La Mudansa (RELATOS DE CASAS EMBRUJADAS)
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0:01 ¿Hola, qué tal oyentes del Inframundo y de Spotify? Muy buenos días, tardes o noches. Espero que se encuentren muy bien haciendo sus quehaceres, labores escolares o su trabajo y puedan pasar un rato más ameno con estos relatos, sin más comenzamos. La mudanza, experiencia real de Felipe Carrillo buenas noches, mi nombre es Felipe. Me dedico al diseño gráfico.
0:49 Desde que empezó este asunto de la contingencia sanitaria me vio obligado a trabajar desde casa. Rentaba un lugar bastante adecuado y agradable. Pero como siempre, no todo es perfecto. Al inicio todo era bueno, un lugar tranquilo y una habitación adecuada para estar trabajando tranquilamente. El caso es que los vecinos comenzaron a portarse molestos y los problemas con mi familia no se hicieron esperar. Estaba juntando para la mudanza cuando ellos hicieron el trato sin mi consentimiento.
1:29 Debido a que se había tornado insoportable, tuve que ceder a la presión. Nos mudamos a un lugar que no tenía absolutamente nada que ver con la casa anterior. El drenaje no funcionaba, por lo que cuando llovía había que taparlo para no inundarnos. Eso sin mencionar que no había puertas ni ventanas. Mis animales comenzaron a enfermar y algunos murieron en formas algo poco normales. Al principio traté de verle el lado positivo a las cosas. El lugar es privado, casi. No hay vecinos y todos son muy respetuosos. No se meten con nadie, pero en ese lugar no hay señal ni de teléfono ni de Internet.
2:19 Primero no fue tan grave el problema, pero comencé a bajar en el trabajo y, por lógica, a ganar menos dinero. Las cosas se comenzaron a poner mal y para colmo, la energía eléctrica se cortaba a cada rato, al grado de tener que pagar grandes cantidades de dinero para solucionar este problema. Pero el ambiente en esa casa era muy pesado. Desde el primer mes tuvimos problemas entre hermanos al llegar a un punto en que nos comenzábamos a golpear. Llamaron en una ocasión a la policía. Se hizo un escándalo, algo que nunca nos había pasado. Las cosas se pierden, se echan a perder, se descomponen y por si fuera poco, aparecen animalillos muertos en el patio como pájaros y ratas una vez hasta un tlacuache. Mis perras son muy tranquilas.
3:24 Y ahora andan caminando de un lado a otro, como si estuvieran asustadas. Se quedan mirando fijamente a un lugar y una de ellas. Al parecer, le ha dado cáncer y se está deteriorando rápidamente. Una madrugada me encontraba trabajando, se cortó de pronto la energía eléctrica. Obviamente perdí todo mi trabajo. Por lo que resignado me puse a jugar con mi celular. Pero las cosas de los libreros y estantes comenzaron a caerse de su lugar. Se abrían las cortinas, se escuchaban pasos y se veían pasar sombras. Me levanté a ver, pues pensé que alguien se había metido, pero no había absolutamente nadie.
4:16 Ingresé a mi cama a continuar con mi juego y repentinamente me tocaron la ventana de afuera de mi cuarto. Déjenme recordarles que no hay puertas, por lo que adecuamos una tabla de triplay con unos sarapes para que no entrara el frío, pues éste da una sotehuela. ¿Dónde hay una balda extremadamente alta? Pues colinda con una escuela primaria. Además, está cerrado con malla de alambre, por lo que era imposible que alguien se metiera. Quité las cosas para ver y nuevamente no había nadie.
4:58 No pasó mucho tiempo que en una de esas noches hubo un apagón. Alguien se sentó en mi cama y me dijo claramente al oído, voy por ti. Es claro que era escéptico a ese tipo de cosas. El caso es que esta casa está embrujada, maldita, pues los ruidos se hacen cada vez más evidentes, las cosas se echan a perder aunque sea nuevas, la comida se pudre y hay olores y malas vibras que te hacen estremecer cada momento. Y por alguna extraña razón, al parecer la misma casa no quiere que nos vayamos.
5:42 Pues ya he tenido el dinero para mudarnos a otro lado y simplemente no se da. Creo que esta casa infernal no quiere dejarnos ir. Llevamos un año presos en ella. Muchas gracias por escucharme. Infestación demoníaca. Experiencia real enviada por Delia González. La ilusión de toda familia es poder hacerse de su propia casa. Hay personas que trabajan toda su vida y por más que se esfuerzan, no logran conseguirlo.
6:26 Y hay otras ocasiones en las que la fortuna sonríe a algunos, como pensamos que era el caso de mi padre. Quien hizo un trato demasiado beneficioso a modo de ver para todos, pues le vendieron una casa muy grande y bonita. Moderna, por cierto, pero a un precio demasiado bajo. Al comienzo de todo le vimos el lado positivo a la transacción. Pues la verdad, necesitábamos un lugar que sintiéramos nuestro. Debido a problemas con familiares y vecinos, que parece ser son más frecuentes en los últimos años.
7:09 El caso es que ese mismo fin de semana llegó un camión para cargar nuestras cosas y cambiarnos a nuestra nueva casa. Al llegar no lo podíamos creer, era realmente mucho mejor de lo que pensábamos. Cada quien tendría su propia habitación nunca habíamos tenido. Así que era como un sueño hecho realidad. Pero ese sueño se volvió pesadilla desde la primera noche en que nos quedamos allí. Al comienzo llevamos nuestras mascotas, unos periquitos y un hámster.
7:49 Al día siguiente de la nada amanecieron muertos y olían bastante mal, como si llevaran días de haber muerto. Cabe mencionar que la noche anterior todavía les dimos de comer y de beber, pero amanecieron así. Eso no fue todo. Llegó el repartidor de leche en la mañana, pero al destaparla estaba echada a perder. Se le reclamó al empleado acerca de ello, pero nos dijo que eso era imposible, pues las botellas tienen la fecha de caducidad, además de que se reparten a diario. Y era cierto, pues todos los alimentos que estaban frescos el día anterior en el refrigerador se habían podrido.
8:37 Tuvimos que lavarlo y tirar todo a la basura. Por si fuera poco, las imágenes religiosas de las que mamá era muy afecta, se caían, se rompían solas, las veladoras no permanecían encendidas o simplemente se caían y se arruinaban. No sé qué tenga que ver, pero en una ocasión mi mamá dice que mientras rezaba El Rosario sintió como le jalaban el cabello violentamente o que le aventaban cosas. Ella cree mucho en los salmos. Había decidido dejarla abierta en el famoso salmo 91, pero bajó corriendo a la sala donde estábamos viendo la televisión.
9:24 Afirmando que la Biblia salió volando por la ventana, como si alguien la hubiera aventado violentamente de inicio, pensamos que quizá mi madre estaba bajo mucha presión. Después de todo, las madres son muy sensibles y las mudanzas muy pesadas, pero no era así. A partir de ese momento todo se puso aterrador para toda la familia. Algo no nos quería en esa casa. Definitivamente el asunto es que a todos nos tocó recibir de una u otra manera la hostil presencia que nos acosaba. Como bien dije, las mascotas no duraban al día siguiente o a los 2 días aparecían sin vida como disecadas. Era muy extraño y horrible eso.
10:17 A mi hermana menor la sacaron del cabello desde su habitación hasta el pasillo. Por las noches se escuchaba cómo algo respiraba y caminaba pesadamente en los pasillos de la casa, pero al salir a ver, no había nada. Finalmente mi padre decidió vender la casa. La única persona que se interesó fue el contador de una empresa de espectáculos que tiraría la casa para construir una especie de estadio para eventos. Al remover la Tierra descubrieron varios cadáveres, quizás de personas que se sacrificaron para edificar la casa, cosa que hacía que los espíritus molestos asolarán a todas las personas que PISABAN ese sitio. Al ser descubiertos y llevados a un lugar de descanso más dignos, las misteriosas manifestaciones terminaron. Sé que quizás no da mucho miedo, pero si lo hubieran vivido se darían cuenta que era realmente aterrador. Muchas gracias el jardín de la Patrona. Historia enviada por Mariana santos. Hola, muy buenas noches, Inframundo. Les envío este relato que hasta
11:48 la fecha nos pone la piel de gallina al escucharlo. Cuenta mi abuela que cuando ellos huyeron de la dictadura franquista de España se vinieron a vivir a tecamachalco. Estado de México, cerca de Texcoco. El pueblo era muy pequeño pero muy confortable. Mi abuela tendría alrededor de 12 años, era la hermana mayor, por lo que siempre andaba con mi bisabuela de allá para acá. En esos años para ir a un mercado se tenía que caminar kilómetros, no había carreteras como ahora.
12:30 Mucho menos transporte público por lo que se tenía que trasladar a pie, pues eran pobres, como en casi todos los habitantes de México. En esos oscuros años, mi bisabuela comenzó a trabajar en una hacienda que estaba a un par de kilómetros de la Magdalena Atlipac. La señora Jovita le ofreció un buen empleo como cocinera y le puso al frente de la cocina. Pues a pesar de que no se veía movimiento, la Patrona, Doña Jovita, al decir de todos, tenía una gran familia. Curiosamente no veía animales de granja en esa hacienda, solamente caballos negros y perros de raza grande, los que siempre estaban bravos, por lo que no los sacaban de sus jaulas más que en las noches.
13:27 Al no haber animales como cerdos, pollos o borregos, mi bisabuela se preguntaba cómo era que siempre había abundante carne para cocinar, pues ellos siempre comían carne y los perros no comían sobras. También se les debía cocinar usando determinadas piezas de esa carne. Otra cosa que mi bisabuela notaba, dice mi abuela. Era que la gente de los alrededores le tenía mucho miedo al pasar cerca de su casa. En especial pareciera que le tenían miedo a doña Jovita, quien curiosamente no salía de la casa. Sus hijos y maridos siempre regresaban a su casa muy de noche, pasando las 11 PM, pero cerca no se veían sembradíos ni ganados.
14:20 Lo curioso es que todos siempre estaban bien vestidos todos de negro y siempre cargando su bolsita con centenarios de oro. A veces invitaban jóvenes a cenar a la casa. Mi abuela iba a eso de las 11:30 de la noche a recoger a mi bisabuela, acompañada obviamente del bisabuelo y sus 2 hermanos al pasar por las jaulas de los perros al salir. Siempre ladraban con mucha furia, pero mi bisabuela ya estaba acostumbrada, además de que le ladraban porque la reconocían como la persona que les daba de comer y en palabras de ella, entraba a la jaula a darle su plato de comida a cada uno. Pero a mi abuela esos perros le aterraban y gracias a esos feroces y nobles animales.
15:17 Las cosas aterradoras que sucedían en esa casa de maldad se descubrieron y dieron a conocer. Mi bisabuela contaba que doña Jovita tenía un rosal tan hermoso como jamás se había visto. Las rosas eran enormes y siempre debía haber un ramo en la mesa. Debía ser fresco, por lo que muy temprano ella misma iba a cortarlo una de esas ocasiones. Uno de los perros rascaba insistentemente su jaula en dirección al jardín. La bisabuela no le daba importancia hasta que el domingo siguiente en el mercado escucharon hablar a algunas personas acerca de la Hacienda de Atlipac, pues se desaparecían los jóvenes, mujeres y hombres por igual, además de niños.
16:11 Sospechaban que no sólo la vieja jovita, sino que toda su aterradora familia se dedicaban a cosas malévolas y demoníacas. Mi bisabuela no podía darse el lujo de desamparar a su familia por un chisme que escuchó de gente desconocida, pero con el paso de los días comenzaron a pasar cosas extremadamente horribles en esa mentada casa, como bien es sabido. Los varones de la casa solamente llegaban de noche, por lo que ella difícilmente llegaba a verlos. El caso es que en invierno anochece más temprano, por lo que pudo ver en varias ocasiones a los hijos de doña Jovita y a su marido, quienes se veían sumamente gallardos en sus trajes negros de charro y sus hermosos corceles del mismo color. Lo que le llamó la atención fue que el patrón y sus hijos mayores traían costales con carne bastante grandes, mientras que los más mosos llegaban acompañados en 2 carretas de jóvenes que al otro día no se les veía por la Hacienda y como dije, fueron los perros quienes descubrieron el infierno que ocultaba en el jardín de la Patrona. Después de tantos rumores y cosas extrañas, los perros se salieron detrás de mi bisabuela
17:43 al jardín y comenzaron a cavar mi bisabuela. Al principio se asustó, pues la despedirían por ese descuido tan grande, pero luego se aterrorizó cuando los perros comenzaron a desenterrarlos incontables restos de muchachos y muchachas por igual. Cuando mi ancestro volvió la mirada al sentirse observada, pudo apreciar a la aterradora familia reunida detrás de ella, pero no se atrevían a pisar. Donde la luz del sol cubría el piso, permanecían a las sombras siempre observándolas, sin decir palabras.
18:24 Estaba aterrorizada, pero los perros la protegieron. Cubriéndola con sus cuerpos hasta que salió de esa hacienda. Cuando cruzó el umbral de la puerta, una bolsita cayó Asus pies y el gran portón se cerró. Tras de sí, mi bisabuela llegó a casa, dice la abuela, que estaba pálida y temblando. La bolsita tenía 20 centenarios de oro. Y además, acompañada de cuatro nobles perros que no eran culpables de lo que esas personas le habían obligado a hacer. Al parecer, después de todo, la Patrona Jovita y su familia, si eran seres infernales, pues cuando mis familiares fueron a informar a las autoridades, encontraron la hacienda abandonada, solamente la Tierra revuelta y algunos huesos viejos.
19:22 Pero de la diabólica familia no había ni un rastro hasta la fecha. No se sabe si jovita y su familia eran brujos, nahuales o vampiros, pues nunca se les vio a la luz del sol en el pueblo. Gracias por escucharme. Saludos desde el estado de México, la casa del perro negro. Historia de terror compartida por Constanza Robles buenas noches cuando yo era niña, todos los niños de la primaria contaban historias de la última casa de la cuadra, la cual era conocida como la casa del perro Negro, debido a que se decía que de allí salía ese animal. Por cualquiera que se atreviera a acercarse a la propiedad y cruzar los muros, se decía que jamás se le volvía a ver fuera persona o animal.
20:29 Yo a esa edad me asustaba por cualquier cosa y era inseparable con mi hermano beto, que era mi héroe, pues él no le tenía miedo a nada. Hasta ese día que pasamos por una espantosa y traumática experiencia. Íbamos mi hermano beto, mi amiga Lola y su hermana Luisa. Ellas llevaban uno de esos perritos falderos. Creo que era un fresh poodle. El caso es que íbamos jugando como todo niño cuando pasamos cerca de la casa del perro negro. La verdad, las niñas comentaban acerca de la bestia que vivía en esa casa, cosa que a mi hermano beto le pareció algo ridículo. Y nos dijo que entraría a la Casa para demostrarles a todos que no había nada que temer y que el mentado perro negro, si fuera real, llevaría años de muerto. Así que sin más se saltó la barda y se adentró al patio, comenzando a bailar divertido y burlándose de nuestro miedo. Estaba anocheciendo y las sombras se llevaban el sol mientras cubrían la casa.
21:45 Cuando las sombras cubrieron finalmente la casa, un espantoso aullido se dejó escuchar. El perrito de mis amigas se jaloneaba como loco. Estaba verdaderamente asustado y nosotras, obviamente, también nos asustamos. Fue cuando de las sombras salió precisamente otra sombra, la de un gran perro que poco a poco tomó la forma. De un feroz perro negro que persiguió a mi hermano al alcanzarlo. Lo arrastró por un buen tramo del patio hasta que por suerte lo soltó beto, se saltó la barda y nos jaló para huir despavoridos de ese lugar.
22:31 Al contarles a nuestros padres acerca de lo que habíamos vivido, ellos nos contaron que, efectivamente, hacía años vivía una familia en esa casa. La cual tenían un feroz guardián, un gran perro negro que protegía sus dueños de todo. Pero el dueño un día cometió el error de amarrar al perro afuera de la casa. Pues ladraba mucho. No sabía por qué razón, hasta que tard entendió que se habían metido unos ladrones a la casa. Por la noche le arrebataron la vida a toda la familia y finalmente dejaron al perro herido a su suerte, quien después de muerto siguió protegiendo la casa que en vida no pudo proteger por culpa de su propio dueño. Desde esa noche, mi hermano beto dejó de ser un fanfarrón. Después de todo, el perro negro no era malo, simplemente se sentía culpable porque aunque no fue su culpa, no pudo proteger a su familia.
23:39 Por ello se seguía apareciendo. Hasta hoy no se ha vendido esa casa y nadie se quiere hacer cargo de ella, pues hasta nuestros días se cuenta que el perro negro sigue custodiando la propiedad. Gracias por su atención y buenas noches, amigos ya pueden escucharnos en Spotify como Inframundo, relatos donde encontrarán un sinfín de aterradoras historias para su deleite, ya sea mientras viajan en coche o mientras hacen sus tareas o quehaceres del día a día.
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