El Lobizon del Barrio (Y MAS Historias Del PUBLICO)
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0:01 Muy buenos días, tardes o noches. Tengan cada uno de los que nos escuchan en sus hogares en compañía de su familia, amigos o quizá estando solos el día de hoy les presento 6 aberrantes, horridas, perturbadoras historias que te causarán pesadillas, relatos enviados por ustedes, el público espero sean de tu agrado. Lobesón en el barrio, historia basada en hechos reales, compartida por milagros Sabrina, escrita y adaptada por Inframundo, buenas noches, mi nombre es mili.
0:57 Soy de Corrientes, Argentina. Me fascinan sus historias y me animan a contar las mías. Espero sean de su agrado y las puedan compartir. Desde que mi mamá y yo nos mudamos al interior de Corrientes, cuando tenía 10 años, empecé a darme cuenta de varias cosas paranormales que pasaban en cada casa a la que nos mudábamos una de esas tantas experiencias que viví. Fue cuando tenía 15 años de edad. Nos habíamos mudado a una casa ubicada dentro de un barrio por donde estaba el trabajo de mi madre. Eran las últimas 10 casas en ese pueblo, a solo unos metros de donde prestaba servicios ella, quien era enfermera. Dentro del mismo barrio había un campo abierto que se suponía debía funcionar como parque para los niños que vivían allí. A medida que pasó el tiempo me empecé a desesperar de madrugada, pues golpeaban el vidrio de mi habitación tal como si lo hicieran con largas uñas.
2:09 Pero al revisar no había nada. Eso pasaba casi todas las noches. Y luego empezaban a escucharse pasos muy pesados, pero al revisar tampoco había nadie. En una ocasión estaba con mi madre. Nos habíamos quedado hasta tarde viendo películas y de repente mi gata empezó a gruñir mirando hacia la ventana, salto hacia la abertura y gruñía con más insistencia. Ambas nos miramos, confundidas. Tratamos de ver qué era lo que la aterraba. Los perros comenzaron a aullar y también a ladrar en la calle. Parecían atacar y correr al mismo tiempo, hasta que alcanzamos a ver un grupo de perros rodeando a un animal similar a un perro.
3:02 Pero este era de forma y negro. Tenía dimensiones muy grandes. Además de eso despedía un aroma nauseabundo que llegaba hasta el interior de la casa, por lo cual cerramos las ventanas y verificamos las puertas. Al siguiente día, siendo ya medianoche, hacía demasiado calor y se cortó la luz. En todos lados no se veía nada más de lo que la luz de la Luna dejaba ver. Y Acostada en mi habitación, trataba de dormir hasta que de pronto escuché los mismos pesados pasos de cada madrugada. Era como si algo muy grande corriera alrededor de la casa. Tanto que vibraban las cosas de mi habitación. Me asusté demasiado y empecé a rezar para que eso se detuviera. Después de 30 minutos, todo se paró y la luz regresó. Al amanecer encontramos una de las bolsas de basura rasgadas y unas huellas deformes marcadas en la Tierra. Esas huellas no eran de ningún animal conocido por el hombre. Entonces recordé lo sucedido durante la noche y salí para observar la ventana y la pared de mi habitación desde afuera. Pegado en la pared había un
4:33 mechón de cabello duro con una sustancia casi verde. Seguí caminando por detrás de la casa y en un árbol que limitaba a una calle interna del barrio. Me di cuenta que había marcas de garras muy grandes. Decidí entonces rociar agua bendita en los límites de la casa y en todo el césped del jardín. A los 2 días de eso descubrimos nuevas marcas de grandes pisadas en el césped, pero este quedó quemado. Llegó el otoño y mientras juntábamos las hojas, movida por la curiosidad de saber si ese animal o lo que fuera seguía rondando la casa, se me ocurrió hacer una montaña de hojas en el mismo límite donde había rociado agua vendida. Al otro día encontré todo aplastado, como si algo grande se hubiese acostado sobre el lugar y decidida. Esa noche me quedé a esperar y observar desde la ventana de la cocina.
5:42 Ya casi me estaba quedando dormida. Cuando de pronto escuché unos gruñidos muy extraños, me asomé con cuidado, pero no vi nada. Mi mamá me encontró allí y me pregunto qué sucedía, pues ella también había escuchado lo mismo que yo. De pronto escuchamos aquel ruido y nos asomamos para ver qué ocurría. Lo que vimos nos dejo congeladas. Era como una especie de perro con rasgos humanos. Se movía rápidamente acazapado a lo largo de todo el parque. La visión solo duró unos segundos, pero hasta el día de hoy se me eriza la piel al recordarlo.
6:30 Sé que lo que vimos esa noche y merodeaba por la zona era lo que se conoce como un mito o una leyenda aquí en mi país. Sin embargo, nosotras sabemos que es bastante real. ¿Lo que vimos esa noche era un hombre lobo o como le dicen aquí? Un lobisón. Después les contaré cómo no solamente mi madre y yo lo vimos, sino también muchas otras personas más. Desde ya muchas gracias, se despide su amiga Mili, la mujer del camino. Historia real enviada por Jean Salazar, escrita y adaptada por Inframundo, buenas noches, Inframundo, mi nombre es Jean Salazar y soy de Nicaragua.
7:41 El relato que les voy a compartir le sucedió a un primo llamado Elías, quién tenía el oficio de taxista en el municipio de Chinchingalpa. Departamento de Chinandenga, una noche en la que trabajaba recibió la llamada de un cliente, pidiéndole que lo llevara al hospital de un ingenio ubicado en el mismo municipio. Después de retirarlo, se dirigieron al destino. Para entrar al ingenio donde quedaba el hospital tenía que pasar un control y al llegar allí uno de los guardias de seguridad le dijo que de regreso no se montara a nadie, a lo que mi primo asintió con la cabeza. Siguieron con la ruta y antes de llegar al hospital, ambos vieron a una joven que venía contra la vía caminando. Mi primo le hizo un comentario a su pasajero sobre la joven y le dijo que de regreso la recogería para acercarla, pero el señor Le recordó que el guardia se lo había prohibido. Sin embargo, una vez que dejó al pasajero, regresó con la intención de recoger a la muchacha. La encontró a unas pocas cuadras de distancia y aceleró para alcanzarla, pero al llegar cerca de ella, de pronto ya estaba alejada.
9:10 Nuevamente la volvió a alcanzar y otra vez se aparecía más adelante. No comprendía lo que sucedió, volvió a acelerar y cuando llegó a donde la tendría que tener a un lado. Esta volvió a estar alejada, a la misma distancia, como si nunca hubiera avanzado. Empezó a convencerse de que eso no era normal y cuando lo pensó en volver a intentar a alcanzarla, de pronto ella ya no estaba. Pasó por el lugar donde tendría que estar, pero no había rastros de ninguna mujer.
9:50 Manejó unos metros más. Y de pronto escuchó una voz desde el asiento trasero de su coche que le dijo totalmente aterrado. Aceleró como nunca. Mientras tanto, esa voz continuaba hablándole y ahora le pedía que la mirara. Sólo avanzó un poco más y esa mujer ahora se apareció justo a su lado. Extendió su mano hacia el volante e intentaba moverlo mientras le volvía a pedir que la mirara. Ya con el corazón casi fuera de su pecho, mi primo logró llegar al control donde estaba el guardia. Frenó en seco y se tiró del vehículo sin apagarlo.
10:34 Asustado, el guardia le preguntó qué le sucedía. Él le contó lo que había vivido. El guardia le reprochó por sus intenciones y le narró que en esa ruta suele aparecerse esa mujer. Espantando a todos los que intentan fijarse en ella, algo que sin dudas le provocó un susto tremendo. Mucho tiempo después de esa experiencia tomó valor y volvió a hacer un viaje por esa ruta. Era la 1:00 de la madrugada y la volvió a ver caminando por el mismo lugar, pero en esta ocasión no iba sola.
11:15 Un perro enorme, de casi 2 M y de ojos rojos acompañaba a aquella aparición. Esta vez actuó movido por el rencor que le quedó al haberlo espantado la vez anterior y sin dudarlo le pasó el taxi por encima. Mi primo asegura que sintió claramente cuando sus cuerpos pasaron por debajo de las ruedas, llegó al control, se bajó para revisar e increíblemente, no había rastro de haber atropellado a nadie. Espero que este relato haya sido de su agrado y lo puedan compartir.
11:55 Muchas gracias. La muchacha de la hacienda, historia basada en hechos reales ocurrida a Jason Figueroa, adaptada por Inframundo. Buenas noches, mi nombre es Jason Alejandro Figueroa y lo que les voy a compartir a continuación me sucedió hace unos 4 años, cuando tenía apenas 14. En un pueblo llamado zacoalco de Torres, Jalisco, allí existe una hacienda abandonada y en una ocasión, siendo aproximadamente como las 3:00 de la madrugada, pasamos por ahí junto a mi padre.
12:50 En el transcurso del camino escuchamos unos lamentos que provenían de la Hacienda. No le tomamos importancia y seguimos con nuestro camino. Hasta que mi padre se quiso detener para ir al baño. Él se bajó de la camioneta y yo lo esperé arriba. Se alejó un poco del camino para que ninguno de los que pasaran lo vieran y de pronto volvieron a sonar los lamentos, pero esta vez mucho más fuertes. En ese momento me asusté, empecé a temblar de miedo y no sabía qué hacer. A lo lejos, de pronto vi a una señora que estaba debajo de la única lámpara que se encontraba en ese camino. Usaba un roto vestido negro, se dio la media vuelta y cuando notó que yo la observaba, me gritó con una voz tenebrosa que la ayudara, pues la querían atacar. Comenzó a acercarse hacia donde yo estaba. Aún seguía solo y del susto no me podía ni mover. Quería gritar y no podía.
14:02 Cuando ella estaba unos pocos metros de mí, mi papá apareció, notó el estado de pánico en el que me encontraba y, preocupado, me pregunto qué me sucedía. Volví a dirigir mi mirada hacia dónde estaba aquella señora y está ya no estaba. Totalmente aterrado, le conté a mi padre señalándole la dirección donde se había aparecido la mujer pidiendo ayuda y cuando él llegó está desapareció. Mi padre se puso serio y me dijo que teníamos que marcharnos de allí, ya que eran las 3:20 de la madrugada y a esas horas pasan muchas cosas extrañas por el lugar.
14:47 Se subió a la camioneta y nos fuimos con mucho miedo. Apenas llegué a casa, me acosté y me dormí sin demorar. Cuando desperté al día siguiente, mi padre me pidió que le explicara con más detalle lo que había visto la noche anterior y luego de repetirle todo, me dijo algo verdaderamente aterrador. Poco tiempo antes, en esa misma hacienda, atacaron a una muchacha. Le quitaron la vida y la dejaron allí, abandonada desde entonces a todo aquel que pasa por ahí. A esas horas se le aparece pidiendo auxilio para luego desaparecer de la nada El Niño de la empresa historia anónima enviada por un suscriptor escrita y adaptada por Inframundo.
15:58 Buenas noches, Inframundo, quisiera compartirte, otra experiencia que le sucedió a un compañero de trabajo en la empresa en la que laboramos hace 4 años. Esto sucedió en la capital de Nicaragua, Managua, en una empresa láctea. Cierta noche. Mi compañero, llamado Hugo, estaba en su línea de producción, envasando gelatinas. Eran las 2:00 de la madrugada cuando se quedaron sin envases. Él era el encargado del área, por lo tanto fue el que subió a buscar los envases. Una vez en el lugar. Asegura haber sentido una extraña sensación. Ya que habían escuchado rumores sobre la aparición de una mujer y un niño adentro de las instalaciones y quizás eso aumentó su incomodidad, las luces estaban apagadas y cuando se dirigió hacia la llave para encenderla, lo que vio lo dejó congelado.
17:05 Frente a él y entre 2 oficinas, había un niño de al menos unos 9 años. Este vestía una camisa verde a rayas, pantalón color café y zapatos. Lo miraba finamente. Hugo pensó en correr, pero no podía ni siquiera moverse. El pequeño hizo el gesto de caminar y eso lo hizo reaccionar. Salió corriendo del lugar. Al llegar donde estaban sus compañeros, estos lo vieron pálido y sin aliento. Le preguntaron qué les sucedía y él les contó lo que había visto.
17:45 Sus compañeros decidieron subir juntos e inspeccionar el lugar y al no encontrar nada, tomaron los envases y bajaron a continuar con su trabajo. Minutos después ya estaban envasando cuando uno de los ayudantes de nombre Emanuel. Empezó a sentir que lo ahorcaban. Al ver esto, Hugo y los demás lo sacaron de lugar para darle aire, pues se estaba sofocando. Cuando pudo recuperarse contó que mientras estaba embazando vio a un niño al lado de la puerta y que de repente ya lo tenía de frente.
18:26 Ahorcándolo. Al mirarlo, este le sonreía de una manera macabra. Emmanuel renunció esa misma mañana. Toda la planta se enteró de lo sucedido y desde entonces nadie quiso subir a ese cuarto durante las noches. Actualmente, Hugo y yo trabajamos en otras instalaciones de la misma empresa, pero a kilómetros de distancia donde sucedieron esos hechos. Sin embargo, al parecer aquella aparición siguió a mi compañero Hugo, pues muchos aseguran ver y escuchar al fantasma de aquel pequeño niño.
19:13 Panadería fantasma, historia anónima basada en hechos reales, escrita y adaptada por Inframundo. Buenas noches, Inframundo, esto que les voy a relatar me sucedió a mí y desde entonces empecé a creer en lo paranormal. Me sucedió por el año 2013, cuando trabajaba en una panadería como empacador en el turno de la noche.
19:53 Mi horario de trabajo era de las 6:00 de la tarde hasta las 7:00 de la mañana. Recuerdo que fue una noche de lunes. Pues en esos días no llegaba el vigilante y solo quedábamos los cuatro empacadores y el hornero. ¿Quién se iba antes de la medianoche? Una vez que este se fue, nosotros quedamos iniciando nuestro trabajo con normalidad. Teníamos una pequeña radio que usábamos a todo volumen, ya que el ruido de la cortadora de moldes de pan apenas nos dejaba escuchar la música. Eran alrededor de las 3:00 de la mañana cuando desde el área de repostería, la cual se encontraba junto al área de empaque, escuchamos el quejido de un señor o anciano, se escuchó como cuando golpean a una persona mayor y esta se queja, solo 3 de los cuatro que estábamos lo escuchamos, paramos la máquina y bajamos el volumen de la música.
21:00 Nos asustamos pensando que alguien se había metido sin que nos diéramos cuenta, pero al ir a revisar el área donde se escuchó el quejido no había absolutamente nadie. La otra puerta de acceso que había estaba cerrada. Si alguien se hubiese metido tendría que haber pasado por dónde estábamos nosotros, cosa que no sucedió. Luego de no encontrar a nadie continuamos con nuestro trabajo, pero a los pocos minutos se volvió a escuchar el quejido, pero esta vez con más fuerza. Y ahí sí lo escuchamos los cuatro. Cuando la jefa llegó por la mañana se lo comentamos, pero ella no nos dio mucha importancia. En otra ocasión escuchamos cuando arrojaron al piso los sartenes que estaban ya lavados en el área exterior. En esa oportunidad también estaba presente el vigilante y todos salimos a ver qué había sucedido. Pero una vez más no había nadie.
22:08 Es más, los sartenes estaban en su lugar. Eso ya me provocó mucho temor. No había explicación lógica para eso. Sin embargo, no se compara lo que viviría más adelante. Por las mañanas había más personal, incluso gente en oficinas. Ellos solían contar que se escuchaba el sonido del reloj de pared, donde nunca hubo alguno. Se veían sombras pasar por el área de preparado del pan o el ruido como de gatos corriendo. Al vigilante le encendían las luces de los intermitentes de los microbuses que se ocupan para la venta, algo inexplicable, pues estos quedaban bajo llave y estas quedaban guardadas en las oficinas.
23:00 Incluso podían escuchar voces, salir desde adentro de la bodega, que quedaba también cerrada una noche. Habíamos terminado temprano de armar todo y decidimos descansar un poco. Antes de continuar, solíamos salir al parqueo, ya que estaba prohibido hacerlo adentro. Poníamos cartones y ahí nos acostábamos a dormir un rato. En esa ocasión, el encargado del día se había quedado por la noche también doblando turno porque había inventario. Él se quedó durmiendo en una giratoria de escritorio, justamente en el área de producto terminado.
23:44 Fue quien nos despertó y espantado, nos dijo que a pesar de haberse dormido sobre la silla en la oficina, se despertó dentro de un canasto sucio donde se ponía el pan. No había manera en que él hubiera trasladado se solo hasta allí ni siquiera era sonámbulo y apenas amaneció. Se lo comunicó a la dueña del lugar. Ella nunca dijo nada. Pero la que nos habló al respecto fue otra empleada del local. Nos reveló que justamente donde sucedían los eventos fue velado el padre de la dueña y los que lo conocieron en vida aseguran que fue una mala persona y era desconfiado con todos.
24:33 Al saber esto no quise volver a poner un pie dentro de ese sitio y preferí renunciar a ese trabajo. Irónicamente, comencé a trabajar en otro lugar donde también suceden este tipo de manifestaciones, cosas que les compartiré más adelante. Espero les haya gustado mi experiencia desde ya. Muchas gracias, acontecimientos paranormales, historia basada en hechos reales. Enviada por Jorge Sánchez, adaptada por Inframundo.
25:22 Muy buenas noches, Inframundo. Quiero contarte un relato que me sucedió en el año 2015, cuando trabajé en una compañía de seguridad privada. Estábamos uno de mis compañeros y yo. Haciendo guardia en una empresa empacadora de alimentos, teníamos que esperar a un tráiler que cargaría esa noche y como aún faltaba bastante, le pedí a mi compañero que fuéramos por la cena. Mientras el vehículo llegaba fuimos a un puesto de tortas que estaba cerca del lugar. No demoramos más de 10 minutos y cuando regresamos estaba llegando el tráiler con el chofer y su ayudante. Comenzamos a supervisar el embarque, pues esa era nuestra labor y una vez que terminamos de cargar el tráiler y cerraron el remolque, nos quedamos a platicar unos momentos, de pronto vi a una niña pequeña de alrededor de 7 años que estaba escondida detrás de la tarima llena de cajas, sorprendido le avisé a mi compañero.
26:33 Pues era imposible que hubiera una pequeña de esa edad a esas horas y encima sola. Pero cuando ambos dirigimos la mirada hacia esa dirección, la niña se echó a correr con una risa típica de los niños cuando hacen una travesura. Busqué por toda la nave, pero nunca pude dar con ella. Mi compañero se espantó ante esa situación y se acercó a los monitores de vigilancia para tratar de ubicarla. Quedé perplejo cuando me dijo que esa pequeña niña estaba riéndose justo enfrente de mí y sin embargo, yo no podía ver absolutamente nada. En otra ocasión estuvimos haciendo el rontin reglamentario y como ya era la hora de descansar, nos fuimos a la cabina de vigilancia a dormir un poco. La empresa está en la esquina de una avenida pequeña y las cuadras son un poco largas, pues esa zona es industrial. Mi compañero ya estaba durmiendo y yo tomaba café, cuando de pronto escuché desde la otra esquina un rechinido de llantas de camión y seguido a eso, un grito de un hombre se escuchaba como si el hombre fuese arrastrado. Desde aquella esquina hasta dónde estábamos nosotros, pero sólo era el grito porque no pude ver absolutamente nada. Esa situación duró bastante
28:06 tiempo y aún así nunca logramos saber qué sucedió. Quizás era el ánima de algún atropellado.
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