LA OUIJA EN EL CEMENTARIO
🔥MÁS CONTENIDO EN YOUTUBE: https://goo.gl/MjkWjb 💀VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/ CANAL SECUNDARIO: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
🔥MÁS CONTENIDO EN YOUTUBE: https://goo.gl/MjkWjb
💀VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
CANAL SECUNDARIO: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/inframundo-relatos-de-terror--5605088/support.
0:10 Mi Grupo de amigos y yo siempre nos hemos caracterizado por las grandes locuras que hacíamos sin miedo a las consecuencias. En 2015 vivimos una experiencia que nos obligó a cambiar ese pensamiento. Fue tan fuerte el impacto de lo que sucedió que algunos no quisimos relacionarnos con nosotros nunca más en nuestra vida. Yo fui una de esas que después de lo ocurrido no quise saber nada de mis amigos y con el tiempo me conseguí unos nuevos. Soy Alejandra tapias y esta es mi historia.
0:52 Recuerdo que para ese entonces lo último alocado que habíamos hecho era intentar jugar El juego del ascensor, ese donde debes estar en un edificio de mínimo 10 pisos. Subirte al elevador en el primero y entonces seguir una secuencia de número de pisos a los que quieres ir. Según investigamos, llegaba un momento en el que al llegar al quinto se subió una mujer a la que no se debía mirar a los ojos por nada del mundo. Tuvimos que jugar piedra, papel o tijeras para escoger quiénes iban a ser los 2 que lo harían. Carla y Valentina fueron las que perdieron, así que se subieron y siguieron paso a paso al pie de la letra.
1:42 No tengo idea de qué fue lo que sucedió ahí adentro, pero cuando el ascensor llegó a primer piso, ahí dentro no estaban ninguna de las 2:00. Ellas bajaron corriendo por las escaleras desde el quinto piso. Valentina. Salió del edificio sin decirnos una sola palabra y apenas puso un pie fuera de este. Comenzó a vomitar y posteriormente a Convulsionar. Tuvimos que llevarla al hospital de urgencias después de que se mejoró. Nunca nos dijo lo que en realidad había pasado y Carla tampoco se negaron hasta que al final nosotros desistimos de la idea de saber. Brandon y yo nos vimos obligados a quedarnos con la intriga de lo que sucedió, pero ellas aseguraban y afirmaban que nunca en sus vidas volverían a jugar ese juego. De hecho, tuvieron que pasar varios meses para que se subieran nuevamente a un ascensor. Pensamos que con eso dejarían de hacer cosas alocadas con nosotros, pero no fue así ese día. Valentina llegó con la propuesta de jugar la ouija en el cementerio del que todos hablaban. Se estaba corriendo la voz de que en ese lugar ocurrían cosas paranormales muy seguido y que
3:13 los veladores renunciaban a más tardar un mes de trabajar ahí pensamos que algo debía estar detrás de todo eso, pero sentía que jugar la ouija ahí era ir demasiado lejos. De por sí. El hacer eso en una casa ya era extremo de tan sólo imaginar que lo haríamos en un lugar tan peligroso y tenebroso como ese me ponía los pelos de punta. Era la primera vez que no estaba segura de decir que sí, pero al final me convencieron. El encargado de conseguir el tablero fue brandon, quien se lo pidió a un familiar que lo tenía guardado. Ni siquiera preguntamos el porqué. Valentina estaba muy segura de querer jugar en aquel lugar, pero Carla estaba como yo me sentía mejor de saber que al menos no era la única a la que todo eso le parecía una idea demasiado alocada.
4:15 Pero de todos modos, no protesté. No quería quedar como una cobarde y mucho menos delante de ellos. Yo era la que proponía las cosas más divertidas y locas, como El juego del ascensor, por ejemplo. Un día antes de jugar dejamos claro que nunca hablaríamos de eso y que si éramos descubiertos, lo mejor era correr de regreso al auto de Carla e irnos de ahí lo más pronto posible sin darle alguna explicación a alguien. Evitábamos que la gente hablara de nosotros, no queríamos estar en el ojo de nadie, así nos gustaba.
5:01 Finalmente llegó la noche en la que llevaríamos a cabo El juego más conocido en el ámbito de lo paranormal y en un cementerio. Traté de llevar las cosas con calma, tanto así que le dije a brandon que comprara algo de comida porque estaba segura de que allá me iba a dar hambre. Y estábamos un poco lejos. Todo lo tomaron con gracia y esa era la intención. Al final mi amigo me complació y llevó todo lo que le dije. Llegamos al lugar. Pensamos que la inmensa reja en la entrada iba a estar con candado, pero la abrimos sin ningún problema. Estábamos muy pendientes de que nadie nos viera y estacionamos el auto en una zona muy oscura para que casi no se notara. Nos metimos y entonces comenzamos a buscar el lugar donde pondríamos el tablero para comenzar a jugar. Valentina no dejaba de decir que debíamos hacerlo sobre una tumba y no era mala idea, pero el tema. Era el poco espacio que tendríamos para sentarnos alrededor.
6:17 Al final escogimos un pedazo de césped muy bien cuidado. Lo curioso de ese espacio era que estaba rodeado de tumbas ubicado en todo el centro del cementerio. Según brandon, era el lugar perfecto y nadie dijo nada. Nos sentamos, comí un poco del pollo frito con papas que trajo y después. Nos pusimos a jugar sin darle tantas vueltas al asunto. Pusimos el tablero en el piso y formamos un círculo alrededor de él. Para comenzar, pusimos las manos y todo el asunto. El triángulo de madera comenzó a moverse al momento en que preguntamos si había algún ente del otro mundo ahí con nosotros preguntamos si tenía intenciones de hablarnos y señaló que sí.
7:10 Fue cuando saqué mi celular para anotar en notas las letras que señalaría para decirnos cualquier cosa. El primero en preguntar fue brandon le preguntó cuál era su nombre. Letra por letra. El ente nos dijo a través del tablero que no tenía intenciones de revelarlo. Al principio creí que alguna de las chicas eran las que movía el triángulo de madera, pero no. Eso era real. ¿En serio? Estábamos jugando a la ouija de manera exitosa. Valentina pregunto si tenía intenciones de hacernos daño y letra por letra. El ente nos dijo que eso todavía no lo sabía. Ellos se echaron a reír y bromearon con eso, pero yo en realidad me sentí en peligro si a ese ente le daba la gana de hacernos algo.
8:07 ¿Cómo íbamos a defendernos? Al parecer fui la única que pensó en eso, pero de todos modos no dije nada. Recuerdo que en ese momento Carla preguntó si ella iba a tener un auto nuevo ese año y entonces el tablero le dijo que debía preocuparse por encontrar el que ya tenía. Fue cuando la sonrisa se borró de sus rostros y comenzamos a mirarnos las caras. 1:1 fuimos retirando nuestras manos del triángulo de madera y entonces decidimos correr hacia el auto de nuestra amiga. La sorpresa fue cuando llegamos y nos dimos cuenta de que el vehículo ya no se encontraba.
8:52 No teníamos palabras para expresar el como nos sentíamos, pero Carla sí entro en pánico. ¿Comenzó a preguntarnos dónde estaba su auto? Corría de un lado para el otro con las manos en la cabeza desesperada porque no sabía cómo era posible eso que acababa de suceder. Para ser honesta por dentro, yo me sentía igual. Era increíble de creer que un ente del otro mundo pudo habérselo llevado de alguna manera. Decidí convencerme de que alguien tuvo que habérselo robado, así que le dije a mi amiga que.
9:33 Lo mejor era llamar a la policía y decirles lo que pasó. Fue entonces cuando brandon habló y dijo que eso era un grave error porque no teníamos ninguna excusa para explicar el por qué el auto estaba estacionado. Ahí nos desesperamos ante la discusión sobre lo que debíamos hacer en ese momento y fue cuando Valentín habló. Dijo que lo mejor era volver al cementerio y seguir jugando, ya que ese ente no nos había garantizado que podíamos irnos. Al principio eso sonó como la peor idea del mundo, pero la pensamos muy bien y de repente no sonaba tan loca como pensábamos. Valentina siguió diciendo que si fue capaz de desaparecer un auto, lo que nos podría hacer a nosotros sería sumamente peor. Me sorprendió como ella fue capaz de convencernos y decidimos dejar en pausa el tema del auto de Carla y primero garantizar que nada nos pasaría a la hora de irnos de ese cementerio.
10:45 Sea como sea, al regresar el tablero seguía justo donde lo dejamos. A pesar de que no era pesado y la brisa soplaba un poco fuerte, no se movió para nada. Se notaba que el ente que se comunicaba con nosotros lo mantenía ahí quieto y firme. Nos sentamos en círculo nuevamente y entonces nadie se atrevía a ser el primero en poner la mano en el triángulo de madera. Al final lo hice yo y eso los motivó a imitarme. Yo misma pregunté dónde estaba el auto y el ente señaló las letras que nos dieron a entender.
11:27 Que el vehículo nunca iba a volver a aparecer. Eso hizo llorar a Carla, pero nadie se paró las manos. Después, brandon preguntó si estábamos a salvo y no, el triángulo no se movió. Segundos después escuchamos pasos detrás de nosotros. Nos levantamos de golpe y nos pusimos de espaldas a una tumba muy grande. Observamos a un señor viejo con sombrero. Y una pala en los hombros sostenía una linterna con la que nos alumbró. Nos preguntó que hacíamos ahí y toda la cosa era. El velador del cementerio apenas vio el tablero de la Ouija. Se sorprendió y nos dijo que nos estábamos metiendo con cosas que no comprendíamos.
12:20 No dijimos nada y él no tenía intenciones de echarnos de ahí. De hecho, nos dijo que después de terminar de hacer lo que sea que estábamos haciendo, nos fuéramos sin hacer ningún daño a las tumbas o el resto del lugar. Se fue y su figura se perdió en la oscuridad de la noche. El susto pasó y regresamos al tablero. Carla comenzó a insistir en que el velador debía saber lo que había pasado con el auto. Brandon la hizo entrar en razón rápidamente y entonces se cayó.
13:01 Seguimos preguntando al lente, pero ya no nos respondía, insistimos, una y otra vez, pero era en vano. Fue entonces cuando Valentina pregunto si ya podíamos dejar de jugar para estar libres y el triángulo señaló que sí. Apartamos las manos inmediatamente y brandon agarró el tablero y lo boto muy lejos de ahí. Ni siquiera tenía intenciones de regresárselo a su primo. Fue entonces cuando acatamos lo que Carla decía sobre consultar con el velador lo del auto y entonces lo seguimos por donde vino. Encontramos una habitación pequeña con luces encendidas. Llegamos hasta allá, pero lo que vimos nos dejo petrificados. Mi corazón comenzó a acelerarse sin frenar. Y mi respiración se cortó.
13:57 Aquel señor estaba tirado en el piso sobre un charco de líquido rojo en su abdomen. Tenía las heridas que le quitaron la vida todavía conservaba los ojos abiertos, con lágrimas en ellos. Apenas nos miramos los unos con los otros corrimos, salimos del cementerio y recorrimos la carretera. No nos importaba nada. Casi 2 horas después un auto llegó y nos dio un aventón hasta que la casa de Carla por la mañana regrese a la mía y no hablamos entre nosotros por días.
14:37 ¿Eso qué sucedió? Salió en las noticias. Al parecer atraparon a los supuestos responsables de la muerte del velador y el auto de Carla fue encontrado debajo de un puente a los protagonistas del robo. Nunca se les atrapó, pero al menos ella recuperó su vehículo. Fue entonces cuando quedamos con la duda de si todo eso lo hicieron personas o había sido el ente. Sea como sea, no nos volvimos a relacionar. Yo decidí que era mejor dejar esa vida al lado de ellos y continuar con espacios nuevos, libres de todo lo paranormal que pudiera existir.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed