Dec. 19, 2022

EL CINE MALDITO (Relatos De Horror)

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Inframundo Relatos De Terror
EL CINE MALDITO (Relatos De Horror)

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0:02 El cine, historia de terror basada en hechos reales, escrita por Jesús Guzmán para Inframundo, relatos el pueblo de donde vengo es algo pequeño, tiene sólo las escuelas básicas y para continuar con los estudios es necesario mudarse a la gran ciudad. Ni hablar sobre el trabajo. Todo es campo y si logras terminar una carrera universitaria es en vano que te quedes aquí. Por lo tanto es otra razón más para emigrar.

0:43 Justamente este es mi caso, apenas terminé la secundaria, no lo dudé ni 1 segundo y a las 2 semanas ya me encontraba buscando trabajo en la gran ciudad. Me llamo Marcos, soy del interior de Tucumán. Y elegí la carrera de administración para eso. Me mudé a la ciudad y comencé a buscar cualquier tipo de trabajo, pues pronto empezarían las clases y a pesar de que tenía el apoyo de mis padres, tenía que cubrir mis gastos particulares. Ya llevaba 5 días recorriendo todo, bares, comedores, boliches, pero nada podía conseguir para ese entonces. ¿Ya me encontraba alquilando un pequeño departamento en una zona cercana a la universidad y lo compartía con otro muchacho que venía desde catamarca, Gabriel, cómo se llama? Era muy buena gente, responsable, estudioso y sobre todas las cosas, muy trabajador.

1:45 El ya llevaba 2 años en la universidad cursando leyes y fue entonces que se me ocurrió preguntarle. Si conocía de algún trabajo disponible o si me podría recomendar algún lugar, como que se le vino a la mente algo, pero a la vez no le parecía buena idea decírmelo. Pero esta vez recalcándole que si yo no conseguía trabajo me tendría que regresar a mi pueblo y él quedaría solo con los gastos del departamento. Levanto su mirada y con un gesto de duda me preguntó. ¿Estás dispuesto a hacer lo que sea, esforzarte y no renunciar? Mira que el trabajo del que te voy a hablar es muy fácil, pero a nadie le gusta.

2:31 Nadie dura más de una semana allí, claro, tú dime nada más y ya vemos mientras no tenga que matar a nadie, está bien, le dije, Riéndome. Mira hace poco el empleado del horario nocturno del cine, donde trabajo renunció. Justamente hoy mi jefe me encargó que buscará a alguien conocido que pudiera reemplazarlo. El trabajo consiste en limpiar todo el sitio, pero lo tendrás que hacer en horario nocturno y tú solo finalizó diciendo, claro que sí, por favor, te lo pido mañana, llévame para el cine, así hablo con tu jefe, por favor, hazme ese gran paro, le respondí suplicante. Él asintió con la cabeza y después de cenar nos dirigimos cada uno a nuestro cuarto a descansar. Esa noche dormí como nunca, ya que no estaba durmiendo muy bien por la preocupación, pero por fin ya casi había conseguido una fuente de ingresos segura.

3:37 Sin embargo, algo me llamó la atención y me dejó pensando el rostro de Gabriel. Parecía preocupado cuando me hablaba del trabajo. Como que realmente no quería que yo trabajara allí. En fin, con esa sensación me dormí por la mañana temprano salimos rumbo al cine. La verdad que estaba ansioso por comenzar a trabajar y si todo salía bien, le prometí a Gabriel que yo pagaría las pizzas y cervezas del sábado, a lo que acepto sonriendo. Llegamos, espere unos 15 minutos mientras que él hablaba con su jefe. Y recién me hicieron pasar a la oficina. El jefe parecía nervioso cuando comenzó a hablarme del trabajo. Me dio la misma versión que me explicó Gabriel, pero él agregó una frase que desde ese instante me hizo pensar que algo raro pasaba ahí, si cumples el mes te vamos a aumentar el sueldo. Obviamente algo estaba pasando en ningún empleo. Te aumentan el sueldo en un mes.

4:45 Pero no quise perder más tiempo y acepté sin cuestionar nada. Esa misma noche yo ya empezaba mi primera jornada laboral. Estaba feliz, hasta tenía mi uniforme. Toda la rutina comenzaba después de la última función, que normalmente era entre la 1:32 de la mañana, dependiendo del tiempo que duraba la última película que pasaba. Pero realmente no me importaba. Incluso veía como una gran ventaja hacer mi trabajo solo, pues no tendría que lidiar con nadie. Todo dependía de mí y de nadie más. A las 12:00 comenzaron a retirarse la mayoría de los empleados, entre ellos Gabriel, quien acercándose a mí se despidió diciéndome, tranquilo, amigo, si necesitas algo, llámame al instante.

5:39 No demores en limpiar así, terminas rápido y te vas a la casa, no te inquietes por nada. Esas palabras me volvieron a retumbar la cabeza, pero esta vez sentí un poco de temor, pues verdaderamente se le notaba preocupado cuando me lo dijo. La última película terminó a la 1:45 de la mañana. La gente comenzó a salir. Los últimos empleados que quedaban se apresuraron en hacer los detalles que faltaban y de a poco se fueron despidiendo. El último me entregó las llaves con la cual cerraría la puerta principal y se fue. Y también a él lo noté raro. Me miró como lamentando mi presencia allí cerré la puerta detrás de él apagué la mayoría de luces posibles. Y me dirigí al cuarto de limpieza a buscar los elementos para comenzar con mi trabajo.

6:36 Por unos momentos pensaba en las palabras de mi amigo y las actitudes raras de los demás, pero al verme a mí mismo trabajando, no me importaba nada más y feliz pensaba en comenzar con la universidad. Eran las 2:40 cuando pasé el sector de las salas, las cuales eran 3. Solo me faltaba limpiar y terminar con la rutina de mi primer día. Cuando me disponía a comenzar ya la segunda, ingresé a la sala y empecé a caminar por ese largo pasillo que me conducía hasta la pantalla. Recuerdo claramente que cuando estaba en la primera fila vi a lo lejos la silueta de una persona, como si estuviera de conclillas escondida en las últimas butacas.

7:28 La primera reacción fue de sorpresa. Pensé que había alguien allí, pero sería imposible. Fuimos 5 los que revisamos todo el lugar antes de cerrar y no quedaba nadie adentro. Lentamente dejé mis elementos sobre el suelo y comencé a acercarme a quién estaría allí. Estaba convencido de que sólo se trataba de una ilusión creada por mi mente a causa de la baja iluminación. Incluso comencé a acelerar el paso cuando quedaba sólo a unos pocos metros para llegar. Pero de pronto esa sombra se movió. Me detuve al instante y continué mirando aquello. Se volvió a mover y con eso quedé convencido de que alguien estaba ahí.

8:18 Tomé valor y con una voz entrecortada me animé a preguntar quién andaba ahí de repente. Aquella sombra se volvió a mover. Salió corriendo por detrás de las filas y llegando al pasillo se detuvo. Se ende eso, lentamente y dándose media vuelta, empezó a mirarme. Ni siquiera se imaginan lo que sentí en ese momento. Ya de por sí. Casi me oriné del miedo cuando la vi salir corriendo de repente, pero cuando la vi parada allí observándome fijamente. Sentí un escalofrío tremendo y se me erizó la piel en todo el cuerpo. Aquello era una niña de unos 5 años más o menos. Tenía un vestido claro, su cabello estaba despeinado y tenía una mirada triste.

9:14 No supe qué hacer. Aquella niña no debería estar allí. Traté de acercarme y cuando estaba a punto de hablarle. Ella salió corriendo de la sala. Tardé unos segundos en reaccionar y entonces corrí para alcanzarla, pero al salir ya no estaba. Se había esfumado o quizás nuevamente ocultado en algún sitio oscuro. La llamé varias veces diciéndole que saliera de donde estaba, que no le haría daño y llamaríamos Asus padres para que vinieran a buscarla, pero jamás respondió. Después de buscarla unos 10 minutos más y no encontrarla, decidí continuar con mi trabajo para terminar de una vez.

9:59 Ya casi concluía todo. Salí a la tercera sala y me dirigía al salón con la intención de comenzar a buscar de nuevo a esa niña. Pues no me podía ir de lugar y dejarla encerrada ahí adentro. Pero grande fue mi sorpresa cuando vi a aquella misma niña. ¿Que ahora estaba parada al frente mío, pero por el lado de afuera del local, en la calle de enfrente, volví a sentir un escalofrío terrible, pues cómo era posible que haya salido si yo tenía las llaves en mi poder y no había otra salida? Sin embargo, traté de no demorar más. Terminé de preparar todo y me dispuse a retirarme pensando que al día siguiente hablaría con mi jefe. Me correspondía informarle que evidentemente por algún lado había otro tipo de ingreso y salida. Una vez que llegue a casa me fui directamente a descansar. Al día siguiente me desperté y Gabriel ya se había ido, así que no pude contarle nada sobre lo sucedido. Estuve toda la tarde pensando en aquella niña, pensaba que era de la calle.

11:15 Pues su ropa estaba algo sucia y estaba descalza. Por la noche, cuando llegué al cine me dirigí a la oficina del jefe, pero este no se encontraba. Busqué a Gabriel para hablar con él, pero apenas me vio. Me saludo y me evitó. Durante el resto de la noche, hasta que se fue no entendía nada. Era obvio que no quiso hablar conmigo, pero tampoco quise darle mucha importancia al tema. Pues en esos momentos me interesaba mucho más concentrarme en mi trabajo y una vez que se fueron los últimos empleados, comencé mi labor. Ya estaba nuevamente en la segunda sala limpiando, cuando de pronto algo me llamó la atención.

11:59 En la entrada del levanté mi mirada y la volví a ver. Era la misma niña que había visto la noche anterior. Ella me observó por unos segundos y comenzó a correr hacia la salida. Nuevamente corrí detrás de ella y una vez más la perdí de vista. Apenas salí. Esta vez no le quise hablar, pues sabía que no me respondería y todo eso ya me parecía un absurdo juego de su parte. Sinceramente me molestó un poco. Terminé de limpiar todo y apagando las luces que aún quedaban encendidas. Me retiré del lugar cerrando todo.

12:40 No me preocupé ni un momento. Pensé que así como entró podía salir sin ningún problema, pero necesitaba informarle esto a mi jefe con urgencia. De algún modo yo me veía involucrado, pues nada le evitaría a aquella niña entrara a robar a su antojo. Cuando me presenté a trabajar la noche siguiente fui a buscarlo nuevamente, pero tampoco lo encontré. Y una vez más, Gabriel me evitó en todo momento. Esta vez me hizo desconfiar de todos. Incluso llegué a pensar de que sólo se trataba de una tregua para perjudicarme. Aun así decidí no decir nada y me propuse hacer mi trabajo con normalidad. Al fin de cuentas, me tendrían que pagar por los días ya trabajados.

13:32 Volví a comenzar la rutina al quedarme solo. Y cuando ya me disponía a entrar a la segunda sala, recordé que ahí era donde vi a la niña las 2 oportunidades. Ahora quise ser yo quien la tomaba por sorpresa y comencé a caminar lentamente por el. La poca iluminación me permitía ver solamente al frente y por tal motivo llevaba oculto una pequeña linterna. Apenas llevaba unos metros caminando cuando de la nada sentía un escalofrío tremendo en mi espalda. Giré un poco la cabeza y pude ver de reojo que la niña estaba detrás de mí.

14:13 Inmediatamente me di la vuelta. Ella comenzó a correr y yo hice lo mismo, pero ahora la tenía unos metros solamente, así que esta vez no se me escaparía. Jamás comprenderán la sensación que experimenté en ese momento, pues al cruzar la puerta de la sala estiré mi mano para tratar de atraparla y apenas la toqué. Aquella niña desapareció frente a mis ojos, como si se diluyera con la oscuridad. Quede petrificado, atónito y lentamente sentía cómo se me congelaba la sangre. Totalmente aterrorizado, solté lo que traía en las manos.

14:56 Y cerrando todo, salir de ese lugar corriendo. Ni siquiera me importó irme sin terminar el trabajo. Esa noche me costó dormir. No podía creer lo que me había sucedido. Era evidente que todo eso se trataba de algo paranormal y me estremecía de miedo saber que al otro día podría volver a encontrarme con ese ser. Recién vi a Gabriel la noche siguiente. Pero esta vez fui yo quien lo evitó, pues no quería que se diera cuenta que la noche anterior dejé mi trabajo a medias y que salí huyendo del lugar porque había visto un fantasma. Nuevamente me tocaba empezar con la segunda sala, en donde sucedió todo.

15:42 Recuerdo que estuve parado en la entrada, como unos 15 minutos, como si eso evitara la posibilidad de volver a verla, pero era algo que debía hacer. Era parte del trabajo que asumí y no quería volver a dejar todo a medias. Así que después de ese tiempo tomé valor e ingresé. Quizá fue por mis oraciones, que esta vez no pasó nada y a pesar que estaba muerto de miedo, miraba para todos lados para asegurarme que realmente estaba solo. Pude terminar la tercera sala también sin ningún problema.

16:23 Y rápidamente me preparé para retirarme. Pero cuando estaba a punto de abrir la puerta para salir toda la pesadilla regresó. Me quedé inmóvil cuando escuché un grito aterrador que me congeló la sangre del miedo. Nuevamente nunca había escuchado algo así. Parecía el alarido de una persona que es brutalmente lastimada y gritaba de dolor. Me quedé quieto en el mismo lugar. Y al levantar mi mirada al frente, pude ver por el reflejo del vidrio que había una mujer parada a unos metros detrás de mí, vestida de negro, con el cabello suelto y sin rostro. Simplemente estaba allí mirándome fijamente. A duras penas logré abrir la puerta y salí. No podía cerrar con seguro porque me temblaba tanto la mano que no era capaz de embonar la llave. A la mañana siguiente fui al cine a buscar a mi jefe. Mi intención era renunciar de inmediato y al no encontrarlo otra vez me quedé a esperarlo.

17:34 Pero para sorpresa mía, en ese momento se me acercó Gabriel, quien con un poco de entusiasmo me informó que a partir de esa noche yo tendría un compañero de trabajo. De ese modo terminaría más rápido la rutina y podría descansar más. Debo reconocer que para mí eso fue un gran alivio, pues sentía que ya no podría seguir haciendo eso, pero al estar acompañado de alguien más sería de gran ayuda, en especial para mi cabeza, que parecía estallar. Esa noche me presentaron a Raúl, un salteño que venía por las mismas razones que las mías, trabajar para pagar los estudios. Obviamente traté de no mostrarle mi temor. Y ni mucho menos le mencioné lo que ocurría en ese lugar, pero sí le recomendé que realizáramos nuestro trabajo lo más rápido posible, argumentando que simplemente eso nos ayudaría a tener más tiempo para invertirlo en otras cosas. Una vez que comenzamos con la parte de las alas, le pedí que lo hiciéramos juntos.

18:45 Pues no me quería ni imaginar cruzarme de nuevo con esas cosas. Por suerte, esa noche no pasó nada raro la compañía de Raúl parecía que realmente ayudó. Terminamos todo y nos fuimos a descansar. Cuando llegue a casa encontré a Gabriel despierto, me dio la sensación de que me estaba esperando, lo saludé, tomamos unos mates y en medio de la charla me preguntó cómo me había ido esa noche. No sé cómo no me di cuenta antes. Pero ahí comprendí todo. Ahora estaba seguro que tanto Gabriel como mi jefe estaban al tanto de todo lo que ocurría en ese cine durante las noches.

19:30 Y esa era la razón por la cual nadie duraba más de una semana trabajando allí. Quizás por orgullo le respondí que al igual que todos los días estuvo bien. Pues quería demostrarle que yo no era ningún cobarde y que unos fantasmas no me harían renunciar. Era ya la noche del sábado. La gente normalmente acude más los fines de semana y por lo tanto era más trabajo para nosotros. El final de la última película estaba programada para las 2:30 de la mañana. O sea que recién como a las 3:00 de la mañana comenzaríamos con nuestra rutina, Raúl y yo aprovechamos el tiempo libre y nos pusimos a cenar. Charlamos un buen tiempo y como aún faltaban 2 horas para comenzar el trabajo, decidimos tomar un descanso. Había una habitación destinada a los serenos, la cual estaba siempre vacía y yo me imaginaba por qué por suerte tenía 2 camas.

20:37 Así que apenas entramos, nos acostamos a dormir. Calculo que no llevábamos ni 15 minutos cuando escuchamos el chichito de la puerta que se abría sorprendido, miré y pude ver claramente la silueta de un hombre de pie junto a la puerta. Miré a Raúl y él también lo estaba observando. Yo quedé perplejo. Este era un hombre de unos 30 años. Parecía normal. A excepción de su vestimenta, que era como la de un marinero, al instante Raúl se sentó en la cama y le pidió disculpas a ese hombre pensando que era el dueño de la habitación.

21:19 El simplemente lo miro y en silencio comenzó a retroceder hasta salir cerrando la puerta nuevamente. Sin embargo, yo me quedé helado. Pues sabía perfectamente que esa habitación no le pertenecía a nadie y aquel extraño hombre no debería estar allí esa noche. Comenzamos nuestra labor. Después de las 3:00 de la mañana ya se habían retirado todos y para ganar tiempo nos dividimos. Yo comencé directamente con las alas y Raúl se encargaba del resto. Estaba limpiando la segunda cuando de repente siento que me ponen una mano sobre mi hombro. Di el grito más grande de mi vida, pero cuando me di la vuelta vi que se trataba de Raúl. Él se rió por el susto que me dio y después de insultarlo un poco me pidió que le indicara dónde conseguir más paños, pues necesitaba algunos más.

22:21 Le indiqué cómo llegar al sótano, pues ahí se encontraba el almacén. Y aún burlándose de mi susto, se dirigió hasta ese lugar. Cuando salía de la sala escuché a Raúl gritar Desesperado. Pensé que sólo se trataba de una broma más, pero me preocupé. Cuando empezó a llamarme con más desesperación, llegué corriendo al sótano y al llegar a la puerta lo encontré debajo de las escaleras. Estaba tendido y se sostenía el brazo gritando de dolor. Por suerte la ambulancia no demoró y lo pudimos trasladar de inmediato hasta el hospital. Tenía el brazo fracturado y algunas raspaduras sobre una pierna.

23:06 Después de eso, nada grave, yo le hacía la broma diciendo que eso le pasaba por andarme molestando, que fue algo muy tonto el caerse por las escaleras. Sin embargo, él se mantenía serio y una vez que el doctor se retiró y quedamos solos. Él me relató algo que me hizo sentir un escalofrío tremendo. Nuevamente Raúl me asegura que cuando llegó al lugar abrió la puerta y estando a punto de comenzar a bajar las escaleras, sintió claramente las manos de una persona sobre su espalda. Empujándolo. Cayó boca arriba y cuando miró hacia la puerta no había nadie.

23:48 En ese momento fue que comenzó a llamar. Esa noche tampoco logré dormir, y menos al saber que aquello estaba empeorando. Por suerte, Raúl recibió el alta ese mismo día, casi de milagro, pudo ubicar al jefe para suplicarle que le permitiera trabajar con normalidad. Esa noche y a pesar de que tenía el brazo enyesado, el jefe se lo permitió. Era noche del domingo. Y otra vez era inminente que comenzaríamos nuestra rutina pasadas las 3:00 de la mañana. Esta vez nos quedamos a descansar sobre unos sillones que teníamos en una sala interna y al instante nos dormimos a eso de las 3:00 de la mañana nos fueron a despertar y aún con mucho sueño, comenzamos a prepararnos. Una vez que quedamos solos, empezamos a hacer el trabajo lo más rápido posible.

24:46 No solo para evitar pasar tiempo allí, sino porque también teníamos la desventaja de que Raúl contaba solo con un brazo. Ya habíamos limpiado todo el exterior y sólo nos quedaban las alas. Cuando estábamos en la segunda, Raúl se encontraba cerca de la pantalla y yo al final de las butacas. Fue entonces que de repente escuchamos un llanto leve pero audible. Parecía un murmucho que provenía de la sala principal. Nos quedamos quietos y haciendo silencio tratamos de entender las palabras. Parecía que era un diálogo entre varias personas a la vez, como si fuera una reunión de muchas personas. Yo me espanté al instante.

25:36 Comencé a temblar del miedo. Porque sabía perfectamente de lo que se trataba. Pero Raúl, contrario a mí, comenzó a insultar a modo de broma, pues para él todo ese murmullo provenía de la calle. Le pedí por favor que dejara de hacer eso, pero él continuó burlándose y de a poco el murmullo dejó de escucharse. Ya habíamos finalizado todo, dimos los últimos detalles para ya retirarnos. Y cuando estábamos a punto de salir, Raúl me pidió que lo esperará unos minutos para ir al baño. Le dije que no habría problema y me quedé en la puerta esperándolo. Pasaron 5 minutos cuando escuché a Raúl gritar, Espantado. Corrí de inmediato al baño y la escena con la que me encontré me provocó pesadillas durante meses. Raúl estaba tirado en el piso boca abajo. Tenía la espalda cubierta de sangre. Y se podía notar claramente como ésta brotaba con 3 largas heridas que parecían haber sido provocadas con una filosa garra. Esos momentos fueron los más aterradores que viví en ese cine y también los últimos, no sólo porque estuve presente y vi lo que le tocó padecer a Raúl, sino porque jamás había sido testigo de un hecho paranormal de esa magnitud. A él le costó meses recuperarse

27:07 por completo y yo renuncié al trabajo sin dudar. 1 segundo fueron 7 días, justamente 7 días, los que trabajé en ese lugar y al igual que los demás, preferí valorar mi vida antes de seguir trabajando allí. Dejé de dirigirle la palabra a Gabriel durante semanas. Él estaba consciente de todo eso y, sin embargo, nunca me advirtió nada. Raúl podría haber perdido la vida, incluso me podría haber pasado a mí. Pero fue tanto su insistencia para que lo perdonará, que una vez charlando acepté que me contara todo lo que sabía al respecto mucho antes de que aquel lugar fuese un cine. Incluso cuando la ciudad aún era un pueblo, ese sitio era un frigorífico donde destinaban las carnes vacunas. Para que fueran conservadas, frías en esos enormes congeladores que había en esos tiempos. Al mismo tiempo, el hospital del pueblo era muy pequeño y en especial la morgue quedaba bastante chica, más cuando ocurrían accidentes viales y los cadáveres debían esperar semanas hasta ser reclamados por sus familiares, ese entonces que destinaban esos cadáveres a ese lugar. Y ahí los conservaban.

28:34 Incluso había casos en los que los cuerpos nunca eran reclamados y a esos los destinaban a una fosa común. Indudablemente, aquel lugar se convirtió en un sitio donde las almas de todas aquellas personas aún vagan sin saber en qué rumbo. Pero no todas andan errantes, algunas son conscientes de su condición. Y quizás por esa razón, cegadas por la IRA, buscan vengarse lastimando a los que aún están vivos de vez en cuando. Me reúno con Raúl. Aún sigue siendo el mismo bromista de siempre, pero le es inevitable ponerse serio cada vez que alguien menciona aquel cine.

29:20 Por mi parte, estoy terminando mi último año de estudios alquilando un departamento que lo comparto con mi novia. Y nunca, pero nunca la invito a ver una película al cine. Espero que esta historia sea de su agrado y puedan compartirla. Muchas gracias.