LA ANCIANA MUERTA │Terror en la MORGUE - Historias de terror y relatos de terror paranormal
Historias de Terror, Leyendas Espantosas, Relatos Paranormales y Cuentos para Dormir que podrían asustarte esta noche:Historias de terror en la morgue, relatos oscuros narrados para quienes disfrutan del horror paranormal, los sucesos inexplicables y las experiencias que ocurren entre camillas, cuerpos sin vida, pasillos fríos y silencios imposibles de soportar.En este episodio escucharás sucesos extraños en morgues, presencias inquietantes, apariciones aterradoras y experiencias marcadas por el miedo en uno de los lugares más perturbadores que existen.Hoy escucharás 4 historias de terror en la morgue, relatos ocurridos en espacios donde la muerte, la oscuridad y el misterio pueden convertirse en una verdadera pesadilla.Desde entidades que se manifiestan junto a las planchas y los cajones forenses, hasta encuentros aterradores en pasillos vacíos, autopsias y cuartos helados donde algo parece seguir despierto.El episodio de esta noche incluye: Historias de Terror en la MORGUE00:00 HISTORIAS DE LA MORGUE01:25 LA ANCIANA – NATIVIDAD CISNEROS09:55 LA SUBIDA DEL MUERTO – NOE GARCIA17:55 LAS SOMBRAS DE LA MORGUE26:09 ROEDORES – ARIANA NARVAEZTemas relacionados con este video:relatos de terror, historias de morgue, terror paranormal, apariciones en la morgue, fantasmas en hospitales, relatos sobrenaturales, miedo real, sucesos paranormales, cuerpos extraños, sombras en la morgue, entidades malignas, presencias extrañas, cuentos de terror, historias de miedo, relatos nocturnos, horror hospitalario, experiencias paranormales, voces del más allá, pasillos embrujados, terror en la noche, relatos para dormir, historias escalofriantes.#InframundoRelatos#RelatosDeTerror#HistoriasDeMorgue#TerrorParanormal#HistoriasParanormales#RelatosSobrenaturales#HistoriasDeMiedo#Fantasmas#TerrorNocturno#MiedoReal
0:00 Muy buenas noches, tardes o días, querida comunidad del Inframundo, los saluda a su amigo y anfitrión Alejandro. El día de hoy te voy a contar cuatro aterradoras historias ocurridas en la morgue por médicos forenses tan atopraxistas. Es inevitable, pero en algún punto muchos de nosotros vamos a acabar en una plancha metálica dentro de la morgue y quizás nos estarán haciendo algunas incisiones para saber de qué morimos, de qué fallecimos. Y precisamente en estos lugares es donde ocurren la mayor parte de fenómenos paranormales. ¿Pero tendrán alguna explicación? ¿Como ya es costumbre, le hago la siguiente pregunta, si usted fuera un médico forense y estuviera abriendo un cuerpo en canal y de pronto abriera los ojos o se moviera, usted qué pensaría o qué haría?
1:06 Lo leo en la caja de comentarios y sin más. Por el momento, aquí comenzamos en su canal preferido, Inframundo. Buenas noches, comunidad. Antes de contar mi experiencia en la morgue, en la cual trabajé por alrededor de 12 años, quiero presentarme, me llamo Natividad, algunos me dicen, Naty, soy originaria de Hermosillo, Sonora, en ese tiempo me encontraba en mis prácticas como médico forense. Una tarde, cuando llegué a la Morgue, el ambiente se sentía muy diferente y no como otras ocasiones. Sentía que algo se encontraba oculto por los pasillos, como acechando o a la espera de algo.
2:19 A pesar de que ya me era familiar todo a mi alrededor no me sentía tranquila. Ya anteriormente mis compañeros me habían contado de sus experiencias con apariciones con los cuerpos de los difuntos, que se movían estando solo sobre las planchas a altas horas de la madrugada. Nada de sus historias me había afectado en esos momentos y era porque yo tendría que tener mi propia experiencia para así comprender el miedo que se sentía, el cual para mí en muchas ocasiones eran exageraciones. Bien dicen que no hay cómo experimentar uno mismo para saber qué es lo que se siente y así entender en carne propia.
3:09 Esa tarde lo que restaba del tiempo estuvo muy tranquilo, así que me dirigí un rato a la recepción. Serían alrededor de las 6:00 de la tarde cuando llegó una anciana, la cual se notaba muy triste. La señora se acercó a donde yo estaba y me pregunto si ya habían traído el cuerpo de un joven de nombre José Armando Núñez. Mi compañera le indicó que no. Que no habían informado sobre que llevarían a una persona con ese nombre. Fue entonces que la anciana nos dijo que lo esperaría. Yo le pregunté si le habían dicho que aquí lo traerían, a lo que ella contestó que sí.
3:55 Muy tranquila. Se dirigió a una de las salas de espera. Yo miraba a la anciana a la espera de que llegara el cuerpo de quien ella dijo. La recepcionista me dijo que quizás la señora se había equivocado. En eso estábamos cuando por radio le avisaron del cuerpo de un joven que llegaría en unos 10 minutos la causa de su muerte. Accidente en moto cuando fui a avisarle a la anciana que estaba por llegar el cuerpo de la persona por la quién preguntó su mirada en esta ocasión era de completa tranquilidad. Y solo asintió con su cabeza como con señal de agradecimiento.
4:40 Los cadáveres siempre ingresan por la parte trasera de la funeraria. Este es un túnel de unos 5 M y en verdad te causa cierta asfixia estar ahí, ya que las puertas se mantienen cerradas por ambos lados. No podía irme de ahí, pues tenía que asegurarme de que colocaran el cadáver en el lugar correcto. Pero mientras esperaba, volví a sentir esa sensación de estar vigilada para mi mala suerte. Las luces comenzaron a parpadear y por unos segundos estuve a oscuras en ese lado del túnel. A los pocos minutos ya estaban ingresando con el cuerpo. Nuevamente se apagaron las luces y dejaron el túnel otra vez a oscuras.
5:30 Fue cuando Ricardo mi compañero. ¿Hizo un comentario, vienes con mala vibra o enojado porque te fuiste sin despedirte de los tuyos? Nadie continúa avanzando hasta que las luces se encendieron. Le comenté que había una anciana, la cual lo estaba esperando en una de las alas, era la abuela del occiso, con mucho cuidado depositaron el cuerpo de aquel joven. Fue una pena ver ese cuerpo en aquellas condiciones. No tenía más de 15 años. Fue cuando entendí porque la anciana se miraba tan triste.
6:14 Estaba observándolo y casi daba un grito. Cuando la anciana habló, ella se encontraba enfrente y acariciando la cabeza del chico, le pregunté si ella era algún pariente del joven. A lo que contestó que sí y me dijo que venía a por él. Le tuve que explicar que tendría que esperar un poco más, ya que teníamos que hacer el papeleo correspondiente, la autopsia y dejarlo de manera presentable para que pudieran llevárselo. Ella me dijo que su hijo estaba por llegar y se encargaría de todo, pero que ella venía por su nieto de una manera muy diferente.
6:56 Realmente no comprendía las palabras de la anciana. En esos momentos me hice un poco hacia atrás porque comenzó a acariciar el rostro de aquel muchacho. Entre sus sollozos la escuché decir que nunca le debieron haber comprado aquella moto, pues esta le causó la muerte. He visto como algunos cadáveres derraman lágrimas y este no fue la excepción. Sentí pena por la anciana cuando se las limpió de manera muy tierna. Quise detenerla, pero ella levantó su rostro y me sonrió. Volví a sentir ese mismo frío y miré como la señora se retiraba hacia la salida de la morgue. Pasaron alrededor de 15 minutos cuando mi compañero ingresó para comenzar con el cuerpo del difunto. Este al verlo.
7:51 Su rostro se puso pálido por momentos pensé que se iba a desmayar. Él me juró que acababa de ver salir a ese mismo chico de la funeraria acompañado por una anciana. En ese momento sentí náuseas y un miedo horrible acostada en uno de los sillones de la recepción. No quise contarles en ese momento el motivo de mi desmayo. Así que me mandaron a descansar a mi casa por esa noche. Para mí fue impresionante escuchar lo que mi compañero había comentado. Estando ya en casa me puse a pensar en lo que había sucedido.
8:36 Uno poco a poco va haciendo recuento de las cosas y desde que llegó la anciana fue cuando se comenzó a manifestar lo paranormal. Y uno no se da cuenta hasta que tranquilamente lo razonas, cuando llegó la anciana a la funeraria, en ningún momento escuché cuando las puertas se abrieron. Además, para la pequeña complexión de la señora Necesitaba ayuda para detenerla para poder ingresar a la recepción. Tampoco se escucharon sus pasos ni cuando entró ni cuando se retiró a sentarse en una de las sillas de la sala.
9:17 Cuando entró a la morgue, cuando el cuerpo de su nieto estaba sobre la plancha, tampoco nadie la vio salir. A partir de esa experiencia, yo ya no me burlo de las personas cuando cuentan sus encuentros con apariciones que rondan por la morgue. Ya tengo muchos años de experiencia en mi trabajo. Ahora me encuentro en una clínica y no en aquella funeraria donde comencé mis prácticas hace algunos años. Espero y no tengan una experiencia como la mía desde hace algún tiempo que trabajo en una morgue en Baja California Sur.
10:10 Mi amigo Antonio es uno de los propietarios de este lugar. Ambos estábamos en la misma facultad cuando nos conocimos y desde entonces somos grandes amigos. En todos los años que tengo trabajando en esta morgue he intentado no prestar atención a sucesos que a diario ocurren. Para los que trabajamos aquí ya es algo cotidiano. Pero para mí trato de que no me afecte cuando llega a manifestarse algo. Disculpen si no doy la ubicación de esta funeraria, ya que aún laboro en ella lo que les contaré fue hace alrededor de 6 años, cuando recién comencé a trabajar aquí. Siempre he elaborado en el turno de la noche y a pesar de todo lo que me ha sucedido, sigo en él desde que inicié a trabajar en la morgue de la funeraria.
11:05 Recordaba las anécdotas que contaban mis compañeros, así como las mías. Cuando me tocaba hacer las prácticas te puedo jurar que hasta el día de hoy lo que más me afecta es trabajar con niños o con personas jóvenes que fallecen esto por su corta edad y que no disfrutaron plenamente de su vida. Tal fue el caso cuando llegó el cuerpo de una joven. La cual había sufrido un accidente. En el reporte afirmaban que la chica no traía puesto el cinturón de seguridad, lo que ocasionó que falleciera por los golpes al momento de la colisión. Mi compañero me comentó que el cuerpo de la muerte se encontraba en pésimas condiciones y que nuestro jefe ordenó que yo mismo me encargará de él. En un inicio pensé que no quiso hacerse cargo, pero al ver el cuerpo en la plancha me di cuenta que la tarea no iba a ser nada fácil y tendría que ser muy minuciosa. Aún recuerdo su nombre se llamaba Verania el padre, quien la había identificado.
12:22 Pidió que hiciéramos todo lo posible para que el rostro de su hija no se le notaran los golpes y los cortes de los vidrios, ya que eso afectaría mucho a su esposa y no quería que la vieran así. Comencé a trabajar con ella alrededor de las 10:00 de la noche. A pesar de que el accidente fue ese mismo día. El cuerpo se encontraba muy rígido y era difícil trabajar con él. Me llevo casi lo que restaba de la noche y la madrugada con él, pero lo logré. Recuerdo que cuando lo coloqué dentro de una de las gavetas del cuarto frío, le dije que era una pena que haya fallecido tan joven. Tenía toda una vida por delante.
13:10 Cuando cerré la puerta, esta se volvió a abrir. Hice como 3 intentos más hasta que lo logré y fue cuando decidí descansar un poco, pues faltaban como 2 horas antes de que amaneciera, fui y me recosté en un sillón que se encuentra cerca de la morgue, escuchaba solo el viento que salía de los ductos del aire acondicionado, el caminar del guardia cuando hizo su ronda por ese sitio y ahí el silencio completo. No sé en qué momento me quedé dormido ni cuánto tiempo había transcurrido cuando repentinamente sentí una mano muy helada que me oprimí el pecho, impidiéndome incorporarme por más que intentaba abrir mis ojos para ver de quién se trataba. No podía.
14:07 En esos momentos quise gritar, pero sentí como unos dedos muy fríos. Entraban en mi boca para luego sacarlos y cubrirla. Impidiéndome, gritar o hablar. No podía ni abrir mis ojos. Sentía sofocarme y fue cuando se apoderó un horrible miedo que les juro. Quería llorar. Tenía todo mi cuerpo tenso sin poderme mover. Ni una oración. Se me venía a la mente en esos momentos y mi corazón latía apresuradamente mientras lo que estaba encima de mí me presionaba más contra el sillón en el que me encontraba.
14:48 Escuchaba la voz de una mujer que me decía que todo estaba muy oscuro, donde ella se encontraba, que solo quería regresar a casa, pero algo se lo impedía. Ni una luz, ni siquiera el viento soplaba. Aquello comenzó a llorar y entre palabras entrecortadas decía que la habían abandonado. Yo trataba de hablar y decirle que me dejara, pues no entendía de lo que hablaba. Fue entonces que llegó don Mario, el Velador de la funeraria, quien me sacudió fuertemente y me gritaba que despertara. Fue entonces cuando pude abrir mis ojos para solo encontrarme con don Mario.
15:33 En aquel lugar miré hacia la ventana y ya estaba amaneciendo. Le conté lo que me había ocurrido y él me dijo que hasta donde él se encontraba se escuchaban mis sollozos. Por un instante el pensó que era alguno de los muertos que se encontraba en el cuarto frío, pero que estos en esa ocasión se escuchaban muy distintos. Y fue cuando vino a averiguar de qué se trataba. Cuando le narré lo sucedido, él me respondió que eso fue la subida del muerto. Deberías de tener una imagen siempre contigo para que los muertos no se te suban, me aconsejó.
16:17 Le aseguré que era la muchacha con la que había estado trabajando toda la madrugada. Y fue cuando él me aseguró que como ellos, aún no se encuentran en oscuridad. Es por eso que se tratan de manifestar de alguna u otra forma. Ya varios le habían contado lo que les sucedía, pero solo yo y otro compañero hemos tenido la experiencia de que se nos suba. El muerto me dio el mismo Consejo que al otro colega. Buscar ayuda con un curandero, porque cuando uno se le sube el muerto, estos absorben tu energía, tu vida, hasta dejarte en los huesos.
16:58 La verdad. Yo no creía en esas cosas, pero mi madre sí. Ese mismo día mi madre me llevó con una curandera en uno de los pueblos cercanos de donde vivimos. Afortunadamente, la joven sólo buscaba respuestas y no se pegó. A mí, como suelen hacerlo otros muertos, la curandera me dió una protección que no está de más cargarla siempre conmigo, ya que aquella experiencia con la subida del muerto no fue para nada agradable hasta el día de hoy. Antes de retirarme a mi casa, siempre voy al cuarto frío de las gavetas y hago una oración.
17:40 No está de más, pues he aprendido a convivir hasta cierto punto con aquellos que ya se adelantaron en el camino. Muchas gracias por compartir mi anécdota. Lo que les contaré me hizo tenerle respeto a los muertos, sin importar si fueron buenas personas en vida o no. Solía trabajar para una empresa funeraria. Mi turno era el nocturno. Mi nombre es Javier Esparza.
18:23 El trabajo en la funeraria fue durante el tiempo de la pandemia. Me había quedado sin empleo y tenía que hacer algo, pues mi novia estaba embarazada. Y mis padres ni los de ella nos iban a ayudar, pues se encontraban muy enojados con nosotros por habernos echado una responsabilidad a muy temprana edad. Mi hermana habló con Gregorio, su novio, que es médico forense. Fue él quien me consiguió aquella chamba. A mí siempre me han gustado las historias de terror. No les mentiré al decirles que me sentía emocionado, pues tendría la experiencia de ver apariciones fantasmales.
19:08 Los que creen que a diario suceden cosas sobrenaturales ahí no es así. Ellos solo se muestran a los que quieren que los vean, como tampoco ver un cuerpo deambulando por la morgue. Pero no es lo mismo escuchar una historia que uno ser protagonista de ella. Se llegó una temporada en que hubo mucho trabajo y esto fue a causa de aquella enfermedad que no respeto ni clases sociales ni a los niños o ancianos como a diario. Eran demasiados los cuerpos que llevaban a la Morgue. Empecé a trabajar muchas horas extra.
19:48 Esto a causa de que no hubo velorios fúnebres para los fallecidos. Pero por desgracia, muchos de los cuerpos tenían que ser cremados, opuestos en algunas bolsas donde se tenía que sellar bien para evitar el contagio. Tenía alrededor de 3 meses de estar trabajando en la funeraria y ni veía ni un solo fantasma. Todos tenían experiencias sobre extraños sucesos que ocurrían en el tanatorio excepto yo, pero todo eso estaba por cambiar. Cuando me trasladaron a otro lugar en la funeraria, como les había comentado, la morgue siempre está con varios cuerpos en espera de ser embalsamados o cremados. Todo dependía de los familiares del difuntor. Tuve que ponerme trajes dobles para evitar el contagio, ya que estuve en el cuarto donde metían los cuerpos en bolsas negras para que fueran colocados en su respectivo ataúd. Aunque a veces sentía un poco de miedo por estar rodeado de tanto muerto, yo comencé a hablar con ellos y por comentarios me dijeron que ese había sido un error, aunque yo lo considero de otra manera y les contaré porqué todos ellos no tuvieron los santos Óleos, como tampoco una misa de cuerpo presente en caso de que fueran católicos.
21:20 En cada uno de los cuerpos, mientras los colocaba en sus respectivas bolsas, yo les decía que era una pena que se fueran de esa manera, solos y no rodeados de sus amados familiares. A medida que lo hacía, por así decirlo, ese ritual cada vez me sentía acompañado. En ocasiones sentía miedo, en otras no, pero no de tanto. Cadáver por todos lados. Sino de siluetas que se aparecían y que se esfumaban cuando se colocaba un cuerpo dentro de un ataúd. En ocasiones sus siluetas eran de color negro, pero las que más se apreciaban eran blancas.
22:05 El lugar que más miedo me daba era la sala de Cremación. De este lugar era donde las siluetas oscuras más se hacían presentes. Creo que los demás que trabajaban ahí no las veían o no se les mostraban a ellos solo a mí. Era ya tarde cuando me pidieron que llevara el cuerpo de un anciano al crematorio mientras lo trasladaba el cuerpo parecía que pesaba horrores por más intentos que hice para avanzar. No podía, fue hasta que mi cuñado me miró y se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Como pudimos logramos llegar y colocarlo dentro del horno.
22:49 Comencé a buscar la silueta del difunto por todos lados, sin lograrlo. Fue cuando mi cuñado me dijo que en ese lugar de la morgue siempre hay historias sobre muertos que gritan o se mueven una vez que entran a los hornos. En eso estábamos cuando escuchamos algo adentro. Yo creí por momentos que habíamos ingresado a un vivo y no a un muerto. Ambos nos asomamos al interior y miramos el cuerpo de aquel anciano como si se retorciera. Gregorio me dijo que muy probablemente ese anciano fue una mala persona en vida y aparte no quería morir aún.
23:34 Fue en ese preciso comentario cuando noté una silueta muy oscura. Dentro del horno crematorio. Les juro que de todas las que había observado de ambular por la funeraria, esa era la más negra de todas. Esa silueta sí me llegó a perturbar. Les diré porque a partir de esa noche, en el tiempo que estuve trabajando en la funeraria, aquella silueta oscura se mostraba más que las otras. Pareciera que las otras huyeran del lugar. Las siluetas blancas se mostraban por sólo unos segundos antes de desaparecer. Le conté esto a Gregorio y fue cuando me dijo que por el tiempo en que estábamos vivos de tanto dolor o sufrimiento, era por eso que estaban pasando cosas extrañas en la funeraria.
24:27 De hecho, me contó que no era el único que percibía todo lo que estaba sucediendo en el turno del día, también lo estaban viviendo. Ya no quise estar trabajando solo antes lo disfrutaba, pues me sentía tranquilo, pero cuando se quemó aquel anciano las cosas no fueron las mismas. No le conté a mi novia lo que pasaba, pues el temor a que perdiera a nuestro hijo por asustarla me llenaba de miedo. En el tiempo que estuve trabajando ahí, traté de rezarle una oración para que se fuera a descansar. Diciéndoles que ya no pertenecían a este lado de la vida y que ahora ellos pertenecían al lado de los muertos. Fue hasta que mi hermana me obsequió una imagen del Arcángel San Miguel.
25:19 Ella me aseguró que me protegería. Me volví muy devoto de él y le pedía que retirara todo lo malo que había en mi entorno. Poco a poco esa silueta negra se dejó de ver por la morgue. Pero las siluetas blancas y otras oscuras se dejaron ver muy poco para trascender a su eterno descanso. Mi hijo nació sano. Afortunadamente hasta la fecha, mis suegros y mis padres han hecho el intento de conocerlo. Nosotros no los hemos buscado tampoco, pues no queremos que nos hagan un desprecio, mucho menos a nuestro hijo. Esta fue mi experiencia cuando trabajé. En una morgue en el tiempo de pandemia me atrevo a contarles esta experiencia porque ya no trabajo en la misma morgue tengo 35 años la funeraria donde laboraba este mi tío Aníbal, desde que la abuela Elda le pidió que me permitiera hacer mis prácticas en la funeraria. Para el Tío Aníbal no fue de su agrado. No hay peor cosa en la vida el ver que un familiar te haga mala cara o mal gesto, como dicen
26:50 algunos. Si por mí hubiese sido no haber estado en esa funeraria, quizás hubiera sido lo mejor, pero el tiempo ya lo tenía sobre mí y era lo único que me faltaba para poder terminar. ¿Y Graduarme? Desde el primer día que puse un pie en la morgue que se encuentra en el sótano, sentí que me estaba metiendo en la boca del lobo. Nada sería fácil y el viejo amargado tampoco me la pondría factible. La primera semana estaba solo de observadora. Debo aclarar que solo era cuando él estaba presente.
27:34 El cual, con su empleado, al cual llamaremos Iván, era todo lo contrario. Él me mostraba como debería de hacer bien mi trabajo, limpiar cada utensillo que utilizábamos como esterilizar y que debía de desechar cada corte con el bisturí, como separar cada órgano sin que este se dañara. En fin, gracias a él y a su técnica de trabajo, yo soy buena en lo que hago. La morgue siempre se encontraba muy fría. Demasiado, diría yo. El viejo tacaño tenía unas cuantas lámparas iluminando el pasillo por donde metían los cuerpos cuando estos llegaban.
28:20 Un elevador que los subía a las capillas ya listos en sus ataúdes. Era el mes de septiembre cuando ya estaba a punto de retirarme que mi tío me dijo que esperara. Ahí me tuvo alrededor de unos 20 minutos cuando me dijo que en la plancha había un cuerpo y ya que estaba haciendo mis prácticas lo preparara. Miré el reloj y ya iban a ser las 7:00 de la tarde, viernes por la noche y lo que más deseaba era largarme de ahí para descansar de mala gana, regresé a la morgue. Pregunté por Iván y mi tío me contestó que él llegaría hasta más tarde.
29:03 En la morgue se encontraba el cuerpo cubierto por la Sábana. Apenas ingresé el olor putrefacto. Me recibió. Apestaba horrible, como si lo que estuviera en la plancha ya estuviera en estado avanzado de descomposición. Al descubrirlo me di cuenta que el cuerpo no estaba tan descompuesto para oler de esa forma. La experiencia en el rostro de los difuntos suele variar bastante dependiendo de lo último que vieron antes de fallecer el rostro de este hombre se veía que sus últimos momentos fueron de terror.
29:44 Dude por unos momentos si podría realizar un buen embalsamamiento con ese cuerpo. En apariencia, su cuerpo se encontraba en buenas condiciones, pero realmente todo era engañoso. Comencé a grabar cada procedimiento para mis notas cuando de reojo miré que del abdomen del difunto se movía algo. No tenía forma, ya que cuando me acerqué no volví a ver nada. Pero el cuerpo se comenzó a mover de una manera que parecía que tuviera algo dentro de este le grite a mi tío. No sabía cómo proceder. En ese momento, Iván iba llegando y me preguntó que sucedía.
30:30 Le señalé hacia la plancha y el cuerpo estaba en otra posición y me preguntó si necesitaba ayuda para colocarlo adecuadamente. Sobre la plancheta le dije que no. Que ese cuerpo se había movido es normal, pues los gases están por salir. Revisé la información y el cuerpo lo habían encontrado en un lote baldío. Iván me dijo que mi tío le había dicho que esa persona estaba desaparecida hacía 2 días y esa tarde lo habían encontrado. En apariencia tenía poco de haber fallecido.
31:11 Estábamos tan distraídos con la información que volteamos a ver el cadáver, pues nuevamente hizo un pequeño movimiento. Algo salía de su boca, pues la abrió desde su interior. Era la cola de una rata. Nos acercamos despacio para cerciorarnos de que en verdad era uno de esos roedores y, efectivamente, era una rata. Pero cuando esta salió el asco y la repulsión hizo gritar, pues no solo era un roedor. Eran varios. Todas las ratas estaban manchadas de sangre con pedazos de carne del muerto.
31:54 Eran tantas que yo grité por el asco y por aquella impresión. Uno está mentalizado para los cadáveres, pero no estaba para lo que experimenté esa noche. Mi tío entró enojado, pero palideció al ver a las ratas. Tuvimos que cerrar ese lado de la morgue en lo que llegaban a limpiar y desinfectar para seguir trabajando. Mientras esperábamos que llegaran los del servicio de fumigación y control de plagas. Iván me contó que ese pobre hombre estuvo involucrado en algún ritual. No es el primer cuerpo que llega con ratas en su interior. Hace un tiempo recibieron otro.
32:36 Pero aquel fue diferente. El cadáver ya tenía casi un mes cuando lo trasladaron a la morgue. Su piel gris y Verdosa necrosa por el tiempo a la intemperie. El cuerpo tenía marcas de cortadas que le hicieron antes de morir. El abdomen del difunto estaba lleno de ratas, ratas secas. Estas estaban muertas cuando lo abrieron y se las pusieron dentro. Quizás en un ritual de brujería, eso era lo más seguro. Al pobre chico le dieron un narcótico o una hierba en una bebida. Lo bueno de eso fue que no se dio cuenta lo que sucedió nunca. Reclamaron el cuerpo, así que terminó en una fosa común. Me di cuenta a partir de esa noche que no sólo era dar las causas de la muerte de la persona, sino que muy probablemente encontraría más que líquidos y alimentos en sus estómagos, sino que objetos que pueden ir más allá de lo que uno puede imaginar.
33:46 Un mes después me fui de esa morgue. Al tiempo me gradué y me mudé a otra ciudad para trabajar. Iván sigue trabajando para la funeraria de mi tío, pues ya es una persona mayor y llegamos a cierta edad que ya es difícil encontrar trabajo. Así sean los mejores en su ramo, querida comunidad. Hasta aquí llegamos con las historias de la morgue en un punto dado, quizás muchos de nosotros estemos en una plancha metálica. Puede que nos encontremos en una morgue y estén haciendo nuestra autopsia, pero siempre esperando a que lo hagan con el respeto posible. O quizás podremos darle un susto a los que en ese momento estén trabajando con nuestro cuerpo.
34:39 ¿Tú qué Harías si estuvieras en una plancha o si fueras un médico que está trabajando como tanatopraxista y arreglando un cuerpo? Te leo en la caja de comentarios y si resulta y crees que este video es espantoso y le puede gustar a algún amigo o alguna amiga, no dudes en compartirlo. Me despido, no sin antes desearles dulces pesadillas, muy buenas noches y hasta la próxima.
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