La Niñera Malvada Y Más Historias de Terror de Niñeras
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0:00 Ser cuidado por una persona ajena a la familia es una necesidad para muchos niños en la actualidad. Sin embargo, tanto ellas como las encargadas de su seguridad, mientras sus padres no están cerca, corren peligros insospechados situaciones sobrenaturales que no tienen explicación. Te invito a ponerte cómodo y a olvidarte del día a día y el estrés que nos aqueja a todos. Ponte cómodo y apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos niñera malvada basado en la experiencia real de pilar monteros. Hace unos años mi prima y yo vivimos una experiencia terrorífica que nunca olvidaremos. Mi tía había contratado a una niñera para que nos cuidara mientras ella estaba fuera de la ciudad. Mis padres ya no vivían y ella se hacía cargo de todo lo relacionado a mi crianza.
1:17 Al principio todo parecía normal. Pero pronto nos dimos cuenta de que algo no estaba bien con esa mujer. La niñera tenía una mirada fría y penetrante y sus modales eran extremadamente serenos. A medida que pasaba el tiempo, notamos que se comportaba de manera cada vez más extraña y perturbadora. A Menudo la encontrábamos hablando sola en voz baja. Una noche, cuando mi prima y yo estábamos solas con la niñera, las cosas tomaron un giro siniestro.
2:00 Nos pidió que la siguiéramos a la sala de estar y nos sentimos obligadas a obedecerla. Después de todo, era la adulta de la casa. Allí, en medio de la penumbra, no se reveló que en realidad no era una simple niñera, sino. Una bruja malévola. Nos reímos nerviosamente pensando que estaba bromeando, pero la expresión en su rostro dejó Claro que no era así. Entonces comenzó a recitar hechizos oscuros y sentimos como una opresión se apoderaba del ambiente. Nuestros corazones comenzaron a latir desbocados y un escalofrío recorrió nuestra espina dorsal.
2:51 Temerosa y pálida, miré a mi prima para buscar qué hacer. Ella tenía una expresión decidida en su rostro. Sin pensarlo 2 veces se enfrentó a la niñera gritando que dejara de asustarnos y que se fuera de nuestra casa. Sus palabras sonaron fuertes y llenas de determinación, pese a que apenas tenía 14 años. Para nuestra sorpresa, la niñera retrocedió ante la valentía de mi prima. Supongo que incluyó que la chica era muy alta para su edad y le sacaba 10 cm a la niñera. Más o menos la supuesta bruja parecía afectada por las palabras de mi prima y susurros.
3:40 Desesperados, escaparon de sus labios. Luego en un giro aún más aterrador. Comenzó a transformarse ante nuestros ojos. Su apariencia se volvió grotesca y sus ojos brillaron con una luz maligna. Mi prima no retrocedió. Confiando en su valentía, continuó enfrentando a la niñera. La comenzó a empujar fuera de la casa. Mentándole la madre con todas las palabras que su vocabulario adolescente le permitía. Y yo me le uní repitiéndolas. Creo que ni sabía que groserías estaba diciendo, pero las repetía con convicción.
4:27 La niñera parecía perder fuerzas y finalmente, con un grito ensordecedor desapareció en la oscuridad de la noche. Quedamos atónitas y asustadas, pero mi prima se mantuvo fuerte. Luego nos abrazamos. Sintiendo un alivio inmenso al haber superado esa experiencia aterradora, nos dimos cuenta de que el valor y el apoyo mutuo había sido nuestra salvación. Desde esa noche nunca más volvimos a ver a la niñera. Esa, mi prima y yo compartimos un lazo más fuerte que nunca y siempre estaremos agradecidas por el coraje que ella mostró en aquella noche. Mi tía no nos creyó la historia, pero al menos nos dijo que ya teníamos edad para cuidarnos solas y no quiso contratar a nadie más para la labor de ser nuestra niñera. Algo estaba en el piso de arriba, basado en la experiencia de Julia Adame.
5:40 Esa noche me encontraba cuidando a los niños en una casa que parecía sacada de una película de terror. Desde que llegué noté que había algo extraño en el ambiente, una sensación de pesadez que se aferraba a cada rincón. Los niños, un par de hermanos pequeños, ambos niños, parecían igualmente inquietos. Como si supieran que algo no estaba bien. Necesitaba el dinero para pagar mi renta, así que no podía ponerme especial.
6:20 Los padres solamente se irían por una noche a un viaje rápido. Ellos no me conocían, pero tenían muchas referencias de personas en común que ellos se ubicaban, así que les dio confianza que cuidara Asus pequeños. El día transcurrió tranquilo y para mi paz mental los pequeños se estaban portando muy bien. Cuando llegó la hora de acostarse, los niños se negaron rotundamente a subir al piso de arriba, donde se encontraban sus habitaciones. Decían que escuchaban ruidos extraños, golpes y susurros que los asustaban. Intenté tranquilizarlos diciéndoles que seguramente eran sólo crujidos normales de una casa antigua, pero en mi interior también sentí el miedo acechando, pese a la insistencia que les hice.
7:21 ¿Cómo se resistían de manera tan activa y desafiante? Contrastando con su conducta de la tarde, pensé en que podríamos mejor jugar a que teníamos una pijamada. Así que decidimos quedarnos en la sala, todos juntos. En un improvisado campamento, los niños abrazaban sus peluches con fuerza y yo trataba de mantener una sonrisa valiente para darles seguridad. Aunque en realidad mi corazón latía. Acelerado por la incertidumbre, en medio de la noche los ruidos se intensificaron.
8:03 Escuchamos pasos arrastrándose por el piso de arriba, como si alguien estuviera caminando con pesadez. Un escalofrío recorrió mi espalda y los niños se aferraron a mí temblando de miedo. Me di cuenta de que no podíamos ignorar más la situación. Algo extraño estaba sucediendo en esa casa. Ellos se quedaron dormidos pronto. Como a las 9:00 de la noche, pero pronto comencé a escuchar sonidos callados en ese piso. Sabía que no podía ignorarlos. Temía que alguien se hubiera metido a la casa. Reuní el valor necesario para investigar. Tomé una linterna y subí las escaleras con cautela mientras los niños se quedaban abajo.
9:00 Temblando y rezando en silencio, ya que se despertaron en cuanto sintieron que yo no estaba a su lado, pero ya era tarde para disuadirme. Me encontraba a mitad de las escaleras. Cada paso que daba parecía amplificar los ruidos como si la casa estuviera viva y tratara de comunicarse con nosotros al llegar al piso de arriba. Me encontré con una escena espeluznante. Las puertas de la habitación se abrían y cerraban solas. Las cortinas se movían sin viento aparente y el ambiente estaba cargado de una energía inquietante.
9:48 No pude. Encontraron una explicación lógica para lo que estaba presenciando. Decidí regresar a la sala. Pero antes de bajar vi una figura pálida y fantasmal en el rincón de una de las habitaciones. Mi corazón se detuvo por un momento y con el aliento entrecortado, descendí rápidamente a las escaleras. Al reunirnos en la sala les expliqué a los pequeños que era solamente el viento y que no iba a dejar de sonar porque. Una ventana estaba averiada, sin querer, asustarlos. Aún más juntos decidimos quedarnos en la sala hasta que llegarán sus padres.
10:37 Les sonreí lo mejor que pude y ellos fingieron que dormían acurrucados a mi lado entre sus mantas y tomando sus peluches como si se les fuera la vida. En eso esperamos con ansia la llegada del amanecer. Mientras los ruidos persistían de manera intermitente al amanecer, los padres regresaron y notaron la tensión en el ambiente. Les contamos lo sucedido y, aunque se mostraron escépticos, me pagaron lo acordado y una jugosa propina adicional. Desde ese día nunca volví a cuidar a los niños de esa casa.
11:21 Nunca supe qué más pasó con esos pequeños. O si los padres pudieron terminar con el fenómeno sobrecogedor que los aterraba el muñeco basado en la experiencia de Alexis amago la tarde ya había caído y me encontraba en la casa de una familia a la que solía cuidar muchos años atrás. Para ese punto yo ya era una mujer de casi 40 años, pero me había gustado hacer de niñera porque era una profesión a la que le tenía mucho cariño. El matrimonio ya era una pareja de ancianos y vivían solos, así que me extrañó un poco su petición, pero no le vi problema en ayudarles, pese a que quizá se estaban quedando con uno de sus nietos o algo similar.
12:22 Pero al llegar a su casa esa noche me habían asignado una tarea un tanto inusual, cuidar a un muñeco. Los padres me explicaron que era un regalo especial de su hija, un muñeco muy realista que estaba diseñado para parecerse a un bebé recién nacido. Al principio pensé que sería un trabajo sencillo. Y que me mantendría entretenida mientras las horas pasaban. Pero no entendía bien por qué una pareja de ancianos querrían eso. Solamente me comentaron que la inteligencia artificial de ese juguete se nutría con los cuidados que le estaban dando, pero que tenían que salir de viaje y no sabían si ese aparato de tecnología tan nueva. Fuera a ser maltratado en el avión les dije que no habría problema.
13:24 Después de todo. Eran solamente un par de días. Me instalé en la casa y la mayor parte del día fue tranquila. Solamente tenía que atender al juguete. Cuando lloraba o me solicitaba comida moviendo las manos, me sorprendió el parecido que tenía un cerreal. Y que no se viera por ningún lado, que tenía baterías o cualquier cosa similar. Pero a medida que avanzaba la noche, la atmósfera en la Casa comenzó a volverse extraña y escalofriante. Decidí ir a la sala a ver la televisión para distraerme. Sin embargo, mientras me sumergía en la pantalla, empecé a escuchar.
14:15 Sonidos provenientes de las escaleras arriba eran ruidos suaves pero inconfundibles, como el arrullo de un bebé o el crujido de madera al caminar. Al principio pensé que era sólo mi imaginación. Jugándome una mala pasada, pero los sonidos se volvieron más persistentes y reales. Sentí un escalofrío correr mi espalda mientras el miedo comenzaba a apoderarse de mí. Como era posible que esos ruidos vinieran del muñeco, intenté convencerme de que debía ser mi mente, pero no podía ignorar la sensación de que algo no estaba bien. Reuní el valor suficiente para subir las escaleras y verificar que todo estuviera en orden al llegar al piso de arriba. Los sonidos parecían aumentar en intensidad. Sentí mi corazón latiendo con fuerza en mi pecho mientras me acercaba a la habitación donde estaba ese aparato. Al abrir la puerta.
15:27 Mi alivio fue inmenso al encontrar al muñeco exactamente como lo había dejado inmóvil. Y en su cama respiré hondo tratando de calmar mis nervios. Sin embargo, los sonidos seguían escuchándose como si estuvieran más cerca, como si el muñeco hubiera cobrado vida y se estuviera moviendo por si solo, cosa que se supone que no podía hacer. Mis manos temblaban mientras agarraban muñeco y lo llevaba a la sala. Lo mire, picamente.
16:08 Tratando de convencerme de que era sólo un juguete inanimado. Pero los ruidos continuaban y mi mente no dejaba de imaginarlo. Peor decidí llamar a los señores y contarles lo que estaba sucediendo. Al principio parecían escépticos y me pidieron que me tranquilizara. Sin embargo, accedieron a regresar antes de lo planeado para asegurarse de que todo estaba bien. Mientras esperaba, me quedé sentada en la sala con el muñeco a mi lado. Los ruidos seguían escuchándose, pero esta vez estaba decidida a no dejar que el miedo me dominara. Intenté convencerme de que había una explicación lógica para todo.
16:57 Quizás era la casa la que crujía o el viento que hacía sonar las ventanas. Y bueno, se suponía que esa cosa estaba programada. Para emitir esos sonidos, o al menos eso creía, me ganó la curiosidad y le quité las ropas al muñeco para buscar de cerca el mecanismo que hacía que se comportara de esa manera, pero me sorprendió no encontrar pista alguna de nada mientras lo hacía la cabeza de lente giro en mi dirección, mostrando dientes que no tenía antes. Lo arrojé lejos de mí y me fui corriendo a la cocina, donde esperé de forma cónica hasta que los dueños se regresaran.
17:45 Durante todo ese tiempo se escuchaba el ruido de pasos pequeños andando por toda la casa, subiendo y bajando las escaleras. Los dueños llegaron y revisaron cuidadosamente la casa. No encontraron nada fuera de lo normal. Y me aseguraron que todo estaba en orden. Se rieron amablemente de mi inquietud, achacándola a mi imaginación y a los efectos de estar sola en una casa ajena, no volví a aceptarles ningún trabajo. Me contrató como niñera.
18:29 Basado en la anécdota de Artemisa Rodríguez, mi corazón latía con fuerza mientras me acercaba a la casa. La llamada que había recibido para cuidar al niño pequeño no había revelado la verdadera naturaleza de la situación y al ver montones de patrullas roteando el domicilio, la ansiedad se apoderó de mí mientras tocaba el timbre. Sin saber lo que encontraría al otro lado de la puerta. Cuando la puerta se abrió, me recibió un oficial de policía con una mirada sombría en sus ojos.
19:11 No dijo una palabra, pero su rostro lo decía todo. Mi corazón se hundió en el pecho cuando supe que algo terrible había sucedido. No podía escuchar bien lo que decía el oficial de policía. Estaba aturdida por todo lo que estaba pasando, así que me llevaron al interior de la Casa y vi el horror que se desarrollaba ante mí. En el suelo yacían los cuerpos sin vida de los padres del niño, víctimas de un crimen horrendo donde el padre había acabado con la vida de la mujer y luego, arrepentido, había tomado su propia existencia. Sin importarle que dejaba a un bebé atrás. La escena era dantesca y mi mente luchaba por procesar lo que estaba viendo desde lejos.
20:11 El pequeño estaba allí sentado en un rincón, con una mirada de desconcierto y terror en sus ojos. Era demasiado joven para entender lo que estaba ocurriendo. A lo mucho tenía 1 año o año y medio, pero podía sentir la tristeza y el miedo en el aire. Traté de mantener la calma sabiendo que tenía que ser fuerte para El Niño. Me acerqué lentamente a él y me arrodillé a su lado. Fue una reacción instintiva, ya que no tenía nada que ver con lo que estaba pasando. De hecho, lo había cuidado tan solo un par de veces antes.
20:54 Y en esa ocasión la madre del pequeño me había llamado 1 hora antes para que lo cuidara con urgencia, así que nada tenía sentido. El oficial de policía me informó que no había otros familiares cercanos y que El Niño quedaría bajo mi cuidado temporal hasta que se resolvieran los asuntos legales y llegaran los servicios sociales. Sólo serían unas horas. La responsabilidad me abrumaba, pero sabía que no podía abandonarlo. En medio de la tragedia me interrogaron y les dije todo lo que sabía, a lo que el policía me pidió varias veces que repitiera mis palabras. Se portaron un tanto agresivos conmigo. Cuando le pregunté porqué, finalmente me contestó que mi declaración no tenía sentido.
21:51 Ya que los forenses informaron que los cuerpos de la pareja estaban en ese Estado desde hacía al menos 12 horas. El terror atenazó mi mente y simplemente fui a la cocina, donde sabía que estaba la fórmula del pequeño y lo alimente. Pasaron lentamente los minutos mientras esperamos a que llegaran los servicios sociales. Intenté distraer al niño con juegos y cuentos, pero podía ver que estaba traumatizado por lo que había presenciado. Sus ojos se llenaron de lágrimas en varios momentos y lo abrace con fuerza, tratando de transmitirle algo de consuelo en medio de la oscuridad que nos rodeaba.
22:41 Los servicios sociales llegaron y se llevaron al niño. Para brindarle el apoyo y el cuidado que necesitaba, sabía que era lo mejor para él, pero mi corazón se rompió al verlo alejarse. Mi mente quedó perturbada por mucho tiempo luego de este suceso, al grado que dejé de ser niñera. No entiendo cómo me pudo llamar la madre, pero lo único que se me ocurre es que los lazos de sangre son mucho más fuertes de lo que uno pensaría.
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