EL TRAILERO SUBIÓ A UNA MUJER - Relatos Perturbadores e Historias de Terror
Historias de Terror, Relatos Paranormales, Leyendas Oscuras y Cuentos de Miedo que podrían dejarte pensando toda la noche.Hoy escucharás 4 historias de terror de traileros y carretera, donde lo que parecía un viaje común terminó convirtiéndose en una experiencia perturbadora. Apariciones en la noche, encuentros inexplicables y sucesos que dejaron marcas difíciles de olvidar.Esta recopilación incluye relatos de traileros, mujeres en la carretera, brujería, criaturas extrañas y presencias oscuras que acechan en los caminos solitarios.👉 SUSCRÍBETE A MI PODCAST "NOCTURNO"https://yt.openinapp.co/ay9d0El episodio de esta noche incluye:00:00 HISTORIAS DE TRAILEROS01:50 LA MUJER DE LA CARRETERA13:27 LA BESTIA DE OJOS ROJOS21:30 BRUJERÍA35:37 EL DUENDESi disfrutas los relatos de terror realistas, las historias paranormales y las leyendas oscuras contadas con ambientación, suscríbete a Inframundo Relatos de Terror para más contenido.#InframundoRelatos #RelatosDeTerror #HistoriasDeTerror #Traileros #TerrorEnLaCarretera #RelatosParanormales #HistoriasDeMiedo #LeyendasUrbanas #TerrorNocturno #BrujeriaLos relatos de esta ocasión están relacionados con: historias de traileros, relatos de carretera, terror en la carretera, mujer en la carretera, apariciones nocturnas, brujería, duendes, criaturas extrañas, relatos paranormales, historias de miedo, cuentos de terror, leyendas urbanas, relatos oscuros, terror nocturno, relatos del inframundo.
0:00 No olvides seguirnos en Spotify y calificarnos con 5 estrellitas. ¿Nos ayudarías a seguir creciendo? Muchas gracias. Se trataba de la misma mujer, pero ahora se encontraba sentado en el asiento del acompañante, estaba tiesa. Con la mirada hacia el frente y con el rabillo del ojo podía notar cuando abría ligeramente su boca para emitir ese lamentó. Muy buenos días, tardes o noches, querida comunidad, quizás ya está preparándose para ir a la escuela para ir a la Universidad. Preparando el almuerzo para su familia o ya saliendo a trabajar desde muy temprano o si nos escuchan ya de noche. Están regresando del trabajo de todo el estrés del día a día que nos aqueja, pero espero que estos relatos sean de su agrado y se puedan desestresar un poquito. Pues precisamente tú que vienes de regreso en taxi o estás usando el metro o quizás conduces. En una carretera muy oscura de México y eres trailero precisamente las historias que estás por escuchar son de esta ídole.
1:26 Antes de comenzar me gustaría invitarlos a que se pasen a nuestro podcast nocturno, donde les estaré contando aterradoras historias a Cámara, en la descripción y en el comentario fijado, les voy a dejar el link. Y sin más, por el momento, aquí comenzamos con esto que es Inframundo. Para nosotros, los mexicanos, es muy común escuchar hablar de la llorona, todos los que vivimos en este hermoso país.
2:13 Hemos conocido mínimamente a una persona que la escuchó llorar. Es más, quizás varios de los que estamos en este momento. Escuchando este relato podríamos dar testimonio como testigos directos. Justamente ese es mi caso con total certeza y convicción. Doy viva fe de que la Llorona realmente existe. Sin embargo, quiero aclararles algo. No siempre ese ser que se pasa recorriendo nuestro suelo, emitiendo su llanto desgarrador, se manifiesta de la misma manera. A mí me tocó vivir una experiencia junto a ella que jamás había imaginado que podía suceder.
3:00 Mi nombre es José Paz Fernández. En esta oportunidad me atreví a escribirles para compartir una experiencia que nunca antes conté. Justamente por el temor a ser ridiculizado. No obstante, creo que vale la pena hacerlo, pues callé por tanto tiempo este terror que aún recorre por mis venas. Así que tengo la esperanza de que a partir de este momento y al haberlo hecho público, al menos mi miedo pueda ser mitigado, aunque sea sólo un poco antes que nada debo mencionar.
3:41 Que cuando sucedió esto yo ya llevaba varios años en el oficio. Fue en uno de esos viajes largos en el que debía salir de la Ciudad de México y atravesar por 3 Estados hasta llegar a la empresa donde debía entregar la carga durante el viaje de IDA todo fue normal, de vez en cuando me topaba con alguna persona caminando por el costado de la carretera. Pero debido a que tenemos prohibido subir personas, no me quedaba de otra que lamentarme a mí mismo y seguir con la mirada al frente. Sin detenerme en una de esas oportunidades, recorriendo por un trayecto, el cual estaba rodeado de montes, alcancé a ver a una muchacha joven que a paso lentos y perdidos, caminaba por un sendero. Recuerdo que.
4:39 Al pasar por su lado la observe por alguna extraña razón no pude ver su rostro, pero si pude distinguir que esa mujer tenía un cuerpo bastante escultural y a eso lo note gracias al Vestido blanco largo y teñido que tenía usando la luz de la Luna, me ayudaba a ver todo. Aún así y tal cual se los acabo de decir. Su rostro me resultó imposible. Divisarlo. Una vez que llegué al destino, me quedé hasta el mediodía descansando en un hotel. Luego regresé a la empresa a buscar mi tráiler y me dispuse a empezar mi camino de regreso, que es cuando sucedió este aterrador evento. Les prometo que hasta el día de hoy no puedo comprender lo que me pasó exactamente.
5:37 Surgió de la nada. Una extraña sensación empezó a invadirme de pies a cabeza. Era un escalofrío tal cual. Uno experimenta cuando siente miedo, cuando siente terror, cuando ve algo que lo asusta. Sin embargo, en esos momentos yo no observaba nada. Simplemente esa sensación empezó por sí sola. Y su intensidad fue creciendo a tal punto que comenzó a inquietarme. Por momentos trataba de mirar a mi alrededor, quizás buscando ver algo o hallar algo. Eso teniendo en cuenta que ya había tenido experiencias paranormales con anterioridad, pero nunca me había pasado como me estaba ocurriendo en ese momento. Me acuerdo claramente que la piel se me erizó. Cuando ahora comencé a transitar por ese mismo trayecto cubierto de montes, sin embargo, ahora había algo distinto. Había un silencio abismal, un silencio rotundo, un silencio que no había experimentado cuando realicé mi viaje anterior.
6:55 En esta ocasión no había iluminación buena por parte de la Luna. Es más. Por momentos, ésta desaparecía al quedar oculta detrás de nubes oscuras que amenazaban con formar una tormenta. Y así, en medio de ese entorno lúgubre, mi pesadilla empezó a hacerse realidad. Recuerdo la perfección cuando esa sensación de miedo ahora fue aumentando más. Y más cuando vi aquella silueta caminando al costado de la carretera. Comprendí que todo estaba relacionado con esa cosa. Quedé aterrado, atónito al notar que se trataba de una mujer. Al principio no lo quería reconocer, pero cuando comencé a acercarme más y más y notar que, en efecto, esa mujer estaba usando el mismo vestido que la mujer que había visto en el viaje anterior.
7:57 Entendí que sin lugar a dudas, eso era lo que estaba provocando mi temor. Algo sucedió, algo invadió mi cuerpo, algo domino mis sentidos a tal punto de perder el control de mi voluntad. No sé cómo van a interpretar esto, solo me queda asegurarles que es real, que es verdad lo que les voy a decir por alguna extraña razón. Comencé a aminorar la velocidad de mi tráiler y cuando quedé al lado de esa mujer, directamente detuve la marcha. Confundido, pero sabiendo que estaba frente a algo fuera de este mundo, me animé a girar la cabeza para verla.
8:43 Y entonces allí, en medio de ese entorno tan oscuro, vacío y silencioso, contemplé la primera vez. El rostro de aquella mujer, lo cual hizo que se me congelara la sangre. Definitivamente se trataba de un espíritu. Su cara estaba prácticamente demacrada. Sus pómulos sobresalían, no parpadeaba. Es más, parecía que no tenía párpados. Sus enormes ojos estaban fijos en mí y sus labios rajeados negros permanecían inmóviles, encerrados en una expresión de angustia.
9:28 Sus cabellos largos cubrían sus hombros. Recuerdo a la perfección ver cómo los árboles que estaban detrás de ella eran movidos por el viento. Demostrando así una fuerza tal que tendría que mover también los cabellos de la mujer. Sin embargo, eso no sucedía. Y eso mismo era lo que me daba la garantía de que estaba frente a un fenómeno siniestro. En ese mismo instante recordé un consejo que mi madre solía darme en los primeros tiempos en que empecé con este oficio. Ella solía decirme que cada vez que yo me topara con algo paranormal, invocara la presencia de la Virgen María, mi morenita, la virgen de Guadalupe, y que ella vendría a mi auxilio de inmediato.
10:25 Así lo hice. Comencé a rezar con todas mis fuerzas hasta que mis manos temblorosas comenzaron a obedecer mis movimientos. Recién entonces y poco a poco, empecé a reaccionar a salir de ese trance y en cuestión de segundos pude recuperar mi control por completo y reiniciar mi viaje a toda velocidad para alejarme de ese espectro de ese lugar. No llegué muy lejos cuando de pronto. Ese espectro me hizo saber no sólo que todavía estaba cerca mío, sino que ahora revelaría su identidad. Un llanto estremecedor retumbó en los alrededores. Llanto que poco a poco se fue haciendo más frecuente y más fuerte.
11:19 Tan así que llegó un momento en que empecé a sentirlo tan cerca mío que me daba la sensación de que sea quien fuera, estaba lanzando ese llanto de dolor dentro de la cabina, ahí conmigo y para que no me quedaran dudas de ello, esa cosa se hizo visible instantes después. Se me subió a la cabina. Se trataba de la misma mujer. Ahora estaba sentada en el asiento del acompañante. Estaba tiesa con la mirada hacia el frente y con el rabillo del ojo podía anotar cuando abría ligeramente su boca para emitir ese lamento que en esos momentos ya sentía perforar mis tímpanos. De nueva cuenta acudí a la virgencita de Guadalupe, pero esta vez suplicándole por mi vida y sin lugar a dudas ella escuchó mi clamor, pues es lo único que explicaría el por qué envuelto en tan pávido Estado logré mantener el control de mi vehículo hasta que ese espíritu desapareció. Siempre he escuchado de espíritus que se suben a los tráilers sin consentimiento alguno del conductor, pero jamás había escuchado que alguien haya tenido una experiencia similar a la mía, es decir, que sea la
12:52 misma llorona la que se subiera a mi vehículo para hacerme vivir los minutos más aterradores de toda mi vida. Sin embargo, y ahora lo llevo bien presente, que cada vez que me toque padecer un evento paranormal en alguna carretera solitaria, sé que mi madrecita, la virgen de Guadalupe, acudirá a mí para auxiliarme, si es que la invoco. Muchas gracias por escuchar mi historia.
13:42 Mi nombre es Gustavo Patiño Méndez, soy de México, del estado de Oaxaca. La siguiente experiencia que les quiero compartir me sucedió apenas hace muy poco, hace unos 2 meses, para ser más específico, soy trailero de profesión, amo mi trabajo, pero con lo que me pasó aquella noche me vi obligado a descansar por un mes. No porque tuviera miedo solamente, sino porque mi mente aún le costaba digerir lo que había experimentado. El destino de la carga era la Ciudad de México.
14:23 Ya había hecho ese recorrido 1000 veces. Me sabía de memoria cada trayecto, sin embargo, algo extraño me sucedió en esta oportunidad. Sinceramente, no sé cómo explicarles. Pero es como si un cansancio comenzara a invadirme. Ciertamente había descansado bien, pero no me puedo negar que me sentía estresado por algunas situaciones que estaba viviendo. A nivel personal. Quizás eso me jugó en contra y se manifestó justamente en esos instantesel.es que por más esfuerzo que hice en un momento dado, fue como si me quedara dormido. Transitando justamente por una carretera solitaria. Sin lugar a dudas eso me salvo de que haya tenido un accidente, pero no lograría salir ileso del todo. Pues lo que me despertó fue justamente algo con lo que choqué.
15:26 Escuché claramente el sonido del impacto. Primer instante no sentí que haya atropellado a alguien, pero indudablemente me había estrellado contra algo. Quedé parado en medio de la carretera. Por supuesto que me bajé lo más rápido posible para ver qué es lo que había sucedido. Y al observar el paragolpes quedé atónito. Ya no me quedaron dudas de que me había estrellado contra algo. Y, sea lo que sea, no sólo era lo suficientemente pesado y fuerte que dejó una abolladura en el paragolpes. Sino que también había desaparecido, pues por más que lo busqué no estaba por ningún lado, pero no había líquido emático, lo cual significaba que esa cosa aún seguía con vida. Por tal motivo me despreocupé y decidí subir nuevamente a mí vehículo para continuar mi recorrido cuando di marcha al motor y estando a punto de arrancar. Llamó mi atención desde el costado, es decir, desde el lado de donde había pura oscuridad y maleza. Al dirigir mi vista hacia allí quedé estupefacto. Había algo oculto entre los árboles, un par de ojos rojos brillantes en la oscuridad.
16:55 Por más de que no podía haber nada más que a estos, podía percibir un odio en su mirada. Quedé observando a esa cosa por unos segundos hasta que reaccioné. Recién entonces empecé a alejarme de ese sector. Todavía estaba pensando en esa cosa cuando de repente descubrí que algo estaba siguiéndome. Sé que a muchos les resultará difícil de creer lo que les voy a contar a continuación, pero quiero que sepan que todo lo que pasó es real. Se trataba de esa misma criatura corriendo entre la maleza y los árboles, en plena oscuridad y a la misma velocidad en la que yo me movía. Supe que se trataba de la misma criatura porque podía ver ese par de ojos rojos que por momentos brillaban en dirección hacia mí.
17:52 Aumenté la velocidad pensando que de esa manera lo dejaría atrás. Comencé a sentir miedo cuando me di cuenta de que no podría tratarse de ningún animal conocido, pues esa cosa parecía correr en 2 patas y por la ubicación de sus ojos, estimaba que superaba los 2 m de altura. Pero esos detalles quedaron en evidencia cuando minutos después y ahora empezando a circular por una zona donde no había tantos árboles, esa criatura quedó al descubierto. Se trataba de un nahual, su aspecto monstruoso, su fisionomía amorfa, sus características de animal.
18:37 Todo eso indicaba a que se trataba de un brujo convertido en esa bestia, tal cual lo describen las infinitas historias que hablan sobre estos. Tenía orejas puntiagudas y sólo su rostro se parecía al de un anciano. En efecto, sus ojos rojos eran enormes, brillaban intensamente, y ese rojo resplandeciente hasta el día de hoy me provoca algunas pesadillas. No hacía nada más que correr a mi lado. Por momentos temía que se aproximara, intentara dañarme eso a modo de venganza, teniendo en cuenta que fue a él a quien yo atropellé momentos antes. Podía escuchar a la perfección como las ramas de la maleza se quebraban con las pisadas torpes y pesadas de esa criatura. A pesar de que iba con el ruido del motor, en un momento dado lo escuchaba emitir un gruñido.
19:42 Un sonido de oído, de rencor, de amenaza. Hasta que, de repente, el sector de la maleza y árboles concluyó. Y ahora quedé frente a un predio limpio. Así fue como ya no volví a verlo, pero instantes después comprendí que esa cosa no se iría sin antes causarme daño. Escuché un estruendo fuerte y al instante perdí el control de mi tráiler. Comprendí que esa criatura había estallado uno de mis neumáticos traseros. Nada pude hacer y finalmente ese ser logró lo que quería.
20:22 Me volteé. Quedé dentro del tráiler Malherido y sangrando. En un momento dado abrí mis ojos y traté de observar lo que me rodeaba. Más que lo único que vi fue ese par de ojos rojos a unos escasos metros de mí. Observándome y transmitiéndome. La maldad misma con la que se expresó, apenas inició su persecución. Gracias a Dios un vehículo que pasaba por la zona me asistió, me llevó al hospital y logré sobrevivir. Por fortuna sólo fueron golpes los que recibí, pero como les dije, pedí a la empresa un mes de descanso, pero lo que hicieron fue simplemente despedirme. Creo que a final de cuentas eso no alcanzó porque hasta el día de hoy me cuesta creer que lo que viví aquella noche haya sido algo meramente perturbador y real. Muchas gracias por escucharme, se despide su amigo el trailero. Lo acontecido ocurrió por allá del año 2009, tiempos en que trabajaba como trailero en una empresa bastante renombrada. Todavía me cuesta comprender lo
21:53 que me tocó sufrir, no solo a mí, sino también a un miembro bastante especial en mi familia. Y con su permiso hoy quiero hacerlo llegar a todos. Mi nombre es Lucio José Pérez, Soy de México, precisamente de Querétaro. Se puede decir que todo comenzó en el mes de enero, cuando siendo el aniversario de la empresa para la cual estaba trabajando, hicieron una cena e invitaron a todos los empleados con sus respectivas familias. Celeste, nuestra hija menor.
22:34 En esos tiempos tenía apenas unos 4 años de edad y con toda su vitalidad se la pasó divirtiéndose con los otros niños, incluso sus propios hermanitos cansada ya la recosté sobre mi regazo. Y ahí descansó. Así pudo dormir. Entre tanto yo continuaba Platicando con mi esposa y a la vez con las otras personas con las que compartíamos la misma mesa. Nada extraño sucedió luego de la medianoche. Cada empleado recibió un regalo por parte del jefe y acto seguido cada quien comenzó a retirarse.
23:17 Nosotros hicimos lo mismo, siendo casi las 3:00 de la madrugada. Una vez que llegamos a casa nos acostamos y dormimos profundamente, pero al día siguiente es cuando comenzó lo Macabro. Celeste, quien la noche anterior estuvo llena de fortaleza, jugando y corriendo con los demás niños, amaneció un poco enferma, me indicaba que le dolía su cabeza y a la vez su cuerpecito. Junto a mi esposa decidimos llevarla al médico, quien luego de revisarla simplemente recomendó darle unos medicamentos para relajarla.
23:58 Argumentando que tal vez el cansancio obtenido en la noche anterior le hizo una mala jugada. Cuando ya estuvimos en casa me dispuse a preparar mi equipaje, ya que debía realizar un viaje esa misma noche. Ya habían pasado unas horas cuando de repente recibí un llamado de mi esposa, quien espantada me decía que cuando ya no estaba en casa. Se despertó en la madrugada escuchando toser a celeste. Cuando fue a verla quedó espantada. Su piel estaba morada, era como si estuviera ahogándose como pudo.
24:41 Logró llegar al hospital en un tiempo récord. Los médicos lograron estabilizarla, sin embargo, no supieron decirle qué es lo que le había sucedido. Le pedí que por favor se tranquilizara, que lo importante era que la niña ya estaba estable y le prometí apresurar mi trabajo, por lo que al día siguiente estaría en la tarde ya con ellas, sinceramente, me quedé preocupado, más aún por el hecho de que ni los médicos supieron decir qué es lo que le ocurría. Todavía estaba sumergido en ese sentimiento de impotencia cuando de repente empecé a experimentar algo que nunca antes viví, al menos con esa magnitud.
25:35 Fue como si un miedo inexplicable me invadiera. Me sentí abrumado, confundido, tan así que empecé a sudar a causa del miedo. Era una sensación a la que comparé con un ataque de pánico. Y eso a pesar de que nunca antes me había tocado vivirlo. Sin embargo, lo más espeluznante fue cuando comencé a sentir una presencia oscura, maligna que a la vez se me presentó en mi mente la imagen de mi hija como dándome a entender que algo malo le ocurría. Tuve que esperar a que pasara 1 hora más aproximadamente para recién recuperar la señal de mi teléfono y así poder llamar lo que me dijo mi esposa. Me dejo pasmado.
26:27 Nuestra hija empezó a sentirse mal de nueva cuenta y según ella misma le decía, había una sombra negra que estaba en su habitación y amenazaba con llevársela. ¿Ahora bien, para hacer esa llamada? Me detuve a un costado de la carretera. Todavía estaba hablando con mi esposa cuando sentí unas náuseas tremendas y empecé a vomitar como un enfermo crónico. Un dolor intenso invadió mi cuerpo por completo. No sentía mis piernas. Fue como si las fuerzas me abandonaran. Aún así no ocurría lo más Macabro de todo. Pues mientras yo estaba padeciendo esos síntomas, mi esposa me decía que nuestra niña estaba sufriendo exactamente lo mismo y en esos justos instantes no lo podía creer. Aprovechando que mi esposa no se dio cuenta lo que me estaba sucediendo, le dije que debía cortar la llamada en esos momentos, prometiendo que pronto volvería a llamarla. Como pude, logré continuar con mi trabajo por gracia de Dios. Minutos después los efectos empezaron a disiparse. Aproveché esa mejoría para volver a comunicarme de nuevo con mi esposa, para preguntarle cómo estaba nuestra hija, dándome aquella respuesta que me
27:58 dejó helado. Al igual que a mí, a ella se le fueron disipando los síntomas en esos momentos. Al día siguiente, estando yo en casa con ellas, mi hija ya estaba bien y en cuestión de 2 días más había recuperado su salud por completo. Mi esposa se dedicaba de lleno a ella y eso me daba un poco más de calma. Sin embargo, todavía pertenecía en mí la intriga de no comprender porque había ocurrido eso haciendo referencia a lo que pasó conmigo y con mi hija. Lamentablemente, al ver quizás mi rostro de perplejidad, mi esposa empezó a sospechar que algo me estaba sucediendo, pero me negué a contarle algo en ese momento. No obstante, como si todo se tratara de una maldición, nuestra pequeña comenzó a sentirse mal aquella misma noche, al igual que la vez anterior, también yo empecé a sufrir de lo mismo.
29:05 Para colmo de males, yo ya me encontraba de nuevo en la carretera, algo que me ayudó a ocultar lo que a mí me estaba ocurriendo. Traté de calmar a mi esposa y la convencí para que se enfocara en llevarla al hospital, donde nada podían hacer para curar a nuestra hija. Hice una vez que yo empecé a sentirme mejor. Ella comenzó también a mejorar de la nada. Los estudios que le hicieron en el hospital arrojaron el mismo resultado, según los médicos, ella no tenía absolutamente nada. Días después me tocó realizar otro viaje, en esa oportunidad tardaría 4 días en regresar a casa. Eso me dejó inquieto, temeroso por lo que podía pasarle a celeste.
29:59 En un momento dado pensé en decirle lo que en realidad estaba ocurriendo, pero llegué a la conclusión que eso sólo la preocuparía más y no resolvería nada. Cuando ya me encontraba en la carretera empecé a sufrir lo más aterrador de este relato. Por momentos sentía la presencia de alguien, pero en esta oportunidad lograba sentirla con más claridad. Había algo conmigo en el interior de la cabina de mi tráiler. Poco a poco esa presencia empezó a hacerse más perceptible hasta que de repente comencé a captarla por cada uno de mis sentidos. Podía percibir un olor nauseabundo. Por instante sentía como si esa cosa pasará por mi lado y me rozara.
30:55 Hasta que llegó el momento que comencé a verla. La puedo describir como a una mujer, un espíritu, un cadáver cuyo rostro casi esquelético tenía pocas zonas de carne sobre cuya masa rojiza le colgaban trozos de piel. Nunca fui de creer en brujería, pero en esa oportunidad sentía la perfección que se trataba de eso. Ya no me quedaron dudas de que algo de esa índole estaba ocurriendo principalmente a mi hija. ¿Quién era la más afectada debido a su fragilidad?
31:35 Esa experiencia me torturó durante 4 días en que tardó aquel viaje. Le pedí a Dios que a mi hija no le estuviera ocurriendo lo mismo que a mí y según mi esposa, la niña solo seguía manteniendo esos dolores. Y molestias físicas. Apenas llegué a casa, hablé con mi esposa y le conté todo lo que estaba sucediendo y lo que yo sospechaba. En común acuerdo, decidimos acudir al curandero de un pueblo vecino, quien nos confirmó que alguien me estaba haciendo un trabajo malicioso.
32:15 Sin embargo, este señor no supo decirnos a ciencia cierta. ¿A quién iba dirigida dicha brujería? Pero que se trataba de algún elemento que tal vez podríamos haber recibido en esos tiempos. Lamentablemente, no tuvimos tiempo para averiguar de quién se trataba específicamente. No habíamos logrado saber aún en qué objeto estaba el trabajo de brujería hasta que tuve que partir una vez más para cumplir con mi trabajo y me fui así. Con fiebre, con malestar, con dolores en todo mi cuerpo y sabiendo que quizás ese espíritu me perseguiría. ¿Volvería a atormentarme?
32:59 ¿Durante el viaje? Mi esposa me insistió para que no fuera, pero no quise hacerle caso y me marché. Pues ahora más que nunca necesitábamos el dinero, pero por culpa de eso casi pierdo la vida. Al día siguiente tuvieron que llamar a mi esposa para informarle que yo había tenido un accidente y que me encontraba en el hospital inconsciente. Para serle sincero, ni siquiera recuerdo cómo sucedió el accidente. Lo único que grabó mi mente fue ver a ese espíritu maligno, abalanzarse contra mí. Fue mucho el esfuerzo que tuve que hacer para recuperarme. Como yo estaba en ese Estado, mi esposa se encargó de averiguar que es lo que nos estaba provocando ese mal, ya que sin lugar a dudas el accidente también fue producto del mismo. Tuve que acudir a otros curanderos más para que la ayudaran a encontrarlo y así fue cómo llegamos a él, al dichoso trabajo de brujería.
34:10 Este estaba dentro de un llavero que el jefe regaló a todos los empleados aquella noche en la fiesta, mismo que a mi hija le gustaba y con el cual jugaba cada vez que yo llegaba a casa después de un viaje. Eso explicaba por qué nuestra pequeña se enfermó también, pues así fue como recibió el mal. Preferí no hablarle nunca de ese tema a mi jefe ni a ningún compañero de la empresa. Pero si me enfoqué en tratar de averiguar si algún otro colega pasó por lo mismo, cayendo en cuenta que solamente a mí me ocurrió, jamás supimos si en verdad hubo una mala intención o simplemente fue casualidad y que el jefe ni siquiera supiera que uno de sus llaveros que regaló contenía un trabajo de brujería. Por las dudas, meses después que me recuperé por completo. Cambié de empresa y a partir de entonces nunca más volvimos a tener problemas.
35:16 Por supuesto, ese regalo pequeño e inofensivo se lo entregamos a uno de los curanderos para que fuera a destruirlo. Esta ha sido mi experiencia. Muchas gracias por compartirla. Muy buenas noches a toda la comunidad de Inframundo.
35:56 Mi nombre es Pablo Marcelo Cabana, soy originario de Argentina, pero vivo en México desde que tenía 3 años de edad, que es cuando mis padres me trajeron a este hermoso país, así que yo no tengo el acento argentino. En la década de los noventas comencé a trabajar como trailero. Creo que no es necesario explicarles que en esos tiempos las cosas eran distintas, incluyendo la urbanización, los tramos de carretera que hoy en día existen. En aquellos tiempos no estaban y en más de una ocasión me tocaba transitar por calles de terracería que significaba cruzar en medio de zonas.
36:43 De montes oscuros y solitarios. Por fortuna los pueblos no tardaban en aparecer, así que eso me ayudaba a salir un poco de ese turbio entorno oscuro. En ocasiones solía estacionarme en alguno de esos ranchos para así poder cenar o almorzar, tal cual sucedió en aquella oportunidad que es cuando sufrí el siguiente evento Paranormal, motivo por el cual. En esta noche me estoy comunicando con ustedes. Ya me había detenido en ese pueblo muchas veces más precisamente en el restaurante al paso, que más que eso era una cachimba. Por lo tanto, me atrevo a decir que ese lugar ya todos lo conocían.
37:30 Fue por eso que cuando en esa oportunidad acudí me sentí tranquilo y familiarizado. Sin embargo, no me esperaba. Que en esa oportunidad hubiera una fiesta bastante importante para el restaurante azucena era el nombre de la dueña del sitio, quién al verme se acercó para Saludarme gustosa invitándome a que me quedara, ya que estaban celebrando un nuevo aniversario de la inauguración de su local. Había también otros colegas presentes. Por lo tanto, no vi el inconveniente y acepté gustoso. Me uní a la mesa de justamente mis colegas y con ellos estuve compartiendo la comida para a continuación y empezar a beber. Siempre fui respetuoso y profesional en mi trabajo. Estaba consciente que debía conducir. Por lo tanto, cuando empecé a notar que el alcohol comenzaba a hacer efecto, detuve la bebida inmediatamente y a partir de ese momento solo bebí refrescos.
38:36 Mis colegas, en cambio, no tuvieron la misma reacción que yo y continuaron bebiendo sin control. Y como era de esperarse, al llegar la noche su Estado ya era deplorable. Aprovechando justamente su condición, decidí levantarme de la mesa sin decir nada. A escondidas me dirigí hacia doña Azucena y me despedí dándole las gracias. Para lo cual ella me pidió que la guardara por unos momentos. Entró a la cocina y volvió a salir con un recipiente de comida, unos tacos y un refresco a modo de obsequio para que tuviera por el resto del viaje.
39:20 Una vez más le agradecí y así me despedí. Me Subí a mi tráiler y comencé el recorrido. Creo que habrían pasado unos 40 minutos cuando empezó el infierno que me esperaba. Esa noche, doña Azucena me había entregado la comida dentro de una bolsa oscura plástica, misma que coloque sobre el asiento del acompañante de la nada. Comencé a sentir que ese rico olor que despedía la comida ahora empezaba a despedir un olor bastante feo al principio y confundido. Traté de no darle importancia, pero poco a poco ese olor comenzó a hacerse más intenso, con el afán de saber qué es lo que estaba sucediendo y sin dejar de conducir, extendí mi brazo derecho para tratar de alcanzar la bolsa y así abrirla para ver si podía observar algo raro. Pero cuando mi mano estuvo a punto de tocar la bolsa. Vi que una silueta pequeña y oscura salió del interior y cayó en la parte de abajo por instinto. Retiré mi mano rápidamente, pero me asusté, no sabía lo que era. Por lo tanto, de inmediato detuve mi tráiler a un costado de la carretera y me bajé con una linterna. Empecé a iluminar para tratar de buscar lo que yo pensaba. Sería algún roedor, pero nada
40:52 podía haber. Mientras continuaba iluminando todo el interior, me ponía a analizar y me decía mismo que era imposible que haya sido una rata. Doña Azucena jamás me daría algo con esas características y yo siempre fui de mantener limpio mi tráiler. Por lo tanto, era imposible que esa criatura haya ingresado una vez que me convencí de que no había nada. Incluso al haber revisado la Bolsa y ver que sólo era comida, me decidí a subirme para así reiniciar el viaje. Justamente ahí viene otro evento extraño, pues esa pestilencia que sentía había desaparecido por completo y la comida ahora continuaba despidiendo. Su rico olor recién comenzaba a conducir de nuevo. Cuando de repente algo cayó sobre el techo de la cabina, pensé que podría haberse tratado de un animal o quizás alguna rama de algún árbol.
41:58 Eso teniendo en cuenta que estaba manejando por una zona cubierta de montes. Pero no se trataba de nada de eso. Era algo que jamás pudiera haber imaginado y juro que me hizo sentir un pánico exuberante. Tengo dudas. Que se trataba de la misma criatura que salió de la Bolsa. Cuando intenté tomarla, coincidía casi con el tamaño, nomás que ahora pude verla a la perfección la cosa de la que les estoy hablando. Se trataba de un duende. Quién apareció de la nada colgado sobre el espejo lateral y se quedó allí observándome con un aspecto abominable y burlón. Nunca antes había sentido.
42:46 ¿Tanto miedo o algo extraño? En ese momento había escuchado hablar de duendes muchas veces, pero nunca había visto uno. Jamás imaginé que sería tan horrible, tan espantoso y aterrador. Por momentos lo veía moverse y hacer el ademán de acercarse y treparse de la ventana del costado, es decir, en donde yo estaba, y eso me hacía sentir un miedo aún mayor. Y por más que me avergüence, decirles cuando finalmente ese duende hizo lo que se suponía, es decir, que saltó hacia la ventana y se quedó pegado sobre el vidrio, no aguanté y torpemente conduciendo.
43:32 Comencé a orinarme en mis pantalones, pues ya estaba un poco ebrio y con el miedo ya se imaginarán. No sé cuánto tiempo ese ser estuvo ahí conmigo. Quizás sólo fueron unos minutos, pero para mí fueron eternosel.es que se marchó cuando comencé a circular por una zona de rancherías donde había personas. Y eso quizás lo espantó. Aproveché y me quedé estacionado en ese sector, aún temblando. A causa del miedo me quedé ahí. Hasta aquí amaneció y recién entonces continué mi viaje. Esa fue la primera y única vez que me acompañó una criatura indeseable en este momento.
44:18 Pues esta historia ya parece un poco más chusca. Pero pónganse en mis zapatos si alguna vez hubieran visto un ser así, peludo, extraño. Parecía humano, muy diminuto, la verdad, si me dio miedo. Querida comunidad, hasta aquí los relatos del día de hoy de Traileros hazme saber en la caja de comentarios de qué parte del mundo nos escuchas, de qué rincón tan han alejado. Te leo y te invito a que te suscribas a este canal si has sido de tu agrado y si eres nuevo. Mientras tanto, yo me despido, no sin antes desearte dulces pesadillas hasta la próxima.
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