el rastro. Busqué cualquier cosa con la que hubiera podido chocar en aquel momento.
1:30:28 Pero como tú verás, no hay nada en el asfalto, ni siquiera un rastro. No sé si me estoy volviendo loco. Después de explicarme esto. Y antes de que yo subiera mi autobús para después irme. Kenneth se subió al suyo. Y me dijo. Conduce con cuidado. Si empiezas a sentir un escalofrÃo que te recorre todo el cuerpo. Y te cala hasta los huesos. Es que ellos están cerca. A mà me sucedió asÃ. Empieza a sentir un frÃo. y después empecé a ver a las personas, ten cuidado Marcos, después de esto, ahora si me subà a mi autobús, y de entrada, empecé a sentir un miedo que no te puedo describir porque, ese viaje, el que traÃa Kenneth, los pasajeros que él tenÃa, eran pocos, a lo que yo recuerdo solamente 10, entre 10 y 12, Para las personas que han subido estos autobuses, saben que estos autobuses son enormes, con diferentes asientos, e incluso unos tienen segundo piso, por lo que saben que 12 pasajeros, para el autobús es verlo casi semivacÃo.
1:31:48 Cuando miré a los pasajeros, me di cuenta que el autobús se encontraba casi por completo lleno, a excepción de unos cuantos asientos. yo no podÃa creer esto yo no sabÃa en qué momento habÃa pasado porque mientras hablaba con Kenneth estaba mirando la puerta del autobús solamente se habÃan subido aquellos 12 pasajeros no se habÃa subido nadie más cómo es posible que 12 pasajeros ahora de la nada hayan llenado el autobús esto me llamó tanto la atención que no pude conducir al menos de inmediato caminé por aquel pasillo pasajero por pasajero al menos con la mirada y veÃa que algunos eran sumamente extraños algunos tenÃan una cara una cara muy seria podrÃa decir que era una cara prácticamente gris no hay otra forma de decirlo sino como gris como si fueran de plástico y por si fuera poco el aire El aire frÃo. Ese escalofrÃo que recuerdo muy bien Kenneth me habÃa dicho que él habÃa sentido. Yo lo empezaba a sentir. La mayorÃa de los pasajeros se encontraban simplemente mirando hacia enfrente. No me hacÃan caso. No
1:33:20 me quedaba de otra más que empezar a conducir y esperar a que esto terminara de manera muy rápida. Llegar cuanto antes al Estado de México. Por todo el camino, este escalofrÃo, este presentimiento, me acompañó. No fue hasta cierto tiempo en que lo dejé de sentir, en que me empecé a sentir cada vez más y cada vez más tranquilo. Al llegar a la estación y bajarme, empecé a ver a todos los pasajeros que venÃan. Recuerdo perfectamente que hicieran como once o doce. Cuando dejaron de bajar, yo fui de nuevo al autobús al correr la cortina ya no habÃa nadie los demás pasajeros se habÃan ido habÃan desaparecido por otro lado cuando vi a Kenneth nuevamente él me dijo que aquel frÃo que aquella mala vibra que habÃa sentido se habÃa ido precisamente cuando yo me habÃa ido prácticamente se fue conmigo Yo a todo esto le contesté de forma juguetona, claro. Y si bien ahora recordamos esta historia y la recordamos con gracia, es más, a veces hacemos chistes sobre ella. La verdad es que los dos, ambos, sabemos lo que pasó aquella noche. Sabemos que a él
1:34:54 lo sacaron de la carretera aquellas almas. Y para mà esta historia queda como la ves ahora. que transporté almas en pena. Gracias por las buenas historias y buenas noches a todos. Los vigilantes o veladores tienen varias tareas que tienen que hacer, sobre todo los veladores que no están concretamente en un punto. En esta ocasión tendremos una experiencia de un velador, pero a diferencia de los otros, él se la vive en las carreteras, y es precisamente por su trabajo, ya que él es un coordinador, tiene que ir checando punto por punto, que todo se encuentre bien, y si bien en algunos dÃas, o mejor dicho, en algunas noches, va a lugares muy transitados, lugares céntricos, también para su mala suerte, tiene que ir a bodegas, a almacenes, a fábricas en las cuales se presta este servicio, y tiene que conducir por estas carreteras, que están alejadas de la civilización, lo que teje esta historia a continuación, es un accidente muy trágico, en las cuales vidas de niños, fueron las que se perdieron, dejando esta carretera, Con algo
1:36:29 más que solamente oscuridad cuando cae la noche Pues se dice que estos niños Vuelven a aparecer Y si corres con la mala suerte De que ellos te detengan Mientras tú transitas por esta carretera Será una experiencia Que jamás vas a olvidar En toda tu vida Mi nombre es Alejandro Saucedo Yo soy vigilante pero no desempeño las funciones que comúnmente desempeñan los veladores. Yo soy un coordinador. Estuve trabajando muchos años de vigilante, asà que me ascendieron de puesto, por asà decirlo. Mi trabajo consiste en ir a los diferentes puntos de vigilancia e ir anotando todos los vigilantes y todas las bitácoras que tienen, tanto en un puesto como en otro, usualmente hacemos esto para, pues mantener todo en orden, por si algún vigilante, requiere un uniforme nuevo, por si hay novedades, o por si hay algún disgusto, por parte de la empresa hacia el servicio, si bien hay turno de dÃa, yo me desempeñaba, en el turno de la noche, se podrán imaginar que, al ir a todos los puntos, básicamente me la vivÃa en el coche,
1:38:03 el 90% de mi transcurso, era mediante carreteras, carreteras céntricas, carreteras de colonias, y también carreteras, muy alejadas, más que nada, cuando tenÃa que ir a estas fábricas, pasa y resulta que, en una de estas fábricas textiles, de las cuales no quiero dar mucha información. Comúnmente hay un camino, hay una carretera. Es la principal que lleva a esta fábrica de textiles.
1:38:45 Anteriormente esta fábrica se desempeñaba como una maquiladora. Como sabrán, en una maquiladora que su rubro son los uniformes, las prendas, el 80% de sus empleados, tienden a ser mujeres, por lo tanto, esta maquiladora, tenÃa cientas, y cientas de mujeres, que iban todas las mañanas, de 9 a 5, a trabajar en este lugar, la mayorÃa o gran parte de ellas, eran madres solteras, o por otro lado, también su pareja, su esposo o su novio, trabajaba, por ende esta empresa, de la mano del gobierno, lograron poner una guarderÃa, una guarderÃa que servÃa también como kinder, y también servÃa para los chicos que iban a la primaria, podÃan llegar a esta guarderÃa, ya sea traÃdos por el transporte público, por el transporte escolar o tal vez, por algún familiar a dejarlos aquÃ, Asà su madre salÃa del trabajo y pasaba por su hijo a la guarderÃa. Esto se llevó a cabo mucho tiempo, muchos años. Pero pase y resulta que en una ocasión hubo un accidente. Esta guarderÃa estaba situada a orillas de
1:40:16 la carretera, por donde pasaban camiones, transportes pesados. y demás vehÃculos, de proporciones enormes, para desastre de las madres, ocurrió algo, muy doloroso, un dÃa viernes, un camión de volteo, se salió del camino, y para suerte de la mayorÃa de las madres, y de la mayorÃa de los niños que estaban ahÃ, ya no se encontraban, ya que las madres salÃan a las 5, y prácticamente a las 5.40, ya que si no habÃa niños, habÃa muy pocos. El camión chocó con esta guarderÃa y algunas vidas, no muchas afortunadamente, se perdieron en aquella ocasión. Les estoy diciendo que esto pasó en los años de los 90, asà que ya tiene algo de tiempo.
1:41:15 Debido a esto, y también por presión del gobierno, la empresa cambió toda su forma de trabajar. Si bien por algunos años continuaron con la maquiladora ahÃ, la guarderÃa la cambiaron a un lugar más céntrico, e inevitablemente al pasar de los años, cambiaron también la maquiladora junto a la guarderÃa. La empresa fue creciendo y se convirtió en una fábrica textil, en la que mayormente ahora iban hombres. Pero las ruinas, podrÃamos decirlo, Esas estructuras... Que quedaron como... La guarderÃa... Hecha a pedazos... Siguió estando... A un lado de la cartera...
1:42:05 Si bien se decÃan algunas cosas... Respecto a esta guarderÃa... Como de niños que se veÃan jugando... En la madrugada... Por parte de los camioneros... Cuando iban entrando a la fábrica... Yo particularmente... Llevaba entrando a esa fábrica... más de tres años para ese entonces, y no habÃa visto nada. Pensé que todo esto eran cuentos solamente, aunque siempre tomaba mis precauciones. Por ejemplo, de alguna extraña manera, se impuso por asà decirlo una regla, y es que a pesar de que la carretera tenÃa dos carriles, por lógica, uno que iba y otro que venÃa, Siempre el que iba o el que venÃa. Tomaba el carril izquierdo. En cierto tramo cuando las ruinas de esa guarderÃa. Se iban acercando. Yo lo hacÃa porque otros también lo hacÃan. Y creo que esta fue una manera de. Ahorrarme todos esos malos ratos. Que algunas personas si tuvieron. Pero pasa que una noche. Cuando me encontraba muy cansado. Los que trabajen de noche me lo confirmarán... Y es que al pasar de los dÃas...
1:43:25 Por más de que te acostumbres... Inevitablemente un dÃa andas muy cansado... Andas muy trasnochado... Tal vez porque no descansaste bien... O tal vez porque el dÃa... No te permitió descansar sin más... Yo iba con un café... Iba con una bebida energética incluso... Luchando por... Mantenerme despierto... En aquellas horas de las 4 de la mañana... habÃa llegado a esta fábrica, habÃa llevado mis apuntes a cabo, el pase de lista, todo, todo estaba normal, me despedà de los vigilantes, y cuando iba saliendo, se me olvidó por completo, estar del lado izquierdo del carril, para salir de la fábrica, cuando me fuera acercando, a la guarderÃa, y justamente cuando iba, delante de esta, Sentà un golpe fuerte que le di a una de las llantas del auto, más bien a las dos, pero una más en concreto que la otra. Un golpe sumamente fuerte. Iba a una buena velocidad, asà que una de las llantas terminó perdiendo aire. Me bajé del auto, lo revisé y efectivamente tenÃa que cambiarla. HabÃa quedado estacionado precisamente enfrente de aquella guarderÃa. No le di más importancia, pero debo admitir que tan solo el hecho de estar frente a aquella guarderÃa y tener que cambiar una llanta
1:44:58 en medio de la madrugada, ese hecho bastó solamente para quitarme todo el sueño que tenÃa. Bajé el gato, alcé el vehÃculo, fui quitando la llanta cuando en eso escucho el ruido, una pequeña risita. que viene de enfrente de mÃ, cuando alzo mi cabeza, y veo quien está enfrente, veo que se trata de un niño, pero no es un niño normal, es un niño, es un niño de aspecto extraño, tenÃa sus ojos enormes, no eran como los ojos de una persona normal, era como si, no tuviera párpados, y una sonrisa marcada de oreja a oreja. Con esa cara malévola me preguntó que si querÃa ir a jugar con él.
1:46:01 Yo bajé la cabeza de inmediato y empecé a cambiar la llanta lo más rápido que podÃa e incluso la llanta que estaba ponchada la dejé ahÃ, no la metà de nuevo. Tan pronto puse la llanta bajé el gato lo más rápido posible y justo cuando bajo el gato Empiezo a escuchar más risas que provienen de adelante. Ahora no solamente es un niño, ahora hay varios, muchos de ellos. No podrÃa contarlos en ese momento, pero asumo que habrÃa algunos seis o siete. Subà de nuevo a mi auto, cerré con llave, arranqué el auto. Y me fui de ese lugar lo más rápido que podÃa Le platiqué esto a los veladores que estaban en su turno de noche Pero al dÃa siguiente Y resulta que todos ellos habÃan vivido algo parecido Si bien no tan impactante como yo Ellos se habÃan vivido ciertas experiencias Que los mantenÃan alejados de aquella guarderÃa Anteriormente la empresa de vigilancia no tenÃa transporte, por lo tanto, los veladores que trabajaban en aquella fábrica textil, al terminar su horario, tenÃan que caminar por toda esa carretera, hasta llegar con la carretera, en la cual podÃan tomar
1:47:33 ya sea un autobús, un taxi, un carro de ruta, que los llevara de nuevo a su hogar, y cuando caminaban por esa carretera, se cuidaban muy bien de los camiones que venÃan, pero, también se tenÃan que cuidar, de no pasar cerca de aquella guarderÃa, pues ellos decÃan que los apedreaban, si tú pasabas cerca de aquella guarderÃa caminando, de la nada, empezaban a lanzarte rocas, piedras, que caÃan en tu cabeza, caÃan en la espalda, caÃan en la pierna, en el estómago, en donde fuera, te lanzaban piedras, y hacia adentro del monte, de entre los escombros o de entre los árboles por otra parte los camioneros ellos que llegaban a plenas horas de la madrugada en algunas ocasiones ellos si veÃan ciertas sombras ciertas siluetas y aún más impactante como yo los veÃan de fuera de la guarderÃa observándolos cuando pasaban por la carretera yo seguà trabajando en ese lugar Unos cuantos años más... Y lo que se dice respecto... A este suceso que pasó... Y que me pasa a mà y que le puede pasar a cualquiera...
1:48:58 Es que ellos... No son los niños... Que perdieron la vida en aquel accidente... Más bien todos creemos... Que se tratan de duendes... Estos seres que... Se dice o se tiene la creencia... Que fueron niños... sin haberse bautizado que perdieron la vida, o que tal vez una bruja les quitó la vida, o en fin, hay muchas teorÃas de cómo un niño, un niño humano, se puede convertir en duende, y es que también se tiene la creencia que estos al ser niños son atraÃdos a lugares donde pierden la vida los niños, Y ahà se quedan y ahà se acentúan Para causar travesuras Por ejemplo, tanto los trailers como los carros SabÃan que no tenÃan que pasar cerca de la guarderÃa Ya que se iban a descomponer Estas almas ponÃan piedras filosas PonÃan alguna cosa Se creÃa en ese tiempo y hasta ahora se mantiene Que esa carretera Es habitada Por duendes Esa fue mi historia. Gracias a toda la comunidad que manda también las suyas. Les mando un abrazo.
1:50:28 Desde Nuevo León.
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