March 29, 2026

TRANSPORTE DE MUERTE | HISTORIAS DE TERROR DE TRAILEROS - INFRAMUNDO RELATOS

TRANSPORTE DE MUERTE | HISTORIAS DE TERROR DE TRAILEROS - INFRAMUNDO RELATOS
TRANSPORTE DE MUERTE | HISTORIAS DE TERROR DE TRAILEROS - INFRAMUNDO RELATOS
Inframundo Relatos De Terror
TRANSPORTE DE MUERTE | HISTORIAS DE TERROR DE TRAILEROS - INFRAMUNDO RELATOS

Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.

Buenos días, queridos madrugadores.

Estas historias de terror que estás por escuchar forman parte del contenido del canal Inframundo Relatos. Algunas ya han sido publicadas anteriormente en YouTube, pero aquí llegan en formato audio para que puedas vivirlas de otra manera. Quizá ya escuchaste alguna… o quizá esta será la primera vez.

En este episodio escucharás relatos de traileros marcados por rutas oscuras, cargas extrañas, carreteras solitarias y sucesos imposibles de explicar. Lo que parecía un trabajo normal terminó convirtiéndose en experiencias inquietantes, llenas de tensión, miedo y presencias que no debían aparecer en el camino.

Estos relatos incluyen horror psicológico, apariciones extrañas y momentos paranormales que transforman un viaje nocturno en una auténtica pesadilla.

El episodio de hoy incluye:
Transporte de Muerte | Relatos de Traileros

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Los relatos de esta ocasión están relacionados con:
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0:07 Si bien los viajes en carretera guardan grandes misterios que en ocasiones pueden ser provocados por nuestra propia imprudencia o por terceros que se mueven en la delincuencia y que lamentablemente los choferes de tráiler nada pueden hacer. Espero se encuentre bien, querido infrescucha del otro lado de la pantalla. Usted quien nos sintoniza a diario con su buena taza de café en mano, listo para ir a trabajar o hacer sus quehaceres del día. Lo invito a escuchar estas anécdotas de transportistas enviadas por la Comunidad. Al final habrá algunos saludos sin más comenzamos. Buenas noches, comunidad de Inframundo. Esta historia que voy a compartir puede ser el día a día de muchas personas, sobre todo de choferes de tráiler como yo, que gran parte de nuestra vida la pasamos recorriendo caminos que muchas veces resultan ser desconocidos. Existen tramos de carretera donde te pueden ocurrir muchas cosas.

1:31 Sobre todo relacionadas con la inseguridad que impera en mi país, aunque también se habla de cosas paranormales que generalmente no se cuentan porque mucha gente se niega a creer en eso, pero que en realidad, si existen en este trabajo he aprendido a creerles a las personas sin cuestionar nada, por más extrañas que sean sus experiencias, porque yo mismo tengo las mías. Las cuales he ocultado por el cuestionamiento de las personas. Lo cierto es que muchos compañeros han dejado sus vidas en el asfalto a causa de diferentes situaciones, ya sean asaltos, accidentes e incluso infartos. Algunas muertes se aclaran, otras, las más extrañas quedan impunes o sin resolver.

2:25 Un amigo nos contó su experiencia, él iba de copiloto en un viaje rumbo al sur del país después de 3 horas de camino en plena carretera. Cuando todo parecía normal, el chofer aseguró que un burro estaba atravesado en medio de los 2 carriles, asustándose de manera exagerada. Lo extraño era que no había nadie, pero además de eso, el chofer decía de verdad, aterrado. Que el burro estaba parado en 2 patas. El amigo que contó esta historia dice que él volteaba para todas partes sin encontrar a ese animal.

3:06 De pronto, el chofer comenzó a gritar que era aquello tan horrible y frenó bruscamente. Las llantas rechinaron de manera escandalosa. Por suerte el tráiler no se volcó, pero al detener por completo el camión. El chofer había muerto al parecer de susto. Nuestro amigo asegura que en la carretera no había nada, pero si se sentía algo raro en el ambiente, el diagnóstico médico fue un infarto. Muchos otros aseguran también haber pasado por situaciones paranormales, sobre todo por las noches, recorriendo carreteras desoladas y obscuras.

3:48 A más no poder los compañeros choferes, aseguran. Que las apariciones o fantasmas se subían en los camiones e incluso hablaban con ellos de cosas comunes para luego desaparecer frente Asus ojos dejándolos espantados. Otros cuentan haber atropellado personas accidentalmente, pero al bajarse a investigar no encontraban a nadie por ningún lado, pero al subir de nuevo a su camión sintieron. Una presencia que los acompañó por muchos kilómetros. Antes de que me sucediera lo que a continuación voy a narrar. También yo había sufrido en carne propia algunos incidentes de verdad extraños, algunos más peligrosos que otros.

4:35 Pero todos también son dignos de contar. Una madrugada que conducía ya cansado después de haber recorrido muchos kilómetros. Decidí estacionarme a las orillas de la carretera para descansar unos minutos. Cuando me disponía a cerrar los ojos, miré que unas bolas de fuego pasaron volando frente a mí, dejando a su paso algunas ramas encendidas. Pensé muchas cosas. Pudiera ser algún accidente, pero cuando volvieron a pasar ahora de regreso, supe que eso no era normal. Sabiendo que pudieran ser brujas, me alejé a toda prisa.

5:17 De ahí en una ocasión que transitaba por una autopista, me detuvieron 2 patrullas. A mitad de la noche, después de revisar mis documentos, me pidieron que bajara del camión. Nada más al mirar el aspecto de esos hombres supe que eran delincuentes. Las patrullas eran oficiales hasta sus uniformes. Pero su forma agresiva de tratarme y de hablarme no eran las de un federal de caminos. Al darse cuenta de que la caja que llevaba se encontraba vacía, me golpearon hasta cansarse. Escuché que se dijeron entre ellos que se habían equivocado de tráiler.

5:59 Luego se retiraron molestos, dejándome tirado a un lado de la carretera. Recuerdo que estando casi inconsciente, escuché pasos a mi alrededor. Sentí un frío inusual que me caló hasta los huesos. Llegue a creer que era el frío de la muerte. Ahí estuve tirado por más de 2 horas hasta que alguien se detuvo a auxiliarme. Esa vez estuve 2 meses en recuperación, lejos de retirarme de la carretera y dedicarme a otra cosa. Volví a subirme a mi tráiler sin miedo a conducir. También recuerdo la noche que me compadecí de una persona que estaba pidiendo un aventón.

6:43 Se encontraba a una orilla de la carretera en medio de la obscuridad. Sentí un poco de compasión por ella y al detenerme para ofrecerle mi ayuda, 2 hombres que se encontraban ocultos entre el monte me asaltaron Amenazándome con un arma. Me despojaron de todo lo que traía de valor. No conformes con eso, me arrastraron con intenciones de aventarme por un acantilado, pero en la primera oportunidad que se presentó me safé, me aventé a un pequeño barranco y así logré escapar corriendo como pude entre las sombras. Otras veces me tocó ver accidentes tan fuertes que preferí no bajarme para no ver el Estado en el que habían quedado los cuerpos.

7:31 He pasado por todo esto y más sin contar que he tenido 3 choques del resultado de esos percances, tengo 7 fracturas. A pesar de todo esto, el volante era y sigue siendo mi pasión, pero esta historia es en parte igual a todo lo que les acabo de contar, pero mucho más tenebrosa. Me sucedió en el estado de Tamaulipas hace ya más de 18 años. En ese tiempo trabajaba en una compañía de transportes muy reconocida por allá. Era tanto su prestigio que la gran mayoría de los tráiler era de último modelo, cosa que no era muy común en esos lugares.

8:17 Por lo mismo se decían muchas cosas, como que se dedicaban al contrabando, pero la verdad yo nunca había visto nada. Siendo chofer, me daban la información básica cuando tenía un viaje. Número de camión, destino, horarios y era todo en la gran mayoría de las veces. Desconocía el contenido de la carga, me subía al tráiler, manejaba hasta mi destino, regresaba, recibía mi paga y era todo prácticamente una fácil rutina que ya quisieran otros choferes en cierta ocasión, así parecía ser todo indicaba que sería un viaje común, como siempre.

8:59 Pero las cosas se comenzaron a poner extrañas cuando me asignaron un acompañante, a quien llamaré el loco, quien además se encontraba armado. En ese momento. No comprendí la situación. Era él, según me dijeron el responsable de que la carga que transportaríamos llegará segura a su destino para bien de todos, aunque esas palabras sonaban por demás sospechosas. Entendí que por seguridad no debía preguntar nada. Me sentí nervioso porque nunca había pasado por una situación así. Otra cosa extraña fue la hora de partida. Lo hicimos hasta las 9:00 de la noche, siendo que era un viaje de sólo 5 horas. Entonces llegaríamos a entregar la carga cerca de las 2:00 de la madrugada, horario en el que todas las empresas estaban cerradas.

9:55 Me refiero a las oficinas. Salimos bajo la dura mirada de algunos hombres. Por orden de esta persona que me acompañaba, viajamos a una gran velocidad. Me pedía que acelerara cada vez más, como si le urgiera deshacerse de la carga que llevábamos lo más rápido posible. Corríamos sin importar que nos fuéramos a topar con una patrulla. El silencio, actitud y la manera en que me miraba el loco. Me ponían más nervioso todavía. Mi intención era hacerle plática para que no se hiciera el camino tan largo, pero su nerviosismo era más que evidente. Le pregunté si se sentía mal porque iba sudando. Al responderme que no y escuchar su voz supe que lo hacía de miedo.

10:47 Así se fue transcurriendo el tiempo. Como a las 2:00 iniciamos una plática, primero me dijo su nombre. Me preguntó por qué había aceptado un viaje como ese yo, desubicado, le pregunté que tenía de extraño el viaje. ¿Su respuesta fue, sabes lo que transportas? A lo que le contesté de manera titubeante, que no, que solo era un chofer. Me sorprendí cuando me dijo que transportábamos personas, muchas de ellas por un momento creí que eran indocumentados. Por eso nos dirigíamos rumbo a la frontera. Me puse algo nervioso sabiendo que eso era un delito, pero ese hombre se encargó de sacarme pronto de mi error al decirme que a todas esas personas las llevaríamos a una casa de seguridad donde serían aniquiladas por miembros de un cartel. Eso me erizo la piel.

11:47 Pero eso no era lo terrorífico. Lo espantoso era que no sería sólo una ejecución. La gran mayoría los usarían para ritos satánicos, donde los ofrecerían al diablo a cambio de favores. Otra cosa inquietante era que 1/4 parte se los venderían a las Brujas, las que los usarían para sus trabajos negros, sobre todo a los niños. Al escuchar eso me puse tan nervioso como lo estaba él. Por el aspecto que tenía el loco supe que no era una broma. Me dijo que llevábamos 50 personas entre hombres, mujeres y niños, pero eso no era lo preocupante para el.

12:33 Lo que lo tenía así era saber que otras personas encargadas de llevar ese tipo de carga ya no regresaban de su viaje ni los volvían. A ver. Si no teníamos cuidado, nos podía suceder igual. Me quedé mudo por varios minutos pensando que podría ser mi último viaje. Cuando reaccioné, tuve la intención de detener el tráiler y bajarme corriendo sin importar que estuviéramos a mitad de carretera. Quizá el loco notó eso porque me aseguró que si no entregábamos la carga a tiempo nos buscarían hasta encontrarnos y terminaríamos en una caja de tráiler.

13:15 De la misma forma que esas personas que transportábamos todo el resto del camino, lo recorrí imaginando cosas espantosas que les iban a hacer a esas personas y que nos podrían suceder a nosotros, porque además hablar de rituales satánicos o tener que ver algo con Brujas siempre me había dado miedo cuando nos faltaba un poco más de 1 hora. Le pregunté si había la posibilidad de dejar el camión por ahí cerca y ponernos a salvo total en el monte. ¿Quién podría encontrarnos entonces? En una acción rápida sacó su arma, me apuntó y me dijo que no se me ocurriera detenerme. Íbamos a entregar la carga así fuera eso lo último que hiciéramos con un arma apuntando hacia mi cabeza. Rato después llegamos a nuestro destino. En el cual, por cierto, ya nos estaban esperando el lugar. Para nada era extraño.

14:18 Al parecer era una bodega bastante grande y a pesar de la hora que era, había mucho movimiento. Condujeron el tráiler a la parte trasera y ahí nos estacionamos de reversa. Nos bajamos para hablar con el encargado de recibirnos, no puedo negarlo, yo iba temblando. Aquel hombre que me acompañaba parecía conocer el lugar a la perfección. Entramos por un largo pasillo donde había un ir y venir de personas armadas. Algunas nos miraban con desagrado, otras al pasar junto a nosotros, simplemente nos ignoraban. Al final había una puerta. El loco me miró de una forma extraña, me advirtió que no me fuera a asustar.

15:06 Entonces abrió sin siquiera tocar. Nada más al entrar se escucharon infinidad de gritos de dolor. Eran tantos que parecía que habíamos llegado al infierno. No tenía que adivinar nada, era un lugar de tortura. En su interior había celdas y cubículos donde se encontraban muchas personas. Obviamente, en contra de su voluntad, me detuve unos segundos porque aquello era impactante. Había otras encadenadas a las paredes e incluso amordazadas tiradas en el suelo por todas partes. Algunas se encontraban inconscientes. Toda esa área estaba salpicada de un líquido rojo. El olor a sudor y sangre era muy evidente, tanto que me dieron náuseas.

15:57 Caminamos soportando todo aquello. Los llantos de las mujeres y los niños eran ensordecedores. El loco me decía que no los mirara nadie a los ojos y que no me volviera a detener. Después de por fin atravesar esa área, entramos en un espacio abierto. El loco preguntó por un hombre apodado la muerte. Entonces 2 hombres nos llevaron al final de la construcción. Ahí se encontraba la cosa más espantosa que me podría imaginar. Había un enorme altar como de 4 m de altura, todo pintado de negro. Lleno de veladoras encendidas, en el estaban 3 figuras de un ser horrible como nunca me hubiera imaginado, ni siquiera en mis peores pesadillas pensé, si el diablo existe, seguramente sería así de terrorífico como ese.

16:53 Las 3 figuras tenían cuernos enormes, pero una de ellas tenía alas y patas de cabra. Sus ojos eran tan enormes que casi le ocupaban la mitad de su cara. Además de eso, le sobresalían grandes orejas y una gran nariz. En su cara se dibujaba una gran maldad que podía poner nervioso a cualquiera. La otra, que se encontraba en el centro del altar, era una figura de 2 cabezas de animales que no parecían de este mundo. Era de color negro y tenía escamas por todo el cuerpo. Además de una gran cola que terminaba en 3 picos, la tercera de estas horribles figuras era quizá la más escalofriante. Era un diablo que mostraba sus tripas de fuera, pero en su rostro reflejaba una sonrisa de satisfacción y una lengua como de víbora.

17:50 Esta parecía que nos miraba. No puedo describirlos más porque nos pasaron a una especie de oficina. Ahí se encontraba el hombre que buscábamos por fuerza tuvimos que consumir algunas sustancias que por lo menos yo no conocía por lo mismo. Pronto me sentí mareado, pero intentaba que no se me notara. Ahí estuvimos hasta que bajaron la carga que llevábamos y reportaron que todo estaba bien. Estábamos recibiendo la paga cuando se escucharon gritos de terror y desesperación, como la puerta se encontraba abierta de manera discreta. Volte.

18:33 Claramente pude ver que entre 2 hombres encapuchados llevaban a una mujer arrastrando hacia ese horrible altar. Pasaron a escasos 3 o 4 m de nosotros, como a esa mujer la llevaban sujeta de los pies. Por unos segundos se cruzaron nuestras miradas. Nunca he visto más horror en unos ojos. Siempre que cuento ese momento hasta el día de hoy, no puedo evitar experimentar una terrible sensación de miedo que hace estremecer el cuerpo y el alma. La expresión que tenía esa mujer en su cara me ha dado las peores pesadillas de mi vida. Los siguientes 2 o 3 minutos.

19:19 Fueron de sufrimiento tanto para esa mujer como para mí, que estaba escuchando prácticamente como le arrancaban la vida de una manera cruel, sin ninguna compasión. Se escucharon sonidos espantosos que con nada he podido olvidar. Ese hombre apodado la muerte nos miraba sin parpadear. Tal vez se daba cuenta del miedo que teníamos porque en ocasiones dibujaba una sonrisa. Sobre todo cuando se refería a la manera en que iban a morir esas personas, las cuales para él no tenían valor, eran sólo alimento para el diablo.

20:00 Nos comentó divertido que esa noche era de ejecuciones. Nos dijo que si nos queríamos quedar a ver, no había problema, pero mi acompañante le contestó que el patrón nos estaba esperando. Como los gritos eran interminables, por eso nos teníamos que mover a otro lugar. Yo deseaba con todas mis fuerzas que ya se terminara todo aquello. Le pedí a Dios que lográramos salir con vida de ahí. Minutos después, cuando nos salimos, ya se encontraba todo el lugar en un silencio sepulcral. No tuve que voltear a ver rumbo al altar. Sabía que.

20:43 Ya habían sacrificado a esa pobre e inocente mujer. Además, no lo hice por el terror que me provocaría ver esa escena, pero era imposible no mirar las huellas de pisadas marcadas con sangre. Nos dijo que ya solamente pasaríamos a ver a la bruja para que nos atendiera. Después, dependiendo de lo que nos dijera, nos podíamos ir. Al escuchar eso sentí que la sangre se me fue a los talones, pero estábamos atrapados. No había para dónde correr o esconderse. Caminamos en silencio por un obscuro pasillo. No lograba entender como para qué nos llevarían con una bruja. Nosotros ya habíamos terminado el trabajo. Pronto nos detuvimos, ese hombre siniestro parecía. Que le temía esa mujer porque no quiso entrar con nosotros. Nos dijo que ahí nos esperaría.

21:44 Nosotros entramos solos, era 1/4, apenas iluminado por una tenue luz de unas cuantas veladoras. Ahí se encontraba una mujer como de 70 años. Ni siquiera pregunto quiénes éramos. Nos miró de arriba abajo, nos olió, para luego pararnos en medio de una estrella. Que estaba dibujada en el suelo y ahí, mientras hacía unas oraciones o algo parecido, nos cortó un mechón de cabellos a cada quien. Después de eso, nos barrió con un manojo de hierbas, nos dio a beber un menjunje y nos amenazó con embrujarnos si se nos soltaba la lengua de lo que habíamos visto ahí.

22:30 Nos dijo que sufriríamos tanto que moriríamos de dolor mientras vomitábamos nuestras entrañas con un cuchillo, nos hizo una pequeña cortada en el antebrazo. Después de Olerla se bebió la sangre, nos dijo que así nos había marcado y nos encontraría a donde fuera que estuviéramos. Según nos advirtió, no teníamos forma de librarnos de sus embrujos tanto nosotros como nuestras familias. Pero solo lo haría en caso de que fuera necesario. Cuando salimos, el hombre apodado la muerte nos estaba esperando afuera. Tenía una mirada dura cuando nos dijo en tono amenazante, si habíamos entendido el mensaje, a lo que respondimos rápidamente que sí nos hizo una seña y además, usando malas palabras, nos dijo que nos fuéramos antes de que se arrepintiera.

23:27 Le dimos las gracias y caminamos rumbo a la salida. Cuando pasamos por el área donde se encontraba el altar, llevaban a otras personas arrastrando rumbo a su muerte. Preferí pasar sin verlas a los ojos. Poco a poco fuimos dejando atrás aquellos espeluznantes gritos. Otra cosa inquietante que recuerdo de ese lugar era el piso completamente rojo y resbaladizo. Cuando pasamos por aquel cuarto donde estaban todas las personas encerradas, me llenaba de escalofríos escucharlas, pedirnos ayuda de manera suplicante y no poder hacer nada por ellas, sabiendo el espantoso fin que les esperaba.

24:14 Pero en ese momento sólo pensaba en salir de ahí todo el camino dentro de esas instalaciones lo recorrimos despacio, pero temerosos. Creyendo que nos podían detener en cualquier momento para llevarnos frente a ese altar y terminar como esas infortunadas personas. Así fue hasta que llegamos hasta nuestro tráiler. Ni aun estando dentro del camión me sentí seguro. Cuando salimos de ese lugar, sentí que me volvió el alma al cuerpo. Supe así que la habíamos librado al menos de ese lugar. Porque todavía faltaba llegar a entregar el reporte a la oficina de donde habíamos salido.

24:59 Manejé sin detenerme rumbo a la ciudad, sintiendo que me temblaban las manos mientras conducía el tráiler. Todos aquellos gritos de desesperación retumbaban en mi cabeza que creía que me volvería loco. Fue el camino más largo y terrible de mi vida. Llegamos por la mañana. Temerosos entregamos el camión. El personal de oficinas no comento nada. Nos despedimos como si nada hubiera sucedido para que no nos hicieran preguntas. Esa fue La Última Vez que mire a ese hombre, el loco, como también fue La Última Vez que me pare por ahí por esa agencia. De hecho, salí huyendo de esa ciudad y me escondí lo más alejado que pude.

25:51 Mucho tiempo. Estuve sin salir a la calle por el temor que tenía durante muchos días. Estuve escuchando aquellos horribles gritos. Las escenas en mi mente no se me podían borrar y las pesadillas eran tan terribles que me desertaba gritando. También luche contra un sentido de culpa por no haber denunciado todo aquello en su momento. Ya pasaron los años desde esa noche. Hoy puedo compartir esta historia porque ya lo he hecho otras veces con algunos amigos y hasta ahorita no me ha pasado nada. Entiendo que no sucederá si no doy ubicaciones exactas ni nombres reales. La verdad es que.

26:38 Ni siquiera sé si esa compañía transportista todavía existe. Aunque sigo siendo chofer, nunca más he vuelto a conducir un tráiler mucho menos recorrer grandes distancias en carreteras solitarias donde suceden las cosas que aquí he compartido. Estoy seguro que jamás lo haré.