Dec. 11, 2024

Ayudando a Una Bruja Y Más RELATOS DE MILITARES

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Inframundo Relatos De Terror
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0:00 Hola, qué tal esperando se encuentren hórridamente bien del otro lado de la pantalla. Espero también que tengas una hórrida tarde noche de miércoles, con la cual nos acompañan algunos relatos de militares, los cuales espero disfrutes también mucho y te den un poco de miedo sin más. Por el momento comencemos. No olvides suscribirte a mi canal alterno historias con Inframundo, donde encontrarás nuevas y aterradoras historias para no dormir.

0:40 Te dejo el enlace en la descripción sin más. Comenzamos ayudando a una bruja basada en la anécdota del militar Carlos Vega. Muy buenas noches a todos los siempre escuchas. En esta ocasión les contaré una historia que, aunque meramente no es de terror, es una de tantas experiencias que tenemos en la sierra. Y con el crimen organizado. Tenía poco de haberme graduado en la escuela militar. Siempre me preguntaba qué acontecería la primera vez que estuviera en campo abierto.

1:27 ¿O cuál sería la primera misión que hiciéramos ya como cadetes? Mi nombre es Carlos Vega y estuve en el 89 batallón de infantería. Conocía buenos elementos, así como malos también, como todos los que hemos sido o son militares. Presenciamos el momento en que compañeros cayeron en cumplimiento de las obligaciones. De las órdenes a las que fuimos asignados nos encontrábamos en la Sierra de Durango cuando fuimos comisionados a destruir unos plantíos de hierba, ya para ese momento muchos tenían varios años en el ejército y habíamos como 3 graduados que no teníamos a una experiencia en campo, afortunadamente yo me adapté. Esto era porque si no lo hacía los compañeros con más años y sobre todo por su experiencia, no quería ser una carga para ellos.

2:35 Al momento de hacer contacto con el enemigo uno debe de cuidarse, pero también hay que cuidar a los demás compañeros. Como les comenté esa noche fue mi primer guardia y el campamento se encontraba a unos metros de nuestra ubicación. A mi lado se encontraba mi camarada Agustín, quien lo apodaron como el compositor de música por su apellido Lara, ya que tenía una cicatriz desde la comisura de la boca y parte de su mejilla. Por desgracia, Lara no duró mucho, ya que al siguiente año le arrebataron la vida en un enfrentamiento con el crimen organizado en el Estado de Michoacán. Lara comenzó a conversar sobre apariciones y brujas. Yo estaba escéptico ante este tipo de conversaciones. En ese tiempo debo aclarar que yo no creía en lo paranormal, pero con el paso de los años tuve muchos encuentros con este tipo de situaciones sobrenaturales. Estábamos tan absurdos en la conversación. Que no escuchamos cuando el Teniente Ruiz me dijo que lo mejor era que empezara a creer en esas cosas, porque uno como militar se puede encontrar hasta con el mismo diablo y hace acobardarse hasta el más

4:07 valiente. Ese lugar a donde fuimos está maldito, es uno de esos lugares al que jamás regresaría, dijo el teniente Ruiz. Su semblante se veía melancólico, pero a la vez esos recuerdos que tenía de ese sitio no han de haber sido nada agradables. Lara y yo esperábamos a que él nos contará. Por un momento dio la sensación de que se iría y nos dejaría con la duda, pero no fue así. A partir de aquí lo contaré como primera persona. Esa vez veníamos bajando de la sierra de Chihuahua, cuando nos encontramos a una señora no mayor de 50 años que era residente cerca de Bocoína, Chihuahua, la mujer nos interceptó diciendo que nos había visto pasar por el poblado y requería nuestra ayuda, yo en ese tiempo aún no era teniente. Lo que no pude tomar la decisión de ayudar en ese momento a la mujer.

5:20 Ella se presentó como Georgina con el sargento, le dijo que era una bruja curandera de la región y que necesitaba de nuestra ayuda. Nadie se rió de la mujer al momento en que nos dijo que era una bruja, pues anteriormente ya habíamos tenido encuentros con esas mujeres pactadas. El sargento la miraba muy prudente y ella le informó que cerca de donde vivía y también los pobladores cercanos, se desaparece gente joven o niños. Esos hombres se habían llevado a su único hijo de apenas 13 años. Esa gente hacía pacto con deidades de las cuales nosotros no tenemos el conocimiento.

6:11 Pues pueden ser pactados con nahuales, demonios o el mismo innombrable. Pasaban por los pueblos o rancherías cercanas y se llevaban a la gente con ellos. Algunos eran para que trabajaran en sus cultivos y otros como ofrendas Asus deidades. Todo depende de lo que esos hombres hayan ofrecido. Fue entonces que mi sargento se dio cuenta. El motivo por el cual la bruja les pidió ayuda. Pero para ser honesto, yo no creía que fuéramos encontrar con vida al hijo de la bruja.

6:52 En un inicio no entendía a lo que la bruja se refería. Ella se dio cuenta y fue cuando buscó las palabras adecuadas para darse a entender. ¿Esa gente hace pactos con el diablo, sacrificios humanos o con animales? Traen brujos, chamanes que se convierten en aguales. Esto lo hacen para que les vaya bien en sus negocios y sus cultivos. Fue cuando entendí, porque muchas veces nuestra gente caía abatida y a esas personas parecía que no les acertábamos cada disparo que se les hacía.

7:35 El sargento dio la orden que descansaríamos allí. Esa noche y que muy temprano por la mañana iríamos a donde la señora Georgina nos indicaba, algunos creían que aquello era una treta, pues el sargento no lo pensó para ayudar a la bruja a recuperar a su hijo. El teniente dio la orden a varios hombres que acompañaran a la señora al lugar donde le habían asegurado que encontraría a su hijo. La verdad, nunca nos pasó por la mente que aquello fuera una emboscada, porque por una extraña razón nadie se pudo negar a la petición de la señora, mientras nos dirigíamos al lugar, una parte alta en la cual la bruja señalaba como parte donde hacían los rituales, yo la escuchaba atento, pues tenía algo de conocimiento a la información que ella proporcionaba. Ella no quiso participar con esa gente porque a pesar de ser una bruja, ella no estaba pactada con el ser a los que ellos adoraban, pero tenía una comadre, la cual se aceptó el dinero y el ofrecimiento de esas personas. Ella estaba completamente segura que la desaparición de su hijo algo tenía que ver con su comadre. Y de ser así, pronto la haría

9:08 pagar. Le pregunté si tenía la seguridad de encontrar con vida a su hijo, pero ella no contestó, Tuve la corazonada de que iríamos por un joven ya muerto y no uno con vida. En ocasiones también cuesta trabajo creer que en verdad esto pase, pero por desgracia sucede. Caminamos alrededor. De casi 2 horas. Cuando llegamos al lugar todo estaba despejado. Las personas que estuvieron en este sitio se notaba que tenían días de haberse ido. Todos nos desplazamos en busca de algo o de alguien. En el cobertizo se encontraba todo tipo de objetos que utiliza un carnicero desde ganchos de metal para colgar la carne. Serruchos una gran variedad de cuchillos y otros objetos. El lugar apestaba horriblemente enjambres de moscas y larvas se apreciaban por todos lados y los ánimos no se hicieron esperar cuando comenzaron a destapar uno a uno los botes que se encontraban detrás del cobertizo, por desgracia. Encontramos al hijo de la bruja junto a otras 5 personas dentro de uno de los tambos de metal,

10:41 ya sin vida. Algunos de los cuerpos estaban sumergidos en ácido o algún otro químico. Entre varios sacamos el cuerpo del muchacho con sumo cuidado, pues mostraba marcas de tortura en todo el cuerpo y su miembro fue lacerado. Aquello fue de lo más horrible que hemos visto, pues gente inocente que sin deberla ni temerla les quitaron la vida por la avaricia de poder de esas personas. Fue desgarrador ver llorar a aquella bruja. En ese momento no la vimos como una bruja, sino como una pobre madre que lloraba su hijo fallecido. Dimos parte al hallazgo del cuerpo y mandaron a otro grupo que andaba por la zona, nosotros bajamos al hijo de la bruja sin que la otra tropa se diera cuenta, pues se lo llevarían con ellos y ya le habíamos prometido a la bruja que le entregaríamos a su hijo, el sargento y varios de nosotros llevamos al muchacho hasta donde la bruja nos indicó.

12:01 Ahí, cerca de donde ella vivía, sepultamos el cuerpo, estábamos por retirarnos cuando el resto de la tropa llegó y el teniente a cargo le dijo a la señora que si por ellos fuera terminarían con esas personas. Pero por desgracia hay muchos grupos delictivos y para saber quién fue ese era el problema, la bruja. Muy seria le contestó que no se preocupara, agradecía la ayuda de recuperar el cuerpo de su muchacho, pero que la venganza se la dejaran a ella.

12:43 Dichas estas palabras nos quedamos todos en silencio y antes del amanecer del siguiente día abandonamos la Casa de la señora. Nos quedamos alrededor de un tiempo más por ese lado de la sierra. Hasta que llegó otro batallón a relevarnos, pues ya teníamos otra misión en otro Estado. Ya no volvimos a ver a la bruja, pero sí supimos de ella y su venganza. Pero esa es otra historia. Lara y yo vimos al teniente, este nos dijo que esa noche estaba bien por historias y que después nos contaría otras. Experiencias que tuvo a lo largo de la vida. Antes de que nosotros nos integráramos a la compañía. Miramos como el teniente regresaba al campamento y Lara me dijo que sentía pena por la bruja, pues ninguna madre debe sepultar Asus hijos.

13:48 Ese comentario me calmó mucho y recordé a mis padres, quienes desde un inicio que ingresé al colegio militar no estuvieron de acuerdo. Esa fue la experiencia de mi Teniente Ruiz, a quien le mando un gran saludo. Espero y pronto me den la oportunidad de contarles qué hizo la bruja Georgina. Saludos y muy buenas noches a todos, que como dije en un inicio, aunque mi historia no es de terror, tenemos muchas experiencias comunes como estas. ¿Y el crimen organizado? La guerrilla, basado en la anécdota de Osvaldo Santos, la experiencia que te voy a contar no me sucedió a mí, sino a mi padre.

14:47 Él fue militar toda su vida hasta que falleció en el año 2015. Esto debido a complicaciones renales y diabetes. Cuando era niño yo también quería ser soldado, como lo era mi padre, pero con el tiempo eso fue cambiando porque él se ausentaba por largo tiempo. Pero con el tiempo eso fue cambiando porque él se ausentaba por largo tiempo. Y eso, hasta cierto punto, nos desestabilizó emocionalmente más a mi madre, que vivió con el miedo de que. Algún día le avisaran que mi padre había fallecido en acción. Afortunadamente eso no sucedió y él falleció en casa con sus hijos y su esposa a un lado.

15:37 Una de las cosas que me platicaba mi padre era que en la selva o en las sierras, estos lugares tienen eventos trágicos que no salen a la luz pública. Pues son ocultos por razones que muchas veces desconocemos otras que han sucedido décadas antes de que naciéramos. Y esta fue el caso del que hoy te voy a contar. Mi padre ya tenía alrededor de 2 años cuando estuvo en una misión en la que tenía que decomisar sembradíos que se habían detectado en una parte de la Sierra. Debo aclarar que.

16:19 Él me contaba sus experiencias, pero nunca me reveló los lugares. Por más que le preguntaba, me contestaba que esa información no me la proporcionaría. En fin, siguiendo con el relato, les voy a contar en primera persona. Hay lugares que tuvieron eventos trágicos, perturbadores, que rayan en lo imposible y difícil de creer. Ese día era uno más que la tropa se preparaba para otra misión. Como de costumbre, estábamos reunidos escuchando las órdenes. Sin embargo, no sabían que esa misma noche hasta el más valiente se pondría a rezar.

17:08 Eran como las 8 y las órdenes eran de llegar al punto más bajo, cerca del arroyo donde pasaríamos la noche. Ya que por esos lugares se sabía había movimiento, pero el informe no confirmó si eran de alguna guerrilla o alguien cuidando algún sembradío de amapola, ya que por esos rumbos no era un secreto que las estuvieran sembrando. A medida que nos íbamos adentrando, el clima se sentía diferente, era como si estuviera cambiando. Era extraño porque por momentos se sentía un frío que parecía traspasar el uniforme y a pesar de que aún no era temporada invernal, cuando ya nos encontramos en la parte baja de la sierra, notamos que al otro lado del arroyo se veían construcciones de algunas viviendas.

18:12 Pensé que cruzaríamos a ese lado, pero no fue así. Pasamos de largo por ese lugar. Yo le pregunté al sargento Cisneros si rodearíamos para llegar a la aldea y el contestó que esa aldea ya no estaba habitada desde hacía mucho tiempo. En eso uno de los soldados le llamó y él se adelantó. Fue entonces cuando el cabo tino come. Señaló que no me gustaría pasar la noche en ese lugar. Le sonreí y pregunté si ahí espantaban o que él solo me miró y no contestó, llegamos al punto donde pasaríamos la noche. No era un sitio donde se pudiera dar una emboscada, pues pareciera que ni los animales se querían acercar a ese lugar. Esa noche trate de resguardarme del frío y la neblina que desde muy temprano por la tarde.

19:14 Comenzó a hacerse presente. La visibilidad era nula y no se veía más allá de 2 o 3 m de distancia. Uno de los compañeros preguntó si ya habíamos dormido. Algunos contestaron que dejara dormir y otros que estaban intentando hacerlo, pero se sentían nerviosos. Yo en un inicio sentía una extraña sensación. A la que no sabría cómo explicar. Me sentí observado como si algo o alguien se ocultara detrás de todos esos árboles de la maleza que se encontraba cerca del arroyo y con esa noche de niebla, mas se sentía uno nervioso. Fue cuando el Cabo Pérez comentó que se sentía observado. Sentía como si alguien estuviera a su lado y se desapareciera porque no había nadie junto a él. Su comentario fue como un detonante para todos, porque exactamente comenzaron a decir que ellos se sentían igual. Fue cuando el sargento Cisneros les comentó que era obvio que se sintieran así, pues donde ellos estaban. Hace algunos años sucedió una tragedia, fue una guerrilla, comentó.

20:44 Todos guardamos silencio esperando que tinoco comentara algo nuevamente. Al no haber respuesta, Pérez le dijo que si él sabía lo que había pasado o sólo lo decía para asustarnos. Antes se encontraba un poblado cerca de los márgenes del arroyo. No muy lejos de donde nos encontrábamos ahora prosiguió Tinoco, las guerrillas traían a gente quién sabe desde donde para ahogarlos o acribillarlos a las orillas del arroyo, este se teñía derroco por la sangre de aquellas personas, a muchos de ellos los hacían caminar hasta la parte más honda del arroyo.

21:37 Y si trataban de salir, les disparaban. Aquellos que no sabían nadar se ahogaban en el chapoteo desesperado en el agua, tratando de mantenerse a flote. ¿Y tú, cómo sabes todo esto? Le pregunte. No esperaba ese tipo de respuestas cuando dijo que al abuelo de su padre y a 2 de sus hijos. Los habían acribillado en el arroyo. Esto sucedió un día antes de que el ejército llegara y acabara con la guerrilla. El olor a podrido de la carne envolvió los alrededores y alertó a los militares que se acercaban al sitio alertados de que la guerrilla había pasado por ahí. El padre de Tinoco les contó años después, cuando fueron para sepultar a su padre y hermanos, que estos se encontraban maltrechos y con un disparo en la nuca. Los niños en la frente.

22:43 Sus cuerpos estaban hinchados por el calor que hacía ese verano. Algunos ya se encontraban reventados y otros estaban a punto de hacerlo. Todos guardamos silencio ante lo que nos contó tinoco. No sé si fue sugestión de nosotros, pero lo que restaba de la noche y la madrugada se escuchaban sonidos extraños fuera de la tienda de campaña. Esa noche, olores desagradables se apercibieron por todo el campo. El cabo Peñuelas comenzó a caminar en busca del lugar de donde provenía aquel aroma desagradable a pura putrefacción. A unos metros de nuestra ubicación se encontraban varios despojos.

23:36 Nos impactó ver todo aquello, no entendíamos de donde demonios había salido aquello. Esas apariciones reviven día y noche lo sucedido, el dolor y la desesperación de saber que ni Dios los ayudaría de aquella matanza. Por una extraña razón, comprendí que no deberíamos de estar ahí. Eso que miramos era algo sobrenatural. Eran las almas de aquellas personas que habían muerto ahí. Eran las víctimas de la guerrilla de la que tinoco nos había contado. Uno de los soldados aseguró que miraba sombras por todos lados. A medida que avanzábamos, el olor se hacía cada vez más insoportable.

24:32 Las náuseas y las ganas de vomitar no se hicieron esperar. A medida que íbamos avanzando, las horribles imágenes iban desapareciendo. Yo rogaba para que todo eso sólo fuera un sueño. Una horrible pesadilla de la cual deseaba despertar. El sargento nos ordenó caminar más deprisa para salir del lugar. Algunos decían que había niños heridos asomándose entre las rocas. Fue cuando nos ordenó que no siguiéramos a nadie y que nos mantuviéramos unidos. Y todo a paso veloz. No era el único que apreciaba tal atrocidad. Salir de aquel sitio fueron los minutos más eternos que he tenido.

25:21 Se nos ordenó no contar a nadie sobre lo sucedido. Todos teníamos que guardar silencio por represalias, pues para ellos nada de lo que vimos existió. De hecho, se nos dijo que por ahí nunca había pasado alguna guerrilla, investigaciones que mi padre hizo con el tiempo de lo que contó aquel militar. Eran verdad. Por desgracia, esa guerrilla terminó con la vida de más de 100 personas. Cuando mi padre me contaba esto, se veía en sus ojos el miedo al revivir el acontecimiento.

26:06 Siempre le preguntaba en qué parte sucedió, pero él nunca quiso revelarlo. Sólo me decía que eso era un secreto, que se llevaría la tumba. Y así sucedió. Esta es la experiencia que más me aterraba de las tantas anécdotas que mi padre nos contaba y que hoy me atrevo a compartir. Me despido, no sin antes decirles que las personas que trabajan en el ejército, sucesos como estos les marcan de por vida y las situaciones paranormales sí existen y se manifiestan de maneras distintas.

26:47 ¿Gracias por contar la experiencia de mi padre infre escuchas que les parecieron los relatos de militares del día de hoy? Por favor, déjenme su opinión en la caja de comentarios. Si eres nuevo, no olvides suscribirte y activar la campanita. También puedes seguirnos en nuestras redes sociales sin más. Les deseo dulces pesadillas. Buenas noches y hasta la próxima.