Debajo de la ESCALERA - Relatos de GASOLINERAS
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0:00 Hemos hablado de bastantes fenómenos paranormales en la carretera, pero si te digo que existen otras historias, anécdotas que nos narran los suscriptores ocurridas en la gasolinera, puesto que están al lado del camino e inexplicablemente ocurren sucesos bastante aberrantes, te invito a quedarte hasta el final. Apaga la pequeña luz de tu habitación. Comenzamos. Debajo de la escalera, historia basada en hechos reales por Arturo Espinosa.
0:47 Relatos en gasolineras muy buenas noches a todos. Mi nombre es Arturo Espinosa. Trabajé por ahí de los años de 1997 al 2000 en una gasolinera puedo decirles que disfrutaba mi trabajo a pesar de que este era rotativo, pero aún así lo disfrutaba y más porque el encargado me apoyaba para asistir a una escuela nocturna para estudiar la preparatoria, pero como muchos saben. Siempre hay una persona que obra mal y no te deja avanzar en querer salir de la ignorancia y prepararse para un buen futuro. Lastimosamente me afectó de manera que ya no asistí a la escuela y aparte me mandaron a otra gasolinera. Debo confesar que la situación me deprimió. Ya no sentía el entusiasmo a Superarme. O en su momento de seguir trabajando, pero hay personas que dan buenos consejos y tratan de que veas lo positivo de la mala situación.
2:07 Y ese fue mi caso cuando Vicente, un señor de más de 50 años de edad, me dijo que yo le echara ganas a lo que hacía y siguiera estudiando, ya que así hay personas malintencionadas. Tarde o temprano se les voltea la moneda y se les regresa el mal que hacen en esa gasolinera, estuve trabajando alrededor de 8 meses hasta que para finales de noviembre de 1998 me dijeron que esa sería mi última semana allí, ya que a partir del día lunes regresaría a la que anteriormente estaba laborando.
2:53 Eso, en verdad, me dio gusto, y más porque vería a mis antiguos colegas y trataría de hablar con mi jefe para que nuevamente me ayudara para conseguir mis estudios. No es que donde estaba me lo impidieran. Lo que sucedió era que la distancia de la escuela nocturna a esa gasolinera era bastante. En cambio, la otra me quedaba en corto. Terminé esa semana como habíamos acordado y el día lunes me presenté a laborar en mi antiguo lugar de trabajo. Todo estuvo bien en el turno nocturno. En ocasiones me encontraba echando gasolina y en otras en el área del diesel.
3:43 A mitad de la semana de diciembre, el frío se hacía cada vez más helado. Siempre tratábamos de resguardarnos de los vientos fríos y de vez en cuando de la brisa de alguna llovizna. Fue en una de esas noches cuando vi a una persona tratando de resguardarse detrás de unas bolsas de basura. Al terminar de despachar al cliente fui a averiguar para cerciorarme que no fuera algún vago y le prendiera fuego. Pero por más que la busqué, no la encontré por ningún lado. Al darme la vuelta para regresar a mi área de trabajo. Sentí un fuerte golpe en mi espalda cuando giré para golpear al agresor.
4:34 Detrás de mí no había nadie. No voy a mentir, que sentí miedo por lo que acababa de sucederme nervioso, regresé a mi trabajo. Y traté de no acercarme a ese lugar por lo que restaba de la noche o de no ser necesario. A partir de eso comencé a tener esas experiencias con lo paranormal. Por las madrugadas me sentí observado y en otras sentía miedo de eso que dice uno, un miedo sin motivo aparente. No quise decirle nada a mis compañeros para que no me tacharan del loco o mentiroso, pero lo que si te puedo asegurar es que al otro lado donde se encuentran ubicados los baños, se sentía una carga muy negativa.
5:31 Se veía que de las ventanillas de los sanitarios se estuviera sumando algo, eso era imposible. Ya que estos los mantenían cerrados por las noches. Pero allí era donde más recelo me daba acercarme. En una ocasión, uno de los camioneros apenas se iba acercando a los sanitarios cuando repentinamente notamos cómo se volteaba y comenzó a correr a donde nosotros nos encontramos. Mi compañero le preguntó si ocurría algo y este solo se limitó a decir que aquí espantaban.
6:17 Ni mi compañero ni yo lo tomamos a risa porque al rabillo del ojo noté que este también ya lo habían espantado. A la noche siguiente hice corté de caja, ya que por los asaltos depositamos lo que trajéramos de dinero. Y se lo entregamos a la cajera. Fue en ese momento cuando comencé a subir por las escaleras que miré recostado a Vicente. Meterse debajo de estas para resguardarse de la repentina llovizna y el frío que comenzó a no dar tregua durante toda la madrugada.
7:00 No recordaba que Vicente llegara a trabajar esa noche. De hecho, no pregunté por él cuando regresé a la gasolinera. Solo lo saludé dándole las buenas noches, pero este no contesto. Esperé por unos segundos y al tener respuesta Subí a la oficina sin darle importancia. Cuando bajé solo se miraba una silueta oscura donde Vicente se encontraba acurrucado. Cuando llegué a una de las bombas le comenté a mi compañero que Vicente estaba bajo las escaleras. Este me miró espantado y me pidió que volviera a repetir lo que acababa de decir.
7:46 Este le hizo señas al otro compañero para que se acercara. Se veía muy sonriente, pero su cara se desvaneció cuando Luis le dijo que Vicente se encontraba debajo de las escaleras. Por el comportamiento de ambos noté que algo ocurría y le pregunté qué pasaba. Lo que me dijeron ambos para mí fue como un balde de agua helada, como la llovizna que caía esa noche a los 2 meses que me cambiaron a la otra gasolinera. Vicente, una madrugada se comenzó a sentir mal, se llevó sus manos al pecho. Y se fue al sanitario a echarse agua en la cara para que el malestar que sentía se le pasara. Así estuvo hasta que se dirigió a las escaleras y ahí se metió. Durante el transcurso de la madrugada, los 2 compañeros en turno lo dejaron descansar para que se le pasara el malestar. Pero no sólo era un malestar que tenía Vicente. Alrededor de las 4:30 de la madrugada, cuando fueron a ver cómo se sentía.
9:06 Pero la sorpresa de estos fue muy grande porque Vicente se encontraba muerto. Cuando llegó la policía y la ambulancia les dijeron que tenía alrededor de 2 horas de haber fallecido. Vicente había muerto, apenas se metió debajo de las escaleras y fue ahí. Donde le dio un paro cardiorrespiratorio fulminante. No fui el único que lo había visto o sentido los trabajadores hasta los clientes que llegaban de paso. También seguí trabajando por unos años más en esa gasolinera, ya que nos liquidaron por malos manejos y por las deudas que tenían los dueños. Tuvo que cerrar.
9:57 El sitio estuvo cerrado por más de 4 años y en ese lapso sólo se veía a un velador diferente cada cierto tiempo, ya que no duraban porque el alma de Vicente se le hacía presente, no entendía por qué aparecía, pues Vicente había sido una buena persona, nuevamente está en función la gasolinera y las veces que he llegado. A echar gasolina a mi auto. A los trabajadores les pregunto si lo han visto. Algunos dicen que sí, otros no. No sabía el motivo por el cual Vicente no se ha ido a descansar.
10:41 Han llevado a varios sacerdotes a bendecir la gasolinera y su alma en pena sigue viéndose debajo de la escalera. Presagio confesión por Claudio Barros, relatos de gasolineras muy buenas noches a todos, soy originario del bello puerto de Mazatlán, Sinaloa, trabajé alrededor de 6 años en una gasolinera. A las afueras de esta bella ciudad, permítanme, por favor, contarles mi experiencia.
11:33 Es algo que hasta el día de hoy no he olvidado y que a pesar de que me han dicho que yo no soy culpable de lo sucedido, aún así me siento responsable. Rosario era mi compañero en este tiempo. Ambos hicimos una buena amistad fuera y dentro del trabajo. Cuando supo que mi mujer estaba embarazada, él me bautizó a mi segundo hijo. En ocasiones nos tocaba estar en el mismo turno y fue una de esas veces que Rosario me contó que cuando llegaba a su casa y se iba a dormir tenía sueños que lo intranquilizaban.
12:18 Tenía pesadillas que se volvieron muy recurrentes en estas veía el brazo de un hombre con un tatuaje de la santa Muerte. Lo que más lo aterraba era verse dentro de un ataúd. Él aseguraba que eso era un presagio de que algo estaba por suceder una semana antes de la tragedia. Yo noté a Rosario nervioso. En ocasiones, mirando hacia la nada, en una ocasión Rosario me confesó que la Santa Muerte estaba rondando por la gasolinera. Le contestaba que no se enfrascara en eso, pues era como estarlo.
13:02 Invocando él, solo contestaba que era un presagio de su muerte. Como saben aquí en Mazatlán los Carnavales son de lo más concurridos. Y fue en uno de estos cuando sucedió la tragedia. Esa noche estuvo desde un inicio concurrido de clientes. Como iba avanzando la noche, el flujo de autos fue disminuyendo en ocasiones 3 o cuatro vehículos, pues el Carnaval estaba en su apogeo. Desde que llegó esa noche Rosario se notaba algo extraño. No ponía atención a lo que hacía y eso fue algo preocupante. No sé si las personas que van a fallecer no se les viera esa luz de vida en los ojos porque así se veía a Rosario y yo no fui el único que notó esto.
14:05 No quiso estar despachando el diesel, así que le dije que cambiábamos de lugar a lo que aceptó. Sería alrededor de las 11:00 de la noche cuando vimos ingresar al cliente, así que yo seguí platicando con el dueño del tráiler que estaba cargando combustible. Rosario estaba despachando gasolina. Cuando el cliente y yo solo escuchamos la primera detonación, volteamos al momento en que Rosario caía al suelo agarrándose el estómago. El asaltante no conforme le dio el tiro de gracia en la frente, el venía con otras personas las cuales se encontraban dentro del vehículo y salieron huyendo.
14:51 El trailero domó su celular y me haló para salir de ahí y llamar a la policía. Tuve miedo de que estos regresaran para quitarnos igualmente la vida, pero gracias a Dios no ocurrió. Rosario recibió 2 impactos de balas, uno en el estómago y el otro en su frente. Esta última fue el tiro de gracia, porque mi compadre ya se encontraba tirado en el suelo. Puedo asegurarles que el momento fue traumático, que no supe qué hacer en ese lugar. No terminábamos los novenarios de mi compadre cuando se comenzó a manifestar. Rosario tenía el orificio en la frente. Sus ojos estaban hundidos, las cuencas vacías. Pero puedo decirte que a pesar de ello podía sentir que me miraba con odio y coraje.
15:48 Con su dedo me señalaba y me decía que era por mi culpa, que lo habían asesinado. Era mi tiempo, no el de él. En una ocasión, una clienta se escuchó gritar Desde su automóvil cuando se acercaron para asistirla. Ella se encontraba aterrada. Tardaron en tranquilizarla y cuando lo hizo les contó que el empleado se acercó a Despacharla, pero este tenía un orificio en la frente y el uniforme ensangrentado. Tuve que renunciar a mi empleo, pues mi compadre no me dejaba tranquilo. No había una sola noche en la que él se hiciera presente, Señalándome como responsable de su asesinato.
16:37 Los que trabajan en la gasolinera dicen que aún se sigue apareciendo. Algunos lo han visto junto a la bomba donde fue acribillado, otros que en las noches sale de la oscuridad y cuando se ve acercando a ellos se desvanece. Hasta el día de hoy me siento culpable por su muerte, aunque me han dicho que no fue mi culpa, pues él ya tenía su rayita pintada. Mi comadre me ha dicho en repetidas ocasiones que él ya presentía su muerte.
17:22 La carroza confesión por Mariano Rascón, relatos de gasolineras. A lo largo de mi vida he desempeñado varios oficios, algunos de los que con el tiempo me arrepentí de haber trabajado en esos lugares. Uno de estos fue cuando trabajé de despachador en una gasolinera. Les contaré el motivo por el cual me arrepentí de haber trabajado en este sitio, apenas tenía 6 meses de estar laborando cuando se suscitó la pandemia en el Estado donde radico, poco o mucho se hizo para que las personas permanecieran en sus hogares y el flujo de llegar al servicio siguió igual hasta que las autoridades comenzaron a ponerse las pilas.
18:19 Y a cierta hora empezaba el toque de quedar a varios de los que ahí Laboramos, nos cambiaron los turnos y a los despachadores con más edad los mandaron a pasar la pandemia en sus hogares para no ser infectados, por desgracia y mala suerte para algunos de los que nos quedamos laborando. Fallecieron, al igual que otros que permanecieron en sus hogares, otros no volvieron porque encontraron otros trabajos. Créanme que cuando las personas les comenten que durante la pandemia sucedieron muchos hechos paranormales, es verdad, a mi compañero y a mí nos llegaron a pasar sucesos paranormales.
19:11 Que yo en lo personal algunos de esos no he podido olvidar. Ya era el mes de noviembre del 2020 cuando me tocó trabajar. Por las noches nos encontrábamos cubriendo algunos de los surtidores de gasolina. Cuando llegó una carroza para llenar el tanque. El conductor se veía muy joven y también nervioso. Nos pidió que llenáramos el tanque mientras él hacía una llamada. Ya que la carroza le venía dando problemas, mi compañero Noé y yo mirábamos el interior de esta porque traía una tau dentro.
19:54 Él nos dijo que era el cuerpo de un anciano que tenía poco de haber fallecido y lo llevaba a la funeraria para ser cremado. El joven se retiró del establecimiento mientras hacía su llamada. Es común que. Mientras damos el servicio, limpiamos el vidrio frontal. Mi compañero estaba haciendo eso mientras yo me encargaba en la carroza en lo que se cargaba el tanque, estaba viendo los números del surtidor. Cuando sentí que tocaban el vidrio de la ventanilla del auto, comencé a ver hacia dónde se encontraba mi compañero. Este tenía una cara de susto.
20:39 Le pregunté si sucedía algo y el solo negó con su cabeza. Me volví para verificar si el tanque ya se había llenado y retirar la manguera. Estaba por hacerlo. Cuando por el espejo lateral de la Carroza noté algo en su interior. No se apreciaba bien de qué se trataba. Solo se veía un bulto negro sin una forma definida. Eso era lo que veía Noé, también porque su rostro mostraba el miedo que tenía. No estaba completamente seguro de lo que estaba viendo, así que no dije nada para que no se burlaran de mí o me tomaran a loco. Pero si no se iba el chico llevándose la carroza, no sabría qué ocurriría.
21:31 Traté de tranquilizarme y no hacer movimiento alguno. Esa cosa seguía quieta, sin moverse. Creo que se daba cuenta que mi compañero y yo lo veíamos. Fue en esos instantes que el joven de la funeraria regresó y él se quedaba viendo también el interior de la carroza. Noé le dijo que mejor se llevaran muertito porque ya se comenzaba a hacer presente. Él, casi con voz inaudible, le contestó que desde que salió del amor, que ya lo venía acompañando, pagó la gasolina y se subió a la carroza.
22:13 Como si esa cosa no se encontrara en ella. Puedo jurarles que al momento que iba sacando la carroza de la gasolinera miramos al anciano. Con una sonrisa macabra en su rostro, Martín solo atinó a decir. Que ese señor no fue buena persona en vida. Yo opino lo mismo después de aquello. Al poco tiempo renuncié. No sé si alguien, aparte del espíritu del anciano, venía en la carroza aquella noche. Puedo jurar que venía algo más y se quedó en ese lugar porque hubo varios accidentes en el crucero de la calle.
22:57 En ellos fallecieron algunas personas. ¿Dónde está ubicada la gasolinera? Espectros, van y vienen. El lugar se ve lúgubre y Macabro por las noches.
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