Dec. 23, 2025

RELATOS ATERRADORES DE TRAILEROS MEXICANOS - Inframundo Relatos de Carreteras malditas

RELATOS ATERRADORES DE TRAILEROS MEXICANOS - Inframundo Relatos de Carreteras malditas
RELATOS ATERRADORES DE TRAILEROS MEXICANOS - Inframundo Relatos de Carreteras malditas
Inframundo Relatos De Terror
RELATOS ATERRADORES DE TRAILEROS MEXICANOS - Inframundo Relatos de Carreteras malditas

Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...


Muy buenas noches, trasnochadores.
Les habla Inframundo. Prepárense para un nuevo episodio cargado de relatos reales, oscuridad y sucesos que marcaron vidas para siempre. Este contenido no es para escucharse solo… pero aquí estamos.

🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

🎧 Usa audífonos para una experiencia inmersiva.

Si tienes una historia real y deseas que aparezca en un episodio, envíala a: ⁠⁠⁠⁠inframundorelatos@gmail.com⁠⁠⁠⁠

Más contenido en: ⁠⁠⁠⁠www.inframundorelatos.com⁠⁠⁠⁠

🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

#IRDT #InframundoRelatos #RelatosDeTerror #TerrorReal #LeyendasMexicanas #PodcastDeTerror




0:29 Muy buenas noches, comunidad de Inframundo. Mi nombre, aunque no importa nada para mi historia, se los comparto. Soy Javier Loreto, originario de Monterrey, Nuevo León, México. En la actualidad estoy próximo a cumplir mis primeros 65 años. No me siento un viejo, pero soy consciente de una cosa, estoy a punto de retirarme de mi actividad laboral por lo mismo. Siento que es un buen momento para contar mis experiencias, que son muchas. Además, según a mi ver son bastante interesantes.

1:09 Empiezo diciendo que por un poco más de cuatro décadas he sido chofer de tráiler. No sé hacer otra cosa. Manejar en carretera es mi pasión, mi vida y nunca lo he negado. El 90% de mi tiempo he estado fuera de casa. No es excusa, pero quizá por eso llevo ya 3 matrimonios, obviamente todos fallidos. Para mi buena suerte me identifico muy bien con la soledad, por eso, por lo general viajo sin copiloto, pero por esa razón también no tengo ningún testigo de lo que a continuación voy a narrar con todos ustedes. Solo me queda decir que lo que aquí cuento juro que es la verdad.

1:59 Desde mis inicios como chofer, allá alrededor de los años 80, supe que las carreteras mexicanas escondían muchos secretos. Son un lugar que de día suelen ser fascinantes y se pueden disfrutar sobre todo por sus bonitos paisajes. Pero cuando aparecen las sombras y la oscuridad se adueña de todo. El entorno cambia, se vuelve un lugar peligroso e incluso incierto y siniestro también si hablamos de peligro, los asaltos a mano armada están a la orden del día. Todo puede ser un simple robo de mercancía o terminar de manera trágica, donde lamentablemente se pierde una o varias vidas.

2:47 Así como les digo, le sucedió algunos compañeros choferes. ¿Que de vez en cuando recordamos en nuestras pláticas, sobre todo cuando descansamos en algún paradero, a mitad del camino he visto los suficientes? Lamentablemente ahí sí, por lo general hay pérdidas de vidas humanas. De hecho yo tuve un accidente muy fuerte donde se volteó mi tráiler. Esto me sucedió hace aproximadamente unos 12 años. Estuve a punto de ser aplastado por la carga que transportaba, gracias a Dios no fue así, sin embargo, resulte con fuertes lesiones en gran parte de mi cuerpo, entre ellas algunas quebraduras de huesos que me dejaron incapacitado varios meses.

3:37 La experiencia fue brutal, estuve más de 3 horas Atorado entre hierros retorcidos, las primeras personas que se acercaron al lugar luego del accidente. Lo hicieron para robar todo lo que pudieron, sin importar que yo gritara por ayuda. Después llegaron bomberos de protección civil y me rescataron utilizando las llamadas quijadas de la vida, aunque la pasé verdaderamente mal, no, por eso desistí de ser chofer. Al contrario, apenas me dieron de alta del seguro social y ya estaba listo para transportar cualquier tipo de carga fuera buena. ¿La paga o no? Tenía la necesidad de manejar mi tráiler. En fin, todo esto pasa en carretera, sin contar con la extensión por parte de algún patrullero u otras autoridades corruptas que nunca faltan.

4:32 En ese tiempo esos eran los más peligrosos. Antes no se hablaba de la delincuencia organizada como ahora. Además de eso, hasta la fecha nos tenemos que cuidar de los propios compañeros. Que alegando fallas mecánicas en sus camiones, intentan sacarte de la cinta asfáltica con nefasta intención, sin importarles en lo más mínimo cuáles serían las consecuencias. En estos 40 y tantos años como camionero me ha tocado ver de cerca o sufrir todas estas cosas que convierten a mi trabajo en algo peligroso. Por lo mismo, no cualquiera se anima a ser chofer de carretera. Aunque muchos no lo crean, se necesita tener mucho valor para durar bastante tiempo tras el volante. De esto que les platico podría contar muchas historias interesantes, algunas de verdad dramáticas, otras difícil de digerir, pero en esta ocasión dejaré eso a un lado y voy a compartir las cosas paranormales que me ha tocado vivir en plena carretera y que también son bastante comunes que sucedan. De esto que les digo, muchos chóferes son testigos, aunque por lo general la mayoría se lo reservan. Me ha tocado ver desde apariciones luminosas en medio del monte hasta sombras que cruzan el asfalto. Aves enormes que han perseguido

6:03 el tráiler por kilómetros, luces o bolas de fuego que surcan el cielo a gran velocidad. Todo esto entre muchas otras cosas. Tantas que no acabaría de contar. En una ocasión me detuve a mitad de carretera porque tuve la necesidad de hacer del baño para mi mala suerte. Había un clima pésimo, hacía mucho viento y una brisa que se encajaba en la piel como agujas ardientes. Me apuré a hacer mis necesidades. En eso estaba cuando un manto blanco pasó volando sobre mí. En un principio supuse que podría ser una bolsa arrastrada por El Fuerte viento, pero segundos después el manto regresó aún en contra del aire y se me comenzó a echar encima una y otra vez.

7:00 El desconcierto que tenía no me dejaba actuar. Estaba tullido de los pies y de las manos. Entonces ese manto. Que más parecía un animal hambriento. Me atacaba de manera violenta por la oscuridad reinante, el viento y la fría brisa. No pude distinguir qué era eso. Me acuerdo que al reaccionar me puse a tirar manotazos, pero no creo haberle pegado. Entonces regresé rápido a mi camión y salí huyendo por varios minutos. Tuve la sensación de eso, lo que fuera me venía persiguiendo. Por suerte, en esa ocasión no sufrí de heridas graves, pero sí tengo un gran susto.

7:46 Como generalmente sucede en estos casos. Nadie creyó mi historia, ni siquiera mi propia familia. Durante otro viaje, algo un poco más siniestro, me tocó vivir. Fue cuando una noche levanté a una persona que se encontraba a la orilla de la carretera en plena oscuridad. Era evidente que necesitaba ayuda. Me detuve porque no me atrevía a dejarlo así a su suerte. Su aspecto era extraño, estaba lleno de Tierra, como si lo hubieran revolcado. Además se le notaban rasguños y heridas con sangre. Le pregunté qué le había pasado, solo me respondió que se encontraba bien.

8:29 En un principio parecía una persona normal. Por 2 horas fuimos platicando de muchas cosas. Aunque actuó de manera extraña, no lo tomé en cuenta. Lo Macabro sucedió después, antes de llegar al pueblo más próximo. Se desapareció ante mis ojos. Juro que nunca he sentido un escalofrío más grande. Mis compañeros me aseguraron que había levantado a un muerto. De hecho, a muchos de ellos ya les había sucedido una cosa igual. También en otra ocasión estoy seguro que me topé con un duende. Era raro, escurridizo y del tamaño de una ardilla.

9:11 Ese caso fue bastante extraño. Nunca supe en qué parte de mi trayecto se trepó a la cabina de mi tráiler. De pronto lo miré salir debajo del asiento del copiloto. Ese pequeño ser se reía de forma siniestra. Lo peor fue que casi me has hecho Car porque en varias ocasiones pisó el acelerador. Luego frenaba la verdad. Estuve a punto de abrir la puerta y saltar como pude. Logré echarlo fuera. A decir verdad, nunca lo vi bien de estas raras e inexplicables experiencias.

9:52 Lo que a continuación les cuento ha sido lo más extraño y Macabro que me ha pasado. Me ocurrió hace ya muchos años, cuando era joven y me iniciaba en este trabajo. Sin temor a equivocarme. Les digo que es algo que me dejó marcado para siempre. Hacía mi primer viaje largo, donde ocupaba manejar por un día y una noche de ida y claro, otro tiempo igual de vuelta. Era la primera vez que circulaba por esa carretera. Que cabe mencionar en ese tiempo era una de las más solitarias de la región. Los mismos compañeros que ya habían recorrido ese tramo me advirtieron que tuviera mucho cuidado en ese lugar, pero no les presté mucha atención porque no me daban mayores explicaciones ni me decían del porqué de sus advertencias.

10:46 Con la firme intención de realizar lo más rápido posible la entrega de la mercancía. Y así quedar bien con los patrones para que me dieran más viajes. Manejaba a alta velocidad mucho más del límite permitido, siendo un camión de año marca kenworth el que manejaba. Daba para eso y más sin ningún problema. Eso me tenía muy confiado. Siempre he sido muy consciente y cuidadoso al conducir, por eso no quitaba las manos del volante ni la vista de la carretera además. Nunca manejaba si tenía sueño para ese entonces ya sabía de las pastillas que usaban algunos choferes para no dormirse en el camino y así evitar contratiempos, pero yo nunca las había consumido. La verdad que no las necesitaba.

11:39 Sería como a media noche, que me detuve a cargar gasolina a la salida de un pueblo y de paso aprovecharía para comprar un café e ir al sanitario. Solo fue cuestión de unos 10 minutos. Tal vez fue un poco menos lo que me tardé. Salí de la gasolinera y acelere para recuperar, según yo, el tiempo que había perdido. Comencé a disfrutar de mi café caliente, pero pasó algo raro. A partir de ahí, no sé por qué me comencé a sentir extraño. Tenía esa sensación. El presentimiento de que algo malo o peligroso me iba a suceder y eso nunca me había pasado. Encendí el radio para tratar de tranquilizarme un poco, pero no tuve señal.

12:29 Luego intenté hablar por el CB, pero nadie respondió. Mientras tanto, aquello que sentía no se me quitaba con nada. Sucedió que siendo las 2:00 de la mañana, a pesar de que iba concentrado en manejar. De pronto, así de la nada, comencé a desconocer la carretera por donde circulaba en sí. Me pareció diferente todo el lugar. No supe en qué momento me perdí. Lo digo porque comenzaron a aparecer cuevas bastante misteriosas a mis costados y la mayoría de los árboles estaban totalmente secos. Algunos se habían caído ya de lo podridos que se encontraban.

13:12 Era cierto que pasaba por ahí Por Primera Vez. Sin embargo, no dejaba de ser un paraje extraño e incluso había unas ramas atravesadas, aunque eso no me impedía avanzar. Nunca había visto un lugar así tan diferente. Quizá por mi inexperiencia hice algo que no siempre se debe hacer. Sin pensarlo. Me orillé y me detuve. Apagué el motor. Pero dejé las luces encendidas para no quedarme incompleta. Oscuridad, me quedé unos segundos mirando atrás de las ventanas. Todo era desolación, pero no presentí peligro un poco preocupado, saqué un enorme mapa que llevaba para ubicarme revisándolo bien supe que iba en la dirección correcta. No existía ningún otro camino que hubiera podido tomar por descuido.

14:10 Pensé que tal vez. Era solo un tramo el que por alguna razón se encontraba en esas condiciones tan extrañas. No tenía porqué darle tanta importancia. Respiré profundo. Iba a encender el tráiler para seguir, pero me detuve al darme cuenta de que la carretera se había transformado en un camino angosto y sin pavimentar. Sorprendido Volteé para ambos lados, no entendía que había pasado. Acepto que me ganó la curiosidad. Entonces, dudando un poco, abrí la puerta del tráiler. Luego me bajé con cuidado. El clima era frío y el viento corría moviendo las ramas.

14:52 Caminé unos cuantos metros por aquel terreno, polvoroso todo era silencio y desolación. Al parecer era un lugar muerto porque no se escuchaban ni siquiera los insectos, quizás de manera imprudente. Me alejé todavía un poco más para ver qué había a mi alrededor. Caminé hasta estar a unos 4 m de las cuevas. Entonces me detuve, no lo digo de broma, parecía un sitio fuera de la realidad. Era lo más parecido a un lugar embrujado. Me comencé a sentir inquieto porque algo que no podía ver se encontraba por ahí.

15:35 Recordé las advertencias de mis compañeros sobre esa carretera. Entonces entré en tensión. La situación me parecía tan extraña que me acuerdo que hice algo que quizás para muchos resulte bastante tonto. Me pellizqué un brazo para estar seguro que no estaba en un sueño. Grité y algunos saltos para ver si así despertaba. Moví repentinamente la cabeza. Verifiqué la hora, la fecha, hasta las placas y el color del tráiler. Todo era normal. Estaba viviendo en la realidad muy confundido. Me paré a mitad del camino.

16:17 Comencé a mirar todo alrededor sin saber a ciencia cierta. Como diablos había terminado ahí, en ese lugar tan extraño y solitario. Pero existía otra cosa más importante en ese momento que. No me ponía a pensar cómo iba a salir de ahí esto. No sé cómo explicarlo, pero me parecía que había entrado en otra dimensión. Los olores en el ambiente eran diferentes, hasta la tonalidad de las cosas nunca los había visto. Era como estar soñando. Entonces me comencé a preocupar por lo que me pudiera pasar. No terminaba de salir de mi asombro cuando miré que algo de regular tamaño se movió entre un montón de ramas secas e incluso se escucharon algunos crujidos.

17:10 Al quebrarse no alcancé a ver que era aquello solamente distinguí un bulto, pero seguramente no era una persona, porque nos encontrábamos bastante lejos en cualquier pueblo. No reaccioné al momento en otra situación. Hubiera salido corriendo para ponerme a salvo, pero ese no fue el caso. Me le quedé mirando fijamente, tratando de identificar lo que era aquello, porque podría ser un animal, quizás un peligroso depredador. El bulto pronto se confundió entre la oscuridad del monte o quizás en un descuido se escondió en una de las tantas cuevas que había.

17:54 Tal vez, por los nervios que ya tenía, no podía moverme de ese lugar. El ambiente se había vuelto tenso. De pronto se comenzó a escuchar un sonido y era lo más parecido a un ronco. Lamento escucharlo estando ahí, solo en medio del monte oscuro. Resultaba de verdad aterrador. Estoy seguro que podría asustar a cualquier persona. Segundo después. Lo volví a escuchar. Entonces, por inercia, comencé a retroceder despacio. Busqué hasta donde daba mi vista para ver qué era eso. Pero el monte estaba verdaderamente oscuro. A lo lejos se escuchó otro lamento. Ya no tenía duda de que algo estaba mal. Luego resonaron algunos lamentos más. Por un lado y por otro, entendí que todos esos sonidos salían del interior de las cuevas.

18:56 Al instante. 1000 cosas pasaron por mi mente, cosas aterradoras. Me daba miedo pensar que estaba en medio de alguna tribu de salvajes o tal vez me había metido a un nido de animales extraños que seguramente me mirarían como carnada. Si me atacaran estaba perdido porque nadie me podría ayudar. Pero lo peor era pensar que lo que se escondía entre la oscuridad fueran horrendos demonios. A eso siempre le había tenido mucho miedo. Luego me di cuenta de otra cosa preocupante, todo el entorno estaba envejeciendo poco a poco, de hecho, se estaba llenando de telarañas. Algunas ramas comenzaron a caer de los árboles. Entonces supe que tenía que salir cuanto antes de ahí. Hasta me parecía que el lugar se estaba oscureciendo más. Se que corrí, pero yo sentía que lo hacía en cámara lenta. Eso me hizo caer en desesperación, lo más aprisa que pude subir al tráiler.

20:02 Me acuerdo que la cabina estaba helada, hacía más frío ahí adentro que afuera, pero en ese momento nada me importaba. Tenía que ponerme a salvo. Ayudado por las luces del camión, pude ver cómo varios bultos totalmente negros comenzaron a salir de las cuevas. Sus horribles lamentos llegaban hasta mis oídos, la verdad, no les encontraba una forma definida. Por eso no podría asegurar lo que en realidad eran tal vez animales, tal vez criaturas, tal vez demonios con dificultad prendió el motor. Me acuerdo que se me apagó hasta en 2 ocasiones, cuando por fin se mantuvo estable.

20:48 Comencé a avanzar despacio. No lo podía creer, pero el camino se estaba convirtiendo en tan solo una vereda mal trazada, prácticamente intrascendible. Para empeorar las cosas, comenzó a aparecer una neblina bastante tensa que empezó a oscurecer mi visión. Con dificultad podía ver que aquellos bultos se aparecían y desaparecían con facilidad. De la impresión que tenía, apretaba el volante, parecía que era el monte el que se estaba tragando todo. Era evidente que si no me ponía salvo en ese momento, me tragaría a mí con todo y camión. Entonces pisé más a fondo el acelerador para mi desesperación.

21:39 El tráiler no respondía como yo esperaba. Me acuerdo que golpeaba y empujaba el volante para que se moviera más rápido. El tráiler, muy contrario a mis deseos, comenzó a batallar para poder avanzar, porque los matorrales eran cada vez más grandes y gruesos. Las ramas de los árboles arañaban las ventanas. El sonido que hacían era inquietante. Llegué a mis límites porque claramente escuchaba que cientos de manos golpeaban todo el tráiler. Sin embargo, no me detuve. No quité el pie del acelerador, aunque sentía que corría el riesgo de que se desprendiera la caja. Por tanto movimiento brusco.

22:27 Pero perder la carga era algo que no me importaba. Más importante era mi seguridad. Manejé deprisa tratando de escapar, quizás por 1 km. Todo tuvo el mismo aspecto oscuro y tenebroso. Ni las cuevas ni los árboles secos desaparecían de reojo. Miraba movimientos a mi costado, pero preferí no averiguar que era aquello que se movía entre el monte espeso. Los golpes en el camión siguieron, el ruido retumbaba en mi cabeza se escuchaban fuertes, perturbadores. Presentía que ahí. Iba a terminar un poco más adelante.

23:08 Comenzó a verse todo normal. La neblina se disipó, aparecieron los árboles, la carretera se normalizó. Hasta sentí que el cielo se aclaró un poco, a pesar de que todavía faltaba un rato para el amanecer. Entonces supe que había logrado salir de ahí a pesar del frío que sentía. Me di cuenta de que me encontraba sudando Copiosamente con la vista al frente. Manejé sin parar por varias horas hasta que llegué a mi destino. Por temor. No me atrevía a decirle a nadie lo que me había sucedido, porque hasta para mí resultaba demasiado extraño e increíble.

23:53 Después de entregar la carga descansé un poco de regreso. Tuve la oportunidad de tomar otra carretera. Y así evitar pasar de nuevo por esa área. Pero a pesar de que seguía nervioso, quise comprobar que todo lo que me había pasado era algo real. Por eso tomé el mismo camino. Confieso que tuve que controlar mis nervios para hacerlo. Además, rezaba mientras conducía. Fue difícil porque todo el camino iba recordando lo que había visto, además de recordar aquellas figuras y los lamentos que hacían. Pero aún así manejé y manejé. Y, por qué no decirlo como es.

24:37 Por suerte, nunca encontré ese horrible lugar. Eso ha sido lo más extraño que me ha pasado en la vida, aunque no sé a ciencia cierta qué me sucedió. Existe una remota posibilidad de que tal vez fue producto de mi imaginación, ya fuera por el cansancio o el sueño, aunque hasta para mí eso resulta poco probable. O tal vez había alguna sustancia extraña en el café que compré en la gasolinera y eso me hizo alucinar hasta la fecha. No descarto esa posibilidad. Debo admitir que fue algo traumatizante, no lo puedo negar.

25:19 Por un tiempo fui presa del miedo. Lo digo porque dejé de manejar por las noches, sobre todo por carreteras solitarias. Prefería detenerme, aunque no me durmiera, pero durante toda la noche creía ver aquellos bultos que rodeaban mi trailer. Ya cuando comenzaba a amanecer continuaba mi camino. Así se pasaron los meses. Pero como todos sabemos, nada es para siempre. Tiempo después volví a ser el mismo. Eso sí, me volví más precavido. Cabe mencionar que en muchas otras ocasiones he recorrido esa carretera, pero jamás me he encontrado con ese extraño lugar.

26:05 ¿Me sucedieron algunas cosas más, pero tan fuerte así como esta, no? Hoy la puedo contar como anécdota o como una experiencia extraña. Pero la verdad, me quedé corto en la manera de narrarla. Fue algo mucho más aterrador si la contara como realmente sucedió. Entonces, si no me creerían, muchas gracias a la Comunidad por escucharme. Buenas noches, querida Comunidad. Espero que esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes.

26:47 Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme sus comentarios. Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco más. Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo con sus amigos. Esto nos ayuda a llegar a más personas y que la Comunidad siga creciendo. Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una próxima entrega. Esto fue Inframundo, relatos.