LA GUERA - HISTORIAS de Traileros
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0:00 Muy buenas noches esperando, se encuentren muy bien del otro lado de la pantalla. Han sido bastante los relatos de camioneros y traileros que nos han enviado y parece que les gustan mucho. Agradezco a todos por enviar sus experiencias de camioneros, que es precisamente el tema del cual vamos a hablar el día de hoy, relatos en la carretera que le ocurren a los camioneros y traileros. Sin más comenzamos mapaches, confesión por silverio garza, relatos de trailero muy buenas noches a todos, espero que se encuentren muy bien. Y puedan contar mi historia.
0:59 Le mando saludos a mis hijos Micaela y Roberto, que escuchan este canal con locura y me pidieron mandar mis vivencias. Tengo varias, luego les iré contando más. He sido camionero o trailero desde que tengo 18 años. Claro, antes fue chalán, no salí bueno para los estudios. Pero mi papá tenía transportes y cuando crecí se encargó de que siempre tuviera algo de chamba para hacer. Creo que eso es lo importante, porque finalmente es lo que nos ha sacado adelante. Esto que les voy a contar me pasó en una de las primeras veces que iba de viaje solo en esos ratos. Así ha seguido viajes a Estados Unidos. Era el único de la familia que tenía visa y medio masticaba el inglés de tanto escucharlo de mis primos, así que al menos para entregar las cosas y pasar la frontera, estaba bueno. Llevaba un cargamento de Mexicali hasta Austin, Texas. Se suponía que no iba a ser una cosa tan cansada. Así que aproveché las horas de noche para no irme. Asando en el calor del desierto
2:30 sentí que tenía ese viaje ganado y la verdad es que todo iba bastante bien hasta que cruzamos la frontera. La carga estaba acomodada en cajas y ya me sabía de memoria que seguramente por mi procedencia las iban a revisar una a una. Así que al pasar ya eran las 2:00 de la mañana, me detuve en una estación de servicio para ir al baño y comprarme algunos refrescos para el camino. Me gusta lo dulce, así que tenía plena intención de llenarme de dulces gringos. Después de todo ese tipo de golosinas le salen re bien a los canijos cuando dejé el tráiler en su sitio. Pude ver que entre los botes de basura había unos animalillos que parecían mapaches sacando cosas los ignoré porque acá es muy común y mejor me concentré en mi recompensa por llegar a Estados Unidos sin contratiempos. Cuando regresé al tráiler me tomé unos minutos para ajustar los controles y luego arranqué.
3:51 Desde ese momento sentí que algo iba raro en mi vehículo. Era como si no se sintiera igual. Los que conducen no me dejarán mentir, que uno luego. Luego sabe que le cambiaron algo al auto y en ese momento me parecía que estaba sucediendo. Paré antes de salir de la gasolinera para echar una mirada rápida. Pero no encontré nada y me seguí el camino a la carretera. Habían pasado unos 80 minutos, iba escuchando mis corridos clásicos a todo volumen y ya me sabía la alineación, así que no necesitaba ver el reloj para saber que pronto llegaría al punto necesario para reabastecer combustible y no tener que hacerlo en Austin. Donde era más caro cuando por el retrovisor del camión había un montón de figuras negras que se movían en el techo. Eso me espantó bastante, así que enseguida cerré la cabina por todos los puntos.
5:05 Creí que estaba viendo cosas, así que traté de relajarme para que no me afectara el camino. Pero no pude evitar apagar la música para confirmar si mis oídos me prevenían de algún peligro. Fue en eso que escuché pasos pequeños como de animales con garritas que estaban sobre mi cabeza. En ese instante recordé a los mapaches. Pensé que quizás se habían subido por curiosidad y ahora no sabían cómo bajar. Así que orillé el camión en pleno desierto y esperé a que como animales que eran, vieran la oportunidad y salieran corriendo del sitio como almas que lleva el diablo.
5:57 Traté de relajarme porque de verdad no quería bajar del vehículo cuando noté que uno de estos se encontraba bajando por el parabrisas. Entonces me di cuenta de que no se trataban de mapaches o de ningún animal conocido. Eran como pequeños seres humanos de extremidades largas, todos cubiertos de un pelambre gris o rento. Los ojos los tenían completamente negros. Su tamaño era diminuto, pero las garras que tenían en pies y manos. Estaban dejando el parabrisas con marcas horribles de lo filosas que estaban.
6:45 El ser me vio con los ojos a través del vidrio, gritó con todo lo que tenía en el pequeño cuerpo y luego comenzó a golpear el parabrisas con tal brutalidad que dejó algunas marcas. Afortunadamente mi vehículo tenía blindaje ligero. En caso contrario, seguramente lo habría estrellado por completo. Me sobresaltaron los dientes afilados que mostraban, además de la furia que se podía ver en sus pequeños ojos. Querían hacerme daño de una manera u otra y como vi que sabían mover las manijas del vehículo, supuse que ya lo habían hecho antes.
7:35 Traté de lanzarles agua con el parabrisas para ver si el movimiento los asustaba y se bajaban, pero eso solo los hizo enojar más. Arrancaron los implementos con las manos desnudas y trataron de golpear el vidrio con ellos. El sonido de las partes de mi tráiler golpeando a unos centímetros de mi rostro. Hacía que se me taladrara el cerebro con ideas funestas. Por unos momentos estuve a punto de caer en la desesperación, pero recordé que tenía 2 hijos pequeños. En ese entonces apenas había nacido Micaela y mi esposa estaba embarazada de Roberto.
8:24 Pensé en ella también. No podía dejar a mi mujer sola en este mundo. Siempre llevaba una foto de ellos en mi espejo retrovisor. Su sonrisa metió fuerzas para mantenerme cuerdo. Pese a que la situación era algo a lo que nunca me había enfrentado y tomé el volante con fuerzas. Mis nudillos se pusieron blancos. Pensé en mis opciones. Y decidí que lo mejor era arrancar y frenar con fuerza para que salieran disparados todos los que se pudiera. Enseguida comencé con la idea. Pisé el acelerador como un poseído. El motor del vehículo gimió por el esfuerzo, rechinó con ganas, como protestando por el maltrato. En poco tiempo alcancé los 100 km/h. Que con el peso de la carga haría que con un frenón fuera una potencia considerable.
9:32 Me puse el cinturón de seguridad y le recé a todas las vírgenes de las que me acordaba mientras pisaba a fondo. En ese instante el tiempo pasó lento. Vi como los seres que eran cuatro y se habían congregado a los parabrisas para dejarme sin vista y tener puntos de apoyo, casi penetraban el vidrio cuando fueron disparados al frente sin piedad. Sentí sus pequeños gritos de angustia conforme se estrellaban en el pavimento, entre el ruido del metal de mi tráiler y el chillido de las llantas.
10:16 No pude escuchar gran cosa, pero apuesto a que el crujido de sus huesos debió haber sido algo bastante horrible que agradezco. No quedó ni por error en mi memoria. Tuve que abrazarme de mi propio cuerpo. La fuerza del vehículo me iba a hacer chocar con el volante. La caja estaba rugiendo por el esfuerzo de no salir volando. Aplastarme con la fuerza, oírse del lado y jalarme. Con todo, había mucho en juego y fácilmente eso podría haberse convertido en mi tumba, pero tenía que intentar salir vivo por mi mujer y por mis hijos. Cerré los ojos por segundos para concentrarme en lo que debía hacer.
11:10 Una vez que percibí que el último de ellos había dejado de estar en las inmediaciones de mi tráiler, tomé de nueva cuenta el volante para controlar un poco el movimiento. Sabía que no debía forzarlo. Se rompería el mecanismo de forma que tenía que hacerse muy lento cuando estuve seguro de que los seres habían dejado mi tráiler. Usé toda mi fuerza para vencer la centrífuga de ese movimiento y pisé de nueva cuenta el acelerador para ganarle a la fuerza de la carga. Quienes crean que es fácil manejar con 60 t de carga no tienen idea de lo fácil que es descarrilarse si uno no se sabe los secretos del camino.
12:04 No me pude detener a ver las criaturas si habían muerto o no, así que simplemente seguí con mi camino hasta que entregué las cosas. En ese momento me di cuenta de que los seres habían sido reales, ya que dejaron sendas marcas de rasguños en el lateral. Era como ver algo imposible. De hecho, las personas de Estados Unidos me preguntaron qué había pasado. Les respondí, sin saber muy bien que decir que había pasado por unas rocas muy grandes de camino. Ahí creo que notaron que era una mentira, pero supongo que hay cosas que no debes preguntar. Si tienes la finalidad de vivir muchos años en esta industria de regreso, busque los cuerpos de los seres. Pero solamente vi una mancha de sangre en la carretera, que podría haber sido cualquier cosa. No entiendo qué eran o por qué me quisieron atacar, pero estoy convencido de que en lo amplio de las tierras desérticas hay muchos más misterios de los que se podrían contar. Muchas gracias y espero les haya gustado mi relato. La güera, confesión por Rosario
13:42 Carrillo, relatos de traileros, saludos a todos los amigos del volante. ¿Me llamo Rosario, pero pueden decirme Chío? Tengo 42 años y me gusta escuchar este tipo de programas cuando voy por la carretera. Aunque me ponen los pelos de punta, puedo mantenerme despierta sin usar estupefacientes, lo cual es muy importante para mí. Cuando era joven y me pasó esto, estaba pasando por una etapa muy oscura de mi vida.
14:24 Mi novia me acababa de dejar porque de a tiro era muy viciosa. Me la pasaba en la fiesta consumiendo alcohol. O trabajando hasta el coco de harina. Si saben a lo que me refiero para alcanzar a llegar a los destinos. Era una existencia que simplemente no era sostenible y Laura me dejó. Por eso no la culpo. Ya me había tenido mucha paciencia y estaba tocando el fondo de mi forma, cada vez más profunda. Creo que no quiso quedarse a verme consumirme por las adicciones o que algún día llegara un policía a su puerta o uno de mis familiares a decirle que a partir de ese momento no llegaría más a la casa, que tendría que ir a identificarme a la semefo. O qué sé yo.
15:24 ¿Qué es como se llama el sistema forense en México? ¿O también quizás a mi funeral para despedirse? Total, que en la ocasión que me sucedió esto iba con una carga de computadoras al centro del país desde el norte. Era un trabajo peligroso, pero como les digo en ese momento no me importaba más que el dinero para sostener los vicios que otra cosa. Así que iba hecha la madre en medio de la oscuridad de la noche por algunas de las carreteras más peligrosas del país.
16:07 Tenía mis corridos a todo volumen, una bolsita de lo necesario al lado del asiento y una botella de alcohol escondida en un portavasos. Me sentía como la reina del mundo que podía con todo. Así que cuando vi a una muchacha parada en la carretera desde la distancia, empecé a bajar la velocidad. Tenía unas curvas que me encantaron. El cabello largo y rubio. Se notaba que era teñido porque su test tenía una complexión morena. La blusa blanca que tenía puesta evidenciaba desde lejos que no tenía puesto un sostén.
16:55 El color del centro de sus pechos se transparentó cuando la ilumine con el vehículo. Pensé que no tendría nada de malo en llevarla. Si no cedía a mis encantos. Al menos tendría algo bonito que me hiciera olvidar a Laura. Paré a su lado. Ella me miró con unos ojos oscuros como la noche. Sus labios eran perfectos. La cara armoniosa tenía puesto un short que dejaba poco a la imaginación. Pregunto si podría llevarla a no sé qué pueblo del estado de México.
17:39 Seguramente me quedaría de paso, así que le dije que sí. Sin pensarlo mucho, ella se subió al lado del asiento y partimos. Al principio iba muy callada, pese a que le ofrecí de todo. Y una conversación que evidenciaba mis intenciones conforme nos acercábamos a su destino, de pronto cambió por completo su actitud. Me miró de forma que aún hoy en día se me enchina la piel. Sus ojos prometían peligro y sensualidad. Estaba segura de que tenía deseos carnales que de pronto iba a manifestar. Abrió la boca para decirme con voz suave que si me gustaban las historias de miedo.
18:33 Le comenté que no creía en nada de eso, pero que con tal de escucharla podría narrar lo que quisiera. Sonrió de forma pícara. Se acercó a mí de tal forma que sentí su aliento. Algo frío sobre mi cuello, pero creo que iba demasiado prendida como para darme cuenta de esos detalles. Pasó una mano sobre mi pecho rozando peligrosamente. Son las que me erizaron la piel y provocaron otra reacción en ciertos puntos de mi intimidad.
19:14 La otra mano la pasó a mi espalda y comenzó a acariciarme. Me dijo al oído que por ese camino había muchas cruces de metal que de hecho las podía ver cada cierto tiempo en la carretera. Todas ellas eran resultado de los accidentes mortales. Nadie sabía por qué se encontraban ese tipo de cosas por esas tierras, pero estaba Claro que había algo sobrenatural haciendo de las suyas bajo la mano que tenía en mi pecho a la entrepierna y el fuego ardió en mi cabeza. Me estaba provocando con todas las reglas del libro y en mi Estado alterado no podía notar nada más que mis propios deseos carnales.
20:10 Luego susurró que muchas personas habían sobrevivido a los accidentes. Contaban que eran provocados por una mujer, pero nunca la habían descrito por completo, incluso les daba pena mencionarlo. Parecía que no querían hablar de eso. Sus labios estaban tan cerca de mi cuello que me daban escalofríos profundos. Fue hasta entonces que, pese a mi calentura y los estupefacientes que tenía encima, me di cuenta de que estaba normalmente fría. Supongo que finalmente mis sentidos de supervivencia se activaron para dar la alarma.
20:58 Me di la vuelta para verla de cerca y di un volantazo que casi nos mata. Su rostro era la perfecta imagen putrefacta de cómo se vería el cadáver de la joven bella que describía al principio los ojos los tenía blancos en zonas en otras verdes con pústulas negras. La piel le colgaba a girones de las manos los brazos desnudos. Se notaba que habían pasado por un trauma profundo. El tono de sus labios era un azul casi negro.
21:40 Tenía montones de huevos y larvas de moscas cayendo en diferentes puntos de su rostro. Luego sentí sus pechos húmedos. Y al verlos, me di cuenta de que estaban podridos arrancados de cuajo en esa camiseta escotada, el cabello lo tenía lleno de Tierra, me tomó fuerte de la cabeza para obligarme a ver al frente. Y luego dijo Arrizotadas con una voz de arpía que justo ahí en ese kilómetro. Era donde el había dejado el trailero que le arrebató la vida hacía tantos años y que ahora me tocaría a mí pagar por todo.
22:29 Como me tenía tomada de las manos. Movió el volante trate de frenar, pero una de sus piernas terribles estaba atorada en el acelerador. Me di de frente contra el muro de contención vehicular. Lo que pasó a continuación no lo vi, ya que en ese momento quedé inconsciente, pero mis primas, que se encargaron de mi recuperación, me dijeron que la caja se dio la vuelta por el impacto y se desprendió de cuajo del tráiler, arruinando toda la mercancía. Solamente por eso sobreviví en lugar de irse al frente. Por el cambio de dirección con el volante alcanzó a proyectarse en otra dirección.
23:21 Eso sí, yo salí volando por el cristal porque no tenía puesto el cinturón de seguridad. Me estrellé de lleno contra unos árboles que soportaron el impacto de la fuerza que llevaba. Los médicos decían que porque ya iba inconsciente, cuando pasó todo eso me salvé, me rompí las piernas, un brazo, una clavícula, parte del cráneo que de hecho ayudó a que mi cerebro pudiera inflamarse por el impacto sin matarme y de alguna manera no me tocaron la espalda.
24:03 El estruendo se escuchó por algunos automovilistas que iban pasando en sentido contrario, los cuales llamaron a la federal y se quedaron para ayudarme en el parte encontraron estupefacientes y alcohol en mi sangre, así que me despidieron de la empresa para la que trabajaba, pero al menos me dieron oportunidad de quedarme con el seguro hasta que me recuperara. Cosa que veían difícil los doctores por la gravedad de mis heridas durante mi tiempo inconsciente. Recuerdo mucho que mi madre, que para ese entonces ya había fallecido, se la pasaba platicando conmigo. Me decía que tenía que regresar pero que yo no quería hasta que un día desperté en la sala de cuidados intensivos y llamaron a mis parientes para atenderme.
25:00 Después de eso me costó mucho trabajo reponerme física y mentalmente, pero definitivamente me ayudó a dejar todos mis malos hábitos. De golpe me sentí como una persona nueva, como que tenía otra oportunidad de vivir y lo tenía que hacer bien. Tuvo que pasar mucho tiempo para que la gente confiara de vuelta en mí. Pero finalmente recibí un préstamo con el que me compre mi propia unidad. Por obvias razones, ninguna empresa me quería de chofer y desde entonces hago encargos por mi cuenta. No he vuelto a ver esos entes en las carreteras, pero tampoco tengo la oportunidad de darles aventón. Ahora tengo una pareja que se dedica a lo mismo y casi siempre vamos juntas en los viajes.
25:56 De forma que ella es la que me cuida y me advierte que jamás podremos volver a subir. Polisones. Creo que lo que me pasó fue un milagro y no voy a desperdiciar mi vida de nuevo. Espero que mi historia los pueda inspirar a retomar un buen camino en la existencia donde quiera que se encuentren. En este momento, incluso si sienten que sus vidas no van a ningún sitio, muchas gracias por escucharme hasta la próxima. Si el video te gustó, me ayudarías bastante a dejar tu comentario y tu like al igual que compartirlo con algún amigo o alguna amiga.
26:44 Me despido y nos vemos en otra emisión más de Inframundo, relatos, les deseo dulces pesadillas.
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