Dec. 10, 2022

Desendiente de BRUJAS

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Inframundo Relatos De Terror
Desendiente de BRUJAS

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0:01 Descendiente de una bruja. Derechos de autor, Jacqueline Sandoval para Inframundo, relatos de terror. La vida nos da sorpresas que nos cambia nuestra realidad de una forma impensada. A la edad de 7 años fui abandonada por mi madre. Desde ese entonces quedé al cuidado de mi abuela. Una mujer amorosa y tierna que me cuidó con mucho esmero. Para mí ella lo era todo, la mujer más bondadosa del mundo y la única persona que estuvo siempre a mi lado. Después de sufrir muchas decepciones a lo largo de mi vida, comenzando, como dije, con el abandono de mi madre. Cuando cumplí 10 años llego a casa una mujer bien vestida y elegante, quien se presentó como amiga de mi madre. En el tiempo en el que ella estaba embarazada de mí, quien le contó que mi padre había muerto mientras yo aún estaba en el vientre de mi madre, aquella mujer quería ser parte de mi vida, me quería y me llevaba lindo regalos, por lo cual le fui tomando mucho cariño, pero de un día para otro desapareció de mi vida, dejándome un gran dolor por no tener respuesta de su abandono.

1:27 Nuevamente con otra decepción, fue mi abuela quien me contuvo y me brindó su apoyo incondicional y me confesó que ella nunca había visto con buenos ojos la amistad de mi madre con aquella mujer. Ya al ir creciendo comencé a tener amigos, la mayoría de mi salón de clases. Yo era de tomarle afecto a las personas muy fácilmente, pese a las advertencias de mi abuela. Quien me decía que no confiara en nadie, puesto que la gente era mala y nuevamente me decepcionaría, yo no le tomaba importancia Asus palabras.

2:07 Yo necesitaba afectos, a pesar de que mi abuelita me amaba igual me sentía sola y quería más gente a mi alrededor. Así me hice amiga de Patricia. Ella era muy amable y dulce. Me ayudaba y me apoyaba en todo por lo que la sentí como una hermana. Fuimos creciendo juntas en una amistad oculta, ya que no quería que mi abuela se enterara y me diera otro de sus discursos de que la gente era mala y que no debía confiar. Patricia era mi cómplice en todo y mi paño de lágrimas cuando quería llorar. Fue ella quien me animó a declararmele a David, un compañero de nuestra clase, quien tanto me gustaba.

2:51 El me correspondió y comenzamos a salir a los 16 años. Los 3 éramos muy unidos, por lo que ya no necesitaba nadie en mi vida. Todo andaba bien, incluso ya no le daba importancia a las sombras que me atormentaban durante la noche. Patricia me decía que las sombras eran producto de mi imaginación, pero yo sabía que era algo más. Cada noche a las 3:00 de la madrugada me visitaban 2 seres completamente oscuros, solo podía distinguir sus ojos, mientras que la presencia más grande los tenía de un rojo que se asimilaba a 2 brasas ardiendo desde niña. Aquellos seres se presentaban cada noche vigilantes, inmóviles, con sus miradas fijas en mí. Las cuales solo se desvanecían cuando aparecía una intensa luz que los hacía desaparecer.

3:47 Nunca le conté nada de esto a mi abuela, ni siquiera cuando era una niña asustada, puesto que tenía miedo que ella también me abandonara pensando en que yo tenía algo malo. A David tampoco le conté nunca. Sólo Patricia sabía de mi secreto cuando cumplí la mayoría de edad y salí del colegio. Le propuse la idea a mi abuela de seguir estudiando e ir a la universidad, pero esta se negó. Al vivir en un pueblo no quería que me alejara, ya que para ir a la universidad debía viajar a una gran ciudad. Entendí en ese momento que no quería que la dejara sola, por lo que le propuse que si no podía estudiar, que por lo menos me dejara trabajar, a lo que ella también se negó, hija. Aquí no te hace falta nada, siempre te he dado todo lo que has necesitado y querido, por eso yo trabajo, no quiero que te arriesgues a salir de la casa y te pueda pasar algo. Si te pierdo, me moriría del dolor. Frente a estas palabras no tenía respuesta, pensaba que ella también tenía miedo del abandono, así como a mí también. A ella la habían abandonado primero el abuelo que desapareció sin dejar rastro.

5:06 Y luego mi madre. Además, como ella decía, No me faltaba nada. Mi abuela tenía una pequeña tienda esotérica en donde vendía velas, amuletos, inciensos, entre otras cosas. Pese a que era una tienda humilde, le iba bastante bien. Podía mantener nuestra gran casa y costear todos nuestros gastos, además de uno que otro viaje que hacíamos al extranjero en nuestras vacaciones. A decir verdad, mi abuela me había dado una muy buena vida. Al pasar las semanas se presentó en casa. Patricia y David habían ido a despedirse ya que ellos se irían a estudiar a la universidad. Fue una visita de sorpresa.

5:52 Mi abuela quedó asombrada y molesta por haberle ocultado mi amistad con ellos. Fue una visita rápida, puesto que notaron el malestar de mi abuela. Yo quedé muy triste, pero esperanzada de que en vacaciones ambos estarían de vuelta y volveríamos a reunirnos. Al irse Patricia noté que se le había quedado su chaqueta y la guardé en mi habitación como un recuerdo de nuestra amistad. Ellos me escribían a diario, sentía que vivía cada aventura como si estuviera junto con ellos. Eso me mantenía lejos de mi rutina diaria, la cual era hacerme cargo del desorden de la gran casa. Después de un tiempo, las conversaciones con Patricia y David se fueron haciendo menos frecuentes, mientras que los entes nocturnos que me acechaban aparecían cada vez más cerca de mi cama y por más tiempo la luz blanca ya no era tan potente, por lo que me costaba un poco más que estos entes se fueran.

6:52 Me comenzaba a sentir triste y desanimada. En mi interior podía presentir que algo no andaba bien. Sólo me daban ánimos de que pronto llegarían las vacaciones y podría reencontrarme con David, mi amor, y Patricia, mi gran amiga. Pero nada fue como me lo esperaba. La fecha de sus vacaciones ya había llegado, pero no tenía noticias de ninguno de los 2. Esto me preocupó demasiado. Pensé que habían sufrido un accidente durante el viaje, por lo que decidí ir a casa de Patricia para ver que ocurría. Al llegar vi su auto estacionado afuera de su casa y a un lado. El auto de David no entendía que es lo que ocurría hasta que los vi dándose un apasionado beso.

7:42 No fue necesario decir nada, ellos se dieron cuenta que yo estaba ahí. Patricia, asombrada al verme, trató de ir a mi encuentro, pero yo solo quería salir corriendo y así lo hice. Sin darme cuenta que un vehículo venía justo frente de mí. Después de 2 meses, desperté en coma en la cama de un hospital con el dolor de la traición. Mi abuela, quien estaba a mi lado al verme despertar, tomó mi mano y me dijo que todo estaría bien. Asentí con mi cabeza, pero pensando que realmente nada estaba bien. Al salir, ya recuperada del hospital, le dije a mi abuela que ya no quería quedarme en casa todo el día, que quería trabajar con ella para distraer mi mente y ya no pensar en lo que había ocurrido, pero ella nuevamente se negó a darme permiso.

8:39 Le dije que ya era mayor de edad y que si seguía oponiéndose me iría a la ciudad, por lo cual aceptó que trabajara con ella en su tienda. En un principio noté que los clientes de mi abuela eran bastante peculiares. De hecho, la mayoría exigían ser atendidos por ella, por lo que solo me dediqué a mantener la tienda en orden. Cierto día en que fueron a buscar a mi abuela, me quedé sola en la tienda. Tenía mucha curiosidad por una bodega que había en el sótano de la tienda, a la cual jamás me dejó entrar. Aproveché ese momento y fui a explorar. Al abrir la puerta, lo primero que noté fue una hostia de un dolor a podrido, casi llevándome al vómito. Pero como no sabía cuánto se demoraría mi abuela, decidí aguantarme las ganas de vomitar y seguir revisando a qué lugar me encontré con velas y cajas de mercadería. En realidad, nada fuera de lo común, excepción de una pequeña puerta que estaba cerrada.

9:45 De la cual supuse que saldría ese olor a putrefacción. En ese momento no quise seguir averiguando qué había atrás, por lo que me fui a la tienda en el momento justo en el que iba llegando mi abuela estaba algo nerviosa y ella lo notó, por lo que me preguntó qué sucedía, pero logré evadir su pregunta haciéndole mención del cliente que iba ingresando en ese momento. Aquel caballero se veía muy guapo y elegante, por lo que me pregunté qué podría estar haciendo o buscando en una tienda esotérica. Pero al parecer mi abuela lo conocía bien.

10:25 Después de un momento de hablar con él, me lo presentó. Era encantador y amable, por lo que quedé maravillada con su presencia. Luego de la presentación, él nos invitó a su casa a cenar, a lo que mi abuela aceptó. Yo estaba emocionada, puesto que nunca me había pasado algo así con nadie. Aquel hombre me producía una extraña atracción. Llegó la noche de la cena, su casa era igual de elegante e imponente. Bebimos vino y poco a poco fui perdiendo el decoro. Al igual que mi abuela, esta se recostó en un sofá, quedando dormida. Quedé a solas con Julián, me deshice de mis tabús y me atreví a besarlo.

11:12 Él me correspondió llevándome a su habitación. Aquella noche fue inolvidable. Con él sentí cosas que jamás en mi vida creí que existieran sensaciones y sentimientos fuera de este mundo. Al día siguiente me sentí culpable de lo que había hecho. Esperé los reproches de mi abuela, pero ella nunca tocó el tema y de Julián nunca más supimos nada. Pasaban las semanas y me comenzaba a sentir mal. Fui al médico y este confirmó mis sospechas y estaba embarazada. Tenía miedo de decirle a mi abuela, pero ella nuevamente me asombró, demostrándome total apoyo en mi embarazo.

11:58 A los meses di a luz a una niña, la cual criamos con mucho amor. Mi abuela me recomendó decirle que su padre había muerto para que ya no hiciera preguntas. Mi hija con el paso del tiempo cumpliría 6 años. Era bastante curiosa. Me acompañaba a la tienda, siempre preguntando para qué servía cada artilugio. En una de sus curiosidades se fue a la temida bodega, yo distraída con un cliente, no me había percatado hasta después de un rato que fui a buscarla. Rocío, mi hija, estaba en aquel umbral de la pequeña puerta que yo no me había atrevido a abrir. Mi asombro fue mayor al darme cuenta de todas las atrocidades que se encontraban en aquel lugar. Le dije a rocío que me esperara afuera mientras revisaba los objetos que ahí se encontraban.

12:53 Había innumerables trabajos de magia negra, huesos humanos, alimañas y cenizas. Entre ellos pude distinguir un amarre que habían hecho con la chaqueta de Patricia que había perdido años atrás. Más un pañuelo de David que me había regalado. Mi abuela había hecho un amarre para que ellos estuvieran juntos y se alejaran de mí. También encontré una foto de la amiga de mi mamá que supuestamente había desaparecido. Tenía un trabajo de muerte, lo cual concluí al leer un artículo de periódico que estaba junto a su foto, en el cual anunciaba su fallecimiento por un accidente de tráfico.

13:38 Todo era una pesadilla. Mi amada abuela había alejado con brujería a todas las personas que se acercaban a mí. Seguí revisando todos sus objetos y me encontré con un álbum de fotos muy antiguo. Tenía fecha de 1853. En ellas aparecía mi abuela y Julián. Nada tenía sentido. Supuse que sería alguna casualidad. Y qué tal vez era algún antepasado quien se parecía mucho a ella, pero al leer el pie de aquellas fotos VI que eran de ella y que tenía su nombre y el de Julián. Cada vez que revisaba algo me encontraba con alguna otra horrorosa verdad revelada.

14:23 Pero lo que más me impactó fue encontrar lo que parecía un maniquí cubierto por una tela. Al descubrirlo pude ver quién estaba debajo. No era un maniquí, era un cadáver, el cual parecía momificado pese a tener partes en descomposición. Entendí que desde ahí procedía el olor de putrefacción. Seguí revisando y encontré cadáveres de adultos, pero lo que más me impactó fue descubrir los restos de mi madre. Caí al suelo y lloré por la suerte que había corrido. Y por el dolor de la culpa de haberla odiado durante tantos años pensando que me había abandonado con cada lágrima que me rodaba en mis ojos.

15:10 Le pedía perdón. Después de un rato y viendo que ya era hora de que llegara mi abuela, sequé mis lágrimas y subí a la tienda. Cuando llegó mi abuela ya no la miraba con el amor que siempre le tenía. En ese momento la miraba con desprecio, repulsión y miedo. Siempre había tenido mis dudas de lo que hacía. Sospechaba en algunas ocasiones de que era una bruja, sobre todo por la prohibición de tener espejos en la casa, ya que en una ocasión me pareció ver el reflejo de una mujer muy anciana, casi en descomposición. Pero ahora tenía la certeza de lo que era y no cualquier bruja. Sino una despreciada que no le importó quitarle la vida a su hija.

16:00 Y eso yo lo haría pagar. Ella notó que algo extraño sucedía. Solo le dije que me sentía algo enferma, por lo cual me iría a casa con rocío. Ella me miró con sospechas, pero me dijo que estaba bien, que me fuera a descansar. Al llegar a casa me metí a su habitación y comencé a buscar más respuestas. Fue ahí que encontré su libro de hechizos y más fotos de Julián junto a algunas cartas. Gracias a esta descubrí que Julián era mi padre, puesto que él, al igual que a mí, había embarazado a mi madre, para después sacrificarla en un ritual para obtener vida eterna. Aquel ritual consistía en un pacto que habían hecho con 2 demonios, los cuales les exigía la vida de sus descendientes. Desde hacía más de un par de siglos habían estado sacrificando Asus descendientes.

16:59 Me dio asco la idea de haber engendrado a una hija de mi padre. No aguanté y corrí al baño a vomitar aún con el libro en mis manos. Cuando levanté la cabeza vi que había caído un papel de aquel libro. Lo leí y vi unos símbolos extraños y unas fechas seguido de un ritual en el que aparecía mi nombre. En aquel papel estaba descrita la fecha de mi muerte, en la que me sacrificarían cuando rocío cumpliera 7 años, la misma edad en la que supuestamente me había abandonado mi madre. Esto me llenó de horror, más aún cuando leí que los entes que me acechaban comenzarían a acosar a mi hija, puesto que eran 2 demonios que constantemente vigilaban su tributo. También estaba descrito como perder mi alma para que no ocurriera lo que pasó con mi madre, quien cada noche aparecía como un ser de luz haciendo desaparecer a estos demonios. No podía con tanta información.

18:04 Estaba destrozada y aterrada. Dejé el libro en la habitación de mi abuela, pero me quedé con el papel. Fui en busca de rocío y la abracé fuertemente mientras pensaba en cómo podríamos liberarnos de aquel destino. Aquella noche me fui a dormir esperando que se presentaran los demonios y a la vez mi madre esta vez no me quedaría quieta. Esta vez hablaría con ella ya sabiendo quién era. Llegaron las 3:00 de la mañana y como cada noche se presentaron estos demonios. Pero esta vez, ya más cerca que nunca, tanto que podría haberlos tocado si hubiese querido seguidos de ellos, apareció mi madre, madre, sé que eres tú, necesito tu ayuda, por favor, no te desvanezcas.

18:57 En ese momento pude ver su cara, se veía hermosa, tal cual la recordaba en mi infancia, hija, me alegro que hayas descubierto la verdad. Nunca pude acercarme a TI ni hablarte, puesto que el odio que sentías por mí crearon una barrera, la cual con tu perdón se esfumó. Estás en peligro y lo sabes. Lo único que puedo decirte es que el fuego es lo único que puede purificarlas. Ya sabes qué hacer diciendo esto desapareció al día siguiente le dije a mi abuela que aún me sentía mal, que no quería ir a trabajar. Ella no me dijo nada, sólo salió a la tienda sin despedirse. A los pocos minutos salí detrás de ella y dejé a rocío al cuidado de mi vecina.

19:48 Fui a la tienda a la cual había acudido en la madrugada, después del encuentro con mi madre para dejar la llave de gas abierta. Observé desde el frente como mi abuela entraba a la tienda para hacer lo que siempre hacía, encender un incienso. Momento en el cual explotó toda la tienda con ella en su interior. Fui a casa con certeza de que aquella nefasta mujer ya no existía y quemé todas sus pertenencias, libro, cartas y fotografías incluidas. Me sentía liberada. Desde aquel momento ya no volví a tener la presencia de aquellos demonios y a los días me enteré de la noticia. Que habían encontrado el cuerpo de Julián, quien parecía haber estado momificado desde hace mucho tiempo, supuestamente en su hogar.

20:42 Ahí tuve la convicción de que todos los hechizos que habían hecho se habían terminado. Al pasar el tiempo tuve una visita sorpresa. Era David quien había venido por mí. Patricia había fallecido un tiempo atrás producto de un cáncer. Lo cual lamenté mucho, ya que su traición había sido manipulada por mi abuela, por lo que perdoné el daño que me hicieron inconscientemente. Pese a ese perdón, no volví con David, ya que no podría volver a tener algo con él. Yo tenía a rocío y eso era suficiente para ser feliz.

21:22 Después de toda aquella experiencia, comprendí que mi abuela, si es que era mi abuela, nunca me amó. Yo sólo era la opción que tenía para seguir viviendo una vida más y que por miedo a perder esa opción, Alejó a todos a quienes me querían. Quien te ama en realidad lo hace con libertad, no recluyéndote en cuatro paredes, sólo para ella y su uso personal. De eso me debí de haber dado cuenta antes para no desencadenar toda una línea de sufrimiento y supuesto abandono.