Relatos de TAXISTAS - El Taxista y El Hotel
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0:00 ¿Cuántas historias hemos escuchado en carreteras de traileros de autobuses? Pero en esta ocasión los relatos de taxistas, que son muy buenas, también te pondrán los pelos de punta. Te invito a quedarte hasta el final, apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos. El taxista y el hotel confesión por rigoberto Mendieta, basado en una experiencia real, buenas noches esperando que se encuentren bien, mi nombre es rigoberto. Desde hace unos 15 años soy chofer de un taxi, me gusta este trabajo porque te permite conocer todo tipo de lugares y personas, pero la cosa es que a veces te toca ver más de lo que quisieras, como cuando unas ánimas me jugaron la de las malas en mi vehículo.
1:16 Estaba haciendo mi ruta normal por Morelia, como casi siempre. Es en el centro que agarro más gente. Andaba dando vueltas por ahí cuando un par de muchachas que traían unas mochilas enormes me hicieron la señal para detenerme. Me paré al lado de ellas. Me preguntaron si podría llevarlas a un sitio cercano a la zona turística de la ciudad. Les comenté que sí, de forma que subieron con todo y mochilas al asiento trasero. Ya era de noche, de forma que pensé que si no me hubiesen visto a mí, quién sabe si otro taxista hubiese accedido a ir a donde ellas querían ir a un sitio conocido por un punto donde constantemente había asaltos y otras cuestiones, ya que al ser un sector lleno de gente que no es de la ciudad, hay muchos abusivos. Comenzamos a platicar, me dijeron que eran de otro Estado, pero les gustaba venir seguido de visita acá iban a quedarse en un hotel bastante conocido, continuaron hablando de sus familias, de todo lo que les pasaba por la cabeza de lo bonito que era Morelia.
2:45 Que querían visitar de nueva cuenta este Estado cuando pudieran y demás cosas. Ya estábamos prontos a llegar al hotel cuando me preguntaron si no me gustaría ir con ellas a beber algo. Como no conocían a nadie, les encantaría que les contará los pormenores de la ciudad. En ese momento era soltero y no tenía nada mejor que hacer. Así que les dije que sí, que podríamos ir a visitar cualquier punto que ellas prefirieran. Se pusieron muy contentas, me comentaron que se cambiarían en su habitación y enseguida bajarían para irnos de fiesta. Con esa promesa las dejé ir sin cobrarles. En ese momento me quedé escuchando canciones en la radio hasta que pasó media hora.
3:43 Eso ya medio sonaba extraño, así que bajé para ir a la recepción y preguntar por mis supuestas amigas. La muchacha del hotel me comentó que en ese momento no tenía ningún huésped con las características que les había dado. Como era de no creerse, les dije que Claro que había visto entrar a las muchachas. Incluso ellas me habían comentado el número de la habitación donde se encontraban al mencionar el número de la habitación en donde estaban. El semblante de la mujer cambió por completo, se le abrieron los ojos como platos y me dijo que tenía que comentarme algo, pero no podría repetírselo a nadie, motivo por el cual. Dejo el nombre del hotel para evitar cualquier problema. Ella me condujo a la habitación que le mencioné. Cuando llegamos al sitio.
4:48 Supe que algo andaba mal porque no tenía sentido que el sitio estuviera cubierto con cintas de seguridad. La dama abrió lentamente la habitación y pude ver que adentro, pese a la falta de luz, todo estaba cubierto de sangre. No entramos, pero tanto el olor como la visión me hizo convencerme de que no iba a haber ni dinero del pasaje ni las muchachas de nuevo en ese pasillo. Me indicó que todo el piso estaba vacío debido a la investigación. Me contó que un par de meses atrás habían acabado con la vida de 2 chicas en ese cuarto.
5:35 Con la cara surcada por la pena, añadió que ella recién se habían hospedado. Ahí venían del norte del país de vacaciones, eran muy alegres y dicharacheras. Dejaron sus maletas el primer día. Enseguida se cambiaron y salieron para irse de fiesta. Nada fuera de lo común en gente de su edad. En ese hotel, por seguridad estaba prohibido que se quedaran visitantes que no estuvieran registrados como huéspedes del hotel, así que no supieron en qué momento metieron a un par de desconocidos a su cuarto hasta el día siguiente que una de las mucamas subió para asear el cuarto y al ver que no había señal de omitir limpieza. Entró para encontrarse con los cuerpos de ambas descuartizadas sobre la cama.
6:35 El sitio entero estaba rociado con sangre las pertenencias regadas por todos lados. La pobre mujer sufrió un ataque de nervios y bajó corriendo a la recepción para contar lo que observó. Enseguida llamaron a los servicios de emergencia y autoridades. Cuando revisaron los vídeos dieron con 2 sujetos que entraron con ellas, se notaba que las mujeres ya iban muy intoxicadas, luego de unas horas los tipos salían de ahí con ropas nuevas, se notaba que habían hecho el acto con toda la ventaja del mundo, aún no habían dado con ellos, por lo que debieron dejar el cuarto para la toma de evidencias.
7:28 Claro, como la puerta estaba llena de advertencias, habían decidido cerrar la zona también para no preocupar a los huéspedes nuevos. Yo era el primero que llegaba preguntar por las muchachas describiendo las que hacia al dedillo, cosa que al principio la puse en alerta. Creyó que yo era un reportero o uno de los chismosos locales. Pero lo que nadie sabía, solamente las autoridades, era el número de la habitación que yo le había dado. Le comenté que yo estaba tan sorprendido como ella y ambos nos quedamos con la sensación fría en el estómago de que nos estábamos enfrentando a un caso de lo paranormal con todas sus letras. Me despedí de la muchacha.
8:24 No sin antes dejarle una tarjeta de taxi seguro. Después de eso seguido me toca ir al sitio para tomar pasaje, de forma que nos vimos constante. Pasó el tiempo y no más. No dieron con los asesinos. Finalmente esa habitación fue remodelada cuando todas las pruebas fueron extraídas y a la fecha. Me he dado cuenta que son varios los compañeros que han visto a las muchachas rondar por ahí, siempre diciendo que ellas invitan los tragos. Espero y mi relato les haya gustado. Saludos a todos los taxistas.
9:19 La anciana confesión por Siria, no vélez, relatos de taxistas. Creo que todos los que somos conductores nos ha tocado alguna cosa extraña, sobre todo cuando andamos en el turno de la noche o en menos. Eso es lo que he platicado con los compañeros, el relato que les tengo. Es algo que me pasó mientras estaba haciendo base en un sitio cercano, en una central de Abastos, me gustaba el turno de la madrugada porque eso me permitía acabar temprano para hacerle espacio a mi segunda chamba, que era de Taquero, aprovechaba de 8 de la noche a las 12 para vender lo mío y de una a 7 de la mañana para darle a la manejada.
10:20 Estuve así un buen rato para sacar a mis hijos adelante. Luego ahorré para comprarme mi carrito, que ya se lo encargaba a otra persona y me dedicaba por completo a la comida. Y así me fui haciendo de mi flotita hasta que no necesité más manejar ni el puesto. Ahora solamente administro ambas cosas. Total, que cuando estaba de gira en el taxi. Me tocó encontrarme con lo paranormal. En una ocasión tuve que recoger a una anciana que rondaba la Central de Abastos.
11:00 Era una señora que se notaba que estaba confundida, así que de hecho fui yo quien se le acercó para preguntarle a la madrecita que hacía por ese barrio, que la verdad estaba medio feo a esas horas. Porque yo ya iba rozando las 4:00 de la madrugada. Ella no sabía decirme bien porque estaba ahí. Pensé que estaba senil, así que le ofrecí llevarla sin costo a su casa. Solamente tenía que decirme por dónde irme. Ante eso la señora aceptó. Dijo que no recordaba bien el nombre de la calle donde vivía o el número.
11:46 Pero estaba segura de recordar el camino. Si podíamos ubicar la calle principal que llevaba a su casa, acepté ayudarle. Creo que todos tenemos parientes ya mayores que a veces se salen y se pierden. De no ser por la gente que los ayuda, muy probablemente no los volveríamos a ver. Así que le dije a los compañeros que iba a estar fuera de servicio un rato. Ellos entendieron. También subí a la señora al asiento del pasajero y le hice la plática para ver si entre los 2 ubicábamos su casa. Me comentó que sabía que estaba cerca de la central, por eso había decidido ir ahí.
12:35 Me contó que cuando reaccionó estaba en el panteón unos kilómetros arriba. No sabía cómo había llegado ahí. Pero desde ese sitio pudo hacer camino a la central y tenía noción de que acá ya no le faltaba mucho para llegar a su casa. Le pregunté si recordaba alguna seña de su hogar, me describió a detalle la fachata de la casa. Añadió que cerca había unos árboles muy altos que seguramente podríamos ver a la distancia. Con esa información medio escueta, pensé que lo mejor era dar vueltas alrededor de las cuadras, muy despacio para ver si ella reconocía el camino unos agónicos minutos.
13:29 Luego de que emprendiéramos la marcha, la señora Dio con un puesto de tacos de 24 horas que era famoso por su rumbo. De ahí me comentó que era nomás irse derecho por la avenida en la que estábamos transitando y en unos momentos estaríamos en su casa. Noté el alivio de su rostro, eso me puso contento, pensé que íbamos por buen camino. Además la ancianita no se veía muy bien, tenía la piel muy pálida. Yo pensaba que era por el frío y se notaba que no pensaba correctamente.
14:11 Ella misma decía que era como si tuviera una niebla en el cerebro que no le dejaba coordinar sus ideas correctamente. Pasamos varias calles y yo también iba fijándome en el camino para ver si cachaba la fachada. Estaba por tirar la toalla. Cuando la señora señaló a la lateral con alegría, me dijo que ahí era su casa. Vi que extrañamente estaba abierto el portón. Había unas personas fumando afuera. Las luces estaban prendidas. Pensé que quizá sería porque estarían despiertos buscando a la mujer.
14:56 Paré junto a la puerta. Y me giré para decirle a la anciana que le iba a abrir, pero para mi sorpresa ya no estaba nadie en el asiento trasero, solamente un perfume como de lilas flotando en el aire. Extrañado por lo que pasaba, me bajé a preguntar a la Casa por la señora. Les di las señas y uno de los muchachos me comentó que sonaba como su abuelita. Al oír eso salió una persona del interior de la casa. Era la estampa más joven de la anciana que había llevado hasta ahí.
15:38 Cuando el joven le explicó mi historia, la mujer se puso a llorar diciendo que era su madre, que no podía ser porque la acababan de enterrar. Ese mismo día ya no supe qué hacer. Así que solamente me despedí de los dolientes y me regresé al sitio. No quise causar más dolor a esas personas, así que no me quedé a recibir más explicaciones. Creo que el resumen fue que le hice un favor al espíritu de una fallecida. No sé si lo que hice fue bueno o malo, pero al menos supongo que la anciana. Ahora ya habría ido a la luz OA donde sea que vamos todos al morir, ya que no la he vuelto a ver más por el sitio. Me pregunto si tenemos que tener algún cuidado especial al morir para saber que ya estamos del otro lado. Por si las dudas, ya le dije a mi mujer que cuando muera se asegure de repetirme durante el entierro, que me vaya donde me tenga que ir.
16:53 A ver si así no me pasa lo mismo que a la señora. Esta ha sido mi historia. Buenas noches, el funeral, confesión por Larry Clark. Relatos de taxistas. Mi mamá es latina y mi padre es estadounidense. Vivo en Oregón y quiero contarles una historia que me sucedió el año pasado, pues resulta que estaba en mi ronda normal de trabajo.
17:39 Me gusta la noche, pero acá se pone el Sol muy temprano. Eran por ahí de las 9:00 de la noche cuando me detuvo un hombre. Dijo que tenía que ir a un funeral con una voz fuerte y ronca. Parecía un tipo grande, así que no se me hizo raro el matiz ni el tono apremiante de su garganta, de forma que salí manejando con prisa en la dirección que nos tocaba. Teníamos que ir a una casa funeraria, no muy lejos de donde se subió. Quise hacerle algo de plática porque estaba aburrido. Pero enseguida me di cuenta que mis palabras no eran bien recibidas.
18:24 Seguí el camino mientras esperábamos que cambiara un alto. Noté de reojo como sus ojos brillaban de forma poco natural hasta ese momento. Reparé en su rostro como lo traía cubierto por una mascarilla, cosa bastante normal en esos días. No había puesto mucha atención de principio, pero me sorprendieron sus gruesos cabellos encrespados que parecían replicarse en su rostro. Era más como si fueran los pelos de un animal que algo propio de un ser humano, llevaba las manos sobre el pecho igual de peludas y brutales. Pude notar que pese al traje elegante que llevaba, tenía un rastro salvaje.
19:18 Incluso su olor disimulado por los perfumes, era muy fuerte, como ácido, como azufrado. Me estaba poniendo nervioso, pero traté de mantener la calma. Me dije que sólo era una persona medio extraña y ya cuando llegamos al domicilio me dijo que esperara. Iba a protestar, pero me dejó un fajo de billetes en el asiento delantero suficiente como para cubrir mi turno completo, así que no me pude resistir. No pasaron más de unos minutos cuando regreso de ahí con alguien de la mano. Era un hombre Menudo de aspecto muy enfermo. Parecía llevarlo casi flotando de tan fuerte que lo agarraba. Estaba a punto de preguntar qué pasaba cuando noté que el hombre que llevaba sujeto no estaba vivo de cerca. Pude ver que su cuerpo estaba flácido, solamente vestido a la mitad, como los muertos en el funeral. Los ojos los tenía desprovistos de vida. Alguna trataba de resistirse a las manos brutales, pero no podía.
20:35 Luego el hombre o ente me dijo que lo llevara al cementerio cercano. Preferí no preguntar. Llegamos al sitio en pocos minutos porque me fui hecho un relámpago. Enseguida bajaron ambos en las puertas del cementerio. Cuando mi cliente se adelantó a las puertas del sitio, parecía haber crecido varios centímetros. De hecho, el traje de la espalda comenzaba a destrozarse y noté una cola de moniaca saliendo de la base de su columna. En ese momento me fui pelado del sitio sin mirar para atrás. Estoy seguro de que llevé al diablo, o al menos a uno de ellos en mi auto, a recoger a algún muertito que tenía deudas con él.
21:28 ¿O quizás la muerte? No sé por qué quiso tomar taxi ese día, pero espero que no lo vuelva a hacer nunca más o que al menos no me toque a mí. La rubia candente confesión por el conductor Martín Fuentes. Relatos de taxistas. Saludos a todos. Mi nombre es Martín. Tengo 45 años y vivo en Tijuana. Trabajo como conductor de tiempo completo. No siempre me toca, pero en ocasiones tengo que cruzar la frontera para dejar pasajes cerca. Tengo permisos y todo, así que puedo ofrecer el servicio sin problemas.
22:29 En una ocasión me tocó hacerle ese viaje a una muchacha que preferiría no haber conocido nunca. Recuerdo que era cercano a las 2:00 de la mañana. Iba por la zona de bares. Cuando avisé a una rubia que se notaba que era gringa pidiendo taxi. Me pareció guapísima, así que me metí como pude entre la fila. Y la recogí sin siquiera saber para dónde iba. Una vez dentro me dijo en inglés Perfecto que necesitaba que la dejara en San Diego. Le acepté el viajecito con tal de ver esas piernotas apenas envueltas en un mini short de infarto. Mientras avanzaba el viaje le iba haciendo plática. Ella se reía como una maestra de la seducción. No me daba oportunidad ni de respirar. Cruzamos el paso sin problema alguno. Cuando íbamos a medio camino de San Diego, ella me dijo con una voz muy candente que nunca lo había hecho en un desierto, así que le comenté que yo le podía dar el gusto sin ningún problema.
23:47 Paramos al lado de la carretera. La güera se colocó en cuatro sobre el asiento trasero. Cuán larga era en tanto yo ya iba bien dispuesto a darle todo lo suyo en la intimidad, pero al abrir la puerta trasera me dio de lleno un tufo como a algo podrido que me bajó toda la excitación. La dama Volteó y noto mi cara de forma que con una voz horrible como de un animal gruñendo me dijo que no podía echarme para atrás. Eso nomás hizo que me asustara más. Vi como su rostro se transformaba en una máscara furiosa que me veía con 2 ojos amarillos. Como la mostaza.
24:35 No podía creer que una persona tan bella minutos antes se viera de esa manera, me eché hacia atrás. A continuación, ella se lanzó de un brinco fuera del vehículo y casi me cae encima. Pero alcancé a subirme los pantalones y salir hecho la fregada al desierto. No pare de correr hasta que unos agentes de la migra me taclearon. Cuando les conté lo que había pasado no me creyeron, pero fueron a ver si era cierto que el vehículo estaba ahí, como si lo vieron y pudieron constatar que no estaba bajo el influjo de ninguna droga.
25:17 Pues no más me escoltaron de regreso a México. Yo creo que pensaron que era un pinche loco más y listo. Después de eso ya no me he dejado llevar por la lujuria. Antes sí era una persona muy morbosa, pero créanme que ese susto me lo quitó todito. Muchas gracias por escucharme. Recuerda que puedes encontrar nuestro contenido en Spotify. Amazon Music y Apple Podcast como Inframundo, relatos donde hallarás espeluznantes y aterradoras historias.
25:58 Te dejaré los enlaces en la descripción y comentario.
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