DESAPARECIDOS EN EL BOSQUE
❌ SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
❌ HISTORIAS DE HORROR: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
❌ SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjbO
❌ VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
❌ HISTORIAS DE HORROR: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-de-terror--5605088/support.
0:01 Muy buenos días, tardes o noches esperando, se encuentren nórridamente bien del otro lado de la pantalla. En esta ocasión les contaremos algunas historias de skywalkers para los que no saben qué son. Son tipo de nahuales, pero de la cultura navajo, estos brujos que precisamente se transforman en. Ya sea animales tipo alces o siervos, que son los que asustan a las personas y lo hacen de una manera bastante órrida, te invito a quedarte hasta el final para experimentar el verdadero terror. Sin más, apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos.
0:58 Desaparecidos en el bosque, relatos de wendigos dicen que en el mundo hay sitios muy viejos, puntos del planeta que uno pensaría que ya han sido explotados una y otra vez. Pero cuando estás en ellos te das cuenta de que realmente no, de que este planeta es mucho más grande y salvaje de lo que nos quieren hacer creer. Supongo que eso conviene para que la gente se sienta protegida en las ciudades, para que crean que los humanos somos la especie dominante y nos quedamos tranquilos a vivir nuestras vidas en trabajos repetitivos.
1:49 Sin sentir que en cualquier momento todo alrededor podría derrumbarse con un estruendo de vidrio rompiéndose a pedazos. Soy un guardabosques trabajo en las zonas protegidas cercanas a los apalaches en Estados Unidos. Prefiero no darles muchos datos, ya que no quiero perder mi empleo, pero. Aclaremos que tengo origen latino por parte de mi papá y quisiera que las historias que guardan estas montañas no se queden escondidas por parte del Gobierno.
2:32 Supongo que en otros países deben pasar cosas similares, pero yo solamente les puedo contar a ciencia cierta las que me pasaron a mí. Este sistema de montañas recorre una buena parte de mi país, tiene senderos y vistas hermosas, pero hace preguntarte porque, pese a ser fuentes de mucha riqueza material, nadie se atreve a tocarlos. No se hacen complejos de habitaciones en el punto, ni se busca que las propiedades se edifiquen en sus sinuosas laderas. Se dice que estas moles de naturaleza tienen una serie de reglas que respetar, como a todos los sitios que son más viejos que la vida misma.
3:27 Uno debe acercarse a ellos con cuidado y respeto. He visto varias circulando por redes sociales como TikTok, donde se dice que para protegerte de sucesos paranormales no debes hacerle caso a las presencias. Que llaman tu nombre a la distancia, ni hacerle caso a los seres que buscan llamar tu atención en los bosques de preferencias. ¿Y en ese mundo estás viendo algún ser que pudiera ser sobrenatural? No debes enfrentarte a ellas de ninguna manera, simplemente alejarte de ellas como si no las hubieras visto nunca.
4:14 A decir de los habitantes de las zonas colindantes con las montañas, esto es, para que los entes no te presten atención, para que ellos crean que tú eres uno de los seres humanos que no pueden verlos y no consideren una presa. Claro, esto es además de lo que pasa normalmente en todas las zonas naturales, como que. Si te sales del camino, es posible que te pierdas, pero en esa espesura es mucho más mortal y cercano de lo que parece. Por ejemplo, recuerdo la historia de una mujer se perdió en uno de los caminos más transitados de los apalaches. Era una senderista experimentada. Que llevaba todo su equipo de supervivencia. Y no era la primera vez que realizaba este recorrido, de forma que pensó que podría irse unos pasos fuera del sendero para tomar algunas fotografías de unas flores bonitas que le habían gustado.
5:28 Era pleno día, no había nada extraño en el clima y finalmente eran sólo unos metros de distancia. Pues esa pobre mujer se perdió. No hubo forma de localizar su rastro ni su cuerpo por 26 días, pese a que se realizaran partidas de búsqueda con varios equipos especializados. Ella contaba con una radio con una brújula. Y cómo se dijo antes, sabía dónde estaba. Cuando finalmente pudieron verla, estaba a unos cuantos metros de distancia del sendero. Su cuerpo se encontraba descansando en contra de un árbol y la única forma de saber cómo murió fue por medio de una carta que dejó en la que decía que vagó por varios días hasta que se sintió muy cansada para continuar. Se despedía de su familia y simplemente deseaba que encontraran su cuerpo para que, al menos su esposo supiera que había sido de ella.
6:38 Lo más extraño del asunto es que parecía que sus restos apenas tenían unas horas de haber expirado, cuando normalmente se piensa que un ser humano no podría vivir más de 3 días sin agua. Antes que sus funciones corporales comenzaran a mermar, además de que en sus instrumentos de medición de pasos, un podómetro que llevaba por diversión se señalaba en kilómetros de caminata en los últimos días. Lo que a mí me tocó presenciar va un poco dentro de esas líneas, pese a que hay numerosos letreros de advertencia de que. A partir de ciertos puntos, los guardabosques no vamos a menos que haya una razón para hacerlo, que las montañas son peligrosas y que la gente no debe andar vagando por ellas. Pero de cualquier manera no falta el listo que quiere salirse del camino para ver cosas que nadie más ha experimentado.
7:50 Para mí esa mañana era bastante normal. El viento pasaba por las hojas de los árboles llevando con una melodía antigua la que tuvo desde siempre. El cielo estaba despejado. Era época de calor. Me estaba sirviendo un café con 2 cucharadas de azúcar. Cuando me di cuenta de que la radio estaba transmitiendo una serie de pitidos y pausas, al principio dudé un poco. Porque ya nadie usa el Código Morse. Pero al ver que se estaba repitiendo me di cuenta de lo que era mi mente. Comenzó a dar vueltas y anoté rápidamente lo que me estaban diciendo.
8:39 Era una serie de números. Cuando tuve el mensaje completo, la radio dejó de emitir. Eran las coordenadas de un punto prohibido de las montañas. Eso me prendió todas las alarmas en la cabeza. Estaba por comentarle a Georgina, mi compañera de guardia, lo que presencié cuando ella entró corriendo a la jefatura. Me dijo que había unas personas afuera que querían dar un reporte de una persona desaparecida, al parecer un hombre de 160 años. Había salido a caminar en la montaña desde su campamento base y nunca regresó.
9:26 Informaron que no podía estar lejos porque utilizaba bastón y lo había dejado en su tienda. Otros testigos informaron que él había dicho que solamente iría a Orinar, como lo había hecho en varias ocasiones en la noche por su diabetes, y luego regresaría. Pero pasaron 2 horas y como nadie lo vio, decidieron juntar el campamento y bajar a pedir ayuda. Una de las campistas había escuchado gruñidos alrededor de las tiendas y pensó que quizás era inseguro permanecer ahí.
10:06 Temía que un animal se lo hubiera llevado a la espesura. Les pregunté el sitio donde había pasado todo y para sorpresa de nadie. Era justamente en las coordenadas que se me comunicaron por radio. Les dije que podían esperar en la base de los guardabosques o irse a casa, como decidieran mientras los miembros del equipo teníamos que llamar a refuerzos y llevarnos todo lo necesario para la búsqueda. Después de todo, si había algún depredador rondando por esa zona. Tendríamos que enfrentarlo para encontrar los restos del anciano, es crudo decirlo, pero para ese momento no guardaba esperanzas de que la persona permaneciera con vida.
11:02 Subimos lo necesario al jeep que teníamos y nos fuimos delante. En lo que el resto de los guardias llegaban a la posición. Dejamos a los campistas al cuidado de Lawrence. Un hombre tan amable, de voz suave, que seguramente les daría segurita. Apenas eran las 9:00 de la mañana y ya teníamos eso en las manos. Me preguntaba cómo era que las personas se sentían atraídas a esas zonas prohibidas. Supongo que debía haber algo magnético ahí. Alguna presencia ancestral que los llamaba. Cuando llegamos al punto que nos señalaron encontramos los rastros que nos dijeron los campistas, pero ninguna cosa que indicara que existía otro ser, por ahí nos quedamos estacionados esperando los refuerzos, no queríamos que los compañeros ahora tuvieran que buscar a 3 personas en lugar de a una, nos quedamos dentro del chip. Para prevenir cualquier situación, el nombre del anciano era William.
12:17 Pronto tendríamos que llamarlo entre la espesura de esos árboles milenarios. Conforme esperábamos, me di cuenta de que había un murmullo que decía mi nombre, pero no en el tono gringo al que estaba acostumbrado, sino que podía escuchar la voz de mi padre, que se encontraba a miles de kilómetros de distancia. Claro, como el día estaba a punto de abrir la puerta, cuando Georgina me tomó del brazo y me dijo con Vocería que fingiera no escuchar nada, me comentó que simplemente mirara al frente, incluso si sentía que a nuestro alrededor se movía algo. Añadió que en poco tiempo, en cuanto hubiera la oportunidad, ella retrocedería allí.
13:10 O cuando llegaran nuestros refuerzos ya podríamos movernos, pero solamente de a 2 era imposible sobrevivir. Quise fingir lo más que pude, pero seguí escuchando a la voz, ululando a mi alrededor, como si alguna cosa estuviera volando a nuestro alrededor. Repitiendo la palabra. Le pregunté, porque en español. Por alguna razón pensé que quizás eso podría despistar a los entes. Ella era mitad cubana y mitad nativa americana. Sus familiares habían vivido por bastantes años en esa zona.
13:54 Era de las pocas lugareñas que se había dedicado a ser guardabosques. Ella me respondió con vocería que en esas montañas había seres muy viejos. Mucho más incluso que los árboles mismos y que esos entes se alimentaban de personas o al menos de lo que nosotros llevábamos dentro. Ella me explicó que su abuelo le había dicho que ignorara a los seres del bosque y que jamás pusiera un letrero de bienvenida en la puerta a menos que quisiera desaparecer, como todos los turistas que se salían de los caminos. Al parecer, en los senderos había seres que estaban esperando que alguien rompiera la tregua, esa que le permitía a la gente cruzar por ciertas zonas sin que esas criaturas nos hiciera nada, y que había sido hecha por los dioses viejos de los apalaches, pero como tal era reservada solamente a los que quedaban dentro del camino.
15:05 Me comenzaron a temblar las piernas, menos mal que estábamos sentados o mi cuerpo entero habría colapsado, porque justo mientras ella decía esas palabras podía ver a los lados de mis ojos a una especie de seres de oscuridad que se movían a la luz del día, soltando una especie de humareda hecha de sombra y malos augurios. Ella apretó mi brazo más me comentó que probablemente nunca encontraríamos al pobre anciano que era mejor conservar la vida. Nosotros me insistió en que no volteara a ver nada, que siguiera fingiendo que las cosas iban bien porque si corría o nos movíamos demasiado rápido llamaríamos la atención de los entes.
16:03 Estaba comenzando a sudar. Le pregunté de qué personas estaba hablando. Me dijo que no podía decir esos nombres en voz alta y porque ellos sabían que estábamos nombrándolos. Eso no me hizo sentirme más seguro. Escuché un crujido al frente y me fue imposible no mirar ante mí. Apareció una figura cornada. Tenía la cabeza del cráneo de un venado, pero bajo esa apariencia de herbívoro podía notar los colmillos de un depredador como de un Puma.
16:43 Comencé a respirar tan fuerte que incluso a mí me sorprendió. Era el sonido de una presa que se había dado cuenta del aprieto en el que estaba metida, así que el lente. Por supuesto, se dio cuenta de lo que pasaba y me miró directamente a los ojos. Y esas cuencas tenían la luz del sol mismo, pero con una calidad temerosa. Se movió con un cuerpo que parecía humano, pero con los brazos muy largos, de un tamaño descomunal y con la motricidad de un animal a cuatro patas. El sudor me cubrió la cara entera. Estaba a punto de gritar Cuando Georgina se bajó del vehículo y con los blanquillos más grandes que le he visto a alguien, caminó hacia el ser como si no lo viera y luego comenzó a llamar a William.
17:46 El ente se desconcertó por unos minutos. Después pude escuchar cómo comenzaba a repetir el nombre de Georgina hasta que se rindió. Pensando que no estaba siendo escuchado, después, al igual que ella imitó el sonido del nombre del anciano, me cambié al asiento del conductor y aunque mi voz temblaba, le dije a Georgina que los refuerzos no tardaban. El ser me vio con interés, después de lo cual efectivamente 2 jeeps más llegaron. Al verlos, ella se dio la vuelta y con tono alegre le dijo el jefe de la cuadrilla en un idioma que yo no conocía que debían irse. O al menos eso era lo que parecían decir, porque el guardia ni se bajó del vehículo.
18:41 Los 2 sonrieron. Escuché una palabra parecida a wendgo, salir de sus bocas, pero no lo puedo asegurar. Georgina se subió de nueva cuenta al jeep y me dijo que condujera despacio, con tanta calma como pudiera, o esa cosa nos iba a perseguir como loca y probablemente sería más rápida que el auto. Efectivamente los otros chips se fueron y nosotros partimos. Al final, mientras conducía por las veredas, podía ver al lente caminar al lado de los árboles.
19:22 Escondido entre las sombras, camuflándose perfectamente en la vegetación. Pese a su tamaño descomunal, no se escuchaban sus pisadas. Pero si ese murmullo escalofriante que repetía nuestros nombres podía ver a mi compañera sonreír de forma tensa, se notaba que ella estaba percibiendo lo mismo que yo, pero le era más fácil fingir. Por fin nos dejó en paz cuando salimos a un camino principal, ancho, que estaba en una zona mucho más poblada de gente en la base del centro de la vigilancia.
20:04 Para ese momento ya habían llegado los otros y les explicaban a los campistas que su compañero había sido llevado por un Puma a la profundidad del bosque. Que encontraron algo de evidencia y de forma posterior buscarían recuperar el cadáver para entregarlo a los familiares. Quedaron muy afectados. Los guardabosque les ofrecieron llevarlos a la carretera y todos aceptaron. Ahí estaban estacionados sus vehículos, justo al lado de la entrada de la reserva una vez solos. Georgina me jaló a la sala de jefatura, me sirvió un té caliente y me dijo que no podía decirme el nombre del ser porque estaba prohibido, pero que debía saber que nunca podía entrar solo a los árboles, jamás lejos de la senda, sin importar si pensaba que era solamente una caminata rápida. Un par de pasos fuera de esos puntos significaba. ¿Una muerte casi segura o algo peor? Le pregunté con la voz vacilante si realmente habría una partida de búsqueda para el anciano.
21:27 Ella me contestó que quizá sí, pero no. Esa noche sería mucho tiempo después, cerca del Equinoccio de Primavera, cuando los entes de los apalaches. No estuvieran tan hambrientos porque seguramente ya habían tenido muchos seres que degustar en el invierno, cuando la noche era más oscura y bajaban de las montañas a los pueblos cercanos. Me le quedé viendo con horror. No creo que ella mintiera. Espero y les haya gustado esta historia. Muy buenas noches a todos.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed