Dec. 22, 2025

La Visita de Santa Claus y Más Relatos de Navidad y Santa - Historias de Terror - Inframundo Relatos

La Visita de Santa Claus y Más Relatos de Navidad y Santa - Historias de Terror - Inframundo Relatos
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Inframundo Relatos De Terror
La Visita de Santa Claus y Más Relatos de Navidad y Santa - Historias de Terror - Inframundo Relatos

Espero que le Guste este video, estos 3 relatos de santa claus...

00:00 INTRO – APARICIONES DE SANTA CLAUS

01:20 LA VISITA DE SANTA

17:14 LA MUERTE DE SANTA

31:21 EL DEMONIO DE SANTA


Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...

Muy buenas noches, trasnochadores…Les habla Inframundo. Hoy abrimos un archivo prohibido: tres historias reales de brujas que helaron la sangre de quienes las vivieron. Apariciones, sombras aladas y fuerzas antiguas que siguen rondando en los rincones más oscuros de México. Escucha bajo tu propio riesgo… la noche está atenta.


🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

🎧 Usa audífonos para una experiencia inmersiva.

Si tienes una historia real y deseas que aparezca en un episodio, envíala a: ⁠⁠⁠⁠⁠inframundorelatos@gmail.com⁠⁠⁠⁠⁠

Más contenido en: ⁠⁠⁠⁠⁠www.inframundorelatos.com⁠⁠⁠⁠⁠

🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

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0:00 Buen día, queridos madrugadores o buena noche para todos los trasnochadores, dependiendo la hora y el lugar en donde nos escuches o nos sintoneces, quizás a través de Spotify, YouTube o Facebook, bienvenidos sean en esta noche tan especial donde los saluda su amigo. Pero en esta noche no soy Inframundo. ¿Qué nombre le pondría a este personaje? ¿Infraclos?

0:40 ¿Qué le parece escríbalo en los comentarios? Los relatos que están por escuchar no los enviaron desde hace algún tiempo. Algunos son más recientes, pero son una odisea de esta festividad que llamamos. Navidad, relatos que le contaré en Nochebuena en estas fechas decembrina, relatos de Santa Claus esperando sean de su total agrado y sin más aquí comenzamos.

1:29 La historia que están a punto de escuchar nos la contó nuestra seguidora Catalina Reyes Prado desde Veracruz, México. Ella cuenta que cuando era niña, sus padres solían llevarla a ella y Asus hermanos a la casa de sus abuelos durante las vacaciones de fin de año. Con el fin de pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo junto a esa parte de la familia, Catalina relata que la casa estaba ubicada en una zona tranquila y residencial, donde los vecinos construían enormes y lujosas viviendas con el afán de ser lo más llamativas posibles.

2:20 Esto se debía al buen estado económico que solían tener las familias que vivían ahí en aquellas épocas, y aunque sus abuelos no eran tan adinerados como los demás, si sabían sobresalir del resto, sobre todo al momento de ornamentar las casas con luces y adornos fabricados por ellos mismos. Eso hacía que la Casa de los abuelos se viera distinta y, por consiguiente, todas las miradas se posaban en ella. A raíz de ello, los mismos vecinos les pedían a los abuelos que también se encargarán de ornamentar sus casas, lo cual representaba una oportunidad más de trabajo que no podían darse el lujo de desaprovechar. Ahora bien.

3:17 Esto no solo les permitía conocer a más personas con las que interactuaban, sino que también los llevaban a hacerse conocidos en otras colonias. Fue así que cuando en esa ocasión llegaron a la casa, notaron que los abuelos estaban pasando por una situación bastante preocupante, según Catalina. Quien en ese entonces tenía alrededor de 12 años, al darse cuenta de que sus abuelos se mostraban temerosos, logró escuchar una conversación que estos tuvieron con sus padres. De esa manera se enteró de que su abuelo había tenido una discusión bastante fuerte con un cliente. Un señor que vivía en otra Colonia y que al parecer no cumplió con la parte del trato acordado al momento de ornamentar con las luces del hogarel.es que discutieron de manera acalorada y para evitar que las cosas pasaran a mayores y el abuelo decidió suspender el trabajo y regresar a su casa. Eso fue lo que enfureció aún más al cliente. Catalina no entendió muy bien todo lo que ocurrió, ni tampoco supo el motivo por el cual sus abuelos, a pesar de haber cortado toda relación y

4:50 comunicación con ese hombre, se encontraban tan preocupados y temerosos, y como no podía hacerles preguntas al respecto, ya que eran asuntos de mayores, se quedó con esa intriga. Sin saber a ciencia cierta qué era lo que ocasionaba ese ambiente tan apagado, los días siguientes estuvieron llenos de relajo y alegrías, lo cual ayudó a que todo el entorno volviera a ser alegre como antes, por lo que la situación con la que se encontraron al llegar prácticamente dejó de existir. Sin embargo, cuando faltaba muy poco para las fiestas de Navidad, Catalina comenzó a notar sucesos extraños que iban ocurriendo en la casa de manera gradual.

5:43 Esa tarde, Catalina se encontraba sola en la casa. Sus padres habían salido junto con sus hermanos y abuelos para realizar las compras de las últimas cosas que necesitaban para tener todo listo para la Nochebuena. Ella se quedó justamente porque un repartidor llegaría en esas horas a dejar una compra que habían realizado por medio de internetel.es que Catalina en un principio estaba tranquila mirando a la televisión de la sala y bebiendo un refresco cuando de repente escuchó. Claramente que alguien llamó a la puerta, pero de un modo muy poco convencional, ella nos cuenta que golpearon la puerta con furia, como si quien lo hiciera estuviera molesto. Recuerden que para eso, entonces, lo sucedido con el cliente conflictivo del abuelo ya se había olvidado. Por lo que ella quedó pasmada, sin entender muy bien lo que estaba pasando, pese al temor y luego de que llamaran a la puerta por segunda ocasión, del mismo modo tan horrible y golpeando esa puerta tan ferozmente que realmente asusta a cualquier niño, esta se levantó para ir a ver de quién se trataba, pensando que sería

7:15 quien traería la encomienda. Por supuesto, no fue directamente a la puerta, sino que primero se acercó a la ventana y desde ahí observó la ventana. Estaba al lado de la puerta, por lo tanto, se podía ver perfectamente si había alguien o no. Y ahí viene el punto, pues Catalina dice que no había absolutamente nadie del otro lado de la puerta. Lejos de asustarla esa situación, la tranquilizó. Pensó que tal vez se estaba tratando de algún niño o adolescente gracioso que solo quería molestar, pero estando aún frente a la ventana, los golpes volvieron a sonar en la misma puerta, lo cual era imposible, ya que seguía sin haber absolutamente nadie allí. Fue entonces que comprendió que eso no era algo normal, algo de este mundo.

8:21 Y cuando instantes después los golpes se escucharon de nueva cuenta, pero ahora con mucha más fuerza, comenzó a sentirse totalmente aterrada. Su instinto de supervivencia la llevó a intentar tomar su celular, correr a alguna de las habitaciones y desde ahí llamar Asus padres. Pero cuando estaba en medio de ese proceso, sintió un escalofrío intenso al darse cuenta que ahora ella no era la única que estaba dentro de la casa. Catalina cuenta que había una persona ahí en la misma sala donde ella se encontraba. Se trataba de un hombre vestido de Santa Claus. Con la particularidad de que era de piel morena, tenía los ojos enormes, casi rojos, como los de alguien que sentía una ira profunda.

9:25 Estaba de pie junto al árbol de Navidad, el cual se encontraba en una de las esquinas de la sala y desde ahí la observaba sin emitir movimiento alguno. Su cuerpo era extremadamente delgado y su altura resultaba normal. Incluso podía percibir un olor nauseabundo proveniente del traje mugroso de aquel Santa Claus. Dice Catalina que no supo qué hacer. Se quedó paralizada de miedo. Su mente se puso en blanco y ya no era consciente de que tenía el celular en las manos.

10:06 Para peor de los males, Catalina confiesa que de manera involuntaria comenzó a hacerse encima todo a raíz del tremendo susto que estaba sintiendo, pero fue justamente eso lo que al final provocaría que ella salvara su vida. Y a continuación les diré a qué me refiero. Catalina recuerda que cuando aquel hombre disfrazado de Santa vio que ella se había orinado, comenzó a reír de una manera tenue al principio, pero a carcajadas después se burlaba de una forma tan macabra que eso aumentaba aún más el miedo que estaba sintiendo. Fue justamente eso lo que la hizo reaccionar, pues. Aprovechando la situación, logró retomar sus intenciones de escapar y refugiarse en una habitación, cuenta Catalina, que gritó cuando se dio cuenta de que, mientras ella corría, vio con el rabillo del ojo y alcanzó a notar que ese hombre también reaccionó al instante y se lanzó a perseguirla. Aún así, no pudo alcanzarla y ella logró ingresar a la primera habitación que tenía más de cerca, que era justamente la de sus abuelos.

11:33 Se ocultó debajo de la cama y llorando. Aterrada, trató de marcar el número para llamar Asus padres, pero una vez más las cosas no le resultaron porque, según Catalina, estaba llorando bajo la cama con un miedo. Que creo que a más de uno nos paralizaría. Vio aquello que le causaba un trauma psicológico que hasta el día de hoy le resulta muy difícil de superar. Catalina jura que, a pesar de haber cerrado la puerta tras de sí al ingresar y de que esta aún permanecía cerrada, aquel sujeto se le apareció dentro de la habitación.

12:20 Ahí mismo, muy cerca de ella, podía ver el rostro de ese demonio vestido de Santa Claus a escasos centímetros, como si también estuviera recostado sobre el suelo a modo de burla. Recién entonces pudo observar a la perfección esos lúgubres detalles que anteriormente le había sido imposible percibir. Los ojos del hombre no eran enormes. Sino que estaban sobresalidos como a punto de desprenderse de las cuencas. De igual manera descubrió que el sujeto no tenía la piel morena, sino que presentaba ese color porque su piel estaba en proceso de descomposición, lo cual explicaba su extremada delgadez y.

13:14 El repulsivo olor a putrefacción, a podrido que despedía su presencia, su barba postiza estaba mugrienta, cubierta de manchas verdes, amarillas y otras cosas que sólo Dios sabe que eran. Catalina también dice que en esos momentos pensó que aquel hombre era un demonio, pues su mente infantil no podía comprender ni asumir. Que un cadáver estuviera ahí con ella y actuará como un ser vivo. Dice que ese ser le sonreía de una forma diabólica.

13:56 Tenía los dientes amarillos, retorcidos y podridos y podía percibir el asqueroso aliento que salía de su boca. No pudo ver si tenía lengua, pues. En su lugar, vio solo al con negro cubierto de una especie de saliva rojiza tan nauseabunda como todo su aspecto. Recuerda que al instante se quedó congelada de miedo, muda, mirando fijamente a los ojos de los demás detalles que tenía esa entidad abismal demoníaca. Asimismo, vio que una de sus manos estaba a la vista, tenía los dedos blancos como si solo fuera piel huesuda y uñas de un color morado intenso, las cuales sobresalían del tono de su piel. Acto seguido y cuando su mente turbada se le vino a la mente que ese ser monstruoso vestido de Santa Claus. Se encargaría de comérsela viva.

15:10 Escucho como el auto de sus padres ingresaba a la cochera de la casa. Aquel demonio también lo escuchó y sin quitarle los ojos de encima a Catalina, manteniendo todavía esa maldita sonrisa, fue apartando lentamente su rostro hasta levantarse del suelo. Ponerse de pie y caminar hacia la puerta donde desapareció sin siquiera tocarla. Catalina recuerda que sus padres no le dijeron nada cuando ella les contó lo que acababa de vivir. Se los relató llorando con todo el cuerpo temblando, pero ni aun así lograron convencerse de que aquello hubiera sido real.

15:59 Al día siguiente escuchó Asus padres conversando de nueva cuenta con los abuelos, hablando sobre lo que ella les había contado, y llegaron a pensar que se trataba del cliente molesto que se había disfrazado de Santa Claus para asustarla. Sin embargo, Catalina nos dice que no, que eso no fue así, que ella vio a un demonio real, un cadáver viviente. Esa tarde le causó el miedo más intenso que jamás había vivido. Así fue como pasó esa Navidad recibiendo la visita de quien nunca imaginó. Dice que todavía tiene pesadillas con ese espectro y es por eso que hasta el día de hoy siente un escalofrío repentino con sólo ver a una persona disfrazada de Santa Claus. Catalina también dice que hasta la fecha no sabe qué pasó. Los abuelos comentaron que quizás era una brujería que le hicieron por no haber terminado el trabajo del cliente, algo horrendo que hasta el día de hoy le causa pesadillas. Y esta historia queda sin un final. Sin saber qué pasó, le pregunto a usted, querido espectador. ¿Qué hubiera hecho si estuviera en los zapatos de Catalina? Lo leo en los comentarios.

17:43 Recuerde que si tiene alguna historia que contar, puede hacerla llegar al correo que está apareciendo en pantalla. Sería un honor para mí poder narrarla y sin más continuamos con la siguiente anécdota compartida por Damián García Fernández, quien vive en la Ciudad de México y nos envía el siguiente relato, damián creció en una colonia humilde. Desde niño supo lo que era la pobreza y los estragos que esta podía ocasionar en una familia numerosa, tal como era su caso.

18:23 Eran 11 hermanos en total. Lamentablemente 3 de ellos perdieron la vida, siendo aún niños a causa de diversas enfermedades derivadas de la mala alimentación. Su madre vendía tortas en las calles mientras que su padre se dedicaba al entretenimiento callejero. Este solía vestirse con cualquier disfraz, algo que llamara la atención y salir a las calles en busca de algunas monedas a cambio de Risas para los tiempos de Navidad. El personaje. Elegido era este, el de Santa Claus por obvias razones, algo que alegraba a todos, en especial a los niños, y como damián era su mano derecha, su padre lo llevaba a todos lados donde realizaba sus presentaciones, por decirlo de alguna manera, logrando que aquello formara parte de su rutina del día a día.

19:31 Damián asegura que al principio no le gustaba mucho esa actividad, pues aspiraba a algo más, digamos que a algo un poquito más profesional y que, por consiguiente, le generara mayores ingresos. Ya en la adolescencia logró cursar sus estudios a costa de mucho esfuerzo por parte de su padre, lo que le permitió ir estabilizandose económicamente junto Asus hermanos. Ya que entre todos ayudaban al sostenimiento de la casa, considerando que sus padres ya eran de edad avanzada cuando su padre falleció, fue un golpe muy duro para toda la familia, en especial para damián, quién le tenía una profunda admiración. Fue así que de un día para otro decidió comenzar a usar los disfraces que habían pertenecido a su padre y empezar a hacer exactamente lo mismo que él hacía, por supuesto. Continuó con su trabajo fijo, por lo que la costumbre de disfrazarse y salir a las calles era solo un pasatiempo, algo que sí al principio no le gustaba.

20:49 Con el paso de los años formó parte de él, una forma de honrar la memoria también de su padre. Poco a poco, sus hermanos comenzaron a emigrar a otros países, más específicamente al norte, a los Estados Unidos, sin embargo. También no quiso irse aún cuando tenía más posibilidades que sus propios hermanos, lo que sucedía era que no quería dejar sola a su madrecita. Damián jura que no guardó rencor Asus hermanos por haberlos dejado solos a ambos, aunque consideraba egoísta su actitud, ya que nunca enviaban dinero a su madre, a pesar de que con ese objetivo se habían marchado, dejando toda la responsabilidad sobre sus espaldas.

21:43 Estando ya cansado, con hijos y viviendo todos juntos en la casa de su madre, una tarde recibieron una visita que los dejó completamente pasmados. Uriel, el menor de sus hermanos y el primero en abandonar la casa Paterna, llegó sin avisar, provocando una mezcla de alegría y confusión. Nos cuenta damián que lo primero que hizo cuando su hermano llegó a la casa fue hablar con él en privado, primero para reclamar por haber desaparecido y olvidarse de su madre por completo, y en segundo lugar, porque su regreso no era casual, estaba seguro de que algo había sucedido, que había algo detrás de todo. Y eso fue lo que le exigió que le contara. Fue entonces cuando su hermano uriel le contó una historia que lo dejó completamente enmudecido. Damián nos asegura que sentía.

22:54 Una impotencia impresionante conforme iba escuchando todo lo que uriel le narraba sobre lo que había cometido durante esos años de ausencia y para resumirlo, nos dice que su hermano menor prácticamente se había dedicado a delinquir en ese otro país y que hacía unos días había cometido otro crimen. Siendo ese el verdadero motivo de que se presentara ante él y su madre. Pero lo más impactante era que a pesar de que su hermano se sentía a salvo por estar ya en México, para damián las cosas aún no habían terminado y la razón era simple, pues la persona a la que uriel le había quitado la vida no era cualquier sujeto.

23:47 Sino un miembro de una banda criminal de alto peso en los Estados Unidos, por lo que era evidente que no dejarían pasar lo ocurrido. Aún así, su hermano comenzó a hacer una vida aparentemente normal y como todavía no conseguía un trabajo que le permitiera obtener ingresos, también le propuso comenzar a usar los disfraces que le habían pertenecido a su padre. Al menos así podía ganarse algunas monedas. Uriel aceptó sin decir nada, pues qué mejor para él que salir disfrazado y evitar que alguien pudiera reconocerlo. No obstante, un día, como cualquier otro, sucedió aquello que mantuvo en vela a toda la familia. Ya faltaba poco para la Navidad.

24:41 Así que esa mañana su hermano uriel vistió el disfraz de Santa Claus y salió de la casa. Pero pasaron las horas y ya no regresó. Nos cuenta damián que sintió un miedo profundo por lo que pudiera haberle pasado a su hermano y, manteniendo la situación oculta para su madre, salió de la Casa a buscarlo. Al no encontrarlo, finalmente decidió acudir en busca de ayuda policial. A medida que iban pasando los días, damián cuenta que la desesperación crecía cada vez más en el. Por otro lado, su madre, a pesar de que ya presentaba problemas de memoria, comenzó a notar la ausencia de su hijo Uriel, por lo que de vez en cuando le hacía preguntas al respecto.

25:33 Eso atormentaba aún más a el pobre de damián. Y lo motivaba a esforzarse con mayor intensidad en la búsqueda. Lamentablemente, en los días siguientes tampoco obtuvieron un resultado positivo, algo que para damián iba destruyendo poco a poco su paz mental. Por otro lado, sentía un leve alivio al imaginar que tal vez su hermano se había marchado nuevamente, quizás regresando a los Estados Unidos. Ya fuera porque no conseguía el trabajo que deseaba o simplemente porque había decidido desaparecer como ya lo había hecho años atrás, hasta que finalmente llegó el día previo a la Navidad y durante toda la jornada se respiró un ambiente de silencio abrumador, una tristeza que invadía a la familia en sí esa misma noche. Estando damián ya acostado junto a su esposa, descansando, escuchó que alguien ingresaba a la casa. Rápidamente se levantó, buscó algo con que protegerse del supuesto invasor y salió decidido hacia la pequeña sala que tenía la vivienda, donde se llevó una gran sorpresa. Se trataba de su hermano uriel.

27:01 Por fin su hermano había regresado. Este estaba sentado sobre un viejo sillón que solía usar su padre. Aún vestía el traje de Santa Claus, solo que ahora se encontraba sucio y arruinado, como si durante los días en que estuvo ausente se lo hubiera pasado de fiesta y de excesos. Fue precisamente que damián percibió desde la distancia lo que le hizo pensar eso. Fue precisamente el olor a alcohol que damián percibió desde la distancia lo que le hizo pensar. Eso dice que experimentó una mezcla de emociones.

27:44 Por un lado, la alegría de saber que su hermano estaba ahí con vida, pero por el otro lado, una profunda conmoción al verlo con el disfraz puesto y sentado en el sillón. El mismo donde solía acomodarse su padre cuando regresaba a casa tras largas horas en la calle ganándose algunas monedas. Damián se enfureció cuando su hermano comenzó a ignorarlo. En esa posición tan relajada, aún parecía ebrio y tan solo se limitaba a mirarlo. No había expresión alguna en su rostro, solo sus ojos fijos en los de damián.

28:28 No respondía Asus preguntas, ni se movía como si ni siquiera quisiera expresarse mediante su lengua coroporal. Debido a que damián levantó un poco la voz, su esposa también se levantó y fue a la sala para ver qué sucedía. Poco después hicieron lo mismo sus hijos, pero no solo ellos notaron la presencia de uriel, sino también la madre. Quien desde su habitación postrada en una cama de la que no podía levantarse, ya desde hacía semanas, pronunció el nombre de su hijo perdido con las pocas fuerzas que aún le quedaban. Los presentes fueron testigos de como uriel se levantó del sillón y sin mediar palabra alguna, se dirigió a la habitación de su madre para responder a su llamado. Nadie dijo nada más.

29:27 También prefirió dejar todo así y regresar a la cama, pensando que uriel se quedaría dormido en la casa y que al día siguiente podrían hablar con más calma. Acertó al pensar que su hermano seguiría ahí hasta el día siguiente, pero jamás imaginaron la forma en que lo encontrarían. Uriel se hallaba arrodillado frente a la cama con la cabeza recostado sobre el vientre de su madre, mientras ella mantenía sus manos sobre su cabello, como si se le estuviera acariciando la cabeza, tal como lo hacía cuando eran niños. Ambos estaban sin vida.

30:15 Su madre falleció durante esa madrugada. Al igual que a uriel, presentaba un orificio de bala en la nuca, algo que ni damián ni los demás había notado durante la noche. No obstante, lo más impactante de todo es que damián cuenta que el cuerpo de su hermano uriel se encontraba en un avanzado estado de descomposición, como si llevara varios días sin vida. En efecto, la autopsia reveló que había muerto el mismo día en el que desapareció. Está demás decir que le arrebataron la vida, seguramente las mismas personas enviadas por el Grupo Criminal con el que se había involucrado, ya que también operaban en México. ¿Hasta este punto, qué opina al respecto de estas historias ocurridas en Navidad?

31:18 Lo leo en la caja de comentarios el siguiente relato es Compartido por Ernesto González Martínez. Originario del Estado de Chiapas, pero actualmente vive en los Estados Unidos desde hace ya más de una década, actualmente Ernesto tiene 42 años de edad y hoy quiere compartirnos una experiencia que vivió cuando apenas tenía poco tiempo viviendo en los Estados Unidos, que tenía poco de haber llegado a ese país junto a su hermano.

32:06 Ocurrió precisamente en la noche de Navidad. Ernesto nos cuenta que en aquella época vivía en una ciudad bastante conocida desde el punto de vista turístico. A raíz de ello y debido a que el control policial era bastante estricto por tratarse de una zona concurrida. A raíz de ello, y debido a que el control policial era bastante estricto por tratarse de una zona concurrida, debían cuidarse en todos los aspectos, no solo por ser extranjeros recién llegados que aún. No conocían bien el movimiento de la ciudad, sino también porque debían estar atentos a la policía de migraciones, pues obviamente no tenían papeles y eran indocumentados, tal como era el caso de ellos, pues tenía que que estar con cuidado y ambos trabajaban en un restaurante mexicano, tenían una buena relación con los jefes, que eran un matrimonio de la misma nacionalidad.

33:18 La pareja solía brindar resguardo y cierta protección a todos sus empleados, en especial a aquellos que todavía no contaban con sus papeles en regla. Sin embargo, eso solo ocurría mientras se encontraban dentro del restaurante, es decir, que durante el horario de trabajo, ya que una vez que salían del establecimiento debían vérselas por sí mismos. Aún así, particularmente, el dueño solía advertirles a los muchachos que tuvieran mucho cuidado al circular por la avenida que se encontraba justo al frente del local, pues por las noches se decía que ahí ocurrían cosas anormales. Está demás decir que Ernesto y su hermano, cuyo nombre es David, no le daban demasiada importancia a esas historias. Para hechos por el simple hecho de ser mexicanos y provenir de un país donde existe una de las festividades más populares relacionadas con los muertos, ese tipo de relatos pasaban a ser sólo entretenimiento.

34:31 Lo irónico es que no solo su jefe les hablaba sobre esos supuestos eventos, sino que. También los habían escuchado de boca de otras personas e incluso de algunos clientes ocasionales que se sumaban a las conversaciones mientras ellos realizaban su trabajoel.es, que se hablaba de la aparición de una mujer en esa venida, la cual, por cierto, era bastante extensa y. Si Ernesto y su hermano David solían utilizar esa misma venida, pues lo hacían para regresar a su casa, siendo un paso obligatorio para ambos.

35:15 Hasta ese momento nunca les había ocurrido algo extraño, si bien en algunas ocasiones llegaron a ver sombras moviéndose entre los sectores oscuros de las estructuras que había a ambos lados del pavimento. Después de eso no volvieron a experimentar nada fuera de lo común. Es más, Ernesto cuenta que durante los primeros días iban caminando hasta el restaurante y regresaban de la misma manera. Trabajaban en horarios rotativos, sabiendo que en ocasiones les tocaba pasar por esa avenida en plena noche, tanto por las zonas oscuras como por las bastante iluminadas. Nunca les ocurrió nada ni tampoco se asustaron demasiado, pues a fin de cuentas, al tratarse de una avenida, el tráfico era constante y muchos autos no dejaban de circular por ahí durante toda la jornada.

36:15 Ernesto cuenta que esa mañana de Nochebuena su hermano se levantó sintiéndose muy mal. Tomó un poco de té, luego se automedicó y bebió una pastilla, pero ni aún así logro recuperarse. Cuando Ernesto llamó al trabajo para avisar que su hermano no podría asistir esa noche al restaurante, el jefe se puso furioso, pero no tuvo otra opción que aceptar que solo Ernesto se presentaría. Durante el trayecto iba pensando que seguramente buscaría un reemplazo para ocupar el puesto de David, pero cuando llegó se dio cuenta que no era así. Por consiguiente, los únicos cuatro empleados que tenían ese día debieron encargarse de todo el trabajo, lo cual significaba que trabajarían más de la cuenta, incluyendo varias horas extra.

37:15 En fin. Ya casi era la media noche cuando por fin les permitieron marcharse Asus casas. En esto se apresuró para llegar a su hogar y ver a su hermano pensando que este ya tendría lista la mesa navideña, puesto que eso era lo que habían acordado. Sin embargo, cuando iba transitando ya. En una motocicleta por esa avenida, la cual había adquirido recientemente, fue cuando tuvo la experiencia que le cambiaría la vida para siempre. Ernesto nos cuenta que, como era de esperarse, la avenida no sólo estaba siendo transitada por automóviles, sino también por personas que caminaban por los costados, al igual que él. Pero dada la hora, ya no eran tantas. En su mayoría se trataban de personas de la calle o borrachos que deambulaban por ahí sin rumbo fijo. Entre ellos había algunos que llamaban la atención debido a su aspecto.

38:22 Un claro ejemplo era el personaje que vio vestido de Santa Claus, quien sentado sobre una banqueta, lo observaba mientras se acercaba. Ernesto asegura que en ese entonces tenía una complexión robusta y fuerte y aunque hasta ese momento nunca se había tenido que defender de delincuentes, siempre estaba predispuesto a hacerlo si era necesario. Eso fue lo que le pasó por la mente cuando vio de manera en que ese sujeto vestido de Santa Claus lo observaba como si fuera un ladrón. Estudiando a su víctima antes de robarlo a la distancia, por un momento pensó en tomar otro rumbo, pero decidió no acobardarse y continuar. Por otro lado, y debido a que desde esa distancia podía notar que aquel extraño no parecía tener un cuerpo fuerte, se confío diciéndose a sí mismo que podría vencerlo con facilidad si ese fuera el caso.

39:28 Ahora bien, a medida que se iba acercando cada vez más, comenzó a notar que el sujeto adoptaba actitudes extrañas. Luego volvía la mirada hacia Ernesto y se sentaba otra vez. Esto fue en cuestión de segundos y prácticamente parecía asegurarse de que no hubiera más personas en las cercanías. Claras intenciones de esperar a quedarse solo con elel.es que Ernesto ya estaba prácticamente preparado para lo que vendría, por lo que antes de subir a su moto, mientras salía de su trabajo, sacó una navaja que llevaba en su mochila y continuó directo hacia su destino. Estando ya a unos pocos metros de distancia, vio que ese santa bajó la cabeza y así se quedó hasta que él pasó a su lado. Por obvias razones no pudo ver su rostro, dándole a entender que esa era su intención al agachar la cabeza. Aún así, Ernesto lo miro sin disimulo e incluso pensó en detenerse y hablarle para sorpresa de males al pasar por un lado de santa.

40:46 La motocicleta dejó de funcionar, finalmente decidió no hacer nada de lo que tenía pensado, pero luego de caminar un poco junto con su motocicleta a un lado, metros más adelante se dio la media vuelta para ver qué es lo que estaba haciendo. Es extraño, llevándose así la primera gran sorpresa. Aquel hombre vestido de Santa ya no estaba y por más que lo buscó con la mirada, no lo encontró por ningún lado. Era como si se le hubiera tragado la Tierra. Mientras continuaba caminando, persistía en intentar descubrir que había pasado. Hacía apenas unos minutos se detuvo de nueva cuenta. Intentó encender la motocicleta, pero nada. Otra vez volvió a mirar hacia atrás, pero el Santa seguía sin aparecer y cuando ya faltaban pocos metros, tomó un desvío para alejarse de esa avenida.

41:45 Coincidiendo con un sector poco iluminado, logró ver así la de una persona de pie apoyada sobre un árbol, sintió un escalofrío al notarlo, aunque fuera levemente, que aquella figura vestía ropas de color rojo y blanco, exactamente como el disfraz de Santa Claus. Por Primera Vez comenzó a sentir un verdadero temor. De por sí haber visto a Santa Claus desaparecer de la nada y que ahora reapareciera varias cuadras más adelante, ya le parecía algo sacado de una película de terror. Con cada paso que daba se sentía más confundido. Algo dentro de él le advertía que no continuará, pero al mismo tiempo no podía ni siquiera dejar de avanzar. Cuando faltaban pocos metros para llegar hasta donde estaba ese árbol, volvió a suceder lo mismo que antes, esa persona vestida de Santa Claus bajo la cabeza y al pasar de nuevo a su lado, no tuvo dudas de que se trataba del mismo tipo, tenía el mismo cuerpo físico e incluso el traje era idéntico. No había manera de negarlo.

43:03 El miedo ahora era mayor y comenzaba a dominarlo por completo. Mientras trataba de encontrar una explicación lógica. Aceleró el paso pesadamente, pues también su moto era muy pesada y aún sumido en ese estado de incertidumbre. Escuchó como si alguien lo estuviera siguiendo por detrás, con pasos firmes, apenas giró la cabeza. Y eso bastó para saber qué se trataba de ese Santa Claus, sólo que ahora venía corriendo detrás de él, mostrando su rostro, cuyas facciones no lograba distinguir con claridad, ya que parecía deforme.

43:49 La incertidumbre de no saber de qué se trataba terminó cuando en una de las veces que se dio la media vuelta para mirarlo. Ya no lo encontró detrás, pero al volver la vista al frente se topó con esa cosa. A unos pocos metros de distancia esperándolo a que llegara Ernesto nos describe que ese sujeto era prácticamente un monstruo. Su rostro era demacrado y pálido. Podía divisar las venas sobresaliendo de su cara y de su frente. La barba blanca era postesa y le colgaba casi hasta la altura del ombligo.

44:32 Era flaco y alto y a pesar del traje ancho que llevaba puesto, podía darse cuenta de que todo su cuerpo presentaba malformaciones. Ernesto agrega que ese Santa Claus no tenía nada en sus manos, haciendo referencia a que no llevaba el típico bolso rojo, como otros que también había visto disfrazados, si noto que usaba guantes negros cuya imagen le quedó grabada, ya que al haberlo paralizado el miedo, ese ser quiso ir más allá y provocarle el terror más grande y puro que jamás imaginó padecer.

45:14 Aquella cosa movió sus manos y las llevó hasta su barba. Lentamente comenzó a bajarla como si quisiera quitársela, pero en realidad sus intenciones eran otras, pues solo la descendió hasta dejar a la vista de Ernesto lo que debería haber sido una mandíbula. Esta no estaba, es decir, no tenía quijada. En su lugar podía haber carne expuesta cubierta por sangre, mientras una larga lengua se movía como si tuviera vida propia.

45:55 Ernesto Aventó la motocicleta horrorizado y corrió, incluso cruzó la avenida sin pensar que podía ser atropellado. Cuando llegó al lado opuesto, volteó a mirar a ese demonio, pero este ya no estaba. Nadie lo asistió, tuvo que llegar como pudo hasta su casa, donde encontró a su hermano a un enfermo, pero aún así este salió a buscar ayuda para calmar el ataque de pánico que Ernesto había sufrido y por increíble que pareciera, la motocicleta aún estaba tirada en el piso.

46:38 Ernesto cuenta que los rumores sobre. Las apariciones en aquella avenida continúan hasta el día de hoy, pero jamás volvieron a saber de un caso como el que él vivió en aquella tétrica noche. ¿Buena espectador le pregunto qué opina de esta historia, de esta anécdota o, como lo quiera llamar de este cuento navideño, estas historias de Santa Claus? ¿Las cuales nos dejan pensando con esa pregunta que ya es muy común en el canal, usted qué haría si se enfrentara a un Santa Claus del terror? Lo leemos en los comentarios.

47:30 Antes de despedirme, quiero desearles felices fiestas decembrinas. Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo esperando que estas historias hayan sido de su agrado y nos vemos en 2026 con nuevas historias, nuevas anécdotas espeluznantes, ya sean narradas o aquí a Cámara frente a ustedes. Muchas gracias por todo su apoyo y le agradezco el si puede compartir el video con los amantes del terror. Me despido no sin antes desearles dulces pesadillas. Buenas noches y hasta la próxima.