Suegras Malditas - MALDICION MATERNAL (Relato de Terror)
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0:02 La historia del dÃa de hoy que están por escuchar tiene como tÃtulo Maldición Maternal. Una historia horrenda que ha hecho una de esas mujeres una suegra maldita. si este relato es de tu agrado me ayudarÃa mucho a compartirlo con tus amigos para asà seguir creciendo esta historia es escrita y adaptada por la tenebrosa comenzamos Muy buenas noches Alejandro y a toda la comunidad de Inframundo. Uno se desvive por sus hijos desde el primer dÃa en que sabemos que estamos embarazadas. Desde la gestión estamos al pendiente.
1:03 Desde que nacen hasta que llega el momento en que se casan para formar sus propias familias. Y por culpa de sus esposas, uno queda en el abandono. en la soledad de los recuerdos en la espera de que hagan una visita a los domingos pero no se van y se olvidan de su madre siempre he sido una mujer de mucho carácter soy fuerte y no me dejo vencer ante nada ni nadie No permito que cualquiera venga y trate de llevarse lo que con tanto sacrificio he logrado.
1:47 Mi nombre es Gabriela de Hernández. Desde niña me di cuenta que las personas no valoran lo que los demás hacen por ellos. Mi madre siempre estuvo al pendiente de las necesidades de su marido y sus hijos. Ella era partera. Era conocida por todos, no solo por su sabidurÃa en las hierbas medicinales y remedios caseros, sino también por sus prácticas esotéricas. Aunque algunos le temÃan, muchos recurrÃan a ella en busca de ayuda. Asà que también estaba al pendiente de que los embarazos de las mujeres de los alrededores y del ejido llegaran en buen término. Pero eso sÃ, esas mujeres humildes eran muy agradecidas. En cambio, las hacendadas eran unas desgraciadas. Pero asà les iba en la vida.
2:51 Mi madre tenÃa también el don de maldecir. esa señora era de armas tomar y cuidado con ella creo que herede esa parte nosotros éramos siete hijos cuatro hombres y tres mujeres las mujeres siempre pegaditas a las enaguas de la doña en cambio los varones eran apegados a mi padre mi madre a medida que Ãbamos creciendo nos iban diciendo que las mujeres aunque sean unas cualquiera siempre se quedaban al lado de la madre pero que los hombres se olvidan de sus madres y les importan mucho poco estás cierto o no uno de madre se da cuenta de ello a medida que Ãbamos creciendo cada uno se iba casando y formando su familia cada semana mis hermanos o hermanas llegaban a casa con sus respectivos maridos y sus hijos eran buenos tiempos aquellos Yo me casé a la edad de 18 años y a mis 20 tuve a mi primer hijo, solo mi hermano Macedonio que era el BenjamÃn de la familia. Faltaba casarse, pero eso lo hizo ya teniendo sus 23 años de edad. para la mala suerte de mi hermano se casó con la mujer más mula del
4:25 pueblo todos le decÃan que serÃa un dolor de muelas para él pero prestó oÃdos sordos a las advertencias que le hacÃan eso les trajo muchos dolores de cabeza a mi hermano ya mi madre mi hermano la trajo a casa de mis padres a vivir pues él esperaba que algún dÃa esa casa le perteneciera un dÃa se agarraron del chongo los dos con una discusión muy acalorada yo estaba de visita en casa de mi madre pues ya habÃa nacido mi tercer hijo y se lo llevé para que lo palan de ara mi hermano enojado se fue al trabajo en el campo y dejó bien encabritada a la cuñada la cual ya estaba por dar a luz mi madre le recomendó que tuviera cuidado pues eso le hacÃa daño a la criatura está de más decirles que esa mujer era de lo peor que habÃamos tratado pues con su horrible carácter tenÃa al pobre de macedonio haciendo lo que ella le ordenaba Mi padre que se encontraba en el recibidor y comenzó a gritarle a mi madre que fuera pronto a donde él se encontraba. Ambas llegamos agitadas, solo para ver cómo la condenada vieja estaba pariendo agarrada del ropero. De no ser por la pronta acción de mis padres, la criatura se hubiese estrellado en el suelo.
5:59 A partir de aquello, mi madre comenzó a mantener a raya a las esposas de mis hermanos, de manera que no dañaran a la familia, sin importar lo que sus nueras quisieran. la actitud de algunas de ellas me hizo tomar la decisión de que yo no pasarÃa por ese tipo de situaciones no no lo permitirÃa pero no todo es igual a las experiencias de los demás pues años después yo tendrÃa mis propios problemas no sólo con las nueras sino con mis propios hijos ya habÃan pasado 20 años y mis hijos estaban en tiempo en que se iban casando uno a uno en sus noviazgos las chicas eran muy lindas quizás por quedar bien con la suegra pero nada más se casaron y sacaron las uñas las muy malditas Poco a poco, mi esposo y yo nos Ãbamos quedando solos. Ni siquiera en los momentos de enfermedad de él llegaban a visitarnos. Yo comencé a notar que, entre ellas, conversaban diciendo lo molesto que era tener que venir a vernos, pues no soportaban el olor de la medicina, del alcohol y los menjurjes que yo usaba para los partos. recuerdo
7:30 las risitas al decir que yo era una vieja bruja pero bien les iba a demostrar cuán bruja era y ahora harÃan lo que a mà me viniera en gana muy caro pagarÃan por andar de habladoras pues eso colmó mi paciencia Un dÃa fui al mercado muy temprano a comprar lo que me hacÃa falta para mis trabajos y la comida. Cuando regresé a casa, estaba mi hijo Rafael, estaba todo rascuñado, incluso golpeado. no sólo las mujeres reciben maltrato fÃsico y verbal sino los hombres también y rafael era prueba de ello fue en esos momentos que mi carácter prácticamente explotó y le harÃa pagar a esa mujer la humillación a mà no me importaba si la amaba o no esa hembra estarÃa bajo mis talones lamiéndome los pies y harÃa lo que yo le mandara esa misma noche me puse manos a la obra en mi embrujamiento que le hice no habÃa manera de que se lo tumbara no teniendo la enterrada en mi casa mancita como corderito harás lo que yo ordene lo decrete y eso ha pasado hasta el dÃa de hoy no le ha vuelto a poner una sola mano a mi hijo encima
9:03 no ha vuelto a hablar de mà y si trata de hacerlo rápidamente comienza a ahogarse como si fuera un pez fuera del agua y no sólo ella sino también las otras dos como madre ninguna de ellas valÃa que fueran las esposas indicadas para mis muchachos ni aunque les parieran sus hijos esas mujeres sacaron lo peor de mà y la sed de venganza se hizo presente Con eso, quizás, me volvà amargada e intolerante ante ellas. Lo referente de la mala suegra se lo hice realidad. Para que no sospecharan lo que les estaba preparando, siempre me mantenÃa con una actitud serena y discreta, observando en silencio cada movimiento, cada cosa que les hacÃan a mis hijos, a mis nietos.
10:01 Entre ellas mismas me di cuenta que apenas se toleraban. Asà que para saber lo que pensaban o decÃan cada una de sus respectivos maridos, hasta de mÃ, hice un trabajo para que me tuvieran al tanto de sus habladurÃas entre ellas mismas. Al cabo, ya tenÃa a una pisándola con el talón, asà que pronto traerÃa a las otras dos. Isabel, que es la que está casada con mi hijo mayor, era especialmente cruel con Fidel. Lo ridiculizaba delante de las demás y lo acusaba de ser un inútil. Martina, por su parte, controlaba cada aspecto de la vida de Plutarco, el segundo de mis hijos, haciéndolo sentir como un prisionero en su propia casa. Y Araceli, la más joven, quien despotricaba contra Rafael por cualquier cosa, lo más mÃnimo, socavando su autoestima y lo agredÃa fÃsicamente. Mi paciencia tenÃa un lÃmite.
11:14 No podÃa soportar ver a mis hijos sufrir a manos de mujeres tan crueles como sus esposas. De por sà la vida es cruel y los tiempos no fueron muy buenos en su niñez. No permitirÃa que sus matrimonios fueran un calvario. Aparte que mis nietos no tenÃan por qué darse cuenta de lo que hacÃan sus padres. Como sabÃa que el trabajo brujeril caducaba cuando la sacara debajo de mi talón, decidà preparar tres pequeñas muñecas de trapo, representando a cada una de ellas. Asà que les avisé que ese fin de semana irÃa a casa de cada uno de ellos. Ahà necesitaba una prenda de mi nuera. de hecho lo hice por tres semanas en lo que me hacÃa de las prendas no cualquier prenda déjenme decirles no comÃa absolutamente nada de lo que ellas preparaban pues no podÃa darme el gusto de una ingesta por parte de éstas no podÃa hacerlas caer en desgracia pues mis hijos también caerÃan con ellas Asà que, con sumo cuidado, una noche de viernes 13, les cosà trozos de las prendas de cada una en el interior de las muñecas. Las hierbas recogidas en el monte y en el mercado. Realizando el
12:46 ritual con invocaciones a las mismas deidades que mi madre llamaba en cada uno de sus ritos. Con una mirada fija y feroz, clavé tres agujas en cada uno de los fetiches, una por cada mujer. Que sientan en carne propia lo que es ser despreciado, el abandono, los falsos que levantan en contra de su suegra. Asà como lo habÃa hecho con la esposa de Rafael, asà enterré a cada una de mis nueras en lo profundo de las macetas, al final del corredor del cuarto de los telebrejos. Nadie entraba en él, pues todos tenÃan miedo de tan siquiera voltear a ver ese pasillo, pues aseguraban que habÃa una sombra oscura, que el solo verla les causaba pavor. ese era el guardián de mi familia y de todo lo que les pedÃa no sabÃa el motivo si no se portaba bien como yo querÃa se tenÃa que sosegar o de plano enfermarla para que muriera y que no me diera la lata e hiciera sufrir a mi pobre muchachito las semanas pasaron y las mujeres se portaban bien eran abnegadas y serias pero comencé a notar que a ellas
14:16 les faltaba ese brillo esa luz de alegrÃa en sus ojos se les notaba lo desgraciadas que eran ahora en sus matrimonios ya no se arreglaban con el entusiasmo de antes ahora duraban con sus prendas de vestir por dÃas hasta a sus hijos se les notaba su ropita percudida pero eso sà mis hijos como siempre a la lÃnea y bien vestidos guapos con los sombreros de vestir de vaqueros se iban a los bailes solos pues sus esposas no tenÃan ánimos su deber era quedarse en casa al estar pendiente de sus hijos y a la hora en que llegaran sus maridos Asà estuvieron por un tiempo, pero como les comenté, la que yo sabÃa que me iba a causar problemas me los causó. Un dÃa llegó muy alterada, gritándome que era una bruja, que cómo se me habÃa ocurrido hacerles brujerÃa. Yo, obviamente a mi edad y como todos me conocen por aquÃ, como una buena mujer, puse mi cara de inocencia, preguntando de qué hablaba. Ella me dijo que habÃa acudido con una amiga que echaba las cartas y le aseguró que yo la tenÃa bien trabajada.
15:48 Yo comencé a llorar fingiendo que me estaba levantando un falso. Que cómo se le ocurrÃa eso, si apenas podÃa dar pasos. Además que ya sabÃa que tanto mi madre como yo nos dedicábamos a traer niños al mundo. Aparte levantar la mollera y sobar a los enfermos. Pero que nunca practicamos brujerÃa alguna. por un momento se notó que su semblante era de vergüenza yo le dije que su amiga le tenÃa envidia de lo afortunada que era por tener una familia ya que esa era sólo una vieja solterona ella se dejó caer de rodillas y comenzó a llorar yo como buena suegra le di consejos le dije que mi hijo la amaba mucho y además que recordara que yo jamás he sido una suegra metiche y que solo me dedicaba a mi esposo y el poco trabajo que me llegaba ella me pidió perdón por lo que me habÃa dicho le dije que no se preocupara y que se olvidara del asunto además que no se lo dirÃa fidel para no crear problemas con él ella se tranquilizó y se fue a su casa Obviamente que yo tenÃa que hacer algo, pues esa mujer no se quedarÃa quieta y
17:21 en cualquier momento me echarÃa de cabeza, y yo no estaba dispuesta para hacer otro trabajo a esas tres idiotas. No me preocuparÃa tanto de la amiguita esa, pero sà le hice su trabajito para taparle la boca. No fuera que siguiera calentándole la cabeza a mi nuera. una tarde llegó plutarco muy serio y me hizo preguntas una de ellas era preocupación para él me dijo que no entendÃa por qué algunas madres maldecÃan a sus hijos después de que éstos hacÃan sus vidas aparte él sabÃa que tanto yo como su abuela tenÃamos el don de maldecir él me dijo que también lo habÃa heredado y se habÃa dado cuenta que yo los habÃa maldecido al hacerle trabajos de dominación a sus mujeres le aseguré que en ningún momento hice tal cosa pero no podÃa engañarlo porque él aprendió a sobar los sustos y los daños aunque no lo ejercÃa del todo a medida que avanzaba la plática el ambiente se volvÃa más tenso la situación se me estaba escapando de las manos isabel la prepotente esposa de fidel comenzó a tener pesadillas terribles ella me contó que soñaba con sombras que las echaban y la perseguÃan dejando
18:55 la exhausta y paranoica en todo momento su cuerpo cambió drásticamente dejó de gritar y humillar a fidel temerosa de que las pesadillas volvieran por las noches pues éstas se disiparon con un tónico que le prepare si por fin la domine Martina, quien tenÃa un control férreo sobre Plutarco, empezó a sufrir inexplicables dolores de cabeza y mareos. Estos ataques la debilitaban tanto que ya no tenÃa la energÃa para vigilar cada movimiento de su esposo. Mi hijo a pesar de tener el mismo don que mi madre y yo.
19:40 sintió la libertad por primera vez en años empezó a recuperar su confianza a imponerse también en su relación le enseñó únicamente en lo que un sanador hace aún no está preparado para invocar deidades no tiene la fuerza para ello pero su hijo miguel sà ese niño es malo se le nota en todo su ser araceli la más joven y arrogante experimentó una serie de eventos desafortunados perdÃa objetos importantes tropezaba constantemente y sus planes siempre salÃan mal la inseguridad y el miedo le hicieron reconsiderar su actitud hacia rafael volviéndose más dependiente y menos autoritaria además a partir de los años se volvió más insegura de lo que hacÃa casi no sale de casa mejor al menos sé que no anda buscando problemas mis nueras son más sumisas y respetuosas hacia sus suegros mi marido no sabe lo que he hecho y es lo mejor Sé que el dÃa que él me falte me quedaré completamente sola, pero eso no sucederá. Ya han pasado 13 años desde aquellos problemas.
21:06 Nunca acepté del todo a las esposas de mis hijos, porque para una madre... ninguna mujer es lo suficientemente buena para sus hijos cada noche me encierro en mi habitación donde tengo un altar lleno de mis santitos y mis vÃrgenes amuletos que para muchos son extraños flores y veladoras allà pido a mis antepasados que me guÃen en el camino de la paz y la tranquilidad Porque, aunque no lo crean, en ocasiones me remuerde la conciencia de lo que he hecho, pero sigo sin doblegarme. aunque con los años la paz volvió a los hogares de mis hijos estoy satisfecha con el resultado pero no deshago ni los hechizos ni las maldiciones en caso de que una de ellas quiera dejar a su marido asà es un matrimonio hasta que la muerte lo separe el casarse es para toda la vida para bien o para mal Las pocas personas que ya quedan que les conocieron cuando eran unos niños nos dicen que tuvimos muy buenos hijos y que se casaron con buenas mujeres. No saben los dolores de cabeza que me dieron en un inicio, ni todo lo que tuve que hacer para mantener a la familia unida.
22:34 La verdad, no sé si esto sea parte de una maldición de una madre, atar por conveniencia los matrimonios de sus hijos, pues estos aparentan felicidad, se toleran por sus hijos, pero algún dÃa me agradecerán por lo que hice por ellos y sus esposas. sé que lo harán y mientras tanto siguen los fetiches en las macetas que están en aquel pasillo oscuro ya no me importa si me tienen como la peor de las suegras yo la recibà con miles de bendiciones en mi familia por amar a mis hijos ahora soy vieja estoy cansada y enferma soy una maldita anciana una achacosa y que se queja por todo Soy eso para mis nueras. No me importa si no vuelven a poner un pie en mi casa. Mientras me sigan visitando mis hijos y mis nietos, eso es más que suficiente. Aún no les quito ni les quitaré los trabajos de brujerÃa, ni a ellas ni a mis hijos.
23:45 Si lo hago, ellos se irán y nuevamente quedaré sola. Sin un perro que me ladre. el chantaje de que la maldición de una madre es más poderosa que todo los ha mantenido a mi lado no importa lo que digan los demás son mis hijos y yo veo por ellos no por los demás comunidad que opinan al respecto de esta horrenda maldición maternal Esta historia que, por tener atados a sus hijos, esta mujer hizo brujerÃa. Los leo en los comentarios. Me despido, no sin antes invitarlos a que compartan el video con su amigo o su amiga.
24:34 Y me hagan llegar a otros dispositivos a quienes les guste el terror. Muchas gracias por su apoyo. Les deseo dulces pesadillas y hasta la próxima.
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