Oct. 21, 2024

LA PLANCHADA - HISTORIAS DE TERROR

LA PLANCHADA - HISTORIAS DE TERROR
LA PLANCHADA - HISTORIAS DE TERROR
Inframundo Relatos De Terror
LA PLANCHADA - HISTORIAS DE TERROR

👉🏻 SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
🎞️ MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
◼️ TIKTOK: https://www.tiktok.com/@inframundorelatos...

👉🏻 SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
🎞️ MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
◼️ TIKTOK: https://www.tiktok.com/@inframundorelatos
👥 COMPARTE mi contenido, así me ayudas a llegar a más personas.

Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-de-terror--5605088/support.

0:00 Buenos días, tardes o noches esperando, se encuentren nórridamente bien del otro lado de la pantalla. En esta ocasión te contaré un par de anécdotas basadas en hechos reales que tienen que ver con apariciones de enfermeras, a lo que comúnmente conocen como la planchada. Por favor, Ponte cómodo y apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos. La planchada basado en la experiencia real de Gilberto Santacruz.

0:43 ¿Quisiera que contara mi historia, ojalá la encuentren interesante porque lo que me sucedió era una mezcla de miedo y alivio que me resultó tan difícil de creer que si no fuera por qué? Los mismos médicos del hospital me dijeron que había tenido una recuperación milagrosa. No lo creería. Todo. Comenzó una noche, hace unos 20 años. En ese momento tenía 15 e iba de pasajero en el auto del papá de unos amigos. Regresábamos de una fiesta y aunque no deberíamos. Habíamos tomado un tanto así que nos encontrábamos eufóricos mientras conducían por una avenida que debería estar vacía a las 3:00 de la mañana.

1:43 La cosa es que otro borracho pensó lo mismo y aunque estábamos detenidos en un alto y respetando todas las reglas de seguridad, nos embistieron por la parte trasera. Yo llevaba el cinturón puesto, así que pese a que mis heridas eran considerables, no perdí la vida contrario al conductor y el pasajero del frente, que eran mis compás. Los responsables del accidente también fallecieron, así que no tengo manera de explicar lo que sucedió en ese momento.

2:23 Simplemente sé que luego mi cuerpo dolía de tal manera que perdí el conocimiento varias veces antes de que llegarán los paramédicos y finalmente me ingresaron a emergencias. Una vez admitido en el hospital, mi cuerpo estaba lleno de dolor y mi mente se nublaba por la confusión y el miedo. Al parecer me había roto varias costillas y otros huesos, pero creo que lo que me dolía más era el pecho, ya que a cada respiración sentía una agonía horrible que no podían disminuir los sedantes que me daban y tampoco me podían mantener las 24 horas lleno de anestésicos. Me comentaron los doctores que tendría que aguantar un poco para que pudiera sanar mejor.

3:24 Así que comer, respirar, hablar. Cualquier cosa me causaba tanto malestar que a veces me dolía del cansancio, que me provocaba por la gravedad de mis heridas y que obviamente no me podía mover. Pasaba mis días en una habitación fría y estéril. Con las luces parpadeantes y los sonidos constantes de las máquinas que me rodeaban, una velada mientras llovía mucho afuera, estaba en la cama, retorciéndome por el dolor y pesadillas que aún tenía del accidente, desperté abruptamente al sentir una presencia cerca de mí. No había escuchado los pasos usuales de las enfermeras ni su saludo cuando me tomaban los signos vitales, además de que a esta mujer realmente no la reconocía, mis ojos se enfocaban en la enfermera que iba vestida con un uniforme blanco de esos que usan en las películas antiguas con unas ojeras enormes.

4:41 Que eran lo que la hermana va con sus compañeras y sus ojos irradiaban una extraña tranquilidad. Mi corazón comenzó a latir de forma dolorosa. Algo animal en mí. Quería irse inmediatamente a alejarse de esa presencia desconocida que se paraba contra las luces del hospital. Ella se adelantó sin decir una sola palabra y extendió una mano fría en mi dirección. Pese al escalofrío que me dio cuando me tocó, me transmitió una sensación de alivio tal en todo el cuerpo, que me relaje inmediatamente. Su toque era tan reconfortante como el abrazo de mi madre. Cuando vio que me calme me colocó la otra mano en la frente, como si me estuviera tomando la temperatura, y luego me dijo que pronto me iba a aliviar. Enseguida me sentí revitalizado y lo siguiente no sé si me dormí o si realmente lo viví.

5:59 Porque se me hace irreal que de un momento a otro pudiera ponerme de pie sin el menor asomo de molestia, pero la mujer me guió suavemente fuera de mi habitación, flotando a mi lado mientras me llevaba por los pasillos del hospital. Las luces parpadeantes se desvanecieron y los sonidos de las máquinas. Se esfumaron de forma placentera, pese a que llevaba solamente la bata de enfermo. Parecía que no me daba el menor frío ni molestia. Estábamos en un espacio muy alejado de la realidad, donde pese a la oscuridad, podía verlo todo.

6:49 De pronto me había acostado en la cama del hospital. Con todos los instrumentos conectados que indicaban que poco a poco mi cuerpo se estaba rindiendo, una de las enfermeras del turno, a la que si había visto en varias ocasiones anteriores, gritó a las otras algo que no entendía del todo porque su voz parecía estar sofocada por algo como si estuviera demasiado lejos de mí. Entonces me di cuenta de que estaba por morir. El miedo me invadió, pero la enfermera fantasma me miró con calma y me transmitía una sensación de paz. Susurró palabras reconfortantes que no podía entender completamente, pero que resonaban en lo más profundo de mi ser.

7:43 Era algo como que todo iba a estar bien después de eso. Sentí que mi cuerpo me jalaba y de pronto abrí los ojos. Cuando los médicos y enfermeras de turno estaban alrededor de mí tratando de revivirme, me habían dado 2 descargas en el pecho para reactivar mi corazón. La máquina dejó de emitir sonidos alarmantes mientras mi Estado se estabilizaba. Una vez que pude enfocar la vista, la busqué por todos lados, pero ella no se encontraba entre el equipo, así que, desorientado, pregunté por ella.

8:26 El resto de las personas se quedó en un silencio sepulcral y noté que a rosita, una de las enfermeras de turno, la piel se le ponía pálida. Me dijeron que luego hablarían conmigo de eso y que necesitaba descansar. Sabía lo más profundo de mi ser, que había experimentado algo sobrenatural, algo que trascendía la comprensión humana, pero tenía que comprobarlo de alguna manera ya cuando casi iba de alta antes de irme del hospital. Quise despedirme de todo el equipo que me había cuidado por espacio de casi un mes. Entre ellas estaba rosita, la más joven y con la que me llevé mejor, quizá por la cercanía de edad. Le pregunté de nuevo quién era esa enfermera, porque quería darle las gracias por hacerme sentir mejor a lo que. Ella finalmente respondió que ninguna persona viva en el hospital podría haberse presentado de esa manera, ya que los uniformes tenían décadas de haber cambiado. Luego se acercó a mi oído y me confesó que ahí si aparecía una enfermera en casos terminales y que algunas veces los pacientes se salvaban misteriosamente.

9:57 Mientras que otros morían pacíficamente. Al parecer me había tocado. Una de las buenas añadió que nadie sabía a ciencia cierta quién era, pero muchos decían que se trataba de la planchada. La enfermera, basado en la experiencia real de Alfredo Dávalos. Buenas noches a todos. Quisiera compartir mi historia. Muchas veces escucho este canal mientras hago mis labores como enfermero de la guardia nocturna y me hace ilusión que lo puedan relatar. Me llamo Alfredo y hace unos 6 años trabajaba como pasante en uno de los hospitales del centro del país. Que prefiero no mencionar para no recibir ningún tipo de queja o represalia durante mis días.

11:04 En ese lugar era común escuchar que las enfermeras y otros compañeros dijeran que se aparecían montones de cosas como bultos en la oscuridad o que había gente que se te aparecía en los pasillos. Y demás cuestiones que creo que es común que se comenten en todos lados, pero al espectro que ni querían mencionar por nombre era a la planchada que simplemente le denominaban la tía o la enfermera como para no querer involucrar al decir esas palabras.

11:47 Según contaban, ellas era un fantasma que se aparecía a los pacientes que estaban al borde de la muerte, así que cuando alguien la veía junto a la cama de uno o salir del cuarto o cualquier cosa similar, le avisaban a los médicos del turno que estuvieran al pendiente del caso. Al principio pensé que era solo una leyenda urbana hecha para mantenernos miedo a los pasantes. Descarté esas historias como meros cuentos de terror para asustar a los más crédulos, pero a medida que pasaba el tiempo comencé a notar patrones extraños y coincidencias inquietantes. Una noche.

12:40 Mientras atendía a un paciente en estado crítico, vi algo que me dejó sin aliento. En el rincón de la habitación pude distinguir la figura etérea de una mujer vestida con un uniforme de enfermera antiguo. Tenía el rostro pálido, como lo deja la falta de circulación sanguínea. El cabello de un tono rubio y los ojos de un tono Claro que no alcanzaba a distinguir del todo. Me hacían sentir helado, algo en mí tenía mucho miedo. Estaba observando la escena paralizado, sin tener la menor idea de cómo proceder o qué cosa hacer para que mis piernas y cuerpo respondieran, aunque fuera un poco. Mientras ella se acercaba, noté que el paciente parecía estar en un estado de calma inusual, su respiración se volvió más suave y su expresión cambió de angustia. A serenidad, la enfermera fantasma permaneció a su lado, extendió su mano hacia él como si lo estuviera guiando hacia él más allá.

14:00 Enseguida la persona pasó a un estado de total tranquilidad luego de tener un espasmo ligero de dolor que lo hacía parecer que estaba viviendo algo horrible, pero solamente por menos de 1 segundo. Después de ese breve espacio sobrenatural, la mujer camino fuera de la habitación e inmediatamente se activaron todas las alarmas de los aparatos. Estaba Claro que el paciente se encontraba teniendo signos vitales alarmantemente bajos. Al parecer, estaba acabando con su vida en esos momentos, pese a que en una situación de ese tipo debería haber tenido una profunda molestia. Era todo lo contrario.

14:50 Tenía el semblante cálido de las personas que están viendo algo muy placentero. Pese a todo nuestros intentos por resucitarlo, el carro de choque no pudo hacer mucho por el individuo. Simplemente se nos fue de las manos y luego de las maniobras necesarias fue pronunciado como fallecido. Se tomó la hora y las medidas para que todo quedara por escrito y al poco tiempo se le notificó a los familiares de lo que había pasado. Para que todos los detalles fueran procesados conforme a Derecho y a la sensibilidad de esas personas.

15:34 Después de esa experiencia me sentí especialmente drenado de forma que tenía que salir por unos minutos. Le dije a las compañeras que iba por un refresco, mientras que la jefa por lo regular no se movía de su estación. Me comentó que me acompañaría por esa ocasión. Caminamos en dirección del autoservicio más cercano y en esos minutos de silencio ella me dijo que no me preocupara, que lo que había visto era a la planchada, pero que ella no era agresiva con los miembros del Estado, así que no había que temer, de hecho, para otra vez que la viera.

16:19 Me pidió que le notificara a las compañeras de más edad para que fueran tomando las precauciones necesarias. Intrigado y lleno de miedo, decidí investigar más a fondo. Hablé con otros miembros del personal y descubrí que varios pacientes habían descrito encuentros similares con el espectro de la enfermera antes de fallecer, incluso los miembros del personal. Ya tenían esa regla perfectamente impuesta, de forma que era un secreto a voces lo que estaba pasando. Por supuesto, a los familiares no se les decía palabra alguna porque nadie lo creería.

17:04 De hecho, yo mismo los había juzgado de locos. Antes de tener la experiencia en directo, algunos afirmaban que la habían visto acariciando suavemente sus frentes. Susurrando palabras reconfortantes mientras cruzaban el umbral de entre la vida y la muerte. Otros que antes de un evento trágico mayor, como que vinieran varias víctimas en choque a la sala de emergencias, la mujer se aparecía en esa zona, se paraba en la puerta, como viendo a la distancia. Y entonces era que todos se alistaban como podían, porque sabían que algo grande se iba a presentar. En otras ocasiones, muy de cuando en cuando la planchada ayudaba a los pacientes a mejorar. Por ejemplo, tenían la historia de una muchacha que llegó con amenaza de aborto.

18:03 Apenas tenía un par de meses de gestación, así que las posibilidades de que eso pasará eran muy altas. La chica se encontraba en la Sala de emergencias hasta que por la noche la enfermera se le presentó cuando nadie estaba en la sala y como era la única paciente, solamente ella fue testigo de lo que pasó. Le contó a las enfermeras que mientras dormía llegó a ponerle un medicamento en el suero, le tocó la frente como si le midiera la temperatura y luego se fue con pasos silenciosos. Antes de que las otras regresaran, al día siguiente, la dieron de alta porque presentó una recuperación milagrosa, pese a lo mal que había ingresado y que ninguno de los ginecólogos le habían pronosticado nada positivo. Aunque estos relatos eran perturbadores, también había un patrón de reconfortante en ellos. Aquellos que habían sido visitados por el espectro de la enfermera parecían encontrar una paz en sus últimos momentos, como si su presencia fuera un consuelo en medio de la oscuridad.

19:24 Sin embargo, la presencia del espectro también me llenó de inquietud, ya que la leyenda que la envolvía era una de mucho dolor. Se suponía que se trataba de una compañera que hacía muchos años se había enamorado de un médico y al verse engañada, puesto que el hombre tenía una prometida con la que se iba a casar, se vengó con los pacientes y ahora, como castigo eterno, debía cuidar de ellos hasta el último momento de sus vidas. Quería saber si realmente había pasado eso. O si era como otras personas decían que se trataba de alguien tan comprometido con su labor que había trascendido a la muerte con tal de traer consuelo a los pacientes. Estas preguntas me atormentaron durante mucho tiempo y nunca encontré respuesta definitiva.

20:24 Pero una cosa es segura. La figura de la enfermera fantasma sigue pareciéndose a aquellos que están al borde de la muerte. Brindando consuelo o temor en sus últimos momentos como enfermero he visto que hay cosas más allá de nuestra comprensión, fuerzas invisibles que operan en el mundo de los moribundos. Y aunque el espectro de la enfermera pueda ser aterrador, también es un recordatorio de que incluso en nuestros momentos más oscuros puede haber una presencia que nos guíe hacia el otro lado. He pensado en numerosas ocasiones que quizás la muerte no es algo tan aborrecible, pero eso lo averiguaré hasta que me toque el turno en la vida. Espero que para ese entonces haya una presencia confortante como la que conocí o que, como dicen otros parientes, me visiten mis familiares.

21:27 O esa misteriosa niña vestida de blanco que muchos mencionan poco tiempo antes de morir. Muchas gracias por escucharme. Buenas noches, amigos. Espero que el video haya sido de tu agrado. Si fue así, no olvides dejarme un like y un bonito comentario. ¿Me ayudarías a seguir creciendo? Y que el algoritmo de YouTube nos siga recomendando sin más. Por el momento me despido, no sin antes desearles dulces pesadillas. Nos vemos en otra emisión más de inframundos relatos.