LA BRUJA CANIBAL DEL PUEBLO - Historias de Brujas Ep. 104
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0:02 Hoy en nuestros días, descubrimos que en las circunstancias más duras, sean durante la guerra, hambruna o incluso hasta los hombres más modernos, pueden llegar a recurrir a la andropofagia para poder sobrevivir, pero descubrir que ya sea por una cuestión de supervivencia o por un Macabro gusto, puede llegar a ser escalofriante. O aquellos que el recurrir al canibalismo es su alimento diario. La historia que les voy a contar sucedió hace ya muchas décadas en el pueblo de donde es originaria mi familia. La historia fue contada por mi bisabuelo, Asus hijos y después mi abuelo la relató Asus hijos y nietos. Se trata de uno de los episodios más oscuros. De la historia de aquel pueblo y sus alrededores no menciono el nombre para evitar problemas, pero se encuentra aquí en Jalisco, México.
1:09 Mi nombre es Guisea Vizcaya. Cuando mi abuelo Gregorio nos contó Por Primera Vez esta historia, les juro que tuve pesadillas por varias semanas. Mi madre en su intento por apaciguar mi miedo. Me decía que sólo había sido una historia inventada por su padre, pero años después los hermanos del Abuelo Gregorio aseguraron que aquel acontecimiento en verdad ocurrió, pues el mayor de los hermanos tenía 12 años y fue testigo junto a su padre y sus habitantes. Para contarles esta historia nos adentramos entre montañas y extensos bosques. Caminos que hoy en día son utilizados por el crimen, quizás organizado senderos ya cubiertos por la vegetación del lugar. Esos son los caminos viejos, así les llaman los lugareños para entrar al pueblo.
2:09 Sólo hay un camino, el otro no te lleva ningún poblado cercano, solo a las faldas de una de las minas abandonadas de ese lugar. El pueblo en el lapso de poco tiempo fue muy productivo, ya que por la minería hubo muchos años de trabajo. La prosperidad en el pueblo se veía en su gente y sus alrededores hasta que la beta se terminó y aquellos que habían llegado se fueron llevándose con ellos los buenos años y el crecimiento del pueblo. Pero no todo fue bueno en este pueblo, porque llegaron personas en busca de riquezas y los pobladores por poco se volvían en los extraños en sus propios terrenos. Por alrededor de algunos años todo estuvo bien, pero se dieron cuenta que por ahí estaban pasando gente en masa, no se sabía si estaban huyendo o sólo iban de paso. Algunos caminando, otros en caballo, se decía que eran villistas a su paso sólo dejaron desgracias, pues se cargaron con ellos lo poco que tenían.
3:32 Se llevaron algunas de las mujeres jóvenes de la localidad a otras. Las ultrajaron dejaron el pueblo sumido en desgracia y desesperación. No sólo eso, pues. La hambruna azotó por un tiempo al pueblo y sus alrededores, tiempos en que hubo escasez de comestibles. En 1914, México atravesaba un momento de inestabilidad por los enfrentamientos armados entre el ejército Federal y los revolucionarios constitucionalistas en todo el territorio, lo poco o mucho que se cosechaba en la región. Era trasladado a las grandes ciudades, donde nada les importaba que esa pobre gente pasara hambre. Al pueblo llegó una mujer.
4:25 Su nombre era Sara. Se le notaba que tenía alrededor de unos 60 años, encorvada y se ayudaba con un palo que utilizaba como bastón para poder caminar su ropa rasgada sucia. Y tenía varios golpes en su cuerpo, que eran bastantes visibles. La anciana les contó que de donde ella venía habían saqueado la rancherías y algunos, así como ella, lograron huir, pero otros no tuvieron esa suerte. Ella, como pudo, se escondió entre los arbustos, pero al ser descubierta por un par de hombres.
5:08 Estos la golpearon para quitarle las monedas que tenía consigo. Creyendo la muerta, la dejaron ahí. Ella, como pudo, huyó y ya no quiso regresar a su casa, pues desde donde ella se encontraba podía ver a varias de estas que les habían prendido fuego. Algunas mujeres del lugar le obsequiaron ropa a la anciana, otros lo que podían darle. Pues no tenían en abundancia, pues eran tiempos difíciles. Varios de los hombres le ayudaron con troncos de árboles o con el material que tuvieran a la mano, acercándolo al sitio donde viviría la anciana, algo extrañados porque la señora quería vivir. Retirada del pueblo, la mujer les aseguraba que ella siempre había vivido sola desde que su marido falleció. Y su único hijo nació muerto.
6:09 Nada le quedaba a la pobre anciana. Sara se ganó el cariño de las personas. Siempre le llegaba el bocado de comida, frutas u otras cosas. Detrás de esa fachada de dulzura, amabilidad y bondad se escondía una bruja cruel, una mujer maldita. Una bruja que solo la carne humana tranquilizaba su apetito y nadie lo sabía. Siempre se acercaba a las mujeres que estaban embarazadas, les acariciaba el vientre, algunas de ellas tuvieron la pérdida de sus criaturas.
6:53 De la nada se le salía el bebé, los cuales en ese mismo día lo sepultaban en el cementerio que se encontraba. A unos 500 m del pueblo para esa bruja era y sería un gran festín, ya que varios niños y niñas nacieron. Si de aquellas pobres mujeres que se habían burlado aquellos gavilleros la tranquilidad en el poblado cambió repentinamente. El Niño más pequeño de don Renato y Julia García desapareció sin dejar rastro. El pequeño se encontraba jugando en el huerto. Su madre se encontraba moliendo maíz. Ella entró a su casa a dejar la manzana para preparar las tortillas.
7:46 Al poco rato salió para llamar al niño para que entrara a su casa y pudieran comer. Lo llamó en repetidas veces, pero este no contestó. Asustada, salió de su casa para pedir ayuda para que buscaran al pequeño infante, pero conforme pasaba el día no apareció. Ni en los días y semanas posteriores los niños comenzaron a desaparecer. Los padres se sumían en un sueño profundo que les era imposible abrir sus ojos cuando escuchaban sus llantos.
8:27 Cuando lograban hacerlo era porque estos ya no se escuchaban. No sabían que era lo que estaba llevándose a los recién nacidos y aquellos que tenían hasta 5 años. No había rastro de que algún animal merodiara el pueblo, como tampoco por la mina. Unos hombres salían para buscar a las criaturas, también para ver si encontraban huellas de depredador, pero todo era en vano. No fue sino hasta que el hijo de Toña Martínez desapareció por el camino que llevaba a la mina. El Niño tenía la edad de 9 años. Éste le llevaba comida a su padre, pues como cada mañana se iba a recoger leña al bosque.
9:14 Ya serían alrededor de las 3:00 de la tarde cuando el padre regresó con el bulto de leña, se encontraba molesto porque no habían mandado al chamaco con su comida. Doña le aseguró que su hijo se había ido desde muy temprano a llevársela, cosa que preocupó Asus padres y salieron a preguntar si lo habían visto. Siguieron el sendero que se acostumbraba para subir al bosque y fue que encontraron el morral con la comida esparcida por toda la Tierra. Rastros de comida se adentraban a un lado del camino. Tanto toña como su marido lo siguieron, pero al no ver más comida esparcida, miraban hacia todos lados y llamando al niño con gritos. Fue cuando toña se dio cuenta que a pocos pasos se encontraba uno de los huaraches del niño.
10:11 Comenzaron a buscar nuevamente y en la Tierra se apreciaban las huellas no sólo del niño, sino de alguien más. Perdieron el rastro en las rocas de la montaña, pero aún así continuaron buscándolo. Fue que encontraron sangre en una de ellas. Aterrorizados, comenzaron a hallar restos de su pequeño, esto porque se notaba que lo habían desmembrado. Entre las rocas encontraron la parte superior de su cuerpo y la locura y desesperación de los padres no se hizo esperar. Nadie en el pueblo podía creer lo que estaba pasando y el miedo se apoderó de todos ellos.
10:58 En los caminos comenzaron a desaparecer personas, tanto hombres como mujeres, ya nadie se sentía seguro si estaba sucediendo a plena luz del día de noche eran vulnerables. La gente del pueblo sabía que algo los acechaba por las noches. Cuando no había Luna y la oscuridad los envolvía de una manera que se sentían abandonados a su suerte por el mismo Dios, algo siniestro había llegado al pueblo, algo que ni ellos sabían de qué se trataba, pero sabían que se encontraba tanto dentro del pueblo como en sus alrededores, las miradas nerviosas intercambiadas entre las mujeres en la escuela. En el río, cuando bajaban a lavar la ropa, cuando veían Asus maridos irse a la jornada de trabajo en la mina, el miedo se les notaba en sus ojos y rostros, preguntándose cuál de ellas sería la próxima.
12:05 ¿A quién le robarían a un hijo? Don Pascual fue advertirle a la anciana que tuviera cuidado. Ella, en tono muy serio, le preguntó qué era lo que estaba sucediendo. Don Pascual le contó lo del niño de Toña y de las personas que estaban desapareciendo. Ella le dijo que quizás eran algunos revolucionarios que se encontraban escondidos y que pronto se irían de ahí, pero nadie había visto pasar alguna tropa. Desde que sucedió aquella desgracia en el pueblo. Sara le dijo que se cuidara. ¿Que no se preocupara por ella? Al verlo retirarse de su jacal, la bruja sonreía con burla. Su malicia era tan oscura como una noche sin Luna. Era el mes de agosto cuando un niño más desapareció del pueblo, era el hijo de Felicita Delgado, el pequeño tenía tan sólo 2 años cuando desapareció.
13:09 Los que se dieron cuenta fueron con el padre del abuelo y don Braulio, quienes hicieron varios disparos, pero ninguno logró darle a aquel ser que se movía entre los árboles. Se escuchó el llanto del niño, perderse en el bosque. Desesperados, todos corrían hacia donde se escuchaba El Niño, pero fue imposible alcanzar a esa cosa. El padre del pequeño dio un grito de desesperación y horror. Se cayó de rodillas, llorando de impotencia. La situación era de desesperación, pues hasta donde se encontraban ellos se escuchaba como el llanto del pequeño Alberto. En cada ocasión se iba apagando aquel grito, aquella voz de aquel pequeño infante.
14:01 Ya nadie quería salir de su casa. Los hombres tenían miedo de ir a trabajar a la mina. Y dejar Asus familias solas. La gente de los alrededores también dejaron de acudir a esta por miedo a desaparecer entre los caminos. Benito, el hermano menor del bisabuelo, se encontraba jugando cerca del arroyo. Escuchaba como una dulce voz de una mujer le llamaba. Comenzó a buscar por todos lados a la dueña de la voz que pronunciaba su nombre, pero por la maleza. No se apreciaba a nadie. Ese sonido era cada vez más tranquilo y algo había en ella que Benito se dejaba guiar.
14:48 Este le hacía preguntas y la voz sólo se limitaba a decirle que tenía dulces deliciosos y se los daría cuando llegara a su lado, que no tuviera miedo, pues era su amiga con una sonrisa dulce. Y sus palabras amables, la bruja cada vez lo atraía hacia ella, prometiéndole dulces, deliciosos golosinas que sólo ella podía regalarle cuando estuviera a su lado. Pero a medida que Benito se acercaba a esta, aquella voz escuchaba en diferentes lugares y El Niño la seguía sin saber.
15:29 En el peligro que se encontraba, estaba por llegar al lado de la bruja. Quien al ver al pequeño Benito Regordete Babeaba del sol, imaginar qué dulzura de carne degustaría esa noche. Pero para la mala suerte de la bruja caníbal, pasó uno de los hombres de la mina y al ver al pequeño solo por ese sitio, lo tomó entre sus brazos y se lo llevó al lado de su madre. La bruja montó en cólera por no haber atrapado al niño. Y maldiciendo al hombre que se lo había llevado esa misma tarde, Sara fue a casa del bisabuelo antes de que oscureciera fué con la excusa de pedir un poco de maíz. Mientras la madre de ellos se lo echaba en el Tenate, Sara miraba para todos lados de la casa.
16:28 La madre no se daba cuenta que tenía a una bruja voraz dentro de su casa. Y la cual, esa misma noche le haría una visita al escuchar voces. Benito salió del Cuartucho donde dormía con sus hermanos, pero nadie se percató que El Niño reconoció el aroma de doña Sara, quién era la que le habló en la mañana. Como no tenía la voz encantadora, te hacía unas horas al escucharla hablar nuevamente. El pequeño sintió un miedo que lo hizo orinarse. La bruja se dio cuenta de su presencia y que la había reconocido, así que se apresuró a salir de la casa, no sin antes echarle una mirada inquisidora a Benito, quién enmudecido del miedo.
17:22 Y a partir de esa tarde jamás volvió a hablar. Pero todo cambiaría a partir de esa noche para el pueblo entero. La casa de don Braulio era la primera que estaba en la entrada del pueblo. Esa noche calurosa no podía dormir, así que se sentó en un tronco de su árbol. Todo estaba en completo, silencio y oscuridad. Pareciera que después de muchos meses habría una noche tranquila en el pueblo, pero estaba muy lejos de que fuera así. Porque al acecho ya se encontraba la maldita bruja caníbal lista para llevarse al pequeño Benito.
18:06 Esa noche Benito escuchó pasos fuera de la casa. Era como si arrastrara sus pies. Comenzó a sentir mucho miedo y sin quererlo se orinó del miedo. Nuevamente tuvo que morderse el brazo para no gritar. Si lo hacía sólo pondría en aviso a esa cosa. Además, que ya había escuchado la gente adulta, que se sentían con mucho sueño y cansancio, que no se daban cuenta, que se habían llevado Asus hijos. El miedo se hacía cada vez más fuerte. Tenía miedo de morir, de ser devorado por aquella bruja.
18:47 De pronto se escuchó un disparo y esa cosa salió huyendo del lugar. Los gritos de los hombres se comenzaron a escuchar. Se oía como corrían por todos lados, como si le estuvieran dando casa a aquel ser repugnante. Su madre entró con el quinque y atrancó la puerta. Se sentó en la tarima junto Asus hijos. Atentos y con mucho miedo, escuchaban todo lo que sucedía afuera. En el pueblo, por la separación de la madera de la puerta, se apreciaban las luces de antorchas. Fue hasta que se escuchó el grito de don Miguel avisándoles a todos que la habían encontrado.
19:32 Corrieron hasta llegar a la Casa de Sara, pero ninguno de los hombres reunidos quería entrar a casa de esta, pues creían que era un error. El que derribó la puerta fue urbano, el padre del pequeño Alberto no le dieron oportunidad de huir. Algunos hombres se abalanzaron contra ella. La mujer tenía una fuerza que en un inicio fue difícil someter, fué hasta que uno de los campesinos le tuvo que dar con la culata del rifle en la cabeza para poder someterla el lugar. Apestaba horrible, había carne en descomposición. Sobre la mesa se encontraba un pedazo de carne a medio devorar. En una de las vasijas hallaron los restos de lo que fuera una persona y enterrada en la misma cocina. Uno de los perros comenzó a escarbar en el rincón de esta. Ahí se encontraba envuelto un pedazo de tela de manta. Ahí se encontraba envuelto en un pedazo de tela de manta, la cabeza del hijo de Felicitas.
20:48 El rostro de Sara estaba más arrugado. Casi desfigurado. En verdad, la mujer estaba muy fea, que tenía la apariencia de un monstruo de su boca. Un hilo de baba le escurría esto tenía sangre de la criatura que estaba medio devorar con los ojos inyectados de sangre. Brillaban con una luz malévola y te burla para aquellos que la contemplaban horrorizados en una olla llena de verduras. Se encontraban pedazos de carne. El platillo estaba listo para ser servido. Ninguno de los presentes podía dar crédito a lo que miraban. Entre más buscaban, más se encontraban en el patio trasero de la casa.
21:38 Se encontraba un pedazo de Tierra recién removida y escarbaron. No tenía más de 50 cm de profundidad. Y encontrar una ropa tanto de niños como de adultos. Algunos las reconocieron, otras no, quizás eran de personas de otros pueblos, comentó uno de los hombres que sacaba las prendas, la amarraron con unas cuerdas y fue arrastrada al pueblo para terminar con ella. Algunos que no sabían que había sucedido en Casa de la bruja. Miraban desaprobando el trato que le estaban dando a la pobre anciana, pero entre más se acercaban para tratar de que la turba de hombres no acabaran con Sara, fue cuando don Melchor les contó lo que en verdad era esa mujer, lo que habían encontrado.
22:35 No podían creerlo y la anciana, con una voz chillona, suplicaba diciendo que todo eso eran calumnias. Pero Rafael sacó el vestido de la pequeña, pero Rafael sacó el vestido de la pequeña elsa de 2 semanas atrás, que había desaparecido. Comenzaron a apedriar a la mujer pidiendo justicia. En poco tiempo se organizaron y algunos jóvenes ya traían leña para quemar a la bruja. Ellos terminarían con ella, pues el país. Era un caos con lo de la Revolución, así que nadie sabría en que terminó una anciana maldita.
23:19 Come niños. Arrastraron nuevamente a la bruja hasta el centro del Pueblo. Ahí se encontraba una cruz de madera, la cual se cimentaba sobre rocas. Ataron a la bruja caníbal la empaparon de aceite, al igual que los troncos y ramas que colocaron a su alrededor. Hubo un momento en que ni un solo sonido se escuchaba. Ni siquiera el mismo viento parecía interrumpir la tensión en la que se encontraban los pueblerinos. Nadie se atrevía a acercarse a la bruja para prenderle fuego. Ella sabía que tenían miedo, así que aprovecho este momento porque sabía que de todos modos iba a morir. Les comenzó a gritar lo mucho que había disfrutado, el sabor de la carne de sus hijos, la sangre que tranquilizaba, la sed que tenía comer.
24:17 La carne humana es un manjar, es lo mejor que hubiera probado en mi vida. Es como una buena carne preparada el gusto de uno. Dijo mostrando sus dientes y pasándose la lengua por sus labios, la maldita bruja. Todos sintieron repulsión ante sus palabras. Algunos no se aguantaron lo que decía y se retiraron a varios metros de donde se llevaba a cabo el juicio de la mujer. Otros no resistieron y se desmayaron. Así como aquellos que devolvieron sus alimentos en vómitos al sentir asco de imaginar cómo comía la carne humana. Eso era lo que comía la bruja maldita, carne humana. Por eso la mujer se miraba siempre rebosante de buena salud.
25:17 No se veía flaca, a pesar de la hambruna que por un tiempo azotó al pueblo y sus alrededores. Felicitas salió de entre la multitud y con un quinque encendido lo lanzó la bruja maldiciéndola, por lo que le había hecho a su hijo y a todos los del pueblo. Rápidamente las llamas comenzaron a envolver el cuerpo de la bruja caníbal, mientras esta gritaba maldiciendo el pueblo, soltando gritos de dolor y agonía. Pero también se le escuchaban las carcajadas, las cuales pronto se volvieron chillidos y gritos de desesperación. Nadie se retiró esa noche de ese lugar hasta que la bruja fue consumida en su totalidad por el fuego, pues querían asegurarse de que la pesadilla había terminado. No se sabe quién tomó los restos de la bruja caníbal y los depositó en un petate.
26:19 Los enterró en el cementerio cercano al pueblo para que estos quedarán apresados en Tierra Santa. Esto es una tortura eterna para una bruja. Ser sepultada en camposanto aquella vez que llegó al pueblo no era por lo que les había contado. Unos hombres de una ranchería la atraparon cuando ésta estaba por robarse a una niña. La dejaron toda maltrecha. Creyendola muerta fueron y la dejaron lejos de aquel sitio es cuando la mujer decidió mejor irse de aquellos lugares y tomar otro rumbo donde nadie la conociera y seguir robando a niños recién nacidos, pero como se volvieron tan obvias las desapariciones de los infantes, tuvo que matar a personas adultas para que no le siguieran el rastro.
27:17 Y creyeran que era una bestia la que merodeaba por el pueblo y los caminos. Desde entonces en el pueblo se hicieron muy desconfiados ante la llegada de alguna anciana, ya fuera de paso, buscando un lugar para quedarse a vivir. Ya no las recibieron y las corrían del pueblo. En medio del cementerio se encuentran varias tumbas. Son las de los niños. Y de los adultos que fueron devorados por la bruja caníbal del pueblo hace ya más de 60 años, algunas estuvieron descuidadas porque sus padres se fueron del pueblo, pues no soportaron quedarse ahí.
27:59 Después de lo sucedido, los pobladores las arreglaron, les cambiaron las cruces que tenían de madera por unas de Fierro. En los días de muertos se les coloca un altar con sus calaveritas en señal de que son recordados. Hoy en nuestros días, en algunas partes de México y en otros países existen brujas caníbales. Poco a poco han ido surgiendo historias referentes a estas malditas mujeres practicantes del ocultismo y adoradoras del diablo.
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