Jan. 30, 2026

2 Horas de Relatos CAMIONEROS Y CARRETERAS / Experiencias de Horror

2 Horas de Relatos CAMIONEROS Y CARRETERAS / Experiencias de Horror
2 Horas de Relatos CAMIONEROS Y CARRETERAS / Experiencias de Horror
La Cripta Embrujada
2 Horas de Relatos CAMIONEROS Y CARRETERAS / Experiencias de Horror
2 Horas de Completo Terror en carreteras y Camioneros

0:15 Esta es la primera vez que cuento esta historia y probablemente sea la única vez que lo haga. Alex, soy seguidor de tu canal y me gusta escuchar las experiencias que cuenta la gente, meramente como entretenimiento. pero jamás pensé que algo similar me pasaría en mi trabajo. Todo comienza en una madrugada de diciembre del año 2024. Me encontraba transitando en el estado de Coahuila con rumbo a Nuevo León. Eran pasadas de las 3 de la mañana y lo único que tenía para entretenerme en ese momento era una taza de café y escuchar un podcast en mi estéreo. Recuerdo precisamente que en ese momento me encontraba escuchando un podcast de comedia, o sea que no iba sugestionado a ni mucho menos pensando en cosas como fantasmas, brujas y demás, de hecho por eso no escucho ese tipo de relatos de madrugada, a veces el cerebro puede hacerte pasar malos ratos, el caso es que en una vuelta continua, bastante cerrada, se me apareció una niña enfrente del camión, yo iba a una velocidad alta, pero cuando la vi, ya se encontraba muy cerca de mí, y no había manera de esquivarla, solamente pude ver cuando mi cofre la tapó por completo yo ya estaba esperando lo peor terminé de dar la vuelta pues quedarme en ese lugar era muy peligroso ya que venía un auto atrás de mí finalmente me detuve y el auto también como la vuelta que dimos estaba

1:47 subiendo hacia un puente pensamos que el cuerpo había caído cuesta abajo y para que quede claro el conductor del auto también había visto lo mismo Checamos abajo con lámparas, pero nada. Después checamos la parte de enfrente del trailer, y tampoco había nada. Ya eran casi las tres y media de la mañana, y no había ni una sola alma en la carretera, cuando de pronto empezó a llegar un viento helado. A ambos nos caló hasta los huesos, como si fuera alguna especie de premonición de que algo malo estaba a punto de pasar. En ese momento el chico del auto me señaló hacia abajo y y me gritó fuertemente, mire don, ahí está, nos está viendo, abajo entre el monte, vimos a aquella mujer, pero su semblante era muy extraño, completamente diferente a lo que había visto anteriormente, cuando había pasado con mi camión, yo recuerdo haber visto una mujer con vestido blanco, no con vestido negro, como ahora la veía, Lo siguiente que no te extraño y que me hizo tener bastante miedo fue que esta mujer no se encontraba parada en dos piernas como una persona normal, sino que se encontraba en una posición como de araña, inclinada, con sus seis extremidades, tres a cada lado, y no, no fue mi imaginación, pues también el chico la pudo ver.

3:19 Tan pronto aquella mujer empezó a dirigirse hacia nosotros a gran velocidad, El chico se dio la media vuelta y comenzó a correr. Él me gritó tan bien que me fuera mientras se subía a su auto y arrancaba. Aquella cosa se movía como una araña e incluso creo que con cada movimiento que hacía otra extremidad le salía. Yo me subí a mi camión y aunque tardé conseguí salir de aquel lugar. Miraba por el retrovisor constantemente con el corazón casi saliéndose de mi pecho y lo único que podía ver ahí a la lejanía, eran dos puntos rojos quedándose atrás, hasta la fecha sigo creyendo, que aquellos dos puntos rojos que vi, eran los ojos de aquella mujer, por suerte se quedaron atrás, por suerte ya nunca más he vivido una experiencia como aquella, jamás he vuelto a ver a aquella mujer, con aspecto de araña, y doy muchas gracias a eso, Mi nombre es Gibran y soy trailero de toda la vida. El único empleo que he tenido aparte de este ha sido de lavador de coches.

4:50 Cuando estaba morro de algunos 15 años, mi padre y mis tíos del lado de mi familia paterna siempre han sido traileros. y como yo me juntaba mucho con ellos, me terminé fascinando de la profesión, y me hice trailero. De adolescente escuchaba algunas experiencias que me contaban, y hoy te quiero contar algunas de ellas, además de contarte también mi propia experiencia. Mi tío Francisco, que de cariño le decíamos Pancho, nos contó una vez que se encontraba descansando en frente de una empresa textil, una fábrica mejor dicho. él estaba ahí para llevar cargamento, cuando en eso vio algo, que lo dejó sin poder dormir en casi una semana, resulta ser que algunos traileros, por eso de las 12 de la noche, salían de la fábrica textil, por algo de cenar, enfrente había solo monte, y enfrente de ese monte, justamente donde acababa la carretera, había una camioneta, que vendía antojitos mexicanos, llegaba y se ponía, Algunos camioneros tenían que esperar afuera estacionados enfrente de aquel monte. En aquel momento mi tío nos contó que había cerca de algunos tres camiones estacionados enfrente de aquel monte. Y uno de los camioneros había decidido dormir mientras que otros habían decidido cenar y conversar hasta que les dieran la entrada. Y si te preguntas por qué ellos no querían dormir adentro de sus camiones...

6:23 es porque existía un cierto rumor que se contaba de aquel lugar en donde se estacionaban los camiones. Muchos camioneros decían haber tenido unas horribles pesadillas con una niña de ojos negros, y otros tantos decían haber visto a esta niña de ojos negros caminando por las cercanías de su camión, como si de alguna manera los estuviera acechando. El caso es que la mayoría de los camioneros Decían haber tenido alguna experiencia extraña con aquella niña. Es más. Muchos decían que aquella niña. Había perdido la vida en aquel monte. Y por eso mismo su alma. Penaba en las cercanías de este. A mi tío no le había pasado nada de esto. Así que no se lo tomaba en serio.

7:12 Él simplemente le seguía la plática. Hasta que esa noche. El camionero que se había quedado dormido. Empezó a hacer. ruidos extraños eran aproximadamente la una de la mañana cuando se acercaron al camión y empezaron a escucharlo uno de los camioneros se acercó pues según explica mi tío el camionero que estaba adentro estaba haciendo sonidos como si este se estuviera ahogando este camionero fue a ver entre risas pues estaban platicando de algunas cosas y a los pocos segundos volvió con la cara pálida y completamente aterrado diciendo que había una mujer adentro del camión, y que estaba encima del camionero, mi tío entre risas fue a ver, pero no era lo que pensaba, pudo ver por la ventana del copiloto, a una mujer encima del camionero, con el cabello largo cayéndole sobre la cara, y vio como con su mano, le estaba tapando la cara y también la nariz, como si tratara de taparle la respiración, mi tío se quedó petrificado mientras la veía, La mujer alzó la mirada y fue en ese momento que mi tío se dio cuenta que era la misma niña de la leyenda.

8:27 Tenía los ojos completamente negros y lo miraba de una manera en la cual era perceptible el odio y el rencor en sus ojos. Mi tío simplemente gritó y en ese momento la figura desapareció. El camionero se despertó respirando fuertemente y completamente alterado. Todos se acercaron y mi abuelo les tuvo que contar lo que había visto. Ninguno de ellos dudó de la palabra de mi tío, y más el camionero dormido el cual asegura que de no haberse despertado por el grito de mi tío, muy seguramente hubiera perdido la vida. Mi experiencia Alex, por otra parte, me sucedió cuando estaba adentro del camión. Me encontraba hablando por radio con otros compañeros acerca de un tema que no es relevante para la historia. El caso es que en un preciso instante estaba pasando por una gasolinera y decidí echar diésel. Dejé el radio colgando sin cerrar la conversación.

9:58 Al caso me retiré de manera breve, como algunos cinco minutos, y después cuando volví a entrar a mi camión, me di cuenta que mi compañero estaba hablando por radio, a lo que yo subí el volumen y le pregunté si es que me estaba preguntando algo. Él me contestó demasiado consternado, y me preguntó si estaba bien, le contesté que sí, y también le pregunté que por qué me contestaba eso, él me respondió algo, que me heló la sangre, me dijo que era, porque en cuanto me había bajado, empezó a escuchar la voz de una mujer llorando, pidiendo ayuda desesperadamente, como si algo horrible le estuviera pasando, él me dijo perfectamente que se escuchaba, como si este estuviera adentro del camión conmigo, no a una distancia lejana, y la verdad por la forma en que me lo dijo, le creí, ya iba con miedo, pero en eso Don Chilo, un ancianito que siempre vendía cacahuates y semillas en aquella gasolinera, me dijo lo siguiente, eh mijo, ponga algo en el asiento del copiloto, usted anda en carretera, acuérdese, y ahí pasan muchas cosas, se le pueden subir, los que no están vivos, como le acaba de pasar ahorita, Yo le pregunté a Don Chilo,¿ por qué me dice eso, Don?

11:19 Y él me contestó que cuando yo me encontraba llenando diésel, pudo ver a una mujer sentada en el asiento del copiloto, acompañándome. Él sabía perfectamente que yo andaba solo, y por eso me lo dijo. Una vez que subí al camión, la extraña mujer desapareció desde aquella vez. Ya no he vuelto a viajar sin poner algo en el asiento del copiloto, lo que sea. Lo que importa es que nadie pueda sentarse ahí otra vez. Criptomaniacos, la siguiente historia nos hará pensar un poco en si creemos tal vez en maldiciones o tal vez que hay ciertos espíritus que se nos pegan por decirlo de alguna manera muy burda. Tal vez hay espíritus que se pegan a nosotros y que nos están acompañando. Quizás durante toda nuestra vida hay muchas personas que les piden a sus familiares difuntos que los protejan desde el cielo. Hay otras personas que les piden a su santo, a su entidad divina, a la que le son devotos, que los cuiden igualmente, sobre todo en trabajos tan riesgosos, como lo pueden ser camioneros, obreros, sin embargo

12:56 la siguiente historia, es algo peculiar porque, la persona que nos la cuenta, él jamás pide ser protegido, tal parece ser que esta entidad, simplemente lo persigue, por mero gusto y es algo que ha traído años con él tanto así que ya prácticamente forma parte de su vida su historia es la siguiente hola buenas noches mi nombre quiero que se mantenga anónimo más que nada porque sigo desempeñándome como trailero y hay algunas personas que siguen el canal Lo que les quiero contar no es exactamente una experiencia, sino algo que me ha venido pasando desde hace muchos años, algo que ya forma parte de mi rutina y que cada vez que aparece o cada vez que se manifiesta ya no me causa terror ni miedo, simplemente pienso que es algo que tenía que pasar. Empezaré por el principio Hace ya unos años atrás Por eso del 2013-2014 Empecé a sentirme acompañado En mis viajes de trabajo Yo soy

14:29 camionero Y lo he sido durante un buen tiempo de mi vida Es más, creo que me moriré siéndolo El caso es que cuando vas en carreteras Cuando toda tu vida, todo tu trabajo Se están en estas. Ves varios accidentes. Ves varias cosas extrañas que no puedes explicar la mayoría de las veces. Como les dije, yo me senté acompañado cada vez que salía, pero a esto no le prestaba atención. Pensé que simplemente mi mente se estaba encargando de ayudarme con todo el camino solitario que me deparaba he conducido por toda la república mexicana y no hubo ni una sola vez después de cierto tiempo que me sintiera solo mientras conducía esto se salió de control cuando de pronto llegué a una de estas fábricas aquí en Veracruz este almacén era muy conocido por mis amigos por mis camioneros más que nada por el disgusto que esta compañía nos hacía pasar Y es que siempre cuando llegábamos nos dejaban esperando cerca de algunas 4 o 5 horas como mínimo para entrar a esta. Eso hay que sumarle. Una cola de camiones que siempre tenía. Cada vez que llegaba siempre había unos 4

16:01 o 5 trailers con cargamento adelante de mí. Ya sea para llegar a descargar o cargar mercancía. El caso es que cuando uno llega... tiene que formarse, tiene que bajar de su camión, llevar todos los papeles, llevar su licencia, sus documentos, y dárselos al vigilante, después el vigilante se los pasa al encargado, y hay que esperar unos minutos, y después te dan tu pase, luego tienes que volver al camión, y ahora sí, a esperar tu turno, bueno, mientras yo regresaba, y recuerdo perfectamente que eran horas de la madrugada, iba con algo de sueño, Iba cansado todo el viaje y ahora tenía que esperar por lo que iba a aprovechar para dormirme un poco. Cuando llego a mi camión abro la puerta y al momento de subirme veo que está sentada en el asiento del copiloto una mujer. No le pude ver el rostro. Su cabello lacio caía por ambos lados.

17:11 lo cual casi por completo cubría su rostro por la poca luz que entraba. Yo al momento de subir y sentarme, me sobresalté de inmediato y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Esta mujer iba vestida de blanco, con unos trapos, unos harapos. No sabría decirle si era un vestido, una pijama o una camisa. El caso fue que lo primero que pensé es que me había subido al camión incorrecto. Pensé que me había subido a un camión de uno de mis compañeros que llevaba compañía y por lo tanto bajé del camión de inmediato. Pedí disculpas, me bajé del camión y di apenas unos cinco pasos cuando enseguida reconocí la caja, reconocí las llantas y en un todo Reconocí mi camión.

18:12 Ese era mi camión. No me había equivocado. En ese momento fui de inmediato. Abrí la puerta nuevamente. Iba con la idea de preguntarle a esta mujer qué era lo que hacía dentro de mi camión.¿ Por qué se había subido? Pero al momento de abrir la puerta y entrar, vi que no había nadie. Encendí la luz de adentro. Encendí la luz de mi celular. Empecé a buscar por todos los sitios del camión En el camarote Abajo de los asientos Abajo de la cama Las ventanas del camarote Estaban cerradas Igualmente La puerta del pasajero del copiloto Se encontraba cerrada La única puerta Que se encontraba abierta Y por la única Por la que pudo salir Era la puerta del piloto Y por esa misma yo venía... Y en ningún momento... Había escuchado o había visto... A una persona que hubiera bajado del camión... Simplemente... Aquella mujer... Había desaparecido...

19:26 Dentro del mismo camarote... La aparición de esta extraña mujer... En mi vida... Empezó desde ese momento... Cada vez que salía... E iba conduciendo... Veía como esta mujer de vez en cuando... Aparecía... En un extremo de la carretera... Mirándome... Y otras veces caminando... Obviamente siendo rebasada por mi trailer... De alguna manera cada vez que esto pasaba... Iba disminuyendo la velocidad... Como si supiera algo... Por mi instinto, por mí mismo... Que tenía que bajar la velocidad como si... Esa mujer... me advirtiera de algo otra cosa extraña es que tanto familiares como también compañeros de mi empresa camioneros también me han visto que de vez en cuando cuando llego con mi camión y esto viene de parte de tanto camioneros como familiares se los vuelvo a repetir ya que no hay forma de que ellos se pusieran de acuerdo para decirme lo mismo y es que ellos han visto, que cuando llego, no llego solo, a veces ven a una mujer vestida de blanco, con su pelo largo, cubriéndole la cara, llegará en compañía de mí, ella siempre va sentada en el

20:57 asiento del copiloto, a un lado de mí prácticamente, y cuando yo bajo, ella simplemente desaparece como en un parpadeo, Como les dije, esto ya va para una década que me está pasando. Y en todos esos años, siempre la he visto. Incluso he llegado al punto en el que empiezo a platicar con ella. Le empiezo a decir, a platicar cosas. Y lentamente, siento como si esa mujer en concreto se manifestara. sentada atrás de mí en el camarote y me escuchara todo lo que le tengo que decir.

21:42 Múltiples veces le he preguntado si es acaso que me va protegiendo, es acaso algún ángel o tal vez otra cosa. El caso es que algunas personas me dicen que esto es muy mala idea, que yo no tengo que asumir ni platicar mucho menos con algo que me está persiguiendo. O con algo... Que me está acompañando para todos lados... Ellos dicen que esto... Les da más fuerza... Yo lo único que sé es que... Si esa mujer me hubiese querido hacer daño... Ya habían pasado muchas veces... Muchas ocasiones...

22:24 En las que ella... Pudo haberlo hecho... Un dato interesante... Que quiero compartir con ustedes... Antes de terminar... Mi experiencia, por así decirlo. Y es que antes de que esta mujer se manifestara en mi vida, había tenido algunos accidentes. Lo normal, nada grave. Bueno, algunos sí, bastante graves, pero eran una minoría. Sobre todo en carreteras. Pero a partir de que esta mujer apareció, no he vuelto a tener ningún accidente. Por más minúsculo que este sea... Lo que sí he visto... Es que han ocurrido varios... Y muy cerca de mí... Pero a mí y al camión jamás nos pasa nada... Como si algo... Nos estuviera protegiendo... Gracias por su tiempo... Y espero hayan disfrutado mi experiencia... Se han confirmado numerosas veces... Que existen cierto tipo de animales...

23:35 Que tal vez... El humano todavía no conoce... No es algo difícil de buscar... En ciertos videos de YouTube... Y verás que hay... Animales extraordinarios... Que no tenías ni siquiera... La conciencia de que existían... Pero a pesar de todo eso... Y teniendo esto en cuenta...¿ Qué es lo que pensarías? Si un animal... Si una bestia mejor por así decirlo... De grandes proporciones... se te atraviesa en plena madrugada pero en una carretera tal vez muchas personas no te crean pero para suerte de esta persona no iba solo es curioso y esto se los voy a compartir antes de comenzar a relatar y es que esta historia me suena muy familiar a otras diferentes que tanto automovilistas choferes de autobús y camioneros comparten y es que cuando van en esas carreteras lejanas a veces se encuentran con extrañas criaturas que los corretean mientras van conduciendo y curiosamente esto pasa siempre cuando van solos conduciendo tal vez la próxima vez que tú vayas solo en una carretera lejana a cualquier localidad tomes esto en cuenta Tal vez tú seas la próxima persona... En contar una historia... Parecida a esta... Mi

25:12 nombre es Ernesto Quijano... Mi experiencia... Se desarrolla en épocas decembrinas... En aquel momento... Por suerte... Me habían dado vacaciones... Y esas vacaciones... caían como anillo al dedo, en la Navidad y en el Año Nuevo, iba a pasar Navidad y Año Nuevo, en compañía de mi familia, no hay otra cosa que podía pedir en ese momento, comenzaron a llegar diferentes familiares al paso de los días, y como lo es en toda familia numerosa, empezamos a juntarnos, nos dispusimos a ir en marcha por aquellos regalos, yo iba en mi camión, por suerte me lo habían dejado, no iba yo solo, iba en compañía de mi ahijado, un chico en ese entonces de 17 años, ambos íbamos comiendo, íbamos con la música alta, no era tan noche, esta experiencia pasó muy rápido, Y es precisamente por eso, por lo rápido y sutil que pasó, que me llena de dudas y que me llena también de una cierta incertidumbre cuando yo

26:43 voy solo conduciendo en la carretera. Sucede que iba conduciendo y vamos platicando cuando en eso mi ahijado me dice que ve algo que ve algo por el monte, y ese algo, iba corriendo, manteniendo, la misma velocidad, que llevaba el camión en ese momento, que llevaba el camión en ese momento, puede que de primera mano cuando escuche esto, no le preste mayor importancia, pero cuando vi, el kilometraje, cuando vi que mantenía, una velocidad de 80 a 90 kilómetros por hora.

27:30 Esto me llamó mucho la atención. Yo le pregunté algo crédulo, en serio,¿ mantiene la velocidad del camión? Pero no recibí respuesta. Mi ahijado estaba mirando hacia la ventana. Se había callado por completo. Estaba sorprendido y aterrado al mismo tiempo. yo le pregunté¿ qué es lo que ves? y él me dijo padrino véalo por usted mismo mire ahí viene como que se está acercando yo bajé un poco la velocidad para que no me agarrara por sorpresa algún bache o algún vehículo y en ese momento lo vi iba entre el monte corriendo Pensé que era un zorro, pensé que era un coyote o algo por el estilo, que había muchos en ese monte. Pero no por su similitud, por su cola más que nada. Esto no era posible,¿ por qué?

28:45 Porque su cola parecía la de una rata, muy larga, y la movía de un lado hacia otro, sin pelo alguno, donde sí tenía pelo. era en el resto del cuerpo, sus extremidades, eran algo largas para ser un coyote, e incluso si un coyote estuviera corriendo entre ese monte, no lo hubiéramos podido ver, tan solo hubiéramos podido ver como se mueve la maleza, pero, esta cosa, esta criatura, si sobresalía de todo el pastizal, de todo el zacate, era algo grande, y su cabeza, no era como la cabeza de algún coyote o de un lobo, su cabeza era extraña, es decir su cuerpo era grande pero su cabeza, era algo pequeña, para el cuerpo que este tenía, era la cabeza, como la de un hombre, con el hocico alargado, pero mantenía similitudes como, por ejemplo, su nariz. Su nariz la mantenía cerca de sus ojos. Su hocico era el que estaba anormalmente grande y estirado hacia enfrente. Yo estaba poniendo

30:16 demasiada atención cuando en eso, de repente, siento que el pavimento se acaba. Y no era precisamente que el pavimento se hubiera acabado, sino que por distraerme, me estaba saliendo del camino. En ese momento, tomo de nuevo el volante y lo subo de nuevo al pavimento. Mi hijado me ve y me pide que acelere, pues en efecto, si bien esa cosa estaba corriendo entre el monte, con cada paso que daba, cada vez que se acercaba, se iba acercando al camión Y si podía mantener esa velocidad. La verdad es que no sé. Y también con la apariencia.

31:03 No sé qué animal. Pudo haber sido. Obviamente yo empecé a subir la velocidad. Y de alguna extraña manera mi hijado me decía. Padre no súbale más. Aquella cosa se sigue acercando y todavía. No se está manteniendo el paso. Empecé a subir y empecé a subir Por suerte no traía caja en ese momento Por lo que el trailer Subía de velocidad muy rápido Hasta que por fin Y para nuestra buena suerte Aquella cosa se quedó atrás Por fin La habíamos dejado Llegamos a la casa de mi tía Y lo único que pudimos decir Es que habíamos visto una extraña criatura En la carretera... Recuerdo muy bien...

32:01 Revisar por el retrovisor... Y ver que esa cosa... Efectivamente llegó hasta la carretera... Y después se pasó... A la otra parte del monte... Quiero pensar que nosotros... No éramos su blanco... Simplemente estaba pasando... De un extremo hacia otro... Y que para nuestra mala suerte... Nos encontramos en el momento... y lugar equivocados, los primos de mi tía, nos acompañaron en aquella ocasión de vuelta, todos estaban muy al pendientes, de ver aquella criatura de nuevo, pero por más incluso de que hicieron ruido, nada vino, esa criatura, no se manifestó de nuevo, los únicos que la vimos, fue mi ahijado y yo, y doy fe hasta ahora, de que esto es real, simplemente en los lugares recónditos, en las carreteras lejanas donde casi no pasan autos, a veces puedes ver cosas, cosas inexplicables, y que te dejarán mucho en que pensar, por suerte esta experiencia fue corta, pero estoy más que seguro, que no lo quiero volver a vivir,

33:33 los camioneros también tienen sus días malos a veces a pesar de que el trabajo por así decirlo a los ojos de personas que son ajenos a esta a este empleo a esta vocación dirán que simplemente el trabajo de camionero es conducir no hay mayor dificultad en eso claro si a eso le sumas a que tienen que conducir un camión de grandes proporciones y de grandes dimensiones sobre todo del peso a veces la naturaleza el clima se interpone en su trabajo no todos los días pueden conducir y este relato es el vivo ejemplo de ello este camionero se había detenido por cuestiones climáticas pero para su mala suerte lo hizo en la carretera equivocada y creo que tan solo con nombrarla muchos de ustedes sabrán de cual carretera se trata Después de esta experiencia, después de haber vivido lo que viene siendo una aproximación, no con uno sino con varios seres paranormales que en ese momento lo arrinconaron, no vuelve a detenerse jamás en ninguna carretera que tuviera la fama de estar embrujada. Mi nombre es

35:06 Claudio Aguirre Y la experiencia que les quiero contar a continuación Me sucedió en una carretera muy particular aquí de México Antes que nada Quisiera hacerle una pregunta al Chico de la Cripta Y también a toda la comunidad Si es que creen en los lugares malditos En los lugares embrujados en los lugares que debido a que han pasado numerosas cosas, eventos trágicos, accidentes, estos lugares se quedan con ciertas energías que tal vez nunca se van, como la carretera que les quiero contar a continuación, se trata de la rumorosa, Muchos accidentes, apariciones, fantasmales, que según se dice, se manifiestan ahí. En mi particular caso, todos estos años que había sido camionero, a mí jamás me había pasado nada.

36:25 Jamás había sido protagonista de una de estas historias, pero como todos dicen, siempre hay una primera vez. y me sucedió precisamente, en esta carretera, era de noche, aproximadamente la medianoche, poco más, poco menos, tal vez 12.15, 12.30, cuando de pronto, y de manera muy volátil, se vino una tormenta, es decir, estaba lloviendo, después pringando como se dice, El viento azotaba fuerte Y de la nada Se vino una lluvia Pero que cegaba por completo La vista en la cartera Era una lluvia muy fuerte Los parabrisas, la luz que tenía Incluso las luces altas No daban abasto Para todas las gotas de agua que estaban cayendo Junto con el viento El escenario era muy volátil Yo sabía cómo actuar en este tipo de ocasiones, así que simplemente orillé el camión y me detuve. No fui el único. Varios autos hicieron lo mismo. Otros tantos, otros valientes, continuaban con el camino,

37:58 aunque a una muy baja velocidad. Y fue en este punto que comienza mi historia. Yo saqué un cigarrillo, empecé a fumarlo dentro del camión. Después me llega la llamada de que, en efecto, me recomendaban que me detuviera por unos minutos, que no continuara con el camino ya que era muy peligroso. Yo ya me les había adelantado, claro. Habían pasado cerca de media hora y la lluvia no cesaba. yo mantenía las luces encendidas, cuando de pronto veo una silueta, varias siluetas, tres para ser exacto, que van caminando por la carretera, y que no solamente van caminando por la carretera, sino que van en dirección hacia mí, por la lluvia que hay, Y por la escasa luz que mi camión alcanza a proyectar hacia ese lado de la cartera.¿ Quiénes son estas personas? Porque son tres personas. Conforme se van acercando.

39:17 Voy viendo que estas se tratan de personas trajeadas. Y que son tres hombres. Los que se están acercando. En ese momento. Yo quería ver sus caras. Sus rostros Pero no podía El vidrio, la lluvia Hacían que parecieran como si sus rostros No existieran Solamente veía carne En ese momento pensé que era debido a la lluvia pero Conforme se iban acercando cada vez más y cada vez más No veía ningún rasgo No veía boca No veía ojos...

40:04 No veía cejas... Al grado de que estas personas... Se acercaron lo suficientemente al camión... A la par de que se encontraban casi a centímetros de él... Yo no podía verlos... Obviamente el campo de visión del vidrio del camión... Está bastante limitado... Y si alguien está cerca... Te tienes que agachar para verlo... En ese momento esas tres personas... se habían acercado, por el lado del copiloto, yo fui bajando la mirada, viendo por el vidrio que tenemos abajo, y veía, el cuerpo de una persona, como dije, iban trajeados, y parece que no les importaba, estar abajo de toda la lluvia, e ir trajeados con ese traje negro característico, pero lo que más me aterró en ese momento, lo que me hizo tener escalofrío, tener terror, tener las ganas inmediatas de salir de ese lugar corriendo, fue que por mi puerta empezaron a tocarla una y otra y otra vez como para que les abriera. Yo volteé Y en ese rango de vista, sí podía ver a la persona que se

41:38 encontraba afuera. Mis sospechas eran correctas. Aquellas personas no tenían rostro. Era solamente un bulto de carne. Sin características. Solamente carne. Era como si su cráneo estuviera cubierto por piel. No habían cuencas. No había nariz y ni siquiera orejas. Eran personas sin rostro. En ese momento lo que hice por terror, por temor, fue arrancar el camión, acelerar y salir de aquella carretera. Pensé que aquellas personas se quedarían ahí. Pero mi experiencia no termina. Aún todavía, cometiendo la imprudencia de moverme en esa lluvia En ese resbaladizo pavimento. Todavía aún.

42:39 Escuchaba como golpeaban mi puerta. Una y otra y otra vez. Ambas puertas. Tanto del lado derecho como del lado izquierdo. No cesaban. Tocaban y tocaban la puerta insistentemente. Esto obviamente me hizo aterrar todavía aún más. Pero por suerte logré mantener el equilibrio. no choqué lo cual lo considero un milagro y precisamente cuando dejé a la rumorosa atrás o más que nada el tramo por donde se dice ocurren los accidentes y ocurren las apariciones fantasmales todo esto el sonido los toques a mi puerta se detuvieron al fin yo le conté esta experiencia también a mis compañeros A los camioneros... Muchos de ellos... Me dijeron que... Era muy poco recomendable... Detenerse en aquella carretera... Y no eran la única...

43:47 Hay otras tantas alrededor de México... Por las cuales se cree que están embrujadas... Tales como el kilómetro 31... O el camino de las brujas... Son carreteras, caminos... En las cuales... No se recomienda detenerse, pues te puedes encontrar con algo parecido. Otros de mis compañeros trataron de tranquilizarme, y es que me explicaron que en aquella tormenta también había caído granizo, y tal vez eso explicaría los golpes que yo sentía en la puerta. Tal vez yo los confundí con la caída del granizo. Esto fue algo que yo quise creer durante algún tiempo, pero analizando bien la situación, no creo en eso. Los golpes que me daban en la puerta eran como los que una persona hubiera dado. Y si bien, tal vez los golpes tuvieran esta explicación, no hay una explicación, al menos ninguna lógica, Para explicarme cómo es que aquellos hombres...

45:03 No tenían rostro... Esa fue mi experiencia... Gracias por escucharla... Criptomaniacos... Hay algunas personas que dicen que... Que en ciertas... Carreteras... Que en ciertos lugares... no solamente carreteras, sino lugares en general, se anidan ciertos espíritus que lo único que quieren es causar el mal a los vivos. Poniendo el ejemplo de este camionero, tal vez querían hacerlo chocar, querían hacerlo descender, querían hacerle un mal en el camino, en su trayecto, estos espíritus que muchos de las personas van a afirmar que se tratan de demonios. O de al menos seres malignos y oscuros De alguna extraña forma Saben cuáles son tus puntos débiles Y te atacan por ese medio Esta persona nos lo comparte Que mientras vivía una de sus Épocas más oscuras de su vida Fue abordado por este tipo de entes Lo cual desencadenó En una experiencia que casi lo hace Renunciar a su trabajo Y que en buena parte También se sienta aliviado cuando dejó esta labor, su historia, nos la comparte, pero viene de parte de

46:35 su hija, la cual es fan del canal, y se las voy a contar a continuación, mi nombre es Kimberly Blas, y en esta ocasión, les quiero compartir, un relato de mi padre, mi padre es camionero, Toda su vida lo ha sido. Recuerdo que cuando era niña nos contaba algunas historias que nos producían pesadillas. Pero a nosotros nos encantaba, a mí y a mi hermana, la experiencia más terrorífica. La experiencia que en verdad lo hizo dudar en si seguir trabajando como camionero es la que les voy a contar.

47:29 Sucedió cuando nosotras dos éramos niñas. Por aquel tiempo, yo tenía nueve años y mi hermana tendría algunos cinco o seis años como máximo. Mi hermana en ese momento estaba atravesando por una enfermedad muy grave que se le habían detectado. La tensión en mi familia aumentaba cada día más y cada día más. Mi padre, a pesar de que se iba por largos tiempos, esto no hacía sin otra cosa empeorar toda la situación, ya que mi padre quería estar más tiempo con mi hermana. Quería estar más al pendiente de ella, pero su trabajo no lo dejaba. Esto se los explico más que nada porque tienen que tener esto en cuenta para que sepan el por qué actuó de esa manera. Se dice que los espíritus, más en concreto, los espíritus malos, los espíritus que te quieren hacer mal, te atacan precisamente por tu lado más flaco, por tu lado débil. Mi padre en ese momento, el lado más débil que tenía en lo que pensaba, 24-7, era en la salud de mi hermana, él nos dice que, mientras

49:01 estaba conduciendo, en un largo camino ya oscureciendo, solamente los focos de su camión, era la única luz que había en kilómetros, en ese preciso momento, en el que tenía su mirada, fija en la carretera, pensando en mi hermana, pensando en todos esos problemas, De un momento para otro, algo se le atravesó en medio del camión. Les quiero explicar algo y es que mi padre dice que precisamente en esa carretera esto no se presta mucho. Hay parcelas a ambos lados. Por lo tanto, han cortado todo el monte, toda la tierra ha sido rascada y antes de llegar a la carretera, Hay tierra, solamente bultos de tierra A ambos lados de la carretera No hay ni siquiera una pared No hay ni siquiera ningún anuncio Por lo que se le hizo extraño Que aquella silueta Que para variar Era la silueta de una niña Hubiera aparecido de pronto Mi padre la tuvo que haber visto A mucha distancia Pero esto no fue así Era como si la silueta de la niña o la niña hubieran aparecido en un abrir y cerrar de ojos. Esta niña, la cual lleva

50:35 puesta un vestido, un vestido que él reconoce muy bien, se pone enfrente del camión y mi padre no logra frenar. Es imposible frenar uno de esos camiones tan pesados de forma muy rápida así que, inevitablemente, Pasa lo que tiene que pasar... Mi padre frena... De una forma muy brusca aún así... E incluso la caja que llevaba... Se sale un poco del camino... El demasiado alterado... Toma su teléfono... Que en ese tiempo... Era un alcatel que tenía... Una función de lámpara... Les estoy hablando del año 2010... Baja del camión...

51:19 Y empieza a enfocar... La luz de su celular... hacia aquel bulto que se ve, a lo lejos, se ve una persona, que se encuentra tirada en el pavimento, mi padre ahora piensa un poco y es que, no hay ninguna localidad cerca, no hay ninguna granja cerca, no hay nada, nada con lo que podría ser un ambiente familiar, para que una niña, vestida de esa manera saliera de la nada, Pero en ese momento él creyó que a lo mejor... Había sido una familia. La que estaba cerca del lugar. Él se fue acercando y conforme se fue acercando... Más le aterró lo que veía. Y es que veía... Que la que estaba en el suelo... Era mi hermana. Él reconoció perfectamente su rostro. Reconoció perfectamente también su vestido que él se lo había regalado. Sus zapatos... Su tamaño era ella.

52:28 En ese momento mi padre dice que suena su teléfono y al contestarlo se trata de mi madre o al menos la voz de mi madre. Dice que mi madre le llama llorando y le llama reclamándole el por qué le había quitado la vida a su propia hija. Mi padre suelta las lágrimas y dice que no era su intención. Dice que todo estaba pasando de manera tan rápida que no veía una forma lógica de ver todo lo que estaba pasando. Él corta la llamada de manera muy súbita ya que dice que mi madre estaba gritando y es en ese preciso momento cuando hay silencio que él empieza a pensar. Él empieza a poner sus pies sobre la tierra.

53:20 Y cae en cuenta que él vive muy lejos de ahí Mi padre precisamente venía de nuestra casa No hay una forma No hay un método Para que mi hermana hubiera llegado hasta ese lugar Precisamente en aquella carretera Mi padre da dos pasos hacia atrás Y empieza a volver hacia su camión Quiere poner las cosas en claro pero Al momento de que da su media vuelta Y comienza a caminar Escucha pasos, unos pasos que se mueven muy rápidamente, como si estuvieran corriendo pero de una manera muy rápida.

54:01 Inmediatamente mi padre voltea y ve que el cuerpo de la niña, o de lo que pareciera ser mi hermana, ya no se encontraba. Se había movido, en fracciones de segundo, se había ido. Para este momento mi padre sabe que esto no es normal y Más allá de un accidente, él cree fervientemente que esto es de otro mundo. Él da la media vuelta y aparece a su camión cuando de pronto ve que, abajo del camión, abajo de la caja que él portaba, entre las llantas, hay una silueta. Una silueta que se esconde en la oscuridad del camión.

54:44 Una silueta con cabello largo y que va vestida precisamente con el mismo vestido de mi hermana, mi padre la alcanzó a divisar, no porque él lo hubiera visto, sino porque los ojos de esta silueta, brillaban, brillaban como los de un cazador cuando está viendo a su presa, brillaban en la oscuridad, y cada vez que parpadeaban, se apagaban y después brillaban de nuevo, Esta silueta se movía de forma raquítica, de forma muy extraña, esperando que mi padre pasara cerca de ella. Mi padre lo único que opta hacer en ese momento es comenzar a rezar una y otra vez, encomendarse a Dios y pedir mucho por mi hermana y también pedir por él que lo protegiera en ese momento. mientras agarraba fuertemente una figura que traía de San Judas Tadeo colgada en su cuello. Comenzó a caminar hacia el camión. Con los ojos cerrados, mi padre sentía como aquella silueta de igual manera caminaba a una distancia sobre él, pero aún así se mantenía abajo del camión, observándolo, siguiéndolo.

56:17 Mi padre estiró su mano, rogándole a Dios que no tocara aquella cosa. Y como si fuera un milagro, aún con los ojos cerrados, tocó la puerta del camión y se subió de nuevo a él. Una vez ahí arrancó y no se volvió a detener en todo el trayecto. La primera en enterarse de esta historia es mi madre. Y es porque mi padre le llama. con lágrimas en los ojos, totalmente desesperado, preguntándole si es que acaso ella lo había llamado horas antes, mi madre le contesta que ella no le había llamado desde que él había salido de la casa, preguntó por mi hermana, mi hermana estaba bien, recostada en su cama todavía, Desde aquella experiencia mi padre procura no detenerse en ninguna carretera. Presta más atención a todo lo que sale de esta. Y tiene más que claro, y esto nos lo ha dicho mucho, incontables veces, que los espíritus malvados esperan a que tú estés susceptible, estés débil, para jugar con lo que más te hace daño. para jugar con lo que más te hace daño, para jugar

57:47 con tu debilidad, que en ese momento era su hija para mi padre. Por lo demás de esta experiencia, mi padre dice que lo que lo salvó aquella noche precisamente fue la fe que tenía y los rezos que sirvieron como protección al encuentro de este ser maquiavélico, que usó a su hija en aquella carretera, para detenerlo, esa fue la experiencia de mi padre, saludos a todos, desde Mérida.

58:34 Mi nombre es Susana Puente, la experiencia que les quiero compartir, a ti y a toda la comunidad, Me sucedió hace aproximadamente unos 15 años Más o menos la misma edad que tiene mi hijo En aquel tiempo Recuerdo que habíamos ido de viaje Mi esposo Yo Y mi hijo que en ese entonces tendría Algunos nueve meses El festejo se llevaba a cabo En las tierras de mi familia Ellos eran campesinos desde hace mucho tiempo tenían tierras, las trabajaban, y al tener una de las propiedades más grandes, con una de las casas más grandes que tenían en toda la familia, pues lo que podría ser vacaciones de verano, navidades, toda la familia se juntaba en esas casas, a veces salían a caminar, otras veces iban a unas cabañas que se encontraban cerca, más que nada por asador, por el contacto al aire libre, Tal como sucedió en aquella ocasión, ya había caído la noche. Mi esposo todavía se encontraba hablando con mis familiares, con mis tíos, con mis hermanos. La fiesta todavía seguía. Yo, por otro lado, me encontraba sumamente cansada.

1:00:00 Quería regresar a la casa, quería dormirme un poco. Y también por el bebé quería resguardarlo. En aquel entonces yo tenía dos tiendas de lo que podría ser autoservicio. No le estaban yendo muy bien, así que también tenía ese estrés acumulado que no me permitía del todo disfrutar de aquella convivencia. Yo le dije a mi esposo en ese momento que me quería ir, quería descansar un poco. Él se ofreció a llevarme y con la misma se iba a regresar. ya que mis padres todavía lo querían ahí por un momento más y se estaban llevando muy bien.

1:00:41 Yo no quería arruinar la fiesta ni quería apartarlo mucho, tan solo me iba a ir a recostar, así que le dije que yo me podría ir sola sin ningún problema. Sabía conducir, teníamos la camioneta ahí. El camino tal vez constaba de algunos 15 a 20 minutos máximo. No estaba retirado. Al final de hablar y quedar en acuerdo... Yo subí a nuestro hijo a la parte de atrás. Junto con su asiento para auto. Y después yo me subí al asiento del piloto. Mi esposo iba a llegar aproximadamente una hora después que yo. Al menos así habíamos quedado. Eran aproximadamente las diez y media de la noche. Y yo me encontraba conduciendo por esa carretera que... Se encontraba muy solitaria.

1:01:31 En todo el camino... no me encontré con ningún coche, y tenía sentido en cierta parte ya que, esa carretera, conectaba con las cabañas, y el hotel, y la casa en la que nos estábamos quedando, en ese entonces habían comenzado apenas las vacaciones y, todavía los niños aún no salían de la escuela, por lo que era comprensible, que no hubiera muchas personas, se estaban esperando apenas el gran número de personas que iban a llegar, Como dije anteriormente, no estaba pasando por uno de los mejores momentos en lo que vendrían siendo para mis tiendas, así que iba muy distraída. Iba pensando en todo esto. Y me sucedió lo que comúnmente le pasa a la mayoría de personas.

1:02:21 Me olvidé de lo que le había dicho a mi esposo y, más que nada, por la costumbre yo pensé que él venía conmigo en la camioneta. Yo simplemente iba con la música, iba pensando E iba escuchando Como mi hijo se iba riendo y se iba riendo Como iba hablando Mi hijo siempre desde pequeño había sido muy platicador Y cuando había una persona cerca Le balbuceaba, se reía Mucho más si se encontraba mi esposo ahí con él Y las actitudes que tenía mi hijo aquella noche Eran como si mi esposo viniera atrás con él Era por esto mismo que yo hacía de cuenta de que venía acompañada por mi esposo. Yo iba pensando en estas cosas cuando de pronto siento una mano que me toca el hombro.

1:03:18 En ese momento, como les dije, no le presté atención, pero la sentía muy helada. Y eso aparte de que traía mi blusa y arriba de esta blusa traía un chaleco. Sentía la mano helada, era como si ese frío hubiera penetrado. Todas y cada una de las telas que traía. Para ese momento yo pensaba que era mi esposo y le dije, ¿qué, qué quieres?¿ Qué pasó? En ese momento no me contestó, pero a los dos minutos, más o menos, me dijo, da vuelta aquí. A la izquierda del camino había una desviación, un camino de tierra que se introducía a lo profundo del bosque. Les vuelvo a decir que yo venía como un piloto automático así que simplemente le hice caso. Fui dando la vuelta y me metí en este camino. El camino no era tan largo. Estuve conduciendo aproximadamente unos 4 minutos cuando en eso el camino se acaba abruptamente y frente a él simplemente hay una cruz una cruz blanca grande Y no hay nada más que bosque... Y árboles... Atrás de esta... Al ver la cruz... Y al ver que el camino... Se había acabado y sobre todo... Ver en donde me encontraba... Es decir... Jamás había ido por ahí...

1:04:50 En ese momento se me viene a la cabeza... Un recuerdo de manera muy rápida... Que mi esposo... Se encuentra con mis familiares... Él se encuentra todavía en la fiesta... Él no va conmigo. Me quedé simplemente paralizada ante el volante. Todavía la camioneta se encontraba en marcha, pero no quería voltear. En ese momento siento como alguien se baja de esta. Para explicarme mejor, no era como si hubiera escuchado la puerta sonar. No era como si esta se hubiera abierto y cerrado. Simplemente sentí por el movimiento que alguien se bajó.

1:05:31 Sin necesidad de abrir la puerta. Sentí como el peso había dejado la camioneta. Era alguien pesado. En ese momento agarré el suficiente valor para voltear. Más que nada porque mi hijo iba en el asiento trasero. Al voltear lo vi. Mi hijo se encontraba dormido. Profundamente dormido. No tenía sentido ya que hace apenas unos segundos iba balbuceando, iba riéndose. Lo tomé. Lo pasé enfrente junto conmigo. Y cuando lo tomé de la mano, cuando lo agarré de su carita, cuando lo empecé a abrazar, me di cuenta que mi hijo estaba totalmente helado. Su piel estaba helada. El airecito que salía de sus fosas nasales lo exhalaba totalmente frío.

1:06:29 sus ojos sus pies recuerdo que eran vacaciones de verano el calor a veces era insoportable y en la noche si bien bajaban algunos grados se seguía sintiendo caluroso se seguía sintiendo todo ese calor del día por lo tanto no había explicación alguna porque mi hijo venía totalmente frío lo acorroqué lo abracé y por más que intenté calentarlo no podía hacerlo Lo puse al lado mío en el asiento del copiloto y conduje a toda velocidad hacia el hotel. En ese hotel había el único servicio médico que se encontraba a kilómetros de distancia. Por suerte las enfermeras y el doctor que estaba ahí me lo atendieron. El niño estaba sufriendo de hipotermia. Desde aquella experiencia que tuve y hasta la fecha, siempre cuando vamos a aquella casa Así sea mi hijo que ya esté grande, o yo, o mi otra hija que tiene nueve años. A pesar de que vamos los tres, siempre quiero que alguien me acompañe.

1:07:45 Así sea mi esposo, mi hermano. Jamás he vuelto a cruzar sola con mis hijos aquella carretera. No vaya a ser que el pasajero que subí en aquella ocasión vuelva a serlo. Gracias por escuchar mi historia. A continuación tenemos otra historia que viene en relación a las reuniones familiares. Como ya dije antes, muchas personas vuelven a sus pueblos natales, ignorando por completo ciertas leyendas o ciertos dichos que se tienen en estas localidades lejanas. A veces algunas carreteras... No son nada transitadas... Y no es porque... Las personas del pueblo...

1:08:38 Sean supersticiosas... Sino porque genuinamente... Han ocurrido algunas cosas que no tienen explicación... Tal como les pasó a este trío de jóvenes... Que simplemente estaban en una de esas noches que... Buscaban diversión... Buscaban fiesta... Estos tres eran primos... Para su mala suerte... Y entre todas las copas que traían encima, tomaron un camino, el cual no debían de tomar. Sobre todo, a horas altas de la noche. Su historia es la siguiente. Mi nombre es Claudia Zárate. Mi historia se remonta a algunas dos décadas atrás, cuando era un adolescente. y llegaban las épocas de vacaciones. Mi familia, tanto mi padre como mi madre, vienen de rancho, por lo que ir a visitar a los familiares del rancho era una de las experiencias más disfrutables que teníamos. También a nosotros nos encantaba el rancho, montar a caballo, ver las parcelas, ver los animales.

1:10:00 Y sobre todo, las fiestas que se hacían ahí. Había muchos bailes, jaripeos y diferentes cosas. Recuerdo que una vez estábamos en un baile. O no recuerdo si eran los 15 años de una persona. El caso es que solamente fuimos mi hermano y yo y un primo mío. Un primo que era precisamente del rancho. Él sabía las calles, las carreteras En general se sabía todo al dedillo No había mejor persona Que nos guiara en toda la familia Fuimos a la fiesta Nos la pasamos muy bien Pero a final de cuentas Mi primo tuvo un problema ahí con algunas personas Y para no hacer más extensa la historia Decidimos regresar al pueblo Ya era tarde ya era muy tarde, mi hermano es mayor que yo y en ese entonces, él tenía 17 años y yo 15, mi primo igual tenía 17 años, mi hermano fue terco en conducir él, pero por suerte y al paso del tiempo, sobre todo por la carretera en la que íbamos, logré convencerlo en que condujera yo, ellos dos se habían puesto hasta las chanclas de borrachos, y para llegar al pueblo, teníamos que pasar por una carretera,

1:11:32 o más bien no era carretera, era lo que quedaba de una carretera, una carretera en muy mal aspecto, tenía baches, tenía hoyos, estaba deslavada de una cierta parte, se acababa esta carretera, y después comenzaba un camino de chapapote, es decir piedra negra, Grava y también arena. Al final de cuentas. Mi hermano no quería dañar el auto. Era un Volkswagen. Ni dañar las llantas. Ni la suspensión. Así que. Terminé conduciendo yo. No podíamos ir a una velocidad muy rápida.

1:12:18 E íbamos a tardar algo. Para llegar al pueblo. Y no era que el camino fuese largo. Sino es que. no podíamos ir rápido, lo más rápido eran 15 kilómetros, 20 kilómetros por hora, porque como repito, la carretera estaba en muy mal estado, para perjudicar aún más nuestra situación, estaba lloviendo, así que el campo de visibilidad todavía era menor, lloviendo y de noche, tanto mi hermano como mi primo, habían tomado demasiado, y ustedes saben lo que le pasa a las personas que toman demasiado, van al baño muy seguido, por lo que cada cierto tiempo tenía que detenerme, e importándoles poco que se mojaran, bajaban del auto, iban hasta un árbol, o donde pudieran cubrirse, y hacían del baño, después se subían, y yo continuaba conduciendo, Nos habíamos detenido tres veces en esa ocasión, hasta que llegamos a un tramo. Ellos, nuevamente, tenían ganas de ir al baño, porque aún así llevaban algunas latas y continuaban tomando en el auto. Decidieron que querían detenerse, en una parada, una parada que era de esas del rancho, que están hechas de piedra, ladrillo y concreto.

1:13:54 Era una parada que estaba algo deteriorada, pero a final de cuentas les daban lo que podría ser un techo para hacer sus necesidades. Yo me detuve, ellos dos se bajaron, fueron hasta la parada y otra vez nuevamente empezaron a hacer sus necesidades. Yo me quedé en el auto, empecé a pasar canciones en la radio y con los faros, que iluminaban el camino, me fui percatando de algo, que estaba saliendo entre el monte, al principio solamente era una figura, pero conforme se iba acercando, pude ver que se trataba de una señora, una señora con muy extraña apariencia, era pequeña, Como de 1.40 o 1.45 máximo. Esta señora caminaba encorvada. Muy encorvada.

1:15:03 Se le podía ver una joroba en la espalda. Tenía también una enorme barriga. Como que no era proporcional con todas sus medidas porque también sus brazos. Sus brazos eran largos. los mantenía de una extraña forma como que curviados, pero si los estiraba, sería fácil creer que tan solo los brazos mediría lo que ella mide en su estatura. No podía verle el rostro, más que nada por la lluvia y también porque su pelo cubría parte de este mismo.

1:15:44 Se movía lento y con ayuda de un bastón O mejor dicho, era una vara de árbol. Se movía con ayuda de este. Un paso, otro paso. Pero se iba acercando hacia nosotros. Empecé a tener miedo. No había explicación alguna para que una señora de esas condiciones y sobre todo con esa apariencia tan aterradora. Yo no podía hablarle a mi hermano y a mi primo porque estaban ciertamente algo lejos. No me escucharían con todo el ruido de la lluvia. Lo que podía hacer en ese momento era hacer sonar el claxon. Una y otra vez lo hice sonar.

1:16:31 Una y otra vez y otra y otra y otra. Al principio no lograba llamar su atención porque ellos pensaron que los estaba molestando, que solamente los estaba apresurando. Fue hasta que toqué el claxon sin cesar y de manera muy alarmada. Que llamé su atención. Ellos voltearon. Me vieron. Y yo con el dedo se lo señalaba. Hacia adelante. Que vieran hacia adelante. Ellos vieron lo mismo que yo. Vieron a aquella mujer acercándose. Yo estaba pensando. En cómo actuaban ellos. Actuaría yo. Si a ellos no les importaba.

1:17:12 Significa que la mujer no era ningún peligro. Pero. Tal como yo lo presentía. A ellos también les dio miedo. Rápidamente se subieron al auto y dijeron que condujera lo más rápido que pudiera, pero que saliera de ahí, que nos teníamos que ir de ahí pero ya. Yo arranqué el motor, traté de sacarle la vuelta a aquella mujer que para este entonces ya estaba demasiado cerca, pero cuando por fin logramos superarla, El auto se detuvo. Sentimos un tirón. Como si algo nos estuviera reteniendo. Yo aceleraba y aceleraba, pero el carro estaba atascado. Y debido a la carretera en la que veníamos, no era difícil de creer esto.

1:18:05 Traté de arrancarlo una y otra vez, una y otra vez. Pero de nada servía. El carro simplemente no se movía. Decidí detenerme. Ya no arrancar más Y pese a que mi primo y mi hermano Que venían en la parte de atrás Se fijaban para todos lados Buscando a aquella mujer No la podían ver Ellos simplemente decían que Había desaparecido Que a lo mejor se había internado Otra vez en el monte Que a lo mejor era una mujer que Estaba mal de su cabeza o algo por el estilo Pero ahora teníamos Otro problema Y era que el auto no lo podíamos dejar ahí, o al menos era lo que pensábamos en ese momento porque mi hermano empezó a ver que rostros, cabezas de varias personas se estaban asomando entre el monte. Como si estas personas se estuvieran acercando poco a poco... A donde estábamos nosotros... Intenté arrancar el carro otras veces pero nada... No podía... Mi primo nos dio una idea y... Fue la idea más sensata en ese momento... Hay que salir del carro... Y correr,

1:19:37 simplemente correr... Teníamos el pueblo a nuestra derecha... Si corríamos entre el monte... Era peligroso, pero llegaríamos en cuestión de minutos. Esa carretera daba muchas vueltas y muchas curvas, por lo que rodeaba al pueblo casi en su totalidad. Al ver aquellas personas que se iban acercando, y cada vez más, y cada vez más, y cada vez más, nos bajamos de inmediato, y nos fuimos de ahí dejando el bocho, casi con las puertas abiertas. Corrimos entre el monte. Mi hermano me iba sujetando del brazo y me iba guiando Para ese momento ya se le había bajado todo lo borracho que iba Llegamos al pueblo Le dijimos a nuestros familiares que era lo que había pasado No tardaba mucho para amanecer así que En punto de las 7 Fuimos en compañía de otros tíos A recoger el auto Cuando llegamos hasta donde estaba el auto Vimos que no tenía señales de vandalismo No lo habían saqueado Ni siquiera alguien se había metido dentro Revisamos todo Y lo único que vimos O más bien un tío nuestro lo vio Y nos dijo sobre esto Nos preguntó Que qué era lo que había pasado realmente Porque el carro No se encontraba atascado Un tío mío se subió a este Lo arrancó Y

1:21:08 este dio para adelante O sea que Realmente el carro se encontraba nivelado bien, no se encontraba ningún agujero ni nada por el estilo, lo que encontramos, es que en la defensa, y en la parte de atrás del bocho, se encontraban unas enormes manos, agarradas, las marcas de unas manos, pero muy grandes, se podía ver que habían sostenido al auto, Con mucha fuerza. Ya que la lámina. Había sufrido daño.

1:21:48 Tenía marcas. Esa noche algo. Estaba impidiendo que nos fuéramos. Pero nos estaba reteniendo. Como que agachado. Porque no lo podíamos ver. A mí, a mi hermano y a mi primo. No nos queda dudas de que. Había sido aquella mujer pequeña. Que seguramente. No se trataba precisamente... De una mujer común... Después de esta experiencia... Más nunca... Volvimos a pasar... Por aquella carretera... Nos vamos a alejar de reuniones familiares y...

1:22:34 De caminos... Podríamos decir... Embrujados... Y ahora... Le daremos la palabra a estos trabajadores... que creo que al lado de los camioneros, viven también muchas experiencias paranormales, ya que transitan de estado a estado, ya sea en horas del día o en horas de la noche, pero no transportando mercancías, sino transportando personas, estoy hablando de los operadores de autobuses, ellos han escuchado muchas historias alrededor de las carreteras, y por obvias razones, Tienen estrictamente prohibido. Detenerse. Hasta llegar a su destino. A veces no están sus manos. A veces.

1:23:20 No es que ellos quieran detenerse. Si no es que algo. Los detiene. A continuación tendremos una experiencia que. Aborda a dos operadores. Los cuales se encontraron. Con los mismos espíritus. Aquella noche. Su historia. Es la siguiente. Mi nombre es Marco Silva. Mi experiencia sucedió en mi trabajo. Yo soy operador de autobús. De autobuses foráneos. Me encargo de llevar pasajeros de una ciudad a otra. De un estado a otro.

1:24:05 A veces los viajes son largos. y otras veces los viajes son cortos, he transportado diferentes personas, he recorrido diferentes carreteras, y les puedo asegurar que en cada una de ellas, siempre hay una leyenda, una historia, o un evento trágico, que sucedió hace años, ya sea un accidente, o la aparición de un fantasma, o diferentes cosas, les quiero decir que en mi trabajo, he visto diferentes personas, caminando, ya sea en la carretera, o a un lado de esta, en lugares totalmente desolados, para uno es difícil pensar que, personas en esos sitios puedan vivir, la gran mayoría de las veces, quería optar por, creer en algo lógico, Aunque claro, muchos compañeros y yo creíamos lo mismo y es que a veces las almas se te aparecen en la carretera.

1:25:19 Yo ya estaba consciente de esto. Para cuando me sucedió esta historia yo llevaba 7 años trabajando ahí y había tenido mis experiencias. Aunque claro, no tan aterradoras como esta. Sucede que yo ya me retiraba. Cuando de pronto... Reciben una llamada de emergencia... Venía de parte de otro compañero... Un compañero al cual yo conocía muy bien... De hecho... Seguimos siendo amigos... Su nombre era Kenneth... Y había tenido un percance ahí en la carretera... Decía que el autobús simplemente había dejado de funcionar y... Requería que alguien fuera... Subiera a todas las personas... que estaban en ese autobús descompuesto y terminar el trabajo que era llevarlas hasta su destino yo estaba en una de las estaciones aledañas no tardaba en llegar era un viaje que si no mal recuerdo de Guadalajara al Estado de México y yo era una de las personas que se encontraba más cerca así que me dieron mi unidad y salí en busca de estas personas llegué al punto con ubicación y todo Y efectivamente, ahí se encontraba el autobús. Estaba parado. Pero parado en una forma muy peligrosa, ya que se encontraba arriba en la carretera. No estaba orillado. Era muy peligroso, solamente tenía

1:26:53 las luces pues encendidas. Las intermitentes. Por eso lo pude ver a la distancia. Cuando llegué, Kenneth bajó del autobús. y le dio la señal a las otras personas para que se subieran al mío, en lo que esto pasaba, yo obviamente hablé con él, que era lo que había pasado, porque todos al salir revisamos, que el autobús venga en buenas condiciones, de hecho hay un grupo técnico, que se enfoca precisamente en eso,¿ cómo es que el autobús tuvo una falla?, eso no era normal, Kenneth simplemente evadía la pregunta, No fue hasta que todos los pasajeros se encontraban a bordo que me dijo algo. Mira Marcos, yo iba conduciendo. Tranquilo, todo iba normal. Pero de repente, vi pasar una persona. Así, de extremo a extremo de la carretera. Pasó caminando. A una distancia considerable, no estaba muy pegada al autobús, pero...

1:28:07 la pude ver con los faros, y de repente otra, se me hacía muy extraño porque, ambos conocemos, que por aquí no hay nada, vi una persona, después otra persona, después otra persona, todas estas personas iban caminando, y se pasaban la carretera, y son las 3 de la mañana, no hay explicación para esto, Al ver yo que estaba pasando tanta gente... Empecé a reducir la velocidad a la que iba... Empezaron a pasar muchas... E inevitablemente... Aunque iba y estoy seguro que iba como a 35 o 40 kilómetros por hora... Pegué con una... Escuché, sentí y vi... Como es que esta persona rebotó en el parabrisas... Por la esquina de la puerta...

1:29:01 Pero al ver a las demás personas... a las últimas personas que estaban pasando por la carretera, me di cuenta que no eran personas, y aunque me veas como loco, los que estaban caminando, eran cadáveres, eran esqueletos, esqueletos con ropa y con peluca, si lo quieres ver así, pero no eran personas, al tenerlos tan cerca, vi como eran esqueletos, vi como salían sus huesos, Yo no me bajé del autobús. Me detuve, pero no me bajé. Algunos de los pasajeros me preguntaron que,¿ por qué iba tan despacio? Y más ahora que estaba detenido por completo, en medio de la autopista.

1:29:47 Arranqué de nuevo el autobús y traté de sacarle vuelta. No me quise bajar, como te repito. Sea lo que sea con lo que había topado. Le quería sacar la vuelta. Retrocedí. Después giré la llanta para sacarle vuelta a aquel cuerpo o aquella cosa, pero no me sirvió de nada. El autobús se detuvo. Se apagó, se congeló. No me quiso responder más. Ahora al bajarme, busqué el rastro. Busqué cualquier cosa con la que hubiera podido chocar en aquel momento.

1:30:28 Pero como tú verás, no hay nada en el asfalto, ni siquiera un rastro. No sé si me estoy volviendo loco. Después de explicarme esto. Y antes de que yo subiera mi autobús para después irme. Kenneth se subió al suyo. Y me dijo. Conduce con cuidado. Si empiezas a sentir un escalofrío que te recorre todo el cuerpo. Y te cala hasta los huesos. Es que ellos están cerca. A mí me sucedió así. Empieza a sentir un frío. y después empecé a ver a las personas, ten cuidado Marcos, después de esto, ahora si me subí a mi autobús, y de entrada, empecé a sentir un miedo que no te puedo describir porque, ese viaje, el que traía Kenneth, los pasajeros que él tenía, eran pocos, a lo que yo recuerdo solamente 10, entre 10 y 12, Para las personas que han subido estos autobuses, saben que estos autobuses son enormes, con diferentes asientos, e incluso unos tienen segundo piso, por lo que saben que 12 pasajeros, para el autobús es verlo casi semivacío.

1:31:48 Cuando miré a los pasajeros, me di cuenta que el autobús se encontraba casi por completo lleno, a excepción de unos cuantos asientos. yo no podía creer esto yo no sabía en qué momento había pasado porque mientras hablaba con Kenneth estaba mirando la puerta del autobús solamente se habían subido aquellos 12 pasajeros no se había subido nadie más cómo es posible que 12 pasajeros ahora de la nada hayan llenado el autobús esto me llamó tanto la atención que no pude conducir al menos de inmediato caminé por aquel pasillo pasajero por pasajero al menos con la mirada y veía que algunos eran sumamente extraños algunos tenían una cara una cara muy seria podría decir que era una cara prácticamente gris no hay otra forma de decirlo sino como gris como si fueran de plástico y por si fuera poco el aire El aire frío. Ese escalofrío que recuerdo muy bien Kenneth me había dicho que él había sentido. Yo lo empezaba a sentir. La mayoría de los pasajeros se encontraban simplemente mirando hacia enfrente. No me hacían caso. No

1:33:20 me quedaba de otra más que empezar a conducir y esperar a que esto terminara de manera muy rápida. Llegar cuanto antes al Estado de México. Por todo el camino, este escalofrío, este presentimiento, me acompañó. No fue hasta cierto tiempo en que lo dejé de sentir, en que me empecé a sentir cada vez más y cada vez más tranquilo. Al llegar a la estación y bajarme, empecé a ver a todos los pasajeros que venían. Recuerdo perfectamente que hicieran como once o doce. Cuando dejaron de bajar, yo fui de nuevo al autobús al correr la cortina ya no había nadie los demás pasajeros se habían ido habían desaparecido por otro lado cuando vi a Kenneth nuevamente él me dijo que aquel frío que aquella mala vibra que había sentido se había ido precisamente cuando yo me había ido prácticamente se fue conmigo Yo a todo esto le contesté de forma juguetona, claro. Y si bien ahora recordamos esta historia y la recordamos con gracia, es más, a veces hacemos chistes sobre ella. La verdad es que los dos, ambos, sabemos lo que pasó aquella noche. Sabemos que a él

1:34:54 lo sacaron de la carretera aquellas almas. Y para mí esta historia queda como la ves ahora. que transporté almas en pena. Gracias por las buenas historias y buenas noches a todos. Los vigilantes o veladores tienen varias tareas que tienen que hacer, sobre todo los veladores que no están concretamente en un punto. En esta ocasión tendremos una experiencia de un velador, pero a diferencia de los otros, él se la vive en las carreteras, y es precisamente por su trabajo, ya que él es un coordinador, tiene que ir checando punto por punto, que todo se encuentre bien, y si bien en algunos días, o mejor dicho, en algunas noches, va a lugares muy transitados, lugares céntricos, también para su mala suerte, tiene que ir a bodegas, a almacenes, a fábricas en las cuales se presta este servicio, y tiene que conducir por estas carreteras, que están alejadas de la civilización, lo que teje esta historia a continuación, es un accidente muy trágico, en las cuales vidas de niños, fueron las que se perdieron, dejando esta carretera, Con algo

1:36:29 más que solamente oscuridad cuando cae la noche Pues se dice que estos niños Vuelven a aparecer Y si corres con la mala suerte De que ellos te detengan Mientras tú transitas por esta carretera Será una experiencia Que jamás vas a olvidar En toda tu vida Mi nombre es Alejandro Saucedo Yo soy vigilante pero no desempeño las funciones que comúnmente desempeñan los veladores. Yo soy un coordinador. Estuve trabajando muchos años de vigilante, así que me ascendieron de puesto, por así decirlo. Mi trabajo consiste en ir a los diferentes puntos de vigilancia e ir anotando todos los vigilantes y todas las bitácoras que tienen, tanto en un puesto como en otro, usualmente hacemos esto para, pues mantener todo en orden, por si algún vigilante, requiere un uniforme nuevo, por si hay novedades, o por si hay algún disgusto, por parte de la empresa hacia el servicio, si bien hay turno de día, yo me desempeñaba, en el turno de la noche, se podrán imaginar que, al ir a todos los puntos, básicamente me la vivía en el coche,

1:38:03 el 90% de mi transcurso, era mediante carreteras, carreteras céntricas, carreteras de colonias, y también carreteras, muy alejadas, más que nada, cuando tenía que ir a estas fábricas, pasa y resulta que, en una de estas fábricas textiles, de las cuales no quiero dar mucha información. Comúnmente hay un camino, hay una carretera. Es la principal que lleva a esta fábrica de textiles.

1:38:45 Anteriormente esta fábrica se desempeñaba como una maquiladora. Como sabrán, en una maquiladora que su rubro son los uniformes, las prendas, el 80% de sus empleados, tienden a ser mujeres, por lo tanto, esta maquiladora, tenía cientas, y cientas de mujeres, que iban todas las mañanas, de 9 a 5, a trabajar en este lugar, la mayoría o gran parte de ellas, eran madres solteras, o por otro lado, también su pareja, su esposo o su novio, trabajaba, por ende esta empresa, de la mano del gobierno, lograron poner una guardería, una guardería que servía también como kinder, y también servía para los chicos que iban a la primaria, podían llegar a esta guardería, ya sea traídos por el transporte público, por el transporte escolar o tal vez, por algún familiar a dejarlos aquí, Así su madre salía del trabajo y pasaba por su hijo a la guardería. Esto se llevó a cabo mucho tiempo, muchos años. Pero pase y resulta que en una ocasión hubo un accidente. Esta guardería estaba situada a orillas de

1:40:16 la carretera, por donde pasaban camiones, transportes pesados. y demás vehículos, de proporciones enormes, para desastre de las madres, ocurrió algo, muy doloroso, un día viernes, un camión de volteo, se salió del camino, y para suerte de la mayoría de las madres, y de la mayoría de los niños que estaban ahí, ya no se encontraban, ya que las madres salían a las 5, y prácticamente a las 5.40, ya que si no había niños, había muy pocos. El camión chocó con esta guardería y algunas vidas, no muchas afortunadamente, se perdieron en aquella ocasión. Les estoy diciendo que esto pasó en los años de los 90, así que ya tiene algo de tiempo.

1:41:15 Debido a esto, y también por presión del gobierno, la empresa cambió toda su forma de trabajar. Si bien por algunos años continuaron con la maquiladora ahí, la guardería la cambiaron a un lugar más céntrico, e inevitablemente al pasar de los años, cambiaron también la maquiladora junto a la guardería. La empresa fue creciendo y se convirtió en una fábrica textil, en la que mayormente ahora iban hombres. Pero las ruinas, podríamos decirlo, Esas estructuras... Que quedaron como... La guardería... Hecha a pedazos... Siguió estando... A un lado de la cartera...

1:42:05 Si bien se decían algunas cosas... Respecto a esta guardería... Como de niños que se veían jugando... En la madrugada... Por parte de los camioneros... Cuando iban entrando a la fábrica... Yo particularmente... Llevaba entrando a esa fábrica... más de tres años para ese entonces, y no había visto nada. Pensé que todo esto eran cuentos solamente, aunque siempre tomaba mis precauciones. Por ejemplo, de alguna extraña manera, se impuso por así decirlo una regla, y es que a pesar de que la carretera tenía dos carriles, por lógica, uno que iba y otro que venía, Siempre el que iba o el que venía. Tomaba el carril izquierdo. En cierto tramo cuando las ruinas de esa guardería. Se iban acercando. Yo lo hacía porque otros también lo hacían. Y creo que esta fue una manera de. Ahorrarme todos esos malos ratos. Que algunas personas si tuvieron. Pero pasa que una noche. Cuando me encontraba muy cansado. Los que trabajen de noche me lo confirmarán... Y es que al pasar de los días...

1:43:25 Por más de que te acostumbres... Inevitablemente un día andas muy cansado... Andas muy trasnochado... Tal vez porque no descansaste bien... O tal vez porque el día... No te permitió descansar sin más... Yo iba con un café... Iba con una bebida energética incluso... Luchando por... Mantenerme despierto... En aquellas horas de las 4 de la mañana... había llegado a esta fábrica, había llevado mis apuntes a cabo, el pase de lista, todo, todo estaba normal, me despedí de los vigilantes, y cuando iba saliendo, se me olvidó por completo, estar del lado izquierdo del carril, para salir de la fábrica, cuando me fuera acercando, a la guardería, y justamente cuando iba, delante de esta, Sentí un golpe fuerte que le di a una de las llantas del auto, más bien a las dos, pero una más en concreto que la otra. Un golpe sumamente fuerte. Iba a una buena velocidad, así que una de las llantas terminó perdiendo aire. Me bajé del auto, lo revisé y efectivamente tenía que cambiarla. Había quedado estacionado precisamente enfrente de aquella guardería. No le di más importancia, pero debo admitir que tan solo el hecho de estar frente a aquella guardería y tener que cambiar una llanta

1:44:58 en medio de la madrugada, ese hecho bastó solamente para quitarme todo el sueño que tenía. Bajé el gato, alcé el vehículo, fui quitando la llanta cuando en eso escucho el ruido, una pequeña risita. que viene de enfrente de mí, cuando alzo mi cabeza, y veo quien está enfrente, veo que se trata de un niño, pero no es un niño normal, es un niño, es un niño de aspecto extraño, tenía sus ojos enormes, no eran como los ojos de una persona normal, era como si, no tuviera párpados, y una sonrisa marcada de oreja a oreja. Con esa cara malévola me preguntó que si quería ir a jugar con él.

1:46:01 Yo bajé la cabeza de inmediato y empecé a cambiar la llanta lo más rápido que podía e incluso la llanta que estaba ponchada la dejé ahí, no la metí de nuevo. Tan pronto puse la llanta bajé el gato lo más rápido posible y justo cuando bajo el gato Empiezo a escuchar más risas que provienen de adelante. Ahora no solamente es un niño, ahora hay varios, muchos de ellos. No podría contarlos en ese momento, pero asumo que habría algunos seis o siete. Subí de nuevo a mi auto, cerré con llave, arranqué el auto. Y me fui de ese lugar lo más rápido que podía Le platiqué esto a los veladores que estaban en su turno de noche Pero al día siguiente Y resulta que todos ellos habían vivido algo parecido Si bien no tan impactante como yo Ellos se habían vivido ciertas experiencias Que los mantenían alejados de aquella guardería Anteriormente la empresa de vigilancia no tenía transporte, por lo tanto, los veladores que trabajaban en aquella fábrica textil, al terminar su horario, tenían que caminar por toda esa carretera, hasta llegar con la carretera, en la cual podían tomar

1:47:33 ya sea un autobús, un taxi, un carro de ruta, que los llevara de nuevo a su hogar, y cuando caminaban por esa carretera, se cuidaban muy bien de los camiones que venían, pero, también se tenían que cuidar, de no pasar cerca de aquella guardería, pues ellos decían que los apedreaban, si tú pasabas cerca de aquella guardería caminando, de la nada, empezaban a lanzarte rocas, piedras, que caían en tu cabeza, caían en la espalda, caían en la pierna, en el estómago, en donde fuera, te lanzaban piedras, y hacia adentro del monte, de entre los escombros o de entre los árboles por otra parte los camioneros ellos que llegaban a plenas horas de la madrugada en algunas ocasiones ellos si veían ciertas sombras ciertas siluetas y aún más impactante como yo los veían de fuera de la guardería observándolos cuando pasaban por la carretera yo seguí trabajando en ese lugar Unos cuantos años más... Y lo que se dice respecto... A este suceso que pasó... Y que me pasa a mí y que le puede pasar a cualquiera...

1:48:58 Es que ellos... No son los niños... Que perdieron la vida en aquel accidente... Más bien todos creemos... Que se tratan de duendes... Estos seres que... Se dice o se tiene la creencia... Que fueron niños... sin haberse bautizado que perdieron la vida, o que tal vez una bruja les quitó la vida, o en fin, hay muchas teorías de cómo un niño, un niño humano, se puede convertir en duende, y es que también se tiene la creencia que estos al ser niños son atraídos a lugares donde pierden la vida los niños, Y ahí se quedan y ahí se acentúan Para causar travesuras Por ejemplo, tanto los trailers como los carros Sabían que no tenían que pasar cerca de la guardería Ya que se iban a descomponer Estas almas ponían piedras filosas Ponían alguna cosa Se creía en ese tiempo y hasta ahora se mantiene Que esa carretera Es habitada Por duendes Esa fue mi historia. Gracias a toda la comunidad que manda también las suyas. Les mando un abrazo.

1:50:28 Desde Nuevo León.