April 2, 2026

SEPULTADOS | Nos Enterraron… Pero Algo Seguía Vivo - Inframundo Relatos

SEPULTADOS | Nos Enterraron… Pero Algo Seguía Vivo - Inframundo Relatos
SEPULTADOS | Nos Enterraron… Pero Algo Seguía Vivo - Inframundo Relatos
Inframundo Relatos De Terror
SEPULTADOS | Nos Enterraron… Pero Algo Seguía Vivo - Inframundo Relatos

Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.

Buenos días, queridos madrugadores.

Estas historias de terror que estás por escuchar forman parte del contenido del canal Inframundo Relatos. Algunas ya han sido publicadas anteriormente en YouTube, pero aquí llegan en formato audio para que puedas vivirlas de otra manera. Quizá ya escuchaste alguna… o quizá esta será la primera vez.

En este episodio escucharás una historia perturbadora relacionada con la muerte, la oscuridad y lo que puede ocurrir bajo tierra cuando algo no descansa como debería. Lo que parecía un final definitivo terminó convirtiéndose en una experiencia aterradora, marcada por presencias extrañas, sonidos imposibles y una sensación constante de que algo seguía ahí.

Este relato incluye horror psicológico, manifestaciones inquietantes y una atmósfera opresiva que transforma el descanso eterno en una auténtica pesadilla.

El episodio de hoy incluye:
Sepultados | Historia de Terror

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Los relatos de esta ocasión están relacionados con:
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0:00 Desde comunidades enteras, rancherías y casas que se encontraban en los alrededores de estas fueron arrastradas por la urbanización, pues eran los lugares adecuados para las construcciones de presas. Pero la misma naturaleza también se encarga de sepultar pueblos enteros. Muy buenas noches, Inframundo. Mi nombre es Andrés bustos. Soy ingeniero hidráulico desde hace ya varios años, nací en el Estado de Sinaloa, México. Mi familia es de la Sierra de Choix. Por esos rumbos te puedes encontrar varias rancherías. Su gente es buena y trabajadora, aún tienen sus tierras donde cosechan sus alimentos, pero más arriba de la sierra hay lugares que es mejor no visitar.

0:59 Ya saben, el crimen organizado, pero aun así no deja de ser uno de los lugares más bellos del Estado. Mi abuelo se llamaba Wenceslao. Él conoció a muchas personas, también desde chinos y árabes, que se asentaron por esta región. Poco a poco el abuelo se hizo de varias parcelas. Construyó su ranchito a medida de sus posibilidades y lo que se le permitiera cada año. Él y la abuela rosenda tenían hijos, en total tuvieron 13. Mi padre no se quiso quedar en el rancho del abuelo.

1:42 Según él, no quería que nos quedáramos como unos burros sin estudio. El abuelo siempre se opuso a que mi padre se fuera del rancho. Porque el señor quería que todos sus hijos se quedarán a trabajar ahí. Así no pagaría trabajadores. Eso decía mi padre. La abuela le entregó dinero a mi padre para que se fuera a labrar su camino. Ella no quería que las miserias por falta de alimento, porque las cosechas no se daban o por el maltrato de don buen seslao para sus hijos se siguiera dando. Mi padre se casó.

2:23 Y desde entonces viven los mochis, Sinaloa. Mis hermanos y yo estudiamos cada uno las carreras que quisiéramos. Como a mí siempre me gustó la construcción, fue que estudié una ingeniería y también arquitectura desde un inicio. A mi padre no le agradó mucho que estudiara eso, pero tampoco decía el motivo, hubo un concurso para la construcción de una presa. Esa era mi oportunidad. Pues algunos de mis proyectos anteriores los habían aceptado de distintos lugares. Me ilusionó tanto que hasta creí que era merecedor de aquel concurso, pero las cosas no son así.

3:06 Solía escuchar que esos concursos ya tenían a los ganadores y pues por obvias razones no gane, se lo habían otorgado al hijo de alguien muy reconocido. Me deprimí mucho que. Rápidamente perdí el interés en todo lo que me rodeaba. Fue cuando mi padre me alentó de ir a visitar al abuelo unos días en el rancho. Me vendrían bien, no muy convencido. Acepté. Total, aquí o allá sería la misma. Aquella visita al rancho me hizo ver y darme cuenta de lo que en esos lugares solitarios se esconde. Sus recuerdos de años, de añoranza por aquellos que desean que el tiempo no transcurra, que lo sucedido no llevará a situaciones paranormales.

3:58 ¿El rancho se encuentra en muy buenas condiciones, aunque para llegar a él causa cierto nerviosismo, pues cuando menos lo espera uno alguien te sale del monte o te encuentras cosas extrañas sobre los caminos de terracería? Nervios y deseos de mejor regresar a la ciudad, pensamientos que hacen desear no haber hecho caso a mi padre para haber ido al rancho de los abuelos. Pero como don Wenceslao ya es un hombre conocido así como sus hijos, sólo me quedó el amargo momento en el que te detienen y ver aquellas armas metidas en sus ropas.

4:42 El rancho se encuentra en prosperidad. Yo pensé que lo encontraría en malas condiciones, pero no fue así. Tuve un buen recibimiento y obviamente la visita de las personas, de las rancherías de los alrededores no se hizo esperar. Estas personas no pierden la amabilidad y la cortesía que los caracteriza. Apenas habían transcurrido 2 días cuando le conté al abuelo de mi fracaso. Él, con su rostro curtido por los años, en ese tranquilo rincón del mundo, rodeado de naturaleza y envuelto en la calidez de sus memorias, mi abuelo encuentra un refugio en su propio corazón. Un lugar donde el tiempo se detiene y los recuerdos viven para siempre, aunque los años han pasado y muchas de esas personas ya no están.

5:43 El encuentra consuelo en sus recuerdos. Sabe que su vida ha sido rica y plena, llena de momentos que han dejado una huella imborrable en su corazón. Mientras la mecedora sigue su movimiento rítmico. Cierra los ojos por un instante, buscando quizás las palabras adecuadas para darme algún consuelo, algún buen consejo, pero en cambio me contó unas historias que. Se escuchan desde hace ya muchas décadas. En sus pensamientos. Volvió a los días en los que el mundo era más sencillo, recordando las mañanas en el campo, el canto de los gallos al amanecer y el aroma del pan recién horneado que su madre preparaba con amor.

6:35 Los veranos eran eternos y las noches estrelladas, un espectáculo constante. Un día divisaron varios vehículos, algunos de ellos desde lo más alto de la sierra, pasaban por rancherías, eran unos ingenieros que traían con ellos el progreso, la urbanización, pero para ello tendrían que inundar todo ese sitio, pues se construiría una gran presa, esto para que no faltara el agua para los cultivos. Las ciudades y todos los ejidos que estarían a su alrededor. Las personas se emocionaron en un inicio, pero las sonrisas y el júbilo fueron opacadas cuando se les notificó que para cierta fecha muchos de ellos serían reubicados en otros sitios, pues sus hogares quedaban dentro del margen de dónde estaría la presa.

7:36 Nadie quería ser reubicado. No querían dejar Asus muertos en el cementerio. Algunos se los llevaron con ellos, la iglesia, la escuela. Todo sería sepultado por el agua. Las desgracias nunca llegan solas, pues ese año fatético las lluvias. No cesaron día tras día las nubes negras. Descargaban torrentes de agua sobre el pueblo que quedaba justamente dentro de donde sería la presa. En los ríos comenzaron a desbordarse y pronto el pueblo se vio amenazado por las crecientes aguas.

8:16 A pesar de los esfuerzos desesperados por construir diques y canales para desviar el agua, fue imposible. Algunos contaron que el cielo se iluminó con relámpagos. Y el estruendo del trueno retumbó por todo el pueblo. Los habitantes, aterrados, se refugiaron en sus hogares rezando para que dejara de llover, pero sus oraciones no fueron escuchadas. Las aguas del río cercano rompieron los diques y una marea implacable de agua se precipitó sobre el pueblo en cuestión de horas.

8:57 Las calles se convirtieron en ríos y las casas se desmoronaron bajo la presión del agua. Al amanecer el pueblo había desaparecido, sumergido bajo el agua y no sólo eso, los deslaves también arrastraron otras rancherías. Los sobrevivientes, pocos y dispersos, abandonaron el lugar jurando no regresar jamás, pero dejaron atrás más que sus pertenencias. Y sus hogares dejaron sus almas atrapadas en el agua. Hasta que se tranquilizó todo. Llegaron aquellos camiones para desalojar el pueblo.

9:39 Sólo se conservaron algunas pertenencias con ellos. Se cuenta que no se les permitió llevarse objetos que no cupieran en aquellos transportes. Alguna que otra familia se cuenta, también se quedaron en el pueblo. Pero lo extraño es que jamás se les volvió a ver, así como aquellos que tenían sus ranchitos en la sierra fue cuando el abuelo me dijo algo que me hizo estremecer. Muchos aseguraron que estos son los que sostienen los muros que contienen el agua de la presa para crear grandes estructuras.

10:20 Es necesario pagar justos para que no se derrumben. Muchos de los campesinos aseguraban que familias enteras habían desaparecido, pero eran las palabras de personas analfabetas contra gente estudiada y culta. Desde entonces, muchos de los que habitaban en el pueblo aseguraban ver a uno que otro de sus conocidos los describían pálidos su piel pegada a los huesos se les veían dar con pasos lentos. Sus rostros, así como sus ojos, reflejaban tristeza y desolación.

11:01 Yo pensé que aquello eran solo mitos, que contaban las personas, pero para ese tiempo en que nada me salía bien y aparte que hasta ese momento no ganaba ni un solo concurso para alguna obra que se realizara. Fue entonces que recordé las historias que mi abuelo me había contado. Ambicioso y con un talento que por cosas del destino no había demostrado. Soñaba con dejar mi nombre en cada edificación, pero mis habilidades no parecían ser suficientes para alcanzar la cima del éxito que tanto deseaba. Desesperado por obtener el reconocimiento y los encargos que anhelaba, hice algo que hasta el día de hoy no me arrepiento.

11:53 En esos días fui a visitar una presa, miraba la cortina de agua que salía de esta. Fue cuando tuve la ocurrencia de pedirle al innombrable que me ayudara en algunos de mis proyectos. De ser así, yo mismo haría el sacrificio de poner a las personas en cada muro, en cada cimiento donde trabajara. Pensé que con solo decir eso. Ya se me aparecería aquel ser, pero sólo obtuve un silencio total, como a los 3 meses de haber hecho aquel ofrecimiento, uno de mis maestros se puso en contacto conmigo, estaba en un proyecto para construir unas escuelas rurales.

12:39 En total serían 5. ¿Estas se harían elegidos? Eso lo vi como el inicio de mis proyectos. Así que me sume junto con ellos a estudiar los terrenos donde se construirían. Hice mis maletas, pues estaría ausente por algunos meses. Me despedí de mi familia e hice el viaje hasta el Primer Ejido, donde se construiría la escuela. Como ya había pasado algún tiempo. Olvidé lo que había hecho aquella tarde en la presa, pero el innombrable nunca olvida y eso me lo hizo saber. Teníamos alrededor de 3 semanas cuando se comenzó a construir la obra. Cada vez que levantábamos alguna pared, ésta se venía abajo. Me sentía frustrado y fracasado.

13:32 Fue cuando una noche se me reveló aquel trato que había hecho paso a paso. Aquel ser me mostraba lo que tenía que hacer. Muy temprano por la mañana les pedí a varios de los albañiles que transportaríamos rocas para colocar en los cimientos. Esto era trabajo extra para ellos, pero aún así los obligué a hacerlo fatigados por tener que transportar las rocas. Esto se fueron a descansar y al día siguiente iniciaríamos de nuevo la construcción. Fue cuando esa noche tuve que buscar a las 2:00 o 3 personas.

14:13 Que colocaría entre las rocas para los cimientos. La tarea no fué fácil, pero lo logré en mala hora. Esas personas andaban en la oscuridad del campo, una joven que se dirigía a la ranchería donde vivía su abuela. Le dije amablemente que la llevaría, pero le menté. También me encontré un anciano que llevaba leña en su burro. Le eché el carro y lo golpeé amablemente. Lo ayudé, pero no llegó jamás a su casa. Envolví los cuerpos y los coloqué donde echarían la mezcla al día siguiente, pero me faltaba una persona en eso.

15:01 Pensaba cuando una pequeña se acercó y me preguntó que había puesto en esos hoyos. Sin pensarlo la tome del cuello y sólo tronó esa chamaca me había visto y le contaría a todos. Lo que hice. Estaba en pánico, pues también me pasó por la cabeza que quizás quitarían las rocas que yacían sobre aquellos cuerpos. Apenas despuntaba el sol. Cuando llegaron los albañiles a la obra se les hizo extraño verme acomodar aquellas enormes rocas. Dentro del terreno excavado sólo les notifique que no quería retrasos y como no esperaría a que perdiéramos el tiempo les estaba ayudando.

15:52 Aquello dio resultado, pues comenzamos a levantar las paredes y los pobladores a buscar a las personas extraviadas, jamás las encontrarían, nosotros terminamos en ese giro. Y me llevé Las Palmas por mi gran éxito. No me importó que fueran niños o ancianos. Yo tenía que colocarlos en cada una de las estructuras, aunque debo aclarar que no fue tarea fácil, pues en una ocasión casi me descubren. Así que ese albañil también está en uno de los muros, sosteniendo eternamente un estacionamiento en el centro comercial.

16:37 Fue por eso que decidí trabajar mejor en el campo, pues es más sencillo. No hay preguntas ni fisgones, pero eso sí, desaparecer a una persona es difícil y más en estos tiempos. Mi oportunidad llegó, pues ya era muy reconocido, pero también colocar a las personas dentro del concreto no sería tarea fácil. Al menos eso pensaba yo. Porque con los que trabajé eran unos malditos sin alma, igual que yo. Fui uno de los encargados de la construcción, verificando los avances y que el material llegara a tiempo acordado para que no hubiese retrasos en la obra.

17:22 Esta vez fue diferente, fue más sencillo, más fácil. Ellos se encargaban de traer a las personas y 3 de nosotros vertíamos el concreto sobre ellos. Pero aquí tenían que estar vivos para que esto no se derrumbará. Pero cuando hacíamos esto, los albañiles y el personal a cargo se les mandaba a los pueblos o alguna ranchería para que pasaran uno o 2 días mientras sepultábamos a las personas en el concreto, estas tenían que estar vivas al momento que se le colocaran en alguno de los pilares.

18:04 Las colocamos de pie y se escuchaban en el concreto mientras estaban vivos. Esas personas morían lentamente y sufriendo hasta que la falta de oxígeno y tragarse el cemento los mataba. Cada vez pasaba el tiempo y traían a borrachitos de alguna parte personas de escasos recursos. Pero los que tenían más mala suerte eran aquellos que no tenían algún familiar que los reclamara. Uno de los ingenieros llegó muy temprano a la obra se le notaba pálido y sus manos temblaban. No quiso hablar con nadie y así estuvo por alrededor de 2 días.

18:47 Había tenido fiebre y deliraba mucho. Decía que las almas en pena vendrían por nosotros. Yo le preguntaba de qué alma se refería. Este abría más sus ojos y casi inaudible, decía. De los que habíamos metido en el concreto ya cuando le había bajado la fiebre, pensé que sólo había sido por eso, pero me contó que en una de las desviaciones tenía que pasar deprisa, pues ya le habían dicho que por ese tramo se miraban almas en pena. Esa brecha es muy solitaria y a medida que avanzaba comenzó a observar cómo unas personas salían de entre el monte. Pensó que estas iban algún poblado próximo, pero a medida que se iba acercando uno de ellos se le hizo conocido. Sintió como el temor lo invadía.

19:45 Era uno de los jóvenes que el mismo llevó a la construcción y se encargo de colocar junto con los demás que serían parte del pago. El ingeniero ya no quiso seguir trabajando. Juró que se iría de ahí. Pero la cosa no es tan fácil, ya saben, el hombre sabía mucho y no lo iban a dejar ir así como así. A la mañana siguiente fui a buscarlo, pero no lo encontré. Me comunicaron que se había ido, pero yo no lo creí. Eso ya estaba sepultado junto con los demás. Al ver terminada la presa me sentí aliviado, pues ya había pagado mi deuda con el innombrable.

20:30 Con ese dinero que había ganado construí mi propia casa. Si también tengo en los pilares mi pago. Han sucedido varios siniestros y mi hogar no ha tenido ni un solo daño. Con el paso de los años, esas presas que construimos nos están reclamando lo que hicimos. Al menos eso es como yo lo veo. Pues hay algunas que no tienen ni una gota de agua. El nivel de la falta de líquido vital muestra un panorama desolador. Pueblos que yacen bajo el agua por décadas, casi medio siglo, dejan al descubierto las viviendas de aquellos que desalojaron y prácticamente lo perdieron todo.

21:20 Yo he visitado esos lugares, no siento nada, se tenía que hacer lo que se hizo. Las almas en pena me persiguen en mis sueños, emergiendo de vez en cuando, buscando desesperadamente aquellos que les arrebataron sus vidas y colocarlos en un sitio donde no deberían. A veces encuentro huellas de agua en mi casa, en otras ocasiones de lodo. Cuando estoy dormido, despierto porque siento que alguien me observa y cuando abro los ojos es para encontrarme. Con aquella chiquilla que me descubrió la primera vez me señala con su dedito, sin piel, sin carne que lo cubra. Pero en cada construcción hicimos lo que todos hacen, el pago a la Tierra y aquel que se le han ofrecido al más. Ya soy una persona mayor y aún así no me he hecho cargo de mis acciones.

22:23 Mi abuelo wenceslao tenía 98 años cuando falleció. Cuando lo visitamos, ya en sus últimos días, él me observaba sin quitarme de encima esos ojos que, sin palabras, me hacían reclamos de mis actos. Nunca lo había compartido con alguien, pero en el fondo él sabía lo que yo había hecho y cómo había conseguido el reconocimiento. Pero cuando nos quedamos a solas. Me volvía a contar esas historias de almas en pena que aún no encuentran La Paz. En varias ocasiones mi familia me ha preguntado si eso es verdad o una simple leyenda de que sacrifican personas. Yo les miento al decirles que sólo son leyendas para entretener a las personas, pero mis familiares que viven en el rancho de los abuelos.

23:21 Juran que hay muchas almas en pena por esos lugares. Hace 2 años me detectaron cáncer, es de lo más agresivo. Me voy con la plena confianza que hice bien las cosas, pues de no haberlo hecho esas escuelas, presas y edificios ya hubieran colapsado. Debo aclarar que ninguno de mis hijos tiene esta profesión. Pero fui instruyendo a 2 de mis nietos. El gusto por la construcción. Sé que ellos seguirán con este legado. Pues les guste o no, eso se hace.

24:02 Y no sólo aquí, sino en todas partes del país y del mundo.