Nov. 2, 2022

La Criatura Nocturna (Y MAS Relatos del PUBLICO)

La Criatura Nocturna (Y MAS Relatos del PUBLICO)
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Inframundo Relatos De Terror
La Criatura Nocturna (Y MAS Relatos del PUBLICO)

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0:01 Muy buenas noches, espero te encuentres muy bien. En esta ocasión les narraré algunas anécdotas enviadas por los suscriptores, los cuales aseguran ocurrieron realmente. Pero tú, que estás del otro lado de la pantalla, tienes la última palabra. Estos aterradores relatos hablan sobre monstruos que viven debajo de la cama. Y seres de otro mundo extraterrestres. Específicamente, Ponte cómodo y apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos mi hija.

0:46 Tenía 5 años cuando me habló de ese monstruo que se le aparecía en su cuarto. Mi esposo y yo creímos que era sólo una de sus pesadillas hasta que nosotros mismos comenzamos a tener esas experiencias aterradoras. Mi nombre es Alicia, soy de Chiapas, México. Esto sucedió hace más de una década. Vi una sombra, cruzar la sala una noche en la que miraba una película junto a mi esposo. Él también la vio, pero se negó al principio para no asustarme. No vimos el rumbo que tomó, ya que teníamos las luces apagadas en esos momentos.

1:35 Minutos después llegó nuestra hija llorando espantada, diciendo que el monstruo se le apareció de nuevo. Tenía todo su cuerpo con extrañas Ronchas rojas que, según ella, le producía dolor. Esa noche la dejamos dormir con nosotros. A los pocos minutos esas extrañas manchas desaparecieron, pero todavía teníamos la imagen de esa silueta rondando en nuestras cabezas. Las noches posteriores ya eran rutinarias. Al momento de descansar, mi hija se negaba rotundamente a dormir sola en su habitación, por lo que.

2:20 Yo la acompañaba hasta que se quedara dormida. En esa oportunidad me dormí junto a ella mientras mi esposo vigilaba la sala, pues queríamos llegar al fondo de todo, en especial con esa silueta que veíamos cada vez más seguido sin poder descubrir aún de donde aparecía. Me desperté exaltada precisamente en el momento en el que esa silueta ingresaba a la habitación. Donde acaba con mi hija se detuvo por un instante a mirarme. Acto seguido se inclinó y como si se tratase de una simple tela oscura, se metió bajo la cama donde estábamos acostados. Segundos después llegó mi esposo pálido, estupefacto. Con gestos me hizo saber que siguió a la criatura hasta allí y yo le respondí que había logrado descubrir de dónde provenía.

3:23 Esa noche amanecimos los 3 en la sala. Al día siguiente revisamos el lugar. No hallamos nada ni debajo de la cama ni en ningún otro lugar. No obstante, las Ronchas rojas con las que amanecí. ¿Fueron razón suficiente para salirnos de esa casa? Hicimos bendecir el departamento en varias ocasiones para recién regresar. Esa sombra no volvió a manifestarse, pero de vez en cuando quien sea que duerme sobre esa cama, amanece con ronchas en el cuerpo como recordándonos que debajo de esta hay alguien que la habita.

4:19 Mi nombre es Sebastián Melcarejo, tengo 30 años. Esto me pasó hace poco cuando la empresa para la que laboro me envió a otra ciudad para realizar actividades en esa sucursal por un malentendido por parte de la administración del hotel. Tuve que compartir la habitación con un turista. El muchacho era un extranjero que parecía ser buena persona. Lo tétrico de este relato ocurrió en la segunda noche que pasé en esa habitación. Sentí cuando el muchacho entró a la habitación.

4:59 Era más la medianoche y por el olor deduje que había bebido alcohol. Prefería hacerme el dormido para lograr. Que también él se dedicara a descansar. Pasó poco tiempo. Cuando comenzó todo, alguien movió la cobija con la que me tapaba. Levanté la cabeza para mirar y no vi nada. Intenté volver a dormir cuando esta vez movieron mi almohada pensando que era una broma de mi compañero de cuarto. Me di la media vuelta y quedé paralizado. La cabeza de una criatura se asomaba desde el otro lado de la cama donde yacía el muchacho.

5:44 Bajé la mirada para ver lo que se movía debajo y vi a otra criatura similar. Otro movimiento de la frazada que me cubría me hizo voltear y ver a 1/3 criatura, la cual estaba detrás de mí. Todo eso ocurrió en cuestión de segundos. Perdí la noción de la realidad. No podía dar crédito a lo que veía. Luego de observarme minuciosamente. Por ese periodo de tiempo, las criaturas se perdieron en la oscuridad que había debajo de la cama. Yo me quedé inmóvil. Ni siquiera pude volver a dormir. Me la pasé rezando toda la noche. Al día siguiente, el joven me contó que había participado en una fiesta durante esa noche, pero luego decidió venir a dormir al descubrir que en ese lugar estaban practicando ocultismo.

6:44 Él nunca supo lo que yo vi, pero creo que esos seres que encontré bajo su cama siguieron acompañándolos sin que él se diera cuenta. Quién sabe hasta cuándo. Buenas noches, Inframundo, mi nombre es Javier Acosta. Esto que les contaré me pasó cuando me compré un departamento para iniciar mi vida independiente. Para ello también debí comprar muebles. Un amigo me recomendó un lugar en donde podría conseguir muebles usados a muy bajo precio.

7:29 Le hice caso, pero no me fue como esperaba. Esa noche creí que era mi imaginación cuando me desperté sintiendo una mano fría tomando mi pie. Aún así, miré y vi que tenía destapados los pies. Me volví a cubrir, quedándome dormido nuevamente. Ahora fue una sacudida que me despertó. La cobija. Estaba sobre el suelo y yo tenía mi pie colgando al costado de la cama. A mi lado había un espejo de gran tamaño, resintiendo lo inimaginable. Dirigí con mucho temor mi mirada hacia allí y el reflejo que vi. Lo que había debajo de mi cama era un ser espectral, lúgubre aspecto y monstruosas facciones cabellos envolvían su deforme cabeza, por lo que supuse sería una fémina. Sus cuencas eran negras y al igual que su boca, derramaba un líquido espeso, nauseabundo e insoportable de un brinco. Me levanté de la cama para salir de allí. Pero ese ser me agarró del pie, tirándome al suelo. Sentía como me arrastraba hacia ella, sin poder siquiera liberarme.

8:54 Quizás fue el mismo pánico lo que me hizo perder el conocimiento. Me desperté debajo de la cama, cubierto de ese líquido asqueroso, solo, sin ni siquiera creer lo que había pasado. Al otro día me deshice de esa cama, pues para mí no había dudas de que era la culpable de lo vivido. Quizás algo vino con ella y no estaba dispuesta a compartirla. Mi hermano tenía 5 años y yo 7 en esos tiempos. Los 2 dormíamos en la misma habitación. Compartíamos todo, en especial el terror que sentíamos cuando nuestros padres apagaban la luz y la oscuridad reinaba en nuestro cuarto.

9:48 Mi nombre es Benjamín barrera. No sabemos cuándo ocurrió. Por Primera Vez en un abrir y cerrar de ojos, esa cosa ya dominaba nuestras vidas. No había respiro que diéramos. Si no estábamos a la merced, lo sentía bajo mi cama. Ese lugar era su morada, su escondite, su refugio y reino. Ya habían pasado 3 semanas desde que veníamos hablando con nuestros padres sobre la presencia de ese ser bajo la cama. Me llamaban miedoso y mentiroso, especialmente a mí, que era el mayor.

10:31 Pero seré sincero, en verdad tenía miedo. Me despertaba. Primero oyó mi hermano, quien dormíamos en la cama de al lado, pero siempre era la misma imagen que veíamos al abrir los ojos. Miedo y pánico derramado en gotas frías de sudor. La cama vibraba. Su presencia se sentía poco a poco comenzaba asomar su despreciable figura. Al salir debajo de esta era apenas perceptible, pero lo demasiado aterrador para hacernos correr despavoridos del cuarto.

11:11 Una madrugada abrí los ojos y vi a mi hermanito con su mano extendida, suplicándome para que la tomara. Caían lágrimas mudas sobre su rostro, pero la criatura también estaba allí. Vi su monstruosa mano elevarse por debajo de su cama. Fui un cobarde, lo sé. No soporté el horror y salí huyendo del cuarto, dejando a mi hermano con su mano extendida en petición de ayuda. Sin embargo, al llegar a la habitación de mis padres, sentí un estupor aún mayor. Ahí, entre mis padres, dormía mi hermano menor. Recién entonces recordé que esa noche durmió con ellos por sentirse mal.

12:03 Provengo de una sierra de México, lugar donde se desarrolla mi anécdota cargada de misterio. Todavía sigue sonando a ficción, pese a que somos muchos las personas que vivimos algo similar. Caminaba por la espesura del lugar al cual acudía cada vez que deseaba relajarme un poco recién comenzaba a anochecer y el murmullo de los insectos eran mi única compañía. Los ladridos de un perro me alertaron metros más adelante. Una vez ahí vi con furia amenazadora a otro animal que yacía inmóvil sobre el húmedo suelo de Tierra.

12:49 Temiendo que pudiera ser alguna cría de ganado de algún vecino, ahuyenté al perro para que lo dejara en paz. Es cuando pude contemplar aquella cosa, mientras el perro permanecía detrás de mí, persistiendo con sus ladridos. Ese ser comenzó a moverse a simple vista. Parecía una especie de gato enorme, pero cuando se enderezó y se puso de pie. Quedó frente a mí la abominación jamás imaginada, carente de pelaje. Su piel era como la de un reptil. No puedo decirles con certeza el color exacto que tenía, ya que estábamos en una zona oscura. Vi cómo arrastraba una pierna.

13:38 Al intentar dar unos pasos antes de darme la media vuelta para salir corriendo, alcancé a ver sus ojos enormes. Eran extremadamente negros, sin párpados ni brillo. 2 orificios estaban a unos milímetros de estos, los que supe serían sus fosas nasales. No parecía tener boca. Sin embargo, oí un sonido que estoy seguro que fue provocado por esa criatura que medía quizás 1 M y medio. Corrí y el perro hizo lo mismo a mi lado. Seguí un sendero que me condujo hasta la casa donde un señor ya salía con un rifle en sus manos. Alertado por los ruidos del animal, reconoció el perro como suyo.

14:29 Luego de escucharme contarle sobre el encuentro, rápidamente me pidió que le indicará el lugar donde había visto a la criatura. Llegamos juntos, pero ese ser ya no estaba. No obstante, pudimos notar un espeso líquido oscuro sobre el suelo en el sector donde estuvo esa abominación. Meses después volví a ver a aquel señor que me contó que varios avistamientos de ovnis se estaban dando en esos tiempos por la zona y quizás lo que su perro vio aquella noche se trataba de alguna criatura perteneciente a esas naves. Que por alguna razón estuvo herido y luego fue recogido antes de que nosotros pudiéramos encontrarlo. Mi nombre es David Palacios.

15:26 Muy buenas noches. Deseo contarles una experiencia que me pasó hace algunos años. En esa oportunidad manejaba por una carretera opcional, siendo exactamente la 1:38 de la madrugada. Recuerdo perfectamente la hora porque fue el instante en el que se cortó la comunicación de la llamada, la cual estaba realizando con mi madre, quien me invitaba a almorzar al día siguiente. También fue el momento en el que esa cosa se apareció. Era un disco flotante. No puedo decirles el tamaño ni la distancia en la que estaba, porque les juro que mi mente se puso en blanco. Ninguno de mis sentidos fueron capaces de sacarme de ese Estado al cual lo comparo con una especie de trance. Ni siquiera recuerdo el momento en que me estacioné a un costado el resplandor que despedía.

16:26 El objeto era lo único en lo que me concentraba. Bajé del vehículo y camine hacia donde esa luz me indicaba. Llegué hasta un cerro y lo crucé para introducirme en la vegetación del monte que había a un costado de la carretera. Caminé sin tener pleno dominio de mi cuerpo. Al estar bajo un enorme árbol sentí la presencia de esas cosas que en escasos segundos ya estaban frente a mí. Eran 3 seres de porte pequeño y piel pálida. El desproporcionado tamaño de sus extremidades conjugaban con el grosor de sus ojos negros en su totalidad, no tenían expresiones en sus caras, pero podía percibir sus sentidos y sus mensajes a través de sus miradas.

17:22 Me pidieron que no les tuviera miedo, que no me harían daño. Pero si quería seguir con vida, no debía estar en mi casa hasta recién después del mediodía. Caso contrario, yo sería el único culpable de lo que me pasaría en un abrir y cerrar de ojos ya no estaban. Yo tampoco me encontraba en ese lugar. Ahora estaba dentro de mi auto, como si nunca me hubiera bajado de él. Ese disco flotante no estaba por ningún lado. Aún así, continué con mi viaje. Mis manos y piernas iban temblando por la inexplicable vivencia que acababa de tener.

18:07 Cuando llegué al ingreso de la ciudad, recordé la advertencia de aquellos seres. Les juro que temí por mi vida al pensar que ellos eran capaces de quitarme la vida si tan solo lo quisieran. Vi un hotel cerca y allí me estacioné para pasar la noche. Desperté poco después del mediodía aterrado al sentir un temblor. Fue uno de los tantos que hubo en esas fechas en mi Estado. Inmediatamente salí rumbo a la casa de mis padres, quienes por suerte estaban a salvo estando aún con ellos y cuando eran cerca de las 2:00 de la tarde, recibí el llamado de un vecino de mi casa. El temblor había ocasionado daños en algunas casas de la Colonia, pero solo mi departamento se había derrumbado.

19:01 No tengo dudas de que esa noche lo que vi fueron extraterrestres, pero lo más increíble para mí es saber que gracias a ellos yo sigo vivo, pues el derrumbe hubiera tirado mi departamento sobre mí y no estuviera contando esta increíble experiencia. Mi nombre es Adriana. Este relato que les escribo es una experiencia que padecí en mis tiempos de niña, época en la que vivía en la casa de mis abuelos, en un rancho a las afueras de la ciudad. Actualmente tengo 49 años y aún recuerdo esa noche a la perfección. Me desperté en la madrugada.

19:51 Me di un susto tremendo al ver a un niño parado bajo el marco de la puerta. Me miraba de modo inexpresivo. Vestía unas prendas blancas puras, pero parecía que solo estaba aguardando a que yo lo viera para darse media vuelta y salir de allí. A pesar del miedo, me levanté y lo seguí. Jamás dejé de pensar que sería un niño cualquiera. Que se había metido a la casa y me buscaba para jugar. Él salió de la casa y llegó hasta el patio, donde se detuvo. Giró hacia mí y volvió a poner su mirada en la mía, como sabiendo que yo lo seguía y como esperando que yo llegara hasta él.

20:37 Así lo hice. Era un niño extraño, su piel era muy lisa, no veía bellos en sus brazos, su cabello. Era de un color rojizo, al igual que sus ojos, pero no me inspiraba miedo, más bien inquietud. Sin embargo, sí me horroricé cuando esos otros 2 seres aparecieron. Increíblemente eran idénticos al niño, sólo que de mayor tamaño, como si fueran una réplica adulta de sus ropas, sus gestos, sus cualidades, sus facciones, todo era similar. Una sola cosa los diferenciaba.

21:19 Uno muy aterrador, %1 de los mayores. Traía un recipiente transparente en sus manos con algo en su interior. En ese momento no lo supe, pero sabía que era un animal. Me desperté sobre mi cama como si todo hubiese sido un sueño, pero uno muy real. Pues todavía sentía la mirada de aquel niño grabada en mi mente. En la mañana escuché lamentarse a mi abuelo por la pérdida de una cabra. Ésta fue hallada sin vida, tenía el vientre abierto y no encontraron ni una gota de sangre derramada en su alrededor.

22:04 Lo más impactante fue que la cabra estaba preñada, pero el feto fue extraído. Ese entonces que lo entendí, lo que esos seres tenían en ese recipiente era el animal. Estoy segura, esos eran extraterrestres. Aquella noche corría por el campo junto a mi hermano como si fuéramos 2 niños. La tormenta se lanzó con todo empapados. Nos reíamos por la situación, deseando llegar a casa rápido. Los relámpagos iluminaban ese breve instante prediciendo el estruendo de unos truenos aterradores. En un momento dado, uno de los relámpagos iluminó, pero no desapareció, sino que permaneció alumbrando el lugar. Desde allí comenzó la pesadilla.

23:07 Esto pasó hace más de 30 años. Perplejos por el fenómeno dejamos de correr. De repente, algo mucho más perturbador pasó. Nuestros cuerpos se pusieron tiesos, en tanto un incomparable enmudeció todo. Creí que me había quedado sordo, pero no podía escuchar la abrupta respiración de mi hermano a mi lado. No podía voltear para mirarlo, pero con el rabillo del ojo podía ver el terror en su cara. Luego de eso me sentí liviano, relajado. Intenté mover mis piernas y fue cuando me di cuenta. Tanto mi hermano como yo estábamos suspendidos en el aire.

23:59 Nuestros pies no tocaban el suelo, todo alrededor era solo luz y arriba nuestro oímos el zumbido de lo que luego descubrimos que sería una nave. Recuerdo criaturas humanoides moviéndose a nuestro lado. No vi a mi hermano, pero él sí recuerda verme a mí. Yo estaba sobre una superficie sólida, desnudo, mientras esa criatura me manipulaba a su antojo. ¿Crean, no o no nos pasó a mi hermano y a mí cuando éramos adolescentes? Esa noche que la tormenta arruinó nuestros planes de pesca y tuvimos que volver a casa, les juro que era un ovni lo que nos abdujo. Vimos a esos aliens dentro de él y hasta el día de hoy esos objetos no identificados son vistos por la zona. Si se preguntan, no sentimos ninguna clase de diferencia en nuestros cuerpos después de esa experiencia. A excepción de haber desarrollado migrañas que seguramente nos acompañarán hasta nuestras tumbas.