Nov. 29, 2022

ATERRADORES Relatos de Amigos Imaginarios

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Inframundo Relatos De Terror
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0:01 Aún guardo en mi mente aquella inefable imagen. Estaba tan resplandeciente, tan bella, tan plena, tan ella misma. Y aunque pasen los años, siempre será el motivo por la cual me levanto en cada día, pues nuestro amor cruzó todos los planos existenciales que pueda haber. Era un día lunes, cuando la VI Por Primera Vez. Siendo yo un campesino proveniente de uno de los pueblitos más ocultos en los rincones de la provincia de Tucumán, apenas cursaba las primeras semanas de haberme mudado a la gran urbe.

0:45 No conocía a nadie, no buscaba a nadie ni quería encontrar a nadie. Grande fue mi insistencia para que mis padres me permitieran heredar el trabajo del campo. Pero ellos tajantemente frustraron mis deseos, enviándome a estudiar una carrera universitaria, como si sólo de eso dependiera mi felicidad futura. Alquilé un pequeño departamento para mí solo estaba rodeado de muy buenos vecinos, pero aun así ni yo, introvertido, evitaba relacionarse con alguien más. Llegó el gran día, me Subí a ese monstruo de metal. ¿Que sería mi medio de transporte? De ahí en más pagué mi pasaje y recorriendo el me senté en el último asiento hacia la ventana y ahí iba yo, cruzando horizontes de los campos verdes a los asfaltos de los cielos azules, a los grises, del aire puro, a la contaminación. Llegué a la Universidad 1 hora antes, quería recorrer todo el lugar para así seleccionar mi refugio y aunque de primera instancia tenía en mente la biblioteca, al ver todo el ambiente me hizo respirar con un pequeño aire de confianza. Había salones inmensos, aulas,

2:17 comedores, salas de estudios y, por supuesto, la biblioteca. Pero indudablemente fue el verde campo que me atrajo. Césped bien cuidado, flores por todos lados y árboles regalando su sombra. Me hicieron sentir familiarizado al instante. Busqué la sala de directivos y luego de presentarme con los correspondientes, me dirigí hacia ese lugar. Traté de buscar un lugar donde haya menos gente posible. Me senté, saqué un libro de mi mochila y antes de comenzar a leer, cerré los ojos unos momentos e intenté entablar una amistad con todo el lugar, pues al fin y al cabo sería donde pasaría los siguientes 5 años que duraba mi carrera. Aproximándose la hora de mi primer clase, guarde mi libro y poniéndome de pie, me propuse dirigirme al salón. Solo había recorrido unos pocos metros. Cuando de repente la vi, ella venía caminando en dirección hacia mí.

3:30 Su pelo parecía flotar. En cada paso que daba sus manos apretaban un cuaderno en su pecho, su piel blanca, como la nieve, resplandecía bajo la luz del sol y yo yo sentía como me perdía en el mayor de los ocasos al Consumirme en su mirada. Era la mujer más hermosa que jamás imaginé que existiera una obra maestra, un Ángel, la razón por la cual me convencí de la existencia de Dios y su perfección plasmada en sus creaciones. Venía rodeada de otras muchachas, pero indudablemente era ella el centro de todo el universo y de mi universo. Pasó caminando a sólo unos metros de mi lado y mientras yo permanecía inmóvil ante tal sublime belleza, ella se dio cuenta de que yo no quitaba la mirada de sus ojos sin dejar de caminar.

4:34 Dirigió su mirada hacia mí y sonrió desde ese instante supe que me había enamorado. Las clases avanzaban y yo ni siquiera recordaba que estaba cursando una carrera. Tan sólo me importaba llegar a ese lugar porque sabía que allí la vería de nuevo. Ella se había convertido en mis sueños, mi pensamiento, mi alimento, mi vida, mi todo. A las pocas semanas ya me sabía de memoria sus horarios. ¿Sabía quiénes eran sus amigas? Su color favorito y todo aquello que iba conociendo de ella con tan solo mirarla.

5:16 Así pude descubrir que pertenecía a la clase alta. Un auto último modelo era su medio de transporte diario e incluso a veces llegaba con chofer. Qué iluso soy, me decía a mí mismo. Ella jamás se fijará en un campesino como yo. Y aunque trataba de resignarme a eso, mi corazón no quería entenderlo y día a día parecía querer salirse de mi pecho cada vez que la veía. Un día me encontraba sentado en los Verdes. Bastos tenía que rendir mi primer examen y trataba de estudiar en los últimos minutos que me quedaban para ingresar al aula.

6:03 Tenía mis ojos puestos en mi libro cuando de repente escuché la voz de un hola, pues aunque jamás se había dirigido hacia mí, la reconocía al instante. Levanté mi mirada y vi que era ella. ¿Estaba ahí mirándome con su hermosa sonrisa y mientras me estrechaba su mano, me volvió a hablar, hola, cómo estás? ¿Me llamo Mariana, y tú? Si alguna vez me preguntaran cuál fue el momento más feliz de mi vida, diría que fue este. Pues aunque sentí que el alma se me salía del cuerpo, fue la sensación más hermosa que sentí en toda mi vida. Torpemente me puse de pie al instante y tomando su saludo, le respondí entre palabras, entrecortadas, me llamo Diego. Quizá fue mi cara de niño asustado. Como cuando no sabes enfrentar una situación y se trata de escapar, que ella se rió y con sus ojos fijos en mí, me respondió, tranquilo, no me tengas miedo, no te haré daño. Desde ahí comenzó la historia más hermosa que jamás pensé. Vivir poco a poco me ayudó a perder la timidez. Empezamos a pasar tiempos juntos, compartir charlas. Y todos esos momentos que aún guardo celosamente en mi memoria.

7:33 Pasaban los meses y yo ya era otra persona. Ni yo mismo me reconocía, hablaba con todos, hice amigos con quienes salíamos a bailar, pero todo, absolutamente todo, giraba siempre en torno a ella. Incluso mis noches le pertenecían. También pasábamos horas charlando por celular. Una noche de sábado habíamos decidido salir a bailar en Grupo, pues por un lado ella y sus amigos ya se relacionaban con mis amigos y yo. Para ese entonces toda la universidad sabía que yo estaba enamorado de ella, pues tenía miedo de perderla si se molestara al conocer mis verdaderos sentimientos hacia ella. Siendo amigos, al menos la tenía cerca, aunque por dentro moría por tener su amor.

8:29 Aclaro que yo nunca fui de tomar alcohol y quizá por tal motivo eran las 2:00 de la mañana y yo ya me sentía mareado después de tomar la primera cerveza. Ese fue otro motivo para verla reír y no me importaba que se riera de mí. Solo con saber que yo le provocaba esa sonrisa, me sentía el hombre más dichoso del mundo. Después de unas horas decidimos retirarnos todos y estando ya fuera del boliche, ella se ofreció para acercarme a mi departamento, a lo que obviamente accedí. Durante el trayecto nos la pasamos riendo de todo lo bien que le habíamos pasado y aunque mi Estado aún no era del todo sobrio, a ella parecía no importarle totalmente lo contrario.

9:24 Fue lo que más risa le daba. Estacionó al frente de mi casa, nos miramos unos segundos y me despedí dándole un beso en la mejilla. Fue ella misma la que tomó la iniciativa en ese momento, pues apenas me bajé del auto y comencé a caminar. Ella me siguió por detrás, me tomó de las manos, se me acercó y me beso. Hasta el día de hoy no existen palabras para expresar lo que sentí en ese beso. Simplemente sentí que mi vida ya estaba completa. Luego del beso, retrocedió unos pasos hacia atrás y como sintiéndose avergonzada, me pidió perdón. Le dije que estaba todo bien y acercándome de nuevo a ella la abracé y la besé, la miré a los ojos y le confesé todo lo que yo sentía por ella.

10:20 Quedé sorprendido cuando ella me dijo que ya sabía de mis sentimientos y sonriéndome me dijo qué tal amor era mutuo. Me quedé mudo. No supe qué decir, tan sólo atiné a sonreír y a volver a besarla. Eso era lo que tanto había soñado escuchar y por fin se estaba cumpliendo. ¿Entonces serías mi novia? Le pregunté emocionado, pero de pronto ella cambió su semblante bajo su mirada y con 1 t nuevos me respondió, No lo siento, pero no puedo. Sentí como un balde de agua fría. Parecía que ya todo se estaba haciendo realidad, que ese mágico momento era perfecto, pero con todas sus palabras sentía que todo se derrumbaba.

11:16 Ella presionó mis manos y continuo diciendo, Sabes, hace algunos años perdí a mi padre. Él era la luz de mi vida y constantemente me pedía que siempre pusiera mis estudios en primer lugar, por encima de todo. Por esa razón y como muestra de mi dedicación, antes de que falleciera, le hice una promesa, le prometí que primero terminaría mi carrera y una vez graduada, recién aceptaría tener un novio. Esas palabras me destrozaron más todavía, pues tanto ella como yo apenas comenzábamos nuestros estudios. Nos faltaban 4 años más para terminarlos. Creo que moriré de amor antes de que pasen tantos años. No creo poder soportar tanto tiempo, le respondí con la voz entrecortada.

12:14 Hey, tranquilo, le prometí a mi padre que no tendría novio y lo cumpliré. Pero hay una manera de que podemos estar juntos sin ser novios, me dijo, Tomándome por sorpresa. No seremos novios, pero podemos ser amigos con derechos. ¿Qué opinas de eso? Agregó mientras me mostraba una gran sonrisa. Amigos con derechos, le pregunté, sí, amigos con derechos, solo tú y yo, me volvió a decir. Eso marcó en mi vida un antes y un después y aunque me parecía una locura, acepté con mi corazón rebosante de alegría.

12:57 Esa noche nos prometimos vivir una experiencia y una vez terminando nuestros estudios, seríamos oficialmente novios. Los años transcurrían y nos enamorábamos cada vez más. Estábamos en constante comunicación. Y tratábamos de pasar juntos todo el tiempo que fuera posible. Me llevó a conocer su casa, me presentó a su madre y Asus hermanos, pero siempre como su amigo. Eso no me importaba, pues el estar juntos y amarnos bastaba para que mi vida tuviera sentido. Eso era el motor de todo mi existir. ¿Amigos con derechos?

13:41 Sí, amigos con derechos. Era la pregunta y la respuesta con la que nos despedíamos todas las noches después de pasar horas hablando por celular. Era ya el último año de nuestras carreras, sólo faltaban 2 meses y estaríamos graduados al fin. Ella, junto a una compañera, estaban encargadas de organizar el viaje de despedida de su curso. Yo, por otro lado, iba y venía de mi pueblo durante los fines de semana. Mi familia no sabía sobre ella, pero ya les había dejado bien en claro que me quedaría instalado en la ciudad para siempre. Incluso yo ya llevaba trabajando 3 años y ahorraba todo lo posible, pues parte de nuestros planes era mudarnos a vivir juntos en una casa que sea nuestra. El viernes por la tarde nos vimos en la universidad. Me contó que al otro día temprano, ella y su compañera viajarían hacia una localidad dentro de la provincia, la cual habían elegido como el lugar de la fiesta y debían firmar el contrato.

14:54 Recuerdo claramente que cuando nos despedimos esa tarde sentí una sensación muy fuerte. Una tristeza me inundó después de que nos dimos el beso de despedida y sin entender nada, me fui a casa. Esa noche charlamos por teléfono como de costumbre, pero esta vez sólo lo hicimos hasta antes de la medianoche, pues le esperaba un largo viaje y tenía que descansar bien. Nos despedimos con nuestra frase de enamorados y me dispuse a dormir. Aún tenía esa sensación de dolor y me dormí pensando en eso. Durante la madrugada me despertó el sonido de mi celular.

15:38 Lo tomé y vi que era ella la que me estaba llamando. Eran las 5:40 de la mañana. ¿Me sorprendió, pues a esa hora tendría que estar en pleno viaje y contestándole con un tono preocupado, le pregunté, Hola Amor, qué haces? ¿Está todo bien? No me digas que me estás hablando con el celular mientras manejas. Sí, no te preocupes y ya no estoy manejando. Solamente quería escucharte, me respondió. Sinceramente, me alegró su llamado, aunque seguía extrañado. Nos volvimos a enredar en los diálogos amorosos, típico de cada llamada, pero cuando le comencé a recordar que faltaba poco para hacer realidad nuestros sueños, ella hizo silencio.

16:28 Eso ya me pareció más raro. Le pregunté si se encontraba bien. Y ella simplemente me respondió diciendo cuánto me amaba y que conmigo había conocido la felicidad. Amigos con derechos. Me preguntó si amigos con derechos. Le respondí, y con un te amo. Terminó la llamada. Me quedé pensando. Ni siquiera le pregunté en qué parte del trayecto iba, ni tampoco le pregunté cuánto tiempo le faltaba para llegar. 1 hora más tarde sonó el timbre de mi departamento. Yo ya me encontraba levantado tomando unos mates en la cocina y preguntándome quién sería.

17:13 A esas horas me dirigí a la puerta para atender. Eran los hermanos de Mariana que entre lágrimas me pidieron unos minutos para hablar y en ese mismo instante sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo y allí sentados en la sala. Me dijeron algo que me destrozó la vida por completo. Mariana había tenido un accidente en la ruta. La policía identificó la parte de su auto y se comunicaron con ellos. Me venían a buscar para que los acompañará hasta el lugar. Lo poco que recuerdo de ese momento es que salí corriendo del departamento vistiendo sólo con pantalones cortos descalzo.

18:00 Y gritando como un loco el nombre de Mariana por en medio de la calle. Ellos me alcanzaron y me tuvieron que tumbar al piso para detenerme y desde allí ellos lloraban conmigo. Cuando llegamos a este lugar del siniestro vimos que el auto de Mariana estaba totalmente destrozado y ella junto a su compañera se encontraban en la morgue de un pueblo cercano. El chofer de un camión se durmió mientras manejaba y las chocó de frente. No le dieron tiempo a nada. Ellas quedaron atrapadas entre los hierros mientras el fuego los consumía a los 3.

18:43 No encuentro palabras para relatarles. ¿Cómo fueron los días siguientes? Su funeral fue lo más duro que viví en mi vida. Y a pesar de que ya pasaron varios años, me es imposible evitar derramar unas lágrimas por ella cada vez que cuento esto. Pero créanme, amigos míos, lo que les contaré ahora provoca que se me erice la piel cada vez que lo recuerdo. Una semana después del accidente fui a visitar a su madre. Lloramos y nos consolamos un rato. Le conté sobre los planes que teníamos y ella me confesó que ya sabía lo nuestro y que estaba muy feliz por nosotros. Ya estaba a punto de retirarme cuando de pronto ella me dijo algo que me dejó perplejo.

19:38 Me comentó que se levantaba todas las madrugadas y a las 5:20 comenzaba a rezar un Rosario por ella, que fue la hora de su fallecimiento. Yo la miré atónito y le dije que eso era imposible, pues cuando hablé con ella eran las 5:40. Pero ella insistió que eso no podía hacer, pues tanto el informe policial como los testimonios de los testigos confirman que el accidente se produjo exactamente a las 5:20 de la mañana, inclusive. El parte médico sostiene que ellas fallecieron en el acto. Saqué mi celular del bolsillo, le mostré la hora y la duración de la llamada que tuvimos esa noche y donde figuraba que se hizo desde su celular, el cual quedó consumido por el fuego en el accidente.

20:36 Aquello la hizo romper en llanto. Nuevamente no podíamos comprender lo sucedido y durante todo ese día me quedé a acompañarla en su dolor. Sé que es difícil de creer lo que les acabo de relatar, pero es algo que sucedió en verdad y no soy el único testigo de esto. Mariana para mí fue ese. Será una persona que ocupa un lugar en mi corazón por siempre y a causa de esta experiencia. Tengo bien en claro que después de la muerte hay otra vida. Nunca dejaré de agradecerle por todo lo vivido.

21:17 Nuestro amor fue más fuerte que la misma muerte y al tener el gesto de despedirse de mí fue lo que me demostró que nada es imposible para quienes se aman de verdad. Hoy en día miro hacia adelante y aunque a veces no siento ganas de seguir, es un recuerdo el que me impulsa a ponerme de pie y seguir caminando. No sé si alguna vez volveré a cruzarme con otra mujer que me interese, ni mucho menos. Sé si me llegaré a enamorar nuevamente, pero de lo que sí estoy seguro es que jamás volveré a amar de esa manera, como amé a mi hermosa Mariana.