LA PASAJERA - 4 Aterradoras Historias de Choferes de AUTOBUS
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0:00 Recuerda que puedes encontrar nuestro contenido en Spotify, Amazon Music y Apple Podcast como Inframundo, relatos donde hallarás espeluznantes y aterradoras historias. Te dejaré los enlaces en la descripción y comentario. La pasajera confesión por el chofer Gerardo Ortiz. Muy buenas noches, Inframundo, quiero contarles de una aparición que vi en una ocasión, cuando todavía trabajaba como chofer de autobuses, estaba a punto de terminar mi turno.
0:54 Ya iban para las 12:00 de la noche cuando me dirigía. Ya sin el letrero para subir pasaje al paradero de autobuses adecuado, de manera que en pocos minutos me encontraría descansando junto a mi esposa. En casa llevaba la unidad con prisa. Para terminar, estaba esperando impaciente frente a un auto. Cuando me di cuenta de que había un movimiento medio extraño a mi espalda. Apenas lo caché con el retrovisor. Me di la vuelta. Para asegurarme de que no hubiese nada peligroso escondido en ese punto, solamente me recibió el cambio de luces provocado por los autos que estaban alrededor de mí. Con calma, miré de vuelta al frente, cambió el semáforo, arranqué y seguí en el tráfico esperando que por milagro cambiara para terminar con mi sufrimiento por ese día. En otro de los momentos en que me detuve, noté que a mi espalda de nuevo se movía una sombra contra la luz de los autos. Esta vez no quise jugarle al vivo, de forma que paré por completo mi unidad al lado del arroyo vehicular para ir por la parte trasera y buscar qué demonios se estaba moviendo. Ahí llevaba una llave de cruz.
2:27 En las manos como arma. Uno nunca sabe qué podría salir mal, así que me moví despacio para evitar que me saltara encima algún ladrón. Llegué hasta los asientos traseros que estaban tan vacíos como los había dejado con anterioridad. Me sentí frustrado. Estaba seguro de que alguna cosa me estaba jugando una mala pasada. Porque no estaba loco ni viendo cosas y lo que sea que estaba produciendo una sombra, tenía que estar ahí. Como tenía el riesgo de que una patrulla me reclamara que me moviera.
3:10 Me moví tan rápido como pude al frente. Me senté en el volante y ahí fue cuando la VI sentada como si nada entre los 3 asientos traseros. Sonriendo de forma tonta en el espejo retrovisor. Inmediatamente me di la vuelta para decirle que ya iba sin servicio y debía bajar, pero mis ojos no detectaron presencia alguna. Vi de nuevo al retrovisor y ahí estaba la mujer. Ahora una fila de asientos más cerca. Eso me heló la sangre de nueva cuenta. Me di la vuelta para cacharla en su avance, pero nada tuve que mirar el retrovisor y ahí va otra vez la dama, ahora cada vez más tenebrosa, con una sonrisa que se antojaba espantosa, riendo con dientes afilados.
4:18 Decidí dejar el vehículo en el paradero y preocuparme de lo que pasaba mañana. El reto estaba en no ver el retrovisor para evitar que el ser se acercará entre los asientos. Me armé de todo el valor que tuve. Comencé la tortuosa marcha al resguardo de las unidades porque no quería llevar a ese ente a mi casa. Pondría cualquier excusa para que me dejaran colocar la unidad ahí no me importaba que se lo robaran en la noche, respiré y me concentré. Iba contra todos mis instintos de conductor, no estar volteando una y otra vez a los diferentes puntos del autobús para asegurarme de que todo estaba bien, pero tenía solamente otras 3 oportunidades. Antes de que el ser del reflejo estuviera sobre mí, el tráfico hacía que el recorrido fuera tortuoso, pero finalmente alcancé mi objetivo.
5:27 Estaba a punto de respirar tranquilo para bajarme cuando accidentalmente vi de nueva cuenta el espejo. Ahí estaba mi pasajera, a tan solo 2 filas del asiento de distancia, riendo. De un rostro enloquecido que tenía sendos tentáculos llenos de picos afilados como navajas roteándola, como si se tratara de un aura no natural que solamente estaba esperando cualquier descuido de mi parte para salir volando en mi dirección. Bajé del vehículo y le dije a los compañeros que necesitaba dejarlo ahí. Pero como les comenté que me haría responsable si lo robaban, me dieron permiso.
6:17 Aún con escalofríos en mi cuerpo. Me fui a casa para cenar con la familia. Afortunadamente no se me apareció de nuevo aquel ser. Al día siguiente, al iniciar mi turno, me di cuenta que al interior de mi unidad había muerto un hombre anciano. Parecía ser una persona sin hogar. Su rostro estaba retorcido, en una mueca de horror poco natural. Llamé a la policía, se hicieron los trámites, liberaron mi unidad cuando encontraron que no había nada raro en la muerte del anciano.
6:58 Al parecer, había muerto de un infarto. Después de eso no volví a ver al ser, pero siempre se me ha quedado la idea. Que las últimas 2 oportunidades que quedaban antes de que saliera el lente del espejo se las gastó con el pobre anciano, la central de autobuses. Confesión por Lorena Gómez, relatos de choferes de autobús.
7:41 Muy buenas noches a todos. Quiero contarles algo que pasa muy seguido en la estación de autobuses donde trabajo, me dedico a vender boletos y organizar las salidas, por lo que tengo contacto con los conductores de forma constante y ellos nos dicen de las cosas escalofriantes que les pasan tanto en carretera como en el sitio donde laboramos. Prefiero no decirles exactamente el sitio porque aún trabajamos acá y pues no creo que a ninguna empresa le guste que sus empleados estén contando que se aparecen cosas por aquí.
8:26 Son varios los agentes que nos mencionan que cuando les tocan corridas nocturnas, es decir, que los camiones acudan a la central a altas horas de la noche casi siempre. Mientras se estacionan los autobuses o van saliendo de la central, pueden ver pequeños bultos parecidos a siluetas de niños corriendo entre la oscuridad de los caminos que salen de la central. La mayoría no te va a decir esto de primera instancia. Creo que todos pensamos que nos pueden tomar de locos. Por contar este tipo de situaciones, incluso si pasan realmente en nuestra vida cotidiana, pero en nuestro negocio te mandarían directo a revisión psicológica, de forma que parece ser un fenómeno medio ignorado, pero que por fuerza se hace presente.
9:32 Uno de los compañeros me platicó esta historia en específico. Insiste que le sucedió una tarde a decir de debió ser cercana a Navidad porque había mucha afluencia de personas en la central. Todos con grandes maletas listas para emprender el viaje, charlando de un lado a otro de los andenes, buscando el mejor sitio para esperar a que su salida fuera anunciada. En ese ambiente era difícil saber. ¿De quién era cada uno de los niños que jugaban en las estaciones? Por lo regular se buscaba que los pasajeros tuvieran noción de que debían cuidar Asus hijos, pero no siempre era una prioridad de los padres y menos de los empleados, que todos los pequeños estuvieran juntos. Él me contó que vio a un grupo de 3 pequeños. Que le llamaron la atención, especialmente en general, todos los niños sienten curiosidad por los conductores. Era como uno de los empleos con los que muchos pequeños, sin saber realmente que involucra, soñaban ellos. Lo que quieren es manejar vehículos como los adultos, mientras más grandes mejor.
10:59 Así que el conductor siempre causa curiosidad. Dice él que los infantes le veían fijamente, pero no con el sentido de pequeña admiración que los otros menores le demostraban, sino sin siquiera parpadear, como si estuvieran esperando que él realizara algún movimiento para reaccionar para lograr llegar a donde él no podría. Su corazón empezó a latir de forma extraña. Era como si tuviera miedo, algo que en su mente le estaba advirtiendo que las cosas no marchaban bien.
11:41 Lo podía sentir en las partes más animales de su cerebro que gruñían en tonos ancestrales. Ante la amenaza velada bajo la apariencia de normalidad, mejor se fue a deshacerse de la sensación. Tiró la taza de café que tenía en las manos y se metió al autobús. Aún faltaban algunos minutos para que partiera, pero cualquier cosa era mejor que esa sensación de opresión que le daban los nenes. Viéndole de una forma poco natural, quiso revisar su teléfono para entretenerse con videos. Pero de nueva cuenta esa sensación aún se abunda. Le invadió la boca del estómago.
12:32 Las arterias del corazón se llenaron de latidos. Inconformes con su tranquilidad. Sintió un escalofrío en la nuca. Se dio la vuelta para revisar los asientos, que sabía que tenían que estar vacíos, pero en los posteriores noto como los niños que le habían visto fijamente en la zona de abordaje estaban ahí. Sentados con sus suéteres raídos por el tiempo, los zapatos casi inexistentes, sus semblantes, que de alguna manera parecían tener todos los años de la existencia, sumidos en sendas ojeras que daban una apariencia muerta Asus ojos, trató de ignorarlos, pero era inútil esos globos fijos en su nuca. No le dejaban 1 segundo en paz y en pocos minutos se comenzarían a subir los pasajeros, así que se armó de valor, se paró del asiento del conductor, caló aire para no desmayarse por la forma en que sus pulmones se esmeraban en sacar el aire lo más rápido posible y caminó de frente a esos seres que no podían ser humanos.
13:56 Al principio les dijo que se identificaran por sus nombres. Preguntó dónde estaban sus padres, a lo que los pequeños solamente contestaron con Risas que le sonaron lejanas a las que haría un niño. Siguió paso a paso hasta que recordó que para los entes necios lo mejor es mostrar una medalla de San Benito. Que justo su esposa le había regalado en forma de llavero que siempre llevaba pegado al bolsillo del pantalón, lo sacó con un gesto que las presencias reconocieron como agresivo porque inmediatamente pasaron de tener caras medianamente infantiles, aparecer demonios salidos de ilustraciones del más hábil dibujante renacentista.
14:52 Sus pieles se arrugaron como derretidas por un calor que no podemos imaginar. Sus cuerpos pasaron de ser infantiles, nefastas parodias de lo que podría ser una persona. Las ropas explotaron en llamas, exponiendo al aire miembros que no eran infantiles, ni siquiera humanos. Tenían números extras de piernas. De pies de ombligos todo combinado de tal forma que ni Dios mismo podría haber creado a tan retorcidas y peludas criaturas, gritaron de dolor, mientras mi amigo comenzaba a orar cosas simples como aves marías y padres nuestros, que era lo único que se acordaba metiendo de cuando en cuando las palabras váyanse de aquí. Por el poder de Cristo deben irse. Después de unos minutos, los entes esfumaron de poco en volutas de aromas azufrados que llenaron todo el autobús. Cuando todo terminó, el conductor estaba sudando, no podía creer lo que acababa de ocurrir, pero al menos ahora había podido manejar tranquilo.
16:19 Prendió el aire acondicionado para dispersar el aroma que afortunadamente se fue en el viento y dejó detrás el olor genérico del aromatizante a pinos. Él dice que después de eso siguió viendo a la tercia infantil de la central de cuando en cuando, pero en estas nuevas ocasiones, en lugar de verle con una especie de curiosidad enfermiza. Huían ante el menor atisbo de su presencia, perdiéndose entre la multitud perente de los centros de transporte, estaciones, confesión por el Conductor Mauricio Méndez, relatos de autobuses.
17:22 Muy buenas noches a toda la audiencia esperando se encuentren bien. Mi nombre es Mauricio, ahora ya no trabajo como conductor, así que les puedo dar detalles. Dicen que en las diferentes estaciones de autobuses de la Ciudad de México pasan cosas extrañas y les puedo confirmar esto al 100% en Taxqueña, que de por sí está medio feo. Durante las madrugadas, en el espacio que queda entre el paradero de microbuses y la estación como tal, si pones suficiente atención, puedes ver cómo pasan una serie de apariciones. Son casi transparentes, pero creo que son las personas que han fallecido a lo largo de los años por las distintas consecuencias de la inseguridad o accidentes. Caminan con lentitud, mirando siempre al cielo en búsqueda de algún consuelo que no encuentran por ningún sitio. En cambio, por la estación del Norte, la de la raza, puedes ver en los baños, en los de los empleados, a un ente que parece un bulto negro que se mueve entre las sombras del baño sin ninguna explicación.
18:49 Simplemente está ahí, viendo desde la oscuridad la oportunidad de lanzarse sobre TI para lograr alguna intención desconocida. No he conocido a nadie que lo haya alcanzado ni queremos saber qué pasa. Ahí tengo una anécdota particular. Estaba esperando que se subiera el pasaje cuando una señorita de la línea se subió para comprobar que todo estuviera listo. Lo normal. Intercambiamos un par de palabras, pero al despedirse noté que en la espalda tenía una mancha enorme de sangre que le recorría toda la espalda.
19:30 Cuando se lo mencioné, no me da pena decir que con bastante miedo en la voz, ella contestó que eso era culpa de su novio. Al bajar las escaleras del camión la perdí de vista por completo. Después de mi viaje pregunté por ella, pero solamente uno de los conductores, el de más experiencia, me comentó que la mujer había muerto años antes debido a que su novio, celoso de ella, había acudido a la central al momento de su turno y la mató de varios tiros en la espalda.
20:10 Por lo que su espíritu nunca deja las premisas de la instalación. Aunque habían bendecido la zona y realizado numerosos rituales, supongo que donde se derrama sangre tiende a quedarse el espíritu. Gracias por escucharme. Si me leen, prometo escribir luego para mandarles más detalles de lo que pasa en el mundo de los conductores. Muy buenas noches a todos.
20:52 Las pelotas del autobús, confesión por el chofer Gil cabrera, muy buenas noches, mi nombre es Gil. Llevo trabajando como conductor de autobuses unos 5 años. En mi profesión es común escuchar las historias de horror que se cuentan sobre los paraderos y las carreteras, pero nunca pensé que la mía me pasaría justamente en mi unidad de trabajo mientras me encontraba llevando la limpieza, recuerdo que era un día que no tenía nada de especial.
21:38 Simplemente mi unidad había quedado sucia después de un viaje porque un menor vomitó en los asientos traseros. Como el olor del camión era insoportable, había que ir a que la lavaran. Afortunadamente la empresa se encarga de ese tipo de gastos, pero como estaban cortos de personal, ese día me pidieron lavar el autobús. Dijeron que retrasarían mi siguiente recorrido. De forma que tenía al menos 2 o 3 horas libres, cosa que uno agradece mucho. Después de un día ocupado de viaje me haría bien un par de horas de sueño.
22:21 Al dejar el bus a la limpieza me entregaron otro al comentarles que necesitaba dormir un poco en la zona de reparaciones. Me dijeron que podía quedarme 1 hora. Era un día lento y no necesitaban uno de los carriles ubicados al fondo del sitio. Me acomodé en uno de los asientos que al ser un autobús de lujo tenía algunos que casi se volvían una cama. Me eche encima una manta que siempre guardaba en mi neceser de viaje y en pocos minutos ya estaba dormido en la oscuridad de ese punto.
23:04 En el más profundo de los sueños me despertó un sonido extraño. Eran golpes repentinos de forma constante. Abrí los ojos, pero me encontré solamente con la oscuridad del autobús, interrumpida por algunos rayos de luz que se colaban entre las ventanas por debajo de las cortinas extendidas. El ruido continuaba. Busqué por todos lados a simple vista el motivo de esa sensación, pero el autobús estaba completamente apagado, así que no había manera en que se produjera por la máquina.
23:49 A continuación encendí la lámpara de mi teléfono celular. Con ella podía haber bastante lejos. Todo el autobús, conforme caminaba podía notar lo que sonaba. Eran unas pequeñas pelotas de goma que botaban de un lado a otro de los asientos traseros. Eran de esos juguetitos que venden en las máquinas expendedoras por una vaina. Caminé hacia ella sin miedo. Fue más la curiosidad de saber de dónde habían salido. Creí que se le habría olvidado a algún niño una buena cantidad de ellas. Y de pronto se habían movido de lugar por alguna vibración del autobús.
24:39 Al tomar una note que estaban calientitas. Votaban tanto que incluso habían adquirido una sensación de temperatura por el choque constante de las pelotas contra todas las partes del bus. Busqué recogerlas todas, pero me di cuenta que a menos que estuviera en mis manos. Tenían vida propia, votaban de un lado a otro. Si las colocaba en mi bolsillo, pude contenerlas a todas en mis manos. Estaba por darme la vuelta para sacarlas de la unidad. Cuando escuché la oscuridad, tuve que guardar mi teléfono para hacerle espacio a los juguetes de mis manos. Que una voz infantil como de una niña pequeña. Me preguntaba a dónde iba a llevar sus juguetes. Me sorprendió tanto que me di la vuelta para ver dónde se encontraba la pequeña, pero solamente vi 2 ojos muy grandes, cuyas pupilas redondas brillaban en la poca luz que pasaba por las ventanas.
25:53 No pude más y solté todas las pelotas que tenía en las manos, las cuales se fueron botando. En dirección a la niña, para luego desaparecer de mi vista, pero no el sonido, que era como el de muchas manos que lanzaban las pelotas en distintas direcciones. Salí gritando del autobús el encuentro de mis compañeros de mantenimiento cuando ellos me tomaron para que dejara de andar y no me hiciera daño. Mencionaron que si ya había visto a la niña cuando asentí todo tembloroso, me contaron que tenían la esperanza de que no me hubiera tocado, pero entendían si decidí a pedirles otra oportunidad, cosa que hice después de ese encuentro.
26:50 Descontinuaron el autobús que me iban a dar los de la empresa. Dijeron que la unidad tenía un fallo irreparable. Y las venderían por partes. No sé cómo funcionan los espíritus, así que espero que ahora no nos toque vivir. Multiplicidad de presencias gracias a que las piezas Irán a partes a quién sabe cuántos destinos distintos. Esta ha sido muy extraña y paranormal. Historia. Espero les haya gustado. Saludos a todos mis compañeros conductores de autobús, al igual que a los traileros infra escuchas.
27:36 ¿Qué opinan al respecto de estas aterradoras historias ocurridas a conductores de autobús? Te leo en los comentarios me despido no sin antes desearles dulces pesadillas. No olviden compartir el video con alguna amiga o algún amigo, muy buenas noches.
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